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Francisco Velasco. Abogado e historiador

LA CHICA DE PRESIDENCIA

 

 El señor Chamizo ha metido la lengua en vinagre. El hombre anda cabreado. Don José se ha acostumbrado al carguito de defensor del pueblo. Diecisiete años en la cúspide crean síndromes totalitarios. El defensor soy yo, diría en versión chapucera del absolutismo del monarca francés. Se va porque quienes tienen el poder subjetivo de nombrarlo lo hacen valer para despedirlo. O acaso se creía que sus méritos justificaban el prolongado asiento. Venga.

 

De pronto, nuestro mejor amigo, el que nos concede su cariño, nos otorga sus favores, nos apoya en nuestro desánimo, se convierte en enemigo irreconciliable porque una vez en la vida, una sola vez, no nos ha prestado el sostén que pretendíamos. El Psoe, que más que amigo fue cómplice, le ha retirado el contrafuerte y el arbotante. Derribo garantizado.

 

Hay que saber perder. El pueblo andaluz está hasta las orejas de tantas derrotas sociales y económicas. Y ahí lo tienen. Tan engañado como el primer día. Votando a quien lo empobrece y dando aliento a quien le quita la vida. El señor Chamizo es defensor, pero no pueblo. Cuanto menos populacho. Tanto tiempo en la élite del dispongo le ha restado sensibilidad.

 

Chamizo: la consejera de la presidencia no es la chica de la presidencia. No se revuelque en el lodo de sus insatisfacciones personales. Ni un parlamentario de la derecha se reduce a algún  psicópata del Pp. Si pierde los papeles ahora, qué habrá extraviado en el pasado. Es evidente que Chamizo no es la voz del pueblo y que no dice lo que el pueblo dice. Si así fuere, la marea de corrupción de la Junta nunca hubiera alcanzado la categoría del tsunami que hoy es.

 

Los políticos, don José, no están  a la altura. Obvio. Usted, tampoco. Ni ayer ni hoy. Mejor haría en callar. En seguir callando.

 

Un saludo.

INVERCARIES

 

Invercaria nos sale cara. Como una endodoncia colectiva. Por el precio de la empresita y por el rostro de los jefecillos. A Pedro Pacheco le cae una condena por enchufismo. Me alegro, Pero qué castigo merece Griñán por ese motivo. La tira.

 

Una empresa privada no coloca de director de la sucursal más modesta a un indocumentado o a un iletrado. Se juega mucho en el brete para cometer un error de ese calibre. Un protésico dental puede usurpar el papel de odontólogo pero ya sabe el riesgo del intrusismo. En las empresas públicas y en los consejos de administración, el mindundi más mindundi ocupa la más alta esfera del mando. En Invercaria/Invercaries, el que fuera director financiero no tenía ni el Bachillerato. Como debe ser. La boca desdentada por mor del escorbuto y de la falta de asepsia.

 

Si Valderas es vicetodo de la cosa, por qué este chiquillo no va a poder lucir la cartela de jefazo en su despacho de lujo. Si Mario Jiménez es portacoz, a qué viene reprochar a este sujeto agente por sus carencias universitarias. Tanta leche con los recortes en educación y vienen a aupar a este individuo a la categoría de financiero jefe sin una licenciatura en económicas o en empresariales que llevarse a la boca.

 

  Qué puñeta de inversiones podrá hacer la Junta con un experto en peloteo. Qué selección de personal se ha llevado a cabo para defender los impuestos que pagamos los contribuyentes. Cómo apagar el fuego de la indignación que nos quema a sabiendas de que estamos en manos de unos parásitos. Quién puede sostener que los de Invercaria se intitularan sociedad de capital riesgo cuando, en verdad, lo que había era peligro inminente de ruina.

 

 Pues ahí tienen otra triste historia de los tristes tigres de nuestra triste vida. No lleven a sus hijos a la escuela, al instituto o a la universidad. Matricúlenlos, desde que nacen, como hacen los forofos del fútbol, en el partido de sus amores políticos. Que hagan carrera entre caballos fondones, reptiles hambrientos y sindicalistas mamporreros. Futuro asegurado.

 

Eso sí. Una vez que todos se decanten por esta opción, convenceré a mis descendientes para que formalicen su residencia en un país en el que sea posible la ciencia, la humanística, el conocimiento, la lealtad, la rectitud y el esfuerzo. De esta Andalucía de mangantes, es preferible alejarse. A-le-jar-se.

 

Antes que las caries nos lleven al otro sitio.

 

Un saludo.

SUELDAZOS

 

 La arrogancia es un vicio especialmente negativo si refiere la altanería como comportamiento y la soberbia como actitud. Caso distinto es el arrogante valiente o gallardo o brioso. Decía Oscar Wilde que cuando alguien comete una necedad, escuda la misma en nobles motivos. Y así es porque así nos parece, que diría Pirandello.

 

Los papeles de Bárcenas no eran del PP, se defienden los dirigentes señalados en los mismos. Ni los sobresueldos eran una falsedad levantada por la prensa canalla. A fuerza de retorcer el brazo, alguien termina gritando. En los anales de la tortura, los menos resistentes sucumben a las primeras de cambio. Y es que en la vida, antes que el conocimiento se sitúa la comprensión. De no ser así, el conocedor subestima al ignorante. La experiencia te dice que ser arrogante con los humildes es un error del mismo calado que mostrar humildad ante los arrogantes. Los dos extremos de la soga terminan por ahorcarte.

 

En el PP, algunos han cobrado sueldazos. Las declaraciones de García Escudero son definitivas. No digo que sean ilegales. Lo que afirmo es que son inmorales. Por el origen y por el destino. Si procedían de donaciones interesadas o si se dirigían a cartillas camufladas. Tanto criticar al Psoe, con razón, por las golferías de los filesios y de los malesios, y los predicadores meten el zancajo en el mismo charco inmundo. Tiene narices la cosa. La desvergüenza carece de límites ideológicos.

 

Alguien escribió que la mirada altiva del hombre será humillada y que la arrogancia será abatida. Es posible. Incluso probable a muy corto plazo. Sin embargo, las acciones de los réprobos suelen reeditarse en el tiempo que los recuerdos recientes son sepultados por la actualidad más furibunda. Las maldades financieras del partido de Felipe González perduraron mientras no surgieron otras que desviaron la atención del público. Hoy renacen merced al embarazo ectópico de los rectores del partido del gobierno que preside Rajoy.

 

La cantada ha sido mayestática. La lentitud de la justicia alienta la aceleración de la injusticia. La arrogancia de Bárcenas anuló parcialmente su raciocinio. Consideraba el hombre que nadie podría oponerse a la mano que mecía la cuna. Yerro mayúsculo. Confundió valentía con temeridad y le salió el tiro por la culata. Falta saber cuántos pájaros van a caer en la misma red. La avaricia rompe el saco que porta el coco.

 

Lo del partido popular es de traca. No es que se dispensaran sobresueldos. Es que cobraban sueldazos. Como siempre, a cuenta de los ciudadanos. Éstos se desangran económicamente. Aquéllos viven de los glóbulos de los famélicos.

 

Díme, Mariano, de qué presumes y relataré tus carencias. Estos sueldazos no son del partido de Rubalcaba, al menos que se sepa. Son de gente de tu partido que pregona solidaridad y vende egoísmo. Después quieren dignificar a la clase política. Ah, y que no me digan que la inmensa mayoría no se ha beneficiado. Los que callan, otorgan. A ver si, como en la pirámide del fraude generalizado, alguna vez toca a ellos recibir. Sueldazos. Que no me digan que están en la política por vocación de servicio. Todo se resume en el título. Sueldazos.

 

 

 

NINGUNA POSICIÓN ES MALA

 

 Leía en la prensa digital el comentario de uno de los componentes de este grupo, Morfeo o algo así, que ha representado a España en el festival de Eurovisión. Ninguna posición es mala, ha dicho. La penúltima es la campeona si los participantes hubieran sido dos. A la hora de digerir sapos, ponemos en campaña toda nuestra artillería antes de admitir que nos hemos comido una docena de estos batracios. En un alarde de ocultar el complejo de sublimación, hacemos de lo negro, blanco y de la dureza del pedernal, una milhoja de nata. Todo, menos reconocer nuestra descomposición.

 

El mismísimo Blesa cojea del mismo pie. El hombre ha pisado los suelos carcelarios por un quítame allá unos miles de millones de euros. Como si el que fuera presidente de Caja Madrid pudiera ser tratado como un vulgar ladronzuelo. Hombre. El señor de los préstamos está exento de las vulgaridades asignadas al común. Menos mal que con un par de milloncejos restablece la cordura financiera y el juez tiene que envainársela. Entre rejas.

 

Lo mismo con Urdangarín o la Infanta. La imputación es algo muy plebeyo para ser predicable de la nobleza de sangre y de casamiento. Qué es eso de la igualdad constitucional. La gente se cree todo lo que se escribe en los libros. Una hija del rey de España no puede transitar pasillos reservados a chorizos. Su ilustre cónyuge, tampoco.

 

Ser los últimos de la fila no es asunto deshonroso. Peor es colarse. Morfeo se infiltró entre los candidatos a representantes de España. Blesa se deslizó entre bancos y se escurrió entre políticos y sindicalistas. Los duques de la palma de la mano cerrada se introdujeron en las alcantarillas del pueblo para escabullirse en los yates de la aristocracia judicial. Yate. Ya te recompensaré por tus servicios. Ya te pagaré el favor. Ya te…

 

Ninguna posición es mala. Claro. Así va el país. Con este relativismo moral que nos invade, los últimos de la vergüenza serán los primeros de la codicia. Estos valores cambiados no sólo subvierten el orden ético. Es que se cargan la estabilidad emocional. Y el progreso. Y la decencia. Y…

 

Un saludo.

CINISMO DE IZQUIERDA TOTALITARIA

 Todos somos griegos. La cultura clásica de los siglos IV y V anteriores al nacimiento de Cristo lo es por ser modelo no superado. En el marco de la riquísima filosofía helena, la escuela cínica consideraba que la felicidad radicaba en una vida conforme a la naturaleza y que la civilización no era sino un mal que embrutecía a las personas. De ahí, el desprecio a las riquezas y a lo material en cuanto gérmenes de corrupción de costumbres y de vicios.

 

Dos mil quinientos años  después, la tesis se mantiene. Sin embargo, el cinismo se ha cargado de tal lastre de falsedad que su definición pasa por el arco de la desvergüenza en el mentir o en la defensa de acciones y/o doctrinas vituperables. Los cínicos representan el culmen de la impudencia y de la más descarada obscenidad. Cínica es la izquierda política y cínicos los que manejan los títeres de la sociedad. Son hipócritas que fingen cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente tienen o experimentan.


Paco Díaz Ojeda, alcalde de Bollullos Par del Condado, fue destacado miembro de Izquierda Unida de su pueblo. Hasta que, harto de la suciedad interna de su partido, se levantó con la elegancia del noble de espíritu y se despidió con un adiós muy buenas. El Paulo de Tarso que cayó del caballo de los tejemanejes y asumió la travesía de un desierto temible. Díaz Ojeda ha lanzado una carga de profundidad contra los submarinos locales de Valderas. Ahora, los miembros de la secta de los niños de Diego exigen la dimisión de Carlos Sánchez, el todopoderoso regidor socialista al que encumbraron a la alcaldía y de cuyas hazañas fueron, de algún modo, cómplices. Ahora, los cínicos izquierdosos  se cubren la cabeza con el manto de la honradez y, sin hacer ruido, no sea que la bestia se enfurezca, dan la espalda a quien otrora fue su aliado.

 

Tarde pero a tiempo. Los tribunales de justicia han dado un pescozón público al Psoe y ha fotografiado, como un legendario Pierre Choinière, a la plana mayor de IU en Huelva. Dónde está mi admirado Pedro Jiménez que no lo veo. Cínicos redomados antes. Hipócritas indecentes hoy. Sin embargo, cuando la conciencia es frágil y el ansia de poder incontrolable, la semilla de la enfermedad prende y germina con rapidez inusitada.

 

Es cuestión de tiempo y de firmeza. Si la juez Alaya no desespera y resiste los cantos de sirena de los malvados, más de uno va a caer en las redes de la ley. De la ley, que no de la justicia. Si ésta existiera, todos los implicados en la golfería de los Eres o de Invercaria estarían, ya, en la trena, aunque fuera de forma provisional por temor a la destrucción de más pruebas o por riesgo de fuga. En la cárcel. Como el chavalito que roba seiscientos euros y no tiene padrinos para impedir la privación de libertad. Si esto ocurre, seremos testigos del nivel de cinismo y de hipocresía de esos filósofos de pacotilla que son los de Izquierda Hundida. Hundida, precisamente, por  la canallería de algunos de sus dirigentes.

 

Éstos han probado las mieles del capitalismo burgués y se dan unos lotes en privado que ni les cuento. Cómo será su instinto, que, a veces, no pueden reprimirlo y dejan captar sus imágenes en banquetes pantagruélicos pagados con dinero del pueblo. Faltaría más. Lo dicho: cínicos, hipócritas y, lo que es peor, totalitarios.

 

Un saludo.

LA POBRE

 

 

Maruja Torres se creía que El País era su patria. Que el periódico, su familia. Que Cebrián, un filántropo. La pobre. Tantos años en la casa y ahora se entera de lo que vale el peine de los vientos del despido de los chillidos.

 

Sic transit gloria mundi. La empresa de referencia era, en realidad, una sombra de cara femenina. Maquillaje de lujo en grandes capas que se han ido desprendiendo de forma paulatina. La pobre. Creyó que el halcón era garza y que el flamenco carecía de zancos. Que el Yuste de Madrid, San  Pedro del Vaticano.

 

Maruja Torres ha dejado El País. Un alivio, dice. Hoy. Ayer, la pluma mercenaria se deshacía en elogios. Los desencuentros entre patronos y trabajadores son más antiguos que los paños de cocina. Cuando algún plumilla se cree amigo del dueño sin ser un gabilondito de vitrina de trofeos, terminará víctima de su alucinación de años. Maruja, la pobre, se confundió. Hay poetas de papel que viven el drama real de su mala prosa personal. Y heroínas de cartón que se doblan al contacto del agua o del orín.

 

Cebrián, el rico. Maruja, la pobre. Dios los crió y los juntó. El dinero, maldito parné, se llevó por delante su idilio de conveniencia.

 

Ay, maruja, pobre. Tanto hablar para terminar gritando.

 

Un saludo.

ESPAÑA, ENTRE JILIS

 Vd. no sabe con quién está hablando. La frase, franquista, muestra las tormentas de las dictaduras que se ciernen sobre España. Sus autores son  jilis muy malos. Pero que muy malos.

 

Un periodista español, nacido en la región de Cataluña, lanza al aire los cañones de la protesta por la celebración de Fernando Alonso en el campeonato de Fórmula 1. Que si le sale la bandera por las orejas y el himno por la cara, que si menosprecia a Artur mas y no respeta las instituciones. Mire, señor Basté, usted es un peligro para la democracia. Y lo es porque se cree que un espada es un torero y que la pluma hace al escritor. Que no, hombre, que usted es un jili muy malo pero muy listo. Si tuviera un mínimo de sentido común y nociones de geografía o historia, se enteraría de que Cataluña es un territorio de España. Como Castilla o Asturias. Y fíjese si los españoles tenemos sentido de la ley y de la justicia que, defendiendo la bandera del  estado y de la nación, la rojigualda constitucional, amparamos a cada una de las enseñas que simbolizan la diversidad de sus pueblos. Lo cual no ocurriría si alguna vez Cataluña se independizara y gentecilla como usted fuera colocada al frente de sus destinos. Tendría en la boca la consabida “Vd. no sabe con quién está hablando”.

 

Si es que no hay que prestar atención a la deriva del País Vasco. Otros jilis malos y listos. La tropa de Bildu se crece a medida que el Gobierno de Rajoy mengua. Una tal Laura Mintegi, parlamentaria autonómica de aquella tierra española, no dudó en encararse con los ertzainas amenazándoles con dar parte a la consejera si los agentes seguían haciendo uso de sus facultades para mantener el orden público. Pues esta señora tiene usía. A poco que sigan por ese camino, el archipiélago gulag dejará de ser un libro de Solzhenitsyn y se convertirá en una referencia turística de la inversión etarra en las costas cantábricas.

 

Con estos sujetos, para qué el objeto. Si España pende del hilo secesionista y se mece en los brazos de sujetos como los nombrados, para qué preocuparse por su prosperidad y su desarrollo cuando la unidad es una entelequia. El problema de individuos descarados es que no encuentran en la autoridad la horma del zapato de la cordura y de las normas. En el momento en que apuran la copa de la desvergüenza, se enteran del precio del peine.

 

Un saludo.

SOCORRO, VUELVEN LOS CENSORES

 

 La regresión no es sólo económica. Los problemas de la austeridad en el gasto se perciben en los reflejos de la restricción de la moral. Aprovechando que se recortan los ingresos, algunos se muestran partidarios de alargar las faldas y cerrar los escotes. El decoro. Oigan, como en los años cincuenta en que se medía la honestidad de las mujeres por la longitud de sus faldas, por la cantidad de tejido que ocultaba sus carnes y por los velos obligados a la hora de acceder al templo para escuchar misa. Horror.

 

La mayoría de los que hoy superamos los sesenta, vivimos en nuestra adolescencia los efectos de la censura. Censura que, al cabo, no es sino la manifestación más grosera e impune de la ausencia de libertades. La mayoría de nosotros veíamos las películas de destape con los ojos de la represión y los colores de la vergüenza ante el desnudo femenino. Como si hubiera que recurrir a la mutilación de nuestros instintos.

 

Que después de treinta y cinco años de democracia, existan movimientos que pretenden un retorno hacia aquellos monstruos, preocupa y mucho. Las vueltas atrás son señales de encogimiento intelectual, cultural y moral. No traen sino humillaciones públicas de emociones privadas.

 

Ya hasta en la televisión española del gobierno de turno, se hace campañas a favor del decoro en el vestir. Que si minifaldas excesivas o pantalones que muestran traseros o camisas que dejan ver pechos o atuendos que tratan de provocar al personal. Lo que me quedaba por escuchar.

 

Miren. Dejemos las cosas como están. Los jóvenes y los adultos vistan como gusten. Al óxido acumulado en algunas cabezas, doble ración de minio. Contra la caspa del pensamiento, el champú de la limpieza mental. Frente a las tentaciones de liberticidio, las acciones de la coherencia y transparencia personales.

 

No jodamos la marrana, con perdón. Que las meninges enfermas de personajillos al uso no se extiendan a la sociedad. Los ciudadanos somos y estamos sanos. Si hay epidemias de moralina fundamentalista, apliquemos la vacuna del sentido común y enarbolemos la bandera del respeto a los demás. Los demás somos la inmensa mayoría. Si alguno se instala en la ablación del clítoris, a ver si se autoaplica un lavado de su cerebro. Decoro en el vestir, bueno. Pero antes, decoro en el hacer, en el gobernar, en el respetar, en el tolerar…

 

Un saludo.

EL ROCÍO

 

Hoy, jueves, día 16 de mayo, salen las carretas de Huelva hacia la aldea almonteña. Por miles. Los peregrinos se cuentan por miles. La fe mueve sus pasos. La fe en Dios, con mayúsculas en honor a los creyentes, y la veneración a su madre, la Virgen, con mayúscula, María bajo la advocación de El Rocío.

 

Bueno, articulista, y a qué viene esto. Trasunto sociológico. Me acabo de acordar de los miles de españoles que atacan a la Iglesia, con mayúsculas, católica, que apostatan de la religión cristiana, que zahieren los sentimientos de millones de personas, y realizan toda una serie de actos anticlericales y que, sin embargo, ahí los tienen. Van hacia El Rocío. Participan en sus celebraciones. Se arrodillan ante las imágenes sagradas. Lloran con inconsolable pena a la patrona de las marismas. Y luego, en la publicidad de sus intereses laicos y/o políticos, se dicen ateos o agnósticos.

 

La hierofanía es la manifestación de lo sagrado. La aparición de la Virgen de El Rocío allá por la Edad Media, se enmarca en este concepto. Determinadas fechas del calendario propician un calentamiento del mapa térmico de la religión. A ese calor sobrevenido y puntual contribuyen los que se apuntan a la fiesta frívola ocultando su vena de religiosidad.

 

Por eso, cuando al pasar la caravana de caballistas y de caravaneros que desfilan ante la multitud que se congrega a su paso, veo a algunos participar en el cortejo de las pseudopanateneas/rocieras, me pregunto cuál es el precio de la fe y el coste de la política. Todo se vende y se compra. Incluso las emociones más íntimas. La coherencia es una moneda en desuso. Se configura la divinidad en la cuña de nuestra conveniencia.

 

Algunos personajes se diluyen en la miseria de sus convicciones. Escasa razón. Nulo argumento. Lo mismo se encuentran en la ermita a significados dirigentes de la izquierda política onubense más beligerante con la enseñanza de la religión. Una recomendación. Salúdenlos como si de fieles practicantes se tratare. Total. Como dicen los evangelios, si la vista te escandaliza… Sean lo tolerantes y libres que ellos jamás podrán ser. Es casi imposible que los dogmáticos y fundamentalistas admitan su condición. Ellos circulan siempre por el carril contrario al que marca el código. Y sin embargo, acusan a los conductores que marchan por donde deben de ir contracorriente.

 

Pobrecicos. A ver si en El Rocío se empapan de sensibilidad exenta de demagogia y vienen humanizados.

 

Un saludo.

MONAGO

 

El presidente de la Junta de Extremadura no es hombre modelado con el barro de la mayoría de la clase política de derecha. Ni mucho menos. Como se suele decir, se sale del molde. Lo cual, en el plano de lo formal, resulta anecdótico pero en la esfera material revela que lo accesorio sigue a lo principal.

 

Monago hace política de derechas con tintes sociales de izquierda. Pero, además, comunica con la pedagogía que no adorna a los políticos de la onda de Rajoy. En tantos aspectos y en cuantas ocasiones.

 

La Junta extremeña que él preside ha dicho al Gobierno de España, el de su propio partido, que ojito con los agravios y con las discriminaciones territoriales. Que detrás, y delante, de los territorios, hay personas y españolas todas. Las autonomías no son de primera y segunda división. Al igual que los ciudadanos. Si Cataluña va a ser tratada por un rasero distinto, no será aceptable. Hermanos, sí. Primos, no. El señor Monago no necesita ser un trepa ni un perrito faldero ni una caricatura gobernante para ejercer sus responsabilidades de acuerdo con los principios éticos y con la buena praxis.

 

Más dinero a Cataluña y más facilidades a Artur, muy bien. Pero en la misma proporción que al resto. O es que el Gobierno es tan cobarde, tan rematadamente melindre, que se inclina ante el poderoso y pisotea al débil. Solidaridad significa obligación in solidum, esto es por el todo y no por la parte.

 

José Antonio Monago ha puesto una pica en el Flandes de Rajoy. Lo que es de esperar es que esta batalla no termine como la de Rocroy. Que qué. Que en esa batalla comenzó el declive fulminante de los hasta entonces casi invencibles tercios españoles. Al presidente extremeño le pueden  poner las peras a cuarto. Desde el cónclave de los suyos. Muy duro. A poco que se desmande y que las encuestas vaticinen la vuelta del vara, del señor Vara, quiero decir.

 

Un saludo.

EL CORREDOR MEDITERRÁNEO

 

 Ayer se desmarcaron. Hoy se apuntan al carro. Mañana se hará lo que aconseje el viento dominante. El año pasado, todas las instituciones onubenses aplaudieron  la inclusión de Huelva en el corredor ferroviario español. Todas, menos la Diputación del Psoe y la propia Autoridad portuaria que, todavía, está en manos de una correligionaria de poca basa, escaso fuste e irreconocible capitel.

 

Pero los maestros de los ditirambos y de las confrontaciones acaban de modificar su criterio anterior. Ahora se suben al tren. A poco que han visto que Rajoy señala a Huelva en el mapa de las inversiones positivas, saltan, como monos de Gibraltar, al vagón de preferente. Como si hubieran sido los promotores de la idea y de la obra.

 

Manuela de Paz y Javier Barrero han vuelto a ejercitar públicamente su carrera política como farsantes, impostores, santurrones y tartufos de la peor muestra. La claridad y la consecuencia les son adversas por naturaleza. Cuando Zapatero desgobernó España, no tuvieron reparo alguno en excluir a Huelva del pasillo de la prosperidad. Con la complicidad y silencio de sus “amigüitos” de nuestra provincia. Qué héroes.

 

Ahí están. Poniendo una velita a la verdad y un cirio negro a la mentira. Si uno revisara la prensa, podría escribir la antología de la corrupción psoecialista en veinticinco manuales. veinticinco por año.

 

Son los corredores de fondo que parten a pie, se suben al Ferrari oculto y, próxima la meta, se disponen a cubrir los últimos metros a fin de recibir los halagos del público inconsciente. Y lo malo es que casi nadie se da cuenta del engaño.El gran enemigo de los mentirosos es la concreción. A Barrero y De paz, una ración de hemeroteca con su no a cuestas.

 

Así nos va.

 

Un saludo.

PENA DE MUERTE

 

 La polémica se reabre. La petición de pena de muerte para Ariel Castro, el criminal de Cleveland, es unánime. Si trasladáramos el hecho a España y aplicáramos la medida máxima de cadena perpetua, volveríamos a discutir sobre la revisabilidad de la misma.

 

Cada persona es un mundo y en el universo de la criminalidad, los sujetos activos conforman una realidad marciana.

 

La fiscalía norteamericana reclama la pena de muerte. Servidor la rechaza. La bestialidad de este sujeto no puede ser contestada con una animalada semejante. En cuanto a su reclusión vitalicia, es obligada. Si el individuo es incapaz de controlar sus instintos asesinos y su razón no alcanza a comprender el sentido de la reinserción, su libertad es un cheque sin fondos, una pistola cargada a punto de dispararse sobre los más inocentes, una bomba en el maratón de la vida diaria de cualquier pueblo.

 

En cualquier caso, uno se pregunta cuál es el precio de la muerte. O mejor, cuánto vale la vida de algunos para que pongamos en cuestión la seguridad de otros.

 

Esta reflexión nos llevaría años de disputas. Se deja para mejor momento. Sin embargo, ahí queda.

 

Un saludo.

TECÉ

 

 El Tribunal Constitucional, que pudo ser honra y prez del estado de derecho español, nunca pasó de la etapa de politiquería de la peor estofa. Muestras sobradas a lo largo de tantos años de inculta democracia.

 

De sus doce miembros, cuatro se revolcaron en el lodo de sus intereses bastardos. Ocho de ellos suspendieron la declaración de Soberanía del parlamento de Cataluña. Cómo es posible esta disensión si fuera jurídica. Es que no lo es. No supera el escalón de perfidias a la carta. La carta de la composición del alto tribunal. Una tercera parte de sus integrantes avalaron la legalidad del movimiento secesionista impulsado por el impresentable Mas, el inmarcesible Junqueras y el chico para todo Herrera.

 

La desorientación, deriva, alejamiento o llámenlo como gusten de la idea de España es una enfermedad que, por diagnosticada, no tiene solución. Los catalanistas están dispuestos a la ruptura del resto de España y los españoles pasan olímpicamente de la segregación territorial por más que, mutatis mutandis, confían estúpidamente en que el temor se evapore por sí solo.

 

De Guatemala a Guatepeor. Uno puede indignarse intelectualmente por la discrepancia interpretativa de un mismo hecho probado. Sin embargo, lo que clama al cielo es que ese Tribunal actúe con mala fe. Los españoles tenemos derecho a conocer el nombre de los cuatro constitucionalistas que se pusieron a favor de los rompedores del Estado. Que expliquen el silencio. Si alguien está conspirando contra la unidad de España que consagra nuestra Carta Magna, a los ciudadanos nos asiste la libertad de pedir tenemos el nombre de los enemigos. Sean quienes fueren.

 

PP y PSOE deben llegar a un pacto político en este sentido. Imposible el acuerdo sobre economía, hagan el puñetero favor de mostrarnos qué tienen en la sesera  sobre un tema tan sensible. Hagan el puñetero favor. Y, por dios, cambien ya la fisonomía y el intríngulis del T.C. Tecé.

 

Un saludo.

EL LANDISMO

 

El intérprete de los “Santos Inocentes” nos enseñó a todos que la arquitectura de su carrera nada tiene que envidiar a la de los grandes de Hollywood. Vivió la España franquista con la misma energía y profesionalidad con que Orson Wells protagonizó Ciudadano Kane en plena segunda guerra mundial. La diferencia es que el español era bajito y de un país sumido en el agujero expresivo de todas las dictaduras.

 

Cualquiera puede reprocharle el amor por su tierra y su no adscripción a los postulados de pseudoizquierda de muchos de sus compañeros de reparto. Una persona de tan natural talento y de tan espacioso carácter no se alinea con las tesis objetivas defendidas por gente de escasa consistencia moral y fútil acervo intelectual. Si a ello añadimos su condición de navarro de tierra chica/grande y de español de nación grande/chica, se comprende que los turiferarios de la “zeja” procuraran negarle el pan y la sal.  Pobres ellos.

 

Pasó el tiempo glorioso de los Fernán Gómez, López Vázquez y otros excepcionales ejemplos del cine autóctono. Alfredo Landa se une al olimpo de intérpretes de la pantalla grande. Confío en que los magníficos sucesores de la profesión de cómicos sigan sus pasos en lo que a buena praxis se refiere. Me importa una higa que se definan de izquierdas o de derechas. Lo único que les pido es que emocionen al público con similar intensidad a como trasmitió el navarro español/español/navarro.

 

Con eso me conformo. Y de esta manera puedo reconciliarme con los artistas de verdad. Aquéllos que lo son sin necesidad de vivir del cuento de las subvenciones que, a manera de limosnas, les inyecta el gobierno de la izquierda de turno para garantizarse la agradecida ovación el día de entrega de los premios de la Academia.

 

Alfredo descansará en paz, pero sus películas, todas sus películas, seguirán dando guerra. Mucha guerra.

 

Un saludo.

HUELGA Y SALARIO

Al final, todo es dinero. La lucha contra los recortes sociales, las posiciones decididas a favor de la calidad de la enseñanza y tantas otras reivindicaciones dulces de los profesionales no son sino brindis al sol que no ocultan los sonados complejos de sus protagonistas.

 

Miren, que no me toquen el sueldo. Oiga, que estoy trabajando por tres euros de mierda. Uno celebra las declaraciones auténticas y condena las hipocresías de los puros de alma que envuelven sus conciencias en papel de plata maciza. Si voy a la huelga es en defensa de mis intereses económicos. Y punto. Qué leche es esa de defender el nivel de los discentes o las necesidades de la comunidad educativa. Putrefacta mentira. Voy a la huelga y en pos de los objetivos, me someto a los efectos.

 

En la universidad de Sevilla, los huelguistas han tomado al asalto picaresco los estatutos de la institución y se han convocado una asamblea de un montonazo de horas. El éxito de la medida convertirá el derecho a la huelga en un tren arrollador que logrará que el cien por cien de los intervinientes se acojan al mismo sin que dejen de percibir un céntimo por el ejercicio de esa libertad. Por imperativo del reglamento de la universidad, mientras dure la sesión asamblearia, la actividad académica está interrumpida. De esta manera, los asalariados de la universidad se suben a la limousine de una huelga de ricos sin que paguen nada por el alquiler del vehículo.

 

Estos huelguistas de ocasión son la pera limonera. Los trabajadores que respetan el derecho a la huelga conocen su precio. Y ahí los tienen. Mineros, albañiles, panaderos y todos los oficios apuestan por el paro a costa de su salario. Estos señoritos sevillanos, no. La asamblea les permite estar en misa y repicando. Lejos de aceptar el cinismo que les aureola, se hacen pasar por obreros que desayunan en el Alfonso XIII.

 

Si tuvieran lo que hay que tener, clausurarían la asambleíta y, a pecho descubierto, lucirían la escarapela del trabajador que lucha por su economía. Salvo, claro está, admitan su condición de defraudadores. No se puede ser rinconete ni cortadillo cuando se presume de caballero honrado y noble. O una cosa o la otra. Van de divinos y no son sin humanos de rastreros vicios.

 

Un saludo.

CHUSCOS Y DESVERGONZADOS

 

Todos. Os invito a todos. Estoy dispuesto a acabar con la exclusión social. A ver, cuánto me cuesta la liberalidad. No importa, paga el PP. Así es el Psoe. Prima hermana, IU.

 

En Andalucía, el gorrón se hace carne en los dirigentes de los partidos que se dicen de izquierdas y en los sindicatos que se llaman de clase. Se invita a todo el mundo, que ellos no pagan. Ellos están para recibir y colgarse medallas. El gobierno de la derecha, para poner los cuartos y acercar las dos mejillas.

 

Seguimos en la dinámica del cambio revolucionario. Gordillo y Cañamero hacen el ridículo intelectual y moral. No les importa con tal de vivir de uta are. Sus performances periódicas de okupación de fincas militares les aporta réditos. Las televisiones de la salsa rosa incorporan los hechos a sus debates manipulados. En medio de la hilaridad de unos, del cabreo de otros y de la indignación de la mayoría, estos cómicos de la legua y de la lengua hacen el trabajo de la desestabilización social.

 

Qué ricos. El Psoe se estrella en las encuestas y el Pp se descuelga de la mayoría absoluta. Se aprovecha  Izquierda Unida que utiliza la coyuntura para salir a flote. Un nuevo empuje hace falta a Lara y a los suyos. Un movimiento de calle, estilo Grillo, sería idóneo para un futuro revolcón electoral. El problema es que los empujones pueden causar caídas y éstas provocar contusiones o lesiones. Los indignados del 15M harían bien en salirse del antisistema y tragar los requisitos del sistema. Se constituyen como partido y, hala, a presentarse a los comicios.

 

Chuscos y desvergonzados. El que quiera peces, que se moje el culo. En la boda, el padrino paga. En la izquierda de pandereta, quien afloja el parné es la gente de la derecha. Los primeros no tienen dignidad. Los segundos, bueno,  los segundos no tienen nombre.

 

Señora y señores, muera la inteligencia y viva la pillería. Entierren los valores y que triunfen los delitos. La chusquería y la desvergüenza son las nuevas plazas de la corrupción.

 

Un saludo.

ACHARADO VIENE DE CHARE

 

 La Junta administra tan mal, que lo que ingresa en el bolsillo derecho lo tira por el izquierdo. No se salva una Consejería. Ni una. Los dispendios de Empleo, de Educación, de Hacienda y de Sanidad son antológicos.

 

La consejera de Salud, señora Montero, nos achara a todos los ciudadanos. Y no sólo por el Centro Hospitalario de Alta Resolución de Especialidades de Aracena, sino por el cinismo que desarrolla. Casi tres años llevan paralizadas las obras. Y lo que te rondaré. Es que no disponen de un euro para reanudarlas y deben millones a proveedores. La gente de Aracena que haya de ingresar en un hospital, carretera y manta. A Sevilla, más cerca, o a Huelva. Griñán ni se le ve ni se le espera. Así, así, no se puede, Montero, vivir.

 

Seguimos con el Servicio Andaluz de Salud. Los achares del Chare se vuelven penas, quemazón que se dice en caló, cuando de gestión sanitaria se trata. En diversas ocasiones he criticado cómo es posible que el Juan Ramón Jiménez de Huelva tenga profesionales tan excelentes y gestores tan  negados. La quemazón llega al tormento si de buscar explicaciones se trata. Tantos casos y tantas cosas. Un paciente que se interna durante meses en una habitación con dos camas para él solo. Un accidentado con el brazo destrozado a la espera de un hueco para ser operado. Y ahora, una señora a la que se debe intervenir de vesícula y la mandan para casa porque, total, el dolor es soportable y los vómitos se podían paliar con algún medicamento. El protocolo no sería el mismo, desde luego, si algún jefezuelo del partido o cualquier dirigente del sindicato amigo o sus queridas esposas o amigas o afines próximas se aquejaran de semejantres males. La prisas que se darían y las prestaciones que se dispensarían.

 

Estas desigualdades incrementan los achares. Achares que no se quedan en lo descrito. A las omisiones apuntadas, las acciones por relatar. La falsificación de recetas médicas es un negocio. Como lo es el fraude sanitario. O la estafa de los médicos que visitan a muertos para engrosar sus pluses de productividad.

 

La sanidad pública andaluza es todo un ejemplo de un sistema de corrupción de libro. Al frente no se colocan a los mejores. Están los amigos, parientes y demás nepotes del viaje político. Pelotilleros y obedientes que camuflan su mediocridad en su disfraz de tontos/listos contemporáneos de mediocridad malsana. Con estos andamiajes, qué esperan. El edificio se derrumbará más pronto que tarde. Confiemos en la providencia para que no nos pille dentro.

 

La sanidad andaluza no tiene la cualidad de saludable. Hay demasiada suciedad en su seno. Y lo que es peor, muchos sucios.

 

Un saludo.

MELILLA

 

 La antigua Rusadir es una ciudad de contrastes. Africano el territorio, su gente se asoma al mar de Alborán para saludar a sus compatriotas de Almería y Granada. Posee la tasa de natalidad más alta de toda España y la más baja tasa de mortalidad del país. Mitad católica, mitad musulmana, deja en el medio a una significativa población judía. Marruecos aporta un volumen de trabajadores flotantes que duermen en su estado de origen.

 

Pero Melilla es víctima de su situación. Puerta de entrada a Europa, la ciudad padece las desdichas de la inmigración ilegal y de la ambición marroquí. La tensión en la frontera se corta con una sierra mecánica, tal es su grosor. Las fuerzas de seguridad debieran ser propuestas para la medalla al mérito colectivo. La policía y la guardia civil no es que estén sometidas a un traumático estrés laboral diario, es que soporta un peso más propio del ejército que de estos agentes.

 

El Gobierno de Zapatero dio muestras sobradas de incompetencia en este conflicto. El de Rajoy no le va a la zaga. Los alauitas saben de qué pie cojean los españoles. Son víctimas de su falso complejo de superioridad. A poco que los rifeños aprieten los dientes y tiren de pistolas, más de uno se va a acordar de Abd el Krim. Contra la violencia, cabe la negociación en primer término. Fracasado el diálogo, se impone la firmeza. Si no por las buenas, por las malas. Sin necesidad de tiros. Los nervios son malos consejeros.

 

En cualquier caso, los españoles no tenemos la certeza de que nuestra policía esté debidamente respaldada por el Consejo de Ministros. Más bien al contrario. Aquello es, desde hace tiempo, un polvorín. La santabárbara no ha explotado todavía. Pero la mecha se aproxima por momentos al centro de la explosión. Cuando ésta se produzca, vendrán las lágrimas y el crujir de dientes. En España sólo nos acordamos de la santa cuando truena. Los ciudadanos nombramos, sin embargo, a los causantes de la desmemoria por medio de sus padres, madres y familiares todos. Cuando ya es demasiado tarde.

 

Morenés, todavía ministro de Defensa, y Margallo, titular de Exteriores, están a verlas venir.  Prevén poco y proveen menos. Rajoy ni está ni se le espera. Anda ocupado el hombre con su pronta declaración a través del plasma. Teme que alguien le rompa la cara. Y por si acaso, de Melilla, nada de nada. Lo que lamenta es que, en vez de estar en el Mediterráneo, no se enclave en el Atlántico, mucho más allá de las Canarias.

 

Melilla, qué maravilla... vamos a perder.

 

Un saludo.

EL EXAMINADOR DE SÍ MISMO

 

 Hay gente con una cara tan dura que el sonrojo no se dibuja en ella. Como la piedra expuesta al sol. Inalterable su color.

 

 El cada día más poderoso vice de Griñán ha hecho un balance del primer año de legislatura y, ni corto ni perezoso, se autorregala un suficiente cercano al notable. Don Diego debió nacer un par de décadas después y, al amparo de la LOGSE interpretada por puretas sin idea, se hubiera doctorado en siete u ocho carreras distintas. Sus notas hubieran sido, además, impresionantes. Sin embargo, el hombre tuvo suerte y eligió el oficio de su vida, el de político comunista anexo a los entresijos del poder. Como un obús. Sus escaladas institucionales constituyen un hito en nuestro sistema democrático.

 

 La gente criticará que el empleo no puede caer más bajo y que el nivel de paro no deja de provocar escalofríos en gente medianamente sensible. Valderas ni se inmuta. El nuevo virrey de Griñán se contenta con el montonazo de altos cargos repartidos, desde el dígito de su mano zurda, entre sus compañeros de sede y entre profesionales de la loa. Anden ellos calientes y congélense los pobres.

 

 Lo que el bollullero denomina medidas de carácter alternativo se parangona con la actitud de aquellos estudiantes que, a falta de esfuerzo para aprobar a base de codos, recurren a la chuleta, al fraude y a otros medios ilícitos para sacar adelante lo que tanto ha costado a sus compañeros. Hablan de lucha contra la exclusión social y los guetos proliferan en toda la comunidad. Atacan el fraude fiscal y los listos siguen campando a sus anchas. Decretan la función social de la vivienda y la Junta sigue manteniendo vacíos los pisos de su propiedad, mientras miles de desahuciados hacen piña solicitando una vivienda digna. Pretenden un banco de tierras y silencian el coto de caza de UGT.

 

Aprobarse es la solución cuando el examinador es el propio alumno. De suficiente a notable. Toma ya. Notablemente insuficiente. No es que necesite mejorar. Es que no tiene ni puñetera idea de los que valen los codos sobre una mesa. No obstante, progresa más que adecuadamente para que este gran país del sur de España siga hundiéndose en la miseria. Por ese lado, sobresaliente y matrícula de deshonor.

 

Un saludo.

HEBDOMADARIO

 

 La semana no ha sido propicia en lo que a noticiario se refiere. Desde la torre abierta del mundo judicial, los campaneros del poder han roto aguas. El exfiscal De Llera no tiene narices para acusar a la juez Alaya de prevaricación y se limita a declarar su sorpresa por la no imputación del exconsejero Viera. Como si la magistrada de los dos pares mantuviera, adrede, el silencio a fin de no ser desposeída del caso. Los esbirros de Griñán están como locos para que sea el acomodaticio Tribunal Superior de Justicia el que se haga con los autos de los expedientes de regulación de Empleo. En esta ocasión, los populares han tirado de ingenio y, raudos, han contestado al abogado defensor de la impudicia de la Junta. Sanz ha replicado que a qué viene ese interés en que se impute a un correligionario tan significado. La respuesta está en el juzgado. Cuanto más tarde vayan cayendo las fichas de la corrupción, más cerca la fecha de las elecciones y mayor la vergüenza. Las horcas caudinas del Psoe y de IU. El bipartito pasa por el yugo de una juez como se debe ser y soportan la humillación de estar en boca del pueblo por robar lo que es propiedad de ese pueblo.

 

En otro orden de cosas, pero sin salirnos del nido de los mangantes, la señora Aguayo, consejera de Hacienda y mano derecha del presidente de los EREs, vuelve a la palestra de la guillotina moral. Esta señora es impenitente. Ella no hace. Ella perpetra. De todas las facturas y con múltiples modelos. Ahí sigue, como la antorcha de la antiestatua de la libertad. Disfrutando del favor debitoris de su marido a los ayuntamientos y potenciando el despacho de arquitectos de su cónyuge. A cuenta de quién. Del personal, por supuesto.

 

Y ya que estamos con confesiones de mentirosos, una de estadísticas. A pesar del increíble Hulk Rajoy, el monje Rubalcaba no remonta. No sólo no despega los pies del suelo. Es que el peso de su cabeza y el lastre de lo que esconde bajo sus alas, no le permite el menor movimiento de avance. La gente no es tonta. El Pp lo está haciendo de película de terror. Mas al cabo se advierte que la película termina y apenas queda el recuerdo. El problema del Psoe es que su película no es una filmación. Es un reality. Grabado en plena calle y con publicidad. Por mucho que intenten esconderse, lo van a tener difícil. Los fantasmas del pasado y del presente siguen atacando a los jefes. Por el bien de España,  recuperar el trono les va a costar. Mejor que sigan empantanados en su codicia y sumidos en la charca de sus caimanes. Pero lejos de la caja de caudales.

 

Por último, un recuerdo a los parados, a los desahuciados, a los recortados, a los dependientes, a los hartos por tanta canallería institucional. Porque no les queda sino padecer durante bastante tiempo la calamidad de nuestros políticos. Aquí no hay reino de los cielos que valga capaz de cantar las bienaventuranzas de los que están pasando el infierno de la desesperación en la vida terrenal. A diferencia de los egipcios, las momias somos nosotros.

 

Un saludo.