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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ACTUALIDAD POLÍTICA NACIONAL Y REGIONAL

ESTADO DE NECESIDAD

 

 Pagar a la cuadrilla de Zapatero va a costar a los españoles lo que no está en los escritos. Las mesnadas del presidente zangolotino no son mercenarios al uso. Cuestan un pastón. Desafinan como una charanga y cobran mil veces más que Herbert von Karajan. España es un país de sorpresas, comenta entusiasmado consigo mismo y con sus "malditaslasgraciasquemehace". Lo de la sorpresa ya lo acuñó Azaña y fíjense cómo acabó el país. El presidente de la segunda República que se cargó a Seisdedos y a los suyos, era un intelectual. El expresidente del Desgobierno, arrinconado por sus propios, nunca pasó de cretino. Cretino en cuanto ayuno de talento. Cretino en tanto confunde intelecto con talante. Cretino como actor de una comedia bufa a la altura de una novela del oeste de Marcial Lafuente Estefanía.

 

Un hombre, un voto. Una presidencia, el caos. Un partido, camada. Una nación, rota. Una economía, maltrecha. Una secta, muy cara. Como las lapas. Zapatero se regocija en su insistencia y en su inoportunidad. Es la única forma de vender su escaso valor. A base de dar el coñazo y de mirarse al espejo. Especie de molusco gasterópodo que vive asido a las paredes de Moncloa. El presidente soy yo, grita histérico entre los salones de palacio. Yo. Ese hombre. Comprometido con su papelón. Renegado de su fe. Apóstata de cualquier ideología. Siervo de su poder. Esclavo de su miseria moral. Ese hombre ha traído la pobreza a todo un país.

 

La crisis global se alimenta de la burbuja inmobiliaria, de la especulación y del triste sistema financiero. La decadencia española se cimbrea en la soga del desempleo y en la perversa política industrial. El deterioro de la nación trae causa de la calculada ambigüedad de la banda gobernante en comunión con la pertinaz extorsión de catalaneros y vasquistas. La fractura del Estado, del hacha de sus inicuos ministros es resultado. La gravedad del enfermo roza valores de la discordia frentepopulista. El médico nunca estudió en la facultad. A la universidad sólo asistió de paso. Lo mismo es el perineo que la aorta. Encima, y además, se ríe. De Dios y de la Virgen. De los fieles y de los infieles. De la ley y de la moral. De la disciplina y del sistema. Del método y del sendero. De la pedagogía y de la psicología.

 

El índice de precios al consumo se eleva. El parámetro de ingresos desciende. El poder adquisitivo se esfuma. Los bancos se convierten en gigantescas inmobiliarias. No vende los pisos que ha construido y se queda con los hipotecados. Zapatero se estira satisfecho. Satis como bastante y fecho como contrario de positivo. Bastante mal hecho. Cree el embustero político que del hoyo se sale con el anuncio de la jubilación atrasada o con la burrada de impuestos con que nos aplasta o con el recorte de sueldos o la congelación de pensiones. Emerger del socavón exige algo más que un milagro. Es preciso que el jefe de la hueste se largue y con él su infame tropa. Si no, cada mes, el déficit acrece, la deuda de rojo sangre se colorea y el panorama, guerracivilista se vuelve. No se puede resistir tanto tiempo tamaño lastre.

 

En el límite de las desdichas, a la ineptitud para dirigir se agrega la aptitud para robar. La corrupción del tejido social se incrusta en todas las capas. El latrocinio institucional se proyecta en el apoderamiento de lo ajeno mediando violencia, fuerza bruta y ánimo brutal. El ex director general de los EREs de la Junta se defiende asegurando que los intrusos privilegiados no eran sino unos pobrecitos que no tenían donde caerse muerto. Que se les ayudaba en virtud de su estado de necesidad. Lo mismito que los chorizos que son pillados in fraganti mangoneando en el interior de las viviendas. Estado de necesidad, alegan. No tenemos qué comer. Miedo insuperable al hambre.

 

El hambre de Zapatero no es de necesidad vital. De vital desvergüenza. La suya. Necesario que cambie de estado. De la pista del circo a la pista de vuelo. Muy lejos. A ninguna parte. Conocida. Estado de necesidad para los españoles.

 

Un saludo.

SEMANA SANTA

 

 La sociedad española se bipolariza. En todos los órdenes. A la luz del título, podríase pensar que existe una España de creyentes y otra España descreída. Ni mucho menos. Servidor, que, seguramente para su desgracia, se encuentra entre los segundos, se congratula de que los primeros se alineen en la fe, aunque sea la del carbonero. La religión no debe ser causa de guerras ni de enfrentamientos. Religión significa ligazón, lazo, unión. Servidor piensa que el Papa Juan Pablo II fue un hombre extraordinario. Y, como tal, celebro su vida dedicada a los demás y reflexiono sobre algunos de sus mensajes. En el misterio pascual, decía Monseñor Wojtyla, Dios Padre se ha inclinado sobre cada hombre ofreciéndole la posibilidad de la redención del pecado.

 

El Concilio de Nicea, allá por el primer cuarto del siglo IV, hizo coincidir la fiesta de la Resurrección de Cristo con el domingo siguiente al primer plenilunio tras el equinoccio de primavera. Lo cual hace que la fecha siempre esté comprendida entre entre el 22 de marzo y el 25 de abril. La religión siempre va unida a la gente. Es la Iglesia la que se acerca a sus fieles, a sus costumbres, tradiciones, mentalidades y afanes. De otra manera, cómo superar el panteísmo pagano. Después, creada la feligresía, cada iglesia lanza discursos de atracción y de acercamiento. De manera libre. A veces, a través de instrumentos inadecuados o incluso perversos. Mas no se puede criminalizar al rebaño por la maldad de algunos. Estoy en contra del cesaropapismo y rechazo el uso torticero de lo religioso para satisfacción de intereses espurios. La Semana Santa es una celebración religiosa, sí, pero tan llena de humanidad, tan profundamente social, que el acto se espiritualiza desde abajo. Es el pueblo el que la dota de contenido. Como el socialismo bien entendido. En oposición al psoecialismo liberticida.

 

Sin embargo, algunos elementos de la clase política utilizan el verbo para zaherir al Verbo. Emplean el espíritu para asesinar al Espíritu. Se valen del pueblo para castigar al Pueblo. Lo último, de Barreda, presidente psoecialista de Castilla La Mancha. Que las vacaciones de Semana Santa, que no. Que descanso intertrimestral. Arrojada la piedra al corazón de sus administrados, éstos le responden democráticamente que de qué. Y el buscavotos cuatrianual se desdice en un segundo porque descubre un boquete en el zurrón de sus demagogias y un aluvión de electores escapan a su través. No se retracta por convicción. Pura conveniencia. Un sectario sólo cambia cuando el grupo le destituye y lo deja en la estacada. En ese momento recobra el seso que nunca perdió y suelta por su boquita lo que otrora calló. Oiga, y que no se mete con el Ramadán. Que por qué. Porque no tiene calzones suficientes para afrontar la oleada islamista que le aguarda. Con los cristianos, sí. Son sencillos, tranquilos, pacientes, sufridos.

 

Los ecos y las voces se suceden. La cuestión es dilucidar cuáles son unos y cuáles las otras. El cerrilismo encendido de la cúpula psoecialista entiende que no hay más dios que el partido. En cuyo caso, libres son para defender su causa. No quiten esa libertad a quienes tienen por dios a otros seres. Los humanos no somos biológicamente iguales. Sí lo somos respecto a la ley. Desde el momento en que el político monta el circo ideológico para tapar la desvergüenza de su gestión pública y privada, ya está incurriendo en el pecado de la muerte de la igualdad y del consiguiente vituperio de la libertad.

 

El señor Barreda no es presidente de todos los castellano-manchegos. Es el caudillo de los que persiguen a los cristianos. Utiliza su poder para borrar la semanasanta del acervo popular. Arrebata la libertad religiosa en nombre del colectivismo más stalinista. Arrebuja. Se convierte en el turiferario de los aromas anticatólicos. No respeta. Cómo quiere, en consecuencia, ser respetado. En vez de sepulcro blanqueado, es negro sarcófago que almacena en su interior a los gusanos comecarnes de muertos. Y de vivos. Semana Santa. Plenilunio. Primavera. Luz de libertad.

 

Un saludo.

EL ESPERPENTO

 

El culmen de lo grotesco, de lo ridículo y de lo zafio se compendia en el esperpento. Valle Inclán elevó el esperpento a la categoría de obra de arte literaria. Pero eso fue Valle Inclán.

 

El esperpento en política alcanza la categoría de género en la actividad del Psoe. Esperpento como desatino. Esperpento como despropósito. Esperpento como contumacia en el error y en el engaño. Esperpento como rayo que no cesa. Como tsunami radiactivo que penetra en el alma del pueblo. La birria extravagante. El espantajo más fantoche.

 

El insigne Zapatero, que ocupaba hasta “hacená” el número uno del “hit parade” del disparate, ha dejado su posición de dudoso privilegio y retrocede, como todo él, hacia lugares de estantiguas. Zapatero es el espectro fantasmal que se deja ver en noches sin luna provocando un terrible espanto a la ciudadanía y, en especial, a sus conmilitones.

 

Sin embargo, al igual que los vientos fríos ocupan el sitio que el aire cálido deja vacante en la superficie, los sustitutos del prohombre se aprestan a ocupar su rango de monstruoso hazmerreír. Ahí tienen al ministro de FoMIENTO, que sí, don José Blanco. O al vicepresidente arácnido que enreda al faisán, el amaral RubalcabaMIENTO. O al Nobel de la antieconomía, cual es el vicepresidente florero/floreciMIENTO familiar, señor Chaves. Tantos.

 

Mas que no se descuiden. Tras ellos, un “ferrari” entre las arpías pide paso. Se llama Mario. Jiménez se apellida. Figura como portavoz parlamentario de Griñán. Se instituye como voceador de mercadillo de insultos. Postúlase como guardián del infierno de las trolas inmundas. Se le conoce como Iscariote que vende al señor por treinta monedas de poder. En Moguer encontró su cuna y en la capital de Huelva, su potosí. De la vieja Onuba fenicia a la próspera Hispalis romana, en un salto. Mario Jiménez. El universitario.

 

A diestro y siniestro. Golpes y mandobles acá y acullá. Lo mismo se pone el disfraz de lobo que el mandil del rufián. Si los fosfoyesos que descomponen el medio ambiente están donde están, Petronila, que los permite, los eliminará. El pirómano hace del fuego profesión. De los bomberos, procesión y cortejo fúnebre. El angelito no para en mientes. Crea problemas y luego se ofrece a resolverlos. Como el ladrón que del escalo hace causa de creación de empleos de policía. Juan Palomo de la fechoría verbal. Delata a San Pedro y acusa a Cristo. Condena a la Virgen y de los santos se mofa. Juez y parte de un proceso inquisitorial nacido en la Libia de Gadafi.

 

De los fosfoyesos a los Eres, en menos que canta un Barrero o que promete Guerrero. El obstructor de la justicia culpa al impulsor de la misma. El responsable de la honorabilidad de la Administración se lava las manos como Pilatos exangüe y asesina la verdad cual Herodes moderno. Los inocentes yacen en la tumba colectiva de la desvergüenza histórica de un individuo nacido para hacer daño. De la manera más obscena. Justifica los negocios de la familia de Chaves con el mismo entusiasmo clánico y tribal de los neandertales más animalizados.

 

La política es su vida. Su vida es la política. La democracia es un traje que le sienta mal. La juez Alaya les ha puesto contra las cuerdas. El partido de Arenas les ha sacado los colores. El pueblo contempla su desnudez y su suciedad. Así y todo, para desnudos y sucios, los demás. El esperpento valleinclanesco se ahoga en los estertores de la ridiculez de este tiranuelo. Los campos necesitan espantapájaros. El Parlamento andaluz está repleto de ellos. Y de ellas.

 

Un saludo.

EL VIRREY SE TAMBALEA

 

 Punto para el Partido Popular. Ha decidido presentar una proposición no de ley contra el desempeño nocivo que de la vicepresidencia del Gobierno de España realiza Manuel Chaves. Los días de vino y de rosas de la presidencia de la Junta de Andalucía están tocando a su fin. Quien se fue de Sevilla, perdió su silla. Huyendo de la quema del caso MATSA, protagonizado por su hija Paula y dirigido por él mismo, don Chaves aterrizó en Madrid, al amparo de su amado amigo y señalado (mal)gestor, don Zapatero. El familiarismo amoral propio de Calabria y de otras regiones sureñas de la Italia profunda, encuentra en la España meridional una proyección insana. El feo asunto de Mercasevilla abrió la caja de pandora de los huracanes de corrupción que había formado el Partido Psoecialista. De Mercasevilla a los EREs, cinco y de oca a oca. De los EREs a las subvenciones europeas, seis y de puente a puente. De las subvenciones a la financiación de los miles de cursitos de formación de la señorita Marmorenis, uno y a la cárcel. Un par de jugadas sin tirar.

 

Lo que no hizo con Zapatero ni con Rubalcaba, lo ha acometido Rajoy contra don Chaves. El incompetente vicepresidente del Desgobierno es un muy competente hacedor de chanchullos familiares. Las cosas como son. El excelente padre, esposo y hermano que es Donmanué no se compadece con su nefanda imagen de político nepote. Lo cortés no quita lo valiente. Con razón dimitió como consejero de justicia, ozú, y de gobernanza, ejem, ese prodigio de la política que es don Luis Pizarro. Que no reconoce más don que a Chaves. Que Griñán tiene un nosequé. A él le va, le va, le va, don Chaves. El hombre del “currinculo” ejemplar manchado por Arenas y sus “detetables” andanzas. Reprobar a donManué es una “callanería”. Si la envidia fuera tiña. Qué culpa tiene el hombre si su Paula es tan inteligente y su Iván tan listo. Pues habrán salido a la madre. Bastante les ha proporcionado el papá.

 

Rajoy, hala, va y lo reprueba. Pues no que presenta una proposición no de ley ante el Congreso mediante la que persigue anatematizar a tan eximio preboste. Dónde vamos a llegar. El PP recrimina al progenitor de Paula y de Iván su actitud en los escándalos que rodean su gestión política y albergan fundadas sospechas acerca de su idoneidad para el cargo. Además, claro está, de deteriorar, que sí, que cabe más, la desconfianza en el Gobierno. Trato desigual. Tertium comparationis. Y por qué no a ZP y a toda la caterva dirigente. Al pobre Chaves todas las calabazas y los reproches universales.

 

Donchaves se lamenta de la perfidia pepera. Total, por ayudar a los trabajadores más desfavorecidos. Por un quítame diez millones de euros para que mi niña luzca. Por una comisioncita de pocos miles, que el chaval está a dos velas. Comisiones Obreras, sí. Comisioncitas ivanistas, no. ¿Es esto justicia? Con cincuenta de cada cien jóvenes andaluces en paro y te critican el que quieras dar empleo a tu hijo. Basura. Gentuza. Eso ha dicho el vicepresidente florero. Antidemócratas, que sólo queréis elecciones. Antiandaluces, que atacáis a mis niños porque son de esta tierra. Prestidigitadores, ha acusado, porque sólo buscan mi prestigio.

 

El virrey ya salió trastabillado de las cinco llagas. El hospital de la sangre no daba abasto para frenar la hemorragia de corrupción política. Los leones de san Jerónimo y los leoneses de san Isidoro no quieren ver el espectáculo. El director de la oficina de intereses del Gobierno no percibe el pedazo de viga en su ojito derecho ni el mástil en su ojito izquierdo. Si lo torticero, deriva de tuerto, y Chaves, en vez de deshacer entuertos, contribuye a engrandecer los agravios, apaga y vámonos.

 

Al emperador le señalaron su desnudez. Al virrey le pillaron en pelotas. Tarde, sí, pero en traje de Adán. El paraíso. Ay, el paraíso.

 

Un saludo.

CUAL PARA TAL

 

 Carmen, o Carme, y Petronila. Cual para tal. La catalanista de pega para la onubensista de toca. La primera visita a la segunda para apoyar su candidatura a la alcaldía de la ciudad. Desgobierna España y se permite la osadía de sustentar el malgobierno de la provincia. No hay dos sin tres. La soflama pretende, ahora, la mala regencia del municipio capitalino. Hay que tener rostro para venir a excavar nuevas fosas y ampliar antiguas brechas. Petronila Guerrero sonríe feliz en compañía de la ministra de Defensa del reino de España. Tercero en el explosivo, don Mario Jiménez. Tres en uno. Cual para tales.

 

El partido que ha descalabrado la nación se erige en maestro de reparaciones cuando es perito en chapuzas. Los deconstructores del estado español se ofrecen como arquitectos de la España de los cantones que ellos mismos propiciaron. Los diseñadores del plan económico más ruinoso que ha soportado nuestra joven democracia, se postulan como clase empresarial pública experta en expedientes de regulación de empleo. La austeridad del palacete de la Plaza de las Monjas se expone como buque insignia de una gobernante de helada sonrisa y de insoportable rictus labial. Dientes, se dicen ambas mujeres. Como unas pantojas a un julián cualquiera. Dientes, musita Jiménez. Cual para tales.

 

La estrategia pasa por los barrios. En Huelva y Madrid. En Sevilla y León. Enfrentar a los habitantes de las calles del centro con la población de la periferia. La demagogia partidaria se escribe en letras torcidas de crispación. La izquierdilla izquierducha se agazapa en las plazas del pueblo más desfavorecido, como Hassam escudaba sus bases artilleras entre las casas de los civiles. Dictadores son y en su condición de dirigentes blasfemos se reconocen. Las bombas de los medios amigos caen mortíferas sobre los tejados de la razón y de la decencia. No importa quienes mueran si la meta se supera. El paro de Zapatero tendrá la autoría del PP. La corrupción de Mercasevilla tiene impreso el sello del PP. La decadencia de la educación y de la sanidad, del PP trae causa. Durante los últimos siete años no gobernó el Psoe. Lo hizo el PP. Es, pues, el PP el sumo hacedor del detritus que se extiende por la sociedad toda. Con estos mártires de la mentira y con estos talibanes del engaño, para qué los kamikazes.

 

La montaña de veneno que se acumula en las entrañas del Psoe, al partido de Rajoy se quiere trasladar. Con nocturnidad y alevosía. Con amenazas y bravuconerías. Con descaro y mala leche. El cambio es un repuesto. En casas de chatarra y sin denominación de origen. Petronila nos vende zumo avinagrado como mosto de La Palma. Ella misma se trae a Chacón como Pasionaria de la nueva España despiezada. Mario Jiménez actúa de almuédano de la new deal. Un nuevo trato que no firma Roosevelt, sino Carme, que no rubrican Moley o Berle, sino Jiménez y Barrero. Para este pacto, mejor nos rendimos. Ante esta democracia, preferible la acracia. Con semejantes directivos, loperas antes que chaves y ferranes antes que chacones.

 

Si el Recre permanece en segunda división, ya se buscarán la fórmula para denostar al Decano. El Colón de la plaza de las Monjas será tachado de fascista del siglo XV. El monumento de exaltación a la romería rociera que se alza en el Punto, templo de la caverna católica. Chacón y Petronila, secundados por el ofensor Mario, ya se encargan de dar la espalda a lo que es pecho y de llamar basura a lo que manifestación artística es.

 

Los electores están avisados. La proximidad del 22 de mayo tiene de los nervios a la banda. Desafina el orfeón andaluz y los directores de la orquesta sinfónica se pelean con la batuta de la estridencia y de la disonancia. Nos queda cruzar el Rubicón. No el Quema. Falta el Julio César que nos anuncie el veni, vidi, vici. Cuántas ganas. Tales para cual.

 

Un saludo.

EN SEMANA SANTA, TORRIJOS

 

Con los débiles, mano dura. Si tu conducta no es susceptible de condena ni de castigo, sigue vulnerando la ley. Las anteriores son algunas de las perlas del código mafioso de los clanes familiares de la Italia del sur. El subdesarrollo económico se convierte en caldo de cultivo de actos que repugnan a cualquier estado de derecho. A mayor penuria, mayor bandidaje. Directa la proporción. La ley y el civismo se desarrollan allí donde el progreso y la igualdad se instalan. En la Italia calabresa, los hábitos democráticos saludables son desconocidos. El poder del fuerte continúa siendo el reclamo en la ley de la selva.

 

El Psoe aprendió bien y pronto el statu quo. No puede haber meta superior a detentar el Gobierno. El trono de la influencia es la escalera mecánica que eleva a unos a la riqueza y desciende a otros al subterráneo de la miseria. Antes que el dinero, la influencia. Previo a ésta, el poder. El camino al mismo se esculpe en mármol de listas cerradas. El guardián de la llave es el líder que abrirá el triunfo electoral tras el amañado escrutinio.

 

El gobierno, constituido legalmente desde esta premisa ilegítima, se apresura a recoger los frutos de su calculada ingeniería política. El Parlamento no es problema. A falta de mayoría absoluta, llamazares, torrijos y valderas la implementan. A cambio de un dulce. A base de limosnas. Incluso con una palmadita en la espalda, un convite marisquero, un minuto de gloria en el telediario, la colocación de algunos parientes y eso. Eso. El Parlamento se tranforma en eso. En agencia de empleo de nepotes y afines del clan y de la tribu.

 

Ejecutivo y legislativo enfundan el colt del pistolero. La policía se domeña a partir de una red de nombramientos selectos. La Justicia requiere tratamiento diferenciador. Sujeta la fiscalía, la judicatura se divide entre audiencias, supremos y constitucionales, entre decanatos y colegios generales, entre asociaciones de signo distinto, entre jueces de oposición y de enchufe soterrado, entre juristas vendibles y abogados comprables. Cosa hecha, con matices. A veces, irrumpe como elefante en cacharrería, una alaya que despliega el valor y se enfrenta al dragón que ruge. Marinos barberos que mueren y mercedes que sufren presión. Se distrae al personal. Se desobede un poquito antes y un muchito después.

 

Se sortea la norma y, en vez de velo, una manta tupida. Se entrega, tarde y roto, el expediente que se solicita. Si la magistrada se pone chula, se suelta a la jauría mediática. Ultraderecha, acusan. Heredera del franquismo, gritan. Carente de legitimación democrática porque el pueblo no la ha elegido, reprochan. En sintonía, los parásitos separatistas e independentistas corean las bondades del Berlusconi que soborna. Los prebostes de la izquierdilla rosaguileña o valderiana o torrijista se dejan acunar y reciben el aire fresco del viaje, de la prebenda, del coche oficial. Qué felices son y se sienten.

 

Las mercedesalayas de la ley no descomponen la figura. No son garzones de quitipón. Ni pizarros de presidentechaves. Ni blancos de rueda posecialista. Ni rubalcabas de negro sarcófago. La bandera de la libertad que guía al pueblo muestra el pecho valiente que retratara Delacroix. Entonces, Torrijos termina imputado. La clámide pectoral de la mariscada se le sube a la cabeza y el hombre no ve. La jet psoecialista enrojece de ira y la crème de la créme de Izquierdilla arrejuntá se frota los ojos. Quiencoño es esta juez, escupen. Que la quiten de enmedio. Que el torrijos se derrite como dulce semanasantero.

 

El jefe sevillano del clan consistorial no es el liberal Torrijos que murió fusilado por orden de Fernando VII. El héroe inmortalizado por Gisbert no llenó su gaznate de cerveza bruselense ni acumuló en su orondo estómago sabrosa carne de bogavantes o de langostas. Torrijos presenció la muerte de sus compañeros. Fue el último en exponer su cuerpo al plomo de las balas del pelotón de ajusticiamiento. Sus últimas palabras fueron un viva a la libertad.

 

El dulce Torrijos liberal que pintó Gisbert. El amargo Torrijos faccioso aprehendido por una instantánea fotográfica. Entre uno y otro, la luz de la honradez. Impresión e impresionismo. El Torrijos actual fue pillado, imputado, acaso encausado, tal vez absuelto. En tiempos de Poncio Griñán. Dios, si existes, qué huérfanos nos dejas a veces ante tanta alimaña. Dios.

 

Un saludo.

QUÉDATE EL PISO

 

 María acaba de cumplir 31 años. Su pareja la ha abandonado. Ha ingresado en la lista del paro. Ahora tiene que regalar su piso al banco. Forma parte de la legión de jóvenes que cuatro años antes creyeron en la bondad del sistema que les anunciaba el gobierno de Zapatero. Pleno empleo. Viviendas baratas para los jóvenes. Créditos blandos y asequibles. Arcadia feliz. María ha envejecido. Los amores se esfumaron. Los ingresos se estrangularon. El nido voló a la madriguera del cuco. La estafa política se cimbrea en una mentira contumaz y continuada. El infierno de Dante se aparece espectral y engulle a sus moradores. La vida pierde sentido. La diosa de la justicia olvida su ceguera para ver cómo quebrar el hierro de la espada de la propia ley.

 

Un tribunal de Navarra quiso poner una pica en Flandes y ha terminado con el rejón en su espalda. La dación en pago de la vivienda basta para cubrir la deuda hipotecaria. Te devuelvo las llaves. La traditio es suficiente, sentencian los jueces. Quien entrega todo no está obligado a más. Salvo que se le hipoteque el diario vivir. La casa no vale la deuda. La bestia salvaje quiere más. Acude a la ley que rompe al pueblo y engorda al rico. El monstruo insaciable predestina el futuro de los hipotecados.

 

El tiranosaurio rex muestra en sus dientes afilados la letra impresa de la norma. Todo. Hasta el último céntimo de euro. Bienes presentes y futuros. El sacrificio de las jóvenes vírgenes apaciguará un instante la voracidad de la fiera. La norma es cierta, previa y escrita, sí, no se duda. Pero la norma que cumple esos requisitos se promulga en un contexto bien distinto. Ayer tenía su qué. Hoy el qué es devorado por las fauces del cómo. Rebus sic stantibus. El paro parón. La mentira artera. El latrocinio de los reptiles. La corrupción institucional. La insaciable banca. La pérfida caja. El distraído regulador central. El gobierno perverso y tirano. Las cosas están así. La ley no se asume en este estado de putrefacción pública. La norma es el pacto que no debe mantenerse. Las tornas cambiaron. Las partes incumplieron. El contrato extravió su objeto.

 

Seguridad jurídica, por supuesto. Millones de españoles sucumben al tsunami de la pobreza. Se les vendió un mundo dichoso y compraron un universo inmundo. Alguien engañó al personal. Muchos trampearon las circunstancias. Demasiados fueron cómplices que cooperaron en la estafa. La burbuja del ladrillo es, en realidad, la ampolla del cemento. El especulador nunca es el españolito que sueña con un piso propio a costa de malgastar toda su existencia en pos de esa quimera. El banco es el broker malvado. El banco que presta a sabiendas del difícil acoplamiento. El perito tasador infló el precio. La ancha mano concedió el sabroso crédito quasi vitalicio. La araña tejió su red y atrapó al incauto. Por millones. Prestaban cien a lo que no valía sesenta. Inducían a la espiral del consumo en la confianza de que tantas vueltas acabarían mareando a las perdices. La casa no valía ni de lejos el precio. Abuso como usura. Usura insoportable e inadmisible.

 

La ley de consumidores y usuarios, mientras tanto, vaca. Vagos y gandules los legisladores. Intérpretes los jueces. Siervos los ciudadanos. Víctimas propiciatorias de un rito satánico. Gobernante, sumos sacerdotes del becerro de oro. Quédense con los pisos. Ya nos quitaron la vida. Y la esperanza. Métanse todo donde les quepa.

 

Un saludo.

CUENTAS SINDICALES

 

 “Huelvaya” se hizo eco de la noticia. UGT ha celebrado una asamblea de extrabajadores de Astilleros para advertirles que chitón. Que cremallera. Que silencio. Que la policía pregunte, pero que ellos, ni mu. Que se acojan al derecho a no declarar. Que no hablen salvo para los buenos días. Bocazas, absténganse. Que en boca cerrada no entran moscaeres. Que como le den a la húmeda, les pueden cortar la lengua. Que corre peligro el tinglado. Que bastante tienen con Lanzas y amigotes.

 

El poder se escribe con ese de sindicatos sumisos. Sumisos y silentes. Silentes y sesgados. Cómo no. Con lo que cobran. Los EREs son el ferragosto sindical de Comisiones y UGT. Negociazo el suyo. La crisis como coartada. La coartada de la crisis. Cuanto más despidos, mayores ingresos. La izquierda sindical se mimetiza en el amarillismo innoble de la izquierda política. La izquierdilla. La izquierdosa. La izquierducha.

 

Los despachos laboralistas sufren la plaga. Los sindicatos de Méndez y Toxo se ponen las botas de cinco leguas. Adelante. La clase obrera necesita a estos héroes modernos. Mucho de zorro y más de zeta...pé. A este paso, el Ritz será la sede de negociación. El Villamagna, para el aperitivo. Todo para el obrero pero sin el obrero. La nueva consigna del despotismo se lee en clave psoecialista. Menudo chollo se han montado los compañeros de viaje a la ruina de España.

 

Los obreros están representados por el comité de empresa. Sin embargo, ellos no encargan el caso al bufete que les venga en gana. Los trabajadores caen en las redes de la insaciable y gigantesca araña bicéfala. Cuotas, subvenciones, cursitos de formación, y algunos otros conceptos engordan al arácnido.

 

Los sindicalistas realizan, en general, una labor de mérito. En particular, algunos destacan por su capacidad de fraude. Legal, sí, pero engañoso a la postre. Allí donde no hay transparencia, la objetividad muere. Yo los llamo “puretas”. Toda su generosidad se queda en la expresión verbal. Fuera de ese ámbito aéreo, el gesto predominante se aposenta en la mano al bolsillo y a la cartera.

 

Ocurre como con esos grandes defensores de la igualdad entre hombres y mujeres. Consideran los hipócritas que el contenido de su discurso se llena en el todos y todas, en el compañeros y compañeras o en el camaradas y camarados, o en el mujeros y mujeras y el de hombros y hombras. Después, en la intimidad o en la caza al acecho de sus profesiones, maltratan a los subordinados, acosan a los desvalidos e imponen su pérfida voluntad. La izquierdilla izquierducha se baña de lodo cada vez que instrumentan a las mujeres para explotarlas a continuación o defienden a los trabajadores para chuparles después su sangre.



Las cuentas sindicales son el cuento del pureta. Más papistas que el Papa. Mendeces y mendaces. Tojos y tajos.



Un saludo.

ALFONSO GUERRA: EL MAL HABLADO

 

 En uno de esos mítines, a tanto la hora, que Alfonso Guerra, el anti-Machado, pronuncia por los corrales electoreros de la geografía nacional, el que fuera vicepresidente de Felipe ha dicho: "ser socialista es sentir dolor por el dolor de los demás" y "rebosar las urnas de puños y rosas". Así lo recoge la prensa del lugar. Así lo comento. Lo que no cuentan las crónicas es cómo ha glosado cada una de estas frases. Alfonso es un apócrifo. Finge con algo menos de naturalidad que Zapatero pero con más chiste. Él fue quien llamó bambi al desterrado presidente y quien se comió al animalito por las pezuñas no fuera que terminara con su chollo de diputado con censo enfiteútico.

 

Guerra es tan listo como cobarde. Tan poeta como perito. Tan sevillano como de Valladolid. Tan socialista como Gadafi. Tan ético como tétrico. Chistoso, graciosillo, titiritero de congresos y escaños, animador de ferias partidistas, inconfesable autor de cafetitos conseguidores. Con esa repajolera mala uva que alguien le otorgó y que él forjó, ha sido contratado por los amigos y comparsas de los EREs para movilizar a sus feudos felpudos ante el avance incontenible de la derecha. De la derecha de Los Remedios, ojo. El congresista eterno, que habita mansión de lujo en urbanización de abolengo altoburgués, se apoya en la clase obrera con la que no convive y a la que se acerca cuando la camisa no le llega al cuello.

 

Compañeros de Torreblanca, arenga. Toca defenderse de la ofensiva de los Rajoy y de los Arenas, de los Zoido y de las Sorayas. Torreblanca es nuestro último baluarte para que el partido de la rosa mantenga los pétalos y vosotros os traguéis las espinas. Torreblanca es el Alcázar de Toledo contra los que luchan por abrirnos el puño y por que soltemos la pasta mangada. Torreblanca es la muralla cerrada contra el empleo -con lo bien que se está sin trabajar- y contra la seguridad -para qué tantos maestros y policías-.

 

Con el disfraz de descamisado de Sevilla, el amigo de Barrionuevo, de Vera y otros galistas confesos, pide el voto a los vecinos del barrio. La urna llena de papeletas psoecialistas garantizará a Griñán, a Chaves, a Lanzas, a Mario Jiménez y a él mismo, otro cuatrienio de tocarse las narices y de forrarse los bolsillos. El millonario Alfonso busca el apoyo de la clase obrera y de la legión de parados. Su apoyo, sí. Su compañía, no. El hombre no quiere bajarse al moro de la miseria económica de esa gente a la que suplica el voto. Si no, por qué se presenta candidato en lugar último de su lista. Seguro que no sale. Pues eso.

 

El declive de Guerra es más esperpéntico que el de Zapatero. Guerra fue un parásito de Felipe, y Zapatero del 11-M. Un hombre, el primero, un destino no accidental el segundo. Guerrea contra los ciudadanos de Los Remedios con armas de su chalet de tronío torero y con mano de obra barata a la que ni siquiera saludará. El Psoe ha empujado a los sevillanos al túnel del tiempo y ha elevado a sus políticos relumbrones a la carne fresca del dinero público.


La demagogia populista se encarnó en el joven Alfonso. Hoy se materializa en Alfonso el Rico. Demagogus sumus. Incalificable déspota. Excepcional trilero. Singular representante de la Sevilla de los duques que van de mendigos y de los harapientos que enfundan ropas talares. La Sevilla de los expedientes de regulación que subvencionan a los que no trabajan y despiden a los más honestos. La Sevilla de Monteseirín y de Mercasevilla. La Sevilla de Espadas y de Lanzas. La Sevilla que viste la saya en el mitin y se pasea a continuación en el coche de caballos camino del real de la feria y del coso maestrante.

 

Qué disgusto se va a llevar Alfonso, el mal hablado y bien servido, como la derecha económica y social, la suya, les birle el gobierno de la ciudad y la llave de la caja de caudales. Qué disgusto. Si los ciudadanos de Torreblanca han aprendido algo del rollo macabeo de Alfonso, ya saben que es a la mangancia psoecialista a la que no tienen que votar. Ni a los de las mariscadas torrijistas. A cualquiera, menos a los gestores de la ruina de España entera. Entre ello, el mal hablado Alfonso. Guerra. Copión y chuleta. El encapuchado del lujo. Sistema.

 

Un saludo.

LA NADA

Saludé el pasado fin de semana a un antiguo compañero de trabajo. Hombre moderado y lúcido profesional. Milita en el Psoe. Nunca entiendo las militancias entre personas que viven de su intelecto. Todo tipo de pasión partidaria menoscaba el caudal objetivo de una persona. He conocido a gente que se dice melómana, cantar las virtudes del Mozart y vituperar la música de Wagner. Mozart. El arte comienza en él y en él acaba. Síntoma de cretinismo el de quienes entienden la belleza como patrimonio de una percepción muy subjetiva. Hooligans de party. Fanáticos que confunden la música de cámara con una camarilla de músicos.

 

Mi compañero de trabajo es un tipo con categoría humana. Pese a formar parte de una organización política como la que hoy prostituyen éticamente sus dirigentes. Personalmente, creo que las ideas son las que requieren defensa argumental. Las formaciones políticas se mueven en el posibilismo, en el relativismo de los valores y en algún que otro interés inconfesable. Mas qué ocurre cuando las ideas son nada y la nada es el carácter definitorio del vocero de las ideas de otros. Atribuir una idea a María Zambrano entra dentro de la lógica de pensamiento y de acción. Criticar una estrategia de Guardiola, prende en la idiosincrasia del entrenador de fútbol y de una afición. Ahora bien: pensar que el ministro de FOMIENTO, sí Fomiento, dice una verdad, una sola, incurrimos en el tipo del injusto. La nada es la verdad de Blanco. Como lo es el GOBERNAMIENTO, que sí, que gobernamiento, de Zapatero. La nada como vacío, como vano, como hueco. Se escuchan sus voces monocordes pero el mensaje aparece en negro de oscurantismo.

 

Mi compañero de trabajo se presenta, me anunció, como candidato de su grupo en las listas de quienes aspiran a una concejalía. Me sorprendió, y mucho, que un hombre de aspecto serio y de entendimiento profundo, se atreviera a pronosticar la victoria arrolladora de Petronila en las municipales. Uno, que no lee las encuestas a fin de no contaminar el aire puro de lo que debe ser un análisis, se sonrió, primero, y espetó después. Si la nada política que es Petronila como presidenta de la DIPUTAMIENTO, que sí, repito, que diputamiento, de Huelva, obtiene más de diez concejales, entonces mereceremos todos los onubenses que el AYUNTAMIENTO de la ciudad pase a manos de quienes viven diariamente del “miento” y se lleven a su casa la yunta y los bueyes. Con lo cual, la nada se coronará canónicamente en la capital del cero petronilero, del cero patatero y del cero guerrero.

 

La democracia es así. Y así la defiendo. Y si los señores y señoras del “miento” constante copan todas las concejalías, celebraré la victoria del pueblo. Y si la economía se hunde más a causa de la mangancia de los triunfadores, festejaré el valor de la ciudadanía. Y si la violencia, la bronca, la crispación y la guerra son los efectos de la decisión soberana de los votantes, agasajaré a Montesquieu. La democracia es intocable. La aristocracia, intratable. Unidas ambas fuerzas en soluciones constructivas, el pueblo se enriquece con las resoluciones de los mejores y la nobleza del espíritu, que no de la sangre, se satisface con la satisfacción de ese pueblo. Entonces, la nada va perdiendo su ser, El vacío adquiere contenido. El vano pasa a macizo. La nimiedad se eleva a sustancia. En ese momento, Zapateromiento, Blancomiento, Rubalcabamiento o Petronilamiento se constituirán en el cisco que hace candela y vuelve a la nada más rabiosa.

 

Mi compañero de trabajo no quiso apostar acerca de la comprobación de su tesis vaticinadora. El Psoe perderá porque el pueblo español y, en especial, la ciudadanía de Huelva, ya reconoce quién nada en la mentira y quién navega en la verdad. Como decía Carmen Laforet, la miseria de la sociedad española de la postguerra llenaba piélagos de tristeza y de angustia. Si la escritora reeditara hoy “La nada”, hallaría una pobreza parecida envuelta en máquinas electrónicas. La nada. De nada.

 

Un saludo.

BERLUSCONIS ANDALUCES

 

 Una sentencia del Tribunal Supremo pone de manifiesto el alcance del delito del artículo 410 del Código Penal. Señala su elemento objetivo: la negativa “abierta” de las autoridades o funcionarios públicos a dar el debido cumplimiento a resoluciones judiciales, decisiones u órdenes de la autoridad superior, dictadas dentro del ámbito de su respectiva competencia y revestidas de las formalidades legales. Del mismo modo, precisa su elemento subjetivo: la intencionalidad o dolo. Desobediencia. Infracción de mera actividad. O de inactividad. No comporta la producción de un resultado material. Basta la mera omisión o pasividad propia de quien se niegue a ejecutar una orden legítima. La introducción del adjetivo especificativo “abierta” excluye la comisión culposa. O sea, el delito sólo admite la dolosa. Se destierra, en consecuencia, el error o la mala inteligencia. Voluntad rebelde. Cierto es que el propio código matiza cuando exime de criminalidad al funcionario que rechace un mandato que infrinja claramente un precepto legal.  He ahí la madre del cordero.

 

Mar Moreno es, por si no conocen a la egregia dama, consejera de Presidencia de la Junta. La ilustre señora, del Psoe por supuesto, nos asombra a todos con su argumentario. Digna de estudio esta gobernanta, con perdón. A la altura de Mario Jiménez, de Antonio Fernández, de Rivas, de Guerrero y de otros esclarecidos miembros de la Junta de Andalucía. Qué imagen. Como la de Berlusconi. Pues he aquí que doña Mar ha instrumentado como alegato de presunta infracción al padre del borrego. Nada menos que el carácter reservado de los documentos que se presenten al Consejo de Gobierno. Así lo dice la Ley del propio Gobierno. Faltara más. La señora Moreno, consejera de Presidencia, no lo olviden, desobedece a la señora Juez a sabiendas de que el secreto afecta a lo que se hable durante el Consejo, pero no a las decisiones que el Consejo adopte. Da igual. Obstruye, que algo queda. Dilata, que la vida es corta. Mutila, que el saber ocupa demasiado lugar. Encubre, que la verdad espeluzna. El asunto ERE remueve lo más hondo de la maldad de un cargo público. Gente del Psoe se enriquece a costa del pueblo desdichado.

 

Mientras, Aguayo, consejera de Economía, se presta a la función de parapeto del amo Griñán. Entre ella y Moreno, se pasan por el olor a azahar los informes del Interventor. En tanto, Mario Jiménez olisquea entre la podredumbre a fin de acumular pestilencias en torno a la comunidad toda. Mar de detritus, ganancia de guarros. El señor Mario Jiménez, tan moguereño como Juan Ramón y tan poeta como don Silvio, justifica el rechazo a un Pleno extraordinario sobre los expedientes de regulación de “quiéncobrapaga”. “Quepaqué”, se cuestiona él solito. Más de 150.000 folios le hemos mandado a la Juez. Y quiere más. La ganga. La Junta remite la ganga. Ciento cincuenta mil kilos de ganga inútil. Un Mitad del cuarto de mena. Así se hacen las estadísticas. La mena se queda en el secreto de sumario del Consejo de (des)Gobierno. Mario Jiménez, que me recuerda a Silvio, deja la mena a buen recaudo. No sea que el hierro se lleve por delante alguna cara dura. Las actas son la mena. Los EREs, la dinamita. Alguno podría dar con sus huesos en la cárcel. Antes que la juez entre en la mina, se llama a un Trashorras cualquiera y que todo salte por los aires.

 

Berlusconi ha acabado compareciendo ante la Justicia de su país. Uno se congratula de que “il cavalieri” se doblegue ante el poder judicial. Con esto de la desobediencia calculada a la Juez Alaya, siento vergüenza ajena. Vergüenza berlusconiana. No se puede ser tan retorcido. La Junta lo es. Alegar conflicto de  jurisdicción cuando no es sino desobediencia a la justicia y obstrucción a los procedimientos, así lo indica. Retorcidos y hasta prevaricadores se antojan. No más Berlusconis. No.

 

Un saludo.

CIENTÍFICO CHAVES: LA BASE...”Y PEINASE”

 

 Se atribuye a Hitler esta frase: “Un judío es claro que es un ser vivo, aunque no puede afirmarse que sea un ser humano pues no hay base científica para ello”. De Bibiana Aído, la siguiente declaración: “un feto es un ser vivo, pero no puede afirmarse que sea un ser humano porque eso no tiene ninguna base científica”. El expresidente Chaves, actual vicenosequé del dizque gobierno zapateril, aseguró hace poco más de un año: “"Yo todo el sueldo que he tenido lo he querido invertir en mis hijos, porque sé que el día de mañana no les voy a dejar nada. Les he ayudado a comprarse su casa, les he ayudado a comprarse su coche, les he ayudado y he tratado de invertir en la mejor educación para mis hijos, no solamente la que han tenido aquí en España. Los he mandado a aprender idiomas fuera, a Francia, al Reino Unido... En eso es en lo que me he gastado el dinero y eso es lo que he podido ahorrar, los 3.400 euros". La base científica de cómo se ha gastado el dinero es indescifrable. Con su “peazo sueldo”, increíble. Por ello, más que de “labase” hay que hablar de “peinase” el pelo que nos queda de tontos.

 

Estos que se llamaron, o se llaman, socialistas, es que son unos genios.Si no, lean la prensa del día. Bueno, la prensa que no reciba óbolo alguno del Partido. Iván Chaves, hijo del psoecialista de la foto de la tortilla, parece que ha recibido de su padre algo más que ayuda económica. Algunos hablan del joven como un experto intermediario... Con la Junta de Andalucía, claro. Como su hermana Paula. Familia que cobra unida, unida permanece, con perdón del padre Peyton por la paráfrasis. El apostolado de papá Chaves poco tiene que ver con el rezo del rosario, pero sí con la sarta de desdichas felices -perdón por el oxímoron- que comparten. Todos para uno y uno para todos, que ponía el gran Dumas en boca de sus mosqueteros.

 

He leído el artículo formidable de Manuel Becerro en El Mundo. Los datos que maneja, impresionan. Los que habrán de salir, dejarán a muchos patidifusos. Para todos ellos, don Manuel, que no Lopera, presenta reconvención. Y es que a Chaves se le entiende todo. Tiene el aire de un excretor nato y de un escritor  cuentista neto. Artista. Padre. Esposo. Hermano. Amigo. Padrino. (?). Fenómeno de la naturaleza. Fénix del ingenio, que no me maldiga Lope de Vega. Taumaturgo de Aguas Teñidas.

 

Manuel Chaves es un fenómeno. Investigar los fenómenos exige instrumentar técnicas, adquirir nuevos conocimientos, efectuar observaciones, medir, experimentar, corregir determinadas desviaciones. De esta manera, se podrá hablar de método científico. Mas cuando no hay base, no hay método que valga. La pared siempre será un muro. Se podrá hablar con el paramento. Y aunque parezca que conversa contigo, no es un ser vivo. Mucho menos, un ser humano. ¿Verdad? Pues eso. La base científica del feto de Bibiana, de los judíos de Hitler y de la capacidad de ahorro de Chaves es tan sólida como un tabique sonoro. O como un paredón...de fusilados.

 

Un saludo.

PIZARRO

 

 Podíamos hablar de Francisco, el extremeño que conquistó Perú. Sin embargo, los tiempos nos invitan a hablar de Luis, el gaditano que destrozó, con la ayuda y en compañía de otros, la credibilidad de Andalucía. El primero dio gloria a España. El segundo, un ultraje a la justicia de los andaluces.

 

Luis Pizarro era, hasta hace un rato, consejero de Gobernación y Justicia. De gobierno títere. De justicia chusca. La negativa a entregar las actas del Consejo de Gobierno a la juez Alaya confirma una tesis largamente defendida. El Psoe cree que la justicia emana del partido y en él desemboca. La entrega, tardía y mutilada, de expedientes administrativos a los juzgados así lo corrobora. Como los jueces no son elegidos democráticamente, que se esperen. Luis Pizarro venía siendo el último irresponsable de este desaguisado institucional. Hombre control. Control de hombres.

 

Después de media vida al frente del Psoe andaluz, le confiaron la cartera de Justicia. Imagínense. De justicia. Tecnócratas al abismo. Plutócratas, al poder. Plutócratas comisarios políticos. Pajín, a Sanidad. Otra que tal. La cuestión es no doblar el lomo. Mucha reunión, móviles ardientes, presiones extenuantes, listas movedizas, disciplina total. Pizarro, Luis, nunca descubrió el Perú, pero a poco que nos descuidemos, se lleva las minas. Soy mineroooo. MinEREro. Fantástico consejero que perdemos. No se ha extraviado. No lo busquen. Se aposenta junto al señor de Matsa. Se enroca en el clan de Los Gazules. De los gandules, no. Que acaso. De Alcalá de los Gazules.

 

El árbol del ahorcado tiene cientos de ramas desnudas a la espera de frutos suicidas. Zapatero ha dado el pistoletazo de salida. La confusión de Pizarro le lleva a la dimisión. La posición de Griñán diseña su muerte política. El castillo de Kafka no se desmorona. Simplemente se desvanece entre la niebla. Drácula aguarda la noche para vivificarse con la sangre del pueblo. El proceso sigue su curso. Nunca sabremos el alcance de la marcha de Luis Pizarro. Sin embargo, una cosa es segura. El que venga, no lo hará mejor. Peor, tampoco. Es imposible. Igual. El modelo arquitectónico no lo diseñan los alarifes. Cosa de maestros. Y de mecenas. De gente con dinero. De gentuza con poder. De burgueses proletarizados y de proletarios aburguesados.

 

Los pilares de la tierra no se visten de la literatura de Follet. Se ponen el manto de la politiquilla de Chaves. El vicepresidente florero mantiene un pulso constante con el presidente a palos. Griñán era querido en tanto dócil se mostraba. Desde el momento que se atreve a discrepar del puesto de mando, alanceado terminará. Por Pizarro y compañía. Acabará adornando las ramas del alcornoque más destacado. En su tronco aparecerá, grabada a navaja, la siguiente inscripción: aquí pende un psoecialista traidor. Aquí lo enganchó Pizarro. En solitario, no. En colaboración con otros. Griñán y Borrel murieron víctimas de su propia estupidez. Querer imponerse a la cúpula celeste es un error. No quisieron regenerar la política. Pretendieron desnudar al emperador. “Quequivocaos”.

 

Un saludo.

PAVO REAL

 

 Aunque sonría forzado como las hienas, el presidente muestra todos los caracteres del pavo real. Tal es su ansia por hacer vana ostentación de su gallardía o de sus cualidades. El hombre presume, alardea, se envanece y se ufana de su estar porque su fuero interno advierte el menosprecio de los demás. Se jacta de dónde llegó porque inexplicable es cómo lo hizo. Su coronación como presidente rey se escenifica de forma paralela a su abdicación como rey presidente. No distingue el ser republicano o monárquico. En su personalidad, todo se reduce al estar. De ahí que cuando la historia juzgue al hombre, le alsolverá por falta de pruebas esenciales. El accidente le es consustancial. Desde un punto de vista democrático, ni fue ni estuvo. Está dimitido. Es destituido.

 

La anunciada sucesión del hombre circunflejo ejemplifica su proclividad a la zoología del ave. Advertida su decadencia, extiende las plumas y marca distancias consigo mismo. Se mira al espejo y conserva el colorido desplegado de sus alas no aptas para el vuelo. Avisa que se va pero exige alabanzas a su belleza. El que debiera ser bípedo implume con los pies bien anclados a la tierra, se reencarna en pájaro inútil. Todo él se revive en el artificio. Él, el emperador monclovita, administra la herencia sin beneficio de inventario. Deja el patrimonio escuálido pero los que se postulan como herederos del baldón prefieren la nada a la miseria que habrá de llegar. Con todo, analiza la cuadrilla de aspirantes y, visto lo visto, se solaza en su estrategia. Para lo que ha de venir, me quedo, masculla el maquiavelito leonés, dueño de palabras buenas y propietario de acciones malas. Me quedo. Un rato. Huérfano de aplausos. Orfandad de apoyos.

 

Rubalcaba se las promete felices. Vacío programático. Carmen Chacón se ofrece pinturera y “barrosa”. Triste final. La desconfianza del causahabiente despeja la hipótesis sobre su conducta futura. Seguirá en el trono mientras aviste una lucecita ilusionante y alucinadora que justifique su permanencia un año más en el poder. Ocho años, se relame. Y después, allá se las compongan. La suerte del 11-M no se puede repetir, reflexiona en su reducida capacidad craneal. Prolongar el castigo, poco importa si el verdadero flagelo comenzará tras su marcha. Rajoy es mucho enemigo, le dice Sonso. Tus pares en la enemistad son los barones de su partido que, agazapados como buitres, anhelan el final del pavo con sonrisa de hiena.



El monarca innoble tiene fe cegata en el resurgir económico del país. Carece de argumentos técnicos. Y qué más da si la ciencia y el método trascienden su inteligencia emocional y cognitiva. Se apoya en el vocerío de la multitud que protesta y le reclama para no oír ni escuchar críticas a su belleza singular. Botín lo certifica. Botín. De ponerse las botas. De acaparar el tesoro. Si Botín me dice sigue, se joden todos. Chacón, la primera. Creen los catalanes que yo por ellos me muero. Tan sólo los utilizo. Culé del Madrid. Doña Carmen, esposa de don Barroso, calienta motores. La pobre. Ganas de hacer la pava. Donde hay pavo real, la pava surte los estómagos navideños. Si se quiere estrellar, es muy libre, pero o las elecciones tumban al pájaro o el pájaro, como Felipito Tacatún, dirá: “yo sigo”. Hasta el año que viene. Que se acuchillen los secuaces.



Nos tiene entretenidos el presi. Se queda con “toquisque”. Con Felipe González, antes que con nadie. Pensaba el señor de la equis que el bambi comería de su mano. Qué error. Que inmensa equivocación. La soberbia de un ave choca con la vanagloria de otra. El viejo suele perder las batallas en el mundo de la fauna. La senil guardia felipista se postula para recobrar el mando. Sin embargo, el zapaterismo carroñero no suelta la presa muerta ni a la de tres. Qué va a ser de ellos si el Partido Popular les echa mano al pescuezo. A la olla. Ni para eso servirían. Mejor, disecados. Como los dinosaurios de Soria o de Teruel. Pavos irreales. Muy reales. Dice que se va. Mientras, se queda. Pavo decapitado.



Un saludo.

ES TODO POLÍTICA

 

 No conozco personalmente a Sergio Sánchez. Sé que es un atleta español de primerísima fila. Leonés de garra. Deportista de técnica. Ciudadano de fuerza. Plusmarquista europeo en la distancia de tres mil metros en la que, también, es subcampeón del mundo. La fortaleza de su físico corre pareja a la entereza de su psíquico. Un portento, vaya. La causa por la que Sergio Sánchez viene a esta tribuna no es, sin embargo, su talento ni su condición de moderno Mercurio. Sergio Sánchez ha llamado la atención por sus recientes declaraciones en los medios.

 

“Me da vergüenza vestir la camiseta de España”, ha dicho. El titular espanta. Otro nacionalista de pega que se rebela al ritmo separatista de abertzales y especies similares, pensó este articulista. Nada de eso. Sergio Sánchez se avergüenza de algunos políticos que de España hacen jirones y de su imagen, bazofia. Van a lo suyo. Hoy me sirvo de ti porque las medallas del corredor lucen sobre la camisa blanca del político. Mañana te arrojan al vertedero si las insignias laureadas vienen  manchadas por la miseria del doping que los garantes del deporte nunca quisieron extirpar. Pillado el famoso, sobre él caiga el estigma de la Inquisición. Los otrora mecenas de su éxito propio se convierten en santo oficio del error consentido ajeno.

 

Sergio Sánchez no es un referente del deporte. Es un ciudadano ejemplar. A tener en cuenta en este mundo de trepas y pelotilleros, de agasajos de boutique y de premios de mercadillo. Don Sergio ha dicho a Lissavetszki, exsecretario de Estado para el Deporte y expresidente del Consejo Superior de Deportes, que están consiguiendo que “ los deportistas pierdan la ilusión y su credibilidad”. La política española antidopaje es una pantomima, ha señalado. En ese contexto, se entiende la vergüenza. “Tengo un palmarés, un currículum, una imagen, y ahora mismo presentarme a una competición internacional con la camiseta de la selección española dañaría mi imagen», sostiene el bravo campeón español.

 

Dónde está el error de Sergio. Desde mi modesto punto de vista en la sinécdoque. Toma el todo por la parte. Confunde a España con el candidato psoecialista a la alcaldía de Madrid. Acaso por su carácter, tal vez a causa de su civismo irreductible, Sergio Sánchez está castigado sin beca ADO. En cambio, varios implicados en la “Operación Galgo” disfrutan de la misma. Se premia el dopaje y se castiga la corrección. Lissavetszki se apunta al carro ganador y prende fuego al auriga pillado con las manos en la masa. La doble moral del politicastro no es sino la inmoralidad del nefando gobernante.

 

Sergio Sánchez hará mal en tirarle sus medallas a la cara. El fruto del juego limpio no puede siquiera rozar la pétrea faz de quien se postula como futuro alcalde de la capital de España. Sergio. Sánchez. Demasiado español y demasiado leonés para ser aclamado por esta panda de desharrapados morales. Mantenga su camino decente. Deje que estos desastrados éticos, estos menesterosos de poltrona, estos harapientos de honor, sigan al “rebufo” de la estela de dignidad que Vd. traza en su carrera portentosa. A ver si se les pega algo. Aunque sea del tartán. Pobres diablos. Vd. es un tipo. Todo un tipo. Sí señor. Con dos narices.

 

Un saludo.

GIMENO QUE NO JIMÉNEZ

 

 Mi hermano José Antonio, tengo otros no crean, me envía un correo electrónico en el que me invita a leer el comunicado de Ángel Gimeno. Gimeno es alto cargo del Psoe de Madrid. Abandona el grupo. Deja la secta. Tiempo ha tardado el hombre en percibir el horror interno. Comulgar con ruedas de molino de la inconsistencia de Zerolo o Zapatero, ya es. Intentar imbuir un poco de sentido a Pajín o a Bibiana, ímproba tarea, pardiez. Eso sí, llevar a José Antonio Alonso a terrenos de respeto, supone adentrarse en el averno.

 

La cúpula del Psoe es una pirámide invertida. En su cúspide se sitúan miles de gusanillos que, al darse la vuelta la figura, se hallaron, de pronto, en las alturas celestes. En cambio, los tres “maolillos” que planificaban desde lo alto, han pasado a ocupar la base más inestable. Es difícil invertir una pirámide regular. Complicadísimo. Sin embargo, Zapatero lo ha logrado. Cómo será esta larva política que, sin llegar a mariposa, revolotea entusiasmada. Todo contamina, es verdad. Pero sabido es que el gorgojo se alimenta de carne muerta o en descomposición. Esto explica su agosteño festín. Ha fagocitado la corrupción de su entorno hasta el hartazgo. Así está el hombre.


El poder del partido se tambalea al ritmo que la Kéops se sostiene sobre su vértice. Un viento del este tumbará el poliedro sobre otra de sus caras. A poco tardar. Las elecciones del 22 de mayo confirmarán el secreto a voces. El presidente crisálida entra en el período final de su maléfica carrera política. Cuanto toca, lo convierte en estatua de excrementos. La democracia que él surcó, nunca fue dictadura mayor. La monarquía que el nieto del capitán nos deja, jamás vivió peores momentos de popularidad. La república que el marido de Sonsoles soñó, difícilmente pudo caer tan bajo.

 

Gimeno, don Ángel, se ha percatado, al fin, del clamor del pueblo. Miseria en el partido. Pus en sus heridas. Metástasis cancerígena de la peor especie en sus órganos. Tarde, Gimeno, muy tarde. No obstante, introdujiste la mano en la llaga y observaste que el señor era un dios de barro blandengue. Vivir de la política y para la política tiene su aquel. Los travestis visten ropas del sexo contrario. Lo saben y son felices. El travestismo político acarrea enfermedades respiratorias por la ansiedad. Rubalcaba y Bono se creen  de izquierda y se colocan túnicas de derecha. Son la derecha más alienígena y mortal. Infaman la idea de la derecha de Rajoy o Aznar. Los de derecha son honrados. Se atavían con lo que tienen y no se emperifollan con los abalorios de Guerra o de Valderas.

 

El disco solar momifique a estos egipcios de perfil bajo. Súbditos de una vida breve que confían en la longevidad dichosa de la ultratumba como única explicación de su existencia. La pirámide debe volver a sus fueros. La base ancha y plana. La cumbre puntiaguda, mirando al cielo. En tanto Mario Jiménez siga encaramado a la balaustrada del piso superior, la política psoecialista será el lodazal que recoge todas las deposiciones de estos sujetos. Y si Petronila,… Con Barrero,.. Chaves de vicepresidente y Griñán de… De qué va Griñán. Ya. De ciego del pícaro Jiménez, Mario. Pues que tenga cuidado. Que Mario es tan de fiar como una cobra escocida.

 

Bien por Gimeno. Más vale tarde. Mal por Jiménez. De qué va a vivir el hombre cuando las aguas tornen a su cauce. Por carecer, hasta de ética. Por no tener, ni respeto. Por adolecer, de moral. Por presumir, de poder. Es el eterno yo del rinconete. El cortadillo se lo zampó al principio.

 

Un saludo.

CLUB DE ALTERNE

 

 Las lenguas se deshacen en elogios acerca de Loles López, parlamentaria popular. Hablo de lo que escucho. He leído sus declaraciones sobre la publicidad a cierto bar de copas en el que las mujeres poseen un papel determinante. Se puede decir que ellas son el motor del negocio.  Coherencia grande. Resulta que algún responsable del Polideportivo “Las Américas”, que depende de la Diputación de Huelva, ha permitido que las vallas publicitarias externas de este centro público se ocupen con anuncios de ese club de alterne. Me niego a llamarlo puticlub. En mi opinión, las mujeres nunca son putas. Ni putos los hombres.

 

Sí analizo la conceptualización “doble moral e hipocresía” que la señora López atribuye a doña Petronila. Doble moral, no. Amoralidad, toda la que quiera. Inmoralidad, según qué principio de comportamiento político ondee. Hipocresía, sin duda. La señora Petronila finge maravillosamente. Es hija del elenco de actores de esa compañía de cómicos que la cúpula psoecialista es. Con la cara progre cantan la dignidad de las mujeres y reivindican la prohibición de anuncios sexuales en los periódicos. Con el rostro fascista admiten que algunos empresarios afines publiciten la copa y el sexo con chicas que, acaso, sufran en sus cuerpos la necesidad de venderlos por unos cuantos euros.

 

Mientras Pedro Rodríguez levanta monumentos a la historia de Huelva o al sentimiento de su gente, doña Petronila ha podido facilitar anuncios de posible prostitución en dependencias públicas de su competencia. Acaso por ignorancia. O por indiligencia. Tal vez por negligencia. La mujer no puede denigrar a la mujer. Ni por un momento. Un club de alterne puede ser, incluso, un bien social. Lo que es inadmisible es que la mujer que trabaja en ese bien social sea pisoteada al extremo de convertirla en un mal para la sociedad.

 

Pajín y Aído. Aído y Pajín. Dónde están. Frecuentando foros a favor de la mujer. Silenciando ofensas contra la mujer. Lo de Petronila es de juzgado de moral. Ya sé que no hay. Pero la conciencia sí existe. En una persona que ocupe cargo público, las conexiones (plural de conexión) deben realizarse con suma delicadeza. No sea que el que conecte pretenda pinzar el polo negativo con el positivo y el cable rojo del estalinista con el cable negro del mussoliniano. La deflagración sería inmediata. Conexión francesa. Conexión kosovar. Conexión fiscal.

 

La conexión como enlace y como atadura. La conexión entre institución pública y empresa privada. La conexión de alterne en el punto donde se realiza el enlace entre aparato y finanzas. Conexión como mancomunidad de amistades o comunión de intereses. Conexión como enchufe, como enganche, como contacto. Club de alterne. La conexión como encaje y enganche. Alterne. Trato, pero no trata. Relación no fraterna. Convivencia y emparejamiento. Club de alterne. Libertad. Libertad para las mujeres. Antes, igualdad para ellas. No las denigren más. Inmorales. Hipócritas. Fachas. La publicidad del Polideportivo “Las Américas” exige respeto. La Diputación debe retirar los anuncios indeseables. Por respeto.

 

Un saludo.

EL SIETE Y EL DIECISIETE

 

 El siete es un número mágico. Siete. Su forma simbólica es la causa por la que con su nombre se designa al rasgón en forma de ángulo que se hace en los trajes. Y en los lienzos. Siete.

 

La vida en la España de esta primera parte del siglo veintiuno se hace especialmente penosa. Nada es lo que parece. Y se quiere hacer parecer lo que no es. Es verdad que la crisis económica es gravísima. Cierto que el paro se asoma al pretil de los cinco millones de desafortunados. Indudable que la corrupción invade los tejidos del Gobierno psoecialista. Nadie discute que el presidente Zapatero corre el riesgo de darse un porrazo mortal a causa de los bandazos inverosímiles de su política. A ratificar me quedo que las guerras son justas cuando así lo certifican los dos sindicatos históricos, con perdón, en conjunción con un puñado de artistas enriquecidos por la explotación de ideologías liberticidas, con más perdón, y con ciertos periodistas de alcantarilla, con la indulgencia de las cloacas. Con todo el peso de la anterior, este dicente considera que lo más pernicioso en la España actual es el siete.

 

El siete a la España de las diecisiete. El roto a la España de las Autonomías. El despiezo del Estado. La fragmentación del territorio. La división entre españoles. La búsqueda de nuevos bandos fratricidas que cubran las homicidas ambiciones de politicastros enfermos de odio. La hendidura de la conciencia nacional. El desbaratamiento de la unidad de España. El Pisuerga que pasa por Valladolid es el tópico recurrente que golpea el esqueleto de la Constitución y, leña al mono, que es de loza. No es de goma. De cara y fina porcelana. Pero no importa. Hay que romper la obra de arte más grande y más longeva que ha parido nuestra historia: la construcción del Estado español. En ese estropicio se hallan los catalanistas de pega y los batasunos de zurra. En ese destrozo, Zapatero tiene mucho por lo que responder.

 

España se enfrenta a su propia mirada atrás. La dialéctica de la historia nos propone, una vez más, el cainismo de los pueblos. La fláccida mano que no rige el Estado, manosea los despropósitos de su ruptura. “Es una vergüenza lo que en España está pasando contra el Barcelona”, ha declarado Rosell, presidente de la entidad blaugrana. Su antecesor en el club catalán, Joan Laporta, va más lejos en su política de verbal bombardeo destructivo cuyos efectos carga el diablo separatista. Ha dicho: “quiero la declaración unilateral del Estado catalán”.

 

Entre tanto, Zapatero se dedica a un peligroso juego de rol. Es como el niño que juega hoy a policías y mañana a vaqueros. Nunca dejar de hacer el indio. La película que filmó sobre la crisis es candidata a los Premios Razzies, los anti-Óscar. El corto sobre el empleo se quedó sin estrenar pero recibió millonaria subvención compensadora de sus ineptitudes. El documental sobre el pacifismo se aupó a la categoría de Apocalipsis libia. El spot publicitario con Gadafi, loa a la mamarrachada. El protagonista agónico e insulso inyecta veneno de rencor a la voluntad conciliadora de los españoles. Así, el cianuro se viste de plutonio al tiempo que la Constitución se solapa en el Estatut.

 

Las diecisiete pueden ser quince mañana. Pasado, reducirse a trece. En tres meses, cantones todos. Después de la juerga independentista, el responsable del ERE patrio se lavará las manos y, con el porte pomposo e imponente de los bustos parlantes, culpará a todos del desaguisado. Salvo él, todos hemos llevado a España a su descalabro. Solo debimos dejarlo. En isla apartada. Muy  vigilada. Como Napoleón que se cree. Sin darle opción a cien segundos adicionales. De lo contrario, el siete contra las diecisiete será un jirón imposible de arreglar. Un siete, setenta y siete mil veces en el vestido electoral. Verán cómo se cabrea con el siete veces roto.

 

Un saludo.

HUIDA HACIA ADELANTE

 

La noticia es que el pájaro ha disparado a las escopetas. La juez de los EREs ha aceptado que la Junta de los EREs se persone como acusación en el caso de los EREs. La cosa está clara. Los EREs. Griñán no es garante en su deber de los expedientes de regulación de empleo ni en su obligación de exigir la fiscalidad administrativa y de hacer cumplir las exigencias de la Hacienda Pública y, oh milagro, lleva a que la Junta se acuse a sí misma. Se acusa a la Junta, claro, para que no se impute al presidente. Listo el muchacho. No le informa Aguayo de nada pero los demás nos vamos a enterar de lo que vale un peine.



Más de cien mil millones de pesetas han volado de la caja fuerte andaluza y se han posado en nidos de intrusos afines a la propia Junta andaluza. Es lo que se llama huir hacia adelante. El ataque de la justicia al Gobierno andaluz ha llevado a éste a sortear el problema haciendo como que se enfrenta al mismo. Al mismo tiempo, amenaza a los bocazas como el exdirector general Guerrero. O se calla o que se atenga a las consecuencias de la delación del fondo de reptiles. Se mete en el lío para controlarlo desde su interior. Es una reacción psicológica de libro que se ha convertido en paradigma de la sociología política.



A partir de este planteamiento, Málaga ha acogido un congreso municipal psoecialista con miras a las elecciones del 22 de mayo. Griñán y Blanco se disponen a ejecutar su estrategia de la confusión. Temen que Antonio Fernández, exconsejero de empleo, se vaya de la lengua y no esté dispuesto a comerse el marrón en soledad. Lo que se encubrió en horas de mangoneo, se quiere tapar ahora con miles de kilos de cemento armado. Y si, además, Viera resbala en el cenagal que él ayudó a formar, va a ser necesaria la cantidad que se utilizó para ocultar el escándalo del barrio del Carmelo en Barcelona. A buen entendedor...

 

Por ello, el sucesor de Chaves en el desgobierno de Andalucía, se ha apresurado a señalar que el comportamiento del Psoe está basado en la ética. Juro que no ha matizado a qué ética se refiere. Acaso a la aristotélica. De ahí que se apoye en el carácter no extremista de la virtud, sino en la síntesis entre opuestos. Lo cual explicaría que de los seiscientos y pico millones de euros birlados al derecho adminitrativo, apenas la mitad haya ido a causar la felicidad de unos elegidos. Verdad. Con lo moderados que han sido y nos quejamos.



La huida hacia adelante tiene un tufo dictatorial y maoísta de no te menees. La colectivización china en tiempos de la Revolución Cultural provocó la muerte de millones de chinos, la mayoría niños, víctimas de la gran hambruna que asoló el país. La producción de acero era prioritaria. La fuerza humana era tan gigantesca que se permitían el lujo de cambiar el carísimo coste de la maquinaria importada por el ridículo precio de las vidas humanas. El Gran Salto Adelante fue una de las aventuras más desdichadas de la infeliz historia genocida del siglo XX. Qué importaba a los líderes comunistas chinos las muertes de sus convecinos si la patria demandaba ese sacrificio. El poder totalitario se mece entre la dictadura y la ignorancia. La divisa, constantemente repetida, fue producir "más, más rápido, mejor y más económicamente". Esta política económica, en realidad, se basaba en un absoluto desconocimiento de lo que es la realidad económica.

 

Gran Salto y Gran Escapada. Adelante con los faroles. Caiga quien caiga. Menos las ánimas benditas del “purga”torio del Psoe. La purga ha comenzado. A la velocidad de las defecciones políticas o de las propiamente escatológicas. Triunfará el que más calle, quien mejor mienta, quien sobresalga en la resistencia a la justicia, quien destaque en la construcción de coartadas al partido, quien eleve los más altos muros de contención para salvaguardar al presidente. He ahí a los vencedores. He ahí la huida. Hacia adelante. En estricta justicia, todo un salto. A los infiernos de la mafia.



Un saludo.

EPIDEMIOLOGÍA EN LA RÍA

El anuncio de la señora Montero, consejera de Salud de la Junta de Andalucía, sobre la realización de estudios epidemiológicos entre la población de la Ría de Huelva tiene visos de credibilidad. Con este Gobierno andaluz, te crees algo y patinas. El anuncio ahí está. Otra cosa será quiénes lo dirigirán. Y cuándo se llevará a cabo. Y cómo se efectuará. En cuanto a la publicación de los resultados, queda por ver.

 

El Polo Químico –químico, no se olvide- ha sido un quebradero de cabeza desde que el franquismo nos regaló ese maná envenenado hace más de cincuenta años. La polémica acerca de sus peligros potenciales no necesita mayor prolongación. El por qué de la elevada morbimortalidad de determinados tipos de cáncer es lo que se debe investigar con urgencia. La Junta ha dispuesto de treinta años de omnímodo poder para hacerlo y nunca lo hizo. Más vale tarde. Pero bien. Que se haga bien y a fondo. Que se recojan datos suficientes y fiables para establecer parámetros sobre la incidencia de una enfermedad determinada en la muerte de las personas y, de forma paralela, de instrumentar los medios posibles para evitar o limitar esos males. Qué tiene la industria química que provoque patologías causantes, a su vez, de la muerte en Huelva. Qué punto de repercusión arrojan los vertidos a la ría sobre sus aguas y entorno colateral. Hasta dónde son ciertos los dichos de la perniciosidad de la maléfica balsa de fosfoyesos. En qué medida las marismas están afectadas por el almacenamiento de residuos supuestamente tóxicos.

 

Yo no me fío. La confianza es una hipótesis sobre la conducta futura de otro. Yo no apuesto por ese otro. Máxime si ese otro es la Junta de Andalucía psoecialista. No me fío. Carece de fianza, de aval, para adquirir y para vender. Si los estudios revelasen, sin lugar a dudas, la determinante acción negativa del Polo químico en la aparición de algunas enfermedades cancerosas, dónde se iban a meter todos los presidentes andaluces. Qué reacciones cabrá esperar de los onubenses que hemos tragado y respirado esa basura depositada en tierra, agua y aire.

 

La señora Montero puede vendernos puentes de salud imaginarios y trenes marcianos de alta velocidad. Sin embargo, con la salud no se juega. Con la enfermedad no se debe mentir. Con la vida no se engaña. Si se ha de hacer el estudio, cuanto antes. En caso contrario, rectifíquese. Miles de ciudadanos estamos expuestos a una contaminación que puede ser letal. Déjense de añagazas. Fuera artificios y señuelos.

 

La Guardia Civil ya informó al respecto a través del SEPRONA. “El uso de fosfoyesos en agricultura, de forma intensiva o continua, puede producir la acumulación de metales tóxicos como el uranio. De lo que no ha informado la Benemérita o, al menos, no me consta, es acerca de las miles de toneladas de ese residuo –que no subproducto- que ocupa hectáreas de la ciudad. Qué huele mal en el anuncio de la consejera de Salud. Cómo apesta.

 

Un saludo.