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Francisco Velasco. Abogado e historiador

POLÍTICOS Y ORTOGRAFÍA

 

 Me remiten un correo electrónico en el que reproducen el “tuit” de un diputado nacional. Ahorraré a los lectores el nombre del congresista y el de su partido político. Si quieren indagar, entren en “google” y sacien su curiosidad. Lo importante en este caso es el contenido. Resulta que el parlamentario en cuestión lamentaba en “Twitter” la gestión de la educación en la Región de Murcia. En su mensaje se leía textualmente: "Haber si después de 18 años se enteran en el Gobierno de Murcia: no es ni el cemento ni las grandes obras es la educación!!". Su mensaje aludía al informe PISA y al desastroso lugar que ocupaba la región.

 

Los hay críticos y los hay estúpidos. Uno puede reprochar a otro una actitud, una indumentaria, un proceder o un acto. Nada que objetar. Sin embargo, si el reproche lo realiza el experto en la materia desdeñada, mejor que se cerciore antes del fundamento de su acusación. Por simple salvaguarda de su necedad públicamente automanifestada. Que no es “haber si…”, señor diputado. Que se escribe: “ A ver si…”. Y preste atención este padre de la patria a los signos de puntuación como las comas y los puntos. Dicho lo cual, reconozca la metedura de pinrel en trasero propio y no atribuya al teclado o a las prisas su singular impericia. Reconozca el error y calle. Cualquier excusa contribuye a acrecentar la dimensión de su ignorancia.

 

Tiempo atrás leía un artículo en un periódico de difusión nacional en el que su autora ensayaba con brevedad sobre la importancia de una correcta ortografía. Y añadía un apéndice a su bien escrito comentario: “el que escriba HABRIR no debería graduarse”. Una medida demasiado drástica si no ha sido tipificada a priori y no se ha materializado con anterioridad en una enseñanza de base. Pero bueno, es cuestión de mentalidad y no persigo imponer criterios.

 

Sin ánimo de sentar cátedra y, por supuesto, sin voluntad de enaltecer la ortografía como sustancial paradigma de la lengua, me permito defenderla en sus aspectos formales y en sus modos fundamentales. Una ortografía impecable presenta a un sujeto digno de confianza porque abre la puerta a una amplia capacidad de comunicación y al desempeño de habilidades diarias. Es bien simple en nuestros días. Si se desconoce las reglas ortográficas, basta acudir al software más instrumental para salir de dudas.

 

Todo es cosa de transmitir mensajes con precisión y claridad. A la vez, se denota conocimiento y elevado nivel de cultura general. Además, combate la ambigüedad de las palabras homófonas. Causaría sensación el que el parlamentario imputador/autoimputado, miembro de la Comisión de Hacienda, reflejara en sus cuentas que la adquisición de un ordenador ha costado 1.234 euros + IBA.

 

Qué gracia, María Engracia. Antes de alegrarnos de los males de otros, hemos de asegurarnos de que esos defectos no nos emborronan nuestra camisa blanca. Por aquello del pinrel.

 

Un saludo.

COINCIDENCIAS, NO. O SÍ.

 

 

Con la que liaron con el borrado de los dos ordenadores de Bárcenas. Ordenadores que, en términos de propiedad, pertenecían aL partido, que no al extesorero. A sabiendas de la diferencia entre propiedad, uso y posesión, no dudaron en poner a parir a la cúpula de Rajoy. La historia suele castigar a los violadores de la verdad con la desdicha propia de sus acusaciones injustas. La izquierda que clamaba contra la mafia de Gürtel se mete la lengua entre los dientes aun a riesgo de tragársela.

 

El señor Ferrer, que ejerce como responsable de (des)organización de UGT Andalucía, ha comparecido, bien contrito, ante los medios para declarar que, a lo largo de un semestre, alguien, algún vampiro de la casa, se ha chupado la sangre escrita de cientos y cientos de archivos. Por lo pronto, no sea que la situación revierta en su contra, han decidido posponer la denuncia a momento más conveniente. Sobre la marcha, va a ser que no. Aunque la gente crea lo contrario, el mandatario ugetista se ha apresurado a advertir –excusatio non petita,…- que esta eliminación física, tal vez ni siquiera un erróneo formateado, no se ha producido con la intención de tapar vergüenzas ni de obstaculizar la investigación. Por favor.

 

En la estrategia de distracción, Ferrer ha aludido a la realización de un imprescindible ERE que pondrá en la puñetera calle a un montón de trabajadores del sindicato –los infelices que no están liberados- por culpa de la animadversión del Gobierno hacia esa entidad defensora de los derechos de los obreros y beneficiaria de los óbolos a los parados. Y qué pueden hacer ellos, austeros representantes del psoecialismo patrio, sino aplicar la reforma laboral fascista a que les ha conducido Fátima. Su gran respeto hacia las leyes les obliga a obedecer lo de los 20 días de los empresarios explotadores en vez de rechazar la limosna e indemnizar con los 45 días que ellos mismos defendían a mazo y linotipia.

 

Los sujetos son listos y clarividentes. No sólo rechazan la existencia de posibles delitos. Van más allá. Ni admiten las irregularidades. Es que Méndez se ha enterado del torbellino por la prensa. El “probe” Cándido dice que cómo va a dimitir si él no era la mujer de Fernández Sevilla. Madera quemada en la chimenea de la dignidad. Gato escaldado en el lodo derechista que huye de las aguas limpias del estanque de la izquierda ladrona. Qué leches se va a regenerar esta España nuestra si los encargados del área de la asepsia ensucian cuanto tocan.

 

Va a resultar que los reyes magos eran los ordenadores.

 

Un saludo.

RESPUESTA AL SEPARATISMO

 

 A la vista de su imagen, no puedo sustraerme a la contemplación del jesuita surgido de la imaginación de Blasco Ibáñez. La araña negra. Sin embargo, es cuando me adentro en la lectura de sus declaraciones, que descubro la personalidad del clérigo. Me refiero a Rubalcaba.

 

El hombre no es ajeno a su ruina política. Conoce bien su posición en el partido. Contestatarios surgen por todas partes. Aunque no inmune a las críticas, sí es alérgico a la indiferencia. Echen pestes de su política. Es la constatación de su pálpito. Mientras el corazón aguante, la droga del poder prolonga la vida a costa de su calidad. Ha tejido una trama de tal envergadura que las hilachas se desprenden por el propio peso y los insectos, otrora atrapados en su maléfica red, escapan algo maltrechos pero vivitos y coleando. Y con ganas de revancha.

 

Don Alfredo urde con la celeridad con que Penélope destejía. Con nocturnidad y alevosía. Una voz meliflua suele acompaña sus dicterios. Trata de camuflarse pero la fuerza le abandona. Al tiempo, sus presas evitan caer en el engaño. Su penúltima beso a la majadería es el de reformar la Constitución como respuesta al separatismo. Recuerdo a un pedagogo psoecialista, sin más ideología que la búsqueda desesperada de la deserción de la tiza, que aseguraba que o la LOGSE o el caos. Todo el problema de la educación española se reducía a esa disyuntiva, incapaz el Pestalozzi de bolsillo de abstraerse de sus intereses personales, de visionar la identidad entre la citada ley y la debacle de su aplicación y, especialmente, de entender que los mosquitos no se eliminan a cañonazos.

 

Pérez Rubalcaba pertenece a ese grupo de necios listos que levantan un escenario teatral en un vertedero de escombros. Como su partido se dice federal, propugna una España a la hechura de su organización. Como el PSC anda cabreado por tragarse el bocado del derecho a decidir, el físico pretende hacerle la corte a la damisela desdentada. Como carece de versatilidad intelectual, recurre a la ambigüedad dialéctica de separatistas y separadores. Como no tiene agallas para promover la marca Psoe en Cataluña, divierte al personal con bufonadas chistosas.

 

Admiren la solidez del pensamiento lógico del Rubalcaba de la España negra. Basta con que se reforme la Carta Magna para que el cordero Junqueras, el manso Pujol o el Gandhi de vía estrecha que ocupa la Generalitat, entren por el camino de las cataratas del Niágara y se lancen al vacío de la cascada. La gran cascada de Rubalcaba.

 

Una reflexión aguda la del vice de ZP. De tal colchón, semejante condición. Sépanlo y asimílenlo. Rubalcaba es al bien como la araña negra a la limpidez y a la inocencia.

 

Un saludo.

ROYAL NAVY

 

Reino Unido nació así, se desarrolló de esta manera y no va a cambiar. Se pasan de chulos y alardean de convertir a piratas en “sires”. Listos como el hambre, con vista de lince y arrojo de ninja. Siempre dieron muestras de tenerlos bien puestos y aprovecharon al máximo las cobardías, carencias o pusilanimidades de sus adversarios. Al mérito propio sumaban las ausencias ajenas. De ahí su puntero papel a lo largo de la historia.

 

Los roces de la eterna gran potencia mundial con España, arrancan de muy lejos. Hoy día, Gibraltar es el recuerdo de nuestros infelices desencuentros con la patria de Nelson. Los británicos siguen apostando fuertes. Se benefician a conciencia del mutilado patriotismo hispano, preso de las redes de ideologías baratas. Los conciudadanos, que no súbditos, de la Reina, con mayúsculas, hacen gala de su fuerza como nación con independencia de su militancia en derechas, izquierdas, nacionalismos ultraicos o banderas de hooligans. A la hora de remar, Cambridge y Oxford no se enfrentan entre ellas, sino que multiplican sus energías en pro del Estado. Igualico, igualico que en España.

 

La Cámara de los Comunes ha lanzado un grito unánime. Que intervengan más efectivos de la Marina. Buques de guerra a España para defender al Gibraltar hostigado por tres patrullas de la Guardia Civil, unos cuantos pescadores de bajura de La Línea y un par de cuadrillas ecologistas. Ante tan imponente ejército español, un submarino nuclear y varios destructores de la Navy.

 

Como carecen de razón, abusan de la fuerza. Lo propio de los matones de taberna que escarnecen los derechos de los clientes tranquilos o sumisos. Sin embargo, maquillan la imagen de espadón con la toga de los jueces de la ley. Que Franco pervive en el recuerdo de la mayoría silenciosa, dicen, a falta de recurrir a la figura de Felipe II. Que España aprieta la soga para asfixiar a la pequeña colonia. Que el peñón es un santuario de libertades y de prosperidad económica donde el blanqueo está erradicado y las empresas allí residentes sn ejemplos de progreso social. Que el Gobierno de Rajoy está incumpliendo las leyes de la Unión Europea, lo que no ocurría con el fair play de Zapatero, ese hombre del dilema. O que los españoles deberían recordar los efectos en Argentina de la guerra de Las Malvinas.  Pues no son nadie.

 

Mientras esto ocurre, resta por comprobar la perseverancia española en los controles fronterizos y la defensa de nuestras aguas territoriales. De seguir por este conducto, si no existe intención de poner los bemoles de la entereza encima de la mesa, vayamos preparando la anexión, por referéndum –ya saben lo del derecho a decidir-, de las localidades limítrofes y, si me apuran, de las no tan próximas.

 

Este partido lo vamos a perder. Hombre, está bien que me golpees, pero con menos violencia. Por eso.

 

Un saludo.

EL CASO DE LOS MALETONES

 

 Se tira del hilo y se llega al ovillo. El desenredo es misión complicada. Como adentrarse en la jungla descalzo, a pecho descubierto y sin machete. Alcanzar el núcleo del mal exige tiempo, mucho tiempo. Y dosis de paciencia.


El caso de los maletines asiáticos es la penúltima hebra. Tras los maletines de los Ollero, aparecen los maletones orientales. Apariencia de trabajos españoles en contratos de infraempleos asiáticos. Los autores de la estafa no son empresarios sin escrúpulos al uso. Nada de eso. Altos cargos de la UGT, el sindicato hermano del PSOE. El eje Zapatero-Pastrana se alinea con la conexión Rubalcaba-Fernández. En el centro de la trama, el sempiterno Méndez.


A los escándalos precedentes se agrega el de los maletones para uso sindical. Total, más de dieciséis millones de pesetas pagados por la Junta de Andalucía para solaz del sindicato amigo. Pero qué clase de supervisor tiene el gobierno andaluz si al latrocinio del fondo de reptiles se une el juego de la gallinita ciega de las subvenciones. Pero quién defiende a los desempleados y dónde termina el cachondeo de los cursitos de formación. Cómo es posible que un sindicato pueda multiplicar por nueve su patrimonio en apenas quince años.


Y mientras tanto, la fiscalía, qué. A verlas pasar o está investigando. A un ciudadano sencillo o a una empresita legal ya le estarían buscando los pies para cortar su carrera. A UGT, no. ¿Y Susana? ¿En qué rincón de su alma se quedó el ansia regeneracionista? La dimisión de Fernández no puede ser el punto y final. Recuerden lo del perro y la rabia. El control de ésta no se produce cuando muere el can. El origen. Hay que llegar a la fuente de la rabia. En caso contrario, puaf.


Qué vergüenza. Qué asco. Qué impotencia. Qué futuro.

 

Un saludo.

QUÉ DISGUSTO

 

 Tomás Gómez deja su puesto en el Senado. Lamentable noticia donde las haya. La segunda Cámara del Parlamento ya no será lo que fue. Sencillamente continuará como es. Después del abandono del prócer madrileño, la democracia ha perdido la clave de su bóveda. Sin ella, el edificio se derrumbará.

 

El actual secretario general del PSOE de Madrid, ayer alcalde de Parla, ha comunicado oficialmente su intención de renunciar a su escaño a causa del nombramiento de Martínez Tristán como miembro del Consejo General del Poder Judicial. El prohombre ya había avisado a Rubalcaba. Y el que avisa no es traidor. Don Tomás no puede soportar que el todavía presidente de la Sala Contencioso-Administrativa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, forme parte del Tercer Poder.  Es que se le revuelven las tripas. Máxime cuando  su partido ha pactado con la derecha su inclusión. Según el fantástico político, Tristán no es "neutral" ya que juega un papel "clave" para que se complete "la privatización de la sanidad madrileña".

 

Privatizar, dice. Y digo yo: qué privatizó él en Parla mientras fue regidor de esa localidad. Según Izquierda Unida, Gómez se cepilló lo público en beneficio de lo particular. Desde el servicio de recogida de basuras a los centros de mayores, y desde la escuela municipal de música a la empresa de control de la plaga de palomas. La demagogia de Tomás es antológica. O acaso duda de la voluntad de su socio de izquierda de remunicipalizar lo que una vez fue servicio público.

 

Si Tomás cumple su palabra y entrega su acta de senador, que lo haga por un sentido innato de soberbia. Por despecho y rabia. Sin embargo, por la excusa de la “coherencia con sus principios y valores", no. En modo alguno. Si su principio es la ausencia de privatización y su valor pasa por la defensa de lo público, Parla se convierte en el espejo de su estupidez como dirigente y en luminaria de una forma inadmisible de hacer política.

 

Cada uno se ahorca como quiere. Este señor ha perdido la poca credibilidad que poseía. A falta de comprobar si se desprende de sus atributos senatoriales, podremos constatar en el futuro que el papel del Senado sigue tan rutinario e irrelevante como hasta la fecha. Con lo cual, el disgusto del pueblo por el autodestierro del genial gobernante merecerá el último párrafo de la página de anuncios por palabras del digital de un diario de Minnesota.

 

Qué disgusto.

 

Un saludo.

EL CASTELLONENSE FABRA

 

 Ni en Doña Manolita ni en Sort. Para comprar lotería, donde la adquiera Carlos Fabra. Qué fortuna la de este hombre. Sorteo en el que juega, premio que te crió. El tipo se ha forrado, dice, a base de décimos y de billetes. Me da que más que de billetes.

 

Lo que no me creo es lo de la fuente. Por mucha ventura que asista al expresidente de la Diputación de Castellón, el descreimiento sobre el origen de su patrimonio es absoluto. No me atrevo a decir que este político se haya beneficiado de su posición institucional para lucrarse. Ni se me ocurre atribuirle delitos de cohecho o de tráfico de influencias porque aunque todo parece indicar que las aguas discurren por esos cauces, carezco de la menor prueba al respecto. No obstante, mi pensamiento se atasca en esos institutos delictivos y no dejo de reconocer que la loca de la casa juega malas pasadas que la lengua, o la pluma, han de contener por aquello de no calumniar.

 

Entonces, de dónde puñetas ha nacido el notable incremento patrimonial que se atribuye a este gran hacedor de la política pepera. Más de tres lustros al frente de la Diputación constituyen un super plus de poder y de prevalimiento. Cuántos entre los de su categoría política podrían haber conseguido un aeropuerto, desierto por  inútil, para su provincia. Estas dudas y aquellas sospechas se concretaron en un proceso judicial que se ha prolongado casi una década. Al cabo, la sentencia ha sido condenatoria. Condenatoria, ojo, por delitos fiscales. Una bagatela.

 

Pero bueno, ahí tienen al castellonense Fabra. La justicia le ha clavado un alfiler. El pinchazo de dolor ha sido mínimo para algunos que esperaban el estoconazo del tribunal para que después la clase mediática aplicase el verduguillo. En cualquier caso, lo de Fabra huele mal. Pero que muy mal. Singularmente, como los caudales de Bárcenas. Las declaraciones de amor/amistad de Rajoy le están saliendo caras. Si todos sus vaticinios son iguales, vamos listos. Imagino que se habrá comido con papas aquello de que Fabra es un ciudadano ejemplar. Podrá ser absuelto, pero de modelo, nada de nada.

 

Qué cosas. Qué casos. Cualquier parecido con la realidad no es, necesariamente, pura coincidencia.

 

Un saludo.

YA MISMO

“Aquí no paga nadie”. Darío Fo titulaba así una de sus obras. En la Roma de alcalde comunista de los años setenta y ochenta del pasado siglo, los autobuses resultaban gratuitos para los usuarios. Una salida magnífica para los pobres. Una bicoca exquisita para los pícaros. Ni los turistas abonaban el billete. De vez en cuando los carabinieri realizaban una inspección rutinaria e imponían alguna sanción administrativa a los listos. Poca cosa.

 

En España nadie dimite. Políticos y sindicalistas, menos. Escribía Lenin que en toda revolución la cuestión del poder con mayúsculas es fundamental. Una vez conquistado el mismo, comenzaba la guerra contra la burguesía. La victoria daría alas a ese poder y lo convertiría en invencible. Para ello, era preciso conjugar el verbo resistir. En un doble camino. Soportar las ofensivas del enemigo y romper las murallas de los adversarios. Y todo pasaba por la dictadura del proletariado. El amigo Ulianov acertó de pleno en la estrategia. Incluso me atrevo a afirmar que su tesis pasaba por hacer creer que el proletariado regiría los destinos de sus dirigentes.

 

A raíz del conocimiento y difusión de las mil y una cacicadas perpetradas por mandos de los sindicatos verticalizados actuales, léase sobre todo UGT y CC.OO., toma cuerpo el pensamiento leninista. Cándido Méndez ha instado a sus colegas andaluces a asumir responsabilidades sobre facturas falsas y otras estafas. De ahí su amor a lo público y su desprecio a lo privado. En el primer bolso guardan las falsificaciones, las explotaciones de obreros, el desfalco de los caudales y unas cuantas bombas activadas contra el código penal y ético. En el “bachiller” privado, tienen muy difícil descorrer la cremallera.

 

Méndez, que debiera dimitir, se aferra, sin embargo, al cargo con idéntica ansiedad con que el condenado a la horca clava sus ojos en la soga. Saca a relucir los vicios barcenistas para culpar a la derecha de las fechorías de la izquierda. Un primer paso de resistencia, cumplido. La segunda medida es la de proclamar la honorabilidad del sindicato y la entrega desinteresada de sus responsables a la causa obrera. Esta nota queda reflejada en la corporación mediática afín. Por último, después de negar la influencia del sol y del agua en la fotosíntesis, procede rearmar a las bases para que la amenaza de guerra social “acongoje” al gobierno de turno.

 

Resistir es vencer. Dimitir es morir. Salvo algún suicida desconocido, causar la muerte propia no está escrito en el cuaderno de bitácora de ningún lobo de mar del sindicalismo. Entrevistado en televisión por Ana Pastor, nada sospechosa de sus inquietudes ideológicas, el señor Cándido ha manifestado que, en su fuero interno, sí ha barajado el escenario de la dimisión. Lo que pasa es que el chaleco antibalas que gasta, evita que los disparos externos alcancen su epidermis y, por supuesto, que los pequeñitos escrúpulos morales internos asomen al exterior. En España, los únicos golfos son los de la derecha. Los de la izquierda de gorra, ni realizan actos terroristas ni sucumben a la corrupción ni falsean facturas… “ni ná”. Se limitan a resistir. Porque, repito, resistir es vencer.

 

Dimitir, ya mismo.

 

Un saludo.

CONSTRUIR SOBRE MENTIRAS

 

 Decía Bismarck que nunca se miente más que en el transcurso de una guerra, después de una jornada de caza y antes de las elecciones. A uno le consta la certeza sociológica de estos engaños. Sin embargo, a la luz de las experiencias actuales en España y dada mi aversión por la caza, me quedo por el embuste previo a los comicios.

 

Rajoy, que vendió carne fresca y pescado sin congelar antes de abrazar el poder, nos regaló una sarta de embustes que, a día de la fecha, le siguen pasando factura. A lo largo de su carrera política, Mariano ha mostrado su alma desconfiada allá donde le tocó jugar su papel ministerial. Es la falta de fe del registrador que, sin embargo, como el notario, hace de esa virtud su principio profesional. Ya se sabe lo que ocurre con el cuchillo de la casa del herrero. El señor Rajoy no las tenía todas consigo y las urnas le provocaban un temor enfermizo. Ni siquiera se detuvo a calibrar la pésima repercusión de las hazañas de ZP en los ciudadanos. Como si fuéramos tontos. Sin necesidad de un solo mitin, el PP hubiera ganado de calle las elecciones. Cualquier cosa con tal de apear del gobierno a la calamidad viviente anterior.

 

La desconfianza es hermana del embuste. Aumenta éste y se incrementa aquella. Es preferible la apariencia que la esencia, parecer que ser. Y claro, entonces la corrupción adquiere carta de naturaleza porque no sólo se destripa la verdad con la palabra sino que se la pisotea con el silencio. Cuando escucho a un colega sobre la necesidad de vacunarse contra la mentira, me pongo en guardia. La mentira es una enfermedad que no se combate con penicilina ni con antibióticos. Es más, no existe medicina alguna contra ella. El único remedio contra este mal de todos los siglos de la humanidad se receta en pergamino de transparencia y sus efectos se miden en destituciones, condenas, destierros y férreas voluntades de impedir la continuidad de la pandemia.

 

El político que promete lo que sabe no ha de cumplir, levanta trolas con la intención del beneficio económico o de la influencia social o del poder avariento o de la búsqueda del placer o la pretensión de la exaltación propia o de la biblia en pasta sin que le frene el escrúpulo ni se detenga por la humillación de los demás. A saber qué malos pensamientos llevaron a Rajoy a prometernos su nirvana y dejarnos, por el contrario, su calvario personal y sus demonios familiares. Pero lo cierto es que estamos padeciendo la travesía del desierto más temido. No ya por las carencias. Por las esperanzas fallidas, por las ilusiones truncadas, por la verdad fugitiva.

 

Nunca los medios justificaron el fin. Rajoy no podrá hacernos creer que en su gobierno crecen rosas porque sus plantas son cardos borriqueros. Muchos votaremos su propuesta. Muchos que, como servidor, rendirán su voluntad soberana a la necesidad de impedir que el peor sustituya al muy malo.

 

Un saludo.

RESPIREMOS TRANQUILOS

 

 Susana Díaz ha sido designada, a la búlgara, nueva mandamás del Psoe andaluz. A ver quién tiene bemoles de oponerse públicamente a la señora.

 

A mí me tiene encantado. Me explicaré. Toda la basura institucional generada por y desde la Junta de Chaves y de Griñán va a desaparecer. Sí, sí. No hace falta que la juez Alaya siga instruyendo la golfería. Doña Susana va a poner firmes a la legión de corruptos atrincherados en sus propias filas. Y no se queda ahí la cosa. A partir de mañana, qué digo, hoy, las cantidades millonarias defraudadas por los intrusos y por los reptiles serán restituidas por orden irrecurrible. Los tropecientos millones de euros “mangaos” aliviarán la soledad del arca de los caudales públicos. De esta manera, los rotos en sanidad, en educación o en servicios sociales se convertirán en simples descosidos susceptibles de enjaretarse. Así que por el lado de la suciedad heredada, Susana satisfará a todos los que esperamos el milagro. Pues no hay defensores de la cuadratura del círculo.

 

El contento me embarga. Desde el mismo instante en que la señora Díaz proclame su poder a la ciudad y al mundo, el problema endémico del desempleo desaparecerá por ensalmo. Gracias a las virtudes miríficas de la presidente, los empresarios invertirán millonadas en nuestra tierra y el paro dejará paso al pleno empleo. Y la luna es el planeta del satélite Tierra.

 

Mi pasión por la nueva etapa de felicidad social que se abre ante los ojos atónitos de los más veteranos, es irrefrenable. Los chicos jóvenes han de mirarse en el espejo de Díaz. De adentrarse en lo privado, nada de nada. Dediquen su vida al servicio público. Desde que pisan la Primaria, alinéense con los jefazos de la organización. Aprendan desde pequeñitos la dura disciplina del partido. Sepan cómo arrastrarse, de qué modo callar, cuándo mirar para otro lado, si se ha de poner el cazo. Matricúlense en la facultad que deseen y no tengan complejos por estar diez años para terminarla carrera. Tranquilos. En el taifa andaluz, Wert se evapora en las candelas de las becas susaneras.

 

Esperanzado. Me regocijo de pensar que con Díaz, la hija del fontanero como Felipe lo fue del vaquero, España recuperará el prestigio de nación y de estado. No alberguen dudas al respecto. Así, ya se está planteando la celebración de un partido con Gibraltar para que los lazos entre ambas soberanías sean indelebles. A falta de campo de fútbol, en las pistas del aeropuerto del Peñón. Y de paso, entregar a Picardo el bloque submarino de oro del andalucismo por su contribución a la edificación en aguas hispanas.

 

En el colmo de la prosperidad social, los despidos pondrán punto y final a su desmesura. Hombre, de vez en cuando una temporada de subsidios, otra de vacaciones pagadas. Y así. Por supuesto, que los desahucios serán prohibidos por ley.

 

Una cosa advierto en todo este panegírico. Susana no está dispuesta a desprenderse de los caciques del partido. Ni dejar de regar con euracos a los sindicatos de la formación más deforme. Ni renunciar al coche oficial, del que no se ha bajado en los últimos quince años. Ni eliminar la administración paralela. Ni entregar a la juez los informes ocultos. Decía don Griñán que Susana es el pueblo. Claro. Y Punta Umbría y Marchena y Dílar y Mojácar.

 

En fin, podría continuar absorto por la personalidad de la dama. Pero “pa qué”. En adelante, la Andalucía de los califas y de los señoritos será la Andalucía de Susana y de los caciquistas. Y los andaluces dejarán de pedir tierra y libertad. Con Susana estamos colmados y plenos de ventura.

 

A ella le da vértigo el ascenso político y económico. Esperen a que le entre el síndrome ZP.

 

Un saludo.

SERVILISMO POLÍTICO

 

 El carácter servil va a algunos como anillo al dedo. No ya por adherirse ciegamente a algo o a alguien. No. Por el hecho de que esta adhesión es baja, sumisa, humillante. Suele ser propia de quienes hace de la corrupción un orzuelo que desaparece poco a poco. Indica la existencia de política y de analfabetismo mezclados en una urna de paredes opacas. De este modo, la prostitución del sistema no se deja ver.

 

El servil es, además, adulador que riega la semilla del soberbio sujeto al poder. Si encima uniforma su fachada con túnica negra ornada de puñetas y de escudos, la mala hierba engendra una enfermedad encubierta con flores de muertos. La vanidad así entendida provoca la ruina del alma y, a su través, el final de los principios y el principio de los finales. La democracia desarrollada es una dictadura que rinde culto a la personalidad de unos cuantos majaretas.

 

Álvaro Cuesta va a ser designado, si la sensatez y la justicia no lo remedian, vocal del Consejo General del Poder Judicial. Un señor que ha actuado durante muchos años como talibán al servicio del PSOE no podrá abjurar de su ideología y servirá, por mucho que disimule, a su señor. De esta manera, la independencia que se reclama al poder judicial será un papel mojado con la sangre de quienes dieron su vida por una sociedad libre. Y si digo de Cuesta, aplíquese el mismo criterio a los que han sido elevados a este rango merced al dedo tiznado del PP, IU o cualesquiera otras formaciones.

 

Es que resulta vergonzosa esta forma de tomarnos el pelo. Si al menos no hicieran declaraciones excusatorias, no advertiríamos el filo del puñal de la autoacusación. Estamos en las manos sucias de unos cuantos que se empeñan en exigir limpieza a los demás.

 

Y bueno, me pregunto, si el poder es judicial, por qué los nombrados no pertenecen todos ellos a la carrera. Bastantes catedráticos y abogados de fama dudosa saturan las salas del Tribunal Constitucional. Si nos referimos al poder judicial, jueces, por favor, jueces.

 

Y que servidor sepa, Cuesta no pasa de abogado de enclenque ejercicio profesional. Lo más destacado de su curriculum es su actividad política unidireccional: la de satisfacer los intereses de su partido. Además de dependiente, Cuesta es parcial, partidario, partidista, subjetivo y sujeto paciente. Muy paciente.

 

Un saludo.

VALORES ASOCIALES

 La gestión de Petronila como presidente de la Diputación de Huelva fue extraordinaria. Extraordinaria por políticamente nefasta, matizo con urgencia. Extraordinaria por éticamente impúdica, subrayo de inmediato. Extraordinaria por económicamente ruinosa, agrego con todo el cabreo del mundo.

 

La destronada emperaora de la Diputación hizo del palacete de la Plaza de las Monjas su templo de oraciones al Maligno. Entendió la señora que su corona de votos se heredaba por vía directa. Caraballo ocupó raudo su sillón y del mal anterior, el problema siguiente. El sucesor rescindió el alquiler de cantidades fabulosas. El propietario del edificio chollo refugió el barco de su negocio inmobiliario en el puerto de los juzgados, protegido del vendaval amenazante. Y la suerte condujo a la nave al pantalán nº 6 de los muelles de la ley. Casi nada. El titular del atracadero es honrado, capaz, trabajador, inteligente y experto donde los haya. Es difícil que alguien  le cuele un gol.

 

La sentencia ha sido contundente. La Diputación tendrá que pagar, entre pitos bochornosos y flautas de Hamelín, casi dos millones de euros al dueño demandante. Caraballo aflojará la pasta sí o también. Tiene la facultad del recurso ante la Audiencia. Si está bien asesorado, mejor que no pierda el tiempo. El juzgador al que me refiero no da puntadas sin hilo. No obstante, puestos a seguir despilfarrando, qué digo, que llegue hasta el Supremo.

 

 En realidad, donde debería llegar es, en primer lugar, al Senado, donde doña Petronila duerme su carrera en los escaños del cementerio de elefantes, junto a los compañeros Griñán y Chaves. En segundo lugar, Caraballo habría de poner su puesto a disposición de la ciudadanía en virtud de la vicepresidencia que ostentaba en la manirrota institución. Y en tercer lugar, organizar una serie de conferencias en asociaciones de vecinos a fin de explicar cómo es posible que unos pocos hagan tanto daño a miles de personas.

 

Es de juzgado de guardia este desfalco institucional. Mientras la calaña política mira hacia otro lado, prosiguen los discursos demagógicos de los consejeros de la Junta y de los sindicatos "amigüitos". Todos contra el PP, manifiestan los miserables que nada tienen que envidiar a los personajes de Víctor Hugo.  Desgraciados que han construido su nido de serpientes venenosas en los altares de la democracia andaluza. Infelices malvados que proponen  el pago de alquileres sociales con trabajos para la comunidad, como si los desahuciados, los pobres de solemnidad y los desasistidos por la justicia tuvieran que redimir una condena. Pandilla de maleantes políticos que satisfacen las exigencias de paz social de ugetistas y comisionistas con suculentas subvenciones caribeñas al tiempo que la sanidad se descompone y la educación se desmorona.

 

Ante tan triste panorama, Bárcenas es un angelote que, a tenor de los caudales interceptados, no desmerece de los lanzas, guerreros y otros apellidos ilustres de la bancada del Psoe.

 

Sigan hablando de valores sociales. Sigan. Veremos por dónde les sale el dinero escamoteado al pueblo.

 

Un saludo.

VAGUADA SOCIAL

 

 Los hay pretenciosos. Los hay demagogos. Los hay demagogos y pretenciosos. UGT y CC.OO han anunciado la celebración de una cumbre social. Cumbre y social, casi ná al aparato.

 

Los dos sindicatos de la izquierda más burguesa que contempló el siglo XX, y a saber lo que nos depara la actual centuria, quieren formar una cumbre cuando ni siquiera actúan como base y más bien se comportan como depresión.

 

A falta de argumentos sólidos, la cumbre de la señorita Pepis se va a materializar en una movilización de tropecientos liberados, otros tantos contratados con fondos públicos, y el doble de llegados de provincias limítrofes a fin de no hacer el ridículo en cuanto a capacidad de convocatoria.

 

Los dos sindicatos de la cuerda psoecialista se manifiestan contra las pensiones no congeladas por el PP y no movieron un dedo en contra de la política de Zapatero. Cómo se explica esto sino como la decisión de los conjurados contra la justicia de la historia reciente y como un ejemplo de odio hacia una derecha política que, a la corta y a la larga, se ha colocado en categorías estratosféricas de defensa de la sociedad. A pesar de los recortes y aun cuando haya cometido errores imperdonables.

 

Más valdría que se dedicaran, desde la modestia y la humildad, a defender a la clase trabajadora, a exigir a sus directivos que devuelvan los miles/millones de euros cobrados indebidamente en subvenciones, ayudas, comilonas, viajecitos y otros cachondeos indecentes. Que si organizan cursos, que respondan a su financiación y a su contenido. Que si supervisan expedientes de regulación, que se atengan a su función de vigilancia estricta y detecten a la legión de intrusos. Que si conocen las mangancias de algunos conmilitones, que los denuncien ayer antes que hoy. Que si quieren robar, a Sierra Morena.

 

Para cumbres como la presente, mejor se sienten en los banquitos de la plaza de las Monjas y echen alpiste a las palomas. Desde la vaguada social. En la cumbre antisocial llevan instalados décadas.

 

Un saludo.

NO LE IMPORTARÍA

 

 Eso dice Toxo. Que no le importaría que Comisiones Obreras renunciase a los cursos de formación. Venga. Ni dejar de ser el Secretario General que se ha cargado la virtud de don Marcelino Camacho. Ni que los medios dejasen de difundir las golfadas de numerosos dirigentes de su organización. Ni que redujesen su sueldo a una tercera parte. No le importaría. Se puede mentir mejor y con menos descaro.

 

Toxo es el más indigno dirigente de CC.OO. en la corta historia del sindicato. El más indigno. Nadie como él ha lastrado a una formación como la suya que, otrora, fue ejemplar. Mentiroso de la escuela leninista, no duda en reclamar la transparencia de una gestión opaca ribeteada de chinchetas mafiosas. Ni las cuentas ni las auditorías soportan una comparativa. Ni los millones en subvenciones ni las ayudas al yantar y al libar admiten una segunda pericial contradictoria. Ni su contumaz silencio sobre sus ingresos hallan acomodo en una democracia.

 

Toxo se ha erigido en el corleone del escándalo de la corrupción, dejando el vito a su compañero Méndez. La unidad sindical se gestó detrás de una barra de alto standing entre licores espirituosos de precios inalcanzables. A partir de la confabulación personal, la conspiración organizativa del poder por el poder. El camuflaje de la legalidad en la hojarasca de la indecencia. El fomento del chollo en la promoción del obrero. El patrimonio sindical multiplicado por veinte.

 

Toxo tiene en su mano la redención del sindicato. Si de verdad no le importa renunciar a los cursos de formación, que haga efectiva su intención. Hoy mismo. Y si no lo hace, dimita. Si no tiene narices para amputar el órgano gangrenado, que se vaya a recoger palmitos.

 

Toxo es responsable de que Comisiones no pueda exhibir la palidez de su mano limpia. No hay rojez en su rostro. La bandera, desteñida. La cuenta, sobrada. La credibilidad, hundida. Su futuro, la vuelta del PSOE al gobierno. Su éxito, el desfalco de los fondos públicos.

 

Toxo. No le importaría. Ja. A uno sí le importa. Que gente como él derrame ácido sobre la copa de la esperanza en el progreso.

 

Un saludo.

EL INSOLVENTE SOLBES

Debate televisivo Solbes-Pizarro. Victoria del primero. Victoria de la imagen. Derrota del fundamento. El representante del PP dio unas cuantas lecciones al del PSOE. De qué vale tener razón si no se seduce. En una sociedad de escaparates, las sensaciones aplastan a las convicciones. Los votos se escrutan en la olla de la red social.

 

Solbes reaparece después de la tardía espantada del Gobierno de Zapatero. Ahora, dice, ahora, se arrepiente de haber sido ministro de economía en la segunda e inacabada legislatura de ZP. Los llantos a distancia y a destiempo me suenan a rabietas inmaduras de funcionarios con alma de carroñeros.  Vaya a llorar a su casa y no quiera revertir en el indeseable mandamás la propia falta de huevos, con perdón. Si el peor presidente de la historia democrática de España ha merecido tan deshonrosa cumbre, se debe, en primer lugar, a sus caliguladas y, en segundo término, a los manijeros de los resortes del poder que el emperador enfermo repartía a golpe de paranoia. Nadie se desmarque de su responsabilidad.

 

Después de cuatro años en la sombra de la vergüenza, Solbes busca la luz de su rehabilitación encendiendo lámparas de bajo coste y alta explotación humana. El vicepresidente de la nada presidencial nos vende en un libro su versión de una historia desgraciada. Uno de los verdugos de la crisis económica que ha hundido a la ciudadanía española durante más de un lustro, pretende redimir sus fechorías ministeriales contando la milonga de su propia limitación. No es que persiga ajustar cuentas con Zapatero. Es que quiere sacudirse el polvo de su cobardía. No es que admita el umbral de su impotencia. Es que se empeña en  mantener el discurso dialéctico que no resiste un telediario de entonces.

 

La crisis, señor insolvente, comenzó en 2006. Pregunte a cualquier arquitecto que en esa fecha denunciaba la inexistencia de proyectos. Y a los constructores favorecidos que guardaban la pasta en maletines de sicav. O a los parados que multiplicaban su número. O a los preferentistas arruinados por la promesa de un  paraíso falso. Así que no eche balones fuera ni juegue con los años de la desmemoria. No siga mintiendo.

 

Es cierto que Zapatero fue un demagogo. Sin embargo, usted no le fue a la zaga. Al menos, el leonés se comió todos sus vómitos. Usted, no. Entre uno y otro, las consecuencias han sido devastadoras.

 

Al cabo, ha tenido que ser el PP, como siempre, el que se coma el marrón de la golfería y de la ineptitud heredadas. Ha sido Rajoy quien ha cogido al toro de la indisciplina por los cuernos. Uno discrepará de Mariano, pero ha de reconocer que, aunque cojee con frecuencia, tiene más crédito, más dignidad y más solvencia que el impío predecesor y el insolvente Solbes.

 

Insolvente Solbes.

 

Un saludo.

LA ININTERRUMPIDA TRAYECTORIA DESCENDENTE

Lo del juez Bermúdez es lo del título. Dicho en plan tosco: un pedrusco que no para de rodar cuesta abajo. Este hombre puede estallar cualquier día por el exceso de arrogancia y chulería con que se conduce públicamente. Allá él. Cada uno administra los méritos, que los tiene, según la caja de caudales de sus defectos no reconocidos y celosamente guardados.

 

Desde el comienzo del juicio por los atentados de Atocha, Bermúdez ha ido desnudando su alma a la vez que nos ofrecía signos evidentes de su notoria capacidad intelectual. Sin embargo, a diferencia de quienes hacen de la humildad y de la sencillez su uniforme de trabajo, el juzgador ha convertido su soledad en martillo pilón de principios que nadie debe alterar.

 

Bermúdez ha puesto de manifiesto, una vez más, el carácter de su soberbia al afirmar que él es uno de los padres de la doctrina Parot. Lo ha dicho en el País Vasco. Entre sonrisas de satisfacción y bromas de pésimo gusto, el juez de la Audiencia Nacional no ha tenido empacho en lanzar apuestas con ciertos letrados de los etarras excarcelados. Muy bien, es su derecho y los profesionales de la abogacía no tienen por qué participar de los crímenes por los que sus defendidos besaron el suelo de las prisiones. Pero sienta mal porque  sabe peor.

 

Me pregunto si el alto cargo de la judicatura española, el del caminito de Jerez, dispuso de escolta durante el tiempo de su permanencia en Vizcaya. En cualquier caso, podría haberse ahorrado las risas sobre la semilla de paternidad de la doctrina Terrot. Aunque sólo fuera por respeto a los muertos por esos malnacidos verdugos. No es incompatible el respeto a la sentencia de Estrasburgo con la formalidad, la seriedad y la distancia que se debe mantener sobre tema tan grave. No imagino a Su Señoría tomarse unas copichuelas en una conferencia sobre el asesinato de la niña Mari Luz o de la jovencita Marta. Ni lo veo marisqueando con el defensor de Bretón en el pueblo de la exesposa.

 

De qué va Bermúdez. Y, mejor, a dónde quiere llegar. Más concretamente, cuándo se detendrá en su estúpido descenso al infierno del descrédito. ¿Tanto se puede odiar para garzonarse hasta esos extremos?

 

Pues nada, que continúe con su política de despegue del respeto. Y si quiere cenar con Garitano o con Otegi, es muy libre. Lo mismito que si pasado mañana se afilia al partido de sus pesadillas. El miedo es la coartada del lobo. Y Caperucita no era un hombre.

 

Un saludo.

DISTRIBUIDORES

 

                 La legión feminista permanece en los cuartes del mutismo invernal cuando le viene en gana. Las fuerzas que despliegan en unos contenciosos no se compadecen con el silencio que subsigue a otros conflictos. Uno comprende la existencia de movimientos de esta índole como sentido de resistencia frente al generalizado poder machista. Sin embargo, o la coherencia preside nuestras acciones o los generales de los ejércitos sociales deben largarse con la música verbenera a otra parte.

 

                El comentario viene a cuento de un anuncio publicitario que se inserta en todos los canales de televisión. Se refiere a una determinada empresa de venta domiciliaria de cosméticos que se relaciona con el lema de “A.. llama”. El mensaje de captación  del personal vendedor de productos de la famosa marca es decididamente feminista y, sin lugar, a dudas, promotor de las incurias machistas. Los llamados a la oferta son mujeres. Distribuidoras. A los hombres, no. Nadie ha protestado por la discriminación.

 

                En nuestro país de ayatollahs, de curas fundamentalistas y de seglares inquisidores, las libertades se agostan en la voluntad de someter, de exigir obediencia, de dominar al otro. Cuando esto sucede, y por desgracia es frecuente, tan majadero puede ser quien impone sus leyes propias como quien las admite sin rechistar y sin  ligarse a los postulados erigidos por una sociedad democrática. La igualdad entre hombres y mujeres es un derecho tan sustancial que no admite duda. Si este derecho se lesiona, ocurre como con todo. Que la pasividad y el miedo son los peores consejeros.

 

                Desde niños, este principio debe imbuirse como dogma de comportamiento. Lo cual no quiere decir que los chicos deban incorporar a sus genes el juego con muñecas por aquello de la uniformidad ni que las chicas hayan de sumarse al club de la pelota vasca para no ser menos. Sencillamente, hacer lo que les plazca sin renunciar a su esencia individual.

 

                Tan machista es la mujer que, por sistema, reclama a su pareja que suba al tejado a reparar algunas tejas como el hombre que, por inercia consuetudinaria, presiona a la mujer, o al marido, para que sirva una copa a los amigos invitados.

 

                Todos podemos hacer de todo. Sin distinciones. Sin desigualdades de trato. Respecto a los cosméticos a vender, el feminismo militante debiera poner el grito en el cielo porque, en suma, el masculinismo talibán ni siquiera chascará su lengua como reproche. Distribuidora de A.. llama, no. Distribuidor de A.. llama, también.

 

Un saludo.

ADELANTAR ELECCIONES

 

                 Susana Díaz ha sido elevada a la categoría de referencia psoecialista. La nueva presidente andaluza ha llegado a tan destacado puesto –la función es cosa distinta- merced al dedazo feudal de Griñán. Democracia sin urnas. La herencia no ha sido aceptada a beneficio de inventario. Con todas las bendiciones. Qué importan las sobresalientes deudas del testador si las ganancias presentes son infinitamente superiores. Ni siquiera la rémora de Izquierda Unida arredra la voluntad continuista de la señora. En cuanto a la regeneración ética, se trata de un escarceo de algún Esopo actual que habla de moral cuando lo que impera es el sexo del dinero.

 

                Doña Susana se está planteando adelantar las elecciones territoriales de la Autonomía. La actual debilidad del Partido Popular y el estrambótico peso de los valderianos son factores que animan a materializar dicha posibilidad. La Conferencia Política –llamada urbana de poca facturación-  ha sido una vuelta de tuerca a la botella de vodka del descrédito. Qué necesidad tienen de primarias los psoecialistas si se enfrentan a su pasado más escabroso y a su presente más rupturista.

 

                Algunos creen ver en Susana el mirlo blanco que, ramita de olivo en el pico, traiga la buena nueva de la tierra limpia. De alucinados está el mundo lleno.  No obstante, la heredera de la corrupción bestial de la Junta tiene en su mano la llave de la imagen. Antes de que se la identifique con sus predecesores, pondrá en juego su facultad ejecutiva de convocar comicios. Al tiempo, vislumbra el cumplimiento de tres de sus objetivos prioritarios. El primero, desmarcarse –que lo tiene crudo- de la golfería de los EREs. El segundo, sacudirse el polvo de estrellados que soporta al subir en su osa mayor al otro miembro del bipartito. El tercero, aprovechar el cachondeo orgánico que divide al PP y, especialmente, hacerlo antes de que la Bolsa siga subiendo, la crisis se diluya y las encuestas dibujen la curva del crecimiento de empleo.

 

                Las réplicas al adelanto de las elecciones vienen por la vía Maíllo y por el caminito Gordillo. Los líderes izquierdosos rechazan la anticipación de elecciones. Sería jugarse a la ruleta rusa su presente político. El programa retrata a sus redactores y a sus ideólogos. Por ello, los muchachos, y muchachas, de IU se oponen frontalmente a estos giros indeseados. Por más que los sondeos vaticinan un éxito, el escrutinio es tozudo y la lechera del cuento se hace malhadada realidad.

 

                A estas alturas del calendario, el gran Julio César y el "augusto" Octavio dieron pie a transformar los meses romanos de Quinctilis y Sextilis en julio y agosto. Lo que pueden las personas cuando no interesa que el año regular coincida con el año estacionario.

 

                Esta Susanita permutará su ratón chiquitín por un formidable y lujoso reloj electoral. Apuesto.

 

Un saludo.

CATEGORÍA DE ANÉCDOTA

 

 La señora Vicepresidente del Gobierno, doña Soraya, aprende con rapidez y maquilla poco a poco su ingenuidad política. Sáenz de Santamaría ha difundido un dato objetivo: los viajes del presidente Rajoy cuestan a los contribuyentes la mitad de lo que éstos pagaban por los que realizaba el señor Zapatero. El dato es significativo. Algunos querrán  rebajar a anécdota lo que es una categoría. Es significativo que los deudores mediáticos de la Oposición carguen contra la noticia porque, así, restan mérito a la austeridad del Jefe del Ejecutivo actual y mitigan el despilfarro que acompañaba a ZP. Pero bueno, esto entra de lleno en la irregular normalidad democrática de alguna prensa que, en vez de enriquecer la voluntad electoral del ciudadano, contribuye a deformar el conocimiento del mismo.

 

Fíjense hasta dónde el despilfarro institucional inunda a la clase política, que la reducción de precios por parte de Rajoy debe ponerse a la altura de la coherencia. Si pido recortes al pueblo, el presidente no se queda a la zaga en la solicitud. No sucede así con todos, Mucho menos con el actual presidente de la Generalitat de Cataluña. El muy honorable señor, a la sazón don Artur Mas, se distrae sus ansias soberanistas paseando su mensaje de ruptura por países diversos. El altísimo dignatario se ha ido a Israel a contar sus penas. El problema es que no ha ido en solitario o en compañía de unos cuantos consejeros. No.

 

Don Artur no vende su independentismo sociopático a nadie que tenga dos dedos de frente geoestratégica. A nadie. Salvo a algún venezolano desnortado o algún castrista locuelo o un guineano alucinado. No obstante, Mas viaja y viaja en una especie de tour turístico de alto standing que cuesta un ojo de la cara al sufrido españolito. El máximo responsable de una Autonomía se presenta como todo un Jefe de Estado junto a un séquito que no haría ascos al que cortejaba a Luis XIV: sesenta y tantas personas, entre ellas la primera dama del estadito de “lo que se avecina”.  Eso sí, unas cuantas menos de las que se llevó a Moscú el pasado año, a fin de estudiar in situ el frescor del archipiélago Gulag que pretende transferir a Cataluña.

 

En tanto el viajero infatigable del gratis total rellena su vacío de programa, la economía catalana carece de ingresos para atender demandas hospitalarias y educativas y se queda impertérrita cuando los farmacéuticos del territorio se ponen en huelga porque no cobran ni por asomo.

 

Claro que Mas sabe de qué pie cojea Montoro y que, a la larga/corta, Hacienda se hará cargo de los gastos suntuarios del señorito. De esta manera, se aplaza un par de días la amenaza pendente de la consulta del derecho a exigir.

 

Las anécdotas con exponente infinito son siempre categorías. El cachondeo de Mas es una categoría mala. Buena, la austeridad de Rajoy. Inadmisible la categoría de poner una vela al dios de la cordura y otra al demonio de la mala leche.

 

Un saludo.

DE CIEN ME LLEVO QUINCE

 

 El quince por ciento. Los mordiscos de la UGT al capítulo de subvenciones del PSOE-Junta se daban con la boca abierta. Nada de bocaditos degustadores. A lo grande. A lo bestia.

 

En esta merienda de negra corrupción, tan canalla es el que da como el que recibe. Nadie trate de eludir su responsabilidad en el latrocinio.

 

La pregunta ante el penoso espectáculo es sencilla: ¿qué va a pasar en adelante? Si hasta la fecha, todo el pescado está vendido, alguien deberá eliminar cualquier trazo normativo que permita a la chorizada sindical y juntera seguir su tarea de desfalco sistemático de los bienes públicos. En caso contrario, que la juerga prosiga y que los tiburones ugetistas  hagan buenos a los banqueros de las preferentes, a los carteristas de cuello blanco, a los especuladores del ladrillo y a los políticos de carnet en boca.

 

Me consta que los sindicatos del lujo y los socialistas de la ostentación van a negar la realidad y a denigrar a los que tiran de la manta. Que si la prensa manipula. Que han podido cometer errores, pequeñas irregularidades. Que se está montando una gigantesca estrategia antisindical por parte de los medios de ultraderecha. Que todo se reduce a una campaña orquestada de descrédito contra la gente pobre. Que, en fin, es el resultado de un rosario de infundios sin base para acosar y derribar a los líderes del movimiento obrero. 

 

Los Méndez, Pastrana y otros pepilucis del montón de escombros éticos debieran querellarse, desde ya, con los difamadores. Si tuvieran las manos limpias, dejarían el litigio en manos de los tribunales de justicia. No esperen a que las denuncias judiciales partan de los periódicos. Que se adelanten los injuriados o calumniados. No lo harán. Si a lo largo de más de un siglo de historia, UGT ha proporcionado a la sociedad grandes hombres, los últimos de Filipinas han maltrecho la justa fama de aquéllos. Los del presente no tienen más obsesión que acaparar riquezas. Son los nuevos usureros.

 

Si las cuentas están bien auditadas, qué han de temer. Silencio de los degolladores de corderos.

 

Un saludo.