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Francisco Velasco. Abogado e historiador

SERES HUMANOS SIN HUMANIDAD

 Ángel Gabilondo, ministro de educación, catedrático de Metafísica, del PSOE. Ha declarado que necesita tiempo para definir lo que es un ser humano. Metafísica, parte de la filosofía cuyo principio básico se sustenta en la no-contradicción, razonamiento que establece la imposibilidad de que, al mismo tiempo, algo sea y no sea. Aborto: no sabe, no contesta, no quiere saber ni contestar. El ser abortado no es, pues, según Gabilondo, el metafísico, humano ni ser animal o vegetal. ¿Qué será?. Buena Educación.
 Bibiana Aído, ministra de igualdad, política del PSOE, licenciada en Administración y Dirección de empresas. No se sabe si ha dirigido alguna. Ha declarado que el ser abortado no es humano. Se ha quedado tan ancha. En cuanto a la igualdad, no puede ser matemática porque para ello, debe tener el mismo valor el feto de 14 semanas que el de 22 semanas. Tampoco puede ser social, porque ambos seres humanos (con perdón de Bibiana) no tienen los mismos derechos: al de 22 semanas se le puede matar con ciertos requisitos, mientras al de catorce semanas, libremente, nada, sin escrúpulos. En cuanto a igualdad ante la ley, sí, miren, ahí sí, Bibiana promoverá su ley de manera que se mate por igual al ser humano (con permiso de la ministra) sea masculino que femenino, pues no es nada el PSOE para estas cosas. Y en cuanto a la igualdad de oportunidades, ídem de ídem, ya que se entiende por tal una forma de justicia social que propugna que un sistema es socialmente justo cuando todas las personas potencialmente tienen básicamente las mismas posibilidades de acceder al bienestar social y poseen los mismos derechos. El bienestar social es la muerte. Ahí todos somos iguales, tanto desde el punto de vista matemático como social.
 Gabilondo, Aído, Bibiana, Ángel. Permítanme una consideración: como parecen ignorar lo que un ser humano sea, al menos distingan dos conceptos: el de ser humano y el de humanidad. Ustedes son dos seres humanos muy distinguidos en la humanidad de su partido político y menos destacados en la humanidad externa a su grupo de poder. Son seres humanos en cualquier caso. Otra cosa es que tengan más o menos humanidad. Distinto es que posean más o menos escrúpulos morales. Diferente, que su sensibilidad sea menos o más discutida. Para este articulista, ambos no son, precisamente, un dechado de intelectualidad, aunque sí de secuacismo. Una pena.
 Un saludo.

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