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Francisco Velasco. Abogado e historiador

EN CALIENTE, NO. EN FRIO, MENOS

 Hacerla y no enmendarla. Equivocarse y no rectificar. Errar y enfangarse en el error. Estas expresiones, tan humanas, adquieren una dimensión gigantesca en la clase política. El problema es que las susodichas expresiones manifiestan actitudes y las actitudes son la antesala del acto. Acto. Acción. Ser o no ser. He ahí la cuestión. Dícese que de sabios es rectificar. Dícese que de humildes es corregir. Inteligencia y ética. Ética e inteligencia. De un valor -la ética- y de ua cualidad -la inteligencia- están ayunos los políticos. Su orfandad ética e intelectual halla uno de sus máximos exponentes en las leyes que ellos redactan y que, a la luz de sus defectos o de sus carencias, no revocan.

 Existe toda una casuística de cuanto expongo. No obstante, me centraré en dos ejemplos de actualidad que, como solemos decir los de Huelva, "claman al cielo".

 El primero de ellos es la ley del menor. Da igual que gobierne el PSOE o que lo haga el PP. Lo que no da igual es que ningún grupo político lidere, de verdad, sin demagogias, sin tratar de aprovechar la coyuntura política, la iniciativa parlamentaria para reformarla. Los recientes casos de violaciones y muertes que han golpeado a la sociedad española han levantado mares de críticas. Ante ellas, ¿qué ha hecho el Gobierno? Lo de siempre. Lanzar brindis al sol y proclamar a los cuatro vientos que, en caliente, no se pueden tomar decisiones de este calado. La cantinela se repite hoy. Se pone de relieve la consigna ayer dada: en caliente, no. La ley no se reforma ni en caliente ni en frio. Y mientras, la angustia del pasado se recrudece en el presente y su amenaza se abre hueco en el futuro. En caliente, no. ¡Qué va a rectificar el Gobierno! Se protege a los menores verdugos y se abandona a los menores víctimas. En caliente, no. Recuerda la leyenda que reza en los azulejos de algunos bares: "hoy no se fía; mañana, sí". En caliente, no. En frio, menos.

 ETA. Ni en caliente ni en frio. Lo de ETA no es ya un clamor. Lo de ETA es la vergüenza de un país dizque democrático. El Gobierno ha renunciado -parece ser- a dialogar con la banda terrorista. Ha tardado cuatro años en enterarse de que con esa panda de cobardes asesinos no puede levantarse puente alguno de entendimiento. El atentado de la T-4 madrileña fue calificado, ¿quien tiene boca se equivoca?, por Zapatero como accidente. -"No habrá negociaciones", dijo. Las hubo, vaya si las hubo. El aliento nacionalista es demasiado fuerte para que el Gobierno, débil hasta la náusea, se enfrente con valentía a
esta lacra que no busca sino la ruptura de la unidad de España. Y mientras esto ocurre, el artículo 139 de la Constitución ("Todos los españoles tienen los mismos derechos y obligaciones en cualquier parte del territorio del Estado"), resulta risible, objeto de mofa, texto de burla. Los mismos derechos en Huelva que en San Sebastián o en Girona. ¡Ja!
La ruptura de la igualdad sería causa de peso suficiente para aplicar el artículo 155 de nuestra Carta Magna. ¿Que qué dice? Lean: 

 Artículo 155.1. "Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras Leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general".

 
¿Creen ustedes que ZP tiene valor o capacidad para seguir el mandato constitucional? En caliente, no. En frio, pues claro que no. Mientras, que ETA siga matando y que la nave peneuvista siga surcando mares de suciedad. Ni en caliente ni en frio. Ni inteligencia ni ética. ¿A dónde vamos con este Gobierno? "Chi lo sa". Cualquiera sabe. Desde luego, a nada bueno.

 Un saludo.

OTRA DE JUECES ESTRELLAS

 "La justicia es un cachondeo". La frase, atribuida a Pacheco, ex-alcalde de Jerez de la Frontera, no por polémica deja de tener una base de razón. Para los que entienden de derecho y para los que no. Toda una sarta de sentencias judiciales resultan incomprensibles para el común de los mortales. Los propios recursos de apelación vienen a poner de manifiesto cuántas veces el tribunal ad quem (de apelación) voltea una resolución de los tribunales a quo. A veces, la explicación es simple: falta de tiempo material para atender la multitud de litigios que saturan los juzgados de toda España. Explicación la que antecede, que elude detectar, como causa, la falta de preparación jurídica de algunos magistrados, sin hablar de la responsabilidad inherente a la función, o del hartazgo que el ejercicio de esta profesión provoca en estos funcionarios, en general mal remunerados.

 Lo anterior tiene su qué y su cómo. Lo que hay que hallar es la casuística de tan divergentes resoluciones judiciales. Uno entiende -por más que le repugne desde un punto de vista legal, jurídico y ético- que la Administración haga de su facultad de autotutela un derecho de pernada y de su capa de servicios sayos de inmoralidad. Lo entiende. Este abogado ha comprobado cómo la Administración Educativa ha resuelto de manera opuesta expedientes administrativos en los que existe identidad de objeto, causa y sujetos, por el mero hecho de que el recurrente sea una persona del agrado, o no, de los administradores. Insisto, se entiende desde la perspectiva de una corrupción generalizada de un sistema perverso. Le remito, por reciente, al caso MATSA y a los Chaves, padre e hija.

 Lo que no se entiende es que en la Administración de Justicia se produzcan casos análogos al descrito respecto a la Administración General. Lo que no se justifica es que el Juez Pedraz permita la celebración de manifestaciones en demanda de la no dispersión de los presos de ETA y, a continuación, mediando apenas unos días, el auto de Pedraz sea volteado por los magistrados de la Sección de Lo Penal de la misma Audiencia Nacional. Cómo uno y otros han interpretado el problema. Qué circunstancias han sopesado en su análisis de los hechos. ¿Por qué la actividad probatoria no ha seguido similares conductos de investigación? ¿Acaso entre estas instancias se interponen otro tipo de obstáculos distintos a los puramente técnico-periciales? ¿Se puede inferir que Pedraz se muestra más comprensivo hacia las reivindicaciones peri-etarras o pro-etarras, mientras los magistrados de la Sección Cuarta se escudan en aspectos más politizados y son incapaces de soportar las presiones de los que buscan el arrinconamiento de los partidarios de la banda terrorista?

 Es posible que jamás hallemos respuesta a los anteriores interrogantes. Sí debe ser posible, no obstante, sí debe ser exigible, que se explique a la ciudadanía si los participantes en la concentración han cometido, o no, delito de enaltecimiento del terrorismo. La discrepancia judicial no se limita a un mero hurto, a un robo de mayor entidad, a un asesinato concreto. No. La discrepancia judicial se realiza en el marco de una refriega político-ideológica que excede la mera legalidad. Del mismo modo que se desarrolla en el informe concerniente a la constitucionalidad del Estatut catalán. La discrepancia judicial se agrava, especialmente, porque en la misma son protagonistas las mentalidades nacionalistas vascas y catalanas y, fundamentalmente, porque en el territorio de Euskadi, el cincuentón comando etarra ha causado la muerte de muchos inocentes. Donde no hay arrepentimiento de tipo alguno, cuando se rechaza de forma contumaz la condena de la violencia, cuando se hace apología de la virtud de asesinos etarras, el Juez, Pedraz o quien fuere, sin renunciar a la presunción de inocencia, debe mirar con lupa de más dioptrías la intención de los manifestantes.

 La función pública es eso, pública. Lo cual no significa que sea publicada o lo que sería peor, publicitada. Item más: constituiría una felonía aprovecharse de la publicidad que se desprende de ciertas decisiones controvertidas para aspirar a brillar en el firmamento judicial. Ya tenemos bastante con "el hombre que veía amanecer". Un Garzón tiene un pase. Un Garzón y un Pedraz, demasiado azúcar o demasiado acíbar. Más respeto y menos jueces estrellas.

 Un saludo.

LA IRA DE MONTESQUIEU


 Lo del Estatut de Cataluña es una juerga. A tres años de su entrada en vigor, el Tribunal Constitucional, que preside Emilia Casas, tan amiga ella de la vicepresidenta primera del Gobierno (la amistad entre tan altas representantes de los poderes judicial y ejecutivo da que hablar), todavía no ha parido una sentencia. Elefantiásico embarazo, pardiez. 

 Se sabe que el TC es el intérprete de la Constitución y que nuestro texto constitucional, de tan flexible, requiere cierta práctica interpretativa además de una fuerte dosis de pericia jurídica y un cocido bien caliente de astucia política. Pero tres años de preñez son muchos. Doce magistrados menos uno para una gestación en exceso ciclópea. Suena extraño. Música y letra no siguen el mismo ritmo.

 -Tiempo al tiempo, articulista, que la operación es compleja y delicada. -Tiempo es el que falta, amigo lector, cuando se pone en juego, entre otros valores, la libertad lingüística en una región de España como Cataluña es. La libertad es un derecho fundamental para el que los minutos son decisivos. No valen retrasos.

  No es de recibo que la señora Casas afirme que no hay prisa pero silencie que tiene miedo. No entra en cabeza humana sensata la supeditación del Estado de derecho al chantaje nacionalista catalán. Resulta deprimente que ZP se halle cautivo de Carod y los suyos. Causa pavor que el independentismo irredento de los de Ezquerra manipule los hilos de la política española. Es lastimoso que el Presidente del Gobierno simule controlar la situación cuando el fuego voraz abrasa. Parece patético que el poder judicial abdique de su independencia para someterse al poder ejecutivo.

 Se pervierte de tal modo la democracia que Montesquieu, muerto, se negaría a vivir si pudiere. Su obra, devastada. ¿Qué diría Picasso si a su Gernika lo mutilan como han desgraciado la doctrina del ilustrado francés? Se moriría de vergüenza. Vergüenza y pudor que algunos jamás han conocido.

 La falta de libertades es malo. La ausencia de referentes éticos, peor. La carencia de estadistas democráticos es el problema. Ahí sí está el problema. Lo que no se encuentra es la solución. La de ZP no es solución. Es "avestrucismo". Ya me entienden.

 Un saludo.

ALIVIO DE LUTO

 No voy a descubrir a estas alturas la extraordinaria riqueza expresiva del castellano. Entre tanta joya lingüística, he rescatado -o mejor, me han ofrecido- la que da título al presente artículo.

 Me explicaba mi interlocutor, mi sabio amigo Pepe, sabio por viejo y sabio por leído, el contexto sociológico en que se acuñó la expresión. Alivio de luto. Tránsito de colores. Matices de luz. Lentos senderos del alma. Corazón que abandona la noche y palpita a la espera del suave amanecer.

 La niña de luto. Summers. La boda que nunca llega. Angustia y desesperanza. A ver si... Duelo. Muerte. Dolor que hiere. Aflicción que se protege. Reconstrucción que se rehúye. Tristeza. Alegría que se rehúsa. Estado de choque. Memoria. Desmemoria. Negra sobre blanco. Alivio. Medio luto. Báculo que alejamos. Bálsamo que consuela. Respiro que exonera. Blanco sobre negro. Carga que se aligera. Enfermedad del alma que se mitiga. Pena que se desvanece. Anhelado amanecer.

 ¿Cuándo España se aliviará de su luto de guerra intestina? ¿Cuándo se aprenderá que España no es Castilla? ¿Cuándo comprenderemos que la cara al sol y las montañas nevadas no van a resucitar? ¿Cuándo la muerte dejará de hallar sus semillas desoladas en nuestra tierra? ¿Cuándo la memoria histórica ayudará a dejar el luto de nuestros abuelos? La España niña de luto busca alivio. La memoria, histórica. La desmemoria, presente. Alivio de luto. Alivio. No luto. No duelo. No muerte. No guerra. No odio. Al menos, alivio de luto. ETA ni siquiera nos deja el alivio. ETA es luto. España no se arranca el luto. Muchos cainitas y demasiados abeles.

 Nietzche. "Dios ha muerto". ¿Ha muerto?  Dios no muere. Por más que todos muramos un poco cada día. ETA. No toca alivio de luto. De nuevo, negro luto. España, eterna niña de luto.

 Un saludo.

ZAPATERO NO ES PIQUETERO, SINO REPIQUETERO

 Lo ha dicho Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad de Madrid: "el presidente es un sindicalista retrógrado y piquetero". La señora Aguirre me parece una gobernante -que no gobernanta- eficaz y honrada, cosa difícil en política. Sin embargo, no estoy de acuerdo con las palabras que, en esta ocasión, dirige a Zapatero. No son propias de una persona instruida que utiliza el lenguaje con gran propiedad. Veamos.

 Aguirre peca por defecto, por imprecisión, por falta de concreción, cuando se refiere a Zapatero como presidente. Me explico. Zp es presidente. Correcto. Lo que no especifica doña Esperanza es si preside una comunidad autónoma, una institución benéfica, una empresa privada o una escalera de vecinos. Tampoco si esa condición presidencial le ha llegado a raíz de una votación libre, no condicionada, no sujeta a presión, en un plano de normalidad social o, si por el contrario, le ha tocado en una tómbola, como consecuencia de un regalo o mediando un suceso funesto como el de los atentados de Atocha. Anson mortifica a muchos, con gracejo, diciendo que ZP es el presidente por accidente. Si encamina su discurso hacia el presidente del Gobierno español, entonces el problema se complica. Porque desde un punto de vista formal, técnico y teórico, sí lo es en efecto. Cosa distinta es que la presidencia de ZP se distinga por criterios de oficialidad fundamental y por su trasunto de praxis. Ambas ideas pueden ser discutibles. Lo que resulta ajeno a polémica es que sea el presidente de todos los españoles. Su cariz sectario, sus decisiones insulsas, su tendencia a torear de salón, su incapacidad para separar su representación de España con la Secretaría General de su Partido, su liviandad intelectual, su ausente formación histórica, su desinterés hacia lo que ignora y su sesgo de actor de reparto que tiende a creerse protagonista distinguido de impar obra de teatro, hacen de él un paradigma -negativo- de lo que no debe ser un presidente de España. Por tanto, señora Aguirre, a fin de no dar demasiadas explicaciones en el futuro, le recomiendo que cuando mencione al Secretario general del PSOE, utilice esta denominación o, sencillamente, recurra a llamarlo por su apellido, Zapatero, o por su marca comercial de ZP.

 En cuanto a sindicalista, peor me lo pone. Si por sindicalista se refiere a partidario del sindicalismo y este término se define como sistema de organización obrera por medio del sindicato, desembocamos en el concepto que articula la idea: sindicato. Por sindicato se entiende asociación de trabajadores que se constituye para la defensa y promoción de intereses profesionales, económicos o sociales de sus miembros. A partir de esta definición chirrían los ejes de mi carreta. "Si a mí me gusta que suenen ´pa qué` los quiero ´engrasaos`", decía el trovador argentino. ZP no puede ser sindicalista. A lo más que puede aspirar el leonés nacido en Valladolid es a poner en su carnet de vallisoletano la ascendencia leonesa. No una ascendencia cualquiera, no. Zapatero es de ascendencia minera, batalladora, solidaria de los más débiles. Pero, oiga, que ZP no ha pisado una mina en su vida, es que ni siquiera sabe los que es un malacate. Así es, pero él se lo cree y quiere pasar a la posteridad como el presidente de los obreros y no -la realidad se encarga de subrayarlo- como el señor del desempleo y de la ruina económica. Sindicalista. Por favor. Un respeto a quienes se parten la cara por los trabajadores.

 Al menos, articulista, admita los calificativos -especificativos- de retrógrado y piquetero. Tiempo al tiempo. Retrógrado, se acepta, en tanto ZP cree -quiero hacernos creer- que vive tiempos pasados. Mas cada vez engaña menos y a menos. ZP es el "summum" de la apariencia, el vendedor de iconos bizantinos manualizados hoy, el marchante de imágenes de rostro virginal e interior -que no vemos- purulento, el traficante de trasnochados talantes. Tras la apariencia, el vacío, el vano, la nada. En cualquier caso, asumo lo de retrógrado, igual que pulpo como animal de compañía. Ahora bien: lo de piquetero, sí que no. Demasiado para mi "body". Desde su pedestal de presidente, ZP no se rebaja a ser un piquetero más. Muy exquisito se nos presenta don Jose Luis para función tan servil y tan poco democrática. ZP no puede ser piquetero. Repiquetero, sí. Le cuadra. No lo contempla el DRAE, pero vale para el juego de palabras. Repiquetear significa repicar con mucha viveza, hacer ruido golpeando repetidamente algo. ZP toca las campanas como pocos. Dispone de "clochards" expertos que amplifican su discurso infantiloide y cuenta con maestros del marketing que introducen una pátina de adultez que simula el mensaje hablado. Por eso, ZP no es piquetero, sino repiquetero. A base de altavoces (eludo el término anglicista de los bafles), consigue dar a sus palabras el marchamos de ideas, y a sus ideas, la etiqueta de calidad. Pero no nos engañemos. Ni hay ideas ni calidad. Hay repique, mucho repique.

 En suma, señora Aguirre, le sugiero mayor propiedad a la hora de referirse al que, hoy por hoy, es presidente. E insisto: basta ZP o Secretario General del Partido al que el Gobieno de España sirve.

 Un saludo.

VALDOCCO

Por segunda vez en pocos meses, empleados y representantes de Valdocco se van a manifestar ante las puertas del Ayuntamiento de Huelva. Se les adeuda una cantidad cercana a los 440.000 euros.

 La obra social de esta fundación es importante. Su reconocimiento popular, también. Prueba de ello es que entre los patronos de esta institución se halla el propio consistorio onubense.

 La anterior manifestación en demanda de pago tuvo visos de manipulación grosera. Algunos manifestantes alentaron actitudes violentas que se tradujeron en empujones, carreras, insultos y ofensas al equipo de gobierno. Parece ser que, entre ellos, el familiar de una edil socialista. Parece ser.

 Este articulista siempre ha defendido la rebeldía pacífica contra las instituciones cuando éstas no cumplen sus funciones ciudadanas. La Fundación Valdocco realiza un más que notable trabajo en pro de los onubenses más jóvenes y desfavorecidos. Cualquier falta de ayuda a quienes se dejan la piel de este objetivo, me parece una actitud oprobiosa, merecedora de repulsa. Siempre consideré al alcalde de Huelva un político de gran sensibilidad y muy vinculado al pueblo. Pedro Rodríguez tiene más alma de socialista solidario que todos los psoecialistas juntos. Pedro Rodríguez debe saldar esa deuda ya. De esta manera, obtendrá un doble éxito. De una parte, satisfará las necesidades de una institución benéfica para la sociedad. De otra, dará una "guantá" sin manos a los componentes del PSOE que quieren resarcirse de la lección de civismo que le han dado los bomberos del consorcio provincial.

 La crisis económica tendrá todos los picos que se quiera. Uno de los aspectos prioritarios en esta época es brindar a las organizaciones sociales volcadas con los desfavorecidos la cooperación que precisan. Es justicia. No es caridad. Es respeto. No es tolerancia. Es sentido de la equidad. No es demagogia.

 Un saludo.

DE MARINO BARBERO A CARLOS DÍVAR (Y tiro porque me toca)

 Alguna vez lo he comentado. Incluso puedo haber reiterado este comentario en diferentes artículos. Reiterar viene de iterar e iterar significa repetir. Ojo con el PSOE. Para muchos de sus dirigentes, el poder es una obsesión. De la misma forma que una organización mafiosa persigue sus objetivos sociales, económicos y políticos sin reparar en legalidades, ciertos responsables del PSOE entienden a este partido como una empresa de alcance estatal en la que hay tantos intereses espurios que no se pueden permitir el lujo de perder el gobierno (donde lo tienen) y utilizan todos los recursos (todos) que poseen para obtener el gobierno (donde no lo tienen). ¡Ay de quienes se oponen a la maquinaria psoecialista! ¡Ay de los que osan poner chinitas en su aparato mediático!  ¡Ay de cuantos contribuyen, siquiera sea con sus críticas -qué digo ya de sentencias judiciales-, a roer la ambición de esta estirpe tiránica!

 Tan largo preámbulo para tan corto mensaje. Si ustedes, lectores, recuerdan el escándalo FILESA, rememorarán este caso de corrupción. FILESA era una empresa, entre tantas otras, cuyo fin era la financiación ilegal del PSOE, entonces liderado por Felipe González. El juez instructor designado al efecto fue Marino Barbero, magistrado del Tribunal Supremo y jurista de reconocido prestigio. Al cabo del proceso de instrucción, se dictó auto de procesamiento contra 39 personas por presuntos delitos de falsedad documental, malversación, apropiación indebida, etc. Antes, sin embargo, fue tal la presión que soportó el magistrado,que, al poco tiempo, abandonó el Supremo y se dedicó a la docencia. Tantas y tan crueles fueron las críticas que recibió, que el señor Barbero tuvo que dejar sus funciones judiciales. Meses después, el señor Barbero falleció. Agua pasada, me dirán, no mueve molino. Sí lo mueve. La historia, por más que se adultere, por más que se reescriba, por más que se relate de forma interesada, resurge cual fantasmagórica aparición, tarde o temprano, y los mecanismos de la mente comienzan su movimiento de investigación para poner de manifiesto las maldades del alma humana. Y si no, prosigan su lectura.

 Carlos Dívar es el actual presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial. Este malagueño, de probada categoría como jurista, fue elegido por unanimidad para el cargo que ahora ostenta en virtud de ser una persona "capaz de generar confianza y consenso" así como por "su capacidad de diálogo y trabajo conjunto".Pues bien: ha bastado que el señor Dívar se opusiera con su voto al informe que considera constitucional la ley de plazos en el aborto, para que la jauría mediática arremeta contra él y lo tache, cuanto menos, de ultra-religioso. Pero no un ultra-religioso cualquiera. No. Pudiera ser islamista o budista, y tendría un pase. Sin embargo, ser ultracatólico, es demasiado para el PSOE y para su más cercano corifeo, El País. Ultracatólico. Vade retro.

 Ha comenzado la cacería. Ya veremos si abaten la presa. Salvo que Dívar dé una de cal y otra de arena, terminará decorando el salón de trofeos de los grandes amos de la política española. Bajo su cabeza, anexa a la de Barbero, la leyenda siguiente: "de Marino a Carlos, especies no protegidas del Supremo". Especies a extinguir. Las que no cuenten con la protección del Partido. ¿Pasa algo?


 Un saludo.

ZP DIXIT: YO SOY EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO -¿DE VERDAD LO PRESIDE?-


 Las expresiones de ciertos personajes públicos revelan hasta qué punto pueden estar afectados por algún tipo de complejo. Por ejemplo, se denomina "aquilianos" (por Aquiles) a los que tienden a ocultar su propia debilidad bajo una máscara de fortaleza. Del mismo modo que se califica de "aristotélicos" a los que dirigen todo su esfuerzo a subrayar (con negrita, cursiva y mayúscula) la importancia de su función para situarse por encima de quienes les precedieron. Otro grupo lo forman los "bovarystas", que creen ser quienes realmente no son. Las personas que padecen el complejo de Creso se caracterizan por manifestar una superioridad a base del despilfarro de sus riquezas, aunque no sean suyas.

 Zapatero buscaba granjearse, una vez más, la simpatía de los sindicatos y de la patronal. Una cena en La Moncloa se ofrecía promesa sugerente a tal fin. Uno de los medios más utilizados por los donjuanes de opereta que en el mundo son, es el de seducir -nunca convencer- activando los sentidos. Moncloa. Noche. Manjar. Escenografía. Puro Barroco. Todo presto para la representación. La obra: "el diálogo social". La trama poco tiene que ver con el diálogo -dinero el que cuesta la adhesión inquebrantable de Méndez y de Toxo- ni con lo social -ni los sindicatos representan hoy a los ciudadanos ni la patronal descuella por su filantropía-. Son las máximas del Barroco. Teatro. Mucho teatro. Marco incomparable.

 Y, sin embargo, fracaso. Falló la puesta en escena. Los protagonistas no son grandes actores. El público se aburría. A esto que uno de los cómicos se salió del guión. Ferrán representó un papel no querido por el escenógrafo. No se conformaba con dinero. Reivindicaba reformar el mercado de trabajo y reducir las cotizaciones de la Seguridad Social. Cabreo. -¿De qué vas, Gerardo, le espetó malhumorado el director frustrado. -¿No serás un submarino pepero?, parecía desprenderse de la anterior pregunta. -Me estás fastidiando la foto, se deducía de la mirada presidencial. -Tienes 48 horas, forastero, ultimó/intimó ZP. -Que no, legislaré, terció amenazante el ayudante Corbacho.

 Mientras a unos se les va la fuerza por la boca, los españoles se muestran cada vez más inquietos ante la posibilidad de perder su empleo. Un 65% de nuestros conciudadanos teme el paro. En la UE, este temor sólo afecta a un 32%. Claro que si en pleno verano, la Encuesta de Población Activa (EPA) sitúa la tasa de desempleo en el 17,9%, uno se explica la abismal diferencia. Crisis global, sí. Crisis española, peor, desde luego. El presidente juega a las casitas. Los sindicatos, encantados. La patronal da el portazo. La patronal es muy mala. Quiere el despido libre. Pretende esclavizar a los trabajadores. Sólo buscan enriquecerse. Llevarse el dinero a Suiza. Malos, que son muy malos. Ayer, cuando se doblegaban a las exigencias del guión monclovita, gente sensible. Hoy, hastiados de una obra sin porvenir, piden el finiquito. Ahora son malos. Insensibles.

 ¡Qué dirá la historia! Felipe lo hizo peor. Y Aznar para qué hablar. Yo, el mejor, el más bueno, el más rojo, el que más defiende a los obreros. El que gasta todo lo que tiene. Lo que tiene España. Lo que pagamos los contribuyentes. ZP tira con pólvora del rey. La democracia es ZP. Sólo ZP. ¿Y el complejo de Napoleón?

 Un saludo.

LA NADA DE LA DIPUTACIÓN DE HUELVA

 El tema del consorcio de bomberos ocupa y preocupa a este articulista. De la misma manera que le ocupan y preocupan el abuso de poder, la actuación tiránica de los cargos públicos, la prepotencia de los políticos felones a los mandatos del pueblo, el uso de la propaganda mediática al estilo de la que difundiera el funesto ministro de Hitler,....

 La política del "ordeno y mando", la política imperial de la presidenta del PSOE, el despliegue de testaferros que, a modo de sicarios, secuaces, guadias de corps, materializa doña Petronila, rememora malhadados tiempos de la dictadura franquista en su etapa de mayor virulencia represiva. Mientras tanto, los bomberos del consorcio, en una demostración de coherencia profesional pero sobre todo cívica, se erigen en adalides del movimiento obrero y en modelos del espíritu de rebeldía de los ciudadanos contra unos gobernantes injustos. Son los modernos Robin Hood de Huelva que han hecho de la Plaza de las Monjas su Sherwood particular oponiéndose al usurpador regio que hoy encarna, en virtud de su desprecio al pueblo, la presidenta de la Diputación.

 Después de meses de resistencia, cuando los bomberos se han convertido en paradigma de por dónde deben discurrir sus justas reivindicaciones -su actuación pacífica ha presidido la protesta-, viene el señorito del cortijo consorcial psoecialista y se deja caer con que el afán de los bomberos es pura y simplemente económico; en una palabra, que buscan su propio beneficio y no el del servicio. Que lo justo, agrega el capataz de Petronila -un capataz muy, muy bien pagado- , es que, en tiempos de crisis, acepten 2,9 millones de euros para cuatro años. Lo que no dice es en qué se va a invertir esa cantidad, si bien, de forma ladina, apunta que se traducirá en aumento de sueldo y no en incremento de la plantilla.

 La trampa está tendida. El PSOE ha puesto el señuelo. Alguien ya ha picado. Qué astucia demuestran los jerifaltes del Partido. Pena que esa capacidad para la distracción, para el pisoteo, para el aplastamiento de los insurgentes, para la marginación de los adversarios, no la utilicen para fines constructivos: aligerar el peso de los asesores, moderar los gastos, evitar alquileres millonarios en edificios suntuarios, crear empleo, apoyar a los municipios, y todo un rosario de necesidades que afectan a los onubenses.

 Ojalá que el conflicto se resuelva ya, cuanto antes. Que nadie gane en esta lid. Pero que ningún bombero sufra los males de sus compañeros castellanos y catalanes tras los incendios de verano. Que triunfe el diálogo. Que la victoria caiga al lado de la ciudadanía.

 Un saludo.

P.D. Varias horas después de que este artículo se enviara a edición, se publica el fin de la concentración de los bomberos. El relator celebra el fin del litigio, aboga por que el entendimiento haya triunfado y felicita a los bomberos por su coherencia. Han puesto de manifiesto que la razón la portaban ellos.

DESDE SEVILLA


 Razones de trabajo me obligan a desplazarme a una de las ciudades más bellas del mundo. Me obligan. Así es. La obligación se impone a la devoción. Resulta complicado mantener la devoción hacia esta ciudad cuando la sensación térmica se impone al termómetro y golpea a los transeúntes como un boxeador sin  piedad.

 Busco los resquicios de sombra a mi paso por la avenida de la Constitución. Imposible, so pena de tropezar una y otra vez con los que se disputan ese pedazo de calzada semipeatonal. A duras penas me arrastro hasta la plaza del Duque. Confío en encontrar un taxi que me acerque al aeropuerto. Momento inoportuno. Numerosos  taxistas habían cortado la circulación en protesta contra el Ayuntamiento de Monteseirín que no había instalado toldos para atemperar el incendiario sol de los veranos sevillanos.

 Inútil la desesperación, encuentro un asiento en mesa de La Campana. Un café negro con hielo, pido a la camarera joven que hace de tripas corazón atendiendo circunspecta a los clientes sudorosos que nos arracimamos en busca de una silla y de una sombra. El conflicto de los taxistas se prolonga durante una hora. Ojeo y hojeo el periódico que he comprado en el kiosco aledaño. No puedo concentrarme en la lectura. El furor de los centígrados se ceba entre los que desafiamos el aire tropical a pie de calle. Una hora después, hacia mediodía, los profesionales del taxi desisten de su actitud y vuelven a la diaria lucha. Tengo suerte. Ocupo uno de los que quedan libres e indico la dirección: -A san Pablo. Casi sesenta minutos invierte el taxista en cubrir el trayecto. El Plan E arrasa. Calles cortadas, aceras levantadas, polvaredas por doquier, atascos por allá, imprecaciones tácitas y altisonantes.

 El aire fresco -acondicionado- del vehículo me reconforta un poco. El chófer habla, esperando mi respuesta. Prefiero responder con algún monosílabo, evitando la conversación. El conductor se cabrea por la falta de interlocución. Silencio. Llegados a mi destino, pago la cantidad estipulada. Antes de cerrar la puerta, el conductor se dirige a este articulista y le espeta: -¿no será usted del PSOE y, por eso, se quiere "escaquear" de la "m..." de alcalde que tenemos? Sonrío. Musito un cortés adiós.

 Un saludo.

 

CONSUMID, CONSUMID, MALDITOS

 El título no es sino una variación simplista de la famosa película de Sydney Pollack: "danzad, danzad, malditos". El film, magistralmente interpretado por Jane Fonda, se desarrolla en los años de la Gran Depresión. Constituye un canto -aunque algunos prefieran sustantivarlo como crítica- al ser humano en momentos extremos de emociones insuperables, al borde del colapso sentimental y en el marco de una sociedad anímicamente derrotada. Acaso el horizonte sólo sea el suicidio en su dimensión individual y colectiva a causa del peso de la soledad y del desamparo que sobre ellos gravita.

 Danzad, danzad, malditos. Consumid, consumid, malditos, alentaba Zapatero a los españoles para aventar el fantasma de una crisis que no reconocía pero que, como las meigas, existía y existe. Tiempo de angustia. Años de incertidumbre. Meses largos de zozobra. Malas fechas. En la película de Pollack se animaba al esfuerzo más denodado -aunque fuere como espectáculo cruel- para alcanzar unos pocos dólares con los que sobrevivir. En el mensaje de ZP se alentaba a gastar como única forma de sacar a la economía del batacazo que se preconizaba aunque públicamente no se admitiera. La consigna zapateril comportó tal grado de inconsciencia que pudo conducir a muchos españoles a seguirla a sabiendas de que los días venideros amenazaban con males apocalípticos: cierre de empresas, aumento del paro, incremento de la morosidad, pérdida de poder adquisitivo, déficit global de la economía,...

 Nadie se ha preguntado el número real de afectados por la consigna de Zapatero. El Instituto Nacional de Estadística, controlado por el Gobierno, no ha iluminado al respecto. El principal partido de la Oposición tampoco ha indagado sobre el particular. Pero perjudicados por seguir una idea disparatada, haberlos, háylos. Que la economía estaba muy mal cuando ZP invitaba al consumo, es dogma, y no de fe precisamente. Que el desempleo ascendía a cifras astronómicas, es axioma. Que de la inflación se iba a pasar a la deflación, es tesis. Que la situación socioeconómica se ensombrece por días, es vox populi. Que el nivel de gasto público -infundado o desaconsejado al menos- se sale de madre, es clamor público y publicado.

 La idea de consumir es, en principio, buena. Pero el consumo no se ha de entender como la panacea pues si se realiza de manera inconveniente, los resultados pueden ser estremecedores y tumultuosos. En este sentido, hay que tener en cuenta que un ciudadano consumirá en función de una serie de factores. Estos factores son, en lo esencial, tres. En primer lugar, la renta; si los españoles engrosan las listas del paro, sus rentas decaerán y la reducción de sus ingresos no invita al consumo. Lógica aplastante. Pero ZP, a sabiendas de lo que se nos avecinaba, decía: consumid, consumid, consumid. En segundo lugar, los precios; a medida que los precios bajan, y están bajando, se insta a consumir; muy cierto, pero si se suben los impuestos, y están subiendo, se agua la fiesta del consumo. En tercer lugar, los tipos de interés; la verdad indiscutible es que están descendiendo estrepitosamente; pero igual de verdad es que es tal la morosidad, tal la incertidumbre, tal la remisión de los bancos a conceder créditos, que pasa como el que tiene un tío en "Graná", que ni tiene tío ni tiene "ná". 

 Para terminar, un dato. El déficit comercial, por las nubes; bajan las importaciones y, en mayor medida, las exportaciones. La inseguridad acarrea desconfianza y ésta, retraimiento. Si nos retraemos y el consumo sigue a la baja, las empresas reducirán su producción para tratar de mantener los precios; mas si pese a esto, los precios bajan, lock out que te crió. Con este Gobierno, la seguridad política, económica, social y hasta cultural no son posibles. Como reiteraba Aznar a Felipe, la salida es que ZP se vaya. Cuanto antes. Como no somos malditos -más bien, benditos por crédulos e ingenuos-, consumamos sólo lo que podamos. Lo que podamos.

 Un saludo.

BOMBEROS: DE COGOLLUDOS A PEDREGUER

 Más bomberos muertos.. Hoy en Tarragona. Ayer en Cogolludos. Mueren en acto de servicio. Los bomberos.

 Ojalá los bomberos de Huelva no tengan que sufrir las consecuencias de sus compañeros. No valoramos suficientemente su entrega.. Petronila, menos. Y si la valora, desprecia sus reivindicaciones.

 Me resulta vergonzoso lo que les están haciendo. Es clamorosa su fortaleza. Uno siente que, con los medios adecuados, los bomberos de Huelva protegen a la ciudadanía y, por ella, pese a los desdenes de la Diputación, dan la vida. Como los colegas.

 La prepotencia de la presidenta Petronila revela lo que ella hace. Petronila actúa como la señora del dominio, Petronila se pavonea de su poder superior. Petronila, en el caso de los bomberos, abusa de ese poder. Es la prepotencia de Petronila. Es hacer del poder que el pueblo otorga, un poder omnímodo. Es la tiranía elevada a la potencia petronilesca. A Petronila no le ganan el pulso unos bomberos. Buena es Petronila, símbolo del orgullo y de la soberbia políticas más fachas que uno haya conocido.

 Escucha Zapatero, los trabajadores son los bomberos. Zapatero escucha, los bomberos siguen en la lucha.

 Un saludo.

INIMPUTABLES

 Muy difícil tema. Ley de menores. Inimputabilidad. Carta blanca. Sírvase lo que quiera. Gratis total. Muy difícil tema. Sin duda, pero soluble.

 El artículo 3 de la Ley de Menores (LORPM) exime de responsabilidad penal a los menores de 14 años, a los que sólo podrá aplicarse normas de protección contempladas en el Código Civil y en otras normativas. No cabe culpabilidad a estos menores porque por más que lleguen a realizar el hecho típico y antijurídico, se da por hecho -con carácter absoluto y no relativo- que no tienen las facultades psicofísicas mínimas para ser autores de una infracción penal. Exención. Supuestamente no tienen capacidad de entender y querer lo que se está haciendo. Lo dudo y es demostrable.

 Un chico de trece años, once meses y treinta días tiene la misma edad cronológica que uno de catorce años. Su edad mental puede estar muy por encima de un adulto de cuarenta tacos. O de cincuenta. O más. Confundir la edad cronológica con la mental es un problema de base. Todo cuanto se construye a partir de una base inconsistente, termina derruyéndose a corto plazo. La confusión es un estado mental que mezcla cosas diversas. Cuando se caracteriza por la falta de concierto y claridad, conduce al desorden. Una vez el desorden se generaliza, se propende a considerar la perplejidad y el desasosiego como estado de normalidad. En ese instante, irrumpe la falacia como elemento propio del sistema. Instalada la falacia tras el reinado de la confusión, se corporeíza el engaño y la mentira. El paso siguiente es el establecimiento jurídico de la trampa, del dolo y del fraude. Las consecuencias son evidentes: los valores que se elevan sobre cimientos sin suficiente anclaje, descienden a la sub-categoría del desvalor. En vez de crecer, minoramos.

 ¿Y por qué? Porque no existe reproche. Si un chico de diez años quema un bosque, no es imputable. Angelito. La culpa la tienen los maestros, dirán los exégetas del "sed felices". Durante lustros -cómo pasa el tiempo- los puretas voceros de la LOGSE, aquellos que desertaron del aula para acomodarse en despachos de ejecutivos de medio pelo, se convirtieron en los nuncios idiocios de la verdad oficial: los niños deben ser felices, y si esa felicidad pasa por no ser molestados por padres y profesores, por prescindir de deberes escolares molestos, por disponer de todos los derechos del mundo y ningún deber, por repudiar el esfuerzo, la abnegación y la autodisciplina, entonces, a hacer puñetas todo esto porque la felicidad no admite cortapisas vulgares. Felicidad a ultranza para los chicos. Para ellos, felicidad es hacer lo que les dé la gana. Pedagogos.

 Fui testigo directo, casual pero directo, de un hecho que protagonizó una maestra, a la sazón concejal socialista de Huelva, allá por los años noventa. Recriminó a un chico de unos doce abriles que pateara un arbolito en la calle Fernando el Católico. El jovenzuelo no dudó en enviar a la edil a salva sea la parte al tiempo que hacía ademán de tirarse hacia ella y sacarle los ojos. En los inicios de los años ochenta, el despertar sexual fue muy precoz y, gracias a la tele, a las revistas de mujeres desnudas que poblaban los tenderetes de los kioscos de prensa y al desmadre de haz lo que quieras, los alumnos de octavo de EGB eran cohetes inflamables que se acercaban a cualquier foco de calor. Casi no tenían freno. Años después, un nuevo cambio de ley educativa modificó la estructura de los centros docentes de tal forma que los alumnos de séptimo y octavo de EGB pasaron a integrarse en los cursos primero y segundo de la ESO y, de ser los reyes del mambo en las escuelas, trócaronse en los benjamines de los institutos de Secundaria. ¿Comportó aspectos positivos, en cuanto al comportamiento de los chicos? Pues claro. Pues claro que no. Sigan leyendo.

 Cualquier maestro de Primaria dirá hoy con absoluta tranquilidad que los alumnos de sexto -con diez u once años- han tomado el relevo de los de octavo y han asumido con toda naturalidad su papel de "mascas". Que los profesores les interpelan por conductas reprobables, se ríen en sus caras con la anuencia de los papás. Que algún papá desorientado se atreve a dar un cachete bienintencionado al niño, denuncia ante la Fiscalía de menores. Que el director del colegio firma un castigo de expulsión temporal, que se ate bien la taleguilla porque las "cornás" serán de mihuras. ¿Y qué ha pasado con los novicios benjamines de los institutos? Lo mismo. La inmensa mayoría de los enseñantes rehúye dar clases en estos cursos donde la falta de disciplina, la ausencia de bagaje cognoscitivo y la jactancia de no dar ni golpe explican el airado papel de España en el Informe PISA. Ver para creer. Y estos muchachos son, según la ley, inimputables.

 Este articulista siempre ha mostrado su desacuerdo con la Ley del Menor. Los recientes sucesos de Baena y de Isla Cristina no son hechos puntuales que induzcan a reformar esa norma perversa. No. Las declaraciones del ínclito Caamaño no hacen sino desconocer -o rechazar el conocimiento- la realidad más notoria. Baste darse una vueltecita por colegios e institutos. No hay peor ciego que el que no quiere ver. El señor Caamaño, todo un ministro de Justicia -y catedrático de Derecho Constitucional- debiera actuar con el rigor y la seriedad propia de los juristas y no con la vena de "hooliganismo" psoecialista y pseudoprogresista de su partido político. El ministro de justicia tiene la obligación de saber qué ocurre. Del mismo modo que ha de estar enterado que un chico de estas edades sería inimputable si en él concurrieran tres requisitos. A saber: en primer lugar, que carezca de un desarrollo mental suficiente; en segundo término, que su conciencia haya perdido la lucidez o que se halle profundamente perturbada; por último, que su psique sufra algún tipo de grave alteración. Ante estas circunstancias, se podrá determinar si el menor posee aptitud para comprender la antijuridicidad de lo que hace y capacidad para actuar conforme a esa comprensión.

 Si la sociedad del siglo XXI no es capaz de discernir qué está ocurriendo entre sus miembros más jóvenes, cómo va a corregir los errores existentes. De la misma forma que este comentarista pide -y ha pedido- un análisis profundo acerca de la conveniencia de situar en los 16 años la mayoría de edad, demando a los gobernantes (¡ejem!) que sigan el mismo proceso para reformar cuanto antes la Ley del Menor.

 Un saludo.

CANÍCULA

 Me siento a escribir en el porche de mi casita de campo. En julio, me gusta relajarme entre árboles, pajarillos y silencio. La noche llena de magia el paisaje. Es tiempo de meditar sin presiones ambientales. El calor se atenúa y la brisa marina perfuma los campos.
 
 Dentro de esa ola de placidez, uno recuerda momentos de su vida. De pronto, alguien camina sendero abajo. Marcha solo a paso cansino. Es un muchacho negro. Mi mujer me hace una señal. Levanta la mano y entre chapurrea y balbucea un "buenas noches" poco audible pero lleno de significado. Se le entiende. Sonríe. Se dirige al pueblo. La soledad es su compañera. Le devolvemos el saludo. -¿Ha cobrado lo que le debían?, le pregunto. -No, me contesta. Y añade: mientras no me paguen, no podré reunirme con los míos.

 Es inmigrante. Joven y negro. Es deudo de su nacimiento y de su vida. No le pagan por su trabajo. En su campamento de plástico le mata la canícula. A los aborígenes nos hiere el calor. A él, la canícula, como a los perros sin aliento. Está solo en medio de la nada. Su nada es un vergel en su África natal.

 Nuestra sociedad debe hacer examen de conciencia. La política pervierte a los seres humanos. Dejamos de ver a nuestros semejantes como personas. Los clasificamos como números. Rebaño de reses sin pastor. Todos somos un poco lobos. Al vecino, joven, negro, inmigrante y solitario, no le pagan. Algún chacal no le paga. -Vaya a la guardia civil, le digo, denúncielo. Me sonríe, la cabeza gacha, agita la mano y se aleja. No se atreve.

 Un saludo.

ASALTO A LA ALCALDÍA (DE PEDRO RODRÍGUEZ) -cuarta y última entrega-

A un espectador avisado, aunque no esté demasiado avezado en estas lides de la historia, no le pasa inadvertida la actitud de la política del PSOE a lo largo de su centenaria carrera. Viene definida, sobre todo, por su ambición de poder, su ansia enfermiza de gobernar, su voluntad a machamartillo de asir las riendas de las instituciones. Ha sido -es- una constante. Su defensa de la democracia se basa en su ciega -pero clarividente- intención de alcanzar sus metas. Sólo los psoecialistas son demócratas. Estén dentro o fuera del Gobierno. Si las urnas han otorgado a otros la mayoría, la Oposición es la que actúa conforme a derecho y de acuerdo a la sensibilidad de la ciudadanía. Si la mayoría la ha obtenido el PSOE, ésta se desvela como la soberanía de derecho divino de los reyes absolutos.

 En Cataluña y Euskadi gobernaban, hasta ayer mismo, los nacionalistas catalanes y vascos respectivamente. CiU y PNV. Nacionalistas de derechas. En ambos territorios españoles supieron los socialistas maniobrar de tal forma que, careciendo de mayoría siquiera simple, supieron tocar las teclas adecuadas para que el Gobierno pasara a sus manos. Ahí están Montilla y Patxi López. El primero pacta con la izquierda más carpetovetónica en su independentismo cateto para auparse a la Generalitat. El segundo se alió con el PP -a quien quería aislar mediante un cordón sanitario- para desalojar a los peneuvistas de la Presidencia vasca. Generalitat y Lehendakaritza ya son psoecialistas. Con la derecha y con la izquierda. Qué más da si mandamos, se dicen. Que más da que da lo mismo.

 Si Pedro Rodríguez no es consciente de la envergadura de esta tesis, pálpese los bolsillos y busque la llave que le permita ver lo que ahora tiene oscuro. Quieren su alcaldía. La quieren a toda costa. En el arte de pescar en río revuelto, los psoecialistas son expertos. La crisis que arrostramos y arrastramos es un río confuso cuyas aguas permiten negocios más o menos turbios y bajo las aguas translúcidas, casi opacas, no se sabe si el pez ha sido capturado por un pescador de caña desde la orilla, si a causa de una carga de dinamita, si a consecuencia de un trueque con un submarinista adelantado, o si el pez no es más que un pescado maloliente.. Del discurrir de esas aguas debe estar alerta Pedro.

 Muchas empresas están padeciendo las consecuencias de la recesión. Trabajadores a la calle y empresarios semi-arruinados. Los primeros son subsidiados. Bendito el padrastro ZP que nos da de comer. Los segundos son subvencionados. Bendito el padrastro ZP que nos permite despedir y no nos arrebata los beneficios.

 EL Mundo Huelva Noticias de los últimos meses ha mantenido con valentía su línea editorial independiente. Sin embargo, la nave empresarial puede zozobrar si sus periodistas no cobran. El fortín que El Mundo Huelva Noticias es, puede saltar hecho trizas. La posibilidad de cierre del periódico que dirige de forma magistral Rafael Unquiles, se acerca a la probabilidad. El cálculo de probabilidades malicia el naufragio. En ese caso, se perdería algo más que un medio informativo.. Se arrebataría a los ciudadanos un referente ético.

 Si ese buque se hunde, ya hay tiburones interesados en su reflote. Los pecios de esa entidad tienen muchos novios. El problema sería que el buscador de tesoros no se sumergiese para rescatar la nao en su integridad. El problema estriba en que los cazadores de tesoros se limitaran a conservar su cabecera y de la enseña hicieran bandera. La sustancia del periódico sería pasto de los peces más repulsivos. Sólo quedaría el nombre. El nombre no es el referente. Lo son las personas. Lo son los profesionales. Lo es la línea editorial. Si esa enseña, si esa cabecera, Pedro Rodríguez, llega a caer en manos de la Junta de Andalucía, los perdedores seríamos, en primer lugar, los lectores. En segundo lugar, la credibilidad de la prensa. En tercer lugar, el Partido Popular.

 En Derecho, hay una pregunta que siempre se hace el penalista: ¿cui prodest? Es decir, ¿quién se beneficia del cierre de El Mundo Huelva Noticias? La respuesta es muy fácil. El PSOE. Así, cara a las municipales de 2011, el ariete psoecialista habrá roto varios lienzos de la muralla que no se deja manipular. Sólo quedaría, como cerro-testigo televisivo, Antena Huelva. Demasiado solos para la defensa de las libertades.

 Piénselo, señor Rodríguez, piénselo.

 Un saludo.

ASALTO A LA ALCALDÍA (DE PEDRO RODRÍGUEZ) -Tercera entrega-


 La armada psoecialista de Huelva ha alineado en un plano ortogonal sus campamentos siguiendo el diseño de las legiones. Retícula a retícula, todo está planificado. La plana mayor, se sitúa en El Conquero.. El cardo y decúmano se cruzan en la Diputación, donde se centra el aparato logístico y financiero. Allí sienta sus reales la presidenta Petronila. No le agrada demasiado el envite. Dar la cara ante Pedro Rodríguez es jugada en la que puede perder demasiado para su rubia teñida ambición.  Ella prefiere medrar en la sombra. No sea que la descabalguen de la forma tan poco airosa en que cayó la señora Parralo. Cierto es que dispone de más experiencia, de más apoyos internos, de menos cuestionamientos entre sus conmilitones y de muchísimo más poder real. Su relación con Barrero es buena pero ni de lejos la que otrora fue. Se siente segura en la Diputación. La alcaldía de Huelva es un plato de caviar envenenado. Es consciente de la fuerza del hijo de Rodri. No las tiene todas consigo pero tampoco puede rechazar el reto que le encomienda su partido. No cabe esperar desfallecimiento por parte del alcalde. Menos, su renuncia a presentar la candidatura.

 La soldadesca está bien pagada. Asesores de todo tipo multiplican sus esfuerzos, sobre todo a la hora de poner la mano. La conquista del Ayuntamiento de la ciudad es prioritaria en 2011. Otro revés traería caos a la formación psoecialista. La presidenta andaluza del partido no puede perder las elecciones municipales. Hay que atarlo todo de manera que nada quede al azar. Desgastar al populista Rodríguez es una de las consignas. Maniatar a la prensa independiente -sobre todo a El Mundo Huelva Noticias- es otra. Engrasar con holgura a los medios adictos resulta imprescindible. Dejar en la inanición dineraria a los municipios -caso de Beas- rebeldes se convierte en estrategia ejemplarizante. Socavar las gestiones del partido del alcalde, es clave.

 El ensanche. El bombardeo del ensanche se ha prolongado durante años. No quieren ni pensar que el PP acometa con éxito la urbanización de esa zona de la ciudad. La construcción del estadio de fútbol supuso una flecha de fuego en el corazón del equipo de gobierno psoecialista. Mantener al Recreativo en primera división fue demasiado para Barrero y los suyos. La ciudad de la justicia no puede ser realidad durante el mandato de Pedro Rodríguez. La estación del AVE, menos. Las obras municipales en ese recinto podrían hacer de Huelva una ciudad extraordinaria.. La expansión hacia la Punta del Sebo supondría un éxito único de los populares porque insertaría, al fin, la ría en el núcleo urbano para disfrute y solaz de la ciudadanía. Boicot al ensanche. Que si Francisco Moro dice que ha entregado los terrenos a la Junta, hay que negarlo. Si muestra los documentos de la entrega, esgrimir la falsedad de los mismos. Si el suelo vale equis, remarcar que el precio es abusivo. Si planea edificar viviendas de protección oficial, insistir en que son poquísimas..

 Los barrios. Poner énfasis sobre los barrios, especialmente los periféricos. Que en Pérez Cubillas, hay dos losas levantadas, que toda la barriada es un barrizal. Que Las Colonias sigue inundando de barro sus calles con las primeras lluvias, que el barrio es un erial. Si los vecinos de La Orden manifiestan su contento con el Parque Moret, que los medios subvencionados entrevisten a tres que griten lo contrario. La propaganda.. Goebbels al máximo. Qué importa la verdad. Lo que importa es el fin. Los medios son eso, medios. Nada quieren saber sobre su licitud o su moralidad. Son simples medios. Bagatelas. Necesitan el botín.

 Aún groggi el alcalde, aún eliminados los medios periodísticos, aún descalificada la gestión de obras públicas, aún obstruida la acción municipal, aún con todo eso, el PSOE tiene miedo. El palacete de la plaza de las monjas recorta votos. La acampada de los bomberos desmiente la capacidad de diálogo de Petronila. Los pagos a las huestes resienten las inversiones de la Diputación en carreteras y otras obras públicas. Las denuncias a destacados dirigentes psoecialistas de Punta Umbría, Cartaya o Bollullos hablan por sí solas de la corrupción que se cierne. Existir, existen, se dicen los sesudos estadistas del chalet conqueril, pero hay que evitar que trasciendan a la opinión pública. La prensa amiga nada dirá al respecto. Hay que silenciar a los periodistas independientes. Si El Mundo Huelva Noticias enmudece, el presunto delito se silencia. Y si gesticulan, se les corta las manos.

 El Partido Popular debe arropar al alcalde de Huelva. Si lo dejan sólo, será fácil pasto de los milicianos enviados a millares. Arenas y compañía deben mover ficha. Juegan con negras y han perdido posiciones. Alienten la inteligencia. Continuará.

 Un saludo

LA MUERTE DE LOS BOMBEROS DE COGOLLUDO


 Cuatro años se cumplen hoy, dieciocho de julio, de la muerte de 11 bomberos del retén de Cogolludos (Guadalajara).

 El asunto está "sub iudice". El Parlamento de Castilla la Mancha, con mayoría psoecialista, consideró irrelevantes unas grabaciones acerca de la posible responsabilidad institucional en las muertes de estas personas. Por su parte, el Juez las ha considerado imprescindibles para establecer si existen, o no, indicios de criminalidad. Una vez transcritas las mismas, se llega a una conclusión: durante más de 24 horas, el caos y la ausencia de medios reinaron tristemente.

 A este articulista escandaliza el apiñamiento del PSOE castellano-manchego a la hora de elucidar que las grabaciones debían ser rechazadas. ¿Por qué el rechazo? ¿Acaso querían arrojar al sepulcro de las sombras informativas los ataúdes de once servidores públicos? ¿Tenían consciencia previa de la posible responsabilidad de algunos de sus más destacados cargos públicos? ¿Eran capaces de supeditar la búsqueda de la verdad y la defensa de estos trabajadores fallecidos al interés partidario? ¿Es comprensible tan funesto proceder en un caso luctuoso de estas proporciones? ¿Prevalece la mentira frente a la responsabilidad? ¿Hasta dónde son capaces de llegar individuos de esta laya?

 Que todos elevemos nuestras plegarias hacia Aquél en quien creamos para que semejante suceso no se repita. Del mismo modo, recordemos el ejemplo de amor propio, de coraje, de pundonor, de respeto, de solidaridad, que nos están ofreciendo los bomberos de la Diputación de Huelva. Ellos -no los responsables con perdón del partido psoecialista- están velando por la seguridad de todos. Ellos están alertando de lo que puede ocurrir en nuestra provincia a la vista de la precariedad de medios que poseen para extinguir fuegos. Ellos son modelo de solidaridad cívica. Si todos nos comportáramos como ellos, otro gallo cantaría a nuestra sociedad.

 Mi homenaje a los bomberos. Hago votos por que los incendios forestales que en verano destruyen nuestro paisaje, no se cobren ninguna vida humana.

 Un saludo.

ASALTO A LA ALCALDÍA (DE PEDRO RODRÍGUEZ). -Segunda entrega-


 Pedro Rodríguez, alcalde de Huelva, está acostumbrado al acoso. En este país en que la envidia es uno de los grandes pecados capitales (ver Díaz Plaja), el éxito de este onubense, popular desde la niñez, es motivo de escándalo. ¡Tanto tiempo en la alcaldía! Le han dicho demagogo y populista. Le han acusado de efectuar ilícitas llamadas telefónicas. Le han tachado de secuestrador del partido popular de Huelva. Le han presionado desde dentro y desde fuera de su propia formación. Le han ofendido gente extraña y gente cercana a su grupo político... Y ahí está, ahí está, con mayorías absolutas continuadas, contando con el beneplácito general de los huelvanos.

 El asalto al Consistorio toma en esta ocasión caracteres de venganza mafiosa. O él o nosotros, anuncian de viva voz queda los asediantes. Como en los combates de boxeo amañados por el promotor, el problema no es el nombre del sparring del campeón. Conviene que sea mujer. Pero no es lo esencial el sexo. Lo fundamental es que el campeón no se halle en forma. Hay que distraerlo, procurar que frecuente lugares de copas, sumergirle en la noctifagia y en la noctivagia, fatigar su cuerpo y su mente, someterle a continuos y desgastadores rifirrafes, suministrale algún narcótico en el batido de vitaminas, impedir que entrene con normalidad, alejarle de su familia y amigos más leales... ¿Y si pese a tanta zancadilla el campeón lanza su terrible uppercut verbal y derriba a la candidata? El enemigo sabe que eso puede ocurrir a pesar de todos sus actos de desgaste. El alcalde es mucho alcalde.

 La estrategia no se detiene, pues, en la minoración psicofísica del señor Rodríguez. Va mucho más allá. Hay que asegurarse el cambio en el trono de los pesos medios. Los recursos contra el rey local deben multiplicarse. La táctica pasa por taponar sus fuentes de financiación y por dinamitar sus pilares mediáticos. Entre ellos, bien pocos, el más representativo por su coherencia, rigor y fortaleza es El Mundo Huelva Noticias. La Diputación, que preside la supuesta candidata al sillón consistorial, comenzó hace tiempo su campaña de acoso y derribo contra el periódico. Mientras a Odiel Información le premiaba con una subvención multimillonaria, a El Mundo Huelva Noticias lo castigaba con la inanidad pecuniaria. Roma sí paga a sus aduladores, mercenarios de la mentira y profesionales de la difusión de falsedades y/o medias verdades.

 Derribado El Mundo Huelva Noticias, ¿quién apoya al PP? O dicho con más propiedad, ¿quién realiza la crítica constructiva contra el PSOE?, ¿quién informa con rigor sobre la política provincial?, ¿quién editorializa con la veracidad y la objetividad que se le presupone a la prensa? Desde luego, Odiel Información, no y su quasi homónimo de Huelva, tampoco. Las campañas de desmoronamiento de la credibilidad de Pedro Rodríguez han alzado su telón.. La obra a representar por comandos teledirigidos desde el chalet de El Conquero y comunicados directamente con el madrileño palacio de la Carrera de San Jérónimo han pasado a la acción. La prensa escrita -encarnada por El Mundo Huelva Noticias- "delenda est". Caído el baluarte informativo de la calle de El Puerto, los pocos medios no controlados por el PSOE caerán como feble castillo de naipes.

 El PP debe conocer la conspiración. El PP de Huelva y el de Arenas. El PP de Andalucía y el de Rajoy. Si no la conoce, se va a enterar. Pronto. Y de sus consecuencias. La disociación entre Ayuntamiento de Huelva y Partido Popular que pretenden y persiguen antiguos militantes tránsfugas que conformaron el grupo Tartessos, debe ser diluida. La disociación no es admisible ni siquiera como treta y menos como hipótesis. La unión de los populares ha de discurrir por apiñadas sendas de disciplina, de organización, de consciencia partidista y de sabiduría empresarial. Los zapadores del PSOE no se conforman con dejar medio groggi, semi-inconsciente, al alcalde ni con explosionar los escasos contrafuertes mediáticos del Partido. Su objetivo es minar los cimientos de quien se atreve a discutir la supremacía indiscutible del Partido que quiere ser único. Como el "bárbaro" Atila, pero también como el "civilizado" Alejandro Magno, compasión con el enemigo que se rinde pero a degüello contra el que resiste al invasor imperialista. Así se ha dictado y así -tiene todas las trazas- se va a ejecutar.

 No valen excusas. Cuando el PSOE se propone metas, no se para en mientes. Arrasa. Con todo y con todos. Así que... ¡Salvemos a El Mundo Huelva Noticias! Garantizaremos soplos de aire fresco en el polucionado ambiente político-empresarial de esta provincia de nuestras esperanzas y recelos. Además de proteger el medio ambiente ideológico y cultural, se evitará el efecto dominó. Al menos que la pluralidad permanezca.  (Continuará).

 Un saludo.

ASALTO A LA ALCALDÍA (DE PEDRO RODRÍGUEZ). -Primera entrega-

 Se ha convertido en un enemigo a batir. Desde hace años, Pedro Rodríguez, alcalde de Huelva porque así lo quieren por mayoría absoluta los electores onubenses, es la bestia negra del PSOE. No hay manera de echarlo de la alcaldía. Se tiran de los pelos cada vez que miran atrás y, pudiendo ficharlo, no lo hicieron. El Partido Popular sí supo embarcarlo en su formación política cuando la ciudad era una más de las que abultaban el saco de edilatos psoecialistas. El triunfo de Pedro Rodríguez ha sido clamoroso. Ha derrotado en las urnas, con una claridad apabullante, a cuantos candidatos ha colocado el Jefe Barrero. La última en pisar la lona, la señora Parralo, -víctima de sus errores antes que contrincante política de un verdadero gobernante local-, ha mostrado la calidad del alcalde pese a los ejércitos mediáticos que el partido del padrastro Zapatero puso en liza. -Se le va a caer el pelo, vino a decir la derrotada psoecialista. La vida la puso en su sitio. Su partido la relegó al oscurantismo, la postergó de la primera fila política y la condenó al ostracismo.

 El problema, sin embargo, no reside en el PSOE. Lo tiene el PP. Los agravios electorales han soliviantado a los dirigentes del ejército zapateril. La formación socialista municipal está compuesta por suplentes. Hacen lo que pueden dentro de su medianía intelectual y gestora. Claro que cuentan con toda la fuerza económica de los jefes del cotarro, especialmente la de la que se ha venido en denominar la señora feudal del palacete de la Plaza de las Monjas, es decir, de doña Petronila, presidenta todopoderosa de la Diputación. Desde su dominio y desde el manso anexo, la señora Petronila coordina todos los movimientos de asedio, cerco y asalto a la alcaldía de Pedro Rodríguez. Dispone de la cooperación casi absoluta de la prensa televisiva, radiofónica y escrita de la provincia. Dinero cuesta al contribuyente. Los miles de euros que ha invertido la Diputación en subvencionar a estos medios de comunicación causan pavor. Pero el objetivo es importante. No se puede consentir que en este imperio socialista que es Huelva, la capital sea un fortín irreductible que se aferra a las prédicas del PP. No puede ser.

 Se busca una contendiente de peso para las próximas elecciones municipales. Una. No uno. Se pretende que esa una sea Petronila. Desde su caja de caudales institucional, la señora presidenta maneja a su antojo los hilos económicos. La financiación es clave en esta batalla. La batalla se limita, por ahora, al asedio. Se procura sitiar al intruso Pedro Rodríguez. Hay que rendirlo por hambre y por sed. El cerco es a muerte. La primera medida es eliminar sus apoyos. Uno de los más conspicuos es el de El Mundo Huelva Noticias. Quitar de enmedio a este referente de independencia y libertad periodísticas urge.

 En esta urgencia, los periodistas dejarán de cobrar sus nóminas. Cuánto tiempo arrostrarán el precio de su libertad estos plumillas de El Mundo Huelva Noticias. Sus mismas familias presionarán para que el hambre y la necesidad sepulten su honradez profesional. Que cambien el estilo y ya veremos, se dicen algunos de los estrategas bélicos. En caso contrario, expediente de regulación de empleo sin oposición de la Junta, despido colectivo y lock out. A la calle. Todos a la calle. Hay que doblegar a estos rebeldes. O a favor del PSOE o contra él. Si es en contra, que se aten los machos y que pidan cuentas al maestro armero.

 En este contexto, clara la estrategia atacante, el PP debe organizar la defensa. Organizarla con el mismo celo que los atacantes emplean. Organización, señores del PP, organización. El enemigo es fuerte. Sus medios poderosos. Tómense en serio el asunto. La ciudad de Huelva no puede retornar al pasado más arcaizante. (Continuará).

 Un saludo.

MAYORÍA DE EDAD

 Los 18 años que contemplan nuestra Constitución y nuestro Código Civil para establecer la mayoría de edad pueden ser fruto de otros tiempos. Cuando vamos a superar el primer decenio del siglo XXI, ser menor a los 17 años, 11 meses y 30 días de vida, me parece una paradoja numérica. Como refería la conocida zarzuela, los tiempos avanzan que es una barbaridad. La era de las tecnologías ha supuesto una aceleración tal de la sociedad en general, que el adelanto de la fecha para abandonar la minoría de edad se hace muy necesario. No olvidemos que la minoría de edad es un estado civil que comporta la dependencia y sumisión del menor a sus padres y tutores.

 La propia legislación española ya prevé el abandono de este estado civil, en determinados supuestos, a los diecisiéis años y, en este sentido se instituyó la figura jurídica de la emancipación. No obstante, nuestra normativa baraja diversos supuestos de excepción que avisan acerca de los límites madurativos y emocionales de estos jóvenes. La emancipación permite que la persona mayor de 16 años pueda disponer de sí mismo y de su patrimonio como si ya disfrutara la mayoría de edad legal. Con excepciones, insisto, como pedir un crédito o vender una casa o empeñar unas joyas valiosas. Para esto precisa el consentimiento de quienes ostenten su patria potestad. En todo caso, el instituto de la emancipación se establece, no como una carga, sino como un beneficio para el menor legal.

 La contradicción se revela flagrante si acudimos al proyecto de ley del aborto impulsado por la ministra Bibiana Aído. La contradicción asienta su núcleo semántico en numerosos pilares, ya jurídicos (penal, civil, contenciososo, sanitario, etc.) ya sociales (relaciones entre amigos, con la familia, con los preceptores educativos,...) ya económicos (existencia, o no, de vínculos laborales, percepción de rentas, ...). Un análisis de todos y cada uno de ellos excedería el ámbito del artículo. De ahí que me centre, de manera especial, en el terreno de la salud, por ser un derecho inalienable que exige una sensibilidad particularmente sutil.

 En este contexto, afloran las preguntas inmediatas: ¿existe una mayoría de edad médica?, ¿está fijada la mayoría de edad en la sanidad a los 16 años? En Francia, la mayoría de edad médica se estableció en los 15 años. No obstante, en España, coinciden a los 18 años las mayorías de edad sanitaria y legal. Ello no empece que, de acuerdo con la Ley 41/2002 de Autonomía del paciente, reconozca que los menores de edad, emancipados o no pero con 16 años, puedan operarse quirúrgicamente sin el consentimiento paterno o tutorial. Basta su propia decisión para, por ejemplo, someterse a una intervención de cambio de sexo o de aumento/reducción de mamas. El problema que subsigue es si estas personas tienen verdadera capacidad de obrar, no ya sólo genérica, para decidir sobre su propia salud. De esta forma, la libertad de una menor para que un farmacéutico le dispense la píldora post-coital debiera ir paralela a su madurez para saber cuándo debe tomarla y cuántas veces podrá hacerlo. Siempre, siempre, garantizando la dignidad de la mujer, hasta qué punto podemos desviar la mirada hacia posibles trastornos y patologías. La madurez de los menores no tiene fecha de alta, de la misma forma que la de los mayores carece de tiempo de caducidad. Sólo ante actuaciones de relevante trascendencia o de grave riesgo, se escuchará la opinión de los padres. 


 La cita ley del paciente establece, en este camino, sus excepciones a la mayoría de edad sanitaria. Así, para someterse a ensayos clínicos, para técnicas de reproducción asistida o, entre otras, para abortar. Estas excepciones no hacen sino confirmar la regla de la capacidad de obrar a los 16 años. Edad que, por más que nos parezca ridículo o grotesco por su actual desajuste social, no autoriza a los chicos a faltar a su centro de estudios o a marchar de excursión escolar o a recibir las calificaciones trimestrales sin permiso de su padres. ¿Por qué, pues, no se sitúa en los 16 años la mayoría de edad legal, a todos los efectos? ¿La España del tercer milenio no se fía de sus jóvenes, o es que determinadas cortapisas de distinta índole frenan en nuestros gobernantes dicha reforma legal?

 En la hipocresía se puede residir un rato, más o menos largo. Nunca la hipocresía permaneció eternamente. Se descubren, antes que tarde, a los hipócritas y más tarde que antes los motivos de su conducta. Que se lo digan a quienes hacen de su vida un quiero y no puedo y un puedo y no quiero. El sí, pero... y si lo hago yo, vale, pero si lo hace otro es una infamia,... son fórmulas cínicas, dictatoriales, demagógicas. La ley tiene letra. Cuando ésta no es clara, sufre su espíritu y se somete a la interpretación de los demás. Cabe un estudio a fondo del tema. Desde el punto de vista de este articulista, la mayoría de edad a los 16 años es una meta a traspasar en una década. Como mucho.

 Un saludo.