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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ACTUALIDAD POLÍTICA NACIONAL Y REGIONAL

PARTIBLUF

 

 Parlamento andaluz. Diputados. Funcionarios. En la sede de la representación del pueblo, la igualdad es un boquerón en mal estado. Los funcionarios no cobran su paga extra de navidad ni la complementaria de julio. Así lo ha decidido el Partibluf de Griñán y Valderas. Así lo expresa el sindicato CGT.

 

Sin embargo, los diputados, sí. Los recortes, como las vaquillas, son ajenas. A los propios, la austeridad les importa un carallo. La autoridad no es sólo poder. Es, también, legitimidad. Y prestigio. Los junteros andaluces tienen la autoridad de un tirano. Todo el poder. Ninguna legitimidad.

 

La justicia social se promete. No se cumple. La igualdad se programa. Se pisotea. El nepotismo se combate en la forma. Se potencia en el fondo del armario. La política al servicio de los ciudadanos. Otra mentira. Las partidas, de acuerdo al presupuesto. Malversación continuada. Se vende libertad y se compra silencio sumiso y cobarde.

 

El partibluf no tiene autoridad moral. Ni la tiene ni la conoce. Ni es de esperar. Nadie medianamente noble de espíritu da crédito a las palabras de esa autoridad de conveniencia. La verdad es la verdad aunque provenga de un ignorante. Ellos son ignorantes mentirosos. Además, carecen de moral.

 

La paga para los poderosos. El hambre para el pueblo. Partibluf.

 

Un saludo.

LA GUERRA DE GARZÓN

 

 Lo he referido alguna vez que otra. El pasado nos proporciona luces y sombras no deseadas. Somos esclavos de nuestras palabras y de nuestros hechos. Per saecula saeculorum. Los hechos de la historia reverberan ideologías rastreras y políticas demagógicas. Nada cambia cuando al ser humano afecta.

 

La guerra de los Rose encarna algo más que una ruptura matrimonial. El principio de una nueva película y el final de un sistema de convivencia. La relación conyugal entre Garzón y Guerra nunca fue buena. Se habían tirado los trastos a la cabeza con cierta discreción. Con el tiempo, ambos se han subido a la lámpara y los dos se van a dar de bruces contra el duro suelo de la casa común de la izquierda de señoritos andaluces.

 

En plena efervescencia de los papeles de Bárcenas, aprovechando que El País de Cebrián ha perdido su estrella mediadora, el exvice de Felipe González se ha montado en el caballo de feria de sus chascarrillos y, desde lo alto del jumento de cartón, ha disparado varias flechas envenenadas al exjuez Baltasar. Uno y otro están uncidos al yugo de su connivencia. El hombre del avión portugués, del hermano conseguidor, el masterchef de la cocina felipista, ha colocado una ficha inestable en el dominó de las ventas de libros. A falta de calidad literaria y de interés social, ración de morbo al estilo más salsarrosa.

 

Según don Alfonso, don Baltasar quiso cobrar con dinero negro. Se puede creer. La mentira o la verdad no se calibran en función de la categoría moral del declarante, sino en virtud de la verosimilitud del relato. El niñato que asesinó a Marta ha contado tantas mentiras que, alguna vez, puede cambiar el curso de los embustes y dejar caer una verdad. Aunque, como a Pedro, no se le crea. Lo mismo pasa con Guerra. Su facilidad para los chismes y los bulos es proverbial. En realidad, la mayor parte de su carrera política ha descansado en estos mojones de carretera. De Garzón es predicable algo similar. Sólo que el jiennense se reviste con la toga andrajosa de una autoridad revocada y aparenta ser justo cuando no se comporta sino como un justiciero a sueldo de algunos poderes fácticos. El hombre rechaza el ataque y contragolpea al ofensor.

 

Y digo yo. Si es mentira, qué le impide querellarse contra el calumniador. Con lo bien que se le dan las escuchas, por qué no se inclina por las evidencias. O acaso prefiere no enfurecer al viejo tigre de medidos zarpazos. Las secuelas de los Gal, de los fondos reservados, de la cal viva y de tantos otros delitos siguen mojando a mucha gente del Psoe. De antes y de ahora. Este vis a vis debe resolverse por la vía del acuerdo convencional. Que no es otro que tú te callas y yo no hablo. Dicho en Román paladino: como sigas largando, vamos a repartir ostiones. A ver quién se lleva la peor parte. Esas herencias, a beneficio de inventario. La Guerra de Garzón se ha de confundir con la garzonada de Guerra.

 

Un saludo.

EL VERDADERO RECORTE: EL DE LIBERTADES

 

 Somos más tontos que Abundio. En vez de darnos tortas del Casar, nos dan un casar de tortas. En las dos mejillas. Y si cabe, entre los ojos.

 

Ruiz Gallardón es un tipo listo. Taimado y cursi. Cazador hábil que persigue a la presa allá donde sea menester. Con los tasazos, ha tenido éxito real. El número de demandas contenciosas ha disminuido de manera drástica. Multas de tráfico, casi a cero. Los derechos de las personas, anulados. El triunfo de un político de esta suerte se mide por el infortunio de los demás.

 

En el terreno de los recortes, los económicos duelen. Sin embargo, después que antes, uno se consuela a base de analgésicos. Las libertades no se curan con medicinas ni con química. Los liberticidas se cuidan muy mucho de que la hierba del derecho no vuelva a crecer por donde pisan.

 

La nueva gallardonada, con el apoyo de Rajoy, consiste en eliminar a los jueces de instrucción y sustituirlos por fiscales. Fiscales que responden al principio de jerarquía. General de los fiscales que es designado por el Gobierno de turno. La objetividad se va a ir a beber leches. Con los jueces nos quedaba la sombra de la sospecha. Sin embargo, con el Ministerio Público del Gobierno, la subjetividad va a campar a sus anchas. El principio de la llamada oportunidad reglada permitirá a fiscal acusar o dejar de acusar según qué delitos y según qué condiciones. Y según qué personas, Cristina, que se te ve venir, Gallardón.

 

Maniobra discutible y discutida. Con todo, la manipulación se produce en la mordaza a la prensa. Los periodistas tendrán que morderse la lengua pues tendrán vedada la difusión de declaraciones y periciales. He ahí el meollo del asunto. Lo que quiere Ruiz Gallardón es reponer el sistema de censura previa. De Iñaki de Borbón  van a publicar lo que cayó en el Conquero. De Cris Urdangarín, rien de rien. De los papeles de Bárcenas y de los expedientes de Griñán, blanco y en botella.

 

En general, nos enfrentamos ante fuerzas poderosas de derecha e izquierda que han sellado un pacto antidemocrático para ocultar los latrocinios de ambos frentes. Nadie crea que el núcleo incandescente es la fiscalía. Nada. La fiscalía es el manto. La corteza es la ley contrainformativa. A partir de ahora, los volcanes comenzarán a arrojar lava por sus cráteres. El Vesubio gallardonado se va a llevar por delante a los ciudadanos que creyeron que la democracia trascendía el concepto político y se erigía en gobierno del pueblo. Todos ellos, entre los que me incluyo, moriremos sepultados por las cenizas incandescentes de la nueva dictadura. Las libertades han sido secuestradas. Gallardón ha puesto otra cruz a uno de sus más codiciados objetivos. Valiente caca.

 

Un saludo.

GIN TONIC

 

 En la España amargada de la segunda década del siglo, la mala leche que se nos pone a los ciudadanos, lejos de decrecer, aumenta exponencialmente. Cómo un currito puede poner una sonrisa en sus labios con la que está cayendo y con la que nos tiran encima los llamados padres de la patria. Dita sea.

 

Los muchachos y las muchachas diputados/as del Congreso de la Nación no pueden vivir con sus sueldos ni con sus sobresueldos. A la hora de tomarse una copita en la cafetería de la augusta casa del pueblo desahuciado, los representantes legales de la ciudadanía disfrutan de precios inferiores que los expuestos en las cafeterías cercanas. Competencia desleal se me antoja en principio. Verán por qué. La empresa concesionaria es más chula que un ocho. Pero para chula, la Mesa del Congreso. Es que no tienen escrúpulos ni para subvencionar con fondos públicos la diferencia de precios. Esto es la monda. Se me ocurre otra comparación más callejera pero mis principios me impiden referirla.

 

Los españoles no diputados seguiremos abonando las copas, las tapas, los menús del día y los pasteles de sobremesa al precio de mercado. Sin más subvención que los ingresos que nos proporciona el trabajo. Los que tenemos la fortuna de tenerlo.

 

La marimorena. Se va a liar. Noticias tan domésticas como ésta hacen rechinar los dientes y mentar los demonios familiares de nuestros políticos. No hablo de indignados. Sí aludo a la indignación. Como esto siga por el camino de cabras y cabrones por el que nos obligan a transitar, llegará un momento en que la polvareda del verano se convierta en humo de incendios no arbóreos.

 

Los diputados que quieran un gin tonic o un café de media mañana, que lo paguen. Como cualquiera. Al precio de la calle. Después de habitar en la caja de cristal de la carrera de san Jerónimo, quieren tomar el aperitivo al precio de garrafón de barrio de las afueras. Los hay con cara y con poca vergüenza. Los que subvencionan estas prácticas forman parte de ambas posiciones detestables.

 

Un saludo.

SUPREMA CRISIS

Como un dogma. Una reciente sentencia del Tribunal Supremo considera la crisis económica como un hecho que no necesita demostración. Algo tan notorio que no precisa ser probado. Así lo dice la mismísima Ley de Enjuiciamiento Civil. La suprema crisis. Hemos tenido que lamer la maldita calle para que el Supremo admita las heridas en la lengua colectiva. Tarde, sí, pero peor sería que nunca se hubiera enterado.

 

Miren. Desde el año 2006, la banca española conocía perfectamente el poder del afilado cuchillo que cortaba la manteca del ladrillo. El negocio es el negocio al igual que la pela es la pela. Por tanto, silencio. Miles de incautos estaban dentro de las redes de los préstamos desmesurados y de las cláusulas abusivas. Dos o tres años más de recogida en los caladeros de la insolidaridad cívica y política proporcionarían excelentes dividendos a los modernos alarifes de la usura. La complicidad del gobierno de turno, en este caso el de Zapatero, era un factor decisivo en la consumación del fraude.

 

Los bancos concedían préstamos de ciento ochenta mil euros para comprar una vivienda que valía la tercera parte a un matrimonio sin más ingresos que los mil quinientos euros de salario del marido que trabajaba de encofrador en una empresa de construcción en quiebra. Si no quieres arroz, Catalina. Esta práctica se ejecutaba en un tiempo en el que la Banca conocía de primera mano la crisis que invadía al país y que no era ajena a los profesionales y entidades que estaban especializados en la construcción, los créditos y los asuntos económicos en general. Se constituía formalmente un préstamo hipotecario pero se hacía a sabiendas de la hondura material del mismo. Expresado en otros términos: la entidad sabía lo que prestaba y a quiénes lo prestaba. Y pese a ello, propiciaba lo que es todo un contrato de adhesión en el que la ignorancia de la parte más necesitada era pieza fundamental en el resultado. Resultado que se concreta en el descalabro como crónica anunciada.

 

La situación de abuso de derecho por parte del banco contaba con la complacencia del poder instituido. Esta trágica situación ha de ser tenida en cuenta a la hora de interpretar las normas vigentes pues, de conformidad con lo establecido en el Código Civil, las normas jurídicas han de interpretarse con arreglo “a la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas”, lo que en nuestros días exige una clara visión pro ciudadano.

 

Hay que frenar los desahucios interpretados a la luz de la problemática generalizada. Pero no hagamos demagogia con la casuística. De la misma manera que se aplaude la supresión de la tarjeta del bonobús para jubilados con altas pensiones, hay que oponerse a que los más desvergonzados del patio se alineen en los barracones de aquellos que, sí, efectivamente, no pagan sus deudas porque quieren vivir de la miseria de los demás. Para estos alacranes sociales, qué digo desalojo de sus viviendas de ricos. Para éstos, inspectores del patrimonio. Víboras venenosas.

 

Un saludo.

MOLINERITOS SON

 

La que está liando la juez Alaya. No es que tenga descompuesta a la cúpula del Psoe. Es que solivianta a todo bicho viviente que al partido de Griñán y de El País tenga que rendir cuentas. Entre los más significados defensores de quitarse de en medio a la Himalaya de la justicia, sus propios compañeros de profesión. Los jueces, los más politizados y comprometidos por su designación, los primeros en lanzar la piedra. Fíjense hasta dónde llega la desesperación, que ni se molestan en esconder la mano. Si alguna vez escuchan a uno de estos figurones disertar sobre la independencia del poder judicial, no se molesten en replicar ni en cabrearse. Escupan. Sin más. De forma literal o de manera alegórica. El asco de algunas palabras produce vómitos y la expulsión de la saliva puede prevenir el cáncer. En algunos casos.

 

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ya se despachó, días atrás, contra la atalaya de los magistrados. Deprisa. ¿De Prisa? Que ya es hora de que se impute a Viera. Tienen tantas ganas de que el aforado incendie los papeles de los EREs, que van a inmolar a uno de los capitostes del latrocinio institucional, con tal de que la señora Alaya deje de meter miedo a los griñanes/gañanes/truhanes de turno.

 

Como no hay dos sin tres, el gran jefe indio del Consejo General, el impar Moliner, se ha unido a la procesión de orugas que, en fila monocolor, cercan la gestión de la titular del juzgado sevillano. Cuánto tiempo va a estar esta señora sin imputar a quien interesa al partido que lo designó para cargo tan importante. El hombre que azuza a la mujer y que se postra ante el hombre. Horreur. Inútiles ante la superwoman las presiones externas, echan mano de las injerencias internas. Si no desde fuera, el asesinato se gestará desde dentro. Pero la juez tiene que desaparecer.

 

El objetivo está claro. Los francotiradores esperan la orden definitiva. Si Kennedy no se libró del mortal disparo, Alaya caerá víctima de su honorabilidad y de la perfidia de ciertos malhechores. Al tiempo. Pero, bueno, molineritos somos y en la piedra giratoria se hace la harina.

 

Un saludo.

AJUSTE DE CUENTAS

 

Los enfrentamientos dialécticos en programas de política televisada recuerdan las confrontaciones vulgares de los programas del bolsicorazón. No hay debatientes sino combatientes. En vez de razonadores, pendencieros. En lugar de argumentos, majaderías. Ni un filósofo. Sólo sofistas.

 

Las izquierdas manipulan la historia con la misma mala leche que las derechas. Los historiadores se guardan en los anaqueles de algunas academias. No interesa la genética de los acontecimientos. Ni la pragmática que defendiera Toymbee. La lucha a gritos entre muchachos talludos que se escupen a la cara la saliva de su descontrol mental.

 

Unos son franquistas desde antes de nacer. Otros, comunistas sin que la madre que los parió tuviese conciencia de lo que engendraban. Los primeros, asesinos. Los segundos, criminales. Sin causas. Porque sí. Los vástagos de los fascistas y de los antifascistas vienen al mundo con la machadiana advertencia. Que dios os guarde, españolitos, que una, no, las dos Españas van a helarte el corazón.

 

Serán desgraciados. Lo que hacen por un puñado de euros. Son malos payasos que hacen llorar a costa de enterrar la intelectualidad y elevar en su fosa la estela del odio perpetuo. Infelices de la vida y de la muerte. Gladiadores de patricios sin padres.

 

Los medios se hacen extremos. Mercenarios de una audiencia a la que amarran con las cadenas de los gritos. La porquería que nace por las bocas se convierte en alimento de reprimidos. Todo vale si la gente mira. Las cuentas no se ajustan en el país de los comedores de deudas. Ajuste de cuentas. Un infierno que terminará por abrasarnos.

 

Un saludo.

PORNOPOLÍTICA

 

Luminarias. Auspicios. Hay gente que necesita fulgores externos. Apagados interiores que buscan estrellas fugaces. Garzón.

 

Amenaza con volver a la palestra política. Se lamenta del bochornoso panorama del PP. En la España de sus amores y odios, vierte su frustración incontenida e incontenible. Salta a la cámara con la cantinela repetida de las víctimas del franquismo. Mentira. Ama el espectáculo de su poder. Víctimas en la Argentina de su amiga Kirchner. Corrupción la del entorno de la presidente. Allí no pía. Es consciente de que los silencios valen oro.

 

Condenado por desconfiado. No. Condenado por voyeur de escuchas. Condenado por saltarse la ley.

 

Yo le condeno en el juicio de mi libertad de expresión. Por parcial, subjetivo, pornopolítico. Por eso, Garzón debiera seguir en la cárcel de la calle sin focos de estrellas del celuloide. Para algunos, las portadas son el pan que se ganan con el sudor de su firma.

 

Un saludo.

LA CHICA DE PRESIDENCIA

 

 El señor Chamizo ha metido la lengua en vinagre. El hombre anda cabreado. Don José se ha acostumbrado al carguito de defensor del pueblo. Diecisiete años en la cúspide crean síndromes totalitarios. El defensor soy yo, diría en versión chapucera del absolutismo del monarca francés. Se va porque quienes tienen el poder subjetivo de nombrarlo lo hacen valer para despedirlo. O acaso se creía que sus méritos justificaban el prolongado asiento. Venga.

 

De pronto, nuestro mejor amigo, el que nos concede su cariño, nos otorga sus favores, nos apoya en nuestro desánimo, se convierte en enemigo irreconciliable porque una vez en la vida, una sola vez, no nos ha prestado el sostén que pretendíamos. El Psoe, que más que amigo fue cómplice, le ha retirado el contrafuerte y el arbotante. Derribo garantizado.

 

Hay que saber perder. El pueblo andaluz está hasta las orejas de tantas derrotas sociales y económicas. Y ahí lo tienen. Tan engañado como el primer día. Votando a quien lo empobrece y dando aliento a quien le quita la vida. El señor Chamizo es defensor, pero no pueblo. Cuanto menos populacho. Tanto tiempo en la élite del dispongo le ha restado sensibilidad.

 

Chamizo: la consejera de la presidencia no es la chica de la presidencia. No se revuelque en el lodo de sus insatisfacciones personales. Ni un parlamentario de la derecha se reduce a algún  psicópata del Pp. Si pierde los papeles ahora, qué habrá extraviado en el pasado. Es evidente que Chamizo no es la voz del pueblo y que no dice lo que el pueblo dice. Si así fuere, la marea de corrupción de la Junta nunca hubiera alcanzado la categoría del tsunami que hoy es.

 

Los políticos, don José, no están  a la altura. Obvio. Usted, tampoco. Ni ayer ni hoy. Mejor haría en callar. En seguir callando.

 

Un saludo.

INVERCARIES

 

Invercaria nos sale cara. Como una endodoncia colectiva. Por el precio de la empresita y por el rostro de los jefecillos. A Pedro Pacheco le cae una condena por enchufismo. Me alegro, Pero qué castigo merece Griñán por ese motivo. La tira.

 

Una empresa privada no coloca de director de la sucursal más modesta a un indocumentado o a un iletrado. Se juega mucho en el brete para cometer un error de ese calibre. Un protésico dental puede usurpar el papel de odontólogo pero ya sabe el riesgo del intrusismo. En las empresas públicas y en los consejos de administración, el mindundi más mindundi ocupa la más alta esfera del mando. En Invercaria/Invercaries, el que fuera director financiero no tenía ni el Bachillerato. Como debe ser. La boca desdentada por mor del escorbuto y de la falta de asepsia.

 

Si Valderas es vicetodo de la cosa, por qué este chiquillo no va a poder lucir la cartela de jefazo en su despacho de lujo. Si Mario Jiménez es portacoz, a qué viene reprochar a este sujeto agente por sus carencias universitarias. Tanta leche con los recortes en educación y vienen a aupar a este individuo a la categoría de financiero jefe sin una licenciatura en económicas o en empresariales que llevarse a la boca.

 

  Qué puñeta de inversiones podrá hacer la Junta con un experto en peloteo. Qué selección de personal se ha llevado a cabo para defender los impuestos que pagamos los contribuyentes. Cómo apagar el fuego de la indignación que nos quema a sabiendas de que estamos en manos de unos parásitos. Quién puede sostener que los de Invercaria se intitularan sociedad de capital riesgo cuando, en verdad, lo que había era peligro inminente de ruina.

 

 Pues ahí tienen otra triste historia de los tristes tigres de nuestra triste vida. No lleven a sus hijos a la escuela, al instituto o a la universidad. Matricúlenlos, desde que nacen, como hacen los forofos del fútbol, en el partido de sus amores políticos. Que hagan carrera entre caballos fondones, reptiles hambrientos y sindicalistas mamporreros. Futuro asegurado.

 

Eso sí. Una vez que todos se decanten por esta opción, convenceré a mis descendientes para que formalicen su residencia en un país en el que sea posible la ciencia, la humanística, el conocimiento, la lealtad, la rectitud y el esfuerzo. De esta Andalucía de mangantes, es preferible alejarse. A-le-jar-se.

 

Antes que las caries nos lleven al otro sitio.

 

Un saludo.

NINGUNA POSICIÓN ES MALA

 

 Leía en la prensa digital el comentario de uno de los componentes de este grupo, Morfeo o algo así, que ha representado a España en el festival de Eurovisión. Ninguna posición es mala, ha dicho. La penúltima es la campeona si los participantes hubieran sido dos. A la hora de digerir sapos, ponemos en campaña toda nuestra artillería antes de admitir que nos hemos comido una docena de estos batracios. En un alarde de ocultar el complejo de sublimación, hacemos de lo negro, blanco y de la dureza del pedernal, una milhoja de nata. Todo, menos reconocer nuestra descomposición.

 

El mismísimo Blesa cojea del mismo pie. El hombre ha pisado los suelos carcelarios por un quítame allá unos miles de millones de euros. Como si el que fuera presidente de Caja Madrid pudiera ser tratado como un vulgar ladronzuelo. Hombre. El señor de los préstamos está exento de las vulgaridades asignadas al común. Menos mal que con un par de milloncejos restablece la cordura financiera y el juez tiene que envainársela. Entre rejas.

 

Lo mismo con Urdangarín o la Infanta. La imputación es algo muy plebeyo para ser predicable de la nobleza de sangre y de casamiento. Qué es eso de la igualdad constitucional. La gente se cree todo lo que se escribe en los libros. Una hija del rey de España no puede transitar pasillos reservados a chorizos. Su ilustre cónyuge, tampoco.

 

Ser los últimos de la fila no es asunto deshonroso. Peor es colarse. Morfeo se infiltró entre los candidatos a representantes de España. Blesa se deslizó entre bancos y se escurrió entre políticos y sindicalistas. Los duques de la palma de la mano cerrada se introdujeron en las alcantarillas del pueblo para escabullirse en los yates de la aristocracia judicial. Yate. Ya te recompensaré por tus servicios. Ya te pagaré el favor. Ya te…

 

Ninguna posición es mala. Claro. Así va el país. Con este relativismo moral que nos invade, los últimos de la vergüenza serán los primeros de la codicia. Estos valores cambiados no sólo subvierten el orden ético. Es que se cargan la estabilidad emocional. Y el progreso. Y la decencia. Y…

 

Un saludo.

LA POBRE

 

 

Maruja Torres se creía que El País era su patria. Que el periódico, su familia. Que Cebrián, un filántropo. La pobre. Tantos años en la casa y ahora se entera de lo que vale el peine de los vientos del despido de los chillidos.

 

Sic transit gloria mundi. La empresa de referencia era, en realidad, una sombra de cara femenina. Maquillaje de lujo en grandes capas que se han ido desprendiendo de forma paulatina. La pobre. Creyó que el halcón era garza y que el flamenco carecía de zancos. Que el Yuste de Madrid, San  Pedro del Vaticano.

 

Maruja Torres ha dejado El País. Un alivio, dice. Hoy. Ayer, la pluma mercenaria se deshacía en elogios. Los desencuentros entre patronos y trabajadores son más antiguos que los paños de cocina. Cuando algún plumilla se cree amigo del dueño sin ser un gabilondito de vitrina de trofeos, terminará víctima de su alucinación de años. Maruja, la pobre, se confundió. Hay poetas de papel que viven el drama real de su mala prosa personal. Y heroínas de cartón que se doblan al contacto del agua o del orín.

 

Cebrián, el rico. Maruja, la pobre. Dios los crió y los juntó. El dinero, maldito parné, se llevó por delante su idilio de conveniencia.

 

Ay, maruja, pobre. Tanto hablar para terminar gritando.

 

Un saludo.

ESPAÑA, ENTRE JILIS

 Vd. no sabe con quién está hablando. La frase, franquista, muestra las tormentas de las dictaduras que se ciernen sobre España. Sus autores son  jilis muy malos. Pero que muy malos.

 

Un periodista español, nacido en la región de Cataluña, lanza al aire los cañones de la protesta por la celebración de Fernando Alonso en el campeonato de Fórmula 1. Que si le sale la bandera por las orejas y el himno por la cara, que si menosprecia a Artur mas y no respeta las instituciones. Mire, señor Basté, usted es un peligro para la democracia. Y lo es porque se cree que un espada es un torero y que la pluma hace al escritor. Que no, hombre, que usted es un jili muy malo pero muy listo. Si tuviera un mínimo de sentido común y nociones de geografía o historia, se enteraría de que Cataluña es un territorio de España. Como Castilla o Asturias. Y fíjese si los españoles tenemos sentido de la ley y de la justicia que, defendiendo la bandera del  estado y de la nación, la rojigualda constitucional, amparamos a cada una de las enseñas que simbolizan la diversidad de sus pueblos. Lo cual no ocurriría si alguna vez Cataluña se independizara y gentecilla como usted fuera colocada al frente de sus destinos. Tendría en la boca la consabida “Vd. no sabe con quién está hablando”.

 

Si es que no hay que prestar atención a la deriva del País Vasco. Otros jilis malos y listos. La tropa de Bildu se crece a medida que el Gobierno de Rajoy mengua. Una tal Laura Mintegi, parlamentaria autonómica de aquella tierra española, no dudó en encararse con los ertzainas amenazándoles con dar parte a la consejera si los agentes seguían haciendo uso de sus facultades para mantener el orden público. Pues esta señora tiene usía. A poco que sigan por ese camino, el archipiélago gulag dejará de ser un libro de Solzhenitsyn y se convertirá en una referencia turística de la inversión etarra en las costas cantábricas.

 

Con estos sujetos, para qué el objeto. Si España pende del hilo secesionista y se mece en los brazos de sujetos como los nombrados, para qué preocuparse por su prosperidad y su desarrollo cuando la unidad es una entelequia. El problema de individuos descarados es que no encuentran en la autoridad la horma del zapato de la cordura y de las normas. En el momento en que apuran la copa de la desvergüenza, se enteran del precio del peine.

 

Un saludo.

SOCORRO, VUELVEN LOS CENSORES

 

 La regresión no es sólo económica. Los problemas de la austeridad en el gasto se perciben en los reflejos de la restricción de la moral. Aprovechando que se recortan los ingresos, algunos se muestran partidarios de alargar las faldas y cerrar los escotes. El decoro. Oigan, como en los años cincuenta en que se medía la honestidad de las mujeres por la longitud de sus faldas, por la cantidad de tejido que ocultaba sus carnes y por los velos obligados a la hora de acceder al templo para escuchar misa. Horror.

 

La mayoría de los que hoy superamos los sesenta, vivimos en nuestra adolescencia los efectos de la censura. Censura que, al cabo, no es sino la manifestación más grosera e impune de la ausencia de libertades. La mayoría de nosotros veíamos las películas de destape con los ojos de la represión y los colores de la vergüenza ante el desnudo femenino. Como si hubiera que recurrir a la mutilación de nuestros instintos.

 

Que después de treinta y cinco años de democracia, existan movimientos que pretenden un retorno hacia aquellos monstruos, preocupa y mucho. Las vueltas atrás son señales de encogimiento intelectual, cultural y moral. No traen sino humillaciones públicas de emociones privadas.

 

Ya hasta en la televisión española del gobierno de turno, se hace campañas a favor del decoro en el vestir. Que si minifaldas excesivas o pantalones que muestran traseros o camisas que dejan ver pechos o atuendos que tratan de provocar al personal. Lo que me quedaba por escuchar.

 

Miren. Dejemos las cosas como están. Los jóvenes y los adultos vistan como gusten. Al óxido acumulado en algunas cabezas, doble ración de minio. Contra la caspa del pensamiento, el champú de la limpieza mental. Frente a las tentaciones de liberticidio, las acciones de la coherencia y transparencia personales.

 

No jodamos la marrana, con perdón. Que las meninges enfermas de personajillos al uso no se extiendan a la sociedad. Los ciudadanos somos y estamos sanos. Si hay epidemias de moralina fundamentalista, apliquemos la vacuna del sentido común y enarbolemos la bandera del respeto a los demás. Los demás somos la inmensa mayoría. Si alguno se instala en la ablación del clítoris, a ver si se autoaplica un lavado de su cerebro. Decoro en el vestir, bueno. Pero antes, decoro en el hacer, en el gobernar, en el respetar, en el tolerar…

 

Un saludo.

MONAGO

 

El presidente de la Junta de Extremadura no es hombre modelado con el barro de la mayoría de la clase política de derecha. Ni mucho menos. Como se suele decir, se sale del molde. Lo cual, en el plano de lo formal, resulta anecdótico pero en la esfera material revela que lo accesorio sigue a lo principal.

 

Monago hace política de derechas con tintes sociales de izquierda. Pero, además, comunica con la pedagogía que no adorna a los políticos de la onda de Rajoy. En tantos aspectos y en cuantas ocasiones.

 

La Junta extremeña que él preside ha dicho al Gobierno de España, el de su propio partido, que ojito con los agravios y con las discriminaciones territoriales. Que detrás, y delante, de los territorios, hay personas y españolas todas. Las autonomías no son de primera y segunda división. Al igual que los ciudadanos. Si Cataluña va a ser tratada por un rasero distinto, no será aceptable. Hermanos, sí. Primos, no. El señor Monago no necesita ser un trepa ni un perrito faldero ni una caricatura gobernante para ejercer sus responsabilidades de acuerdo con los principios éticos y con la buena praxis.

 

Más dinero a Cataluña y más facilidades a Artur, muy bien. Pero en la misma proporción que al resto. O es que el Gobierno es tan cobarde, tan rematadamente melindre, que se inclina ante el poderoso y pisotea al débil. Solidaridad significa obligación in solidum, esto es por el todo y no por la parte.

 

José Antonio Monago ha puesto una pica en el Flandes de Rajoy. Lo que es de esperar es que esta batalla no termine como la de Rocroy. Que qué. Que en esa batalla comenzó el declive fulminante de los hasta entonces casi invencibles tercios españoles. Al presidente extremeño le pueden  poner las peras a cuarto. Desde el cónclave de los suyos. Muy duro. A poco que se desmande y que las encuestas vaticinen la vuelta del vara, del señor Vara, quiero decir.

 

Un saludo.

PENA DE MUERTE

 

 La polémica se reabre. La petición de pena de muerte para Ariel Castro, el criminal de Cleveland, es unánime. Si trasladáramos el hecho a España y aplicáramos la medida máxima de cadena perpetua, volveríamos a discutir sobre la revisabilidad de la misma.

 

Cada persona es un mundo y en el universo de la criminalidad, los sujetos activos conforman una realidad marciana.

 

La fiscalía norteamericana reclama la pena de muerte. Servidor la rechaza. La bestialidad de este sujeto no puede ser contestada con una animalada semejante. En cuanto a su reclusión vitalicia, es obligada. Si el individuo es incapaz de controlar sus instintos asesinos y su razón no alcanza a comprender el sentido de la reinserción, su libertad es un cheque sin fondos, una pistola cargada a punto de dispararse sobre los más inocentes, una bomba en el maratón de la vida diaria de cualquier pueblo.

 

En cualquier caso, uno se pregunta cuál es el precio de la muerte. O mejor, cuánto vale la vida de algunos para que pongamos en cuestión la seguridad de otros.

 

Esta reflexión nos llevaría años de disputas. Se deja para mejor momento. Sin embargo, ahí queda.

 

Un saludo.

TECÉ

 

 El Tribunal Constitucional, que pudo ser honra y prez del estado de derecho español, nunca pasó de la etapa de politiquería de la peor estofa. Muestras sobradas a lo largo de tantos años de inculta democracia.

 

De sus doce miembros, cuatro se revolcaron en el lodo de sus intereses bastardos. Ocho de ellos suspendieron la declaración de Soberanía del parlamento de Cataluña. Cómo es posible esta disensión si fuera jurídica. Es que no lo es. No supera el escalón de perfidias a la carta. La carta de la composición del alto tribunal. Una tercera parte de sus integrantes avalaron la legalidad del movimiento secesionista impulsado por el impresentable Mas, el inmarcesible Junqueras y el chico para todo Herrera.

 

La desorientación, deriva, alejamiento o llámenlo como gusten de la idea de España es una enfermedad que, por diagnosticada, no tiene solución. Los catalanistas están dispuestos a la ruptura del resto de España y los españoles pasan olímpicamente de la segregación territorial por más que, mutatis mutandis, confían estúpidamente en que el temor se evapore por sí solo.

 

De Guatemala a Guatepeor. Uno puede indignarse intelectualmente por la discrepancia interpretativa de un mismo hecho probado. Sin embargo, lo que clama al cielo es que ese Tribunal actúe con mala fe. Los españoles tenemos derecho a conocer el nombre de los cuatro constitucionalistas que se pusieron a favor de los rompedores del Estado. Que expliquen el silencio. Si alguien está conspirando contra la unidad de España que consagra nuestra Carta Magna, a los ciudadanos nos asiste la libertad de pedir tenemos el nombre de los enemigos. Sean quienes fueren.

 

PP y PSOE deben llegar a un pacto político en este sentido. Imposible el acuerdo sobre economía, hagan el puñetero favor de mostrarnos qué tienen en la sesera  sobre un tema tan sensible. Hagan el puñetero favor. Y, por dios, cambien ya la fisonomía y el intríngulis del T.C. Tecé.

 

Un saludo.

EL LANDISMO

 

El intérprete de los “Santos Inocentes” nos enseñó a todos que la arquitectura de su carrera nada tiene que envidiar a la de los grandes de Hollywood. Vivió la España franquista con la misma energía y profesionalidad con que Orson Wells protagonizó Ciudadano Kane en plena segunda guerra mundial. La diferencia es que el español era bajito y de un país sumido en el agujero expresivo de todas las dictaduras.

 

Cualquiera puede reprocharle el amor por su tierra y su no adscripción a los postulados de pseudoizquierda de muchos de sus compañeros de reparto. Una persona de tan natural talento y de tan espacioso carácter no se alinea con las tesis objetivas defendidas por gente de escasa consistencia moral y fútil acervo intelectual. Si a ello añadimos su condición de navarro de tierra chica/grande y de español de nación grande/chica, se comprende que los turiferarios de la “zeja” procuraran negarle el pan y la sal.  Pobres ellos.

 

Pasó el tiempo glorioso de los Fernán Gómez, López Vázquez y otros excepcionales ejemplos del cine autóctono. Alfredo Landa se une al olimpo de intérpretes de la pantalla grande. Confío en que los magníficos sucesores de la profesión de cómicos sigan sus pasos en lo que a buena praxis se refiere. Me importa una higa que se definan de izquierdas o de derechas. Lo único que les pido es que emocionen al público con similar intensidad a como trasmitió el navarro español/español/navarro.

 

Con eso me conformo. Y de esta manera puedo reconciliarme con los artistas de verdad. Aquéllos que lo son sin necesidad de vivir del cuento de las subvenciones que, a manera de limosnas, les inyecta el gobierno de la izquierda de turno para garantizarse la agradecida ovación el día de entrega de los premios de la Academia.

 

Alfredo descansará en paz, pero sus películas, todas sus películas, seguirán dando guerra. Mucha guerra.

 

Un saludo.

HUELGA Y SALARIO

Al final, todo es dinero. La lucha contra los recortes sociales, las posiciones decididas a favor de la calidad de la enseñanza y tantas otras reivindicaciones dulces de los profesionales no son sino brindis al sol que no ocultan los sonados complejos de sus protagonistas.

 

Miren, que no me toquen el sueldo. Oiga, que estoy trabajando por tres euros de mierda. Uno celebra las declaraciones auténticas y condena las hipocresías de los puros de alma que envuelven sus conciencias en papel de plata maciza. Si voy a la huelga es en defensa de mis intereses económicos. Y punto. Qué leche es esa de defender el nivel de los discentes o las necesidades de la comunidad educativa. Putrefacta mentira. Voy a la huelga y en pos de los objetivos, me someto a los efectos.

 

En la universidad de Sevilla, los huelguistas han tomado al asalto picaresco los estatutos de la institución y se han convocado una asamblea de un montonazo de horas. El éxito de la medida convertirá el derecho a la huelga en un tren arrollador que logrará que el cien por cien de los intervinientes se acojan al mismo sin que dejen de percibir un céntimo por el ejercicio de esa libertad. Por imperativo del reglamento de la universidad, mientras dure la sesión asamblearia, la actividad académica está interrumpida. De esta manera, los asalariados de la universidad se suben a la limousine de una huelga de ricos sin que paguen nada por el alquiler del vehículo.

 

Estos huelguistas de ocasión son la pera limonera. Los trabajadores que respetan el derecho a la huelga conocen su precio. Y ahí los tienen. Mineros, albañiles, panaderos y todos los oficios apuestan por el paro a costa de su salario. Estos señoritos sevillanos, no. La asamblea les permite estar en misa y repicando. Lejos de aceptar el cinismo que les aureola, se hacen pasar por obreros que desayunan en el Alfonso XIII.

 

Si tuvieran lo que hay que tener, clausurarían la asambleíta y, a pecho descubierto, lucirían la escarapela del trabajador que lucha por su economía. Salvo, claro está, admitan su condición de defraudadores. No se puede ser rinconete ni cortadillo cuando se presume de caballero honrado y noble. O una cosa o la otra. Van de divinos y no son sin humanos de rastreros vicios.

 

Un saludo.

CHUSCOS Y DESVERGONZADOS

 

Todos. Os invito a todos. Estoy dispuesto a acabar con la exclusión social. A ver, cuánto me cuesta la liberalidad. No importa, paga el PP. Así es el Psoe. Prima hermana, IU.

 

En Andalucía, el gorrón se hace carne en los dirigentes de los partidos que se dicen de izquierdas y en los sindicatos que se llaman de clase. Se invita a todo el mundo, que ellos no pagan. Ellos están para recibir y colgarse medallas. El gobierno de la derecha, para poner los cuartos y acercar las dos mejillas.

 

Seguimos en la dinámica del cambio revolucionario. Gordillo y Cañamero hacen el ridículo intelectual y moral. No les importa con tal de vivir de uta are. Sus performances periódicas de okupación de fincas militares les aporta réditos. Las televisiones de la salsa rosa incorporan los hechos a sus debates manipulados. En medio de la hilaridad de unos, del cabreo de otros y de la indignación de la mayoría, estos cómicos de la legua y de la lengua hacen el trabajo de la desestabilización social.

 

Qué ricos. El Psoe se estrella en las encuestas y el Pp se descuelga de la mayoría absoluta. Se aprovecha  Izquierda Unida que utiliza la coyuntura para salir a flote. Un nuevo empuje hace falta a Lara y a los suyos. Un movimiento de calle, estilo Grillo, sería idóneo para un futuro revolcón electoral. El problema es que los empujones pueden causar caídas y éstas provocar contusiones o lesiones. Los indignados del 15M harían bien en salirse del antisistema y tragar los requisitos del sistema. Se constituyen como partido y, hala, a presentarse a los comicios.

 

Chuscos y desvergonzados. El que quiera peces, que se moje el culo. En la boda, el padrino paga. En la izquierda de pandereta, quien afloja el parné es la gente de la derecha. Los primeros no tienen dignidad. Los segundos, bueno,  los segundos no tienen nombre.

 

Señora y señores, muera la inteligencia y viva la pillería. Entierren los valores y que triunfen los delitos. La chusquería y la desvergüenza son las nuevas plazas de la corrupción.

 

Un saludo.