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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ACTUALIDAD POLÍTICA NACIONAL Y REGIONAL

YO NO HAGO HUELGA. ¿Y VD.?

 

 Ni piquetes ni la madre que los parió. No hago huelga. La cosa está como para saraos. Seis millones de parados se escandalizan por ello. Los convocantes del 29-M, no conformes con el estropicio en el empleo, quieren humillarlos un día más. Es que tienen la sensibilidad de las hienas.

 

No hago huelga. El país no puede soportar más lastre. Toxo y Méndez son los comandantes de un ejército de mercenarios que cobran del Estado y sirven a los sindicatos. Tiene narices. Los críticos con la oligarquía de la tierra y del capital se despachan a gusto con el caciquismo de los liberados. Si es que no son más fascistas porque no se entrenan. A punto de echar el cierre, los demagogos de CC.OO y UGT animan a no invertir. Los consumidores, que no gasten, que se queden en casita porque a los trabajadores de los pequeños comercios y de las grandes superficies les sobra el dinero. Hoy no venden, mañana no cobran.

 

Eso sí, desde bien temprano, los bares abiertos. Que no les falte un café con tostada y un pucherito a los piqueteros. Bote de pintura en derecha y atascador de cerraduras en izquierda, los representantes de la minoría se erigen en arquitectos del descontrol. Habrán ensayado la pose de la foto en el cortinglés. Cierran unos minutos las persianas metálicas, y perpetuada la imagen, hala, a abrir que ya han cumplido. Viven de estadísticas y nos matan con datos falsos. Tienen respuestas para las censuras y no preguntan a nadie. Les viene en gana decretar un paro en el país del desempleo.

 

No hago huelga. Sí pido respeto. Para aquellos que les sale del alma ir a trabajar. Para quienes disienten de actos violentos y bronquistas. Para los que se atreven a desafiar a los matones de esquina. Para los que llaman esquiroles. Por supuesto, para los huelguistas de buena fe y actitud pacífica. Un país es libre si todos ejercitan sus derechos en paz.

 

Pero yo no hago huelga. Si me quieren dar una paliza o pegarme un tiro, ya saben dónde me encuentran. Después de vivir mis primeros veinticinco años de vida en la dictadura, los totalitarios de aquellas fechas nada tienen que envidiar de los soviéticos que se declaran demócratas. Una leche de demócratas. Estalinistas de tomo y lomo.

 

Así que, ya saben, por si no lo he dicho, que yo no hago huelga. Porque no me sale de mi Constitución.

 

Un saludo.

EL BARCO QUE SE HUNDE

 

 El alcalde de Marinaleda no es un sujeto típico. Es todo un arquetipo decimonónico insertado en la era de los mega y de los bytes. El mismísimo McLuhan se pensaría su tesis de la aldea global si hubiera conocido a este personaje. Estrafalario no tanto por el aparente desaliño de su vestido campesino como por su extravagante modo de pensar. Extravagancia que, por otra parte, encumbra su coherencia política por extraña, desacostumbrada y peculiar que se nos antoje su forma de obrar.

 

El alcalde podrá ofrecer una imagen de otro tiempo. No obstante, lo que me vale es su actitud pública y su aptitud moral. Lejos de preocuparme por su vida privada, penetro en los comportamientos de su vida pública. En este sentido, me pregunto sobre su posición acerca de las miles de corruptelas protagonizadas por sus socios de dizque izquierda. Me parece bien que sondee a las bases de IU en torno a un posible Pacto de gobierno con el Psoe de Griñán. Lo que no comparto, e incluso deploro, es que no haya mostrado su contundencia sobre la canallería de los dirigentes responsables de los EREs y otras desvergüenzas del mismo tenor.

 

El señor Sánchez Gordillo puede ser un referente de moralidad, entendida como conformidad de una acción con los preceptos de la moral, y de moral, interpretada como principio que rige su comportamiento individual. Puede serlo. Pero en su esfera de privacidad. Donde ha de serlo es, sin embargo, en el ámbito de lo público que, para eso, es alcalde y parlamentario. Y en este terreno, señoras y señores, lo extravagante o lo estrafalario han de concretarse en denuncias ante los medios y ante los juzgados de lo penal. Al respecto, salvo error o ignorancia por mi parte, el señor alcalde no ha movido un dedo.

 

El regidor de Marinaleda no se chupa el pulgar. Piensa en clave de partido antes que en esencia de comunidad y de pueblo. Si no, a qué preocuparse por las consecuencias adversas de convenir con los compañeros de farra del encarcelado señor Guerrero, exdirector general de Empleo de la Junta de Andalucía. Por qué, entonces, establece condiciones a posteriori al Psoe, que ha perdido las elecciones, y no las impone antes de elevarlos al altar laico de la Junta. Acaso piensa que podemos creer que la política psoecialista dejará el cauce capitalista de décadas para abrazar el comunismo. Venga ya. De perfiles vanos estoy hasta el gorro. De proclamas contra la derecha troglodita, hasta la coronilla. De cinismos palestinoides, hasta las ingles.

 

Si Gordillo pacta con la gentuza que nos ha metido en el pantanal, habrá que decirle que más trigo y menos ideología. Menos lobo, caperucita. Que es difícil dejar de ser comparsa de una banda cuando se la ha parasitado tanto tiempo. Ahí sí valdría lo del agua y el aceite. Ahí sí. Ahí sí valdría lo de repudiar las tetas gordas de una señora en vez de llamarla por su nombre o por su cargo. Ahí sí valdría lo de rechazar la mayoría absoluta. Pero claro, el señor Sánchez Gordillo sabe que el paquebot socialista se hunde y, lejos de subirse en él, a él se adosa. Como una lapa. Siempre puede despegarse y quitarse las pulgas del vecino.

 

El barco se hunde, señor alcalde. Se ponga usted como quiera. Lo malo es que a Andalucía van a terminar de asfixiarla. Y eso, señor Sánchez Gordillo, son palabras mayores.

 

Un saludo.

RE (CORTES) RE (FORMA)

 

 Uno se cansa. De repetir y de escuchar lo mismo. Es una tortura. Que si las encuestas, que si las urnas, que si las comparativas de resultados, que si las acciones, que si los cánticos, que si las amargas victorias y las dulces derrotas. Cantinelas estúpidas que tratan de justificar fracasos y de fomentar el autoengaño.

 

Oiga, que el Pp no va a gobernar en Andalucía. Que jamás lo tuvo tan cerca, pero la miel se quedó en las pituitarias. Ni siquiera se aproximó a los labios. Que Griñán ha sido el perdedor más triunfante que se ha conocido en Andalucía desde que los tribunales respaldaron la subvención de Chaves a su hija. Que los dimes y diretes están muy bien, pero la tozuda realidad no nos consuela de la pesadilla. Alguna vez, los políticos tendrán que reconocer sus errores y las consecuencias de los mismos. Arenas ha cavado su propia tumba política. Cierto es que el hombre se ha desmelenado recorriendo los pueblos. Más cierto, en cambio, que no ha vuelto la vista atrás y no ha querido ver al sabio que se comía las cáscaras que él arrojaba. El Psoe ha mostrado, y demostrado, que su necesidad por conservar el poder era más angustiosa, verídica y auténtica que la que manifestaba el líder de los populares para alcanzarlo al fin. El pueblo andaluz, tan ingenuo como comedido, tan rebelde como vengativo, ha clavado las banderillas negras al toro negro de la reforma laboral.

 

La mentira tiene las patas muy cortas. Los humildes de boquilla enseñan por el espacio interdental la soberbia de su corazón. Ser humilde no es parecerlo. Los psoecialistas lo han interpretado a la perfección. Como actores descomunales que son, han convencido a la parroquia de que la re(forma) de Rajoy lleva aparejada el re(corte) de salarios y pensiones. En cambio, los histriones aficionados han negado en Andalucía lo que sus hermanos de militancia han destinado a España entera. Mira que. Con todo, la cuestión no es que se seduzca, persuada o disuada a los votantes sobre unas intenciones políticas. Nada de eso. El tema es convencer de que las reformas y los recortes son inevitables o no. El PP ha nadado entre el sí español y el no andaluz. Indecisión que invita al engaño. El Psoe ha sido contundente: menos salarios, menos empleos, más recortes, más copago, más calamidades. Pues toma ya: en casa del menesteroso, no más calamidades.

 

La política española de Rajoy debe tener su continuidad en Andalucía. De excepciones, nada. Que sí, que los griñanes y chaves han dejado la hucha vacía y el frigorífico sin un huevo. Que o utilizamos las tijeras o las cuchillos de la miseria nos van a cortar en pedacitos. Que si hay que sumar una cantidad a la que ya pagamos por médico y receta, habrá que hacerlo. Basta de monsergas. Que Andalucía está en la ruina más espantosa porque sus dirigentes la han esquilmado a fondo. Y si esta pandilla de canallas se mantiene en la Junta, sepan a dónde podemos ir a parar. Si la situación es de emergencia nacional, el mensaje electoral ha de ajustarse a la realidad y no al deseo de los votantes. En este contexto, la derrota descansará en la rectitud del que todo lo entrega y la victoria se apoyará en la confianza de un pueblo que comprende el alcance del caos. Paños calientes, ni uno. La política está que arde. Por ello, si hay que reformar, adelante. Y si se debe recortar, hasta el uno o el cero. El pelo crece más fuerte. La política se haría más noble. Los gobernantes dejarían de ser unos “cacho” mentirosos.

 

Un saludo.

SILENCIO, SE RUEGA

 Será se rueda. Se ruega. Se ruega reflexión. Las voces a un lado. Los ecos, a otro. Tiempo de silencio.

Mañana nos jugamos cuatro años de nuestra vida. Un día por más de mil cuatrocientos. Observen. Lean. Escuchen. Palpen. Sientan. Cuántos familiares tiene en el paro. Cómo le afecta el seco grifo de ingresos. Si el enchufismo le ha perjudicado. En qué medida la corrupción le indigna. Qué centros educativos quiso y no pudo. Analice el grado de satisfacción con la  sanidad. Si ha sido víctima de algún atraco o entiende que la seguridad ciudadana deja mucho que desear.

Silencio, se ruega. Mañana, domingo, los andaluces tenemos derecho a votar y disfrutamos de libertad para que lo hagamos sin miedos. Sin condiciones. Sin violencias. Cierren los ojos y miren hacia atrás. Sin cólera pero con rigor.

Busquen en esa memoria frágil que desnuda nuestros recuerdos ingratos. Retraten en su interior las caras de los que nos han gobernado y de los que aspiran a hacerlo. Si recuerdan algún aspecto de sus respectivos programas, compárenlos. En términos absolutos de lo que han hecho y han dejado de hacer, de lo que prometieron e incumplieron, de lo que malversaron o invirtieron con justicia. En términos relativos con las intenciones de cada candidato.

Se ruega silencio. El pueblo decide por sí mismo. Lo mejor de la política es la democracia. Aunque no votemos, optamos por lo que nos parece más adecuado.

Aunque votemos desde la desinformación, porque pagaremos las consecuencias de nuestro yerro. Aunque entendamos la idoneidad de nuestro sufragio, porque la realidad nos hace trizas nuestras previsiones. Acertemos o nos confundamos, vivimos en democracia.

Silencio. Se ruega. Eso sí. Conciencia. Corazón, también. Cerebro, sin duda. Pero si falta conciencia, malo. No sentimos en nuestros estómagos el ruidillo de nuestro interior que nos avisa de que algo no se ajusta a nuestros principios ni a nuestros comportamientos. Ahí sí se manifiesta la moral. Nuestra moral. Ese principio que rige nuestros comportamientos ndividuales. Esa facultad que muchos de nuestros políticos han despreciado porque prefieren un bolso lleno a una limpieza plena.

Tómense la cosa con calma. Salgan y disfruten. De vez en cuando, dediquen un minuto a la intención de su voto. No es sólo asunto suyo. Ni de los suyos. De todos.

 

Un saludo.

DOCENTES A SUS AULAS

 

 Una de las primeras medidas que debe tomar Arenas si, al cabo, triunfa en las elecciones andaluzas, es recortar la nómina de funcionarios. No se precipiten. Me explico. No considero tales a quienes han entrado en la Administración por la puerta falsa. Los miles de personas que se ha colado merced al ojo tuerto y a la vergüenza coja de Griñán y los suyos, deberán salir por donde entraron. Con la misma opacidad e idéntico silencio. Salvo, claro está, quienes hayan superado las pruebas de rigor como son preceptivas en Derecho Administrativo. Sin embargo, el presente artículo no se dirige a ellos. Ni mucho menos. El mensaje se dispara hacia aquellos profesores, de Primaria, Secundaria o del Cuerpo que sea, que dejaron la dureza de las clases para acomodarse en el confort de los despachos. Va por ellos.

 

Dejen a los delegados sindicales en sus tareas de defensa. Su concurso es necesario. Hoy, más que ayer y menos que mañana. No restrinjan sus derechos a no ser que carezcan de los mismos. Que esa es otra. Fuera de este colectivo, todos aquellos docentes que usurpan funciones propias de los empleados públicos de la Administración General, a sus centros. A la escuela, al instituto o a la facultad. Largo. Estos ejecutivillos de pacotilla sembrados como marihuana prohibida, no deben seguir un minuto más en el ejercicio de actividades burocráticas. Si prefieren seguir en esta vida, que opositen a ella con arreglo a las bases de convocatoria de los demás.

 

Cualquier delegación de Educación en Andalucía cuenta, al menos, con cien maestros destinados en oficinas. Desde coordinadores de la leche a asesores del café. De jefes de servicios unipersonales a servidores de jefes dictatoriales. Responsables de bilingüismo enchufista a irresponsables de tecnologías inaplicadas. A ver qué pintan en puestos de administrativos esta caterva de desertores de la tiza. Eso, desertar. Incapaces de satisfacer las necesidades de los alumnos, se complacen en satisfacer las propias. Ineptos y desvergonzados. Hace años que no se acercan por los centros pero lustros que no pisan una clase. Se acabó el chollo. A recuperar los destinos.

 

En cuanto a los delegados provinciales de las distintas Consejerías, de vuelta a la realidad. Como figuras decorativas, son jarrones malos de tiendas baratuchas. Como comisarios políticos, inicuos ejemplos de épocas de derroche. Como gestores, nulidades andantes que circulan en coches oficiales y chófer de confianza y cuestan un ojo de la cara al erario. A sus puestos de trabajo. Si los tienen. En caso contrario, a comerse la cola del paro como todos los infelices que han perdido su curro. En Andalucía, se computarían por miles los afectados de esta enfermedad escolafóbica. Pues nada, a tratarse. Luego, un reciclado. Es necesario si no queremos que los alumnos sufran el mal de Chaves que quiere volver a la Universidad después de cuarenta años de desentrenamiento.

 

Si queremos recortes en los gastos, ahí tienen un primer contingente. Para salir de la crisis, hay que desafiarla. Sin necesidad de fantasías. Afrontando la realidad y calculando ahorros. Lo de chupar del bote es como lo de esnifar cocaína. Una mala praxis que debe extirparse de inmediato. Pasito a pasito, el déficit se repliega. Con un mínimo de disciplina y unas gotas del perfume del rigor, las reformas son menos y las finanzas, más.

 

Los demás, a seguir cumpliendo. Como hasta ahora. Con su horario. Con sus objetivos. Con los administrados. Arenas, si lo consigue, tardará poco en comprender la importancia de ser funcionario. Es la garantía de la objetividad, de la imparcialidad, de la excelencia. Son garantes. Son fe pública. Si no los elevamos a la categoría que merecen, profundizaremos en la injusticia de seguir relegándolos a puestos secundarios. Los docentes, pues, a sus aulas. Y van que chutan.



Un saludo.

PARA QUE NO SE OLVIDE

 

 Es martes. Mediada la sobremesa. El frugal almuerzo no reclama descanso. Escribo mi artículo de todos los días. El temor al olvido aviva mi recuerdo. Tomo algunas notas que quiero destilar a través del alambique de la química de las neuronas que se enfrentan a tu voluntad. No quiero que se me pase. La vergüenza que el Psoe nos ha hecho pasar a los ciudadanos durante más de treinta años de maldito gobierno andaluz, no puede ser víctima de la desmemoria. Los holocaustos de honradez machacada no deben ser negados por los autores de la ignominia ni por los historiadores fascistas del régimen de Chaves o de Griñán.

 

Si el domingo se abre el cielo y caen chuzos de punta, creeremos que la redención política es posible. En cambio, si la sequía maltrata los campos secos, la esperanza en el mañana se difuminará en las cenizas de los ninots esparcidas al aire. Tiempo de cambio. Ánimo de mudanza. Contra lo que afirmó Santa Teresa, en tiempos de tribulación sí se ha de hacer mudanza. En caso contrario, la muchedumbre de atribulados moverá los motores del desahogo.

 

Miren si no. El Fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía abre diligencias penales contra otra de las empresas manejadas a huevo por la Junta de Griñán. No es que roben. Es que nos fulminan con la mirada por el hecho de contemplar sus desfalcos. Es que amenazan con infiernos de rechazo a los que censuran sus actos oprobiosos. Es que ordenan falsear cuentas e informes y desafían a los que nos escandalizamos. Es que nos aplastan con sus tanques de papeles, con su ejército de mercenarios y con sus legiones de estómagos agradecidos.

 

Recuerden. En el desierto del paro, de la miseria y de la recesión de Andalucía, se levanta un oasis de lujurias, de despilfarros, de orgías y de desenfrenos. Los expedientes de regulación de empleo son un monumento al diablo de la maldad y de la insolidaridad. Familiares, vecinos, amigos y traficantes se aprovechan de la feria montada por la Junta. Miles de andalucitos han perdido sus casas y sus empleos. Qué más les da. Ellos siguen disfrutando del paseo a lomos de alazanes comprados con los impuestos de los ciudadanos. Pescaíto frito congelado para el votante. Fresquísimos bogavantes y langostas para los señoritingos de la horda psoecialista..

 

Tengan en cuenta. Mientras sus hijos muerden el fango del desempleo o se queman las cejas en pos de un puesto en la Administración, los vástagos de los jefes de la Junta reciben subvenciones milmillonarias o se apuntan a las ramas más elevadas de los negocios ilícitos.

 

No echen en saco roto las enseñanzas del presente. Si los amos del cortijo piden su voto, ofrézcanle su veto. Si los señores del palacio suplican su ayuda, muéstrenles las imágenes hirientes de las colas del paro. Y si imploran su perdón, díganle que esa es tarea de dios. Como el futuro. Con la salvedad de que los curritos de a pie estamos dispuestos a cooperar en la reconstrucción.

 

Aprendamos. El domingo, veinticinco de marzo de dos mil doce, puede ser una efemérides gloriosa. El pueblo está en condiciones anímicas y morales para decir no a la dictadura, para rechazar el fascismo de las izquierdas corruptas, para oponerse definitivamente a la ola negra de corrupción, para abrir puertas y ventanas de fe en un mundo mejor. Andalucía está herida. No la confiemos un día más a los causantes de sus llagas y de sus úlceras. El mal sería irremediable.

 

Necesitamos el cambio. Si el Psoe triunfa de nuevo, pálpense las carteras. Nos habrán dado el cambiazo.

 

Un saludo.

EL EXPOLIO

EL EXPOLIO

 

 Así se llama a una de las obras cumbre de El Greco. El expolio. La multitud enloquecida arrebata a Cristo su ropa. Si tienen la oportunidad, observen el cuadro. A través de Internet aunque sea. Sobrecoge. La imagen nos deja sin aliento. Se despoja con violencia y con iniquidad. Al hijo del hombre. Al Hijo de Dios.

 

Andalucía. El expolio. El despojo. Una chusma de mangantes le ha arrancado su vestido. Le han extirpado su corazón. Han desraízado sus principios. La desencajaron. Descuajaron su naturaleza. La desposeyeron de sus bienes. Andalucía. El expolio. Treinta años de democracia no tienen la culpa. Mentira. La democracia no roba. La culpa la tienen los canallas que hicieron del sistema democrático un régimen fascista. La recriminación, a los desvergonzados que convirtieron a la Junta en un prostíbulo. La censura, para los criminales que asesinaron la confianza del pueblo andaluz.

 

A nuestra Comunidad la han dejado como a un Cristo. Los pilatos y los centuriones, los judíos y los palestinos. Los que actuaron y los que omitieron. Los romanos colonizadores y los fariseos independentistas. Los que debimos socorrer y decidimos callar. Es la hora de la rectificación. No es momento del ojo por ojo y del diente por diente. Nada de venganzas inútiles. Toda la pasión ha de volcarse en soluciones. Sólidas y justas. Responsables de respuesta fáctica. En el marco de transparencia que genere confianza y haga florecer expectativas de optimismo. Desde la base de la verdad del desaguisado. Luz y taquígrafos. Sin prepotencia. Lo que no empece la firmeza de la actuación legal.

 

Malas consejeras las demoras injustificadas. Desde los titulares de las Consejerías a los Jefes de servicio de las Delegaciones provinciales, a la calle. Un día más de permanencia en el puesto, puñalada a la voluntad de cambio. Todos los cargos políticos, incluidos los mandos intermedios, a Sierra Morena. La limpia, rápida y con pulso. La profundidad del pozo ciego se equipara a los gases letales que desprende. La sociedad cooperará con el nuevo Gobierno en la medida que se cerciore de sus buenas intenciones. Todos estarán dispuestos a apretarse la correa dos orificios más si el sacrificio nos devuelve al estado de bienestar que los griñanes gañanes y los chaves nepotes nos birlaron. Los ciudadanos secundaremos las propuestas que se dirijan a desmantelar administraciones paralelas, a retirar subvenciones innecesarias a sindicatos jumentos y a empresarios muleros. El pueblo necesita silencio para pensar. Y ejemplos a seguir. Rectitud gobernante.

 

El nuevo verbo ha de conjugarse, frente al expolio, por la primera de reintegrar, por la segunda de devolver y por la tercera de restituir. Reintegrar lo que nos robaron mediante violencia y engaño. Devolver el producto del atraco a miedo armado. Restituir la dignidad de aquellos a quienes defraudaron.

 

Si Arenas consigue, por fin, la mayoría absoluta el próximo domingo, 25 de marzo de dos mil doce, anoten la fecha histórica, tiene por delante una tarea de campeonato. A partir del día siguiente, todo su afán debe concretarse en un pensamiento -regeneración- y en una acción- regenerar-. A este fin, el pacto social. Ojo. Pacto social en su sentido más amplio. No con las formaciones empresariales y sindicales, que también. Pacto social con los andaluces. Para que nos levantemos de una vez por todas y reclamemos la tierra limpia que llenaron de cenizas y exijamos la libertad que pisaron con las botas claveteadas de los dictadores.

 

Dios perdona. Los seres humanos, también. Siempre que haya arrepentimiento, contrición, perdón por las fechorías, propósito de enmienda y voluntad de construir. La paz no se gana con la rendición. La paz es fruto del entendimiento. Y al buen entendedor, ya saben.

 

Un saludo.

LA BATALLA DE ASTURIAS

 

 Las elecciones andaluzas acaparan la atención. Sin embargo, en Asturias se está librando una sorda batalla de resonancias contenidas. Pero muy importantes. La derecha se autofagocita en una lucha estúpida por mostrar quién la tiene más grande. Enfangados en esas lides, Cascos y Rajoy incurren en bizantinismos propios de majaderos. Aprovechando que se la ponen como a Fernando VII, el Psoe avanza terreno al compás del baile de vampiros. Serán mastuerzos.

 

Si no se pone coto a tamaño descontrol, la derecha asturiana pondrá el gobierno de la región en las manos manchadas de algún discípulo aventajado de Rubalcaba. Ya que son incapaces de llegar a un acuerdo previo, será necesario un convenio postrero. La ciudadanía no perdonará al PP su soberbia desmedida ni comprenderá el límite de la ambición del Álvarez Cascos. Es que no son más inmaduros porque no se entrenan.

 

Lo mismo que Pelayo pudo ser el origen de la reconquista cristiana, el principado puede proporcionar al Psoe el aire que necesita para remontar el vuelo. El problema no reside en cursar los aires, sino en bombardear desde las alturas. Cualquier intento de regeneración democrática en Asturias pasa por apartar del poder a los de Álvarez Areces. En caso contrario, nadie se queje del deterioro económico creciente de la Autonomía. En la Asturias de mis amores, el “arecismo” no se contentó con lanzar brotes verdes ficticios, sino que embaucó a toda España con el mensaje de la superación de la crisis. Mentirosa la ministra Salgado, Areces dirige tesis doctorales de embustes.

 

Como si nada. PP y Foro Asturias, impertérritos. Retrocede el producto interior bruto, se desploma la industria, se empantana la construcción, se triplica la deuda pública y el paro dobla campanas por los desempleados. La derecha asturiana, en tanto, se dedica a hablar del sexo de los ángeles. Cascos equivoca el enemigo. Rajoy yerra en el diagnóstico. Asturias padece y ellos se instalan en la refriega personal y en cuitas particulares. La zorra, al acecho. Alterado el corral, los gallos enzarzados, el Psoe busca huecos para el asalto.

 

Los focos se centran en Andalucía. Es mucho lo que se juega en el sur de España. En cambio, Asturias vive una involución perniciosa. Lo va a pagar muy caro el partido de Rajoy si no advierte la dimensión del escenario.

 

Ya les digo. El haré lo que pueda no se puede confundir con el "aré lo que pude". Algunos aran lo que pueden hacer otros.

 

Un saludo.

TAMBORES DE GUERRA

 

 Las desgracias nunca vienen solas. Es más, se citan unas a otras por las redes antisociales del más infame interés económico. Los fuegos internos de las potencias europeas expelen algo más que humos negros. Avisan de problemas externos que encontrarán su acomodo en las luchas intestinas de los países más convulsionados por la crisis. Avistado el problema, prevista la solución. Los gritos, las manos duras, los aspavientos y las salidas de pata de banco nunca fueron soluciones. Acrecieron los males.

 

Mariano Rajoy habrá aprendido muchas cosas en su larga carrera política. Una de ellas, de Aznar. La economía se sujeta en perchas de aluminio flexible y no en ganchos de matarifes de carnicería. Jamás. Otra de ellas, de Aznar. Las mayorías absolutas revelan un estado de ánimo de la ciudadanía. En absoluto dictan una forma prepotente de gobernar. Desconfío de quienes al amparo del poder legítimo de las urnas, hacen tabula rasa para mostrar a todo quisque quién es el gallo del corral.

 

La firmeza es fiel aliada del respeto y las formas muestran la cara amable del fondo democrático. Actitudes chulescas, ni una. Manifestaciones verbales, comedidas y pensadas antes de ser publicadas. Si la reforma laboral es un asunto de urgencia indiscutible, las declaraciones del Gobierno habrán de discurrir por la senda de la inevitabilidad. No cabe otra estrategia si se quiere sacar del pozo a quienes a esa sima han sido arrojados por la desvergüenza del Gobierno anterior. Cuestión de vida o de muerte. Primero, es preciso rescatar a las víctimas. Después, cerrar el agujero. En tercer lugar, inspeccionar largamente el terreno para que estas desgracias colectivas no vuelvan a acaecer.

 

Con arreglar el laberinto interior, se alcanza una meta parcial. El mundo se solivianta cuando las diferencias se hacen demasiado notorias. No nos cabreamos tanto por ver cómo unos pasean su Rolls Royce como porque desde el mismo nos hagan cortes de manga. En la era de las telecomunicaciones, las peinetas adoptan maneras sofisticadas. Las guerras del petróleo del Oriente Medio esconden motivaciones religiosas que no son ninguna tontería. Y viceversa. Las rebeliones populares de Egipto, Libia y otros territorios musulmanes amenazan con algo más que simples escaramuzas para cambiar a unos dirigentes corruptos. Se anuncia un cambio de era. El tiempo de los esclavos no ha muerto y, por desgracia, no morirá. Sin embargo, nadie quiere ser llamado de esta manera.

 

Irán e Israel nos van a meter en un estrecho de Ormuz mucho más achicado que la distancia real entre las tierras que permiten acceder al Mar de Arabia. O sobrevive uno o fenece el otro. La geoestrategia de tan conflictiva zona atraviesa momentos de peligro indescriptible. En cuanto a Siria, nos jugamos algo más que conservar el Damasco cultural e histórico. Apostamos allí por la repugnante Persia corrupta del sha derrocado o por el despreciable fundamentalismo islámico que encabeza Mahmoud Ahmadinejad.

 

Estalle lo que haya de estallar, lo que veo venir como una inmensa bola de fuego, el papel de España ha de estar muy bien definido. Repetir las amargas experiencias de Irak en Irán o en Siria significaría que El PP no sólo no ha aprendido nada de la historia, sino que se empeña en reeditar estúpidas políticas exteriores. Si hay una oportunidad única para buscar la tiranía de consenso con el Psoe y las demás formaciones democráticas del Congreso, la encontraremos en el Ministerio de Margallo.

 

No hace falta ser muy listo para saber que la Mesopotamia de ubérrima agricultura secular y cuna de una civilización extraordinaria, puede ser hoy, por mor de intereses negros, leáse petróleo, y mentalidades oscuras, entiéndase guerra de religiones, la tumba de una cultura única. La occidental.

 

Un saludo.

PROPORCIONALIDAD

 

 Desde que el arte clásico mostró su preocupación estética por las proporciones humanas, el canon se convirtió en modelo de perfección. Para cada época, claro. La proporción no es sino la disposición, conformidad o correspondencia debida de las partes de una cosa con el todo o entre cosas relacionadas entre sí. Del mismo modo que se entiende proporción, asimismo, por la igualdad entre dos razones, hasta el punto de distinguir la proporción aritmética de la geométrica. Se puede trasladar las acepciones desde una base racional a un sustrato empírico. Así podemos referirnos al canon escultórico egipcio en contraposición al griego, o al canon de relaciones entre una algarada callejera y la correspondiente actuación de las Fuerzas de Seguridad.

 

Resulta obvio que una manifestación de estudiantes pacíficos no puede reprimirse a cañonazos. Ni siquiera mediante disparos de chorros de agua. Mucho menos con porras. Sería desproporcionado. Cosa distinta es que entre los manifestantes cívicos se cuelen maleantes profesionales de la desestabilización que, mercenarios del alboroto, se escudan en los derechos y libertades legítimos para perpetrar sus insanas malevolencias. En cuyo caso, la policía debería tomar medidas oportunas que pasan, primero, por localizar e identificar a los intrusos sociales y, después, por apartarlos del grupo, detenerlos con las garantías del protocolo de actuación y ponerlos a disposición del juez. Proporcionalidad respecto a los sujetos, a los hechos y a los preceptos. No cabe duda de que si un cojomanteca cualquiera se excede en desobedecer a los Cuerpos de Seguridad, en ofenderlas, en provocar daños y en agredirlas, los agentes deberán, sin necesidad de utilizar armamento desproporcionado, reducirlo con la mayor diligencia y eficacia.

 

El comentario acerca de la desproporcionalidad trasciende las relaciones entre policía y manifestantes violentos. Se acerca al terreno de las informaciones mediáticas y al campo de las interpretaciones de los editoriales de prensa. Me explico. Si los bronquistas atizan a Intereconomía, de inmediato surgen las voces flautas de los compañeros de profesión periodística que de alguna manera justifican las agresiones por el carácter derechista de esa empresa editora. Cuando los disruptores de la paz social lanzan sus invectivas verbales y sus ataques físicos a Tele 5 o a Antena 3, por citar a televisiones que se autoerigen en modelos de moderación y de objetividad, entonces los golfantes que impiden el normal desempeño de la actividad informativa se convierten en golfos apandadores contrarios al derecho fundamental a la libertad de información. Dónde radica, pues, la proporcionalidad de estas televisiones privadas, en su bondad incontestable o en la maldad inexcusable de los compañeros. No será más sensato ubicar el mal allá en el que lo produce a sabiendas de que los golpes son más efectivos y noticiosos que las palabras y que éstas llenan más telediarios que los silencios de las masas.

 

Proporcionalidad. Razón y experiencia. Experiencia y razón. Trasladado a otro orden de cosas. Cientos de miles de andaluces están en paro. Miles de ciudadanos de nuestra Autonomía se encuentran en el umbral de pobreza. Los dirigentes psoecialistas ocupan el top 10 de la corrupción institucional. En este contexto lamentable, la desproporción entre la limpieza y la suciedad es de época. El Doríforo de Policleto sería de 231 cabezas. Para cabeza, la del Director General de Interior de la Junta de Andalucía. No sólo provoca gastos al erario público por sus asistencia a innumerables cursos, jornadas y encuentros a curso de lo que sea, sino que, al parecer, su señora esposa, que le acompañaba en estos menesteres, también cargaba a los contribuyentes su asistencia por aquello de consolidar la afectio maritalis. En este señor descansaba todo lo relativo a la seguridad andaluza. Bastaría que su santa repartiera al alimón las instrucciones para sofocar las barrabasadas de los profesionales del caos. Proporcionalidad.

 

Qué fácil es emplear el término cuando se aplica a los demás. Vayan a paseo los desproporcionados que ven la paja en ojo ajeno y lo la viga en el propio.

 

Un saludo.

LA GUERRA SOCIAL

 

 

Las manifestaciones de Toxo y Méndez son auténticas declaraciones de guerra. Si el Gobierno de Rajoy no atiende el clamor de los pancarteros, que se atenga a las consecuencias. De la huelga general y de lo que haya de venir. No sé por qué, o sí lo sé, me he acordado de Amaiur. O legalizáis al partido o la guerra proseguirá. No digo yo que sea Otegi el de Comisiones o el de UGT. Sí confieso que he asociado ideas. Lo mismo que pensando en Rubalcaba, se me ha aparecido el espectro de su amigo Eguiguren. Esto de la guerra pone de los nervios a más de uno.

 

En tiempos de tempestad, calma y buena mano. Brocardo de gente de bien. Para quienes hacen del conflicto, negocio, el dicho más adecuado es el de en río revuelto, ganancia de pescadores. La huelga general es una bandera de rendición. Los convocantes sucumben a su propia inanidad argumental y recurren a espolear los más bajos instintos. No les viene bien la ley y varan el barco de la legalidad entre los escollos del océano de sus turbios intereses. Siempre fue así. Piensen, si no, en la revolución asturiana del 34. O en el manejo de los acontecimientos que rodearon el golpe de Tejero. Sin ir más lejos, sitúense en la España de los atentados de Atocha.

 

Retomen, -y solicito su indulgencia-, la España de Zapatero. Pesadilla inacabable y no terminada. El campeón alucinado de la “champion´s” imposible podría haber dado con sus posaderas en el banquillo de acusados, como el presidente de Islandia. Junto al desnortado e incapaz político, los seleccionadores nacionales del Paro. Los mismitos que ahora rechazan las reformas de Rajoy. Con tal de seguir chupando del bote, que los destrozos permanezcan y que los escombros no se retiren. Alertábamos sobre un otoño caliente pero la primavera se antoja tórrida. Tórrida y seca. Callejera. Sin árboles como refugio ni fuentes para mitigar la sed.

 

El último, que cierre la puerta. La pieza final del puzle autonómico está a punto de caramelo. Si la pierden, morirán en su laberinto de ambiciones. Andalucía es el postrero estandarte de unos politicastros pendones y pellejos. Griñán conserva la máscara de la serenidad porque tras el disfraz le hierve la sangre de su derrota. Un hilo finísimo le une a la esperanza improbable de retener su fortaleza privada. Izquierda Unida se llama el sedal de pesca. Valderas, el carrete. Si Arenas es previsor, no entrará en el juego de rol del debate en Canal Sur. Sería un suicidio. Como si Mariano accediese a una entrevista con Iñaki Gabilondo en la tele de Roures.

 

Griñán y Valderas pueden seguir galleando. Sus discursos son de chicha y nabo. Valen lo que su respeto hacia seis millones de parados. Nada. De la maltratada clase trabajadora, sacan los jugos finales. A ellos escamotearon los expedientes de regulación de empleo. Y las mariscadas. Y los puentes escabrosos a Punta Umbría. Y el AVE que nunca volará. Y el desdoble a Badajoz por una carretera de muerte. Y el aeropuerto fantasmagórico de una Huelva que abandonaron a su mala suerte. Como están perdiendo por goleada, se llevan el esférico, apalean a los árbitros, cambian el marcador, secuestran a los periodistas y a tomar por allí las reglas de juego democráticas.

 

A ver, elijan. Si quieren paz, voten al Psoe. Si guerra, al PP. El que avisa, no es traidor. El tema es que acaso no sea un aviso, sino una amenaza. Por qué será que, de nuevo, Amaiur asalta mi recuerdo.

 

Un saludo.

Y AHORA QUÉ

 

 Ya lo anunciábamos. Las serpientes podrán ser animales de compañía, pero reptar, reptan, Arrastrarse, se arrastran. Enroscarse, se enroscan. El fondo de víboras que definiera el señor Guerrero, exDirector General de Empleo de la Junta de Andalucía, con Chaves y Griñán, se prolongaba a través de madrigueras múltiples de longitud interminable. Cuando menos te lo espera, el hurón asalta el habitáculo subterráneo y los envilecidos del inmundo subsuelo huyen despavoridos. Intentan taponar huecos pero la rapidez de la juez que averigua y descubre lo escondido y secreto, aborta su tarea de destrucción añadida. Ay, Guerrero.

El hombre del Psoe en la infame trama de los EREs no se quiere comer solito el marrón "trop glacé". En su ánimo de reparto, ha dispuesto que la tarta de la ignominia institucional sea compartida por los dos grandes jefes apaches. Que es verdad, que él habrá hecho lo que le ha salido de allí, pero que los mecedores de la cuna han sido los mandamases de la Junta. Y que si uno pisa la cárcel, pude haber cola tras él. Todo será que exhiba los documentos que correspondan y pulse las teclas adecuadas. Se puede constituir una orquesta inédita de pianistas. Ya saben, de gente que toca el piano con las manos tintadas.

La Juez Alaya es que tiene bemoles. Ha puesto patas arriba a un Gobierno acostumbrado al mangoneo moral más desaprensivo. El ingreso en prisión del autor material, que no intelectual, supone un antes y un después de la gran infamia. Los griñanistas, a falta de argumentos más sólidos, lanzan cañonazos contra el chivato. La campaña electoral añade un ingrediente más al debate entre la izquierda podrida y la derecha sin mancha. Al cabo de dos semanas de dimes y diretes, la respuesta final vendrá dada por el resultado de las urnas. Es la respuesta a un proceso, pero no la verdad de ese proceso. Triunfe el PP o salga victorioso el Psoe, la batalla por la justicia habrá de dirimirse en los juzgados. Las elecciones legitiman los nombramientos pero no absuelven a los nombrados.

 

El señor Guerrero tiene que cantar la Traviata. Sin desafinar. Cualquier nota discordante marcará el significado del concierto. Entre el público, hay más enchufados que espectadores que han pagado sus entradas. Se prevé, pues, predominio del abucheo. De ahí que uno se pregunte: y ahora qué.

 

Ahora el señor Griñán nos dirá que la regeneración de Andalucía pasa por los candidatos del partido que degeneró a la Comunidad. Anunciará que la modernización de la región sólo será posible si continúa el Psoe. Que el fin del desempleo será imposible si la derecha llega al poder. Que el estado de bienestar de los ciudadanos se diluirá una vez Arenas asuma el mando. Ahora qué.

 

Ahora, más de lo mismo. Si este pueblo no reacciona, no habrá paz. Ni justicia. Ni equidad. Si la mafia no es erradicada, la camorra seguirá rigiendo los destinos de nuestra gente. El gran desafío de la democracia no es la fuerza del voto, sino el acierto del sufragio. Al respecto, los manipuladores de los medios hacen temblar los brazos más robustos y las mentes más claras.

Ahora qué. Pues eso, esperar. Y gane quien gane, griten conmigo: viva la democracia. No lo olviden. Nos queda el derecho a la exclamación y a la pataleta. En dictadura, ni eso. He ahí el ahora qué.

 

Un saludo.

AL RICO COMUNISTA

 

 Si atendemos a la etimología del término, comunista es el que pone en común. En una sociedad de pobres, éstos no existirían o serían mucho menos pobres, si los comunistas ricos compartieran sus fortunas. La realidad nos muestra una imagen bien distinta. Ni los comunistas ponen en común su patrimonio privado, que para eso está el público, ni los ricos entrarán en el reino del cielo salvo que antes los camellos logren colarse por el ojo de una aguja. A no ser que se trate de un camello de juguete y de una aguja gigantesca.

 

La controversia cristianismo-comunismo nunca deja de estar presente. Las doctrinas religiosas y civiles pueden ser hermosas. De hecho, algunas son tratados de bondades humanas. No obstante, cuando el ensayo se sumerge en la praxis, ay, entonces la enseñanza teórica se hace un callo indigerible. Es el momento del auge de los voceros y de los doctrinarios que, a falta de autoridad moral, elevan sus preces al “demagogus altisimus”. Ejemplos, los que quieran. En la vida religiosa y en la vida civil.

 

En la China de los emperadores y del maoísmo, el dinero rompe todas las esquelas ideológicas. Nunca como en estos casos adquiere más fuerza la teoría de Engels acerca del secuestro colectivo de las libertades individuales en la prisión de los derechos colectivos. Pues claro, el bosque impide distinguir a los árboles y en su espesura puede extraviarse el más orientado. La noticia cubre titulares de la prensa digital. En la Asamblea Popular China, 70 de sus delegados, sólo setenta, acopiaron el pasado año casi sesenta y siete mil millones de euros. Dicho en otros términos, estos comunistas magnates poseen una renta quinientas mil veces por encima de la media de su país. Toma igualdades y puestas en común.

 

Frente a estas riquezas, las de los asquerosos capitalistas yankys opresores del proletariado es pura migaja. Y si me refiero a los parlamentarios españoles, caca de la vaca. Así se queja tanto Llamazares. Para comunistas, los chinos. Para libro rojo, el de Mao. Para lujo, el asiático. Para gloria, la terrena. Para ricos, los de la capital en Pekín. Para privilegios, los de la élite del partido.

 

China se está urbanizando con inusitada rapidez. No obstante, las diferencias socioeconómicas entre la ciudad y el campo son insultantes. Como ofensivos son los desequilibrios entre unos muchos habitantes y unos pocos residentes en las mismas. En el marco de un mercado milmillonario de consumidores, la desigualdad es reina. Reina hasta el extremo y emperatriz hasta la náusea.

 

En la China del autoritarismo se abre la portezuela de las libertades. Para algunos. Para el resto, el oprobio. Qué se creen. El comunismo cristiano es un pastel trufado de cianuro. El cristianismo comunista es un cocktail de estricnina que no hay quien se trague. La pobreza no es una virtud. Es una necesidad. La que tenemos de ser ricos pero que, virtuosos, no salimos de pobres. El que no se consuela es porque no quiere.

 

Puño cerrado. Hoz y martillo. Para que los trabajadores suden el pan que les tiran los dueños de los perros. Mao, Mao. Qué me cuentas.

 

Un saludo.

VÁYASE SEÑOR DE LA CHICA

 

 Ya sé, ya sé. Ya sé cómo está la Consejería de Empleo. Pues anda que la de Hacienda. Lo que no se advierte es el eco de la de Educación. No es culpa del actual consejero, el señor De la Chica. Que viene de muy atrás. Les recuerdo mis artículos sobre las historias pezzianas o mis diatribas acerca de doña Cándida. Sea como fuere, y acaso sea por lo de la gota que colma el vaso, los últimos años han sido de caóticos a la gorda.

 

Es tal la confusión y grave el desconcierto que los profesores no saben si van o vienen. De modo especial, las pugnas por derechos entre funcionarios de carrera y funcionarios de empleo. Si éramos pocos, parió la abuela. El penúltimo conflicto nos lo trae la división entre los propios interinos. Uno se sorprende de pocas cosas a esta edad de su vida. De lo que concierne a la política educativa en Andalucía, les aseguro que me espero lo peor. No tengo más que observar que en Huelva, durante los últimos veinte años, el verdadero mandamás, el poder real, nunca fue detentado por el Delegado de turno. Ni hablar. Todos los hilos estaban, y están, en manos del secretario provincial. Mérito o astucia de este funcionario tan cercano al Partido como demérito y falta de aptitud en los nombrados al frente de tan alta función.

 

Siguiendo la línea trazada por Huelva, un profesor de Instituto, muy ligado a nuestra ciudad e implicado en un escabroso y público asunto de enchufismo, fue elevado a los altares de la Dirección General de Recursos Humanos de la Consejería de Educación. Desde ese fatídico nombramiento hasta la fecha, la bola ha rodado pendiente abajo hasta provocar una gran avalancha de meteduras de pata y alguna entrada de mano. Con este señor en tan crucial puesto directivo, la mala suerte está echada. No porque el hombre sea gafe, ya quisiera tener ese don, sino porque no le ha cogido la manija al mecanismo. Demasiado complicado para su masa gris.

 

Se encuentra metido en todos los perejiles. Los juzgados de lo contencioso han visto y escuchado la estrechez de sus entendederas y lo escuchimizado de sus argumentos. Menos mal la tropa de abogados de que se vale, que si no otro gallo le hubiera cantado al docente metido a concejal de la nada y a directivo del cero patatero.

 

El último obsequio que nos entrega el ínclito político, perito en dedazos, ha sido la publicación de las bolsas de trabajo del cuerpo de maestros. Un juez de Sevilla ha mandado al pairo su resolucioón al respecto. Hala. Suspendida cautelarmente. Nueva reprobación a tan peregrino como taimado personaje. La cautela impedirá, en opinión fundada del magistrado, una discriminación entre profesores según se situaran en la relación de servicios anterior al año 2010, o con posterioridad a ésta. En otros términos, la dicotomía entre experiencia profesional y nota de la oposición.

 

El Director General de (indi)Gestión de recursos humanos es corresponsable del Decreto 302. A causa del mismo se establecieron dos bolsas de interinos. Olé moreno. La injusticia, aparte de la ilegalidad, es evidente. Claro que como la igualdad para los psoecialistas del dedo es un lujo imposible, practican la diferenciación con un afán insuperable. Los abogados del prenda apelarán la medida judicial. Lo mismo acaban llevándose el gato al agua. Pero la inseguridad jurídica no se la salta un galgo. Ya les digo, con estos señores en lugares tan esenciales, difícil es que Torretriana no se desplome sobre sus habitantes.

 

Váyase, señor De la Chica. Aunque el Psoe gane las autonómicas. Llévese -aproveche- al Director de Recursos Deshumanizados. Déjelo un tiempo por Granada. Para que descanse el hombre y no idee nueva barbaridades.

 

Un saludo.



DEJAD QUE SE MANIFIESTEN

 

 Ya lo decía Jesucristo: Dejad que los niños se acerquen a mí. Aplíquese el Gobierno del PP la predicación del Maestro. Dejad que los descontentos tomen la calle. Con orden y concierto. Con calma y serenidad. Con civismo. Sin violencias. Que sí, que eso de prohibir es un error salvo que las leyes disientan o los hechos inviten a precaver. Que se manifiesten.

 

Si el 11-M los sindicatos de Toxo y Méndez deciden apoderarse de las calles para protestar contra la reforma laboral, que lo hagan. Conforme a la legalidad vigente. Que su manifestación coincide con la de apoyo a las víctimas de los atentados de Atocha, pues muy bien, no pasa nada. Madrid es muy grande y los circuitos urbanos de la capital dan para dos y muchas más expresiones del sentir democrático del pueblo. Que salgan a la calle juntas y en armonía. Y que se vea un aspecto importante que descalifica a unos y encumbra a otros. A saber.

 

Los opositores a la reforma laboral muestran su cólera cuando la empresa partidista que tenía la contrata del empleo ha llevado al país a la bancarrota y a casi seis millones de españoles al paro más angustioso. Esos que se manifiestan el 11-M afrentan a las víctimas de Atocha porque, habiendo tenido oportunidades durante el zapaterismo de conquistar las calles y justificarse, aprovechan que el PP lleva un par de meses en el Gobierno para pasarle factura por los desmanes perpetrados por los del Psoe. Si CC.OO y UGT decidieran aplazar su factura ideológica un par de días, podrían unirse a los ciudadanos que honran a las víctimas del terrorismo y, sin renunciar a sus libertades constitucionales, mostrarían su rostro democrático. En cambio, la manifestación en apoyo a las víctimas podría, si quisieran, adherirse a la muchedumbre que persigue derogar la reforma laboral. Se da opción a unos y a otros. Por qué muchos manifestantes no pueden alinearse, y participar, en uno y otro posicionamientos.

 

El sino de los sindicatos-empresas es el de convertirse en lobbys embozados en pasamontañas de obreros y en boinas “cheguevaristas”. Gusta a sus dirigentes de fardar de izquierdas cuando se colocan bajo el foco de la publicidad y de disfrutar como la derecha de los vinos y platos de los restaurantes de cinco tenedores. Son la coronación del lerrouxismo/guerrismo/felipismo más demagógico.

 

Los sindicatos de clase pero sin distinción se mueven a los mismos acordes de los sindicatos burgueses. Ahí tienen al SEPLA. El sindicato de los pilotos de Iberia ha convocado un taco de huelgas para los días claves del turismo primaveral. Culpan a la empresa de la negociación. Pues muy bien. Si, además de la huelga, se deciden por la manifestación, que se sumen el día 11 a la de los ugetistas y comisionistas. Total, reclaman asuntos idénticos.

 

A los de clase y a los de la clase les importa un rábano la situación de España. La Seguridad Social entró en déficit el año 2011. Los ingresos del Estado disminuyen. El paro escala al Everest de los desempleos históricos. Pues duro. Que los sindicatitos se manifiesten cuando les salga de allí. Pero no les demos más pábulo. Cuando los majaderos se reúnen en un foro, las diatribas se miden en magnitudes de jilipoyeces. Es preferible seguirles la corriente. Si se les prohíbe, se engolfan más en sus ridículos lamentos.

 

Que se manifiesten los sindicatos. Cuando quieran y donde corresponda. Con arreglo a la ley. Faltara más. En cuanto a las víctimas, el 11-M. Estaría bueno.

 

Un saludo.

PETRHOTELINA PARISINA

 

 La fantasía erótica-festiva y faraónico-dominical de la expresidente de la Diputación de Huelva toca a su fin. El Hotel París ha sido uno de los grandes escándalos de la última legislatura psoecialista. Ya me dirán, con la que está cayendo, que la señora Petronila decida alquilar, de manera tan oscura como sonrojante, un edificio en el centro histórico de la ciudad con un coste diario de quinientas mil pesetas, tres mil euros al cambio actual. Para uso, disfrute y solaz de las ambiciones desmedidas de una política alejada de la realidad ciudadana y del civismo social.

 

En plena vicisitud de congelación de pensiones, de recorte del sueldo de los funcionarios, de incremento letal del número de parados y del vertiginoso cierre de empresas, la doña se salta a la torera el clamor social ante el disparatado negocio y lanza un reto al sentido común. Huelva soy yo, desafía la señora del Psoe. El palacio es mio. Como la calle, la plaza, la ciudad. Todo es suyo.

 

La vida, nos decía Hegel, sólo tiene valor cuando merece la pena vivirla. A costa de lo que sea, no. A expensas de los demás, tampoco. O amarramos nuestras desdichas con el cinturón del amor propio o el amor propio desparramará nuestra infelicidad hasta ahogar nuestras vidas. Lo de la señora Petronila se encauza por la segunda proposición de la disyuntiva. Lo de la señora Guerrero ha sido soberbia más que amor propio. El amor propio tiene un componente positivo. La soberbia es el principio de todo vicio. Cuando muerde, deja una herida que no cicatriza. La hipoteca que se ha de pagar inunda el patrimonio de las generaciones herederas.

 

La humildad y la rectificación suelen ser buenos antídotos contra el pecado mortal e incluso contra el delito penal. El que Caraballo, presionado en víspera de las elecciones del 25 de marzo, por su socio de gobierno en la sombra, haya decidido cerrar el Hotel París el próximo 1 de junio es una buena noticia. Ahora viene otro problema heurístico. Técnica de indagación y de descubrimiento. El por qué en estas fechas, ya viene respondido. El porqué Caraballo presidente y no Caraballo vicepresidente, es otro cantar. Si antes, por cobardía, no se opuso al desatino, habrá que cuestionarse la razón de su cambio de actitud más allá de la cita electoral. Item más. Qué grado de credibilidad se habrá de conceder al nuevo presidente de la Diputación si el factótum de todo lo que se crea o se destruye o se modifica o se perfila en la provincia es su pariente Mario Jiménez. Muchas preguntas y pocas respuestas. De la nada al todo sin preaviso.

 

Los oscurantismos, el nadar entre dos aguas sin mojarse la ropa y comportamientos de índole ambigua por naturaleza, describen a las personas. Las retratan. Lo que hace cuatro años era una necesidad organizativa indispensable para la Diputación, se transforma mañana en la búsqueda de un ahorro esencial. Cómo le ponemos al niño. El gran egabrense Juan Valera escribió aquello de que quien no te conozca que te compre. Pues eso.

 

La crisis opera milagros en el ingenio de los necesitados. Ser ingenioso no es sinónimo de ser un genio. Ni siquiera de considerarse eugenio. El ingenio es chispa, maña, ardid, artificio. El genio es capacidad mental extraordinaria para crear o inventar cosas admirables. El eugenio es el bien nacido. Aquello de agradecido. No sé si me entienden o me explico.

 

Así que ya está bien de dispendios y de mentiras. A organizar bien. A administrar con pulcritud y eficacia. A supervisar con la diligencia de los buenos padres, y madres, de familia. Que ya es hora.

 

Un saludo.

LO DEL PSOE DA MIEDO

 

 Hay gente y gentuza. Hay personas honradas y golfos irredentos. Hay políticos que cumplen la ley y dirigentes que escupen en ella. Y con todos ellos hay que aprender a vivir. Con todos. Con respeto pero sin familiaridades que excusen su miserable condición.

 

Una vez más el Psoe de Huelva toma un protagonismo vergonzante. Recojo la publicación de la prensa local, independiente del partido de Mario, sobre La Zarza. No sobre Vicente Zarza, que esa es otra. Sobre la localidad cercana a mi querida Calañas.

 

El alcalde de La Zarza-El Perrunal es miembro del Psoe y militante de UGT. Se apoya en dos de los pilares de la desgracia moral de España. Este señor se prejubiló con 44 años merced a una póliza financiada desde el fondo de reptiles. Con 44 años el hombre. Podía tratarse de un trabajador marcado desde edad temprana por la dureza de la mina. Podía, pero este hombre, a tenor de los informes, no ha visto la mina ni en fotografías. Podía tener derecho, pese a todo, a las bonificaciones contempladas. Podía, pero al susodicho señor no le correspondían. Podía. UGT y CC.OO. también podían. Pero no pudieron.

 

El Partido de Chaves y de Griñán también podía. Pero no pudo. Mario Jiménez podía, por una vez, dejar de mentir, pero su instinto mendaz le supera, le desborda. Patología multirrepetida si se quiere ser alguien en su organización. Podía, al menos, callar. No, si quiere que los delatores internos no suelten la lengua y los vómitos manchen su hoja de servicios. Por más que el Instituto Nacional de la Seguridad Social informara que el señor alcalde no reunía los requisitos para prejubilarse, don Mario invoca la legitimidad del acto y rechaza cualquier aprovechamiento espurio. Los únicos tuertos morales, señala don Mario, son los trompeteros de la plumilla, sobre todo los periodistas de El Mundo. Al socorro del jefe Jiménez sale el repiquetero Gómez. Don Luciano justifica que Dios es dios y que el Demonio es el demonio según sople el viento por el norte de la contaminación o por el sur de la corrupción. En cualquier caso, nos tranquiliza, el alcalde no pasó de simple oficinista y sus pulmones jamás se ofrecieron a la belleza letal de la pirita.

 

Mario permanece, al arreciar la tormenta, a cubierto. Ya escampará, repite, cual un Felipe movido a pilas. Mangoneo, no; mangoneo, no. La culpa, del PP. La culpa, del PP. Rajoy, derecha; Rajoy, derecha.

 

El fondo de reptiles es una pestilencia. Sin embargo, para hedor, el de los psoecialistas que lo crearon y el de los psoecialistas que se beneficiaron del mismo. La peste de los hechos y las palabras mefíticas. Le quitan el dinero a los parados y lo reparten en bacanales. Tendrán poca vergüenza.

 

Las acciones del Psoe dan asco, es verdad. Pero la repugnancia puede vencerse. Más difícil de dominar el miedo. Uno tiene auténtico pavor a que esta Andalucía que me vio nacer y crecer siga, de nuevo, en manos de una banda con tintes mafiosos. Justificar que un camarada de partido cobre cientos de miles de euros por la cara es más propio de un criminal de la palabra que de un palabrero criminal. El infierno dantesco de los millones de parados exige una rectificación.

 

El Psoe da miedo. El 25 de marzo, los electores tienen la opción de mandarlo al averno. De esa manera, acaso algunos podamos creer en el cielo. Ellos, que sigan mintiendo sobre Invercaria. A este paso, vamos al cielo. Ellos, al maldito infierno.

 

Un saludo.

EFECTO DEL CONSUMIDOR

 

 Sociología del consumo. Si un producto es deseado por otros, se acrecienta la necesidad de adquirirlo. Psicología elemental. Se aprecia más lo que se puede perder que lo que se tiene. Elecciones andaluzas.

 

Cosa distinta es que se piense que el producto está en la mano y que ha pasado de un dueño a otro. Craso error. Viene de muy antiguo. No vendas la piel del oso antes de cazarlo. Hasta el rabo, todo es toro. Elecciones andaluzas.

 

Las encuestas arrojan cifras sospechosas. La mayoría del PP es débil. Su debilidad reside en que, para gobernar, precisa la mitad más uno de 109 escaños. La minoría simple puede ser una derrota brutal. Elecciones andaluzas.

 

Cuando se pretende limpiar una casa, o se dispone de desinfectantes y otros elementos de asepsia, o se incurre en un voluntarismo estúpido. Si la corrupción es el culmen de la suciedad moral, se ha de seleccionar muy bien al equipo que ha de expurgar y lustrar la vivienda. Todo el equipo. Elecciones andaluzas.

 

Si los candidatos del PP a la Junta de Andalucía muestran una imagen consolidada de aceptación ciudadana, deben presentarse en la campaña como capaces de hacer compatible su gestión actual con la que habrían de realizar, sin merma de su credibilidad en tanto prometieron defender en exclusiva una alcaldía. En este sentido, la política de comunicación del partido habrá de ser lo exquisita que no suele ser. Elecciones andaluzas.

 

La oportunidad del PP es única en la vida democrática del último cuarto del siglo XX y de los doce primeros años del siglo XXI. Esta singularidad adquiere un tono más vivo si se tiene en cuenta que jamás el Psoe ha atravesado tribulaciones internas tan intensas ni desprecios externos tan evidentes. Aprovechar la coyuntura es esencial pues lo de las segundas oportunidades es un mito. Las manifestaciones públicas del Partido Popular deberán conducirse por la senda del respeto a la realidad, de declaración de su humildad, de búsqueda de los mejores, de erradicación de las desigualdades, de fomento de la austeridad, de defensa de las libertades y, por supuesto, de eficacia en la gestión económica. Elecciones andaluzas.

 

El efecto del consumidor puede provocar en el Psoe un efecto descomunal de retención del poder. Lo tienen y del mismo quieren seguir usando y abusando. Sus dirigentes conocen el alcance de esa pérdida en el mantenimiento de su organización. La envidia, el resentimiento, el miedo y el egoísmo ponen en alerta a los hombres y mujeres maltratadores que consideran a la pareja como propiedad. Estas emociones básicas y perturbadoras lo mismo rompen un país que una familia. Igual destrozan una mente sana que acentúan patologías preexistentes. Elecciones andaluzas.

 

El efecto consumidor debe hacer reflexionar al PP. Son millones los que anhelan un cambio en la administración andaluza. Se pueden quedar con la miel en los labios si no advierten a Arenas y a los suyos de cuán importante es saber, querer y poder. Así que a por el producto.

 

Un saludo.

TAPA Y CERVEZA

Inflar. Hinchar. La economía española ha sufrido el mal de los gases. Desde hace mucho tiempo. Especialmente desde dos mil dos cuando la reina peseta abdicó en el príncipe euro. De las setenta y cinco pesetas del café al pago del euro en un par de días. Precio ascendido de golpe al tercer piso. Del café mañanero a la cervecita con tapa antes del almuerzo. Una tapita de cien pesetas, e incluso de ciento cincuenta, era un bocado al alcance de muy pocos. Con la rubia obligada al lado, nos íbamos tranquilamente a las trescientas. Un dinero. De pronto, cerveza y tapa a tres euros y el que no pueda, ya saben, agua y ajo.

 

Más que una hinchazón, un bulto. De la exageración al engreimiento, un paso. Y de los tres euros por la parejita a tres euros sólo por la tapita. Así no hay quien pueda. Era señal de nuevos ricos en débiles economías. Del pisito de diez millones de pelas se transitó al pisazo de doscientos mil euros. El mismo suelo, los muros de antes y el portaje de cartón-madera. La burbuja inmobiliaria se casó con la borboja barista. Con los mismos mimbres simulamos hacer nuevos cestos. Hasta que el globo estalla. Cómo que por qué. Porque el recipiente que contenía el gas expansivo no está preparado para semejante volumen. Bluff. Lágrimas de niños ante la contrariedad no imprevista sino no aceptada.

 

Los primeros pillos de este cuento de la lechera, los bancos. Préstamos a tutiplén. El dinero fluye y las comisiones suben el caudal del rio contaminado. No pasa nada. Simples traspiés del caminante hacia la riqueza. Aire a las ruedas sin reparar el pinchazo. Todo lo que se coloca en posición erecta acaba víctima de la ley de gravitación universal. Todo menos los salarios de los funcionarios y las pensiones de los jubilados. Coches elitistas de tres millones de pesetas se vulgarizan al pago de dieciocho mil euros. Más aire, más. La feria lo es por las luces y las vueltas. Hasta el agotamiento y el mareo. La soberbia del arrogante hace presa en el bolsillo del estúpido.

 

Mas no se aprende. La cesta de la compra se encarece a la par que las viviendas dejan caer parte del lastre que impide su venta. Los bancos devienen inmobiliarias de invendibles. Las deudas y la morosidad no acompañan su voluntad indesmayable de ganancias. La cerveza y la tapa se arrastran al euro y medio. Aparece la feliz hora de la birra a sesenta céntimos. Los sueldos de los que conservan el trabajo son acuchillados para trasvasar su sangre a los vampiros poderosos. Los que viven de la pensión arriman el hombro al supermercado más asequible. Los habitantes del desempleo sobreviven gracias a la ayuda familiar y a la chapuza salvadora.

 

En este gazpacho caliente, el pepino se atraganta, el tomate está pocho y el agua llena de bacterias. Así y todo, o se engulle o no se engaña al hambre. En el palco del teatro de la vida, el señor Cebrián se embolsa millones mientras la empresa los pierde a golpes de hemorragias de sus trabajadores. Y el señor Sáenz, el de Banesto, no se queda atrás en la percepción de dividendos millonarios. Ellos no tienen problemas de ampollas. Su vivienda es mansión. Su cerveza y tapa, de cinco tenedores. Al resto de los curritos, las sobras de la crisis que ellos contribuyeron a crear.

 

Nos conformamos con todo. Camarero, una cerveza y una tapita. De las de euro y medio.

 

Un saludo.

MAESTRO CHAVES

 

Peligro. Los recortes educativos en la Universidad de Córdoba pueden causar daños colaterales a partir del inicio del próximo curso académico. Don Manuel Chaves, el expresidente de Andalucía, el exvicepresidente de España, el expedientador irregular de empleos, el exconcesionario de subvenciones a Matsa, y tantos otros títulos experienciales, vuelve a las aulas. Socorro.

 

A su edad, don Manuel no va a cubrir una plaza en los cursos para mayores. Ni lo piensen. Vuelve como profesor después de una clamorosa ausencia de décadas sin levantar una tiza. El Departamento de Trabajo de la universidad de la ciudad de los califas es el destino de este egregio docente, autor destacado de la modernización de Andalucía. No sabemos cuántos libros ha publicado ni cuántos ensayos ha escrito ni qué trabajos de investigación ha realizado ni en qué foros de pedagogía ha intervenido ni en qué juicios sociales ha colaborado en los últimos treinta años. Pero ahí lo tienen, de vuelta a la institución de élite de la educación. Después nos quejamos del nivel de ciertas facultades.

 

Ignoro en concepto de qué el profesor Chaves reclama una plaza docente. Si como catedrático, si como titular, si como becario, pero a poco que reflexionemos sobre el asunto, produce grima la aflicción de muchos discentes que, aparte de entender, o no, que esa es otra, el mensaje significativo del retornado docente, estén convencidos de que don Manuel se ha reciclado en el “aggiornamiento” universitario. Porque, a este paso, nos contradiremos si admitimos que dar clases es tarea inmutable desde los peripatéticos hasta la lectio y disputatio medievales o desde las prédicas de Dewey a las enseñanzas de Freire. La innovación no florece en el jardín en el que se quiere plantar Chaves.

 

Alguien saldrá perjudicado por esta vuelta. Don Manuel va a restar horas a algún joven becario que se esté dejando las cejas preparando oposiciones. Porque Chaves quiere las maduras y las yogurinas. Mantiene el escaño del Congreso y persigue el puesto de Derecho. Mientras cincuenta de cada cien jóvenes andaluces se comen la mierda del paro, el padre de Paula e Iván se mastica dos sueldos y acumula dos empleos. La igualdad del psoecialismo es, como el patio de mi casa, muy particular, acopio dos y ya llegará el año en que el vecino logre uno. Igualdad en la diversidad. Que para eso ha combatido en la guerra civil contra el bando nacional.

 

Allons enfants de la patrie. Tiene narices. Don Manuel se hace un lifting que paga la universidad de Córdoba. Miren, lo digo sin segundas. Si al menos se pusiera al día en el fondo del asunto, acaso sobre alguno de los traductores del Senado y lo traspasa gratis para que los futuros juristas cordobeses se enteren de algo. Porque eso sí, en materia de desempleo y no trabajo, Chaves sabe más que nadie. Entre él y Zapatero han subido el listón de parados a una escalera imposible.

 

Pues nada. Puestos a recortar, ahi llega Chaves, un auténtico cuchillo carnicero. Esto es Cuba cautiva.

 

 

Un saludo.