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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ACTUALIDAD POLÍTICA NACIONAL Y REGIONAL

CREYENTES Y CREÍDOS

 

 Paraíso de los creyentes. Lo de José Blanco es de estudio. Habla mucho. Nada hace. De falsedad en falsedad, hasta llegar a la cadena. Cadena sin condena. Condena sin cadenas. No desmiente. El apacentador de un rebaño de hienas calla. Y espera. Ya escampará. Mientras la lluvia arrecie, se pone a cubierto. No sea que un rayo le atraviese su alma de creído. Se las daba de ser todo un campeón. Sin embargo, Dorribo le derriba. El parlamentario de taberna no quiere explicarse. Menos en el Congreso. Le entra tiritera. La sonrisa torva de tiempo atrás conserva su amenazador gesto pero muestra síntomas de miedo. Se mantiene huraña y aviesa aunque sus ojos delatan ansiedad y ganas de huir. El creyente Blanco.

 

Se resiste a la querella y a la denuncia. Acaso espere que el empresario amigo se retracte. En el ínterin, procura un atajo por donde evadir su cruz. ¿O no se trata de la cruz? Porque dice creer pero no concreta qué. En la existencia de caminos prohibidos, sí. En su pasado de cazapeperos, vaya. En su conciencia laxa, relajada como un elástico roto, cualquiera sabe. Él dice creer. Y como cree, no se arrepiente. De qué tendría que arrepentirse si no ha mentido. En todo caso, el contrito debiera ser el presunto calumniador. Resulta curioso. Habla de falsedades, pero omite el término calumnia. Con lo que es Blanco y se desayuna con la víbora del delito. Cómo estará ese cuerpo que hasta la lengua se le contrae, reprimida.

 

Lejos de comparecer ante la Diputación Permanente de las Cortes, se esconde bajo el faldón opaco de su partido. Mucho menos se atreve a una rueda de prensa. Por quitarse de enmedio, hasta del desfile militar puso pies en polvorosa. No consintió en sumarse a los abucheos de su bienamado Zapatero. Creyente Blanco. Creído Pepiño. Dónde su arrogancia. Dónde su prepotencia. Dónde su tiranía. La gente lista, afirmaba Shermer, cree en cosas raras porque está entrenada en defender creencias a las que ha llegado por razones poco inteligentes. No le falta razón. De ahí la súbita proclamación de fe del todavía ministro.


El biólogo Rostand, ateo autodeclarado, enfatizaba sobre la presencia del Dios entre los que no creen en Él. Dios está más presente en un ateo que en un creyente. Lo que olvidaba Rostand era el citar a Voltaire. Demandaba éste, cuando la vida le abandonaba, la presencia de un cura en su lecho final. Para morir, decía, el cristianismo. Todo un ilustrado sometido a la dictadura de la fe y renegando de su razón. Ejemplo de ciencia y modelo de creencia. Blanco es creyente como el Arouet del final de sus días. La pérdida de su ministerio, no precisamente sacerdotal, le conduce a la fe. La fe de los carboneros ricos. La fe de los petroleros millonarios. La fe de los clérigos gordos.

 

Tentación. El creyente tentado. Blanco es el Savonarola de la España del siglo XXI. El italiano de Ferrara congregó en su contra a los arrabiatti o enojados por su fanatismo inquisidor. El español de Lugo ha alentado a los indignados de Sol a rebelarse, no contra los corruptos de su banda, sino contra los enemigos de la corrupción. El poder y el lujo son serpientes seductoras que inducen a los hombres a pecar. En su carta a los Corintios, Paulo de Tarso refería: Satanás se transforma en ángel de luz. Blanco, de tan creyente y creído, sigue siendo Satanás. La luz no acompaña al ángel cuando éste repta por la oscuridad y teme la transparencia. Blanco. Creyente. Y Torquemada, también.



Un saludo.



HOME IS SPAIN

 

Qué trabajo cuesta. Una cosa que hace y cuatro que destroza. Se le entiende todo pero nada se comprende. La lógica huye de su verbo y de las acciones, ni una es buena. Es, señoras y señores, Zapatero. El gran disruptor. El pequeño tirano.

 

Nadie lo quiere ya. Los españoles se lo toman a chufla. Los psoecialistas lo arrinconan, junto al desván de la abuelita, para que nadie los relacione. Lo que influye. De manera negativa, claro. A este santo no se le puede pasear. Ni siquiera mantener en la peana. Ni conservar en el ángulo oscuro de la cripta. Al ático de las coronas de flores. Se avergüenzan de él quienes antes parieron al engendro político. Las risas de la alianza de incivilizados tornáronse llanto y crujir de dientes con el escudo antimisiles. Se ha colocado a la altura militar del Generalísimo Franco. Bases militares norteamericanas en Rota. Medio siglo después, los yankys vuelven gloriosos.

 

El escudo del señor Obama lo porta Zapatero. Con toda su alma blanca de ídolo de barro negro. Si no salvó a Occidente vía pacífica, logrará su propósito por el camino de las armas. Americanos go home. Home is Spain. Zp hace suyo el programa de su odiado Bush y ondea la bandera del imperio por el madrileño Paseo de la Castellana. Los agravios a Estados Unidos se han trocado en lisonjas alfombradas de guerra. La estrategia de la disuasión se ha transformado en nueva carrera de armamentos.

 

Home is Spain. Más propiamente Andalucía. Griñán anda como sonámbulo. Llora por las esquinas el desasoiego. Podía haber esperado a las elecciones autonómicas de 2012. A ver qué mentiras vendo para justificar que nuestra Comunidad es la primera en arrostrar peligros que otras rechazan. En Cataluña, ni un escudo ni una espada de madera. Los residuos atómicos para Huelva. Los misiles, a Cádiz. Eso de las bombas que tiran los fanfarrones y aquello de los tirabuzones, suena a antiguo y mordaz, pero en este caso no cuela. Mucho riesgo a cambio de nada. Por qué no en Madrid. Por qué. Salven, primero, a la capital. O a la costa mediterránea. Los andaluces ya hemos padecido lo suyo con lo ajeno. Que otros pueblos tomen el relevo.

 

El problema no es Zapatero. La solución no pasa por echar al presidente. Estriba en convertir al Psoe en una formación democrática pequeñita, muy pequeñita, incapaz, por lo reducido de su dimensión, de inflar el globo de su avaricia sin que le estalle en plena cara. Radica en votar a un nuevo gobierno que sepa, que pueda y que quiera hacer de España una nación plural y digna de respeto. Reside en llevar a cabo una política de Estado y no un batiburrillo de diecisiete taifas ambiciosos. Se halla en entender la Constitución. España no está dividida en comunidades autónomas. España se organiza en comunidades. Se organiza, que no se fractura.

 

Zapatero, el escudero, se va pero nos deja el programa de los misiles. Abandonó Irak para vergüenza cobarde de muchos. Nos envió a Afganistán en un intento de borrar aquella imagen. Por último, nos regala juguetes bélicos. Especialmente a los andaluces. A partir de ahora, cuando se diga Yankys go home, tengan en cuenta que la casa de esos estadounidenses es Andalucía, con sede en Rota. Así que ojito. Que se ha de especificar. A su casa de América. Y Zapatero, a la suya. Cuanto más lejos, mejor.

 

Un saludo.

COMO UN PINO

 

 Un bicho. El picudo rojo. Alejandro Márquez, no. El insecto palmericida. Alejandro Márquez no deja de pertenecer a la especie de metepatas sin fronteras. El actor Federico Luppi, uno del club de la ceja, no se recató en pedir un cordón sanitario para el PP. Sanitario, como si fueran apestados. La calidad democrática de este histrión no vale un “videla de lata”. Lo que ya preocupa más es la virtud intelectual de algunos de los grandes creadores de guettos. Monsieur Márquez, del equipo de desgobierno de la Diputación de Huelva, ha lanzado una perla que se recogerá en los “Annales” del disparate provincial. Ha comparado a un insecto, el picudo, con una persona, la que ha talado varias docenas de pinos y eucaliptos, algunos de ellos con más de cien años de vida. Sabida es la inteligencia del coleóptero de la palmera. Lo que no atribuíamos al diputado psoecialista es ese nivel de cultura y ese grado de discernimiento. Es que no se puede caer más bajo.

 

Las fuerzas taladoras de la Diputación que, todavía, preside doña Petronila, han lanzado una ofensiva mortífera contra una masa arbórea en lugar histórico. Pertrechados hasta los dientes, los mílites leñadores han procedido a limpiar el campo de enemigos de madera. Operación Petri del Márquez han venido en bautizarla. Como no tienen otra cosa que hacer, pues la diligencia de la institución ha colocado a toda su tropa, se han sacado de la manga el proyecto Redescubrir a fin de dar a La Rábida un repasito de limpieza. Por supuesto que la hazaña bélica se ha perpetrado sin declarar la guerra al consistorio de Palos. Carmelo Romero se ha despertado con los cañonazos de las fuerzas asaltantes. Si por lo menos hubieran pedido licencia municipal. Que va. Van a pedir ellos, los dueños de todo el país, permiso para hacer lo que les salga de las narices. Desde cuándo los amos de España piden autorización a sus súbditos para arramplar por doquier. Derecho de pernada, oigan. Puro y duro abuso de poder.

 

Sánchez Rufo ha pedido, muy serio, responsabilidades. No se tiene certeza de a quién las exige. Lo mismo culpa a David Toscano del desaguisado. Seguro que a José Martín, no, pues el portavoz de la nada se limita a asentir, cabeza arriba y abajo, o a negar, carrillo derecho a izquierdo y viceversa. A la señora Guerrero, es que ni la menciona, no sea que le suelte una fresca. Lo mismo ha sido al alcalde de Huelva, que es la sempiterna pieza a abatir. Qué más da que don Pedro nada tenga que ver con la materia y la competencia. La Rábida pertenece al término municipal de Palos de la Frontera y allí es Carmelo Romero el que corta el bacalao. El edil palermo, eso está acreditado, no ha cortado cuantos eucaliptos se le han puesto delante. La culpa, por negligencia e ineptitud, se asienta en terrenos petronilos. No le den más vueltas a la noria de los “y tú más”.

 

Lo de siempre. El psoecialista Márquez llevaba varios días dando la tabarra al grupo municipal del PP de Huelva acerca de su gestión medioambiental, cuando el boomerang de su mala uva se vuelve contra el avieso lanzador y le alcanza en la cocorota. Para gestión, pésima, indecente, infame, la tala de La Rábida. Siempre habla un cojo. Patrulla de inanes e inútiles. Son los “campeones” del “dorribo”. Predican pero de trigo, ni un celemín. Rubalcabean pero no pueden simular el blanqueo circunflejo. Pican como rojos pero dictan como azules falange.

 

Felipe Arias, concejal pepero, ha estado listo y presto. Aplaudo sus palabras sobre el parque Moret: “Una utopía hecha realidad. El sueño de una ciudad cumplido en el mayor parque urbano de Andalucía: 30 hectáreas de bosque en el corazón de la capital onubense, más de 90 millones de euros de inversión y un futuro abierto para lograr un Pulmón Verde para Huelva”. Que Carmelo permanezca atento. Que el paraje rabideño se puede ir al traste si no pone a un par de guardas en la zona bombardeada. La gente de Petri, Márquez a la cabeza, no distinguen un lugar histórico de una historieta del lugar. Como la copa de un pino. Su ignorancia es sólo parangonable a su osadía de señores feudales.

 

Un saludo.

DISCIPLINA Y ORGANIZACIÓN

 

 En algunos centros de enseñanza y en ciertas carreras, existía el llamado consejo de disciplina. Su misión era proponer sanciones conforme al reglamento. Hoy día, se atenúa la dureza militar del término y las instituciones docentes han establecido, en su lugar, las comisiones de convivencia. Entonces como ahora, la disciplina no es sino la observancia de las normas. Siempre se funciona igual: desde fuera hacia dentro. Sin novedad. Es el marco propio de una asociación de personas que se regulan en función de determinados fines. Partidos políticos. Se mueven en esa onda. Cada vez más. Si quieren salir en la foto, ya saben los que van de disidentes y por libres. O tragan o se ahogan. Ya lo advirtió, respecto al Psoe, el interminable Alfonso Guerra: el que se mueva no sale en la foto.

 

Al hilo de algunos comentarios sobre la decisión del PP de no llevar a Juan José Cortés en las listas al Congreso o al Senado, me veo en la obligación de replicar. Por sentido común. Ni me va ni me viene. Los comités electorales eligen candidatos conforme a sus voluntades de llevarse el gato de las urnas al agua de su interés. Ocurre, sin embargo, que hay candidatos a palos y candidatos que empalan. Entre los primeros, algunas excepciones que se sacrifican en pos de formaciones políticas con media docena de militantes. Entre los segundos, políticos que hacen valer sus años de oficio y su capacidad de influjo so pena de pasar factura a los disciplinadores. O entro o hablo. En el caso del señor Cortés, me pregunto qué ha pasado. Si estaba prevista su inclusión en las candidaturas, sería bueno conocer por qué ha sido desalojado de las mismas. Si, en cambio, nunca se le prometió señalamiento de representación, a qué viene este galimatías.

 

Decía Schopenhauer que si las cosas tienen solución, a qué preocuparse, y si no la tienen, a qué preocuparse también. Juan José Cortés es un zoon politikon en el sentido más aristotélico del término. Su dimensión social ayuda a constituir la base de una educación colectiva y su dimensión política ayuda a difundir y extender esa educación. Cortés se realiza plenamente en la sociedad. Nada tiene que añadir a su trayectoria pública. Mucho se puede restar en este campo. Se le mira con lupa. De ahí que, pese a sus méritos, no se le dé lo que pueda corresponderle acaso porque no haya pedido con la insistencia necesaria.

 

Tranquilo, Juan José, tranquilo. Es preferible, en ocasiones, pecar de confiado a creer en la lealtad. La memoria sube y baja como la bolsa. Cuando se avistan ganancias, se compra y, para recoger beneficios, se vende. Estoy convencido, pese a mis lagunas informativas, que el PP no te ha traicionado. Es más, apuesto a que sus dirigentes te han arropado como hermanos. Por eso, vuelvo a solicitar de tu nobleza declaraciones públicas que arrojen luz sobre el tema. Son muchos los que quieren pasar factura a Arenas por los sucesos de El Torrejón y los que buscan darte pasaporte por tu presunta participación en ellos. En tus manos se guarda la llave de la verdad. No es un acto de disciplina impuesta por la superioridad. Es una defensa de la verdad que nace de las entrañas de los bien nacidos. Tú no te mueves en la órbita de José Blanco. No amenazas ni coaccionas. Estás y eres.

 

Ten en cuenta, Juan José, que algunos amigos son sinceros. Muy pocos. Si eliges bien, sabrás seguir sus recomendaciones. Sin embargo, la sinceridad de tus enemigos es incuestionable: aunque guste a aceite de ricino, aprende de sus censuras. Te conocerás mejor y sabrás sacar de ti lo óptimo. Por encima de disciplinas y de organizaciones. Nunca más allá de la verdad.

 

Un saludo.

MANDATO CLARO

 
Mayoría absoluta. Lo que pide Aznar a los votantes del próximo “ventenene”, vente, es una holgada victoria electoral que permita a Rajoy gobernar en solitario. De no ser así, este país va a pasarlo rematadamente mal. El olor a cadáver atrae a carroñeros de diversas especies. La ciudadanía tiene la palabra. Cualquier resultado restrictivo supondría una catástrofe. España sería, en ese indeseado caso, ingobernable. Estaría a merced de los independentistas y a los pies de los camisetas verde billete.

Aznar me pareció siempre un tipo raro. Su rareza es la normalidad. Aunque más de una vez ha puesto los pies sobre mesa donde no debía, en general ha sabido comportarse. Él cumplió como nadie con su deber de presidente. Dejó en herencia un país emergente y respetado. El problema es que no previó -nadie pudo imaginarlo salvo los autores intelectuales de Atocha- quién iba a hacerse cargo de los destinos de la nación. De haberse cumplido las previsiones, Rajoy hubiera tomado el testigo con la mayor dignidad. No fue así y, por la vía de los atentados, se le adelantó el incapaz más destacado de la política democrática. A tal personaje, tamaña ruina. Pobrecitos. Los españoles, claro.

El Gobierno que se avizora -ojo, que hasta el rabo todo es toro- debe ser el contrapunto de orden y de responsabilidad al caos reinante. Como decía Goethe, prefiero la injusticia al desorden. No cabe duda si se aplica el pragmatismo. Los descontroles no traen más que iniquidades y discriminaciones pues la ley de la selva se impone al Derecho y, falto de éste, la sociedad se desvertebra hasta retroceder a niveles de incivilización. Aznar sabe lo que dice. El PP puede ganar. Las tiene todas consigo. Sin embargo, deberá poner encima de las urnas un programa que lo identifique. No más disfraces. Fuera las máscaras. Caras descubiertas y manos sin guantes.

Siete años de derroche nos han dejado sin vacas. No es que las lecheras hayan enflaquecido. Es que no hay. Las borracheras de poder de los amigos de Pepe Blanco han hecho de la actividad política una orgía de ilegalidades e impunidades en la que sólo cuenta el placer. Los psoecialistas han salido caros. Y eso que todavía la verdad no ha asomado su patita. Las deudas reales anegarán los despachos.

Despacio y buena vista. El oso no está cazado. Los dirigentes del PP deben conducirse por la propiedad del lenguaje y por la humidad del gesto. Las carcajadas, en las fiestas. Y el pueblo no está para festividades ajenas. Toca trabajar y apretarse la hebilla del cinturón. Los indignados de verdad aplaudirán el gesto honrado del buen parlamentario. La Función Pública ha de recobrar el pulso. Enchufados a la calle. Mano de hierro ante los corruptos. Código penal frente a los terroristas. A los separatistas, lecciones de Constitución. Raciones de nación española en el contexto de la pluralidad política, territorial, cultural y lingüística. Ahuyentar los espíritus uniformadores ha de ser un principio ideológico. Servir a España es hacer de ella una pero rica por diversa y diversa por rica. Tentaciones totalitaristas, ni una. Voluntades férreas por recuperar el presente, todas.

Mandato claro. O las urnas otorgan al PP la mayoría absoluta, o el fantasma de Latinoamérica paseará por España el espíritu de la discordia. Y ya está bien. Mandato claro.

Un saludo.

PACTAR CON PETRONILA

 

Que sí, que el diablo sabe más por viejo que por diablo. Se pacta entre caballeros y entre damas y entre unos y otras. Se trata de contratantes que se comprometen a cumplir lo estipulado. A fuer de responsables, antes de rubricar, se conviene, se transige, se ajusta y se avienen al texto y al espíritu de lo apalabrado. Uno, que ya lleva tiros dados en este campo de batalla de los incumplimientos, se rebeló siempre contra los corruptos. Quién se atreve a poner su patrimonio particular bajo la gestión personal de Mario Jiménez. Servidor, ni loco. ¿Y de Petronila o de Barrero? Ni se me ocurre. A los hechos de su pésima praxis política me remito. Bueno, pues vienen los del grupo popular en la Diputación de Huelva y celebran un acuerdo con la susodicha señora para rescindir el negociazo del palacete parisino de la plaza de las monjas. Los hay...

 

Y claro, a otro perro con ese hueso. Uno tira de hemeroteca y se encuentra con un comunicado del Partido Popular, fechado en febrero del pasado año. El comunicado toma como base una fotografía en la que aparecen, en derredor de una mesa de camilla, una serie de personajes públicos. Preside la imagen el impar José Blanco, todavía Ministro de Fomento, cuando se desconocía todo sobre las acusaciones del emprendedor/empresario, Dorribo. Junto al gallego de oro, Javier Barrero y Mario Jiménez. En lugar destacado entre estos “chevaliers de la table ronde”, un señor que me distingue con sus sentimientos y emociones más viscerales. Me refiero a D. Francisco Urbano, empresario/emprendedor conocido en la ciudad, merced a sus manifestaciones de fervor semanasantero, a sus buenas artes como constructor, y a su cercanía financiera y mediática, léase Odiel Información y Canal Huelva Noticias, con algunos prebostes del Psoe de Huelva. Un elenco de actores. Entre las actrices, al aparecer de espaldas, no reconozco a ninguna. Lástima. Todo ello, ad maiorem gloriam politicorum del Psoe.

 

A sabiendas de con quiénes se juegan los cuartos y los créditos, el PP de Huelva vende como un éxito su participación, junto a Petronila y Sánchez Rufo, en la rescisión del contrato del Hotel capricho de la emperaora. Como un éxito que cuesta al contribuyente la nada despreciable suma de más de trescientos millones de pesetas y al electorado dudas crecientes acerca de la esperanza en el partido que se postula como modelo del cambio. Es que se las ponen a las huestes de Rubalcaba como a Fernando VII. Serán ingenuos. David Toscano, al que tengo como un alcalde eficiente y limpio, ha caído en la enésima trampa que le han tendido Pepe Martín y Sánchez Rufo. Pero hombre, David, lo de la caducidad en 2013 es un decir. De aquí a entonces, a saber qué nos depara el destino. No obstante, ya nos podemos hacer una composición de lugar y de tiempo.

 

La prensa onubense -HuelvaYa y Huelva Información- recoge en titulares de portada que Petronila ha ordenado acometer nuevas obras en su preciado retiro monjil por valor de ochenta mil eurazos. O sea, que de aquí a dos años, todos calvos. David, no vale hoy quejarse de lo que ayer admitiste. Se veía venir. Austeros los del Psoe, dené, que decíamos los de Huelva cuando niños. Cumplidores los del Partido de Petri, pregunten, entre otros afectados, a los trabajadores despedidos de Astilleros. Imparciales los del chalet del Conquero, pidan datos a los directores de El Mundo Huelva Noticias, de Canal Luz, de Antena Huelva, y otras emisoras discriminadas por la mano justiciera de la presidente de la Diputación.

 

Pactar con Petronila no es pactar. Es perder el tiempo y el crédito. Con lo fácil que hubiese sido desmarcarse del complot urdido por psoecialistas e izquierdaunidos. La firmeza es una virtud difícil. Si el PP no combina esa cualidad con el respeto e impulsa una política de compromiso con el pueblo, decepcionará profundamente a quienes, como quien firma, han confiado en los de Rajoy y Aznar la prosperidad de nuestro país y de nuestra provincia. Una cosa es pactar y otra, pastar, o sea, pacer.

 

Un saludo.

MANZANA PODRIDA

 

Mordida, la manzana de Steve Jobs. Podrida, la manzana que tentó la fragilidad del paraíso de dos. La política es un cesto de manzanas limpias. No me cabe la menor duda. Basta echar una ojeada a los miles de concejales de pueblecitos perdidos por la geografía nacional. La existencia de la podredumbre manzanil desmerece la cosecha pero no la invalida.

 

León Felipe escribía, allá por el año que nació este articulista, que si hay una manzana sin gusanos, no está detrás de mí, sino delante. El poeta zamorano decía al respecto: la libertad es la voluntad de mecerse de izquierda a derecha, de ir en sordos y rítmicos vaivenes, de una manzana podrida a otra manzana podrida, porque más allá de este balanceo no está sino el muro negro y espeso. Cuando un pueblo, moralizaba, se levanta y estrella sus sesos contra ese muro, le gritan que es un loco o un violento.

 

Manuel Azaña es autor de una frase limpia que a muchos sonará a irreverente: el Museo del Prado es más importante para España que la República y la Monarquía juntas. Sencillamente iconoclasta. Lástima que su intelecto sublime no estuviera a la altura de su clase política. La putrefacción no radicaba, según el que fuera presidente de la II República, en el Arte con mayúsculas, sino en el arte de lo posible que decía Cánovas. Tremenda confusión el identificar los conceptos. La letra grande impone diferencias.

 

La manzana de oro, transmite la leyenda, estuvo en la base de la guerra de Troya. La perfidia suele arrastrar discordias.La manzana de Blancanieves echa sus redes en el mar de las envidias. La manzana es la alegoría eterna de la corrupción. Simboliza el abuso autoritario del poder que hace de la autoridad, tiranía. El gusano reviste formas de manejos deshonestos. Desde la apropiación indebida al tráfico de influencias. Del cochecho a la malversación. En el fondo, la prevaricación resultante del ejercicio tecnificado de cinismos e hipocresías. La manzana simplifica el poder. La tersura del fruto desaparece poco a poco hasta convertirse en desagradable e informe despojo.

 

La corrupción es una lacra no superada. Desde las actuaciones gansteriles norteamericanas a la tangentópolis que arrasa a Italia pasando por las “mordidas” roldanianas que acabaron con la prepotencia de Felipe González. Mala fama la de la manzana. Tan tentadora como abominada. Que le pregunten a José Blanco. Puede crecer en el árbol oculto del ministerio o entre los efluvios colocantes de un surtidor de gasolina. Entre los papeles de una Consejería de Empleo o en los contratos públicos de operaciones amañadas. El sarcófago está lleno de gusanos. Hasta que fagocitada la carne muerta, vuelven por donde llegaron. En busca de nuevas putrideces.

 

En el viacrucis del laico ministro de Autofomento, la estación resulta crucial. El adorador de la manzana refulgente podía llevar el gusano en las proximidades de su insaciable lengua. Qué se puede hace cuando uno ignora ser portador de enfermedades contagiosas. En principio, ser prudente. Al final, apartarse. Si la precaución no distinguió al transmisor, la cordura debiera alejarle del núcleo de infección. En caso contrario, el grupo debe actuar con diligencia. Mala acción la de quienes pueden inmunizar a la población y, por intereses espurios, potencian la figura emponzoñada del envenenador. Algunos padres no pueden estar satisfechos de sus hijos. Ni algunos hijos de colegios bilingües manifestar su contento por la lengua bífida de sus poderosos ascendientes.

 

Lo dicho. Manzanas vendo. Las mordidas de Jobs, lustrosas y ricas. Las podridas de tantos, mordidas de muchos. Vaya con la manzana.

 

Un saludo.

ODIO IDEOLÓGICO

 

 De no ser por su desvergüenza, Rubalcaba sería un payaso de trapo. Pero claro, habla, sube el pan y arroja aceite hirviendo a la audiencia. He leído el artículo de Carlos Carnicero en el que declara sobre cómo se las gasta el candidato psoecialista. Y da miedo. Dónde ha llegado. Harto conocido. Gal y Faisán nos golpean en el rostro. El hombre de Felipe, impertérrito, se pone dos duracell y lengua que te lengua.

 

Lo último de este tipo oscuro es su voluntad de resucitar el odio ideológico. Como si esa abominable emoción hubiese muerto alguna vez. En la boca de tan maléfico personaje, el odio forma parte de la cotidianeidad de sus acciones. Amaga con la derecha para descerrajar un tiro mortal con la izquierda. Uno de los mayores defensores del cordón sanitario al PP se saca de la chistera una nueva amenaza. Quiere reformar el Código Penal para castigar el delito de odio y discriminación. El summum de la enfermedad del alma. El anticristo se hace Cristo por medio del verbo envenenado. El Gobierno de Zapatero no ha hecho otra cosa desde la malhadada fecha del atentado de Atocha. Ha urdido cuantas maldades atravesaron su enferma mente para incriminar a Aznar y a los suyos. Qué habla este señor con pinta de usurero descarnado que acusa de engaño al que fuera mejor presidente de la democracia. Dónde vas, Satanás.

 

Se salta a pídola la Constitución y quiere impartir lecciones de ciudadanía. Ha convertido la ley de memoria histórica en un arma de enfrentamiento sin otra intención que sangrar la herida que ya cauterizaba. El gran provocador se erige en apóstol de las víctimas. El acosador de viejecitos se nos vende como ángel exterminador de mercados y de sicav. Ya navega, a bordo del barco de su dictadura, por aguas procelosas de tiburones corruptos. Y nos viene con el cuento de la ideología. Será mamarracho. Si hubiera leído a Engels, hubiera simulado un poco. Rubalcaba ha hecho de la ideología el resultado de una conciencia falsa. La conciencia de introducir, a la fuerza, a los ciudadanos en el bosque de las libertades colectivas a fin de arrebatarles sus derechos individuales. Este hombre es como el picudo que arrasa los palmerales.

 

A falta de argumentos, esperpentos. No alcanza su malicia el genio creador de Valle Inclán. Con todo, sí es un mal remedo del Bono que jura ser pobre como las ratas. Si España decide ser cristiana, él anima las contraofensivas laicas. Si hay libertad religiosa, propugna la fricción con la Iglesia católica. Si las Fuerzas Armadas defienden la unidad de España, potencia los independentismos. Proteger a la nación puede ser, si se le da pábulo, un delito contra la ideología nacionalista excluyente de catalanistas y vasquistas. La pluralidad de este especimen de la más rastrera política se reduce a El País y a dos o tres medios que le dan cuerda y rollo.

 

Los sondeos otorgan un amplio margen de ventaja a Rajoy. No pasará mucho tiempo antes que esta araña negra que recreara magistralmente Blasco Ibáñez, convoque a los miembros del Tribunal de la Inquisición, digo Constitucional, para dilucidar si el gran jefe de la calle Génova ha firmado pactos antisistema con el mismísimo Franco, con el rey Lear o con la máscara de Primo de Rivera. En cuyo caso, el nuevo Santo Oficio instará al futuro presidente de España a dimitir si no quiere terminar en la hoguera como los brujos bajomedievales.

 

Odio ideológico el tuyo, Rufián. Cava. Cuaba. Que qué es cuaba. El término con que los dominicanos definen, con desprecio, a los problemas y a los disgustos.

 

Un saludo.

MAL MENOR

 

 Cuando elegimos, sabemos distinguir el mal del bien. Diferenciamos el eco de la voz. Apreciamos lo auténtico frente a lo fingido. Las personas forjamos nuestras decisiones en el yunque de nuestras posibilidades por mucho que la bondad se ausente y por más que nos apartemos de lo lícito o de lo honesto. El mal menor se configura así, eufemismos aparte, en una calamidad de efectos atemperados. Pero, al fin y al cabo, en un desastre, una desgracia que se quiere excusar en función de unas cicunstancias atenuantes pero nunca eximentes.

 

La doctrina del mar menor nos convierte en entes indistintos. Todo da igual. Los políticos son todos unos sinvergüenzas, sea del partido que sea. Al saco. Y no. No me vale esa premisa pues falsea el silogismo. La Transición democrática no puede degenerar a niveles de la restauración borbónica tras la fallida Primera República. Tampoco puede retroceder a esquemas de la Segunda República que llevaron al país a un escenario guerracivilista. No. La Restauración fue un mal menor ante el mal inmenso que fue el experimento de 1873. Se pretendió un bien pero se amasó un mal. No es compartible, en este sentido, la idea de que el Alzamiento Nacional fuera un bien. Si acaso un mal mayor que rivalizaba en magnitud con el mal que hicieron crecer los fanáticos desde Azaña a Negrín. Mal uno y mal otro. El bien, por parte alguna.

 

Las excepciones confirman la regla pero no son norma. Si lo fuera, la subversión del bien moral sería un hecho consumado. El mal menor es una aberración porque consagra la sepultura del bien. Si la verdad es un valor, la mentira, aunque se disfrace de mentirijilla, se clasifica como desvalor. Intentar convencer al pueblo de que el apaleamiento de una víctima es un bien y no un mal menor en comparación con la mutilación de sus órganos genitales, contribuye a justificar la maldad de los autores. Y no, no es eso.

 

No cabe el mal menor cuando se pacta o se consensúa en contra del bien común. La concesión de la independencia al País Vasco como remedio contra el terrorismo de ETA y de sus fuerzas políticas extorsionadoras, es un mal mayor que el problema que se quiere sortear. La política de inmersión lingüística en Cataluña, que comporta el desprecio hacia la lengua castellana, es un mal no menor porque el Estado se pone de rodillas ante el chantaje de los catalanistas. ¿Dónde está el bien? Si el bien está marcado en la norma constitucional que se ha dado el pueblo soberano, cualquier atentado contra esa norma es un mal. Y de menor, nada. La robustez de las leyes descansa en la fuerza de voluntad de su democracia. He ahí el bien.

 

No existe el concepto medio muerto o medio embarazada. O se está muerto o se está vivo. La preñez no admite discusiones objetivas. Si la ley es la referencia moral, lo que esté prohibido por ella, es un mal. Y si no lo prohíbe, aunque no lo admita, el bien está presente. El mal menor es tan repudiable como el mal a secas. Terrorismo y antiterrorismo son, por definición, males. El primero, porque violenta el Derecho. El segundo, porque convierte al Estado en forajido que se pone al margen de la ley. La mejor arma de la democracia es el poder moral de soportar el odio y la venganza y la fuerza ética para no ser esclavo de la corrupción.

 

La rescisión inmediata del contrato del Hotel París, del palacete/capricho “petrimonial” de la onubense plaza de las Monjas, hubiera sido un bien. Un bien sin paliativos. Las exigencias del Psoe y de Iu de Huelva a este respecto han llevado al PP a un camino erróneo. Pactar con los partidos del odio ideológico a la derecha supone tanto como firmar un acuerdo con los grandes derrochadores que se han comido y bebido la economía de la provincia. Es una equivocación grave. Ellos lo llaman un mal menor. El mal no pierde su naturaleza por su dimensión. Lo es por sí mismo. No hay satanes buenos. Todos son malos.

 

El PP debería dar ejemplo de categoría moral y de valor ético. Procurar el bien general, el interés del pueblo. No sea que éste lo vote hoy como mal menor en contraposición al delito nefando de los políticos del Psoe. De hacerse así, el cambio de sentido sería tan efímero como pobre. Si los populares de Rajoy no se postulan como artífices de una política bien hecha, se sitúan en la misma órbita errática y corrupta de los de Zapatero, Rubalcaba, Blanco y otros impúdicos de su ralea. No puede ser. Si quieren manga, al Mar Menor. Los males menores, como la mangancia, no deben recalar en puertos de confianza. No.

 

Un saludo.

CAAMAÑO

 

 El señor Caamaño es ministro de justicia. En principio, el cargo y la función nos llevan a pensar en toda una autoridad del Estado español. A bote pronto, así sería. Mas si contextualizamos su figura y la ubicamos en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la cosa cambia. Sentarse en el Consejo y compartir responsabilidades con Pajín, Aído, Álvarez, Blanco y otras ejemplaridades de esta jaez, invita a reflexionar sobre nuestra primera impresión.

 

Entre Caamaño y Benítez, su predecesor, la justicia ha llegado a tocar fondo. Es que no pueden ser más badulaques. Su inconsistencia política corre paralela a su necedad funcional. Están pero no son. Entes licuables que adoptan la forma del recipiente en que se alojan. Algo así como su colega Conde Pumpido. Si de colorear la toga con el ocre del barro, allá van. Que interesa al partido ennegrecer las puñetas con la legalización de los filoetarras, a la piscina que se tiran. Cuando deciden modernizar el aparato judicial, mucho hablar y poco hacer. En caso de polémicas doctrinales, son capaces de convertir el principio de contradicción en un sofisma versión “no hay caso ni lo habrá” del pequeño José Blanco.

 

El tema de la cadena perpetua está adquiriendo nuevos tintes. Caamaño podría esgrimir argumentos en vez de lanzar denuestos y descalificar al adversario. Quiá. Mucho pedir a quien apenas practica más allá del exabrupto. El pensamiento cartesiano o la filosofía kantiana suenan a este ministro como Kelsen a un analfabeto. Ná de ná. Podría haber aludido a la dudosa constitucionalidad de la misma. O bien matizar las dificultades de revisabilidad de lo perpetuo. Incidir en el análisis de la reinserción. Arañar las posibilidades de la reeducación. Cosas de ese estilo. Un poco de asertividad en este producto del dedazo de ZP es pedir que el cielo reubique su techo. Misión imposible. En lugar de construir, arrasa con los discrepantes y los coloca en el barrio de los retrógrados. Los desprecia como defensores de instituciones sociopolíticas obsoletas. Una patada con la lengua constituye todo el bagaje intelectual de este mozo. A imitar. Mecaschis.

 

El abordaje del Código Penal es una necesidad insoslayable. El estado de la justicia española no puede ser más preocupante. Magistrados que archivan con la ligereza de un gun-man y jueces que firman autos de libertad antes de que la policía ponga a su disposición al ladronzuelo o al estafador de medio pelo. La calle está dividida sobre el tema de la cadena perpetua. Y si, además, es revisable, la madeja se enreda. Sin embargo, los alemanes, los británicos y los franceses la tienen instituida. Al cabo de 30 años, los penados salen a la calle. La revisión procura la reducción. La perpetuidad es un mal demasiado perverso como para ejercitarlo con crueldad. Condenar de por vida a alguien, sin posibilidad de redención, equivale a matar cualquier esperanza de perdón. La ley existe porque la sociedad demanda unas normas de convivencia e incluso de supervivencia. La ley es, pues, resultado de una petición colectiva. Al revés, no. La ley no debe condicionar la soberanía del pueblo y mucho menos suplirla.

 

Caamaño llama retrógrado a todo bicho viviente que diga esta boca es mía. Suele ocurrir que el agente se convierte en paciente. Acaso sea él partidario de retornos a dictaduras fascistas y, avergonzado de su intención, atribuya al PP la defensa de valores innobles. Caamaño realiza, como algunos astros, un movimiento retrógrado. Cómo que qué es esto. El que se realiza en sentido contrario al movimiento directo. Dicho en román paladino: que se opone al movimiento de avance de los demás y denuncia que el resto del mundo marcha por camino equivocado. Cosita de ministro. Lo que sí debiérase revisar es el modo de provisión de los ministerios. Tanto de los del Gobierno como los de la Fiscalía. Si mantenemos el status actual, el trompazo es seguro.

 

Un saludo.

A POSTA: BOTO Y BOTOX

 

 Entre diversas acepciones de posta, elijo una. En los juegos de envite, porción de dinero que se envida y pone sobre la mesa. Dinero, juego y envite. Dinero ajeno, juego ilegítimo, ofrecimiento amañado. A costa del país. A posta.

 

HuelvaYa recogía en sus páginas una información que firmaba José Carlos Aguado -periodista grande- en El Mundo Andalucía. Por lo visto el angelito que fuera alcalde de la muy psoecialista Valverde del Camino, se gastó, en pocos meses, antes de que los electores le pusieran de patitas en la calle, algo así como dos millones de pesetas con la visa platinum del Ayuntamiento. Con la Visa del Ayuntamiento. La suya particular, si la tenía, que para qué, ni la aireaba no fuera que se contagiase de la pública. El hombre tiraba de la platinum con la rapidez y el tino de Billy el niño. Muchacho, qué habilidad y qué falta de escrúpulos. Endeudado el consistorio valverdeño hasta las orejas, el edil del botox -de botos y de muebles, el señor Domínguez sabe bien poco- se inflaba los labios a golpe de marisco, de curado jabugo, de espumosos y de alguna que otra bebida cara de malta. A posta.

 

Ahí tienen al genio de la lámpara y factótum del Instituto Municipal de la Vivienda más ruinoso que pensarse pueda. Que el pueblo le retira su aval democrático, la Psoesecta lo eleva al altar de los servidores desahuciados. Roma no paga a traidores pero compensa opíparamente a los reptiles. Y ahí lo tienen. Barrero premia al derrochón con la Delegación Provincial de Obras Públicas y Vivienda. Otra visa del mismo metal y no se rellena ni un bache en cualquier carretera comarcal. Y Barrero lo nombra a posta. Remarca José Carlos Aguado la cenita del honorable Domínguez en Savini. El restaurante milanés se ubica en el arrabal como quien dice. Ni más ni menos que en pleno corazón de la ciudad, entre la catedral gótica y el teatro de La Scala, en plena Galería Victor Manuel II. Anda que se come mal en la tabernita de varios tenedores y que el servicio es de los de tocar las palmas. En todo caso, si se pusieron ciegos en ese templo de la carne, no fue por llenarse las panzas. No. Fue a posta. Que con el dinero de los valverdeños, se come uno un buey a base de pan. Ya del bolsillo propio, la manduca está más restringida. A posta.

 

Qué quieren que les diga del "probe" Migué. Yo me inclino por la tesis del hambre. Porque vamos a ver. Si Viera, que fue Consejero de (des)Empleo de la Juntasuna, está implicado hasta los ojos en el fondo de reptiles de los expedientes de regulación de empleo, y no se ha gastado las millonadas del conmilitón en esos banquetes, será porque o bien no se han descubierto las facturas o bien porque el hombre, pese a su carita sonrosada por los buenos yantares o folgares, entretenía sus penas de dinero en menesteres de otra índole. Por ejemplo, evitar la obesidad entre los cientos de miles de parados andaluces. Es que Viera tiene un gran respeto por la sanidad autonómica. Con decirles que el señorito se jacta de su patrimonio personal. Lo van a comparar con el exregidor valverdeño, que bastante tiene con masticar a dos carrillos. Y todo, reitero, a posta.

 

Herodoto elogió con enusiasmo el sistema de postas implantado por el persa Ciro. Pero la historia no pasa por envíos de correo por uno u otros medios. La historia no para en este asunto. Más bien se detiene. El peso de la poca vergüenza llega a asfixiar. No por que falte aire limpio a los pulmones. Sencillamente porque la avaricia rompe el saco. Los ofidios se tragan enteras y vivas a sus presas. Los reptiles humanos, también. Ocurre, a veces, con alguna gente corriente y moliente que han hecho del partido, una partida. Partida: conjunto poco numeroso de gente armada, con organización militar u otra semejante. Coloquialmente, en Cuba, partida es persona hambrienta. Lo que les digo: el hambre de Miguelete Domínguez y de Josantoñito Viera.

 

A posta. Lo hacen a posta.

 

Un saludo.

MAFIA NEGRA, BLANCO MAFIA

 

La sorpresa tiene escaso asiento en mi forma de entender la política. Sin embargo, aunque pocas noticias me causen estupor, la reiteración en los escándalos sí me genera alarma. Por mucha templanza que se posea, el botón del pánico se aprieta con cierta frecuencia. Nos vamos a estrellar. Se están pulverizando las marcas mundiales de actividades mafiosas. En España. La Cosa Nostra ha dejado Italia como subsede y ha establecido la oficina matriz en territorio patrio.

 

El Gal, los fondos reservados y Luis Roldán sacudieron los cimientos de la política española durante la presidencia de un psoecialista, Felipe González. El faisán, las negociaciones con ETA y la corrupción de altos cargos del partido/secta vuelven a poner una bomba en la línea de flotación del buque democrático. Lo penúltimo, porque surgirán revelaciones increíbles, es lo del Ministro de Fomento de su propio Patrimonio. Dorribo acabará derribando a este jerifalte de los miedos. El encuentro de la gasolinera va a ser su tumba.

 

Todo ello, sin embargo, peccata minuta. Si es verdad lo que publica La Voz de Galicia, las presiones a los jueces son de tal magnitud que vulnera la independencia de estos magistrados. Chicago años veinte. Hampa institucional si se demuestra que agentes del Centro Nacional de Inteligencia están siguiendo a algunos miembros de la judicatura. Y si resultara cierto que los encontronazos de la Fiscalía con los jueces están adquiriendo categoría de gresca, entonces, mano sobre mano, posición fetal y a buscar la protección natural del cuerpo ante la explosión que viene.

 

Mientras el caso Blanco, en realidad el affaire mafia psoecialista, ocupa titulares de algunos periódicos -El País y otros de las subvenciones callan como zorros-, la juez Alaya sigue destapando las vergüenzas de Griñán y de la Consejería de Empleo de la Junta. Los enchufes han modificado de facto el Derecho administrativo. Los concursos de méritos se miden en términos de carnet de partido. El desembarco de cualquier funcionario en puestos de responsabilidad hace hervir la olla del dinero. Dejar la caja de caudales en poder de un funcionario probo sería la ruina denla financiación psoecialista. La ética voló hace muchos años del libro de estilo del Gobierno de Zapatero.

 

Las delegaciones provinciales de las distintas consejerías de la Junta de Chaves y de Griñán son un nido de nepotes y de chapuceros que se creen impunes. En ellas se refugian los desbancados por el pueblo en las últimas elecciones municipales. Si se produce overbooking en estos organismos, ahí están las diputaciones provinciales para recoger los restos del naufragio electoral.

 

Esta gente no está dispuesta a rendirse ante la ley. Si son desalojados, dejarán tras de sí un reguero de muertos, un vacío de liquidez, una tropa de intrusos y un colosal caballo de Troya del que descenderán, en la quietud sombría de la noche, toda una legión de mercenarios del mal.

 

El nuevo Gobierno tiene ante sus narices una ímproba tarea: la exigencia de recuperar la moralidad. Siendo lo de Blanco un incendio provocado por su propia avaricia, lo del CNI es más grave. Implicaría que Interior y Defensa estuviesen pringados como, años atrás, pudo estarlo Manglano. La historia se repite cuando los protagonistas ponen en escena las malas artes que utilizan los capos de la droga, del dinero blanco, digo negro, y de la compraventa de almas. ¿Se refiere a los traficantes de armas? No. Hablo de los negreros/blanqueros de almas, de espíritus, de conciencias. Algunos forman parte de este Gobierno. Mafia negra. Blanco mafia.

 

Un saludo.

BLANCOHECHO

 

Quiero creer que es inocente de un delito penal. Sin embargo, desde un punto de vista de la moralidad política, considero que José Blanco, ministro del Gobierno de España, es un individuo de dudosa reputación. El caso “Campeón” lo ha puesto en el disparadero de la corrupción más infame. Por más que niegue las acusaciones del empresario Dorribo y por mucho que anuncie la interposición de una querella criminal, pintan bastos para este gallego sin más oficio que el partido y sin otro beneficio que el de pertenecer al mismo.

 

Excusatio non petita, accusatio manifesta. No falla. La pata -la mano es otro cantar- la ha metido Rubalcaba. Cómo no. Es el estilo Psoe. La defensa de los acusados -y suele entrar en la técnica jurídica de los penalistas- pasa por arrancar a tiras los defectos de los denunciantes. Nada extraño. El candidato ha ido directo a la yugular del empresario Dorribo: “parece que estuvo en la cárcel unos meses y eso a uno le da que pensar”. Se echan toneladas de tierra sobre uno hasta sepultarlo en vida. De esta forma, se hunde la credibilidad del inhumado. Así funciona la historia. Y como tal, los protagonistas repiten las mismas consignas. En su día, con el chaparrón de los fondos reservados y otras lindezas, Felipe González exclamó: siempre que llueve, escampa. Los socialistas gallegos han optado por una versión idéntica: en unos días amainará la tormenta.

 

Estrategas de mesa de camilla y de gañanes de aldea. Acuden a la meteorología para tapar a los satélites descontrolados, o muy controlados, a saber, que se estrellan contra la atmósfera de limpieza política. El imperativo categórico de Kant les suena pero que lo toquen otros. Si el afectado por la denuncia fuera del PP, las campanas tocarían a muerte. El caso Gürtell fue aireado por los medios afines como si los amigos de Rajoy hubiesen saqueado el Banco de España. Dimisión, atronaban los halcones asustagaviotas. Dimisión. La derecha, al paredón.

 

Pepe Blanco, no. Cómo va a ser eso. De los tres señalados por el dedo del empresario, el popular y el "galeguista" dimitieron. El psoecialista, que ni lo piensen. Los otros son sospechosos de hedor. Pepe Blanco es inocente sin presunción. No es que presuma de inocencia. Es que chulea y bravuconea. Si el ministro quiere pararse en una gasolinera para charlar con Dorribo, pues es normal. Para eso es ministro y para eso es discípulo de la escuela más sectaria que contempló la historia. Ni mú. A don Blanco, ni chistarle. Que te pone una querella en menos que pasan unos cuantos días. El hombre tiene que pensar qué va a decir no se le pille en un renuncio.

 

Extraco y Campeón. Dos caballos que pueden hacer perder la cabeza a Pepe Blanco. Iban de ganadores y saltó la chispa de la derrota. Si es que cuando las cosas vienen mal rodadas, por mucha pendiente que haya, la cuesta puede ser un precipicio. En el partido de Rubalcaba, -qué fue de ZP-, las cabezas van a caer en tropel. Es que estaban hasta los ojos de corruptos y parió el de Fomento. Yo creo que lo de portavoz ha sido la puntilla de D. Pepe. Por la boca, Blanco, muere el pez. Hay perros que deben salir a pasear con el bozal puesto. Esto del cohecho contra Camps ha degenerado en blancohecho.

 

Ay de mi Alhama.

 

Un saludo.

DESDICHA LABORAL

 

El trabajo nace con la persona. Y muere. Uno ha pasado del status emocional de la irritación al ente visceral de la cólera. Septiembre ha matado las esperanzas de casi cien mil españoles por mantener su empleo. Rubalcaba, que sabe cómo arreglar este desaguisado, se guarda la receta para nunca. Desgraciado personaje que procura la infelicidad de un pueblo a costa de manipular sus más primarias necesidades. Cien mil parados más por obra y malas artes de este Gobierno del horror y del polvo. Se puede ser peor, pero esta contingencia se arracima en los estantes podridos del partido de Zapatero.

 

De tal Estado, tal provincia. Nos acercamos a la denigrante cifra de sesenta mil desempleados onubenses. De nuevo, el síndrome de culo del mundo se hace cuerpo en las clasificaciones del paro. Superamos, -qué éxito, Mario Jiménez; qué triunfo, Petronila Guerrero- la media andaluza. Lo peor es que seguimos hurgando en el barrizal del problema. Sólo ciento noventa mil huelvanos están afiliados a la Seguridad Social. Ante este cúmulo de despropósitos, el 15-M calla. Comisiones se queja pero no remueve la niebla no sea que la transparencia muestre sus debilidades subvencionadas. En Madrid, la de Dios. En Andalucía, los santos inocentes. Vivo ejemplo de autoridad inmoral y de arrastramiento sindical. La otra, sí, Ugt, recita la misma consigna. Pide que se solucione el problema. Sin embargo, ni un meneíto, que se cierra el grifo del dinero corriente. Las manifestaciones y las huelgas, contra Esperanza Aguirre. Pandilla.

 

Alguno me argumentará que, al menos, reconocen el estado agonizante del enfermo. Algo de dignidad sí les queda. No mucho. Algo. Nada, lo que se dice cero patatero, lo del Delegado de Empleo. El comisario político de la Consejería donde se parieron los malformados expedientes de regulación de empleo, asegura que el dato del paro hay que mirarlo en positivo. En positivo. Es que en 2010 fue peor. Y en 2009, lo mismo. No obstante, la moraleja es que hay que decir un embuste por más que se note la falsedad.

 

En tanto la ciudadanía se muere de asco, la élite psoecialista sigue chupando del bote de los organismos públicos. Al famoso tránsfuga Rodríguez Donaire, uno de los artífices de la degeneración económica de Valverde del Camino, lo premian. Petronila lo acaba de contratar como Asesor de no sé qué carreteras y no sé cuantos aeropuertos provinciales. Seis millones de pesetas al año. Dietas y gajes aparte. O sea, destroza la economía del pueblo y lo ascienden a consejero de la miseria. Mucho pasta por medio. Que esta gente no mueve un músculo, siquiera para derruir, si no la colocan bien. Una deuda de cincuenta millones de euros no la alcanza cualquiera. Hay que ser especialmente pernicioso. Pepe Martín y Sánchez Rufo no le van a la zaga. De no ser por David Toscano, los dos edilicios aljaraqueños pudieran haber llegado, en la presente legislatura, a la cima del pitote más pendenciero.

 

Nos faltan los resultados de la Encuesta de Población Activa. Ya sabemos que sobre cinco millones de parados. Ochocientos mil por encima de los datos que ofrece el INEM. Y tanto. La EPA distingue entre ocupados y parados. Éstos son los mayores de dieciséis años que, durante la semana en que se realiza la encuesta, estaban disponibles para trabajar, buscaban obsesivamente un empleo y se han tenido que comer sus ganas de actividad. Cinco millones.

 

No se preocupen. Ya que no ZP, Rubalcaba encontrará la solución. Van a enchufar a los votantes, a sus hijos en edad y a las madres que los parieron. No habrá luego dinero para pagarles. Eso es lo de menos. Lo de más es que sigan tomando al país como el pito de un sereno. El pito somos los ciudadanos. El sereno. Eso del sereno... No sé, no sé.

 

Un saludo.

SE JUBILA

 

 A veces, me decía Antonio, hemos de querernos un poquito. Mi amigo también se quiere. Pero muy de tarde en tarde. Ahora, sexagenario, se jubila. Deja el trabajo que ejerció durante cuatro décadas. Ama, me dice, su oficio aunque abomine de horarios y burocracias. Ya es hora, insiste como si quisiera remachar que su decisión no es un error. Es hora. Tiempo de "candalitos" y no estrés es tres, tres. Octubre y cuatro. Clave y requisito.

 

Dice que siempre quiso ser honrado. Acaso sea mi único mérito, apunta. Desecha la idea del dolce far niente. A su edad, eso sería perjudicial para una persona criada en los entresijos de la pluriactividad. Sin embargo, sé que intentará dosificar esfuerzos. Pensará en los nietos que, alguna vez, sus hijos le regalen. Y tratará de compensar cuanto se privó antaño.

 

Atrás, pero cercanos, quedaron, porque la memoria los conserva felices, los recuerdos del Calasanz calañés y de los onubenses del que fuera José Antonio, del impar Vázquez Díaz, de la entrañable familia "donanita", del recio Neruda, del fuentepiña juanramoniano, y del cariñoso León Ortega.

 

Se jubila. Mi amigo se jubila. Brindo por él. Por que su felicidad sea completa. Me insiste que agradezca a todos quienes contribuyeron a enriquecerle su trabajo y su vida. Dicho. Hecho.

 

Sus amigos, sus hermanos, sus padres, sus "IgnaGuilleGonza" y su mujer siempre estuvieron. Y están.


 

Un saludo.

BALBOA: VUELVE LA SERPIENTE

 

 Refinería, una y gracias. Con Cepsa ya tenemos bastante. Balboa rompe el vaso de la paciencia de los onubenses. No hay dinero para comprar la dignidad del pueblo de Huelva. Que nos traguemos los humos, mala herencia. El legado del suelo y de las aguas contaminados, ahí lo padecemos. La Junta de Andalucía está dando pasos de gato con botas para colársela doblada a la ciudadanía más estoica del mundo. La gente del Psoe se apresura a colocar a los suyos no sea que los votantes desalojen a los negreros de San Telmo en las próximas elecciones.

 

La presidenta de la Autoridad Portuaria, Manuela de Paz, dice, con toda la jeta, lo que la Refinería Balboa supondrá para Huelva y para su actividad empresarial. A otro perro con ese hueso. Lo que silencia la psoecialista -qué caterva- es cuánto dañará al medio ambiente, en qué medida perjudicará al turismo costero y, por supuesto, cómo repercutirá la serpiente negra de petróleo en la modernización del tejido económico de la provincia. Ahí se calla como una muerta. El oleoducto maldito, con una capacidad de más de cuatrocientos mil metros cúbicos de crudo, atravesará toda la geografía de la vieja Onuba hasta adentrarse en la vecina Badajoz. Esta gente del partido sabe lo que dice y dice lo que conviene a la secta.

 

No es extraño, pues, que el señor Herrero, presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, apure a la Junta para que la refinería sea ya una realidad. Si el macro-recipiente de petróleo atravesara un milímetro de la Sevilla de su alma, ya mismito estaba metiendo prisa. Los sevillanos le dan “cosquis” hasta en el cielo de la boca. Para ensuciar, dice, ya tenemos a los vecinos de ese pueblo portugués que Huelva es. Qué rico. No voy a pedir a Sevilla que acepte lo que rechazo para mi ciudad. Hasta ahí podríamos llegar. Pero lo que no quiere Sevilla, -recuerden al Polito de Subdesarrollo que nos endosó el franquismo-, la capital de las tres carabelas tampoco.

 

La voluntad política de embaucar a la gente de Huelva reside en el Gobierno moribundo de Zapatero y en la Juntasuna boqueante de Griñán. Las administraciones locales no están por la labor. Ni de coña. Este proyecto debe ser asfixiado en los cajones de las instituciones medioambientales. La crisis y el paro no son causas suficientes para esta caja de pandora de los desastres ecológicos y de la imposibilidad de regeneración de la ría de Huelva. La Declaración de Impacto Medioambiental ha de ser negativa sí o también. De dictar lo contrario, la sostenibilidad de nuestra economía será nula.

 

El gran Trillo, José Juajn, nacido en Huelva y criado entre la gente que habita el chalet del Conquero, subraya que es posible y necesario armonizar los intereses empresariales del grupo Gallardo y la protección del medio ambiente. Y un kiriki. Este Consejero te suelta un soneto en menos que se derrama el chapapote en Mazagón y hace de Doñana una mancha negra perpetua. Qué cosa política. Cómo que cuál es la posición de Comisiones y de Ugt. Ni se pregunta. Lo que diga el amo mientras maneje la caja de subvenciones. Amén. Pastrana y Carbonero a obedecer. Como manda el Partido.

 

La empresa que está detrás de este tinglado es la del Grupo Alfonso Gallardo. Qué casualidad. La misma que edita El Correo de Andalucía. Afecta y adicta al Psoe hasta el tuétano. Si es que ellos se juntan aunque dios no los críe. Son aves de rapiña que huelen la muerte desde lejos y se aprestan cual buitres a llevarse su trozo de carne. Servidor se va a oponer con todas sus fuerzas. Que son pocas pero suficientes para montar el cirio a las hienas travestidas de linces del coto.

 

Un saludo.

FINAL TRISTE

Triste. Amargo. Previsible sin embargo. No podía ser de manera distinta. La calle se apropia de la convulsión política. Los debates se crispan y la bronca hace acto de presencia. El estruendo de las voces apaga la razón dialéctica. La marabunta avanza sin cese ni pausa. Parece que las erupciones de El Hierro se alimentaron del empacho de la mentira nacional.

 

El país se rompe. El territorio se fragmenta. Los frutos económicos languidecen y mueren. La sanidad y la educación sufren severos recortes. La cultura, eso qué es. La ciencia se refugia en el Hola. El cine parasita a la tele. España es un concepto erróneo.

 

De nuevo emerge la palabra hueca. Que no hay recesión, vuelven los de siempre a la carga. Una desaceleración diagnosticada y de rápido control. Los idus de noviembre traen malas noticias. O buenas, según se mire. Parece que Rubalcaba se hará el harakiri y Julio César Rajoy va a evitar el apuñalamiento traidor del Bruto de Ferraz. De nada servirá la patraña de la anticrisis. Todos los poetas de la mentira se han encerrado en el club de La Moncloa. Apología de la náusea y epopeya de la miseria. Náusea provocada por el engaño de un contrato marcado por el miedo y la violencia. Miseria que radica en la situación de los compelidos a adquirir pese al condicionamiento insuperable. Los estafadores, a lo suyo. Obstinados en seguir vendiendo la recuperación. Pasan olímpicamente de la dimensión de los daños.

 

Cómo será la cosa que a Gürtell le liberan de la millonaria fianza. La instrucción de Garzón muestra una pésima educación investigadora. Los procesados del Psoe se alinean como menhires de carne y hueso ante los magistrados de las audiencias. Ansia de que la vida recupere su normalidad. Pero qué es hoy lo normal. De tanto sumergirnos en el barro, hemos dejado de creer en la acción limpiadora del agua. Huimos de la lluvia que arrecia para refugiarnos en los soportales incómodos y sucios. En vez de explicar las causas, se justifican mal los efectos. La duda y la sospecha difuminan la imagen de la certeza. Se lanzan titulares de presunción de inocencia al tiempo que los periódicos manipulan la letra chica de los culpables.

 

Añoro los actos nobles y pido la cara descubierta. No será posible. No.

 

Un saludo.

BLANCO TIENE LENGUA BÍFIDA, DIGO ES BILINGÜE

 

 Qué saben además de mentir. Cuál es el oficio de sus vidas. Dónde está la sustancia de su ideología. Todo es morralla. Pura filfa aderezada de política barata. El portacoz de Zapatero es vocero patrocinador de la inmundicia. El ministro del Psoe y no sé qué alto dirigente de la Ugt llevan a sus hijos a la escuela privada. Glosan la defensa de la pública pero como los comunistas de chiste, dejan la de todo el pueblo para quienes no tienen dinero y pagan la de la élite. Valiente poca vergüenza se gastan estos “gachós”.

 

Si gobernar es escoger, Blanco ha elegido la distinción de la privada. La enseñanza pública es una deshonra para los hijos de este ministro de pepetilla. Estoy que me salgo con la noticia. Claro, se excusa el indecente, como en la pública no hay colegios bilingües, he tenido que sacrificarme y matricular a mis vástagos allí donde puedan formarse en dos idiomas. El hombre gana poco y encima tiene que tirar patas abajo los míseros ingresos que le proporciona su profesión de ejecutivo de Zapatero. Es que si no corre, vuela. Será carota. En vez de callar y aguantar el chaparrón de críticas, sobreactúa como los pícaros ofendidos pillados con la mano en la masa. Y ataca.

 

No hay colegios bilingües en la zona donde vivo, se excusa sin balbucear. Qué pasa. ¡Es que un ministro de la España cautiva tiene que llevar a su descendencia a educarse donde el común!, truena lleno de ira. Le gustaría, amaina su vendaval de voces, que todos los madrileños y todos los españoles tengan la oportunidad del inglés desde el primer día. Le gustaría pero los gustos hay que pagarlos y, desde luego, este gobierno de indignos no hace sino recortar la educación y conducir a ésta a la hecatombre que ya es. Será desgraciado el tipo. Es el sonsonete que vengo escuchando a estos psoecialistas de Chivas y Montecristo desde mi primera adolescencia. Servidor escuchaba en cierto piso de la onubense calle de La Palma cómo algunos de los entonces líderes del partido en la clandestinidad se metían, entre pecho y espalda, más de un whisky de marca y justificaban la calidad y el precio de la bebida en su deseo ferviente de que todos los españoles, algún día, pudieran tomarse tres tragos. Algún día. La demagogia de estos chichilicuatres no viene de ahora. Es más antigua que la charlatanería de los golfos de feria y de los proxenetas de burdeles baratos.

 

La educación ha importado al Psoe una higa desde que Felipe asió el poder con la fiereza de un obseso. De la educación no les interesa sino la caja que hacen con ella. Gabilondo y Maravall, Rubalcaba o la madre que parió a Peneque. Qué más da que lo mismo sueltan a discreción Los hijos de los ricos a la escuela privada, bilingüe o trilingüe. Eso de relacionarse ricos con pobres, ministros con ordenanzas, millonarios con mileuristas, rien de rien, en francés para que se note la diferencia. Panda de golfos con cartera. Y atacan a la Aguirre por imponer dos horas lectivas más a los profesores madrileños. Anda que si en vez de añadir horario, Esperanza lo hubiera restado. Entonces la cuelgan. Directamente. De esta manera, el PP le hubiese proporcionado al Ministro de autoFomento la coartada perfecta para salir del callejón en que él solito se ha metido. Claro, argumentaría el falaz, como el PP permite que los profesores impartan dieciséis horas de clase a la semana, así los chavales nunca aprenderán. Por eso me llevo a mis hijos a la privada. Y si es germano-británica, mejor que mejor, que la disciplina es reina en estos centros.

 

De Blanco a Chaves y de Chaves a Blanco. Ministros de la pública y palafreneros de la privada. Olé con sus bemoles. Pensemos bien. No obstante lo acre de mi mensaje, yo comprendo que algunos titiriteros que han hecho del circo gubernamental su cueva de alibabá, preparen a sus hijos en los mismos modelos que han sido criados Paulita y su hermano. Nunca trataría así a mis hijos. Pero bueno, el honor es patrimonio del alma y ésta, Calderón, la ahormamos nosotros mismos en nuestra acción personal. Los que como Blanco son, se la coman con papas. Y que en adelante, les sigan votando. A ver si revientan sus lenguas bífidas.

 

Un saludo.

ARTUR MAS: PENOSO

 

 Hay derechas y derechas. Izquierdas e izquierdas. Ya me entienden. Lo de CiU es un híbrido monstruoso. Si Tarradellas contemplara la calidad de Artur Mas, se avergonzaría de esta derecha catalanista flaca en virtudes y oronda en demagogias. La herencia del Psoe ha venido a dar alas al independentismo caduco de convergentes y unionistas. Pep Montilla, tiene guasa lo de Pep en un cordobés, dejó tan arrasado el solar que el país emprendedor que fue Cataluña se ha convertido en territorio de funcionarios denostados y de politicastros de mala jaez.

 

El honorable, con perdón, nuevo president de la Generalitat ha suprimido el “molt” y ha dejado la honra a ras de fango. Me repugnan las personas que abusan de su poder para beneficiar a los ricos y aplastar a los pobres. Son los desechos humanos de una casta que no tiene más horizontes que su lujosa pervivencia. Artur Mas golpea el rostro de los más débiles. A los ancianos y a los discapacitados, un tijeretazo en los surcos profundos de sus arrugados rostros y de sus disminuidas facultades. Son viejos y casi inútiles, piensan. Ni protestan ni votan. Al personal sanitario, un bisturí de plástico, más barato. Da igual que se cierren quirófanos o que se suspendan consultas. Los pacientes, pues eso, a sufrir. Y a los maestros, ración doble de desprecio. Los alumnos suelen ser menores que ni pinchan ni cortan en la tarta electoral. Y es que no tenemos liquidez, se excusan los farsantes.

 

Mientras miles de ciudadanos tragan los sapos de esta partida de haraganes, el despilfarro institucional sigue arañando récords. La política de inmersión lingüística se come más de treinta mil millones de pesetas. La Administración paralela del Sindic de Greuges, dieciocho mil milloncejos más. Los convolutos a los medios afines, entre seis y diez mil millones del ala. Las embajadas de la desgracia exterior se llevan otra pasta. El capítulo de informes sobre el tono del rojo y del gualda de la enseña entra de lleno en la golfería andante. No hay líquido porque los amigos de CiU se emborrachan con las penurias de los más desvalidos.

 

En esta tesitura, aparece la imagen trajeada y encorbatada del expresidente del Parlament, el señor Benach, al lado de su flamante Audi tuneado. Y ya entonces, la bilis se remueve en tu interior y el cerebro lucha por retenerla a fin de controlar los espasmos táctiles de echar la mano al cuello a más de uno de estos canallas. El mozo de Ezquerra Republicana presenta las trazas del burgués más desahogado. Las trazas y el diseño interior. Un coche de ochenta mil euros para un señorito catalán que vende la segregación de la comunidad a precio de caballo de vapor. Una joya de la izquierda más estalinista y del totalitarismo más racial.

 

Artur. Mas. Contra los pobres. A las grandes fortunas, anuncia, un impuesto particular. Habrá que verlo. Si quiere poner en el otro platillo de la balanza este tributo, necesitará mucha paja añadida para restablecer el equilibrio imposible.

 

Mas es de derecha facha y Benach de la fachosa izquierda. Lo que yo digo. Ideologías como la de estos individuos se venden en el mercadillo de mi barrio a euro la docena. Y regalan una foto de Mussolini o de Castro. A elegir. Mas no puede llegar a menos.

 

Un saludo.

LAS PROMESAS DEL DIABLO

 

 Les invito a ver alguna de las películas de gansters que tanto proliferaron en Hollywood. El malo malo, cara de malo tenía. El bueno, rostro de honradez manifestaba en la pantalla grande. Daban el pego. El maniqueísmo del guión se concretaba en las efigies magnificadas y simplistas de los protagonistas. El éxito del film radicaba en discernir cómo el bien atraparía en las redes de la ley y de la justicia al delincuente contumaz.

 

De aquellos argumentos, estos libretos. El malo recortador de salarios y congelador de pensiones asegura que si gana las elecciones generales, ni entumece las segundas ni amputa los primeros. Más chulo que un ocho. No dice, pero todavía está a tiempo, que la merienda se incluye en el arsenal de compromisos. El Pp, sostiene el gran arácnido negro, se prepara para desguazar el Estado del bienestar. Ancha es Castilla. El desmantelador del Estado y el desvencijador de los bienestares atribuye a los populares una acción ya consumada por el adalid de las denuncias falsas. No es posible arruinar más lo que ya ha sido devastado hasta los cimientos. Sobre la nada, sólo queda reconstruir, reedificar. Como se hizo con las torres gemelas una vez perpetrado el criminal atentado.

 

Rubalcaba miente más que habla. Seguro de su facilidad para el trile, el candidato psoecialista a la presidencia del Gobierno, del que Zapatero se ha autoexcluido, insiste en la chorra de su discurso. Promete lo imposible, que miles de ingenuos terminarán creyendo lo que quieren escuchar. He ahí el triste lema de su turbulenta campaña. Cuántos españoles quedan por picar el anzuelo de tan desalmado pescador de votos del miedo y de la mentira. Cuántos. No se molesta Alfreddo en explicar cómo logrará que el sueño de un demente no se convierta en pesadilla de millones de cuerdos. Qué reformas emprenderá el exatleta que corre hacia el becerro de oro y no abraza al dios de la lealtad.

 

La economía está como para bromas. Los parados es que se se acuerdan de los muertos de los que les han conducido a su fatídica quietud laboral. Los asalariados están que aplauden con las orejas la gracieta de que Rufiancaba les va a subir sus depreciados ingresos mensuales. Por su parte, los pensionistas no mueven un músculo de la cara. La camisa no les llega al cuerpo. De tan asustaditos los pobres. Ni a los viejos respeta el maligno candidato. Podría decir la verdad, al menos una vez. Que los impuestos acechan por igual a pobres y ricos. Una verdad, hombre. Una, por caridad.

 

La Seguridad Social se apunta al déficit. Disminuyen las cotizaciones sociales. Las transferencias corrientes descienden y, en cambio, suben los ingresos por los recargos de apremios e intereses de demora. Más contento el Estado de la requisa y de las desinversiones. Se salen. De listos, se pasan. Ya lo dijo mi compañero Fernando Infante en el programa Debates en Antena que dirige Paco Morán. No es que España se vea obligada a salir del euro. Quienes se van a largar son los países ricos. Los fundadores de la Comunidad Económica. Que por qué. Por favor. Porque están hasta las ingles de los ineptos que un pueblo engañado ha puesto al frente de su gobierno. Y claro, para indignación la de los Estados serios regidos por dirigentes honestos.

 

Las promesas del diablo son escopetas que los mayores de edad apuntan sobre sus pechos cuando eligen mal. Este diablo es dueño de un arsenal potentísimo. La diana enfila la ingenuidad de los votantes. Ya saben aquello de que el arma la carga el diablo. La mentira es propiedad de Satán. No lo olviden. Nos va mucho en juego.

 

Un saludo.