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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ACTUALIDAD POLÍTICA NACIONAL Y REGIONAL

LAS MUJERES SABIAS

 

Que me perdone Molière por habilitar su título para este artículo. Me he permitido la licencia de modificar el original, “les femmes savantes”, y castellanizar la copia.

 

Las mujeres. Las eternas servidoras. Las grandes olvidadas. Las infelices sin derechos. Poquelin mantuvo este diálogo entre las hermanas Armanda y Enriqueta: “¡Dios mío, qué asco! ¡Casarse! ¿No te das cuenta de lo repugnante que es ese estado? ¿Acaso no te estremeces? ¿Has medido bien las terribles consecuencias de esa decisión?, refería la primera. A lo que respondió la segunda: Las únicas consecuencias que presiento son un marido, una casa, tal vez unos hijos… No creo que eso pueda ofenderle a nadie ni tenga porqué causar ningún tipo de estremecimiento, la verdad".

 

Desde entonces. Hasta nuestros días. Los cambios. Acaso pocos. Más de forma que de fondo. Verán. Cuando niño, escuchaba en cualquier foro de mi barrio, desde las tertulias a pie de umbral de las madres escoba en mano, hasta las conversaciones de taberna de los parroquianos de la edad de mi abuelo o en los sermones de la misa de domingo, la constante llamada a la defensa de la mujer madre y esposa. Trabajar, el hombre, repetían. La mujer, en casa, alentando el fuego del hogar.

 

Cuando cursé el Preu en el Instituto Rábida, los alumnos que procedíamos de la Escuela Francesa, pudimos compartir, por vez primera, la experiencia de la enseñanza mixta. Las chicas estudiantes nos daban para el pelo a los varones que creíamos en la superioridad del hombre en los estudios. Eran mujeres sabias, que no sabihondas. Poseían una madurez  que el sector masculino de la sociedad iba a tardar años en alcanzar. Sus destrezas y habilidades no se reducían a sus excelencias académicas. Destacaban en sentido común, en esfuerzo cotidiano, en competencias básicas, desde las culinarias a las musicales, desde las artísticas a las económicas, desde las domésticas a las mundanas. Ya digo, nos daban un revolcón en casi todas las facetas. Todavía, eso sí, se marcaban el matrimonio como objetivo a medio plazo.

 

Con los años, la vida ha ido colocando a las señoras en una posición complicada. Pocos dudan, a estas alturas del juego, de su capacidad para hacer las reglas y para cumplirlas, para observar hasta el detalle la razón de sus compromisos o para mantener junto a sus parejas el rango de igualdad que sus ascendientes no tuvieron. En todos los niveles de la educación, sobresalen por encima de los hombres. La abnegación, la prudencia y el coraje son inherentes a esta población femenina.

 

Estas conclusiones no son particulares de quien escribe estas apresuradas líneas. Forman parte del acervo de la certeza social. Si a ellas, con sus méritos, se las priva de las becas que, por su tesón, su entusiasmo y su inteligencia se han ganado a pulso, qué tipo de sistema democrático estamos sosteniendo. Comprueben que no he hecho mención alguna al factor económico. Y sin embargo, las mujeres sabias administran su tiempo y su vida con la ciencia del Nobel de Economía.

 

Esta suficiencia molesta. La envidia es, entre los capitales, el pecado más pernicioso. En vez de celebrar que son nuestras compañeras de camino, lamentamos que su espejo refleje nuestra fealdad. A continuación, se recurre a la fuerza. Luego, el concepto. Violencia de género. Qué no. Que no es violencia de género. Es brutalidad contra las mujeres. Por ser más fuertes, más sufridas, más inteligentes y más sabias que los hombres.

 

En esta sociedad hipócrita, la presente y la pretérita, la luz se apaga a base de pedradas a las lámparas. Cuanto más sabias, más muertas. Mundo.

 

No generalices, Paco. No. No generalizo.

 


 

Un saludo.

LA TRANSPARENCIA DE GRIÑÁN

 

 Se va, se va, se va para Barranquilla. Adiós y muy buen viaje. No se vaya solo. Ojalá que la flauta de Hamelin de la justicia congregue junto al presidente de los EREs a todos los implicados en esta macroestafa al pueblo andaluz. El virrey que sucediera a Chaves ha puesto su cargo a disposición del partido soberano. Los republicanos españoles se apuntan a los usos, tradiciones y boatos de las monarquías más antiguas. La democracia es un sistema puramente nominal. En el fondo, la dictadura alarga sus tentáculos mediáticos hasta subvertir el derecho de información y propiciar la muerte de las libertades de expresión y de elección.

 

Griñán anuncia el final de su poder. A este género de políticos hay que interpretarlos en clave de peteneras. Si babean en público su defensa de la transparencia, tengan por seguro que, en privado, cultivan el secretismo y la oscuridad de las logias más temibles. Cuando lanzan a las ondas el mensaje de la igualdad, sean  conscientes de que tras los micrófonos amigos se encuentra una horda de enchufados, nepotes y familiares, que discriminan a los ciudadanos en general. Y ya cuando sermonean sobre el empleo, acudan rápidamente al abogado laboralista porque un despido colectivo está al caer.

 

En el Psoe están alarmados. Como la sucesión no se efectúe con serenidad de ánimo, los escándalos actuales serán un juego de niños con los que habrán de explotar. Qué leche de que tiene 67 años. Lo que provoca la estampida del líder de la manada es el ruido de togas y puñetas de Invercaria y del fondo de reptiles. Pues no corre nada el mozo a pesar de los años. Y lo que sabe. Y lo que guarda.

 

Uno saluda la defección del presidente. Su edificio político depende del contrafuerte dañado de la IU de Valderas. Durante un rato, el pilar exterior puede sostener el peso del inmueble. Prolongar en el tiempo la gravidez de esta construcción ruinosa y arruinada, es una estupidez. Muy pronto se derrumbará y aplastará a quienes se encuentren en su interior o transiten por las proximidades. Ocurre como en el naufragio inminente de una embarcación: que las ratas son las primeras en salir disparadas.


¿Y el capitán? Camino de Barranquilla.

 

Un saludo.

ASQUEADOS DE LA CLASE POLÍTICA

 

 

Si algo me remueve las vísceras, es la violencia ejercida por la fuerza. Después, la mentira desarrollada como hipocresía institucionalizada. La recién designada, que no elegida, presidente del PP de Euskadi, la señora Quiroga, se ha referido al caso Bárcenas como motor de náusea y generador de asco. Hasta ahí muy bien. Además, lo ha dicho en público, lo que agrega valentía a sus declaraciones.

 

Se podría decir, a tenor de lo expresado, que algo se mueve en la formación de Rajoy. Se podría decir, pero sería incierto. Las palabras corren y se evaporan en un suspiro. Los actos quedan. La señora Quiroga habrá quedado muy mona mostrando su repugnancia por la corrupción interna de la organización en que milita. Y qué más. Ya cumplió. Aportó su dosis de rebeldía y mutis por el foro, no sea que se cabree el jefazo.

 

Dimisiones. La señora Quiroga debe reclamar dimisiones. Las de todos los dirigentes populares que cobraron del fondo negro que administraba Luis Bárcenas. Y si no lo hace es porque no se atreve. Porque le tiemblan las piernas. Lo mismito que cuando comparte cámara con la gentuza etarra. Lo cual, créanme, es tan elocuente que asusta percibir la fauna salvaje que se alimenta en la selva de la política.

 

A esto que don Floriano asalta los micrófonos y pone sordina al discurso de su compañera vasca. Que él está indignado como ella. Una indignación absoluta que prende en todos los militantes del partido. Ja. Si así fuera, la transparencia presidiría las actuaciones. Si no hay relación de causa-efecto entre las donaciones recibidas y las contrataciones públicas, demuéstrese. Pues no. Es más fácil tomar la tangente y soltar la estupidez mediática de que la izquierda ha abierto una causa general contra el PP. Aquí no cabe inquisición pública. Lo que existe es corrupción privada de unos señores que se llenan la boca de su servicio a la ciudadanía mientras sus bolsillos se forran con el dinero que al pueblo se le sustrae aviesamente.

 

Los dirigentes del PP no están indefensos. Los indefensos somos los españoles que nos comemos las uñas y los dedos, ansiosos e impotentes por la catarata del desempleo, por el fraude de la banca y por la desvergüenza de los políticos cínicos. Carlos Floriano es un mandado. Y como tal, se cuida, al igual que doña Quiroga, de conservar su fuente de ingresos. Si tiene que decir que lo blanco es negro, y viceversa, mentirá con idéntica sangre fría a la del Bretón que, dice, perdió a sus hijos. Sin que se le mueva un músculo de la cara. En cualquier caso, si Bárcenas se ha lucrado a costa del partido, qué puñeta está haciendo éste para dirimir responsabilidades. Las omisiones huelen tan mal como la Filesa socialista.

Nadie piense que esto va a cambiar. Seguirán lanzando las patochadas de costumbre y continuaremos soportando las cabronadas de esta clase política cada vez más pringada.

 

Un saludo.

REFORMAS CHAPUCERAS

 

 El Partido Popular no deja de inquietarnos. Las medidas del Gobierno de Rajoy se quedan en la superficie. Mucha exposición de motivos. Extraordinaria declaración de intenciones. Al final, pobre concreción de actos. Parece como si Soraya quisiera transmitir lo que Rubalcaba le dicta, malévolamente, por el pinganillo. Alharacas, todas. Resultados, de verbena de aldea. Lo peor es que se crean que dan una imagen de talla sin darse cuenta de que la gente no les pasa una fantasmada más. En el orden de comunicar, me ocurre igual cuando Bretón quiere convencer al jurado de su inocencia mostrando la cara de mala leche que nos ofrecen las televisiones.

 

Allá cada quisque con sus figuras de Bélmez. Cómo un ciudadano puede creer el mensaje de la vicepresidente de España si deja que las Comunidades sigan cortando el bacalao rancio. Quién puede dar crédito a la señora Santamaría si, a sabiendas del lupanar que es la administración de tantas Autonomías, no sujeta a éstas por las riendas de los dineros. Si el PP sabe, por ejemplo, que la Junta de Griñán y Valderas se gasta más de 30 millones de pesetas cada día, sí, cada día,  para pagar a enchufados del Psoe, a cuento de qué no les corta el grifo del despiporre. Una leche frita a las dos de la tarde de una jornada agosteña. Sin agua ni líquido.

 

La verdadera reforma de la Administración pasa por dos anclajes definitivos. Uno, el objeto. Las Comunidades se han convertido en la infame turba –que titula Andrés Marín- de canallas a sueldo de un sistema corrupto. No hay que acabar con ellas. Lo que se debe es volver a los orígenes, retornar al pensamiento de los legisladores constitucionales. El segundo, el sujeto. Estoy convencido de que no hay sistema malo si existen dirigentes buenos y gobernantes honrados. Los políticos merecen la confianza del escorpión. El bicho pica por instinto y el zoon politikon se beneficia por irradiación.

 

Don Mariano lleva una legislatura que ya ya. Casi dos años tocándonos las narices y metiendo la mano en nuestros bolsillos, es tiempo más que suficiente para largarlo a salva sea la parte. Y si no mete la mano, que todavía concedo cierta licencia a su honestidad, la pata. Miren, es que este rosario de errores no lo paga su partido. Lo sufrimos los ciudadanos. Que si no sabe, a la escuela. Me da igual que pública o privada. Lo importante es que aprenda.

 

Si de verdad se quiere reformar la administración, comiencen por remover los cimientos de su propia política. Y se dejen de conciertos de panderetas. Si en las autonomías anidan miles de chorizos podridos, a colgarlos del clavo de la pared que les corresponde sin apestar al resto de la vivienda. Cualquier otra componenda resulta tan desdichada como el rostro de Bretón. Ya está bien que bien está.

 

Un saludo.

PARA FEDERACIÓN, LA DE PETANCA

 

 Mi admirado Rubalcaba es un monstruo de iniquidades políticas. Cada palabra que dice y cada gesto que acompaña son cañonazos contra el palo mesana del barco de la verdad. A él lo que le va en realidad es el palo trinquete de las goletas. Trinquete de trincar, de arramblar, sujetar, retener, chingar, despojar, arrastrar, saquear, escamotear y birlar.

 

Su plan es federalizar España. Pero federalizarla a las finas hierbas de la asimetría y emplatarla en la fuente áurea de las desigualdades. El campeón de la igualdad es el líder de la discriminación. A Cataluña y al País Vasco, el palco de honor y el patio de butacas. En exclusiva. A Extremadura, Aragón o Andalucía, el gallinero. En propiedad enfitéutica. Tendrá poca vergüenza el muchacho. Si se ve impotente para domeñar los ímpetus separatistas de Pere Navarro, de Patxi y de las chacones latentes que pululan por territorios del secesionismo patrio, cómo quiere vendernos el federalismo. Pon a raya a tu partido y después ven a darnos lecciones, calamidad.

 

Nos ha dejado en la estacada, con más roñas que Bankia y se apunta a la propaganda del federalismo impío. Por las mulas de Carlos Mulas que ya comenzó la campaña del federalismo de la corrupción. Todo para que el PSC se salga con la suya y el Psoe no se manche el terno con el derecho a exigir de los catalanes.

 

Caimanes. De aguas revueltas. Con gente como ésta, sólo creo en federar juegos de la difusión de la petanca. Si España se federaliza con sujetos de esta laya, mejor que nos fusilen a todos ante el paredón de la Argentina de Videla y compañía.

 

Un saludo.

LOS DEFENSORES DE QUÉ PUEBLO

 

 Hay instituciones que me dan la risa. Entre ellas, la de Defensor del Pueblo. Para desternillarse. Ni defienden al pueblo ni sirven al pueblo. Ni se oponen a la Administración ni paran los pies a esa Administración. Ni sus dictámenes vinculan ni sus informes son tenidos en cuenta. Tienen menos fuerza ejecutiva que los defensores de las compañías de seguros. Al final, el ciudadano tiene que librar la batalla por sus derechos en la sede judicial. Al cabo, guste o no, el juez es el que tiene la última palabra.

 

Rajoy ha propuesto eliminar la institución. Mal hecho. Cómo se explica, entonces,  la crítica precedente. Se explica por aplicación del pragmatismo. A la luz de las consecuencias prácticas de lo que habría de acontecer, pongo el énfasis en el criterio de verdad en su eficacia y valor para la vida. Eliminar, al igual que prohibir, es un verbo que no me gusta conjugar. Prefiero revisar, matizar, modificar, alambicar, pulir e incluso quintaesenciar. 

 

El aumento de recursos a la institución no va a incrementar su eficiencia. Por tanto, se disminuyen y santas pascuas. Se comprobará, a la sazón, que los resultados siguen invariablemente inanes. A ver quién se acuerda de la función desempeñada por Ruiz Giménez. Nadie. Ni de lo que hicieran después Gil-Robles, Álvarez de Miranda o Múgica Herzog. Nadie. Y de lo que lleva a cabo la señora Becerril, lo mismo.  Pues eso. Rebajen sus nóminas a la décima parte, disminuyan sus dietas en la misma proporción, adelgacen los gastos en idéntica cantidad y, ale hop, las mañanitas del rey David. A cantar la serrana a otra parte. Verán dónde acaban las ínfulas defensoras de estos señores/esta señora y de la pléyade de funcionarios que rodean a la figura torera.

 

En cuanto a las Comunidades Autónomas, la misma medicina. Son  ganas de inflar el globo/vaca del gasto. Tanto aire termina por hacer estallar el aerostato. Análoga acción  a desarrollar con las cámaras de cuentos/cuentas  o con los órganos consultivos/despectivos de las Autonomías o con el Consejo de Estado civil soltero/colocado y con tantas otras entidades ridículas por la eficiencia de su rendimiento.

 

Más recursos a la justicia. La defensora del pueblo es la Justicia puesta al servicio rápido de la ciudadanía. Más dinero a la educación. Más profesores que se hagan responsables de las causas del fracaso escolar y de la excelencia docente. Fuertes inversiones en sanidad. A base de una organización eficiente del sistema. Y así. Racionalizar es la clave. Control, la contraseña. Regulación, la superestructura. Capacidad, la exigencia de los directivos. De esta manera, se defiende al pueblo. No al estilo Becerril o a la usanza de Chamizo.

 

Un saludo.

EL BUSCÓN LLAMADO JAIR

 

 En el Lazarillo de Tormes se puede leer “Deseaba y aun rogaba a Dios que cada día matase el suyo”. Un muerto, una comida y una bebida. La muerte combatía a la famélica legión. El renacimiento del barroco puede ser un juego de palabras. Sin embargo, es una realidad que vuelve a tomar cuerpo.  Del valle de lágrimas del Medievo en el que la muerte era una liberación, se saltó al pesimismo y al desengaño del Diecisiete en el que la parca acaba con las falsas ilusiones. En medio, la búsqueda del goce en la vida antes que la guadaña nos la arrebate.

 

Vida y muerte son las caras de una moneda asimétrica. La debilidad y la pérdida de fuerzas preludian el fin de una vida indecorosa. En cambio, la riqueza inyecta energía suficiente para prolongar nuestro ciclo en este mundo. Ocurre igual con la monarquía o con la política en general. Cuando el poder es parcial o siendo fuerte se marchita, las ganas de vivir se difuminan. Sólo el poder absoluto engendrado por la fuerza, ya sea de las armas ya de las urnas, insufla valor para continuar disfrutando de los desdichas de este mundo.

 

En el Barroco del Veintiuno, el deseo de la muerte ajena parece aliviar las carencias de la vida propia. Cortadillos y rinconetes se agrupan en los aledaños del festín fúnebre y del gobierno sin crédito.  Quevedo nos ofrece una descripción maravillosa de los buscones de época. El nuevo buscón se llama Jair. Este pícaro aprovecha los últimos regueros de la sangre del moribundo español. Buitre que se alimenta de la carroña, Jair desea la muerte horrible de los mejores. Es su ruindad su fuente de ingresos. Si los miembros de la roja abren rayas de luz en el cementerio reinante, el personaje triste que representa a la Cataluña enferma se regocija ante la posible desgracia. Habráse visto personaje maléfico.

 

El síndrome de España se reedita en el corredor de la muerte que nos lleva a la silla eléctrica. Nos movemos a medio camino entre la apatía y la desgana. Lanzamos frases de tolerancia que mortifican a quienes aplicamos a la igualdad el motor del esfuerzo. Reaccionamos tarde y mal. Mientras, la ignorancia se encarama a lo alto y la estupidez usurpa el rango de la inteligencia decidida.

 

El Parnaso renacentista quedó lejos. El Garcilaso que nos proponía el carpe diem se ha arrancado los cabellos y se ha lanzado en los brazos del Lope que se complace en subrayar la inutilidad de lo terreno y en destacar la belleza de la calavera. Jair, Jair Domínguez, convoca a la muerte para que lo mejor de nuestra sociedad se desvanezca en el aire ardiente de un avión accidentado.

 

Nos quitan los sueños y nos regalan pesadillas. Pese a estar despiertos, aceptamos el cofre. Acaso los buscones seamos los buscados.

 

Un saludo.

SAN DILLO

 

 Por no mentarlo,  recurro al juego de nombres. En vez de nombrar al alcalde de Marinaleda, prefiero apocopar su patronímico y su apellido. Este señor se empeña en mostrar –ya que lo de demostrar se halla fuera de su alcance intelectual- que la izquierda es, primero, atavío, segundo, exabruptos y por último, zafiedad.

 

Y no es eso. No es eso. La izquierda es mucho más que formas arcaizantes, fórmulas vulgares y expresiones malsonantes. San Dillo ha mandado a la Europa de los mercaderes a un lugar impropio de las mujeres, de las madres y de las mismísima odaliscas. El hombre cree que su frase crea opinión y, en realidad, ahonda en desprestigio de la clase política en general y de su partido en particular. Allá él.

 

A falta de rigor, San Dillo se amarra al populismo más demagógico. Asalta fincas. Revienta supermercados. Atontabancos. Flaco favor hace a la ciudadanía con estas performances del más sucio estilo.

 

Mostrar la poblada barba, lucir el pañuelo pseudopalestino, esgrimir términos baratos y cobrar sueldos elevados no le hacen más popular. Lo único que logra es perder la autoridad mínima que en otro tiempo podía reportarle votos.


Ahora, que si él persiste en mandar a Europa a ese sitio íntimo de las mujeres, servidor ya lamenta su actitud. Que las señoras manifiesten su repulsa. La expresión, además de sexista y machista, es repugnante. Allá él. En todo caso, mis respetos hacia su augusta mamá.

 

Un saludo.

AMAMANTAR POR DECRETO

 
 
La Venezuela de Chaves y de Maduro se muere. Las dictaduras son funestas en cualquier época. Ahora se pretende que las madres den de mamar a sus hijos. Menos biberón y más teta. Las papillas y las leches de farmacia, prohibidas. Amor, mucho amor, reclaman los padres de la patria a las madres de la matria. La teta es el vínculo sacrosanto para ello. Por lo menos hasta los dos años, los niños tendrán que agarrarse al pezón materno.
 
En cierta parte, la boutade forma parte del circo de la política en el país de Bolívar. Los niños arrebatarán la energía de la madre del mismo modo que los políticos dejan vacía la teta del Estado. El qué se esconde tras esta decisión autoritaria es la madre del cordero. Dinero. Recursos. Carestía de vida. Crisis. Si se importan productos lácteos y fórmulas de alimentación infantil, de dónde van a sacar dinero para los lujos de los gobernantes. Nada, a mamar. Y el que no mame en la cantidad que se le requiera, será un mamón sancionado.
 
 Con razón dicen los venezolanos que están mamados en vez de agotados. Y que están mamando cuando no tienen ni un euro. En un futuro próximo, las mujeres de aquel país van a estar mamadas. Su esfuerzo extenuante las va a dejar sin aliento. Los niños llorarán en pos de la mama de la madre. Las madres llorarán por el esfuerzo. A poco que no tomen precauciones conceptivas, sus lágrimas llegarán al mar.
 
Pobres mujeres. No tienen bastante con la violencia física. Ahora tendrán que someterse a la presión institucional. Si esto de Venezuela es democracia, ya me dirán qué es lo de Cuba o lo de China. Benditas venezolanas que parirán con el sudor de su frente y darán de mamar con el dolor de sus senos.
 
Un saludo.

REFRENDAR

 

                 La izquierda, ociosa, impotente, aburrida de sí misma, inoperante y destructora, ha cogido la petera de la monarquía. Los dirigentes de la Unida o de la Plural se agarran a un botón para cargarse el traje. Si encima el rey les facilita el adminículo con sus errores garrafales, pues se la ponen a huevo.

 

                A falta de propuestas más interesantes, ahora quieren un referéndum sobre la Corona. Lo cual lleva consigo una modificación sustancial de la forma del Estado español. Y, por añadidura, mandar la Constitución del consenso al contenedor de la basura. En consecuencia, propiciar el escenario revuelto en el que la crisis política acentúe el caos social y económico provocado, en buena medida, por esa izquierda megalómana e incendiaria. Saben que jugando con fuego, se va a quemar la democracia. Ahí radica su interés oculto. Qué democracia ni qué limones, se cabrean. Lo que hay que implantar es una república bolivariana chavista en el que el Maduro de turno nos hable de los pajaritos enjaulados.

 

                Qué peligro. El derecho a decidir que defienden en Cataluña no es aplicable en Andalucía. En cualquier caso, lo niegan a todos los españoles. Si los ciudadanos de Aracena esgrimen su derecho a ser incluidos en la provincia de Sevilla, pues nada, se atiende su petición y adiós muy buenas. El resto de los onubenses, a callar. Y por este conducto, podemos alcanzar los más escarpados precipicios de la desestabilización.

 

                Por la senda de estos filántropos de plástico contaminante, el referéndum podría proyectarse también a otras instituciones. Por ejemplo, las diputaciones, el Senado, el Consejo de Estado, la Cámara de Cuentas, los parlamentos autonómicos, las competencias regionales, el Real Madrid o el Recreativo. Lo que quieran. Derecho a decidir del pueblo. Hasta que, usurpado el poder por el golpe demagógico, manden los derechos y las libertades del pueblo donde Cuba o Corea del Norte.

 

                En ese caso, el referéndum es utilizado para refrendar su maniobra antidemocrática. Esto es, para corroborar la bondad de la dictadura implantada por la idiotez de los débiles, de los pusilánimes, de los crédulos y de los conformistas, a quienes da igual el atún que el betún.

 

Ojo con los referenda auspiciados por esta izquierda de hojalata. Pinchan, hieren, sangran e infectan.

 

Un saludo.

QUE SI QUIERES CRISTAL, AHUMADO.

 

 Se lee en los evangelios. Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el reino de los cielos. Proyectado a nuestros días. Antes ladrones que pobres. Es preferible un buen cristal tintado a una imagen  sucia. Un político transparente es un imposible metafísico. Los gobernantes no condenan sus vicios. Se limitan a censurar los ajenos. Las personas apegadas al dinero sólo se satisfacen apropiándose de las riquezas del pueblo.

 

El Parlamento de Andalucía se está convirtiendo en un antro. Qué digo. Es un antro. De cinco antifaces. La confabulación de Psoe e Iu constituye un estigma para la ideología de izquierdas. Si acordaron por su cuenta subir las dietas del presidente y de algunos parlam(i)entarios, dónde está el documento escrito en que se soporta el pacto. No está. O no es. No aparece. Se oculta. Toneladas de cemento taparán para siempre la codicia de los dizque defensores del pueblo más desvalido.

 

Dónde está, señor Gracia, el acta. Para qué se llena la boca de transparencia si su lengua expele suciedades. Dónde su sentido de la democracia si oscurece las libertades. Dónde el acceso a la información pública.

 

El Parlamento andaluz es un genuino ejemplo de que se parla y se miente. Se miente más que se parla. En cualquier caso, se ahúma. Nos ahúman. Sucios. Tóxicos.

 

Un saludo.

LA CONJUNCIÓN PLANETARIA ERA UN METEORITITO

 

 La gran pelotillera que fue la olvidable Leire Pajín no se va a comer sus palabras. No porque acertara con su estúpida frase de conjunción planetaria. No. Porque para tragarse las tonterías, hay que tener un poco  de raciocinio. Tampoco se la va a obligar, no sea que se indigeste. No obstante, conviene recordarle el alcance de la memez.

 

La señora exministra hizo unas declaraciones, allá por el verano de 2009, acerca del acontecimiento histórico de este planeta que sería la coincidencia en el tiempo de dos líderes progresistas: Obama y Zapatero. El progreso del primero consiste en espiar a todo ciudadano del mundo, no sea que tras su figura se esconda un islamista. El progreso del segundo mantiene el avance del cangrejo: ha dejado la economía española en tal estado de retraso, que vamos a tardar años en retornar a la posición de salida. Menudos planetas. Ni siquiera meteoroides. Minúsculos meteoritos que chocan con la tierra firme y destrozan lo habido y por haber. La señora Pajín nunca bebió de las profecías de Nostradamus. Como mucho, se emborrachó con los libelos del partido.

 

Y si de aquí nos saltamos a la Alianza de Civilizaciones, entonces, ni planeta ni asteroide ni meteoro. Un engendro negro. Lo que faltaba a ZP era la compañía de Erdogan, el turco. Entre los tres, una mesa coja. Más que alianza, un connubio rato. O una abrazadera podrida. Una fuente diplomática seca. Un anillo sin compromiso. Eso sí, en cuanto a la civilización, un modelo de violencia ciega. Un estadio cultural impropio de sociedades avanzadas por el nivel de su ciencia, su arte, sus ideas o sus costumbres.

 

 La plaza de Taksim, en el centro de Estambul, reedita la de Tiannamen en Pekín o la mexicana de Tlatelolco o la de Tahrir en Egipto. Escenarios de brutalidades y de matanzas. Palestras de dictadores.

 

Obama, Zapatero y Erdogan. Tres pedruscos voladores que han chocado con la realidad de las libertades y de la prosperidad. A partir de ellos, todos seremos más iguales. Sobre todo, los parados, los pobres y los muertos. La conjunción planetaria era una imbecilidad. Lo que no significa que la autora de la misma fuera una imbécil. Simplemente, una lameculos, aduladora o tiralevitas.

 

Un saludo.

TRABAJADORES DE SEGUNDA

 

                 Patronio contó al conde Lucanor lo sucedido a un hombre que comía altramuces. Tal era su pobreza. Del relato, Calderón de la Barca escribió estos versos: Cuentan de un sabio que un día tan pobre y mísero estaba, que sólo se sustentaba de unas hierbas que cogía. ¿Habrá otro, entre sí decía, más pobre y triste que yo?; y cuando el rostro volvió halló la respuesta, viendo que otro sabio iba cogiendo las hierbas que él arrojó.

 

                En Bilbao, los parados han protestado por la gestión de las obras del nuevo campo de fútbol. Se quejan por las condiciones de contratación de trabajadores. La mayoría de ellos vienen de Portugal y de Rumania. Son más baratos. Trabajan más horas. La economía vasca descansa en sus empresas pero no en sus ciudadanos. Si el Athletic es bandera de la región, la demagogia burguesa se ha apoderado de los sentimientos y se está cachondeando del nacionalismo.

 

                Los españoles que emigran en busca del sustento reciben fuera el mismo trato que rumanos y portugueses dentro. Imperativo categórico.

 

                Cuando la reforma laboral sigue suscitando animadversiones, lógicas, en el cuerpo laboral español, las grandes empresas tiran del granero foráneo para ahorrarse costos salariales y conflictos sociales. Es el sino. La eterna dialéctica que impulsa a la historia hacia su formulación cíclica.

 

                Podemos cansarnos y explicar mi veces lo mismo. Sin embargo, nada cambia. Al final, nuestra condición de negreros puede sobre la defensa del abolicionismo de la esclavitud. Basta con que nos llevemos el puño al pecho y confesemos nuestro pecado. Todo termina en la absolución.

 

                Lo peor es que los trabajadores de segunda no son la legión. Ésta se halla integrada por hombres y mujeres de la regional no preferente. Todos nos conmiseramos de nosotros mismos. No advertimos el círculo de miseria que nos rodea. Ni advertimos ni queremos advertirlo.

 

                El sabio, el conde y el consejero. Detrás, el silencio cómplice.

 

Un saludo.

EL CÓNCLAVE ANDALUZ

 

 Por mi madre. Que juro que con lo de cónclave no me refiero a la Iglesia católica ni a la elección de Papa de Roma. Utilizo el concepto para designar a un congreso en el que se va a dilucidar algún asunto de interés.

 

En esto que José Antonio Griñán quiere que el Psoe nacional sea regido por un político andaluz de su cuerda de presos. De presos politizados. El elegido es Mario Jiménez. Un onubense de Moguer criado a la vera, verita tuya, de Javier Barrero. Un hombre nacido para la política, gran experto en estrategias de manipulación y avezado conocedor del diccionario panhispánico-guerrista de chistes malos e insultos ladinos. Militante desde su más tierna adolescencia del partido que fundara Pablo Iglesias, ha ascendido la cordillera de su organización de la mano de los sherpas más prestigiados de la misma: desde don Gaspar a don Viera, desde Márquez a Guerrero y desde Aguayo a Recio.

 

El presidente de los EREs ha declarado que su delfín parapeto es mejor candidato que los introducidos por la cúpula madrileña. Dónde va a parar. Bueno. Ni Madina ni Chacón ni Patxi López tienen la preparación cultural y universitaria del paisano de Juan Ramón. No sé si don Mario ha leído alguna vez la prosa poética o los versos del poeta universal. Si lo ha hecho, no se le ha adherido ni una brizna de la sensibilidad y de la belleza léxica del autor de Platero y yo. Y qué más da que sea galgo o podenco. Lo que importa es que cace conejos o liebres. El interés radica en salvaguardar la casa de su señor.

 

Desde este punto de vista, la elección es impecable. Este dirigente/dirigista de la Autonomía andaluza “verbaliza muy bien la acción de la Junta”. Sic. Y tanto. Pocos mintieron con igual e infame caudal lingüístico. No obstante, el cancerbero del negro futuro de los responsables de la corrupción institucional tiene menos porvenir que Blas Piñar en Guipúzcoa.

 

Cada uno organiza su defensa al estilo de su moral. Si los psoecialistas quieren seguir llenando de mugre el saco de sus acciones, son muy libres. En cambio, si aspiran a convertirse en referente de autoridad en España, mejor acudan a un psiquiatra de la Seguridad Social. Por el camino que van, ni el mejor Freud puede modificar la deriva neuronal de estos políticos de banda estrecha y amplia bolsa.

 

Fíjense que los trabajadores de Astilleros todavía esperan, a estas alturas, que Jiménez cumpla su promesa de reactivar la empresa y evitar el despido. Fíjense que el títere Carmona mueve la boca como el cuervo de Moreno/Mario. Fíjense. Categoría la de este cónclave andaluz. Clase la del congreso nacional. Menos que Pepiño Blanco en la Liga de las Estrellas.

 

Un saludo.

 

 

EL “SPECIAL MISTER”

 
 
Por si alguien no se había enterado, un intruso no es una persona que se ha introducido sin derecho en algún asunto. Un intruso es un señor especial. Un señor que alterna con personas de condición superior y que aspira a confundirse con ellas.

 
En los EREs, que sí, que le coloco la ese del plural aunque no se recomiende, en los EREs digo, los señores especiales eran aquellos que, por no pertenecer a la plantilla de la empresa, se hacían pasar fraudulentamente como miembros de la misma y, de esta manera, se beneficiaban del pastizal a percibir. No sé si se van dando cuenta de la modificación léxica. Un prejubilado falso es, pues, un señor especial.

 
Muy bien. Si los facinerosos que asumieron la intrusión son señores especiales, qué categoría ostentan los creadores, impulsores y autores materiales de esta canallada sin precedentes. La V.S.M. Very special misters. Así, Guerrero, el desenmascarado del Psoe, o Lanzas, el conseguidor de la Ugt, se clasifican en ese status. Entonces, en qué estrato de la arqueología de los paleogolfos situamos a los responsables de la Consejería de Empleo. Y, a fin de perfeccionar el protocolo de tratamiento a tan distinguidos homines sapiens, ayúdenme a buscar emplazamiento señorial para la cúspide de la Junta de Andalucía.

 
Una cosa es evidente. Si esta panda de corruptos son especiales, habrá que reclamar a los académicos de la Lengua una nueva definición de este término. El rasgo de singular o particular, su diferencia de lo común o general, ha perdido actualidad. Los hay por miles. La única especial de verdad, la que se entrega a un fin concreto y peligroso, la que pone en juego su salud en defensa del interés público, es la juez Alaya. Ella sí es especial. Porque es cumbre nívea en una montaña de basuras y de residuos sólidos.

 
Un saludo.

LOS QUE ASARON LAS VACAS

 

Madre no hay más que una. La de Juan Lanzas es una enciclopedia del saber. Esa frase de asar la vaca constituye un  compendio de sabiduría. Su hijo tiene dinero para asar la vaca. Anda. Lo mismo dirán las señoras que parieron a los beneficiados por la corrupción de los EREs o de Invercaria/caries. Meten la mano en el bolsillo y encienden con billetes de quinientos la cosecha de los mejores habanos del siglo. Tienen  tanta gracia que me encorvo.

 

Parece ser que el lancero ugetí manejaba los miles de euros con la galanura del ricachón que nunca dio un palo al agua. Al Guerrero sin antifaz y a tantos mecenas de la malversación, los obsequió con creces. Casi seis millones de euros para que el director de Empleo del Psoe viajara con su santa y se alojara en hoteles de un lote de estrellas. El conseguidor era un fenómeno. Cómo no sería que guardaba casi quince millones de pelas en el colchón de su casa familiar. Lo que no se ha descubierto, al menos todavía, es cuántos de estos niditos había construido el cuco.

 

Mientras, la agustina de Sevilla estudia la solicitud de fianza que pide el Ministerio Público al de la barbacoa vacuna. Ciento cuarenta y tantos millones. Pero de euros. Otros cuantos a su señora esposa. Nada se sabe sobre la mamá. Qué mala es Alaya que busca la ruina de tan desprendidos ciudadanos. Porque Lanzas era una flecha. Lo mismo incluía decenas de intrusos en un ERE que le buscaba un trabajo al primer currito que se lo pidiera. Nada salía gratis. Don Juan era el Zarrías sindical. Podía con todo y con todos. Igual fueron cooperadores de la juerga y no nos hemos enterado.

 

A los españoles nos pasa lo mismo una vez y otra y la de en medio. Asar la vaca es patrimonio exclusivo de algunos chorizos. El común no es que no ase la vaca. Es que no degusta ni las pezuñas del animal. No obstante, se conforma con ver en Canal Sur el programa lucecita de los pobres. Para ellos no hay vaca. Pero qué buenos son los del Psoe que nos venden solidaridad mientras dan cuenta del festín.

 

Qué listas algunas madres y que hijos de listas sus vástagos.

 

Un saludo.

LA DIALÉCTICA DEL DEMONIO

 

 Vive en España. Un señor que se llama Antonio y se apellida Carmona. Parece ser que es profesor universitario. No sé si se dedica a la enseñanza o emplea su tiempo laboral en investigación. Lo que resulta evidente es su afición a las tertulias políticas. En la cadena televisiva que sea. No hace distingos. Su objetivo es parlar. Incluso parlotear. Lo que sea, con tal de influir. Políticamente correcto. Moralmente, otro cantar. Veremos por qué.

 

Este señor, parlamentario psoecialista, es un virtuoso de las charlas unidireccionales. El hombre convence poco pero deforma un montón. Se le atribuye la frase maldita que definió, años atrás, la estrategia subvertidora del Psoe. “Si hace falta, hundimos otro Prestige”. O algo así. Al hombre le importaba un comino la pérdida del buque y la contaminación de los mares. Lo que perseguía era cargarse al Gobierno del PP. Por la altruista razón de servir el mando en bandeja a sus correligionarios del chapapote. Las manchas negras del crudo derramado fueron una pequeña mota de polvo en el océano de petróleo de su discurso infernal. En otro país, estaría inhabilitado para los restos de cualquier actividad política, social y humanitaria. En España, no. Es más, en su partido se aprecia su valía. De intrigante diabólico.

 

El que la hace una vez, la repite cien. A la hora de urdir infamias, el infatigable vocero de pleitos ricos, es un número uno. El hombre se pierde por la boca, por donde muere el pez. Resulta que la última cantada vuelve a poner de manifiesto su aversión por la justicia y su repugnancia por la defensa de valores como verdad, respeto, solidaridad y otras cualidades que no practica porque nunca las conoció. En campo amigo, abrió la caja de los truenos de su perfidia. En el marco de una charla a conmilitones madrileños, metió la pata hasta la ingle. Dijo una verdad secreta y, mira por donde, se desveló la naturaleza del error. Relataba el señorito lo siguiente: "El otro día tuvimos una experiencia muy interesante en Tele 5. Teníamos el problema del ERE, de los EREs de Andalucía. Fui porque me mandó el Partido". Y remató la faena con la siguiente aporía: “estaba, lo puedo decir aquí sin que nadie me grabe, teledirigido, nunca mejor dicho, por José Antonio Griñán. Tan teledirigido que me mandaban mensajes todo el tiempo, como es natural". Te cazaron, furtivo. Te pillaron con la sucia lengua disparando maldades.

 

Algunos se ahogan solos en su propia saliva. Este individuo pertenece a esta casta. De la ralea del sujeto, las emisoras que, a partir de la fecha en que supieron los tejemanejes del señor y de su partido, sigan invitando al personaje para disertar sobre las mil y una maneras de engañar a los ciudadanos. Y es diputado. Y economista. Y no sé qué tipo de docente.  Lo que tengo claro es que me lo encuentro por la calle y no le doy la hora. No sea que me desaparezca el reloj. En cuanto a las televisiones contratantes, les traspaso la náusea que me provocan ellas, en cuanto fomentadoras de los contravalores, y él, en cuanto desecho de la cualidad democrática.

 

Gentuza así genera dictaduras y alienta conflictos. Vergüenza de sicarios. Y de mafias.

 

Un saludo.

LOS EXTRAS DE LA JUNTA

 Van sobrados. Una vez que se pierde la vergüenza, qué más da el color. En el mundo del aire acondicionado, no hay calor o frio que se opongan al peso del dinero. Tanto tienes, tanto vales. En la Junta de Andalucía hay algunos protagonistas, cientos de actores de reparto y millones de extras. La productora, que es la Andaluza Elecciones S.A., puede con todo. A base de impuestos. Y si no es suficiente, mantecada de recortes.

 

Ahora que llega el veranito, los funcionarios van a disponer de menos ingresos. A Griñán y a Valderas les ha salido del alma –deben tenerla- que se les elimine el complemento adicional de sus pagas extras de junio y diciembre. Porque sí. Porque donde hay patrones, no mandan remeros. Cómo andarán los caponatos de la banda juntera, que ni se sonrojan. Que los funcionarios y sus familias se callen. La sostenibilidad de la golfería institucional del bipartito sólo es posible de esta forma. Cómo carallo van a esnifar los chóferes si no es a costa de estos pringados. De qué puñetas van a vivir los Guerrero y compañeros de farras si la chusma no tributa como es debido.

 

Los sindicatos se indignan. Sobre todo los dirigentes de las comisiones y de las ugetés. Con los millones que disfrutaban. Y los liberados que complacían. Tanta austeridad, se quejan. Más externalización, reclaman. Menos funcionarios, gritan. Los últimos son pendencieros. Los externos, sumisos. Protestan lo más mínimo y a la calle con sus huesos.

 

Lo que no me explico es el silencio de los corderos. Los balidos se escuchan cercanos. Sin embargo, la rebeldía ni se ve ni se nota ni se espera. Los corrales aparecen llenos. El matadero es el fin del camino. Antes, la temporada de esquilo. Esquilo. De esquilar. Esquilo. De tragedia. Por mucho que se diga que el sistema está desmantelado, es mentira. El montaje es tan excepcional que la deconstrucción es casi imposible. La calidad del servicio es tan mala como antes de la poda.

 

El problema no es el sistema. El problema es el salario. Los funcionarios, como los trabajadores todos, deben luchar por los ingresos de sus hijos. Y dejarse de pamplinas. La plaza que ocupan se la han ganado a pulso. No como los enchufados de la Paralela ni como los asesores de la Cosa Nostra ni como los políticos arrastrados ni como los parlamentarios lujuriosos. Los funcionarios tienen el aura. La banda, el áureo.

 

La rebelión de los extras. He ahí la solución. Si no se produce, los bandidos se empotrarán para siempre en su reino de latrocinio. Y claro, si para dominar al redil bastan unos pocos perros, o se echan a los canes o se instruye a la grey.

 

Extras de mi vida.

 

Un saludo.

EL DESFILADERO

 

 El día de las Fuerzas Armadas de España. El desfile conmemorativo marca la tendencia. Poca fuerza, menos armas. El homenaje a los caídos, una afrenta. La plaza de la lealtad, el vacío. El desfiladero. La garganta angosta.

 

Malos tiempos para España. El experimento de las ranas de Bolonia adquiere carta de naturaleza política. Todos estamos sumergidos en el agua fría de una sociedad de batracios. Insensiblemente, acabaremos cocidos en nuestro propio  jugo.

 

La educación se recorta pero no se defiende. La defensa de unos intereses oscuros. Miles de profesores menos. Millones de euros arrancados del presupuesto. Charlatanes de ferias que encabezan manifestaciones callejeras y portan pancartas decimonónicas. Y, sin embargo, el fracaso escolar es igual de lamentable que en la época de derroche masivo. Las ranitas no se dan cuenta de la tristeza de su destino y del engaño del medio.

 

En sanidad, los hados de la maldad sobrevuelan espacios aéreos turbulentos. Las medidas de los gobiernos tienden a la privatización. Las mareas blancas tiñen de leche las ciudades pero, al cabo, todos acaban en la gran tina de agua fresquita. El calor se apoderará de las voluntades. Poco a poco. Hasta que la calidez creciente del líquido nos lleve al sopor y éste a la lenta muerte de las voluntades.

 

En Defensa, lo mismo. En Justicia, qué les voy a decir. El conformismo, por una parte, y las escasas entendederas, por otra, son factores de adormecimiento universales. En nuestro país, el cloroformo consigue resultados increíbles si se aplica con unas gotas de fútbol, un perejil de tertulianos bien pagados y peor concebidos, y un poquito de ginebra barata para ahogar recuerdos.

 

Ranas. Y sapos. Anuros. Anfibios. Formamos la cara oculta del poder. Cuando llega el momento, nos visten de gala, nos invitan a la piscina mágica y, en el descuido de nuestro efímero placer, no advertimos la nubecilla de vapor que escapa del agua. Tendida la implacable trampa, el festín sigue al desfile de los incautos que quisimos chapotear en las aguas aparentemente limpias de la pileta.

 

España ha metido los dos pies en la gran alberca de la diversidad territorial. El próximo paso es declarar soluble la unidad del país. El resultado final, qué es España. Una unidad de destino en el sabor de nuestras ancas.

 

El comandante Marianico pactó ayer con el traidor coronel Alfredín la división del país. El desfile de las impotencias desarmadas así lo confirmó. Desfiladero.

 

Un saludo.

QUIÉN LO HA VISTO…

 

 Alberto Recarte puede ser un buen economista. Profesionalmente, él sabrá lo que es y a dónde ha llegado. He leído con detenimiento muchos de sus artículos y algunos de sus libros. Muy interesantes. Sigo en algunos aspectos las prédicas del liberalismo económico y Recarte es un abanderado de la doctrina. Lo que pasa es que hay liberales que esconden, tras sus palabras y bajo sus escritos, un mundo sórdido de conservadurismo enfermizo.

 

El gran Voltaire nos ilustró a miles de lectores con su gigantesca obra intelectual. Arouet reivindicaba en su tiempo la valía del negociante, capaz de enriquecer a su país por encima del ministro casposo de la nobleza en declive. Menos Estado y más iniciativa individual, reclamaba. La libertad económica tiene su base en el conocimiento de la realidad que sólo los empresarios y comerciantes tienen.

 

Siempre se ha criticado las dos caras del liberalismo. En Estados Unidos, lo liberal social o político se amasa en la panadería del partido demócrata. Por el contrario, la defensa de las libertades económicas es un pastel exclusivo del republicanismo más inveterado. Así es y con esas reglas se juegan los votos. Ahora, que Alberto Recarte tenga dos caras ya es otro cantar. Servidor se ha quedado estupefacto con el posicionamiento de este señor en materia de subida de impuestos. Un liberal partidario de la presión fiscal es como Almodóvar blandiendo las tesis de Aznar. Ojo, no porque en su fuero interno disienta de ellas, sino porque los prejuicios de su discurso anterior lo colocarían en el umbral de la incoherencia más latifundista. Algo parecido ocurre con Recarte.

 

Quién lo explica. Acaso sea el expreso Miguel Blesa. Tal vez la incombustible Esperanza Aguirre tenga la llave del misterio. Lo mismo se trata de un sorprendente cambio de chaqueta. Algunos se dislocan la clavícula a causa de la velocidad del chaqueteo. Recarte parece que se ha roto la crisma. Y quién lo ve.

 

Un saludo.