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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2011.

FINAL TRISTE

Triste. Amargo. Previsible sin embargo. No podía ser de manera distinta. La calle se apropia de la convulsión política. Los debates se crispan y la bronca hace acto de presencia. El estruendo de las voces apaga la razón dialéctica. La marabunta avanza sin cese ni pausa. Parece que las erupciones de El Hierro se alimentaron del empacho de la mentira nacional.

 

El país se rompe. El territorio se fragmenta. Los frutos económicos languidecen y mueren. La sanidad y la educación sufren severos recortes. La cultura, eso qué es. La ciencia se refugia en el Hola. El cine parasita a la tele. España es un concepto erróneo.

 

De nuevo emerge la palabra hueca. Que no hay recesión, vuelven los de siempre a la carga. Una desaceleración diagnosticada y de rápido control. Los idus de noviembre traen malas noticias. O buenas, según se mire. Parece que Rubalcaba se hará el harakiri y Julio César Rajoy va a evitar el apuñalamiento traidor del Bruto de Ferraz. De nada servirá la patraña de la anticrisis. Todos los poetas de la mentira se han encerrado en el club de La Moncloa. Apología de la náusea y epopeya de la miseria. Náusea provocada por el engaño de un contrato marcado por el miedo y la violencia. Miseria que radica en la situación de los compelidos a adquirir pese al condicionamiento insuperable. Los estafadores, a lo suyo. Obstinados en seguir vendiendo la recuperación. Pasan olímpicamente de la dimensión de los daños.

 

Cómo será la cosa que a Gürtell le liberan de la millonaria fianza. La instrucción de Garzón muestra una pésima educación investigadora. Los procesados del Psoe se alinean como menhires de carne y hueso ante los magistrados de las audiencias. Ansia de que la vida recupere su normalidad. Pero qué es hoy lo normal. De tanto sumergirnos en el barro, hemos dejado de creer en la acción limpiadora del agua. Huimos de la lluvia que arrecia para refugiarnos en los soportales incómodos y sucios. En vez de explicar las causas, se justifican mal los efectos. La duda y la sospecha difuminan la imagen de la certeza. Se lanzan titulares de presunción de inocencia al tiempo que los periódicos manipulan la letra chica de los culpables.

 

Añoro los actos nobles y pido la cara descubierta. No será posible. No.

 

Un saludo.

21-N

 

 Vox populi. La anunciada victoria electoral del PP es, más que un deseo, un clamor social. Aquí no vale el “virgencita, que me quede como estoy”. Así no se puede vivir. En este infierno de dudas, sospechas y corrupciones, no debe crecer la ciudadanía. O se cambia o la democracia se prostituye. No cabría, en este caso, la coartada de que vende su cuerpo por dar de comer a los hijos. En absoluto. Más bien lo contrario. La democracia vende a sus hijos porque los responsables de defenderla prefieren el ambiente cortesano.

 

En este momento, y dadas las circunstancias, el partido Popular tiene en sus manos, únicamente él, la regeneración del sistema basado en la fuerza del pueblo. No hay más alternativa. El Psoe no lo es en estos momentos. Todo lo contrario. La causa de la prostitución halla su sede en la dirigencia del partido de trabajadores que fundara Pablo Iglesias. Su oferta electoral constituye, por tanto, un atentado al sentido común. Una burla a la memoria de los electores. Y como Rubalcaba and company conocen la dimensión del mal, mantienen la estudiadísima fórmula de los delicuentes pillados in fraganti: yo no he sido.

 

Y como no han sido, la secuencia ejecutiva pasa por arriscar la campaña. Se promete para mañana lo que durante siete años no han cumplido. Se acusa al adversario de las malas acciones propias. Se amenaza a la sociedad con el apocalipsis de recortes sociales. Se hace referencia explícita a la guerra civil. Sacan a la calle los perros rabiosos del enfrentamiento. Advierten del descontrol de los indignados. Se aferran a la violencia callejera como válvula de escape de una población desesperada. Se asombran ante la colocación de bombas como si no supieran de qué va la trama desestabilizadora.

 

Los terroristas han comenzado ya su tarea destructora. Con tiempo. Colocan los canapés mortíferos del ágape letal. Una bomba ha estallado en la casa donde nació Fraga. Recordatorio. Se inicia la escalada. El fantasma del franquismo fluye de nuevo. La memoria histórica se alimenta con genéricos poderosos. Todo vale con tal de que la derecha fracase. Tomás Gómez no tiene reparos en confesar sus pensamientos: Rajoy quiere para España lo que Esperanza Aguirre para Madrid. Rubalcaba pone el complemento: nos sería muy fácil a los socialistas calentar la campaña. Y tanto. Son peritos en la materia de la confusión. A más embrollos, mayores problemas. El gran mentiroso de los asesinatos de Atocha implora una nueva masacre. Rajoy es un experto en perder, apostilla.

 

Calma. Al Partido Popular le ha de salvar su serenidad política. Ante los desplantes, temple. Comunicación. Una de las asignaturas pendientes del PP es su política mediática. No aciertan en su intento de trasladar a la opinión pública la respuesta oportuna a la provocación. Por cada tres mentiras del Psoe, seis verdades del Pp. En tiempo inmediato y en forma moderada. A veces, el silencio es mal consejero. Los gritos, pésimos aliados. Entre un extremo y otro, la palabra docta, cierta y seria. Palabra que lleva mensajes de recuperación. Verbo que convence y seduce. Promesa cumplible. No olviden lo que refería el pedagogo: no se hace lo que se quiere; se quiere lo que se hace. Aprendizaje significativo. Cuando este aprendizaje se produce, el enseñante ha encontrado el canal y la sintonía adecuados.

 

De esta manera, se paliarán los efectos de lo que se prepara una vez las ciudadanía otorgue la confianza al PP. Sobre todo si la mayoría es absoluta. “21-N”. La película. El thriller se está proyectando en cines como el de Villalba, el pueblo de Fraga. De todas formas, la bomba por estallar se llama Seguridad Social. Es muy posible que lo haga en la segunda quincena de diciembre. Atención. Porque no hay un euro.

 

Un saludo.

02/10/2011 08:08 franciscovelasco Enlace permanente. sin tema

BALBOA: VUELVE LA SERPIENTE

 

 Refinería, una y gracias. Con Cepsa ya tenemos bastante. Balboa rompe el vaso de la paciencia de los onubenses. No hay dinero para comprar la dignidad del pueblo de Huelva. Que nos traguemos los humos, mala herencia. El legado del suelo y de las aguas contaminados, ahí lo padecemos. La Junta de Andalucía está dando pasos de gato con botas para colársela doblada a la ciudadanía más estoica del mundo. La gente del Psoe se apresura a colocar a los suyos no sea que los votantes desalojen a los negreros de San Telmo en las próximas elecciones.

 

La presidenta de la Autoridad Portuaria, Manuela de Paz, dice, con toda la jeta, lo que la Refinería Balboa supondrá para Huelva y para su actividad empresarial. A otro perro con ese hueso. Lo que silencia la psoecialista -qué caterva- es cuánto dañará al medio ambiente, en qué medida perjudicará al turismo costero y, por supuesto, cómo repercutirá la serpiente negra de petróleo en la modernización del tejido económico de la provincia. Ahí se calla como una muerta. El oleoducto maldito, con una capacidad de más de cuatrocientos mil metros cúbicos de crudo, atravesará toda la geografía de la vieja Onuba hasta adentrarse en la vecina Badajoz. Esta gente del partido sabe lo que dice y dice lo que conviene a la secta.

 

No es extraño, pues, que el señor Herrero, presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, apure a la Junta para que la refinería sea ya una realidad. Si el macro-recipiente de petróleo atravesara un milímetro de la Sevilla de su alma, ya mismito estaba metiendo prisa. Los sevillanos le dan “cosquis” hasta en el cielo de la boca. Para ensuciar, dice, ya tenemos a los vecinos de ese pueblo portugués que Huelva es. Qué rico. No voy a pedir a Sevilla que acepte lo que rechazo para mi ciudad. Hasta ahí podríamos llegar. Pero lo que no quiere Sevilla, -recuerden al Polito de Subdesarrollo que nos endosó el franquismo-, la capital de las tres carabelas tampoco.

 

La voluntad política de embaucar a la gente de Huelva reside en el Gobierno moribundo de Zapatero y en la Juntasuna boqueante de Griñán. Las administraciones locales no están por la labor. Ni de coña. Este proyecto debe ser asfixiado en los cajones de las instituciones medioambientales. La crisis y el paro no son causas suficientes para esta caja de pandora de los desastres ecológicos y de la imposibilidad de regeneración de la ría de Huelva. La Declaración de Impacto Medioambiental ha de ser negativa sí o también. De dictar lo contrario, la sostenibilidad de nuestra economía será nula.

 

El gran Trillo, José Juajn, nacido en Huelva y criado entre la gente que habita el chalet del Conquero, subraya que es posible y necesario armonizar los intereses empresariales del grupo Gallardo y la protección del medio ambiente. Y un kiriki. Este Consejero te suelta un soneto en menos que se derrama el chapapote en Mazagón y hace de Doñana una mancha negra perpetua. Qué cosa política. Cómo que cuál es la posición de Comisiones y de Ugt. Ni se pregunta. Lo que diga el amo mientras maneje la caja de subvenciones. Amén. Pastrana y Carbonero a obedecer. Como manda el Partido.

 

La empresa que está detrás de este tinglado es la del Grupo Alfonso Gallardo. Qué casualidad. La misma que edita El Correo de Andalucía. Afecta y adicta al Psoe hasta el tuétano. Si es que ellos se juntan aunque dios no los críe. Son aves de rapiña que huelen la muerte desde lejos y se aprestan cual buitres a llevarse su trozo de carne. Servidor se va a oponer con todas sus fuerzas. Que son pocas pero suficientes para montar el cirio a las hienas travestidas de linces del coto.

 

Un saludo.

SE JUBILA

 

 A veces, me decía Antonio, hemos de querernos un poquito. Mi amigo también se quiere. Pero muy de tarde en tarde. Ahora, sexagenario, se jubila. Deja el trabajo que ejerció durante cuatro décadas. Ama, me dice, su oficio aunque abomine de horarios y burocracias. Ya es hora, insiste como si quisiera remachar que su decisión no es un error. Es hora. Tiempo de "candalitos" y no estrés es tres, tres. Octubre y cuatro. Clave y requisito.

 

Dice que siempre quiso ser honrado. Acaso sea mi único mérito, apunta. Desecha la idea del dolce far niente. A su edad, eso sería perjudicial para una persona criada en los entresijos de la pluriactividad. Sin embargo, sé que intentará dosificar esfuerzos. Pensará en los nietos que, alguna vez, sus hijos le regalen. Y tratará de compensar cuanto se privó antaño.

 

Atrás, pero cercanos, quedaron, porque la memoria los conserva felices, los recuerdos del Calasanz calañés y de los onubenses del que fuera José Antonio, del impar Vázquez Díaz, de la entrañable familia "donanita", del recio Neruda, del fuentepiña juanramoniano, y del cariñoso León Ortega.

 

Se jubila. Mi amigo se jubila. Brindo por él. Por que su felicidad sea completa. Me insiste que agradezca a todos quienes contribuyeron a enriquecerle su trabajo y su vida. Dicho. Hecho.

 

Sus amigos, sus hermanos, sus padres, sus "IgnaGuilleGonza" y su mujer siempre estuvieron. Y están.


 

Un saludo.

DESDICHA LABORAL

 

El trabajo nace con la persona. Y muere. Uno ha pasado del status emocional de la irritación al ente visceral de la cólera. Septiembre ha matado las esperanzas de casi cien mil españoles por mantener su empleo. Rubalcaba, que sabe cómo arreglar este desaguisado, se guarda la receta para nunca. Desgraciado personaje que procura la infelicidad de un pueblo a costa de manipular sus más primarias necesidades. Cien mil parados más por obra y malas artes de este Gobierno del horror y del polvo. Se puede ser peor, pero esta contingencia se arracima en los estantes podridos del partido de Zapatero.

 

De tal Estado, tal provincia. Nos acercamos a la denigrante cifra de sesenta mil desempleados onubenses. De nuevo, el síndrome de culo del mundo se hace cuerpo en las clasificaciones del paro. Superamos, -qué éxito, Mario Jiménez; qué triunfo, Petronila Guerrero- la media andaluza. Lo peor es que seguimos hurgando en el barrizal del problema. Sólo ciento noventa mil huelvanos están afiliados a la Seguridad Social. Ante este cúmulo de despropósitos, el 15-M calla. Comisiones se queja pero no remueve la niebla no sea que la transparencia muestre sus debilidades subvencionadas. En Madrid, la de Dios. En Andalucía, los santos inocentes. Vivo ejemplo de autoridad inmoral y de arrastramiento sindical. La otra, sí, Ugt, recita la misma consigna. Pide que se solucione el problema. Sin embargo, ni un meneíto, que se cierra el grifo del dinero corriente. Las manifestaciones y las huelgas, contra Esperanza Aguirre. Pandilla.

 

Alguno me argumentará que, al menos, reconocen el estado agonizante del enfermo. Algo de dignidad sí les queda. No mucho. Algo. Nada, lo que se dice cero patatero, lo del Delegado de Empleo. El comisario político de la Consejería donde se parieron los malformados expedientes de regulación de empleo, asegura que el dato del paro hay que mirarlo en positivo. En positivo. Es que en 2010 fue peor. Y en 2009, lo mismo. No obstante, la moraleja es que hay que decir un embuste por más que se note la falsedad.

 

En tanto la ciudadanía se muere de asco, la élite psoecialista sigue chupando del bote de los organismos públicos. Al famoso tránsfuga Rodríguez Donaire, uno de los artífices de la degeneración económica de Valverde del Camino, lo premian. Petronila lo acaba de contratar como Asesor de no sé qué carreteras y no sé cuantos aeropuertos provinciales. Seis millones de pesetas al año. Dietas y gajes aparte. O sea, destroza la economía del pueblo y lo ascienden a consejero de la miseria. Mucho pasta por medio. Que esta gente no mueve un músculo, siquiera para derruir, si no la colocan bien. Una deuda de cincuenta millones de euros no la alcanza cualquiera. Hay que ser especialmente pernicioso. Pepe Martín y Sánchez Rufo no le van a la zaga. De no ser por David Toscano, los dos edilicios aljaraqueños pudieran haber llegado, en la presente legislatura, a la cima del pitote más pendenciero.

 

Nos faltan los resultados de la Encuesta de Población Activa. Ya sabemos que sobre cinco millones de parados. Ochocientos mil por encima de los datos que ofrece el INEM. Y tanto. La EPA distingue entre ocupados y parados. Éstos son los mayores de dieciséis años que, durante la semana en que se realiza la encuesta, estaban disponibles para trabajar, buscaban obsesivamente un empleo y se han tenido que comer sus ganas de actividad. Cinco millones.

 

No se preocupen. Ya que no ZP, Rubalcaba encontrará la solución. Van a enchufar a los votantes, a sus hijos en edad y a las madres que los parieron. No habrá luego dinero para pagarles. Eso es lo de menos. Lo de más es que sigan tomando al país como el pito de un sereno. El pito somos los ciudadanos. El sereno. Eso del sereno... No sé, no sé.

 

Un saludo.

BLANCOHECHO

 

Quiero creer que es inocente de un delito penal. Sin embargo, desde un punto de vista de la moralidad política, considero que José Blanco, ministro del Gobierno de España, es un individuo de dudosa reputación. El caso “Campeón” lo ha puesto en el disparadero de la corrupción más infame. Por más que niegue las acusaciones del empresario Dorribo y por mucho que anuncie la interposición de una querella criminal, pintan bastos para este gallego sin más oficio que el partido y sin otro beneficio que el de pertenecer al mismo.

 

Excusatio non petita, accusatio manifesta. No falla. La pata -la mano es otro cantar- la ha metido Rubalcaba. Cómo no. Es el estilo Psoe. La defensa de los acusados -y suele entrar en la técnica jurídica de los penalistas- pasa por arrancar a tiras los defectos de los denunciantes. Nada extraño. El candidato ha ido directo a la yugular del empresario Dorribo: “parece que estuvo en la cárcel unos meses y eso a uno le da que pensar”. Se echan toneladas de tierra sobre uno hasta sepultarlo en vida. De esta forma, se hunde la credibilidad del inhumado. Así funciona la historia. Y como tal, los protagonistas repiten las mismas consignas. En su día, con el chaparrón de los fondos reservados y otras lindezas, Felipe González exclamó: siempre que llueve, escampa. Los socialistas gallegos han optado por una versión idéntica: en unos días amainará la tormenta.

 

Estrategas de mesa de camilla y de gañanes de aldea. Acuden a la meteorología para tapar a los satélites descontrolados, o muy controlados, a saber, que se estrellan contra la atmósfera de limpieza política. El imperativo categórico de Kant les suena pero que lo toquen otros. Si el afectado por la denuncia fuera del PP, las campanas tocarían a muerte. El caso Gürtell fue aireado por los medios afines como si los amigos de Rajoy hubiesen saqueado el Banco de España. Dimisión, atronaban los halcones asustagaviotas. Dimisión. La derecha, al paredón.

 

Pepe Blanco, no. Cómo va a ser eso. De los tres señalados por el dedo del empresario, el popular y el "galeguista" dimitieron. El psoecialista, que ni lo piensen. Los otros son sospechosos de hedor. Pepe Blanco es inocente sin presunción. No es que presuma de inocencia. Es que chulea y bravuconea. Si el ministro quiere pararse en una gasolinera para charlar con Dorribo, pues es normal. Para eso es ministro y para eso es discípulo de la escuela más sectaria que contempló la historia. Ni mú. A don Blanco, ni chistarle. Que te pone una querella en menos que pasan unos cuantos días. El hombre tiene que pensar qué va a decir no se le pille en un renuncio.

 

Extraco y Campeón. Dos caballos que pueden hacer perder la cabeza a Pepe Blanco. Iban de ganadores y saltó la chispa de la derrota. Si es que cuando las cosas vienen mal rodadas, por mucha pendiente que haya, la cuesta puede ser un precipicio. En el partido de Rubalcaba, -qué fue de ZP-, las cabezas van a caer en tropel. Es que estaban hasta los ojos de corruptos y parió el de Fomento. Yo creo que lo de portavoz ha sido la puntilla de D. Pepe. Por la boca, Blanco, muere el pez. Hay perros que deben salir a pasear con el bozal puesto. Esto del cohecho contra Camps ha degenerado en blancohecho.

 

Ay de mi Alhama.

 

Un saludo.

MAFIA NEGRA, BLANCO MAFIA

 

La sorpresa tiene escaso asiento en mi forma de entender la política. Sin embargo, aunque pocas noticias me causen estupor, la reiteración en los escándalos sí me genera alarma. Por mucha templanza que se posea, el botón del pánico se aprieta con cierta frecuencia. Nos vamos a estrellar. Se están pulverizando las marcas mundiales de actividades mafiosas. En España. La Cosa Nostra ha dejado Italia como subsede y ha establecido la oficina matriz en territorio patrio.

 

El Gal, los fondos reservados y Luis Roldán sacudieron los cimientos de la política española durante la presidencia de un psoecialista, Felipe González. El faisán, las negociaciones con ETA y la corrupción de altos cargos del partido/secta vuelven a poner una bomba en la línea de flotación del buque democrático. Lo penúltimo, porque surgirán revelaciones increíbles, es lo del Ministro de Fomento de su propio Patrimonio. Dorribo acabará derribando a este jerifalte de los miedos. El encuentro de la gasolinera va a ser su tumba.

 

Todo ello, sin embargo, peccata minuta. Si es verdad lo que publica La Voz de Galicia, las presiones a los jueces son de tal magnitud que vulnera la independencia de estos magistrados. Chicago años veinte. Hampa institucional si se demuestra que agentes del Centro Nacional de Inteligencia están siguiendo a algunos miembros de la judicatura. Y si resultara cierto que los encontronazos de la Fiscalía con los jueces están adquiriendo categoría de gresca, entonces, mano sobre mano, posición fetal y a buscar la protección natural del cuerpo ante la explosión que viene.

 

Mientras el caso Blanco, en realidad el affaire mafia psoecialista, ocupa titulares de algunos periódicos -El País y otros de las subvenciones callan como zorros-, la juez Alaya sigue destapando las vergüenzas de Griñán y de la Consejería de Empleo de la Junta. Los enchufes han modificado de facto el Derecho administrativo. Los concursos de méritos se miden en términos de carnet de partido. El desembarco de cualquier funcionario en puestos de responsabilidad hace hervir la olla del dinero. Dejar la caja de caudales en poder de un funcionario probo sería la ruina denla financiación psoecialista. La ética voló hace muchos años del libro de estilo del Gobierno de Zapatero.

 

Las delegaciones provinciales de las distintas consejerías de la Junta de Chaves y de Griñán son un nido de nepotes y de chapuceros que se creen impunes. En ellas se refugian los desbancados por el pueblo en las últimas elecciones municipales. Si se produce overbooking en estos organismos, ahí están las diputaciones provinciales para recoger los restos del naufragio electoral.

 

Esta gente no está dispuesta a rendirse ante la ley. Si son desalojados, dejarán tras de sí un reguero de muertos, un vacío de liquidez, una tropa de intrusos y un colosal caballo de Troya del que descenderán, en la quietud sombría de la noche, toda una legión de mercenarios del mal.

 

El nuevo Gobierno tiene ante sus narices una ímproba tarea: la exigencia de recuperar la moralidad. Siendo lo de Blanco un incendio provocado por su propia avaricia, lo del CNI es más grave. Implicaría que Interior y Defensa estuviesen pringados como, años atrás, pudo estarlo Manglano. La historia se repite cuando los protagonistas ponen en escena las malas artes que utilizan los capos de la droga, del dinero blanco, digo negro, y de la compraventa de almas. ¿Se refiere a los traficantes de armas? No. Hablo de los negreros/blanqueros de almas, de espíritus, de conciencias. Algunos forman parte de este Gobierno. Mafia negra. Blanco mafia.

 

Un saludo.

A POSTA: BOTO Y BOTOX

 

 Entre diversas acepciones de posta, elijo una. En los juegos de envite, porción de dinero que se envida y pone sobre la mesa. Dinero, juego y envite. Dinero ajeno, juego ilegítimo, ofrecimiento amañado. A costa del país. A posta.

 

HuelvaYa recogía en sus páginas una información que firmaba José Carlos Aguado -periodista grande- en El Mundo Andalucía. Por lo visto el angelito que fuera alcalde de la muy psoecialista Valverde del Camino, se gastó, en pocos meses, antes de que los electores le pusieran de patitas en la calle, algo así como dos millones de pesetas con la visa platinum del Ayuntamiento. Con la Visa del Ayuntamiento. La suya particular, si la tenía, que para qué, ni la aireaba no fuera que se contagiase de la pública. El hombre tiraba de la platinum con la rapidez y el tino de Billy el niño. Muchacho, qué habilidad y qué falta de escrúpulos. Endeudado el consistorio valverdeño hasta las orejas, el edil del botox -de botos y de muebles, el señor Domínguez sabe bien poco- se inflaba los labios a golpe de marisco, de curado jabugo, de espumosos y de alguna que otra bebida cara de malta. A posta.

 

Ahí tienen al genio de la lámpara y factótum del Instituto Municipal de la Vivienda más ruinoso que pensarse pueda. Que el pueblo le retira su aval democrático, la Psoesecta lo eleva al altar de los servidores desahuciados. Roma no paga a traidores pero compensa opíparamente a los reptiles. Y ahí lo tienen. Barrero premia al derrochón con la Delegación Provincial de Obras Públicas y Vivienda. Otra visa del mismo metal y no se rellena ni un bache en cualquier carretera comarcal. Y Barrero lo nombra a posta. Remarca José Carlos Aguado la cenita del honorable Domínguez en Savini. El restaurante milanés se ubica en el arrabal como quien dice. Ni más ni menos que en pleno corazón de la ciudad, entre la catedral gótica y el teatro de La Scala, en plena Galería Victor Manuel II. Anda que se come mal en la tabernita de varios tenedores y que el servicio es de los de tocar las palmas. En todo caso, si se pusieron ciegos en ese templo de la carne, no fue por llenarse las panzas. No. Fue a posta. Que con el dinero de los valverdeños, se come uno un buey a base de pan. Ya del bolsillo propio, la manduca está más restringida. A posta.

 

Qué quieren que les diga del "probe" Migué. Yo me inclino por la tesis del hambre. Porque vamos a ver. Si Viera, que fue Consejero de (des)Empleo de la Juntasuna, está implicado hasta los ojos en el fondo de reptiles de los expedientes de regulación de empleo, y no se ha gastado las millonadas del conmilitón en esos banquetes, será porque o bien no se han descubierto las facturas o bien porque el hombre, pese a su carita sonrosada por los buenos yantares o folgares, entretenía sus penas de dinero en menesteres de otra índole. Por ejemplo, evitar la obesidad entre los cientos de miles de parados andaluces. Es que Viera tiene un gran respeto por la sanidad autonómica. Con decirles que el señorito se jacta de su patrimonio personal. Lo van a comparar con el exregidor valverdeño, que bastante tiene con masticar a dos carrillos. Y todo, reitero, a posta.

 

Herodoto elogió con enusiasmo el sistema de postas implantado por el persa Ciro. Pero la historia no pasa por envíos de correo por uno u otros medios. La historia no para en este asunto. Más bien se detiene. El peso de la poca vergüenza llega a asfixiar. No por que falte aire limpio a los pulmones. Sencillamente porque la avaricia rompe el saco. Los ofidios se tragan enteras y vivas a sus presas. Los reptiles humanos, también. Ocurre, a veces, con alguna gente corriente y moliente que han hecho del partido, una partida. Partida: conjunto poco numeroso de gente armada, con organización militar u otra semejante. Coloquialmente, en Cuba, partida es persona hambrienta. Lo que les digo: el hambre de Miguelete Domínguez y de Josantoñito Viera.

 

A posta. Lo hacen a posta.

 

Un saludo.

CAAMAÑO

 

 El señor Caamaño es ministro de justicia. En principio, el cargo y la función nos llevan a pensar en toda una autoridad del Estado español. A bote pronto, así sería. Mas si contextualizamos su figura y la ubicamos en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la cosa cambia. Sentarse en el Consejo y compartir responsabilidades con Pajín, Aído, Álvarez, Blanco y otras ejemplaridades de esta jaez, invita a reflexionar sobre nuestra primera impresión.

 

Entre Caamaño y Benítez, su predecesor, la justicia ha llegado a tocar fondo. Es que no pueden ser más badulaques. Su inconsistencia política corre paralela a su necedad funcional. Están pero no son. Entes licuables que adoptan la forma del recipiente en que se alojan. Algo así como su colega Conde Pumpido. Si de colorear la toga con el ocre del barro, allá van. Que interesa al partido ennegrecer las puñetas con la legalización de los filoetarras, a la piscina que se tiran. Cuando deciden modernizar el aparato judicial, mucho hablar y poco hacer. En caso de polémicas doctrinales, son capaces de convertir el principio de contradicción en un sofisma versión “no hay caso ni lo habrá” del pequeño José Blanco.

 

El tema de la cadena perpetua está adquiriendo nuevos tintes. Caamaño podría esgrimir argumentos en vez de lanzar denuestos y descalificar al adversario. Quiá. Mucho pedir a quien apenas practica más allá del exabrupto. El pensamiento cartesiano o la filosofía kantiana suenan a este ministro como Kelsen a un analfabeto. Ná de ná. Podría haber aludido a la dudosa constitucionalidad de la misma. O bien matizar las dificultades de revisabilidad de lo perpetuo. Incidir en el análisis de la reinserción. Arañar las posibilidades de la reeducación. Cosas de ese estilo. Un poco de asertividad en este producto del dedazo de ZP es pedir que el cielo reubique su techo. Misión imposible. En lugar de construir, arrasa con los discrepantes y los coloca en el barrio de los retrógrados. Los desprecia como defensores de instituciones sociopolíticas obsoletas. Una patada con la lengua constituye todo el bagaje intelectual de este mozo. A imitar. Mecaschis.

 

El abordaje del Código Penal es una necesidad insoslayable. El estado de la justicia española no puede ser más preocupante. Magistrados que archivan con la ligereza de un gun-man y jueces que firman autos de libertad antes de que la policía ponga a su disposición al ladronzuelo o al estafador de medio pelo. La calle está dividida sobre el tema de la cadena perpetua. Y si, además, es revisable, la madeja se enreda. Sin embargo, los alemanes, los británicos y los franceses la tienen instituida. Al cabo de 30 años, los penados salen a la calle. La revisión procura la reducción. La perpetuidad es un mal demasiado perverso como para ejercitarlo con crueldad. Condenar de por vida a alguien, sin posibilidad de redención, equivale a matar cualquier esperanza de perdón. La ley existe porque la sociedad demanda unas normas de convivencia e incluso de supervivencia. La ley es, pues, resultado de una petición colectiva. Al revés, no. La ley no debe condicionar la soberanía del pueblo y mucho menos suplirla.

 

Caamaño llama retrógrado a todo bicho viviente que diga esta boca es mía. Suele ocurrir que el agente se convierte en paciente. Acaso sea él partidario de retornos a dictaduras fascistas y, avergonzado de su intención, atribuya al PP la defensa de valores innobles. Caamaño realiza, como algunos astros, un movimiento retrógrado. Cómo que qué es esto. El que se realiza en sentido contrario al movimiento directo. Dicho en román paladino: que se opone al movimiento de avance de los demás y denuncia que el resto del mundo marcha por camino equivocado. Cosita de ministro. Lo que sí debiérase revisar es el modo de provisión de los ministerios. Tanto de los del Gobierno como los de la Fiscalía. Si mantenemos el status actual, el trompazo es seguro.

 

Un saludo.

MAL MENOR

 

 Cuando elegimos, sabemos distinguir el mal del bien. Diferenciamos el eco de la voz. Apreciamos lo auténtico frente a lo fingido. Las personas forjamos nuestras decisiones en el yunque de nuestras posibilidades por mucho que la bondad se ausente y por más que nos apartemos de lo lícito o de lo honesto. El mal menor se configura así, eufemismos aparte, en una calamidad de efectos atemperados. Pero, al fin y al cabo, en un desastre, una desgracia que se quiere excusar en función de unas cicunstancias atenuantes pero nunca eximentes.

 

La doctrina del mar menor nos convierte en entes indistintos. Todo da igual. Los políticos son todos unos sinvergüenzas, sea del partido que sea. Al saco. Y no. No me vale esa premisa pues falsea el silogismo. La Transición democrática no puede degenerar a niveles de la restauración borbónica tras la fallida Primera República. Tampoco puede retroceder a esquemas de la Segunda República que llevaron al país a un escenario guerracivilista. No. La Restauración fue un mal menor ante el mal inmenso que fue el experimento de 1873. Se pretendió un bien pero se amasó un mal. No es compartible, en este sentido, la idea de que el Alzamiento Nacional fuera un bien. Si acaso un mal mayor que rivalizaba en magnitud con el mal que hicieron crecer los fanáticos desde Azaña a Negrín. Mal uno y mal otro. El bien, por parte alguna.

 

Las excepciones confirman la regla pero no son norma. Si lo fuera, la subversión del bien moral sería un hecho consumado. El mal menor es una aberración porque consagra la sepultura del bien. Si la verdad es un valor, la mentira, aunque se disfrace de mentirijilla, se clasifica como desvalor. Intentar convencer al pueblo de que el apaleamiento de una víctima es un bien y no un mal menor en comparación con la mutilación de sus órganos genitales, contribuye a justificar la maldad de los autores. Y no, no es eso.

 

No cabe el mal menor cuando se pacta o se consensúa en contra del bien común. La concesión de la independencia al País Vasco como remedio contra el terrorismo de ETA y de sus fuerzas políticas extorsionadoras, es un mal mayor que el problema que se quiere sortear. La política de inmersión lingüística en Cataluña, que comporta el desprecio hacia la lengua castellana, es un mal no menor porque el Estado se pone de rodillas ante el chantaje de los catalanistas. ¿Dónde está el bien? Si el bien está marcado en la norma constitucional que se ha dado el pueblo soberano, cualquier atentado contra esa norma es un mal. Y de menor, nada. La robustez de las leyes descansa en la fuerza de voluntad de su democracia. He ahí el bien.

 

No existe el concepto medio muerto o medio embarazada. O se está muerto o se está vivo. La preñez no admite discusiones objetivas. Si la ley es la referencia moral, lo que esté prohibido por ella, es un mal. Y si no lo prohíbe, aunque no lo admita, el bien está presente. El mal menor es tan repudiable como el mal a secas. Terrorismo y antiterrorismo son, por definición, males. El primero, porque violenta el Derecho. El segundo, porque convierte al Estado en forajido que se pone al margen de la ley. La mejor arma de la democracia es el poder moral de soportar el odio y la venganza y la fuerza ética para no ser esclavo de la corrupción.

 

La rescisión inmediata del contrato del Hotel París, del palacete/capricho “petrimonial” de la onubense plaza de las Monjas, hubiera sido un bien. Un bien sin paliativos. Las exigencias del Psoe y de Iu de Huelva a este respecto han llevado al PP a un camino erróneo. Pactar con los partidos del odio ideológico a la derecha supone tanto como firmar un acuerdo con los grandes derrochadores que se han comido y bebido la economía de la provincia. Es una equivocación grave. Ellos lo llaman un mal menor. El mal no pierde su naturaleza por su dimensión. Lo es por sí mismo. No hay satanes buenos. Todos son malos.

 

El PP debería dar ejemplo de categoría moral y de valor ético. Procurar el bien general, el interés del pueblo. No sea que éste lo vote hoy como mal menor en contraposición al delito nefando de los políticos del Psoe. De hacerse así, el cambio de sentido sería tan efímero como pobre. Si los populares de Rajoy no se postulan como artífices de una política bien hecha, se sitúan en la misma órbita errática y corrupta de los de Zapatero, Rubalcaba, Blanco y otros impúdicos de su ralea. No puede ser. Si quieren manga, al Mar Menor. Los males menores, como la mangancia, no deben recalar en puertos de confianza. No.

 

Un saludo.

ODIO IDEOLÓGICO

 

 De no ser por su desvergüenza, Rubalcaba sería un payaso de trapo. Pero claro, habla, sube el pan y arroja aceite hirviendo a la audiencia. He leído el artículo de Carlos Carnicero en el que declara sobre cómo se las gasta el candidato psoecialista. Y da miedo. Dónde ha llegado. Harto conocido. Gal y Faisán nos golpean en el rostro. El hombre de Felipe, impertérrito, se pone dos duracell y lengua que te lengua.

 

Lo último de este tipo oscuro es su voluntad de resucitar el odio ideológico. Como si esa abominable emoción hubiese muerto alguna vez. En la boca de tan maléfico personaje, el odio forma parte de la cotidianeidad de sus acciones. Amaga con la derecha para descerrajar un tiro mortal con la izquierda. Uno de los mayores defensores del cordón sanitario al PP se saca de la chistera una nueva amenaza. Quiere reformar el Código Penal para castigar el delito de odio y discriminación. El summum de la enfermedad del alma. El anticristo se hace Cristo por medio del verbo envenenado. El Gobierno de Zapatero no ha hecho otra cosa desde la malhadada fecha del atentado de Atocha. Ha urdido cuantas maldades atravesaron su enferma mente para incriminar a Aznar y a los suyos. Qué habla este señor con pinta de usurero descarnado que acusa de engaño al que fuera mejor presidente de la democracia. Dónde vas, Satanás.

 

Se salta a pídola la Constitución y quiere impartir lecciones de ciudadanía. Ha convertido la ley de memoria histórica en un arma de enfrentamiento sin otra intención que sangrar la herida que ya cauterizaba. El gran provocador se erige en apóstol de las víctimas. El acosador de viejecitos se nos vende como ángel exterminador de mercados y de sicav. Ya navega, a bordo del barco de su dictadura, por aguas procelosas de tiburones corruptos. Y nos viene con el cuento de la ideología. Será mamarracho. Si hubiera leído a Engels, hubiera simulado un poco. Rubalcaba ha hecho de la ideología el resultado de una conciencia falsa. La conciencia de introducir, a la fuerza, a los ciudadanos en el bosque de las libertades colectivas a fin de arrebatarles sus derechos individuales. Este hombre es como el picudo que arrasa los palmerales.

 

A falta de argumentos, esperpentos. No alcanza su malicia el genio creador de Valle Inclán. Con todo, sí es un mal remedo del Bono que jura ser pobre como las ratas. Si España decide ser cristiana, él anima las contraofensivas laicas. Si hay libertad religiosa, propugna la fricción con la Iglesia católica. Si las Fuerzas Armadas defienden la unidad de España, potencia los independentismos. Proteger a la nación puede ser, si se le da pábulo, un delito contra la ideología nacionalista excluyente de catalanistas y vasquistas. La pluralidad de este especimen de la más rastrera política se reduce a El País y a dos o tres medios que le dan cuerda y rollo.

 

Los sondeos otorgan un amplio margen de ventaja a Rajoy. No pasará mucho tiempo antes que esta araña negra que recreara magistralmente Blasco Ibáñez, convoque a los miembros del Tribunal de la Inquisición, digo Constitucional, para dilucidar si el gran jefe de la calle Génova ha firmado pactos antisistema con el mismísimo Franco, con el rey Lear o con la máscara de Primo de Rivera. En cuyo caso, el nuevo Santo Oficio instará al futuro presidente de España a dimitir si no quiere terminar en la hoguera como los brujos bajomedievales.

 

Odio ideológico el tuyo, Rufián. Cava. Cuaba. Que qué es cuaba. El término con que los dominicanos definen, con desprecio, a los problemas y a los disgustos.

 

Un saludo.

MANZANA PODRIDA

 

Mordida, la manzana de Steve Jobs. Podrida, la manzana que tentó la fragilidad del paraíso de dos. La política es un cesto de manzanas limpias. No me cabe la menor duda. Basta echar una ojeada a los miles de concejales de pueblecitos perdidos por la geografía nacional. La existencia de la podredumbre manzanil desmerece la cosecha pero no la invalida.

 

León Felipe escribía, allá por el año que nació este articulista, que si hay una manzana sin gusanos, no está detrás de mí, sino delante. El poeta zamorano decía al respecto: la libertad es la voluntad de mecerse de izquierda a derecha, de ir en sordos y rítmicos vaivenes, de una manzana podrida a otra manzana podrida, porque más allá de este balanceo no está sino el muro negro y espeso. Cuando un pueblo, moralizaba, se levanta y estrella sus sesos contra ese muro, le gritan que es un loco o un violento.

 

Manuel Azaña es autor de una frase limpia que a muchos sonará a irreverente: el Museo del Prado es más importante para España que la República y la Monarquía juntas. Sencillamente iconoclasta. Lástima que su intelecto sublime no estuviera a la altura de su clase política. La putrefacción no radicaba, según el que fuera presidente de la II República, en el Arte con mayúsculas, sino en el arte de lo posible que decía Cánovas. Tremenda confusión el identificar los conceptos. La letra grande impone diferencias.

 

La manzana de oro, transmite la leyenda, estuvo en la base de la guerra de Troya. La perfidia suele arrastrar discordias.La manzana de Blancanieves echa sus redes en el mar de las envidias. La manzana es la alegoría eterna de la corrupción. Simboliza el abuso autoritario del poder que hace de la autoridad, tiranía. El gusano reviste formas de manejos deshonestos. Desde la apropiación indebida al tráfico de influencias. Del cochecho a la malversación. En el fondo, la prevaricación resultante del ejercicio tecnificado de cinismos e hipocresías. La manzana simplifica el poder. La tersura del fruto desaparece poco a poco hasta convertirse en desagradable e informe despojo.

 

La corrupción es una lacra no superada. Desde las actuaciones gansteriles norteamericanas a la tangentópolis que arrasa a Italia pasando por las “mordidas” roldanianas que acabaron con la prepotencia de Felipe González. Mala fama la de la manzana. Tan tentadora como abominada. Que le pregunten a José Blanco. Puede crecer en el árbol oculto del ministerio o entre los efluvios colocantes de un surtidor de gasolina. Entre los papeles de una Consejería de Empleo o en los contratos públicos de operaciones amañadas. El sarcófago está lleno de gusanos. Hasta que fagocitada la carne muerta, vuelven por donde llegaron. En busca de nuevas putrideces.

 

En el viacrucis del laico ministro de Autofomento, la estación resulta crucial. El adorador de la manzana refulgente podía llevar el gusano en las proximidades de su insaciable lengua. Qué se puede hace cuando uno ignora ser portador de enfermedades contagiosas. En principio, ser prudente. Al final, apartarse. Si la precaución no distinguió al transmisor, la cordura debiera alejarle del núcleo de infección. En caso contrario, el grupo debe actuar con diligencia. Mala acción la de quienes pueden inmunizar a la población y, por intereses espurios, potencian la figura emponzoñada del envenenador. Algunos padres no pueden estar satisfechos de sus hijos. Ni algunos hijos de colegios bilingües manifestar su contento por la lengua bífida de sus poderosos ascendientes.

 

Lo dicho. Manzanas vendo. Las mordidas de Jobs, lustrosas y ricas. Las podridas de tantos, mordidas de muchos. Vaya con la manzana.

 

Un saludo.

PACTAR CON PETRONILA

 

Que sí, que el diablo sabe más por viejo que por diablo. Se pacta entre caballeros y entre damas y entre unos y otras. Se trata de contratantes que se comprometen a cumplir lo estipulado. A fuer de responsables, antes de rubricar, se conviene, se transige, se ajusta y se avienen al texto y al espíritu de lo apalabrado. Uno, que ya lleva tiros dados en este campo de batalla de los incumplimientos, se rebeló siempre contra los corruptos. Quién se atreve a poner su patrimonio particular bajo la gestión personal de Mario Jiménez. Servidor, ni loco. ¿Y de Petronila o de Barrero? Ni se me ocurre. A los hechos de su pésima praxis política me remito. Bueno, pues vienen los del grupo popular en la Diputación de Huelva y celebran un acuerdo con la susodicha señora para rescindir el negociazo del palacete parisino de la plaza de las monjas. Los hay...

 

Y claro, a otro perro con ese hueso. Uno tira de hemeroteca y se encuentra con un comunicado del Partido Popular, fechado en febrero del pasado año. El comunicado toma como base una fotografía en la que aparecen, en derredor de una mesa de camilla, una serie de personajes públicos. Preside la imagen el impar José Blanco, todavía Ministro de Fomento, cuando se desconocía todo sobre las acusaciones del emprendedor/empresario, Dorribo. Junto al gallego de oro, Javier Barrero y Mario Jiménez. En lugar destacado entre estos “chevaliers de la table ronde”, un señor que me distingue con sus sentimientos y emociones más viscerales. Me refiero a D. Francisco Urbano, empresario/emprendedor conocido en la ciudad, merced a sus manifestaciones de fervor semanasantero, a sus buenas artes como constructor, y a su cercanía financiera y mediática, léase Odiel Información y Canal Huelva Noticias, con algunos prebostes del Psoe de Huelva. Un elenco de actores. Entre las actrices, al aparecer de espaldas, no reconozco a ninguna. Lástima. Todo ello, ad maiorem gloriam politicorum del Psoe.

 

A sabiendas de con quiénes se juegan los cuartos y los créditos, el PP de Huelva vende como un éxito su participación, junto a Petronila y Sánchez Rufo, en la rescisión del contrato del Hotel capricho de la emperaora. Como un éxito que cuesta al contribuyente la nada despreciable suma de más de trescientos millones de pesetas y al electorado dudas crecientes acerca de la esperanza en el partido que se postula como modelo del cambio. Es que se las ponen a las huestes de Rubalcaba como a Fernando VII. Serán ingenuos. David Toscano, al que tengo como un alcalde eficiente y limpio, ha caído en la enésima trampa que le han tendido Pepe Martín y Sánchez Rufo. Pero hombre, David, lo de la caducidad en 2013 es un decir. De aquí a entonces, a saber qué nos depara el destino. No obstante, ya nos podemos hacer una composición de lugar y de tiempo.

 

La prensa onubense -HuelvaYa y Huelva Información- recoge en titulares de portada que Petronila ha ordenado acometer nuevas obras en su preciado retiro monjil por valor de ochenta mil eurazos. O sea, que de aquí a dos años, todos calvos. David, no vale hoy quejarse de lo que ayer admitiste. Se veía venir. Austeros los del Psoe, dené, que decíamos los de Huelva cuando niños. Cumplidores los del Partido de Petri, pregunten, entre otros afectados, a los trabajadores despedidos de Astilleros. Imparciales los del chalet del Conquero, pidan datos a los directores de El Mundo Huelva Noticias, de Canal Luz, de Antena Huelva, y otras emisoras discriminadas por la mano justiciera de la presidente de la Diputación.

 

Pactar con Petronila no es pactar. Es perder el tiempo y el crédito. Con lo fácil que hubiese sido desmarcarse del complot urdido por psoecialistas e izquierdaunidos. La firmeza es una virtud difícil. Si el PP no combina esa cualidad con el respeto e impulsa una política de compromiso con el pueblo, decepcionará profundamente a quienes, como quien firma, han confiado en los de Rajoy y Aznar la prosperidad de nuestro país y de nuestra provincia. Una cosa es pactar y otra, pastar, o sea, pacer.

 

Un saludo.

MANDATO CLARO

 
Mayoría absoluta. Lo que pide Aznar a los votantes del próximo “ventenene”, vente, es una holgada victoria electoral que permita a Rajoy gobernar en solitario. De no ser así, este país va a pasarlo rematadamente mal. El olor a cadáver atrae a carroñeros de diversas especies. La ciudadanía tiene la palabra. Cualquier resultado restrictivo supondría una catástrofe. España sería, en ese indeseado caso, ingobernable. Estaría a merced de los independentistas y a los pies de los camisetas verde billete.

Aznar me pareció siempre un tipo raro. Su rareza es la normalidad. Aunque más de una vez ha puesto los pies sobre mesa donde no debía, en general ha sabido comportarse. Él cumplió como nadie con su deber de presidente. Dejó en herencia un país emergente y respetado. El problema es que no previó -nadie pudo imaginarlo salvo los autores intelectuales de Atocha- quién iba a hacerse cargo de los destinos de la nación. De haberse cumplido las previsiones, Rajoy hubiera tomado el testigo con la mayor dignidad. No fue así y, por la vía de los atentados, se le adelantó el incapaz más destacado de la política democrática. A tal personaje, tamaña ruina. Pobrecitos. Los españoles, claro.

El Gobierno que se avizora -ojo, que hasta el rabo todo es toro- debe ser el contrapunto de orden y de responsabilidad al caos reinante. Como decía Goethe, prefiero la injusticia al desorden. No cabe duda si se aplica el pragmatismo. Los descontroles no traen más que iniquidades y discriminaciones pues la ley de la selva se impone al Derecho y, falto de éste, la sociedad se desvertebra hasta retroceder a niveles de incivilización. Aznar sabe lo que dice. El PP puede ganar. Las tiene todas consigo. Sin embargo, deberá poner encima de las urnas un programa que lo identifique. No más disfraces. Fuera las máscaras. Caras descubiertas y manos sin guantes.

Siete años de derroche nos han dejado sin vacas. No es que las lecheras hayan enflaquecido. Es que no hay. Las borracheras de poder de los amigos de Pepe Blanco han hecho de la actividad política una orgía de ilegalidades e impunidades en la que sólo cuenta el placer. Los psoecialistas han salido caros. Y eso que todavía la verdad no ha asomado su patita. Las deudas reales anegarán los despachos.

Despacio y buena vista. El oso no está cazado. Los dirigentes del PP deben conducirse por la propiedad del lenguaje y por la humidad del gesto. Las carcajadas, en las fiestas. Y el pueblo no está para festividades ajenas. Toca trabajar y apretarse la hebilla del cinturón. Los indignados de verdad aplaudirán el gesto honrado del buen parlamentario. La Función Pública ha de recobrar el pulso. Enchufados a la calle. Mano de hierro ante los corruptos. Código penal frente a los terroristas. A los separatistas, lecciones de Constitución. Raciones de nación española en el contexto de la pluralidad política, territorial, cultural y lingüística. Ahuyentar los espíritus uniformadores ha de ser un principio ideológico. Servir a España es hacer de ella una pero rica por diversa y diversa por rica. Tentaciones totalitaristas, ni una. Voluntades férreas por recuperar el presente, todas.

Mandato claro. O las urnas otorgan al PP la mayoría absoluta, o el fantasma de Latinoamérica paseará por España el espíritu de la discordia. Y ya está bien. Mandato claro.

Un saludo.

ImPERtinentes

 

Dicho lo dicho, a por el autor. Duran Lleida se ha convertido en el pimpampún. Cortejado por el Psoe y el Pp, el unionista catalán se ha hecho acreedor a críticas personales. En este país, cuando algo no nos gusta, tiramos del alfanje lenguaraz y hacemos picadillo al personaje. En vez de refutar tesis y de argumentar de forma objetiva, hala, a cazar bisontes con cartuchos de goma2. El socio de Artur Mas se aloja en el Palace. Menuda fundamentación. El portavoz de CiU en el Congreso frecuenta barras americanas. Madre mía. A este paso, las murgas gaditanas vestirán al político catalanista de travestido con agujeros. No es eso, no es eso. Impertinente es el que molesta de palabra u obra. También designa al anteojos con manija que solían usar las señoras. Sus dioptrías pueden distorsionar la realidad. De qué manera.

 

Siempre me pareció el señor Durán Lleida un tipo listo cuyos escrúpulos patinan sobre pistas de hielo derretido. Aunque bese el suelo, le salva el airbag nacionalista. Cómo será que el propio Zapatero le ofreció un ministerio. Claro que ZP promete el paraíso de Alá y el cielo bíblico a cualquiera con tal de ganarlo para su causa. Lo cierto es que Durán ha metido la pierna allá donde no era menester. Este hombre es tan distinguido que no tiene patas. Piernas. Además, se lo tiene creído. El andalucismo militante ha entrado en cólera a raíz de las declaraciones del diputado. Y cómo. Cual manada de búfalos cabreados. Sin embargo, a ninguno escuché alegaciones de peso. El problema, el quid, es saber si el PER es un subsidio necesario u otra cosa más próxima a la compra de votos. He ahí la cuestión. Lo primero es reflexionar. Después vendrán las acciones.

 

Andalucía y Extremadura han sido, desde que el Psoe malgobierna estas comunidades, uno de sus principales silos de votos. Eso no lo duda el más novato de los sociólogos de cabecera de Alfonso Guerra. Más de treinta años condicionando la vida política de ambas regiones sureñas de esta España que se descompone. Desde que Felipe I de Sevilla lo instituyera, miles de campesinos se han beneficiado de esta ayuda. Algunos pícaros hicieron de la ayuda un negocio y del subsidio cautivo una imponente catapulta de poder e influencia. Los controles desaparecieron en la práctica y los inspectores miraban a otro lado cuando las denuncias de fraude llegaban a la prensa. No es la primera vez que salta la liebre sobre este asunto que tanto encocora.

 

Las declaraciones de Durán Lleida son, de toscas y gruesas, insultantes. Los psoecialistas se han lanzado a los ojos de su gran cómplice en las dos legislaturas zapaterianas. Los peperos no quedaron atrás en su invectiva contra el gran cacique. Ni unos ni otros han rebatido sus palabras. Se han limitado a descalificar y han embarrado las tesis en el charco de los insultos. La verdad. Basta la verdad. La historia del PER se escribe en trazos torcidos por oligarcas de turno y por capataces de vez. Dosis de transparencia y aluviones de datos contribuirían a silenciar los exabruptos de este hombre que se nos presenta como ejemplo de moderación cuando, en realidad, no es sino un funambulista mercenario que arranca a los gobiernos de España las uñas de sus debilidades. Es preciso aportar pruebas de convicción que arrinconen al eterno segundón de la derecha de Cataluña. Sobran deslegitimaciones de charanga y pandereta.

 

Que si frecuenta burdeles y que si habita lujosos hoteles, nada añaden al tema. Lo que interesa al pueblo y al sentido común son acreditaciones, certificados. Es la única forma de no distraer la atención sobre el tema clave: la crisis que llegó y no se quiso admitir. La parca termina visitando. Nadie escapa a su competencia. Ni nada. Las crisis se arreglan con fórmulas. Se agravan con rezos supercheros y con absurdos conjuros. A ver quién es el impertinente.

 

Un saludo.

15/10/2011 08:12 franciscovelasco Enlace permanente. sin tema

DISCIPLINA Y ORGANIZACIÓN

 

 En algunos centros de enseñanza y en ciertas carreras, existía el llamado consejo de disciplina. Su misión era proponer sanciones conforme al reglamento. Hoy día, se atenúa la dureza militar del término y las instituciones docentes han establecido, en su lugar, las comisiones de convivencia. Entonces como ahora, la disciplina no es sino la observancia de las normas. Siempre se funciona igual: desde fuera hacia dentro. Sin novedad. Es el marco propio de una asociación de personas que se regulan en función de determinados fines. Partidos políticos. Se mueven en esa onda. Cada vez más. Si quieren salir en la foto, ya saben los que van de disidentes y por libres. O tragan o se ahogan. Ya lo advirtió, respecto al Psoe, el interminable Alfonso Guerra: el que se mueva no sale en la foto.

 

Al hilo de algunos comentarios sobre la decisión del PP de no llevar a Juan José Cortés en las listas al Congreso o al Senado, me veo en la obligación de replicar. Por sentido común. Ni me va ni me viene. Los comités electorales eligen candidatos conforme a sus voluntades de llevarse el gato de las urnas al agua de su interés. Ocurre, sin embargo, que hay candidatos a palos y candidatos que empalan. Entre los primeros, algunas excepciones que se sacrifican en pos de formaciones políticas con media docena de militantes. Entre los segundos, políticos que hacen valer sus años de oficio y su capacidad de influjo so pena de pasar factura a los disciplinadores. O entro o hablo. En el caso del señor Cortés, me pregunto qué ha pasado. Si estaba prevista su inclusión en las candidaturas, sería bueno conocer por qué ha sido desalojado de las mismas. Si, en cambio, nunca se le prometió señalamiento de representación, a qué viene este galimatías.

 

Decía Schopenhauer que si las cosas tienen solución, a qué preocuparse, y si no la tienen, a qué preocuparse también. Juan José Cortés es un zoon politikon en el sentido más aristotélico del término. Su dimensión social ayuda a constituir la base de una educación colectiva y su dimensión política ayuda a difundir y extender esa educación. Cortés se realiza plenamente en la sociedad. Nada tiene que añadir a su trayectoria pública. Mucho se puede restar en este campo. Se le mira con lupa. De ahí que, pese a sus méritos, no se le dé lo que pueda corresponderle acaso porque no haya pedido con la insistencia necesaria.

 

Tranquilo, Juan José, tranquilo. Es preferible, en ocasiones, pecar de confiado a creer en la lealtad. La memoria sube y baja como la bolsa. Cuando se avistan ganancias, se compra y, para recoger beneficios, se vende. Estoy convencido, pese a mis lagunas informativas, que el PP no te ha traicionado. Es más, apuesto a que sus dirigentes te han arropado como hermanos. Por eso, vuelvo a solicitar de tu nobleza declaraciones públicas que arrojen luz sobre el tema. Son muchos los que quieren pasar factura a Arenas por los sucesos de El Torrejón y los que buscan darte pasaporte por tu presunta participación en ellos. En tus manos se guarda la llave de la verdad. No es un acto de disciplina impuesta por la superioridad. Es una defensa de la verdad que nace de las entrañas de los bien nacidos. Tú no te mueves en la órbita de José Blanco. No amenazas ni coaccionas. Estás y eres.

 

Ten en cuenta, Juan José, que algunos amigos son sinceros. Muy pocos. Si eliges bien, sabrás seguir sus recomendaciones. Sin embargo, la sinceridad de tus enemigos es incuestionable: aunque guste a aceite de ricino, aprende de sus censuras. Te conocerás mejor y sabrás sacar de ti lo óptimo. Por encima de disciplinas y de organizaciones. Nunca más allá de la verdad.

 

Un saludo.

COMO UN PINO

 

 Un bicho. El picudo rojo. Alejandro Márquez, no. El insecto palmericida. Alejandro Márquez no deja de pertenecer a la especie de metepatas sin fronteras. El actor Federico Luppi, uno del club de la ceja, no se recató en pedir un cordón sanitario para el PP. Sanitario, como si fueran apestados. La calidad democrática de este histrión no vale un “videla de lata”. Lo que ya preocupa más es la virtud intelectual de algunos de los grandes creadores de guettos. Monsieur Márquez, del equipo de desgobierno de la Diputación de Huelva, ha lanzado una perla que se recogerá en los “Annales” del disparate provincial. Ha comparado a un insecto, el picudo, con una persona, la que ha talado varias docenas de pinos y eucaliptos, algunos de ellos con más de cien años de vida. Sabida es la inteligencia del coleóptero de la palmera. Lo que no atribuíamos al diputado psoecialista es ese nivel de cultura y ese grado de discernimiento. Es que no se puede caer más bajo.

 

Las fuerzas taladoras de la Diputación que, todavía, preside doña Petronila, han lanzado una ofensiva mortífera contra una masa arbórea en lugar histórico. Pertrechados hasta los dientes, los mílites leñadores han procedido a limpiar el campo de enemigos de madera. Operación Petri del Márquez han venido en bautizarla. Como no tienen otra cosa que hacer, pues la diligencia de la institución ha colocado a toda su tropa, se han sacado de la manga el proyecto Redescubrir a fin de dar a La Rábida un repasito de limpieza. Por supuesto que la hazaña bélica se ha perpetrado sin declarar la guerra al consistorio de Palos. Carmelo Romero se ha despertado con los cañonazos de las fuerzas asaltantes. Si por lo menos hubieran pedido licencia municipal. Que va. Van a pedir ellos, los dueños de todo el país, permiso para hacer lo que les salga de las narices. Desde cuándo los amos de España piden autorización a sus súbditos para arramplar por doquier. Derecho de pernada, oigan. Puro y duro abuso de poder.

 

Sánchez Rufo ha pedido, muy serio, responsabilidades. No se tiene certeza de a quién las exige. Lo mismo culpa a David Toscano del desaguisado. Seguro que a José Martín, no, pues el portavoz de la nada se limita a asentir, cabeza arriba y abajo, o a negar, carrillo derecho a izquierdo y viceversa. A la señora Guerrero, es que ni la menciona, no sea que le suelte una fresca. Lo mismo ha sido al alcalde de Huelva, que es la sempiterna pieza a abatir. Qué más da que don Pedro nada tenga que ver con la materia y la competencia. La Rábida pertenece al término municipal de Palos de la Frontera y allí es Carmelo Romero el que corta el bacalao. El edil palermo, eso está acreditado, no ha cortado cuantos eucaliptos se le han puesto delante. La culpa, por negligencia e ineptitud, se asienta en terrenos petronilos. No le den más vueltas a la noria de los “y tú más”.

 

Lo de siempre. El psoecialista Márquez llevaba varios días dando la tabarra al grupo municipal del PP de Huelva acerca de su gestión medioambiental, cuando el boomerang de su mala uva se vuelve contra el avieso lanzador y le alcanza en la cocorota. Para gestión, pésima, indecente, infame, la tala de La Rábida. Siempre habla un cojo. Patrulla de inanes e inútiles. Son los “campeones” del “dorribo”. Predican pero de trigo, ni un celemín. Rubalcabean pero no pueden simular el blanqueo circunflejo. Pican como rojos pero dictan como azules falange.

 

Felipe Arias, concejal pepero, ha estado listo y presto. Aplaudo sus palabras sobre el parque Moret: “Una utopía hecha realidad. El sueño de una ciudad cumplido en el mayor parque urbano de Andalucía: 30 hectáreas de bosque en el corazón de la capital onubense, más de 90 millones de euros de inversión y un futuro abierto para lograr un Pulmón Verde para Huelva”. Que Carmelo permanezca atento. Que el paraje rabideño se puede ir al traste si no pone a un par de guardas en la zona bombardeada. La gente de Petri, Márquez a la cabeza, no distinguen un lugar histórico de una historieta del lugar. Como la copa de un pino. Su ignorancia es sólo parangonable a su osadía de señores feudales.

 

Un saludo.

HOME IS SPAIN

 

Qué trabajo cuesta. Una cosa que hace y cuatro que destroza. Se le entiende todo pero nada se comprende. La lógica huye de su verbo y de las acciones, ni una es buena. Es, señoras y señores, Zapatero. El gran disruptor. El pequeño tirano.

 

Nadie lo quiere ya. Los españoles se lo toman a chufla. Los psoecialistas lo arrinconan, junto al desván de la abuelita, para que nadie los relacione. Lo que influye. De manera negativa, claro. A este santo no se le puede pasear. Ni siquiera mantener en la peana. Ni conservar en el ángulo oscuro de la cripta. Al ático de las coronas de flores. Se avergüenzan de él quienes antes parieron al engendro político. Las risas de la alianza de incivilizados tornáronse llanto y crujir de dientes con el escudo antimisiles. Se ha colocado a la altura militar del Generalísimo Franco. Bases militares norteamericanas en Rota. Medio siglo después, los yankys vuelven gloriosos.

 

El escudo del señor Obama lo porta Zapatero. Con toda su alma blanca de ídolo de barro negro. Si no salvó a Occidente vía pacífica, logrará su propósito por el camino de las armas. Americanos go home. Home is Spain. Zp hace suyo el programa de su odiado Bush y ondea la bandera del imperio por el madrileño Paseo de la Castellana. Los agravios a Estados Unidos se han trocado en lisonjas alfombradas de guerra. La estrategia de la disuasión se ha transformado en nueva carrera de armamentos.

 

Home is Spain. Más propiamente Andalucía. Griñán anda como sonámbulo. Llora por las esquinas el desasoiego. Podía haber esperado a las elecciones autonómicas de 2012. A ver qué mentiras vendo para justificar que nuestra Comunidad es la primera en arrostrar peligros que otras rechazan. En Cataluña, ni un escudo ni una espada de madera. Los residuos atómicos para Huelva. Los misiles, a Cádiz. Eso de las bombas que tiran los fanfarrones y aquello de los tirabuzones, suena a antiguo y mordaz, pero en este caso no cuela. Mucho riesgo a cambio de nada. Por qué no en Madrid. Por qué. Salven, primero, a la capital. O a la costa mediterránea. Los andaluces ya hemos padecido lo suyo con lo ajeno. Que otros pueblos tomen el relevo.

 

El problema no es Zapatero. La solución no pasa por echar al presidente. Estriba en convertir al Psoe en una formación democrática pequeñita, muy pequeñita, incapaz, por lo reducido de su dimensión, de inflar el globo de su avaricia sin que le estalle en plena cara. Radica en votar a un nuevo gobierno que sepa, que pueda y que quiera hacer de España una nación plural y digna de respeto. Reside en llevar a cabo una política de Estado y no un batiburrillo de diecisiete taifas ambiciosos. Se halla en entender la Constitución. España no está dividida en comunidades autónomas. España se organiza en comunidades. Se organiza, que no se fractura.

 

Zapatero, el escudero, se va pero nos deja el programa de los misiles. Abandonó Irak para vergüenza cobarde de muchos. Nos envió a Afganistán en un intento de borrar aquella imagen. Por último, nos regala juguetes bélicos. Especialmente a los andaluces. A partir de ahora, cuando se diga Yankys go home, tengan en cuenta que la casa de esos estadounidenses es Andalucía, con sede en Rota. Así que ojito. Que se ha de especificar. A su casa de América. Y Zapatero, a la suya. Cuanto más lejos, mejor.

 

Un saludo.

CREYENTES Y CREÍDOS

 

 Paraíso de los creyentes. Lo de José Blanco es de estudio. Habla mucho. Nada hace. De falsedad en falsedad, hasta llegar a la cadena. Cadena sin condena. Condena sin cadenas. No desmiente. El apacentador de un rebaño de hienas calla. Y espera. Ya escampará. Mientras la lluvia arrecie, se pone a cubierto. No sea que un rayo le atraviese su alma de creído. Se las daba de ser todo un campeón. Sin embargo, Dorribo le derriba. El parlamentario de taberna no quiere explicarse. Menos en el Congreso. Le entra tiritera. La sonrisa torva de tiempo atrás conserva su amenazador gesto pero muestra síntomas de miedo. Se mantiene huraña y aviesa aunque sus ojos delatan ansiedad y ganas de huir. El creyente Blanco.

 

Se resiste a la querella y a la denuncia. Acaso espere que el empresario amigo se retracte. En el ínterin, procura un atajo por donde evadir su cruz. ¿O no se trata de la cruz? Porque dice creer pero no concreta qué. En la existencia de caminos prohibidos, sí. En su pasado de cazapeperos, vaya. En su conciencia laxa, relajada como un elástico roto, cualquiera sabe. Él dice creer. Y como cree, no se arrepiente. De qué tendría que arrepentirse si no ha mentido. En todo caso, el contrito debiera ser el presunto calumniador. Resulta curioso. Habla de falsedades, pero omite el término calumnia. Con lo que es Blanco y se desayuna con la víbora del delito. Cómo estará ese cuerpo que hasta la lengua se le contrae, reprimida.

 

Lejos de comparecer ante la Diputación Permanente de las Cortes, se esconde bajo el faldón opaco de su partido. Mucho menos se atreve a una rueda de prensa. Por quitarse de enmedio, hasta del desfile militar puso pies en polvorosa. No consintió en sumarse a los abucheos de su bienamado Zapatero. Creyente Blanco. Creído Pepiño. Dónde su arrogancia. Dónde su prepotencia. Dónde su tiranía. La gente lista, afirmaba Shermer, cree en cosas raras porque está entrenada en defender creencias a las que ha llegado por razones poco inteligentes. No le falta razón. De ahí la súbita proclamación de fe del todavía ministro.


El biólogo Rostand, ateo autodeclarado, enfatizaba sobre la presencia del Dios entre los que no creen en Él. Dios está más presente en un ateo que en un creyente. Lo que olvidaba Rostand era el citar a Voltaire. Demandaba éste, cuando la vida le abandonaba, la presencia de un cura en su lecho final. Para morir, decía, el cristianismo. Todo un ilustrado sometido a la dictadura de la fe y renegando de su razón. Ejemplo de ciencia y modelo de creencia. Blanco es creyente como el Arouet del final de sus días. La pérdida de su ministerio, no precisamente sacerdotal, le conduce a la fe. La fe de los carboneros ricos. La fe de los petroleros millonarios. La fe de los clérigos gordos.

 

Tentación. El creyente tentado. Blanco es el Savonarola de la España del siglo XXI. El italiano de Ferrara congregó en su contra a los arrabiatti o enojados por su fanatismo inquisidor. El español de Lugo ha alentado a los indignados de Sol a rebelarse, no contra los corruptos de su banda, sino contra los enemigos de la corrupción. El poder y el lujo son serpientes seductoras que inducen a los hombres a pecar. En su carta a los Corintios, Paulo de Tarso refería: Satanás se transforma en ángel de luz. Blanco, de tan creyente y creído, sigue siendo Satanás. La luz no acompaña al ángel cuando éste repta por la oscuridad y teme la transparencia. Blanco. Creyente. Y Torquemada, también.



Un saludo.



GOLFOS Y VÍCTIMAS

 

 He sido víctima de una golfería, se lamenta José Blanco, todavía Ministro de Fomento del Gobierno de Zapatero. De una golfería. Él, el gran atizador de los pillos, sufre los efectos de unos deshonestos. No se lo cree nadie. En el totum revolutum de los desvergonzados de la política, Blanco se encarama a una de las posiciones más cercanas a la cúspide de esa pirámide faraónica. Había procurado mantenerse en posiciones de base pero, como se coge antes a un mentiroso que a un cojo, el pilluelo ha saltado hasta la cima en un quítame allá esa gasolinera.

 

Blanco, la víctima negra. Se destina al sacrificio porque se arriesgó en obsequio de su partido. Sufre daños por culpa ajena. Angelito. Será que se hace la víctima y sus quejas buscan desesperadamente a la Susan compasiva que se apiade de sus desdichas. Algunos medios han publicado datos poco concretos sobre el patrimonio acumulado -acaparado- por este muchachito que un día salió de un pueblo de Lugo, mano delante y mano detrás, y rindió pleitesía en Madrid, coronado como todopoderoso jefazo del clan de los psoecialiñas. Milagrosa ascensión a fe mía.

 

Dícese que posee un chalet de lujo en elitista urbanización de la capital de España. Que accedió asimismo a la compra de una vivienda en el litoral gallego. Que sus niños, los pobres, se ven privados de sus derechos a ingresar en la escuela pública y, mohínos y pesarosos, acuden cada día a un centro docente bilingüe, o trilingüe, por culpa de Esperanza Aguirre, que es que la tiene tomada con él. Pepe Blanco es uno de los más eximios pensadores de esta España en la que la universidad se reserva para los que desayunan en el esfuerzo y cenan en la austeridad, mientras el partido que fundara Pablo Iglesias se constituye en cueva de promoción política y económica de trepas promiscuos. Ay, mi José Blanco. De la nada al todo y de lo absoluto al relativismo más cruel. Parece que lo han pillado con las manos en las masa de sesenta millones de pesetas.

 

Eso sí, Blanco niega el alborear. De lo poco que aprendió en la escuela de ideas de Jesús Caldera, fue el negar la mayor, rechazar cualquier acusación, blindarse ante toda evidencia. Leninista de método pero zarista de privilegios. Bolchevique de lengua y redomado burgués de praxis. Lo que sabe este Ministro. Se reboza en harina de mercadillo fraudulento y aparece como un pan clerical. Santificado a divinis. Sólo que esta vez lo han fotografiado con el carrito de los dorribos.

 

En tanto de su boca emergen palabras de dolor, entre sus sílabas le delatan bisbiseos teatrales. Golferías. Gol el que le han marcado por chulo y ferías de las fechorías que ha soltado a mandobles. Con lo fácil que es acercarse al Juzgado y endosarle una denuncia penal por calumnias al acompañante casual de la causalidad más lubricada. Una denuncia. Si ha sido maltratado por un golfo, denuncia al canto y que se deje de historietas de tebeos y de milongas de arrabal bonaerense. Cuando se levante el secreto de sumario y pueda acceder al contenido exacto de las declaraciones de Dorribo, entonces querella que te crió. Mas déjese de gaitas gallegas y acuda, presto, a reivindicar su honor. Dé la cara, hombre, muestre su figura con o sin lentes. Vístase por los pies como hacen los hombres y las mujeres que llevan pantalones.

 

Por último, tome una tacita, el culito de una, del vinagre que hizo engullir a Camps. Si tiene un poco de valentía, siga el camino que señaló a su adversario valenciano. No le vamos a tener ganas. Con la que lió. Con la que lía. Con la que arma. Al final, va a resultar que la víctima era el golfo y que el golfo era la víctima. En fin, el cazador de jirafas cazado por un venado. De vena.

 

Un saludo.

LABERINTO DE INFORTUNIOS

 

 Juan de Mena escribió en el siglo XV “El laberinto de Fortuna”. Los griegos consideraban a Fortuna la diosa de la buena o de la mala suerte. Sin embargo, preferían asociarla con el fasto y con lo fértil en contraposición a la adversidad del infortunio. En esta obra de tránsito histórico, el autor reflejaba cómo las ruletas del pasado y del futuro son inmóviles en tanto la del presente se muestra en constante movimiento. Delante de la Fortuna, el laberinto. Complejidad intencionada para confundir a quienes se adentren en su interior. Especialmente difícil si analizamos el laberinto barroco plagado de adarves y con una sola vía correcta para salir del mismo.

 

La España de principios del siglo XXI es un laberinto ultrabarroco cuya salida no ha sido encontrada. Multitud de vías muertas obstaculizan el camino y obligan a volver atrás. Una vez y otra y otra. El ayer y el mañana no se mueven. Ya, ya.

 

La Banca es, por sí misma, un dédalo infernal. Cambia las paredes del trayecto en plena caminata. Las reglas del juego se modifican a placer porque los grandes príncipes de las finanzas predeterminan quiénes atravesarán la encrucijada de callejuelas sinuosas. Por si acaso algún Gobierno pretende regular los parámetros de su recapitalización, Botín hace declaraciones admonitorias y aboga por un mayor celo en la supervisión. Y, por supuesto, advierte, de cargar con más impuestos a la Banca, nanay de la China. Zapatero ya se ha enterado de la dimensión del aviso. Rubalcaba rechaza, con la boca chica, como un susurro, y mirando al infinito, las presiones. Rajoy sigue en su puesto sedente del umbral hasta que pase el cadáver del enemigo. Laberinto de posiciones que desembocará en la Fortuna de los más ricos.

 

Laberinto de Fortuna de los tiranos y de los demagogos. El ministro del Interior -léase Psoe- ha ordenado a la policía que libere a los dos individuos que penetraron en el domicilio de Esperanza Aguirre, o séase, el PP. Dónde está la misma vara de medir respecto a aquellos dos manifestantes que nunca agredieron a Bono, La noche de los valores no tiene sol que ilumine. Oscuridad. Para luz, la de las linternas del partido/secta que ocupa el poder. Fuera de ese artificio lumínico no cabe otra realidad. Es la caverna de Platón. Las sombras son reales.

 

Sin embargo, para infortunio laberíntico, el de la conferencia de paz que han parido los bilduetarras y otros fantoches del extranjero llegados. Si Eguiguren es del psoecialismo vasco, perdonen, pero más parece un infiltrado de Josu Ternera en las filas de Patxi López. Con todo, para desgracia, la de Rubalcaba. Sí y no y todo lo contrario. Ante las estupideces malignas del presidente del Psoe vasco, el candidato empalador respeta el albedrío de su conmilitón y correligionario político. La tormenta perfecta es aquella que se proyecta en pantallas de tres dimensiones sin necesidad de gafas al hoc. Zapatero ha hecho su fortuna personal a costa de dejarnos a los españoles en el centro de un tornado que parece no tener fin. En su maníaca personalidad de aparecer como hombre de paz, se humilla ante los asesinos y vilipendia a las víctimas, encumbra a los verdugos terroristas y entierra a los familiares de los asesinados. Nos pone grilletes en las manos y bozales de cuero impiden el movimiento de los labios.

 

A falta de acierto, ensayos repetidos con fracaso seguro. Algún día, conseguirá su propósito. La dictadura volverá y los españoles comenzaremos la dialéctica de los hierros, de las balas y de los garrotes. En ese instante, los conferenciantes de la paz de una guerra que nunca existió, nos dirán a todos, como tontos de solemnidad: os lo dijimos. No queríais que ETA y la Banca se salieran con la suya, pues ahí tenéis el conflicto. Con lo cómodo que es disfrutar la paz de los cementerios.

 

Un saludo.

¿GORA ETA?

 

 El cese definitivo de la lucha armada por parte de ETA está causando furor en la sociedad española. Furor. En unos, arrebato triunfalista. En otros, prisa. En los más, cólera. En España, las polémicas se mueven en espectros de violencia verbal extremas. Nada nuevo. Lo que sí resalto es que en este abanico de posiciones encontradas, el vocero mayor y el correbullas más destacado es ZP -deleznable representación la suya- que se ha empeñado en formar parte de la historia como impulsor de la paz de conventos y necrópolis. Es lo suyo. En este sentido, Gadafi, Mubarak y otros sátrapas engrosarán las páginas de los libros históricos.

 

El comunicado de ETA es creíble. Los enmascarados de la chapela cesan la lucha armada. Lo dicen en presente. Omiten los crímenes del pasado salvo para reivindicar derechos para los gudaris de la muerte. Cesa la violencia, es cierto. Pero se trata de un cese condicionado. Mañana será otra cosa. Si el Estado medroso y pusilánime legaliza a los cabecillas de la banda, la guerra fria permanecerá latente pero no incendiará al país. En cambio, si el Estado se fortalece y de la ley hace su bandera, es evidente que no aceptará el chantaje inadmisible de los asesinos etarras ni las amenazas de las formaciones políticas que vehiculan este engañoso proceso. El porvenir se hace actualidad como nunca.

 

ETA, insisto, dice la verdad por mas que se trate de una banda de terroristas confesos y convictos. Ha sido fiel a la hoja de ruta que había negociado con el Gobierno de Zapatero, ya directamente, ya a través de mediadores designados al efecto. El que ha sido desleal, felón y embustero ha sido Zapatero, quien ha negado, desde la a hasta la z, la existencia de negociaciones con estos bandidos desalmados.

 

El cese de la lucha armada es la consecuencia de las negociaciones previas. La conferencia de paz de San Sebastián fue el acto telonero que precedió al concierto orquestado de la Filarmónica socialistak. ETA no se rinde, avisa. ETA no entrega las armas, enfatiza. ETA no pide perdón a sus víctimas, anuncia. ETA no se disuelve, precisa. Luego ETA sigue siendo una banda terrorista y asesina cuyos crímenes no han prescrito. Si el razonamiento inductivo es correcto, enaltecer a los etarras es un delito penal. Gritar Gora ETA se inscribe en la tipificación de apología del terrorismo. ¿O no, señor Rubalcaba? ¿O sí, señor Conde Pumpido? ¿O no, señor Ministro Caamaño? ¿O sí, señor Dívar?

 

La escenificación de los tres enmascarados con chapela es una evidente manifestación de la fortaleza de ETA. Las Fuerzas de Seguridad del Estado habrán debilitado su maquinaria burocrática, financiera y bélica, pero el Gobierno y adláteres han procurado consistencia a su aparato político a fin de que la banda no muera merced a la victoria del Estado de Derecho. A ZP y los suyos les conviene que esta derrota no se produzca en términos de eficacia de nuestra policía. A este (des)Gobierno le interesa difundir que el abandono coyuntural de la violencia etarra trae causa de la política de mano tendida del gabinete zapateril. Ellos han comprado una lotería premiada el día anterior y pasan al Gobierno del PP que ha de venir la patata caliente de solucionar el problema del décimo falsificado y, sobre todo, de comerse las tripas crudas de un indigerible animal salvaje.

 

Cambio de cromos. Yo te doy un anuncio de fin pasajero del terror y tú me das licencia para asaltar las instituciones del Estado. Trueque maligno. Cuando las partes etarras no vean colmadas sus aspiraciones, volverán a su instinto de escorpión y las calles se llenarán de cadáveres. Otra vez. Pretender convertir el País Vasco en un Kosovo ibérico es un acto demasiado canallesco y repugnante. Al Psoe le da igual. Si los ciudadanos le retiran el mandato presidencial, llenarán de minas el espacio que ha de ocupar Rajoy. Esto es lo que hay.

 

Pero a ver si me contestan los triunfalistas: ¿Ya no es delito decir públicamente Gora Eta? Si lo es, ¿dónde está el éxito, dónde?

 

Un saludo.

INDEPENDÍCENSE, COÑO

 
Pistola en mano. Cual Tejero golpista. Zapatero ha levantado la banderola de salida. La carrera a la independencia está en su recta final. El teniente coronel de la Benemérita fue la cara visible de una asonada brumosa. El presidente psoecialista del Gobierno es la cabeza roja de una traición esperable.

Es tiempo de llantos. Lloró, contenido, ZP. Moqueó, inconsolable, Carles Francino. Lagrimea, lagartón, Rubalcaba. Son las expresiones emulgentes de un personal con sangre de horchata. Es el llanto fingido de una alegría sangrienta. Huellas rojas del viscoso líquido que los asesinos de ETA sacaron a tiros del cuerpo de sus víctimas. Lloran ahora. Por qué. No es por la paz. Ni por los muertos. Gimen con hipidos de triunfo. Son los sollozos de las plañideras a tanto la hora.

El Psoe buscaba un clavo ardiendo al que asirse para evitar la debacle anunciada de noviembre. El clavo presagia un incendio. España en llamas. Como la Roma de Nerón. El komintern pirómano cuenta con el beneplácito de los bomberos secesionistas del País Vasco y de Cataluña. Quemad, que ya apagaremos. Cuando convenga, sofocaremos el fuego purificador.

La llave de la seguridad del Estado ha cambiado de manos. Con nocturnidad y alevosía, el sereno desleal ha dejado el clavero en la percha viperina de Bildu. Los filoetarras han accedido a las instituciones sin forzar la puerta. Gratis et amore. Con gusto y cariño. La cara del Gal se ha convertido en el pico torvo de un faisán carroñero. De Felipe a Zapatero, una misma ilegalidad y dos diferentes interpretaciones. Por las malas o por las buenas. La ley, hecha humo.

En tanto, los jueces resolverán y absolverán. Qué salida les dejan. La policía evitará detener. Para qué. La meta está en la autodeterminación. Por las peores o por las pésimas. ZP lo hubiera tenido más sencillo. Suspiros de cocodrilo para romper a España. Los abertzales se mofan de los guardias civiles y los asesinos se ciscan en la democracia. Si el destino es la secesión y si el medio es la paz del cobarde, entréguenle ya el estatuto del separatismo. A qué aguardar.


Diga como Tejero: independícense, coño. El asco aumentará en dimensión pero no en grado. Coño, independícense. Entre golpistas anda el juego. Ninguno suspira por España. Rompan el país, la nación y el estado. Al tiempo escupan lágrimas por lo buena que es ETA. Gadafis de fortuna.

Un saludo.

ECTOPLASMA Y CATAPLASMA

 

Dicen que a José Bono le han regalado un cochazo. El “peazo” coche está. Comentan que Gallardón dispone de un mayordomo que pagan los madrileños. El empleado no es un invento. Se procesa a Camps por la aceptación de unos trajecitos a medida. Parece que lo confeccionaron bien. El caso existe y el objeto del mismo es una realidad. La corrupción se ejerce efectivamente. Esto es, es una práctica real y no quimérica. El corrupto lo es por la concreción de sus actos. Pero no siempre. No se lo creen, ¿verdad? Pues sigan leyendo, por favor.

 

En la Diputación de Huelva han nombrado asesor al señor Rodríguez Donaire. Les refresco la memoria. El referido político militó, no ha mucho, en las filas de Izquierda Unida. Como tantos otros tránsfugas, fatigado de enviar vacíos mensajes a favor de la clase obrera, entendió que el atajo es el camino más corto para olvidarse de los trabajadores. Ni corto ni perezoso, Donaire, ese hombre, fichó por el partido psoecialista. Valverdeño de afincamiento pero no de industriosidad, don Donaire se convirtió en mano derecha del exalcalde Cejudo, desgraciadamente fallecido. Muerto el rey, sirvió al monarca nuevo. Qué más da el edil si los fondos públicos se saquean igual con una persona u otra.

 

Doña Petronila Guerrero, que al día de la fecha es candidata por su sectaria formación política al Senado de España, sigue mangoneando los caudales de la institución supramunicipal y mantiene los hilos de sus marionetas con una habilidad reconocida, por repugnante que sea. Ella sabe como nadie la importancia de convenir con el partido de Pedro Jiménez. La alianza fascista que se gestó en Aljaraque proporcionó a José Martín la alcaldía del municipio y a su amigote Sánchez Rufo la gerencia de urbanismo. Casi ná. Veintitantos millones de deuda en cuatro años. Extraordinarios gestores de la ruina estos capitostes de la izquierda más totalitaria que nunca vio la provincia de Huelva. Descabalgados ambos por decisión de la ciudadanía, han sido acogidos, por sus deméritos públicos aunque por sus logros privados, en la Diputación. Premio a los caballeros. Un sueldecito, una medallita y, hala, a seguir construyendo el país.

 

En esta tesitura pactista transaccional, Doña Petronila se apiada del derrotado Donaire y guarece al pobre entre las altas paredes de su taifa onubense. Venga, chico, a la casa del pueblo. Y lo coloca de asesor. Qué se van a creer ustedes. De asesor. Y ahí viene el problema principal. De qué va a asesorar el referido concejal si ha dejado las arcas de Valverde más chupadas que la pipa de un comanche. Fácil respuesta, pardiez. De nada. Que cobre pero que no administre. A este inteligente e innoble fin, se crea la asesoría de Carreteras, Grandes Infraestructuras/Aeropuerto, Vivienda y Mantenimiento. Casi seis millones de pesetas al año. Pero vamos a ver, qué grandes infraestructuras son competencias de la Diputación. Y qué aeropuerto tiene Huelva si ni siquiera posee unas vías férreas medio decentes. Por eso, lectores, por eso. Se corrompe al personal por nombrarle asesor de aeropuertos pero resulta que el aeropuerto ni está ni se le espera.

 

Donaire, asesor. Miguel Ángel Domínguez, su exjefe en la alcaldía de la capital del calzado y del mueble, en Obras Públicas. De esta manera, el primero asesora al segundo sobre el modo de construir un aeródromo de Lego con las piezas de la Delegación de la señorita Pepis Públicas. Cobran ambos del erario y viven a cuerpo de emperaora de la plaza de las Monjas.

 

Señora Petronila, disimule un poco, mujer. Si quiere favorecer a Donaire como a la madre que parió a peneque, tenga más estilo. Ya sabemos que se cree impune. Pero no se pitorree de la gente de Huelva. Si practica la corrupción, al menos hágalo en base a argumentos. Basta de espíritus y de fantasmas. Donaire es un ectoplasma político, pero el aeropuerto no tiene apariencia, al menos, de parking. Cataplasmas, que son ustedes unos cataplasmas ectoplásmicos.

 

Un saludo.

Y SI FUERA INOCENTE...

 

 Huelva padece mal de menores. En los últimos años, las desapariciones y posteriores muertes de niños onubenses han sacudido a la sociedad. Qué está pasando. No nos habíamos repuesto del caso Mariluz y nos golpean el rostro con el caso de los hermanos Ruth y José. Diluvian lágrimas sobre una ciudad azotada por la sequía. Y mientras, todos acusan al padre.

 

Algo estamos haciendo mal. La justicia basada en el derecho es la columna vertebral de un país civilizado. Acaso falle la base jurídica. Tal vez, en consecuencia, la justicia sea un asteroide hecho pedazos al chocar contra el planeta ley. Las fuerzas de seguridad desempeñan un papel sublime que no se reconoce. Los delincuentes campan a sus anchas por los pasillos de las comisarías y entre los legajos amontonados de los juzgados. Funcionarios judiciales no dan abasto. Letrados que se parten el alma en defensa de sus representados. Tanto personal y, sin embargo, pobres resultados. Algo estamos haciendo mal.

 

Los medios de comunicación son garantes del derecho fundamental a la información. Loable papel el suyo. El de la información, el del entretenimiento, el de la investigación, el de la búsqueda de transparencia. Admirables los profesionales de este sector. Sin embargo, cuando el vicio del morbo sustituye a la virtud del saber, una bala cruza el espacio audiovisual y se aloja, mortal, en el cerebro del público. Una bala por una parabellum disparada. Las cámaras registran notarialmente la realidad cercana. El pueblo alimenta su inanidad cultural, su desesperación laboral y su aburrimiento televisivo con noticias deformantes. La policía busca a un asesino y millones de ciudadanos engendran en sus lenguas a otras tantas Agathas Cristies. Los programas basuras se frotan las manos en este lupanar de tendenciosidades. La audiencia da dinero. Impulsemos la audiencia. Cultivemos los instintos más primarios del ser humano.

 

Todos acusan al padre de los dos niños desaparecidos en Córdoba. Los hechos se ponen en su contra. Las circunstancias le señalan. El juez lo manda a prisión. Su abogado defensor sostiene que no hay motivos suficientes para esta privación de libertad. Las redacciones de los periódicos echan humo. Periodistas y fotógrafos realizan guardias eternas. Centenares de curiosos se agolpan para ver pasar al culpable presunto por la alfombra roja de la ignominia popular. Asesino, le gritan. No se entiende por qué la reconstrucción de los hechos se ha llevado a cabo en pleno día. A este paso, podrían pagarse spots publicitarios para que la multitud invada el parque Cruz Conde. La canallesca reina en épocas de crisis y de carencias. A falta de pan, retorcimiento emocional. El carcaño, el cuco y el samuel pasean sus miserias a la luz de los flashes. La jauría disecciona sus rostros con el bisturí más afilado. Todo vale. Cualquier cosa menos la prudencia y la discreción. Hay que vender.

 

La inocencia no es noticia. El boom es la culpabilidad. Nadie compra rutina ni normalidades. El negocio no es sino la negación del ocio. Dos niños han desaparecido. Ojalá estén vivos. El visor del bazooka mediático apunta al padre. Las pedradas ofensivas de los linchadores de turno ofician contra el hombre. La revuelta no deja serenar los ánimos. Mala cosa eso de las pasiones descontroladas. Ciegan la mente y torturan al espíritu. Pueden caer justos por pecadores.

 

Yo me pregunto: y si el padre fuera inocente. Respondan ustedes. La presunción se refiere a la inocencia. Este derecho no está en el mercado. El crack es la culpa. Cuanta más escarnecedora, más alto el precio. Silencio. Se rueda.

 

Un saludo.

KAGAN

 

 Pronuncien “keigan”. Califíquenlo en el grupo de los “neocons”. A partir de su nombre y de su ideología, vamos situándonos. Kagan defiende una política exterior agresiva. Frente a Obama, Bush. Como reacción al liberalismo, conservadurismo. En contraposición a la izquierda pusilánime, la derecha más entera. Así es, si así os parece, que decía Luigi Pirandello. Sus tesis son claras. Se les ve venir. Expresan, sin complejos, su aborrecimiento por las formaciones ultras de un extremo al otro del espectro jurídico.

 

El ejercicio de análisis de los textos lleva a conclusiones sobresalientes. Fíjense en el siguiente ejemplo. La Constitución española de 1978 explicita que España “se organiza territorialmente en municipios, en provincias y en las Comunidades Autónomas que se constituyan”. Por su parte, la Constitución francesa de 1958 refiere que “Francia se divide administrativamente en regiones, departamentos, distritos, cantones, y municipios (o comunas)”. Entre organizar y dividir hay un mundo de connotaciones. Organizar significa poner algo en orden. Dividir es separar en partes. Caben interpretaciones. Las que quieran. Ahí va una. España ordena lo que pudiera ser un dislate. Francia separa lo que ya está bien controlado. Aprecien matices y agreguen comentarios.

 

Fuente de sabidurías y de experiencias, de todo tipo, es nuestro vecino allende los Pirineos. La Francia de Luis XIV es también la Francia de Sarkozy. En medio, la Revolución de 1780, y las alternancias Imperio-República. Allons enfants. Con una democracia veterana más que estructurada, la France nos muestra el camino de una ley electoral bien distinta y contraria a la nuestra. La circunscripción es la base del voto y de la representación. La vecindad como plataforma impar de la soberanía popular. Los diputados al servicio del pueblo y no el pueblo al servicio del Parlamento. El cambio de ley electoral se antoja como bisagra armoniosa de los intereses enfrentados de partidos nacionales y nacionalistas. Bisagra que se ha de colocar con urgencia. Al estilo francés.

 

Urge modificar las normas y procedimientos que transforman los votos en escaños. Es preciso apuntarse al sistema mayoritario a doble vuelta. Me objetarán que este sistema favorece el bipartidismo. Es posible. Sin embargo, salvo que la corrupción vuelva a enseñorearse de la escena política, no se corre el peligro del turnismo caciquil de la Restauración borbónica. Su gran ventaja, aparte de eliminar las extorsiones de los separatistas, es que el ganador goza de la mayoría absoluta, lo cual, lejos de provocar tentaciones totalitarias, abre un horizonte de gran estabilidad política. Lo cual no es moco de pavo.

 

En vez de una vuelta, doble. En dos momentos. La dispersión ideológica hace prácticamente imposible la mayoría absoluta en la primera vuelta. Los resultados primeros auspiciarán alianzas posteriores y la presencia multipartidista se materializará en un voto útil que se entregará a la formación más potente. Se garantizaría, así, una representatividad mayor porque se fomenta la relación entre sugragistas activos y pasivos de forma que los primeros pueden revocar, cuando toque, el voto de confianza otorgado a los segundos.

 

Algunos van a tener que ganarse el escaño con el sudor del trabajo para su pueblo. Cuántos. El chantaje independentista acabaría bien pronto. Qué será de ellos, entonces. Kagan en estado puro.

 

Un saludo.

EL OBSTÁCULO DEL RÉGIMEN

 

Julen Agirre, pseudónimo de Eva Forest, publicó un libro, “Operación Ogro”, sobre la preparación y ejecución del atentado contra el almirante Luis Carrero Blanco, delfín de Francisco Franco. Fue ETA. Lo que no se sabe, aunque se sospecha, es quiénes fueron los cómplices de la banda terrorista. El “cui prodest” se dibuja siempre en este tipo de acciones criminales. Entonces, en diciembre de 1973, como en marzo de 2004. La cuestión es dinamitar los obstáculos al proceso que algunos pretenden abrir antes que después. O nunca. Proceso contra un régimen.

 

En plena decadencia de la dictadura, el proceso era eliminar la continuidad del franquismo. En el declive de una democracia incapaz de superar su adolescencia, el proceso pasa por lograr la ambición independentista de los asesinos etarras. Ayer y hoy, la violencia condiciona la vida política. Troya delenda est. Los guerreros asaltantes no se esconden en las entrañas del caballo de madera. Son más sutiles y menos arriesgados. Se confunden en las máximas instituciones. Condicionan con sus votos la continuidad de un Gobierno corrupto. Utilizan cabezas de puente mediáticas que se inclinan, menesterosos, ante el botín prometido. Se juramentan en el silencio. Esconden como “carcaños”, “cucos” y “samueles” el cuerpo del delito. Niegan hasta la eternidad cual discípulos desdichados de un Lenin ibérico. Fuera el obstáculo. Al precio que sea.

 

La muerte, -muerte, dónde está tu victoria- deja sabores amargos. La violencia estigmatiza las mentes. El pueblo busca en la dialéctica verdulera y morbosa del puntopelota o del sálvame la válvula de escape a la ansiedad de su fracaso económico. La brutalidad física es repelida de consuno por votantes de derecha y de izquierda. Hoy se vende el “matoyluegopido perdón”. Las excusas son el bálsamo de Fierabras que nada cura pero que para todo sirve. Ya lo recogía magistralmente Cervantes. La neurastenia colectiva de la izquierdona española utiliza el potingue para justificar su ineptitud. Los servicios sociales del Estado del Bienestar sufren los recortes sanguinarios de la tropa directiva infame que sigue a Zapatero. Los capitostes de Psoe e Iu, a falta de argumentos asertivos, atacan a la derecha y al catolicismo, ofenden a las víctimas masacradas por los verdugos, tildan de perros rabiosos al conservadurismo que ha de venir y atribuyen a la burguesía tradicional los defectos que, en realidad, sobresalen de los propios injuriadores.

 

Si la derecha lleva a cabo una verdadera y eficaz política social, qué cuarteles permanecen en poder de la izquierda. Si el Pp consigue prosperidad económica, qué trasunto puede defender la secta de Rubalcaba. Si Rajoy alcanza su objetivo de reducir drásticamente el problema maldito del paro, dónde se coloca la credibilidad de los seguidores de Pablo Iglesias. En democracia, la derecha es la fuerza que construye. En cambio, la izquierdona prostituida es el vendaval que arrasa y saquea. En la dictadura, las cosas funcionaban al revés. Algunos no han superado el “Babia” que sufrimos durante cuarenta años. No eran los fascistas quienes vivían mejor con Franco. Eran los que utilizaban el socialismo y el comunismo como coartada quienes se aprovechaban del mar revuelto de la ignorancia y del miedo.

 

El psoecialismo está obsesionado por controlar el poder. Todos los poderes. El Psoe es uno y trino en su interpretación terrenal y luciferina. Gobernantes, parlamentarios y jueces forman una piña indisoluble. No hace concesiones a la pluralidad ni siquiera de pensamiento. En su demencia neurótica, quema en la hoguera de la prensa subvencionada a los herejes, cualquiera que sea la facción en que se encuadren. La ortodoxia del Psoe es la reedición del Santo Oficio más perturbado. En aras a no perder ese poder, no dudan en remover cualquier obstáculo, incluso el sistema democrático. Veremos muchas de sus maquinaciones pérfidas y malignas de aquí a unos cuantos meses. Porque el régimen es el del Psoe, hay que triturar cualquier piedrecita que lo haga rechinar. Cuestión de escrúpulos.

 

Un saludo.

POLÍTICA PENITENCIARIA

 

 A vueltas con el carro de las bombas. Rediez. Puede resultar tedioso. Cargante. Pero tantas veces acude el cántaro a la fuente que, al final, se rompe. El comunicado de falsa paz que traslada ETA al pueblo español es una mano al Psoe para que no se estrelle en el precipicio electoral. Una banda de asesinos y de torturadores no presta sino a un interés usurero y mafioso. A cambio de qué, pues, la ayuda cuando su práctica es echar la mano al cuello. He ahí el meollo de la apoyatura.

 

La nueva marca blanca del secesionismo etarra se llama Amaiur. Su compromiso primero es Euskal Herria. Y el segundo. Y el tercero. Y así. Es la nación vasca que persigue ser dueña de su futuro. El PNV no pasa de la tercera marcha en la carrera de la independencia. Se sabe. Amaiur es la marcha sexta. La paz es una condición impuesta. Se mantiene si hay contraprestación. Mientras la muchachada del Psoe sucumbe a la extorsión, las juventudes de Segi apuestan por no quemar autobuses. O el zapaterismo rubalcabista respeta la palabra de los vascos o la mano se abre y deja caer el paquete. La normalización política es, en el cerebro perturbado de estos criminales, la rendición de las fuerzas democráticas.

 

El ministro Caamaño, de Justicia nombrado, ya les ha dicho que, por favor, no les suelten. Que las listas de Amaiur no serán impugnadas. Que decenas de etarras presos van a abandonar en breve las prisiones. Que no suelten. Que descartan, por ahora, una ley de amnistía pero que todo se andará si ellos conservan La Moncloa. Que, paso a paso. Hoy, a tomar por saco la doctrina Parot. Mañana, algunos indultos finos. Pasado, excarcelaciones masivas por epidemia de enfermedades terminales de los etarras o de las madres que, sin culpa, los parieron. Que la Audiencia Nacional pasará a la historia. Que lo del iluminado Otegi es cuestión de tiempo. Que el futuro lehendakari verá muy pronto la luz de la resurrección. Que las víctimas se joderán, como está mandado. Que el Pp acabará comiendo del cazo porque no tiene los relicarios precisos para oponerse.

 

Urkullu se ha montado en el "formulauno" de Iñaki Antigüedad. Colocada la semilla en el trasero de don José Luis ZP, la flor crecerá en breve. Se apuntan a un bombardeo ideológico con tal de romper el Estado español. Patxi López tiene los días contados. Basagoiti tropieza con una frecuencia que estremece. Las fichas se mueven en el mismo sentido. Todos reman en torno a la meta de la secesión. Todos.

 

La política penitenciaria está marcando el ritmo. Por cada preso de ETA que se beneficie de la paz unilateral, un mes menos de unidad de España. Calculen. Tantos criminales terroristas en la cárcel, a la España constitucional no le quedan tres meses de telediarios. La balcanización del país nos echa su aliento. Elijan. O España constitucional sin paz o España sin Constitución.

 

La política penitenciaria nos apena. No es la mano que mece la cuna. Es la mano que deja caer. Ay, secta socialistak. Ay.

 

Un saludo.

FERIANTE

De feria en feria y de mano en mano. Así anda el candidato Rubalcaba por los caminos de la España preelectoral. El hombre mira al cielo y no pronostica el chaparrón que habrá de soportar. Mercadea votos con dinero del pueblo y celebra fiestas aprovechando el negociete. Ha instalado un gigantesco carrusel en el que montan los amigachos, ha levantado una gran carpa de circo mediático subvencionado y ha suprimido las casetas del tiro al Blanco. Los puestos de dulces y chucherías han sido restringidos porque engordan.

 

Ayer tocaba La Rioja. Se personó, séquito incluido, en Logroño. En la capital del vino, vendió su candidatura a las mujeres rurales por un puñado de votos. Fiesta pagada a escote por los contribuyentes. Invitaba Medio Ambiente pero se rascaban sus bolsillos los ciudadanos. No tienen cara. Así nos van las cosas. El pillín nos ha salido un mucho golferas. Se cuela en las bodas y bautizos a cuenta del tumulto y, encima, se presenta como padre de la novia y padrino del sacramentado. Joya de político. Menos escrúpulos que el Herodes bíblico.

 

William M. Thackeray escribió su famosa “Feria de las vanidades”, una obra realista alejada del sentimentalismo de Dickens. En ella, el escritor nos ofrece una descripción admirable de la debilidad humana, de cómo los seres humanos se arrojan por la pendiente irrefrenable de la degeneración hasta caer, de forma inexorable, en el abismo de la indolencia sin solución. La inteligencia y la ambición entran en liza contra la dulzura y la ingenuidad, transportándonos a la eterna lucha de contrarios que, según la filosofía epicúrea, hace mover al mundo. A este respecto, recreo una alusión de Somerset Maugham: “prefiero ser un monstruo de perversidad que un monstruo de estupidez. El feriante Rubalcaba tiene bien aprendido el discurso. Las intenciones las poseía de mucho antes. Frente a la inocencia del pueblo llano, él atraviesa, sí, atraviesa, la crueldad del tahúr más descarnado. Su feria no trasciende las fronteras de la diversión. Se encierra entre los muros del fraude.

 

De la feria de las mujeres de Logroño a la feria del pulpo en Lugo. En el Real de la feria y en la feria internacional del libro. Feriante es el que vive de las ferias. Feriado el que disfruta de ellas. Feriante y feriado candidato. No en vano, los cubanos conjugan el verbo feriar para designar la acción de quienes dilapidan los bienes, especialmente el dinero. El problema es que Rubalcaba derrocha el patrimonio del pueblo y guarda celosamente, bajo mil candados, el propio peculio.

 

El envanecimiento de la feria se forja en la arrogancia del mercader. Conoce el comerciante que las cosas de este mundo fenecen al ritmo trepidante en que el mercadillo caduca su estancia acá y acullá. Cuestión de días. Al cabo, se cambia de paraje y nuevo público para las mismas ventas. La feria es una representación vana, una fantasía, una ilusión. Engreído y soberbio, don Alfreddo nos ofrece idéntico drama, a la misma hora, con idénticos personajes, en el teatro único de esta aldea global. Todos conocen el desenlace. Resta por adivinar el número de incautos que sucumbirán a la florida mentira del asustaviejas y del espantaniños. En ese terreno, advienen las encuestas. Pero esa es otra feria. Como distinta es la feria que se erige dos horas después del escrutinio.

 

La gran feria es la declaración oficial de los resultados. En ella, los más abatidos argumentarán los éxitos de su fracaso estrepitoso. Reirán de amargura y celebrarán el dulce sabor de su derrota. Ahí estamos.

 

Un saludo.

BROMAS CON CATALUÑA

 

 Los que amamos a Cataluña no dejamos de admirarla. Es una de las joyas de la corona de España. Destacada en tanto gavilla sobresaliente, son muchos quienes, asimismo, quieren cortar de un tajo su altiva presencia. En el país de las desigualdades, ser demasiado distinto es un problema añadido. Eso ocurre con Cataluña. Es parte de una España de la que algunos quieren separarla mientras otros se empecinan en atarla corto y hacerla cautiva de una mediocridad lacerante. Cataluña es historia de España y España no entenderá jamás su historia sin Cataluña.

 

El señor Peces Barba, uno de los papás de la Constitución, tiene poca gracia y bastante mala leche. El infortunado Comisionado anti-víctimas del terrorismo y defensor de la normalización política de sumisión a ETA se ha pasado dos pueblos con unos comentarios que, acaso, pretendieran ser jocosos, pero revelan, por el contrario, la poca calidad chistosa del político psoecialista. Ha aprovechado para desbarrar su intervención en el X Congreso Nacional de la Abogacía. Qué risa. Los abogados, sobre todo los catalanes, es que se partían. La majadería pone un piso más en el castellet de inestable equilibrio en la difícil coyuntura que atraviesa aquella comunidad autónoma. Decir que “nos habría ido mejor si Olivares hubiera preferido Portugal a Cataluña”, es una comicidad de inmersión lingüística a la inversa.

 

Si tamaña estupidez se hubiera dirigido hacia los vascos, hoy los de Amaiur estarían brindando con champán por el impulso gratis que hacia su ansiada secesión les propina Peces Barba. De referirse a los andaluces, nada pasaría. Para eso están los mastines conmilitones de Griñán, para quitar hierro a la memez dialéctica. Especial, la carcajada de don Mario Jiménez, que, a no dudar, contraatacaría echando vinagre al silencio de Javier Arenas. Torpe el constitucionalista. Muy torpe. No sé si los años han restado lucidez a su proverbial capacidad. O lo mismo que su inteligencia era más fruto de la propaganda que de factores vectoriales tipo Spearman.

 

Uno no sabe si su intención era buena en el sentido de propender a la defensa de la unidad de España, seriamente amenazada por las concesiones de su amigo Zapatero a los mamporreros de la banda etarra. La fractura de la nación española significaría el fracaso de Peces Barba y de los redactores de la Carta Magna. Corolario de la metedura de pata fue su alusión a los históricos bombardeos de Barcelona y a la interpretación de sus derrotas militares como festividades simbólicas. Es que los catalanes son muy susceptibles, se queja el prohombre, que no sé si chochea o padece algún desvarío pasajero. Hombre, don Gregorio, si sus teorías constitucionalistas son tan acertadas como sus comicidades, mejor que prepare varios volúmenes de actualización.

 

Paradigma del bombero pirómano, Peces Barba hace un llamado a la unidad de España. A la vez que prevé la oleada fiera que de Vascongadas se aproxima. En su Constitución hay elementos que previenen hechos como los que se avizoran en la cercanía del tiempo. Entre ellos, las fuerzas armadas. Para poner en marcha ese mecanismo, habría que haber evitado jueguecitos como los de Eguiguren, Urkullu, Ibarretxe o Rubalcaba. Si el senior catedrático habla de la independencia de Portugal, está echando toneladas de leña a la pira vasco-catalana. Una monada de señor. Una nonada. Esta persona es una nonada.

 

No dan una a derechas. A la izquierda, sí, en forma de pasta, de mucha pasta. Horreur.

 

Un saludo.

EL CHULO

 

 Me lo contaron. Creo los relatos. Dos fuentes distintas para un mismo sujeto y un hecho idéntico. Como no puedo contrastar las circunstancias, no referiré el nombre del pecador. Me limitaré a contar el pecado.

 

Érase una ciudad española. Andaluza por más señas. En ella, el parlante y mangoneante por excelencia era el conocido cacique de un partido político de trabajadores. Hombre joven, aprendió casi de niño la carrera. Buenos maestros tuvo. Sólida formación adquirió. Pocos valores pero grandes despreciables cualidades. Malencarado y brutal. Vocinglero y provocador. Tinte fascista en su tez de sonrisa forzada.

 

Niño bonito criado a la sombra de feo hombre. Patriarca éste de una larga saga de cabecillas políticos sonoros y sonados. Nombra gobernantes y destituye autoridades sin necesidad de motoristas. Una ceja enarcada. Una tos acuciante. Una mirada torva. Una mano que señala. Aleluya. A la calle el interfecto. Elevado el tocado por la mano del diosecillo local. Desde la mansión de la Mojonera. Allí gestaba desmanes y atizaba ciscos y carbones. Allí le rendían pleitesía constructores roñosos, empresarios mediáticos de pesebre alto, profesionales de toda laya que ambicionaban un cargo público. Toda la clase meretriz de la baja política pasaba por el arco de su puerta.

 

Qué te contaron, articulista. Al grano. Verán. En esa ciudad de la Andalucía más pobre y abandonada, había una Caja. Al frente de ella, un director. Por encima, un Consejo de Administración. La cúspide, ocupada por el político designado a dedo por el partido que reparte el bacalao electoral. Nuestro hombre. Ni economista ni abogado ni empresario ni leche. De oficio, su beneficio. Convocatoria. Sesión extraordinaria. Asiste el gran jerifalte. Conduce su lujosa berlina de pijo. El defensor del obrero viste de Armani y se desplaza en Audi cabrio.

 

Jactancioso, llega tarde. Traspasa la puerta del garaje de la entidad bancaria. Desciende del haiga. Las llaves en la mano, cierra displicente la puerta. Echa una mirada a la reluciente carrocería. Un gesto de indisimulada satisfacción asoma en su ridícula boca. Echa un vistazo a su peluco de oro. Pulsa el botón del ascensor interior. Entra, triunfante, en el amplio salón de reuniones. Todos le esperan. Preside. El Director de la Caja se le aproxima solícito. Reverente sonrisa. Extiende la mano y le deja caer la llave. Abajo. El coche. Apárcalo.

 

Se sienta. Qué tal, dice. Perdonadme el retraso. El trabajo, ya sabéis. De nuevo el director. La llave, compañero. El coche, en el sitio de preferencia. Preparado para salir. Puño cerrado. Rosa dentro. Comienza otro sainete.

 

Chulo el político. Preterido el profesional. Historia de siempre. Historia interminable.

 

Un saludo.



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