Blogia

Francisco Velasco. Abogado e historiador

OMAR JEREZ

Omar no es un artista. Es el Jabato de mi infancia. El capitán Trueno de mis primeros tebeos. El guerrero sin antifaz. Se apellida Jerez. Madre mía. Viva el mestizaje granadino.

 

Si alguien se ha paseado por el casco de San Sebastián, sabrá a qué me refiero. No por los choricetes del montón, que los hay por todas partes. Por los abertzales del gudarismo más exacerbado. Son legión y forman parte del acervo inquisitorial común a los liberticidas. De noche o de día. Les da igual. Cuando se cruzan con un español, suben el volumen de su conversación privada para que sepamos que hablan el euskera y para que entendamos, mejor dicho, para que no entendamos lo que nos dicen y difundamos la magnitud de su voluntad secesionista. En Guipúzcoa, mucho más radicales que los radicales de Vizcaya.

 

Lo que ha hecho el artista Omar Jerez es de valientes especiales. Su performance por el casco antiguo de la ciudad no se le ocurre al más osado de los soldados de los tercios de Flandes ni al marine más cinematográfico de Hollywood. Homenajear a las víctimas del terrorismo etarra en el escenario de sus horrores es una lección de coraje al alcance de tres elegidos.

 

Se llama Omar y se apellida Jerez. Nació en España. Su acción se llama autoridad. El poder personal que nace del ejemplo moral. Como en los anuncios publicitarios de riesgo, les aconsejo que no traten de imitarle. Es cosa de especialistas y en esferas sociales muy restringidas. Un resbalón te puede costar la vida. Fuera del alcance de niños y de conversos cobardes.

 

Omar, mi admiración. Jerez, frontera y caballero.

 

Un saludo.

LA ESPALDA DEL PACTO

 Las manifestaciones del 1 de mayo son una lección callejera de la sociología del desprestigio. La mitad de la mitad de los convocados a la celebración prefirieron seguir rutinas distintas a la que los de comisiones y de ugeté invitan cada festividad. Los trabajadores se quedaron, pues, en casa y los liberados sindicales asumieron el gaje mitinero de su oficio. Muy a su pesar, pero no tenían más remedio si querían seguir disfrutando del chollo de la liberación.

 

Los de Toxo y Méndez se han sumado ahora a una nueva reivindicación. Persiguen un Pacto de estado. No es que pretendan un acuerdo político del Gobierno con las fuerzas sociales. Lo persiguen. Como son más chulos que un ocho y tienen un estómago acomodaticio, le exigen a Rajoy que renuncie a su mayoría absoluta democrática y devuelva la representación del pueblo a los genocidas de la economía nacional. O sea, a los economicidas del Psoe y sus socios compinchados. Ellos mostraron ayer que los cañones humanos son, además de escasos, obsoletos. Toda la fuerza se les va en salvas y en comilonas.

 

El Pacto es la figura retórica que describe el vacío de ideología, de fortaleza moral y de autoridad de esta izquierda inasequible al sacrificio de abandonar el buen comer y mejor beber. La situación de emergencia del país se soluciona en unos minutos con un  gobierno de concentración. Zapatero vuelve a Presidencia; Toxo y Méndez se ocupan de la cartera de las subvenciones, cursos de formación y administración de expedientes de regulación; Rubalcaba recupera las cloacas del faisán y la herencia cozcuera. Griñán deja Andalucía en manos de Valderas y dirige el ministerio de Trabajo. Las líneas maestras de ese Pacto no se alejan mucho de los nombramientos. De esta manera, el consenso vuelve a ser la panacea de la certificación de muerte de este país que se llama España.

 

La derecha pepera ya sabe lo que hay. O firma o se enfrenta a los miles de liberados que se tocan los calzones un día sí y el otro también hasta que llegan los domingos y festivos. Rajoy tiene en sus manos la llave de la rendición de Breda. Basta con que renuncie a lo que las urnas le concedieron o que, amparado en la legitimidad democrática de su elección como presidente, haga lo que corresponde a un  mandatario de su altura: gobernar. Con respeto a todos pero con desprecio a los pirómanos y carteristas que convierten la paz social en asunto de manos veloces.

 

Aceptar un pacto propuesto por gentecilla de esta cultura sería tan dañino como confesar los pecados de la carne a los periodistas del corazón. A ese pacto, la espalda. Pero con ojos en el dorsal. Los traidores te meten el puñal a través de la nuca.

 

Un saludo.

EVOSALARIO

 

 La izquierda perdularia hispanoamericana nos ha vuelto a dar una lección de liberalidad y de respeto a los valores del pueblo. Don Evo Morales, que sigue siendo presidente de Bolivia aparte de jugador de fútbol y adelantado de la moda andina, nos ha manifestado que eso de la lectura no le apetece. Desde pequeñito se le atragantó ese hábito. Un ejemplo el hombre. Total, para qué le ha hecho falta leer. Ni antes ni ahora. Las leyes, los decretos, los discursos pasan por delante y con un vistazo le basta antes de rubricar su contenido.

 

Así está el país. Después le echarán la culpa a los colonizadores españoles. Nuestra leyenda negra sigue forjándose con los Morales, los Ortega, los Maduro, los Castro y los Correa. Los Kirchner son otra cosa. Más europeístas, su mangancia es mesopotámica, entre el río de la corrupción peronista y el río del gansterismo neoyorquino.

 

Bueno, pues don Evo nos anuncia que se sube el sueldo presidencial. Que las cosas andan mal por la cordillera y que se siente obligado a elevar su remuneración. Este señor es que no quiere nada para sí. Su amor al presidente es el que le hace tomar estas medidas tan dolorosas. Después, advierte, elevará los ingresos de los miembros de la Administración. Pero primero él. Después, también él. Y en tercer lugar, Evo Morales.

 

La fauna política de los países hermanos, que ya es decir, engendra monstruos que la razón no acierta a clasificar. Las izquierdas bananeras justifican su existencia en la idea de plus petición. El derecho laboral en el continente sudamericano se presta a abusos. Se reclaman sumas de dinero altísimas amparándose en supuestos de hecho simulados, en cálculos contumazmente erróneos, en números inflados a conciencia y un largo etcétera. Ocurre que los abusos se pasan de la raya y el abogado se somete una especie de pena que por aquellos lares se conoce como pluspetición inexcusable.

 

Pues eso. Si el abogado de la subida de sueldo del presidente es el mismísimo Morales –a ver quién se le va a oponer-, la Cámara de Contrato del Trabajo va a comprender el valor de sancionar al muchacho. Si acaso, la pluspetición será una petición plus: en vez de un veinte por ciento de subida, un dos mil. Para el gran jefe de la tribu de los macacos, todo, todo, todo.  Para los macacos, coca, coca, coca. Y ahora que repitan lo de siempre: que toda la culpa es de los españoles. Desde Juan de Saavedra a Alonso de Mendoza. Vayan de paseo, oigan.

 

Un saludo.

QUÉ VA A SER

 

 Una de prevaricación con una copa de guerrero al ere. Para mi compañero, una de cobro sin hacer nada a la aguayo de los finos arquitectos. Al vecino, una racioncita de chorizo al enchufe eléctrico con unos perejiles de coca. Al de al lado, un guiso de administración con esencias de paulamatsa. El menú, variadísimo. Los precios, asequibles para pijos y señoritos psoecialistas. Se reserva la admisión. En Casa Griñán, Palacio de San Telmo con sucursal en Cinco Llagas, Palacio de Valderas.

 

Millones de andaluces en paro y los postineros de la Junta arracimados en torno a la barra de la Red Party. Lo mismo en Sevilla que en Almería, en Burguillos que en Bollullos del Condado. De la capital más cosmopolita a la localidad más aldeana. No hay un paraje de Andalucía que se libre de esta lacra de la golfería. Somos los últimos en educación, en sanidad, en empleo, en desarrollo, en investigación. Pero eso sí, los primeros en corrupción. El Consejo General del Poder Judicial nos da a conocer unas cifras escalofriantes. Oiga, que no el PP de Bárcenas, que mejor hacen en callar sus llagas malignas. El mismísimo CGPJ. Según su Servicio de Inspección, la tercera parte de los casos investigados en España se focalizan en nuestra comunidad.

 

Propongo una placa para triunfo tan sonado. Casa Griñán puede estar satisfecha de sus campañas de marketing y de su facultad de voceros captadores de clientela. De cada tres granujas políticos, uno es de la comunidad de las ocho provincias. Arrollador éxito. Cómo será que en Valencia, que ha optado al premio mayor, ni siquiera han logrado la mitad de las imputaciones. No hay comparación. Cómo va a ser igual un cochecho a la marbellí que a la castellonense. O una estafa mercasevillana que otra alicantina. Ni cabe enfrentar un tráfico de influencias mitad Zarrías mitad Chaves, con tantos años de práctica, que unos trajes a medidas en la sastrería gürtel.

 

Los maniqueos de turno ya están lanzando el mensaje de la distorsión. Que si genera alarma innecesaria. Que se estropea la imagen de España. Que se atenta contra la esencia democrática. Que leches, digo. Los almuédanos de la miseria política llaman a rebato y a estrechar las filas. Se está poniendo en riesgo la continuidad de su sistema de financiación y por ahí no van a pasar. Si hay que cerrar periódicos o televisiones, cuanto antes con reserva de celda en el hotel penitenciario más lóbrego, made in Venezuela de Maduro.

 

Qué va a ser para mañana. Más de lo mismo. Paro piojero. Desahucios por chinches. Cláusulas bancarias al abuso por mayor. Mentiras sin riesgo. Y el túnel del tiempo que nos conduce ineluctablemente a la condición de parias sociales que, alguna vez, soñamos superar.

 

Sin embargo, frente a la desesperación, invito gratis a la fe en nosotros mismos. Las nuevas elecciones, de lo que sea, nos darán la oportunidad de cerrar el chiringuito en el que los platos están contaminados. Cuestión de salud personal y de sanidad pública.

 

Un saludo.

COTO DE CACERÍA

 

En derecho mercantil se utiliza con frecuencia el término de levantamiento del velo. Como si la ligera prenda ocultara algo más de lo que se presume bajo ella. En el caso de la tenencia de tierras de UGT, hay que referirse, con mayor propiedad, al descorrimiento de telones o a la retirada de mantas.

 

El sindicato de Pastrana no sólo es promotor inmobiliario sino avispado latifundista. Cosa distinta es que sea capaz de construir viviendas y de aprovechar la posible explotación agrícola y ganadera. En lo referente a los pisos de Jerez, consta que están paralizados. En cuanto al terreno de trescientas hectáreas, tres millones de metros cuadrados, disponen del mismo para coto de cacería. No de caza, que es distinto. De cacería.

 

Estos mozuelos, y mozuelas, de la liberación sindical ugetista son un paradigma de la Andalucía rica que permite que unos vivan a cuerpo de cacique mientras el pueblo permanece sumido en la pobreza y, para más jodienda, con perdón, van de progres de flauta y socialistas de pito. Si hay una zona deprimida en  la provincia onubense es el Andévalo, incluso más que la cuenca minera. Los disparates llevados a cabo en este territorio por las distintas administraciones municipales del Psoe son de juzgado de guardia. En La Torerera, término de Calañas, el impar Zarrías vendió la realización de un formidable complejo turístico rural en ese antiguo campo minero. En el cénit de su demagogia barata, el alter ego de Chaves anunció que cedía al sindicato amigo la explotación a fin de crear empleo.

 

Catorce años después de la falsedad, la gente sigue a la espera del milagro. Ni un puesto de trabajo, oigan. Eso sí, como coto de cacería queda de lo más chic. Lo que podía haber sido un motor de desarrollo económico, se convirtió en lugar de culto cinegético para los amigotes de la escopeta sindical.

 

Cuando uno lee a la exconsejera Cinta Castillo, al vicepresidente Valderas o al innombrable Méndez hablar de la titularidad y de la gestión públicas por encima de la privada, se me suben los rinocerontes a la cabeza y la bilis se revuelve hasta el vómito. Andalucía no es como está ni está como es. Andalucía es la consecuencia de décadas de gobernanza infame. Con una tasa de desempleo en la región que supera el treinta por ciento, los oligarcas de la miseria dejan la tierra muerta. Como los politicastros aborrecidos del siglo XIX. Con una diferencia: que no hay bemoles para expropiar las tierras a los nuevos señoritos de la Junta y aledaños.

 

Mientras tanto, Sánchez Gordillo y su troupe del circo de la sombra se dedican  a okupar fincas mal gestionadas. Criaturas. Váyanse a La Torerera y enfréntense al espejo de su fealdad moral. Partía de cazadores al acecho.

 

Un saludo.

EL FUNCIONARIO DELATOR

 

He leído en un confidencial que el Gobierno ha creado la figura del funcionario delator. Por favor. El delator, como el pelotillero, el quemasangre, el trepa, el pureta, el pandillero, son personajes más antiguos que el andar para delante.

 

Cosa distinta es que se introduzca el cargo de controlador chivato en la RPT. En cuyo caso, van a remunerar lo que antes salía gratis. El mayor gasto del Estado es lo único que llevará consigo esta nueva bobada. Con la cantidad de pánfilos que caminan por los vericuetos de la burocracia y viene el PP a añadir un tocapelotas a la ya martirizada labor de los empleados públicos.

 

Váyanse a paseo. En cada unidad administrativa, los guardas de seguridad estarán acompañados por los felones de la jefatura. Se encargarán de constatar los fichajes de entradas y salidas así como los cambiazos gloriosos de tarjetas. Fichajes de los currantes de a pie. Que a los inspectores, personal distinguido, designados a dedo, sindicalistas, asesores y otras lucis los va a controlar su puñetero padre. Lo de siempre: lo estrecho del embudo para los grupos C hacia abajo y lo ancho para los del A.

 

Serán desgraciados. Si el aparato administrativo funciona es porque los controlados sacan de apuros a los pesquisidores. En el momento en que la base se plante y diga aquí estoy yo, los agarrados con garfios a la cúspide de la pirámide necesitarán algo más que enchufe y habilidad para no precipitarse al vacío de sus intrigas y de sus ineptitudes.

 

Con ello, estoy diciendo que si alguien incumple la jornada laboral es el jefezuelo de turno. Si no fuera así, de qué iban a escaquearse sus subordinados jerárquicos. Como saben lo que hay detrás de cada persona, mejor callan o se atreven a dar ejemplo de disciplina, de trabajo eficiente, de pulsión empresarial y de austeridad. Lo cual, créanme, es algo tan complicado de hacer para los barandas del organismo público, que prefieren  mirar para otro lado antes de que les ocurra como a Pastrana, que los despedidos del sindicato han descubierto sus apetitos marisquiles.

 

Vuelve la España de la Inquisición. Los trabajadores no pueden ser torturados con cámaras y castigos desproporcionados. Los expedientes sancionadores deberán aplicarse a los mandos intermedios y altos. Porque ellos sí son carne de cañón de dedo. Del dedo que nombra a amigos, parientes, conmilitones, escracheros y compañías nauseabundas.

 

Delatores bien pagados. Pero si hay miles que lo hacen gratis. Sólo por el placer de señalar y por el gustirrinín de sentirse útiles ante el mamporrero mayor. Vivir para ver.

 

Un saludo.

PROHIBIDO EL ESPAÑOLISMO

 

 Los guipuzcoanos de Rentería otorgaron a Bildu la victoria municipal. Como en tantas otras poblaciones del País Vasco. Chapeau. La democracia es el triunfo de la mayoría del pueblo. No es, sin embargo, el desprecio a las minorías. De ningún modo se ha de entender que las elecciones constituyen el punto de inflexión de los derechos humanos.

 

El problema de los nacionalistas radicales es, precisamente, su actitud intolerante y discriminadora. Las casetas feriales que se monten en las fiestas de la Magdalena deberán respetar tres requisitos lógicos y plausibles y una amenaza. Los requisitos, el rechazo a la homofobia, al sexismo y al racismo. La amenaza, el españolismo. No se acepta nada que sensorialice la idea de España. Incluso se vigilará estrechamente a quienes presenten rasgos faciales o indumentarios que recuerden a la odiada nación.

 

Bildu es demócrata y sansacabó. El que respire en contra de este aserto, tiro en la nuca. Una ración menos y un enemigo más al hoyo. Las comunicaciones, en euskera. El castellano, para la intimidad pero con la advertencia de que en la cama siempre hay uno que puede denunciar al otro. Mejor, el pensamiento.

 

Entre las viandas, nada de tortilla española, ni  vinos de La Rioja (salvo la alavesa), ni finos de Jerez, ni olorosos de Montilla, ni gambas de Huelva, ni jamón de Jabugo, ni percebes gallegos (con excepción de los de Beiras), ni chuletones de Ávila, ni aguardiente de Zalamea. Pobre Miguel al que se pille en degustaciones españolistas. En cuanto a los suspiros de satisfacción orgásmica entre los comensales que disfrutan de tan exquisitos, aunque clandestinos, platos,  que se note el acento euskaldún al jadear.

 

El que no esté de acuerdo, al extrañamiento. Eso si antes no le han colocado el estómago en los genitales y éstos se los han tragado con salsa a la vizcaína.

 

Así que ya saben. Servidor no tiene lo que hay que tener para irse a Rentería y manifestar públicamente su amor a España. Desde la barrera, sí nombro a las familias de los mastuerzos que ponen el acento sobre la violencia para que la democracia formal se coma a la democracia real.

 

Soy español, español, español. Lo mismo se enteran los dirigentes renterianos y colocan una placa con mi nombre para entreno de los pìstoleros de la zona. Mare, qué miedo.

 

Un saludo.

INDEXAR Y PITORREAR

 

Soraya, Montoro y Guindos. Tres toreros para una charlotada. La rueda de prensa que estos tres miembros del Gobierno celebraron ayer viernes es el ejemplo manifiesto de pérdida de papeles.

 

Desde Rajoy a Báñez, el Ejecutivo es una pieza lamentable. Si los eufemismos de salón que suelen manejar para decirnos distraídos en vez de tontos no fueran bastante incisivos para herir nuestra inteligencia, se han sacado de la bocamanga un naipe comodín: el as de la desindexación. Estos es, los elementos ministeriales opinan que la sujeción de las pensiones al índice del precio al consumo es una fórmula alocada y, como tal, nada coherente porque, a la postre, perjudica a los jubilados. O sea, que si el IPC se eleva cuatro puntos, la pensión no ha de subirse en la misma cantidad. Qué locura. Se deja igual o, si es preciso, se baja. Estos jubiletas están para sopitas y corduras tiernas.

 

 Del mismo modo se operará respecto a los trabajadores y desempleados. El salario o el subsidio no seguirán el ritmo monótono de los precios. Ni hablar. Tendrán que conformarse con la pérdida de valor adquisitivo. No va a estar Hacienda devolviendo parné a tanta gente. Pa qué. Es que, claro, como dice el irresponsable del ramo, el IVA y el IRPF no se tocan, pero lo que son los impuestos especiales, la orquesta de Von Karajan. Todos los instrumentos, desde el primero hasta el último, en un concierto ininterrumpido de sacaliñas a los ciudadanos.

 

                Que quieres gasolina, prepara la cartera. Que no superas el vicio del tabaco, vas listo. Si la bebida espirituosa, mejor agua. Las energías se pondrán a un valor que mejor ser cobarde antes de ducharse en invierno o poner la refrigeración en verano. Los sujetos de la broma han elaborado un índice de ascensores de subida. De bajada, ninguno. A no ser que se opte por la caída libre. En adelante, se indexará todo al salario mínimo interprofesional y al subsidio más bajo. Los índices precedentes, desindexados todos. El criterio de ordenación vendrá marcado por los caprichos de Rajoy. Si nos ponemos chulos, modificarán hasta el abecedario. Qué es eso de que la jota vaya antes que la uve doble.

 

                Con tanto cambio, las lítotes se adueñarán del paisaje dialéctico y el mundo feliz de Huxley nos acariciará el lóbulo temporal antes de aplicarnos el electroshock, que es mucho menos fino. Por eso, hablando de índice, yo levanto mi dedo y señalo que o el gabinete del PP se entera de lo que estamos sufriendo o habrá que pedir nuevas elecciones. Por las buenas. Sin algaradas callejeras ni acosos ni motines públicos ni violencia. Por la fuerza de la razón. Siguiendo con el término, estoy a dos índices de ponerme a vocear mi malestar. A dos índices, o lo que es lo mismo, a punto de pilarme un cabreo de dos pares. Es que se puede ser paciente, pero que te abofeteen por la mañana, por la tarde y por la noche, eso sí que no. Ni los cristianos más creyentes soportan tanta estupidez y semejantes sandeces. Ya está bien de pitorrearse de la gente. Ya está bien.

 

Un saludo.

DE PROFESIÓN, “ESCRACHEROS”

 

             Esto del  escrache rellena un montón de páginas. Si en vez del término a lo argentino, lo llamáramos acoso a la usanza española, las tendencias de moda recorrerían los barrios penitenciarios.

 

            No sé cuántos entre los alborotadores habituales, que se agrupan bajo la sombrilla de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, están concernidos por el impago de las cuotas. Tampoco sé, pero me lo malicio, quiénes entre ellos están a sueldo de algún partido de la izquierda de feria sevillana de los señoritos de postín y/o de un par de sindicatos de los llamados de clase. De lo que no tengo dudas es que esto del escrache es una fórmula concebida por los agitadores y propagandistas de la oposición para desgaste del partido del gobierno. Esa fórmula nada tiene de nuevo, salvo la denominación, pues ha sido conocida siempre como acoso, intimidación y amenazas.

 

            Tan preparados están los de la PAH que cuentan con todo un protocolo de qué, cómo, cuándo, dónde, actuar sin colisionar con las fronteras de la ley. El colectivo sale a la calle con la intención, -el quién, el quiénes-, de hostigar a los políticos de la derecha. De la derecha, por más que fueran los de la izquierda los que impulsaron con mayor entusiasmo la política de echar a la puñetera calle a los que no pagaban cuotas o alquileres, los que más se adelantaron a la hora de indultar a banqueros corruptos y los más veloces cuando de pedir préstamos a las cajas se trataba y, por supuesto, de reclamar después la condonación de sus deudas.

 

La izquierda guerracivilista exhibe en las actuaciones de la PAH sus armas de provocación callejera. Dentro de poco se dirigirán a iglesias y conventos en reivindicación de su cierre. Y si no, a la quema. Ya están dando muestras de sus cercanías al ámbito etarra por aquello de su común admiración a Chaves y a Maduro. La monarquía se ha convertido en el pimpampum fuego de sus nuevas razzias callejeras. Aquí todo vale con tal de despreciar la democracia que se materializa en los votos electorales.

 

La PAH, la POH y la PUH son los instrumentos más recientes de la nueva contienda bélica en que estos señores nos quieren meter. La artillería vendrá después. Su sentido de respeto al pueblo tiene un requisito previo e indispensable: que gobierne siempre la izquierda. Que si no es así, nos van a joder, con perdón, a todos. Los profesionales del escrache de hoy serán mañana pistoleros y matones a sueldo. Tiempo al tiempo.

 

Un saludo.

CASAS DE ALIMENTACIÓN

 

Carrera decidida hacia el precipicio. La Junta de Andalucía es el desgobierno por excelencia. La casa madre de los desmanes. La cueva de los alibabás de la falsa izquierda. El club de los mangantes. La plataforma de desahuciados de la vergüenza. La mesa de los chanchullos. La personificación de la maldad institucional.

 

Después de robos manifiestos, de gastos inútiles, de despilfarros de dinero público, de colocaciones a dedo, de comidas pantagruélicas y de de viajes de lujo, después de tanto dispendio, el presi y el vice de la cosa/casa crean las llamadas casas de alimentación. Se necesita mala leche. La consejera de igualdad, que me meo, mateo, ha anunciado la creación de una red para garantizar a los niños un mínimo de tres comidas diarias. Pero no les queda un resto de pudor. Con lo que han dilapidado en ordenadores, en asesores de la nada, en cocaína y licores, en cochazos y sueldos de banqueros, Andalucía se movería en las fronteras de la riqueza. Si hubiesen destinado el dinero de los EREs a la creación de empleo, el número de parados sería notoriamente menor. Si eliminasen las subvenciones, las oficinitas, las empresas públicas, las arcas tendrían dinero suficiente para emprender y prosperar.

 

Pero no. El presi y el vice se visten el uniforme militar de Chávez y el sombrero de paja de Maduro y se ponen a jugar a redentores del mártir que ellos asesinaron. La justicia ha sido muerta por los mismos sujetos que ahora quieren erigirse como apóstoles de la caridad. Y tras ellos, la turbamulta de aprovechados, gorrones, enchufados y familiares miles que se congregan en esta maraña de golferías.

 

España anda mal. Muy mal. Sin embargo, tiene solución incluso con este gobierno. Andalucía, no. Más de treinta años ininterrumpidos de canallería crean llagas incurables a corto plazo en la dermis y en las vísceras de su cuerpo social.

 

Las casas de alimentación se venderán en el canalsur de la miseria. Qué buenas son las monjitas que nos dan de comer y los curitas que nos llevan de excursión. Vivan el presi y el vice. Ellos no se proveerán de los víveres de pobres. Se conforman con las delicatesen de caviar, pata negra, bogavantes, manjares de cocina de última generación y los mejores caldos del mercado internacional.

 

Casas de alimentación. Me cisco en vuestras pútridas conciencias. Se nota el cabreo del articulista, eh!

 

Un saludo.

PASTRANAZO

 

 Allá por agosto del pasado año, obsequié al todavía secretario general de UGT con un artículo que titulé “el lamentable Pastrana”. Venía a referir en el mismo el grado de encharcamiento político del llamado líder. Ahogado, decía, en vino fino y tapitas de jamón de cinco bellotas.

 

Pastrana, lamentable, resulta patético e indigno. No ya sólo por vivir a cuerpo de rey. Por ser el rey de la buena vida. Por encima, incluso, de su amigo Cándido.

 

Don Manuel, que así se llama el señor feudal del sindicato, ha anunciado que no se presentará a la reelección. Pero cómo, se preguntará algún despistado. Que le han pillado, oigan, con las manos en la masa. Que mucho criticar a la derecha y disfruta por encima de ella. Que bien reprocha al gobierno la reforma laboral y pone en la calle a más de un centenar de trabajadores del sindicato a precio de risa pepera. Que se escandaliza en los libelos de la riqueza de los del PP y se va a Sudáfrica a un hotel de cinco estrellas con todos los gastos pagados. Que se lleva las manos a la cabeza con los papeles de Bárcenas y se gasta el angelito más de cien mil pesetas en una cena de mariscal imperial. Que se vincula a la plataforma de apoyo a los desahuciados y habita un chalet que paga su organización.

 

Don Pastrana no dimite. Se queda mientras el cuerpo aguante. Y quién va a tener narices para invitarle al cese. En su formación, ni uno. Fuera de ella, menos. El hombre defiende a los trabajadores con la misma fiereza que Griñán colabora con la juez Alaya. O sea, cero, pastranero.

 

El pastranazo es el símbolo de la porquería política de los sindicatos de izquierda. Don Manuel, su representante más genuino. Mucho cerrar el puño en los mítines y ahora nos enteramos por qué. Si lo abre, se muestra la suciedad de la palma de sus manos.

 

Un saludo.

MADRID SE DESCASCARILLA

 

 La prensa es el gran baluarte de la libertad de expresión y el pilar que sustenta una democracia. La prensa libre e independiente, claro está.

 

El periódico El País, antaño referencia, se ha convertido en una caroca de los partidos de izquierda a los que dirige, representa y apadrina a cambio de gruesos favores. Cebrián es el gran mago de este engendro involutivo ideológico. Todo lo que toca lo transforma en oro propio o en desecho ajeno. Hoy día, a falta del primero, el volquete de la basura se hace primordial.

 

Entre que los rectores de la TVE han puesto a su hija de patitas en la calle, que los bancos le cierran el grifo de los créditos, que está más entrampado que el Partido Psoecialista y que su influencia mediática se vacía a ojos vista, El País se dedica a la técnica de la sinécdoque, esto es, a confundir el roto con el descosido, la mancha de polvo con el andrajo y la leve descamación con la pérdida de toda la piel.

 

Madrid se descascarilla, titula en una de sus noticias maliciosas. Contra Ana Botella, por sel del PP. Unas cuantas losetas levantadas por este barrio, unos arbolitos arrancados por vándalos en aquella avenida, bancos pintarrajeados en cierta plaza y todo un soniquete de defectos inherentes a la vida cotidiana de cualquier gran  capital. De esa certeza visible y concreta, el periódico hace el cenotafio de un monumento a la belleza, a la concordia, a la tolerancia y a las libertades públicas. Por qué. Porque Cebrián está perdiendo filing. El PP sigue en su tónica de acomplejamiento pero de cuando en cuando opone alguna resistencia. Es entonces cuando el Kane español se encoleriza y se lía a mandobles contra los que se atreven a chistarle.

 

Madrid se descascarilla pero se recupera. Como Nueva York, Londres o Barcelona. Hacer noticia mundial de un hecho trivial muestra el lado oscuro de un medio que justifica los escraches y, a falta de argumentos, los aplica desde un punto de vista informativo.

 

La cáscara de Madrid es de tal solidez que ni los martillazos psicológicos de estos periodistas pueden hacer mella en su fortaleza. Por el contrario, la cáscara de El País sí que es irreconocible en relación al poderío moral que exhibió allá cuando se fundó. Aquel periódico era un faro que iluminaba la oscuridad de la Transición. Ese faro está más fundido que un queso en una hoguera.

 

Un saludo.

CACIQUISMO DE PUEBLO ANTIGUO

Creo que es verdad por más que me falten todos los resortes del relato. Lo creo pero no dispongo de la prueba. Por tanto, mi comentario no se dirigirá al protagonista concreto sino a la figura en abstracto.

 

Parece ser que un alumno de una escuela municipal de tenis de una población costera onubense ha sido vetado para seguir asistiendo a las clases cuyas cuotas siempre pagó religiosamente. El veto se originó en el reproche verbal, no insultante ni ofensivo, que el alumno dirigió al concejal del ayuntamiento que también se beneficiaba de las instalaciones públicas si bien se desconoce si estaba al corriente del pago mensual o, como en Madrid, satisfacía su ego con el abono del gratis total.

 

Lo cierto es que el muchacho sugirió al concejal que, en vez de subir las cuotas de las escuelas deportivas, recortase de su sueldo como edil el porcentaje previsto. Una hidra, oigan. El político se enfureció hasta cambiar la palidez facial por el rojo ocular. La herida que un ciudadano de a pie infligía a un altísimo dignatario del consistorio era afrentosa. Cómo es posible semejante descortesía. En vez de plegarse a su paso, lo que hizo el miembro del populacho fue aportar iniciativas constructivas. Pues no.

 

El susodicho representante del pueblo ordenó al rebelde que abandonara las clases de la escuela de tenis. Y que no se le ocurriera volver porque la policía local tomaría las medidas de expulsión pertinentes. So pena de desacato y de resistencia a la autoridad. El incauto joven no se ha enterado de que los bienes municipales no están al servicio de los habitantes sino que son una concesión graciable de los concejales. Y cuidadito con salirse del cauce. Que los ricos siguen paseando por una parte de la plaza prohibida a los que carecen de medios. Como antier.

 

El caciquismo se mantiene en nuestras vidas. Cuanto menos cultivamos los valores democráticos, mayor lastre de dictadura arrastramos. Insisto en que no sé si es verdad o si las circunstancias distan mucho de las expuestas. Mas si el concejal actuó al modo como se describe, el alcalde debería ponerlo en su sitio. En la delegación de cultura y educación por ver si aprende que la falta de respeto no es una trompetita de juguete, sino un misil nuclear que apunta al alma de la población. Así que, alcalde, con toda mi consideración, investigue los hechos y reponga al ciudadano agraviado y excluido en esas clases de tenis que se han organizado para el bien de la comunidad y no para el lucimiento del caciquillo de turno.

 

Un saludo.

ALTERNATIUVA

Yo comprendo que Pedro Jiménez se debe a su partido. Gracias a la organización a la que pertenece, puede mostrar a la ciudadanía su talento político y su gran caudal de pedagogía. Hasta ahí.

 

A partir de esas cualidades, ni una más, salvada su categoría humana. Desde el momento en que IU gobierna en coalición con el PSOE en Andalucía, la izquierda honrada ha perdido su virtud a costa de encontrar la miseria del poder. Que se arrastren los de Griñán y Chaves, no constituye novedad. Que lo hagan los herederos de Anguita, me resulta vomitivo.

 

Pedro Jiménez y un correligionario del oficio, -que las confesiones laicas son más fundamentalistas que las otras-, el señor Mariscal, han celebrado una rueda de prensa para exponer su programa para cargarse al gobierno democrático de la nación. Hasta ahí de acuerdo. Que pidan la dimisión de Rajoy forma parte del capital de la oposición y de la moneda corriente de los ciudadanos libres que nos sentimos engañados por una forma de gobernar que poco tiene que ver con lo prometido antes de las elecciones. Por ahí, de acuerdo. Lo que resulta chocante es que, partiendo del mismo fundamento, no postule lo mismo de Griñán. Esta contradicción otorga categoría de dogma al chiste del comunista: se reparten las casas, los coches, los aviones y todo aquello que sea de los demás; pero la bicicleta, no, que es mía.

 

Sin embargo, cuando los dirigentes de Izquierda Unida dan el cante del olor a sucio y del sabor amargo es cuando se ofrecen como alternativa. En cuyo caso, debieran presentarse como alternatIUva.

 

Uno podrá disparatar sobre este gobierno del PP. Y servidor retoma la crítica con mayor acidez a medida que el esperpento crece. Ahora bien: entre este consejo de ministros y el que nos endosó Zapatero con su cohorte de aídos, pajines, pepiños, sebastianes y demás salgados, me quedo cien mil veces con el presente. Éstos son mentirosos. Aquéllos, una calamidad dañina hasta la catástrofe. Y si, por añadidura, he de esperar que se reedite la pinza de la izquierda de Torrijos, Valderas, Viera, Fernández, Aguayo y otros del montón, miren, en ese caso, que las elecciones aguarden su cita de cuatro años.

 

Tengo muy claro que la derecha gubernamental es más embustera que la gaceta que se editaba en la guerra civil. Más allá de esa claridad, está una luz que me ilumina respecto a las historias de la izquierda actual: si alguna vez llegan a gobernar, no será por el mandato ciudadano recogido en las urnas. A golpes. En el tendido del miedo elevado a terror. En la plaza de toros donde se estoquean a ciudadanos que piden libertad. En los gulags del estalinismo más furibundo.

 

Y por ahí, si que no. Puede haber alternativas al PP. Desde luego, pero no lo son IU ni PSOE. Al menos, los actuales. Es un grave problema que los pedrojimenez se mariojimenicen. Muy grave. Alternativas, sí. Esta alternatIUva, no.

 

Un saludo.

EL CÓNSUL SIN HONOR

 

La República de Roma colocaba en el rango más alto de la magistratura al cónsul. Menuda tarea se le confiaba. Dirigía el Estado y mandaba al ejército en campaña.

 

Un cónsul es, hoy día, un funcionario estatal destinado en un país extranjero. El Ministerio de Asuntos Exteriores lo designa con el fin de satisfacer las demandas de ciudadanos españoles. En general, trabajan menos que los reyes magos.

 

Nuestro hombre en Boston ha sido destituido. Qué injusticia. El hombre no se quiso enterar del atentado durante la maratón. El infeliz ignorante, gran dominador del arte de estar mano sobre mano, no pudo resistir la masa de trabajo que se le avecinaba y cerró el chiringuito consular. Total, se dijo, para un centenar de españoles, no voy a estar dando vueltas tontamente.  Si hay que cerrar, se cierra. El que quiera vendas, al hospital. Si cama, al hotel. Que refugio, a la comisaría. Para telefonear, el móvil que andamos apurados de presupuesto. A ver, pensaba, qué pinta aquí tanta gente rara vestida con calzones cortos o en chándal. Para correr, al campo.

 

No, no. Se cierra y a quien dios se la dé, Sampedro se la bendiga. Qué injusticia, papi. Y va el margallo de turno y le arrebata el chollo. Será…

 

Hombre, si por lo menos fuera embajador. Pero cónsul. Así no se hace patria. Patria se hace propinando al interfecto un coup de pied, que dicen los franchutes, en sus santas posaderas.

 

O acaso destinarlo a Caracas. A territorio de Maduro. Sin sueldo durante un par de meses.  Lo mismo se nos hace bolivarista.

 

Un saludo.

CONTACTOS DISCRETOS

 

 Mira que se criticó a Zapatero por sus formas masónicas de tratar asuntos de Estado. Lo de los contactos discretos me parece un cachondeo. Lo propicie el castellano o lo aliente el gallego. Es cierto que el Estado debe tener sus secretos oficiales. Pero de ahí a catalogar como tales las conversaciones entre el presidente del gobierno de España y los presidentes de los dos territorios secesionistas, me parece una barbaridad.

 

Cuando estaba en la oposición, Rajoy reclamaba luz y taquígrafo a Zapatero. Nosotros estábamos de acuerdo con la exigencia. Y como seguimos en la misma línea, entendemos que el entonces reclamante debe mostrar un mínimo de coherencia con sus postulados de transparencia. En caso contrario, se lucirá como un descarnado demagogo y un redomado cínico.

 

El acerado análisis de la política de comunicación del PP constituye una característica nefasta de este partido. Rosa Díez puso a ZP de chupa de domine por sus artimañas huidizas y ahora toca el turno a Mariano por la misma razón. Si se reúne con Artur Mas y con Urkullu bajo el signo del secreto, sea limpio y no quiera hacernos creer que la discreción es sinónimo de aquel.

 

Discreción es una cualidad propia de quien da muestras de sensatez e incluso de ingenio, oportunidad, prudencia y circunspección en sus juicios, en sus discursos y en sus obras. A lo cual nada que objetar. El secreto es un deber de reservar y ocultar cuidadosamente algo, ya por compromiso de palabra, ya por coherencia a la rúbrica, ya por imperativo legal. Por tanto, vender como discreto lo que es un secreto, es asunto de mala educación y poco respeto. Es llamar transparente a lo que opaco es.

 

Rajoy se esconde como antes lo hizo Zapatero. Mal por parte de éste, peor del lado de aquél dada su inveterada costumbre de meter el dedo en el ojo del vallisoletano. Una cosa es que se evite el exhibicionismo y la notoriedad y cosa distinta que se ovacionen la mudez y el misterio. Si en numerosas ocasiones reprochamos a Zapatero su incapacidad, a Rajoy le censuramos su gran capacidad para llamar amor limpio a lo que no es sino sexo comprado.

 

Un saludo.

ORIOL

 

 Jordi Pujol y Marta Ferrusola sabían por qué bautizaron a uno de sus hijos con el nombre de Oriol. El dinero llama al dinero y el oro atrae al oro. Nada de dorado barroco. Oro de aureolus. Nada de apellido. Onomástica.

 

Oriol Pujol i Ferrusola hace honor a su nombre propio y encasta directamente con los apellidos de sus papás. Nada, de nadar, en la abundancia. Se lo merece. De padres banqueros, niño con dinero. De padres políticos, hijo listo. De padres sin escrúpulos, ya se sabe.

 

En Cataluña son más pícaros que nadie. El mayor negocio que se puede montar en aquella parte de España es el de la venta de souvenirs separatistas. Uno pone un supermercado y lo comercializa como “Santa Cruz” y no sólo no vende un yogur sino que lo machacan a multas. Si, en cambio, recurre al “Santa Creu”, éxito asegurado. Ser del Barça es un pasaporte de catalanidad de la buena. Asociarse al Espanyol, un estigma que te relega al gueto del charneguismo más despreciable.

 

Don Oriol Pujol está imputado por un supuesto delito de concesión de estaciones de Inspección Técnica de Vehículos. Estuvo declarando una docena de horas ante el juez al que ha correspondido el marrón del caso. Menuda bestia parda le ha tocado al funcionario. Las presiones del entorno del muchacho van a ser chicas. Ya lo están siendo. Total, por unos servicios públicos de nada. Ni que decir tiene que el hijo del gran jefe de Banca Catalana ha dictado su inocencia. Sin vacilaciones. Al estilo Bárcenas, Pallerols, Julián Muñoz, Pepiño Blanco y otros grandes hombres de la sociedad española de todos los tiempos. Inocentes todos. Perversos los jueces que tienen la desfachatez de imputarles actos tan sucios.

 

El retoño nada había dicho a sus augustos progenitores sobre sus andanzas. Pura austeridad en una saga impecable. Lo de llamarse áureo es una cosa y oriol otra. No sé cómo se dirá forrarse en catalán. Ni me importa. Lo que sí es evidente es que no importa la lengua cuando la pasta llena los bolsillos de los ingenuos forrados.

 

Si vas a Barcelona, pregunten por el Oriol. Por la Dolores en Calatayud. Por Bárcenas en Madrid. Por Pepiño en Galicia. Por Julián Muñoz en Marbella. Por todos ellos y unos muchos más en los departamentos de delitos financieros de la Guardia Civil y en los Juzgados de toda España. Qué ricos.

 

Eso sí, Oriol, por ideología catalanizante, que no por meter la mano en las alforjas públicas de su comunidad. Él puede ser un chorizo, pero separatista, oiga, para robar sin dar cuentas a los españoles.

 

Un saludo.

LOS HUEVOS DE LA SERPIENTE PITÓN

 

 Constrictoras como las boas, las pitones son, a diferencia de éstas, ovíparas. Una y otra matan a sus presas mediante asfixia. Una película de Ingmar Bergman, recreada en el Berlín de los años veinte, “el huevo de la serpiente”, constituye un documento audiovisual de gran importancia si se quiere prever el porvenir sin necesidad de vaticinios esotéricos.

 

En mi adolescencia, acudía, siempre que el dinero me lo permitía, a las salas donde proyectaban películas de arte y ensayo. Muchas de ellas eran auténticos pestiños sin azúcar. Se digerían por la manifiesta ansiedad de saber y de comprender cine de autores como el sueco. En cualquier caso, siempre se aprendía algo. El huevo de la serpiente era una de ellas. El film era una alegoría del nacimiento del nazismo. Si alguna farmacéutica quiere vender antidepresivos, no tiene sino que recomendarla. Con todo, el mensaje era estremecedor.

 

La PAH, Plataforma de Afectados por la Hipoteca, se está convirtiendo en un movimiento microsocial de ínfulas macrodivulgadoras. La génesis del mismo tiene mucho que ver con la serpiente. La serpiente no es el comando Colau, no. La serpiente es el sistema de financiación de las entidades bancarias mediante el cual se ha estrangulado el futuro de millones de familias a través del mecanismo de las cláusulas usureras. La pitón es la banca sinuosa que repta a sus anchas con la aquiescencia y el apoyo de unas normas amparadas por gobiernos de derecha y de izquierda. De existir una legislación justa y de contar con un sistema judicial verdaderamente independiente, la justicia europea no tendría que abrirnos los ojos para advertir lo que era rotundo: que las hipotecas españolas están contaminadas por el chapapote de la nulidad.

 

La negrura del horizonte y el gregarismo de la ciudadanía han hecho el resto. Desahuciados por doquier. Las corrientes protestantes de la señora Colau son, sin duda, tendenciosas y vergonzantes. Pero esas corrientes no se han provisto del manantial de la hipoteca. Son el efecto de la riada de lluvias de malestar social. La gran fuente del cabreo ciudadano radica en la banca todopoderosa que se traga la presa con toda su osamenta.  No culpen a las colau que en España son del problema de las viviendas. Señalen con el índice acusador a los gobiernos de la ideología que sea que permitieron y potenciaron la golfería de tantos y tantos bancos.

 

La crisis económica estaba definida en los huevos de la pitón desde antes de 2006. El zapaterismo silenció lo previsible y la Oposición de Rajoy nada hizo para alertar sobre lo que había de venir. El totalitarismo engendra barbarie y ésta alimenta al monstruo. Una sociedad dividida y enferma aporta calor a comunistas de jets privados y a socialistas de EREs públicos.


Si alguna vez la gran depresión existió, sitúenla en el infeliz decenio inicial del nuevo siglo. La xenofobia, el genocidio, la locura desatada, son los huevos a punto de eclosionar. Los experimentos no se hacen con gaseosa. Traen consigo dolorosas torturas que se tornan edenes en la mente de los psicópatas.

 

El Gobierno bien hará en controlar a los escraches y a los que se agazapan tras la ingenuidad de los manifestantes. Sin embargo, deberá antes controlar la furia exacerbada de los financieros explotadores que, ellos sí, violentan la libertad de las familias españolas y de los ciudadanos de esta santa e imperfecta democracia.

 

Un saludo.

LA INDEPENDENCIA DE ANDALUCÍA

 

 La atención se centra en Cataluña y Euskadi. Sin embargo, a la chita chaveando/moraleando, Andalucía va a lograr la independencia antes que nadie.

 

El bipartito que controla la Junta con mano de hierro oxidado en guante de esparto tiene las certezas de que o huir hacia delante o morir.

 

Las expropiaciones temporales, la omertá sobre los expedientes de regulación de empleo, los cortes de manga a la justicia, el ejército administrativo de miles y miles de enchufados, la armada de liberados sindicalistas, el creciente paro que enardece a los caudillos de barrio y toda una sarta de cuentistas entrenados para revolucionar el cotarro constituyen una fuerza de primerísimo orden.

 

El dinero no se toca. El dinero lo proporciona el poder. Las urnas legitiman la continuidad del sistema. Cualquier revolcón en este sentido constituiría el anuncio de una guerra civil en la Comunidad andaluza. El frente popular se llama ahora frente populista valderiano. Los ingredientes formales para la independencia están copiados de los procesos catalán y vasco.

 

Los norteños encuentran la salida en su ideología nacionalista. Los suristas se atrincheran en su aversión a la democracia tal como se entiende en occidente. De ahí que, siguiendo la estela de los más ricos, los pobres del sur implosionen los rasgos característicos de la voluntad popular. El totalitarismo se hace cada vez más fuerte.

 

La excusa manida de la propiedad privada se va a convertir en una de las palancas que moverán el mundo constitucional que nos hemos regalado.

 

La independencia de Andalucía, que puede sonar a chino, se hace carne con los pastores de un comercio que venden como añojo de vaca lo que son perros de diez y doce años.

 

Ojo con los bolivaristas españoles del PC y con los psoecialistas que sirven de mamporreros a ese partido. Muuucho ojo con el guauuu.

 

Un saludo.

MIL CAPONES, UN CAPÓN

 

 Al Capone es un mito. La delincuencia activa, su leyenda histórica. En la iglesia florentina de la Santa Croce se encuentra el túmulo de Guido Caponi, que salvo la similitud del apellido, nada tiene que ver con el criminal estadounidense de origen italiano. Sólo que los turistas suelen confundir a uno con otro y santiguarse a continuación porque no entienden la posición de la Santa Madre. Resultado de la inconcreción.

 

Bueno, pues en España, miles de fachas de izquierda aprovechan el río revuelto, pero muy real, de los desahucios para convertir las hipotecas en el peor chapapote moral, valerse de la angustia cierta de los desvalidos e invertir en el negocio del Desprestige del Gobierno de la derecha, tan blandito él en esta ocasión como en tiempos de la mancha negra del petrolero.

 

Un dirigente de UPyD de Andalucía acaba de echarle un capote a Rajoy frente a la capone Junta de Griñán y de su nueva pasionaria consejera de vivienda. Señala el político de la formación de Rosa Díez que, oh casualidad, la Empresa Pública de Suelo Andaluz ha retirado de su página web el listado actualizado de las ofertas de Viviendas de Protección Oficial. Capone no puede consentir que la transparencia hunda sus negocios. Negocios sucios. Con esta retirada, la trama organizada impide conocer el número de inmuebles de la Junta que están desocupados.  Con lo cual, lo de ninguna vivienda sin personas ni persona alguna sin vivienda no podrá ser aplicado a la pandilla de Valderas y de Cortés porque escondido el perro, la rabia no se puede demostrar.

 

Lo que interesa a los del chapapote juntero y ultra es la existencia de mierda, con perdón. Mierda y porquería. Contenedores repletos de basura, calles malolientes, ciudades invadidas por ratas y grupos de afectados por la desvergüenza de los bancos para convertir el país en un escenario bélico y las plazas en una constante batalla campal. Cuanto peor, mejor para ellos. Los capones merecen un capón. No físico al estilo del que amenazaba el político canario. Moral. Un capón moral que consiste en desnudar sus almas desastradas y revelar al pueblo la mala fe de sus intenciones.

 

Si la Junta conserva bajo su propiedad más de cinco mil viviendas vacías, cómo es posible que no las emplee para sacar adelante la tragedia de las familias desahuciadas. Les respondo con un argumento tan sencillo como lógico a tenor de la historia de descrédito de esta izquierda bolchevique: porque se pone en común lo que es lo de los demás; lo propio es exclusivo de la Junta. Lo mío es mío; lo de los otros, también mío. Vayan entendiendo. Y al que no le gusta, ya saben, caponi. Ellos, capone.

 

Haz el bien cuando te miren y procura el mal a tus enemigos. He ahí el lema de las organizaciones malhechoras.

 

Un saludo.