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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2011.

RELOJES PARADOS

 

 A Chaves le hicieron la puñeta cuando se refugió en Moncloa huyendo de la quema de San Telmo. Hubiese sido más provechoso contener el incendio. Dejar a Griñán de bombero jefe en un parque manejado por Zarrías, era una temeridad. Dieciocho años de virreinato dejan honda huella. El escándalo político filial tenía que saltar. Era cuestión de tiempo. Que apechugue Griñán. Tendrá que comerse el pescado podrido del empleo y de los expedientes irregulares.

 

Los andaluces comenzamos a constatar la perfidia del líder de la tortilla cuando supimos que los huevos estallados nos iban a costar una pasta. A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga, reza el aforismo castellano. Si durante casi dos décadas, hemos sufrido el sinfín de modernizaciones de la Junta de Andalucía, sin que, por ejemplo, en Canal Sur, hayan salido del Paleolítico inferior televisivo, a partir de ahora, si el urdidor de la alianza de las civilizaciones no dicta lo contrario, el conjunto del Estado español está enterándose de lo que es un político moderno, un genio de la modernidad, un paladín de la innovación, un padre amantísimo, un Gaudí del modernismo parlamentario.

 

 Pero no hay mal que por dolor no quede. El Consejero de Empleo, Antonio Fernández, acompañó al mal, dolor. Al mal del desempleo galopante, el dolor del trabajo imposible. Al mal de la economía rota, el dolor del mangoneo de los intrusos. Al mal de los cursillitos de deformación, el dolor de abonar por contraservicios. Al mal de no acertar, el dolor de escuchar la proclamación de la bondad del desacierto. Miles de obreros que calientan el banquillo de los suplentes, carecen de la menor posibilidad de saltar al campo laboral. Sin atisbo.


La canción triste de Junta de Andalucía es la formación. Se emplea como infame coartada para rebajar las descomunales cifras del paro. Se blande como pistola en pecho para llenar la bolsa de amigotes del régimen fascistoide de la Consejería. Ya que no se crea empleo, al menos que no paguen comisiones a Iván por tanta propaganda alienante. Y si es alienante, es fascista. Si es fascista, es antidemocrática. ¿Cómo lo ven, cuates? Pues ellos, a lo suyo. Dicen: fascista la derechona que viene.


El engaño en las listas del paro es la máscara inconsistente del que quiere tapar su deshonor. La secta se recluye unos días en los cuarteles de invierno. Hay que diseñar en el mayor secretismo el plan de reconquista. Admiten la derrota y preparan el nuevo asalto. El tiempo hace olvidar hasta la muerte de los más queridos. La malquerida Andalucía volverá, a no tardar, a las fauces del tiburón rojillo.

 

Si no hay empleo, procuren políticas ciertas para crearlo. Déjense de historias y de mentiras. Piensen, al menos por esta vez, en el drama de miles y miles de familias que no tienen ingreso alguno mientras algunos de ustedes nadan en las aguas angustiosas de la vida del pueblo.

 

Un saludo.

LA FAMILIA MUNSTER

 

 

La Familia Addams es una familia poco normal. En vez de rosas, cultiva espinas. En lugar de animalitos al uso, tiene como mascotas a unas plantas carnívoras; en pos de relajación, la estancia preferida es la sala de torturas. De manera similar a esta familia, surgió la saga Munster. Con una diferencia: utilizaba personajes típicos del terror, desde Frankestein al Hombre Lobo,  y no personajes originales. Ambas series televisivas lograron un éxito asombroso.

 

Con ocasión del viaje que la familia del señor Zapatero realizó al país de Obama, los medios difundieron una fotografía que inundó de visitas las redes sociales. A mí, personalmente, me desagradó el tema. Nunca he compartido la idea de criticar a un personaje público en su esfera privada. Atenta contra mis principios y lesiona mi noción de respeto. Especialmente, cuando se utiliza a menores inocentes para hurgar en las desdichas y miserias de un más que desafortunado presidente del Gobierno. Con todo, aquella imagen cruel, por más que real y veraz, transportó a muchos al reino de la ficción. Addams y Munsters se adueñaron del subconsciente colectivo y, de manera subliminal si se quiere, volvieron a tomar vida en nuestro acervo cultural televisivo. Hasta ahí, bien y bueno.

 

La imagen formal sirve para esconder la verdad material. En este terreno, ocurre como con la justicia procesal que se emplea como arma para enterrar el fondo de armario de la infracción. Para familia especial, peculiar, diferente y atípica, la de don Manué (sic) Chaves, vicepresidente de España. Sí, han leído bien: de España. El señor Chaves es el molde que nunca quise ser. El dechado que siempre me repugnó. La horma más dolorosa. Toda la vida en política para decir, urbi et orbi, que jamás pudo ahorrar. Treinta años ondeando el rojerío como profesión para vendernos la moto de que todas sus ganancias se invirtieron en la educación de sus hijos. Asombroso por truculento. Atroz mentira. El señor Chaves ha seguido educando a sus hijos. Y de qué manera. Iván y Paula. Comisionista el chico, apoderada la hija. Jóvenes y sobradamente preparados. En su esfera pública.

 

El que miente, necesita falsear la verdad para dar una imagen diferente de la que realmente tiene. No está conforme consigo mismo y, en lugar de mejorarse auténticamente, se oculta tras un disfraz inconsistente. Y no se trata de una mentira esporádica y espontánea, propia de quienes defienden que el fin justifica los medios. Acaso se trate de una mentira de carácter evolutivo, que comienza en la infancia y se desarrolla pese a que tus padres sean militares de derecha. No creo, en cambio, que estemos en el terreno de la mentira sintomática, común a aquellas personas que se inventan logros para mejorar su propia autoestima. Más me inclino por la mentira como resultado de una conducta repetitiva. Es la mitomanía. Se vive por, para y de la mentira. Mentira preposicional. Es la más complicada. Aboca a la compulsión. En este último segmento bien parece incluirse el engaño del señor Chaves.

 

Addams y Munsters son familias de pega. La de Chaves es de las de tócame Roque. Ni Julio Verne alcanzó tal grado de imaginación. Desde la muerte de Franco, luchando por la democracia para esto. Qué vida, pardiez. Qué familia. Cuánto monstruo. Tanto Adán. Lengua. Poder. Familia. Aborto. Horreur.

 

Un saludo.

BIN LADEN

 

 La primera semana de mayo nos obsequió con una noticia bomba, nunca mejor dicho, de relevancia mundial. La muerte de Bin Laden.

 

La prensa española recoge en grandes titulares la eliminación física del terrorista. Los medios internacionales son unánimes en el fondo y en la forma de la noticia. “Estados Unidos mata a Bin Laden” es la canción común de ABC, El País y El Mundo.

 

Este articulista reflexiona sobre el hecho. Nunca la muerte violenta de nadie es motivo de regocijo. Nunca. Ni del más criminal de los asesinos. Al menos de la forma en que se ha producido la presente. El ataque de un comando en tierra extraña para asesinar a alguien es un tema jurídico muy peliagudo. Especialmente si Guantánamo es el decorado inquisitorial de esta operación de exterminio. Es muy posible que las fuerzas de asalto norteamericanas no tuvieran otra opción que dar muerte a tan escurridizo sujeto. Sin embargo, hubiera sido deseable la captura con vida de este multidelincuente profesional para ser sometido a un juicio con todas las garantías.

 

Hacer de Bin Laden un mártir es un riesgo insoportable. Un juicio justo hubiera sido el instrumento idóneo para disipar sospechas de torturas guantanameras y para mostrar al mundo que Estados Unidos es algo más que un poderoso imperio. Servidor se ha postulado siempre a través de fórmulas legales para defender el Estado de derecho. La inhumación en cal viva o el lanzamiento de los cuerpos para ser pasto de los peces son formas de nihilización que no ayudan a la democracia. La falta de transparencia en los procesos arroja oscuridades indeseables. El terrorismo se combate con la ley que emana del pueblo. Los atajos de la guerra sucia son medios que no deben justificar el fin.

 

Imagínense qué pasaría si se descubriera que la “autoría intelectual” de los atentados de Atocha habitase mansiones cercanas y pasease calles concurridas. Un grupo armado se encarga del asuntillo y, hala, la imputación, el procesamiento, la acusación y la condena en firme se subsumen en un disparo certero al corazón. Se quita de enmedio a uno y se rompe la ligadura que conduce al volcán. Qué mal. La impunidad de Bin Laden no se puede justificar, como dice Obama, con este final.

 

Falta por ver la reacción del mundo islámico. Uno quiere creer que la muerte del líder de Al Qaida ha sido inevitable. Y que este asesino de masas vendió su muerte antes que su vida. Sin embargo, la duda quemará el cerebro y presionará el corazón. Quienes creemos en la paz y en la dignidad humana, rechazamos los hechos consumados.

 

No quiero para el etarra más despreciable una muerte como la de Bin Laden. La desaparición del asesino nos hurtaría la posibilidad de acercarnos a la presencia de otros abyectos cobardes. Las fuerzas de seguridad hacen lo que pueden, me consta. Las leyes están escritas. Los poderes ejecutivos creen, demasiadas veces, que los faisanes pueden volar porque desprecian las exigencias del Estado de derecho. Hoy se escapa un ave. Mañana puede morir un guarda forestal.

 

La muerte de Bin Laden regocijará a muchos. A este que suscribe, le confortaría que el fallecimiento del individuo se produjese incluso porque un juzgado imparcial hubiese declarado la culpabilidad del canalla y la inyección letal o la silla eléctrica, allí donde la Ley lo admite, acabaran con su nauseabunda existencia. De otra manera, no. Si las leyes son débiles, cambiémoslas. Por encima de ellas, nadie. Nadie. Bush y Obama, tampoco.

 

Un saludo

NO VA MÁS

Lo mejor o lo peor que puede existir. El no va más. No empleamos el no va menos. Para lo bueno o para lo malo, el no va más. De felicidad. De desdicha. De categoría. De torpeza. Así. De amor propio. De desvergüenza.

 

En un casino, los jugadores pueden continuar apostando hasta que el croupier diga “¡No va más!” cuando la bola empieza a perder velocidad. En política, se ha instalado el “sí va más”. No importa la inercia de vuelta de la bolita. Siempre cabe otro incauto. Incluso sin movimiento, los hay que apuestan a caballo ganador. El pueblo es presa fácil de los maniobreros. La gestión gubernamental está en juego. Las trampas son las dueñas del garito de apuestas ilegales. El espectáculo no es la carrera de caballos ni de jinetes. El diario El Mundo se equivoca con el símil. Otorga calidad de honrados a una pandilla de tahúres que guardan ases bajo la enseña nacional. No. El show es mucho más vulgar y tosco. Se trata de una pelea de gallos con espolones metálicos para hacer más daño al contrincante.

 

Zapatero sigue, imperturbable, la lucha. Sonríe. Menos enemigos, piensa, a la hora de postular la sucesión. El hombre está convencido de que su estrella se mantiene en lo alto. Pensaba el tonto, pensaba, que ellos por él se morían. No se daba cuenta, petulante, de que le estaban entreteniendo mientras el otro volvía. Alguna vez me he referido a la sociopatía política. Ratifico la expresión. El padecimiento de este Gobierno no tiene cura. Salvo que, camisa de fuerza en ristre, sea desalojado del poder. No es posible degeneración mayor. Ni la más feroz dictadura. La cúpula psoecialista ha hecho de la democracia una piltrafa.

 

El estado democrático está apuntalado. La Iglesia vuelve a sufrir los embates del ateísmo más asesino. El problema social tiene tantas incógnitas que no se contempla despejarlas todas al mismo tiempo. El babel cultural aleja en vez de aproximar. Los ladrones ocupan comisarías. Los iletrados alcanzan las cátedras. Reos hay que condicionan las resoluciones de los jueces. Las mafias muestran el entorchado del olimpismo. La droga es el maná de nuestros días. El trabajo toma las de Villadiego. Los autores de la ruina se jactan de gestores eficientes. Y mientras, la miseria invade las ciudades y los ayuntamientos se hunden en la herencia de una deuda insoportable.

 

No va más. Viramos hacia un rumbo imposible. Los delitos se rebajan a categoría de estado de necesidad. El bien hacer se considera altivez y desprecio para con la igualdad. Los generales se reparten los jirones del territorio. Los terroristas controlan el espacio y el tiempo. Sortu y Bildu. Batasuna y ETA. Ellos tienen la sartén por el mango. El caos está omnipresente. Tanto destrozo en tan poco tiempo. Periodistas comprados cantan, en el patio de butacas de las televisiones, las grandezas de quienes, sutilmente, untan sus bolsillos. La crispación es la antesala de la violencia verbal y ésta precede al porrazo, al machete y al fuego.

 

No va más. Se proscribe la ruleta. Se ha de cerrar el casino. El virus infesto de la perversión abraza mortalmente a quienes lo tocan. Las elecciones municipales aliviarán la dolencia. Sin embargo, el mal está demasiado arraigado. Toca cirugía. Democrática. Autonómica. General. Para ayer. Mañana será demasiado tarde. Porque...no va más. No jueguen.

 

Un saludo.

PÚSTULAS EDUCACIONALES

 

 Si alguien pregona que partido político alguno puede sacar a la educación española del marasmo en que se encuentra, espétenle: ¡mentira! Al menos si difunden tamaño embuste sin más argumentos que la inanidad de su labia y el vacío de su discurso. La educación es víctima de una patología paralizante que ha conducido a su extremo enflaquecimiento. Entre todos la mataron y ella sola se murió. Pues qué bien, exclama, entre cabreado y exhausto, este articulista.

 

El profesorado es la clave una. La clave dos es la élite gobernante. En cuanto al primer eje, si la función de los docentes no es reconocida en su grandeza plena, tanto desde un punto de vista social como económico, vaya el segundo cigüeñal a freír espárragos. El sustento de la plataforma pasa, como requisito indispensable, por los profesionales de la enseñanza. La clase dirigente preparará leyes, programas, modelos y sinecuras educacionales como ardides malévolos que sostengan, unos años, alguna legislatura, el engaño endémico. La muerte educativa es segura. Mientras tanto, los activos como los pasivos procurarán esconder las pústulas del sistema. Ahí es nada. Mucho manto de seda y tanto capote de terciopelo jamás podrán evitar el hedor del paciente terminal. Que me río de la ortografía como problema. Que no, que las faltas en esta materia son simplezas en comparación con la gravedad del asunto.

 

Miren la LOGSE y, después, la LOE. Mírenla. Compárenla, a continuación, con la Ley Villar Palasí. Qué les puedo contar. Para abajo. El abismo espera. Los contenidos se rebajan al compás de la cortedad de los objetivos. Sobre todo en los centros públicos. Por qué si no, Chaves, Montilla y otros ultraístas de la engañifa llevaron a sus hijos a centros privados. La respuesta es obvia y evidente. Por la sencilla razón de que, conocedores privilegiados de la dimensión de la trola institucional, estos trápalas querían lo mejor para sus hijos. Y mientras decían esto, hacían lo contrario. Y en tanto nos vendían una burra, cabalgaban caballo árabe.

 

En Andalucía, la canalla dirigente hace honor a su jaez. Tal es su desprecio por el profesorado, que, al frente de una Dirección General del mismo, colocan a un señor al que se ha atribuido un flagrante caso de nepotismo. Dicho en términos de uso: que ha practicado el enchufe de una manera tan sibilina como despreciable e injusta. El referido señor ha perseguido a profesores por el mero hecho de oponerse, legalmente, a la realización de corruptelas manifiestas. Está encausado en diversos contenciosos. Ha sido llamado a declarar como testigo en algunas Vistas. Como el que oye llover. Conoce irregularidades sobre discriminación y, lejos de atacarlas, las compone y ampara. Su acción se remonta, desde el presente, al pasado. Si este caballero es todo un altísimo cargo de la Junta de Andalucía, qué cabrá esperar de otros directivos de menor elevación política, igualmente designados a dedo, como integrantes de una trama conspirativa sin parangón en una democracia y en un Estado de derecho. Qué nos resta sino agachar la cabeza y sentarnos en el umbral de la puerta a ver cómo transita por delante el cadáver de la educación pública.

 

Si ustedes tienen la paciencia de leer una Resolución de la Consejería de Educación de Andalucía en la que se contempla una relación de maestros que solicitan la jubilación anticipada y voluntaria LOE, se llevarán una sorpresa. Entre los miembros de esta relación de maestros, que no de profesores de Secundaria, figuran dos personas que han sido designadas libérrimamente para ocupar dos puestos de altísma responsabilidad política en Huelva. Ambas han sido advertidas de un posible delito: la falsificación de documentos públicos a fin de favorecer a ciertos funcionarios próximos a la red de clientelismo que ellos mismo han conformado. Les trae al pairo.

 

Con esta clase de cabecillas que más parecen subalternos, la educación reposará en el tanatorio de la intelectualidad y en la fosa común de la pobreza moral. Las pústulas visibles, por más que tapadas, eran mortales de necesidad. Todos advertimos la doliente afección. La mayoría apostamos por mirar a otro lado. Pena, penita, pena. Sigan votando a esta muchachada “progre”. Es su derecho. No es su deber.

 

Un saludo.

BOTAFUMEIRO

 

 Las críticas son las reacciones ante opiniones contrarias. No obstante, pueden ser opiniones originarias, pero valorativas, censoras o juzgadoras sobre algún tema. Requiere, pues, una base argumental y analítica. Allende lo anterior, la crítica se puee convertir en un arte por el que se dictamina acerca de la belleza, de la bondad o de la verdad de algunas personas o cosas. La crítica constructiva será la que proponga soluciones a los defectos hallados y realice dicha propuesta en pos del bienestar común. Lo cual trasciende lo personal y se aposenta en lo genérico.

 

Cosa distinta es la crítica negativa, que propende a lo personal cuando debiera manifestarse en la conducta. A veces, la expresión toma asiento en la fusión de ambas ideas. Este articulista ha podido incurrir en la negatividad de la crítica, ya por afán de síntesis bien por voluntad de propiedad expresiva, en el momento en que ha calificado a Zapatero de zangolotino como resultado de su política de bandazos sin ton ni son. En este episodio, la Real Academia marca la propiedad del término y lo resume de forma excelente. En cualquier caso, el calificativo crítico no alcanza al ciudadano sino al personaje público en virtud de su disparatada actividad gubernamental.

 

En cualquier caso, los griegos, cómo no, nos conducen a la etimología del término. Discernir. He ahí la raíz semántica. Esto es, distinguir algo de otra cosa, señalando la diferencia que hay entre ellas. De la misma raíz proviene cernir o cerner, que no es sino cribar, separar la fina harina del tosco salvado, examinar desde la atalaya de la objetividad, depurar, afinar pensamientos y acciones. La crítica se dispone, pues, en la espiritualidad del pensamiento por más que sus dardos se dirijan, inmisericordes, al corazón del otro.

 

La entrevista de la periodista de TVE, doña Ana Pastor, a la Secretaria General del Partido Popular, doña María Dolores de Cospedal, en sede de la televisión pública, constituye, a juicio del presente, todo un paradigma de la crítica negativa en su tendencia más peyorativa. Me explicaré.

 

La señora Pastor es una trabajadora de un ente sufragado con el dinero de los contribuyentes. Dicha empleada pública ha ingresado en la nómina de esa institución por un mecanismo distinto al de las pruebas libres convocadas al efecto. A la luz de la documental investigada, y salvo error, dicha periodista logró un puesto muy lejano al que se precisaba para acceder, en equidad, a un puesto de trabajo determinado. Podríase convenir, sin asegurarlo, que la señora Pastor se ha colado por vías irregulares, al menos en cuanto afecta al resto de los mortales. Por ejemplo, a través de un contrato legal. Los directivos del organismo televisivo han podido ver en ella unos méritos que las pruebas escritas establecidas ad hoc por ellos mismos no han reflejado. En esa contradicción, la señora Pastor se convierte, seguro que por su capacidad, sí, pero nunca en términos de igualdad de trato ni de oportunidades, en una estrella mediática. Estrella que fulgura, sobre todo, a través de su entrevista al dictador fundamentalista de Irán.

 

Mas, de pronto, pese al varapalo recibido en la convocatoria de selección, la señora Pastor se erige en rostro psoecialista por excelencia. Agradecer es de bien nacidos. Ese infinitivo denota, sin embargo, envilecimiento si la gratitud responde a la necesidad de compensar favores espurios y, especialmente, si la reciprocidad del empujoncito/catapultazo comporta ataques a los enemigos del mecenas protector. Desde mi punto de vista, la periodista Pastor encontró en la entrevista con la política Cospedal la fórmula idónea para saldar deudas diversas en un único acto. La inteligente mujer se convirtió en el arma adecuada que necesitaba el Psoe para afrentar al PP sin que Blanco, Rubalcaba y otros poetas de la ofensa gratuita tuvieran que bajar al campo de batalla dialéctico.

 

Pastor advino, de esta forma, sicaria de un grupo de gobernantes indecorosos que se ha apoderado del principal medio de comunicación del país y que, merced a esa circunstancia, hacen de mangas, capirotes y de la democracia, jirones. El botafumeiro es el gran incensario de la adulación. La sinergia del halago junta las causas de los más fuertes para derrotar a la razón y a la justicia. Los turiferarios que portan el fruto de la lisonja tienen en ésta su razón de sobrevivir. Con estas cualidades tan pecaminosas, la crítica ha de ser, necesariamente, negativa para denunciar y constructiva para evitar que la arbitrariedad siga tomando carta de naturaleza en una Constitución que la ha prohibido de manera contundente.

 

Doña Ana Pastor debiera dejar ese empleo público. Antes de que los españoles cambien el signo del voto. Es preferible dimitir con dignidad que ser degradada ante un tribunal.

 

Un saludo.

EL FARERO


Félix fue farero. Durante años. Una vida al servicio general. Sonia es dentista. Miguel, bombero. Tantos oficios. Tantas personas. Realizan una función social imprescindible. No son de izquierda ni de derecha en su vida profesional. Gente buena y necesaria que dejan la ideología en la percha de su casa y respetan la bondad de su oficio.

Parece que los magistrados del Tribunal Constitucional forman una casta distinta. Se han convertido en prolongación espuria de la clase politica. Estos son de mi “butre”, que decíamos los chiquillos de la vieja Onuba. Los tuyos, en tu cuerda. Al final, la justicia en manos de la casta gobernante. Se han pasado a Montesquieu, tropecientas mil veces, por el forro de sus arbitrariedades.

El artículista se pregunta cómo se califica a la persona que en Guatemala dice una cosa y otra distinta cuando se encuentra en Guatepeor. La respuesta es sencilla: cínico, hipócrita, mentiroso, desvergonzado, incoherente,... De la misma manera que a quienes por delante te sonríen y por detrás te despellejan, se les califica de infames, desleales, traicioneros,... y así un extenso catálogo de epítetos que rechinarían los oídos (que no las conciencias pues de éstas carecen) de esta jauría, con perdón.

José Antonio Alonso, que otrora ejerció como magistrado-juez, que fue ascendido por el deócrata Zapatero a los cielos ministeriales y, en la actualidad, hace las veces de  portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, siempre temió el romance del PP con el PNV.  "El PP ha decidido entregarse al PNV", llegó a excretar el señor Alonso. Se lamentaba el justiciero, aquejado de una gripe cornamental, del romance de ambas formaciones. -Con lo bien que el PSOE se entendía con los seguidistas de D. Sabino Arana, lloriqueaba mientras se mesaba los cabellos que ya empiezan a ralear. Encima, se desesperaba, el partido de Urkullu y de Ibarreche, el de Arzalluz y Eguíbar, se hace amiguito del de Rajoy y Esperanza.
 
Tal el berrinche, tamaña la reacción. La primera, procurar la boda de conveniencia de Patxi López con Antonio Basagoiti. La segunda, ofrecerse, tentador, a los nacionalistas a fin de arrebatar a Erkoreka de los brazos de Soraya y de Cospedal. La tercera, entregarles en bandeja de plata la cabeza de Mayor Oreja. La cuarta, escenificar la farsa del rechazo a Sortu y Bildu. La quinta, besar en la oscuridad de la noche de terror los labios frios de los amigos de ETA. La sexta, proclamar la inocencia del partido de Zapatero al tiempo que el zangolotino presidente disculpaba el asesinato o la ejecución de Bin Laden. Obama se carga, con la complacencia de ZP, al terrorista más buscado a la vez que el patriota leonés se deja seducir por la muchachada proetarra.

Los fareros son gente honrada. Limpia y servicial. Los magistrados políticos del Constitucional tienen una cuenta pendiente con la sociedad española. Ay de aquéllos que, arracimados en los fuegos fatuos de la puñeta, hacen la idem a la ciudadanía.

Yo quiero fareros en el TC. Al menos, tengo la seguridad de que la luz guiará la navegación marítima. Eso sí, algún día, todos los fareros serán reemplazados por computadoras. Cuando convenga, se corta la corriente, se propicia un apagón, los barcos encallan, y la vida sigue.

Fareros al Tribunal. Magistrados a los faros. Que aprendan.

Un saludo.

PSOE DE MI VALVERDE

Pocos ciudadanos dudarán de la fortaleza del pueblo de Valverde. De Valverde del Camino. Fortaleza en todos los sentidos. En todos. Feudo de innegable vocación socialista en otro tiempo, ha podido caer en la abducción de las inercias. Hoy sus dirigentes tienen mucho de psoecialista y muy poquito de izquierda. Ciudad empresarial por excelencia, la crisis la viene castigando de manera cruel. La crisis y la política del Gobierno municipal.

 

El alcalde, Miguel Ángel Domínguez, se postula como alcaldable. Uno se pregunta qué méritos cabe atribuir a este politico del Psoe para aspirar a la victoria electoral. Es más: si se compara su tarea con la del mítico Américo Santos, el primero no llega a éste a la suela de los botos. Es la interpretación que del servicio al pueblo hace un socialista auténtico con la pantomima animada de comilonas, mariscos, ayudas a amigotes, y otras barrabasadas de igual índole que perpetra un psoecialista de esta ralea. Miguel Ángel Domínguez es a Toxo lo que Américo era a Marcelino Camacho. Lo peor es que el alcalde lo sabe. Lo más triste es que, pese a ser consciente de su deslealtad a los valverdeños, de su felonía a la ideología de Pablo Iglesias, se abraza a los profesionales de la política perversa que se teje en el chalet del Conquero y busca en la inmundicia de la mentira el aliento que jamás encontrará en los muros de la verdad.

 

Por si fuera poco, pide la cooperación del señor Mario Jiménez. El activista político más trepa que uno ha conocido en sus muchos años de vida, respalda al señor Domínguez. Dos que comparten el mismo colchón y disfrutan de semejante vida muelle, están cortados por el mismo patrón. La horma del calzado valverdeño no está hecha para estos hombres ávidos de poder y huérfanos de respeto cívico. Este molde jamás se diseñó en Valverde. Desde hace unos años, sí. Las cosas pintan tan mal que han incorporado al circo mitinero a don Manué Chaves, el vicepresidente de España, el padre de Paula, la apoderada, y de Iván, el gran comisionista. Viene a una localidad que sufre como pocas el paro juvenil para afrentar a los desempleados valverdeños de primera generación  hablándoles de lo lista que es su prole. Su prole y su familia entera. Todos colocados, y bien, a la sombra del virrey. Menudo ejemplo.

 

Mientras la montaña de basura y desesperanza se acumula a los pies de la ciudad, Domínguez se deja arrullar por el desafinado sonsonete del amigo de Zapatero: “gracias a nosotros, los socialistas, Andalucía ha dado un salto a la modernidad y a la transformación”. Un salto del carajo, con perdón. Un brinco al precipicio. Una cabriola hacia el túnel de lo moderno en la era de lo contemporáneo. Una gambeta hacia la transmutación del hombre en lobo. Una acrobacia perjura hacia el poder particular en nombre de la soberanía popular. No hay compromiso con el futuro. Miguel Ángel Domínguez sólo admite el compromiso interesado y su porvenir se acuna en la noche de Mario, de Javier y de Petronila. Parafraseando el discurso de Demóstenes Chaves, Domínguez tiene un ataque de ansiedad por mantener la alcaldía como sea y al precio que sea. Crear empleo es otra cosa. El empleo es facultad al alcance de gestores más capaces y de administradores más honrados.

 

Domínguez, Mario, Chaves y otros compañeros de la mendacidad utilizan a Valverde como un laboratorio de prueba de la máquina de mentir, de calumniar y de insultar. El temor al PP redobla sus denuestos. Se están quedando en pelota picada y quieren cubrir sus partes pudendas con periódicos comprados y con imágenes manipuladas. De la ruina de GIVSA no hablan. De la influencia de cierto empresario y de su esposa, ni mú. Del despilfarro, tararí.


Valverde de mi Valverde. Psoe de mi Valverde. Quién te ha visto y quién te ve.



Un saludo.



LA ESPAÑA ARRUINADA

 

 Esperanza Aguirre es una mujer valiente. Ama lo que hace y hace lo que ama. Ama la vida y la vida la ama. La ruina de España comienza por la fractura territorial del país, ha dicho. La división de España termina en manos del separatismo vasco y catalán. El terrorismo golpea a las víctimas y la izquierdona corrupta mira hacia otro lado. Nada ve de lo que debe. El peor Gobierno de la democracia agotará hasta el último suspiro para que nadie le arrebate tan indecente honor.

 

Pascual Bildu, que diga Sala, es el presidente del Tribunal Constitucional. A propuesta del PSOE, claro. La caverna psoecialista sale por la noche a alumbrar el camino a los magistrados. La sentencia del TC abre el palacio a los vicarios de ETA. Seis votos contra cinco. Seis votos de jueces pseudoprogresistas que interpretan la Constitución como Rubalcaba manipula las instituciones. Pocos utilizan tan en vano el nombre del Estado de Derecho para blasfemar del mismo. Don Alfreddo maneja los tiempos a discreción y arbitrio. Se alivia el ministro del Interior con la resolución ya prevista por el propio entorno de la banda. Maestro del doble juego, Rubalcaba argumenta la estabilidad parlamentaria en lo que resta de legislatura, mientras Urkullu, el bastón imprescindible para ello, declara que su partido «ha hecho cosas que no se pueden contar» para repescar a los proetarras. Mayor Oreja, con más razón que un santo, lo preveía: “todo forma parte de una proceso negociación encubierta con la banda”.

 

La apariencia forma parte del rol político de los amigos de Zapatero. La sentencia de Sala, Tremp, Gay y otros compañeros de cuerda confiere aspecto de legal a lo que no es sino fórmula polítizada. Se puede llegar más lejos, pero no tan rápido y con tanto descaro. La secta psoecialista se hace más banda que nunca. Conservar a cualquier precio la herencia de poder que les proporcionó el atentado del 11-m pasa por prolongar hasta la asfixia la actual legislatura. Ilegalizar a Bildu hubiera comportado el chantaje peneuvista. Se defrauda la ley y se instrumentan las puñetas. No importa qué si el fin justifica sus medios. Prima el posibilismo por encima de la ley. Se legitima a los asesinos y se sataniza a las víctimas. En cualquier caso, la violencia mantiene su presencia. La guerra fria anuncia oleadas de sangre. Las negociaciones se envilecen al ritmo que la justicia se prostituye.

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo sentenció en 2005 que la ruina funcional no abarca cualquier tipo de imperfección. Se referían los jueces a la diferencia entre vicio ruinógenos y defectos solubles. O lo que es lo mismo, distinguen entre la edificación habitable y la construcción disfrutable. Proyecten a España la alegoría de la vivienda nacional. Con Bildu/ETA, algo más que aluminosis amenaza la vida de los españoles. Bildu/ETA amenaza al vecindario con bombas. Mientras, los jueces santifican a los chantajistas. Los inquilinos han dejado de morar, han abandonado sus hogares. La diáspora trae causa de la delincuencia organizada. El acoso laboral, político, inmobiliario, halla su continuidad en la debilidad del presidente de la comunidad y en la complicidad de los sicarios de los oligarcas.



La ruina de España excede lo funcional. Toda estructura.



Un saludo.



RAZÓN SIN PODER

 

 Ibsen, Henrik. “Atacando al gobierno no se perjudica a nadie, porque esos señores se ríen de todos los ataques, nadie los moverá”. Ayer y hoy. La eterna lucha. La crítica que criba y la paja que se agarra al grano. La razón de oro frente al poder de lata. Al cabo, el poder triunfa porque a la razón aplasta. Nada cambia. La dialéctica es el motor de la historia. En medio, lo material. Atrás, el espíritu. Siempre igual.

 

Tomás Gómez es de los políticos que tienen un relativo poder y una acentuada orfandad de razón. Cuanto más defiende lo público, antes pierde la careta de lo privado. Dice ser fruto de una educación pública y fue alumno de colegio de pago. Se llama socialista y no es sino un capitalista a lo Lerroux. Se proclama obrero y no es sino un ejecutivillo de la política más servil. Se aleja de IU a sabiendas de que procurará su apoyo a las primeras de cambio. Empapela a Zapatero mientras dicta su lealtad inquebrantable al duce del partido. Una joya el hombre. Para dejarle la llave de tu casa.

 

Barreda es, al día de la fecha, presidente de la Junta de Castilla La Mancha. Se niega a “mitinear” con la ministra Chacón. Cómo estará la cosa para que el castellano repudie a la catalanista. Barreda busca los votos que Chacón le arrebata. La tradición del Corpus en Toledo ha provocado la cólera de los habitantes de la ciudad. Chacón se ha cargado de un puntapié las señas de identidad de la procesión. Lo cual nunca se atrevería a hacer en la ciudad condal. Ni por asomo. Barreda se aleja de la ministra como la poseída huye del exorcismo.

 

Torrijos, el comunista más capitalista que uno recuerda, Valderas aparte, no dimite. Se presenta, imputado el hombre, a las elecciones municipales de Sevilla. El atracón de mariscos, lejos de disuadirle de ese yantar, le reafirma en sus sentidos. Cómo si no podrá ir, gratis total, a Bruselas a degustar las langostas del Cantábrico. El poder no le quita la razón. El peso de la razón le birla el poder.

 

Chaves anda a la carrera entre pregunta congresual y cuestión senatorial. Los hijos van a ser la causa eficiente de su final político. Seguirá mamando de la teta institucional. De por vida. No obstante, tendrá que conformarse con el tráfico de influencias, al estilo Juan Guerra, el hermanito del más famoso chef de cocina del mundo mundial. Tantísimo poder y raquítica razón.

 

Y así. No tienen razón. Dinero, sin embargo, a espuertas. En caso contrario, cómo ni de qué la jauría mediática y mercenaria iba a cantar las excelencias de tan lesiva sinrazón. Las elecciones dan la mayoría a la fuerza, pero no a la razón. La corrupción del poder no identifica a un sujeto ni a un grupo. Eso sí, hay sujetos y grupos que de la corrupción del poder hacen empresa.

 

Me da que los nombrados entienden muy mucho de esa máxima. Ibsen lo dramatizó genialmente. Faltaba al dramaturgo noruego otro doctor Stockman. Basagoiti. Antonio Basagoiti. Español de Vascongadas. Político de dos pares. Tiene tanta razón el hombre. Demuestra tanta inteligencia el caballero. Impone tantos argumentos..., que qué mas da que no tenga un gramo de poder si atesora toneladas de albedrío. Basagoiti es la cumbre de la razón sin poder y el monumento al poder de la razón. Es vasco. Y español.

 

Un saludo.

SIN CORAZÓN

 

 El Tribunal de Estrasburgo sentenció, anteayer como quien dice, que el acto de ilegalizar Batasuna era una necesidad social imperiosa. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideró que los comportamientos de los amigos de ETA pueden incitar conflictos sociales. De ayer a mañana, el Tribunal Constitucional de España ha tirado por tierra la poca credibilidad que restaba a esa institución. El Gobierno de Zapatero entiende que, cuanto más ruido, menos se nota la pena. En la feria de las maldades, la perversidad es la atracción principal. Bildu es la montaña rusa de la calle del infierno vasco. Los magistrados no tienen corazón.

 

Divide y vencerás. La unión de los malvados hace la fuerza de los golfos. La canallería se adueña de las calles con el mismo paso firme que se apoderó de las instituciones. La corrupción política que ha puesto en remojo al vicepresidente Chaves a nadie sorprende pero a todos escandaliza. Hijos y parientes se benefician a manos llenas de la posición de privilegio de este sujeto nacido para mandar y adiestrado para mangonear. Chaves y Griñán no tienen corazón.

 

Enemigos del pueblo. Henrik Ibsen escribió una obra inmortal sobre la corrupción del poder. En el siglo XIX, Ibsen expresó con lucidez extraordinaria la manipulación de las masas a través de los medios. Su mensaje es ucrónico. No tiene fecha. El País, Público, la Sexta, Cuatro, Telecinco y demás empresas de comunicación afines, se encargan de propalar la mentira planificada del Gobierno. Las muchedumbres se pliegan ante la represión física y callan a causa de la abducción de los programas narcotizantes. Los Goebbels de siempre jamás tuvieron corazón.

 

La democracia yace en un charco de sangre. Los etarras, los políticos sin escrúpulos, los comerciantes de la palabra, los trileros de las instituciones, los estafadores del pueblo, la han herido en los costados, han fracturado sus huesos, han descoyuntado sus formas y han arrojado a la calle los restos de lo que fuera figura juncal. Los criminales no tienen freno. La actual piltrafa será sustituida por un ninot con apariencia de libertad. Los intrusos invaden la verdad y los rubalcabas de turno controlan vidas y bienes, pensamientos y obras. Orwell y Huxley reeditan sus tesis en papel estraza. No tienen corazón.

 

Podemos ser más estúpidos o menos inteligentes. El corazón tiene razones que no entiende la razón. El corazón, encogido por la represión feroz de la más abyecta dictadura posecialista, late despacio, para no ser delatado por sus propias sístoles y diástoles, pero apunta al cielo en busca de vida. La vida que, en la tierra, les niegan los amigos de ETA y de Bildu. Víctimas todos de la gente sin corazón. Donde no hay corazón, no existe vida. Ya lo decía el rey Salomón: “por encima de todo, guarda tu corazón, porque de él mana la vida”.

 

Nos arrancaron el corazón. Las víctimas perdieron la vida. A sus familias les destrozaron el alma. Bildu, legal. Por favor.

 

Un saludo.

CAMPAÑA ELECTORAL

 

 Doña Petronila Guerrero. Más de la mitad de su vida, asomada a la balaustrada política de su torreón medieval. Madrastra de Blancanieves en el reino del paro. Su papel oscila entre la penumbra de Boris Karloff y la oscuridad de Bela Lugosi. A los suyos, árnica. A los ajenos, ricino. Su medicina es el palo de tentetieso. Una dontancreda que se mueve allá donde el fragor del billete golpee su cuerpo inerme.

 

Presidenta de la Diputación de Huelva, ha hecho buenos a todos sus predecesores. Su hazaña más sonada, el alquiler del palacete de la plaza de las Monjas. Modelo de administración gadafista y de gestión a la siria. Tres mil euros, al día, nos cuesta el arrendamiento del lujoso edificio. La seño quiere presumir con los impuestos que sangran a la ciudadanía. Montada en el brioso alazán de su partido sectario, se pasea, muy digna, entre el Populus Onubae al que desprecia.

 

Habitante de Aljaraque la Bella, se entromete en la feria electorera de la vieja Aestuaria. Duerme entre bosques y marismas y pide el voto a los sufrientes de las balsas de fosfoyeso. A descansar, a casa. A pedir, a Huelva.

 

Apuesta por sacar a la capital del Hades del desempleo. Durante años ha negado el problema. Hoy se compromete a solucionarlo. No sabe hacer un crucigrama y pretende resolver un sudoku. Prolonga su voz a través de unos medios comprados y, en su mala virtud, arrojados a sus pies. Hay una loseta suelta en la acera de Miss Withney y una bombilla fundida en farola de calle Berdigón. Parque Moret tiene hierbas verdes y árboles de madera. Qué horror. La culpa, del alcalde. Cuando ella acceda a la presidencia del consistorio, la hierba se pintará en colores de la Sexta y el arbolado se blanqueará en verano y se tintará en primavera. Los parados acudirán a la naturaleza y de ésta harán el más hermoso cuadro que Monet alguno creara. Impresionismo, el de Petronila y no el de los adelantados de fines del siglo diecinueve.

 

El pesebre mediático expandirá el mensaje y Barrero, previo silencio de los despedidos de Astilleros, loará las gracias magníficas de su compañera. El deslenguado Mario exhibirá dientes, sobre todo caninos e incisivos. El trio Maravillas, illa, illa, illa, no se va a Sevilla. Ya lo decía Von Bismarck, Otto, “nunca se miente tanto como antes de las elecciones”. Tanto. El destino de la señora Guerrero es mentir. Eso sí, sin descomponer la figura. Bebió las aguas del embuste de Chaves y se bañó en el océano de deslealtad de Zapatero. Inmejorable escuela del ardid y de la treta. Lo que pasa es que, como advertía Sócrates, la mentira muere antes de llegar a vieja.

 

Los onubenses de nacimiento y de residencia ya conocemos el percal del capote petronilero. Nos la ha dado muchas veces. Las fauces del lobo acabarán por devorarla. El canis lupus está presto para darle un zarpazo el próximo veintidós de mayo. Nadie cree ya su discurso huero escrito por otros. Los otros dejarán de escribir si la mecenas del horror recibe el vapuleo que el sufragio libre preconiza. Entonces, veremos el alcance de las adhesiones inquebrantables. Suena a franquismo añejo, a rancia falange, a dictadura stalinista. Suena. Pero asusta el estrépito del concierto. Los intérpretes dan miedo.

 

La campaña electoral se escribe con nombre de corrupción: palacete de Petronila. Petronila Guerrero y Griñán. EREs intrusos. Intrusa ella, intruso él.

 

Un saludo.

COZCUERA

 

 El señor Corcuera fue ministro del Interior del Gobierno de España. Ministro de la España de Felipe. Electricista de profesión, el egregio político hizo del enchufe red de trepasierras. De la cachiporra, pin identificativo del matonismo. De la patada en la puerta, seña de su personalidad. De su liberalidad con dinero del pueblo, joyas de oro. De su calidad democrática, Lasa y Zabala, Fondos Reservados, Barrionuevo y Vera.

 

El prohombre se dio una vueltecita por la pasada feria de Sevilla. Jinete en vehículo ministerial, pretendió acceder al recinto abrileño por calzada reservada. Su coche no se encontraba entre los vehículos de servicio público u oficiales, únicos autorizados. La policía local le prohibió, en consecuencia, el paso. La coz verbal se materializó en la tópica frase de los fascistas irredentos: usted no sabe con quién está hablando. Se va a enterar de quién soy yo. Es posible que los agentes fueran tan jóvenes que no reconocieran la oronda figura del exministro ni recordaran sus hazañas de aquellos tiempos. Servidor, sí. Como si fuera ayer.

 

Corcuera inspiró y alentó la promulgación de la Ley Orgánica 1/92 de 21 de febrero, de protección de la seguridad ciudadana. Ley que sigue vigente. Ley a la cual el Tribunal Constitucional declaró nulo el apartado segundo de su artículo 21. La dimisión del exugetista tras el varapalo, acarreó la de otros psoecialistas ilustres y famosos, entre ellos Rafael Vera y Luis Roldán. Barrionuevo le mostró su solidaridad. Los nacionalistas vascos y catalanes se sumaron al brindis por su continuidad. Por qué sería. Aznar, por su parte, manifestó que la anulación de la patada en la puerta "debe producir alguna consecuencia política". Julio Anguita, los hay igual de honrados, pero difícilmente más, ratificó sus anteriores declaraciones: “de declararse inconstitucional la ley, Corcuera tendría que dimitir”.

 

Ahí lo tienen. Dieciocho años después, Corcuera mantiene alzada la pierna, presto el pie y presente la idea rompedora. Te vas a enterar lo que vale un peine, dicen que amenazó al policía local que cumplía con su deber. El alcalde de Sevilla es Monteseirín. Correligionario y conmilitón del hombre de los gestos chulescos. Si el regidor hubiera sido Zoido, los gritos contra el PP hubieran trascendido los Pirineos.

 

Algunos viven del cuento. Otros, de las cuentas ajenas. Los hay que exprimen la teta del Estado hasta el postrer suspiro. Corcuera, de la era de González, Chaves y demás adalides de la vieja guardia del PSOE, entiende que la puerta es suya. El interior, también. La calle, por supuesto. El coche, el chófer y el escolta, del mismo modo. Todo es suyo. Y si no se lo damos, coge los bártulos y se va sin jugar. Modales y modelos a no seguir. La democracia queda ancha a estos sujetos agentes de una política indecente. Se van pero se quedan. Reminiscencias.

 

El Estado de Derecho no se hizo para estas piezas torcidas. Su actitud torticera aplasta lo que se interpone en su camino. Cozcuera. Monteseirín expedientará a los agentes. ¿Qué se apuestan?

 

 Un saludo.

HUMILLANDO

 

En gerundio, que no en participio pasivo. Humillados, los ciudadanos. Humillando, los gobernantes. Humillados, los que maman el desempleo. Humillando, los que potencian el paro. Humilladas, las víctimas del terrorismo. Humillando, los magistrados afines al Psoe. Humillados, los hipotecados. Humillando, los bancos que no devuelven las inyecciones económicas del Gobierno. Humillados, los empleados públicos. Humillando, los jefes tribales de la Junta de Andalucía que llenan de intrusos y comisarios la Administración Pública.

 

Como decía Cela, no es lo mismo estar durmiendo que estar dormido. Ni estar jodiendo a estar jodido. La humillación que este pueblo rebelde acepta cada día, es una afrenta a su personalidad y a su historia. Los españoles nos empequeñecemos al postrarnos ante el tirano Zapatero. Los ciudadanos de las regiones de España nos arrastramos ante el menosprecio constante de los Rubalcaba y amigos. El pueblo que se levantó ante Napoléon se doblega ante la opresión de Chaves, Griñán y demás turiferarios de la corrupción. Nos envilece nuestra postración ante el enemigo institucional. No cabe rendirse ante esta máquina infernal de mentir que pisotea la verdad y menoscaba la libertad.

 

Aznar ha asegurado que la democracia sabrá reparar la afrenta. El paro terrorista y el terrorismo del desempleo son los mayores enemigos del pueblo. La hostilidad irá en aumento mientras el sustrato de abono y riego sea la galopante corrupción que ha instalado la cúpula psoecialista dirigente. Las instituciones democráticas están llenas de fango y de fosfoyeso radiactivo. La señora Trujillo, que fue ministra de vivienda en el primer gobierno de ZP, niega la evidencia y, en un alarde de incontenida dictadura, rompe los papeles que, en sede televisiva, le muestra un periodista honrado. La psoecialista se retrata y con ella desnuda a sus conmilitones. Rompe papeles en público. Qué no hará en privado. Qué armas utilizará en la noche. Qué disparates cometerá de incógnito entre la multitud. Son cobardes ad nauseam e infames hasta el vómito.

 

El Gobierno de Zapatero humilla a todos. Sin embargo, ninguno vuelve de la humillación. La basura que hemos tragado, dentro se queda por más que regurgitemos parte de la misma. La vida que corre tritura nuestro ser y hace picadillo nuestra personalidad. Únicamente la dignidad nos devuelve la imagen y la esencia del humano. La astilla del decoro es el tablón al que nos asimos para no hundirnos definitivamente. La reacción pasa por el reconocimiento de nuestra muerte moral. Hasta cuándo. No podemos cosificarnos. Ni admitir nuestro tránsito hacia la condición de desechos irreparables.

 

La luz se llama resistencia. La llama es la indignación. La antorcha, el rechazo. Me quedo con un texto del recientemente fallecido Ernesto Sabato. Hace años, escribió un magnífico Ensayo, “La resistencia”, en el que decía: “El hombre se está acostumbrando a aceptar pasivamente una constante intrusión sensorial [...] [que] termina siendo una servidumbre mental, una verdadera esclavitud. Pero hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse”.

 

No resignarse. Resistir. Rebelarse. Luchar. Recuperar la humanidad robada. No más humillaciones.

 

Un saludo.

RÉPROBOS

 

 El rico castellano de América del Sur emplea el término reprobar como no aprobar, suspender, mostrar insuficiencia, dar por malo. El réprobo es un sujeto malvado. La iniciativa parlamentaria de reprobar políticamente a Chaves descansaba en su “contribución al deterioro del Gobierno y a la clase política en general" ya que su actuación política destaca por su "incapacidad para gestionar", su "ausencia completa de trabajo", su "inactividad legislativa" e incluso su desprecio a las demás administraciones".

 

El Congreso ha rechazado la moción de los populares. Los grupos políticos que beben de la mano del Psoe han rechazado la pretensión. No por falsa. Por decisión táctica. El PP sabe que, frente a sus voluntades de cambio, se opone el enorme muro defensivo de los matrimonios de conveniencia. No importa qué haya sido capaz de degenerar el papá de Paula e Iván. La conducta de los políticos se pesa en la balanza de las corrupciones. La del PSOE, evidente. La de IU, notoria. La de CiU, de alcance “puyolístico”. La del PNV, se mide en unidades de concesiones independentistas. Podemos seguir y desvelaremos el grado de iniquidad de algunos papaítos de la patria.

 

La noria gira al compás del baile de los malditos. Y de los réprobos. Se reúnen éstos para eludir el reproche oficial. Sin embargo, lo son. Por mucho que se alíen y confabulen contra quienes han aprobado el curso y han sobresalido por su actividad. Así va España. Al revés. Promocionan los ineptos y perezosos. Repiten los válidos y trabajadores. Estamos a los pies de los gañanes más gandules y de los gandules más gañanes.

 

Ansia. Lo de PSOE es ansia. Ambición desmedida. Obsesión racional. El poder lo es todo. Treinta años antes. Sitúense los más veteranos. Repasen los más jóvenes. El partido de Felipe “niño bueno” González somete a Adolfo Suárez a moción de censura. No prospera. Un palmo de narices. No desisten. El desgaste continúa. El corrillo de Alfonso Guerra tiene en sus filas a un pelotón de expertos zapadores. El acoso al primer presidente de nuestra democracia no cesó. Al cabo, obtuvo sus frutos. Suárez dimitió. Cansado y solo. Maltrecho y roto. El camino a La Moncloa era cuestión de pocos meses.

 

La moneda del árbitro está trucada. Tiene dos caras con idéntica efigie. Cara y cara. La cruz no cabe. El medio y el fin es el beneficio. El todo. Signo de tahúres y de tramposos. Doy para que me des. Rubalcaba busca a Usabiaga y Otegi encuentra a Urkullu. Zapatero pide tiempo muerto y el Inconstitucional termina el partido en el vestuario. Escándalo anunciado. La cara y los caras. La cruz y las cruces las cargan las víctimas. No hay un Cirineo. Caifás se traviste de Pascual Bildu, digo Sala, y Bono se lava las manos. Pérfido el lagarto, unta a los opositores y sonríe a los lacayos de la ignominia.

 

La España de Zapatero es un juguete en manos de los nacionalistas vascos y catalanes. Los radicales hallan en la basura moral su sustento. Su política se retroalimenta de los detritus éticos del Gobierno. El chantaje y la extorsión germinan en el campo del abandono. Réprobo Chaves, suspenso el consejo de ministros. La moción de censura es imposible cuando la democracia ficticia se subsume en la dictadura real. Es el caso. Por desgracia.

 

Un saludo.

PAPELÓN

 

Algunos no tienen techo del ridículo. La atalaya de lo grotesco constituye su hábitat natural. Sus palabras causan risa. Sus gestos reeditan el más estrafalario de los esperpentos. Sus actos lamen la mezquindad. Sus ademanes se sumergen en lo tragicómico.

 

Zapatero tenía previsto, mecaschis, haber participado en una cumbre de líderes progresistas. A punto de largarse al viento fresco de Noruega, alguien le advirtió de las consecuencias adversas del viajecito. Hombre, Pepe Luis, que lo de progre está bien siempre que menciones al diablo en lugar sacro. Si no, es mejor abstenerse. Imagina el cachondeo global, la carcajada mundial, la hilaridad sin fronteras que provocaría tu presencia en esa cita. Tú y Papandreu, los dos juntitos, interviniendo en una mesa redonda sobre crecimiento y empleo. El ministro noruego forma parte de una conspiración judeomasónica que persigue tu ruina. Bastante tenemos con las caricaturas de mister Bean. En Pekín se iba a escuchar el jolgorio de nuestros vecinos alemanes y franceses.

 

Nada, nada, que me quedo. Pero qué digo. Tengo que buscar alguna excusa creíble. Hablando de trabajo, qué tal si reúno en Moncloa, que queda muy chic, y almuerzo, o ceno, total, con el pesebre social. Dar de comer al hambriento y de beber al sediento son obras de misericordia. Lo dicho. Valeriano, telefonea a Toxo, a Méndez y a Rosell, que tengo ganas de darle una patada, digo un imlpulso, a la reforma de la negociación colectiva. Eso sí, antigüedades, ni una. Advierte a Rosell que ni se le ocurra ligar el salario a la productividad. Semejante idea. De tenerla en cuenta, este Gobierno no cobra ni las dietas de desplazamiento.

 

Otra cosa. Avisa a Trini Jiménez que pare los pies, a lo Corcuera, a los mendas del FMI. Es que son bellacos y antipatriotas. Pues no y dicen que “será España, incluso por delante de Grecia y Portugal, la que más frene, con sus medidas de ajuste y su hoja de ruta para el recorte del gasto público, el crecimiento”. Que Alfreddo notifique la ofensa a alguno de los de Faisán y restauren el honor familiar. No consiento que a la España desgajada se la incluya en el grupo de los «periféricos», cuya tasa de paro se ha disparado. Cinco millones no son tantos. O me pone en el equipo de los del “norte” que han logrado mantener el empleo estable, o doy órdenes a Amedo.

 

Y para colmo, la madre naturaleza. Los seísmos en Asia, bueno está. Nos condolemos, enviamos tres bomberos sin fronteras, dos perritos, tres oenegés y a Leire, y asunto resuelto. Pero mira que en Lorca. La culpa es de Franco que dictó el asesinato del poeta y éste se toma venganza ahora. Lo asumo. Allí donde el pueblo llore, donde la gente sufra, donde los desvalidos sean víctimas, allí estará superzetapé. Con mis manos, salvo a los lorquinos y a los lorquianos. A ver, Salgado, pide prestado a Chaves un Manual de EREs y que incluya en ellos a los miles de afectados por el terremoto. Si está de gira con Iván o de cháchara con Paula, que venga inmediatamente Antonio Fernández, que el chaval sí que sabe de expedientes. La sangría del paro se corta de raíz.

 

Que Fernández está de vinos. De Sevilla se ha ido a Jerez y en su agenda prevé un cargadísimo calendario de romerías. Que no puede hacer nada. Que no se puede dividir. Entonces, joé, que se presenten Mario Jiménez y Petronila Guerrero. Con el “peazo” deuda de la Diputación de Huelva, me pueden asesorar sobre cómo mantener tan alto el pabellón de la ineficacia. Es que tengo que estar en todo. Antes, con Moratinos, me evitaba las galletas. Aído me lanzaba bengalas de ayuda. Hoy, estoy más solo que Bono en un entierro mormón.



Papelón el suyo, don Zapatero. Héroe. Más que patriota.



Un saludo.

QUE LES QUITEN LO ROBAO

El puesto 23 ha obtenido la representante de España en el último festival de Eurovisión. Puesto 23 entre 25. Antepenúltima posición. En el ránking de la política, Zapatero ocupa un lugar parecido. De estar en la división de los más potentes, nuestro país ha sido conducido a la regional no preferente. Lucía Pérez cantaba “que me quiten lo bailao”. ZP salmodia que “nos quiten lo robao”. La primera quiere repetir presencia el año que viene. El segundo, lo mismo pero con otra máscara. Una se busca la vida. El otro nos busca la muerte.

 

La mujer y el hombre rechazan la idea de fracaso. En el caso eurovisivo, el traspiés se queda en lo testimonial. En la dimensión política, el chocazo es comparable al de un biscuter con un camión blindado. Es posible ser más egocéntrico, pero no se comprende la autolatría del demonio. De norte a sur y de oeste a este, la geografía de la corrupción psoecialista dibuja un mapa alucinante. El latrocinio institucional se afianza y las chinchetas de colores de los imputados designan personajes “beaux de jour” y DSK “la nuit”. Almas geminadas que sacan a danzar a los aires del sol o de la luna. Belles de jour como filmó el gran Buñuel. Prostitutas excepcionalmente interpretadas por el Picasso único.

 

El Psoe tiene mérito. No lo dudo. Siguen vendiendo estufas en el Sahara a pesar de que las adquiridas son inútiles y, de otra parte, estaban averiadas. Pues nada, en su labor de captación de incautos, se elevan a los cielos del despropósito. Luis Roldán se hizo rico como director de la Guardia Civil gracias a su psoecialismo de cartón y al apoyo de la cúpula dirigente que, entonces, entronizaba a Felipe González. Barrionuevo fue a la cárcel porque sus manos se posaban en fondos reservados a otros menesteres, sin que, qué casualidad, el poli bueno que era Felipe supiera nada de tan ignominiosa actividad. A Lasa y Zabala le dieron pasaporte al infierno y el ex marido de Carmen Romero no se enteró de la guerra sucia contra ETA. Filesios y malesios hicieron de publicanos recaudadores que ejercían el rol de tesoreros del partido. Eso, ayer. Hoy, birlar se escribe en computadoras de nueva generación. La Consejería de Desempleo de Chaves y de Griñán relevó al Ministerio del Interior de Barrionuevo y Corcuera en el rol de acaparamiento financiero. Expedientes de regulación y cursitos de formación se convirtieron en la caja fuerte de un negocio multimillonario. Que les quiten lo robao.

 

Son insaciables. Nos meten en la crisis. Nos ahogan en ella. Los autores de la masacre, a flote, sobre barcos de bandera liberiana. Están fundidos por la campaña. Hasta los hinchas más fanáticos les dan la espalda. Dejan atrás una ristra de muertos de hambre y de huérfanos de moral. No obstante, siguen pidiendo el voto. Con la furia del criminal que se siente rodeado. Con la fiereza de la bestia acorralada. Con el griterío de las gallinas a merced del lobo hambriento. Con los insultos de quienes carecen de argumentos. Con las armas letales de la calumnia. Con el ansia asesina de los que se aferran al dinero negro. Con el mensaje de la dictadura más repugnante. Con el “que viene la extrema derecha”, mientras tatuan en sus frentes la guadaña de la Muerte y de sus bolsillos se desparraman millones de billetes recién salidos de la plancha.

 

El espectáculo eurovisivo deja en pésimo lugar a Lucía, por más que la selección del tema corresponda a otros. El show político retrata, definitivamente, a Zapatero. Bombas de peste inundan los escenarios de sus mítines. El hedor no se percibe a través de las fosas nasales. Proviene de tanta mentira como sale de su sucia boca de embaucador oficial del reino de España. Que les quiten lo robao. Que se lo quiten. Quítenselo.

 

Un saludo.

INSACULAR

 

 Sepan. Sépanlo. La palabra ensacular no está en el diccionario de la real academia. Insacular, sí. Eso de poner en el mismo saco de maldad a “to quisque” es, de lejos, uno de los deportes nacionales más practicados. To er mundo e malo.

 

Cuando queremos excusar a alguien o, por el contrario, pretendemos rebajar su nivel de responsabilidad, acudimos prestos al “y tú más” o al “todos son iguales”. El mismo saco para los malhechores más “joputas” que para los inocentes momentáneamente descarriados. Así somos. Así.

 

El estallido de “Democracia Real Ya” ha pillado de sorpresa a muchos. A los no avisados. Incluso a los que temían un movimiento populachero de esta guisa pero que desconocían el calendario del “performance”. Este domingo pasado era el día “D”. “D” de domingo, “D” de democracia y “D” de “dizquierdosos”. Piden los señores y señoras un cambio político y social. No se lo creen ni ellos. Se puede reclamar al maestro fresador un defecto en la maquinaria, pero no la venta de fresas en mal estado. Parece lo mismo pero son conceptos opuestos. Se juega con los términos y se acaba corrompiendo la lengua. Por más que la de muchos facinerosos se macera diariamente en la corrupción más abyecta.

 

Democracia Real Ya tiene de espontáneo lo que uno de pariente de Zapatero, y de derechas lo que Lenin y Trostky juntos. O sea, nada. Los manifestantes y los campistas de ocasión protestan contra la crisis económica, contra la clase política y contra la casta de banqueros. Lo que no explicitan, ya se cuidan, es a quiénes dirigen sus reivindicaciones justísimas. Si es al Gobierno de España, deberán pedir cuentas al Psoe de Zapatero y no al PP de Rajoy, que ya quisiera advenir al poder. La confusión no es casual. Tiene retranca y trastienda. Se insacula al autor de la crisis más monumental que hemos padecido los españoles, con el vecino que aguarda en la cola del autobús la llegada del transporte público. Cosa rara. A ambos se destripa por igual. En Andalucía, los caminantes de domingo incurren en el mismo error de interpretación: Arenas es tan responsable de la calamidad como Chaves o Griñán. Cuando el primero es aspirante a... y los segundos detentadores y ostentadores de... Extrañeza. ¿Verdad?

 

Concluida la escena de presentaciones, los mayores abandonan la comitiva. Los jóvenes prosiguen con el lema: “únete”. ¿O era “ugeté? No, por favor, ugeté es buena, se delata solito uno de los muchachotes coreadores. Únete, insiste, no ugeté. Ellos son de los nuestros. Más educación y menos policía. En realidad quieren decir: más cursitos de formación para maquillar el paro y menos policías para no prender a los mangantes de los expedientes de regulación de empleo. Se indignan pero, en verdad, simulan el dolor. Combaten, sí, pero a la Oposición que se acerca con peligro. Infiltran antisistemas para alterar el orden público. Amenazan y no golpean. Acampan en la madrileña Puerta del Sol (PP de Esperanza Aguirre) pero no en la sevillana Plaza Nueva (PSOE de Monteseirín). Cómo saben los chavales. Lo bien que ejecutan los planes ajenos.

 

En tanto, la debacle electoral puede echar por tierra las golferías y canalladas de los que están detrás de Democracia Real Ya. Antes de que la catástrofe se aparezca en forma de pucherazo, dan a entender que el recipiente de los votos es demasiado frágil. Lo mismito que con la hoja de ruta de Eguiguren y Usabiaga. Se va cumpliendo con la fidelidad de las pegatinas. La democracia real ya no es sino la fingida dictadura, ar. O los españoles votan a los de siempre o el espíritu de Atocha se hará presente de nuevo. ¿Que no se lo creen? Tiempo al tiempo. Y a Rubalcaba, un micrófono. Introdúzcanlo en el saco, junto a ZP y otros compinches bellacos. Ciérrenlo herméticamente. Algún agujerito para respirar y un pequeño orificio para ver. La llegada de la democracia imperfecta. Pero democracia, al fin. Como la propia humanidad.

 

Un saludo.

 

DE PROFESIÓN, SECRETARIO GENERAL

 

 Apunten el oficio: secretario general del Psoe de Huelva. Que sí, que sí. Que así reza en el propio blog del personaje. Salvo que algún intruso esté adulterando la información, la referida es la profesión pasada, presente y, seguramente, futura, del gran Mario Jiménez. El máximo debelador del fascismo, el sucesor de Alfonso Guerra a título de insultador, el prócer universitario que hizo de los estudios mofa y de los opositores, befa, se llama Mario Jiménez.

 

Jamás, que se sepa, trabajó para empresa privada distinta de su sectaria formación política. Nunca integró plantilla alguna de candidatos para ingresar en la Función Pública. En su vida ha dado más palo al agua que el ser chico para todo en la organización que hoy radica en un chalet del Conquero. Ha alcanzado la fama, el dinero, el poder y la influencia a edades tan adolescentes que otros jóvenes de su edad no pudieron soñar. El cargo va al personajito como el politiquillo de orejas kilométricas conduce al sillón. Lo de Secretario le viene como anillo al dedo. Primero, de las Juventudes Socialistas. Después, de concejal del Ayuntamiento de Moguer. Más tarde, delfín de Javier Barrero. En recompensa a sus desvelos, vivepresidente de Cajasol. Por si fuera poco, asesor del Gabinete de Relaciones Institucionales de la Presidencia de la Junta de Andalucía. Añadan a su rutilante curriculum el honor de ser nombrado Subdirector General del Instituto Andaluz de la Juventud de la Consejería de la Presidencia así como el de Secretario de Solidaridad y Cooperación de la Comisión Ejecutiva Regional del PSOE-A.

 

Hombre extraordinario el susodicho. Qué arte el suyo. La carrera que lleva. Sin estudiar más libros que los de contabilidad de los EREs. Sin más méritos que el de la servidumbre plena y la ciega obediencia al líder. Pone a los funcionarios como chupa de domine y los ancla en el fango de la derecha más extremada. Él, que ha vivido del cuento de la democracia más irreal, se permite prometer la continuidad de Astilleros para, unos momentos más tarde, asegurar que ha hecho lo imposible para frenar el avance del Partido Popular al que culpa, cómo si no, del cierre de la emblemática empresa naval.

 

Mario, ese hombre. Parafraseo el título de la película que dirigiera Sáenz de Heredia sobre el dictador. De tirano a reyezuelo y tiro porque me toca. Mario es la Bibiana y la Leire de Huelva. Moguereño sin poesía. Onubense con retranca. Líder del choco frito. Campeón del vino blanco. Comensal de tenedor plural. Amigo de sus pelotas y pelota de sus padrinos. Pide el voto para los suyos. El voto es el futuro de su sustento y el sustento para el futuro. Sin votos no hay edén. Petronila trae malos augurios. Valderas le acerca lo que Pedro Jiménez se resiste a entregar. Huelva se abraza a Alcalde Pedro. La provincia. La tabla de la salvación es el voto de los pueblos.

 

Los indignados de la capital son escasos y ruidosos. En el Andévalo y en la Sierra, silencio. Democracia Real Ya enmudece allí donde la tierra es más hostil y el ciudadano pasa más fatigas. En esos territorios amigos, Mario halla la esperanza de la conservación. A más pobreza, más votos. A menos comunicaciones, menos enemigos. A mayor necesidad, peores virtudes.

 

El profesional Mario Jiménez nunca hizo de la virtud, necesidad ni de la necesidad, virtud. Salvo que virtuoso se considere al trepa y necesario se llame al cacique. Mario Jiménez tiene su corazoncito. Alguna vez influirá en el legislador para que, mediante decretazo, homologue el grado de secretario general del partido con el doctorado en ciencias fétidas de la política rastrera, con derecho a despacho, secretaria, dietas, coche oficial y otros accesorios indispensables para una función tan encomiable como la suya.

 

Mario no es fascista. Es el fascismo en su persona política reencarnado. Mario, de profesión secretario...general...del Psoe...de Huelva. Una prenda. Un prenda.


Un saludo

FUNCIONARICIDIO

A dos días de las elecciones municipales en Andalucía, la Junta, su Junta, erre que erre. En la historia de la contumacia, estos barandas del Psoe destacan por su obcecación. No es, sin embargo, el empeño por hacer el bien. Tampoco el anhelo de pretender el bienestar general. Lo de Griñán y Chaves, con sus escuderos Mar Moreno y Carmen Aguayo, es de juzgado de guardia. Sólo tienen en mente el hacerlo como sea y cuanto antes. Los funcionarios de la Administración andaluza han recibido el desprecio más hiriente que imaginarse pueda.

 

La derrota de los sindicatos subvencionados, Comisiones y UGT, en las recientes elecciones sindicales no les lleva a meditar acerca de su posición en este robo a mano de BOJA. Se han alineado con las tesis del Psoe y el provecho presente y futuro constituye la clave de su descalificada actuación. El mando caudillista de Pastrana y Carbonero impone el ritmo y dicta la canción. Están quedando peor que España en Eurovisión. Les da igual. Para percibir el fracaso, debe importar el estropicio. Pasan de cualquier descalabro moral. Los varapalos judiciales se eternizan con estos maestros de la retroacción. El ser reaccionario les identifica cual marchamo de chorizo barato. Por encima del lacre desfavorable estampan el sello de la progresía más falseada.

 

Los funcionarios, como fedatarios públicos, están en vías de extinción. La objetividad de los empleados públicos atenta, una y otra vez, contra el capricho desvergonzado de los que han convertido la Administración Pública en la cueva de Luis Candela. Este pasado sábado, miles de funcionarios han manifestado de forma sonora su descontento por el velatorio del Sector Público. Han sabido sobreponerse al calor preestival y han querido mostrar su rechazo a una injusticia consumada, a un atraco con leyes. A estos hombres y mujeres que dependen de su magro salario mensual para sostener a su familia, la dirigencia psoecialista los carga y presiona. Sin compasión. Van a por ellos. Y a ellos, solicita, en tiempo electoral, su voto. En el colmo de la burraquería y en el límite de la decencia.

 

Se dice que, en ciernes, se avista un nuevo recorte a la paga extraordinaria. Callan ominosamente los perpetradores del tijeretazo hasta que el 22 de mayo las urnas dicten un primer diagnóstico. Los resultados marcarán el devenir. Si tienen visos de continuar, las limaduras serán menores. De tenerlo todo perdido y el PP se apodere de las instituciones que los de Griñán han venido mangoneando durante décadas, entonces cambiarán la estrategia. Si pueden dejarán la caja fuerte sin un billete y los archivos, huérfanos de documentos comprometedores. En tanto, ya habrán colado dentro el caballo de Troya de las agencias de enchufados y de nepotes.

 

La Plataforma de Empleados Públicos de Andalucía, la famosa PEPA, niega que la suya sea una protesta política. Me parece bien. Mejor criterio me ofrecen aquellos que señalan que es una protesta ante políticos. Desaprobación transmitida a unos dirigentes sordos y ciegos de tanto comer y beber a costa del erario. Edición patente de una resistencia cívica a unos tiranos de largo cuello y poblado bolsillo.

 

Matar al funcionariado. Es la consigna. De este modo, desactivan la fe pública. En adelante, los comisarios políticos controlarán la oficina siniestra. Como interventores, militantes. Como secretarios, amigotes. Como fedatarios, parientes. Como tesoreros, ellos mismos. Las manos en el botín es exclusiva de los mangones. Únicamente de ellos. Y de ellas.

 

Un saludo.

A QUIENES NOS ROMPEN LA CARA

 

 Que el presidente embustero dice, a quienes quieren escucharle, que voten a quienes den la cara. Dura la faz, pétreo el rostro, impasible el ademán. Cara al sol con su camisa nueva. Lo de Zapatero es de suspenso continuado. Absentista y gandul. Temporero y ladrón de horas. Proyectista de cuentos y hacedor de desempleos. Recortador del patrimonio de pobres y ensayista de subvenciones mEREtrices. Clama y declama en coso de público adicto y adepto. Voten a quien da la cara, ha sido su eslogan preferido. A quien nos rompe la cara y nos ensucia el alma, ni un voto. Ni uno. Él, el presidente zangolotino, no tiene vergüenza política si solicita el sufragio del pueblo al que desprecia.

 

Ya no puede comprar más clientela, ni pedir más votos a cambio de remuneraciones, dádivas o promesas. Se acabó su crédito. Basta ya de sorpresas emasculadas. Se acabó el sonsonete de que la derecha es el doberman. Punto y final al falso mensaje de la derecha fascista. Su retahila de engaños ha tocado fondo. El único que capa derechos es ZP. El partido que recorta sueldos y pensiones es el de ZP. El fascismo se cubre con banderas pobres de izquierdona psoecialista. El PP es, sin duda, la derecha. Mas una derecha social y una derecha responsable. La extrema derecha no tiene asiento en el partido de Rajoy. La izquierdilla de medio pelo sí está apoltronada en cátedras de constitucional y en solios a lo Bono. Magos de la tomadura de pelo. Barberos de cabelleras al viento. Son los soviéticos vástagos del más cruel stalinismo. Ultramontanos de urbe.

 

Indignos de pasquín. Dignos de la cárcel de papel. No se puede ir tan mal en tan poco tiempo. La campaña del miedo a la derecha es el tópico recurrente de estos maniobreros de la lengua y peritos de la creación de parados en serie. En serie y en serio. A falta de argumentos, insultos. A falta de perros, hienas. A falta de palabra, coces. A falta de ilusiones, infiernos. A falta de horizontes, murallas negras. A falta de verdades, patrañas y calumnias. A falta de honestidad, corrupción. Cómo se puede confiar en el campeón de las trolas más perniciosas.

 

Ya no cabe ni el consuelo de la huelga. Para hacer huelga se requiere trabajo. Y no hay. Se destruye cada día. Se empobrece cada hora. Se enflaquece el cuerpo social. El vampiro del PSOE chupa la sangre de los trabajadores. La ciudadanía vibra por un cambio. ZP apuesta por el inmovilismo. Prefiere una sociedad muerta, por dócil, que viva y rebelde. Es como el niño mimado que, sobrevenido rico, odia a todo y a todos.

 

La izquierdilla de Zapatero es el sucedáneo de la ideología del pueblo. Cualquier voto orientado a aumentar el peso de esta canalla, está condenado a engordar su maldad. Los malvados agreden a los buenos. Rompen la cara a los inocentes. Éstos, la gente de buen corazón, deben apoyar a los que procuran el bienestar general. En modo alguno darán de comer a los que les rompen la cara. Basta ya. Basta.

 

Un saludo.

LECTORES Y ELECTORES

 

 Confieso mi admiración por las personas que hacen de la lectura un placer. Admito la influencia de los libros en mi vida. Me enseñaron cosas que la calle no pudo mostrarme. Al cabo, la universidad no radica ni en un foro ni en el otro. La experiencia no es sino el hecho de haber sentido, conocido o presenciado algo. Requiere una práctica prolongada y una absorción de las situaciones vividas. La lectura ayuda. Nunca es un fin en sí misma. De serlo, el analfabetismo orgánico y funcional dejaría en fuera de juego social a millones de personas. Item más. En la antigüedad, se denominaba lector al clérigo que se ocupaba de enseñar a catecúmenos y neófitos los rudimentos de la religión católica. También de leer el pasaje de las Escrituras sobre el cual el obispo predicaría a sus fieles. Lectores. Que no electores. Leer no comporta elegir. Ni viceversa. Por más que la “e” cribe el significado de estos conceptos.

 

Las elecciones de hoy, 22 de mayo, pueden regalarnos lecciones a tener en cuenta. La lección de la elección. La elección de la lección. El juego de palabras nos invita a reflexionar. Estamos ejerciendo un derecho único en la vida de las personas. Un derecho y una libertad. En ambos casos, un hito que, durante años, se nos hurtó a muchos que peinamos canas. Leer para elegir es un síntoma de acierto. En la era de internet, ver y escuchar, antes de votar, puede resultar determinante. La ciudadanía es sujeto de derechos políticos que repercuten en el gobierno de su territorio. La calle le aporta conocimientos acerca de la gestión de los alcaldes y concejales. Sin embargo, no cualifica el voto. Si acaso, lo subjetiva como una realidad empírica. Se precisa raciocinio, crítica, comparación, cotejo, contraste, verificación, que tienen su asiento en los medios de comunicación. En los medios. No en los afines a los partidos más poderosos.

 

22 de mayo. Jornada electoral. Les invito a leer, siquiera por encima, la prensa del día. No se queden en los papeles impresos que sufragan los propios partidos a fin de enaltecer sus logros y descalificar al adversario. Relacionen unos con otros. Examinen y compulsen. Una vez tengan las ideas claras, diríjanse a la Mesa que les corresponde. Seleccionen la papeleta correspondiente al partido cuya oferta le satisfaga más atendiendo a lo que hacen/han hecho y al desajuste posible con lo que harán. De esta manera, advertirán la cojera extrema de algunos mentirosos.

 

Permítanme un ejemplo. Este señor que les escribe votará al partido político que esté poco concernido por la corrupción, que no haya generado caldo de cultivo para cosechar cinco millones de parados, que no se empecine en fracturar a España, que rechace el enchufismo, que condene las mariscadas y las comilonas a costa de los pobres contribuyentes, que no recorte el sueldo de los funcionarios, que no ponga en peligro la pensión de los jubilados, que no jure en falso, que no dé empleo a sus parientes y amigos. A ese partido capaz de no mentir, de no engañar, de no embaucar, de no estafar, será a quien entregue mi voto. El sufragio será para el que venga a servir al pueblo. Servirlo de verdad.

 

Hoy puede ser un gran día. El éxito radica en creer en uno mismo y en creer en los demás. El escrutinio final arrojará unos resultados. Unos se regocijarán y otros se condolerán. Es la democracia. El pueblo ha sido soberano por unas horas. Aunque se equivoque en la elección, el pueblo es el que manda. Ésta es la gran conquista de la democracia.

 

A los lectores y electores,

 

Un saludo.

LA JUEZ (AT)ALAYA

 

Es la atalaya una torre edificada en lo más alto a fin de descubrir un vasto espacio. Sin embargo, la atalaya designa asimismo la posición desde la que se aprecia bien una verdad. Por extensión, la persona que procura averiguar lo que sucede. Podríase pensar que (at)Alaya es una juez predestinada a este apellido. Pero, ¿y Alaya? ¿Tiene Alaya algún significado? El término, acuñado en una escuela budista de la India, se puede traducir por conciencia acumulada. Alaya refiere la conciencia básica.

 

Juez alaya y atalaya. Doña Mercedes Alaya tiene conciencia y busca la verdad. En un mundo hostil, se abre camino entre la maleza a golpe de resoluciones. Sin pausa. Cómo si no desentrañar una maraña interminable de corrupciones urdidas y desarrolladas en la propia Administración que se atribuye a la Junta de Andalucía. Cómo si no enfrentar el rodillo imponente del partido que sustenta al Gobierno que ayer fue de Chaves y que hoy regenta, de forma interina, Griñán. Cómo si no.

 

Adentrarse en la selva de los expedientes de regulación de empleo es una aventura singular sólo posible en ciudadanos muy especiales. La selva está llena de peligros humanos fauniformes con apariencia de serpientes “cobra”, de la temida especie subvenciones. Mortales de necesidad. Un paso en falso y los venenosos reptiles te pasaportan a un mundo mejor. La valentía de la juez es mítica, equiparable a las heroínas de novelas más románticas. Pocos se atreverían siquiera a avanzar unos metros en arenas tan movedizas. Mercedes Alaya, sí. Juez con alaya y atalaya.

 

La Consejería de Empleo que dirigiera Antonio Fernández y a cuyo frente han puesto a Manuel Recio, está en el origen de lo oscuro. Los chicos del Desempleo han concedido ayudas, durante el último decenio, a quince EREs “muertos”, cuyos pagos, ya liquidados, han beneficiado a casi setecientos trabajadores. Los intrusos se cuentan por centenares. Desde la distancia y desde la objetividad, la juez no se deja perturbar por mosquitos ni por fieras. Está capacitada y es capaz. La hidra de las consejerías está contra las cuerdas. Dicen que ocupa el despacho desde el que, veinte años atrás, su colega Ángel Márquez investigó las turbias andanzas de don Juan Guerra, el hermanísimo del vicepresidente primero más poderoso que jamás conoció esta democracia.

 

Mar Moreno, consejera de Presidencia, tuvo que cambiar el discurso oficial y admitir que 700 millones de euros de dinero público se han volatilizado por arte de magia. Ese dinero sale del Presupuesto de la Junta de Andalucía, en concreto, de una transferencia de financiación de explotación que la Consejería de Empleo realiza al IFA. La jungla de asfalto y de cristal aguarda. Alaya, juez, no se confía. Está sola. No se arredra. Mujer. Conciencia. Verdad.

 

Un saludo.

LA DIPUTA

 

La Diputación. La llave de su gobernanza en Huelva la tiene Izquierda Unida. Si los dirigentes de esta formación la entregan a los regidores del PSOE, allá ellos. Con su conciencia, con la historia y con el pueblo. Quedarán retratados de por vida. Cualquier atisbo de honradez desaparecerá de su bien ganada imagen política. Reproducir las actuaciones que condujeron a dinamitar las costuras de ese partido en Bollullos, sería un error lamentable.

 

El mensaje vengativo de Caio Lara respecto al Partido Popular no puede tener cabida en la probada solvencia dialogante de Pedro Jiménez. Ni tampoco puede aceptar el formidable luchador que lidera a los comunistas en nuestra capital, las triquiñuelas consabidas de ese matusalem institucional que es Valderas. En Huelva, Pedro Jiménez, me parece un político formidable. No tiene la imagen de Anguita, pero sostiene su sentido del laboreo machacón y su probidad. Sin embargo, por mucho que sea apreciado extramuros su partido, el horizonte apenas se amplía.

 

El Pacto de izquierdas es una broma. Cualquier acuerdo con los chavistas, griñaneros, petronilos y/o mariojimenistas está concernido de corrupción. Izquierda Unida es una fuerza ideológica digna de ese escoramiento cuando luce su programa como bandera y expulsa de sus genes los posicionamientos stalinistas del señor Lara. El empecinamiento en posturas arcaicas se erige como imponente muro de contención a la modernidad. No se puede crecer en estas condiciones.

 

La sociedad necesita un partido político que, como IU, sin renunciar a sus postulados ideológicos, los adapte al mundo del siglo veintiuno y, sobre todo, se presente como un rosetón de vidrieras abiertas por donde la luz de la calle penetre e irradie en el interior. Irradie de fuera adentro. Para esta labor, Pedro Jiménez cuenta con un valor añadido: es un excelente dominador de la pedagogía de la comunicación. Destila decencia.

 

El líder de la calle Puerto se viste por los pies. Y pretende mantener esta praxis, elemental pero poco transitada. Es preferible reeditar la pinza que adjudicaron a Anguita antes que someterse al imperio de la Mercasevilla de Torrijos y a los expedientes de regulación de desempleo de Viera, Fernández y demás repugnantes administradores del erario público. La Diputa de Huelva bien vale un puñetazo sobre la mesa. Este articulista siempre defendió la continuidad de esta decimonónica institución. Siempre. En todo momento se opuso a su desaparición. Hoy, más que nunca, se reafirma en la idea.


La virtud de la Diputa radica en el propio organismo. La eficacia del mismo descansa en la capacidad democrática de sus dirigentes. Si vuelve a caer en las garras de los que la han venido desvencijando, habrá que atribuir a ellos, pero también a sus cómplices en la rapiña, los efectos malsanos de ese contrato infame.

 

En cambio, si la llave la guarda el poseedor coyuntural, la gobernabilidad está asegurada con la presencia gerencial del PP. En cuyo caso, Pedro se reserva la entrada en el cielo de la rectitud administrativa. No es santo, pero tiene a su favor el patronímico. Y ya se sabe: a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

 

Un saludo.

PINZAS Y ALFILERES

 

La pinza. Instrumento cuyos extremos se aproximan para sujetar algo. El alfiler. Clavo metálico muy fino, que sirve generalmente para prender o sujetar alguna parte de los vestidos, los tocados y otros adornos de la persona. Los lingüistas no definen, sin embargo, el concepto en su dimensión política. Pinza es, para el Psoe, el término que descalifica a los dirigentes de IU del PP en tanto firman un acuerdo de extremos ideológicos para sujetar y controlar a los felipes y zapateros que en ese partido han sido y son. No les gusta el pacto a quienes persiguen el monopolio de la concertación zafia. Alfileres son, para el grupo/banda de Rubalcaba, la débil unión que sostiene el peso de un discurso poco prendido.

 

Pinza y alfileres. Con papel de fumar se la cogen los dirigentes masculinos del postzapaterismo. El formidable avance electoral del equipo de Rajoy y los más que notables progresos logrados por los comunistas a pesar de Caio Lara y de Llamazares, contradicen frontalmente el varapalo que los electores han propinado a las huestes del partido psoecialista. Los discursos casposos y aculturados del coordinador general de IU hieden a rancio. La izquierda española de Pedro Jiménez puede ser tan social como la derecha de Pedro Rodríguez. Matices. Simples alfileres separan una ideología de otra en las políticas de estas formaciones. La derecha conserva tan escaso número de fascistas como la izquierda arrincona a los estalinistas más retrógrados.

 

España necesita pactos de progreso. El progreso ha de transitar, necesariamente, por autopistas de confianza. La confianza se cultiva en el abono de la honradez. La honradez se alimenta del agua clara de la filantropía. La filantropía es la religión de los laicos. Los laicos entienden a los religiosos en el ámbito de la libertad de ideología y de expresión. Por encima de partidos y de caducas ideas segregadoras. No veo posible una entente de Rajoy con el revanchista Valderas. Sin embargo, es muy probable el entendimiento político entre los Pedros Jiménez y Rodríguez. La virtud de las personas se trasluce en la moral de las mismas. Cuando dos “politikon” apuestan referencias comunes, sus comportamientos regirán actividades de interés general. Todo al servicio del pueblo porque el voto de la gente así lo demanda.

 

En Zalamea la Real, Marcos Toti ha conseguido mayoría simple. A base de juego limpio y de gestos probos, Marcos ha sido profeta en su tierra. No ha dispuesto del bagaje que hubiera deseado para gobernar en solitario, es verdad. Pero no es una pena. Más bien una alegría. El regocijo de mostrar y demostrar que su ideología política es compatible con la política ideológica de sus compañeros populares. No hacen pinza contra nadie. Ni cosen un vestido de papel. Buscan el consenso que les llevará a la buena praxis de gobierno en su localidad. Como ocurre en Bollullos. Todo lo contrario que preconizan Valderas o Lara.

 

Marcos Toti tiene las cualidades morales y la habilidad suficiente para ser el mejor alcalde de Zalamea. Por encima del personaje genial que creó la fructífera pluma de Calderón de la Barca. El honor barroco se funde en el oro de su palabra. La paleta de Rembrandt consigue ascuas de luz que se imponen al claroscurismo de Caravaggio. La obra de arte no está al alcance de cualquiera. Únicamente de los que aproximan el trabajo a la creatividad y de quienes hacen del deber una devoción.

 

Marcos Toti se encuentra en esta élite, en el seno de esta aristocracia de la honestidad. Zalamea se beneficiará de su categoría humana. Ya lo verán. La tenacilla está en el tejado de Zapatero. Con ella puede castrarse la soberbia o caparse sus mentiras.

 

Un saludo.

FOFFERÍAS

 

 Por metro cuadrado. Fofferías golfas y golferías foffas. Después de ocho años de vida, la fundación FAFFE que la Junta de Chaves se inventó para honra y prez de los corruptos, toca a su fin. Se la han cargado. Unos listos la fundaron para impulsar y dinamizar el tejido productivo andaluz. Pura tapadera. En realidad, era la administración paralela de la Consejería de (Des)Empleo. A más paro, más coartadas de cursos de formación. Viera la parió y Reció la enterró. Durante su vida, algunos lo pasaron pipa. Doscientos cincuenta y dos millones de euros se han gastado en la tela improductiva. Casi trescientos mil millones de pesetas. Más de un cuarto de billón con b de bazofia. La leche.

 

Empleo, ni uno. Parados, más de medio millón. Los patronos y directivos van a ser condecorados por su eficiencia y su contribución al record mundial de creación de desempleados. Un caso único, excepcional. El decretazo contra los funcionarios tiene en FAFFE una de los mayores boquetes de coladero. Nepotes, a millares. Familiares, por centenas. Amantes, más de uno. La institucionalización de la foffería es una de las más perniciosas contribuciones de Chaves a la historia grande de la corrupción andaluza.

 

Los sindicatos del pesebre se escandalizan, ahora, de que se subvencione el crematorio de la yacente con dieciséis milloncejos de propina. Hombre, por lo que gozó en vida. Que en ultratumba disfrute un nivel semejante. Los “probes” Miguel carecían de ánimo de lucro. Sin embargo, voluntad de lujo, toda. Toa, toa, toa. Salarios millonarios, dietas astronómicas, coches oficiales, con sus correspondientes chóferes si venía al caso, artilugios informáticos de primerísima calidad y ultimísima generación. Lujo sin lucro. Será posible tanta desvergüenza.

 

Extinta la FAFFE, los hijos del engendro no engrosarán las interminables listas del paro. Ni Recio auditará las cuentas. Ni se pedirán explicaciones por despilfarros tan indecentes. La foffería es patrimonio nacional de la Andalucía psoecialista. Menos mal que uno no tiene parientes en tan infausta institución. Menos mal. Porque mira que si alguno de mis hijos o de mis hermanos o de mis primos se hubiera beneficiado de la puerta falsa. Qué vergüenza, papi. Se me caería la cara a trozos. No podría asomarme a la puerta ni mirar a los ojos a los vecinos.

 

Les doy mi palabra que las fofferías no van conmigo. Les doy mi palabra. Y mi palabra es mi firma.

 

Un saludo.

LEÑA DEL ÁRBOL CAIDO

 

 Las elecciones municipales quedaron atrás. Ya ni siquiera me acuerdo de la campaña. Mítines que generaban mentiras y glosas de aversión que llenaban las concentraciones. Todo pasó. Algunos cosecharon la calidad de su siembra. Otros recolectaron la maldad de sus semillas. Todo se reduce, en definitiva, al resultado.

 

La derrota del Partido Socialista ha sido de época. Un descalabro que todos admiten pero cuya responsabilidad eluden. Las circunstancias son las culpables y no la impericia ni la impotencia. Nadie tiene la culpa. Si acaso el viento, que diría Zapatero en uno de sus más tristes alardes de plagio intelectual. En Huelva, la candidata ha sufrido una derrota tan estrepitosa como inenarrable. Dije, y lo mantengo, que no volveré a nombrar a la señora que, todavía, preside la Diputación. Es árbol reventado por el rayo del voto. Hacer leña de madera derruida es un acto que atenta contra mis principios. Nunca sentí inquina ni malquerencia ni saña hacia esta señora. Jamás mostré la menor ojeriza hacia su persona por más que criticara con encono su antipática actividad política. Cayó el personajillo público. Se mantiene la mujer. Bienvenida al bosque del pueblo. Lo que importa es la institución.

 

Sí, y sí, expreso mi convencimiento de que en ese falso olimpo de los dioses de barro del chalet del Conquero, se debe hacer una buena tala. Un amplio cortafuegos. Los miles de euros gastados en adquisiciones superfluas incendian los ánimos de millones de personas que no llegan a fin de mes. El despilfarro en festines y banquetes, el derroche en vehículos oficiales y dietas faraónicas, la contratación a dedo de centenares de amiguetes y tantas otras barbaridades antidemocráticas deben ser guillotinadas de un solo tajo. Los culpables, porque lo son, debieran tomar el camino del ostracismo y atravesar el desierto de ganarse el pan con el sudor de su frente. Hasta ahora, se han instalado en el lujo y en el destete, en la farándula y en la piscina ajena. Llegada es la hora de la retribución por sus vicios.

 

De la fracasada aspirante a la alcaldía de Huelva no haré mención expresa. De Mario Jiménez, sí. Su incapacidad para crear es parangonable a su avidez por trepar. Cuanto más alto, más se aleja del hacha. Desde la copa de la palmera, el batacazo será más doloroso. Si cae, dónde aposentará su vida. Cuál es el destino laboral que le aguarda. Qué oficio dejó. Listo es como para saber que la tabla de su salvación es el partido. De él depende y por él vive. Es duro no tener donde caerse muerto. Podría haber aprendido la lección que los ciudadanos de Huelva le han dado. Mas no. Erre que erre. La banda cambia el semblante pero no modifica la actitud. Si no, de qué iban a temer tanto.

 

Mario es el paradigma de la juventud nini: ni lucha ni trabaja ni aprende ni se avergüenza de ello. Ese árbol tiene raíces intrusas. Es un vegetal arbustivo que, antes que cortar, hay que enderezar. Es difícil pero su juventud permite creer en la posibilidad. Otra cosa es que se deje. Vivir torcido es preferible, para algunos, a convivir enhiesto.

 

Un saludo.

MÁS VALE HONRA SIN BARCO QUE...

 

 La España pre-revolucionaria de 1868 vivía momentos de agitación y de propaganda. El término agit-prop se acuña en nuestros días pero su acción se remonta a la prehistoria. Frases y gestos que enardecen. Mensajes que sirven de pretextos. Discursos que no son sino arengas. Palabras, palabras. Al almirante Méndez Núñez se atribuye la frase que sirve de título al artículo: “más vale honra sin barcos que barcos sin honra.”.

 

Los militares decimonónicos, los espadones del protagonismo, los soldaditos de plomo de la nobleza, jugaban, a falta de méritos más airosos, a la coartada. Los problemas internos eran de tal calado que se distraía al personal con batallitas exteriores contra enemigos más débiles. A ver si la prensa paquete de la época construía más castillos en el aire y embaucaba a los españoles con el sortilegio de sus escritos embadurnados.

 

España es una tierra en la que los fantasmas se volvieron espectros y los dráculas se aparecían al amanecer. La noche era el paraíso de los juerguistas y los botellones se celebraban entre orgías techadas de alcohol barato. El gobernante de turno hacía callar su conciencia entre estertores de fusiles y lavaba sus almas en las palabras del falseado honor barroco que tan inherente ha sido a algunos de nuestros próceres.

 

Congreso o primarias. Primarias o congreso. El revolcón electoral, largamente anunciado pero siempre desmentido, ha descompuesto las tripas a la jerarquía de la tropa zapateril. Los barones cultivan la perífrasis y el Gobierno activa las válvulas del enroque. Aquí no dimite nadie. El presidente zangolotino diseña una hoja de ruta que le lleve a marzo de 2012 en el puente de la nao "Derrota". Salva su trasero apoyando sus posaderas en la poltrona que le prestó el pueblo. Será presidente y secretario general. Le sale de sus partes acaparar lo que hace años se escapaba de su caletre y de sus manos.

 

Primarias, defiende con el énfasis de los histriones más obcecados. Congreso, a su tiempo. Nadie socavará su crédito desde el interior de la partida. Si quiere una moción de censura, para eso está el PP. Los suyos no cuestionarán en público la autoridad que en privado echan por tierra. El congreso es una asonada de notables encabezados por Felipe González. Rubalcaba forma parte de la conspiración. Primarias, repite con meliflua voz y fingida sonrisa de suficiencia.

 

Ni primarias ni congreso. Elecciones, ya. Honra sin gobierno antes que gobierno deshonrado. El césar Zapatero nos quiere vender setecientas veces la misma burra vieja de su patriotismo fútil. Cuando dice que por España, está asegurando su interés privado. Cuando reclama su entrega por la patria, allana el camino de la fractura territorial por treinta monedas de votos nacionalistas. Cuando exige sacrificio al pueblo, se zambulle en el río del despelote financiero y del despiporre moral.

 

Lo dicho. Más vale honra sin gobierno que gobierno sin honra. En el país de los sordos de conveniencia, se escucha: por la honra de España, Zapatero. El eco, en cambio, repite: Zapatero es la deshonra de España, Zapatero es la deshonra de España. Espíritu del demonio. Espectro satánico. Fantasmón. Ni honra ni barco ni España. Parados a millones. Déficit colosal. Deuda galopante. Corrupción escandalosa. Robo a manos llenas. Vayan a tomar lo que sea con su congreso y sus primarias. No estafen más al personal con sus charranadas. Honra, sí. Desgobierno, no. Lo de ZP es malgobierno. Lo de Rubalcaba, traición. En cuanto a Felipe, González. O Galzález.

 

Un saludo.

28/05/2011 00:39 franciscovelasco Enlace permanente. sin tema

PALACETE

 

De Palatino, palacio. Como vivienda imperial, palacio. Como sede de gobierno, palacio. Palacio como residencia del poder. El palacio y el rey. Usos y abusos. De palacio, palacete. La Academia de la Lengua lo define como casa de recreo construida y alhajada como un palacio, pero más pequeña. Casa de recreo. En la plaza de las Monjas, el palacete del ocio institucional. La institución ociosa su propia sede requiere. De la mullida alfombra de la oficina de Gran Vía al confort recreativo de la joyita modernista. Símbolo de una decadencia. Santo y seña de una praxis corrupta de la política.

 

La gobernanza de la Diputación abre un nuevo capítulo tras las elecciones del 22 de mayo. La persona que ostente la presidencia tiene un reto inaplazable: derribar el becerro de oro de la inconsistencia y de la nadería. Conservar el palacete en el mismo régimen de contratación comportaría más de lo mismo. Delendum est.

 

La que se podría armar. Si el Psoe continúa al frente del organismo supramunicipal, dispondrá de cuatro años para seguir gozando de Villa Deshonor. Por el contrario, si el PP se hace con la presidencia, el signo inequívoco de la voluntad real de una nueva forma de hacer política se ejemplificará en la explosión, jurídicamente controlada, de la residencia imperialista.

 

La poetisa portorriqueña Bibiana Benítez escribió, a mediados del siglo XIX, un excelente modelo de literatura palaciega. Se titulaba “Diálogo”. Su escaso valor literario era compensado, desde las alturas, por su loa a la monarquía española. Con cualidades similares y circunstancias parecidas, Bibiana firmó “La cruz del morro”, un nuevo canto de amor patrio interesado, que revelaba un marcado influjo, cómo no, del honor calderoniano. La cultura al servicio del poder, de éste recibe la dádiva y la lisonja que la crítica niega. La prensa adicta al Psoe ha hecho de la institución su pesebre. Periodismo palaciego al estilo de Bibiana.

 

Querer hacer del palacete de la Plaza de las Monjas un centro cultural es, de origen y de entrada, una falacia intelectual y un monumento a la demagogia política. Se necesita mucho morro y que los clavos de la cruz mortifiquen el diálogo. La cultura palaciega del Hotel París muestra tanto crédito como el de quienes se prestaron a alquilar la Casa de la Bola. O sea, ninguno.

 

Carlomagno revivió en Aquisgrán la expresión romana del palacio. La que fuera “emperaora” debiera arrepentirse de tamaño agravio. La presidencia de la Diputación de Huelva debe eliminar este atributo distintivo de una época nefasta. De inmediato. Hacerlo, o no, pasará factura en las inminente elecciones generales. Es la fórmula del cambio de verdad. Adiós, palacete, adiós.

 

Un saludo.

EL COMPROMISO

 

 Eso de nadar y guardar la ropa siempre fue cosa de precavidos. Al menos, en su concepción literal y originaria. Cosa distinta es la proyección social del concepto. El cauto cede su asiento al cobarde redomado. El agua es un signo de vida pero también seno de muerte. El medio liquido carece de la seguridad que ofrece el sólido. En éste basta la marcha. Incluso la mera ausencia de movimiento. En aquél, se impone el braceo, el dinamismo, la inquietud. Agua y tierra simbolizan el menos y el mal de la seguridad. La desnudez del que se arriesga se enfrenta al vestir del que nada deja al albur.

 

Se atribuye a Freud la proposición “la vida humana se debate entre los polos de la seguridad y de la libertad. Términos inversamente proporcionales. Dice el proverbio que quien no arriesga, no gana. El riesgo es la piqueta que abre el túnel hacia la libertad, el componente que nos aleja de la cautividad, el cristal transparente que deja ver la claridad del interior. En la España de dos mil once, los políticos se han convertido en el estandarte de la oscuridad malsana. No importa la ideología. Lo que interesa es la realidad. Una sociedad triste que contempla a cinco millones de compatriotas parados con el silencio de los corderos, es una sociedad enferma. Españoles que se ahogan en las aguas sucias del desempleo, muestran la iniquidad de los gobernantes. Diputados y concejales que se forran a manos llenas, indican la infamia de un sistema caduco por corrupto y corrupto por insensato.

 

La fórmula equilibrista de Izquierda Unida abre los ojos y las mentes. Pocas veces se vio equilibrio tan inestable. El de un fino lápiz sustentado sobre su punta roma. Se apoyará a la lista más votada. Hala, la reedición del pilatesco lavado de manos. Triple salto mortal sobre cercana y sólida red. Agua que no has de beber, déjala correr. Lo de IU-Huelva es un escándalo. Dejar la presidencia de la Diputación en manos de la banda política más desaforadamente ruín que ha conocido la democracia, retrata al espectador de un asesinato que se niega a identificar al autor de la masacre en la preceptiva rueda de reconocimiento. Nada y guarda su ropa mientras contempla impasible e impávido la sonrisa carnicera del asesino y desvía su mirada cuando se cruza con los ojos implorantes de la familia de las víctimas.

 

Izquierda Unida ejercita su actio política, es verdad. Sin embargo, estrangula su principio moral. Sí, el norte de sus comportamientos individuales y colectivos. Tanto hablar de orientación ética y se come sus palabras regeneracionistas en la fuente sopera de la democracia más perversa servida por el chef de los pepinos envenenados. Dejar que Mario Jiménez mangonee las arcas provinciales es tan grave como permitir que la señora Petronila siga reventando la caja fuerte de esa institución. En cuyo caso, el primero hace de su pacto de progreso un acuerdo de retrocesión a la dictadura, y la segunda no sería el árbol derribado por el rayo de las urnas, sino la reencarnación del mal gobierno merced a los exorcismos impíos de un partido político que se autoproclama del pueblo.

 

El compromiso es la obligación contraída. La palabra dada. El paso siguiente a la denuncia y a la indignación. La libertad de combatir el mal y la perversión que oprimen a los ciudadanos. La regla del nueve que comprueba el ajuste de los actos a las promesas. La justa ira que acompaña a quien se rebela contra el pisoteo de los derechos básicos. La apuesta por respaldar a los más decentes. No todos los gobernantes son iguales. IU se autoinsacula entre los más pérfidos si, al final del túnel de su programa electoral, convierte su contenido en una piltrafa que no vale el papel de su impresión.

 

La cúpula dirigente del Psoe de Huelva y la élite del mal que gerencia el organismo supramunicipal como un cortijo de señoritos, como un coto de caza, está efecta del E. Coli. Cuántos han de morir mientras se permite seguir cultivando y comercializando el susodicho pepino. Cuántos. Pedro. Que, por fortuna para ti, no eres Diego. Ni Caio. Ni Gaspar. "Super hanc petram...aedificabis ecclesiam tuam". La tuya. La de los que mueren por la libertad y la honradez.

 

Un saludo.

CUITAS

Se ha escrito que el mundo no está en peligro por las personas malvadas, sino por aquellos que permiten la maldad. La razón debe acompañar siempre al corazón. La libertad es el lazarillo de la disciplina. La justicia, la muleta del escrúpulo. Bernard Shaw advertía que "el hombre que escucha a la razón está perdido pues la razón esclaviza a quienes carecen de fuerza para dominarla".

 

Demasiadas contemplaciones. Demasiado a ver qué pasa. Demasiado cállate que a lo mejor se arregla solo. Demasiada ingenuidad. Demasiado miedo. Cuando el canalla se empecina en cometer la atrocidad, la anuncia. Avisa sobre su fechoría. Duda sobre el momento preciso de la ejecución mas al cabo la perpetra. A lo largo de la historia, los dictadores han sido muchos y no todos conocidos. Mientras los dirigentes del mundo libre no pongan pie en pared, la corrupción será el resultado lógico de una crónica premonitoria.


Más vale prevenir que curar y una roja antes que cien amarillas. El muro de la vergüenza se derribó. Existe otra muralla más vergonzosa: la del hacer nada, la del pasar de los problemas, la del permitir que los facinerosos campen a sus anchas, la del silencio cobarde, la del ciego que no tiene interés por ver. Las consecuencias son siempre probables. Indeseables pero potenciales. Su paso al acto no se produce por generación espontánea. Es fruto de un largo y letal parto.

 

Los políticos del PSOE expenden insultos a siniestro y a diestro. Mario Jiménez acusó, anteayer como quien dice, a Pedro Jiménez de querer envenenar la imagen de Huelva. Hoy socios. Socios. Lo de la lista más votada es la añagaza de los débiles de espíritu y cortos de valor. La sociedad se construye a base de solidez moral y de consistencia cívica. Si prescindimos de esta doble premisa, la conclusión nos desembarca en un lodazal.

 

Servidor repudia cualquier contrato que se rubrique bajo el cañón del miedo o sobre la codicia de algunos. El pacto Psoe-IU, cantado, nunca debería ser firmado por las personas fieles a sí mismas y a los demás fiable. Nunca. La base social de izquierdas es un alegato de pena. Impropio. Una cuita.

 

Un saludo.



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