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Francisco Velasco. Abogado e historiador

CAUSA GENERAL

 

 ¿En qué se parecen Carlos Floriano, el baranda del Pp nacional y Mario Jiménez, el mayoral del Psoe andaluz? En muchas cosas. Entre las más recientes, destaco una. La frasecita de la causa general.

 

Al pepero le parece injusto que los casos Gürtel y Bárcenas estén derivando en una causa general contra su partido. Al psoecialista, lo mismo pero a través de la intervención de la juez Alaya en el bandidaje institucional del fondo de reptiles.

 

Políticos ambos, manipuladores los dos, participan en la gran carrera de culpar a los demás de la corrupción propia. Carentes de argumentos, echan mano al alarido y patean el sentido común de los españoles.

 

Serán infelices. Con botarates de este tino, cuándo podremos espantar a la crisis asesina. Qué leches de empleo van a crear estos pesos muertos que lastran la prosperidad del país. Dónde queda la transparencia con la que se llenan la boca desdentada y cariada si con ella tapan la luz del día.

 

Patéticos. Penosos. La causa general es la que el pueblo debe emprender cuando toque renovar el voto electoral. La causa general será una verdad incuestionable en el justo momento de hacer rendir cuentas a los mangantes y embusteros a los que prestamos nuestro sufragio en las pasadas elecciones.

 

Si de mí dependiera, ni don Mario Jiménez ni don Carlos Floriano recibirían más voto que el del castigo. Está uno de defraudadores hasta las orejas. Y de tapaderas, que ni les cuento.

 

Que ambos sujetos se coman los marrones y dejen de ser los mamarrachos políticos que estamos despreciando.

 

Causa general, no. La causa de la golfería no es general. Es degenerar.

 

Un saludo.

MOCHILEROS

 

 La actualidad sociopolítica andaluza se centra en tres ejes. El primero, la Junta de los griñanes y valderas. El segundo, los juzgados (Alaya y pocos más). El tercero, la Guardia Civil. Sobre este trípode se alza la plataforma metálica en la que se queman los papeles de la corrupción institucionalizada y se carbonizan las entrañas de quienes sufrimos la desventura de compartir país con seis millones de españoles desempleados. Es una vergüenza que, lejos de remediarse, se encallece.

 

Invercaria/Invercaries, la sociedad de capital riesgo que se inventó la Junta para afanar por otras vías distintas a las de empleo o educación o sanidad, viene siendo investigada por presuntos delitos de malversación, tráfico de influencias y falsedad. Con independencia de que su director financiero fuera nombrado a dedo sin tener ni siquiera estudios de Bachillerato, los gestores del invento dieron una vuelta de rosca a la porquería. Se contrató a mochileros. Esto es, a empleados que cobraban nóminas de esta empresa pública, pero no trabajaban en su sede.

 

Estos individuos de mochilas repletas fueron detectados en 2009. Pues bien: durante años siguieron cometiendo las tropelías de rigor consentidas por los irresponsables de la política Juntabandidos. Forman parte de la Consejería de Innovación (para seguir mangando), Ciencia (en las tesis del latrocinio) y Empresa (entendida como filial del fondo de reptiles y caimanes).

 

Dicen que Bárcenas se forró. En Andalucía hay barcenitas, lanceritos y cristobitas que, a lo tonto de la izquierda floja, se embolsan millones bajo la apariencia de todo para el pueblo pero que le den por saco al pueblo.

 

Lo de Andalucía no es una llaga ni una úlcera ni una herida. Lo de Andalucía es una canallería general en la que los mochileros son unos, los maleteros otros y los portadores de baúles de la Piquer, los que tienen la voz de mando. A este paso, mochila a mochila, trolley a trolley, valija a valija, los apandadores del tío Gilito van a dejar la nevera más vacía que el ojo del tuerto de la Administración cómplice.

 

Y Griñán, sin terminar de largarse.

 

Un saludo.

EL DESAYUNO DE LOS SICARIOS

 Atribuyen a Bárcenas, la siguiente frase: "Antes de caer yo, me los llevo a todos por delante". Las palabras vienen rodadas. La pendiente se escarpa a medida que la erosión modela las formas del lenguaje jurídico. La bola de nieve se va a convertir en un alud. El signo de este fenómeno comporta el derrumbamiento estrepitoso y violento. Una avalancha incontrolada que puede llevarse por delante a autores intelectuales, cómplices, cooperadores indirectos e incluso a inocentes sabedores de la magnitud del desastre.

 

 La honradez es una virtud que imprime grandeza a quien la practica. En política, la honradez ha dejado de presumirse. Hay que probarla. Es inconstitucional pero tan real como la vida misma. Si este articulista se maliciaba hace cuatro años la catadura del personaje hoy en prisión y calculaba por lo bajo la magnitud de su fortuna, cómo es posible que en Madrid se ignorara lo que sabe un abogadillo de provincia. No se lo cree nadie. Muchos compañeros de fatigas del extesorero áureo llevan tiempo en vilo. Inquietos. En zozobra creciente.

 

La omertá. Código siciliano de silencio. El que cante ópera escuchará “jondo”. Sentimiento profundo que se paga con la muerte. La omertá es la hombrada, la masculinidad, el símbolo fálico que parangona la humildad con el miedo. El sello indeleble de labios. Dicen, y servidor entre ellos, que la avaricia rompe el saco. El desordenado afán de atesorar riquezas por parte del señor Bárcenas ha terminado por cascar el voluminoso talego de tantos millones de euros. La ambición desmedida por el dinero se ha juntado con la obsesión por el poder hasta retroalimentar al monstruo. No ha sabido poner límites y la desproporción de su patrimonio se ha engullido al portador.

 

El gran Cicerón aseguraba que el lujo es el padre de la avaricia. Bárcenas perdió el oremus de la distinción cuando cayó en la charca de la vulgaridad. Vivía, vestía, comía y viajaba como aquellos zoquetes que no perciben que su apariencia de ricos es el hilo conductor que desvela la pobreza de su origen. A partir del error del soberbio cavan su tumba con la pala de su propia imbecilidad.

 

Bárcenas viene a ser el “Brochant” de “la cena de los idiotas”. Con una singularidad: que no se reía del tonto de turno. Luis se carcajeaba de quienes se hacían el tonto porque era más conveniente no advertir algo que darse por enterado. Si Veber hubiera conocido a Bárcenas, la descripción de su personaje sería ejemplar: se pondría tan tonto que nadie superaría el nivel de petulancia y de vanidad. Hasta el punto, que por no desprenderse de su terquedad, acaba por estrellar sus huesos en el piso de la prisión. Los idiotas no son tales y los listos dejan arrastran más estupidez de lo que la inteligencia aconseja.

 

Que hable o no, es la cuestión a debatir pronto. Algunos tienen los congojos en la garganta. Sicarios y jefezuelos se levantan  sin ganas de desayunar.

 

Un saludo.

CORRER

El expresidente ZP asegura que está enganchado al correr. Al deporte de correr, matizo. No obstante, don José Luis salpimenta su declaración con la siguiente bomba: he mantenido la regularidad corriendo, sobre todo en los últimos seis años, es decir, durante buena parte de mi estancia en Moncloa. Así estaba España, ahogadita.

 

Para qué seguir. Zapatero es el español Forrest Gump de la película tragicómica estadounidense. La diferencia es que Tom Hanks borda el personaje y Rodríguez lo descose. El primero interpreta. El segundo es pura naturaleza. Aquél es un personaje de ficción. Éste, de carne y hueso. El norteamericano nos inundaba de ternura. El leonés, no. Uno generó millones para su productora. Otro, degeneró la millonada en “E” planes.

 

No me importa Zapatero. El mal está hecho. Aunque seguimos pagando las inconsecuencias del psoecialista, al menos la ola de descrédito no ha crecido. Mientras se dedique al running, no hace más daños a la sociedad española. El hombre disfruta de su nueva vida. Se levanta, calienta, corre y, después, al mus del Consejo. Qué más quiero, Baldomero.

 

Chitón. No molesten al atleta. Está corriendo mientras sueña y sueña que está corriendo. La carrera presidencial terminó. Dejen que duerma. Si se despierta, será peor. Mediomarathon man.

 

Un saludo.

LA SUPERCOMUNISTA DE MANILVA

 

 Fuera todos. Atrás. Dejen paso a la mujer más comunista de las que han defendido esta ideología. La alcaldesa de Manilva es la number one. Poner en común es el santo y seña de esta prócer de la política malagueña y española. Ni la Ibárruri ni la Luxemburgo. Antonia. Antonia Muñoz. Su comunidad de bienes es ferozmente elitista: parientes, amigos y conmilitones. Qué envidia no despertará en su coalición que la señora ha abandonado la disciplina del partido.  Eso sí, de la alcaldía que consiguió en nombre de su formación, no se despega ni con agua hirviendo.

 

Cómo va a abandonar el Ayuntamiento si en él registra su fuente de ingresos y de influjos. Las sentencias de los jueces son papel mojado. La dama de fango y de barro de la política de IU enchufa a quien le viene en gana. Los contratos irregulares no llegan al tobillo a las ilegalidades de la Junta de su jefe Valderas. Y ahí está el bollullero, coco con codo con Griñán y su tropa.

 

Los desbarajustes de una señora edil. Si no puede estar en la izquierda por principio ético, los finales de supervivencia la colocan en el grupo mixto. Mixtificación tan taimada como su comunismo de salón de plenos. Y mientras, Cayo Lara se quiere personal en la Gürtel. En el escándalos de los EREs, no, que se quema. En la participación de Comisiones en el fraude del fondo de reptiles, tampoco, que arde en la pira de los gordillos de Marinaleda. En el caso de Manilva, ni hablar de la peluca, que doña Antonia puede cantar la traviata. IU se persona en cualquier juicio que perjudique a la derecha.

 

La justicia vale el peine de los vientos de Chillida. La frase  resulta muy poética pero nada objetiva. IU destapa vendavales que despeinen a Rajoy o a Aznar. Sin embargo, los tornados que se lleven las casas de plástico de sus ideas colectivistas, lejos de ellos, muy lejos.

 

La alcaldesa de Manilva es más comunista que nadie. Pero menos demagoga que la cúpula de la que fuera su organización mafiosa, digo política.

 

Un saludo.

LAS MUJERES SABIAS

 

Que me perdone Molière por habilitar su título para este artículo. Me he permitido la licencia de modificar el original, “les femmes savantes”, y castellanizar la copia.

 

Las mujeres. Las eternas servidoras. Las grandes olvidadas. Las infelices sin derechos. Poquelin mantuvo este diálogo entre las hermanas Armanda y Enriqueta: “¡Dios mío, qué asco! ¡Casarse! ¿No te das cuenta de lo repugnante que es ese estado? ¿Acaso no te estremeces? ¿Has medido bien las terribles consecuencias de esa decisión?, refería la primera. A lo que respondió la segunda: Las únicas consecuencias que presiento son un marido, una casa, tal vez unos hijos… No creo que eso pueda ofenderle a nadie ni tenga porqué causar ningún tipo de estremecimiento, la verdad".

 

Desde entonces. Hasta nuestros días. Los cambios. Acaso pocos. Más de forma que de fondo. Verán. Cuando niño, escuchaba en cualquier foro de mi barrio, desde las tertulias a pie de umbral de las madres escoba en mano, hasta las conversaciones de taberna de los parroquianos de la edad de mi abuelo o en los sermones de la misa de domingo, la constante llamada a la defensa de la mujer madre y esposa. Trabajar, el hombre, repetían. La mujer, en casa, alentando el fuego del hogar.

 

Cuando cursé el Preu en el Instituto Rábida, los alumnos que procedíamos de la Escuela Francesa, pudimos compartir, por vez primera, la experiencia de la enseñanza mixta. Las chicas estudiantes nos daban para el pelo a los varones que creíamos en la superioridad del hombre en los estudios. Eran mujeres sabias, que no sabihondas. Poseían una madurez  que el sector masculino de la sociedad iba a tardar años en alcanzar. Sus destrezas y habilidades no se reducían a sus excelencias académicas. Destacaban en sentido común, en esfuerzo cotidiano, en competencias básicas, desde las culinarias a las musicales, desde las artísticas a las económicas, desde las domésticas a las mundanas. Ya digo, nos daban un revolcón en casi todas las facetas. Todavía, eso sí, se marcaban el matrimonio como objetivo a medio plazo.

 

Con los años, la vida ha ido colocando a las señoras en una posición complicada. Pocos dudan, a estas alturas del juego, de su capacidad para hacer las reglas y para cumplirlas, para observar hasta el detalle la razón de sus compromisos o para mantener junto a sus parejas el rango de igualdad que sus ascendientes no tuvieron. En todos los niveles de la educación, sobresalen por encima de los hombres. La abnegación, la prudencia y el coraje son inherentes a esta población femenina.

 

Estas conclusiones no son particulares de quien escribe estas apresuradas líneas. Forman parte del acervo de la certeza social. Si a ellas, con sus méritos, se las priva de las becas que, por su tesón, su entusiasmo y su inteligencia se han ganado a pulso, qué tipo de sistema democrático estamos sosteniendo. Comprueben que no he hecho mención alguna al factor económico. Y sin embargo, las mujeres sabias administran su tiempo y su vida con la ciencia del Nobel de Economía.

 

Esta suficiencia molesta. La envidia es, entre los capitales, el pecado más pernicioso. En vez de celebrar que son nuestras compañeras de camino, lamentamos que su espejo refleje nuestra fealdad. A continuación, se recurre a la fuerza. Luego, el concepto. Violencia de género. Qué no. Que no es violencia de género. Es brutalidad contra las mujeres. Por ser más fuertes, más sufridas, más inteligentes y más sabias que los hombres.

 

En esta sociedad hipócrita, la presente y la pretérita, la luz se apaga a base de pedradas a las lámparas. Cuanto más sabias, más muertas. Mundo.

 

No generalices, Paco. No. No generalizo.

 


 

Un saludo.

LA TRANSPARENCIA DE GRIÑÁN

 

 Se va, se va, se va para Barranquilla. Adiós y muy buen viaje. No se vaya solo. Ojalá que la flauta de Hamelin de la justicia congregue junto al presidente de los EREs a todos los implicados en esta macroestafa al pueblo andaluz. El virrey que sucediera a Chaves ha puesto su cargo a disposición del partido soberano. Los republicanos españoles se apuntan a los usos, tradiciones y boatos de las monarquías más antiguas. La democracia es un sistema puramente nominal. En el fondo, la dictadura alarga sus tentáculos mediáticos hasta subvertir el derecho de información y propiciar la muerte de las libertades de expresión y de elección.

 

Griñán anuncia el final de su poder. A este género de políticos hay que interpretarlos en clave de peteneras. Si babean en público su defensa de la transparencia, tengan por seguro que, en privado, cultivan el secretismo y la oscuridad de las logias más temibles. Cuando lanzan a las ondas el mensaje de la igualdad, sean  conscientes de que tras los micrófonos amigos se encuentra una horda de enchufados, nepotes y familiares, que discriminan a los ciudadanos en general. Y ya cuando sermonean sobre el empleo, acudan rápidamente al abogado laboralista porque un despido colectivo está al caer.

 

En el Psoe están alarmados. Como la sucesión no se efectúe con serenidad de ánimo, los escándalos actuales serán un juego de niños con los que habrán de explotar. Qué leche de que tiene 67 años. Lo que provoca la estampida del líder de la manada es el ruido de togas y puñetas de Invercaria y del fondo de reptiles. Pues no corre nada el mozo a pesar de los años. Y lo que sabe. Y lo que guarda.

 

Uno saluda la defección del presidente. Su edificio político depende del contrafuerte dañado de la IU de Valderas. Durante un rato, el pilar exterior puede sostener el peso del inmueble. Prolongar en el tiempo la gravidez de esta construcción ruinosa y arruinada, es una estupidez. Muy pronto se derrumbará y aplastará a quienes se encuentren en su interior o transiten por las proximidades. Ocurre como en el naufragio inminente de una embarcación: que las ratas son las primeras en salir disparadas.


¿Y el capitán? Camino de Barranquilla.

 

Un saludo.

ASQUEADOS DE LA CLASE POLÍTICA

 

 

Si algo me remueve las vísceras, es la violencia ejercida por la fuerza. Después, la mentira desarrollada como hipocresía institucionalizada. La recién designada, que no elegida, presidente del PP de Euskadi, la señora Quiroga, se ha referido al caso Bárcenas como motor de náusea y generador de asco. Hasta ahí muy bien. Además, lo ha dicho en público, lo que agrega valentía a sus declaraciones.

 

Se podría decir, a tenor de lo expresado, que algo se mueve en la formación de Rajoy. Se podría decir, pero sería incierto. Las palabras corren y se evaporan en un suspiro. Los actos quedan. La señora Quiroga habrá quedado muy mona mostrando su repugnancia por la corrupción interna de la organización en que milita. Y qué más. Ya cumplió. Aportó su dosis de rebeldía y mutis por el foro, no sea que se cabree el jefazo.

 

Dimisiones. La señora Quiroga debe reclamar dimisiones. Las de todos los dirigentes populares que cobraron del fondo negro que administraba Luis Bárcenas. Y si no lo hace es porque no se atreve. Porque le tiemblan las piernas. Lo mismito que cuando comparte cámara con la gentuza etarra. Lo cual, créanme, es tan elocuente que asusta percibir la fauna salvaje que se alimenta en la selva de la política.

 

A esto que don Floriano asalta los micrófonos y pone sordina al discurso de su compañera vasca. Que él está indignado como ella. Una indignación absoluta que prende en todos los militantes del partido. Ja. Si así fuera, la transparencia presidiría las actuaciones. Si no hay relación de causa-efecto entre las donaciones recibidas y las contrataciones públicas, demuéstrese. Pues no. Es más fácil tomar la tangente y soltar la estupidez mediática de que la izquierda ha abierto una causa general contra el PP. Aquí no cabe inquisición pública. Lo que existe es corrupción privada de unos señores que se llenan la boca de su servicio a la ciudadanía mientras sus bolsillos se forran con el dinero que al pueblo se le sustrae aviesamente.

 

Los dirigentes del PP no están indefensos. Los indefensos somos los españoles que nos comemos las uñas y los dedos, ansiosos e impotentes por la catarata del desempleo, por el fraude de la banca y por la desvergüenza de los políticos cínicos. Carlos Floriano es un mandado. Y como tal, se cuida, al igual que doña Quiroga, de conservar su fuente de ingresos. Si tiene que decir que lo blanco es negro, y viceversa, mentirá con idéntica sangre fría a la del Bretón que, dice, perdió a sus hijos. Sin que se le mueva un músculo de la cara. En cualquier caso, si Bárcenas se ha lucrado a costa del partido, qué puñeta está haciendo éste para dirimir responsabilidades. Las omisiones huelen tan mal como la Filesa socialista.

Nadie piense que esto va a cambiar. Seguirán lanzando las patochadas de costumbre y continuaremos soportando las cabronadas de esta clase política cada vez más pringada.

 

Un saludo.

LA BECA

 

            El señor Wert es un hombre inteligente. Sin duda. Y obstinado. Sígase su brevísima trayectoria ministerial. La obstinación es sinónima de pertinacia pero también de porfía y de terquedad. Llegados a esos extremos de parecido, los matices juegan en contra de su política. Que por qué. Porque se provoca exasperación. De ahí a la cólera, un paso. A la alteración, un par de manzanas. Y al enfurecimiento, un poco más de equivocada medicina.

 

            Las becas constituyen un elemento de conflicto actual de primera magnitud. Estudiar gratis no es una broma. La probabilidad de cursar estudios universitarios deviene una posibilidad. Entre lo probable y lo posible media un precipicio de incomprensiones. El peligro de ese precipicio estriba, entre otras cosas, en los resortes de seguridad que se ofrezca a quienes deambulan por el único sendero de tránsito. Es en esta escala de obstáculos donde el señor Wert nos muestra que antes que obstinado, es terco y tozudo hasta la enervación.

 

            La nota media de 6,5 que exige el ministro evidencia que este señor tiende más al calentamiento de los ánimos que a la búsqueda de soluciones viables. El hombre parte de una realidad inexistente. Oiga, si es de inteligentes el andar con seguridad y buen paso, no exija correr al galope largo a quien experimenta el trote corto. Comience con un aprobado de 5 y, poco a poco, eleve el listón. Si como él mismo declara, las becas son pagos por estudiar, no pida imposibles. En todo caso, establezca una gradación de cantidades proporcionales a las calificaciones. Los estudiantes becados recibirían estímulos económicos distintos según su capacidad y su nivel de esfuerzo. Pero no se prive a nadie de la ayuda académica si ha sido capaz de aprobar todas las materias.

 

            Dialogar es argumentar basándonos en el arte de lo posible, o sea, en la práctica de la política más elemental. Si todo el afán de Wert es mejorar la educación en España, se saluda su empeño. Ahora bien: si pretendemos reformas educativas paulatinas, aténgase al iter que la propia ciencia de la enseñanza diseña. Fortalézcase la base y, a partir de la solidez de ésta, vaya elevando el cuerpo de aprendizaje. De lo contrario, el ministro estará imponiendo a los más débiles unos parámetros científicos que él desconoce.

 

            Las becas, señor Wert, son la fórmula más barata para lograr que la educación sea el verdadero motor de movilidad social de un país democrático. Un 5 para iniciar el camino es para nota. Para nota que abra el saco de las becas. No cierre la bolsa cuando de la igualdad de oportunidades se trata. Parafraseando a León Felipe, comience a contar las piedras que luego contará las estrellas.

REFORMAS CHAPUCERAS

 

 El Partido Popular no deja de inquietarnos. Las medidas del Gobierno de Rajoy se quedan en la superficie. Mucha exposición de motivos. Extraordinaria declaración de intenciones. Al final, pobre concreción de actos. Parece como si Soraya quisiera transmitir lo que Rubalcaba le dicta, malévolamente, por el pinganillo. Alharacas, todas. Resultados, de verbena de aldea. Lo peor es que se crean que dan una imagen de talla sin darse cuenta de que la gente no les pasa una fantasmada más. En el orden de comunicar, me ocurre igual cuando Bretón quiere convencer al jurado de su inocencia mostrando la cara de mala leche que nos ofrecen las televisiones.

 

Allá cada quisque con sus figuras de Bélmez. Cómo un ciudadano puede creer el mensaje de la vicepresidente de España si deja que las Comunidades sigan cortando el bacalao rancio. Quién puede dar crédito a la señora Santamaría si, a sabiendas del lupanar que es la administración de tantas Autonomías, no sujeta a éstas por las riendas de los dineros. Si el PP sabe, por ejemplo, que la Junta de Griñán y Valderas se gasta más de 30 millones de pesetas cada día, sí, cada día,  para pagar a enchufados del Psoe, a cuento de qué no les corta el grifo del despiporre. Una leche frita a las dos de la tarde de una jornada agosteña. Sin agua ni líquido.

 

La verdadera reforma de la Administración pasa por dos anclajes definitivos. Uno, el objeto. Las Comunidades se han convertido en la infame turba –que titula Andrés Marín- de canallas a sueldo de un sistema corrupto. No hay que acabar con ellas. Lo que se debe es volver a los orígenes, retornar al pensamiento de los legisladores constitucionales. El segundo, el sujeto. Estoy convencido de que no hay sistema malo si existen dirigentes buenos y gobernantes honrados. Los políticos merecen la confianza del escorpión. El bicho pica por instinto y el zoon politikon se beneficia por irradiación.

 

Don Mariano lleva una legislatura que ya ya. Casi dos años tocándonos las narices y metiendo la mano en nuestros bolsillos, es tiempo más que suficiente para largarlo a salva sea la parte. Y si no mete la mano, que todavía concedo cierta licencia a su honestidad, la pata. Miren, es que este rosario de errores no lo paga su partido. Lo sufrimos los ciudadanos. Que si no sabe, a la escuela. Me da igual que pública o privada. Lo importante es que aprenda.

 

Si de verdad se quiere reformar la administración, comiencen por remover los cimientos de su propia política. Y se dejen de conciertos de panderetas. Si en las autonomías anidan miles de chorizos podridos, a colgarlos del clavo de la pared que les corresponde sin apestar al resto de la vivienda. Cualquier otra componenda resulta tan desdichada como el rostro de Bretón. Ya está bien que bien está.

 

Un saludo.

PARA FEDERACIÓN, LA DE PETANCA

 

 Mi admirado Rubalcaba es un monstruo de iniquidades políticas. Cada palabra que dice y cada gesto que acompaña son cañonazos contra el palo mesana del barco de la verdad. A él lo que le va en realidad es el palo trinquete de las goletas. Trinquete de trincar, de arramblar, sujetar, retener, chingar, despojar, arrastrar, saquear, escamotear y birlar.

 

Su plan es federalizar España. Pero federalizarla a las finas hierbas de la asimetría y emplatarla en la fuente áurea de las desigualdades. El campeón de la igualdad es el líder de la discriminación. A Cataluña y al País Vasco, el palco de honor y el patio de butacas. En exclusiva. A Extremadura, Aragón o Andalucía, el gallinero. En propiedad enfitéutica. Tendrá poca vergüenza el muchacho. Si se ve impotente para domeñar los ímpetus separatistas de Pere Navarro, de Patxi y de las chacones latentes que pululan por territorios del secesionismo patrio, cómo quiere vendernos el federalismo. Pon a raya a tu partido y después ven a darnos lecciones, calamidad.

 

Nos ha dejado en la estacada, con más roñas que Bankia y se apunta a la propaganda del federalismo impío. Por las mulas de Carlos Mulas que ya comenzó la campaña del federalismo de la corrupción. Todo para que el PSC se salga con la suya y el Psoe no se manche el terno con el derecho a exigir de los catalanes.

 

Caimanes. De aguas revueltas. Con gente como ésta, sólo creo en federar juegos de la difusión de la petanca. Si España se federaliza con sujetos de esta laya, mejor que nos fusilen a todos ante el paredón de la Argentina de Videla y compañía.

 

Un saludo.

LOS DEFENSORES DE QUÉ PUEBLO

 

 Hay instituciones que me dan la risa. Entre ellas, la de Defensor del Pueblo. Para desternillarse. Ni defienden al pueblo ni sirven al pueblo. Ni se oponen a la Administración ni paran los pies a esa Administración. Ni sus dictámenes vinculan ni sus informes son tenidos en cuenta. Tienen menos fuerza ejecutiva que los defensores de las compañías de seguros. Al final, el ciudadano tiene que librar la batalla por sus derechos en la sede judicial. Al cabo, guste o no, el juez es el que tiene la última palabra.

 

Rajoy ha propuesto eliminar la institución. Mal hecho. Cómo se explica, entonces,  la crítica precedente. Se explica por aplicación del pragmatismo. A la luz de las consecuencias prácticas de lo que habría de acontecer, pongo el énfasis en el criterio de verdad en su eficacia y valor para la vida. Eliminar, al igual que prohibir, es un verbo que no me gusta conjugar. Prefiero revisar, matizar, modificar, alambicar, pulir e incluso quintaesenciar. 

 

El aumento de recursos a la institución no va a incrementar su eficiencia. Por tanto, se disminuyen y santas pascuas. Se comprobará, a la sazón, que los resultados siguen invariablemente inanes. A ver quién se acuerda de la función desempeñada por Ruiz Giménez. Nadie. Ni de lo que hicieran después Gil-Robles, Álvarez de Miranda o Múgica Herzog. Nadie. Y de lo que lleva a cabo la señora Becerril, lo mismo.  Pues eso. Rebajen sus nóminas a la décima parte, disminuyan sus dietas en la misma proporción, adelgacen los gastos en idéntica cantidad y, ale hop, las mañanitas del rey David. A cantar la serrana a otra parte. Verán dónde acaban las ínfulas defensoras de estos señores/esta señora y de la pléyade de funcionarios que rodean a la figura torera.

 

En cuanto a las Comunidades Autónomas, la misma medicina. Son  ganas de inflar el globo/vaca del gasto. Tanto aire termina por hacer estallar el aerostato. Análoga acción  a desarrollar con las cámaras de cuentos/cuentas  o con los órganos consultivos/despectivos de las Autonomías o con el Consejo de Estado civil soltero/colocado y con tantas otras entidades ridículas por la eficiencia de su rendimiento.

 

Más recursos a la justicia. La defensora del pueblo es la Justicia puesta al servicio rápido de la ciudadanía. Más dinero a la educación. Más profesores que se hagan responsables de las causas del fracaso escolar y de la excelencia docente. Fuertes inversiones en sanidad. A base de una organización eficiente del sistema. Y así. Racionalizar es la clave. Control, la contraseña. Regulación, la superestructura. Capacidad, la exigencia de los directivos. De esta manera, se defiende al pueblo. No al estilo Becerril o a la usanza de Chamizo.

 

Un saludo.

EL BUSCÓN LLAMADO JAIR

 

 En el Lazarillo de Tormes se puede leer “Deseaba y aun rogaba a Dios que cada día matase el suyo”. Un muerto, una comida y una bebida. La muerte combatía a la famélica legión. El renacimiento del barroco puede ser un juego de palabras. Sin embargo, es una realidad que vuelve a tomar cuerpo.  Del valle de lágrimas del Medievo en el que la muerte era una liberación, se saltó al pesimismo y al desengaño del Diecisiete en el que la parca acaba con las falsas ilusiones. En medio, la búsqueda del goce en la vida antes que la guadaña nos la arrebate.

 

Vida y muerte son las caras de una moneda asimétrica. La debilidad y la pérdida de fuerzas preludian el fin de una vida indecorosa. En cambio, la riqueza inyecta energía suficiente para prolongar nuestro ciclo en este mundo. Ocurre igual con la monarquía o con la política en general. Cuando el poder es parcial o siendo fuerte se marchita, las ganas de vivir se difuminan. Sólo el poder absoluto engendrado por la fuerza, ya sea de las armas ya de las urnas, insufla valor para continuar disfrutando de los desdichas de este mundo.

 

En el Barroco del Veintiuno, el deseo de la muerte ajena parece aliviar las carencias de la vida propia. Cortadillos y rinconetes se agrupan en los aledaños del festín fúnebre y del gobierno sin crédito.  Quevedo nos ofrece una descripción maravillosa de los buscones de época. El nuevo buscón se llama Jair. Este pícaro aprovecha los últimos regueros de la sangre del moribundo español. Buitre que se alimenta de la carroña, Jair desea la muerte horrible de los mejores. Es su ruindad su fuente de ingresos. Si los miembros de la roja abren rayas de luz en el cementerio reinante, el personaje triste que representa a la Cataluña enferma se regocija ante la posible desgracia. Habráse visto personaje maléfico.

 

El síndrome de España se reedita en el corredor de la muerte que nos lleva a la silla eléctrica. Nos movemos a medio camino entre la apatía y la desgana. Lanzamos frases de tolerancia que mortifican a quienes aplicamos a la igualdad el motor del esfuerzo. Reaccionamos tarde y mal. Mientras, la ignorancia se encarama a lo alto y la estupidez usurpa el rango de la inteligencia decidida.

 

El Parnaso renacentista quedó lejos. El Garcilaso que nos proponía el carpe diem se ha arrancado los cabellos y se ha lanzado en los brazos del Lope que se complace en subrayar la inutilidad de lo terreno y en destacar la belleza de la calavera. Jair, Jair Domínguez, convoca a la muerte para que lo mejor de nuestra sociedad se desvanezca en el aire ardiente de un avión accidentado.

 

Nos quitan los sueños y nos regalan pesadillas. Pese a estar despiertos, aceptamos el cofre. Acaso los buscones seamos los buscados.

 

Un saludo.

RESOL

Que no es Repsol. Resol. Nada de petrolera. Naturaleza. Reverberación del sol. Reflejo de la luz sobre una superficie bruñida, lustrosa y brillante. Como el metal que se calienta hasta la incandescencia. El que no haya padecido el calor morboso de Huelva en las horas altas del verano, no sabe lo que es el resol. El lorenzo de Huelva es extremo como la ciudad. Se hincha de humedad y se te mete por los huesos provocándote mares de sudor.

 

Se entiende que la gente inunde las espaciosas y frescas salas del cortinglés. De compras o de paseo. Las calles del centro, desiertas. Por descubiertas. Por no entoldadas. La asociación de comerciantes, la foe y la cámara de comercio, enfangadas en su perpetua mirada al ombligo particular. En esta época de necesidad, menos ingenio. Así nos va. Qué tipo de burguesía tenemos en Huelva. Prefieren la subvención antes que dar curso a la creatividad. El negocio viene de lo público en vez de proceder del público. El matiz es elocuente. A estas organizaciones pseudoempresariales les pasa lo mismo que a los falsos sindicatos. Viven del pesebre. Con los ingresos de las compras y las cuotas de los afiliados,  ni para pipas.

 

Cómo es posible que las calles del centro de Huelva estén asociadas. Para grupos como éstos, mejor, y más barato, la iniciativa individualizada. Todos, señoras y señores. La gran superficie comercial de la ciudad se halla al aire libre. Pero no al raso. El centro puede ser un emporio y un motor de desarrollo de la ciudad. Pues no. Un lugar de tránsito que se recorre a la mayor celeridad para protegerse de los dardos venenosos de la cruel solanera. Las calles peatonales se quedan vacías. Como un domingo infernal de agosto a las doce de la mañana. Ni un alma, no sea que se la lleve el diablo rojo.

 

Hay ciudades que pertrechan sus líneas de ingreso económico, que acorazan sus líneas de defensa patrimonial y que blindan sus torres albarranas. Defienden el turismo y dotan la actividad industrial privándola de humos y poluciones. Esas ciudades no son Huelva. Entre ellas no se encuentra la nuestra. Los llantos de los comerciantes y de las administraciones suenan a murmullo del río popular que se queja monótono hasta que, avivado por lluvias copiosas, termina por recuperar el espacio del que fue despojado.

 

En Huelva nos escandalizamos por cualquier alboroto callejero.  Sin embargo, mostramos nuestro pasotismo irredento cuando de emprender se trata. Que emprendan los sevillanos. Total. Si las calles del centro no tienen toldos, no pasa nada. Los directivos de su asociación siguen viviendo a cuerpo de mercader veneciano. Lo peor es que no tenemos un Shakespeare que novele la realidad.

 

Si por mí fuera, colocaría a todos bajo la gerencia del leroymerlín, del Carrefour o del ikea. Veríamos cómo la cosa cambiaba. Radicalmente.

 

Un saludo.

SAN DILLO

 

 Por no mentarlo,  recurro al juego de nombres. En vez de nombrar al alcalde de Marinaleda, prefiero apocopar su patronímico y su apellido. Este señor se empeña en mostrar –ya que lo de demostrar se halla fuera de su alcance intelectual- que la izquierda es, primero, atavío, segundo, exabruptos y por último, zafiedad.

 

Y no es eso. No es eso. La izquierda es mucho más que formas arcaizantes, fórmulas vulgares y expresiones malsonantes. San Dillo ha mandado a la Europa de los mercaderes a un lugar impropio de las mujeres, de las madres y de las mismísima odaliscas. El hombre cree que su frase crea opinión y, en realidad, ahonda en desprestigio de la clase política en general y de su partido en particular. Allá él.

 

A falta de rigor, San Dillo se amarra al populismo más demagógico. Asalta fincas. Revienta supermercados. Atontabancos. Flaco favor hace a la ciudadanía con estas performances del más sucio estilo.

 

Mostrar la poblada barba, lucir el pañuelo pseudopalestino, esgrimir términos baratos y cobrar sueldos elevados no le hacen más popular. Lo único que logra es perder la autoridad mínima que en otro tiempo podía reportarle votos.


Ahora, que si él persiste en mandar a Europa a ese sitio íntimo de las mujeres, servidor ya lamenta su actitud. Que las señoras manifiesten su repulsa. La expresión, además de sexista y machista, es repugnante. Allá él. En todo caso, mis respetos hacia su augusta mamá.

 

Un saludo.

AMAMANTAR POR DECRETO

 
 
La Venezuela de Chaves y de Maduro se muere. Las dictaduras son funestas en cualquier época. Ahora se pretende que las madres den de mamar a sus hijos. Menos biberón y más teta. Las papillas y las leches de farmacia, prohibidas. Amor, mucho amor, reclaman los padres de la patria a las madres de la matria. La teta es el vínculo sacrosanto para ello. Por lo menos hasta los dos años, los niños tendrán que agarrarse al pezón materno.
 
En cierta parte, la boutade forma parte del circo de la política en el país de Bolívar. Los niños arrebatarán la energía de la madre del mismo modo que los políticos dejan vacía la teta del Estado. El qué se esconde tras esta decisión autoritaria es la madre del cordero. Dinero. Recursos. Carestía de vida. Crisis. Si se importan productos lácteos y fórmulas de alimentación infantil, de dónde van a sacar dinero para los lujos de los gobernantes. Nada, a mamar. Y el que no mame en la cantidad que se le requiera, será un mamón sancionado.
 
 Con razón dicen los venezolanos que están mamados en vez de agotados. Y que están mamando cuando no tienen ni un euro. En un futuro próximo, las mujeres de aquel país van a estar mamadas. Su esfuerzo extenuante las va a dejar sin aliento. Los niños llorarán en pos de la mama de la madre. Las madres llorarán por el esfuerzo. A poco que no tomen precauciones conceptivas, sus lágrimas llegarán al mar.
 
Pobres mujeres. No tienen bastante con la violencia física. Ahora tendrán que someterse a la presión institucional. Si esto de Venezuela es democracia, ya me dirán qué es lo de Cuba o lo de China. Benditas venezolanas que parirán con el sudor de su frente y darán de mamar con el dolor de sus senos.
 
Un saludo.

REFRENDAR

 

                 La izquierda, ociosa, impotente, aburrida de sí misma, inoperante y destructora, ha cogido la petera de la monarquía. Los dirigentes de la Unida o de la Plural se agarran a un botón para cargarse el traje. Si encima el rey les facilita el adminículo con sus errores garrafales, pues se la ponen a huevo.

 

                A falta de propuestas más interesantes, ahora quieren un referéndum sobre la Corona. Lo cual lleva consigo una modificación sustancial de la forma del Estado español. Y, por añadidura, mandar la Constitución del consenso al contenedor de la basura. En consecuencia, propiciar el escenario revuelto en el que la crisis política acentúe el caos social y económico provocado, en buena medida, por esa izquierda megalómana e incendiaria. Saben que jugando con fuego, se va a quemar la democracia. Ahí radica su interés oculto. Qué democracia ni qué limones, se cabrean. Lo que hay que implantar es una república bolivariana chavista en el que el Maduro de turno nos hable de los pajaritos enjaulados.

 

                Qué peligro. El derecho a decidir que defienden en Cataluña no es aplicable en Andalucía. En cualquier caso, lo niegan a todos los españoles. Si los ciudadanos de Aracena esgrimen su derecho a ser incluidos en la provincia de Sevilla, pues nada, se atiende su petición y adiós muy buenas. El resto de los onubenses, a callar. Y por este conducto, podemos alcanzar los más escarpados precipicios de la desestabilización.

 

                Por la senda de estos filántropos de plástico contaminante, el referéndum podría proyectarse también a otras instituciones. Por ejemplo, las diputaciones, el Senado, el Consejo de Estado, la Cámara de Cuentas, los parlamentos autonómicos, las competencias regionales, el Real Madrid o el Recreativo. Lo que quieran. Derecho a decidir del pueblo. Hasta que, usurpado el poder por el golpe demagógico, manden los derechos y las libertades del pueblo donde Cuba o Corea del Norte.

 

                En ese caso, el referéndum es utilizado para refrendar su maniobra antidemocrática. Esto es, para corroborar la bondad de la dictadura implantada por la idiotez de los débiles, de los pusilánimes, de los crédulos y de los conformistas, a quienes da igual el atún que el betún.

 

Ojo con los referenda auspiciados por esta izquierda de hojalata. Pinchan, hieren, sangran e infectan.

 

Un saludo.

QUE SI QUIERES CRISTAL, AHUMADO.

 

 Se lee en los evangelios. Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el reino de los cielos. Proyectado a nuestros días. Antes ladrones que pobres. Es preferible un buen cristal tintado a una imagen  sucia. Un político transparente es un imposible metafísico. Los gobernantes no condenan sus vicios. Se limitan a censurar los ajenos. Las personas apegadas al dinero sólo se satisfacen apropiándose de las riquezas del pueblo.

 

El Parlamento de Andalucía se está convirtiendo en un antro. Qué digo. Es un antro. De cinco antifaces. La confabulación de Psoe e Iu constituye un estigma para la ideología de izquierdas. Si acordaron por su cuenta subir las dietas del presidente y de algunos parlam(i)entarios, dónde está el documento escrito en que se soporta el pacto. No está. O no es. No aparece. Se oculta. Toneladas de cemento taparán para siempre la codicia de los dizque defensores del pueblo más desvalido.

 

Dónde está, señor Gracia, el acta. Para qué se llena la boca de transparencia si su lengua expele suciedades. Dónde su sentido de la democracia si oscurece las libertades. Dónde el acceso a la información pública.

 

El Parlamento andaluz es un genuino ejemplo de que se parla y se miente. Se miente más que se parla. En cualquier caso, se ahúma. Nos ahúman. Sucios. Tóxicos.

 

Un saludo.

12.000 PARA UGT.

Doce mil euros. Dos millones de pesetas. La Diputación de Caraballo, como la de Petronila. Un cachondeo. Las subvenciones, a los amigotes y a los afines. Por decreto. Para que los sindicalistas de la casa común celebren su congresito provincial. Qué parados ni qué leches. Qué crisis ni qué narices. Qué gobierno ni qué moño. Pura miseria gobernante. Estos políticos del Psoe son una mesa de camilla de corruptos.

 

Uno que no cree en Dios, va a terminar por alcanzar la fe. En manos de esta tropa de indecentes que rigen la Junta de Andalucía y la Diputación  de Huelva, si Dios no ampara a los huelvanos, ya se hubiera liado la mundial. Tenemos todas las legitimidades para provocar un asalto institucional. Comparados con los indignados de la Puerta del Sol, la gente de esta ciudad es la mansedumbre encarnada. Frente a los miles de parados y de recortados, a pesar de los despedidos, con desprecio absoluto hacia los desahuciados, don Caraballo se erige en padrino protector de un sindicato de puentes y espinosas.

 

Si ha entregado la mandanga, mal. Si está aprobada y todavía no se ha hecho efectiva, igual. Cómo se puede mirar a la cara un político que golfea de esta manera callandona, opaca e ilegal. Dónde está su ética. Dónde la gallardía del hombre. Dónde el obrerismo del sindicato de clase sin prestigio. Dónde la limpieza del socio Rufo.

 

La canallada de la subvención no radica en la falta de transparencia. Es imposible porque en vez de cristales, se levantan muros de hormigón. El ocultismo de esta actuación revela hasta qué punto las prácticas de los Correa, de los Bárcenas, de los Pujol y de los EREs constituyen moneda de cambio entre los más corruptos de los corruptos. Todo lo que digan para justificarse, se convertirá en acusación.

 

Y vuelvo a lo mismo. Ante el Fiscal. La denuncia, también en el Ministerio Público. Si no la Administración, que sea la Justicia. Menos palabras y más acciones.

 

Un saludo.

LA CONJUNCIÓN PLANETARIA ERA UN METEORITITO

 

 La gran pelotillera que fue la olvidable Leire Pajín no se va a comer sus palabras. No porque acertara con su estúpida frase de conjunción planetaria. No. Porque para tragarse las tonterías, hay que tener un poco  de raciocinio. Tampoco se la va a obligar, no sea que se indigeste. No obstante, conviene recordarle el alcance de la memez.

 

La señora exministra hizo unas declaraciones, allá por el verano de 2009, acerca del acontecimiento histórico de este planeta que sería la coincidencia en el tiempo de dos líderes progresistas: Obama y Zapatero. El progreso del primero consiste en espiar a todo ciudadano del mundo, no sea que tras su figura se esconda un islamista. El progreso del segundo mantiene el avance del cangrejo: ha dejado la economía española en tal estado de retraso, que vamos a tardar años en retornar a la posición de salida. Menudos planetas. Ni siquiera meteoroides. Minúsculos meteoritos que chocan con la tierra firme y destrozan lo habido y por haber. La señora Pajín nunca bebió de las profecías de Nostradamus. Como mucho, se emborrachó con los libelos del partido.

 

Y si de aquí nos saltamos a la Alianza de Civilizaciones, entonces, ni planeta ni asteroide ni meteoro. Un engendro negro. Lo que faltaba a ZP era la compañía de Erdogan, el turco. Entre los tres, una mesa coja. Más que alianza, un connubio rato. O una abrazadera podrida. Una fuente diplomática seca. Un anillo sin compromiso. Eso sí, en cuanto a la civilización, un modelo de violencia ciega. Un estadio cultural impropio de sociedades avanzadas por el nivel de su ciencia, su arte, sus ideas o sus costumbres.

 

 La plaza de Taksim, en el centro de Estambul, reedita la de Tiannamen en Pekín o la mexicana de Tlatelolco o la de Tahrir en Egipto. Escenarios de brutalidades y de matanzas. Palestras de dictadores.

 

Obama, Zapatero y Erdogan. Tres pedruscos voladores que han chocado con la realidad de las libertades y de la prosperidad. A partir de ellos, todos seremos más iguales. Sobre todo, los parados, los pobres y los muertos. La conjunción planetaria era una imbecilidad. Lo que no significa que la autora de la misma fuera una imbécil. Simplemente, una lameculos, aduladora o tiralevitas.

 

Un saludo.