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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ACTUALIDAD POLÍTICA NACIONAL Y REGIONAL

EL TIMO DE LA ESTAMPITA

 

 Susanita tiene un reloj chiquitín. Susana ha formado un gobierno pequeño. Igual que el anterior. Solo que con los cromos cambiados. El cacique gaditano, tantas veces vapuleado por Teófila, se hace con la foto y la cartera de la nueva presidente. Mientras tanto, la jiennense Víboras se responsabiliza, ejem, de las relaciones con Cañamero y Gordillo en el campo andaluz. De Llera repite consejería, a ver cómo se puede defender la zona del ataque de Ayala. En cuanto al grupo de IU, los mismos, que están haciendo una excelente labor de achique de los balones fétidos que apestan al banquillo psoecialista.

 

Algunas caras nuevas para que el equipo no cambie, no cambie, no cambie. La Junta unida, jamás será sometida. Me llama la atención la movida de Montero y la quedada de Alonso. De Salud y Recorte Social a Hacienda y Administración Pública. El acabose. Todo llega a su extremo. Después de la paralela, sobreviene la administración tangencial. Lo que significa que un leve roce de algún enchufado con algún organismo público valdrá como requisito y mérito incontestable de acceso. Ni oposiciones ni leche. Ahí, con dos narices. En cuanto a Luciano, quietecito que está más guapo. Si Montero es el anverso, Alonso es el reverso de la misma moneda que Chaves coló en San Telmo antes de iniciar la hégira madrileña.

 

La Junta de Susana tiene un péndulo desajustado, tic tac, tic tac. Y guarda un elemento en común con el anterior. Está pringado hasta las cejas. Si alguien se cree que con quitarse de en medio a Griñán, a Aguayo y a Ávila y pasaportarlos a la Cámara Alta Vacía, ya está superada la fase de corrupción a espuertas, es que no entiende la fuerza de las relaciones políticamente incestuosas de CC.OO. y UGT con el PSOE.

 

Moro, De la Chica y Espadas dejan el Senado. Por la vía rápida. No es que se vayan a Sevilla y hayan perdido su silla. Es que se las arrebatan sí o también. A ver dónde se van a sentar los apuntados en la lista del proceso de los “eres”. A los desocupados ya les llegará la fortuna en forma de asesoría bien “pagá”.

 

Me falta Mario. Jiménez está a la sombra. Mascullando y zigzagueando al mejor estilo sérpido. De Sevilla a Madrid. Qué tendrá la capital de Botella y del café relax cuando en la ciudad desembocan todos los rebotados de Andalucía. Unos se van y otros que llegan. El álbum tiene las fotos más rancias que los discos de doña Concha.

 

La Junta era una estampa. La de Susana, un timo. Las mismas poses con algunas caras desconocidas. Un motor gripado en el interior de un coche viejo, viejo, viejo. Y “averiao”.

 

Un saludo.

APOTEOSIS DEL ABOGADO BALTASAR GARZÓN

 

                 Me dicen que me cuentan que han visto al exjuez Garzón saltándose la cola de acceso a Gibraltar, sin respeto alguno hacia los centenares de ciudadanos que aguardaban su turno de paso. Ya ven que eso de la igualdad del artículo catorce de la Constitución se predica para los pobres, que no para los poderosos. Qué le vamos  a hacer si el pueblo sigue bajo el yugo de los señores, ayer de la tierra, después del capital y ahora del partido. Qué le vamos a hacer.

 

                Pues sí, el campeón de los GAL, el arrepentido de la caza de Barrionuevo, no sabe cómo actuar a fin de ganarse la indulgencia de la gente que mandonea en la izquierda. En todo caso, cuando su estrella jurisdiccional se ha eclipsado a causa de sus desmanes probados, el hombre no renuncia al fulgor de los focos de la prensa ni a los privilegios del star system. Lo mismo se alía con la Kirchner que fastidia los intereses españoles, que fustiga a los norteamericanos, que echa una mano a los gibraltareños. Lo que sea, con tal de cumplir venganza contra el país que le arrebató sus preciadas puñetas de la audiencia nacional. No discuto su derecho, quede claro, simplemente me limito a describir su yo y sus circunstancias.

 

                Que alguien me explique la presencia de don Baltasar en el Peñón junto a Picardo, el postinero primer ministro de la roca, y Carracao, exsenador del Psoe y asesor de don Fabián. Como si se quieren ir a cazar monas. Sin embargo, las batidas cinegéticas de don Garzón no salen gratis y si no, que le pregunten al efímero, por fortuna, ministro de justicia Bermejo. Y que la propia policía española destinada en la frontera nos aclare quién permitió a los ocupantes del vehículo pasarse la cola de coches que aguardaban impacientes.

 

                No me puedo creer que el abogado Garzón venda sus servicios profesionales a cualquier sujeto implicado en asuntos de narcotráfico, de contrabando o de blanqueo de capitales. La entonces luminaria contra el bandidaje se habría apagado hasta el extremo de defender intereses de presuntos delincuentes que, aparte de actuar como autores, pueden ser cooperadores necesarios en delitos varios. Y especialmente, si esos sujetos muestran sus odios ancestrales a todo lo que suene a español. O acaso el abogado requiera vendetta contra el sindicato Manos Limpias que, años atrás, se querelló contra él por presunto delito de prevaricación.

 

                En su defensa de los derechos humanos, don Baltasar parece postularse a favor del régimen gibraltareño a pesar de los avatares que convierten al territorio en una de las economías más prósperas del mundo. A la democracia española, que le den, se dirá el eximio jurista andaluz. Porque por encima de nada, de todo y de lo que haya de venir, está su sed de venganza. Contra España, contra la derecha política, contra el orden social y contra lo que le moleste. Si de proteger a los paraísos fiscales se trata, chitón.

 

                Un consejo: donde las dan, las toman. Y de ese brebaje ha tomado un par de copas. A ver si las siguientes le sientan tan mal que se le acaben las ganas de sentarse en el umbral del derecho a la espera de que pase el cadáver de sus millones de enemigos.

 

Un saludo.

LA MAR DE MORENO

 

 La consejera de Educación, que ya es ostentar cargo, ha venido de las vacaciones de verano con un nuevo look más atrevido. Cosas del mar y del moreno. La señora se siente generosa después del hastío estival y, complaciente, regresa al despacho ebúrneo con las mejores intenciones de agradar a la nueva jefecilla y de contribuir descaradamente al hundimiento educativo de la comunidad. Cuanto peor, mejor, nos revela la prócer psoecialista. Que Wert sitúa la nota media para becas en 5,5, ella medio punto menos y, además, pone en juego al emperador Adriano para dar nombre a la ayuda estudiantil. Nada de cónsules o pretores. Todo un emperador que de pompones ella sabe más que nadie.

 

La bromita de las becas low cost significará un gasto de diez millones de euros. Y qué. La consejera, cosas del moreno y de la mar, mecaschis, le quita el pan a los parados, destripa a los desahuciados y regala el dinero a la estudiantil del suspenso y del aprobado por los pelos. Las excelencias académicas se pueden ir a hacer puñetas. Son cosas de ricos, de burgueses y de familias de la derechona. Dónde va a parar el mérito de un raspón con el desquicie de un sobresaliente. Los alumnos suspendidos constituyen la esencia de la Andalucía feliz, que se despereza al alba del botellón y que se viste de cani en las aburridas jornadas escolares mientras mira a sus profesores con el desdén del señorito hacia sus lacayos. Pues nada. Es normal que los alumnos repitan curso. Total, la adolescencia sólo se vive una vez y luego el paro aguarda al personal. A vivir, que son dos días y si las huestes de Zoido llegan alguna vez a gobernar, ni se imaginan el mal trago que sufrirá la chavalería.

 

La mar y el moreno. El moreno de la mar. La oportunidad única de seguir chupando del bote mientras el país se revuelca en su miseria recesiva. Susanita tiene un reloj chiquitín y un gañote descomunal. PISA es un invento de los fachas de Europa. Si somos los últimos, qué. Las becas darán juego al móvil de última generación, a la motito de dos mil euros, al plasma para el cuarto del nene. Se fomenta el consumo y se genera empleo. Si es que no estamos en la mente lúcida de doña Mar la del moreno.

 

Ahora bien: el que quiera peces becados, que se moje el culo. El voto, para el partido. Si no, se rompe la baraja y todo el mundo a apencar en las clases. La estimulación del esfuerzo no va con esta izquierda de pegamento imedio y de abrazadera al sillón del trono. La felicidad del pueblo reside en mantener el nivel de vida fácil de sus infantes. Si no alcanzan las competencias básicas mínimas, no se acaba el mundo. Ahí tienen a don Mario, que nunca se codeó con catedráticos y miren cómo se regodea observándolos a todos por la sobaquera de su soberbia.

 

No hay nada más pernicioso que un loco con una escopeta. Sí. Lo hay. Dos locos. Y si se trata de toda una Junta, ni les cuento.

 

Un saludo.

EL LANCERO UGETÍ

 

 Cómo están los fachas de la izquierda. El facherío es asunto de ideologías varias, no crean. Uno se encuentra un fascista en IU o en el PSOE a poco que se tome un par de copas en el chiringuito del pueblo. Los portadores de banderas con el águila franquista no son más reaccionarios que estos elementos a los que la juez Alaya está colocando en posición de firmes.

 

El lancero ugetí, líder del movimiento “ere que ere”, forma parte de esa tropa. La formación sindical donde se cobija el señor Juan, anda metida hasta el cuello en su condición de amparo a sujetos de este calibre estafador. Todos han cobrado, y cobran, de los estipendios públicos de la Junta de Andalucía. Cuñados, hermanos, amigotes, simpatizantes, vecinos y la suegra del tendero de la esquina. Los intrusos del lancero no nacieron  en Bengala. Se criaron en la Andalucía de Chaves y de Griñán. Cobarde uno, el otro, gañán.

 

La multirregional psoecialista sigue enrocada en su cínica inmovilidad social. A medida que se incrementa el número de andaluces en paro, se multiplica la propaganda goebbelsiana de estos pájaros que se visten de payeses por el día y de pingüinos durante las largas acampadas ncturas por ls garitos de moda de la ciudad. Fíjense que la heroína Alaya lleva esperando, más de un mes, que a la todopoderosa organización que controla el gobierno andaluz, le salga de las mamandurrias de sus jerifaltes proporcionarle el listado de intrusos. Cómo se atreve esta desdichada juez. Quién se cree ella. Mario Jiménez, el muchacho de Moguer, vicesecretario teniente general del partido, se queja por la falta de paciencia de la magistrada. Oño, espeta iracundo, que en agosto hace mucho calor y la gente se va de vacaciones. Qué prisas.

 

Unos destruyen ordenadores y otros dinamitan la justicia. Fachas los que obstruyen,  fachas los que no dejan instruir y fachas los que se lavan las manos en la palangana del dinero fácil que les dispensa el vivir en coalición con el imperio del mal.

 

El lancero ugetí encuentra miles de reediciones fascímiles en sus incondicionales de San Telmo y aledaños. El problema es la domesticidad de los tigres y el conformismo de los rebeldes. Qué se le va a hacer. Ya lo dijo Diógenes, el Cínico: primero mi goce personal; después el disfrute propio; más allá, nada siento.

 

Un saludo.

VOLCADO Y BORRADO

 

 El ordenador de Bárcenas estaba como la nevera de los desahuciados: vacío. Tan vacío que se cae un  ratón y se desnuca.

 

Qué esperaba el juez. La desaparición era tan clara como duro el rostro de Bárcenas. En el PP, como en el PSOE o en UGT, por citar algunos listos, se prefiere ser sospechoso antes que culpable. A ver. Demasiada información sensible para resistir la luz del sol.

 

Ruz será un excelente profesional pero en la justicia, como en todas las actividades, “il tempo” marca las categorías. No obstante, ese tempo, beneficioso para la salud democrática, se convierte en un cáncer fulminante que se lleva al héroe al otro barrio en cuestión de horas. Como a don  Marino Barbero, que, por cabal y honrado, recibió la indeseable visita de la parca, encantada con las invitaciones de los filesios, malesios y demás compañeros de tesorería.

 

Bajo el paraguas del reproche a los destructores de discos de Génova, los chuzos de punta de Ferraz debieran adoptar un volumen moderado. Es verdad que la crítica al volcado es legítima y razonable. Sin embargo, que la censura provenga de las huestes psoecialistas, insulta la inteligencia y pisotea la memoria histórica. Marino Barbero ordenó registrar las instalaciones del partido de Felipe e incluso la sede del Banco de España. Como resultas de su instrucción, pidió el suplicatorio para Alfonso Guerra, el masterchef de la sucia cocina del partido.

 

Uno se asqueó de las prácticas de quienes convirtieron la democracia en un lupanar. Y a uno le repugna que estas actuaciones sigan vigentes en la sociedad española. Me importan 465 gigas que los golfos sobrevoladores pertenezcan  a la derecha o a la izquierda. Lo que me interesa es que la política elimine de su seno a los ladrones, chorizos y otra gente de buen/mal vivir que corrompe sus estructuras y se ríe de los ciudadanos.

 

Si quieren caminar en el pantano, que se apeen del barco y se enfrenten a los caimanes que pululan por las aguas infestas. Dicho de otro modo: que paguen de manera proporcional el alcance de sus fechorías. Así, el volcado y el borrado tendrán su justa correspondencia.

 

Un saludo.

LOS NIÑOS DEL APARATO

 

 Le crecieron los dientes dentro del partido. Si hablo de partido, entiéndanme, no puede ser sino el que ayer fue socialista y hoy, hoy, qué es hoy... Un camaleón. El que ayer se bautizó obrero y a estas alturas del siglo se despierta señorito de hijos de papá. El que ayer se sintió español y cambia su origen al menor atisbo de pérdida de votos. El partido y el aparato. Gracias al aparato, existe el partido. Entendido como asamblea de militantes o como comunidad de simpatizantes, el partido es una entelequia surgida cuando se aplica sobre el papiro el zumo de limón.

 

El aparato crea su gineceo y del gineceo, la infantería más pueril. Lo mismo que Licurgo seleccionaba a los niños espartanos y los preparaba para la guerra, en el Psoe igualico o parecido. La cantera de chavalines crecidos en el fuego del hogar del pópulo y alimentados en la cocina del oficio es inmensa. Al final, como en los clubes de fútbol, los más retorcidos, que no los mejores en preparación, estudios, competencias o humanidad, jugarán en la primera división de la liga política. Echen cuentas. Tantas provincias españolas, cuantos pueblos, diputaciones, gobiernos y parlamentos autonómicos, cámaras de representación nacional y otras veleidades astutas del sistema democrático esperan la llegada de nuevos retoños.

 

La vida se renueva y la política hace caso a la naturaleza. Susana Díaz se licenció en aparatología y se doctoró cum laude en estudio del ERE andaluz. Al servicio de la causa durante muchos años, acaba de fichar por la facción más poderosa de su lobby/lobera. Ascenso excepcional de esta señora cuyos méritos académicos se ignoran y cuya experiencia laboral es tan especializada, que jamás ocupó oficina pública ni privada, ni ganó oposición o concurso alguno, ni regentó empresa ni se puso al frente de negocio. Negocio que no sea el del aparato, claro. El ejemplo para la juventud es Susana.

 

Análogo el caso de Mario Jiménez. Hombre hecho a sí mismo. Escudero entre barones. Botones entre banqueros. Adulador entre señores. Hasta que…el salto. Salto al dinero fácil, al poder del cafelito guerrista, al güisqui del Ritz con el ruizmateos, al niño apárcame el coche, a la Pepita tráeme un mojito o resérvame la suite o sácame los billetes del crucero.

 

Mario y Susana. Susana y Mario. Griñán sabía de qué personajes secundarios se rodeaba. Como sabía la asquerosidad del fondo de reptiles. Con los niños del aparato, se aseguraba la huida, la gran escapada. El aparato es como la obra de Kafka, un lugar insondable del que se sale con los pies por delante. Un canto al vértigo de la injusticia más legal.

 

Niños del aparato. Al estilo Martu Garrote. Otra prenda. Si es que la escuela forja. Qué le vamos a pedir al otoño para que no se caigan las hojas. Las de los árboles, por supuesto. Las de los libros, para qué si no se abren.

 

Un saludo.

FIERAS CORRUPIAS

 

El patio está revuelto. Entre el follaje descuidado del jardín, las fieras corrupias muestran su verdadero aspecto espantable. El acoso sobre la juez Alaya es indisimulado. La orden de derribo, consigna oficial.

 

El que faltaba para romper la baraja era el cazador de elefantes. El consejero de justicia, que es fiscal en excedencia, persigue los colmillos de marfil que justifiquen su estancia en la Junta como abogado principesco de Griñán. El escopetero acusa a la juez de parcial en la instrucción del caso. Él acusa. En vez de cooperar en la acción de la justicia, arremete contra la juzgadora.

 

Las fieras corrupias piropean a la magistrada con lisonjas que no deseo a mi peor enemigo. Las presiones al juez Barbero fueron minúsculas si se comparan con  la artillería con la que disparan a doña Mercedes.

 

De Llera llora. Llora De Llera. Lamenta la declaración del que fuera interventor y asegura que carece de datos para incriminar a su dilecto jefazo. Lágrimas de cocodrilo en cinturón de piel del animal.

 

Cómo confiar en la justicia cuando sólo encontramos algunas docenas de Alaya y miles de llorones De Llera. Fieras corrupias, eso es lo que son quienes con una mano levantan la espada y con la otra se quitan la venda. Así no hay muertos por fuego amigo. Todos los que caigan, serán enemigos. Del partido. De la banda.

 

Un saludo.

LA OPINIÓN COMBATIDA

 

Con demasiada frecuencia y un mucho de soberbia injustificada, determinados medios suelen elevar sus editoriales y sus informaciones a la categoría de opinión pública. Como si ellos recogieran con absoluta fidelidad el sentir del pueblo. Craso error pero extraordinario poder de manipulación. Se trata, lisa y llanamente, de su opinión publicada.

 

Servidor, que va por el sexto año de su comparecencia como articulista en periódicos y analista político en medios audiovisuales, entona el mea culpa en el mismo sentido de la crítica que formulo. El mal, porque no deja de ser una enfermedad el creerse portavoz de muchos, se mitiga cuando los propios lectores te colocan en tu sitio.

 

Molesta, y mucho, el decir una cosa y mañana la contraria, según el aire sople de oriente o del oeste y, sobre todo, si las andanadas del viento arrastran los criterios como si fueran vendavales. Lo queramos o no, la objetividad periodística es tan difícil como la imparcialidad judicial. El subjetivismo de los que comentan es, al igual que el de los que sentencian, incontestable. Nuestras filias y fobias aparecen en un instante y nos desvelan el fan que llevamos dentro.

 

Podemos contemporizar con el caso Bárcenas y hundir en los infiernos a los autores de los expedientes falsos. O viceversa. He sostenido siempre, y desde luego mi voluntad no se ha modificado, que los programas de televisión de tertulias políticas debieran enriquecerse con la aportación de los documentalistas. Cada vez que un periodista de partido o un sociólogo de pago indirecto opina sobre un tema de corrupción, la voz en off debe dispararse automáticamente y recrear en la pantalla lo que el caramanteca de turno dijo ayer en torno al tema planteado.

 

Esto es, combatir la opinión con la opinión. Formar la voluntad del pueblo es una de las finalidades de la libertad de expresión y de información, derechos fundamentales adscritos al núcleo duro de una Constitución democrática. Sin embargo, deformar la voluntad de la ciudadanía a base de ofrecerle opciones dialécticas y visuales torticeras, constituye una muestra de cómo, al cabo, el pueblo es tratado como un consumidor de espectáculos desdeñables.

 

Los espacios de opinión política, o social, o futbolística, deben imponer a sus participantes el requisito de someterse al control de alcoholemia verborreica. Cada vez que excedan el nivel mínimo de mentiras, tres semanas sin aparecer y un cuarenta por ciento menos de ingresos. A ver si aprendemos a dominar nuestras veleidades tendenciosas.

 

Un saludo.

EL PSOECIALISMO IRREDENTO DE ROSA DÍEZ

 

 Hace años, cuando el Mundo Huelva Noticias de Rafa Unquiles y de otros excelentes periodistas de la plantilla del periódico organizó las conferencias políticas de los viernes en la Casa Colón, durante el invierno y en el Hotel Barceló de Punta Umbría los meses de verano, en nuestra ciudad se vivían momentos cumbres de libertad. Como todo lo bueno, aquello se fue al garete. Primero, las charlas de El Mundo. A continuación, y por efecto rebote, el propio diario.

 

En una de aquellas conferencias intervino Rosa Díez. El patio de butacas presentaba un lleno casi absoluto. El público, entregado, ovacionó a la ponente con todas sus fuerzas. Reconozco que el contenido de su discurso entusiasmaba a la audiencia, sobre todo en una época en que el independentismo cobraba celeridad y el Gobierno se refugiaba en el buenismo zapaterista propio del avestruz. La señora Díez estuvo brillante en la forma y diestra en el mensaje. Al más puro estilo Chomsky.

 

Contra mi costumbre, acepté sentarme en la segunda fila de butacas, a escasos dos metros de la mesa presidencial. A lo largo de su intervención, mientras la líder de UPyD desgranaba su glosario de misivas cautivadoras, yo me acordaba de la que fuera consejera del Gobierno Vasco en su larguísima etapa de militante y dirigente del PSE. Ella hablaba y mi espíritu me conducía a su reciente historia. Mantenía el ímpetu de su mítin y, de nuevo, la cabeza prevalecía sobre mis sentidos y la demagogia de sus palabras no conseguían traspasar la solidez de mi muro de historiador. No hubo manera.

 

Al terminar la charla, el público, en pie, aplaudió a la señora Díez. Servidor se mantuvo en su sitio. Sentado. Ni una palma. Ni una sonrisa cortés. Mi mujer me recriminó el empecinamiento sedente. A la salida, un concejal amigo me lanzó un cariñoso reproche verbal por mi silente actuación. Qué pasa, es que no te ha gustado, me dijo. Todo lo contrario, respondí, el contenido y la forma son muy seductores. El personaje, no. La señora Díez me pareció entonces, y no he modificado mi opinión, una infiltrada del Psoe en las filas del centroderecha con ribetes de izquierda, con flecos de ultranacionalismo español y pañuelos de Versace de la anticorrupción. Pura fachada.

 

Es posible que me equivoque. Sin embargo, su intervención en el Congreso sobre el caso Bárcenas responde a una idiosincrasia propia de la más acendrada escuela felipista, guerrista, rubalcabista y de todos los istas que tanto tienen que ocultar en el mundo del latrocinio institucional y de los asesinatos en las cloacas del Estado.

 

Así que eso, señora Díez. Hay estigmas indelebles.

 

Un saludo.

ETARRAS COBARDES

                Estaba cantado. Los etarras asesinos, perdón por la redundancia, matan a traición. Sus víctimas son ciudadanos desalmados. Una bomba. Un tiro en la nuca. Matarifes de estilo mafioso que en los gangs de Nueva York apenas alcanzaría el mísero status de simples chivatos. En España se hacen pasar por héroes y patriotas de verbenas aldeanas. Desgraciados.

 

                Además de asesinos, cobardes. Además de cobardes, racistas. Los presos de ETA no comparten módulo, o celda, como quieran llamarle, ni con presos comunes –porque ellos son propios- ni con gitanos –porque ellos tienen a gala, qué leche de gala, ser payos-. Los privilegios del matón a sueldo son potenciados por la clase política. La que rige, es un decir, las instituciones vascas y la que gobierna, que esa es otra, el estado español. Facilidades para los niñatos de la parabellum.

 

                Pues nada, adelante con los miedos y los prejuicios. Los fabricantes de muertes sigan gozando de los beneficios de sus virtudes. Sus víctimas no se quejarán más de la barbarie de los pistoleros. Los familiares de estas últimas a seguir bebiendo el vinagre de la injusticia.

 

                Hasta dónde se soportará esta actitud. Hasta cuándo se prolongará el escarnio. La respuesta está en la historia reciente. Los faisanes de Rubalcaba son la clave.

 

Un saludo.

MASTUERZOS

 

El número de necios por metro cuadrado aumenta conforme la porfía adquiere carta de naturaleza en los medios. Los italianos, algunos, afortunadamente, consideran la negritud y el origen africano como caracteres del homo simius. De ahí lo de mastuerzos.

 

A la ministra Cecilia Kienge le está cayendo el diluvio de ofensas e insultos por ser negra, por ser de origen congoleño y, sobre todo, por ser ministra de un Estado europeo occidental y mediterráneo. El no al racismo nada significa para esta horda de borricos con  piel y figura humanas. Del mismo modo que la violencia forma parte de los ancestros del mestizaje de los australopitecos con ciertas hembras de hiena. No es que sean incivilizados estos hijos de santas madres. Es que son incultos y salvajes. Nada tienen en la vida ni esperan de ella salvo regalar los oídos a sus camaradas xenófobos y martillear las meninges de sus conciudadanos.

 

Frente a estas bandas de desarrapados mentales ha de alzarse la voz de la conciencia del pueblo de Italia. En caso contrario, el ejército de majaderos irá engrosando sus filas en la creencia de que ellos tienen razón. Partía. Partía. Partía formada por los ofensores, por los pasivos y por los permisivos. Hay que acabar con ellos pero no por la vía del ojo por ojo. No. Por el camino de la legalidad vigente y de los derechos humanos.

 

Un saludo.

AL PRINCIPIO, EL CHOLLO

 

             Por una vez en los últimos tiempos, PP e IU están de acuerdo en algo. Lo de adelantar las elecciones andaluzas, nada de nada. Zoido puede reclamarlas. Pero miente. A estas alturas de los recortes y de la barcenitis, lo que menos interesa al centroderecha es la celebración de nuevos comicios. En cuanto a la izquierda de conveniencia, menos. Pues no está contenta la plana mayor del cubanismo patrio con el chollo de la Junta. No arriesgan los sillones de mando ni para tomarse un café.

 

            Así que los polos de la pila voltaica de la política regional más cerca que nunca. Qué se van a repeler si, en realidad, no son  de signos tan opuestos como quieren aparentar. Valderas, el factótum de la coalición de “regreso” cavernario, disfruta como un cochino en un charco en su pecera de oro institucional. Desde que ocupara la presidencia del Parlamento, no se le ha visto tan feliz.  Le da igual que la cúpula dirigente de sus aliados pesoecialistas esté imputada y que la otra mitad ya se mueve por el mismo camino. La honradez personal y la limpieza democrática quedan muy bien como principios inspiradores de su ideología. Cosa distinta es que esos principios sean los finales del décimo de lotería electoral y la pedrea es la pedrea, por contundente la pedrada al rostro de la ética.

 

            PP e IU tienen tres años de legislatura por delante. Los primeros disponen de tiempo para enmendar los yerros mayúsculos de su formación a nivel de gobierno del Estado. Los segundos apurarán el licor de la copa del rey de los tinglados políticos. Hasta emborracharse de poder. La estratagema de la investigación parlamentaria del fondo de reptiles duró lo que la juez Alaya ha tardado en descubrir la desvergüenza de los que se han erigido como modelos de rectitud e integridad, bautizándose de esta manera en las aguas del pestilente río de la hipocresía de  San Telmo.

 

            La consigna “mucho Bárcena, nada de EREs” ha sido producente para tapar bocas y potenciar tertulias. Ha llegado el momento de desandar lo andado. El destierro de Griñán se ha escrito en la ostraka andalusí de los caídos en desgracia. Ya puede echar fuera todos los balones del partido, pero lo cierto y cabal es que el heredero de Chaves ha tomado las de Villadiego antes de que diegovilla le tome la matrícula de los aforados.

 

            El pacto de contraizquierdas que firmaron PSOE e IU va a ser sustituido por el Acuerdo Marco de antiderechas que han rubricado IU y PSOE. Un chollo de esta magnitud no es superado por el acierto de un boleto de mil euromillones. En tres años de continuidad, qué digo mil, veinte mil millones. ¿Y la moral? Una mancha de moral con otra de moral se limpia. ¿O no es así? Buenos son estos angelitos para detenerse en normas de comportamiento cívico, ya individual ya colectivo.

 

Un saludo.

IMPERIO Y, ADEMÁS, BRITÁNICO

 

Mucha Inglaterra. Con los hijos de la Gran Bretaña hay que quitarse el sombrero. Algunos la llamarán pérfida y otros la calificarán de hato de piratas. Pues muy bien. Ahí la tienen, en la cresta de la ola del poder militar, económico y cultural y, por si no tienen bastante, también social. Marcan tendencia. Por encima de los norteamericanos, sus padres originales siguen siendo referentes insustituibles para los Obama boys y para el resto del mundo.

 

El nacimiento del hijo del príncipe Guillermo ha sido todo un acontecimiento que recogen los medios de todo el mundo. Que si los duques, que si Lady Di, que si la reina, que si el lucero del alba. Lo cierto es que una noticia tan trivial se está vendiendo como una exclusiva política de transcendencia mundial. Y ahora, varios días para determinar el nombre de la criaturita.

 

Es Inglaterra. La cumbre del entendimiento histórico, a la fuerza o por virtud, de la monarquía con el parlamentarismo. Allí nació, mediado el siglo XVII, el sistema en el que el poder político reside en el Parlamento, precisamente cuando éste derrota al rey Carlos I y, al poco, Cromwell instaura la dictadura.

 

Sin embargo, esta dupla imposible en tantos países, se reviste de solemnidad en la Inglaterra del Imperio. La nostalgia de ese imperio, perdido pero no extraviado ni desorientado, se convierte en motor de atracción turística y, por tanto económica. El imperio se ejerce con la férrea mano que se cubre con sedoso guante. Nunca faltan el please ni el thanks ni el good morning ni el good bye. Los anacronismos forman parte de la idosincrasia de una ciudadanía que no hace ascos al mixticismo racial, ideológico o religioso, que excava en sus raíces étnicas al tiempo que levanta altares de prosperidad en las relaciones comerciales vengan de donde vengan, que aparece una Thatcher en el horizonte del gobierno y que trata a las Malvinas como a un Gibraltar enseñando a los españoles los errores de los argentinos.

 

Una nación tan moderna que no abdica, y enfatizo el término, de su monarquía tradicional. Un pueblo que se siente inglés pero que aparenta su britanicidad en aras de una concordia necesaria por más que epidérmica.

 

Lo dicho. En Inglaterra. En España, cosa distinta. En España, la vida es otra cosa. Nuestro imperio fenecido, una leyenda negra. Esta monarquía, una familia caduca. No defendemos nuestras tradiciones y sucumbimos, como pacatos, ante el conservadurismo de los poderosos.


De ahí que Inglaterra haya parido a los Beatles y nosotros a Ramoncín.

 

Un saludo.

DISCRIMINACIÓN ZODIACAL

 
 
                Me lo temía. Algunos miércoles de mi tertulia semanal con amigos, he sostenido, frente al cachondeo de éstos, la tesis de la influencia zodiacal en mil y una facetas de la vida de las personas. La astrología es muy antigua. Su carácter científico podrá ser puesto en duda pero elementos hay que otorgan un algo, o un mucho, de credibilidad a sus predicciones.

 
                El factor económico, vinculado a la necesidad de adelantarse al futuro, ayuda a superar el grado de inseguridad que, en un momento u otro de nuestras vidas, nos invade. Es el caldo de nacimiento de miles de gañanes que utilizan el estudio de los astros para llenarse los bolsillos de estrellas. Pero los gañanes proliferan más que antiguamente las piedras de mecheros.

 
                Con todo, presten atención a China y a sus empresas. Con creciente frecuencia, los empleadores recurren al signo zodiacal de los demandantes de trabajo para determinar la conveniencia de su contratación.  Incluso en las universidade, el signo del horóscopo está determinando posicines y privilegios. Y a la hora de seleccionar candidatos a un puesto de trabajo, vayan absteniéndose los de Libra o los de Virgo según  para qué función y los de Sagitario o Géminis para la que interese al empleador. Manda narices.


    El caso es que las predicciones astrales imponen su fuerza. Da igual que hablemos del zodíaco europeo o norteamericano que del horóscopo chino.  


    Tiempos de crisis, tiempos de cambio. Tiempos de fe o de superstición, a gusto del lector. En cualquier caso, tiempo de inseguridad. Si tenemos que estar a expensas de las estrellas y, sobre todo, de sus intérpretes, Newton y demás compañeros de la ciencia dormirán el sueño de los justos porque la barbarie ha hecho presa a la inteligencia, aunque ésta no resida sólo en lo académico o en lo ortodoxo.


Un saludo.

NUNCIOS PERVERSOS

 

 Mi respeto por la religión. Las religiones son distintas formas de ligar al ser humano con su dios. Ocurre igual con las advocaciones miles de la virgen María. La humanidad se acerca a un ser supremo porque es consciente de su insignificancia y porque las penalidades de la vida en este mundo sólo pueden dulcificarse en la idea de que la muerte compensará las injusticias terrenales. Y como el pensamiento es libre y diversa la mentalidad, cada uno dialoga con  su propio yo como si el sumo hacedor estuviera en la cocina de cada uno de nosotros.

 

Los problemas surgen cuando las empresas del ramo religioso irrumpen en el mercado del espíritu y, con notorio ánimo de lucro y ansia de poder, trasladan lo íntimo al trueque público y convierten el templo de oración en basílica de especulación y de riqueza. Entre esas empresas, los nuncios devienen los grandes mensajeros del mal. En cualquier país y en cualquier religión. No hago distingos al respecto.

 

Sin embargo, la actualidad española nos trae noticias frescas de Ceuta. En esta ciudad española de África, un imán ha afirmado que la mujer perfumada que pasea delante de los hombres es una fornicadora. Toma ya. El correo del odio viste saya clerical para lanzar a los aires una condena a la mujer. El pecado reside en la mujer por el hecho de serlo y de parecerlo. Será desgraciado el sujeto. Será cretino y malvado. Será canalla. Será maltratador. Lo diga el musulmán como el cura de mi barrio.

 

Las tentaciones cesaropapistas de algunos iluminados no han dejado de aparecer a lo largo de la historia. Las creencias íntimas pasan al colectivo con la velocidad del rayo que hiende rocas y atraviesa corazones. Los manipuladores de almas se multiplican en las universidades de la magia superchera y cultivan campos de ingenuidad con semillas de discriminación.

 

Nadie culpe a la religión de las abominaciones de sus miembros dirigentes. La política no es causa de crisis ni de corrupciones, sino ciertos individuos que pervierten su ejercicio y abusan de su privilegio. La justicia tiene poco que ver con la ley. La educación de un país es el resultado de su nefasta organización pero no de la categoría de sus profesores. La gente muere en los hospitales por causas distintas de la sabiduría del personal sanitario.

 

Los nuncios del mal sólo pueden ser corregidos por el despliegue del bien. Y ese despliegue pasa, necesariamente, por plantar cara al tirano. Sea imán, canónigo, pope o el pepo. Que se vayan lejos estos animales humanos. Que nos dejen vivir en la tierra lo que alguna vez pudiera disfrutarse en el cielo.

 

Un saludo.

DÓNDE ESTÁ EL FIN DE LA CRISIS

 

 De los brotes verdes a los cantos de ruiseñores de juguetes de chino. Eso de que la crisis está a punto de terminar, no se lo cree nadie. Pues anda que no queda nada. Se pueden buscar ciento y un parámetros para aquilatar la distancia multikilométrica que nos separa de la boca del túnel. Sin embargo, me quedo con un dato: la firma de préstamos hipotecarios.

 

El número de hipotecas sigue fiel al descalabro de años precedentes. Pero la caída en picado se acelera. Que no lo dice la oposición al Gobierno. Que así lo publica el Instituto Nacional de Estadística. El dato no puede extrañar a nadie. Quién puede permitirse el  lujo de adquirir una vivienda nueva –si acaso de quinta mano y con más años que El Escorial- con la granizada que está cayendo. Qué banco va a prestar un par de euros a un ciudadano en paro o víctima directa de los recortes salariales y de los incrementos tributarios. Quién se atreve a lanzarse a la aventura de encontrar un piso digno si la morosidad escala posiciones con la celeridad del mejor premio a la montaña.

 

Y por si ello fuera poco y un avispado ciudadano encuentra una “bicoca”, se toque los bolsillos porque el precio real que ha pagado por la ganga inmobiliaria será contradicho por la valoración, sacada de la entrepierna, que realizan los técnicos de la Agencia Tributaria. Alguien puede haber hallado el chollo de un pisito por cincuenta mil euros y Hacienda te eleva la cantidad, sin inspeccionar la casa, un veinte mil más alto. O por encima.

 

El Gobierno hace muy bien en reducir el déficit. Sin embargo, o se dan alas al desarrollo o se incentiva el consumo o se rebajan los impuestos o vamos a salir de la crisis el año que viene si dios quiere, que decía Hermano Lobo.

 

Pues eso, menos lobos, caperucita de hacienda. Que no somos todos. Singularmente los más ricos que hacen descansar sus capitales en exóticos paraísos fiscales. O en lóbregas estancias nacionales. Que de todo hay a la hora de defraudar al país.

 

Un saludo.

PENDIENTES DEL INTERVENTOR

 

Mira que si a Manuel Gómez le da por hablar lo que no se quiere escuchar. Mira que si el exinterventor de la Junta señala a Griñán y a Aguayo con el índice de los culpables. Mira que si las palabras de este funcionario tumban al gran peso lastrado de la política psoecialista andaluza. Mira que si la juez Alaya le paga al presidente el viaje gratis al Supremo. Mira que si la designación de sucesora tenía ribetes de temor certero. Mira que si el fondo de reptiles era el nido del ofidio padre.

 

Verán cómo si se cumplen estas previsiones, la Junta salta en comandita. Verán cómo si el señor Gómez repite en sede judicial las alertas que accionó en sede administrativa, los mariojiménez de turno se levantan al unísono poniendo a caldo a la magistrada y al deponedor. Verán cómo las propuestas de comparecencia en el Parlamento para dar explicaciones no son aceptadas por el clan de San Telmo, pues ellos exigen a los demás lo que son incapaces de asumir. Verán cómo el ejército de paniaguados al servicio de la causa del mal se echan a la calle e inundan los medios con las diatribas del libro de la corrupción institucional. Verán cómo.

 

Puestos a rasurar la barba propia, que otros no olviden que el afeitado del jefe puede acarrear, por el mismo precio, el pelado del predecesor. Puestos a quitar mantas, se llegarán a las mantillas y a los mantones. Puestos a arrojar luces, los focos de las colombinas alumbrarán a roedores escondidos entre la multitud que no puede divertirse por el problema del paro. Puestos a creer que Andalucía era un estado del Psoe, se enterarán que el único estado puro, el único del mundo, es Montenegro. Puestos a ver lo negro del panorama político, los de Izquierda Unida se cobijarán en la oscuridad del mando para alegar que ellos nada vieron.

 

Más que pendientes del interventor, temen los dientes, y su crujir, de los afectados por la derrama verbal de éste.

 

Un saludo.

DINERO ENNEGRECIDO

 

 Los que ordenan el cotarro en el partido Popular deberían sentarse a reflexionar. Por encima de sujetarse al sillón, su obligación es el interés general, tanto el de su organización como, sobre todo, el del electorado.

 

Por muchas capas de cemento armado que echen sobre el cadáver de la corrupción en el seno de su formación, los olores traspasan el material e inundan la calle. Quieren repetir la instructa de Convergencia en Cataluña y tapar los socavones a base de hormigón. Como si los ciudadanos fuéramos tontos. Y de eso,  cada vez menos.

 

El que una mayoría muy cualificada de votantes del Pp esté convencida de que el partido se financió de forma ilegal con dinero oscuro, es un toque de atención muy serio a la cúpula de Rajoy que está asfixiando al presidente del Gobierno por más que se eche mano al cuello para protegerlo de la soga. La gente alberga cada vez menos dudas y alimenta paulatinamente las sospechas. No es creíble que el santo Luis de hace cuatro meses se haya convertido, de pronto, en el delincuente Bárcenas. Es imposible que los merodeadores del despacho del extesorero no se hayan enterado del valor del peine con el que el nuevo residente de Soto del Real ordena su poblada cabellera. En cualquier caso, nadie se traga el hueso de que este directivo se haya forrado con cincuenta millones de euros gracias a sus virtudes empresariales, sin empresa que valga y sin financiaciones bancarias.

 

Cada uno es libre de hacer de su capa el sayo que diseñe su gurú de cabecera. Desde la esquina provincial de una ciudad española, este articulista sigue insistiendo en que más vale una roja que cien amarillas. Admitir, aunque sea por error, el cobro de sobresueldos puede costar un cargo pero puede ganar una libertad.

 

Si yo fuera Rajoy, habría tirado, desde el primer momento, la toalla con que se tapa la cara para que no se advierta su sonrojo. Afortunadamente no lo soy ni quiero serlo. Lo que sí recomendaría al todavía jefe del Ejecutivo es que aliente la moción de censura de la panda de Rubalcaba. Estoy seguro de que los ciudadanos, al ver el facherío de quienes pretenden ponerlo en la calle, le otorgarán un voto de confianza diciendo que más vale un presunto corrupto que dos mil corruptos convictos.

 

Pero bueno, arriolitas somos y en el camino se refregarán.

 

Un saludo.

VEREDICTO SOBRE MEDEA

 

 Leí la Medea de Eurípides siendo adolescente. Releí la tragedia en la treintena cuando mis tres hijos ya estaban en el mundo. La he leído por tercera vez recientemente. En estas tres etapas de mi vida, el sentimiento ha sido idéntico.

 

Déjenme de mitos y de leyendas. La figura de la griega es tan actual como el amor y tan prehistórica como la pasión del celo. No estamos ante héroes o semidioses. Seres humanos vivitos y coleando. Las emociones siempre son primarias. Si logras contenerlas, el alma domina al cuerpo pero pierdes la noción del vértigo. Aquí no hay hechiceras que valgan ni divinidades posibles. Sólo instinto.  Instinto y posesión. Es mío. Y como lo es porque lo he parido, lo elimino de la luz que vio al nacer y lo arrojo a la oscuridad de su muerte.

 

Temor, locura, desesperación, llanto, amargura. Horror. La venganza es el alimento del dolido, la cara triste de la cruz, el reconocimiento de una vergüenza. Los hijos como comercio de trueque. La bolsa de tu presencia torturada o la vida de una amargura perpetua. No hay elección. Se destruye lo propio para conseguir la victoria de la desdicha. Las heridas abiertas no cicatrizan si el agresor no pisa el infierno que ha creado.

 

Goethe nos dejó una frase admirable pero desprovista de las vísceras de la humanidad más perversa. El alemán decía que la venganza más cruel es el desprecio de toda venganza posible. Racionalismo puro que huele a felicidad artificiosa. No hay color. La Medea forma parte de nuestra esencia anímica. Suena a desgracia fatídica, es verdad, pero la musiquilla está muy arraigada en nuestros corazones. El tránsito del amor al odio es un periplo imposible. Romeo y Julieta fueron la Medea que Shakespeare nos regaló después del clásico. Los Montesco y los Capuleto fueron los creontes de ayer. Sin embargo, la pasión no disminuye. Los rencores tienen largas y profundas raíces que se nutren en la guerra y no se agostan en la paz.

 

Al final, el lúgubre lamento. El entierro de los cuerpos no arrastrará a su fosa el odio de las familias. Malos bichos los humanos que ensalzan las pasiones para blasonar la debilidad de sus sentimientos.

 

Mi veredicto no es el del jurado. Es particular. No obstante, coincido con el tribunal del pueblo. Medea es una mujer y un hombre. Un cobarde lleno de vilezas. No vale colgarlo del cuello hasta recoger su último suspiro. Sí es necesario que pague en la soledad de unos muros inhóspitos el crimen de los inocentes. Los santos inocentes.


Después del veredicto, la sentencia. Nazarenos de la cofradía de la sentencia.

 

Un saludo.

SUSANA, LA BÚLGARA

 

 Griñán, el norcoreano. Susana, la búlgara. La interpretación psoecialista de la democracia no pasaría la primera prueba de solista o de grupo coral en ningún país civilizado. Los ecos de cuarenta años de dictadura se hacen sentir a estas alturas del siglo veintiuno. Con lo que censuraron a Aznar con la designación de Rajoy. Pues ahí tienen a Joe Tony Griñán coronando heredera a Susana Díaz. Con todos los avales apañados. Sin votación. La esencia de esta democracia orgánica es que el pueblo o las bases no emitan sufragio. A dedo y por unanimidad.

 

Planas y Rodríguez Salas están bebiendo la pócima elaborada por los sumillers de su propio grupo político empresarial. Ahora se quejan del amargo regusto del líquido que, antes, dieron  de beber a otros incautos. Si se sienten defraudados, que se fastidien. Casi nadie aprende en cabeza ajena. La única persona que, oficialmente, representa a los militantes del Pesoe es Susana. Así que, para pedir regeneración, pónganse en la cola de Génova, que allí el valor de la demagogia sale gratis. Las repulsas a Griñán se expenden en los chiringuitos montados por Rubalcaba y Lara a las puertas de la sede madrileña del Pp con el regalo de tomates y huevos para arrojar a Mariano. La izquierda frustrada por dentro se desahoga por fuera contra la derecha papanata.

 

La democracia orgánica española recuerda, cada día más, a la ley de sucesión franquista. Yo te nombro, tú me sucedes y nosotros nos repartimos la herencia. Para que nada cambie y nada se limpie. Susana la búlgara iniciará un nuevo período en Andalucía. No cabe duda de que, en adelante, el fondo de reptiles pasará a llamarse cumbre de buitres y/o cueva de ladrones. El cambio de collar en el mismo gato resume la praxis de los manijeros de San Telmo.

 

Un saludo.