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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ACTUALIDAD POLÍTICA NACIONAL Y REGIONAL

DESCLASADOS Y DESALMADOS

El señor Cayo Lara es un magnífico exponente de la izquierda contestaria. Contestaria a cualquiera que no sea a ella misma. Izquierda Unida es contestaria pero que nadie replique sus haceres y sus quereres.

 

Uno de sus lugartenientes en Andalucía, el señor Maíllo, se ha cabreado, bendito él, porque en su mítin gaditano, un par de despedidos de Delphi le han llamado traidor. Por favor. Cómo va a ser Maíllo traidor si no sabe lo que es la lealtad. Los despedidos, se advierte, no son del PP, pero a poco que se les caliente la boca a los troveros de turno ya veremos dónde los sitúan.

 

En este sentido, los custodios de la integridad ideológica de IU niegan a los dos ciudadanos su derecho a manifestarse de forma pacífica. En Madrid, donde gobierna el partido de Rajoy, sí pueden rodear el Congreso, tomar las calles o destrozar el mobiliario urbano pasando por romper la crisma a los policías. Ahora bien: esos impulsos son propios de fascistas si los congregados, aunque sean dos, se atreven a interrumpir el importantísimo discurso de un izquierdista de tronío. Así que los dos pobrecicos discrepantes han sido lanzados a la calle como pobres desahuciados.

 

En defensa de su compañero de fatigas, don Lara ha dictado la frase de rigor: estos desempleados “son mi clase desclasada".  Sic. Palabrita del niño Jesús. Y, además, el gran mentor de los parados dóciles ha garantizado que su partido político es el que puede lograr cambiar la sociedad. De verdad, que no es broma.

 

Si Izquierda Unida, esta Izquierda Unida, consigue alguna vez hacerse con el Gobierno de Andalucía en exclusividad –ahora mangonea a dos carrillos pero comparte pastel-, este articulista se traslada a Cataluña. Porque uno prefiere a los independentistas, aunque se oponga a ellos, antes que a los demagogos y totalitarios, A los primeros se les ve venir. A los segundos, no, pero nos enteraremos de su desembarco.

 

Cayo Lara ha dicho que los extrabajadores son unos desclasados. No me lo creo. De lo que estoy convencido es de que las palabras descalificantes del caudillo de IU son propias de un desalmado. De un político sin alma.

 

Un saludo.

LA TRÁGALA

 

Un palimpsesto es un manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente.

 

Los totalitarios tienen la tentación constante de crear una vida utópica, huérfana de miserias y de enfermedades del pasado y temerosa de las oscuridades del futuro conformista.  El libro “Un mundo feliz” de Huxley representó, de forma magistral, la lucha perpetua entre la verdad y la ficción, por más que, como ocurría con el platónico mito de la caverna, el mundo irreal trae la felicidad, por más que los habitantes sean esclavos o estén presos en la cárcel de su mente.

 

Elena Valenciano exige a Arias Cañete que deje su ministerio y actúe como candidato a las elecciones. Valenciano exige exactamente lo contrario a cuando su compañero López Aguilar se hallaba en idéntica situación que el dirigente popular.  La señora se limita a borrar de la historia su mensaje y lo reescribe como si fuera nuevo y los ciudadanos idiotas.

 

De ahí el palimpsesto como exponente de una clase política que quiere convertir en utópico lo que es distópico. Es decir, se quiere mostrar como modelo de felicidad (utopía) lo que es el resultado de una sociedad oprimida controlada por un gobierno autoritario (distopía). O lo que es lo mismo: si la utopía es el mejor de los mundos, el sueño de todo ciudadano hecho realidad, la distopía es el peor de los mundos, la sumisión definitiva y absoluta, el sueño de todo gobernante hecho realidad, y será tanto más efectiva cuanto mayor grado de satisfacción produzca en el ciudadano. 


El borrado con intención política o moral preocupa. Es cuando se quiere reescribir la historia a conveniencia del régimen en el poder, despreciando la objetividad científica y manipulando, a gusto, la conciencia de los protagonistas. En este contexto, el palimpsesto es la materialización de un sistema político totalitario, sea soviético, sea nazi. Y es entonces cuando empieza el problema. No persigue la fidelidad de la historia más o menos reciente, sino quiere borrar de la memoria colectiva una parte de la historia que los nuevos dirigentes se niegan a asumir como vivida.

 

En realidad, el recuerdo persiste pero el miedo activa los mecanismos de conservación del status. Entonces aparece la cultura del trágala. Cómo que en qué consiste. En lo que hacen los políticos durante cada temporada electoral: tragarse sus palabras y vomitar espumarajos. En lo que hace la ciudadanía que engulle hasta su lengua con tal de adormecer tranquilo en la mortecina noche del olvido.

 

Sapos y culebras no son nada. Qué trágala.

 

Un saludo.

LA JUNTA MIENTE Y MIENTE

 

 El deformador oficial de la verdad de la Junta de Andalucía, un tal señor Vázquez, ha sentado cátedra de versionador/manipulador. Desde hace tiempo. Vázquez es un profesional del embuste. Hay que reconocer que se supera por días en estas malas artes de no decir la verdad.

 

El deformador/portavoz/bajavoz del gobiernito andaluz niega la existencia de fraude en los fondos de formación para el empleo. Hay que tener cara y poca vergüenza. Comenzando por el inicio de su mensaje. Los fondos, entendido como dinero, han desaparecido. Lo de formación es una milonga infumable cuando se comprueba que si ha habido algo, es desinformación porque muchos de los cursos no se han celebrado. En lo que al empleo respecta, ya se ve la influencia maléfica: en lugar de combatir el desempleo, más paro que te crió. Ya digo, eso desde que comienza a parlotear.

 

Si entramos en el fondo del asunto, su discurso es tan tosco y peregrino que provoca grima en cualquier espectador ligeramente avisado. Refiere el dante/pedante que no cabe fraude porque los guardianes del honor tienen abierto el procedimiento de revisión de los expedientes. Pero vamos a ver, no habíamos quedado en que el Ministerio del Interior había filtrado la noticia a los medios en vez de hacerlo a Doña Susana y comparsas de gabinete. Este hombre no parece cojo de extremidades, pero de fundamento, totalmente renco.

 

La estrategia de la confusión encuentra su sede en sujetos de este perfil. El fraude del dinero destinado a formar a parados es piramidal y de piramidol/nolotil. Gigantesco. El tal Vázquez es un maestro del enredo. A poco que se le dé hilo, responsabiliza al Pp andaluz de haberse quedado con la pasta.

 

Los controles de la Junta caben en un dedal, señor Vázquez. Lo mismo duran años que se refríen en un par de segundos. Total. Con la aquiescencia del socio de contubernio, todo es posible en Andalucía. Cualquier cosa. En el país de la Inquisición, los mayores torquemadas se sitúan en la confederación de izquierdas partidistas de la Junta que hoy preside Díaz, ayer Griñán y antier Chaves.

 

Me ratifico. La Junta/Banda miente y miente y miente y sigue mintiendo.

 

Un saludo.

EL DESCRÉDITO DEL PARLAMENTARIO NACIONAL

 

 Aquel mantra del “tienes más vacaciones que un maestro de escuela” es, aparte de falso, maléfico e impreciso, equivocado. Para vacaciones, las de los señores diputados del Congreso. Sus señorías disfrutan de casi tres semanas de holganza presencial en Semana Santa y de casi dos meses de disfrute estival. En Navidades, otra expresión del descanso prolongado.

 

Entre el asueto legalizado, los emolumentos seguros, las dietas de rigor y las gabelas inherentes a la función, ser miembro del Congreso se convierte en objetivo primordial de tantos políticos que medran, desde su adolescencia, en los cenáculos del partido de turno a ver si su altísimo nivel de sumisión al jefe provoca en el superior un estímulo añadido para su designación. De la elección ya se encargan los ciudadanos de voto inasequible al desaliento de las campañas.

 

Entre la muchedumbre de congresistas hay que distinguir los ejecutivos preparados de los especialistas en calentar escaños. El número de éstos se incrementa a medida que aumenta el número de asesores y se cualifica el papel de los letrados de Cortes. La responsabilidad de este subgrupo, bien numeroso, se ciñe a levantar la mano cuando les indica el viceportavoz de dedos o a hacer bulto en la Cámara si son requeridos, de tarde en tarde, para aclamar o abuchear, según corresponda, al orador del momento. Terrible, durísima, la tarea de estos papás de la patria. Ese esfuerzo de voz y de brazos no lo soportan el minero, el pescador, el campesino o el mecánico.

 

Los entusiastas del sillón de cuero se llevan las manos a la cabeza cuando las críticas molestan sus sensibles oídos. En todos los parlamentos democráticos pasa lo mismo, arguyen enojados y, además, cobran más que en España, remarcan. Poca actividad de muchos, consuelo de listos. Estos señores y estas señoras tienen de estadistas lo que servidor de vietnamita. Más allá de las inminentes elecciones, sus privilegiadas mentes no pueden ver la deriva a la que se dirigen las nuevas generaciones. Uno comprende que cada sujeto cae en la tentación de lo fácil por más que prometa resolver los asuntos difíciles.

 

No sé quién escribió que la política es el arte de obtener el dinero de los ricos y el voto de los pobres con el pretexto de proteger a los unos de los otros. No recuerdo el nombre del autor de la frase. Ojalá fuera de este articulista. Que no lo es.

 

Sea como fuere, hay una realidad indudable: se multiplica el número de ciudadanos que se abstienen de votar en las elecciones. En las europeas de mayo, vamos a comprobar la ristra de desencantados. A este paso, la democracia perderá su significado. Y no será por desidia del pueblo ni por retropasión por la dictadura. Sencillamente por el hartazgo de dar de comer a un colectivo de inoperantes sin  crédito.

 

Un saludo.

LA ESTUPIDEZ SIN LÍMITES

Cualquiera no puede ser maestro. Como no basta una titulación universitaria en ingeniería industrial para ser médico. Si la Comunidad de Madrid pretende que un licenciado en derecho pueda acceder a las pruebas de maestro sin haber aprobado la carrera, está metiendo la pata como un burro viejo.

 

El desprestigio de la educación en España pasa por estos vericuetos de la titulación. Para ser profesor, y qué digo para ser maestro, es preciso adquirir una formación específica que trasciende el listón de los conocimientos técnicos y humanísticos. El maestro aposenta su categoría profesional en sus recursos psicopedagógicos y en un perfil muy cualificado.

 

Las universidades que se sumen a esa tropelía contribuirán de alguna manera a la legalización del intrusismo. El presidente de la Comunidad de Madrid no tiene idea de lo que es ser maestro. Cosa distinta es que un filólogo, un arquitecto, un informático decidan pasar por las aulas de Magisterio a fin de alcanzar el caudal formativo que difícilmente habrán logrado en sus respectivos grados universitarios.

 

El capital humano se compone de niños. Y a esas edades, los conocimientos son tan importantes como la transmisión del aprendizaje. No basta con dominar la materia. Es necesario saber trasladar los conocimientos del profesor a los alumnos teniendo en cuenta las características de éstos.

 

Aquello de que la letra con sangre entra siempre fue una manifestación de tortura infantil. Si el aprendizaje no es significativo, estaremos dando coartadas a los puretas defensores de que a la escuela se va a hacer niños felices, sepan o no sepan. A la escuela se va  trabajar para aprender y a aprender para trabajar. Y no con miras al futuro. El futuro es hoy. La escuela es hoy. La cultura y la inteligencia son hoy.


Ignacio González no sabe hacer la o con un canuto. Así nos va a los españoles.

 

Un saludo.

QUÉ ES ESTO

 

 Los progres de boquilla españoles son multitud. Su sentido, adquirido, de defensa de los derechos de los demás, los desgraciados que ocupan el último escalón de la escala socioeconómica, produce escalofríos si se analiza a la luz de la fundamentación lógica.

 

Veamos algunos ejemplos. El primero, el de telecinco y creadores de opinión afines. No recuerdo telediario, programa de tertulia dirigista, show del cotilleo o espectáculo cualquiera, que lance un solo dardo contra el inconmensurable Berlusconi. El hombre es tan poderoso que las cuadrigas de su ejército informativo no mencionan dato alguno que moleste al personaje.

 

El segundo, el de la sexta, convertido en lanzatorpedos de precisión contra la corrupción del Pp a la par que destacado escudo antisimiles cuando toman la dirección de los dos partidos de izquierda. La sordina que aplican a casos como el ERE tramposo de Andalucía es de época. Demuestran una habilidad, también adquirida, a la hora de discernir quiénes son los muy malos, el Pp, quiénes los malos, el Pp, y quiénes los regulares, el Pp también, tonto de Tan Tebatián.

 

El tercero, su insistente lucha a favor de los desfavorecidos. Los telecinquistas y sextiteles ponen el grito en el cielo cuando de proteger los derechos de los subsaharianos de Melilla o los inmigrantes en general, se trata. Pero claro, con un requisito: que gobierne la derecha. Si es la izquierda, más capas de cemento sobre la noticia. Que los auténticos canallas xenófobos, homófobos, machistas y racistas son los militantes de Rajoy.

 

El cuarto, respecto a la obesidad de las personas. Si un tertuliano de derechas llama gorda a una reconocida manifestante antidesahucios, el individuo es un malvado fascista. Si por el contrario esta señora alude a los kilos de más que luce el ministro de Agricultura, del Pp, pues no pasa nada, una simple descripción física sin intención.

 

El quinto, entre una serie de desatinos. Los gitanos de París. Un diario de la capital gala ha publicado la noticia de la orden del gobierno socialista de Hollande de expulsar sistemáticamente a las familias de origen gitano que mendigan en las calles excluyentes del Distrito VI de París. Si esta medida la tomara don Mariano, Santiago y cierra España, que las hordas movidas por las izquierdas de baratijas te destrozan el mobiliario y el inmobiliario urbanos de Madrid. Los telecinquistas y los sextífilos, callados como mudos. Y sordos.

 

Por ello, me vuelvo a preguntar. Qué es esto.

 

Un saludo.

ESTELADAS Y ESTÓLIDOS

 

El ilustre Joan Tardà, eminente diputado, anda un poco molesto. Hombre de gran mesura personal y política este catalán de Ezquerra (que vive como los de la derechona) Republicana (pero a cuerpo de rey) de Cataluña (con título de Estado independiente). Se queja sobre la actuación de la policía nacional destinada en Valencia a causa de las agresiones sufridas por un pacífico grupo de ciudadanos que, los pobres, no habían cometido pecado distinto que el portar, como si fueran bufandas, las esteladas de su alma y de su corazón de angelitos.

 

Qué grande el político. Qué dechado de sensatez. Qué alarde de fundamentos. Qué espíritu ilustrado. Es que la policía española, que no los “mossos”, que éstos son hermanitas de la caridad, es muy mala. Carece de sentimientos y persigue a la gente porque sí, por hablar en catalán, al más puro estilo franquista. Igualico que sus mossos, capaces de dejar seco a cualquier “Alfons” que se sulfure un decibelio más de la cuenta.

 

Los maledicentes atribuyen a este egregio representante de ERC un discurso más sesudo todavía. Se dice que el compañero de Junqueras, Oriol, va a impugnar el partido de la final de la copa del rey. Que no les dejaron pitar, como es debido, el himno español. Qué clase de libertad es la que entiende Rajoy, se lamenta el distinguido parlamentario.

 

Y la cosa no acaba ahí. Su grupo, asesorado por la insigne Rahola, va a registrar una enmienda al fichaje de Bale por el real Madrid. Que los galeses no son nadie para inmiscuirse en encuentros habidos en el Estado español. Y que explique por qué tenía tanta prisa en el campo, que cómo el árbitro no lo sancionó por empujar descaradamente a Bartra hasta pisotearle el cuello y que cómo se atreve a pasarle el balón bajo las piernas a Pinto. Lo de Bale es escarnio a Cataluña con nocturnidad y alevosía.

 

La estolidez es la falta total de razón y de discurso. Quienes hablan de forma irracional y carente de discurrir se denominan estólidos. No lo digo por Tardà. No sean mal pensados. Ni por las esteladas. Lo digo por el Real Madrid. Mira que darle un repaso al Barça. Así se rompe España. No vamos a ganar para estos lances tan desagradables.

 

Más “Bale” Tardá que nunca.

 

Un saludo.

CAMBIO EN LA CLASIFICACIÓN

La juez Alaya no instruye el mayor caso de corrupción institucional de la historia de España. El caso de los “eres” más falsos que Judas y que su madre, ha cedido el liderato a la nueva trama, andaluza por supuesto, que ha descubierto la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF) de la Policía Nacional.

 

El record parecía inalcanzable pero ya ven. A poco que se rasca, aflora la droga. Parece harina, pero es droga de otro costal. Se hace creer que es un cargamento de azúcar y, sin embargo, es droga de otro dulzor. Se nos vende como cargamento de polvo en talco por más que se comprueba que no es silicato de magnesio precisamente.

 

Estamos ante el Everest de los escándalos de corrupción. El motor de la ignominiosa marca, los cursillitos de formación para desempleados pagados con fondos de la Unión Europea a precios de conferencias de premios Nobel desde la creación de los galardones. O más. Muchísimo más.

 

En el Servicio Andaluz de Empleo, pasan cosas que ni la versión más carnicera de las mafias mundiales acierta a equiparar. En lo alto de la pirámide de la vergüenza, la Junta del Psoe. El segundo status del poder, ocupado por los dos sindicatos del régimen y por los empresarios de lo que sea. No hay más. Allí empieza y aquí acaba. Los intermediarios son simples peones de brega cuyos hilos manejan los altos cargos de la Autonomía.

 

Mientras, Andalucía deslumbra a las regiones del mundo mundial con su salto hacia el despeñadero: número uno del desempleo en la UE con un 36,3% de paro. En tanto, a seguir vendiendo honradez, solidaridad y servicio.

 

Angelitos. Querubines.

 

Un saludo.

CAUSA GENERAL

 

Aunque existen valores absolutos, los grados se discriminan. Igual que los militares se jerarquizan por sus galones.

 

Los cínicos constituyen un género que trasciende su dimensión filosófica. La peor hipocresía es la que nos vende quien la rechaza en cualquier aspecto de sus relaciones sociales. En el evangelio de Mateo se leía: “tú, hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo y entonces verás mejor para sacar la mota del ojo de tu hermano”. Los falsos de espíritu tienen una cara envilecida que deben desfigurar. La cara.

 

El cinismo empedernido de los independentistas de la correa de Mas se caracteriza, especialmente, por perseguir hasta tal punto el pensamiento único que no dudan en caracterizar su rostro de verdugo como santa faz de inocente. Nos invaden, nos roban, nos hacen cautivos, nos desgracian, chillan los malaventurados de la mentira a base de afeites en su piel de malditos.

 

Muy cercano a ellos, desde un punto de vista político, el psoecialismo del lobo feroz de la Junta de Andalucía. La multiplicación de los casos de corrupción en aquella cueva de mangantes les hace presentar su efigie más amable y, en un tono a veces brusco y en otros momentos de injusto tormento, se dejan notar en los medios propalando mensajes tan falsos como el Judas traidor.

 

De esta guisa ha aparecido el consejero Luciano no sé qué del área de no sé cuántos del gobierno de doña Susana, la del búnker transparente, que ya. El referido dirigente, mitad petimetre mitad trovero, acusa al PP, cómo si no, de abrir una causa general contra Andalucía por filtrar la información sobre el fraude hipermillonario perpetrado por sus conmilitones. Esto es un atropello a Andalucía, clama iracundo el señor.

 

Se necesita ser desahogado para declarar tamañas sandeces. No extraña a nadie esta salida de tono. Lo que nos sorprendería es escuchar de sus labios unas palabra de voluntad de investigar los hechos, de colaborar en su esclarecimiento y, sobre todo, de no confundir al personal atribuyendo los reproches a la Junta con los ataques ofensivos a la Comunidad Autónoma.

 

Lo cual, eso sí, es el sino de los dictadores de vía estrecha y de chaqueta amplia. Bueno, pues entre estos vestigios del franquismo más indecente, nos movemos en Andalucía. Ahora no se pueden escudar en los bárcenas y en los correas. Si Luciano no sé qué, consejero de no sé cuánto, quiere mostrarnos la calidad de su acción, tiene una oportunidad magnífica de limpiar su horrendo discurso.

 

No hay causa general contra Andalucía. Ni siquiera contra la Junta de su Psoe. Sin embargo, una auditoría general independiente hace falta como el comer. Antes nos moriremos de hambre que realizarla.

 

Un saludo.

IGNORANCIA LAMENTABLE

 

 Leo en un periódico de tirada nacional una noticia que me hace sonreír. De cabreo, matizo. Se hace eco el tribulete de que la presidente de la Audiencia de Almería considera lamentable que se estén señalando juicios para 2016. Lamentable pero cierto. En lo social y en lo contencioso. Desde el norte al sur de la comunidad.

 

Si la profesional de la administración de justicia descalifica así la situación, qué denuestos no saldrán de la boca caliente del despedido o del que reclama sus derechos legítimos. No es la causa de este colapso la crisis. Ni que se lo piensen. Por otra parte, la maléfica y gallardoniana ley de tasas no ha contribuido a resolver el atasco de papeles.

 

El gran disparate de la justicia española y andaluza es que los políticos meten sus manos en ella. Con similar desacierto que se inmiscuyen en asuntos educativos o sanitarios.

 

Cuanto peor funciona la justicia, la ausencia del número de empresarios se hace notar. Qué incentivos promete el Gobierno Central o la Junta para crear puestos de trabajo. Según un estudio del Banco de España, por cada punto que aumenta la congestión en los juzgados ordinarios de la jurisdicción civil, cae un 4% la creación de nuevos negocios de emprendedores, sobre todo en el caso de empresarios individuales. Y es que existe toda una serie de factores que influyen en el establecimiento o la apertura de un nuevo negocio y que pueden acabar en los juzgados, como la legislación laboral, los conflictos con la Administración o las controversias que puedan surgir con otras empresas, con proveedores o con consumidores.

 

Pues nada. Expuesto el tema, esperemos el milagro. Nada que hacer cuando los dirigentes públicos se han formado en la Escuela Superior del Taruguismo o en la Facultad de Artes Sicarias de los partidos Políticos o en la Universidad Nacional de Entregados a la Causa del Fuego más Poderoso.

 

Al final, los graduados en estas instituciones se encargarán de justificar que el sol sale todos los días por el oeste y se pone por oriente. Y que pidamos a los reyes magos del norte. Más concretamente de Alemania, a ver si absorbe a los parados.

 

Lamentable de supina ignorancia.

 

Un saludo.

SEMANA DE PASIÓN

 

 Con Antonio Banderas. Las fotografías de la presidente andaluza con el actor malagueño son elocuentes. Qué risas y qué jolgorio se traen los dos. Más que semana de pasión, parece la feria de Sevilla o la fiesta de carnestolenda a juzgar por el hábito –que en nada hace al monje- del yerno de Tippi Hedren.

 

Atrás ha quedado la feria de las vanidades femeninas de las corralas complicadas y de las utopías fáciles. El olvido es una terapia insuperable cuando de distraer dinero ajeno se trata. Dos mil millones de euros. La policía cree que altos cargos de la cuerda de Doña Cortés y de Doña Susana se han quedado con el pastizal destinado a cursos de formación.

 

Da igual. La salvadora/enterradora de Andalucía sigue la estela de los cirios y expresa su recogimiento ante los cristos y las vírgenes con la misma religiosidad de ida y vuelta con que acomete los decretos de retirada de competencias a la consejería de Fomento. En tanto, el Servicio Andaluz de Empleo mira el cortejo de las golondrinas que ya hacen primavera y el Servicio Andaluz de Salud descansa su administración entre enredos ortopédicos y productividades ficticias.

 

Miércoles Santo. El fútbol agrega garrafones de alcohol barato a la borrachera colectiva que hace un paréntesis en la procesión de turno para incendiar el otro flanco del imaginario violeta de la copa del rey de España. Luego, eufóricos unos y lívidos los otros, a reanudar el desfile de embozados que confunden las imágenes santas con cromos de excelsos rostrillos del balompié patrio. Susana sigue a lo suyo. Hoy con Banderas y mañana con ese otro gran actor de apellido Chaves.

 

El andaluz de a pie, que no currante, se santigua ante tanto desatino. Y del empleo, qué, se dice en voz bajita. Y de la hipoteca que le asfixia. Y de los impuestos que le ahogan. Y de la cirugía pendiente.

 

La semana de pasión se prolonga en Andalucía. Las próximas elecciones europeas marcarán la nueva tendencia. A seguir sufriendo. Susana se las llevará de calle. Y si es un adarve, se tira el muro con el martillo pilón de los valderistas/carteristas. Qué emoción. Qué llanto. Qué sufrimiento.

 

Dos mil millones de euros. Dos mil destituciones. Una dimisión: la de la señora que predicaba transparencia desde su búnker de hierro.

 

Un saludo.

MACONDO NO MUERE

 

 La vida de García Márquez pulsa el botón de alarma. El genial escritor parece cruzar los brazos en señal de despedida. Sin embargo, Macondo palpita a toda marcha.

 

Cien años de soledad son un segundo en el universo mágico del colombiano. Un abrir y cerrar los ojos antes de comprender la grandeza del cambio. Un crisol que funde lo imaginario en la realidad. La religión como vínculo milagrero con el realismo mágico. La ciudad que relaciona el mundo de los muertos con el universo de los vivos.

 

Acaso por ello, Gabriel es un punto sobre la i del ingenio creador más cervantino. Su Buendía real, Fidel, mantiene las hechuras del gran patriarca. Por más que Vargas Llosa le arreara la tilde de lacayo del comandante cubano, la verdad de su vida se mide por la frustración de sus personajes. Y si no se entienden, se imaginan. El caviar que el Nobel degustaba no era sino migas del bacalao más barato. Y el caro champán con que daba gusto a su sibaritismo gastronómico, ni siquiera costaba lo del vino peleón y pesetero de las tabernuchas de pueblo.

 

Gabriel se nos va. Macondo se queda. El autor se diluye en el agua bendita de su obra. Menos mal que las biografías nunca recogen la distancia entre emociones.

 

Un saludo.

MARCHA ATEA

 

 Ahora que la Semana Santa se viste de gala, los anticlericales de siempre irrumpen en la celebración religiosa y festiva para “joder” la marrana a los millones de españoles que disfrutan con el acontecimiento.

 

Si los católicos sacan a sus imágenes en procesión, los ateos quieren lucir su “sindiós” en una marcha por el Madrid más castigado por las manifestaciones sociales y políticas. La llamada marcha atea no es sino una patada porque sí en la entrepierna del Gobierno. O desfilamos todos o se rompe la baraja. Porque el Estado es aconfesional, ni una muestra religiosa. Hay que ser tarugo.

 

Son la avanzadilla de la tropa que reclama la devolución a la Junta de la mezquita de Córdoba. Por lo mismo, que las grandes catedrales del país pasen a ser gestionadas por los rectores más beligerantes contra la iglesia. Por pedir, que no quede. Se pueden permitir el lujo de desacralizar templos y, aprovechando el temblor telúrico de sus muros cargados de historia, convertirlos en cafeterías, en teatros, en puticlubs, en cinematógrafos de una sala o en bodegas de vinos caros.  

 

Los sujetos en cuestión van de provocadores violentos. El Jueves Santo guarda un significado especial para los cristianos españoles. Pues aprovechando que ese día reluce más que el sol, los intransigentes con el opio del pueblo pretenden que no sólo exista una separación de la Iglesia y del Estado, sino que el Estado se divorcie de la iglesia y la recluya en las cuevas y en los pesebres como castigo a sus flirteos con la derecha.

 

A esto que el señor Torres Dulces, Fiscal general del Estado, ha pronunciado el pregón de la Semana Santa madrileña en la Almudena. Sacrilegio laico. Los increíbles Hulks del desatino censuran al jurista que participe de las conferencias del odiado Rouco. Como si ser seguidor de Cristo fuera un  delito. Como si reclamar la igualdad de las personas fuera un disparate. Como si los evangelios arrojaran malas noticias sobre el pueblo. Como si el dios de los católicos fuera un millonario telepredicador.

 

Servidor, que es agnóstico porque no tiene más fe que la creencia en sus prójimos, se escandaliza con esta gente. Al final, no es que no crean en dios alguno. Simplemente odian. Y el odio, amigos, es la ausencia de toda inteligencia.

 

Un saludo.

RIDÍCULO DE MIEDO

 

Refería en mi artículo de ayer el encontrocillo entre Psoe e Iu de Andalucía por un quítame allá unas viviendas para los pobres desahuciados. Unos más desahuciados que otros a tenor de la prisa de la izquierda de la fila de los mancos en la película porno de la ley desnuda y violada.

 

Cualquiera que conozca la política de la Junta a lo largo de treinta y tantos años de (des)gobierno, no alberga duda acerca de que los principios nada valen cuando los fines son manifiestos. El fin de la coalición de Susana y Valderas es el poder y lo que el poder conlleva. Los medios para alcanzarlo y, sobre todo, para no perderlo, son "peccata minuta".

 

Doña Susana desposee de la competencia de vivienda a Dª Elena a las seis de la tarde y, veinticuatro horas mediante, le devuelve el chupa chups, no sea que el tirón de pelos comporte una zozobra en el barco cargado de mangantes que surca los mares de la administración andaluza.

 

Izquierda requeteunida se sale con la suya. Psoe superlativamente acongojado, se la tiene que envainar. Es el síntoma inapelable de un diagnóstico: el mal del ridículo. Pero no es que se tenga miedo al ridículo, que ya está superado. Es el ridículo del miedo. Esa enfermedad es muy grave. Convierte a los afectados por la patología en gusanitos mentales que arrastran sus ideologías por la charca fangosa del "hay que quedarse como sea". 

 

Dignidad, la mínima. Opaíto.

 

Un saludo.

A TORRIJAZOS

 

 A ver quién supera el listón  de la demagogia populista. A ver quién sale más chulo en la foto. A ver quién zancadillea las leyes con menos estilo. Cuando los dirigentes políticos manosean  la democracia, ésta se convierte en el trapo que esgrimen los dictadores para desembarazarse de ella. La pugna entre Psoe e Iu de Andalucía ha encontrado su límite lunático en la resolución de la Corrala Utopía.

 

Nuestros gobernantes autonómicos se pasan las leyes por el forro de sus estupideces. Si la compañera Elena Cortés fue premiada con la Consejería de Fomento, deberá agradecer el honor al Pacto maldito que suscribieron las fuerzas cojas de la izquierda para hacerse con el poder que la mayoría de los andaluces otorgaron al Partido Popular. Sin embargo, con tal de impedir que la derecha les arrebatara sus privilegios de subvenciones, mangoneos y otras gabelas, los izquierdosos pactan lo más repugnante. Así nos va.

 

Llega un momento en que IU deja la mano tendida y llega hasta el hombro con la clara intención de aproximarse al manejo de los nervios cerebrales. Cuando esto ocurre, la portadora del cerebro se da cuenta del enjuague y se sacude al intruso de un guantazo. Fuera las competencias de vivienda, grita la presidente. Te queda un cuarto de hora para que tu presidencia pase al PP, amenaza la manipuladora.

 

Elena Cortés entrega los pisos a los vecinos porque le sale del moño. Esa publicidad es impagable ante unas elecciones. La ilustre dirigente se pasa por el rodete de su cabellera las expectativas de la larguísima lista de demandantes de viviendas. Susana Díaz ha hecho, pues, lo que tenía que hacer. Pero solo una parte de su deber. Si de verdad mantuviera un espíritu acorde a las leyes, Elena Cortés estaría destituida desde ayer. Mas no se atreverá. Los arrebatos de la presidente andaluza no son sino manifestaciones incontenidas de una soberbia humana en vez de resoluciones justas derivadas del desprecio a las leyes.

 

Al final del incidente, unas copichuelas y a compartir el enlace de los dineros y de las franquicias. Lo reglado es la parte residual de la arbitrariedad. En medio de la peleílla de vecinos, la trifulca de Chaves, Griñán, Magdalena y demás “amigüitos”, tan cerca todos ellos de las fronteras jurisdiccionales. En el horizonte próximo, las elecciones adelantadas. En San Telmo, la consigna es aprovechar que Rajoy sigue en horas bajas, que Moreno está recién llegado y que el paro se convierte en el principal aliado de los izquierdistas mancos.

 

Como esperen mucho tiempo, hasta los votantes incondicionales se van a dar cuenta de los trasiegos de estos políticos. Y si hay un traspiés, de qué van a comer en adelante.

 

Lo dicho: torrijas sin miel.

 

Un saludo.

ILUSORIO

 

 

Recuerdo un texto de Gregorio Marañón en el que refería que una de las fallas de la Segunda República era el escaso nivel de los dirigentes políticos. Ya antes, Ortega y Gasset había expuesto su decepción una vez transcurridos siete meses del nuevo régimen republicano. Decía: tras la ilusión desbordada de abril de 1931, el proyecto de Azaña se diluía en el ácido de la desazón y de la tristeza de las clases populares.

 

Poco tuvo que ver la oposición de las derechas. Más influencia negativa ejercieron las clases conservadoras. Sin embargo, la madre del cordero del fracaso radicó en la propia turbulencia que crearon las izquierdas sectarias, los progresistas de salón, los anticlericales por sistema, los intransigentes de oficio y beneficio, los idealistas de puro en boca y copa en mano, los regionalistas del rencor y los defensores de la insurrección permanente. La democracia pudo estar asediada por las fuerzas de Gil Robles y compañeros mártires, pero el mal se desarrolló a partir de que el ideal republicano desprendió sus raíces de la conciencia de España y de los españoles.

 

La muerte de Franco recuperó el viejo sueño del mito de la República. Del mismo modo que tomó cuerpo el desvaído sentimiento monárquico. A diferencia de los ingleses, los reyes españoles no se revisten de la inmortalidad de su leyenda. Son especuladores del trono que buscan el beneficio fácil durante el tiempo propicio. Después, la vuelta a empezar. Pregunten, si no, a Pilar Urbano y lean el contenido de su libro sobre el papel de Juan Carlos I en el 23-F. El funambulismo de los Borbones es de corto recorrido. El jardazo es inevitable.

 

Como decía Juan de Mariana, las leyes nacidas del pueblo sólo pueden modificarse con el consentimiento de esa comunidad. De no hacerse así, caben el tiranicidio y la revuelta. La primera obligación del monarca es cumplir las leyes y dar ejemplo con el ejercicio de su autoridad. Las transacciones son posibles en ese marco. Pero sin trascender la confianza en la ley.

 

Al principio de la Transición, Juan Carlos I resucitó, paradójicamente, la España republicana. A la vez, amortajó la profesión de fe hacia la nación española. César Vallejo plasmó genialmente la lucha rediviva entre los descreimientos de España y el fervor catalanista. “Cuídate España, de tu propia España, Cuídate de la hoz sin el martillo, Cuídate del martillo sin la hoz, Cuídate del futuro”, versificó.

 

Franco murió. Su fantasma sigue vagando, sin embargo, por los castillos del aire de las cabezas de muchos. No más fronteras en la España de Europa. No más desvaríos. Dejemos las agresividades identitarias de algunos colectivos que se suben al campanario de sus alucinaciones.

 

Un pensamiento basado en emociones y no en razones tenderá siempre a retorcer la raíz de todos nuestros árboles, que recogió Nicolás Guillén.

 

Un saludo.

MONTERO Y MONTORO

 

Consejera y ministro. Uno no sabe qué hacer con estos especímenes de políticos españoles. El del PP, un ejemplo a no seguir a la hora de estrujar los ingresos de los más débiles. La del PSOE, un modelo insufrible de chulerías.

 

Resulta que Doña María Jesús Montero, consejera de la Junta de Andalucía destinada, por dedazo de Susana, a las funciones de Hacienda y Administración Pública, se dedica en un foro a decir una cosa y en otro, a proferir la tesis contraria. Si ayer se mostró partidaria indiscutible de la transparencia política, hoy se cubre con el burka del partidismo y prima la lealtad institucional (sic) sobre la claridad absoluta. Todo depende del color que interesa destacar al técnico de luminotecnia del gobierno andaluz.

 

La señora Montero, la transparente, dice que no facilita ni una cifra del dinero que la Junta adeuda a los ayuntamientos ni de las deudas que éstos han contraído con la Junta. Un sol esta mujer. Deslumbra hasta cegar. Consejos a los demás que ella no sigue.

 

El visir Diego Valderas ha destacado que la Administración de la Junta debe a los ayuntamientos la tercera parte de lo que éstos tienen pendientes de abonar a la Junta. Lo que no dice el jefe de Izquierda Unida es qué ayuntamientos deben y cuánto han de recibir. Poner a todos en el mismo saco es la peor manera de activar los mecanismos de eficacia y de eficiencia. Por el contrario, si se quiere primar la buena praxis administrativa, distíngase a los serios de los del cachondeo.

 

De la transparencia a la opacidad media un paso. Es el tránsito de que convenga escudar a un consistorio psoecialista o bien se trate de hacer leña del municipio pepero caído en desgracia. Los agujeros negros de las deudas inciden en la elaboración de presupuestos municipales. Las haciendas locales están a la última pregunta.

 

De esta forma, la casa sin barrer. Pues nada, centenares de alfombrillas de mercadillo para tapar la polvareda. Lealtad  a las instituciones, sí. Después de limpiar los cristales, paredes y suelos. Entonces, sí se respetará al pueblo.

 

Un saludo.

RAJOY NO SE ATREVE CON EL 155

 

Los catalanoides siguen erre que erre con la raza única. Por mixtificada que esté, algunos pitecántropos del noreste de España siguen conservando la leyenda de la diferenciación de su raza. En aquel territorio, parece que el homo sapiens sapiens no ha conseguido sobreponerse a la minoría australopiteca. Y así andan ciertos homínidos de la parte más hurraca del Mediterráneo. Enfrascados en su mundo de corto mentón y su moño occipital que evidencian los obstáculos de su evolución y la presencia de los rasgos de su arcaísmo.

 

Si leen las sentencias de los tribunales sobre la consulta y el derecho a decidir, ellos interpretan las leyes en la túrmix de su desasosiego visceral. Cuantos juicios o albedríos salgan de los más sensatos del lugar, más llamadas al odio provendrán de los de mente estrecha y maltrecho corazón. El gran jefe de la tribu, el tal Mas, es consciente del papelón que le ha tocado en suerte en esta prehistoria de la consciencia. Lo sabe, pero es incapaz de dar marcha atrás. Prefiere el caos antes que el retracto. Defiende la desaparición de la especie con tal de no dar su lóbulo temporal a torcer.

 

Una cosa es que se dé cancha a la eutanasia activa y otra que el Estado favorezca el suicidio de una colectividad. Ignoro si los arriolitas del pp tienen una estrategia para que la Constitución no salga hecha astillas o si se ha diseñado un plan de avestruzamiento en el que, cabeza bajo tierra, se confíe en que el milagro se produzca por ventura de algún santo de nueva hornada. Los de Rajoy, tan valientes con el ZP de las narices, se hacen caca por las patas abajo cuando de poner los puntos sobre las íes de la legalidad se impone. Por supuesto que eso de aplicar la ley y de recurrir a la fuerza que esa ley otorga al Estado, no entra en los cálculos de estos theilard de chardin de margarina.

 

Si este articulista apuesta doble contra sencillo que Rajoy no echará mano al artículo 155 de la Constitución porque no tiene agallas para ello, pongo sobre la mesa el órdago siguiente: el partido de Mariano pactará con el grupo de Rubalcaba cualquier cosa con tal de quitarse de encima el marrón de los preneandertales seguidores de la Ezquerra de nadie. Incluso acordar un neoturnismo al más zafio modelo canovista. La amplitud de miras del actual presidente del Gobierno de España no supera la visión del personaje del Pulgarcito.

 

Sea como fuere, les recuerdo el texto del terrorífico apartado 1 del meritado artículo al que tanto miedo tienen las fuerzas vivas del derecho español: “Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general”. Queda claro. ¿O no?

 

A fuer de bestias, los del moño occipital son capaces de hacerle un siete al tejido constitucional y los españoles habremos de sacar nuestro traje dominical con los agujeros de rigor. Todo porque el emperadorcito gallego tiene la escuela del caligulilla vallisoletano-leonés. Lo que hay que aguantar.

 

Un saludo.

¡UY, PYD!

 

 

A fuer de repetitivo, me puedo creer que mi teoría está llena de razones. Desde luego, en lo que a la señora Rosa Díez respecta, nada ni nadie me hace abdicar de la fuerza de mis críticas a la exconsejera del Psoe en el País Vasco. Es más, conforme la señora de ¡Uy, PyD! recorre kilómetros por la jungla de la política, se aureola de la santidad de la bisagra torcida y lo mismo molesta a Rubalcaba que pone a caer de un burro a Rajoy.

 

La formación de doña Díez comenzó como una escisión del psoecialismo y va a terminar como un apéndice del rosalismo carpetovetónico. Tantas espinas porta la dama que lo mismo se pincha con ellas.

 

La última salida de pata de banco ha sido el funeral por el expresidente Suárez. Partidaria de un funeral laico, la presencia de Rouco le sentó mal. A ella, que ha contemplado el cuerpo yacente de tantas víctimas de ETA en las iglesias de Euskadi. A la cara nacionalista española de su partido le molesta el sonido de las notas del himno nacional. La encarnación de la sutileza parlamentaria reprocha al Gobierno la instrumentalización religiosa de las homilías del arzobispo. La señora que reprochó al rey su abrazo al lehendakari en el funeral por el asesinato de Fernando Buesa y de su escolta Jorge Díaz.

 

Doña Rosa se mece en las telas de araña de sus pocos escaños. Ella es la mecida, que no la mecedora, por más que lo parezca. Los motores van adosados al vehículo y éste se mueve con las revoluciones de aquellos. La escarapela “psoe” sigue asomada al coche oficial de la vizcaína. Va a tener difícil arrancársela –queda por ver si realmente quiere- a fin de exhibirse con la independencia fáctica que sus dotes dialécticas pregonan. La cautividad rinde pleitesía al síndrome de Estocolmo.

 

No es de fiar. La mujer política que es Rosa Díez me inspira la confianza de Valenciano o de Magdalena. Ninguna. Los intereses de partido se superponen a los de Estado por mucho que sus lenguas reclamen la primacía de aquel. Desde su nacimiento ¡Uy PyD! Ha buscado reformar el modelo territorial del Estado. Menos autonomías y más federalismo. La canción federal atruena mis oídos y desgarra mi sensibilidad. Qué risa el federalismo como igualdad frente al nacionalismo como diferencia. Qué risa marialuisa.

 

Las virtudes democráticas del federalismo las cree nadie. La unidad de España no pasa por el federalismo. Que pregunten a catalanistas y etarreros. Lo mismo que nadie se cree que el problema del funeral de Suárez sean Rouco o el himno. El problema es querer convencer al personal de que una es la musa vestal del españolismo no cañí y, al tiempo, posicionarse como gran sacerdotisa de la verdad de las urnas. Con cinco escañitos. Por favor.

 

Un saludo.

MADRID, ESTADO EUROPEO

Que la capitalidad de España no cercene el derecho de los madrileños a tener su propio estado independiente. Los madrileños están constituyendo plataformas vecinales y locales de apoyo a una reivindicación histórica: la formación de una entidad soberana separada de España y dentro de la Europa de las naciones.

 

El nacionalismo madrileño no descansa en cuestiones de lengua. En absoluto. El castellano de Madrid es el nexo de unión de los ciudadanos de esa franja territorial de España, sojuzgada durante siglos por los intereses bastardos de las monarquías que asolaron el solar patria, de las repúblicas que mancillaron su suelo y su patrimonio, de las guerras que arrasaron las vidas de sus habitantes y de las manifestaciones, pacíficas y vandálicas, que se han apropiado de sus calles, plazas, avenidas y parques.

 

Madrid no quiere ser el manifestódromo de España. Madrid pretende desarrollar sus potenciales culturales y económicos en la paz de su territorialidad. A diferencia de otras comunidades autonómicas, Madrid reclama la fuerza de su economía y la pujanza de su administración sanitaria y educativa como los motores de expansión de una sociedad civil limitada por el principio de solidaridad que impone la injusta Constitución vigente. Madrid quiere libertad en el marco del continente europeo y, a este fin, exige un papel definidor en su construcción. Sin los anclajes de la subordinación a la España conceptual discutida y discutible y desde las raíces romanas, visigodas, árabes y judías de su población.

 

Madrid no quiere ser un club de fútbol ni un hito turístico o administrativo. Madrid será la gran nación del siglo XXI. Por encima de potencias económicas de primer rango. Madrid.

 

Antes que Cataluña o el País Vasco, Madrid quiere, ya, su independencia. La derecha, representada por el Partido Populista, y la izquierda, en manos de Socialistas de Magerit y Ezquerra Hiper Republicana de Puerta del Sol, coinciden en sus planteamientos secesionistas. Ya es hora de que los extremos se toquen y produzcan energía barata. Por eso, por razones de peso, Madrid, próximo Estado de Europa. Derecho a decidir.

 

En Cataluña y Euskadi han aparecido los primeros movimientos pro nación española. Qué bicho les habrá picado. Si es de coña.

 

Un saludo.