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CLUB DE ALTERNE
Las lenguas se deshacen en elogios acerca de Loles López, parlamentaria popular. Hablo de lo que escucho. He leído sus declaraciones sobre la publicidad a cierto bar de copas en el que las mujeres poseen un papel determinante. Se puede decir que ellas son el motor del negocio. Coherencia grande. Resulta que algún responsable del Polideportivo “Las Américas”, que depende de la Diputación de Huelva, ha permitido que las vallas publicitarias externas de este centro público se ocupen con anuncios de ese club de alterne. Me niego a llamarlo puticlub. En mi opinión, las mujeres nunca son putas. Ni putos los hombres.
Sí analizo la conceptualización “doble moral e hipocresía” que la señora López atribuye a doña Petronila. Doble moral, no. Amoralidad, toda la que quiera. Inmoralidad, según qué principio de comportamiento político ondee. Hipocresía, sin duda. La señora Petronila finge maravillosamente. Es hija del elenco de actores de esa compañía de cómicos que la cúpula psoecialista es. Con la cara progre cantan la dignidad de las mujeres y reivindican la prohibición de anuncios sexuales en los periódicos. Con el rostro fascista admiten que algunos empresarios afines publiciten la copa y el sexo con chicas que, acaso, sufran en sus cuerpos la necesidad de venderlos por unos cuantos euros.
Mientras Pedro Rodríguez levanta monumentos a la historia de Huelva o al sentimiento de su gente, doña Petronila ha podido facilitar anuncios de posible prostitución en dependencias públicas de su competencia. Acaso por ignorancia. O por indiligencia. Tal vez por negligencia. La mujer no puede denigrar a la mujer. Ni por un momento. Un club de alterne puede ser, incluso, un bien social. Lo que es inadmisible es que la mujer que trabaja en ese bien social sea pisoteada al extremo de convertirla en un mal para la sociedad.
Pajín y Aído. Aído y Pajín. Dónde están. Frecuentando foros a favor de la mujer. Silenciando ofensas contra la mujer. Lo de Petronila es de juzgado de moral. Ya sé que no hay. Pero la conciencia sí existe. En una persona que ocupe cargo público, las conexiones (plural de conexión) deben realizarse con suma delicadeza. No sea que el que conecte pretenda pinzar el polo negativo con el positivo y el cable rojo del estalinista con el cable negro del mussoliniano. La deflagración sería inmediata. Conexión francesa. Conexión kosovar. Conexión fiscal.
La conexión como enlace y como atadura. La conexión entre institución pública y empresa privada. La conexión de alterne en el punto donde se realiza el enlace entre aparato y finanzas. Conexión como mancomunidad de amistades o comunión de intereses. Conexión como enchufe, como enganche, como contacto. Club de alterne. La conexión como encaje y enganche. Alterne. Trato, pero no trata. Relación no fraterna. Convivencia y emparejamiento. Club de alterne. Libertad. Libertad para las mujeres. Antes, igualdad para ellas. No las denigren más. Inmorales. Hipócritas. Fachas. La publicidad del Polideportivo “Las Américas” exige respeto. La Diputación debe retirar los anuncios indeseables. Por respeto.
Un saludo.
GIMENO QUE NO JIMÉNEZ
Mi hermano José Antonio, tengo otros no crean, me envía un correo electrónico en el que me invita a leer el comunicado de Ángel Gimeno. Gimeno es alto cargo del Psoe de Madrid. Abandona el grupo. Deja la secta. Tiempo ha tardado el hombre en percibir el horror interno. Comulgar con ruedas de molino de la inconsistencia de Zerolo o Zapatero, ya es. Intentar imbuir un poco de sentido a Pajín o a Bibiana, ímproba tarea, pardiez. Eso sí, llevar a José Antonio Alonso a terrenos de respeto, supone adentrarse en el averno.
La cúpula del Psoe es una pirámide invertida. En su cúspide se sitúan miles de gusanillos que, al darse la vuelta la figura, se hallaron, de pronto, en las alturas celestes. En cambio, los tres “maolillos” que planificaban desde lo alto, han pasado a ocupar la base más inestable. Es difícil invertir una pirámide regular. Complicadísimo. Sin embargo, Zapatero lo ha logrado. Cómo será esta larva política que, sin llegar a mariposa, revolotea entusiasmada. Todo contamina, es verdad. Pero sabido es que el gorgojo se alimenta de carne muerta o en descomposición. Esto explica su agosteño festín. Ha fagocitado la corrupción de su entorno hasta el hartazgo. Así está el hombre.
El poder del partido se tambalea al ritmo que la Kéops se sostiene sobre su vértice. Un viento del este tumbará el poliedro sobre otra de sus caras. A poco tardar. Las elecciones del 22 de mayo confirmarán el secreto a voces. El presidente crisálida entra en el período final de su maléfica carrera política. Cuanto toca, lo convierte en estatua de excrementos. La democracia que él surcó, nunca fue dictadura mayor. La monarquía que el nieto del capitán nos deja, jamás vivió peores momentos de popularidad. La república que el marido de Sonsoles soñó, difícilmente pudo caer tan bajo.
Gimeno, don Ángel, se ha percatado, al fin, del clamor del pueblo. Miseria en el partido. Pus en sus heridas. Metástasis cancerígena de la peor especie en sus órganos. Tarde, Gimeno, muy tarde. No obstante, introdujiste la mano en la llaga y observaste que el señor era un dios de barro blandengue. Vivir de la política y para la política tiene su aquel. Los travestis visten ropas del sexo contrario. Lo saben y son felices. El travestismo político acarrea enfermedades respiratorias por la ansiedad. Rubalcaba y Bono se creen de izquierda y se colocan túnicas de derecha. Son la derecha más alienígena y mortal. Infaman la idea de la derecha de Rajoy o Aznar. Los de derecha son honrados. Se atavían con lo que tienen y no se emperifollan con los abalorios de Guerra o de Valderas.
El disco solar momifique a estos egipcios de perfil bajo. Súbditos de una vida breve que confían en la longevidad dichosa de la ultratumba como única explicación de su existencia. La pirámide debe volver a sus fueros. La base ancha y plana. La cumbre puntiaguda, mirando al cielo. En tanto Mario Jiménez siga encaramado a la balaustrada del piso superior, la política psoecialista será el lodazal que recoge todas las deposiciones de estos sujetos. Y si Petronila,… Con Barrero,.. Chaves de vicepresidente y Griñán de… De qué va Griñán. Ya. De ciego del pícaro Jiménez, Mario. Pues que tenga cuidado. Que Mario es tan de fiar como una cobra escocida.
Bien por Gimeno. Más vale tarde. Mal por Jiménez. De qué va a vivir el hombre cuando las aguas tornen a su cauce. Por carecer, hasta de ética. Por no tener, ni respeto. Por adolecer, de moral. Por presumir, de poder. Es el eterno yo del rinconete. El cortadillo se lo zampó al principio.
Un saludo.
ES TODO POLÍTICA
No conozco personalmente a Sergio Sánchez. Sé que es un atleta español de primerísima fila. Leonés de garra. Deportista de técnica. Ciudadano de fuerza. Plusmarquista europeo en la distancia de tres mil metros en la que, también, es subcampeón del mundo. La fortaleza de su físico corre pareja a la entereza de su psíquico. Un portento, vaya. La causa por la que Sergio Sánchez viene a esta tribuna no es, sin embargo, su talento ni su condición de moderno Mercurio. Sergio Sánchez ha llamado la atención por sus recientes declaraciones en los medios.
“Me da vergüenza vestir la camiseta de España”, ha dicho. El titular espanta. Otro nacionalista de pega que se rebela al ritmo separatista de abertzales y especies similares, pensó este articulista. Nada de eso. Sergio Sánchez se avergüenza de algunos políticos que de España hacen jirones y de su imagen, bazofia. Van a lo suyo. Hoy me sirvo de ti porque las medallas del corredor lucen sobre la camisa blanca del político. Mañana te arrojan al vertedero si las insignias laureadas vienen manchadas por la miseria del doping que los garantes del deporte nunca quisieron extirpar. Pillado el famoso, sobre él caiga el estigma de la Inquisición. Los otrora mecenas de su éxito propio se convierten en santo oficio del error consentido ajeno.
Sergio Sánchez no es un referente del deporte. Es un ciudadano ejemplar. A tener en cuenta en este mundo de trepas y pelotilleros, de agasajos de boutique y de premios de mercadillo. Don Sergio ha dicho a Lissavetszki, exsecretario de Estado para el Deporte y expresidente del Consejo Superior de Deportes, que están consiguiendo que “ los deportistas pierdan la ilusión y su credibilidad”. La política española antidopaje es una pantomima, ha señalado. En ese contexto, se entiende la vergüenza. “Tengo un palmarés, un currículum, una imagen, y ahora mismo presentarme a una competición internacional con la camiseta de la selección española dañaría mi imagen», sostiene el bravo campeón español.
Dónde está el error de Sergio. Desde mi modesto punto de vista en la sinécdoque. Toma el todo por la parte. Confunde a España con el candidato psoecialista a la alcaldía de Madrid. Acaso por su carácter, tal vez a causa de su civismo irreductible, Sergio Sánchez está castigado sin beca ADO. En cambio, varios implicados en la “Operación Galgo” disfrutan de la misma. Se premia el dopaje y se castiga la corrección. Lissavetszki se apunta al carro ganador y prende fuego al auriga pillado con las manos en la masa. La doble moral del politicastro no es sino la inmoralidad del nefando gobernante.
Sergio Sánchez hará mal en tirarle sus medallas a la cara. El fruto del juego limpio no puede siquiera rozar la pétrea faz de quien se postula como futuro alcalde de la capital de España. Sergio. Sánchez. Demasiado español y demasiado leonés para ser aclamado por esta panda de desharrapados morales. Mantenga su camino decente. Deje que estos desastrados éticos, estos menesterosos de poltrona, estos harapientos de honor, sigan al “rebufo” de la estela de dignidad que Vd. traza en su carrera portentosa. A ver si se les pega algo. Aunque sea del tartán. Pobres diablos. Vd. es un tipo. Todo un tipo. Sí señor. Con dos narices.
Un saludo.
PAVO REAL
Aunque sonría forzado como las hienas, el presidente muestra todos los caracteres del pavo real. Tal es su ansia por hacer vana ostentación de su gallardía o de sus cualidades. El hombre presume, alardea, se envanece y se ufana de su estar porque su fuero interno advierte el menosprecio de los demás. Se jacta de dónde llegó porque inexplicable es cómo lo hizo. Su coronación como presidente rey se escenifica de forma paralela a su abdicación como rey presidente. No distingue el ser republicano o monárquico. En su personalidad, todo se reduce al estar. De ahí que cuando la historia juzgue al hombre, le alsolverá por falta de pruebas esenciales. El accidente le es consustancial. Desde un punto de vista democrático, ni fue ni estuvo. Está dimitido. Es destituido.
La anunciada sucesión del hombre circunflejo ejemplifica su proclividad a la zoología del ave. Advertida su decadencia, extiende las plumas y marca distancias consigo mismo. Se mira al espejo y conserva el colorido desplegado de sus alas no aptas para el vuelo. Avisa que se va pero exige alabanzas a su belleza. El que debiera ser bípedo implume con los pies bien anclados a la tierra, se reencarna en pájaro inútil. Todo él se revive en el artificio. Él, el emperador monclovita, administra la herencia sin beneficio de inventario. Deja el patrimonio escuálido pero los que se postulan como herederos del baldón prefieren la nada a la miseria que habrá de llegar. Con todo, analiza la cuadrilla de aspirantes y, visto lo visto, se solaza en su estrategia. Para lo que ha de venir, me quedo, masculla el maquiavelito leonés, dueño de palabras buenas y propietario de acciones malas. Me quedo. Un rato. Huérfano de aplausos. Orfandad de apoyos.
Rubalcaba se las promete felices. Vacío programático. Carmen Chacón se ofrece pinturera y “barrosa”. Triste final. La desconfianza del causahabiente despeja la hipótesis sobre su conducta futura. Seguirá en el trono mientras aviste una lucecita ilusionante y alucinadora que justifique su permanencia un año más en el poder. Ocho años, se relame. Y después, allá se las compongan. La suerte del 11-M no se puede repetir, reflexiona en su reducida capacidad craneal. Prolongar el castigo, poco importa si el verdadero flagelo comenzará tras su marcha. Rajoy es mucho enemigo, le dice Sonso. Tus pares en la enemistad son los barones de su partido que, agazapados como buitres, anhelan el final del pavo con sonrisa de hiena.
El monarca innoble tiene fe cegata en el resurgir económico del país. Carece de argumentos técnicos. Y qué más da si la ciencia y el método trascienden su inteligencia emocional y cognitiva. Se apoya en el vocerío de la multitud que protesta y le reclama para no oír ni escuchar críticas a su belleza singular. Botín lo certifica. Botín. De ponerse las botas. De acaparar el tesoro. Si Botín me dice sigue, se joden todos. Chacón, la primera. Creen los catalanes que yo por ellos me muero. Tan sólo los utilizo. Culé del Madrid. Doña Carmen, esposa de don Barroso, calienta motores. La pobre. Ganas de hacer la pava. Donde hay pavo real, la pava surte los estómagos navideños. Si se quiere estrellar, es muy libre, pero o las elecciones tumban al pájaro o el pájaro, como Felipito Tacatún, dirá: “yo sigo”. Hasta el año que viene. Que se acuchillen los secuaces.
Nos tiene entretenidos el presi. Se queda con “toquisque”. Con Felipe González, antes que con nadie. Pensaba el señor de la equis que el bambi comería de su mano. Qué error. Que inmensa equivocación. La soberbia de un ave choca con la vanagloria de otra. El viejo suele perder las batallas en el mundo de la fauna. La senil guardia felipista se postula para recobrar el mando. Sin embargo, el zapaterismo carroñero no suelta la presa muerta ni a la de tres. Qué va a ser de ellos si el Partido Popular les echa mano al pescuezo. A la olla. Ni para eso servirían. Mejor, disecados. Como los dinosaurios de Soria o de Teruel. Pavos irreales. Muy reales. Dice que se va. Mientras, se queda. Pavo decapitado.
Un saludo.
PIZARRO
Podíamos hablar de Francisco, el extremeño que conquistó Perú. Sin embargo, los tiempos nos invitan a hablar de Luis, el gaditano que destrozó, con la ayuda y en compañía de otros, la credibilidad de Andalucía. El primero dio gloria a España. El segundo, un ultraje a la justicia de los andaluces.
Luis Pizarro era, hasta hace un rato, consejero de Gobernación y Justicia. De gobierno títere. De justicia chusca. La negativa a entregar las actas del Consejo de Gobierno a la juez Alaya confirma una tesis largamente defendida. El Psoe cree que la justicia emana del partido y en él desemboca. La entrega, tardía y mutilada, de expedientes administrativos a los juzgados así lo corrobora. Como los jueces no son elegidos democráticamente, que se esperen. Luis Pizarro venía siendo el último irresponsable de este desaguisado institucional. Hombre control. Control de hombres.
Después de media vida al frente del Psoe andaluz, le confiaron la cartera de Justicia. Imagínense. De justicia. Tecnócratas al abismo. Plutócratas, al poder. Plutócratas comisarios políticos. Pajín, a Sanidad. Otra que tal. La cuestión es no doblar el lomo. Mucha reunión, móviles ardientes, presiones extenuantes, listas movedizas, disciplina total. Pizarro, Luis, nunca descubrió el Perú, pero a poco que nos descuidemos, se lleva las minas. Soy mineroooo. MinEREro. Fantástico consejero que perdemos. No se ha extraviado. No lo busquen. Se aposenta junto al señor de Matsa. Se enroca en el clan de Los Gazules. De los gandules, no. Que acaso. De Alcalá de los Gazules.
El árbol del ahorcado tiene cientos de ramas desnudas a la espera de frutos suicidas. Zapatero ha dado el pistoletazo de salida. La confusión de Pizarro le lleva a la dimisión. La posición de Griñán diseña su muerte política. El castillo de Kafka no se desmorona. Simplemente se desvanece entre la niebla. Drácula aguarda la noche para vivificarse con la sangre del pueblo. El proceso sigue su curso. Nunca sabremos el alcance de la marcha de Luis Pizarro. Sin embargo, una cosa es segura. El que venga, no lo hará mejor. Peor, tampoco. Es imposible. Igual. El modelo arquitectónico no lo diseñan los alarifes. Cosa de maestros. Y de mecenas. De gente con dinero. De gentuza con poder. De burgueses proletarizados y de proletarios aburguesados.
Los pilares de la tierra no se visten de la literatura de Follet. Se ponen el manto de la politiquilla de Chaves. El vicepresidente florero mantiene un pulso constante con el presidente a palos. Griñán era querido en tanto dócil se mostraba. Desde el momento que se atreve a discrepar del puesto de mando, alanceado terminará. Por Pizarro y compañía. Acabará adornando las ramas del alcornoque más destacado. En su tronco aparecerá, grabada a navaja, la siguiente inscripción: aquí pende un psoecialista traidor. Aquí lo enganchó Pizarro. En solitario, no. En colaboración con otros. Griñán y Borrel murieron víctimas de su propia estupidez. Querer imponerse a la cúpula celeste es un error. No quisieron regenerar la política. Pretendieron desnudar al emperador. “Quequivocaos”.
Un saludo.
CIENTÍFICO CHAVES: LA BASE...”Y PEINASE”
Se atribuye a Hitler esta frase: “Un judío es claro que es un ser vivo, aunque no puede afirmarse que sea un ser humano pues no hay base científica para ello”. De Bibiana Aído, la siguiente declaración: “un feto es un ser vivo, pero no puede afirmarse que sea un ser humano porque eso no tiene ninguna base científica”. El expresidente Chaves, actual vicenosequé del dizque gobierno zapateril, aseguró hace poco más de un año: “"Yo todo el sueldo que he tenido lo he querido invertir en mis hijos, porque sé que el día de mañana no les voy a dejar nada. Les he ayudado a comprarse su casa, les he ayudado a comprarse su coche, les he ayudado y he tratado de invertir en la mejor educación para mis hijos, no solamente la que han tenido aquí en España. Los he mandado a aprender idiomas fuera, a Francia, al Reino Unido... En eso es en lo que me he gastado el dinero y eso es lo que he podido ahorrar, los 3.400 euros". La base científica de cómo se ha gastado el dinero es indescifrable. Con su “peazo sueldo”, increíble. Por ello, más que de “labase” hay que hablar de “peinase” el pelo que nos queda de tontos.
Estos que se llamaron, o se llaman, socialistas, es que son unos genios.Si no, lean la prensa del día. Bueno, la prensa que no reciba óbolo alguno del Partido. Iván Chaves, hijo del psoecialista de la foto de la tortilla, parece que ha recibido de su padre algo más que ayuda económica. Algunos hablan del joven como un experto intermediario... Con la Junta de Andalucía, claro. Como su hermana Paula. Familia que cobra unida, unida permanece, con perdón del padre Peyton por la paráfrasis. El apostolado de papá Chaves poco tiene que ver con el rezo del rosario, pero sí con la sarta de desdichas felices -perdón por el oxímoron- que comparten. Todos para uno y uno para todos, que ponía el gran Dumas en boca de sus mosqueteros.
He leído el artículo formidable de Manuel Becerro en El Mundo. Los datos que maneja, impresionan. Los que habrán de salir, dejarán a muchos patidifusos. Para todos ellos, don Manuel, que no Lopera, presenta reconvención. Y es que a Chaves se le entiende todo. Tiene el aire de un excretor nato y de un escritor cuentista neto. Artista. Padre. Esposo. Hermano. Amigo. Padrino. (?). Fenómeno de la naturaleza. Fénix del ingenio, que no me maldiga Lope de Vega. Taumaturgo de Aguas Teñidas.
Manuel Chaves es un fenómeno. Investigar los fenómenos exige instrumentar técnicas, adquirir nuevos conocimientos, efectuar observaciones, medir, experimentar, corregir determinadas desviaciones. De esta manera, se podrá hablar de método científico. Mas cuando no hay base, no hay método que valga. La pared siempre será un muro. Se podrá hablar con el paramento. Y aunque parezca que conversa contigo, no es un ser vivo. Mucho menos, un ser humano. ¿Verdad? Pues eso. La base científica del feto de Bibiana, de los judíos de Hitler y de la capacidad de ahorro de Chaves es tan sólida como un tabique sonoro. O como un paredón...de fusilados.
Un saludo.
BERLUSCONIS ANDALUCES
Una sentencia del Tribunal Supremo pone de manifiesto el alcance del delito del artículo 410 del Código Penal. Señala su elemento objetivo: la negativa “abierta” de las autoridades o funcionarios públicos a dar el debido cumplimiento a resoluciones judiciales, decisiones u órdenes de la autoridad superior, dictadas dentro del ámbito de su respectiva competencia y revestidas de las formalidades legales. Del mismo modo, precisa su elemento subjetivo: la intencionalidad o dolo. Desobediencia. Infracción de mera actividad. O de inactividad. No comporta la producción de un resultado material. Basta la mera omisión o pasividad propia de quien se niegue a ejecutar una orden legítima. La introducción del adjetivo especificativo “abierta” excluye la comisión culposa. O sea, el delito sólo admite la dolosa. Se destierra, en consecuencia, el error o la mala inteligencia. Voluntad rebelde. Cierto es que el propio código matiza cuando exime de criminalidad al funcionario que rechace un mandato que infrinja claramente un precepto legal. He ahí la madre del cordero.
Mar Moreno es, por si no conocen a la egregia dama, consejera de Presidencia de la Junta. La ilustre señora, del Psoe por supuesto, nos asombra a todos con su argumentario. Digna de estudio esta gobernanta, con perdón. A la altura de Mario Jiménez, de Antonio Fernández, de Rivas, de Guerrero y de otros esclarecidos miembros de la Junta de Andalucía. Qué imagen. Como la de Berlusconi. Pues he aquí que doña Mar ha instrumentado como alegato de presunta infracción al padre del borrego. Nada menos que el carácter reservado de los documentos que se presenten al Consejo de Gobierno. Así lo dice la Ley del propio Gobierno. Faltara más. La señora Moreno, consejera de Presidencia, no lo olviden, desobedece a la señora Juez a sabiendas de que el secreto afecta a lo que se hable durante el Consejo, pero no a las decisiones que el Consejo adopte. Da igual. Obstruye, que algo queda. Dilata, que la vida es corta. Mutila, que el saber ocupa demasiado lugar. Encubre, que la verdad espeluzna. El asunto ERE remueve lo más hondo de la maldad de un cargo público. Gente del Psoe se enriquece a costa del pueblo desdichado.
Mientras, Aguayo, consejera de Economía, se presta a la función de parapeto del amo Griñán. Entre ella y Moreno, se pasan por el olor a azahar los informes del Interventor. En tanto, Mario Jiménez olisquea entre la podredumbre a fin de acumular pestilencias en torno a la comunidad toda. Mar de detritus, ganancia de guarros. El señor Mario Jiménez, tan moguereño como Juan Ramón y tan poeta como don Silvio, justifica el rechazo a un Pleno extraordinario sobre los expedientes de regulación de “quiéncobrapaga”. “Quepaqué”, se cuestiona él solito. Más de 150.000 folios le hemos mandado a la Juez. Y quiere más. La ganga. La Junta remite la ganga. Ciento cincuenta mil kilos de ganga inútil. Un Mitad del cuarto de mena. Así se hacen las estadísticas. La mena se queda en el secreto de sumario del Consejo de (des)Gobierno. Mario Jiménez, que me recuerda a Silvio, deja la mena a buen recaudo. No sea que el hierro se lleve por delante alguna cara dura. Las actas son la mena. Los EREs, la dinamita. Alguno podría dar con sus huesos en la cárcel. Antes que la juez entre en la mina, se llama a un Trashorras cualquiera y que todo salte por los aires.
Berlusconi ha acabado compareciendo ante la Justicia de su país. Uno se congratula de que “il cavalieri” se doblegue ante el poder judicial. Con esto de la desobediencia calculada a la Juez Alaya, siento vergüenza ajena. Vergüenza berlusconiana. No se puede ser tan retorcido. La Junta lo es. Alegar conflicto de jurisdicción cuando no es sino desobediencia a la justicia y obstrucción a los procedimientos, así lo indica. Retorcidos y hasta prevaricadores se antojan. No más Berlusconis. No.
Un saludo.
LA NADA
Saludé el pasado fin de semana a un antiguo compañero de trabajo. Hombre moderado y lúcido profesional. Milita en el Psoe. Nunca entiendo las militancias entre personas que viven de su intelecto. Todo tipo de pasión partidaria menoscaba el caudal objetivo de una persona. He conocido a gente que se dice melómana, cantar las virtudes del Mozart y vituperar la música de Wagner. Mozart. El arte comienza en él y en él acaba. Síntoma de cretinismo el de quienes entienden la belleza como patrimonio de una percepción muy subjetiva. Hooligans de party. Fanáticos que confunden la música de cámara con una camarilla de músicos.
Mi compañero de trabajo es un tipo con categoría humana. Pese a formar parte de una organización política como la que hoy prostituyen éticamente sus dirigentes. Personalmente, creo que las ideas son las que requieren defensa argumental. Las formaciones políticas se mueven en el posibilismo, en el relativismo de los valores y en algún que otro interés inconfesable. Mas qué ocurre cuando las ideas son nada y la nada es el carácter definitorio del vocero de las ideas de otros. Atribuir una idea a María Zambrano entra dentro de la lógica de pensamiento y de acción. Criticar una estrategia de Guardiola, prende en la idiosincrasia del entrenador de fútbol y de una afición. Ahora bien: pensar que el ministro de FOMIENTO, sí Fomiento, dice una verdad, una sola, incurrimos en el tipo del injusto. La nada es la verdad de Blanco. Como lo es el GOBERNAMIENTO, que sí, que gobernamiento, de Zapatero. La nada como vacío, como vano, como hueco. Se escuchan sus voces monocordes pero el mensaje aparece en negro de oscurantismo.
Mi compañero de trabajo se presenta, me anunció, como candidato de su grupo en las listas de quienes aspiran a una concejalía. Me sorprendió, y mucho, que un hombre de aspecto serio y de entendimiento profundo, se atreviera a pronosticar la victoria arrolladora de Petronila en las municipales. Uno, que no lee las encuestas a fin de no contaminar el aire puro de lo que debe ser un análisis, se sonrió, primero, y espetó después. Si la nada política que es Petronila como presidenta de la DIPUTAMIENTO, que sí, repito, que diputamiento, de Huelva, obtiene más de diez concejales, entonces mereceremos todos los onubenses que el AYUNTAMIENTO de la ciudad pase a manos de quienes viven diariamente del “miento” y se lleven a su casa la yunta y los bueyes. Con lo cual, la nada se coronará canónicamente en la capital del cero petronilero, del cero patatero y del cero guerrero.
La democracia es así. Y así la defiendo. Y si los señores y señoras del “miento” constante copan todas las concejalías, celebraré la victoria del pueblo. Y si la economía se hunde más a causa de la mangancia de los triunfadores, festejaré el valor de la ciudadanía. Y si la violencia, la bronca, la crispación y la guerra son los efectos de la decisión soberana de los votantes, agasajaré a Montesquieu. La democracia es intocable. La aristocracia, intratable. Unidas ambas fuerzas en soluciones constructivas, el pueblo se enriquece con las resoluciones de los mejores y la nobleza del espíritu, que no de la sangre, se satisface con la satisfacción de ese pueblo. Entonces, la nada va perdiendo su ser, El vacío adquiere contenido. El vano pasa a macizo. La nimiedad se eleva a sustancia. En ese momento, Zapateromiento, Blancomiento, Rubalcabamiento o Petronilamiento se constituirán en el cisco que hace candela y vuelve a la nada más rabiosa.
Mi compañero de trabajo no quiso apostar acerca de la comprobación de su tesis vaticinadora. El Psoe perderá porque el pueblo español y, en especial, la ciudadanía de Huelva, ya reconoce quién nada en la mentira y quién navega en la verdad. Como decía Carmen Laforet, la miseria de la sociedad española de la postguerra llenaba piélagos de tristeza y de angustia. Si la escritora reeditara hoy “La nada”, hallaría una pobreza parecida envuelta en máquinas electrónicas. La nada. De nada.
Un saludo.
ALFONSO GUERRA: EL MAL HABLADO
En uno de esos mítines, a tanto la hora, que Alfonso Guerra, el anti-Machado, pronuncia por los corrales electoreros de la geografía nacional, el que fuera vicepresidente de Felipe ha dicho: "ser socialista es sentir dolor por el dolor de los demás" y "rebosar las urnas de puños y rosas". Así lo recoge la prensa del lugar. Así lo comento. Lo que no cuentan las crónicas es cómo ha glosado cada una de estas frases. Alfonso es un apócrifo. Finge con algo menos de naturalidad que Zapatero pero con más chiste. Él fue quien llamó bambi al desterrado presidente y quien se comió al animalito por las pezuñas no fuera que terminara con su chollo de diputado con censo enfiteútico.
Guerra es tan listo como cobarde. Tan poeta como perito. Tan sevillano como de Valladolid. Tan socialista como Gadafi. Tan ético como tétrico. Chistoso, graciosillo, titiritero de congresos y escaños, animador de ferias partidistas, inconfesable autor de cafetitos conseguidores. Con esa repajolera mala uva que alguien le otorgó y que él forjó, ha sido contratado por los amigos y comparsas de los EREs para movilizar a sus feudos felpudos ante el avance incontenible de la derecha. De la derecha de Los Remedios, ojo. El congresista eterno, que habita mansión de lujo en urbanización de abolengo altoburgués, se apoya en la clase obrera con la que no convive y a la que se acerca cuando la camisa no le llega al cuello.
Compañeros de Torreblanca, arenga. Toca defenderse de la ofensiva de los Rajoy y de los Arenas, de los Zoido y de las Sorayas. Torreblanca es nuestro último baluarte para que el partido de la rosa mantenga los pétalos y vosotros os traguéis las espinas. Torreblanca es el Alcázar de Toledo contra los que luchan por abrirnos el puño y por que soltemos la pasta mangada. Torreblanca es la muralla cerrada contra el empleo -con lo bien que se está sin trabajar- y contra la seguridad -para qué tantos maestros y policías-.
Con el disfraz de descamisado de Sevilla, el amigo de Barrionuevo, de Vera y otros galistas confesos, pide el voto a los vecinos del barrio. La urna llena de papeletas psoecialistas garantizará a Griñán, a Chaves, a Lanzas, a Mario Jiménez y a él mismo, otro cuatrienio de tocarse las narices y de forrarse los bolsillos. El millonario Alfonso busca el apoyo de la clase obrera y de la legión de parados. Su apoyo, sí. Su compañía, no. El hombre no quiere bajarse al moro de la miseria económica de esa gente a la que suplica el voto. Si no, por qué se presenta candidato en lugar último de su lista. Seguro que no sale. Pues eso.
El declive de Guerra es más esperpéntico que el de Zapatero. Guerra fue un parásito de Felipe, y Zapatero del 11-M. Un hombre, el primero, un destino no accidental el segundo. Guerrea contra los ciudadanos de Los Remedios con armas de su chalet de tronío torero y con mano de obra barata a la que ni siquiera saludará. El Psoe ha empujado a los sevillanos al túnel del tiempo y ha elevado a sus políticos relumbrones a la carne fresca del dinero público.
La demagogia populista se encarnó en el joven Alfonso. Hoy se materializa en Alfonso el Rico. Demagogus sumus. Incalificable déspota. Excepcional trilero. Singular representante de la Sevilla de los duques que van de mendigos y de los harapientos que enfundan ropas talares. La Sevilla de los expedientes de regulación que subvencionan a los que no trabajan y despiden a los más honestos. La Sevilla de Monteseirín y de Mercasevilla. La Sevilla de Espadas y de Lanzas. La Sevilla que viste la saya en el mitin y se pasea a continuación en el coche de caballos camino del real de la feria y del coso maestrante.
Qué disgusto se va a llevar Alfonso, el mal hablado y bien servido, como la derecha económica y social, la suya, les birle el gobierno de la ciudad y la llave de la caja de caudales. Qué disgusto. Si los ciudadanos de Torreblanca han aprendido algo del rollo macabeo de Alfonso, ya saben que es a la mangancia psoecialista a la que no tienen que votar. Ni a los de las mariscadas torrijistas. A cualquiera, menos a los gestores de la ruina de España entera. Entre ello, el mal hablado Alfonso. Guerra. Copión y chuleta. El encapuchado del lujo. Sistema.
Un saludo.
CUENTAS SINDICALES
“Huelvaya” se hizo eco de la noticia. UGT ha celebrado una asamblea de extrabajadores de Astilleros para advertirles que chitón. Que cremallera. Que silencio. Que la policía pregunte, pero que ellos, ni mu. Que se acojan al derecho a no declarar. Que no hablen salvo para los buenos días. Bocazas, absténganse. Que en boca cerrada no entran moscaeres. Que como le den a la húmeda, les pueden cortar la lengua. Que corre peligro el tinglado. Que bastante tienen con Lanzas y amigotes.
El poder se escribe con ese de sindicatos sumisos. Sumisos y silentes. Silentes y sesgados. Cómo no. Con lo que cobran. Los EREs son el ferragosto sindical de Comisiones y UGT. Negociazo el suyo. La crisis como coartada. La coartada de la crisis. Cuanto más despidos, mayores ingresos. La izquierda sindical se mimetiza en el amarillismo innoble de la izquierda política. La izquierdilla. La izquierdosa. La izquierducha.
Los despachos laboralistas sufren la plaga. Los sindicatos de Méndez y Toxo se ponen las botas de cinco leguas. Adelante. La clase obrera necesita a estos héroes modernos. Mucho de zorro y más de zeta...pé. A este paso, el Ritz será la sede de negociación. El Villamagna, para el aperitivo. Todo para el obrero pero sin el obrero. La nueva consigna del despotismo se lee en clave psoecialista. Menudo chollo se han montado los compañeros de viaje a la ruina de España.
Los obreros están representados por el comité de empresa. Sin embargo, ellos no encargan el caso al bufete que les venga en gana. Los trabajadores caen en las redes de la insaciable y gigantesca araña bicéfala. Cuotas, subvenciones, cursitos de formación, y algunos otros conceptos engordan al arácnido.
Los sindicalistas realizan, en general, una labor de mérito. En particular, algunos destacan por su capacidad de fraude. Legal, sí, pero engañoso a la postre. Allí donde no hay transparencia, la objetividad muere. Yo los llamo “puretas”. Toda su generosidad se queda en la expresión verbal. Fuera de ese ámbito aéreo, el gesto predominante se aposenta en la mano al bolsillo y a la cartera.
Ocurre como con esos grandes defensores de la igualdad entre hombres y mujeres. Consideran los hipócritas que el contenido de su discurso se llena en el todos y todas, en el compañeros y compañeras o en el camaradas y camarados, o en el mujeros y mujeras y el de hombros y hombras. Después, en la intimidad o en la caza al acecho de sus profesiones, maltratan a los subordinados, acosan a los desvalidos e imponen su pérfida voluntad. La izquierdilla izquierducha se baña de lodo cada vez que instrumentan a las mujeres para explotarlas a continuación o defienden a los trabajadores para chuparles después su sangre.
Las cuentas sindicales son el cuento del pureta. Más papistas que el Papa. Mendeces y mendaces. Tojos y tajos.
Un saludo.
QUÉDATE EL PISO
María acaba de cumplir 31 años. Su pareja la ha abandonado. Ha ingresado en la lista del paro. Ahora tiene que regalar su piso al banco. Forma parte de la legión de jóvenes que cuatro años antes creyeron en la bondad del sistema que les anunciaba el gobierno de Zapatero. Pleno empleo. Viviendas baratas para los jóvenes. Créditos blandos y asequibles. Arcadia feliz. María ha envejecido. Los amores se esfumaron. Los ingresos se estrangularon. El nido voló a la madriguera del cuco. La estafa política se cimbrea en una mentira contumaz y continuada. El infierno de Dante se aparece espectral y engulle a sus moradores. La vida pierde sentido. La diosa de la justicia olvida su ceguera para ver cómo quebrar el hierro de la espada de la propia ley.
Un tribunal de Navarra quiso poner una pica en Flandes y ha terminado con el rejón en su espalda. La dación en pago de la vivienda basta para cubrir la deuda hipotecaria. Te devuelvo las llaves. La traditio es suficiente, sentencian los jueces. Quien entrega todo no está obligado a más. Salvo que se le hipoteque el diario vivir. La casa no vale la deuda. La bestia salvaje quiere más. Acude a la ley que rompe al pueblo y engorda al rico. El monstruo insaciable predestina el futuro de los hipotecados.
El tiranosaurio rex muestra en sus dientes afilados la letra impresa de la norma. Todo. Hasta el último céntimo de euro. Bienes presentes y futuros. El sacrificio de las jóvenes vírgenes apaciguará un instante la voracidad de la fiera. La norma es cierta, previa y escrita, sí, no se duda. Pero la norma que cumple esos requisitos se promulga en un contexto bien distinto. Ayer tenía su qué. Hoy el qué es devorado por las fauces del cómo. Rebus sic stantibus. El paro parón. La mentira artera. El latrocinio de los reptiles. La corrupción institucional. La insaciable banca. La pérfida caja. El distraído regulador central. El gobierno perverso y tirano. Las cosas están así. La ley no se asume en este estado de putrefacción pública. La norma es el pacto que no debe mantenerse. Las tornas cambiaron. Las partes incumplieron. El contrato extravió su objeto.
Seguridad jurídica, por supuesto. Millones de españoles sucumben al tsunami de la pobreza. Se les vendió un mundo dichoso y compraron un universo inmundo. Alguien engañó al personal. Muchos trampearon las circunstancias. Demasiados fueron cómplices que cooperaron en la estafa. La burbuja del ladrillo es, en realidad, la ampolla del cemento. El especulador nunca es el españolito que sueña con un piso propio a costa de malgastar toda su existencia en pos de esa quimera. El banco es el broker malvado. El banco que presta a sabiendas del difícil acoplamiento. El perito tasador infló el precio. La ancha mano concedió el sabroso crédito quasi vitalicio. La araña tejió su red y atrapó al incauto. Por millones. Prestaban cien a lo que no valía sesenta. Inducían a la espiral del consumo en la confianza de que tantas vueltas acabarían mareando a las perdices. La casa no valía ni de lejos el precio. Abuso como usura. Usura insoportable e inadmisible.
La ley de consumidores y usuarios, mientras tanto, vaca. Vagos y gandules los legisladores. Intérpretes los jueces. Siervos los ciudadanos. Víctimas propiciatorias de un rito satánico. Gobernante, sumos sacerdotes del becerro de oro. Quédense con los pisos. Ya nos quitaron la vida. Y la esperanza. Métanse todo donde les quepa.
Un saludo.
EN SEMANA SANTA, TORRIJOS
Con los débiles, mano dura. Si tu conducta no es susceptible de condena ni de castigo, sigue vulnerando la ley. Las anteriores son algunas de las perlas del código mafioso de los clanes familiares de la Italia del sur. El subdesarrollo económico se convierte en caldo de cultivo de actos que repugnan a cualquier estado de derecho. A mayor penuria, mayor bandidaje. Directa la proporción. La ley y el civismo se desarrollan allí donde el progreso y la igualdad se instalan. En la Italia calabresa, los hábitos democráticos saludables son desconocidos. El poder del fuerte continúa siendo el reclamo en la ley de la selva.
El Psoe aprendió bien y pronto el statu quo. No puede haber meta superior a detentar el Gobierno. El trono de la influencia es la escalera mecánica que eleva a unos a la riqueza y desciende a otros al subterráneo de la miseria. Antes que el dinero, la influencia. Previo a ésta, el poder. El camino al mismo se esculpe en mármol de listas cerradas. El guardián de la llave es el líder que abrirá el triunfo electoral tras el amañado escrutinio.
El gobierno, constituido legalmente desde esta premisa ilegítima, se apresura a recoger los frutos de su calculada ingeniería política. El Parlamento no es problema. A falta de mayoría absoluta, llamazares, torrijos y valderas la implementan. A cambio de un dulce. A base de limosnas. Incluso con una palmadita en la espalda, un convite marisquero, un minuto de gloria en el telediario, la colocación de algunos parientes y eso. Eso. El Parlamento se tranforma en eso. En agencia de empleo de nepotes y afines del clan y de la tribu.
Ejecutivo y legislativo enfundan el colt del pistolero. La policía se domeña a partir de una red de nombramientos selectos. La Justicia requiere tratamiento diferenciador. Sujeta la fiscalía, la judicatura se divide entre audiencias, supremos y constitucionales, entre decanatos y colegios generales, entre asociaciones de signo distinto, entre jueces de oposición y de enchufe soterrado, entre juristas vendibles y abogados comprables. Cosa hecha, con matices. A veces, irrumpe como elefante en cacharrería, una alaya que despliega el valor y se enfrenta al dragón que ruge. Marinos barberos que mueren y mercedes que sufren presión. Se distrae al personal. Se desobede un poquito antes y un muchito después.
Se sortea la norma y, en vez de velo, una manta tupida. Se entrega, tarde y roto, el expediente que se solicita. Si la magistrada se pone chula, se suelta a la jauría mediática. Ultraderecha, acusan. Heredera del franquismo, gritan. Carente de legitimación democrática porque el pueblo no la ha elegido, reprochan. En sintonía, los parásitos separatistas e independentistas corean las bondades del Berlusconi que soborna. Los prebostes de la izquierdilla rosaguileña o valderiana o torrijista se dejan acunar y reciben el aire fresco del viaje, de la prebenda, del coche oficial. Qué felices son y se sienten.
Las mercedesalayas de la ley no descomponen la figura. No son garzones de quitipón. Ni pizarros de presidentechaves. Ni blancos de rueda posecialista. Ni rubalcabas de negro sarcófago. La bandera de la libertad que guía al pueblo muestra el pecho valiente que retratara Delacroix. Entonces, Torrijos termina imputado. La clámide pectoral de la mariscada se le sube a la cabeza y el hombre no ve. La jet psoecialista enrojece de ira y la crème de la créme de Izquierdilla arrejuntá se frota los ojos. Quiencoño es esta juez, escupen. Que la quiten de enmedio. Que el torrijos se derrite como dulce semanasantero.
El jefe sevillano del clan consistorial no es el liberal Torrijos que murió fusilado por orden de Fernando VII. El héroe inmortalizado por Gisbert no llenó su gaznate de cerveza bruselense ni acumuló en su orondo estómago sabrosa carne de bogavantes o de langostas. Torrijos presenció la muerte de sus compañeros. Fue el último en exponer su cuerpo al plomo de las balas del pelotón de ajusticiamiento. Sus últimas palabras fueron un viva a la libertad.
El dulce Torrijos liberal que pintó Gisbert. El amargo Torrijos faccioso aprehendido por una instantánea fotográfica. Entre uno y otro, la luz de la honradez. Impresión e impresionismo. El Torrijos actual fue pillado, imputado, acaso encausado, tal vez absuelto. En tiempos de Poncio Griñán. Dios, si existes, qué huérfanos nos dejas a veces ante tanta alimaña. Dios.
Un saludo.
CUAL PARA TAL
Carmen, o Carme, y Petronila. Cual para tal. La catalanista de pega para la onubensista de toca. La primera visita a la segunda para apoyar su candidatura a la alcaldía de la ciudad. Desgobierna España y se permite la osadía de sustentar el malgobierno de la provincia. No hay dos sin tres. La soflama pretende, ahora, la mala regencia del municipio capitalino. Hay que tener rostro para venir a excavar nuevas fosas y ampliar antiguas brechas. Petronila Guerrero sonríe feliz en compañía de la ministra de Defensa del reino de España. Tercero en el explosivo, don Mario Jiménez. Tres en uno. Cual para tales.
El partido que ha descalabrado la nación se erige en maestro de reparaciones cuando es perito en chapuzas. Los deconstructores del estado español se ofrecen como arquitectos de la España de los cantones que ellos mismos propiciaron. Los diseñadores del plan económico más ruinoso que ha soportado nuestra joven democracia, se postulan como clase empresarial pública experta en expedientes de regulación de empleo. La austeridad del palacete de la Plaza de las Monjas se expone como buque insignia de una gobernante de helada sonrisa y de insoportable rictus labial. Dientes, se dicen ambas mujeres. Como unas pantojas a un julián cualquiera. Dientes, musita Jiménez. Cual para tales.
La estrategia pasa por los barrios. En Huelva y Madrid. En Sevilla y León. Enfrentar a los habitantes de las calles del centro con la población de la periferia. La demagogia partidaria se escribe en letras torcidas de crispación. La izquierdilla izquierducha se agazapa en las plazas del pueblo más desfavorecido, como Hassam escudaba sus bases artilleras entre las casas de los civiles. Dictadores son y en su condición de dirigentes blasfemos se reconocen. Las bombas de los medios amigos caen mortíferas sobre los tejados de la razón y de la decencia. No importa quienes mueran si la meta se supera. El paro de Zapatero tendrá la autoría del PP. La corrupción de Mercasevilla tiene impreso el sello del PP. La decadencia de la educación y de la sanidad, del PP trae causa. Durante los últimos siete años no gobernó el Psoe. Lo hizo el PP. Es, pues, el PP el sumo hacedor del detritus que se extiende por la sociedad toda. Con estos mártires de la mentira y con estos talibanes del engaño, para qué los kamikazes.
La montaña de veneno que se acumula en las entrañas del Psoe, al partido de Rajoy se quiere trasladar. Con nocturnidad y alevosía. Con amenazas y bravuconerías. Con descaro y mala leche. El cambio es un repuesto. En casas de chatarra y sin denominación de origen. Petronila nos vende zumo avinagrado como mosto de La Palma. Ella misma se trae a Chacón como Pasionaria de la nueva España despiezada. Mario Jiménez actúa de almuédano de la new deal. Un nuevo trato que no firma Roosevelt, sino Carme, que no rubrican Moley o Berle, sino Jiménez y Barrero. Para este pacto, mejor nos rendimos. Ante esta democracia, preferible la acracia. Con semejantes directivos, loperas antes que chaves y ferranes antes que chacones.
Si el Recre permanece en segunda división, ya se buscarán la fórmula para denostar al Decano. El Colón de la plaza de las Monjas será tachado de fascista del siglo XV. El monumento de exaltación a la romería rociera que se alza en el Punto, templo de la caverna católica. Chacón y Petronila, secundados por el ofensor Mario, ya se encargan de dar la espalda a lo que es pecho y de llamar basura a lo que manifestación artística es.
Los electores están avisados. La proximidad del 22 de mayo tiene de los nervios a la banda. Desafina el orfeón andaluz y los directores de la orquesta sinfónica se pelean con la batuta de la estridencia y de la disonancia. Nos queda cruzar el Rubicón. No el Quema. Falta el Julio César que nos anuncie el veni, vidi, vici. Cuántas ganas. Tales para cual.
Un saludo.
EL VIRREY SE TAMBALEA
Punto para el Partido Popular. Ha decidido presentar una proposición no de ley contra el desempeño nocivo que de la vicepresidencia del Gobierno de España realiza Manuel Chaves. Los días de vino y de rosas de la presidencia de la Junta de Andalucía están tocando a su fin. Quien se fue de Sevilla, perdió su silla. Huyendo de la quema del caso MATSA, protagonizado por su hija Paula y dirigido por él mismo, don Chaves aterrizó en Madrid, al amparo de su amado amigo y señalado (mal)gestor, don Zapatero. El familiarismo amoral propio de Calabria y de otras regiones sureñas de la Italia profunda, encuentra en la España meridional una proyección insana. El feo asunto de Mercasevilla abrió la caja de pandora de los huracanes de corrupción que había formado el Partido Psoecialista. De Mercasevilla a los EREs, cinco y de oca a oca. De los EREs a las subvenciones europeas, seis y de puente a puente. De las subvenciones a la financiación de los miles de cursitos de formación de la señorita Marmorenis, uno y a la cárcel. Un par de jugadas sin tirar.
Lo que no hizo con Zapatero ni con Rubalcaba, lo ha acometido Rajoy contra don Chaves. El incompetente vicepresidente del Desgobierno es un muy competente hacedor de chanchullos familiares. Las cosas como son. El excelente padre, esposo y hermano que es Donmanué no se compadece con su nefanda imagen de político nepote. Lo cortés no quita lo valiente. Con razón dimitió como consejero de justicia, ozú, y de gobernanza, ejem, ese prodigio de la política que es don Luis Pizarro. Que no reconoce más don que a Chaves. Que Griñán tiene un nosequé. A él le va, le va, le va, don Chaves. El hombre del “currinculo” ejemplar manchado por Arenas y sus “detetables” andanzas. Reprobar a donManué es una “callanería”. Si la envidia fuera tiña. Qué culpa tiene el hombre si su Paula es tan inteligente y su Iván tan listo. Pues habrán salido a la madre. Bastante les ha proporcionado el papá.
Rajoy, hala, va y lo reprueba. Pues no que presenta una proposición no de ley ante el Congreso mediante la que persigue anatematizar a tan eximio preboste. Dónde vamos a llegar. El PP recrimina al progenitor de Paula y de Iván su actitud en los escándalos que rodean su gestión política y albergan fundadas sospechas acerca de su idoneidad para el cargo. Además, claro está, de deteriorar, que sí, que cabe más, la desconfianza en el Gobierno. Trato desigual. Tertium comparationis. Y por qué no a ZP y a toda la caterva dirigente. Al pobre Chaves todas las calabazas y los reproches universales.
Donchaves se lamenta de la perfidia pepera. Total, por ayudar a los trabajadores más desfavorecidos. Por un quítame diez millones de euros para que mi niña luzca. Por una comisioncita de pocos miles, que el chaval está a dos velas. Comisiones Obreras, sí. Comisioncitas ivanistas, no. ¿Es esto justicia? Con cincuenta de cada cien jóvenes andaluces en paro y te critican el que quieras dar empleo a tu hijo. Basura. Gentuza. Eso ha dicho el vicepresidente florero. Antidemócratas, que sólo queréis elecciones. Antiandaluces, que atacáis a mis niños porque son de esta tierra. Prestidigitadores, ha acusado, porque sólo buscan mi prestigio.
El virrey ya salió trastabillado de las cinco llagas. El hospital de la sangre no daba abasto para frenar la hemorragia de corrupción política. Los leones de san Jerónimo y los leoneses de san Isidoro no quieren ver el espectáculo. El director de la oficina de intereses del Gobierno no percibe el pedazo de viga en su ojito derecho ni el mástil en su ojito izquierdo. Si lo torticero, deriva de tuerto, y Chaves, en vez de deshacer entuertos, contribuye a engrandecer los agravios, apaga y vámonos.
Al emperador le señalaron su desnudez. Al virrey le pillaron en pelotas. Tarde, sí, pero en traje de Adán. El paraíso. Ay, el paraíso.
Un saludo.
EL ESPERPENTO
El culmen de lo grotesco, de lo ridículo y de lo zafio se compendia en el esperpento. Valle Inclán elevó el esperpento a la categoría de obra de arte literaria. Pero eso fue Valle Inclán.
El esperpento en política alcanza la categoría de género en la actividad del Psoe. Esperpento como desatino. Esperpento como despropósito. Esperpento como contumacia en el error y en el engaño. Esperpento como rayo que no cesa. Como tsunami radiactivo que penetra en el alma del pueblo. La birria extravagante. El espantajo más fantoche.
El insigne Zapatero, que ocupaba hasta “hacená” el número uno del “hit parade” del disparate, ha dejado su posición de dudoso privilegio y retrocede, como todo él, hacia lugares de estantiguas. Zapatero es el espectro fantasmal que se deja ver en noches sin luna provocando un terrible espanto a la ciudadanía y, en especial, a sus conmilitones.
Sin embargo, al igual que los vientos fríos ocupan el sitio que el aire cálido deja vacante en la superficie, los sustitutos del prohombre se aprestan a ocupar su rango de monstruoso hazmerreír. Ahí tienen al ministro de FoMIENTO, que sí, don José Blanco. O al vicepresidente arácnido que enreda al faisán, el amaral RubalcabaMIENTO. O al Nobel de la antieconomía, cual es el vicepresidente florero/floreciMIENTO familiar, señor Chaves. Tantos.
Mas que no se descuiden. Tras ellos, un “ferrari” entre las arpías pide paso. Se llama Mario. Jiménez se apellida. Figura como portavoz parlamentario de Griñán. Se instituye como voceador de mercadillo de insultos. Postúlase como guardián del infierno de las trolas inmundas. Se le conoce como Iscariote que vende al señor por treinta monedas de poder. En Moguer encontró su cuna y en la capital de Huelva, su potosí. De la vieja Onuba fenicia a la próspera Hispalis romana, en un salto. Mario Jiménez. El universitario.
A diestro y siniestro. Golpes y mandobles acá y acullá. Lo mismo se pone el disfraz de lobo que el mandil del rufián. Si los fosfoyesos que descomponen el medio ambiente están donde están, Petronila, que los permite, los eliminará. El pirómano hace del fuego profesión. De los bomberos, procesión y cortejo fúnebre. El angelito no para en mientes. Crea problemas y luego se ofrece a resolverlos. Como el ladrón que del escalo hace causa de creación de empleos de policía. Juan Palomo de la fechoría verbal. Delata a San Pedro y acusa a Cristo. Condena a la Virgen y de los santos se mofa. Juez y parte de un proceso inquisitorial nacido en la Libia de Gadafi.
De los fosfoyesos a los Eres, en menos que canta un Barrero o que promete Guerrero. El obstructor de la justicia culpa al impulsor de la misma. El responsable de la honorabilidad de la Administración se lava las manos como Pilatos exangüe y asesina la verdad cual Herodes moderno. Los inocentes yacen en la tumba colectiva de la desvergüenza histórica de un individuo nacido para hacer daño. De la manera más obscena. Justifica los negocios de la familia de Chaves con el mismo entusiasmo clánico y tribal de los neandertales más animalizados.
La política es su vida. Su vida es la política. La democracia es un traje que le sienta mal. La juez Alaya les ha puesto contra las cuerdas. El partido de Arenas les ha sacado los colores. El pueblo contempla su desnudez y su suciedad. Así y todo, para desnudos y sucios, los demás. El esperpento valleinclanesco se ahoga en los estertores de la ridiculez de este tiranuelo. Los campos necesitan espantapájaros. El Parlamento andaluz está repleto de ellos. Y de ellas.
Un saludo.
SEMANA SANTA
La sociedad española se bipolariza. En todos los órdenes. A la luz del título, podríase pensar que existe una España de creyentes y otra España descreída. Ni mucho menos. Servidor, que, seguramente para su desgracia, se encuentra entre los segundos, se congratula de que los primeros se alineen en la fe, aunque sea la del carbonero. La religión no debe ser causa de guerras ni de enfrentamientos. Religión significa ligazón, lazo, unión. Servidor piensa que el Papa Juan Pablo II fue un hombre extraordinario. Y, como tal, celebro su vida dedicada a los demás y reflexiono sobre algunos de sus mensajes. En el misterio pascual, decía Monseñor Wojtyla, Dios Padre se ha inclinado sobre cada hombre ofreciéndole la posibilidad de la redención del pecado.
El Concilio de Nicea, allá por el primer cuarto del siglo IV, hizo coincidir la fiesta de la Resurrección de Cristo con el domingo siguiente al primer plenilunio tras el equinoccio de primavera. Lo cual hace que la fecha siempre esté comprendida entre entre el 22 de marzo y el 25 de abril. La religión siempre va unida a la gente. Es la Iglesia la que se acerca a sus fieles, a sus costumbres, tradiciones, mentalidades y afanes. De otra manera, cómo superar el panteísmo pagano. Después, creada la feligresía, cada iglesia lanza discursos de atracción y de acercamiento. De manera libre. A veces, a través de instrumentos inadecuados o incluso perversos. Mas no se puede criminalizar al rebaño por la maldad de algunos. Estoy en contra del cesaropapismo y rechazo el uso torticero de lo religioso para satisfacción de intereses espurios. La Semana Santa es una celebración religiosa, sí, pero tan llena de humanidad, tan profundamente social, que el acto se espiritualiza desde abajo. Es el pueblo el que la dota de contenido. Como el socialismo bien entendido. En oposición al psoecialismo liberticida.
Sin embargo, algunos elementos de la clase política utilizan el verbo para zaherir al Verbo. Emplean el espíritu para asesinar al Espíritu. Se valen del pueblo para castigar al Pueblo. Lo último, de Barreda, presidente psoecialista de Castilla La Mancha. Que las vacaciones de Semana Santa, que no. Que descanso intertrimestral. Arrojada la piedra al corazón de sus administrados, éstos le responden democráticamente que de qué. Y el buscavotos cuatrianual se desdice en un segundo porque descubre un boquete en el zurrón de sus demagogias y un aluvión de electores escapan a su través. No se retracta por convicción. Pura conveniencia. Un sectario sólo cambia cuando el grupo le destituye y lo deja en la estacada. En ese momento recobra el seso que nunca perdió y suelta por su boquita lo que otrora calló. Oiga, y que no se mete con el Ramadán. Que por qué. Porque no tiene calzones suficientes para afrontar la oleada islamista que le aguarda. Con los cristianos, sí. Son sencillos, tranquilos, pacientes, sufridos.
Los ecos y las voces se suceden. La cuestión es dilucidar cuáles son unos y cuáles las otras. El cerrilismo encendido de la cúpula psoecialista entiende que no hay más dios que el partido. En cuyo caso, libres son para defender su causa. No quiten esa libertad a quienes tienen por dios a otros seres. Los humanos no somos biológicamente iguales. Sí lo somos respecto a la ley. Desde el momento en que el político monta el circo ideológico para tapar la desvergüenza de su gestión pública y privada, ya está incurriendo en el pecado de la muerte de la igualdad y del consiguiente vituperio de la libertad.
El señor Barreda no es presidente de todos los castellano-manchegos. Es el caudillo de los que persiguen a los cristianos. Utiliza su poder para borrar la semanasanta del acervo popular. Arrebata la libertad religiosa en nombre del colectivismo más stalinista. Arrebuja. Se convierte en el turiferario de los aromas anticatólicos. No respeta. Cómo quiere, en consecuencia, ser respetado. En vez de sepulcro blanqueado, es negro sarcófago que almacena en su interior a los gusanos comecarnes de muertos. Y de vivos. Semana Santa. Plenilunio. Primavera. Luz de libertad.
Un saludo.
ESTADO DE NECESIDAD
Pagar a la cuadrilla de Zapatero va a costar a los españoles lo que no está en los escritos. Las mesnadas del presidente zangolotino no son mercenarios al uso. Cuestan un pastón. Desafinan como una charanga y cobran mil veces más que Herbert von Karajan. España es un país de sorpresas, comenta entusiasmado consigo mismo y con sus "malditaslasgraciasquemehace". Lo de la sorpresa ya lo acuñó Azaña y fíjense cómo acabó el país. El presidente de la segunda República que se cargó a Seisdedos y a los suyos, era un intelectual. El expresidente del Desgobierno, arrinconado por sus propios, nunca pasó de cretino. Cretino en cuanto ayuno de talento. Cretino en tanto confunde intelecto con talante. Cretino como actor de una comedia bufa a la altura de una novela del oeste de Marcial Lafuente Estefanía.
Un hombre, un voto. Una presidencia, el caos. Un partido, camada. Una nación, rota. Una economía, maltrecha. Una secta, muy cara. Como las lapas. Zapatero se regocija en su insistencia y en su inoportunidad. Es la única forma de vender su escaso valor. A base de dar el coñazo y de mirarse al espejo. Especie de molusco gasterópodo que vive asido a las paredes de Moncloa. El presidente soy yo, grita histérico entre los salones de palacio. Yo. Ese hombre. Comprometido con su papelón. Renegado de su fe. Apóstata de cualquier ideología. Siervo de su poder. Esclavo de su miseria moral. Ese hombre ha traído la pobreza a todo un país.
La crisis global se alimenta de la burbuja inmobiliaria, de la especulación y del triste sistema financiero. La decadencia española se cimbrea en la soga del desempleo y en la perversa política industrial. El deterioro de la nación trae causa de la calculada ambigüedad de la banda gobernante en comunión con la pertinaz extorsión de catalaneros y vasquistas. La fractura del Estado, del hacha de sus inicuos ministros es resultado. La gravedad del enfermo roza valores de la discordia frentepopulista. El médico nunca estudió en la facultad. A la universidad sólo asistió de paso. Lo mismo es el perineo que la aorta. Encima, y además, se ríe. De Dios y de la Virgen. De los fieles y de los infieles. De la ley y de la moral. De la disciplina y del sistema. Del método y del sendero. De la pedagogía y de la psicología.
El índice de precios al consumo se eleva. El parámetro de ingresos desciende. El poder adquisitivo se esfuma. Los bancos se convierten en gigantescas inmobiliarias. No vende los pisos que ha construido y se queda con los hipotecados. Zapatero se estira satisfecho. Satis como bastante y fecho como contrario de positivo. Bastante mal hecho. Cree el embustero político que del hoyo se sale con el anuncio de la jubilación atrasada o con la burrada de impuestos con que nos aplasta o con el recorte de sueldos o la congelación de pensiones. Emerger del socavón exige algo más que un milagro. Es preciso que el jefe de la hueste se largue y con él su infame tropa. Si no, cada mes, el déficit acrece, la deuda de rojo sangre se colorea y el panorama, guerracivilista se vuelve. No se puede resistir tanto tiempo tamaño lastre.
En el límite de las desdichas, a la ineptitud para dirigir se agrega la aptitud para robar. La corrupción del tejido social se incrusta en todas las capas. El latrocinio institucional se proyecta en el apoderamiento de lo ajeno mediando violencia, fuerza bruta y ánimo brutal. El ex director general de los EREs de la Junta se defiende asegurando que los intrusos privilegiados no eran sino unos pobrecitos que no tenían donde caerse muerto. Que se les ayudaba en virtud de su estado de necesidad. Lo mismito que los chorizos que son pillados in fraganti mangoneando en el interior de las viviendas. Estado de necesidad, alegan. No tenemos qué comer. Miedo insuperable al hambre.
El hambre de Zapatero no es de necesidad vital. De vital desvergüenza. La suya. Necesario que cambie de estado. De la pista del circo a la pista de vuelo. Muy lejos. A ninguna parte. Conocida. Estado de necesidad para los españoles.
Un saludo.
LA FISCALÍA RECURRENTE
El Fiscal Anticorrupción ha presentado recurso contra la decisión de la Juez Alaya. Como no tuvo éxito su recusación, ahora recurre. Uno que creía que la Junta se bastaba con su imponente sistema de asesoría jurídica. Pues no. La Fiscalía acude en defensa de Griñán y de los suyos. Defiende y utiliza un argumento tan peregrino como inexacto: que la medida de la juez no es necesaria ni proporcional pues la Junta ha colaborado con la Justicia. Sic. Tararí que te vi, señor Fiscal, dicho sea con todo el respeto y siempre con ánimo de defensa de la realidad.
La Junta no coopera con la jurisdicción. Mucho menos actúa conforme a un mínimo sentido de justicia. Todos los litigios contenciosos que este articulista ha venido conociendo en los últimos siete años, por no remontarse más lejos, han tenido un elemento común: la obstrucción a los procedimientos. Obstrucción reiterada, pertinaz y dolosa. La Junta, a través de la Consejería correspondiente, ha enviado, tarde, el expediente reclamado por el tribunal. La Junta, a través de los funcionarios de turno, ha remitido la documentación mutilada. Una y tantas veces. De forma sistemática. Si el Fiscal ignora esta circunstancia, la ausencia de conocimiento de la misma, en absoluto baladí, no implica que el hecho vergonzante no sea una lamentable verdad.
Este articulista ha denunciado tantas veces la impunidad de ciertas autoridades de la Junta de Andalucía, tanto en sede judicial como en el seno del Ministerio Público, que estos señores y señoras que deben velar por la legalidad, se ciscan en ella. Como conocen que se pasan el castigo por la faja, ponen banderillas a la norma y estoquean al intérprete. Ya lo refería Banfield. Así que la primera premisa del señor Fiscal es más falsa que una moneda de palo. La Junta obstruye. La Junta silencia. La Junta mira hacia lado distinto del que conviene. La Junta se opone. La Junta es la máquina que todo pisa a y a todos arrolla.
Los hechos son tozudos. Y tan significativos los ejemplos como abundante la casuística. O es que el Ministerio Público puede pensar que tan poderoso órgano de poder desconoce la trama de Mercasevilla. O cabe en cabeza humana que organización tan formidable deje pasar desapercibida la actuación del señor Chaves como comisionista. O es de recibo que el expresidente de la Junta se enterase por la prensa de la corrupción derivada de los expedientes de regulación de empleo y que el señor Griñán nada supiese de los informes al respecto que le remitió ex profeso el Interventor. O entra en el terreno de lo creíble que las subvenciones finalistas concedidas a la mancomunidad del Andévalo no hayas sido reintegradas si no han servido para abonar los conceptos para los que fueron otorgadas. O la Junta también es inocente en la incoación de expedientes sancionadores a funcionarios a los que no se ha respetado la presunción de inocencia y se ha prescindido del trámite de audiencia. Por favor. Por favor. Y la voluntad de no investigar los EREs “muertos”, qué.
La actuación de la Juez Alaya es hasta tal punto necesaria y proporcional que descansa en la oportunidad cautelar de evitar cualquier alteración o destrucción de documentos. Y claro que es así. Este abogado ha puesto en conocimiento de la autoridad administrativa y de la judicial la presunta falsificación de documentos y el empleo torticero de actas en concursos de seleccción de funcionarios. Si el señor Fiscal permanece sentado en el caballo de la atalaya y de la dioptría, allá él con su responsabilidad y su conciencia. El Ministerio Público no puede caer en la trampa de considerar que todo el monte es orégano ni de que el vigilante de la norma debe ser, a su vez, supervisado.
En lo que respecta a la posibilidad de haber procedido a una incautación in situ o de una custodia directa, que acaso fuese lo más espectacular pero lo menos adecuado, se responde por sí mismo. El Honor. La Junta esgrime el honor de Chaves para no obedecer la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. El Fiscal cree que nos hemos caído del guindo. Lo mismito piensa que de prudentes, somos cobardes y de respetuosos, tontos. No señor. Ni cobardes ni tontos. Pacientes. Cívicos.
La Junta debiera haber sido advertida a causa de la perversión de su facultad de autotutela. La Fiscalía tenía la obligación de haber estado pendiente de esta sarta de corruptelas continuadas. Lo de la toga y el polvo del camino queda tan sucio como parcial. Me quedo con la frase de Arenas: El Fiscal "ha de estar al servicio de la investigación, de la legalidad y la transparencia, no al servicio del Gobierno". Rubrico y sello.
Un saludo.
ODIO DE CLASES
El paso del estamento a la clase fue toda una revolución social. Con todas las letras. La predeterminación por la cuna permitió el condicionamiento por la riqueza. La ley se hizo carne de igualdad. Teórica, sí, pero consuela. El consuelo que alivia la pena del pobre y la fatiga que oprime el ánimo del súbdito. El consuelo como medida sin árbitro y tasa con sisa. La duquesa de Alba desdice su nobleza de origen en la vulgaridad de su vida y del derroche de su vida hace denominación de cuna. Se desenvuelve entre las clases y del estamento trae causa. No odia a las clases pero no abdica de su grupo. Ni mucho menos. Todo lo contrario.
Cosa distinta es la clase. La clase como distinción y la clase como categoría. No se trata del orden de personas de la misma calidad ducal o nobiliaria. Ya clase de tropa, ya clase de etiqueta. Servidumbre milicial y palatina. La clase de Cayetana no se inscribe en el catálogo de los “goyas” como la marquesa de Pontejos. La aristocracia alberga títulos como la política imputados. Odia las clases desde su inserción piramidal en ella. La huida hacia delante se viste en el camerino del sálvame. Lo “snob”cabalga en la jaca animada de la noria. Telecinco aborrece la carne trémula y en ella solaza la imagen vacía de sus mujeres de escaparate. En el fondo, la fusión con Cuatro es el tragaldabas del dinero prostituido por la ideología envilecida por ese dinero.
Cayetana reivindica su privilegio en el universo de la apariencia de clase. Telecinco se amanceba, cual berlusconi de feria, con el fulanismo engeliano de Cuatro. La mula no está preparada biológicamente para parir. Sus congéneres son el fruto de efímeros encuentros sexuales, con ayuda de mamporreros, entre équidos y jumentos. El mulo nunca será semental árabe ni burra castellana. El desprecio será compañero de viaje de estos animales mientras vivan.
En política, el odio se vivifica de la incitación. Se azuza a unos contra otros como se arrea a los perros y los toros se embisten. La clase política no es una. Ni siquiera es grupo. Cuando se actúa como banda, la formación se agota en la idea de rufianes venidos a más y caídos a menos. La lucha de clases no tiene sujetos. Tiene intereses. El burgués lo es en tanto de su función se subsigue beneficio sin escrúpulo. Lo es el esclavo cuando admite su rol y el conformismo le explota como cruel empresario. El señor feudal arrastra y arrostra el peso de sus riesgos. La prole pudo ser razón de lo que hoy es símbolo. La causa se halla tanto en el protagonismo de los osados como en el antagonismo de las ideas.
Las clases se odian con la misma fuerza con que los estados del Antiguo Régimen defendían sus ventajas. Belén se inserta, hoy, en la clase de Cayetana. Ambas extraen del pueblo las entrañas más suculentas. Las dos se acuestan en el colchón de agua de la mala educación y de la lengua más soez. Una y otra son majas goyescas. El artista que las retrata no nació en Fuendetodos. Su mecenas no se vale del pincel. Ni siquiera de la cámara. Se nutre de los vertederos. La estampida del odio se cuece entre las cazuelas de la basura. No prevalecen las clases. No señor. Manda lo que vende. Vende lo que manda. La cabra no se socializará nunca. Sin embargo, sólo pasta en propiedades privadas. Jamás dejará de ser un animal gregario. Igual que nunca será cordero.
Un saludo.
RESIDUOS TÓXICOS
Que sí, que sí, pero que aparte. Además. Las balsas del fosfoyeso maldito, las cenizas radiactivas, la contaminación del suelo, la polución del aire, el vertido a las aguas. Toda esta basura que los onubenses tragamos a diario no es por casualidad. Es por causalidad. Relación causa-efecto. Las cosas, buenas y malas, tienen siempre su por qué.
En Huelva, la casuística se engendra en el útero del Psoe. Es concebida por acto y desdicha del espíritu maligno que anima a sus dirigentes. La mendacidad se verbaliza y la palabra se corrompe hasta el ultraje. Se ofende a la inteligencia, se vitupera a la razón, se ataca a los sentidos y se afrenta a la experiencia. Insidiosos reunidos en el chalet del Conquero. Han convertido Huelva en el vertedero de Europa y a la provincia en el culo del mundo. Y se quedan tan anchos y de rositas se quieren marchar por una brevísima temporada.
El titular de Medio Ambiente es Díaz Trillo. No hay suplentes en ese equipo. Cuando sea defenestrado, otro se encargará de mentir urbi et orbi. Ayer Cinta del Castillo. Mañana, a saber. Lo que nos faltaba para romper la cuerda es Pizarro. Ha dejado Justicia -qué labor de zapa la suya- y se hace cargo del equipo comisionado para regular y defender el ambiente parlamentario. Zoquete allá, boquetón acá. Total, como los de Huelva no protestan, pues residuos, inertes o no, para la tierra. Pepe Juan Trillo empuña la espada del honor flamígero y defiende a conciencia -en la seguridad de que lo hace mal- la continuidad del almacenaje de residuos. Le da igual que vengan de Italia o de Libia. Qué más le da, que le da lo mismo.
En esta tesitura de antiparadisíaco bienestar, el Psoe nos regala una nueva perla cultivada. El AVE. En un país roto por el separatismo, el AVE que no vuela es el problema. En un territorio destrozado por el demonio del paro, el AVE implume es el dilema. En una nación partida por la corrupción del partido que sustenta al Desgobierno, el AVE renca es el obstáculo. En un Estado ahogado por la deuda y el déficit, el AVE paleognata es el enigma. En una clase política inmersa en su propia miseria moral, el AVE que nunca existió nos plantea el disgusto. Noventa y seis minutos para cubrir noventa y seis kilómetros.
La única manera de derrotar a Pedro Rodríguez es imputarlo, procesarlo, acusarlo, condenarlo y enrejarlo. A cuenta del AVE. A costa de la verdad. Por encima de la realidad. Por debajo de la vergüenza. Ayer, Chacón. Hoy es la vez de Zarrías. Lo que no se sabe, se inventa. Si no hay pruebas, se fabrican. La estación que se pretendía apeadero es el viacrucis artificial que se saca de la manga el sanedrín psoecialista para que el calvario del alcalde sea insufrible e interminable.
La viperina lengua de algunos es el arma asesina contra el adversario. Perder el poder es cuestión de vida o muerte. No se puede sostener a tan numerosa clientela familiar desde las penurias de la Oposición. De ahí que las tretas y las horcas caudinas estén ya diseñadas contra el Partido que, se presume, asirá las riendas del gobierno. Los residuos políticos son más insalubres que los ambientales. Estos pueden tener solución. Aquellos, no. Mientras tanto, Izquierda Unida de Lepe se suma al jolgorio de sus mentores financieros. Con elevar a patrimonio cultural el chiste, ya cubrieron de cardo toda la calzada. Los programas de algunos son uranio enriquecido con plutonio. El Fukushima de Huelva no necesita tsunami para alcanzar el nivel siete. Basta con el grado de cordura de quienes, a día de la fecha, mandan en San Telmo y en La Moncloa.
El 22 de mayo surge la oportunidad de almacenar estos residuos allí donde no dañen.
Un saludo.
EL DESENCUENTRO
Son las diez de la mañana de miércoles santo. Veinte de abril de dos mil once. La vida española se polariza por días. Bipolaridad sin solución de continuidad. Bipolaridad en la que el precipicio rechaza puentes. O euforia o depresión. En medio, el abismo. Los españolitos somos muy dados a la porra del tentetieso.
El frenesí político conquista tierras de nadie. No existe esa terra nullius. Todas tienen su dueño. Todos albergamos nuestro corazoncito. Este articulista analiza el partido de fútbol de esta noche. Dos equipos dirimirán viejas competencias en un recinto deportivo. Millones de aficionados y de curiosos contemplarán las heridas de los modernos gladiadores. Al final, sólo uno levantará la copa del meao al grito del hemos ganao. Los perdedores beberán la orina de la derrota. El encuentro se rige por las normas de la rencilla. El conflicto exige presencia de vanguardia.
El acontecimiento apasiona. La lucha siempre crea expectación. Servidor tiene interés por el resultado. El muy rico contra el millonario. El mercedes contra el audi. Los pobres ahogamos nuestras desdichas en el cáliz de la ventura ajena. Mientras, el regulador impone megafonía que ensordezca gritos indeseados. En tanto, la prensa rosa del verde césped encrespa las voluntades. De soslayo y de frente, el independentismo hace causa común. Los republicanos abuchean al monarca constitucional. La Carta Magna sufre la violación pública de su correspondencia. Las banderas españolas estarán presentes desafiando a la luna en su perigeo y retando al sol multifocal de la noche. Españolas todas las enseñas. De Madrid. De Cataluña. ¿Y las del Estado? Sí, las de España. En un bando. La unión drapeada no será posible. Los catalanistas reclamarán su pedazo de tela coloreada y los anticatalanistas esgrimirán la bicolor en oposición a la anterior. Como si la rojigualda fuera de unos y no de todos.
El rojerío abroncará la entrada de los reyes de España en el palco de honor. La riqueza cultural de España se hace trizas en la barbarie de la pobreza de los sentimientos más cavernarios. Mi tribu contra la tuya. Mi banda contra tu mafia. Mi escudo contra tu pendón. El estandarte regional por encima del símbolo de la nación. Todo vale en España.
En Portugal, deben mamar leche de otra farmacéutica o de teta distinta. O en Inglaterra. O en Camerún. En esos países, la bandera de la nación es el orgullo de todos. En España, blasón de unos y baldón de otros. Somos diferentes.
En tanto esto ocurre, las televisiones mutilarán imágenes desconsoladoras, censurarán expresiones que perturben, maquillarán gritos políticamente incorrectos. Los dirigentes de este país querrán, así, simular, como en el franquismo, que lo oficial es lo que se deja ver y se permite escuchar. Los televidentes nos regocijaremos con el estruendoso clamor del himno nacional. Los pitos y las broncas nunca se produjeron. Cosa de la canalla derechista.
Al final, unos saborearán el triunfo dulce y otros tragarán la quina úrica. Unos y otros conmemorarán la dimensión del desencuentro. Al final, todo se reduce a computar el número de víctimas. Las victorias pírricas, ya se sabe. Ganancia de buitres.
Un saludo.
EL GALLO CANTÓ
Tres veces. Tres traiciones. El gallo. Evangelio de Lucas: Mujer, no le conozco. Hombre, no lo soy. No sé lo que dices. El gallo cantó. El Señor se volvió y miró a Pedro. Antes que el gallo cante hoy, me negarás tres veces. Después, lloró.
La lágrima es la compañera penosa del traidor. Doble moral. Apariencia simple. Publio Cornelio Escipión se sentía el hombre más poderoso del mundo, pero también el más traicionado. El espolón de la deslealtad se empluma en la ingratitud del más renegado Judas, pero calza la palabra fácil del Pedro indigno.
Hasta cuándo. Brutus. Tú también, hijo mío. La daga hendió el pecho de César. El mismo Julio que decía amar la traición pero odiar al traidor. Sancho de Castilla murió víctima de Bellido Dolfos, hijo de Dolfos Bellido. Judas y Pedro negaron a su Maestro. Reos de miseria. Treinta monedas de plata sirvieron al Iscariote para comprar un carcañal. No le bastaron para asfixiar su felonía en el árbol de la muerte. El gallo cantó. Siguió cantando.
Los días de la pasión quedaron en el recuerdo de la venganza. La mala ralea en todas las familias hace nido. El cainismo del asesino se gesta en la inocencia del Abel más confiado. A veces, el desleal remata a la aurora. En ocasiones, vilipendia a señá María y a señó José. Llegado el turno, de la familia caída hace leña. Se ampara en la fuerza del rico y al poder se pliega en pos de remanso servil. Sonrisa fingida que delata la hipocresía de su alma y la perversión de su carácter. Nacido para engañar. El gallo.
Rousseau señalaba que el odio y la traición buscan dónde esconder el velo uniforme y pérfido de la cortesía. Entre Felipe V y Fernando VII, la felonía dejó frutos envenenados. El nacimiento del segundo hijo viene a destronar al príncipe. Cuando el rey engendra a cuatro vástagos, el último lleva bajo el brazo la guadaña de la parca. O reina él o él reina. La muerte del padre consolará su ausencia en vida. Héroe de día. Cruella de Vil nocturna.
El gallo sufrirá en su carne el aguijón de la abeja. El tiempo coloca al dominante bajo la férula de su propia purulencia vital. A cada cerdo, su sanmartín. El ciclo de la vida se hace dialéctica del juicio final.
Un saludo.
EDUCACIÓN Y ENCINAS
El señor Gutiérrez Encinas es un caso de trepa digno de estudio. En su condición política, cómo si no, de Delegado de Educación de Huelva, recibió pública reprobación como autor de un enchufe, nunca desmentido con pruebas, a la hija de la entonces vicepresidente de la Diputación de Huelva.
Si el enchufismo comporta toneladas de arbitrariedad, la cual está explícitamente prohibida en nuestro ordenamiento jurídico, el señor Encinas actuó infringiendo la ley. Lo hizo a sabiendas. Cosa distinta es que prevaricara. El problema de Encinas es el mismo que se destapa con profusión creciente en el caso de los chanchullos de los expedientes de regulación de empleo. El problema es de desigualdad y, sobre todo, de discriminación. Aquí entra el que quiera el señor Encinas. De la misma forma que el intruso afectado se beneficia por obra y parte del señor Guerrero. El requisito, pertenecer al partido y, en su seno, dar muestras notorias de mansedumbre, disponibilidad y, por supuesto, lealtad perruna.
En alguna ocasión he escrito acerca de la perversión legal, con la consiguiente inseguridad jurídica, que viene desarrollando la Junta psoecialista de Andalucía. En este contexto, la similitud de determinadas actuaciones con rasgos de comportamiento mafioso, llama a capítulo a la sociedad toda e invoca a reflexión a la ciudadanía en general. Los letrados de la Junta de Andalucía tienen el deber de servir a la legalidad que caracteriza a la Administración Pública. Mas no deben convertirse en defensores del jefe de turno del hampa. Tal parece deducirse de algunas inervenciones de algunos de estos abogados, más proclives a granjearse la amistad de los cargos públicos que propensos a defender los derechos de los administrados. He dicho, y reitero, que ciertos funcionarios, de riquísimo y ejemplar curriculum profesional, son excluidos de procesos selectivos abiertos, por el mero hecho de no ser parte de la banda o por miedo a que, una vez dentro, se atrevan a limpiar la basura que algunos han ido acumulando bajo expedientes y en los sótanos de la institución.
En lo que al señor Encinas respecta, la posición de algún juez ilustra lo que el poder judicial no debe ser. En vez de controlar a la Administración, la escolta y la ampara. Juez que, curiosamente, no accedió a la judicatura mediante oposición, sino por el cuarto turno, y que, oh casualidad, pudo ejercer antaño como abogado próximo al partido socialista. No se explica, si no, que a la vista de documentos irrebatibles y de testimonios acreditados, no haya puesto en su sitio al referido cargo público y, lejos de ello, le permite seguir abusando de su puesto de privilegio para, con toda la malevolencia que dios nunca le otorgó, seguir discriminando a quien a él le salga de su sillón de la calle sevillana de Vizarrón.
Los derechos fundamentales son objeto de vituperio constante por parte del señor Encinas y de sus adláteres. En Andalucía, desde hace treinta años, no hay discusión sobre acto ilegal realizado por dirigentes de este partido político. No cabe discrepancia ya que, en tan largo período de tiempo, únicamente esta formación ha tenido el poder ejecutivo (gobernar es cosa bien distinta, casi antitética) en nuestra Comunidad Autónoma.
Este artículo no pretende sino hacer reflexionar a los jueces de lo Contencioso sobre la verosimilitud de este lema no escrito y, de ser incierto, inexacto o falso, sería muy oportuno que se publicaran estadísticas que lo desmintieran. De no hacerse, se daría cuerda a un rumor tan extendido que pondría en entredicho la imparcialidad del poder judicial. De igual manera, el articulista persigue poner sobre el tapete de la argumentación jurídica cómo en una democracia, la facultad de autotutela que poseen las Administraciones Públicas puede pervertirse hasta devenir una auténtica navaja de filo cortante. ¿Por qué? Porque las Administraciones vulneran, una y otra vez, la legislación y lesionan los derechos de los administrados, que apenas si pueden patalear, quejarse con amargura y aguantarse, porque el acceso a la vía judicial es, además de inadmisiblemente lento, muy costoso para los bolsillos. Reproduzco las palabras de un conocido Secretario General de un Organismo público provincial, cuyo nombre omito porque no poseo la grabación audiovisual que me permita mencionarlo: "déjalos que recurran, ya se cansarán".
¿Qué solución cabe? En primer lugar, que los jueces prueben que el mencionado lema es incierto o falso; así, se avanzará en los derechos fundamentales de igualdad, seguridad jurídica y no indefensión; en consecuencia, se advertirá a los administradores de lo público que el fallo judicial contendrá, además del reproche jurídico que concierna, la satisfacción económica de rigor. Se contribuirá, en suma, a reducir las demandas ante la jurisdicción contenciosa en tanto se disuadirá a las partes de reclamar asuntos de dudosa fundamentación. En segundo lugar, a los responsables máximos de los organismos públicos, en cuanto deberán poner en marcha la "acción de regreso" mediante la cual reclamarán a los funcionarios indiligentes, malévolos o temerarios la responsabilidad a que haya lugar. Así, estos instructores pasarán a ser instruidos y ellos mismos exigirán a quienes instruyan sus procedimientos, el rigor que ellos despreciaron.
Estos problemas tienen una solución sencilla y segura: despedir a todos los políticos corruptos (por acción u omisión) que hacen de su capa un sayo en puestos de tanta importancia; en su lugar, situar a funcionarios capaces, competentes, honrados.
Un saludo.
SANTA INDIGNACIÓN
Malos tiempos para la lirica. La poesía, en general, no halla hueco en el predominio del macizo. Las paredes del edificio de la sinrazón no dejan resquicio a la más fina saetera. La luz, puertas afuera. En el interior, la oscuridad que fortalece el arcano. El secreto se reserva en la cripta. Se conoce su existencia pero se ignora su sustancia. Se especula sobre su contenido mas el código se entierra en el misterio. No cabe sino la elegía. Llanto y plañido. Lamento.
La búsqueda de otro 11-m. El 22-M pide paso. El pueblo reivindica un cambio. Tanto tiempo en el hedor amenaza gravemente la salud. En el submundo de las moscas, de las cucarachas y de las ratas, la pestilencia es el alimento. No es posible la supervivencia de estos animalitos de la inmundicia en territorios de limpieza, de claridad y de virtud. Las elecciones municipales arrastran vientos luminosos. Sin embargo, el poder levanta los puentes del cambio, inunda los fosos de la segregación, dispone los cañones de la muerte y lanza soflamas de resistencia contra la ciudadanía.
Los españoles quieren un escenario distinto. Harta la mayoría de golfos hambrientos de poder y huérfanos de vergüenza. La sede parlamentaria se ha convertido en mercado de votos que prostituye el valor de la palabra. El Gobierno ejerce como dictadura por más que haya tatuado en su frente la democracia que le repugna. Y la justicia... Ah, la justicia. Murió. Ella solita. No obstante, entre todos la asesinaron. La columna vertebral de una sociedad cayó en las redes del Ejecutivo. La eterna aspiración del tirano fue ser juez y parte. La manipulación de los medios extremos viene anunciada en la esquela que se publica en el obituario. Rubalcaba maneja el látigo del amedrentamiento sistemático escoltado por magistrados afines y compinchados policías. El sueño del biministro Belloch se hace realidad. Don Alfreddo ha estrenado un escenario largamente estudiado. El fragor de la porra se atempera en la puñeta de la toga. La igualdad ante la ley se repite con la monótona regularidad de la oración insensible y mecánica.
Jueces para la democracia se instala un chiringuito en la feria de las turbaciones más exaltadas. La democracia, dicen, requiere mecanismos asociativos para que la ley triunfe plena. José Antonio Alonso se instituye mesías del movimiento fascista que confunde la democracia con su justicia y de su justicia única pretende hacer norma plural. Oxímoron inaceptable. El punzón romo no puede ser afilado. Como el pensamiento único jamás engendrará libertad de expresión. Los jueces para la democracia expulsa del concepto a los que no se dejan enredar en la tela de araña de su demagogia. El instante interminable es una falacia limitada por la lógica y amplificada por la literatura. El momento, eso sí, puede cercenar una vida y la eternidad se abre paso en ese efímero segundo.
La desesperanza se adueña. La fe busca refugio en lo clandestino. La incredulidad juega una partida de naipes en los comedores sociales. El auxilio social compite con las superficies de delicatessen. El poder rechaza a la justicia. La masa todo lo acapara. No se distingue, en el cáncer, el foco principal. La enfermedad del cangrejo avanza porque nadie quiere revisar el origen de la misma. El cuerpo físico sufre la tara del cuerpo social. Los jueces se reúnen en banderías de derecha y de izquierda. La lectura del Quijote admite traducción e interpretaciones. La ley se ejecuta en función de traiciones y de exégesis. Los medios extremos beben las aguas turbias del Gobierno. Turbias pero plácidas. Importa sobre todo la ausencia de esfuerzo aunque la potabilidad del líquido sea dudosa. Como perros sedientos, se abalanzan para recoger la dádiva del amo. Como hienas rodean la presa que les señala el magistrado venal.
El once de marzo se duplica en el veintidós de mayo. La gente se conforma con poder votar en paz. Sin amenazas. Sin atentados. Sin extorsiones. Sin pistoleros. Sin rufianes. En paz. Con dignidad. Que la santa indignación advenga si la fiesta electoral deviene funeral democrático. Entonces, la estabilidad será completa. El cementerio está lleno de indignados. Y de indignos.
Un saludo.
TROITIÑO
Los prolegómenos del 22 de mayo se presentan moviditos. Suceso tantas veces anunciado. La izquierdilla izquierdona izquierducha no está dispuesta a rendirse sin presentar la batalla del atentado. Con bombas o sin bombas. La fukushima radiactiva de la inseguridad jurídica está en marcha. Más que fukushima, un chernobil en toda regla. La fuga de Troitiño es peor que un escape de plutonio enriquecido. La justicia tiene que ver con la desaparición del etarra. El Gobierno tendrá que explicar su huida.
Mayor Oreja es el oráculo viviente en materia de terrorismo. Lo ve venir desde lejos. El que Trillo pida ahora la apertura de una investigación y la consiguiente depuración de responsabilidades, viene a indicar la solvencia entre uno y otro políticos del PP. El primero, firme como la roca y acertado como el misil. El segundo, preñado de contradicciones entre su quiero y no puedo. La Audiencia nacional, en el meollo del asunto. Si los jueces españoles son como los que han puesto en libertad a un asesino sanguinario, mejor nos vamos a la Argentina de Videla. Si el subgobierno de Zapatero se parece tanto al de Gadafi, es preferible vivir en el país norteafricano. Al menos, sabremos a qué atenernos. En la Argentina de la dictadura criminal o en el Chile de Pinochet, se sabía con quiénes nos la jugábamos. Lo mismo que en la Libia del otrora amigo de Occidente. Pero en la España de los fascistas que rigen el país, nunca se tiene el convencimiento de la estabilidad política ni, mucho menos, de la certidumbre moral.
Repugnante la actuación de la justicia y macabro el argumentario de don Alfreddo. Al cabo, la mafia batasuna impone sus tesis. Sortu, Bildu o la madre que parió a los cobardes terroristas y a los indecentes gobernantes que ante ellos se pliegan. Vamos a padecer el terror etarra porque el subgobierno necesita distraer el paro parón cara a las inminentes elecciones municipales. Telones de humo cubren el problema del desempleo atroz. Los españoles votarán en medio del incendio provocado por pirómanos desventurados a fin de que el viento se lleve el recuerdo de la miseria que padecen cinco millones de españoles.
Trillo se pierde en la mesura de su torpe recorrido político. El PP no puede dejar en manos de tan melifluo personaje la pesada carga de oponerse al pérfido Rubalcaba y a su cohorte de policías entregados. Los abertzales, encantados de conocerse y de saludar a tan desdichado vicepresidente. Hoy consiguen una sentencia favorable. Mañana, si se retractan de la misma, el pájaro habrá volado lo suficiente para estar fuera del alcance de los cazadores inadvertidos. En tanto, las actas de la muerte se cumplen de manera inexorable.
Absoluta vergüenza judicial. Así ha llamado el presidente de una asociación de víctimas el luctuoso hecho de la excarcelación de Troitiño. Más alto se puede decir. Más claro, es difícil. En cualquier caso, me permito matizar lo del error o lo de la negligencia. El error, de haberlo, sería tan superable como el de preguntar a un vecino dónde se halla la farmacia de la esquina. La negligencia, dolosa. No cabe en la cabeza que unos profesionales de la sabiduría jurídica de los de la Audiencia Nacional incurran en indiligencia tamaña. Mientras, Troitiño mira al cielo y realiza cumplido corte de mangas a los muertos que él asesinó. Al tiempo, lanza un guiño cómplice a los vivos que él mantuvo. De Juana Chaos y Josu Ternera disfrutan del paraíso de libertad que ellos negaron a sus asesinados.
Zapatero vegeta sin que el rencor disminuya su atormentado cerebro de maldirigente envilecido por el poder. Espera el milagro traicionero de un nuevo Atocha. Con tal de demostrar que lo suyo es culpa del mundo, el diluvio universal que ahogue a España. Troitiño es una tormenta que preludia lo que él anhela. Muchos Troitiños sembrarán el caos. Entonces, las elecciones tendrán un ganador distinto al que las encuestas preconizan. Adiós, Troitiño. Adiós.
Un saludo.
EL NEOTRIPARTITO
El tripartito catalán que mangoneó el cordobés más catalán de conveniencia que pensarse pueda, llevó la ruina a Cataluña y, de paso, llenó de vergüenza al partido psoecialista. Montilla y Zapatero montaron un teatrillo, quasi porno en el ejercicio político, que espanta a los españoles más pacientes y respetuosos. Así las cosas, las elecciones autonómicas en la región noreste de España cosecharon los votos que merecían semejantes sembradores de discordias. Dejar el gobierno de una comunidad tan próspera y libre, tan culta y rica, como la que parió a Dalí, es una temeridad que obliga a un drástico cambio de rumbo político si se quiere que el patrimonio de España en aquel territorio permanezca indemne. Artur Mas, el hombre, tratará de arreglar el destrozo causado por Carod, Saura y compañía de aprovechados, con la cooperación necesaria de ese héroe de la destrucción que todavía okupa, en precario, el palacio de La Moncloa.
Con ser nefanda aquella tropa tricéfala, la fealdad de su imagen puede tener continuidad en una nueva reedición de aquella película de miedo. Una segunda parte que hará buena a la filmación original. La producción del nuevo espectáculo corre a cargo de los presupuestos públicos del Estado, los cuales, a su vez, se financian con el esfuerzo fiscal de los españoles que, aún, disponen de puesto de trabajo. La dirección del peplum descansará en don Alfreddo, el faisán etarrero, la negra araña que describiera Blasco, el físico sin meta, el hombre del Gal. Para actores, se manejan varios. No importan tanto los que se ofrecen como quienes los postulan. Así, del casting saldrán, por narices, un cercano a Urkullu y un próximo a Artur. Tres en uno. Como el spray desatascador. Todo está presto como plan B si falla el plan A de dinamitar las elecciones generales. Las municipales del 22-M encenderán la luz roja de la alarma.
La pérdida de poder será para el Psoe un Gólgota inasumible. Caifás se encarna en Bono, Pilatos será representado por Gallardón y Herodes volverá a ser el rol de Zapatero. Ni uno solo de los nacidos escapará a la espada del asesino. No cabe más rey que el que está. Ni otro reino que el del Psoe. Qué será de la corrupción si los jerifaltes del partido gubernamental pierden su influencia, su dinero y su poder. La negrura de la respuesta se blanquea en la cal viva con que enterraron a Lasa y Zabala. En el mismo ácido corrosivo que elimina restos y anula vestigios acusadores.
Todo está planificado al milímetro. El neo tripartito mantiene su acuerdo de mínimos sin máximos y de máximos sin mínimos. Si fuere preciso, ahí está Caio Lara, con la connivencia de Toxo y Méndez, para apuntalar la arquitectura invadida por la aluminosis. Izquierda Unida se unirá al festín del fraude electoral y al ágape de la estafa a la democracia. En la suplencia, Coalición Canaria aguarda la parte del banquete que mejor gratifique la memez de sus dirigentes.
Si el Partido Popular no obtiene mayoría absoluta, fíjense bien, absoluta, en España es posible hasta el heptapartito. Los antiespañolistas participarán, con las acciones que el recuento de los votos les proporcione, en la destrucción de la Nación y en el aniquilamiento del Estado. A ciencia cierta. Liderados por los psoecialistas más infames, España pasará a ser pasto de los enemigos internos más acérrimos. Fundamentalistas de izquierducha española y de derechona regionalista manejan los hilos del títere constitucional que pretenden exhibir. Ya lo intentó Felipe González tras su una leche de “dulce derrota” de 1996. Aznar fue más listo. Y más contundente.
La historia no se repite. Las actitudes de los políticos, sí porque la reincidencia del delincuente entra en la dialéctica de la ambición más sórdida. El neo tripartito, ampliable hasta la totalidad del espectro parlamentario excluido el PP, ya echó las redes al lago. Sabe que el pueblo español está escaso de fuerzas para oponerse tumultuariamente a tanta mafia. El tsunami de la rebelión se queda, a lo sumo, en manifestaciones domésticas de indignación. Nada que no sea fácilmente reprimible. El Psoe y sus aliados saben que si el partido de Rajoy llega al Gobierno, la destrucción de España se frenará de raíz. Y eso es insoportable para aquellos antipatriotas fascistas que conceptúan a la nación española como discutida y discutible.
El nuevo once de marzo puede que no se cobre víctimas físicas. Lo que sí es seguro es que, de perpetrarse el casting de la película que se cita, la muerta será la democracia. Tan joven y ahí la tienen, violada por quienes se les cae la lengua de decir defenderla. Los cínicos y los hipócritas hallan su caldo de cultivo en el sarcófago de su propia glotis. O el PP obtiene la mayoría absoluta, o los que creemos en una España plural y diversa, nos tragaremos el sapo de una república cantonalista y bananera. A su frente, los golfos del casting y de la dirección.
Un saludo.
CUATRO PERRAS
Dicen que la verdad es patrimonio de los niños y de los muy ebrios. Dicen. El subconsciente nos juega con frecuencia muy malas pasadas. No podemos controlar nuestros sueños y, antes dormidos que durmiendo, exhibimos pensamientos y palabras que jamás nos atreveríamos a manifestar en pleno uso de nuestra razón. En sus primeros escritos, Freud utilizó el término como sinónimo de incosciente, si bien optó por abandonarlo a fin de evitar equívocos. En cualquier caso, la subconsciencia es un estado inferior de la conciencia psicológica en el que no se da cuenta al individuo de sus propias percepciones, bien por su poca intensidad, bien por su escasa duración.
El niño, el borracho o el subconsciente han puesto en evidencia al Psoe. Desde dentro. Del interior del propio partido/secta ha surgido la noticia. El Psoe de Écija quiere defender a Chaves y, para este amparo, mejor la indiferencia. Alguno de los pensadores eximios del partido no saben cómo diluir el aceite en el agua y no se les ocurre mejor forma de negar la corrupción... que admitiéndola. La admiten y, a continuación, la desvaloran porque, total, son cuatro perras. Clamoroso el mensaje. Insigne el mensajero. Arte a raudales. Tanto ruido con los ERES por cuatro perras gordas. Millones de euros son perras gordas para estos malhechores de la palabra. Millones de euros. Para eso, justifica el Einstein sin física, se ha hartado de trabajar por Andalucía. Ya está. Se pilló las manos y se quemó la lengua. Toda una confesión de culpabilidad que, de inmediato, rechazarán los bomberos insultones contratados por el partido.
La moral del “twitero” señala un antes y un después. Antes, se reprobaba cualquier tipo de mangoneo. Después, se acepta dada la poca cuantía del convoluto. Unas perras. El principio que rige el comportamiento de estos individuos debe hallarse en embrión. Si así se muestra antes de nacer, mejor contacten con Aído y con Pajín, a ver si entrambas son capaces de modificar el feto antes del parto. Aborto, no. Modificación del nasciturus, sí. De lo contrario, alumbrada la criatura, la moral social será la tumba de la ética. El robo se privilegia y la democracia se prostituye definitivamente. Sinvergüenza. Sinvergüenzas.
La contraofensiva del golfo no se hace esperar. Ellos no han dicho ni escrito eso. Faltara más. Algún hacker sin escrúpulos. Como Aznar, que defiende a Gadafi. No tienen remedio. No cabe solución. Cuatro perras, refutan, mientras la heroína Ayala se atreve a vislumbrar presuntos delitos de tráfico de influencias, prevaricación y malversación de caudales públicos. La dignidad de la magistrada es la coronación de la justicia. La indignidad del Psoe se instituye, una vez más, como sumidero de las inmundicias más despreciables.
Cuatro perras. Cuando yo, niño, una perra gorda era la décima parte de una peseta. Con ella, podíamos comprar, acaso, un pequeño citrato regaliz con el que distraíamos el hambre, endulzábamos la hiel de tiempos tan precarios y ennegrecíamos nuestras bocas para disgusto de las madres. Con cuatro perras, menos de dos reales, a lo mejor podíamos adquirir una careta de cartón con gomilla. Nos tapábamos la cara para asustarnos en los juegos. Estos psoecialistas de Écija no precisan careta. Tienen la cara tan dura y tan negra el alma, que en el país de los cinco millones de desempleados, llaman céntimos a cantidades astronómicas de dinero. Con ellas, se podría combatir el paro y sacar de la ruina a la economía andaluza.
La ruina, sin embargo, persiste. Se mantendrá mientras nuestra Comunidad siga en manos de mequetrefes políticos como los relatados. Cuatro perras no daba yo por su conciencia. No la tienen.
Un saludo.
CUI PRODEST
Va de latinismos. Si ustedes quieren, de latinajos. A gusto del lector. El cui prodest es una expresión indispensable. Más que resumir, sintetiza todo un sentido. Resulta tan definidora como el sine qua non. Cui prodest. Quién se beneficia. Es todo un principio del Derecho Romano que insta a preguntarse sobre el autor de una acción no esclarecida. Séneca escribía en su Medea: “aquel a quien aprovecha el crimen es quien lo ha cometido”.
Las horas se muestran largas. Los días, interminables. El comienzo de la campaña electoral, infinito se antoja. El veintidós de mayo, inalcanzable. No hay paz. La seguridad nos ha abandonado. La ciudadanía vaga perdida entre surcos de ignorancia y desfiladeros de mentiras. La fiesta democrática se ahoga en el diluvio que atenazó la salida de los desfiles procesionales. Maese Blanco, el organista de Ferraz, desempolva viejas canciones mientras urde dramáticas intrigas. El picaruelo Mario Jiménez porta el maletín vacío de un Griñán desequilibrado. Don Manué, el vice que antes fue virrey, luce la escarapela del allons enfants de ma famille. Zarrías, el mentor de la madre de sus adversarios, anda entre el mepongoymequito el mostacho.
La cosa va muy mal para los pedestres campeones de la política barriobajera del Psoe andaluz. El miedo tiene petrificados sus cuerpos, mas no sus lenguas. El porrazo se adivina de época. Tanta basura acumulada tiene eso: que los gusanos acaban devorando a los adanes churretosos. De pronto, la alarma. Cornetín de apariencia. En pocos minutos, todos limpian. Sin embargo, no saben. Empercuden. Demasiada mugre. Las orugas de la corrupción extienden su territorio por los rincones más pequeños de la geografía del partido. La Administración se ha convertido en lodazal intransitable. Los clientes abren el pico en demanda de una ración mayor. Los satisfechos siguen alabando al maître. Los frustrados escupen rosarios de delación. Aquél se forró. Su amigo se hinchó. El hermano se atiborró. Los hijos se hartaron. La parentela se envolvió en tapices goyescos. Poca carne para bandada de pájaros insaciables.
Parar las elecciones. Torpedear al buque insignia del PP. Violentar las calles. Provocar conflictos. Descubrir insidias internas. Alentar disensiones. Beneficiar al partido de ZP. La consigna pasa por disuadir y por sobornar. Crispar y ofender. Incendiar y destruir.
Las formas se impondrán sobre el fondo. Los reptiles se sortean haciéndolos parecer dibujos animados. Las sentencias de los jueces infames se apoyan en formas que evitan conocer la justicia material. Lo arbitrario aplasta a lo discrecional y destierra a lo tasado. Frente a la justicia, barreras. Contra Alaya, Anticorrupción. Frente a ley, injusticia. Mil excusas. La mentira es válida si, al cabo, se conserva el trono de la podredumbre.
La ingeniería conductual puede ser una solución a los actos violentos. La violencia física y verbal domina a la sociedad española. Los rectores institucionales no son ajenos a los efectos perversos de la misma. Se benefician de ella por más que la condenen. Boca chica manifiesta delito enorme. Medea lo expresó con la maestría del sabio. El autor material es el que se aprovecha del crimen. Sigan la pista de los medios. Hallarán al culpable del desastre. El móvil es el poder y el dinero. El criminal es quien a ellos se aferra. Le va la vida en el intento. La vida.
Un saludo.
BANDARRAS
El señor Rubalcaba es vicepresidente primero del Gobierno. El primero. También figura en el organigrama monclovita como Ministro del Interior. Ministro. En esta línea de acaparamiento de cargos, ya se sabe, quien mucho abarca, poco aprieta. El hombre anda más preocupado por el futuro de su persona y por el de su partido. No es para menos. Basta echar una mirada a los titulares de la prensa, para comprender que es difícil hacerlo peor. No obstante, están en ello.
Experto en mentiras y perito en mendacidad, Rubalcaba consolida el extendido brocardo de que las estadísticas mienten. En efecto. Los datos que se ofrecen son tan falsos como el propio diputado en relación al escándalo del faisán. En este sentido, llama poderosamente la atención el mensaje acerca de los delitos comunes cometidos en España durante el último año. Que han disminuido, dicen. Dice. Propala. Infunde. Mentira abyecta.
Las bandas delictivas organizadas aumentan sin cesar. Los asaltos a negocios de todo tipo, viviendas, y patrimonio en general, son continuos, constantes, pertinaces y no tienen fin. La propiedad corre el riesgo de perder su carácter privado. La impunidad con que los ladrones asaltan casas, roban coches, sustraen materiales y perpetran todo tipo de barrabasadas, constituye motivo de ánimo para los facinerosos y causa de hastío para las personas honradas. Ni ventanas con barrotes ni puertas metálicas ni alarmas instaladas hacen desistir a los amigos de lo ajeno de sus malévolos fines. Los medios recogen, de tarde en tarde, el estado calamitoso de la cuestión. Las Fuerzas de Seguridad del Estado se ven impotentes para cortar la sangría. Los agentes de la autoridad son pocos y mal pagados. Disponen de medios insuficientes para controlar unas poblaciones en aumento. Hoy detienen a un grupo y mañana el juez los pone en libertad. Así está la cosa. Rubalcaba, en cambio, nos vende cifras insoportablemente manipuladas.
En Huelva, los campos son punto de atracción de inmigrantes. Hasta el inicio del verano, las localidades freseras contemplan un espectáculo grandioso. Millares de ciudadanos extranjeros pueblan las vecindades y aportan a la población autóctona un paisaje multiétnico especialmente colorista y humano. Son inmigrantes que contribuyen a crear riqueza. Gente de bien que busca fuera de sus países lo que no encuentran en su lugar de origen. Juventud honrada que se abre camino en tierra a veces hostil. Entre ellos, confundidos como serpientes, se infiltran las bandas. La golfería no tiene nacionalidad. La organización mafiosa no es patrimonio del hampa neoyorquino ni de la cosa nostra. Se ubica allí donde el Estado es un coladero y donde el Derecho se torció pronto. Estas bandas saquean. No se limitan a allanar moradas. Penetran en las casas empleando la fuerza y, ya dentro, desvalijan, saquean, arrasan y destruyen.
De Almonte a Lepe pasando por Moguer o Palos. La razzia no deja títere con cabeza. Un amigo me comentaba que, en los tres últimos meses, le han robado dos vehículos. Uno de ellos, apareció calcinado, seguramente para no dejar huella. El otro fue recuperado por la policía en condiciones exclusivas para su transporte en camión-grúa. En el plazo de días, su casa de campo ha sido violentada en dos ocasiones. Las urbanizaciones vecinas no han escapado al horror. Los amigos de lo ajeno están haciendo las Españas y el agosto. La policía y la Guardia Civil hacen lo que pueden. Y es mucho y bien.
La inseguridad reina en nuestro país. No ya política. Ni siquiera económica. Más allá de la jurídica. Social en todo caso. Personal, siempre. Hoy te roban porque el dueño no está. Hay que dar gracias al Altísimo. La presencia de los propietarios no disuadirá a los bandidos. Apalean y ya está. La vida de los demás importa un comino a estos malhechores. Las cosas están así. Y así deben relatarse. Lo que no se puede admitir es que Rubalcaba engañe tanto. Aparte de timar al pueblo, lo embauca y lo traiciona. Para esto, sería mejor que se uniera a aquéllos. Nos saldría más barato. Y la defensa, mejor. Dónde estamos llegando. Bandas. Armadas. Desalmadas.
Un saludo.
UNA DE CALLOS
El Servicio Andaluz de Empleo (en adelante, SAE) debe tener las espaldas muy cubiertas con la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (en adelante, FAFFE). Muy cubiertas. Una de las medidas del SAE para crear empleo es lo que estos cerebros de la creación de riqueza denominan "Actuaciones Territoriales Integrales Preferentes para el Empleo" (en adelante, ATIPEs) que persiguen el equilibrio y la solidaridad entre los territorios. El equilibrio del subsuelo y la solidaridad del hampa. Panda granujas.
Así que ya tenemos el SAE, el FAFFE y las ATIPEs. A ellas hay que incorporar lo que se llama Dirección de Desarrollo Territorial (en adelante, DDT). No confundan, por favor, con el insecticida. La DDT no mata insectos. Ilusiones, sin duda. La saga de los directivos se perpetúa a lo largo de la geografía andaluza. Aquí, mi hermano. Alli, mi cuñada. En Jaén, quien yo me sé. Eso sí, todos participan del socialismo más rastrero. Tienen de socialistas lo que Mario Jiménez de rumano. ¿O no?
SAE, FAFFE, ATIPEs, DDT, MEMTA, PROTEJA. Siglas para hartarse de reir si no fuera por el llanto amargo de miles de desempleados andaluces. Siglas tras las cuales se escudan multitud de enchufados para reirse, con disimulo calculado, de las probabilidades de encontrar un empleo en nuestra Comunidad. Siglas que no tapan el mundo de nepotes y parientes que se cuelan entre ellas. Siglas. Siglos de dominación de unos pocos y de arrinconamiento de muchos. Hasta cuándo.
Empleo, no. Formación a base de cursos de la señorita Pepis, sí. Caminamos hacia el 40% de paro en la Andalucía del subsidio conCHAVESista y del amparo GRIÑANero. Son los modelos de la España zapateril. Mientras esto ocurre, unos cuantos chupan del bote. Y chupan. Y chupan... ¡Pena de país! Por si fuera poco, España bate el record más negativo de su historia: cinco millones de personas sin trabajo. Gracias a ZP y su troupe. Qué grandes. Cuánto callo.
Un saludo.





