Blogia

Francisco Velasco. Abogado e historiador

AY DE MI ALHAMA

Paseábase el rey moro — por la ciudad de Granada desde la puerta de Elvira — hasta la de Vivarrambla. -¡Ay de mi Alhama!— Por eso mereces, rey, — una pena muy doblada: que te pierdas tú y el reino, — y aquí se pierda Granada. —¡Ay de mi Alhama!— . (Romance).

 

Castilla La Mancha, feudo socialista desde la instauración de la democracia, está en quiebra total. Así lo afirma la señora Cospedal, la mujer que ha arrebatado al Boabdil llorón y despilfarrador el reino taifa que construyó indebidamente. Ay.  El imperio de Bono y de Barreda, hecho jirones. Ni para pagar la luz han dejado. Acaso ni se puedan pagar las nóminas de los empleados públicos. Ay de mi Alhama.

 

Presupuestos ficticios. Proveedores a millares. Ruina de pequeños y medianos empresarios. El alcázar de Toledo ha sufrido el asalto de una banda y la propia Ciudad Real deja el pendón regio en manos de la nobleza levantisca de los hípicos y de los hipos. Ay de mi Alhama.

 

De Graná a la Sevilla mora, un suspiro. En San Telmo recitan: cuando las barbas de tu vecino... Pedro I se asoma y Enrique de Trastámara sigue repartiendo sus mercedes. Diez meses de recopilación de botines y medio año de quema documental. A Pedro I lo descalificaron de cruel cuando en realidad era un justiciero. Arenas será maldito desde el momento mismo que desvele las ignominias de los favores del Griñán más acorralado. En la capital del Guadalquivir, cinco llagas se convertirán en mil úlceras purulentas. Ay de mi Alhama.

 

El Rocío de dos mil once será especial. Ni la Virgen va a impedir, pues tampoco querría, que el jeque Bella sea desposeído de las llaves de la ciudad. La rendición de Breda se logra a través de las urnas y no por el filo acerado de las lanzas. Sólo que no habrá caballerosidad en la traditio. Ni siquiera si habrá llave. O si la cerradura habrá sido inutilizada. El espectáculo que se espera puede ser atroz. Ay de mi Almonte.

 

En la vieja Onuba del abandonismo, el espíritu factoría está a punto de desprenderse. Por más que Psoe e Iu se empecinan en ocultar la imagen de lo que apesta a kilómetros, el vertedero acumulado preocupa más que la mole de fosfoyesos y de cenizas radiactivas. Desde los puentes de Punta a las puntas de Puente, la Dipu se blinda para que los populares no accedan a la cueva de Alí Guerrero y en ella al tesoro de Babá Jiménez. Ay de mi Huelva.

 

La pena es que la izquierda de cartón piedra abjure de la piedra ideológica y simule programas de cartón. La pena es que las bases sociales no se rebelen contra los mendrugos de corazones podridos que malgobiernan sus formaciones. La pena es que la gente de Huelva seamos tan crédulas y nos dejemos engañar por la imagen del fotoshop. La pena es que muchos de estos vividores del coche oficial y de la farándula cortijera no estén caminito de La Ribera. No de Jerez. De la Ribera. Ay de mi Huelva.

 

Un saludo.

NI AGUA

 

 La expresión se las trae. Desdichada. Animaliza al que la pronuncia. Deshumaniza a la sociedad. Retorno a la caverna. Vuelta atrás en las relaciones políticas. Escuché a Bilardo, un entrenador argentino de renombre, gritarla, bien cabreado, a un futbolista de su equipo. El hombre había tratado de ayudar a un adversario caido. Ni agua, le espetó encolerizado y fuera de sí. Al enemigo, ni agua. La religión, pateada. ¿Dónde queda la filantropía?

 

Fieras salvajes en pos de un objetivo impresentable: ganar la batalla a costa de la derrota en la guerra. El resultado como medio y como fin. Importa el fin cualesquiera que fueren los medios. Lo mismo que el Gobierno de Felipe González con los GAL. Si ETA no deja de matar, asesinamos a los etarras. El Estado se pone a la altura de la banda armada. Barrionuevo, en el nivel de De Juana Chaos.

 

Los ánimos se encrespan y la violencia sepulta el diálogo. La palabra se utiliza como daga para desgarrar el corazón del disidente. Ni agua. Trabajo forzado. Al estilo de los momentos más crueles de la represión fascista y estalinista. Batallones de prisioneros de guerra esclavizados por el bando vencedor. El totalitarismo eleva sus pedestales sobre frase tan indigna. La vida de los demás se deja en manos de los fuertes, de los ricos, de los poderosos, de los caciques, de los verdugos. Cómo que sin agua. La oscuridad se adueña de la política y nadie se apiada de los cansados, de los rotos, de los enfermos, de los lisiados, de los débiles, de los humildes, de los pobres. El dictador se asoma al balcón de su deshonra y arenga: extenuadlos hasta la muerte; doblegadlos hasta que pierdan el resuello; sometedlos hasta que el dolor del cuerpo taladre su mente.

 

La cultura se reconstruye a partir de ruinas. El Psoe levanta su emporio imperial desde la consigna previa del “arrasad a Aznar”. Los esbirros obedecen la orden y reducen a cenizas al enemigo. El Partido Popular se ha convertido en la bestia negra de la dictadura psoecialista. A su lado, como la hiena que espera su ración, la cúpula de una Izquierda Unida que no sale de su atolladero existencial. Esopo vio claro el problema en su fábula de la víbora enroscada en una maraña de espinas y la zorra que, descansando, la vio pasar arrastrada por la corriente del río: “personas perversas siempre conectan con herramientas perversas”. Y es que nunca se ha de esperar algo de quien sólo ha vivido de quitarle a los demás.

 

La política no puede quedar en manos de gente sin valores. Por mucho que ornamenten sus cuerpos con túnicas sagradas y de sus bocas manen mensajes de amor, no nos engañemos. Si no hay ética, no cabe más moral que la del comportamiento taimado. La víbora se encarna en algunas personas. No sólo no hay agua para ellas. Quieren su muerte. De esta manera, la felicidad del mundo descansará en el totem del poder único. Los hay que reniegan de Dios cuando ambicionan ser como él. Incluso a ellos, agua. Agua.


No sé qué ocurrirá en Almonte. Si los dirigentes de IU, sostenidos por su base social de verdadera izquierda y de auténtico progreso, mantienen su soberana voluntad de apear a Bella del poder y de pactar con los populares un acuerdo de honradez, de eficacia y de prosperidad colectiva, entonces sabremos que todavía existe solidaridad interpersonal por encima de la matraca ideológica que no se creen Pedro Jiménez, Diego Valderas o Caio Lara. Agua va. Pero agua limpia. Limpita. Transparente. Cristalina. Y, sobre todo, potable.

 

Un saludo.

ALFREDO “FALCONETTI”

 

 Rubalcaba suena duro, áspero, lejano. El que fuera portavoz del Gobierno del GAL prefiere ser apelado por su nombre de pila. Alfredo. Como Di Stéfano. O Kraus. O tantos hombres geniales que llevaron con orgullo el nombre de ese santo francés. Alfredo significa, en griego, humilde. El presidente del Gobierno de Zapatero -raro, raro, raro- es tan modesto que hace las veces de primer ministro a pesar de su condición secundaria. No es titular pero salta del banquillo de los suplentes el tiempo que dura la pájara al legítimo. Es que le da igual. Al primero, preso de su inconsistencia, le viene bien prolongar su incapacidad temporal. A don Alfredo, cautivo de su bellaquería, a fin de mostrar lo taimado que puede llegar a ser.

 

Alfredo el Humilde anda de viaje preelectoral por la España quebrada a golpes de nacionalismo. Su primera parada y fonda, en Andalucía. No podía ser de otra forma. La visita al gran feudo del psoecialismo casposo encarnado en Chaves y Griñán, sirve de plataforma al gran hermano del faisán. Allí que se largó en busca de apoyos a su candidatura a dedo. Total, como estaba en Almería haciendo como si se preocupaba por el tema del pepino, aprovechó el transporte para tomarse un cafetín en la capital hispalense y departir con la militancia. Total. Como paga el pueblo. Falcon para arriba y Falcon que aterriza. El que no toma tierra es Alfredo el discreto.

 

Tiene, dice, medidas para sacar a España de la crisis. Ahora. Antes, no. Lleva la tira en el consejo de ministros y, de pronto, se le esclarece la mente. Ayer, en blanco. Hoy, una ebullición de ideas. Asombroso. Lo mismo que confunde su interés por defender a los contribuyentes con los votantes. Tal parece que ha comenzado con distancia la campaña para las autonómicas. Mira que si mañana nos deja estupefactos y se adelantan las elecciones andaluzas como test revelador de las generales. Mira que si...

 

Alfredo el Grande usa medios públicos para fines privados. Austeridad al poder y demagogia a espuertas. La reforma rubalcabiana es tan falsa como su intención regeneradora. En nombre de su seguridad, avión oficial. El Gobierno bicéfalo nos cuesta un ojo de la cara. Tuertos de uno, ciegos de otro. ZP se prepara un mitin por el norte. Rubalcaba, por el sur. El águila imperialista de dos cabezas renace cual ave fénix. El Diccionario histórico definirá a estos personajes como demócratas. Y habrá que creérselo. Si se pide la revisión del concepto, saltarán a la yugular del peticionario. Si es que, anden ellos calientes y proteste la gente.

 

Pepe Luis R. Zapatero es presidente todos los días a todas las horas. Duerme en lecho oficial, come en mesa oficial, en vehículos oficiales se desplaza y oficial es su incompetencia. Lo mismo que Alfredo, el sencillo. Ambos se declaran pobres, plebeyos, proletarios, desvalidos. De izquierda. Eso sí. Siempre de izquierda. Viste muy bien. Almuerzan en el Horcher, pero reivindican la igualdad de los parados a comer en restaurantes de mil tenedores.

 

Más bien, me recuerda a Falconetti. Quienes peinamos canas, recordamos una serie televisiva de aquella infancia inocente de hace cuarenta años. Hombre rico, hombre pobre. En ella destacaba, por su vileza, Falconetti. El muchacho era un compendio de virtudes: pendenciero, sádico, vengativo y otras lindezas similares. Alfredo me trae a la memoria a este triste personaje. Acaso no por sus desvalores, como por lo del Falcon. Parece mentira. Tanto paro, tanta hambre, tanta penuria y Alfredo el oscuro se pasea en avión público para intereses privados. Falconetti.

 

Un saludo.

QUÉ IZQUIERDA

 

Las declaraciones de Pedro Jiménez en "La Lupa", programa que dirige y presenta Rafael Unquiles en Canal Luz, me han llenado de asombro. Asombro entendido como decepción, desencanto, chasco y, por qué no, desesperanza. Acaso este articulista se forjó demasiadas ilusiones en la categoría humana de este político o en la distinción política de esta persona. Es posible. En cuyo caso, su arquitectura ideológica se ha venido abajo como se derrumba un castillo de naipes.

 

Uno cree en las ideologías. Como escribía Bobbio, el árbol de las ideologías siempre está reverdeciendo. Lo que ocurre es que esos brotes verdes son tan efímeros, cuando no ficticios, como las protestas mentirosas de la ministra Salgado. Existen izquierdas y derechas, eso es indudable. Igual de evidente que las organizaciones de ambos signos son programas para la acción. Para la acción. En su defecto, las ideologías se quedan en meras elucubraciones demagógicas.

 

Pero volvamos a don Pedro Jiménez. Si es verdad que el motor que anima sus decisiones es la de procurar la igualdad de condición de los seres humanos, sus palabras dicen lo contrario y, lo que es peor, su programa político es una sarta de mentiras. Negar el agua al Partido Popular, según el mismo proclama, constituye toda una exposición de motivos totalitarios. Es la negación de la idea de humanidad y de humanística. Supone la consagración de un ánimo tan parcial y tendencioso que se emplaza en lo nauseabundo. La expresión culmina un proceso antisocial que excluye de la ciudadanía a millones de habitantes. En ese camino, puede vindicar un cordón sanitario que integre en un gueto a los simpatizantes de la derecha. Si profundiza en ese foso infesto, alcanzará la sima más nefasta que vivieron los siglos: la de la inhumación de los distintos, de los discrepantes, de los disidentes, de los que piensan de otra manera. A partir de ahí, ya sabemos el resultado final.

 

No esperaba esto de Pedro Jiménez. Ni siquiera ha mostrado la gallardía de asumir, en su propia responsabilidad, su apoyo al Psoe. Al tiempo que critica, con la boca chica, a la cúpula del chalet del Conquero, se refugia en la base social de izquierdas de este partido para vendernos la burra de un pacto repugnante. Entregar a Petronila Guerrero la presidencia de la Diputación de Huelva degrada al actor al tiempo que desprecia al público. Y da igual que sea Petronila que Caraballo o Juanito el de los palotes. El problema es entregar las llaves del tesoro público a quienes se han gastado hasta lo que no teníamos. Y la rescisión prometida del contrato del palacete no es sino un brindis al sol. Como dice Jesús Toronjo, "una provincia con 82.800 parados no se puede seguir permitiendo el lujo de que la presidenta de la Diputación tire siete millones de euros a la basura en el alquiler de un edificio innecesario". Muy bien, pero muy escaso.

 

Diego ha caido en la trampa de Valderas y Torrijos. Se ha dejado seducir por los cantos de sirena de un posible ascenso en el seno de su partido. Ha tirado a la calle un caudal amasado gracias a un trabajo ímprobo y honrado desarrollado durante años. Ha hecho de la democracia un organismo enclenque, con una relación débil con el cuerpo social. La ciudadanía posee derechos y deberes. Los posee para usarlos y disfrutarlos. Los onubenses han dado un voto de confianza a Pedro Jiménez. No a Izquierda Unida. A Pedro Jiménez. Su mensaje ha calado muy por encima de lo que las encuestas vaticinaban. Ahora, en dos días, echa por tierra la siembra de tanto tiempo.

 

He escuchado a Paco Morán comentar con notable frecuencia y no menor insistencia que votar a IU es votar a PSOE. Participaba bastante de su pronunciamiento mas discrepaba en su rotundidad. Uno pensaba que Pedro Jiménez y otros singulares compañeros de su partido eran la excepción que confirmaba la regla. Paco tenía razón. Me equivoqué. Cambiar la sociedad pasa por ser fiel a unos principios. Reformar el tejido político de este país requiere llegar al Gobierno de manera legítima. En caso contrario, todos somos unos cantamañanas. Y volviendo a mi admirado Engels, recuerdo a Pedro Jiménez que el gran filósofo definía la ideología como el fruto de una conciencia falsa. Pocas veces acertó tanto el amigo de Carlos Marx.

 

Si Pedro Jiménez ha abdicado de la ideología y toma el derrotero de envasar las libertades individuales en el recipiente hermético de las libertades colectivas, entonces hundirá su crédito político en las aguas sucias de la extrema izquierda. Por más que él sea un hombre cabal. En tanto, Mario Jiménez disciplina a sus alcaldables como el tiranuelo doblega a sus huestes. Pedro Jiménez se entrega  al dictador. Y yo le pregunto: qué izquierda es la suya. La suya. No la de Valderas o la de Torrijos, que ya sabemos de qué pies renquean. La suya. La respuesta se escribe en obras que son amores. Obras de izquierda verdadera.

 

Un saludo.

OLEOFELIPE

 

  Cuando niño, creía que el negrín de la arena de la playa de Mazagón era algo normal. Retozábamos entre las dunas amarillas y nuestros cuerpos húmedos acababan embadurnados de una mezcla viscosa que nos obligaba a zambullirnos en la orilla antes de emprender el camino de retorno a Huelva. Casi sesenta años después, todavía los bañistas encontramos restos de aquella sustancia que nos repugnaba. Era carburante que procedía de vertidos de los petroleros que iban y venían por nuestro puerto.


Décadas después, no puedo sustraerme a aquellos recuerdos. Cierto que se ha avanzado notablemente en el celo medioambiental. Sin embargo, muchos hipócritas y una legión de interesados sin escrúpulos pretenden que cerremos los ojos, nos mordamos la lengua y que dejemos pasar, ay, el eterno conformismo del onubense, la marea contaminante que se nos avecina.

 

La Junta de Andalucía parece decidida a dar el visto bueno a un oleoducto extremeño que pretende pisotear, hollar, suelo de Huelva. Oleoducto como negocio en el que tiene grandes intereses un empresario muy cercano al PSOE. Partido el psoecialista en cuyo favor gobiernan los Ejecutivos de España, de Extremadura y de Andalucía. No hay casualidad. Si los dirigentes de la era zapateril quieren que el oleoducto en ciernes atraviese la provincia de Huelva, lo lograrán. En cuyo caso, desde el norte hasta el sur, una multikilométrica serpiente de acero y asfalto reptará por el variado paisaje de nuestra provincia. En su vientre portaría tal cantidad de veneno negro que, de evacuarlo accidentalmente fuera de lugar, provocaría un daño irreparable a la sierra, a la comarca andevaleña, al condado y a la costa.


El proyecto de refinería del Grupo Gallardo había encallado. Parecía. Los intereses del psoecialismo son, sin embargo, tan importantes como alargados los tentáculos del macropulpo gubernamental. Dormía el monstruo el sueño de los grandes depredadores. Ahora despierta y busca la presa que se le escapaba. En el nuevo amanecer repudiable ha puesto su paleta de pintor de cámara el expresidente Felipe González. La reina ministerial, la tránsfuga doña Rosa Aguilar, se rinde, subyugada por el encanto del “hombreequis”. Aprobará el proyecto que el artista de Dos Hermanas, hijo de vaquero y hombre de pana, defiende, secunda y alienta.

 

No obstante, un problema tardíamente previsto se cruza en su camino. Fernández Vara, sucesor a título de Virrey del inefable Ibarra en la Junta de Extremadura, se le ocurrió irse a Mercasevilla y, ya se sabe, perdió su silla. Y lo malo, para él y para toda la pandilla, es que Monago la puede ocupar.  El Partido Popular, que sí, que ha ganado las elecciones, no está por unir de esta mala manera a Los Santos de Maimona con Mazagón. Con lo cual, el gozo de los concernidos, en el pozo de los perdidos. No resta sino que Izquierda Unida en Extremadura denuncie el ominoso acuerdo que la vincula con la gente de Zapatero.


Balboa, no. Ni Balboa ni Vasco de Gama ni Cortés ni Pizarro. Oleoducto, no. La gente de Huelva tenemos que aprender a decir no. No supimos oponernos en la dictadura. Estamos aprendiendo en la democracia. Si quieren negocio, a Ferraz. A Huelva, traigan empresas, prosperidad, riqueza, comunicaciones, empleo. Lo que en treinta años no han hecho los Escuredo, Borbolla, Chaves y Griñán, que lo aporten ahora. Quien esperó tanto tiempo, confía unos añitos más. De nuevo, Izquierda Unida se erige en protagonista de la película medioambiental. Veremos si las palabras no se las lleva el vendaval del dinero. Veremos.

 

Un saludo.

CUITAS

Se ha escrito que el mundo no está en peligro por las personas malvadas, sino por aquellos que permiten la maldad. La razón debe acompañar siempre al corazón. La libertad es el lazarillo de la disciplina. La justicia, la muleta del escrúpulo. Bernard Shaw advertía que "el hombre que escucha a la razón está perdido pues la razón esclaviza a quienes carecen de fuerza para dominarla".

 

Demasiadas contemplaciones. Demasiado a ver qué pasa. Demasiado cállate que a lo mejor se arregla solo. Demasiada ingenuidad. Demasiado miedo. Cuando el canalla se empecina en cometer la atrocidad, la anuncia. Avisa sobre su fechoría. Duda sobre el momento preciso de la ejecución mas al cabo la perpetra. A lo largo de la historia, los dictadores han sido muchos y no todos conocidos. Mientras los dirigentes del mundo libre no pongan pie en pared, la corrupción será el resultado lógico de una crónica premonitoria.


Más vale prevenir que curar y una roja antes que cien amarillas. El muro de la vergüenza se derribó. Existe otra muralla más vergonzosa: la del hacer nada, la del pasar de los problemas, la del permitir que los facinerosos campen a sus anchas, la del silencio cobarde, la del ciego que no tiene interés por ver. Las consecuencias son siempre probables. Indeseables pero potenciales. Su paso al acto no se produce por generación espontánea. Es fruto de un largo y letal parto.

 

Los políticos del PSOE expenden insultos a siniestro y a diestro. Mario Jiménez acusó, anteayer como quien dice, a Pedro Jiménez de querer envenenar la imagen de Huelva. Hoy socios. Socios. Lo de la lista más votada es la añagaza de los débiles de espíritu y cortos de valor. La sociedad se construye a base de solidez moral y de consistencia cívica. Si prescindimos de esta doble premisa, la conclusión nos desembarca en un lodazal.

 

Servidor repudia cualquier contrato que se rubrique bajo el cañón del miedo o sobre la codicia de algunos. El pacto Psoe-IU, cantado, nunca debería ser firmado por las personas fieles a sí mismas y a los demás fiable. Nunca. La base social de izquierdas es un alegato de pena. Impropio. Una cuita.

 

Un saludo.

EL COMPROMISO

 

 Eso de nadar y guardar la ropa siempre fue cosa de precavidos. Al menos, en su concepción literal y originaria. Cosa distinta es la proyección social del concepto. El cauto cede su asiento al cobarde redomado. El agua es un signo de vida pero también seno de muerte. El medio liquido carece de la seguridad que ofrece el sólido. En éste basta la marcha. Incluso la mera ausencia de movimiento. En aquél, se impone el braceo, el dinamismo, la inquietud. Agua y tierra simbolizan el menos y el mal de la seguridad. La desnudez del que se arriesga se enfrenta al vestir del que nada deja al albur.

 

Se atribuye a Freud la proposición “la vida humana se debate entre los polos de la seguridad y de la libertad. Términos inversamente proporcionales. Dice el proverbio que quien no arriesga, no gana. El riesgo es la piqueta que abre el túnel hacia la libertad, el componente que nos aleja de la cautividad, el cristal transparente que deja ver la claridad del interior. En la España de dos mil once, los políticos se han convertido en el estandarte de la oscuridad malsana. No importa la ideología. Lo que interesa es la realidad. Una sociedad triste que contempla a cinco millones de compatriotas parados con el silencio de los corderos, es una sociedad enferma. Españoles que se ahogan en las aguas sucias del desempleo, muestran la iniquidad de los gobernantes. Diputados y concejales que se forran a manos llenas, indican la infamia de un sistema caduco por corrupto y corrupto por insensato.

 

La fórmula equilibrista de Izquierda Unida abre los ojos y las mentes. Pocas veces se vio equilibrio tan inestable. El de un fino lápiz sustentado sobre su punta roma. Se apoyará a la lista más votada. Hala, la reedición del pilatesco lavado de manos. Triple salto mortal sobre cercana y sólida red. Agua que no has de beber, déjala correr. Lo de IU-Huelva es un escándalo. Dejar la presidencia de la Diputación en manos de la banda política más desaforadamente ruín que ha conocido la democracia, retrata al espectador de un asesinato que se niega a identificar al autor de la masacre en la preceptiva rueda de reconocimiento. Nada y guarda su ropa mientras contempla impasible e impávido la sonrisa carnicera del asesino y desvía su mirada cuando se cruza con los ojos implorantes de la familia de las víctimas.

 

Izquierda Unida ejercita su actio política, es verdad. Sin embargo, estrangula su principio moral. Sí, el norte de sus comportamientos individuales y colectivos. Tanto hablar de orientación ética y se come sus palabras regeneracionistas en la fuente sopera de la democracia más perversa servida por el chef de los pepinos envenenados. Dejar que Mario Jiménez mangonee las arcas provinciales es tan grave como permitir que la señora Petronila siga reventando la caja fuerte de esa institución. En cuyo caso, el primero hace de su pacto de progreso un acuerdo de retrocesión a la dictadura, y la segunda no sería el árbol derribado por el rayo de las urnas, sino la reencarnación del mal gobierno merced a los exorcismos impíos de un partido político que se autoproclama del pueblo.

 

El compromiso es la obligación contraída. La palabra dada. El paso siguiente a la denuncia y a la indignación. La libertad de combatir el mal y la perversión que oprimen a los ciudadanos. La regla del nueve que comprueba el ajuste de los actos a las promesas. La justa ira que acompaña a quien se rebela contra el pisoteo de los derechos básicos. La apuesta por respaldar a los más decentes. No todos los gobernantes son iguales. IU se autoinsacula entre los más pérfidos si, al final del túnel de su programa electoral, convierte su contenido en una piltrafa que no vale el papel de su impresión.

 

La cúpula dirigente del Psoe de Huelva y la élite del mal que gerencia el organismo supramunicipal como un cortijo de señoritos, como un coto de caza, está efecta del E. Coli. Cuántos han de morir mientras se permite seguir cultivando y comercializando el susodicho pepino. Cuántos. Pedro. Que, por fortuna para ti, no eres Diego. Ni Caio. Ni Gaspar. "Super hanc petram...aedificabis ecclesiam tuam". La tuya. La de los que mueren por la libertad y la honradez.

 

Un saludo.

PALACETE

 

De Palatino, palacio. Como vivienda imperial, palacio. Como sede de gobierno, palacio. Palacio como residencia del poder. El palacio y el rey. Usos y abusos. De palacio, palacete. La Academia de la Lengua lo define como casa de recreo construida y alhajada como un palacio, pero más pequeña. Casa de recreo. En la plaza de las Monjas, el palacete del ocio institucional. La institución ociosa su propia sede requiere. De la mullida alfombra de la oficina de Gran Vía al confort recreativo de la joyita modernista. Símbolo de una decadencia. Santo y seña de una praxis corrupta de la política.

 

La gobernanza de la Diputación abre un nuevo capítulo tras las elecciones del 22 de mayo. La persona que ostente la presidencia tiene un reto inaplazable: derribar el becerro de oro de la inconsistencia y de la nadería. Conservar el palacete en el mismo régimen de contratación comportaría más de lo mismo. Delendum est.

 

La que se podría armar. Si el Psoe continúa al frente del organismo supramunicipal, dispondrá de cuatro años para seguir gozando de Villa Deshonor. Por el contrario, si el PP se hace con la presidencia, el signo inequívoco de la voluntad real de una nueva forma de hacer política se ejemplificará en la explosión, jurídicamente controlada, de la residencia imperialista.

 

La poetisa portorriqueña Bibiana Benítez escribió, a mediados del siglo XIX, un excelente modelo de literatura palaciega. Se titulaba “Diálogo”. Su escaso valor literario era compensado, desde las alturas, por su loa a la monarquía española. Con cualidades similares y circunstancias parecidas, Bibiana firmó “La cruz del morro”, un nuevo canto de amor patrio interesado, que revelaba un marcado influjo, cómo no, del honor calderoniano. La cultura al servicio del poder, de éste recibe la dádiva y la lisonja que la crítica niega. La prensa adicta al Psoe ha hecho de la institución su pesebre. Periodismo palaciego al estilo de Bibiana.

 

Querer hacer del palacete de la Plaza de las Monjas un centro cultural es, de origen y de entrada, una falacia intelectual y un monumento a la demagogia política. Se necesita mucho morro y que los clavos de la cruz mortifiquen el diálogo. La cultura palaciega del Hotel París muestra tanto crédito como el de quienes se prestaron a alquilar la Casa de la Bola. O sea, ninguno.

 

Carlomagno revivió en Aquisgrán la expresión romana del palacio. La que fuera “emperaora” debiera arrepentirse de tamaño agravio. La presidencia de la Diputación de Huelva debe eliminar este atributo distintivo de una época nefasta. De inmediato. Hacerlo, o no, pasará factura en las inminente elecciones generales. Es la fórmula del cambio de verdad. Adiós, palacete, adiós.

 

Un saludo.

MÁS VALE HONRA SIN BARCO QUE...

 

 La España pre-revolucionaria de 1868 vivía momentos de agitación y de propaganda. El término agit-prop se acuña en nuestros días pero su acción se remonta a la prehistoria. Frases y gestos que enardecen. Mensajes que sirven de pretextos. Discursos que no son sino arengas. Palabras, palabras. Al almirante Méndez Núñez se atribuye la frase que sirve de título al artículo: “más vale honra sin barcos que barcos sin honra.”.

 

Los militares decimonónicos, los espadones del protagonismo, los soldaditos de plomo de la nobleza, jugaban, a falta de méritos más airosos, a la coartada. Los problemas internos eran de tal calado que se distraía al personal con batallitas exteriores contra enemigos más débiles. A ver si la prensa paquete de la época construía más castillos en el aire y embaucaba a los españoles con el sortilegio de sus escritos embadurnados.

 

España es una tierra en la que los fantasmas se volvieron espectros y los dráculas se aparecían al amanecer. La noche era el paraíso de los juerguistas y los botellones se celebraban entre orgías techadas de alcohol barato. El gobernante de turno hacía callar su conciencia entre estertores de fusiles y lavaba sus almas en las palabras del falseado honor barroco que tan inherente ha sido a algunos de nuestros próceres.

 

Congreso o primarias. Primarias o congreso. El revolcón electoral, largamente anunciado pero siempre desmentido, ha descompuesto las tripas a la jerarquía de la tropa zapateril. Los barones cultivan la perífrasis y el Gobierno activa las válvulas del enroque. Aquí no dimite nadie. El presidente zangolotino diseña una hoja de ruta que le lleve a marzo de 2012 en el puente de la nao "Derrota". Salva su trasero apoyando sus posaderas en la poltrona que le prestó el pueblo. Será presidente y secretario general. Le sale de sus partes acaparar lo que hace años se escapaba de su caletre y de sus manos.

 

Primarias, defiende con el énfasis de los histriones más obcecados. Congreso, a su tiempo. Nadie socavará su crédito desde el interior de la partida. Si quiere una moción de censura, para eso está el PP. Los suyos no cuestionarán en público la autoridad que en privado echan por tierra. El congreso es una asonada de notables encabezados por Felipe González. Rubalcaba forma parte de la conspiración. Primarias, repite con meliflua voz y fingida sonrisa de suficiencia.

 

Ni primarias ni congreso. Elecciones, ya. Honra sin gobierno antes que gobierno deshonrado. El césar Zapatero nos quiere vender setecientas veces la misma burra vieja de su patriotismo fútil. Cuando dice que por España, está asegurando su interés privado. Cuando reclama su entrega por la patria, allana el camino de la fractura territorial por treinta monedas de votos nacionalistas. Cuando exige sacrificio al pueblo, se zambulle en el río del despelote financiero y del despiporre moral.

 

Lo dicho. Más vale honra sin gobierno que gobierno sin honra. En el país de los sordos de conveniencia, se escucha: por la honra de España, Zapatero. El eco, en cambio, repite: Zapatero es la deshonra de España, Zapatero es la deshonra de España. Espíritu del demonio. Espectro satánico. Fantasmón. Ni honra ni barco ni España. Parados a millones. Déficit colosal. Deuda galopante. Corrupción escandalosa. Robo a manos llenas. Vayan a tomar lo que sea con su congreso y sus primarias. No estafen más al personal con sus charranadas. Honra, sí. Desgobierno, no. Lo de ZP es malgobierno. Lo de Rubalcaba, traición. En cuanto a Felipe, González. O Galzález.

 

Un saludo.

LEÑA DEL ÁRBOL CAIDO

 

 Las elecciones municipales quedaron atrás. Ya ni siquiera me acuerdo de la campaña. Mítines que generaban mentiras y glosas de aversión que llenaban las concentraciones. Todo pasó. Algunos cosecharon la calidad de su siembra. Otros recolectaron la maldad de sus semillas. Todo se reduce, en definitiva, al resultado.

 

La derrota del Partido Socialista ha sido de época. Un descalabro que todos admiten pero cuya responsabilidad eluden. Las circunstancias son las culpables y no la impericia ni la impotencia. Nadie tiene la culpa. Si acaso el viento, que diría Zapatero en uno de sus más tristes alardes de plagio intelectual. En Huelva, la candidata ha sufrido una derrota tan estrepitosa como inenarrable. Dije, y lo mantengo, que no volveré a nombrar a la señora que, todavía, preside la Diputación. Es árbol reventado por el rayo del voto. Hacer leña de madera derruida es un acto que atenta contra mis principios. Nunca sentí inquina ni malquerencia ni saña hacia esta señora. Jamás mostré la menor ojeriza hacia su persona por más que criticara con encono su antipática actividad política. Cayó el personajillo público. Se mantiene la mujer. Bienvenida al bosque del pueblo. Lo que importa es la institución.

 

Sí, y sí, expreso mi convencimiento de que en ese falso olimpo de los dioses de barro del chalet del Conquero, se debe hacer una buena tala. Un amplio cortafuegos. Los miles de euros gastados en adquisiciones superfluas incendian los ánimos de millones de personas que no llegan a fin de mes. El despilfarro en festines y banquetes, el derroche en vehículos oficiales y dietas faraónicas, la contratación a dedo de centenares de amiguetes y tantas otras barbaridades antidemocráticas deben ser guillotinadas de un solo tajo. Los culpables, porque lo son, debieran tomar el camino del ostracismo y atravesar el desierto de ganarse el pan con el sudor de su frente. Hasta ahora, se han instalado en el lujo y en el destete, en la farándula y en la piscina ajena. Llegada es la hora de la retribución por sus vicios.

 

De la fracasada aspirante a la alcaldía de Huelva no haré mención expresa. De Mario Jiménez, sí. Su incapacidad para crear es parangonable a su avidez por trepar. Cuanto más alto, más se aleja del hacha. Desde la copa de la palmera, el batacazo será más doloroso. Si cae, dónde aposentará su vida. Cuál es el destino laboral que le aguarda. Qué oficio dejó. Listo es como para saber que la tabla de su salvación es el partido. De él depende y por él vive. Es duro no tener donde caerse muerto. Podría haber aprendido la lección que los ciudadanos de Huelva le han dado. Mas no. Erre que erre. La banda cambia el semblante pero no modifica la actitud. Si no, de qué iban a temer tanto.

 

Mario es el paradigma de la juventud nini: ni lucha ni trabaja ni aprende ni se avergüenza de ello. Ese árbol tiene raíces intrusas. Es un vegetal arbustivo que, antes que cortar, hay que enderezar. Es difícil pero su juventud permite creer en la posibilidad. Otra cosa es que se deje. Vivir torcido es preferible, para algunos, a convivir enhiesto.

 

Un saludo.

FOFFERÍAS

 

 Por metro cuadrado. Fofferías golfas y golferías foffas. Después de ocho años de vida, la fundación FAFFE que la Junta de Chaves se inventó para honra y prez de los corruptos, toca a su fin. Se la han cargado. Unos listos la fundaron para impulsar y dinamizar el tejido productivo andaluz. Pura tapadera. En realidad, era la administración paralela de la Consejería de (Des)Empleo. A más paro, más coartadas de cursos de formación. Viera la parió y Reció la enterró. Durante su vida, algunos lo pasaron pipa. Doscientos cincuenta y dos millones de euros se han gastado en la tela improductiva. Casi trescientos mil millones de pesetas. Más de un cuarto de billón con b de bazofia. La leche.

 

Empleo, ni uno. Parados, más de medio millón. Los patronos y directivos van a ser condecorados por su eficiencia y su contribución al record mundial de creación de desempleados. Un caso único, excepcional. El decretazo contra los funcionarios tiene en FAFFE una de los mayores boquetes de coladero. Nepotes, a millares. Familiares, por centenas. Amantes, más de uno. La institucionalización de la foffería es una de las más perniciosas contribuciones de Chaves a la historia grande de la corrupción andaluza.

 

Los sindicatos del pesebre se escandalizan, ahora, de que se subvencione el crematorio de la yacente con dieciséis milloncejos de propina. Hombre, por lo que gozó en vida. Que en ultratumba disfrute un nivel semejante. Los “probes” Miguel carecían de ánimo de lucro. Sin embargo, voluntad de lujo, toda. Toa, toa, toa. Salarios millonarios, dietas astronómicas, coches oficiales, con sus correspondientes chóferes si venía al caso, artilugios informáticos de primerísima calidad y ultimísima generación. Lujo sin lucro. Será posible tanta desvergüenza.

 

Extinta la FAFFE, los hijos del engendro no engrosarán las interminables listas del paro. Ni Recio auditará las cuentas. Ni se pedirán explicaciones por despilfarros tan indecentes. La foffería es patrimonio nacional de la Andalucía psoecialista. Menos mal que uno no tiene parientes en tan infausta institución. Menos mal. Porque mira que si alguno de mis hijos o de mis hermanos o de mis primos se hubiera beneficiado de la puerta falsa. Qué vergüenza, papi. Se me caería la cara a trozos. No podría asomarme a la puerta ni mirar a los ojos a los vecinos.

 

Les doy mi palabra que las fofferías no van conmigo. Les doy mi palabra. Y mi palabra es mi firma.

 

Un saludo.

PINZAS Y ALFILERES

 

La pinza. Instrumento cuyos extremos se aproximan para sujetar algo. El alfiler. Clavo metálico muy fino, que sirve generalmente para prender o sujetar alguna parte de los vestidos, los tocados y otros adornos de la persona. Los lingüistas no definen, sin embargo, el concepto en su dimensión política. Pinza es, para el Psoe, el término que descalifica a los dirigentes de IU del PP en tanto firman un acuerdo de extremos ideológicos para sujetar y controlar a los felipes y zapateros que en ese partido han sido y son. No les gusta el pacto a quienes persiguen el monopolio de la concertación zafia. Alfileres son, para el grupo/banda de Rubalcaba, la débil unión que sostiene el peso de un discurso poco prendido.

 

Pinza y alfileres. Con papel de fumar se la cogen los dirigentes masculinos del postzapaterismo. El formidable avance electoral del equipo de Rajoy y los más que notables progresos logrados por los comunistas a pesar de Caio Lara y de Llamazares, contradicen frontalmente el varapalo que los electores han propinado a las huestes del partido psoecialista. Los discursos casposos y aculturados del coordinador general de IU hieden a rancio. La izquierda española de Pedro Jiménez puede ser tan social como la derecha de Pedro Rodríguez. Matices. Simples alfileres separan una ideología de otra en las políticas de estas formaciones. La derecha conserva tan escaso número de fascistas como la izquierda arrincona a los estalinistas más retrógrados.

 

España necesita pactos de progreso. El progreso ha de transitar, necesariamente, por autopistas de confianza. La confianza se cultiva en el abono de la honradez. La honradez se alimenta del agua clara de la filantropía. La filantropía es la religión de los laicos. Los laicos entienden a los religiosos en el ámbito de la libertad de ideología y de expresión. Por encima de partidos y de caducas ideas segregadoras. No veo posible una entente de Rajoy con el revanchista Valderas. Sin embargo, es muy probable el entendimiento político entre los Pedros Jiménez y Rodríguez. La virtud de las personas se trasluce en la moral de las mismas. Cuando dos “politikon” apuestan referencias comunes, sus comportamientos regirán actividades de interés general. Todo al servicio del pueblo porque el voto de la gente así lo demanda.

 

En Zalamea la Real, Marcos Toti ha conseguido mayoría simple. A base de juego limpio y de gestos probos, Marcos ha sido profeta en su tierra. No ha dispuesto del bagaje que hubiera deseado para gobernar en solitario, es verdad. Pero no es una pena. Más bien una alegría. El regocijo de mostrar y demostrar que su ideología política es compatible con la política ideológica de sus compañeros populares. No hacen pinza contra nadie. Ni cosen un vestido de papel. Buscan el consenso que les llevará a la buena praxis de gobierno en su localidad. Como ocurre en Bollullos. Todo lo contrario que preconizan Valderas o Lara.

 

Marcos Toti tiene las cualidades morales y la habilidad suficiente para ser el mejor alcalde de Zalamea. Por encima del personaje genial que creó la fructífera pluma de Calderón de la Barca. El honor barroco se funde en el oro de su palabra. La paleta de Rembrandt consigue ascuas de luz que se imponen al claroscurismo de Caravaggio. La obra de arte no está al alcance de cualquiera. Únicamente de los que aproximan el trabajo a la creatividad y de quienes hacen del deber una devoción.

 

Marcos Toti se encuentra en esta élite, en el seno de esta aristocracia de la honestidad. Zalamea se beneficiará de su categoría humana. Ya lo verán. La tenacilla está en el tejado de Zapatero. Con ella puede castrarse la soberbia o caparse sus mentiras.

 

Un saludo.

LA DIPUTA

 

La Diputación. La llave de su gobernanza en Huelva la tiene Izquierda Unida. Si los dirigentes de esta formación la entregan a los regidores del PSOE, allá ellos. Con su conciencia, con la historia y con el pueblo. Quedarán retratados de por vida. Cualquier atisbo de honradez desaparecerá de su bien ganada imagen política. Reproducir las actuaciones que condujeron a dinamitar las costuras de ese partido en Bollullos, sería un error lamentable.

 

El mensaje vengativo de Caio Lara respecto al Partido Popular no puede tener cabida en la probada solvencia dialogante de Pedro Jiménez. Ni tampoco puede aceptar el formidable luchador que lidera a los comunistas en nuestra capital, las triquiñuelas consabidas de ese matusalem institucional que es Valderas. En Huelva, Pedro Jiménez, me parece un político formidable. No tiene la imagen de Anguita, pero sostiene su sentido del laboreo machacón y su probidad. Sin embargo, por mucho que sea apreciado extramuros su partido, el horizonte apenas se amplía.

 

El Pacto de izquierdas es una broma. Cualquier acuerdo con los chavistas, griñaneros, petronilos y/o mariojimenistas está concernido de corrupción. Izquierda Unida es una fuerza ideológica digna de ese escoramiento cuando luce su programa como bandera y expulsa de sus genes los posicionamientos stalinistas del señor Lara. El empecinamiento en posturas arcaicas se erige como imponente muro de contención a la modernidad. No se puede crecer en estas condiciones.

 

La sociedad necesita un partido político que, como IU, sin renunciar a sus postulados ideológicos, los adapte al mundo del siglo veintiuno y, sobre todo, se presente como un rosetón de vidrieras abiertas por donde la luz de la calle penetre e irradie en el interior. Irradie de fuera adentro. Para esta labor, Pedro Jiménez cuenta con un valor añadido: es un excelente dominador de la pedagogía de la comunicación. Destila decencia.

 

El líder de la calle Puerto se viste por los pies. Y pretende mantener esta praxis, elemental pero poco transitada. Es preferible reeditar la pinza que adjudicaron a Anguita antes que someterse al imperio de la Mercasevilla de Torrijos y a los expedientes de regulación de desempleo de Viera, Fernández y demás repugnantes administradores del erario público. La Diputa de Huelva bien vale un puñetazo sobre la mesa. Este articulista siempre defendió la continuidad de esta decimonónica institución. Siempre. En todo momento se opuso a su desaparición. Hoy, más que nunca, se reafirma en la idea.


La virtud de la Diputa radica en el propio organismo. La eficacia del mismo descansa en la capacidad democrática de sus dirigentes. Si vuelve a caer en las garras de los que la han venido desvencijando, habrá que atribuir a ellos, pero también a sus cómplices en la rapiña, los efectos malsanos de ese contrato infame.

 

En cambio, si la llave la guarda el poseedor coyuntural, la gobernabilidad está asegurada con la presencia gerencial del PP. En cuyo caso, Pedro se reserva la entrada en el cielo de la rectitud administrativa. No es santo, pero tiene a su favor el patronímico. Y ya se sabe: a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

 

Un saludo.

LA JUEZ (AT)ALAYA

 

Es la atalaya una torre edificada en lo más alto a fin de descubrir un vasto espacio. Sin embargo, la atalaya designa asimismo la posición desde la que se aprecia bien una verdad. Por extensión, la persona que procura averiguar lo que sucede. Podríase pensar que (at)Alaya es una juez predestinada a este apellido. Pero, ¿y Alaya? ¿Tiene Alaya algún significado? El término, acuñado en una escuela budista de la India, se puede traducir por conciencia acumulada. Alaya refiere la conciencia básica.

 

Juez alaya y atalaya. Doña Mercedes Alaya tiene conciencia y busca la verdad. En un mundo hostil, se abre camino entre la maleza a golpe de resoluciones. Sin pausa. Cómo si no desentrañar una maraña interminable de corrupciones urdidas y desarrolladas en la propia Administración que se atribuye a la Junta de Andalucía. Cómo si no enfrentar el rodillo imponente del partido que sustenta al Gobierno que ayer fue de Chaves y que hoy regenta, de forma interina, Griñán. Cómo si no.

 

Adentrarse en la selva de los expedientes de regulación de empleo es una aventura singular sólo posible en ciudadanos muy especiales. La selva está llena de peligros humanos fauniformes con apariencia de serpientes “cobra”, de la temida especie subvenciones. Mortales de necesidad. Un paso en falso y los venenosos reptiles te pasaportan a un mundo mejor. La valentía de la juez es mítica, equiparable a las heroínas de novelas más románticas. Pocos se atreverían siquiera a avanzar unos metros en arenas tan movedizas. Mercedes Alaya, sí. Juez con alaya y atalaya.

 

La Consejería de Empleo que dirigiera Antonio Fernández y a cuyo frente han puesto a Manuel Recio, está en el origen de lo oscuro. Los chicos del Desempleo han concedido ayudas, durante el último decenio, a quince EREs “muertos”, cuyos pagos, ya liquidados, han beneficiado a casi setecientos trabajadores. Los intrusos se cuentan por centenares. Desde la distancia y desde la objetividad, la juez no se deja perturbar por mosquitos ni por fieras. Está capacitada y es capaz. La hidra de las consejerías está contra las cuerdas. Dicen que ocupa el despacho desde el que, veinte años atrás, su colega Ángel Márquez investigó las turbias andanzas de don Juan Guerra, el hermanísimo del vicepresidente primero más poderoso que jamás conoció esta democracia.

 

Mar Moreno, consejera de Presidencia, tuvo que cambiar el discurso oficial y admitir que 700 millones de euros de dinero público se han volatilizado por arte de magia. Ese dinero sale del Presupuesto de la Junta de Andalucía, en concreto, de una transferencia de financiación de explotación que la Consejería de Empleo realiza al IFA. La jungla de asfalto y de cristal aguarda. Alaya, juez, no se confía. Está sola. No se arredra. Mujer. Conciencia. Verdad.

 

Un saludo.

LECTORES Y ELECTORES

 

 Confieso mi admiración por las personas que hacen de la lectura un placer. Admito la influencia de los libros en mi vida. Me enseñaron cosas que la calle no pudo mostrarme. Al cabo, la universidad no radica ni en un foro ni en el otro. La experiencia no es sino el hecho de haber sentido, conocido o presenciado algo. Requiere una práctica prolongada y una absorción de las situaciones vividas. La lectura ayuda. Nunca es un fin en sí misma. De serlo, el analfabetismo orgánico y funcional dejaría en fuera de juego social a millones de personas. Item más. En la antigüedad, se denominaba lector al clérigo que se ocupaba de enseñar a catecúmenos y neófitos los rudimentos de la religión católica. También de leer el pasaje de las Escrituras sobre el cual el obispo predicaría a sus fieles. Lectores. Que no electores. Leer no comporta elegir. Ni viceversa. Por más que la “e” cribe el significado de estos conceptos.

 

Las elecciones de hoy, 22 de mayo, pueden regalarnos lecciones a tener en cuenta. La lección de la elección. La elección de la lección. El juego de palabras nos invita a reflexionar. Estamos ejerciendo un derecho único en la vida de las personas. Un derecho y una libertad. En ambos casos, un hito que, durante años, se nos hurtó a muchos que peinamos canas. Leer para elegir es un síntoma de acierto. En la era de internet, ver y escuchar, antes de votar, puede resultar determinante. La ciudadanía es sujeto de derechos políticos que repercuten en el gobierno de su territorio. La calle le aporta conocimientos acerca de la gestión de los alcaldes y concejales. Sin embargo, no cualifica el voto. Si acaso, lo subjetiva como una realidad empírica. Se precisa raciocinio, crítica, comparación, cotejo, contraste, verificación, que tienen su asiento en los medios de comunicación. En los medios. No en los afines a los partidos más poderosos.

 

22 de mayo. Jornada electoral. Les invito a leer, siquiera por encima, la prensa del día. No se queden en los papeles impresos que sufragan los propios partidos a fin de enaltecer sus logros y descalificar al adversario. Relacionen unos con otros. Examinen y compulsen. Una vez tengan las ideas claras, diríjanse a la Mesa que les corresponde. Seleccionen la papeleta correspondiente al partido cuya oferta le satisfaga más atendiendo a lo que hacen/han hecho y al desajuste posible con lo que harán. De esta manera, advertirán la cojera extrema de algunos mentirosos.

 

Permítanme un ejemplo. Este señor que les escribe votará al partido político que esté poco concernido por la corrupción, que no haya generado caldo de cultivo para cosechar cinco millones de parados, que no se empecine en fracturar a España, que rechace el enchufismo, que condene las mariscadas y las comilonas a costa de los pobres contribuyentes, que no recorte el sueldo de los funcionarios, que no ponga en peligro la pensión de los jubilados, que no jure en falso, que no dé empleo a sus parientes y amigos. A ese partido capaz de no mentir, de no engañar, de no embaucar, de no estafar, será a quien entregue mi voto. El sufragio será para el que venga a servir al pueblo. Servirlo de verdad.

 

Hoy puede ser un gran día. El éxito radica en creer en uno mismo y en creer en los demás. El escrutinio final arrojará unos resultados. Unos se regocijarán y otros se condolerán. Es la democracia. El pueblo ha sido soberano por unas horas. Aunque se equivoque en la elección, el pueblo es el que manda. Ésta es la gran conquista de la democracia.

 

A los lectores y electores,

 

Un saludo.

A QUIENES NOS ROMPEN LA CARA

 

 Que el presidente embustero dice, a quienes quieren escucharle, que voten a quienes den la cara. Dura la faz, pétreo el rostro, impasible el ademán. Cara al sol con su camisa nueva. Lo de Zapatero es de suspenso continuado. Absentista y gandul. Temporero y ladrón de horas. Proyectista de cuentos y hacedor de desempleos. Recortador del patrimonio de pobres y ensayista de subvenciones mEREtrices. Clama y declama en coso de público adicto y adepto. Voten a quien da la cara, ha sido su eslogan preferido. A quien nos rompe la cara y nos ensucia el alma, ni un voto. Ni uno. Él, el presidente zangolotino, no tiene vergüenza política si solicita el sufragio del pueblo al que desprecia.

 

Ya no puede comprar más clientela, ni pedir más votos a cambio de remuneraciones, dádivas o promesas. Se acabó su crédito. Basta ya de sorpresas emasculadas. Se acabó el sonsonete de que la derecha es el doberman. Punto y final al falso mensaje de la derecha fascista. Su retahila de engaños ha tocado fondo. El único que capa derechos es ZP. El partido que recorta sueldos y pensiones es el de ZP. El fascismo se cubre con banderas pobres de izquierdona psoecialista. El PP es, sin duda, la derecha. Mas una derecha social y una derecha responsable. La extrema derecha no tiene asiento en el partido de Rajoy. La izquierdilla de medio pelo sí está apoltronada en cátedras de constitucional y en solios a lo Bono. Magos de la tomadura de pelo. Barberos de cabelleras al viento. Son los soviéticos vástagos del más cruel stalinismo. Ultramontanos de urbe.

 

Indignos de pasquín. Dignos de la cárcel de papel. No se puede ir tan mal en tan poco tiempo. La campaña del miedo a la derecha es el tópico recurrente de estos maniobreros de la lengua y peritos de la creación de parados en serie. En serie y en serio. A falta de argumentos, insultos. A falta de perros, hienas. A falta de palabra, coces. A falta de ilusiones, infiernos. A falta de horizontes, murallas negras. A falta de verdades, patrañas y calumnias. A falta de honestidad, corrupción. Cómo se puede confiar en el campeón de las trolas más perniciosas.

 

Ya no cabe ni el consuelo de la huelga. Para hacer huelga se requiere trabajo. Y no hay. Se destruye cada día. Se empobrece cada hora. Se enflaquece el cuerpo social. El vampiro del PSOE chupa la sangre de los trabajadores. La ciudadanía vibra por un cambio. ZP apuesta por el inmovilismo. Prefiere una sociedad muerta, por dócil, que viva y rebelde. Es como el niño mimado que, sobrevenido rico, odia a todo y a todos.

 

La izquierdilla de Zapatero es el sucedáneo de la ideología del pueblo. Cualquier voto orientado a aumentar el peso de esta canalla, está condenado a engordar su maldad. Los malvados agreden a los buenos. Rompen la cara a los inocentes. Éstos, la gente de buen corazón, deben apoyar a los que procuran el bienestar general. En modo alguno darán de comer a los que les rompen la cara. Basta ya. Basta.

 

Un saludo.

FUNCIONARICIDIO

A dos días de las elecciones municipales en Andalucía, la Junta, su Junta, erre que erre. En la historia de la contumacia, estos barandas del Psoe destacan por su obcecación. No es, sin embargo, el empeño por hacer el bien. Tampoco el anhelo de pretender el bienestar general. Lo de Griñán y Chaves, con sus escuderos Mar Moreno y Carmen Aguayo, es de juzgado de guardia. Sólo tienen en mente el hacerlo como sea y cuanto antes. Los funcionarios de la Administración andaluza han recibido el desprecio más hiriente que imaginarse pueda.

 

La derrota de los sindicatos subvencionados, Comisiones y UGT, en las recientes elecciones sindicales no les lleva a meditar acerca de su posición en este robo a mano de BOJA. Se han alineado con las tesis del Psoe y el provecho presente y futuro constituye la clave de su descalificada actuación. El mando caudillista de Pastrana y Carbonero impone el ritmo y dicta la canción. Están quedando peor que España en Eurovisión. Les da igual. Para percibir el fracaso, debe importar el estropicio. Pasan de cualquier descalabro moral. Los varapalos judiciales se eternizan con estos maestros de la retroacción. El ser reaccionario les identifica cual marchamo de chorizo barato. Por encima del lacre desfavorable estampan el sello de la progresía más falseada.

 

Los funcionarios, como fedatarios públicos, están en vías de extinción. La objetividad de los empleados públicos atenta, una y otra vez, contra el capricho desvergonzado de los que han convertido la Administración Pública en la cueva de Luis Candela. Este pasado sábado, miles de funcionarios han manifestado de forma sonora su descontento por el velatorio del Sector Público. Han sabido sobreponerse al calor preestival y han querido mostrar su rechazo a una injusticia consumada, a un atraco con leyes. A estos hombres y mujeres que dependen de su magro salario mensual para sostener a su familia, la dirigencia psoecialista los carga y presiona. Sin compasión. Van a por ellos. Y a ellos, solicita, en tiempo electoral, su voto. En el colmo de la burraquería y en el límite de la decencia.

 

Se dice que, en ciernes, se avista un nuevo recorte a la paga extraordinaria. Callan ominosamente los perpetradores del tijeretazo hasta que el 22 de mayo las urnas dicten un primer diagnóstico. Los resultados marcarán el devenir. Si tienen visos de continuar, las limaduras serán menores. De tenerlo todo perdido y el PP se apodere de las instituciones que los de Griñán han venido mangoneando durante décadas, entonces cambiarán la estrategia. Si pueden dejarán la caja fuerte sin un billete y los archivos, huérfanos de documentos comprometedores. En tanto, ya habrán colado dentro el caballo de Troya de las agencias de enchufados y de nepotes.

 

La Plataforma de Empleados Públicos de Andalucía, la famosa PEPA, niega que la suya sea una protesta política. Me parece bien. Mejor criterio me ofrecen aquellos que señalan que es una protesta ante políticos. Desaprobación transmitida a unos dirigentes sordos y ciegos de tanto comer y beber a costa del erario. Edición patente de una resistencia cívica a unos tiranos de largo cuello y poblado bolsillo.

 

Matar al funcionariado. Es la consigna. De este modo, desactivan la fe pública. En adelante, los comisarios políticos controlarán la oficina siniestra. Como interventores, militantes. Como secretarios, amigotes. Como fedatarios, parientes. Como tesoreros, ellos mismos. Las manos en el botín es exclusiva de los mangones. Únicamente de ellos. Y de ellas.

 

Un saludo.

DE PROFESIÓN, SECRETARIO GENERAL

 

 Apunten el oficio: secretario general del Psoe de Huelva. Que sí, que sí. Que así reza en el propio blog del personaje. Salvo que algún intruso esté adulterando la información, la referida es la profesión pasada, presente y, seguramente, futura, del gran Mario Jiménez. El máximo debelador del fascismo, el sucesor de Alfonso Guerra a título de insultador, el prócer universitario que hizo de los estudios mofa y de los opositores, befa, se llama Mario Jiménez.

 

Jamás, que se sepa, trabajó para empresa privada distinta de su sectaria formación política. Nunca integró plantilla alguna de candidatos para ingresar en la Función Pública. En su vida ha dado más palo al agua que el ser chico para todo en la organización que hoy radica en un chalet del Conquero. Ha alcanzado la fama, el dinero, el poder y la influencia a edades tan adolescentes que otros jóvenes de su edad no pudieron soñar. El cargo va al personajito como el politiquillo de orejas kilométricas conduce al sillón. Lo de Secretario le viene como anillo al dedo. Primero, de las Juventudes Socialistas. Después, de concejal del Ayuntamiento de Moguer. Más tarde, delfín de Javier Barrero. En recompensa a sus desvelos, vivepresidente de Cajasol. Por si fuera poco, asesor del Gabinete de Relaciones Institucionales de la Presidencia de la Junta de Andalucía. Añadan a su rutilante curriculum el honor de ser nombrado Subdirector General del Instituto Andaluz de la Juventud de la Consejería de la Presidencia así como el de Secretario de Solidaridad y Cooperación de la Comisión Ejecutiva Regional del PSOE-A.

 

Hombre extraordinario el susodicho. Qué arte el suyo. La carrera que lleva. Sin estudiar más libros que los de contabilidad de los EREs. Sin más méritos que el de la servidumbre plena y la ciega obediencia al líder. Pone a los funcionarios como chupa de domine y los ancla en el fango de la derecha más extremada. Él, que ha vivido del cuento de la democracia más irreal, se permite prometer la continuidad de Astilleros para, unos momentos más tarde, asegurar que ha hecho lo imposible para frenar el avance del Partido Popular al que culpa, cómo si no, del cierre de la emblemática empresa naval.

 

Mario, ese hombre. Parafraseo el título de la película que dirigiera Sáenz de Heredia sobre el dictador. De tirano a reyezuelo y tiro porque me toca. Mario es la Bibiana y la Leire de Huelva. Moguereño sin poesía. Onubense con retranca. Líder del choco frito. Campeón del vino blanco. Comensal de tenedor plural. Amigo de sus pelotas y pelota de sus padrinos. Pide el voto para los suyos. El voto es el futuro de su sustento y el sustento para el futuro. Sin votos no hay edén. Petronila trae malos augurios. Valderas le acerca lo que Pedro Jiménez se resiste a entregar. Huelva se abraza a Alcalde Pedro. La provincia. La tabla de la salvación es el voto de los pueblos.

 

Los indignados de la capital son escasos y ruidosos. En el Andévalo y en la Sierra, silencio. Democracia Real Ya enmudece allí donde la tierra es más hostil y el ciudadano pasa más fatigas. En esos territorios amigos, Mario halla la esperanza de la conservación. A más pobreza, más votos. A menos comunicaciones, menos enemigos. A mayor necesidad, peores virtudes.

 

El profesional Mario Jiménez nunca hizo de la virtud, necesidad ni de la necesidad, virtud. Salvo que virtuoso se considere al trepa y necesario se llame al cacique. Mario Jiménez tiene su corazoncito. Alguna vez influirá en el legislador para que, mediante decretazo, homologue el grado de secretario general del partido con el doctorado en ciencias fétidas de la política rastrera, con derecho a despacho, secretaria, dietas, coche oficial y otros accesorios indispensables para una función tan encomiable como la suya.

 

Mario no es fascista. Es el fascismo en su persona política reencarnado. Mario, de profesión secretario...general...del Psoe...de Huelva. Una prenda. Un prenda.


Un saludo

INSACULAR

 

 Sepan. Sépanlo. La palabra ensacular no está en el diccionario de la real academia. Insacular, sí. Eso de poner en el mismo saco de maldad a “to quisque” es, de lejos, uno de los deportes nacionales más practicados. To er mundo e malo.

 

Cuando queremos excusar a alguien o, por el contrario, pretendemos rebajar su nivel de responsabilidad, acudimos prestos al “y tú más” o al “todos son iguales”. El mismo saco para los malhechores más “joputas” que para los inocentes momentáneamente descarriados. Así somos. Así.

 

El estallido de “Democracia Real Ya” ha pillado de sorpresa a muchos. A los no avisados. Incluso a los que temían un movimiento populachero de esta guisa pero que desconocían el calendario del “performance”. Este domingo pasado era el día “D”. “D” de domingo, “D” de democracia y “D” de “dizquierdosos”. Piden los señores y señoras un cambio político y social. No se lo creen ni ellos. Se puede reclamar al maestro fresador un defecto en la maquinaria, pero no la venta de fresas en mal estado. Parece lo mismo pero son conceptos opuestos. Se juega con los términos y se acaba corrompiendo la lengua. Por más que la de muchos facinerosos se macera diariamente en la corrupción más abyecta.

 

Democracia Real Ya tiene de espontáneo lo que uno de pariente de Zapatero, y de derechas lo que Lenin y Trostky juntos. O sea, nada. Los manifestantes y los campistas de ocasión protestan contra la crisis económica, contra la clase política y contra la casta de banqueros. Lo que no explicitan, ya se cuidan, es a quiénes dirigen sus reivindicaciones justísimas. Si es al Gobierno de España, deberán pedir cuentas al Psoe de Zapatero y no al PP de Rajoy, que ya quisiera advenir al poder. La confusión no es casual. Tiene retranca y trastienda. Se insacula al autor de la crisis más monumental que hemos padecido los españoles, con el vecino que aguarda en la cola del autobús la llegada del transporte público. Cosa rara. A ambos se destripa por igual. En Andalucía, los caminantes de domingo incurren en el mismo error de interpretación: Arenas es tan responsable de la calamidad como Chaves o Griñán. Cuando el primero es aspirante a... y los segundos detentadores y ostentadores de... Extrañeza. ¿Verdad?

 

Concluida la escena de presentaciones, los mayores abandonan la comitiva. Los jóvenes prosiguen con el lema: “únete”. ¿O era “ugeté? No, por favor, ugeté es buena, se delata solito uno de los muchachotes coreadores. Únete, insiste, no ugeté. Ellos son de los nuestros. Más educación y menos policía. En realidad quieren decir: más cursitos de formación para maquillar el paro y menos policías para no prender a los mangantes de los expedientes de regulación de empleo. Se indignan pero, en verdad, simulan el dolor. Combaten, sí, pero a la Oposición que se acerca con peligro. Infiltran antisistemas para alterar el orden público. Amenazan y no golpean. Acampan en la madrileña Puerta del Sol (PP de Esperanza Aguirre) pero no en la sevillana Plaza Nueva (PSOE de Monteseirín). Cómo saben los chavales. Lo bien que ejecutan los planes ajenos.

 

En tanto, la debacle electoral puede echar por tierra las golferías y canalladas de los que están detrás de Democracia Real Ya. Antes de que la catástrofe se aparezca en forma de pucherazo, dan a entender que el recipiente de los votos es demasiado frágil. Lo mismito que con la hoja de ruta de Eguiguren y Usabiaga. Se va cumpliendo con la fidelidad de las pegatinas. La democracia real ya no es sino la fingida dictadura, ar. O los españoles votan a los de siempre o el espíritu de Atocha se hará presente de nuevo. ¿Que no se lo creen? Tiempo al tiempo. Y a Rubalcaba, un micrófono. Introdúzcanlo en el saco, junto a ZP y otros compinches bellacos. Ciérrenlo herméticamente. Algún agujerito para respirar y un pequeño orificio para ver. La llegada de la democracia imperfecta. Pero democracia, al fin. Como la propia humanidad.

 

Un saludo.

 

QUE LES QUITEN LO ROBAO

El puesto 23 ha obtenido la representante de España en el último festival de Eurovisión. Puesto 23 entre 25. Antepenúltima posición. En el ránking de la política, Zapatero ocupa un lugar parecido. De estar en la división de los más potentes, nuestro país ha sido conducido a la regional no preferente. Lucía Pérez cantaba “que me quiten lo bailao”. ZP salmodia que “nos quiten lo robao”. La primera quiere repetir presencia el año que viene. El segundo, lo mismo pero con otra máscara. Una se busca la vida. El otro nos busca la muerte.

 

La mujer y el hombre rechazan la idea de fracaso. En el caso eurovisivo, el traspiés se queda en lo testimonial. En la dimensión política, el chocazo es comparable al de un biscuter con un camión blindado. Es posible ser más egocéntrico, pero no se comprende la autolatría del demonio. De norte a sur y de oeste a este, la geografía de la corrupción psoecialista dibuja un mapa alucinante. El latrocinio institucional se afianza y las chinchetas de colores de los imputados designan personajes “beaux de jour” y DSK “la nuit”. Almas geminadas que sacan a danzar a los aires del sol o de la luna. Belles de jour como filmó el gran Buñuel. Prostitutas excepcionalmente interpretadas por el Picasso único.

 

El Psoe tiene mérito. No lo dudo. Siguen vendiendo estufas en el Sahara a pesar de que las adquiridas son inútiles y, de otra parte, estaban averiadas. Pues nada, en su labor de captación de incautos, se elevan a los cielos del despropósito. Luis Roldán se hizo rico como director de la Guardia Civil gracias a su psoecialismo de cartón y al apoyo de la cúpula dirigente que, entonces, entronizaba a Felipe González. Barrionuevo fue a la cárcel porque sus manos se posaban en fondos reservados a otros menesteres, sin que, qué casualidad, el poli bueno que era Felipe supiera nada de tan ignominiosa actividad. A Lasa y Zabala le dieron pasaporte al infierno y el ex marido de Carmen Romero no se enteró de la guerra sucia contra ETA. Filesios y malesios hicieron de publicanos recaudadores que ejercían el rol de tesoreros del partido. Eso, ayer. Hoy, birlar se escribe en computadoras de nueva generación. La Consejería de Desempleo de Chaves y de Griñán relevó al Ministerio del Interior de Barrionuevo y Corcuera en el rol de acaparamiento financiero. Expedientes de regulación y cursitos de formación se convirtieron en la caja fuerte de un negocio multimillonario. Que les quiten lo robao.

 

Son insaciables. Nos meten en la crisis. Nos ahogan en ella. Los autores de la masacre, a flote, sobre barcos de bandera liberiana. Están fundidos por la campaña. Hasta los hinchas más fanáticos les dan la espalda. Dejan atrás una ristra de muertos de hambre y de huérfanos de moral. No obstante, siguen pidiendo el voto. Con la furia del criminal que se siente rodeado. Con la fiereza de la bestia acorralada. Con el griterío de las gallinas a merced del lobo hambriento. Con los insultos de quienes carecen de argumentos. Con las armas letales de la calumnia. Con el ansia asesina de los que se aferran al dinero negro. Con el mensaje de la dictadura más repugnante. Con el “que viene la extrema derecha”, mientras tatuan en sus frentes la guadaña de la Muerte y de sus bolsillos se desparraman millones de billetes recién salidos de la plancha.

 

El espectáculo eurovisivo deja en pésimo lugar a Lucía, por más que la selección del tema corresponda a otros. El show político retrata, definitivamente, a Zapatero. Bombas de peste inundan los escenarios de sus mítines. El hedor no se percibe a través de las fosas nasales. Proviene de tanta mentira como sale de su sucia boca de embaucador oficial del reino de España. Que les quiten lo robao. Que se lo quiten. Quítenselo.

 

Un saludo.