Blogia

Francisco Velasco. Abogado e historiador

VÁYASE SEÑOR DE LA CHICA

 

 Ya sé, ya sé. Ya sé cómo está la Consejería de Empleo. Pues anda que la de Hacienda. Lo que no se advierte es el eco de la de Educación. No es culpa del actual consejero, el señor De la Chica. Que viene de muy atrás. Les recuerdo mis artículos sobre las historias pezzianas o mis diatribas acerca de doña Cándida. Sea como fuere, y acaso sea por lo de la gota que colma el vaso, los últimos años han sido de caóticos a la gorda.

 

Es tal la confusión y grave el desconcierto que los profesores no saben si van o vienen. De modo especial, las pugnas por derechos entre funcionarios de carrera y funcionarios de empleo. Si éramos pocos, parió la abuela. El penúltimo conflicto nos lo trae la división entre los propios interinos. Uno se sorprende de pocas cosas a esta edad de su vida. De lo que concierne a la política educativa en Andalucía, les aseguro que me espero lo peor. No tengo más que observar que en Huelva, durante los últimos veinte años, el verdadero mandamás, el poder real, nunca fue detentado por el Delegado de turno. Ni hablar. Todos los hilos estaban, y están, en manos del secretario provincial. Mérito o astucia de este funcionario tan cercano al Partido como demérito y falta de aptitud en los nombrados al frente de tan alta función.

 

Siguiendo la línea trazada por Huelva, un profesor de Instituto, muy ligado a nuestra ciudad e implicado en un escabroso y público asunto de enchufismo, fue elevado a los altares de la Dirección General de Recursos Humanos de la Consejería de Educación. Desde ese fatídico nombramiento hasta la fecha, la bola ha rodado pendiente abajo hasta provocar una gran avalancha de meteduras de pata y alguna entrada de mano. Con este señor en tan crucial puesto directivo, la mala suerte está echada. No porque el hombre sea gafe, ya quisiera tener ese don, sino porque no le ha cogido la manija al mecanismo. Demasiado complicado para su masa gris.

 

Se encuentra metido en todos los perejiles. Los juzgados de lo contencioso han visto y escuchado la estrechez de sus entendederas y lo escuchimizado de sus argumentos. Menos mal la tropa de abogados de que se vale, que si no otro gallo le hubiera cantado al docente metido a concejal de la nada y a directivo del cero patatero.

 

El último obsequio que nos entrega el ínclito político, perito en dedazos, ha sido la publicación de las bolsas de trabajo del cuerpo de maestros. Un juez de Sevilla ha mandado al pairo su resolucioón al respecto. Hala. Suspendida cautelarmente. Nueva reprobación a tan peregrino como taimado personaje. La cautela impedirá, en opinión fundada del magistrado, una discriminación entre profesores según se situaran en la relación de servicios anterior al año 2010, o con posterioridad a ésta. En otros términos, la dicotomía entre experiencia profesional y nota de la oposición.

 

El Director General de (indi)Gestión de recursos humanos es corresponsable del Decreto 302. A causa del mismo se establecieron dos bolsas de interinos. Olé moreno. La injusticia, aparte de la ilegalidad, es evidente. Claro que como la igualdad para los psoecialistas del dedo es un lujo imposible, practican la diferenciación con un afán insuperable. Los abogados del prenda apelarán la medida judicial. Lo mismo acaban llevándose el gato al agua. Pero la inseguridad jurídica no se la salta un galgo. Ya les digo, con estos señores en lugares tan esenciales, difícil es que Torretriana no se desplome sobre sus habitantes.

 

Váyase, señor De la Chica. Aunque el Psoe gane las autonómicas. Llévese -aproveche- al Director de Recursos Deshumanizados. Déjelo un tiempo por Granada. Para que descanse el hombre y no idee nueva barbaridades.

 

Un saludo.



LA CERCANÍA DE IU AL PP

 

 De guasa. La expresión es mona. De mona lista. El más tonto hace relojes. Las encuestas otorgan al PP la mayoría absoluta en Andalucía. Por eso, así como el que no quiere la cosa, Mario Jiménez, el cotorro mayor del reino, echa balones fuera. Se hace la víctima y proclama su desconsuelo por el abandono de los de Valderas. Pena, penita, pena. Desamparados los muchachitos del tebeo psoecialista. Ni perrIUto que les ladre. Están, hablando de pulgarcitos, como Carpanta. Tienen un hambre que si les quitan el pollo asado andaluz, se comen los codos.

 

Desconcierta, que algo queda. Miente, que una más, santotomás, no se entera nadie. Para ahondar en su recién estrenado papel de orfandad lacrimosa, Mario Jiménez dice que de pactar con los de Valderas, ni mijita, que el de Bollullos está más cerca de Arenas que de Griñán. Y tururú. La simple mención de una pinza hedionda entre PP e IU disuade a miles de votantes de la derecha. Cómo van a votar anti-Psoe si IU se hace pro-PP. En caso de dudas, a los de Rosa o a los de Pilar. El eterno lema del divide y vencerás. Este Mario no sabrá hacer la o con un canuto pero su lengua es un alfanje.

 

El onubense de Moguer es perito en enchufes e ingeniero en EREs. Toda una carrera al servicio de sí mismo y de la causa. Por decir, se atreve a contarnos que aspira a lograr mayoría suficiente para gobernar Andalucía. O sea, como si en los últimos treinta años en esta región hubiera mandado Aznar. Y puestos a perseverar en su mendacidad irrepetible, a lo "alfonsoguerra" pero sin la cultura del sevillano, nos pide, aparte de confianza, tranquilidad para que esta tierra de mariasantísima emprenda su camino de recuperación económica y de creación de empleo. Se supera el hombre. De todas formas, el escaño parlamentario le garantiza una continuidad de cuatro años más en el antiguo Hospital de las cinco llagas. Aftas y sangre es lo que nos cuesta el mozo.

 

No obstante, su discurso jode, con perdón, a las personas decentes. Coge la trompeta y no la toca, no. La tira a la cabeza a ver si nos hace una pitera en la sien y nos deja en el sitio. Afirmar, impávido, que Griñán representa la honestidad, el rigor y la preparación para gobernar, es delito de agresiones mentales. Con un paro que espanta, una deuda que aterroriza, unos funcionarios cabreados, una sanidad que da tumbos, unos alumnos que pasan frio y una justicia empotrada entre miles de legajos y de sentencias sin ejecutar, Mario Jiménez atribuye sensibilidad a Griñán. El hombre es así, cortito en verdades y kilométrico en embustes.

 

Ventajista y rastrero, deja la baba sobre los cardos borriqueros de la economía patria. Cuando los populares lleguen a la Junta, si llegan, que nadie venda la piel antes de cazarla, van a encontrarse con un escenario espeluznante. Y eso que se han merendado miles de papelitos comprometedores. El Guadalquivir no pasa por Huelva. Ni Huelva se asoma al Guadalquivir. Mario Jiménez sobrevuela Barrameda. Con la misma gracia con que nos regala un aeropuerto fantasma. Con similar mala leche con que nos obsequia varios puentes a Punta Umbría. Con idéntica desvergüenza con que nos ofrece el AVE. En cuanto al desdoble de la nacional a Badajoz por la sierra, nos coloca el timo del toco mocho. Lo penúltimo es que nos endose la carretera a Cádiz por el norte de Doñana. Lo último está por llegar. Piensen alguna quimera del tamaño de un ascensor a la luna y por ahí se engolfa el mensaje.

 

Lo del Pacto postelectoral entre PP e IU es muy antiguo. Asunto manido. La pérdida del sillón está provocando estragos en las neuronas “dionisíacas” de Mario. Jiménez. Venga, hombre, no desespere. Hable con Chaves. Le ilustrará en añagazas.

 

Un saludo.

DEJAD QUE SE MANIFIESTEN

 

 Ya lo decía Jesucristo: Dejad que los niños se acerquen a mí. Aplíquese el Gobierno del PP la predicación del Maestro. Dejad que los descontentos tomen la calle. Con orden y concierto. Con calma y serenidad. Con civismo. Sin violencias. Que sí, que eso de prohibir es un error salvo que las leyes disientan o los hechos inviten a precaver. Que se manifiesten.

 

Si el 11-M los sindicatos de Toxo y Méndez deciden apoderarse de las calles para protestar contra la reforma laboral, que lo hagan. Conforme a la legalidad vigente. Que su manifestación coincide con la de apoyo a las víctimas de los atentados de Atocha, pues muy bien, no pasa nada. Madrid es muy grande y los circuitos urbanos de la capital dan para dos y muchas más expresiones del sentir democrático del pueblo. Que salgan a la calle juntas y en armonía. Y que se vea un aspecto importante que descalifica a unos y encumbra a otros. A saber.

 

Los opositores a la reforma laboral muestran su cólera cuando la empresa partidista que tenía la contrata del empleo ha llevado al país a la bancarrota y a casi seis millones de españoles al paro más angustioso. Esos que se manifiestan el 11-M afrentan a las víctimas de Atocha porque, habiendo tenido oportunidades durante el zapaterismo de conquistar las calles y justificarse, aprovechan que el PP lleva un par de meses en el Gobierno para pasarle factura por los desmanes perpetrados por los del Psoe. Si CC.OO y UGT decidieran aplazar su factura ideológica un par de días, podrían unirse a los ciudadanos que honran a las víctimas del terrorismo y, sin renunciar a sus libertades constitucionales, mostrarían su rostro democrático. En cambio, la manifestación en apoyo a las víctimas podría, si quisieran, adherirse a la muchedumbre que persigue derogar la reforma laboral. Se da opción a unos y a otros. Por qué muchos manifestantes no pueden alinearse, y participar, en uno y otro posicionamientos.

 

El sino de los sindicatos-empresas es el de convertirse en lobbys embozados en pasamontañas de obreros y en boinas “cheguevaristas”. Gusta a sus dirigentes de fardar de izquierdas cuando se colocan bajo el foco de la publicidad y de disfrutar como la derecha de los vinos y platos de los restaurantes de cinco tenedores. Son la coronación del lerrouxismo/guerrismo/felipismo más demagógico.

 

Los sindicatos de clase pero sin distinción se mueven a los mismos acordes de los sindicatos burgueses. Ahí tienen al SEPLA. El sindicato de los pilotos de Iberia ha convocado un taco de huelgas para los días claves del turismo primaveral. Culpan a la empresa de la negociación. Pues muy bien. Si, además de la huelga, se deciden por la manifestación, que se sumen el día 11 a la de los ugetistas y comisionistas. Total, reclaman asuntos idénticos.

 

A los de clase y a los de la clase les importa un rábano la situación de España. La Seguridad Social entró en déficit el año 2011. Los ingresos del Estado disminuyen. El paro escala al Everest de los desempleos históricos. Pues duro. Que los sindicatitos se manifiesten cuando les salga de allí. Pero no les demos más pábulo. Cuando los majaderos se reúnen en un foro, las diatribas se miden en magnitudes de jilipoyeces. Es preferible seguirles la corriente. Si se les prohíbe, se engolfan más en sus ridículos lamentos.

 

Que se manifiesten los sindicatos. Cuando quieran y donde corresponda. Con arreglo a la ley. Faltara más. En cuanto a las víctimas, el 11-M. Estaría bueno.

 

Un saludo.

PETRHOTELINA PARISINA

 

 La fantasía erótica-festiva y faraónico-dominical de la expresidente de la Diputación de Huelva toca a su fin. El Hotel París ha sido uno de los grandes escándalos de la última legislatura psoecialista. Ya me dirán, con la que está cayendo, que la señora Petronila decida alquilar, de manera tan oscura como sonrojante, un edificio en el centro histórico de la ciudad con un coste diario de quinientas mil pesetas, tres mil euros al cambio actual. Para uso, disfrute y solaz de las ambiciones desmedidas de una política alejada de la realidad ciudadana y del civismo social.

 

En plena vicisitud de congelación de pensiones, de recorte del sueldo de los funcionarios, de incremento letal del número de parados y del vertiginoso cierre de empresas, la doña se salta a la torera el clamor social ante el disparatado negocio y lanza un reto al sentido común. Huelva soy yo, desafía la señora del Psoe. El palacio es mio. Como la calle, la plaza, la ciudad. Todo es suyo.

 

La vida, nos decía Hegel, sólo tiene valor cuando merece la pena vivirla. A costa de lo que sea, no. A expensas de los demás, tampoco. O amarramos nuestras desdichas con el cinturón del amor propio o el amor propio desparramará nuestra infelicidad hasta ahogar nuestras vidas. Lo de la señora Petronila se encauza por la segunda proposición de la disyuntiva. Lo de la señora Guerrero ha sido soberbia más que amor propio. El amor propio tiene un componente positivo. La soberbia es el principio de todo vicio. Cuando muerde, deja una herida que no cicatriza. La hipoteca que se ha de pagar inunda el patrimonio de las generaciones herederas.

 

La humildad y la rectificación suelen ser buenos antídotos contra el pecado mortal e incluso contra el delito penal. El que Caraballo, presionado en víspera de las elecciones del 25 de marzo, por su socio de gobierno en la sombra, haya decidido cerrar el Hotel París el próximo 1 de junio es una buena noticia. Ahora viene otro problema heurístico. Técnica de indagación y de descubrimiento. El por qué en estas fechas, ya viene respondido. El porqué Caraballo presidente y no Caraballo vicepresidente, es otro cantar. Si antes, por cobardía, no se opuso al desatino, habrá que cuestionarse la razón de su cambio de actitud más allá de la cita electoral. Item más. Qué grado de credibilidad se habrá de conceder al nuevo presidente de la Diputación si el factótum de todo lo que se crea o se destruye o se modifica o se perfila en la provincia es su pariente Mario Jiménez. Muchas preguntas y pocas respuestas. De la nada al todo sin preaviso.

 

Los oscurantismos, el nadar entre dos aguas sin mojarse la ropa y comportamientos de índole ambigua por naturaleza, describen a las personas. Las retratan. Lo que hace cuatro años era una necesidad organizativa indispensable para la Diputación, se transforma mañana en la búsqueda de un ahorro esencial. Cómo le ponemos al niño. El gran egabrense Juan Valera escribió aquello de que quien no te conozca que te compre. Pues eso.

 

La crisis opera milagros en el ingenio de los necesitados. Ser ingenioso no es sinónimo de ser un genio. Ni siquiera de considerarse eugenio. El ingenio es chispa, maña, ardid, artificio. El genio es capacidad mental extraordinaria para crear o inventar cosas admirables. El eugenio es el bien nacido. Aquello de agradecido. No sé si me entienden o me explico.

 

Así que ya está bien de dispendios y de mentiras. A organizar bien. A administrar con pulcritud y eficacia. A supervisar con la diligencia de los buenos padres, y madres, de familia. Que ya es hora.

 

Un saludo.

LO DEL PSOE DA MIEDO

 

 Hay gente y gentuza. Hay personas honradas y golfos irredentos. Hay políticos que cumplen la ley y dirigentes que escupen en ella. Y con todos ellos hay que aprender a vivir. Con todos. Con respeto pero sin familiaridades que excusen su miserable condición.

 

Una vez más el Psoe de Huelva toma un protagonismo vergonzante. Recojo la publicación de la prensa local, independiente del partido de Mario, sobre La Zarza. No sobre Vicente Zarza, que esa es otra. Sobre la localidad cercana a mi querida Calañas.

 

El alcalde de La Zarza-El Perrunal es miembro del Psoe y militante de UGT. Se apoya en dos de los pilares de la desgracia moral de España. Este señor se prejubiló con 44 años merced a una póliza financiada desde el fondo de reptiles. Con 44 años el hombre. Podía tratarse de un trabajador marcado desde edad temprana por la dureza de la mina. Podía, pero este hombre, a tenor de los informes, no ha visto la mina ni en fotografías. Podía tener derecho, pese a todo, a las bonificaciones contempladas. Podía, pero al susodicho señor no le correspondían. Podía. UGT y CC.OO. también podían. Pero no pudieron.

 

El Partido de Chaves y de Griñán también podía. Pero no pudo. Mario Jiménez podía, por una vez, dejar de mentir, pero su instinto mendaz le supera, le desborda. Patología multirrepetida si se quiere ser alguien en su organización. Podía, al menos, callar. No, si quiere que los delatores internos no suelten la lengua y los vómitos manchen su hoja de servicios. Por más que el Instituto Nacional de la Seguridad Social informara que el señor alcalde no reunía los requisitos para prejubilarse, don Mario invoca la legitimidad del acto y rechaza cualquier aprovechamiento espurio. Los únicos tuertos morales, señala don Mario, son los trompeteros de la plumilla, sobre todo los periodistas de El Mundo. Al socorro del jefe Jiménez sale el repiquetero Gómez. Don Luciano justifica que Dios es dios y que el Demonio es el demonio según sople el viento por el norte de la contaminación o por el sur de la corrupción. En cualquier caso, nos tranquiliza, el alcalde no pasó de simple oficinista y sus pulmones jamás se ofrecieron a la belleza letal de la pirita.

 

Mario permanece, al arreciar la tormenta, a cubierto. Ya escampará, repite, cual un Felipe movido a pilas. Mangoneo, no; mangoneo, no. La culpa, del PP. La culpa, del PP. Rajoy, derecha; Rajoy, derecha.

 

El fondo de reptiles es una pestilencia. Sin embargo, para hedor, el de los psoecialistas que lo crearon y el de los psoecialistas que se beneficiaron del mismo. La peste de los hechos y las palabras mefíticas. Le quitan el dinero a los parados y lo reparten en bacanales. Tendrán poca vergüenza.

 

Las acciones del Psoe dan asco, es verdad. Pero la repugnancia puede vencerse. Más difícil de dominar el miedo. Uno tiene auténtico pavor a que esta Andalucía que me vio nacer y crecer siga, de nuevo, en manos de una banda con tintes mafiosos. Justificar que un camarada de partido cobre cientos de miles de euros por la cara es más propio de un criminal de la palabra que de un palabrero criminal. El infierno dantesco de los millones de parados exige una rectificación.

 

El Psoe da miedo. El 25 de marzo, los electores tienen la opción de mandarlo al averno. De esa manera, acaso algunos podamos creer en el cielo. Ellos, que sigan mintiendo sobre Invercaria. A este paso, vamos al cielo. Ellos, al maldito infierno.

 

Un saludo.

EFECTO DEL CONSUMIDOR

 

 Sociología del consumo. Si un producto es deseado por otros, se acrecienta la necesidad de adquirirlo. Psicología elemental. Se aprecia más lo que se puede perder que lo que se tiene. Elecciones andaluzas.

 

Cosa distinta es que se piense que el producto está en la mano y que ha pasado de un dueño a otro. Craso error. Viene de muy antiguo. No vendas la piel del oso antes de cazarlo. Hasta el rabo, todo es toro. Elecciones andaluzas.

 

Las encuestas arrojan cifras sospechosas. La mayoría del PP es débil. Su debilidad reside en que, para gobernar, precisa la mitad más uno de 109 escaños. La minoría simple puede ser una derrota brutal. Elecciones andaluzas.

 

Cuando se pretende limpiar una casa, o se dispone de desinfectantes y otros elementos de asepsia, o se incurre en un voluntarismo estúpido. Si la corrupción es el culmen de la suciedad moral, se ha de seleccionar muy bien al equipo que ha de expurgar y lustrar la vivienda. Todo el equipo. Elecciones andaluzas.

 

Si los candidatos del PP a la Junta de Andalucía muestran una imagen consolidada de aceptación ciudadana, deben presentarse en la campaña como capaces de hacer compatible su gestión actual con la que habrían de realizar, sin merma de su credibilidad en tanto prometieron defender en exclusiva una alcaldía. En este sentido, la política de comunicación del partido habrá de ser lo exquisita que no suele ser. Elecciones andaluzas.

 

La oportunidad del PP es única en la vida democrática del último cuarto del siglo XX y de los doce primeros años del siglo XXI. Esta singularidad adquiere un tono más vivo si se tiene en cuenta que jamás el Psoe ha atravesado tribulaciones internas tan intensas ni desprecios externos tan evidentes. Aprovechar la coyuntura es esencial pues lo de las segundas oportunidades es un mito. Las manifestaciones públicas del Partido Popular deberán conducirse por la senda del respeto a la realidad, de declaración de su humildad, de búsqueda de los mejores, de erradicación de las desigualdades, de fomento de la austeridad, de defensa de las libertades y, por supuesto, de eficacia en la gestión económica. Elecciones andaluzas.

 

El efecto del consumidor puede provocar en el Psoe un efecto descomunal de retención del poder. Lo tienen y del mismo quieren seguir usando y abusando. Sus dirigentes conocen el alcance de esa pérdida en el mantenimiento de su organización. La envidia, el resentimiento, el miedo y el egoísmo ponen en alerta a los hombres y mujeres maltratadores que consideran a la pareja como propiedad. Estas emociones básicas y perturbadoras lo mismo rompen un país que una familia. Igual destrozan una mente sana que acentúan patologías preexistentes. Elecciones andaluzas.

 

El efecto consumidor debe hacer reflexionar al PP. Son millones los que anhelan un cambio en la administración andaluza. Se pueden quedar con la miel en los labios si no advierten a Arenas y a los suyos de cuán importante es saber, querer y poder. Así que a por el producto.

 

Un saludo.

TAPA Y CERVEZA

Inflar. Hinchar. La economía española ha sufrido el mal de los gases. Desde hace mucho tiempo. Especialmente desde dos mil dos cuando la reina peseta abdicó en el príncipe euro. De las setenta y cinco pesetas del café al pago del euro en un par de días. Precio ascendido de golpe al tercer piso. Del café mañanero a la cervecita con tapa antes del almuerzo. Una tapita de cien pesetas, e incluso de ciento cincuenta, era un bocado al alcance de muy pocos. Con la rubia obligada al lado, nos íbamos tranquilamente a las trescientas. Un dinero. De pronto, cerveza y tapa a tres euros y el que no pueda, ya saben, agua y ajo.

 

Más que una hinchazón, un bulto. De la exageración al engreimiento, un paso. Y de los tres euros por la parejita a tres euros sólo por la tapita. Así no hay quien pueda. Era señal de nuevos ricos en débiles economías. Del pisito de diez millones de pelas se transitó al pisazo de doscientos mil euros. El mismo suelo, los muros de antes y el portaje de cartón-madera. La burbuja inmobiliaria se casó con la borboja barista. Con los mismos mimbres simulamos hacer nuevos cestos. Hasta que el globo estalla. Cómo que por qué. Porque el recipiente que contenía el gas expansivo no está preparado para semejante volumen. Bluff. Lágrimas de niños ante la contrariedad no imprevista sino no aceptada.

 

Los primeros pillos de este cuento de la lechera, los bancos. Préstamos a tutiplén. El dinero fluye y las comisiones suben el caudal del rio contaminado. No pasa nada. Simples traspiés del caminante hacia la riqueza. Aire a las ruedas sin reparar el pinchazo. Todo lo que se coloca en posición erecta acaba víctima de la ley de gravitación universal. Todo menos los salarios de los funcionarios y las pensiones de los jubilados. Coches elitistas de tres millones de pesetas se vulgarizan al pago de dieciocho mil euros. Más aire, más. La feria lo es por las luces y las vueltas. Hasta el agotamiento y el mareo. La soberbia del arrogante hace presa en el bolsillo del estúpido.

 

Mas no se aprende. La cesta de la compra se encarece a la par que las viviendas dejan caer parte del lastre que impide su venta. Los bancos devienen inmobiliarias de invendibles. Las deudas y la morosidad no acompañan su voluntad indesmayable de ganancias. La cerveza y la tapa se arrastran al euro y medio. Aparece la feliz hora de la birra a sesenta céntimos. Los sueldos de los que conservan el trabajo son acuchillados para trasvasar su sangre a los vampiros poderosos. Los que viven de la pensión arriman el hombro al supermercado más asequible. Los habitantes del desempleo sobreviven gracias a la ayuda familiar y a la chapuza salvadora.

 

En este gazpacho caliente, el pepino se atraganta, el tomate está pocho y el agua llena de bacterias. Así y todo, o se engulle o no se engaña al hambre. En el palco del teatro de la vida, el señor Cebrián se embolsa millones mientras la empresa los pierde a golpes de hemorragias de sus trabajadores. Y el señor Sáenz, el de Banesto, no se queda atrás en la percepción de dividendos millonarios. Ellos no tienen problemas de ampollas. Su vivienda es mansión. Su cerveza y tapa, de cinco tenedores. Al resto de los curritos, las sobras de la crisis que ellos contribuyeron a crear.

 

Nos conformamos con todo. Camarero, una cerveza y una tapita. De las de euro y medio.

 

Un saludo.

MAESTRO CHAVES

 

Peligro. Los recortes educativos en la Universidad de Córdoba pueden causar daños colaterales a partir del inicio del próximo curso académico. Don Manuel Chaves, el expresidente de Andalucía, el exvicepresidente de España, el expedientador irregular de empleos, el exconcesionario de subvenciones a Matsa, y tantos otros títulos experienciales, vuelve a las aulas. Socorro.

 

A su edad, don Manuel no va a cubrir una plaza en los cursos para mayores. Ni lo piensen. Vuelve como profesor después de una clamorosa ausencia de décadas sin levantar una tiza. El Departamento de Trabajo de la universidad de la ciudad de los califas es el destino de este egregio docente, autor destacado de la modernización de Andalucía. No sabemos cuántos libros ha publicado ni cuántos ensayos ha escrito ni qué trabajos de investigación ha realizado ni en qué foros de pedagogía ha intervenido ni en qué juicios sociales ha colaborado en los últimos treinta años. Pero ahí lo tienen, de vuelta a la institución de élite de la educación. Después nos quejamos del nivel de ciertas facultades.

 

Ignoro en concepto de qué el profesor Chaves reclama una plaza docente. Si como catedrático, si como titular, si como becario, pero a poco que reflexionemos sobre el asunto, produce grima la aflicción de muchos discentes que, aparte de entender, o no, que esa es otra, el mensaje significativo del retornado docente, estén convencidos de que don Manuel se ha reciclado en el “aggiornamiento” universitario. Porque, a este paso, nos contradiremos si admitimos que dar clases es tarea inmutable desde los peripatéticos hasta la lectio y disputatio medievales o desde las prédicas de Dewey a las enseñanzas de Freire. La innovación no florece en el jardín en el que se quiere plantar Chaves.

 

Alguien saldrá perjudicado por esta vuelta. Don Manuel va a restar horas a algún joven becario que se esté dejando las cejas preparando oposiciones. Porque Chaves quiere las maduras y las yogurinas. Mantiene el escaño del Congreso y persigue el puesto de Derecho. Mientras cincuenta de cada cien jóvenes andaluces se comen la mierda del paro, el padre de Paula e Iván se mastica dos sueldos y acumula dos empleos. La igualdad del psoecialismo es, como el patio de mi casa, muy particular, acopio dos y ya llegará el año en que el vecino logre uno. Igualdad en la diversidad. Que para eso ha combatido en la guerra civil contra el bando nacional.

 

Allons enfants de la patrie. Tiene narices. Don Manuel se hace un lifting que paga la universidad de Córdoba. Miren, lo digo sin segundas. Si al menos se pusiera al día en el fondo del asunto, acaso sobre alguno de los traductores del Senado y lo traspasa gratis para que los futuros juristas cordobeses se enteren de algo. Porque eso sí, en materia de desempleo y no trabajo, Chaves sabe más que nadie. Entre él y Zapatero han subido el listón de parados a una escalera imposible.

 

Pues nada. Puestos a recortar, ahi llega Chaves, un auténtico cuchillo carnicero. Esto es Cuba cautiva.

 

 

Un saludo.

PORTUS MARIS

 

 En el emblema inscrito en el escudo de Huelva figura “portus maris et terrae”. Puertos de mar y de tierra. Huelva los custodia. Sobre todo el de mar. Quien patrocinó la leyenda nunca imaginó la existencia de la Autoridad Portuaria. Mucho menos que esa entidad sería presidida por una de las psoecialistas más facciosas de toda la organización de Mario Jiménez. Su manera de gestionar el organismo autónomo roza la perturbación de la quietud pública. Tales son sus desmanes de enchufismo.

 

Huelva, que podría ser el principal puerto de España, se pierde en la medianía de actividad por más que las cifras señalen incrementos anuales. Nimios. Escasos. La potencialidad del puerto de Huelva se conecta a una red directiva y comercial de muy poco voltaje. La industria concentra el grueso de los ingresos pero la excesiva dependencia del petróleo y del gas convierten al hinterland en un territorio deshabitado. En plena recesión económica e inmersa el área de influencia en una descomunal burbuja de contaminación, el sector secundario plantea más problemas que soluciones. Salvedad hecha, eso sí, de los puestos de trabajo que se crean para solaz de algunos allegados a la señora de Paz.

 

Este error de interpretación no es atribuible a doña Manuela. En absoluto. La azufrosa tintura del aire, el masticable sabor del cloro y el blanquecino color del fosfoyeso vienen de muchísimo antes. Sin embargo, en vez de plantar la semilla de la reconversión, se riega la mala hierba de un presente condenado al "simporvenir". Con tal de no calar el melón de la modernidad, se persiste en el higo de la inercia con rozamientos. Hasta que la máquina se pare y, entonces, ni melones ni sandías.

 

Desde el estuario del Odiel hasta las marismas palermas del Tinto, se extiende una planicie extraordinariamente fértil. El Puerto no la quiere ni ver. Remodela con unas pasarelas dudosamente estéticas un conato de paseo pseudoambiental a fin de estafarnos con la percepción idílica de una ría poluta. Las barreras de hierro que prolongan el puente a Punta Umbría hasta el muelle de las canoas se alzan como una fortaleza infranqueable que alejan al ciudadano de su mar. La Punta del Sebo se yergue en el monumento a la fe descubridora como un icono de historia grafiteado por las torres carnavaleras de Endesa y los restos mohosos de la antigua central térmica. Los chapuzones de antaño engordan el ritual de recuerdos infantiles de los que ya no cumpliremos los sesenta años. El trenecito impresionista, a lo Renoir y a lo Monet, es una mota de polvo que se pierde en la montaña de nuestra memoria.

 

El puerto de mar de Huelva es un puerto de montaña con una cima inalcanzable que no nos deja mojar los pies en sus aguas. Cientos de hectáreas, millones de metros cuadrados, muestran los miembros gangrenados de una sociedad que permanece impertérrita ante la pérdida continuada del flujo sanguíneo de su economía cada vez más insostenible. La industria de la zona debe dejar paso, sin dañar a los trabajadores, a nuevos modelos productivos. Esa legua es de oro y se maltrata como el serrín que se pisa. Miles de puestos de trabajo aguardan la decisión de unos gobernantes cobardes y miopes. A grandes males, grandes remedios. La señora de Paz puede tener los días contados. Lo cual me regocija. Lo malo del tema es que sea Huelva la que no disponga de tiempo para rectificar y el espectro del baldío se apodere de toda la región.


Portus maris. Portus poenae. De pena. Un tesoro como el puerto de Huelva no puede estar comisariado por gentecilla afecta a intereses mezquinos. El tesoro se comparte porque así se multiplica. La Mesa de la Ría viene clamando en el desierto de Huelva por una regeneración de ese espacio. Ya se sabe lo que pasa a los profetas de lo obvio. Que son encarcelados en la cárcel de papel del descrédito. El mundo al revés. Los carceleros del progreso son quienes debieran pudrirse entre barrotes de desprecio.

 

Un saludo.

SECRETOS

 

 El enemigo en casa. Quién se atreve a hablar rodeado de espías. Toda la legitimidad que quieran a estar allí. La misma que para negarles el acceso a ciertas fuentes. Cómo va a estar Amaiur en la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso. Mañana, ni secreto ni oficial. Hombre, un poco de sensatez. Y quien dice Amaiur, Ezquerra Republicana. Tiempo le iba a faltar a los catalanistas que se dicen de izquierda para chivarse.

 

Los republicanistas lamentan la actitud del PP. Qué habremos hecho para merecer este desprecio, espeta en el hemiciclo uno de los amigos de la coalición proetarra. Qué injusticia, papi. Como si ellos hubiesen transgredido sólo veinte veces el funcionamiento democrático ni hubieran hecho daño a España en su cándida vida política. Pobrecicos. No se preocupen. A su salvaguarda irrumpen los de Izquierda Unida. Los de Lara se mueven al conjuro de cualquier acción del PP. Se levanta Rajoy del escaño y unos cuantos polifemos de la vista sesgada dirigen hacia él sus miradas inquisidoras. Si deja el escaño, es que va a mirar el libro gordo de los secretitos. Son la leche.

 

Se les llena la boca de democracia para fustigar las acciones ajenas y pisotean el significado del término cada vez que la furia tiránica se concentra en calles y plazas. Detrás, el Psoe, dispuesto a todo con tal de seguir azuzando los revolcones a la policía. Ya falta menos. Para llamar asesinos a los del PP, les queda un barrio. Para encadenarse frente a las sedes de los populares, un cuarto de hora. Para convertir los espacios públicos en algaradas, ya transcurrieron días. Los secretos del poder se custodian en caja de EREs, en desfalco de fondos reservados, en pandilla de filesios y malesios.

 

Nuestra legislación no regula adecuadamente los secretos oficiales. Más que una laguna, todo un Caspio. Hay una ley, sí, que pretende evitar que trascienda el conocimiento de lo que se clasifica como secreto al tiempo que delimita qué autoridades y qué funcionarios pueden tener acceso a los mismos. Argumentaba Bobbio que el Estado democrático es aquel cuya opinión pública tiene un peso decisivo en la formación y el control de las decisiones políticas, aquel en el cual las sesiones del Parlamento deben ser públicas, en el que todo lo que se debata ha de ser publicado en su integridad y en el que los periódicos son libres de manifestarse a favor o en contra de las acciones del Gobierno. El amigo Bobbio, pensador ilustre, fue un filósofo de la democracia. Cosa distinta es que fuera un gobernante en un país democrático. Sucede con tanta frecuencia.

 

La democracia no es país de súbditos. Patria de ciudadanos con derechos que aspiren a paz estable. No es más. Ni menos. Nunca se vivió este ideal en territorio ni tiempo algunos. Nunca. Menos en España. Imposible en esta España de los independentismos barriobajeros. Quién será el que le ponga el cascabel al gato de la ley y, con sentido de Estado, confiese: no se levanta el secreto porque el conocimiento de materias reservadas no está hecho para la boca del jumento disruptor.

 

Así que si los de ERC, IU, Amaiur y otras formaciones de análoga laya se molestan, ya saben. Doble problema. El primero, fastidiarse por lo que son y como actúan. El segundo, serenarse y acudir al hospital de la fuerza del pueblo soberano.

 

Un saludo.

REVOLUCIÓN CONSERVADORA

 

 Un incisivo cuchillo romo. Una inteligente estupidez. Unas plenas palabras vacías. Un feliz hombre desdichado. La revolución conservadora es una majadería, con independencia de la figura literaria. Dicho por Rubalcaba, la expresión va cargada de nitroglicerina contra el PP. Los sucesores de Pablo Iglesias nunca entendieron de socialismo, de obrerismo ni de españolismo. Jamás de los jamases. Eso sí, de partido, de facción, de banda, lo que quieran. Y de consignas panfletarias, una “jartá”. Si se pierde el poder en las urnas, se conquista en las calles. Y si hay que incendiarlas y que un huracán se abata sobre la paz del país, bienvenido sea.

 

Perdidos en el intrincado bosque de luchas internas, los psoecialistas no se quedan en los cuarteles de invierno a lamer sus heridas. Ni hablar. La supervivencia del grupo depende de la mina de diamantes que proporciona el poder. Y a ello se lanzan con derechos o sin ellos. A falta de despachos oficiales, aceras y calzadas. Que no hay coches oficiales, para eso están las ruedas de los contenedores de basuras. La kale borroka se traviste de violenta calle. Necesitan confianza del pueblo y siembran el miedo entre la gente. O por las buenas o por las malas.

 

Los recientes y desafortunados incidentes de Valencia no son una casualidad. Traen causa del pasado. Son el tercer salto al vacío de los que no aceptan los votos de castigo. Antes perpetraron el inicio del movimiento de indignados. Después, regaron el semillero del 15-M. En 2004, pusieron la pica en Atocha. Previamente, la guerra de Irak sirvió de trampolín de despegue para los luctuosos atentados de Madrid. Las sedes del PP se convirtieron en citas tramadas y en focos de acusaciones de asesinos a Aznar y los suyos. Ni ayer ni hoy ni nunca, la derecha puede ser calificada de asesina si no se argumenta tamaña barbaridad. No se argumentó. Se perpetró y punto. En Valencia, los argumentos son tan escabrosos como falsos y tan afrentosos como repugnantes. No hay, pero miles de dedos comprados pulsan a la vez botones de pánico.

 

El PP no lidera revolucioón alguna. Cuanto menos una involución política. El centroderecha español peca siempre de una nefasta política de comunicación. La derecha de Rajoy no se ha quitado de encima la escarapela franquista. No porque guarde algo de aquellos polvos, sino porque no ha sabido mostrar la cara reluciente, libre de lodos que otros le arrojan. Por respeto a la inteligencia y a la cultura de los españoles, Rubalcaba -y es pedir lo imposible- debiera abstenerse de ciertos comentarios. Revolución comporta cambio violento de las instituciones socioeconómicas y políticas de una nación. Dónde, Alfredo, reside la violencia ni el cambio salvo que los votantes hayan decidido apearos del machito. Conservador, señor secretario general del Psoe, significa ser favorable a la continuidad en las formas de vida colectiva y adversas a cambios bruscos o radicales. Es tan perverso su discurso que con tal de transportarnos a la bronca, no vacila un instante en cargarse el lenguaje castellano. El hermoso lenguaje oficial de España.

 

Le importa a Vd. un pepino España y un pimiento la españolidad. La ciudadanía se la trae al cabo de la calle. Sólo quiere, aspira y ambiciona poder. Poder y dinero. Dinero y poder. Así en un rosario interminable de canalladas linguísticas y fácticas. Muchas veces, hasta jurídicas. Qué mas da que le da lo mismo.

 

Revolución conservadora es como decir Psoe limpio. Una entelequia. Pura filfa. Si quiere seguir mandando a los españoles, saque las pistolas y a tiro limpio contra ellos cuando estén desprevenidos. En caso contrario, respete el resultado de las elecciones. Y si Andalucía también les da la espalda, aprendan a gobernar con justicia, igualdad y legalidad. A lo mejor, algún día retornan a San Telmo.

 

Un saludo.

 

PERIPLO

 Los antiguos llamaban circumnavegación al periplo. Viaje de regreso al punto de partida. La vida es un ciclo, eso dicen, pero yo lo veo con ojos distintos. Con los ojos del dialecta y el cerebro del campesino apegado al terruño. Y no, la vida es un periplo imaginario que comienza en un limbo cognoscitivo y toca a su fin en el purgatorio del espíritu. Nunca supimos de donde vinimos ni sabremos a donde nos conduce la parca.

 

Hoy me he enterado que ha muerto un amigo de juventud. Pepe. Cuántos otros amigos así nombrados viven felizmente. Pero me resisto a apellidarlo. Hace un mes, la última vez que lo encontré casualmente en la calle tres de agosto. Me extendió la mano como solía y, a mi estilo acostumbrado, le di el abrazo de siempre. Me recordó una promesa no cumplida. Sonreí porque tenía toda la razón. No estaba en mi mano llevar a término el compromiso. Se trataba de un almuerzo con él y otros dos amigos tocayos suyos. Tres Pepes y un Paco. No hubo manera. Parece que me estaba dictando un testamento que ya tiene un legado imposible.

 

Me he negado a ir al tanatorio. Menos, después de comer. Repetía con frecuencia una frase que, ahora, se me antoja lapidaria: “ésta es la hora buena de los hombres malos”. No sabía que la sobremesa sería algún día la hora mala de los hombres buenos. Como él. Mago de la ilusión, formaba parte del artisteo jamás reconocido. Sin embargo, ha sido el único personaje capaz de convencerme, sin posibilidad de engaño, de que alguien podía darse un bocado en su propia oreja. Genial y simpático este prestidigitador de la sonrisa perenne.

 

Pepe es el tercero de una saga de gente buena procedente de un lugar irrepetible de Huelva. Nombre de pintor de altura y de raza minera de Huelva. Universidad única de mi vida. Hablaré con los comensales que no pudimos reunirnos con él. Por si acaso, desde donde esté mirando en su periplo por el cielo, nos traslada algún mensaje que, a nuestra edad y desde nuestra ceguera, seamos incapaces de comprender.

 

Pepe. Un abrazo. Y como siempre,

 

Un saludo.

DE PUTEROS Y TORPEDOS

 

 Para destruir y aniquilar, el fuego. Una buena candela. Para hacerlo con la máxima rapidez, la incandescencia se consigue vertiendo gasolina o alcohol sobre la pira ya formada. Al rojo vivo. La bronca de los ERES tuvo su nido en Sevilla y en la capital andaluza los agentes de la fabulosa rapiña añaden fragor a la lucha por llevarse las cenizas, aventarlas lejos o arrojarlas al pozo más recóndito y profundo para que nadie pueda recuperarlas.

 

La Diputación de Sevilla la preside, por seguir el protocolo, un militante del Psoe. Dentro de la sistemática de ataque-defensa de este grupo político, se atiende, en primer lugar, a satisfacer las necesidades pecuniarias de quienes pueden minar la fortaleza del partido. Mas si falla el primer envite, adviene la segunda embestida. A muerte. Contra el sujeto que no calla y que planta cara, a degüello. Si no lo creen, ahí llevan un ejemplo más que reciente: el del señor Guerrero, durante una década, Director General de Trabajo de la Junta de Andalucía. El tapón descorchado de la inmensa botella de champán avinagrado de los expedientes de regulación de empleo.

 

El presidente de la Diputación de Sevilla, dada la inutilidad de disuadir a su conmilitón, arremete contra él como fiera corrupia, indómita, cruel y carnicera. De angelito a diablazo en cuestión de segundos. El psoecialista que preside el órgano supramunicipal sevillano ha llamado a Guerrero “putero, chorizo y drogadicto”. Casi ná. De protegido a desahuciado. De alma cándida a cabronazo erguido. Cómo se las gasta la gente del Psoe. Cualquier similitud con actividades de formaciones mafiosas es algo más que pura coincidencia.

 

Los corleones del mundo del hampa despachaban con algún disparo y los epígonos de la camorra andaluza te liquidan con una descalificación institucional que amplifican a través de los medios subvencionados. Hasta que todo el mundo sepa que Guerrero es un sinvergüenza, no por haber contribuido sobremanera a la folfería de los EREs, sino por ser un ladrón, un putero y un drogata que ha perjudicado la intachable imagen de Griñán, absolutamente ajeno el muchacho a las prácticas corruptas de ese garbanzo negro. No basta con mil veces para que los andaluces nos traguemos la mentira, en eso estamos de acuerdo. Pero veinte mil veces de tortura audiovisual a través de Canal Sur, y ya veremos si nos creemos la tesis de los griñanistas.

 

O conmigo o contra mí. Son tan canallas estos especímenes de la Cosa Nostra, que la desviación de poder es delito insuficiente para sus ambiciones tiránicas. No se conforman con desviar el poder público a sus intereses privados. Lo que quieren es el río de poder para ellos solos. En propiedad. Como en Cuba o en Corea del Norte. Cuando se es dueño de todo, no cabe desviar las propiedades de nadie porque nadie tiene propiedades. La izquierda fascista añora las dictaduras soviéticas. Lo que disfrutarían ellos con asumir la cuota de manejo de Stalin y envolverla en el azulado papel de la democracia. Inmundos unos, inmundos los que cooperan en la trama antidemocrática.

 

Por cierto, que Valderas, el político perpetuo, nos amenaza con su candidatura al Parlamento de Andalucía. IU lo ha colocado en el número 1 de la lista por Huelva. Dentro de un mes, el bollullero confiará en el voto de los onubenses para tirar otros cuatro años en el oficio de la res pública. Y, como él mismo declara, va a por todas. Ir a por todas es lo que hace un torpedo. Llevarse por delante todo lo que encuentre a su paso hasta que se estrella contra el objetivo.

 

Valderas arrasa las dignidades de la izquierda pactando/pastando con el Psoe más brutal que se recuerda desde el Gal y desde el Frente Popular. Valderas ensucia los cristales claros de la gobernanza de la Diputación de Huelva con alianzas como las del Palacete de La Plaza de las Monjas. Valderas arroja por el precipicio el crédito que los hombres y mujeres del Partido Comunista lograron a golpe de honradez y a costalazos de cárceles franquistas. Valderas es un torpedo en la línea de flotación de la democracia. Cualquier voto que se destine al grupo que él lidera, es un sufragio que engordará el saco del coco psoecialista. Avisados estamos. Avispados seamos. Libres votemos.

 

Un saludo.

LOS SIGNOS DEL ZOIDOACO

 

Mi artículo dominical va a ser breve. Muy breve. Lo que pretendo es que sea contundente. Estoy de enchufes públicos hasta la coronilla. Si hasta ahora he centrado mis legítimas críticas en el Psoe, no voy a escatimar reprensiones cuando el triste hacedor de estas corruptelas sea el PP. Bajo ningún concepto.

 

Zoido, el alcalde de Sevilla, ha quedado en entredicho. Rectificar es de sabios, sí, pero enmendar yerros es de decentes. Los partidos políticos que tengan algo que agradecer a sus militantes, son libres de hacerlo. Pero con cargo a sus fondos privados o a las empresas afectas. Las instituciones públicas no son posadas de reposo para intereses particulares. De ninguna forma. Me repugna la torcida e ignominiosa instrumentación de las administraciones locales, autonómicas o nacionales para agradecer favores. Me puede y me supera. Sin embargo, no callaré.

 

En Sevilla como en Huelva, en Madrid como en Bilbao, la ciudadanía es igual y la transparencia y la objetividad deben principiar los actos de los rectores de ayuntamientos, comunidades y del Estado. Si a Zoido se la han metido por detrás, que se la saque. A continuación, los beneficiados deben besar el asfalto de la puñetera calle. Ellos y los listos que han censurado, con razón, las fechorías del psoecialismo y, una vez han dispuesto de oportunidad, han reeditado la mala praxis de aquéllos.

 

A la calle. Astrólogos hay que se forran a cuenta de las creencias en el zodíaco. Éste que escribe no está por la labor de leer el Zoidoaco. En la diversidad, la igualdad de oportunidades. En la igualdad de todos, la diversidad del esfuerzo, de los méritos y de las capacidades. Ahí radica la virtud. Si Zoido la pierde, que Arenas la encuentre. La calidad empieza por uno mismo. La autoridad, a través del propio ejemplo. Que no se olvide.

 

Un saludo.

CIERRA EL PÚBLICO DE ZAPATERO

 

 Al igual que los césares hacían levantar su foro, Zapatero quiso un periódico de cabecera a sus pies. Felipe preservó sus riñones con el diario de Polanco y satisfizo su egolatría con la guardia pretoriana de Cebrián. El País fue un referente. Público, una coima, una dádiva, un impulso ad personam, un canto vulgar frente a la ópera de González. Desaparecida la cantera, cesó el trabajo. Público cierra. Dos meses después de la derrota de Zapatero, agoniza su particular caja de resonancia. Adiós a la edición de papel. Mojado. La desgracia de las glorias húmedas.

 

Se proclamaba de izquierda y no era sino un panfleto. Una hoja diaria de la parroquia de la iglesia de los santos de la ceja. Un libelo escrito con tinta de dinero de los contribuyentes. Uno lo siente por sus trabajadores. Sin embargo, en la ley del mercado, el Gobierno debe envainar sus ofertas y administrar las demandas. Público sufre en las carnes obreras la angustia de más de cinco millones de parados que acumuló la neurosis política del zapaterismo y de sus trompetas anunciadoras. Los falsos brotes verdes de la economía han desarrollado sus raíces en el origen del mal. Cuando la información se tergiversa y la opinión se pone al servicio mercenario del patriarca de turno, la prensa se envilece.

 

Público no contribuyó a formar la voluntad de los ciudadanos. El derecho a la información no casa con la libertad de expresión si media el propósito manipulador. Los medios sucumben a sus propias historias. Las empresas de esos medios se regentan en virtud de sus patrocinadores, que no como señal de respeto a su verdadera difusión. Si el número de lectores determinara la pervivencia de Público, su salida diaria no hubiera superado la semana de existencia. Carecía de compradores y le sobraban periodistas e ínfulas de objetividad.

 

La muerte de un periódico es una mala noticia. Siempre lo es. La desaparición de una empresa periodística malparida constituye motivo de regocijo. Y lo es porque se quiere postular como suficiente un grupo de emprendedores que, en realidad, comían y bebían, a todo tren, a costa de su patrón gubernamental. Pocas veces la realidad relaciona con tanta notoriedad las causas y los efectos.

 

Se fue Zapatero donde no puede hacer tanto daño. Se va Público a renglón seguido de la ostraka que la ciudadanía entregó al leonés. Ya no tiene quien eche un ojo ni quien pase una hoja. Habrá de conformarse, es la fuerza del sino, con la aventura digital. Su página web competirá en condiciones de cierta igualdad con otras digitales. El futuro es hoy. De todas formas, Público tiró a El País con las mismas balas que ZP a FG. Y no es lo mismo. El País gustará, o no, en su línea editorial, pero no ha perdido todos los toques de distinción que alumbraron su nacimiento en el umbral de la democracia. Público era la flor de un día en el ojal de un tiranillo que se creyó becerro de oro.

 

Adiós, Público en papel. Bienvenido, Público digital. Viva la igualdad que nos hace libres. Ni una lágrima. Ni una manifestación de contento. Por los trabajadores. Sólo por ellos. El mensaje estaba podrido.

 

Un saludo.

ECONÓMICAMENTE POBRES

 

 Necesitados. No tienen lo necesario para vivir. Los hay de solemnidad, tan notoria es su pobreza. Y limosneros, como los mendigos. Pobres voluntarios que se desapropian de cuanto poseen, algunos hay. Del mismo modo que pobres soberbios que necesitan ser auxiliados pero no admiten la situación y rechazan la ayuda. Pobres de ellos. Infelices.

 

La España del siglo XXI bebe crisis análogas a las que colmaron el siglo del Barroco. Las crisis hacen extraños compañeros seculares. Extraños y alejados por las galaxias del tiempo cronológico. En el año del Señor de dos mil doce, Cáritas nos pone los pelos de punta con su Informe sobre exclusión y desarrollo social. Una cuarta parte de los hogares de España ni siquiera se asoman al umbral de pobreza. Miles de familia no llegan por más que se empinen sobre sus castigados pies. El Gobierno no puede ignorar este gravísimo problema y, en consecuencia, debe incrementar sus inversiones sociales. El que Rumania y Letonia sean los únicos países de la Unión Europea que sobrepasan la tasa de pobreza española invita a reflexión e incita a actuar. Qué hemos hecho para alcanzar tan penoso record. Qué hemos permitido para horadar tanto el suelo de la desgracia.

 

En la actualidad, asevera Cáritas, la pobreza en nuestro país es más extensa, intensa y crónica que nunca. El diagnóstico asusta. La pasividad ante este espanto repele. En el otro extremo de la sociedad, los ricos. Las doscientas familias más ricas de nuestro país suman un patrimonio superior a 135.000 millones de euros. A estos potentados, la crisis no arruga ni un pliegue de sus mantos de oro y platino. Unos pocos, tanto y otros muchos, nada. La mullida estructura de la clase media impedirá el roce entre los polos enfrentados. Si el aumento del paro sigue su línea de pavoroso ascenso, habrá que ponerse a echar cuentas por dónde va a comenzar el estallido social.

 

Los millonarios se cuidan muy mucho de cómo blindar sus capitales. Ni se fían de la banca española ni atisban un mínimo de confianza en la inspección de hacienda. Escapan de las crisis profundas y se refugian en paraísos fiscales. Listos. Tan listos que menos de 7.000 contribuyentes declaran una base imponible en el impuesto sobre la renta superior a medio millón de euros. El tributo es el dudoso honor que el Fisco reserva a los pobres tontos, que no a los tontos pobres.

 

Todas las reformas laborales se convertirán en brindis al sol si no se acompañan de una seria reforma fiscal. Una sociaedad desigual puede ser admisible. Una sociedad extremadamente no igualitaria es repugnante. La avaricia rompe el saco. Los pobres se convierten en un descomunal instrumento de rebelión popular, atizada por la burguesía más descontenta de su suerte económica y más alejada de los centros de poder. Al tiempo, conforma un guiso apetitoso para el hambre de batallones de fascistas y comunistas ávidos de pesca en río revuelto.

 

El Partido Popular debe observar las reglas más elementales de perspectiva y de prospectiva a fin de, advertidas las consecuencias, preparar los cauces por los que han de circular las torrenteras. No se olvide. El club de perjudicados por las elecciones generales es fuerte y poderoso. O se establecen diques de contención o habrá que acudir a los agentes de la porra y del antidisturbios. El segundo camino es inapropiado. Se pondría en bandeja de plata la invitación a la bronca que pretenden los desahuciados del mangoneo institucional.

 

Pobres pero avisados. Avisados para aspirar a la igualdad. Iguales si defendemos la libertad. Libres para no caer en las garras de la dictadura. Dictadura, ni de derechas ni de izquierda. Pobres, a extinguir.

 

Un saludo.

VIOLENCIA CONTRA MUJERES

 

 Cuando las personas sólo disponen de fuerza bruta, el animal que llevan dentro hace acto de presencia. No hay más que una fiera hambrienta que urge su ración de carne. Los maestros que golpean a sus alumnos o, simplemente, los agreden de palabra, no tienen más recursos pedagógicos que la superioridad física. Los médicos que se amparan en su pedestal de especialistas en salud para diagnosticar a base de recetas miles, han perdido la razón de la ciencia y se congratulan nadando entre aguas reservadas a las élites. Los primos de zumosol son el instrumento de disuasión, o de persuasión, a convenir, de los que, insolidarios, se escudan en la ley de la jungla. Aunque la selva sea urbana y los tarzanes vistan corbata.

 

Esa fuerza bruta masculina está alcanzando cumbres de ferocidad que parecían superadas. La crisis pone nerviosos a muchos. El tigre que llevamos dentro sale de su jaula y mete miedo por doquier. En lo que llevamos de año, los casos se multiplican. A la luz del día y en la oscuridad de la noche. Las presas del macho son hembras. Los hombres se llevan la triste palma del protagonismo cobarde. Amenazan de palabra, golpean con la mano, atizan con el garrote y utilizan el cuchillo para desgarrar a las mujeres. A las suyas. Porque se creen que les pertenecen. Con su propiedad, hacen lo que quieren. Dueños de vidas y de honras. Dominadores del rebaño que capitanean. Desgraciados.

 

Una sociedad que desprecia a las mujeres y no pone los medios adecuados para su defensa, está envilecida. El machismo imperante triunfa porque las leyes no amparan a las físicamente débiles. No es violencia de género. Es violencia nacida de la fuerza física. Es violencia que pende de una mentalidad cobarde que se ha conservado durante siglos. Es violencia animal.

 

Los juzgados cuentan los juicios por faltas y no por delitos. Una amenaza se paga a tres o cuatro días de arresto domiciliario y pare usted de contar. Hasta la próxima. El hombre condenado aceptará de buen grado un castigo superior si le permiten el lujo de romper un par de costillas a la mujer a la que nuca trató de igual a igual. Entre diez y quince años por matar a víctimas inocentes. Y así. Así, hasta cuándo.

 

Es preciso acabar con esta lacra. La enfermedad de las agresiones transciende lo personal para instalarse en lo social. Pruebas. Una vez acreditada la agresión, duro con los apaleadores y los verdugos. Mientras tanto, que se eduque en igualdad y en libertad. Pero al tiempo, que la facultad punitiva del Estado se deje sentir sobre esta jauría de lobos con piel de hombres. Si no pueden vivir de forma civilizada, aplíquenseles las medidas necesarias para preservar los derechos y las dignidades de sus víctimas.

 

Cuántas mujeres más han de morir para zanjar esta cuestion. Ni una sola. Desde ya, fin a las agresiones y a las violencias de los machos brutales. Poco hombres. Nada hombres. Hienas.

 

Un saludo.

OPOSICIONES DECENTES

 

 El tema es difícil. La convocatoria de oposiciones en plena crisis de identidades plantea muchos interrogantes y las respuestas apenas se ciñen a la magnitud del problema. La primera duda a despejar es si en plena transición del griñanato, la decisión posee más componentes de dinamita antippelueno que de creación de puestos de trabajo en la enseñanza pública.

 

Servidor se inclina, cien sobre cien, por la primera hipótesis. Qué puedo decir que no haya expresado tropecientas mil veces. Me fío cero de la Junta psoecialista de Andalucía. He visto tantas irregularidades y contemplado tantos fiascos, que puedo asegurar que la gestión de Chaves y de Griñán no se mide en acciones, sino en vómitos. De sangre, de sudores y de lágrimas. De compadres y de nepotes. De canallas vestidos de monjes y de monjes engolfados en el apaño más deshonesto.

 

Si las oposiciones fueran decentes, todavía. Pero cómo es posible siquiera argumentar esta virtud en la tierra de la administración paralela y de los valores tan transversales como los puñales que se clavan en el cuello. Ayer, un temario. Hoy, otro. Al principio, los interinos que rechazan una cosa. Al final, los mismos interinos que se rebelan, con razón, contra la modificación de los textos. Dónde está la seguridad jurídica de estas personas. Si los quieren volver tarumbas, se hallan en la dirección acertada.

 

El Consejero De la Chica echa leña a la nitroglicerina del ministro Wert. Si el Gobierno fuera de Rubalcaba, el mensaje sería amén. Ni una discusión ni polémica sobre el tapete. Pero, en fin, como las cosas vienen torcidas, a clavarlas dobladas al enemigo pepero. La maestría del Psoe se parangona en el marco de sus maldades. Pierden el sillón de oro y ya están dando la matraca para recuperarlo. No nacieron para la oposición. Vinieron al mundo para el dictado. Que opositen los otros, que ellos mandan o mandan.

 

Servidor detendría las oposiciones. Las docentes y todas las demás. Hasta asegurarnos de que el procedimiento sea limpio y las bases, diáfanas. Me puedo creer cualquier barrabasada en la selección de los aprobados. Como ha ocurrido tantas veces. Si a alguien se le olvida que algunos tribunales se saltan la ley a la torera y se niegan a mostrar a los suspendidos los exámenes que ellos mismos hicieron, pues es que no quieren enterarse de cuáles son los bravos, cuáles los mansos y cuáles los becerros.

 

Oposiciones decentes, sí. Decentes. Limpias. Claras. Abiertas. Sin discriminaciones. De lo contrario, mi cabeza se dispara hacia pensamientos oscuros. De opositores amigos. De opositores amigos. De opositores amigos. Demasiados amigos. Y digo yo: ¿no será preferible aplazarlas hasta el curso que viene? Y si han de coincidir las de Primaria con las de Secundaria, mejor. Mucho mejor. Eso sí, la decencia por delante.

 

Y reclamarle decencia a la Junta de los EREs y de otras golferías cercanas, es mucho pedir. Digo.

 

Un saludo.

DESESPEROS Y DESESPERES

 

 El escándalo de los expedientes es de marca mayor. Alguna vez he dicho que si los irresponsables que están al frente del desgobierno andaluz conservaran un mínimo de patriotismo, debieran haber acompañado al cadáver político de su pope zapateril. Los turiferarios del Psoe andan demasiado ocupados, según la Guardia Civil, en pasar documentos de los falsos EREs por la máquina comepapeles. En la tarea destructora llevan más de un año, pero con tantos millones que esconder, a ver qué quieren ustedes. No dan abasto.

 

Tapa, que nada quede. Quién da las órdenes en San Telmo. Se supone que Griñán. Si alguien ha decidido eliminar una documentación esencial para esclarecer un asunto tan turbio, ha debido estar autorizado. Salvo que, como en ciertas logias masónicas, el gran maestre tenga un poder ejecutivo mayor que el presidente del Gobierno. Y si es así, que se diga, hombre, que ya uno no se extraña de la existencia de grupos mafiosos que existan en las cloacas junteras. Me sé de un organismo público donde desapareció, por arte de magia, un ordenador portátil, y la directora dijo que para qué lo iba a denunciar a la Guardia Civil del pueblo. Que si hay que denunciar, que se denuncie pero que denunciar por denunciar, para qué, pues mira que si se descubre que ha sido alguien de dentro. Tontería. Por un simple ordenador o por unos pocos miles de euros, a qué viene molestar a la Benemérita.

 

Esta gente del Psoe es que es así. No tienen nada suyo. Se apropian lo de los demás con una discreción que ya ya. Mucho papelorios, hombre, en la Consejería de Empleo. Así que a la pira con ellos. Cómo queremos que la Junta cree un puestecito de trabajo. Antes hay que quemar todos los papeles que se pueda. Lo primero es lo primero, que eso de trabajar es una maldición bíblica. Griñán dice que a él que lo registren. Y sus compañeros de fatigas, que ellos no saben ni dónde está el Guadalquivir. Lo más seguro, apuntan con sigilo y singular talento, es que los “terminatori” sean los del PP de Arenas. Que no saben cómo echar tierra encima de las virtudes del Partido Psoecialista. De otro lado, qué es eso de falsas prejubilaciones. Verdaderas. Verídicas. Garantizadas. Bien pagadas. Para eso está el estado del bienestar.

 

Hijos, e hijas, de su padre. Y de su madre. Igualdad ante todos y ante todo. Los reptiles conocen el rozamiento del suelo y el esfuerzo de arrastrar el vientre. Nadie les puede acusar de mentirosos porque sus patas no son cortas. Simplemente no tienen. Como buenas intenciones. Ninguna. Por eso, reptan. La cocaína ayuda bastante en este sentido. Y si es gratis total, mejor que mejor. Y de exigir la devolución de los miles de millones de pesetas entregadas como comisiones, va a ser que no. Es como el hurto del ordenador. Por unos cuantos miles de millones, vamos a molestar a unos ciudadanos honorables. Venga ya.

 

Respecto a los intrusos, para mí que no hay. Simples errores nominales. A ver. En un país de cuarenta y tantos millones de habitantes, que se hayan beneficiado mil o dos mil es peccata minuta. Además, ¿acaso no han sido elegidos de manera democrática? Pues ya están legitimados. Si quieren mangar, adelante. Si esnifar, va de suyo. Si golfear, a continuación. Si encanallar la vida política, se hace y punto. Que nadie ose poner en la picota a Chaves o a Griñán. Son la quintaesencia de los fárragos. Ellos pueden admitir las ilegalidades pero siempre dentro de la legalidad. Asesinan pero con arreglo a la ley. Violan conforme a una ética de votos en urnas. Angelitos, que son unos serafines.

 

Si Arenas consigue, por fin, llegar a la Junta, que piense bien lo primero que ha de hacer. Comprar desinfectantes. Contratar a una nutrida cuadrilla especializada en asepsia. Es urgente e inaplazable. En caso contrario, el hedor de los anteriores habitantes de la cueva podría provocar enfermedades terminales.



Un saludo.

DEL IRPF A LA IGLESIA

 

 No voy a recurrir a la manida frase de “con la Iglesia hemos topado” que, de manera malintencionada, quiere referir el poder omnímodo de la iglesia en todo tiempo y lugar. Don Quijote dijo: “con la iglesia hemos dado”. En el sentido de encontrar el edificio y no en la interpretación maliciosa sobre la intervención del clero en asuntos del Estado. Las confrontaciones en este sentido han sido históricamente reiteradas. Claro que en España, al hablar de iglesia no cabe sino la católica. Los ataques a esta congregación de fieles no han dejado de producirse. En la actualidad, el discurso de algunos partidos se dirige contra la Iglesia en tanto institución que sustenta a esta religión.

 

 En un país de quijotes, porque los hay a millares, es tarea improductiva cebarse con los fuertes que se antojan débiles y con los débiles que nunca serán fuertes. Los extremismos siguen zarandeando al cuerpo social de esta España de nuestras entretelas. Resulta notorio el descenso del poder eclesiástico en nuestros días. De ahí el tránsito de las históricas guerras de religión a las guerras contra la religión. La católica, naturalmente. Contra la islámica, los progres de boquilla se consumen en el humo de su cobardía. Lo cierto es que la voluntad, que comparto, de separar Iglesia de Estado, ha desembocado en la realidad de que esta separación culmine en la desaparición del primer término del binomio. Iglesia fuera. Fuera la religión.

 

Craso error. Si el entusiasmo por prohibir se midiera en magnitudes de votos, algunos limitarían sus afanes liberticidas a otros menesteres. La ley seca disparó la venta de alcohol. La cruzada antitabaco azuza el vicio de fumar. Las ofensas al catolicismo generan legiones de defensores de esta religión. Y así sucesivamente. Reflexionen si no. En el ejercicio fiscal del año 2010, aumentó la cifra de declarantes que marcaron la casilla de la Iglesia. Alrededor de doscientos mil nuevos contribuyentes optaron por beneficiarla. El incremento se apoya en numerosas bases, pero todas ellas pasan por dos: la corrupción reinante en el gobierno zapateril y la convicción de que los dineros entregados a la Iglesia se dedicarán íntegramente a atender a los más necesitados.

 

A falta de razones para amortiguar la caída, el Congreso del Psoe ha vuelto a cargar contra los curas. El anticlericalismo de la izquierda feudal es un arma arrojadiza en tiempo de crisis. Lanza cortinas de humo para simular incapacidades pero el fuego termina por quemar a los promotores. En lugar de estrujarse la cabeza para hallar salida al espantoso paro, los demagogos de la corte levantan bulos y extienden maledicencias a fin de entretener su falta de sentido constructivo. Contra la Iglesia. Todo el mal del país se concentra en la religión. Díganme qué diálogo se puede mantener con un muro de cemento armado.

 

Servidor, que no es creyente pero que defiende las prácticas confesionales y rituales de los demás, ha colocado también la “x” en la casilla de la Iglesia. Tengo la certeza de que darán buen uso a mi dinero. En cambio, cada vez que Hacienda me reclama su parte, mi lengua se disparata en un reguero de imprecaciones acerca del destino de mis impuestos. No sé si algunos lo utilizarán en pantagruélicas mariscadas, en compra de coches de lujo, en adquisición de drogas fetén o en la edificación de viviendas particulares. Y como no me fío, en lo poco que pueda disponer, prefiero donarlo a los obispos antes que a las avispas del panal psoecialista.

 

Así que marco la casilla de la Iglesia.

 

Un saludo.