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Francisco Velasco. Abogado e historiador

PAPELÓN

 

Algunos no tienen techo del ridículo. La atalaya de lo grotesco constituye su hábitat natural. Sus palabras causan risa. Sus gestos reeditan el más estrafalario de los esperpentos. Sus actos lamen la mezquindad. Sus ademanes se sumergen en lo tragicómico.

 

Zapatero tenía previsto, mecaschis, haber participado en una cumbre de líderes progresistas. A punto de largarse al viento fresco de Noruega, alguien le advirtió de las consecuencias adversas del viajecito. Hombre, Pepe Luis, que lo de progre está bien siempre que menciones al diablo en lugar sacro. Si no, es mejor abstenerse. Imagina el cachondeo global, la carcajada mundial, la hilaridad sin fronteras que provocaría tu presencia en esa cita. Tú y Papandreu, los dos juntitos, interviniendo en una mesa redonda sobre crecimiento y empleo. El ministro noruego forma parte de una conspiración judeomasónica que persigue tu ruina. Bastante tenemos con las caricaturas de mister Bean. En Pekín se iba a escuchar el jolgorio de nuestros vecinos alemanes y franceses.

 

Nada, nada, que me quedo. Pero qué digo. Tengo que buscar alguna excusa creíble. Hablando de trabajo, qué tal si reúno en Moncloa, que queda muy chic, y almuerzo, o ceno, total, con el pesebre social. Dar de comer al hambriento y de beber al sediento son obras de misericordia. Lo dicho. Valeriano, telefonea a Toxo, a Méndez y a Rosell, que tengo ganas de darle una patada, digo un imlpulso, a la reforma de la negociación colectiva. Eso sí, antigüedades, ni una. Advierte a Rosell que ni se le ocurra ligar el salario a la productividad. Semejante idea. De tenerla en cuenta, este Gobierno no cobra ni las dietas de desplazamiento.

 

Otra cosa. Avisa a Trini Jiménez que pare los pies, a lo Corcuera, a los mendas del FMI. Es que son bellacos y antipatriotas. Pues no y dicen que “será España, incluso por delante de Grecia y Portugal, la que más frene, con sus medidas de ajuste y su hoja de ruta para el recorte del gasto público, el crecimiento”. Que Alfreddo notifique la ofensa a alguno de los de Faisán y restauren el honor familiar. No consiento que a la España desgajada se la incluya en el grupo de los «periféricos», cuya tasa de paro se ha disparado. Cinco millones no son tantos. O me pone en el equipo de los del “norte” que han logrado mantener el empleo estable, o doy órdenes a Amedo.

 

Y para colmo, la madre naturaleza. Los seísmos en Asia, bueno está. Nos condolemos, enviamos tres bomberos sin fronteras, dos perritos, tres oenegés y a Leire, y asunto resuelto. Pero mira que en Lorca. La culpa es de Franco que dictó el asesinato del poeta y éste se toma venganza ahora. Lo asumo. Allí donde el pueblo llore, donde la gente sufra, donde los desvalidos sean víctimas, allí estará superzetapé. Con mis manos, salvo a los lorquinos y a los lorquianos. A ver, Salgado, pide prestado a Chaves un Manual de EREs y que incluya en ellos a los miles de afectados por el terremoto. Si está de gira con Iván o de cháchara con Paula, que venga inmediatamente Antonio Fernández, que el chaval sí que sabe de expedientes. La sangría del paro se corta de raíz.

 

Que Fernández está de vinos. De Sevilla se ha ido a Jerez y en su agenda prevé un cargadísimo calendario de romerías. Que no puede hacer nada. Que no se puede dividir. Entonces, joé, que se presenten Mario Jiménez y Petronila Guerrero. Con el “peazo” deuda de la Diputación de Huelva, me pueden asesorar sobre cómo mantener tan alto el pabellón de la ineficacia. Es que tengo que estar en todo. Antes, con Moratinos, me evitaba las galletas. Aído me lanzaba bengalas de ayuda. Hoy, estoy más solo que Bono en un entierro mormón.



Papelón el suyo, don Zapatero. Héroe. Más que patriota.



Un saludo.

RÉPROBOS

 

 El rico castellano de América del Sur emplea el término reprobar como no aprobar, suspender, mostrar insuficiencia, dar por malo. El réprobo es un sujeto malvado. La iniciativa parlamentaria de reprobar políticamente a Chaves descansaba en su “contribución al deterioro del Gobierno y a la clase política en general" ya que su actuación política destaca por su "incapacidad para gestionar", su "ausencia completa de trabajo", su "inactividad legislativa" e incluso su desprecio a las demás administraciones".

 

El Congreso ha rechazado la moción de los populares. Los grupos políticos que beben de la mano del Psoe han rechazado la pretensión. No por falsa. Por decisión táctica. El PP sabe que, frente a sus voluntades de cambio, se opone el enorme muro defensivo de los matrimonios de conveniencia. No importa qué haya sido capaz de degenerar el papá de Paula e Iván. La conducta de los políticos se pesa en la balanza de las corrupciones. La del PSOE, evidente. La de IU, notoria. La de CiU, de alcance “puyolístico”. La del PNV, se mide en unidades de concesiones independentistas. Podemos seguir y desvelaremos el grado de iniquidad de algunos papaítos de la patria.

 

La noria gira al compás del baile de los malditos. Y de los réprobos. Se reúnen éstos para eludir el reproche oficial. Sin embargo, lo son. Por mucho que se alíen y confabulen contra quienes han aprobado el curso y han sobresalido por su actividad. Así va España. Al revés. Promocionan los ineptos y perezosos. Repiten los válidos y trabajadores. Estamos a los pies de los gañanes más gandules y de los gandules más gañanes.

 

Ansia. Lo de PSOE es ansia. Ambición desmedida. Obsesión racional. El poder lo es todo. Treinta años antes. Sitúense los más veteranos. Repasen los más jóvenes. El partido de Felipe “niño bueno” González somete a Adolfo Suárez a moción de censura. No prospera. Un palmo de narices. No desisten. El desgaste continúa. El corrillo de Alfonso Guerra tiene en sus filas a un pelotón de expertos zapadores. El acoso al primer presidente de nuestra democracia no cesó. Al cabo, obtuvo sus frutos. Suárez dimitió. Cansado y solo. Maltrecho y roto. El camino a La Moncloa era cuestión de pocos meses.

 

La moneda del árbitro está trucada. Tiene dos caras con idéntica efigie. Cara y cara. La cruz no cabe. El medio y el fin es el beneficio. El todo. Signo de tahúres y de tramposos. Doy para que me des. Rubalcaba busca a Usabiaga y Otegi encuentra a Urkullu. Zapatero pide tiempo muerto y el Inconstitucional termina el partido en el vestuario. Escándalo anunciado. La cara y los caras. La cruz y las cruces las cargan las víctimas. No hay un Cirineo. Caifás se traviste de Pascual Bildu, digo Sala, y Bono se lava las manos. Pérfido el lagarto, unta a los opositores y sonríe a los lacayos de la ignominia.

 

La España de Zapatero es un juguete en manos de los nacionalistas vascos y catalanes. Los radicales hallan en la basura moral su sustento. Su política se retroalimenta de los detritus éticos del Gobierno. El chantaje y la extorsión germinan en el campo del abandono. Réprobo Chaves, suspenso el consejo de ministros. La moción de censura es imposible cuando la democracia ficticia se subsume en la dictadura real. Es el caso. Por desgracia.

 

Un saludo.

HUMILLANDO

 

En gerundio, que no en participio pasivo. Humillados, los ciudadanos. Humillando, los gobernantes. Humillados, los que maman el desempleo. Humillando, los que potencian el paro. Humilladas, las víctimas del terrorismo. Humillando, los magistrados afines al Psoe. Humillados, los hipotecados. Humillando, los bancos que no devuelven las inyecciones económicas del Gobierno. Humillados, los empleados públicos. Humillando, los jefes tribales de la Junta de Andalucía que llenan de intrusos y comisarios la Administración Pública.

 

Como decía Cela, no es lo mismo estar durmiendo que estar dormido. Ni estar jodiendo a estar jodido. La humillación que este pueblo rebelde acepta cada día, es una afrenta a su personalidad y a su historia. Los españoles nos empequeñecemos al postrarnos ante el tirano Zapatero. Los ciudadanos de las regiones de España nos arrastramos ante el menosprecio constante de los Rubalcaba y amigos. El pueblo que se levantó ante Napoléon se doblega ante la opresión de Chaves, Griñán y demás turiferarios de la corrupción. Nos envilece nuestra postración ante el enemigo institucional. No cabe rendirse ante esta máquina infernal de mentir que pisotea la verdad y menoscaba la libertad.

 

Aznar ha asegurado que la democracia sabrá reparar la afrenta. El paro terrorista y el terrorismo del desempleo son los mayores enemigos del pueblo. La hostilidad irá en aumento mientras el sustrato de abono y riego sea la galopante corrupción que ha instalado la cúpula psoecialista dirigente. Las instituciones democráticas están llenas de fango y de fosfoyeso radiactivo. La señora Trujillo, que fue ministra de vivienda en el primer gobierno de ZP, niega la evidencia y, en un alarde de incontenida dictadura, rompe los papeles que, en sede televisiva, le muestra un periodista honrado. La psoecialista se retrata y con ella desnuda a sus conmilitones. Rompe papeles en público. Qué no hará en privado. Qué armas utilizará en la noche. Qué disparates cometerá de incógnito entre la multitud. Son cobardes ad nauseam e infames hasta el vómito.

 

El Gobierno de Zapatero humilla a todos. Sin embargo, ninguno vuelve de la humillación. La basura que hemos tragado, dentro se queda por más que regurgitemos parte de la misma. La vida que corre tritura nuestro ser y hace picadillo nuestra personalidad. Únicamente la dignidad nos devuelve la imagen y la esencia del humano. La astilla del decoro es el tablón al que nos asimos para no hundirnos definitivamente. La reacción pasa por el reconocimiento de nuestra muerte moral. Hasta cuándo. No podemos cosificarnos. Ni admitir nuestro tránsito hacia la condición de desechos irreparables.

 

La luz se llama resistencia. La llama es la indignación. La antorcha, el rechazo. Me quedo con un texto del recientemente fallecido Ernesto Sabato. Hace años, escribió un magnífico Ensayo, “La resistencia”, en el que decía: “El hombre se está acostumbrando a aceptar pasivamente una constante intrusión sensorial [...] [que] termina siendo una servidumbre mental, una verdadera esclavitud. Pero hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse”.

 

No resignarse. Resistir. Rebelarse. Luchar. Recuperar la humanidad robada. No más humillaciones.

 

Un saludo.

COZCUERA

 

 El señor Corcuera fue ministro del Interior del Gobierno de España. Ministro de la España de Felipe. Electricista de profesión, el egregio político hizo del enchufe red de trepasierras. De la cachiporra, pin identificativo del matonismo. De la patada en la puerta, seña de su personalidad. De su liberalidad con dinero del pueblo, joyas de oro. De su calidad democrática, Lasa y Zabala, Fondos Reservados, Barrionuevo y Vera.

 

El prohombre se dio una vueltecita por la pasada feria de Sevilla. Jinete en vehículo ministerial, pretendió acceder al recinto abrileño por calzada reservada. Su coche no se encontraba entre los vehículos de servicio público u oficiales, únicos autorizados. La policía local le prohibió, en consecuencia, el paso. La coz verbal se materializó en la tópica frase de los fascistas irredentos: usted no sabe con quién está hablando. Se va a enterar de quién soy yo. Es posible que los agentes fueran tan jóvenes que no reconocieran la oronda figura del exministro ni recordaran sus hazañas de aquellos tiempos. Servidor, sí. Como si fuera ayer.

 

Corcuera inspiró y alentó la promulgación de la Ley Orgánica 1/92 de 21 de febrero, de protección de la seguridad ciudadana. Ley que sigue vigente. Ley a la cual el Tribunal Constitucional declaró nulo el apartado segundo de su artículo 21. La dimisión del exugetista tras el varapalo, acarreó la de otros psoecialistas ilustres y famosos, entre ellos Rafael Vera y Luis Roldán. Barrionuevo le mostró su solidaridad. Los nacionalistas vascos y catalanes se sumaron al brindis por su continuidad. Por qué sería. Aznar, por su parte, manifestó que la anulación de la patada en la puerta "debe producir alguna consecuencia política". Julio Anguita, los hay igual de honrados, pero difícilmente más, ratificó sus anteriores declaraciones: “de declararse inconstitucional la ley, Corcuera tendría que dimitir”.

 

Ahí lo tienen. Dieciocho años después, Corcuera mantiene alzada la pierna, presto el pie y presente la idea rompedora. Te vas a enterar lo que vale un peine, dicen que amenazó al policía local que cumplía con su deber. El alcalde de Sevilla es Monteseirín. Correligionario y conmilitón del hombre de los gestos chulescos. Si el regidor hubiera sido Zoido, los gritos contra el PP hubieran trascendido los Pirineos.

 

Algunos viven del cuento. Otros, de las cuentas ajenas. Los hay que exprimen la teta del Estado hasta el postrer suspiro. Corcuera, de la era de González, Chaves y demás adalides de la vieja guardia del PSOE, entiende que la puerta es suya. El interior, también. La calle, por supuesto. El coche, el chófer y el escolta, del mismo modo. Todo es suyo. Y si no se lo damos, coge los bártulos y se va sin jugar. Modales y modelos a no seguir. La democracia queda ancha a estos sujetos agentes de una política indecente. Se van pero se quedan. Reminiscencias.

 

El Estado de Derecho no se hizo para estas piezas torcidas. Su actitud torticera aplasta lo que se interpone en su camino. Cozcuera. Monteseirín expedientará a los agentes. ¿Qué se apuestan?

 

 Un saludo.

CAMPAÑA ELECTORAL

 

 Doña Petronila Guerrero. Más de la mitad de su vida, asomada a la balaustrada política de su torreón medieval. Madrastra de Blancanieves en el reino del paro. Su papel oscila entre la penumbra de Boris Karloff y la oscuridad de Bela Lugosi. A los suyos, árnica. A los ajenos, ricino. Su medicina es el palo de tentetieso. Una dontancreda que se mueve allá donde el fragor del billete golpee su cuerpo inerme.

 

Presidenta de la Diputación de Huelva, ha hecho buenos a todos sus predecesores. Su hazaña más sonada, el alquiler del palacete de la plaza de las Monjas. Modelo de administración gadafista y de gestión a la siria. Tres mil euros, al día, nos cuesta el arrendamiento del lujoso edificio. La seño quiere presumir con los impuestos que sangran a la ciudadanía. Montada en el brioso alazán de su partido sectario, se pasea, muy digna, entre el Populus Onubae al que desprecia.

 

Habitante de Aljaraque la Bella, se entromete en la feria electorera de la vieja Aestuaria. Duerme entre bosques y marismas y pide el voto a los sufrientes de las balsas de fosfoyeso. A descansar, a casa. A pedir, a Huelva.

 

Apuesta por sacar a la capital del Hades del desempleo. Durante años ha negado el problema. Hoy se compromete a solucionarlo. No sabe hacer un crucigrama y pretende resolver un sudoku. Prolonga su voz a través de unos medios comprados y, en su mala virtud, arrojados a sus pies. Hay una loseta suelta en la acera de Miss Withney y una bombilla fundida en farola de calle Berdigón. Parque Moret tiene hierbas verdes y árboles de madera. Qué horror. La culpa, del alcalde. Cuando ella acceda a la presidencia del consistorio, la hierba se pintará en colores de la Sexta y el arbolado se blanqueará en verano y se tintará en primavera. Los parados acudirán a la naturaleza y de ésta harán el más hermoso cuadro que Monet alguno creara. Impresionismo, el de Petronila y no el de los adelantados de fines del siglo diecinueve.

 

El pesebre mediático expandirá el mensaje y Barrero, previo silencio de los despedidos de Astilleros, loará las gracias magníficas de su compañera. El deslenguado Mario exhibirá dientes, sobre todo caninos e incisivos. El trio Maravillas, illa, illa, illa, no se va a Sevilla. Ya lo decía Von Bismarck, Otto, “nunca se miente tanto como antes de las elecciones”. Tanto. El destino de la señora Guerrero es mentir. Eso sí, sin descomponer la figura. Bebió las aguas del embuste de Chaves y se bañó en el océano de deslealtad de Zapatero. Inmejorable escuela del ardid y de la treta. Lo que pasa es que, como advertía Sócrates, la mentira muere antes de llegar a vieja.

 

Los onubenses de nacimiento y de residencia ya conocemos el percal del capote petronilero. Nos la ha dado muchas veces. Las fauces del lobo acabarán por devorarla. El canis lupus está presto para darle un zarpazo el próximo veintidós de mayo. Nadie cree ya su discurso huero escrito por otros. Los otros dejarán de escribir si la mecenas del horror recibe el vapuleo que el sufragio libre preconiza. Entonces, veremos el alcance de las adhesiones inquebrantables. Suena a franquismo añejo, a rancia falange, a dictadura stalinista. Suena. Pero asusta el estrépito del concierto. Los intérpretes dan miedo.

 

La campaña electoral se escribe con nombre de corrupción: palacete de Petronila. Petronila Guerrero y Griñán. EREs intrusos. Intrusa ella, intruso él.

 

Un saludo.

SIN CORAZÓN

 

 El Tribunal de Estrasburgo sentenció, anteayer como quien dice, que el acto de ilegalizar Batasuna era una necesidad social imperiosa. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos consideró que los comportamientos de los amigos de ETA pueden incitar conflictos sociales. De ayer a mañana, el Tribunal Constitucional de España ha tirado por tierra la poca credibilidad que restaba a esa institución. El Gobierno de Zapatero entiende que, cuanto más ruido, menos se nota la pena. En la feria de las maldades, la perversidad es la atracción principal. Bildu es la montaña rusa de la calle del infierno vasco. Los magistrados no tienen corazón.

 

Divide y vencerás. La unión de los malvados hace la fuerza de los golfos. La canallería se adueña de las calles con el mismo paso firme que se apoderó de las instituciones. La corrupción política que ha puesto en remojo al vicepresidente Chaves a nadie sorprende pero a todos escandaliza. Hijos y parientes se benefician a manos llenas de la posición de privilegio de este sujeto nacido para mandar y adiestrado para mangonear. Chaves y Griñán no tienen corazón.

 

Enemigos del pueblo. Henrik Ibsen escribió una obra inmortal sobre la corrupción del poder. En el siglo XIX, Ibsen expresó con lucidez extraordinaria la manipulación de las masas a través de los medios. Su mensaje es ucrónico. No tiene fecha. El País, Público, la Sexta, Cuatro, Telecinco y demás empresas de comunicación afines, se encargan de propalar la mentira planificada del Gobierno. Las muchedumbres se pliegan ante la represión física y callan a causa de la abducción de los programas narcotizantes. Los Goebbels de siempre jamás tuvieron corazón.

 

La democracia yace en un charco de sangre. Los etarras, los políticos sin escrúpulos, los comerciantes de la palabra, los trileros de las instituciones, los estafadores del pueblo, la han herido en los costados, han fracturado sus huesos, han descoyuntado sus formas y han arrojado a la calle los restos de lo que fuera figura juncal. Los criminales no tienen freno. La actual piltrafa será sustituida por un ninot con apariencia de libertad. Los intrusos invaden la verdad y los rubalcabas de turno controlan vidas y bienes, pensamientos y obras. Orwell y Huxley reeditan sus tesis en papel estraza. No tienen corazón.

 

Podemos ser más estúpidos o menos inteligentes. El corazón tiene razones que no entiende la razón. El corazón, encogido por la represión feroz de la más abyecta dictadura posecialista, late despacio, para no ser delatado por sus propias sístoles y diástoles, pero apunta al cielo en busca de vida. La vida que, en la tierra, les niegan los amigos de ETA y de Bildu. Víctimas todos de la gente sin corazón. Donde no hay corazón, no existe vida. Ya lo decía el rey Salomón: “por encima de todo, guarda tu corazón, porque de él mana la vida”.

 

Nos arrancaron el corazón. Las víctimas perdieron la vida. A sus familias les destrozaron el alma. Bildu, legal. Por favor.

 

Un saludo.

RAZÓN SIN PODER

 

 Ibsen, Henrik. “Atacando al gobierno no se perjudica a nadie, porque esos señores se ríen de todos los ataques, nadie los moverá”. Ayer y hoy. La eterna lucha. La crítica que criba y la paja que se agarra al grano. La razón de oro frente al poder de lata. Al cabo, el poder triunfa porque a la razón aplasta. Nada cambia. La dialéctica es el motor de la historia. En medio, lo material. Atrás, el espíritu. Siempre igual.

 

Tomás Gómez es de los políticos que tienen un relativo poder y una acentuada orfandad de razón. Cuanto más defiende lo público, antes pierde la careta de lo privado. Dice ser fruto de una educación pública y fue alumno de colegio de pago. Se llama socialista y no es sino un capitalista a lo Lerroux. Se proclama obrero y no es sino un ejecutivillo de la política más servil. Se aleja de IU a sabiendas de que procurará su apoyo a las primeras de cambio. Empapela a Zapatero mientras dicta su lealtad inquebrantable al duce del partido. Una joya el hombre. Para dejarle la llave de tu casa.

 

Barreda es, al día de la fecha, presidente de la Junta de Castilla La Mancha. Se niega a “mitinear” con la ministra Chacón. Cómo estará la cosa para que el castellano repudie a la catalanista. Barreda busca los votos que Chacón le arrebata. La tradición del Corpus en Toledo ha provocado la cólera de los habitantes de la ciudad. Chacón se ha cargado de un puntapié las señas de identidad de la procesión. Lo cual nunca se atrevería a hacer en la ciudad condal. Ni por asomo. Barreda se aleja de la ministra como la poseída huye del exorcismo.

 

Torrijos, el comunista más capitalista que uno recuerda, Valderas aparte, no dimite. Se presenta, imputado el hombre, a las elecciones municipales de Sevilla. El atracón de mariscos, lejos de disuadirle de ese yantar, le reafirma en sus sentidos. Cómo si no podrá ir, gratis total, a Bruselas a degustar las langostas del Cantábrico. El poder no le quita la razón. El peso de la razón le birla el poder.

 

Chaves anda a la carrera entre pregunta congresual y cuestión senatorial. Los hijos van a ser la causa eficiente de su final político. Seguirá mamando de la teta institucional. De por vida. No obstante, tendrá que conformarse con el tráfico de influencias, al estilo Juan Guerra, el hermanito del más famoso chef de cocina del mundo mundial. Tantísimo poder y raquítica razón.

 

Y así. No tienen razón. Dinero, sin embargo, a espuertas. En caso contrario, cómo ni de qué la jauría mediática y mercenaria iba a cantar las excelencias de tan lesiva sinrazón. Las elecciones dan la mayoría a la fuerza, pero no a la razón. La corrupción del poder no identifica a un sujeto ni a un grupo. Eso sí, hay sujetos y grupos que de la corrupción del poder hacen empresa.

 

Me da que los nombrados entienden muy mucho de esa máxima. Ibsen lo dramatizó genialmente. Faltaba al dramaturgo noruego otro doctor Stockman. Basagoiti. Antonio Basagoiti. Español de Vascongadas. Político de dos pares. Tiene tanta razón el hombre. Demuestra tanta inteligencia el caballero. Impone tantos argumentos..., que qué mas da que no tenga un gramo de poder si atesora toneladas de albedrío. Basagoiti es la cumbre de la razón sin poder y el monumento al poder de la razón. Es vasco. Y español.

 

Un saludo.

LA ESPAÑA ARRUINADA

 

 Esperanza Aguirre es una mujer valiente. Ama lo que hace y hace lo que ama. Ama la vida y la vida la ama. La ruina de España comienza por la fractura territorial del país, ha dicho. La división de España termina en manos del separatismo vasco y catalán. El terrorismo golpea a las víctimas y la izquierdona corrupta mira hacia otro lado. Nada ve de lo que debe. El peor Gobierno de la democracia agotará hasta el último suspiro para que nadie le arrebate tan indecente honor.

 

Pascual Bildu, que diga Sala, es el presidente del Tribunal Constitucional. A propuesta del PSOE, claro. La caverna psoecialista sale por la noche a alumbrar el camino a los magistrados. La sentencia del TC abre el palacio a los vicarios de ETA. Seis votos contra cinco. Seis votos de jueces pseudoprogresistas que interpretan la Constitución como Rubalcaba manipula las instituciones. Pocos utilizan tan en vano el nombre del Estado de Derecho para blasfemar del mismo. Don Alfreddo maneja los tiempos a discreción y arbitrio. Se alivia el ministro del Interior con la resolución ya prevista por el propio entorno de la banda. Maestro del doble juego, Rubalcaba argumenta la estabilidad parlamentaria en lo que resta de legislatura, mientras Urkullu, el bastón imprescindible para ello, declara que su partido «ha hecho cosas que no se pueden contar» para repescar a los proetarras. Mayor Oreja, con más razón que un santo, lo preveía: “todo forma parte de una proceso negociación encubierta con la banda”.

 

La apariencia forma parte del rol político de los amigos de Zapatero. La sentencia de Sala, Tremp, Gay y otros compañeros de cuerda confiere aspecto de legal a lo que no es sino fórmula polítizada. Se puede llegar más lejos, pero no tan rápido y con tanto descaro. La secta psoecialista se hace más banda que nunca. Conservar a cualquier precio la herencia de poder que les proporcionó el atentado del 11-m pasa por prolongar hasta la asfixia la actual legislatura. Ilegalizar a Bildu hubiera comportado el chantaje peneuvista. Se defrauda la ley y se instrumentan las puñetas. No importa qué si el fin justifica sus medios. Prima el posibilismo por encima de la ley. Se legitima a los asesinos y se sataniza a las víctimas. En cualquier caso, la violencia mantiene su presencia. La guerra fria anuncia oleadas de sangre. Las negociaciones se envilecen al ritmo que la justicia se prostituye.

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo sentenció en 2005 que la ruina funcional no abarca cualquier tipo de imperfección. Se referían los jueces a la diferencia entre vicio ruinógenos y defectos solubles. O lo que es lo mismo, distinguen entre la edificación habitable y la construcción disfrutable. Proyecten a España la alegoría de la vivienda nacional. Con Bildu/ETA, algo más que aluminosis amenaza la vida de los españoles. Bildu/ETA amenaza al vecindario con bombas. Mientras, los jueces santifican a los chantajistas. Los inquilinos han dejado de morar, han abandonado sus hogares. La diáspora trae causa de la delincuencia organizada. El acoso laboral, político, inmobiliario, halla su continuidad en la debilidad del presidente de la comunidad y en la complicidad de los sicarios de los oligarcas.



La ruina de España excede lo funcional. Toda estructura.



Un saludo.



PSOE DE MI VALVERDE

Pocos ciudadanos dudarán de la fortaleza del pueblo de Valverde. De Valverde del Camino. Fortaleza en todos los sentidos. En todos. Feudo de innegable vocación socialista en otro tiempo, ha podido caer en la abducción de las inercias. Hoy sus dirigentes tienen mucho de psoecialista y muy poquito de izquierda. Ciudad empresarial por excelencia, la crisis la viene castigando de manera cruel. La crisis y la política del Gobierno municipal.

 

El alcalde, Miguel Ángel Domínguez, se postula como alcaldable. Uno se pregunta qué méritos cabe atribuir a este politico del Psoe para aspirar a la victoria electoral. Es más: si se compara su tarea con la del mítico Américo Santos, el primero no llega a éste a la suela de los botos. Es la interpretación que del servicio al pueblo hace un socialista auténtico con la pantomima animada de comilonas, mariscos, ayudas a amigotes, y otras barrabasadas de igual índole que perpetra un psoecialista de esta ralea. Miguel Ángel Domínguez es a Toxo lo que Américo era a Marcelino Camacho. Lo peor es que el alcalde lo sabe. Lo más triste es que, pese a ser consciente de su deslealtad a los valverdeños, de su felonía a la ideología de Pablo Iglesias, se abraza a los profesionales de la política perversa que se teje en el chalet del Conquero y busca en la inmundicia de la mentira el aliento que jamás encontrará en los muros de la verdad.

 

Por si fuera poco, pide la cooperación del señor Mario Jiménez. El activista político más trepa que uno ha conocido en sus muchos años de vida, respalda al señor Domínguez. Dos que comparten el mismo colchón y disfrutan de semejante vida muelle, están cortados por el mismo patrón. La horma del calzado valverdeño no está hecha para estos hombres ávidos de poder y huérfanos de respeto cívico. Este molde jamás se diseñó en Valverde. Desde hace unos años, sí. Las cosas pintan tan mal que han incorporado al circo mitinero a don Manué Chaves, el vicepresidente de España, el padre de Paula, la apoderada, y de Iván, el gran comisionista. Viene a una localidad que sufre como pocas el paro juvenil para afrentar a los desempleados valverdeños de primera generación  hablándoles de lo lista que es su prole. Su prole y su familia entera. Todos colocados, y bien, a la sombra del virrey. Menudo ejemplo.

 

Mientras la montaña de basura y desesperanza se acumula a los pies de la ciudad, Domínguez se deja arrullar por el desafinado sonsonete del amigo de Zapatero: “gracias a nosotros, los socialistas, Andalucía ha dado un salto a la modernidad y a la transformación”. Un salto del carajo, con perdón. Un brinco al precipicio. Una cabriola hacia el túnel de lo moderno en la era de lo contemporáneo. Una gambeta hacia la transmutación del hombre en lobo. Una acrobacia perjura hacia el poder particular en nombre de la soberanía popular. No hay compromiso con el futuro. Miguel Ángel Domínguez sólo admite el compromiso interesado y su porvenir se acuna en la noche de Mario, de Javier y de Petronila. Parafraseando el discurso de Demóstenes Chaves, Domínguez tiene un ataque de ansiedad por mantener la alcaldía como sea y al precio que sea. Crear empleo es otra cosa. El empleo es facultad al alcance de gestores más capaces y de administradores más honrados.

 

Domínguez, Mario, Chaves y otros compañeros de la mendacidad utilizan a Valverde como un laboratorio de prueba de la máquina de mentir, de calumniar y de insultar. El temor al PP redobla sus denuestos. Se están quedando en pelota picada y quieren cubrir sus partes pudendas con periódicos comprados y con imágenes manipuladas. De la ruina de GIVSA no hablan. De la influencia de cierto empresario y de su esposa, ni mú. Del despilfarro, tararí.


Valverde de mi Valverde. Psoe de mi Valverde. Quién te ha visto y quién te ve.



Un saludo.



EL FARERO


Félix fue farero. Durante años. Una vida al servicio general. Sonia es dentista. Miguel, bombero. Tantos oficios. Tantas personas. Realizan una función social imprescindible. No son de izquierda ni de derecha en su vida profesional. Gente buena y necesaria que dejan la ideología en la percha de su casa y respetan la bondad de su oficio.

Parece que los magistrados del Tribunal Constitucional forman una casta distinta. Se han convertido en prolongación espuria de la clase politica. Estos son de mi “butre”, que decíamos los chiquillos de la vieja Onuba. Los tuyos, en tu cuerda. Al final, la justicia en manos de la casta gobernante. Se han pasado a Montesquieu, tropecientas mil veces, por el forro de sus arbitrariedades.

El artículista se pregunta cómo se califica a la persona que en Guatemala dice una cosa y otra distinta cuando se encuentra en Guatepeor. La respuesta es sencilla: cínico, hipócrita, mentiroso, desvergonzado, incoherente,... De la misma manera que a quienes por delante te sonríen y por detrás te despellejan, se les califica de infames, desleales, traicioneros,... y así un extenso catálogo de epítetos que rechinarían los oídos (que no las conciencias pues de éstas carecen) de esta jauría, con perdón.

José Antonio Alonso, que otrora ejerció como magistrado-juez, que fue ascendido por el deócrata Zapatero a los cielos ministeriales y, en la actualidad, hace las veces de  portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, siempre temió el romance del PP con el PNV.  "El PP ha decidido entregarse al PNV", llegó a excretar el señor Alonso. Se lamentaba el justiciero, aquejado de una gripe cornamental, del romance de ambas formaciones. -Con lo bien que el PSOE se entendía con los seguidistas de D. Sabino Arana, lloriqueaba mientras se mesaba los cabellos que ya empiezan a ralear. Encima, se desesperaba, el partido de Urkullu y de Ibarreche, el de Arzalluz y Eguíbar, se hace amiguito del de Rajoy y Esperanza.
 
Tal el berrinche, tamaña la reacción. La primera, procurar la boda de conveniencia de Patxi López con Antonio Basagoiti. La segunda, ofrecerse, tentador, a los nacionalistas a fin de arrebatar a Erkoreka de los brazos de Soraya y de Cospedal. La tercera, entregarles en bandeja de plata la cabeza de Mayor Oreja. La cuarta, escenificar la farsa del rechazo a Sortu y Bildu. La quinta, besar en la oscuridad de la noche de terror los labios frios de los amigos de ETA. La sexta, proclamar la inocencia del partido de Zapatero al tiempo que el zangolotino presidente disculpaba el asesinato o la ejecución de Bin Laden. Obama se carga, con la complacencia de ZP, al terrorista más buscado a la vez que el patriota leonés se deja seducir por la muchachada proetarra.

Los fareros son gente honrada. Limpia y servicial. Los magistrados políticos del Constitucional tienen una cuenta pendiente con la sociedad española. Ay de aquéllos que, arracimados en los fuegos fatuos de la puñeta, hacen la idem a la ciudadanía.

Yo quiero fareros en el TC. Al menos, tengo la seguridad de que la luz guiará la navegación marítima. Eso sí, algún día, todos los fareros serán reemplazados por computadoras. Cuando convenga, se corta la corriente, se propicia un apagón, los barcos encallan, y la vida sigue.

Fareros al Tribunal. Magistrados a los faros. Que aprendan.

Un saludo.

BOTAFUMEIRO

 

 Las críticas son las reacciones ante opiniones contrarias. No obstante, pueden ser opiniones originarias, pero valorativas, censoras o juzgadoras sobre algún tema. Requiere, pues, una base argumental y analítica. Allende lo anterior, la crítica se puee convertir en un arte por el que se dictamina acerca de la belleza, de la bondad o de la verdad de algunas personas o cosas. La crítica constructiva será la que proponga soluciones a los defectos hallados y realice dicha propuesta en pos del bienestar común. Lo cual trasciende lo personal y se aposenta en lo genérico.

 

Cosa distinta es la crítica negativa, que propende a lo personal cuando debiera manifestarse en la conducta. A veces, la expresión toma asiento en la fusión de ambas ideas. Este articulista ha podido incurrir en la negatividad de la crítica, ya por afán de síntesis bien por voluntad de propiedad expresiva, en el momento en que ha calificado a Zapatero de zangolotino como resultado de su política de bandazos sin ton ni son. En este episodio, la Real Academia marca la propiedad del término y lo resume de forma excelente. En cualquier caso, el calificativo crítico no alcanza al ciudadano sino al personaje público en virtud de su disparatada actividad gubernamental.

 

En cualquier caso, los griegos, cómo no, nos conducen a la etimología del término. Discernir. He ahí la raíz semántica. Esto es, distinguir algo de otra cosa, señalando la diferencia que hay entre ellas. De la misma raíz proviene cernir o cerner, que no es sino cribar, separar la fina harina del tosco salvado, examinar desde la atalaya de la objetividad, depurar, afinar pensamientos y acciones. La crítica se dispone, pues, en la espiritualidad del pensamiento por más que sus dardos se dirijan, inmisericordes, al corazón del otro.

 

La entrevista de la periodista de TVE, doña Ana Pastor, a la Secretaria General del Partido Popular, doña María Dolores de Cospedal, en sede de la televisión pública, constituye, a juicio del presente, todo un paradigma de la crítica negativa en su tendencia más peyorativa. Me explicaré.

 

La señora Pastor es una trabajadora de un ente sufragado con el dinero de los contribuyentes. Dicha empleada pública ha ingresado en la nómina de esa institución por un mecanismo distinto al de las pruebas libres convocadas al efecto. A la luz de la documental investigada, y salvo error, dicha periodista logró un puesto muy lejano al que se precisaba para acceder, en equidad, a un puesto de trabajo determinado. Podríase convenir, sin asegurarlo, que la señora Pastor se ha colado por vías irregulares, al menos en cuanto afecta al resto de los mortales. Por ejemplo, a través de un contrato legal. Los directivos del organismo televisivo han podido ver en ella unos méritos que las pruebas escritas establecidas ad hoc por ellos mismos no han reflejado. En esa contradicción, la señora Pastor se convierte, seguro que por su capacidad, sí, pero nunca en términos de igualdad de trato ni de oportunidades, en una estrella mediática. Estrella que fulgura, sobre todo, a través de su entrevista al dictador fundamentalista de Irán.

 

Mas, de pronto, pese al varapalo recibido en la convocatoria de selección, la señora Pastor se erige en rostro psoecialista por excelencia. Agradecer es de bien nacidos. Ese infinitivo denota, sin embargo, envilecimiento si la gratitud responde a la necesidad de compensar favores espurios y, especialmente, si la reciprocidad del empujoncito/catapultazo comporta ataques a los enemigos del mecenas protector. Desde mi punto de vista, la periodista Pastor encontró en la entrevista con la política Cospedal la fórmula idónea para saldar deudas diversas en un único acto. La inteligente mujer se convirtió en el arma adecuada que necesitaba el Psoe para afrentar al PP sin que Blanco, Rubalcaba y otros poetas de la ofensa gratuita tuvieran que bajar al campo de batalla dialéctico.

 

Pastor advino, de esta forma, sicaria de un grupo de gobernantes indecorosos que se ha apoderado del principal medio de comunicación del país y que, merced a esa circunstancia, hacen de mangas, capirotes y de la democracia, jirones. El botafumeiro es el gran incensario de la adulación. La sinergia del halago junta las causas de los más fuertes para derrotar a la razón y a la justicia. Los turiferarios que portan el fruto de la lisonja tienen en ésta su razón de sobrevivir. Con estas cualidades tan pecaminosas, la crítica ha de ser, necesariamente, negativa para denunciar y constructiva para evitar que la arbitrariedad siga tomando carta de naturaleza en una Constitución que la ha prohibido de manera contundente.

 

Doña Ana Pastor debiera dejar ese empleo público. Antes de que los españoles cambien el signo del voto. Es preferible dimitir con dignidad que ser degradada ante un tribunal.

 

Un saludo.

PÚSTULAS EDUCACIONALES

 

 Si alguien pregona que partido político alguno puede sacar a la educación española del marasmo en que se encuentra, espétenle: ¡mentira! Al menos si difunden tamaño embuste sin más argumentos que la inanidad de su labia y el vacío de su discurso. La educación es víctima de una patología paralizante que ha conducido a su extremo enflaquecimiento. Entre todos la mataron y ella sola se murió. Pues qué bien, exclama, entre cabreado y exhausto, este articulista.

 

El profesorado es la clave una. La clave dos es la élite gobernante. En cuanto al primer eje, si la función de los docentes no es reconocida en su grandeza plena, tanto desde un punto de vista social como económico, vaya el segundo cigüeñal a freír espárragos. El sustento de la plataforma pasa, como requisito indispensable, por los profesionales de la enseñanza. La clase dirigente preparará leyes, programas, modelos y sinecuras educacionales como ardides malévolos que sostengan, unos años, alguna legislatura, el engaño endémico. La muerte educativa es segura. Mientras tanto, los activos como los pasivos procurarán esconder las pústulas del sistema. Ahí es nada. Mucho manto de seda y tanto capote de terciopelo jamás podrán evitar el hedor del paciente terminal. Que me río de la ortografía como problema. Que no, que las faltas en esta materia son simplezas en comparación con la gravedad del asunto.

 

Miren la LOGSE y, después, la LOE. Mírenla. Compárenla, a continuación, con la Ley Villar Palasí. Qué les puedo contar. Para abajo. El abismo espera. Los contenidos se rebajan al compás de la cortedad de los objetivos. Sobre todo en los centros públicos. Por qué si no, Chaves, Montilla y otros ultraístas de la engañifa llevaron a sus hijos a centros privados. La respuesta es obvia y evidente. Por la sencilla razón de que, conocedores privilegiados de la dimensión de la trola institucional, estos trápalas querían lo mejor para sus hijos. Y mientras decían esto, hacían lo contrario. Y en tanto nos vendían una burra, cabalgaban caballo árabe.

 

En Andalucía, la canalla dirigente hace honor a su jaez. Tal es su desprecio por el profesorado, que, al frente de una Dirección General del mismo, colocan a un señor al que se ha atribuido un flagrante caso de nepotismo. Dicho en términos de uso: que ha practicado el enchufe de una manera tan sibilina como despreciable e injusta. El referido señor ha perseguido a profesores por el mero hecho de oponerse, legalmente, a la realización de corruptelas manifiestas. Está encausado en diversos contenciosos. Ha sido llamado a declarar como testigo en algunas Vistas. Como el que oye llover. Conoce irregularidades sobre discriminación y, lejos de atacarlas, las compone y ampara. Su acción se remonta, desde el presente, al pasado. Si este caballero es todo un altísimo cargo de la Junta de Andalucía, qué cabrá esperar de otros directivos de menor elevación política, igualmente designados a dedo, como integrantes de una trama conspirativa sin parangón en una democracia y en un Estado de derecho. Qué nos resta sino agachar la cabeza y sentarnos en el umbral de la puerta a ver cómo transita por delante el cadáver de la educación pública.

 

Si ustedes tienen la paciencia de leer una Resolución de la Consejería de Educación de Andalucía en la que se contempla una relación de maestros que solicitan la jubilación anticipada y voluntaria LOE, se llevarán una sorpresa. Entre los miembros de esta relación de maestros, que no de profesores de Secundaria, figuran dos personas que han sido designadas libérrimamente para ocupar dos puestos de altísma responsabilidad política en Huelva. Ambas han sido advertidas de un posible delito: la falsificación de documentos públicos a fin de favorecer a ciertos funcionarios próximos a la red de clientelismo que ellos mismo han conformado. Les trae al pairo.

 

Con esta clase de cabecillas que más parecen subalternos, la educación reposará en el tanatorio de la intelectualidad y en la fosa común de la pobreza moral. Las pústulas visibles, por más que tapadas, eran mortales de necesidad. Todos advertimos la doliente afección. La mayoría apostamos por mirar a otro lado. Pena, penita, pena. Sigan votando a esta muchachada “progre”. Es su derecho. No es su deber.

 

Un saludo.

NO VA MÁS

Lo mejor o lo peor que puede existir. El no va más. No empleamos el no va menos. Para lo bueno o para lo malo, el no va más. De felicidad. De desdicha. De categoría. De torpeza. Así. De amor propio. De desvergüenza.

 

En un casino, los jugadores pueden continuar apostando hasta que el croupier diga “¡No va más!” cuando la bola empieza a perder velocidad. En política, se ha instalado el “sí va más”. No importa la inercia de vuelta de la bolita. Siempre cabe otro incauto. Incluso sin movimiento, los hay que apuestan a caballo ganador. El pueblo es presa fácil de los maniobreros. La gestión gubernamental está en juego. Las trampas son las dueñas del garito de apuestas ilegales. El espectáculo no es la carrera de caballos ni de jinetes. El diario El Mundo se equivoca con el símil. Otorga calidad de honrados a una pandilla de tahúres que guardan ases bajo la enseña nacional. No. El show es mucho más vulgar y tosco. Se trata de una pelea de gallos con espolones metálicos para hacer más daño al contrincante.

 

Zapatero sigue, imperturbable, la lucha. Sonríe. Menos enemigos, piensa, a la hora de postular la sucesión. El hombre está convencido de que su estrella se mantiene en lo alto. Pensaba el tonto, pensaba, que ellos por él se morían. No se daba cuenta, petulante, de que le estaban entreteniendo mientras el otro volvía. Alguna vez me he referido a la sociopatía política. Ratifico la expresión. El padecimiento de este Gobierno no tiene cura. Salvo que, camisa de fuerza en ristre, sea desalojado del poder. No es posible degeneración mayor. Ni la más feroz dictadura. La cúpula psoecialista ha hecho de la democracia una piltrafa.

 

El estado democrático está apuntalado. La Iglesia vuelve a sufrir los embates del ateísmo más asesino. El problema social tiene tantas incógnitas que no se contempla despejarlas todas al mismo tiempo. El babel cultural aleja en vez de aproximar. Los ladrones ocupan comisarías. Los iletrados alcanzan las cátedras. Reos hay que condicionan las resoluciones de los jueces. Las mafias muestran el entorchado del olimpismo. La droga es el maná de nuestros días. El trabajo toma las de Villadiego. Los autores de la ruina se jactan de gestores eficientes. Y mientras, la miseria invade las ciudades y los ayuntamientos se hunden en la herencia de una deuda insoportable.

 

No va más. Viramos hacia un rumbo imposible. Los delitos se rebajan a categoría de estado de necesidad. El bien hacer se considera altivez y desprecio para con la igualdad. Los generales se reparten los jirones del territorio. Los terroristas controlan el espacio y el tiempo. Sortu y Bildu. Batasuna y ETA. Ellos tienen la sartén por el mango. El caos está omnipresente. Tanto destrozo en tan poco tiempo. Periodistas comprados cantan, en el patio de butacas de las televisiones, las grandezas de quienes, sutilmente, untan sus bolsillos. La crispación es la antesala de la violencia verbal y ésta precede al porrazo, al machete y al fuego.

 

No va más. Se proscribe la ruleta. Se ha de cerrar el casino. El virus infesto de la perversión abraza mortalmente a quienes lo tocan. Las elecciones municipales aliviarán la dolencia. Sin embargo, el mal está demasiado arraigado. Toca cirugía. Democrática. Autonómica. General. Para ayer. Mañana será demasiado tarde. Porque...no va más. No jueguen.

 

Un saludo.

BIN LADEN

 

 La primera semana de mayo nos obsequió con una noticia bomba, nunca mejor dicho, de relevancia mundial. La muerte de Bin Laden.

 

La prensa española recoge en grandes titulares la eliminación física del terrorista. Los medios internacionales son unánimes en el fondo y en la forma de la noticia. “Estados Unidos mata a Bin Laden” es la canción común de ABC, El País y El Mundo.

 

Este articulista reflexiona sobre el hecho. Nunca la muerte violenta de nadie es motivo de regocijo. Nunca. Ni del más criminal de los asesinos. Al menos de la forma en que se ha producido la presente. El ataque de un comando en tierra extraña para asesinar a alguien es un tema jurídico muy peliagudo. Especialmente si Guantánamo es el decorado inquisitorial de esta operación de exterminio. Es muy posible que las fuerzas de asalto norteamericanas no tuvieran otra opción que dar muerte a tan escurridizo sujeto. Sin embargo, hubiera sido deseable la captura con vida de este multidelincuente profesional para ser sometido a un juicio con todas las garantías.

 

Hacer de Bin Laden un mártir es un riesgo insoportable. Un juicio justo hubiera sido el instrumento idóneo para disipar sospechas de torturas guantanameras y para mostrar al mundo que Estados Unidos es algo más que un poderoso imperio. Servidor se ha postulado siempre a través de fórmulas legales para defender el Estado de derecho. La inhumación en cal viva o el lanzamiento de los cuerpos para ser pasto de los peces son formas de nihilización que no ayudan a la democracia. La falta de transparencia en los procesos arroja oscuridades indeseables. El terrorismo se combate con la ley que emana del pueblo. Los atajos de la guerra sucia son medios que no deben justificar el fin.

 

Imagínense qué pasaría si se descubriera que la “autoría intelectual” de los atentados de Atocha habitase mansiones cercanas y pasease calles concurridas. Un grupo armado se encarga del asuntillo y, hala, la imputación, el procesamiento, la acusación y la condena en firme se subsumen en un disparo certero al corazón. Se quita de enmedio a uno y se rompe la ligadura que conduce al volcán. Qué mal. La impunidad de Bin Laden no se puede justificar, como dice Obama, con este final.

 

Falta por ver la reacción del mundo islámico. Uno quiere creer que la muerte del líder de Al Qaida ha sido inevitable. Y que este asesino de masas vendió su muerte antes que su vida. Sin embargo, la duda quemará el cerebro y presionará el corazón. Quienes creemos en la paz y en la dignidad humana, rechazamos los hechos consumados.

 

No quiero para el etarra más despreciable una muerte como la de Bin Laden. La desaparición del asesino nos hurtaría la posibilidad de acercarnos a la presencia de otros abyectos cobardes. Las fuerzas de seguridad hacen lo que pueden, me consta. Las leyes están escritas. Los poderes ejecutivos creen, demasiadas veces, que los faisanes pueden volar porque desprecian las exigencias del Estado de derecho. Hoy se escapa un ave. Mañana puede morir un guarda forestal.

 

La muerte de Bin Laden regocijará a muchos. A este que suscribe, le confortaría que el fallecimiento del individuo se produjese incluso porque un juzgado imparcial hubiese declarado la culpabilidad del canalla y la inyección letal o la silla eléctrica, allí donde la Ley lo admite, acabaran con su nauseabunda existencia. De otra manera, no. Si las leyes son débiles, cambiémoslas. Por encima de ellas, nadie. Nadie. Bush y Obama, tampoco.

 

Un saludo

LA FAMILIA MUNSTER

 

 

La Familia Addams es una familia poco normal. En vez de rosas, cultiva espinas. En lugar de animalitos al uso, tiene como mascotas a unas plantas carnívoras; en pos de relajación, la estancia preferida es la sala de torturas. De manera similar a esta familia, surgió la saga Munster. Con una diferencia: utilizaba personajes típicos del terror, desde Frankestein al Hombre Lobo,  y no personajes originales. Ambas series televisivas lograron un éxito asombroso.

 

Con ocasión del viaje que la familia del señor Zapatero realizó al país de Obama, los medios difundieron una fotografía que inundó de visitas las redes sociales. A mí, personalmente, me desagradó el tema. Nunca he compartido la idea de criticar a un personaje público en su esfera privada. Atenta contra mis principios y lesiona mi noción de respeto. Especialmente, cuando se utiliza a menores inocentes para hurgar en las desdichas y miserias de un más que desafortunado presidente del Gobierno. Con todo, aquella imagen cruel, por más que real y veraz, transportó a muchos al reino de la ficción. Addams y Munsters se adueñaron del subconsciente colectivo y, de manera subliminal si se quiere, volvieron a tomar vida en nuestro acervo cultural televisivo. Hasta ahí, bien y bueno.

 

La imagen formal sirve para esconder la verdad material. En este terreno, ocurre como con la justicia procesal que se emplea como arma para enterrar el fondo de armario de la infracción. Para familia especial, peculiar, diferente y atípica, la de don Manué (sic) Chaves, vicepresidente de España. Sí, han leído bien: de España. El señor Chaves es el molde que nunca quise ser. El dechado que siempre me repugnó. La horma más dolorosa. Toda la vida en política para decir, urbi et orbi, que jamás pudo ahorrar. Treinta años ondeando el rojerío como profesión para vendernos la moto de que todas sus ganancias se invirtieron en la educación de sus hijos. Asombroso por truculento. Atroz mentira. El señor Chaves ha seguido educando a sus hijos. Y de qué manera. Iván y Paula. Comisionista el chico, apoderada la hija. Jóvenes y sobradamente preparados. En su esfera pública.

 

El que miente, necesita falsear la verdad para dar una imagen diferente de la que realmente tiene. No está conforme consigo mismo y, en lugar de mejorarse auténticamente, se oculta tras un disfraz inconsistente. Y no se trata de una mentira esporádica y espontánea, propia de quienes defienden que el fin justifica los medios. Acaso se trate de una mentira de carácter evolutivo, que comienza en la infancia y se desarrolla pese a que tus padres sean militares de derecha. No creo, en cambio, que estemos en el terreno de la mentira sintomática, común a aquellas personas que se inventan logros para mejorar su propia autoestima. Más me inclino por la mentira como resultado de una conducta repetitiva. Es la mitomanía. Se vive por, para y de la mentira. Mentira preposicional. Es la más complicada. Aboca a la compulsión. En este último segmento bien parece incluirse el engaño del señor Chaves.

 

Addams y Munsters son familias de pega. La de Chaves es de las de tócame Roque. Ni Julio Verne alcanzó tal grado de imaginación. Desde la muerte de Franco, luchando por la democracia para esto. Qué vida, pardiez. Qué familia. Cuánto monstruo. Tanto Adán. Lengua. Poder. Familia. Aborto. Horreur.

 

Un saludo.

RELOJES PARADOS

 

 A Chaves le hicieron la puñeta cuando se refugió en Moncloa huyendo de la quema de San Telmo. Hubiese sido más provechoso contener el incendio. Dejar a Griñán de bombero jefe en un parque manejado por Zarrías, era una temeridad. Dieciocho años de virreinato dejan honda huella. El escándalo político filial tenía que saltar. Era cuestión de tiempo. Que apechugue Griñán. Tendrá que comerse el pescado podrido del empleo y de los expedientes irregulares.

 

Los andaluces comenzamos a constatar la perfidia del líder de la tortilla cuando supimos que los huevos estallados nos iban a costar una pasta. A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga, reza el aforismo castellano. Si durante casi dos décadas, hemos sufrido el sinfín de modernizaciones de la Junta de Andalucía, sin que, por ejemplo, en Canal Sur, hayan salido del Paleolítico inferior televisivo, a partir de ahora, si el urdidor de la alianza de las civilizaciones no dicta lo contrario, el conjunto del Estado español está enterándose de lo que es un político moderno, un genio de la modernidad, un paladín de la innovación, un padre amantísimo, un Gaudí del modernismo parlamentario.

 

 Pero no hay mal que por dolor no quede. El Consejero de Empleo, Antonio Fernández, acompañó al mal, dolor. Al mal del desempleo galopante, el dolor del trabajo imposible. Al mal de la economía rota, el dolor del mangoneo de los intrusos. Al mal de los cursillitos de deformación, el dolor de abonar por contraservicios. Al mal de no acertar, el dolor de escuchar la proclamación de la bondad del desacierto. Miles de obreros que calientan el banquillo de los suplentes, carecen de la menor posibilidad de saltar al campo laboral. Sin atisbo.


La canción triste de Junta de Andalucía es la formación. Se emplea como infame coartada para rebajar las descomunales cifras del paro. Se blande como pistola en pecho para llenar la bolsa de amigotes del régimen fascistoide de la Consejería. Ya que no se crea empleo, al menos que no paguen comisiones a Iván por tanta propaganda alienante. Y si es alienante, es fascista. Si es fascista, es antidemocrática. ¿Cómo lo ven, cuates? Pues ellos, a lo suyo. Dicen: fascista la derechona que viene.


El engaño en las listas del paro es la máscara inconsistente del que quiere tapar su deshonor. La secta se recluye unos días en los cuarteles de invierno. Hay que diseñar en el mayor secretismo el plan de reconquista. Admiten la derrota y preparan el nuevo asalto. El tiempo hace olvidar hasta la muerte de los más queridos. La malquerida Andalucía volverá, a no tardar, a las fauces del tiburón rojillo.

 

Si no hay empleo, procuren políticas ciertas para crearlo. Déjense de historias y de mentiras. Piensen, al menos por esta vez, en el drama de miles y miles de familias que no tienen ingreso alguno mientras algunos de ustedes nadan en las aguas angustiosas de la vida del pueblo.

 

Un saludo.

UNA DE CALLOS

 

El Servicio Andaluz de Empleo (en adelante, SAE) debe tener las espaldas muy cubiertas con la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (en adelante, FAFFE). Muy cubiertas. Una de las medidas del SAE para crear empleo es lo que estos cerebros de la creación de riqueza denominan "Actuaciones Territoriales Integrales Preferentes para el Empleo" (en adelante, ATIPEs) que persiguen el equilibrio y la solidaridad entre los territorios. El equilibrio del subsuelo y la solidaridad del hampa. Panda granujas.



Así que ya tenemos el SAE, el FAFFE y las ATIPEs. A ellas hay que incorporar lo que se llama Dirección de Desarrollo Territorial (en adelante, DDT). No confundan, por favor, con el insecticida. La DDT no mata insectos. Ilusiones, sin duda. La saga de los directivos se perpetúa a lo largo de la geografía andaluza. Aquí, mi hermano. Alli, mi cuñada. En Jaén, quien yo me sé. Eso sí, todos participan del socialismo más rastrero. Tienen de socialistas lo que Mario Jiménez de rumano. ¿O no?



SAE, FAFFE, ATIPEs, DDT, MEMTA, PROTEJA. Siglas para hartarse de reir si no fuera por el llanto amargo de miles de desempleados andaluces. Siglas tras las cuales se escudan multitud de enchufados para reirse, con disimulo calculado, de las probabilidades de encontrar un empleo en nuestra Comunidad. Siglas que no tapan el mundo de nepotes y parientes que se cuelan entre ellas. Siglas. Siglos de dominación de unos pocos y de arrinconamiento de muchos. Hasta cuándo.



Empleo, no. Formación a base de cursos de la señorita Pepis, sí. Caminamos hacia el 40% de paro en la Andalucía del subsidio conCHAVESista y del amparo GRIÑANero. Son los modelos de la España zapateril. Mientras esto ocurre, unos cuantos chupan del bote. Y chupan. Y chupan... ¡Pena de país! Por si fuera poco, España bate el record más negativo de su historia: cinco millones de personas sin trabajo. Gracias a ZP y su troupe. Qué grandes. Cuánto callo.



Un saludo.

BANDARRAS

 

 El señor Rubalcaba es vicepresidente primero del Gobierno. El primero. También figura en el organigrama monclovita como Ministro del Interior. Ministro. En esta línea de acaparamiento de cargos, ya se sabe, quien mucho abarca, poco aprieta. El hombre anda más preocupado por el futuro de su persona y por el de su partido. No es para menos. Basta echar una mirada a los titulares de la prensa, para comprender que es difícil hacerlo peor. No obstante, están en ello.

 

Experto en mentiras y perito en mendacidad, Rubalcaba consolida el extendido brocardo de que las estadísticas mienten. En efecto. Los datos que se ofrecen son tan falsos como el propio diputado en relación al escándalo del faisán. En este sentido, llama poderosamente la atención el mensaje acerca de los delitos comunes cometidos en España durante el último año. Que han disminuido, dicen. Dice. Propala. Infunde. Mentira abyecta.

 

Las bandas delictivas organizadas aumentan sin cesar. Los asaltos a negocios de todo tipo, viviendas, y patrimonio en general, son continuos, constantes, pertinaces y no tienen fin. La propiedad corre el riesgo de perder su carácter privado. La impunidad con que los ladrones asaltan casas, roban coches, sustraen materiales y perpetran todo tipo de barrabasadas, constituye motivo de ánimo para los facinerosos y causa de hastío para las personas honradas. Ni ventanas con barrotes ni puertas metálicas ni alarmas instaladas hacen desistir a los amigos de lo ajeno de sus malévolos fines. Los medios recogen, de tarde en tarde, el estado calamitoso de la cuestión. Las Fuerzas de Seguridad del Estado se ven impotentes para cortar la sangría. Los agentes de la autoridad son pocos y mal pagados. Disponen de medios insuficientes para controlar unas poblaciones en aumento. Hoy detienen a un grupo y mañana el juez los pone en libertad. Así está la cosa. Rubalcaba, en cambio, nos vende cifras insoportablemente manipuladas.

 

En Huelva, los campos son punto de atracción de inmigrantes. Hasta el inicio del verano, las localidades freseras contemplan un espectáculo grandioso. Millares de ciudadanos extranjeros pueblan las vecindades y aportan a la población autóctona un paisaje multiétnico especialmente colorista y humano. Son inmigrantes que contribuyen a crear riqueza. Gente de bien que busca fuera de sus países lo que no encuentran en su lugar de origen. Juventud honrada que se abre camino en tierra a veces hostil. Entre ellos, confundidos como serpientes, se infiltran las bandas. La golfería no tiene nacionalidad. La organización mafiosa no es patrimonio del hampa neoyorquino ni de la cosa nostra. Se ubica allí donde el Estado es un coladero y donde el Derecho se torció pronto. Estas bandas saquean. No se limitan a allanar moradas. Penetran en las casas empleando la fuerza y, ya dentro, desvalijan, saquean, arrasan y destruyen.

 

De Almonte a Lepe pasando por Moguer o Palos. La razzia no deja títere con cabeza. Un amigo me comentaba que, en los tres últimos meses, le han robado dos vehículos. Uno de ellos, apareció calcinado, seguramente para no dejar huella. El otro fue recuperado por la policía en condiciones exclusivas para su transporte en camión-grúa. En el plazo de días, su casa de campo ha sido violentada en dos ocasiones. Las urbanizaciones vecinas no han escapado al horror. Los amigos de lo ajeno están haciendo las Españas y el agosto. La policía y la Guardia Civil hacen lo que pueden. Y es mucho y bien.

 

La inseguridad reina en nuestro país. No ya política. Ni siquiera económica. Más allá de la jurídica. Social en todo caso. Personal, siempre. Hoy te roban porque el dueño no está. Hay que dar gracias al Altísimo. La presencia de los propietarios no disuadirá a los bandidos. Apalean y ya está. La vida de los demás importa un comino a estos malhechores. Las cosas están así. Y así deben relatarse. Lo que no se puede admitir es que Rubalcaba engañe tanto. Aparte de timar al pueblo, lo embauca y lo traiciona. Para esto, sería mejor que se uniera a aquéllos. Nos saldría más barato. Y la defensa, mejor. Dónde estamos llegando. Bandas. Armadas. Desalmadas.

 

Un saludo.

CUI PRODEST

 

 Va de latinismos. Si ustedes quieren, de latinajos. A gusto del lector. El cui prodest es una expresión indispensable. Más que resumir, sintetiza todo un sentido. Resulta tan definidora como el sine qua non. Cui prodest. Quién se beneficia. Es todo un principio del Derecho Romano que insta a preguntarse sobre el autor de una acción no esclarecida. Séneca escribía en su Medea: “aquel a quien aprovecha el crimen es quien lo ha cometido”.

 

Las horas se muestran largas. Los días, interminables. El comienzo de la campaña electoral, infinito se antoja. El veintidós de mayo, inalcanzable. No hay paz. La seguridad nos ha abandonado. La ciudadanía vaga perdida entre surcos de ignorancia y desfiladeros de mentiras. La fiesta democrática se ahoga en el diluvio que atenazó la salida de los desfiles procesionales. Maese Blanco, el organista de Ferraz, desempolva viejas canciones mientras urde dramáticas intrigas. El picaruelo Mario Jiménez porta el maletín vacío de un Griñán desequilibrado. Don Manué, el vice que antes fue virrey, luce la escarapela del allons enfants de ma famille. Zarrías, el mentor de la madre de sus adversarios, anda entre el mepongoymequito el mostacho.

 

La cosa va muy mal para los pedestres campeones de la política barriobajera del Psoe andaluz. El miedo tiene petrificados sus cuerpos, mas no sus lenguas. El porrazo se adivina de época. Tanta basura acumulada tiene eso: que los gusanos acaban devorando a los adanes churretosos. De pronto, la alarma. Cornetín de apariencia. En pocos minutos, todos limpian. Sin embargo, no saben. Empercuden. Demasiada mugre. Las orugas de la corrupción extienden su territorio por los rincones más pequeños de la geografía del partido. La Administración se ha convertido en lodazal intransitable. Los clientes abren el pico en demanda de una ración mayor. Los satisfechos siguen alabando al maître. Los frustrados escupen rosarios de delación. Aquél se forró. Su amigo se hinchó. El hermano se atiborró. Los hijos se hartaron. La parentela se envolvió en tapices goyescos. Poca carne para bandada de pájaros insaciables.

 

Parar las elecciones. Torpedear al buque insignia del PP. Violentar las calles. Provocar conflictos. Descubrir insidias internas. Alentar disensiones. Beneficiar al partido de ZP. La consigna pasa por disuadir y por sobornar. Crispar y ofender. Incendiar y destruir.

 

Las formas se impondrán sobre el fondo. Los reptiles se sortean haciéndolos parecer dibujos animados. Las sentencias de los jueces infames se apoyan en formas que evitan conocer la justicia material. Lo arbitrario aplasta a lo discrecional y destierra a lo tasado. Frente a la justicia, barreras. Contra Alaya, Anticorrupción. Frente a ley, injusticia. Mil excusas. La mentira es válida si, al cabo, se conserva el trono de la podredumbre.


La ingeniería conductual puede ser una solución a los actos violentos. La violencia física y verbal domina a la sociedad española. Los rectores institucionales no son ajenos a los efectos perversos de la misma. Se benefician de ella por más que la condenen. Boca chica manifiesta delito enorme. Medea lo expresó con la maestría del sabio. El autor material es el que se aprovecha del crimen. Sigan la pista de los medios. Hallarán al culpable del desastre. El móvil es el poder y el dinero. El criminal es quien a ellos se aferra. Le va la vida en el intento. La vida.

 

Un saludo.

CUATRO PERRAS

 

Dicen que la verdad es patrimonio de los niños y de los muy ebrios. Dicen. El subconsciente nos juega con frecuencia muy malas pasadas. No podemos controlar nuestros sueños y, antes dormidos que durmiendo, exhibimos pensamientos y palabras que jamás nos atreveríamos a manifestar en pleno uso de nuestra razón. En sus primeros escritos, Freud utilizó el término como sinónimo de incosciente, si bien optó por abandonarlo a fin de evitar equívocos. En cualquier caso, la subconsciencia es un estado inferior de la conciencia psicológica en el que no se da cuenta al individuo de sus propias percepciones, bien por su poca intensidad, bien por su escasa duración.

 

El niño, el borracho o el subconsciente han puesto en evidencia al Psoe. Desde dentro. Del interior del propio partido/secta ha surgido la noticia. El Psoe de Écija quiere defender a Chaves y, para este amparo, mejor la indiferencia. Alguno de los pensadores eximios del partido no saben cómo diluir el aceite en el agua y no se les ocurre mejor forma de negar la corrupción... que admitiéndola. La admiten y, a continuación, la desvaloran porque, total, son cuatro perras. Clamoroso el mensaje. Insigne el mensajero. Arte a raudales. Tanto ruido con los ERES por cuatro perras gordas. Millones de euros son perras gordas para estos malhechores de la palabra. Millones de euros. Para eso, justifica el Einstein sin física,  se ha hartado de trabajar por Andalucía. Ya está. Se pilló las manos y se quemó la lengua. Toda una confesión de culpabilidad que, de inmediato, rechazarán los bomberos insultones contratados por el partido.

 

La moral del “twitero” señala un antes y un después. Antes, se reprobaba cualquier tipo de mangoneo. Después, se acepta dada la poca cuantía del convoluto. Unas perras. El principio que rige el comportamiento de estos individuos debe hallarse en embrión. Si así se muestra antes de nacer, mejor contacten con Aído y con Pajín, a ver si entrambas son capaces de modificar el feto antes del parto. Aborto, no. Modificación del nasciturus, sí. De lo contrario, alumbrada la criatura, la moral social será la tumba de la ética. El robo se privilegia y la democracia se prostituye definitivamente. Sinvergüenza. Sinvergüenzas.

 

La contraofensiva del golfo no se hace esperar. Ellos no han dicho ni escrito eso. Faltara más. Algún hacker sin escrúpulos. Como Aznar, que defiende a Gadafi. No tienen remedio. No cabe solución. Cuatro perras, refutan, mientras la heroína Ayala se atreve a vislumbrar presuntos delitos de tráfico de influencias, prevaricación y malversación de caudales públicos. La dignidad de la magistrada es la coronación de la justicia. La indignidad del Psoe se instituye, una vez más, como sumidero de las inmundicias más despreciables.

 

Cuatro perras. Cuando yo, niño, una perra gorda era la décima parte de una peseta. Con ella, podíamos comprar, acaso, un pequeño citrato regaliz con el que distraíamos el hambre, endulzábamos la hiel de tiempos tan precarios y ennegrecíamos nuestras bocas para disgusto de las madres. Con cuatro perras, menos de dos reales, a lo mejor podíamos adquirir una careta de cartón con gomilla. Nos tapábamos la cara para asustarnos en los juegos. Estos psoecialistas de Écija no precisan careta. Tienen la cara tan dura y tan negra el alma, que en el país de los cinco millones de desempleados, llaman céntimos a cantidades astronómicas de dinero. Con ellas, se podría combatir el paro y sacar de la ruina a la economía andaluza.

 

La ruina, sin embargo, persiste. Se mantendrá mientras nuestra Comunidad siga en manos de mequetrefes políticos como los relatados. Cuatro perras no daba yo por su conciencia. No la tienen.

 

Un saludo.