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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ACTUALIDAD POLÍTICA NACIONAL Y REGIONAL

DOÑA TRINI EXTERIORES

De Moratinos a Jiménez. De Miguel Ángel a Trinidad. De Psoe a Psoe y tiro porque me toca. De Marruecos a España, sí. De España a Marruecos, no. Trini no exterioriza. Se las traga. Con el dictador marroquí come cuscús y lo que sea. Pues no hay miedo por medio. El medio es el miedo. El miedo es el medio. Mohamed nos amojama.

 

Lo de Aminatu era un aperitivo. El primer plato, la policía de Melilla. El plato principal, el asalto a El Aaium. De postre, dátiles. Doña Trini pide a Marruecos y al frente Polisario “contención”. Al verdugo y a la víctima los introduce en el mismo saco. No sea que se nos enfade el sultán. Fuera, lo mismo que dentro. Las víctimas de ETA han de pedir perdón por recibir las balas gentiles de los etarras. No pasan ni una. Hay que perdonar a los que ofenden. Qué clase de víctimas son éstas que no ponen la otra mejilla.

 

Marruecos tiene la razón de las hienas. Los saharauis son unos osados que disgustan al sátrapa de Rabat. Faltara más. No conviene contrariar al hijo del gran Hassam, que nos monta un Peregil y una yerbabuena en menos que canta un gallo. Trini sigue la senda moratinesca. A ver. La Alianza de la civilización con la incivilización se traduce en come y calla. No son nadie los incivilizados. Tienen poco que perder y mucho que ganar. Conocen la gindama de Zapatero y, adelante, que esto es tierra de moros. De cristianos, cada vez menos. La campaña contra la Reconquista comenzó el día que se apoderaron del islote y se consagró el 11-M. Al Qaida es la eterna excusa. Variables, muchas. Constante, una: el terror al vecino del sur.

 

Olé la marre que parió a nuestros gobernantes. Ponen en almoneda el territorio nacional pero cuidan bien del particular de cada uno de ellos. No se contradicen, no. Simplemente hacen demagogia impía. Hay que dialogar, dice la exministra de Sanidad, para que nos quedemos, virgencita, como estamos. En tanto, los españolitos del campamento atacado, están bien, dice la señora sonrisas del régimen zapateril. Y, además, que todo el mundo se tranquilice, que la ilustre dama, sobrina del parcial Villarejo, se halla en permanente contacto con el embajador español en el Reino norteafricano. Qué tranquilidad. Ya ni un orfidal ni un valium. Calma chicha. La noticia nos seda hasta el sueño.

 

Si yo fuera ella, que por suerte no es así, convencería a los españoles de cualquier oficio para que no se les ocurra desplazarse a la antigua colonia española. Ni desplazarse ni pensar en ella. Muchos saharauis. Demasiados. Viven en jaimas. Qué ganas. De turismo, a Fez o a Casablanca. Hoteles buenos y baratos. Nada, nada, a fortalecer la economía de nuestros aliados. Y si de devolverles la Mezquita y la Giralda, tiempo al tiempo. Cuestión de historias discutidas y discutibles. Qué ministra doña Trini. Qué iniciativa la suya. Recuerda a Moratinos, pero no. Aquél bebía botellas de burdeos. Trini, no.

 

La crisis es pasajera. E internacional. Como la recesión económica. Todo es culpa de todos. Menos de Zapatero. Qué hachas. Qué calidad de compromiso con los débiles del Polisario. Qué manera de revolcar al grandullón que abusa. Es el primo de zumosol hecho mujer. Con esa sonrisa, ni la de doña Elisa de Giocondo. O la de la esfinge. Más quisieran. Que viva Trini, la de Exteriores. Dientes.

 

Un saludo.

GALES Y FAISANES

 

 Del ave faisán al pájaro gal. O a la inversa. Eguiguren es un político del Psoe cercano a uno y otro escándalos. Del Psoe es y en el Psoe milita. Sin embargo, va más allá. Sabe cómo golpear y conoce bien la manera de maltratar a los débiles. Pérez Rubalcaba, don Alfreddo, es del Psoe y en el Psoe milita. Es experto en el engaño y perito en la maquinación fraudulenta. Las cloacas del Estado han sido, a veces, el mefítico baño cuyas aguas han perfumado sus carreras políticas. Del Psoe. Los dos.

 

En el centro de las infestas termas, don Felipino, el alter ego de don Alfreddo y su referencia moral antes, en y después de su duradero tránsito por el Gobierno de España. Guadianesco Filipino. Hoy se refugia en el subterráneo y mañana se remonta a la superficie. Está presente aunque no se le ve. Dice más de lo que debe y calla lo que debiera declarar. Su problema, uno de ellos, es que fue bautizado en el fango del gal y algunos aseguran, para más vergogna del Estado de derecho y de la democracia, que el gran bautista fue el propio mister equis.


El que pudo ser la incógnita sin resolver, por falta de narices, del gal, se ha dejado caer en la vida política con una confesión macabra. Propia de quien es, pero que revela la categoría humana de este hombre que mira hacia atrás con ira. Es cojo por mentiroso y mentiroso por soberbio de enfermedad. Mas lo que es peor, es que de sus palabras se desprende su participación inequívoca en los delictuosos hechos.

 

En esta confesión indirecta, confiesa que pudo dar la orden de liquidar a toda la cúpula de ETA. Pero dijo que no, matiza, orgulloso de su gesta. Qué valiente. Después de utilizar a algunos policías y guardias civiles para perpetrar actos asesinos, don Felipino reclama la ovación cerrada de la sociedad para su gesto de no cargarse a los mandamases etarras. Ya digo, y me parafraseo y me plagio, estas palabras no aterran, sino etarran.

 

Busca venganza el presunto autor intelectual de los crímenes del gal. Intenta lavar su imagen de prócer autodestruido por su ambición. Quiere poner dunas sucias y pozos abisales con Rubalcaba y los faisanes. Por medio, desiertos de sonrisa falsa de Zapatero. Se desmarca el expresidente. Pero se plantea, el hombre, l´uomo, la duda de si hizo lo correcto. Él, Felipe, presidente de un Gobierno democrático, no entendía que el imperio de la ley es la garantía que permite a una sociedad democrática liberarse de tiranos de su especie. Al igual que ZP, FG ponía cara de santidad para vender la imagen de chico bueno que su antaño visir le diseñó a conciencia.

 

Ha faltado a don Felipino una guinda. Pudo haber culpado a Aznar de los crímenes de Estado. Sin embargo, la historia descansa en una cronología que destapa las malas coartadas y las perversas mentiras. Aznar no estaba. Entonces. Suárez. Hay que ir a por Suárez. El pobre ya no puede defenderse. El epígono del gal era la inactividad de la derecha franquista. Nueva consigna de estos mamarrachos que quieren confundir a un pueblo que si no fuera bastante lo que soporta con la crisis y el paro, debe padecer la miseria de unos tunantes, de unos truhanes (sin la tilde cuya desaparición preconiza la Real Academia) y de unos maleantes de ancha vía.

 

A don Felipino y a don Alfreddo, mi reprobación. Réprobos por mentir. Por engañar de forma rufianesca. Por imputar a otros sus fechorías políticas. Por alinearse en el partido más indecente de gales y faisanes. Por ser antidemócratas. Por antipatriotas.

 

Un saludo.

COTO DE CAZA

Desde que pudo. Pudo y quiso. Y supo. Desde que aferró el mando, el PSOE convirtió el Gobierno central y los gobiernos autonómicos afines en instituciones secuestradas que sufren el síndrome de Estocolmo. La idea de institucionalizar un régimen es tan antigua como la del Estado. En el liberalismo, la institucionalización descansa en dos plataformas. Una es la aprobación de una nueva Constitución. La otra, la reforma de la Administración. El fin es la procura de la paz social. Eso, en teoría. En la práctica, los cántaros se llenan con aguas, no siempre limpias, de fuentes a veces no recomendables.

 

El partido que fue de Felipe tenía las ideas muy claras al respecto. Cien años de historia, que no de honradez, iluminaban su comportamiento. Con Zapatero, las medidas de control se dispararon hasta el infinito en relación directa con la falta de seguridad que, en su persona y en su partido, mostraba el marido de doña Sonsoles. La Constitución se vadea a gusto y los artículos más excepcionales, por su capacidad restrictiva, alcanzan la categoría de normalidad. En cuanto a la Administración, un coto de caza. Coto reservado. De élite. De exclusividad. Coto.

 

La noticia que da origen a este exordio, es la sentencia del Tribunal Supremo que limita el nombramiento de funcionarios a dedo. Ja, ja, qué risa, María Leire. Qué risa. Que dice el Supremo que se anulan determinados puestos, ya que requieren la ejecución de procedimientos y trámites administrativos, algo que puede hacer un funcionario y para cuyo desempeño no sería necesario recurrir a alguien en concreto. Y dale, la burra al trigo. Al PSOE le da igual. Va a seguir taponando los huecos, como hormiguitas cigarreras, a fin de que nadie se cuele en el coto. Vigilancia extrema. Si una Dirección General tiene ya definidas competencias y labores específicas que puede desempeñar un trabajador de la Administración, como norma deberá ser ofrecida al funcionario con méritos, capacidad y publicidad en un plano de igualdad. El Consejo de Ministros deberá nombrar al alto cargo pero para ello tendrá que justificar y demostrar la coherencia objetiva del mismo. Que me parto de la risa.

 

Que no me digan que “Esto supone más control del poder judicial en las definiciones y aprobación de los altos cargos”. Que no me lo digan. El control se relaja se intensifica o se hace la vista gorda. Parece mentira. La mujer de un día están tan embarazada como la que se encuentra a punto de dar a luz. El control jurisdiccional de la Administración se halla ínsito en la ley desde que la normativa se promulga. Que los jueces y la Administración participen, dolosamente, de una situación de mutua “comprensión”, es cosa distinta. La risa va a poder conmigo.

 

La noticia es de época. Altos cargos funcionarizados. Y un cuerno. Altos cargos politizados, como quiere el PSOE. Y bajos cargos, también. E incluso funcionarios de a pie, a través de oposiciones amañadas o de empresas públicas y fundaciones adeptas. Estaría bueno. La Administración es el coto del rey Psoe. La soberanía es nacional en tanto el Psoe gobierne. En caso contrario, la democracia hiede.

 

El camino a seguir es controlar al Supremo. Controlarlo para que esté pendiente de los regates del partido de Zapatero. Todavía se están riendo.

 

El Gobierno hace caso omiso al Supremo, al Constitucional y al mismísimo Dios si a su interés conviene. No me hablen de sentencias. Ni de chácharas. Tonterías, las justas. Guerra ya se cargó a Montesquieu hace tres décadas. España es el coto de caza. Exclusivo. Excluyente.

 

Un saludo.

NACIDOS Y SENTIDOS

Sólo se siente vasco. El señor Urkullu, el interlocutor que ha permitido a ZP superar el escollo de los Presupuestos Generales del Estado, dice que, de español, ni un vello. Que vasco, todo lo que quieran. Español, vade retro. El amigo de España pacta con España a fin de dejar a España instalada en la debilidad más fracturable. España. Al PSOE le importa una higa la calaña de los sujetos que le apoyan en su canallesca política de desguace del país. Se siente vasco Urkullu como no se siente español Rubalcaba. Cómo es posible que la nación española esté en manos de semejantes antipatriotas.

 

La nación donde se nace y el sentimiento del origen son los elementos que rigen los destinos actuales de España. Los ejércitos victoriosos siempre fueron dados al pillaje y al saqueo. La derrota del enemigo no se completaba hasta que el botín subsiguiente no era lo bastante caudaloso. La ley electoral es, por sí misma, un triunfo de lo antiespañol. Un triunfo avisado desde la propia Constitución. Controlado durante algún tiempo, la fuerza militarizada de esta ley electoral proporciona éxitos en forma de pillajes por parte de los nacionalistas catalanes y vascos. Sucesos que adquieren hoy día dimensiones sumamente preocupantes. Los gestos, hechos y dichos de los independentistas se multiplican en una espiral de locuras fácticas, atizadas por el pirómano Gobierno al que ayer perteneciera la insufrible De la Vega y a la que hoy releva el insoportable maestro de mentirosos políticos que don Alfreddo, con doble d, es.

 

La situación se hace angustiosa por momentos. Ya se abrió la puerta a la chusma y las ofensas, los insultos, las descalificaciones y toda la malsana dialéctica de los desvergonzados se hacen paso para gritar: leña al mono. El mono es España. El mono es el colectivo español que defiende a su país ante tanto desmán. El mono es el Partido Popular al que se tacha de ultraderechista por el mero hecho de defender la unidad del país y de rechazar los decididos ataques para romperlo. No hay nacidos en una región u otra. Hay gente bien nacida y gente mal nacida. Del mismo modo que hay sentimientos buenos y perversos sentimientos.

 

El que a la selección española de fútbol se la galardone con el premio Príncipe de Asturias constituye un elemento agregado de preocupación. Algunos se empecinaron en introducir un elemento de contención en este asunto. Aplastar las emociones es uno de los síntomas más reveladores de la tiranía. En el País Vasco donde vive feliz Urkullu, se impide toda manifestación emocional pro-española. En Cataluña, se multa directamente al españolito que rotula su negocio en la lengua oficial del Estado. Nacer en Cataluña o en el País Vasco es un privilegio igual que hacerlo en Extremadura o en Aragón. Todo es España.

 

Alguien imagina que un escocés, un galés, un inglés o un norirlandés reniegue de su pertenencia al Reino Unido de la Gran Bretaña. Nadie. El escocés se opone a que le digan inglés, del mismo modo que el norirlandés nada quiere saber de su identidad con el de País de Gales. Todos son, sin embargo, británicos y de ello se enorgullecen. España es un Reino Unido. Congrega bajo su manto soberano a Cataluña, País Vasco, las dos Castilla o Extremadura, así hasta diecisiete comunidades autónomas y dos ciudades autónomas. La selección de fútbol de Extremadura podrá competir con la de Asturias, pues claro que sí. Lo que no puede hacer es intervenir en la esfera internacional en competiciones contra España. Porque ellas son España. NO existe la selección nacional de la Gran Bretaña. SÍ existe la selección nacional de España.

 

España no puede competir con Cataluña o con el País Vasco porque ambos forman parte de la nación española. A ver si se enteran. A ver si se fijan en el modelo británico. Si quieren selección nacional, pretenden el secesionismo del Estado. Me parece muy bien, por mucho que me repugne, que cada uno defienda lo que le dé la gana. Lo que me parece un dislate es que el guardián del Estado español aliente el espíritu independentista de algunos nacidos con dificultad y de algunos que sienten con distopía. Si Zapatero quiere minar la estructura del Estado español a base de ayudas millonarias a los separatistas y a los violentos, que se vaya a tomar vientos al desierto donde reina el sultán que él sabe y al que tanto debe. Pero que deje a España en paz. Zapatero, en paz.

 

Zapatero, nacido. No sabe dónde. Zapatero, sentido. Pésame.

 

Un saludo.

EL BATACAZO ANDALUZ

 

 Allá por la primavera del pasado año, el todavía presidente andaluz, don Manuel Chaves, el de Matsa, firmó una frase lapidaria: "Tenemos que ser un partido en posición de combate". Se dirigía a la Interparlamentaria de los Socialistas Andaluces. De combate. Las encuestas dibujaban un horizonte plomizo. Amenazaba tempestad.

 

El Presidente del PSOE no sólo estaba admitiendo la crisis que nunca existió en abril de 2008. Mostraba su preocupación por la pérdida de un poder total mantenido durante más de treinta años. La mundial. Por mucho que se diga, nunca se calibrarán las consecuencias de un ocaso psoecialista en su territorio más adepto.

 

Cinco años después de su nombramiento como Presidente del Gobierno, Zapatero no ha esgrimido el concepto “a beneficio de inventario” para advertir que su Gobierno se encontró una Hacienda desmantelada y unas deudas inasumibles. No, no. Calló y el que calla, otorga. Zapatero se asió al importante activo económico y financiero que le legó Aznar y lo mostró como propio, al tiempo que se apresuraba a desvincularse de toda relación con la actividad internacional de Aznar, especialmente la que mantuvo con el presidente Bush.


La crisis andaluza, sin embargo, no puede atribuirse al PP. El virrey Chaves no la heredó de su predecesor, Escuredo, ni de Rodríguez de la Borbolla. Ni de nadie que no fuera de su grupo político. Chaves se hereda a sí mismo pero no tiene reparos a la hora de hostigar al PP. Porque sí.

 

¿Es Griñán el culpable del desaguisado económico, social y moral que arrasa Andalucía? La culpa fue de Chaves, dice, pero él estaba con Chaves en la Junta. Luego, hay que decir que él posee una alta responsabilidad en esta triste Comunidad a la que pertenecemos más de siete millones de españoles. El paro andaluz se dispara, las empresas cierran, los subsidios desaparecen, el malestar social se incrementa. ¿Combate contra la crisis o lucha a mano armada contra el PP que tiene cerca, por vez primera en la democracia, el poder en nuestra región? Guerra, afirman las huestes de Griñán, Rafael Velasco incluido, a Javier Arenas y los suyos. Guerra sin cuartel contra la derecha que se ve. Guerra que sí sería sucia en comparación con la de Irak.

 

¿Reconocerán Chaves y Griñán que Andalucía, a la que han dejado de la mano de Dios, ocupa el último lugar, según el Informe PISA, entre las Comunidades Autónomas españolas, o que las empresas públicas andaluzas han perdido, según la Cámara de Cuentas, casi un cuarto de billón de pesetas en 2008? ¿Admitirán los dos supervivientes que el Decreto de Ordenación del sector público es un intento desesperado para colocar a los suyos en un status funcionarial que no les corresponde a fin de taponar todos los huecos cara a su posible retorno al Gobierno? No. Ni reconocerán ni admitirán. No. El día que digan la verdad o no serán del PSOE o del PSOE habrán sido expulsados. Ese cambio de mentalidad no es posible en el partido sectario.

 

El fin del régimen felipista se halla próximo. Sí, felipista. Por él construido. Para su gloria y pompa. No hay que vender la piel del oso antes de cazarlo. Sin embargo, por Andalucía hay que cazar al oso. No matarlo. Sí dejarlo fuera de actividad. El daño que ha hecho es incontable. El mal tardará años en superarse. Es preciso un golpe de timón electoral que haga posible la contemplación de nuevas perspectivas políticas. La mejor arma contra la guerra es la paz. La paz es el sustento de la democracia. Las posiciones de combate han de pasar por el tamiz de la ley.

 

Éste que les escribe celebrará el cambio de régimen. El batacazo electoral del PSOE significará el fin de un período negro de corrupciones inacabables. Aunque sólo fuera por esto, habría que echarlos. Se impone, además, un movimiento de construcción autonómico que devuelva a Andalucía a la senda de la recuperación económica y de la confianza social. El resurgir moral va a ser más difícil. Todo se andaría. Sin embargo, una nueva victoria del PSOE indicará el triunfo de la democracia, pero al mismo tiempo, la ratificación de que la democracia puede ser pervertida desde dentro por aquellos a los que la democracia importa un rábano. Léase esta Junta que nos desgobierna. Batacazo del Psoe, sí. Por asepsia. Por limpieza. Por claridad.

 

Por Andalucía.

 

Un saludo.

“ETARRAR”

El lavado de cara. Como suficiencia para declarar limpio el cuerpo. Eso declara el señor Méndez, máximo exponente del sindicalismo de transmisión política del PSOE, para decir que sigue descontento con la reforma laboral. Faltara más. La demagogia de algunos se relaciona directamente con su escasa vida interior. Vean, si no, el caso de ese prodigio del travestismo más despampanante que es don Valeriano, ilustre cooperador necesario del ugetista e insigne cómplice del presidente ZP . Dos por el precio de uno. Lo que dijo ayer, antier halló su fecha de caducidad. Lo afirmado hoy, se verá cuando convenga. Así son.

 

La reforma laboral entra de lleno en los arcanos del cuento de la lechera. Con una diferencia. Que la moza de la quimera agotaba su discurso en la moraleja de la fábula, mientras los muchachitos de la ajada bandera de su marchita ideología, inician su despegue económico en la fabulosa Moraleja u otros barrios de lujo afines. La dama sueña. Los amos nos llenan los sueños de pesadillas.

 

En tanto, la rueda gira y gira. Es un disco rayado. Pan rallado. Publicidad engañosa y cansina. Alimento a tiras. Y mientras ellos ríen, mienten y actúan de forma contraria a la verdad y a la rectitud, el número de parados registrados en el INEM subió en 68.213 personas en octubre. Aunque el más somero estudios por segmentos de edad, aterra, el análisis de las cifras del paro juvenil,”etarra”, si se me permite la licencia de crear el infinitivo etarrar. La mayoría de los jóvenes, sin un subsidio para tomarse un café, excepción hecha de la paga que las familias le pasan con el sudor de su pensión congelada.

 

Y mientras, que si galgos o podencos, que si churras o merinas. Vayan a paseo, señores. Y señoras. Del Gobierno. Si el secuestro es la detención ilegal de alguien o de algo a cambio de una compensación, y sin acusar de delito a nadie, uno tiene la certeza de que el Gobierno de España está secuestrado por el Partido casi único de este país. No se puede entender cosa distinta. Tanta maldad no cabe de Institución tan preeminente. Síndrome de Estocolmo o llámese como quiera.

 

La destitución de Bibiana y de Corredor y el encumbramiento de Leire y de Trini resultan inexplicables en una sociedad democrática en la que rigen los principios de objetividad y de imparcialidad. La decisión de Zapatero vuelve a “etarrar” a los que creemos que el Estado de derecho se identifica con el derecho del Estado y no con el interés del partido que secuestra al Estado. El mundo se desmorona a medida que la confusión creciente nos disminuye la dimensión del derrumbamiento. Todos valen medio almud. Es verdad que la unidad de medida está en desuso. Cierto es. Pero no menos verdad es que el desuso es sinónimo de olvido y de abandono. Así está España. Por ahí llevan a la ciudadanía. Por la deshabituación de sus libertades y de sus derechos.

 

Insisto, con perdón, pero toda esta inmundicia me “etarra”.

 

Un saludo.

BANDERAS SOCIALISTAS

 

 Me he referido en varias ocasiones al tema. No por ello, dejaré de insistir. Confundir socialismo con psoecialismo es como identificar a un cristiano con un fariseo. El socialismo contiene multitud de virtudes humanas. El psoecialismo adorna su escaparate con esas virtudes para que las luces del exterior distraigan de los ojos del espectador la miseria moral que se almacena en la sucia trastienda.

 

En contra de mi voluntad, a causa de los malditos impulsos que el zapping puede provocar, el pasado sábado aterricé en un programa de telecinco que se llama La Noria. Entrevistaba el presentador a Cristina Almeida. La presencia de la abogada extremeña detuvo mi dedo compulsivo y me presté a escuchar lo que esta señora declaraba. Apenas resistí unos minutos. Entre las almibaradas preguntitas del periodista y las respuestas absurdas de la antigua diputada, el dedo cambiador siguió su instinto. A punto. Sin embargo, a tenor de unas referencias al padre de la señora Almeida, mi interés como historiador hizo que la razón se impusiera a la náusea y permanecí un rato más frente a la impúdica escena que me ofrecía la pantalla. Valió la pena.

 

Resulta que el papá de doña Cristina era más de derechas que José Antonio Primo de Rivera. Qué barbaridad. Y ella, avergonzadita de su progenitor a causa de sus ideas. Con todo, me quedo con las frases del señor Almeida: “"Las banderas del socialismo son de odio, destrucción y sangre, las de Acción Popular son de amor y de paz, son las de España; si veis que la fuerza pública no es suficiente para guardar el orden, poneos a su lado".

 

Las crisis son el escenario idóneo para el fomento de los extremismos, tanto de izquierdas como de derechas. Los fascismos y los comunismos encuentran en la crisis el abono que hace crecer el proselitismo macabro y fomentar el odio. Cada movimiento tira de la cuerda en sentido opuesto hasta que la soga termina por romperse. Es cuestión de dialéctica histórica. Se repite como los ciclos que describiera Kondatrief.

 

Basta mirar a nuestro alrededor para comprender cómo la crispación se va haciendo hueco en la masa social. La mentira política resuena con estrépito en según qué prensa. A mayor subvención, más ensordecedor es el estruendo mediático. Se juega con la ingenuidad de los ciudadanos, se adormece a la población con programas de jorgejavieres, se lanzan mensajes inicuos de recuperación económica inmediata, se omite cualquier referencia cuantitativa al paro real, se insiste en la importancia de la formación como trampolín de creación de empleo, se recurre a la corrupción para afear al adversario, y un largo etcétera que incluye mil y una cortinas que más parecen telones de acero informativo.

 

En España, el PSOE reedita políticas equiparables, en lo político, a las posiciones bolcheviquistas de la URSS de Stalin antes de que la perestroika estuviese presente en la mente de Gorbachov y, en lo informativo, en la anti-glasnot, o sea, en la opacidad más negra que imaginarse pueda. Las banderas psoecialistas son de odio y de destrucción, decía el padre de Cristina Almeida. Lo suscribo. Tantos años después, el ansia de mantener el poder a ultranza les lleva a arreciar en la tempestad cainita capaz de todo con tal de no soltar las riendas.

 

En este sentido, les recomiendo leer mañana LA CATARSIS, en este mismo blog. Verán por dónde. Verán los tiros al blanco que se dirigen. Verán.

 

Un saludo.

EL PRECIO DE LOS FALSOS

La izquierda de opereta sube el puño y muestra la rosa. Se lucen. Como esos insectos que se aproximan a la luz para dejar en ella su efímera vida. Muestran la izquierda mientras se forran con la derecha. Cuestión de extremidades y de hemisferios. Gusta a esta clase de golfos fagocitar crustáceos. Es la expresión incontenida de un ansia tantas veces oculta.

 

Meses atrás, algunos politiquillos del Psoe de Valverde del Camino fueron cazados en una de ellas. La cosa les salió por mil ochocientos euros que fueron vertidos al fondo de no sé qué actividad de quién sabe qué mentira municipal. Creyeron los indigentes morales que el hambre por el lujo se sacia con una mariscada que pagan los contribuyentes. Gusanos. Con las cigalas y los langostinos de lujo no hacen sino tirar los desechos al pueblo que vota. Tragan los bandidos como si la vida les fuera en ello. A costa del ciudadano. Que para eso, los padres del Ayuntamiento se dejan la sérpida piel por los vecinos.

 

Ahora, el pillado es otro izquierdoso de Mango. Torrijos, el caudillo de IU en el Consistorio de la capital hispalense, se ha puesto ciego de tanto comer marisco. Mercasevilla por medio de Bruselas con la misma desvergüenza que Sevillamerca se corrompe. La culpa es de la derecha, se defiende entre cabreado e iracundo. Si pudiera, os echaría a las turbas encima, piensa mientras la voz hueca del barbado disfraz de sindicalista de baba, desgrana palabras sin sentido. Es una campaña mediática orquestada, insiste, para grabar a hierro una imagen pérfida de un hombre del pueblo que para el pueblo vive. Casi grita entre hipidos de llanto colérico.

 

Fascismo. Esa izquierda es fascista. Se comporta como los burgueses más despreciables al tiempo que proclama sus afectos por los más desfavorecidos. Corruptos. Estalinistas bolcheviques que matan para conservar el poder y conservan el poder para seguir matando. Es la repugnancia humana encarnada en abyecta política mientras millones de españoles sufren el cáncer maldito del paro cuya metástasis no encuentra terapia. Fascistas Torrijos y quienes como él despilfarran las monedas que niegan a los españoles. Son como la mayonesa caduca que provoca epidemias de gastroenteritis entre los comensales de un festín barato.

 

Es normal, balbucea a voces el hombre de IU. Es normal para los desvergonzados tirar el erario público en banquetes privados. Es normal en Torrijos y en quienes como este sevillano de contra hacen a escondidas lo que censuran a los que se pagan la manduca postinera con el dinero propio. Ya quisieran ellos ser la mitad de honrados que a quienes acusan de derechas. Ya quisieran. A los de derecha se les ve venir. A los de la izquierda bufa de rolex de pulsera y ferrari de plaza de toros de tronío, se les presume pero no se les pilla.

 

Hasta que la cámara hace justicia y, por una vez entre la tira, los retrata en Bruselas. Los retrata fuera de España. Bajaron la guardia en el extranjero. Se creían a salvo del ojo que todo lo ve y del periodista que todo lo cuenta. A salvo se creían. Estúpidos. Es de vosotros mismos de quienes debéis resguardaros. De vuestra ambición y de vuestra podredumbre moral es de lo que tenéis que protegeros.

 

Déjese de mentiras, hombre. Ya está bien. Tarde, pero haga contrición. Como Rafael Velasco, váyase Torrijos. Allá donde su figura no provoque náuseas. Lejos de la política que gente como usted enmerda. Sí, enmerda.

 

Un saludo.

VALERIANO, TILA

 

 Es descomunal. El rostro pétreo del ugetista Valeriano Gómez rompía lo que se pusiese por medio si atañía a la defensa de la reforma laboral. Él mismo formó parte del cortejo del día del orgullo guay del Paraguay contra el amigo Zapatero. Las imágenes lo presentan ligeramente encorvado y con huidiza sonrisa. Qué vergüenza, parecía pensar, que nosotros, la élite sindicalista, estemos en la calle como simples obreros o malhadados funcionarios. Pero qué vamos a hacer, se autoconsolaba el señor de la PSV, ¿la recuerdan?, me ha tocado el papelón de figurante.

 

De manifestarse contra la reforma laboral a defender la misma, ni un cuarto de hora. Justo el tiempo que tarda un “sin principios” en dar la vuelta a su chaqueta. Le importaba antes una higa el paro imponente y, ahora, una hogaza de pan duro el desempleo irreversible. Forma parte Valeriano de la corte bufonesca y eunuca de los que pasan del canto gregoriano a la ópera más pagana. El caso es mantenerse arriba, de forma discreta cuando proceda y dando la cara una vez tenga la seguridad de que no se la van a romper. Así son esta gente de izquierda de cartón de huevos.

 

Ministro de Trabajo. Lo mismo que poner a una zorra al cuidado del gallinero. Hombre cuota de una UGT que se debate en la miseria moral y cuota humana de un PSOE que no sabe dónde disparar para salir del atolladero de su propia impudicia. Valeriano nos regala tila. Para que nos tranquilicemos. Dice el señor que ni siquiera mira las cifras del paro. Qué va a mirar él si lo que realmente le preocupa es que la secta sindical siga viviendo del cuento de la subvención y de la mamandurria de cinco tenedores. Marisquitos por aquí, tucutú a la foie por allá, todo regado con un Rioja centenario y, para brindis imperial, donperignon del reserva. Luego, un poco de poleo, para él, no sea que la comida siente mal a su delicado estómago. Eso es lo que pasa con tanto agradecimiento. Que la panza se resiente. Dura vida la de estos monjes austeros de la política. Cuanto más a la izquierda, más despilfarro. Es un axioma. Qué digo: un dogma. Toda una proposición innegable e incuestionable. Pura ciencia. Fe de carbonero empresarial.

 

Felipe González le nombró administrador único de la Promoción Social de Viviendas, aquella fiesta descorchadora de ladrillos que se celebró en UGT con fondos privados y públicos. Un escándalo de época, vaya, que en aquellos años de postfelipismo llenó de inmundicia a la familia ugetista-psoecialista. Veinte mil familias padecieron el agujero de las viviendas promovidas por la UGT. Cuatro años después, con unas quitas al natural, unas entregas mirando al tendido y unas retiradas de espaldas al toro, don Valeriano, el niño de la tila, estoqueó al morlaco. Muerto. Con el aplauso de los responsables y el recuerdo de los afectados a la oreja. A la oreja del presidente de la plaza.

 

Si es que no puede ser de otra manera. El dinero público no es de nadie, que comentaba, feliz, Magdalena Álvarez, la del gratis total y la ministra de la T-4, qué grande la tecuatro, verdad, doña Maleni, qué grande. Y como no es de nadie, para el PSOE y las franquicias afines. Así pueden. Ahora, eso sí, con Valeriano de sustituto de Corbacho y con Rubalcaba de relevo de Zapatero, el soufflé está que se sale. Cuando se le hinque el diente, verán que dentro existe el vacío más estremecedor.

 

Nos queda la tila. A los ciudadanos, la tila. A Valeriano y marisqueros de yantar, el poleo menta. Estos chicos es que son así de sencillos. Los parados, a la cola del INEM. Qué cola. Me estoy pensando que, mejor que tila, valeriana, que queda más fino. Como el señor Gómez. Qué arte. Ayer, manifestante. Hoy, manifestado. Vivir para no sufrir de los nervios. De valeriana, dos tazas. O más.

 

Un saludo.

BLANQUEAR EMPLEOS

 

Por centenares al principio. Por miles, después. No se trata de blanquear dinero. Es peor. Se pretende blanquear empleo. Funcionarizar a través del atajo a un hatajo de amigotes. El trabajotraficante es la propia Administración Pública. Los cómplices, los sindicatos que pisan el nombre de Marcelino y de Redondo. Funcionarios de carnet.

 

Las redes mafiosas se tejen en los áticos y a oscuras. Los pescadores traban las nasas a pie de orilla y a la luz del alba. Los enjuagues de la Administración son posibles cuando los dizque defensores de la clase trabajadora se preocupan de los intereses de ésta y se muestran especialmente vigilantes en la defensa de los derechos constitucionales. Si en vez de supervisores de la legalidad, estos sindicatos de subvenciones millonarias cooperan en la farsa gubernamental, entonces la coyunda ilegítima se convierte en banda de malhechores.

 

Los funcionarios públicos alcanzan esta categoría a través de los procedimientos que predetermina la normativa. Miles de hora arrebatadas al sueño, al ocio o al descanso para sacar una plaza ansiada dentro del Estado. Sueldos mileuristas al portador de un estigma de cansancio inconfundible. Trabajo honrado y mal pagado que se compensa en estabilidad laboral. Atravesaron las horcas caudinas de una dura Oposición y muestran orgullosos las cicatrices de su lucha. Ahora, quieren colar, los del PSOE, en sus espacios vitales,a una multitud de estómagos agradecidos que accedieron a ámbitos públicos sin más méritos que su adhesión al régimen.

 

Las fundaciones y las empresas públicas son los coladeros de esta aduana vendida. Son los sin papeles que se adquieren ilegalmente a cambio de una lealtad inquebrantable y eterna. Quitarán su puesto a los que ingresaron con papeles debidos. Se mezclarán con ellos formando un totum revolutum del que será imposible separar la mena de la ganga. Confunde y revuelve. Al cabo, ganancia de pescadores procaces.

 

Empresas públicas y fundaciones. El PSOE sabe lo que hace y hace lo que sabe. Habla de justicia y comete atropellos. Predica igualdad y discrimina a troche y moche. Reclama libertad y construye cárceles. El PSOE blanquea empleo a través de la Junta. La Junta otorga empleos a instancias del PSOE. Públicos. Privados, también. Comienzan por estos últimos. Terminan por los primeros. La desembocadura es un delta con anagrama de rosa y puño. Una vez todos en el redil, se procederá a filtrarlos por el crisol de la conveniencia. Y verán: los que entraron por el atajo se adueñarán de la zona y quienes cumplieron la norma, tendrán que vagar más allá de la curva del triple. O chuparán banquillo. O serán traspasados.

 

El PSOE se las gasta así. Con la ayuda inestimable de algunos sindicalistas. A este paso, el país no lo va a conocer ni Alfonso Guerra. Con tanto cambio, ni los que aquí vivimos distinguiremos la cara de este país. Que es el nuestro. No lo están sometiendo a operaciones de estética. No. Lo deforman a puñetazos. Ellos. Los del PSOE. Y sus amigos.

 

Vamos que vamos.

 

Un saludo.

LAS EDADES JUBILOSAS

 

Sesenta años. Treinta y ocho, de servicio activo e ininterrumpido. La mujer se quiere jubilar. Zapatero no la deja. Más edad y más servicios. No es parlamentaria. Trabajadora de a pie. Se ha dejado el pellejo durante cuatro décadas. Nunca tuvo despacho. Ni teléfono móvil a cargo de la empresa. Ni ordenador portátil. A base de esfuerzo, la trabajadora tiene la inquietud de su futuro. Algunos de sus hijos se hallan en paro. No cobran subsidio alguno porque jamás tuvieron acceso al mundo del empleo.

 

Confiaba la trabajadora en un feliz retiro laboral. La confianza en el Gobierno psoecialista le ha jugado una mala pasada. Fue de los españoles que creyeron a Zapatero al negar la crisis. Pagó ella su desventura y, con ella, quienes retiraron al presidente narciso cualquier atisbo de verosimilitud. Justos y pecadores siempre acaban en la misma urna de cristal. Está bien que el ánimo nos incline a confiar en las personas a las que no conocemos, porque todavía no nos han traicionado. Lo que no está bien es que confiemos en los políticos  cuya predisposición al engaño es repetida, constante, continua y acreditada.  La mujer quiere jubilarse. No se atreve. El túnel que se abre al paso de los años está oscuro e incomunicado. Las luces de antaño se han fundido. Bastaría cambiar las lámparas. No interesa. El empresario ordenó al electricista no reponerlas. Que anden a tientas, exigió. Si tropiezan, que se levanten.

 

Y mientras, el desempleo abraza a uno de cada cinco españoles en activo. A cuatro de cada diez jóvenes en edad de trabajar. Quieren pero no pueden. Mañana, tampoco. El gerente de la empresa es un desdichado ignorante que traslada a los demás su mala baba. Él, sí. Los suyos, bien colocados. Los demás, que se busquen la vida.

 

La edad de jubilación no se puede modificar. Ni es de recibo congelar las pensiones. El desempleo juvenil es una bomba de relojería que estallará el día en que las familias dejen de prestar a sus hijos el sustento, el alojamiento y la paga semanal. Retrasar la edad de jubilación secciona de un tajo cualquier probabilidad de los jóvenes. Por cada dos meses, un año de retraso. Se abre la ventana pero se cierra la puerta. No tiene sentido. Se lesionan los intereses de la empresa nacional. Algunos escuchan campanas pero no saben de dónde vienen. Cabe la prórroga voluntaria de la jubilación. Sin embargo, hacer precepto de la voluntariedad, atenta contra el significado del término. Voluntarios de la Cruz Roja, todos. Porque sí. No puede ser. A todos nos llega el momento de hacer mutis. Los chavales reclaman un papel que, cruelmente, se les niega.

 

La crisis podría explicar el retraso en la jubilación en un país con pleno empleo o con unas tasas de paro en torno al diez por ciento. Esto no ocurre en la España zapateril. Muy al contrario.  Las cifras demandan otro tipo de actuación en el terreno social. Las políticas activas no pueden confundirse con las políticas de desprecio a las clases pasivas. Pasiva viene de pasión. Pasión, del pathos griego se deriva. Pathos es sufrimiento que nace del esfuerzo. La jubilación es la alegría postrera que resta a los trabajadores después de treinta y ocho años de lucha por la supervivencia. En el trabajo dejó sus mejores años. Ahora, cumplidos los sesenta, no puede disfrutar de su bien ganada alegría. No la dejan.

 

Malos tiempos para la lírica. La épica no es la poesía más adecuada al progreso. La odisea pilla mayores a muchos. El conflicto nos explotará entre las manos. Cuestión de meses. La situación es insoportable.  La edad de jubilarse no es, ya, la edad jubilosa. No se sabe cuándo toca. Pena, penita, pena.

 

Un saludo.

LEGALIZAR BATASUNA

 

La ley de partidos políticos es agua mojada. Se sortea esta ley como se finta a un defensa. Hoy sirve. Mañana, se utiliza. Grifo que se abre y cierra con el monomando de la política más desvergonzada.

 

La interlocución con ETA nunca cesó. El Gobierno alienta la eterna llama de la conveniencia partidaria. No tiene en cuenta el interés del Estado. Luis XIV decía que él era el estado. El PSOE entiende que el Estado se confunde con su partido. La ley, cualquiera que fuere, halla su razón de ser en que satisfaga el bienestar del grupo psoecialista. En caso contrario, se regatea y se elude con la mayor desfachatez.

 

La irresistible ascensión de Rubalcaba no le conduce al cielo de la verdad. Para nada. Rubalcaba ha sido porteado a la puerta del Hades, del dios griego de los muertos y de las riquezas. Como guardían del sepulcro que ha de cobijar al muerto que se vaticina. A esa tarea se reduce toda la parafernalia destinada a encumbrar al antiguo portavoz del Gobierno que no eliminó al escuadrón de la muerte. A eso y a tratar de cambiar al muerto y de escamotear las riquezas. Cambiazo del PSOE por el PP. Ahí radica la importancia de su gigantesca función. Rubalcaba reniega de su función de sepulturero y se presenta como maquillador de cuerpos mutilados.



No es otra cosa. Las ofertas realizadas a los delincuentes de dicho grupo asesino exceden las facultades de los negociadores estatales, tanto por infringir la ley como por vulnerar la independencia judicial. Se busca ahora una nueva ANV. O una palabrita “inexorable” que juegue a la más calculada ambigüedad entre su acepción de irremediable y su significado de implacable. Quiénes pueden temer la dialéctica de un ministro del Interior que, hoy, dice saber nada del Faisán y, ayer, era portavoz del Gobiernode los GAL?


La Oposición no puede caer en la trampa tregua ni en la tregua nominalista a la que le lleva este Gobierno desnaturalizado. La compostura de palabras y de gestos debe ser aliada de la firmeza de sus actitudes. Prudente, sí. Cobarde o pasota, no. Debe y puede. Salvo que, a la luz de la realidad más prosaica, demuestre que la legalización de Batasuna es una nueva treta infame de un Ejecutivo embustero. El PP debe levantar el velo. Y, así, dejar al descubierto que el neozapaterismo es un invento del sepulturero mayor del reino para mandar bajo tierra a su gran enemigo potencial y actual. Que no es ETA. Que el PP es.

Lo que sí resulta un axioma es que ETA no cede. No cambia. No da un paso atrás. No se entrega ni se rinde. Busca lo que quiere y quiere lo que busca. Su razón fanática es el instinto destructor. Muere matando. Su escasa operatividad no implica que esté inactiva. Por el contrario. Hiberna porque se siente acorralada. Del obligado letargo sólo saldrá a sabiendas de que el premio será espectacular. Mientras tanto, la máquina de asesinar está bien engrasada. Habrá más Estado sin ETA. Con ETA no habrá un Estado.

PERFECTOS EMES

 

 Es posible que muchos ciudadanos piensen lo que dijo Arturo Pérez Reverte. Su declaración sobre Moratinos es de las que hacen época. Pero una cosa es pensarlo y otra, decirlo. Las conductas se referencian por su externalización. No cabe deducirlas por el pensamiento. Por mucho que Reverte acertara en su diagnóstico, expresarlo de esa forma no es de recibo. Es como si el oncólogo le dice a su paciente que se joda, que apenas le quedan dos días. Y que ni siquiera vale la pena animarle a que disfrute los minutos de vida de que dispone.

 

Hubiera sido fácil acusar al lloroso ex Ministro de Exteriores de nefando responsable de los intereses de España en el plano internacional. La acusación encuentra tantos y tan fundamentados alegatos, que no cabe injuria ni calumnia ni siquiera descalificación. Con lo fácil que hubiera sido exponer que la gestión de Moratinos ha rayado con el más continuado desatino político, recurriendo al tópico de la fácil rima en consonante.

 

Un escritor, y académico, de la talla de Reverte debe dar ejemplo con el uso de su pluma, para no caer en la frase machadiana de la espada. Lingua est imperium, que refrendaba Nebrija. Jaime Ussía nunca ingresó en la Academia de la Lengua, lo que repugna a muchos bienintencionados pero ingenuos que se asombran de que Cebrián sí forme parte de esa tan elitista y especial asamblea. Ussía es un escritor excelente. Une a su buena literatura, ideas originales y a éstas, un gracejo insuperable. Esta gracia, innata y adquirida, no le concede bula para descalificar a nadie.

 

Reverte y Ussía son magníficos literatos. Sin cortapisas. Sin embargo, se han comportado, en tiempos y en ocasiones distintos, como perfectos... En el caso del señor Moratinos, hubiese bastado con calificar su recorrido ministerial como  funesto, aciago, desdichado, fatídico, deplorable o infausto. Todos lo hubiéramos comprendido y muchos, acaso, lo hubiéramos aplaudido. Lo escatológico se puede evitar. Aunque los lectores de prensa no sean muchos y apenas niños, las televisiones, a falta de otras noticias más fecundas, propagan, a toda voz, lo que no es sino una expresión de mal gusto proferida por un señor de extraordinaria categoría intelectual. Claro, que si Reverte estuviese en la nómina del PSOE, los ataques se hubiesen contenido en la dirección de las redacciones mediáticas. Es lo malo de ser rico e inteligente a la vez que estar alejado del pesebre del artisteo patrio.

 

Reverte es mucho Reverte. Ussía, mucho Ussía. Sus detractores pueden entrar en el territorio de la mediocridad. No por ello son unos emes aunque la envidia despida malos olores. Por cierto, Jaime, Ussía, los de ETA podrán ser, que lo son, unos miserables asesinos y terroristas. Pero no hijos de p. Sus madres están en las antípodas de esa condición. Demasiado tienen las pobres con haber concebido a estos muchachitos, carne de cañón. Demasiado para ellas. No las castiguemos con más oprobios.

 

Lo dicho. Moratinos no es un perfecto eme. Eme no se refiere a ministro. Por si acaso.

 

Un saludo.

MÁS CHULO QUE UN OCHO

 

 Con tantos ministerios inútiles, tanto paniaguado asesor, tantas fanfarrias de latón, tantas Autonomías insaciables, tanto gorrón y tanto parásito, lo de la austeridad es un chiste. Un chiste malo. Muy malo. la Junta de Andalucía mantiene en nómina de enchufados a más de veinticinco mil. Veinticinco mil enchufados en empresas públicas (del PSOE) y en fundaciones (del Partido Socialista).

 

Estos psoecialistas postineros y estos izquierdosos de tronío son así. Trileros de la política. Te dan el cambiazo en un suspiro. Primero, te acercan el señuelo. Una vez picas, sube la bolsa. Aumentas la inversión y, hala, timo que te crió. Como el del tocomocho. El PSOE trata a los españoles como simios de experimento.

 

El socialismo rechaza a la condición humana, a Dios e incluso al orden natural. El psoecialismo reduce todo a cenizas para que, tras la derrota, el vencedor no pueda aprovechar los campos ni el ganado ni cualquier riqueza. La nada. La tierra quemada es la nada. El perdedor no quiere dejar al adversario ni un gramo de facilidades para llevar adelante lo que él no pudo hacer. Es el odio llevado a las últimas consecuencias. Caiga quien caiga y muera quien muera. La teoría de la tierra quemada se subsume en la política económica de Zapatero.

 

Y, sin embargo, ahí sigue el hombre. Sin un atisbo de sonrojo. Tanto rostro el suyo que sonríe por fuera lo que llora por dentro. Es el grito de ¡dientes! Que la Pantoja dirigiera al ex alcalde. Dientes para sonrisa dentrífica. Tan falsa como el modelo anunciante. Lágrimas de espanto ocultas. Zapatero quiere seguir. Yo sigo, como Felipito Tacatún. Hasta que la muerte te arranque del sillón tombolero del sorteo marcado por el 11-M.

 

El inquilino en precario de La Moncloa es más chulo que el tranvía número ocho de Madrid. Los chulapos y chulapas de ZP visten borceguíes de burgués e indumentaria de hidalgo rico. A costa del país.

 

Pero ya queda menos. Hasta los más afines al negocio, van recogiendo velas. El chulo del ocho y el ocho de los chulos, erre que erre. Pero tiene los días contados. Por suerte.

 

Un saludo.

RUBORCABA EN SUBJUNTIVO

 

Zapatero no ha perpetrado esta reforma laboral. Se la han impuesto los alemanes. Zapatero no modificó su Gobierno. Se lo ha cambiado el felipismo. La primera medida, extranjera. La segunda, extraña. País intervenido. Presidente desterrado. Ante el vacío de futuro, el intento de hacer creíble el presente. Presente de subjuntivo. Que se pueda. Que se quiera. Que se sepa. Carácter de posible, de hipotético. Modo de lo virtual. No actualiza la significación del verbo, pues arrostra incertidumbre, subjetividad o posibilidad. Ganas de engañar. De prolongar la agonía. De forzar la suerte. De llamar a la desgracia. De propagar los errores del adversario. El comando Ruborcaba ya la emprendió con el alcalde de Valladolid. Han dado a la zafiedad de un momento la categoría de una vida. Sin rubor. Sin sonrojo. Sin vergüenza.

 

La crisis económica es la voz de la conciencia de tanto subjuntivo. Llamar a Rubalcaba es invocar el subjuntivo. Como en la güija. De la angustia del desastre a la esperanza del éxito sin que a la cara del PSOE le suba el rubor de la mentira más espantosa. Rubalcaba es Ruborcaba, pero sin rojeces ni escrúpulos. La pobreza amenaza al país que estos gobernantes de la mala uva dirigen al precipicio. Economatos de pobres llegarán a competir con supermercados baratos. El consumo se mantiene gracias a la respiración asistida que proporcionan las familias. Ahorro y repliegue.

 

Se reducen las bodas. Desciende la venta de coches. La banca no concede créditos para casas. Los viajes se limitan. Los estudios en el extranjero, tarea de gigantes. Es mucho el peso del no trabajo. La influencia del paro es muy contagiosa. No existe vacuna para esta gripe negra. Ni siquiera se la espera. Ni se investiga. Los laboratorios de creación de empleo están en poder del partido/secta. En ellos no hay científicos. Sólo militantes comisariados y comisarios militantes. Calientan el sillón a cambio de retribuciones magnánimas que les pagamos los ciudadanos. No. Nada que hacer. Del Huerto de los Olivos al Gólgota pasando por Zapatero. Zapatero no es Pilatos. Él no se lava las manos. Las tiene manchadas de rojo de vergüenza. La vergüenza que produce el dolor ajeno. Cabezas sangrantes. Las espinas se hunden en las testas coronadas. Dolor físico y dolor psicológico. La autoestima rueda por el suelo a la par que la moral se despeña.

 

El Gobierno está sembrando espinas. Y vientos. No cosechará flores. Sí atraerá las tempestades. Es cuestión de tiempo. La nobleza del pueblo es fruto de su continuado sufrimiento. Antes, como súbditos. Ahora, como ciudadanos. ¿Ciudadanos? Me temo que esta época es de regresión, de involución revolucionaria. Aquí sí encontramos el "leif motiv" para la memoria histórica.


La economía real nos habla de paro, de subida de impuestos y de descenso de ventas. Ajuste de cinturón. La Bolsa sube hoy. Mañana, más. Pasado, se come los beneficios de un mes. Compro para vender. Peligro. El batacazo de los grandes de la banca no fue un accidente. Se sabía pero no se quiso admitir. Demasiado dinero y todo el crédito en juego. Es tiempo de reflexión. De cordura.



Manirroto y desordenado, el Gobierno. El último de la fila. No remonta. No puede. Su pájara no es pasajera. Es de incapacidad. Es de vergüenza. Es de inoperancia. Mas carece de sentido del ridículo. O nos apretamos el cinturón o veremos las cenizas del cementerio de elefantes. Con ellos nos reuniremos. Son necesarias medidas, ya, que permitan vislumbrar un cambio de rumbo. Con Zapatero, imposible. Con Ruborcaba, seguro. Seguro que miente. Seguro que muchos se dejan engañar. Otra vez. Y mil veces mil.

 

Contra Ruborcaba, vergüenza. Al ministro no se le caerá la cara. A los que le voten, se autoabofetearán. Por crédulos. Por ingenuos. Lo malo es que la torta repercutirá en los que votaron a otra fuerza. Lo malo es que habrá tortazos para todos. El comando Ruborcaba tiene pastel para todos.

 

Un saludo.

LAS DOS ROSAS

 

Lo ha dicho Julio Anguita. Hay que descubrirse. Anguita es de las personas ante quienes me quito el sombrero. Que Rosa Aguilar es un problema de mutación en esencia, declaró el califa rojo. Dando en la diana, ha tirado desde muy lejos y la frase, redonda, adolece de malicia. Rosa Aguilar no es una mutante política. Es una tránsfuga ideológica.

 

En Rosa, la señora Aguilar, ha imperado el lado oscuro de las trepas con cara de ángel tímida. Sonrisita de chica buena de las monjas de toda la vida, que esconde ansias y ambiciones impropias de quien se define con ideologías de izquierda. En ella, la definición de Engels encuentra toda su propiedad explicativa. Su zangolotinismo político, que le ha llevado de la paupérrima Izquierda Unida al riquísimo padrino psoecialista, se conforma como todo un modelo de conciencia falsa. Cree que engaña, pero se desvela su escasa categóría ética. Si la ética es el principio que rige los comportamientos individuales, la de Rosa Aguilar causa pena y provoca escándalo entre los comunistas de verdad y entre los que sienten la izquierda como una religión laica en la cual la filantropía es el único modo de sentir y de ser.

 

Doña Rosa Aguilar esconde las espinas y el pico torvo en el disfraz de la modosita de barrio cuya virginidad ético-política comienza y acaba en el ofrecimiento de una propuesta irrechazable. Dejar la alcaldía de Córdoba era más que un sueño. Escalar al piso de lujo que le puso Griñán, una meta inconfesable. Con todo, el horizonte tenía un más amplio alcance. Rubalcaba ha echado los hilos arácnidos en el nido del sevillano San Telmo y ha prendido en su red, de la doble d, a la inocente mariposa. Como quien no quiere la cosa, doña Rosa ya es ministra. Alcaldesa, consejera autonómica y ministra del Estado. De Córdoba arrastró la brujería de siglos, en Andalucía bordó la bandera verdiblanca de la independencia más servil y a España trae los resabios adulterados de una mujer que vendió su ideología por un cargo y subastó su patrimonio ético en una asamblea de profesionales del comercio.

 

Julio, maestro, norte, rumbo, tu brújula, atinada, no ha hilado lo fino que puede y debe. Con Rosa Aguilar, muere un mito tan falso como una moneda de cuatro euros.

 

Rosa. Rosa Díez. La otra Rosa. La líder de UpyD ha seguido un camino distinto. Ha evolucionado la vizcaína. Desde los mullidos aposentos socialistas de Vascongadas a los durísimos catres del partido actual. Camino de bajada, que no de descenso. Sendero ideológico que otorga a las ideas la fuerza que les es inherente. Ética en estado puro. No es mutación en esencia. Es esencia de mujer política y de política hecha mujer.

 

Que ha desvariado, le acusan sus detractores, todos ellos extraídos del nido de Ferraz en el que se desarrollaron los huevos de serpiente de algunos que apoyaron a los escuadrones de la muerte. La propaganda filosoviética de Rubalcaba y de Jáuregui explican el nuevo gazpacho que se cocina en Moncloa. Vuelta a la cloaca felipista de la década de los noventa. Rosa Díez se elevó sobre el poder maléfico. Despreció a los que traicionaron a Redondo Terreros. No se dejó engatusar por la aflautada sirena del todavía inquilino de la Presidencia. Eligió la carretera peor asfaltada. Pero la más limpia. La más asequible a todos. En ella no caben cuotas ni pago de peajes. Que lo tiene difícil, se sabe. Que derrocha entusiasmo, se percibe. Que merece recompensa, sin duda.

 

Dos Rosas. Me quedo con la señora Díez. La otra, para Zapatero. Y ojo, que las águilas suelen volar alto y planear largo. La presa no es el ministerio. Aguilar aspira a más. Puede ser la gran tapada. Sin embargo, Rosa Díez es el descubrimiento. El gran descubrimiento.

 

Un saludo.

GOBIERNO DISRUPTIVO

De bruscas rupturas. El Gobierno de Zp es disruptivo porque el presidente narciso posee un talante rompedor y triturador. Con la sonrisa arcaica de algunos kuroi, el hieratismo del sultán de la Moncloa se atempera con ese rictus beatífico que asoma en su boca. Alma negra en expresión ingenua. Satán no se encarnaría con tanta sapiencia. De tal cabeza inmadura, tal prolongación irreflexiva en el mando. No tiene solución. Lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible.

 

Zapatero ha jugado a cambiar de cromos. Donde estaba Aído, Pajín. En vez de De la Vega, Rubalcaba, don Alfreddo. Corbacho sube pegando leches a la categoría de cesante y se lleva en el bolso un milloncejo de parados, a modo de muescas diabólicas en la culata de su maletín ministerial. Sin problemas. Le sucede don Valeriano, de la cantera ugetista. Con este origen, poco más que agregar. La sonrisa del régimen es recompensada, tras su éxito en las primarias, a la cartera de Exteriores que, tan magistralmente, destrozara Moratinos en seis años de auténtico horror.

 

La sorpresa, pero menos, nos la depara Rosa Aguilar, la gran deshacedora de ideologías. La señora Aguilar nos ha desvelado un secreto a voces. La ideología es el fruto de una conciencia falsa. La falsedad ética de diluir, mediante engaño, el derecho de las libertades individuales en la redoma de las libertades colectivas. El resultado es la pérdida del individualismo en el laberinto dictatorial del colectivismo más despersonalizador. Rosa Aguilar ha conseguido, con la finta de sus actuaciones políticas, resolver el enigma de cómo cargarse la ética con el martillo pilón de su ideología capitalista.

 

Estamos en lo que estamos. El equipillo de suplentes suplidos y de suplidos a base de resoplidos, está listo para continuar, sin prisa pero sin pausa, la labor exterminadora de la nación española y del Estado español. No pidan arte al peón ni precisión al intuitivo. Ni se les ocurra exigir al racionalista la fe del carbonero. Ni peras al olmo. Sería inútil. Recen. Será más productivo.

 

El nada recomendable nuevo Gabinete es un bodrio conformado por esbirros de especies varias. Cómo será que la insoportable levedad de la votante de Beinixidá resulta simpática a la vista de la hermética sinrazón de la araña negra. Háganse idea. Rubalcaba está ahí por su capacidad dialéctica de nombrar a los difuntos de la Oposición sin que un músculo de su cara refleje algo de desasosiego. El mismo descaro que cuando Felipe y la macro-corrupción gonzalina. Sólo que con más experiencia. El afectado por el síndrome de la madrastra de Blancanieves ha cambiado de arpía política. La hechicera ha cedido su sillón al brujo. Las pócimas serán igualmente venenosas, pero hay que buscar nuevos antídotos.

 

Contra la traición no hay, sin embargo, remedios. La deslealtad es tan antigua como la prostitución. Este Gobierno es desleal. Con el Estado. Con el pueblo. Con España. Con los españoles. Gobierno disruptivo. Rompedor. Desvertebrador. Desguazador. Despreciable.

 

Un saludo.

ABUCHEOS

 

La maquinaria propagandística del psoecialismo rampante no da abasto. No puede ser de otro modo. El rodillo organizacional del Partido exige una actividad incesante. Perder el Gobierno del Estado, de las Comunidades Autónomas, de las Diputaciones o de los Ayuntamientos, constituye una losa demasiado pesada para poder soportarla. Miles de politicos viven de la eficacia del aparato partidario y partidista. No se concede tregua al descanso. Demasiado que perder.

 

Las escasas muestras de rebelión cívica, sonoras pero encantadoramente pacíficas, contra Zapatero, Chaves, Rubalcaba y otros chicos del montón, están dejando huella. Las alarmas se han encendido en Ferraz y en Moncloa. A los dioses del Olimpo gubernamental les desagrada el repudio del pueblo. Máxime si los medios hacen eco de la dimensión del estruendo. Educación, reclaman de pronto, como impelidos por un resorte. Protocolo de normas de conducta. Reglas de urbanidad en actos públicos. Máxima urgencia. Las deidades son por algo y están para algo. No cabe rechazo a la divinidad. En modo alguno. Lo que molesta, se elimina. Por las buenas o por las malas. Los pitos y las broncas se reservan para el común, para el vulgo, para los “asesinos” de Irak. Para la gloria monclovita, la cerrada ovación. Para el tirano, el culto a la personalidad. Faraones dioses, al fin. Por tanto, educación y ¡firmes!



A la tecnocracia socialista, hay que recordarle que una cosa es la educación y otra, la cortesía. La educación es un valor universal mientras que la cortesía reviste formas muy distintas en cada tiempo y lugar. Educar es, amigo Gabilondo, desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales por medio de preceptos, ejercicios o ejemplos. Educar no es, pues, adoctrinar. Sólo en alguna de sus acepciones más inferiores, se acepta que educar es enseñar los buenos usos de urbanidad y cortesía. En este sentido, la cortesía podría definirse como la demostración o acto con que se manifiesta la atención, respeto o afecto que tiene alguien a otra persona.



Diferenciado el concepto educación del de cortesía, hay que matizar la expresión a base de abucheos. El abuchear se aplica a la muchedumbre cuando ejercita su derecho a reprobar con murmullos, ruidos o gritos. No cabe imputar mala educación al pueblo que abuchea ni al pueblo que ovaciona. En cualquier caso, hacen un legítimo uso de su libertad de expresión. Y expresan, de forma audible, su desafecto, inquina, antipatía y otros sentimientos de esta suerte, a quienes se han hecho merecedores de estas traslaciones verbales. Verbales, que no físicas. La violencia no ha hecho asomo en los ciudadanos por más que algunos descerebrados de la información se inventen actos y gestos inexistentes.



Los abucheos constituyen la válvula de escape de una ciudadanía que se resiste a la dictadura que la aplasta. Es mucha la deriva económica a la que nos conducen los sujetos pacientes del abucheo. Excesivo el número de parados. Indecentes los maquilladores cursitos de (de)formación. Fuera de límite la mentira sangrante que nos larga el Gobierno. Y mientras, cientos y miles de golfos, viviendo del bote, de los tontos del bote.



Para que estos vividores sin alma permanezcan en el machito, pretenden apagar las voces y los ecos machadianos. Callar al pueblo. La soberanía nacional es la pantomima abyecta de una democracia vergonzante que nos han impreso a fuego Zapatero y los suyos. El pueblo, educado, calla y duerme. O que vea la tele. En tiempos de Franco, era una de las monedas de cambio.



Abucheos, sí. Cuando proceda. Es el momento de la rebelión. Contra los tiranos. Como son todos los que utilizan al pueblo en vez de servir al pueblo. Venga. Más abucheos. Muchísimos más.



Un saludo.

PACTO DE MUERTE

 

 Muchos hablaban del impudor político del presidente Zapatero. En términos absolutos, la falta de vergüenza alarma. En términos relativos, siempre hay un escalón superior que atempera la maldad que se criticaba. Siempre hay un más del mismo modo que hay un menos. En el País Vasco se formalizó, hace casi un año, un Pacto de Estado. Con mayúsculas. Acuerdo histórico entre PSOE y PP para hacer gobernable aquella tierra de España y para liberarla del acoso independentista que se venía produciendo desde el PNV hasta ETA. Se hizo historia. Sin embargo, la historia no es sino un pasado presente y un pretérito que se adentra en el futuro cercano.

 

Patxi y Antonio. López y Basagoiti. Mestizaje patronímico para una alianza vasca. Vasca. Tan vasca como la de Ibarretxe y Otegi o la de Arzallus y Arana. Tan vasca como española. Vasca y española. No es vasca y castellana. No. Vasca y española. Patxi López y Antonio Basagoiti. Difícil matrimonio en una casi imposible coyunda.

Servidor escribía, meses atrás, que ese matrimonio era, todavía, rato. Que le faltaba el requisito de la consumación para que se considere canónicamente indisoluble. Que el vínculo era tan débil que los eslabones cerrados ni siquiera mostraban consistencia. Y que lo que acechaba a la pareja no era moco de pavo. Escribía entonces y subrayo hoy. Caza al acecho. El cazador no es ETA. El cazador es el PNV. ETA es la rehala, la jauría. Quien permanece agazapado, en lugar distinto, es el partido de Urkullu. ETA lleva a los venados a donde señala el cazador y conviene a su fin. A lugar propicio.

 

No falta a la formación que fuera de Ibarretxe grandes dosis de concentración y atención, de paciencia y autocontrol, de empaque físico y psíquico, de destreza y de puntería. En absoluto. Son expertos en la materia. Sin embargo, tienen claro que dependen del error estratégico de las piezas y de la eficacia violenta de los acosadores.

 

El PNV conoce, como pocos, la enfermiza soberbia de ZP, su carácter traidor a fuer de desleal, su imperiosa necesidad de sobrevivir al fuego que él ha provocado, aún a costa de la inmolación de miles de ciudadanos. La necesidad de Zapatero del apoyo del PNV se ha puesto de manifiesto, por enésima vez, a la hora de aprobar los Presupuestos Generales del Estado. ¿A cambio de qué? De pelas, por supuesto. El algo más se desvelará pronto. La presa a batir no es el poder en el País Vasco. La pieza a cobrar es el poder. El poder con mayúsculas.

 

PSOE y PNV forman empresas con una extensa clientela a la que hay que satisfacer. Todo un ejército de paniaguados esperan su ración. Perder el poder es letal para las aspiraciones de unos  y la docilidad interesada de otros. El matrimonio vasco debe anularse. Si no por el Tribunal de la Rota, por el juez de paz. O el de guerra. Da igual. El fin justifica los medios.


El movimiento etarra para instrumentar a sus presos no es casual. El aviso de Rubalcaba, bien interesado. La predisposición de Erkoreka a pactar con Alonso, más de lo mismo. Poco importa al PNV el destino de las víctimas del terrorismo etarra. El de los terroristas presos, sí. Y mucho.


El bipartito vasco tiene fecha de caducidad. Se ha establecido esta misma semana. La traición se perpetra con el apoyo peneuvista a unos Presupuestos Generales de la muerte económica de España. En suma, es lo que conviene a unos y lo que está dispuesto a ofrecer el otro. Días contados. Los cazadores y su cohorte, al acecho. No son furtivos. Lo hacen de día y de forma aleve.

 

La víctima -esta vez política- está al caer. Algunos son más vascos que otros. Otros odian a España. La odian. Nos odian. Los no demócratas. Los cazadores al acecho. En tanto, el ministro Alonso sonríe, se mofa y se cachondea. Chaves hace de conductor de la tranca disruptiva de la nación española. Sólo falta el matarife que corte el cuello. En ese momento, se acabó. El Pacto de Sangre se habrá sellado con la ignominiosa y abyecta cooperación del PSOE. España se muere a chorros, entre estertores. La España del desleal Zapatero.

 

Qué pena.


Un saludo.

VÍA SOCIAL

 

La reivindicación de la jornada laboral de ocho horas se remonta a 1886, en Chicago. Tres años después, la Segunda Internacional quiso rememorar la efemérides y homenajear a los obreros ejecutados. Eran tiempos de lucha y de supervivencia. En 2010, la lucha es otra. Cinco millones de parados en España introduce una tesis que destroza síntesis precedentes. La tesis descansa en lo que comporta para la clase trabajadora soportar el duro peso del desempleo. El paro se escenifica como muerte anímica y moral. Muerte de cuya responsabilidad no debe escapar este Gobierno inepto.

 

Apenas unos meses, el todavía presidente se jactaba en decir que de la crisis se saldrá por la vía social. La bobada hecha engaño y el engaño mitigado por la autoría de un áspid con rostro de lagartijilla. Como si no supiera que la vía social que preconiza es, hoy, un muro infranqueable que él ha ayudado a levantar.

 

La vía social se escribe en letras mayúsculas y el texto se resume en la creación de empleo. En esa prédica cabe toda la novena. A partir de ese objetivo improrrogable, hay que urdir todo el tejido productivo del Estado. A ese fin, es preciso que la economía se someta a una inmediata operación quirúrgica de asepsia y de recomposición. Se hace necesario un diagnóstico fiable, que no se compadece con los bandazos insufribles del cirujano intruso. Si las medidas gubernamentales se mantienen en la ineficacia del último sexenio, es preferible cambiar de hospital o relevar al jefe del quirófano. Es que no sólo no tiene idea de lo que tiene entre las manos. Es que, el muy majadero, está convencido de tener razón. Su razón es la sinrazón de una situación desesperada. Así nos va.

 

Defender el empleo es rechazar la injusticia de un sistema podrido que se preserva a base de sal y perfume. Pero huele mal y sabe peor. No basta con inyectar euros a la banca. Se ha de exigir a la oligarquía financiera que compense las ayudas con la facilitación del crédito. Y se ha de reclamar al Gobierno que la política de austeridad se ejecute con tanto rigor como premura. Pero que dé ejemplo y, aparte de adelgazar la obesa ristra de ministerios inútiles, se desprenda de la estolidez que exhala. Recursos prescindibles, fuera. Asesores canallas, a la calle. Gastos superfluos, ni uno. El ejemplo dado es la autoridad rogada.

 

La vía social es la información veraz a la sociedad del fondo de la crisis. O el reconocimiento de la garantía de las pensiones. O la inversión justa en programas de desarrollo sostenible y de infraestructuras. O la búsqueda de un plan tributario que fomente la renta disponible. O el propósito de una más justa distribución de la riqueza.

 

En este orden de cosas, la democracia que pervierten Zapatero y los suyos pierde su calidad de soberanía nacional. Mendaces son quienes se escudan en la democracia para imponer, subliminalmente, un régimen tiránico. Para los servicios sociales que ofrece el Gobierno, que sea la Iglesia la institución que los gestione. Al menos, el dinero no se perderá en vericuetos imposibles y llegará fielmente a sus destinatarios.

 

Con los Presupuestos para 2011, un buen gestor hace virguerías. Un administrador experto, milagros. Zapatero no forma parte de la estirpe de los buenos ni de los expertos. Ni siquiera tiene sitio entre los mediocres. Si buscan su rango, investiguen en estratos más bajos. Escarben. Caven. Excaven. Muy hondo. No lo saquen de allí. Por la vía social, déjenlo donde lo hallen.

 

Un saludo.