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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ACTUALIDAD POLÍTICA NACIONAL Y REGIONAL

YA MISMO

“Aquí no paga nadie”. Darío Fo titulaba así una de sus obras. En la Roma de alcalde comunista de los años setenta y ochenta del pasado siglo, los autobuses resultaban gratuitos para los usuarios. Una salida magnífica para los pobres. Una bicoca exquisita para los pícaros. Ni los turistas abonaban el billete. De vez en cuando los carabinieri realizaban una inspección rutinaria e imponían alguna sanción administrativa a los listos. Poca cosa.

 

En España nadie dimite. Políticos y sindicalistas, menos. Escribía Lenin que en toda revolución la cuestión del poder con mayúsculas es fundamental. Una vez conquistado el mismo, comenzaba la guerra contra la burguesía. La victoria daría alas a ese poder y lo convertiría en invencible. Para ello, era preciso conjugar el verbo resistir. En un doble camino. Soportar las ofensivas del enemigo y romper las murallas de los adversarios. Y todo pasaba por la dictadura del proletariado. El amigo Ulianov acertó de pleno en la estrategia. Incluso me atrevo a afirmar que su tesis pasaba por hacer creer que el proletariado regiría los destinos de sus dirigentes.

 

A raíz del conocimiento y difusión de las mil y una cacicadas perpetradas por mandos de los sindicatos verticalizados actuales, léase sobre todo UGT y CC.OO., toma cuerpo el pensamiento leninista. Cándido Méndez ha instado a sus colegas andaluces a asumir responsabilidades sobre facturas falsas y otras estafas. De ahí su amor a lo público y su desprecio a lo privado. En el primer bolso guardan las falsificaciones, las explotaciones de obreros, el desfalco de los caudales y unas cuantas bombas activadas contra el código penal y ético. En el “bachiller” privado, tienen muy difícil descorrer la cremallera.

 

Méndez, que debiera dimitir, se aferra, sin embargo, al cargo con idéntica ansiedad con que el condenado a la horca clava sus ojos en la soga. Saca a relucir los vicios barcenistas para culpar a la derecha de las fechorías de la izquierda. Un primer paso de resistencia, cumplido. La segunda medida es la de proclamar la honorabilidad del sindicato y la entrega desinteresada de sus responsables a la causa obrera. Esta nota queda reflejada en la corporación mediática afín. Por último, después de negar la influencia del sol y del agua en la fotosíntesis, procede rearmar a las bases para que la amenaza de guerra social “acongoje” al gobierno de turno.

 

Resistir es vencer. Dimitir es morir. Salvo algún suicida desconocido, causar la muerte propia no está escrito en el cuaderno de bitácora de ningún lobo de mar del sindicalismo. Entrevistado en televisión por Ana Pastor, nada sospechosa de sus inquietudes ideológicas, el señor Cándido ha manifestado que, en su fuero interno, sí ha barajado el escenario de la dimisión. Lo que pasa es que el chaleco antibalas que gasta, evita que los disparos externos alcancen su epidermis y, por supuesto, que los pequeñitos escrúpulos morales internos asomen al exterior. En España, los únicos golfos son los de la derecha. Los de la izquierda de gorra, ni realizan actos terroristas ni sucumben a la corrupción ni falsean facturas… “ni ná”. Se limitan a resistir. Porque, repito, resistir es vencer.

 

Dimitir, ya mismo.

 

Un saludo.

CONSTRUIR SOBRE MENTIRAS

 

 Decía Bismarck que nunca se miente más que en el transcurso de una guerra, después de una jornada de caza y antes de las elecciones. A uno le consta la certeza sociológica de estos engaños. Sin embargo, a la luz de las experiencias actuales en España y dada mi aversión por la caza, me quedo por el embuste previo a los comicios.

 

Rajoy, que vendió carne fresca y pescado sin congelar antes de abrazar el poder, nos regaló una sarta de embustes que, a día de la fecha, le siguen pasando factura. A lo largo de su carrera política, Mariano ha mostrado su alma desconfiada allá donde le tocó jugar su papel ministerial. Es la falta de fe del registrador que, sin embargo, como el notario, hace de esa virtud su principio profesional. Ya se sabe lo que ocurre con el cuchillo de la casa del herrero. El señor Rajoy no las tenía todas consigo y las urnas le provocaban un temor enfermizo. Ni siquiera se detuvo a calibrar la pésima repercusión de las hazañas de ZP en los ciudadanos. Como si fuéramos tontos. Sin necesidad de un solo mitin, el PP hubiera ganado de calle las elecciones. Cualquier cosa con tal de apear del gobierno a la calamidad viviente anterior.

 

La desconfianza es hermana del embuste. Aumenta éste y se incrementa aquella. Es preferible la apariencia que la esencia, parecer que ser. Y claro, entonces la corrupción adquiere carta de naturaleza porque no sólo se destripa la verdad con la palabra sino que se la pisotea con el silencio. Cuando escucho a un colega sobre la necesidad de vacunarse contra la mentira, me pongo en guardia. La mentira es una enfermedad que no se combate con penicilina ni con antibióticos. Es más, no existe medicina alguna contra ella. El único remedio contra este mal de todos los siglos de la humanidad se receta en pergamino de transparencia y sus efectos se miden en destituciones, condenas, destierros y férreas voluntades de impedir la continuidad de la pandemia.

 

El político que promete lo que sabe no ha de cumplir, levanta trolas con la intención del beneficio económico o de la influencia social o del poder avariento o de la búsqueda del placer o la pretensión de la exaltación propia o de la biblia en pasta sin que le frene el escrúpulo ni se detenga por la humillación de los demás. A saber qué malos pensamientos llevaron a Rajoy a prometernos su nirvana y dejarnos, por el contrario, su calvario personal y sus demonios familiares. Pero lo cierto es que estamos padeciendo la travesía del desierto más temido. No ya por las carencias. Por las esperanzas fallidas, por las ilusiones truncadas, por la verdad fugitiva.

 

Nunca los medios justificaron el fin. Rajoy no podrá hacernos creer que en su gobierno crecen rosas porque sus plantas son cardos borriqueros. Muchos votaremos su propuesta. Muchos que, como servidor, rendirán su voluntad soberana a la necesidad de impedir que el peor sustituya al muy malo.

 

Un saludo.

RESPIREMOS TRANQUILOS

 

 Susana Díaz ha sido designada, a la búlgara, nueva mandamás del Psoe andaluz. A ver quién tiene bemoles de oponerse públicamente a la señora.

 

A mí me tiene encantado. Me explicaré. Toda la basura institucional generada por y desde la Junta de Chaves y de Griñán va a desaparecer. Sí, sí. No hace falta que la juez Alaya siga instruyendo la golfería. Doña Susana va a poner firmes a la legión de corruptos atrincherados en sus propias filas. Y no se queda ahí la cosa. A partir de mañana, qué digo, hoy, las cantidades millonarias defraudadas por los intrusos y por los reptiles serán restituidas por orden irrecurrible. Los tropecientos millones de euros “mangaos” aliviarán la soledad del arca de los caudales públicos. De esta manera, los rotos en sanidad, en educación o en servicios sociales se convertirán en simples descosidos susceptibles de enjaretarse. Así que por el lado de la suciedad heredada, Susana satisfará a todos los que esperamos el milagro. Pues no hay defensores de la cuadratura del círculo.

 

El contento me embarga. Desde el mismo instante en que la señora Díaz proclame su poder a la ciudad y al mundo, el problema endémico del desempleo desaparecerá por ensalmo. Gracias a las virtudes miríficas de la presidente, los empresarios invertirán millonadas en nuestra tierra y el paro dejará paso al pleno empleo. Y la luna es el planeta del satélite Tierra.

 

Mi pasión por la nueva etapa de felicidad social que se abre ante los ojos atónitos de los más veteranos, es irrefrenable. Los chicos jóvenes han de mirarse en el espejo de Díaz. De adentrarse en lo privado, nada de nada. Dediquen su vida al servicio público. Desde que pisan la Primaria, alinéense con los jefazos de la organización. Aprendan desde pequeñitos la dura disciplina del partido. Sepan cómo arrastrarse, de qué modo callar, cuándo mirar para otro lado, si se ha de poner el cazo. Matricúlense en la facultad que deseen y no tengan complejos por estar diez años para terminarla carrera. Tranquilos. En el taifa andaluz, Wert se evapora en las candelas de las becas susaneras.

 

Esperanzado. Me regocijo de pensar que con Díaz, la hija del fontanero como Felipe lo fue del vaquero, España recuperará el prestigio de nación y de estado. No alberguen dudas al respecto. Así, ya se está planteando la celebración de un partido con Gibraltar para que los lazos entre ambas soberanías sean indelebles. A falta de campo de fútbol, en las pistas del aeropuerto del Peñón. Y de paso, entregar a Picardo el bloque submarino de oro del andalucismo por su contribución a la edificación en aguas hispanas.

 

En el colmo de la prosperidad social, los despidos pondrán punto y final a su desmesura. Hombre, de vez en cuando una temporada de subsidios, otra de vacaciones pagadas. Y así. Por supuesto, que los desahucios serán prohibidos por ley.

 

Una cosa advierto en todo este panegírico. Susana no está dispuesta a desprenderse de los caciques del partido. Ni dejar de regar con euracos a los sindicatos de la formación más deforme. Ni renunciar al coche oficial, del que no se ha bajado en los últimos quince años. Ni eliminar la administración paralela. Ni entregar a la juez los informes ocultos. Decía don Griñán que Susana es el pueblo. Claro. Y Punta Umbría y Marchena y Dílar y Mojácar.

 

En fin, podría continuar absorto por la personalidad de la dama. Pero “pa qué”. En adelante, la Andalucía de los califas y de los señoritos será la Andalucía de Susana y de los caciquistas. Y los andaluces dejarán de pedir tierra y libertad. Con Susana estamos colmados y plenos de ventura.

 

A ella le da vértigo el ascenso político y económico. Esperen a que le entre el síndrome ZP.

 

Un saludo.

SERVILISMO POLÍTICO

 

 El carácter servil va a algunos como anillo al dedo. No ya por adherirse ciegamente a algo o a alguien. No. Por el hecho de que esta adhesión es baja, sumisa, humillante. Suele ser propia de quienes hace de la corrupción un orzuelo que desaparece poco a poco. Indica la existencia de política y de analfabetismo mezclados en una urna de paredes opacas. De este modo, la prostitución del sistema no se deja ver.

 

El servil es, además, adulador que riega la semilla del soberbio sujeto al poder. Si encima uniforma su fachada con túnica negra ornada de puñetas y de escudos, la mala hierba engendra una enfermedad encubierta con flores de muertos. La vanidad así entendida provoca la ruina del alma y, a su través, el final de los principios y el principio de los finales. La democracia desarrollada es una dictadura que rinde culto a la personalidad de unos cuantos majaretas.

 

Álvaro Cuesta va a ser designado, si la sensatez y la justicia no lo remedian, vocal del Consejo General del Poder Judicial. Un señor que ha actuado durante muchos años como talibán al servicio del PSOE no podrá abjurar de su ideología y servirá, por mucho que disimule, a su señor. De esta manera, la independencia que se reclama al poder judicial será un papel mojado con la sangre de quienes dieron su vida por una sociedad libre. Y si digo de Cuesta, aplíquese el mismo criterio a los que han sido elevados a este rango merced al dedo tiznado del PP, IU o cualesquiera otras formaciones.

 

Es que resulta vergonzosa esta forma de tomarnos el pelo. Si al menos no hicieran declaraciones excusatorias, no advertiríamos el filo del puñal de la autoacusación. Estamos en las manos sucias de unos cuantos que se empeñan en exigir limpieza a los demás.

 

Y bueno, me pregunto, si el poder es judicial, por qué los nombrados no pertenecen todos ellos a la carrera. Bastantes catedráticos y abogados de fama dudosa saturan las salas del Tribunal Constitucional. Si nos referimos al poder judicial, jueces, por favor, jueces.

 

Y que servidor sepa, Cuesta no pasa de abogado de enclenque ejercicio profesional. Lo más destacado de su curriculum es su actividad política unidireccional: la de satisfacer los intereses de su partido. Además de dependiente, Cuesta es parcial, partidario, partidista, subjetivo y sujeto paciente. Muy paciente.

 

Un saludo.

VAGUADA SOCIAL

 

 Los hay pretenciosos. Los hay demagogos. Los hay demagogos y pretenciosos. UGT y CC.OO han anunciado la celebración de una cumbre social. Cumbre y social, casi ná al aparato.

 

Los dos sindicatos de la izquierda más burguesa que contempló el siglo XX, y a saber lo que nos depara la actual centuria, quieren formar una cumbre cuando ni siquiera actúan como base y más bien se comportan como depresión.

 

A falta de argumentos sólidos, la cumbre de la señorita Pepis se va a materializar en una movilización de tropecientos liberados, otros tantos contratados con fondos públicos, y el doble de llegados de provincias limítrofes a fin de no hacer el ridículo en cuanto a capacidad de convocatoria.

 

Los dos sindicatos de la cuerda psoecialista se manifiestan contra las pensiones no congeladas por el PP y no movieron un dedo en contra de la política de Zapatero. Cómo se explica esto sino como la decisión de los conjurados contra la justicia de la historia reciente y como un ejemplo de odio hacia una derecha política que, a la corta y a la larga, se ha colocado en categorías estratosféricas de defensa de la sociedad. A pesar de los recortes y aun cuando haya cometido errores imperdonables.

 

Más valdría que se dedicaran, desde la modestia y la humildad, a defender a la clase trabajadora, a exigir a sus directivos que devuelvan los miles/millones de euros cobrados indebidamente en subvenciones, ayudas, comilonas, viajecitos y otros cachondeos indecentes. Que si organizan cursos, que respondan a su financiación y a su contenido. Que si supervisan expedientes de regulación, que se atengan a su función de vigilancia estricta y detecten a la legión de intrusos. Que si conocen las mangancias de algunos conmilitones, que los denuncien ayer antes que hoy. Que si quieren robar, a Sierra Morena.

 

Para cumbres como la presente, mejor se sienten en los banquitos de la plaza de las Monjas y echen alpiste a las palomas. Desde la vaguada social. En la cumbre antisocial llevan instalados décadas.

 

Un saludo.

NO LE IMPORTARÍA

 

 Eso dice Toxo. Que no le importaría que Comisiones Obreras renunciase a los cursos de formación. Venga. Ni dejar de ser el Secretario General que se ha cargado la virtud de don Marcelino Camacho. Ni que los medios dejasen de difundir las golfadas de numerosos dirigentes de su organización. Ni que redujesen su sueldo a una tercera parte. No le importaría. Se puede mentir mejor y con menos descaro.

 

Toxo es el más indigno dirigente de CC.OO. en la corta historia del sindicato. El más indigno. Nadie como él ha lastrado a una formación como la suya que, otrora, fue ejemplar. Mentiroso de la escuela leninista, no duda en reclamar la transparencia de una gestión opaca ribeteada de chinchetas mafiosas. Ni las cuentas ni las auditorías soportan una comparativa. Ni los millones en subvenciones ni las ayudas al yantar y al libar admiten una segunda pericial contradictoria. Ni su contumaz silencio sobre sus ingresos hallan acomodo en una democracia.

 

Toxo se ha erigido en el corleone del escándalo de la corrupción, dejando el vito a su compañero Méndez. La unidad sindical se gestó detrás de una barra de alto standing entre licores espirituosos de precios inalcanzables. A partir de la confabulación personal, la conspiración organizativa del poder por el poder. El camuflaje de la legalidad en la hojarasca de la indecencia. El fomento del chollo en la promoción del obrero. El patrimonio sindical multiplicado por veinte.

 

Toxo tiene en su mano la redención del sindicato. Si de verdad no le importa renunciar a los cursos de formación, que haga efectiva su intención. Hoy mismo. Y si no lo hace, dimita. Si no tiene narices para amputar el órgano gangrenado, que se vaya a recoger palmitos.

 

Toxo es responsable de que Comisiones no pueda exhibir la palidez de su mano limpia. No hay rojez en su rostro. La bandera, desteñida. La cuenta, sobrada. La credibilidad, hundida. Su futuro, la vuelta del PSOE al gobierno. Su éxito, el desfalco de los fondos públicos.

 

Toxo. No le importaría. Ja. A uno sí le importa. Que gente como él derrame ácido sobre la copa de la esperanza en el progreso.

 

Un saludo.

EL INSOLVENTE SOLBES

Debate televisivo Solbes-Pizarro. Victoria del primero. Victoria de la imagen. Derrota del fundamento. El representante del PP dio unas cuantas lecciones al del PSOE. De qué vale tener razón si no se seduce. En una sociedad de escaparates, las sensaciones aplastan a las convicciones. Los votos se escrutan en la olla de la red social.

 

Solbes reaparece después de la tardía espantada del Gobierno de Zapatero. Ahora, dice, ahora, se arrepiente de haber sido ministro de economía en la segunda e inacabada legislatura de ZP. Los llantos a distancia y a destiempo me suenan a rabietas inmaduras de funcionarios con alma de carroñeros.  Vaya a llorar a su casa y no quiera revertir en el indeseable mandamás la propia falta de huevos, con perdón. Si el peor presidente de la historia democrática de España ha merecido tan deshonrosa cumbre, se debe, en primer lugar, a sus caliguladas y, en segundo término, a los manijeros de los resortes del poder que el emperador enfermo repartía a golpe de paranoia. Nadie se desmarque de su responsabilidad.

 

Después de cuatro años en la sombra de la vergüenza, Solbes busca la luz de su rehabilitación encendiendo lámparas de bajo coste y alta explotación humana. El vicepresidente de la nada presidencial nos vende en un libro su versión de una historia desgraciada. Uno de los verdugos de la crisis económica que ha hundido a la ciudadanía española durante más de un lustro, pretende redimir sus fechorías ministeriales contando la milonga de su propia limitación. No es que persiga ajustar cuentas con Zapatero. Es que quiere sacudirse el polvo de su cobardía. No es que admita el umbral de su impotencia. Es que se empeña en  mantener el discurso dialéctico que no resiste un telediario de entonces.

 

La crisis, señor insolvente, comenzó en 2006. Pregunte a cualquier arquitecto que en esa fecha denunciaba la inexistencia de proyectos. Y a los constructores favorecidos que guardaban la pasta en maletines de sicav. O a los parados que multiplicaban su número. O a los preferentistas arruinados por la promesa de un  paraíso falso. Así que no eche balones fuera ni juegue con los años de la desmemoria. No siga mintiendo.

 

Es cierto que Zapatero fue un demagogo. Sin embargo, usted no le fue a la zaga. Al menos, el leonés se comió todos sus vómitos. Usted, no. Entre uno y otro, las consecuencias han sido devastadoras.

 

Al cabo, ha tenido que ser el PP, como siempre, el que se coma el marrón de la golfería y de la ineptitud heredadas. Ha sido Rajoy quien ha cogido al toro de la indisciplina por los cuernos. Uno discrepará de Mariano, pero ha de reconocer que, aunque cojee con frecuencia, tiene más crédito, más dignidad y más solvencia que el impío predecesor y el insolvente Solbes.

 

Insolvente Solbes.

 

Un saludo.

LA ININTERRUMPIDA TRAYECTORIA DESCENDENTE

Lo del juez Bermúdez es lo del título. Dicho en plan tosco: un pedrusco que no para de rodar cuesta abajo. Este hombre puede estallar cualquier día por el exceso de arrogancia y chulería con que se conduce públicamente. Allá él. Cada uno administra los méritos, que los tiene, según la caja de caudales de sus defectos no reconocidos y celosamente guardados.

 

Desde el comienzo del juicio por los atentados de Atocha, Bermúdez ha ido desnudando su alma a la vez que nos ofrecía signos evidentes de su notoria capacidad intelectual. Sin embargo, a diferencia de quienes hacen de la humildad y de la sencillez su uniforme de trabajo, el juzgador ha convertido su soledad en martillo pilón de principios que nadie debe alterar.

 

Bermúdez ha puesto de manifiesto, una vez más, el carácter de su soberbia al afirmar que él es uno de los padres de la doctrina Parot. Lo ha dicho en el País Vasco. Entre sonrisas de satisfacción y bromas de pésimo gusto, el juez de la Audiencia Nacional no ha tenido empacho en lanzar apuestas con ciertos letrados de los etarras excarcelados. Muy bien, es su derecho y los profesionales de la abogacía no tienen por qué participar de los crímenes por los que sus defendidos besaron el suelo de las prisiones. Pero sienta mal porque  sabe peor.

 

Me pregunto si el alto cargo de la judicatura española, el del caminito de Jerez, dispuso de escolta durante el tiempo de su permanencia en Vizcaya. En cualquier caso, podría haberse ahorrado las risas sobre la semilla de paternidad de la doctrina Terrot. Aunque sólo fuera por respeto a los muertos por esos malnacidos verdugos. No es incompatible el respeto a la sentencia de Estrasburgo con la formalidad, la seriedad y la distancia que se debe mantener sobre tema tan grave. No imagino a Su Señoría tomarse unas copichuelas en una conferencia sobre el asesinato de la niña Mari Luz o de la jovencita Marta. Ni lo veo marisqueando con el defensor de Bretón en el pueblo de la exesposa.

 

De qué va Bermúdez. Y, mejor, a dónde quiere llegar. Más concretamente, cuándo se detendrá en su estúpido descenso al infierno del descrédito. ¿Tanto se puede odiar para garzonarse hasta esos extremos?

 

Pues nada, que continúe con su política de despegue del respeto. Y si quiere cenar con Garitano o con Otegi, es muy libre. Lo mismito que si pasado mañana se afilia al partido de sus pesadillas. El miedo es la coartada del lobo. Y Caperucita no era un hombre.

 

Un saludo.

DISTRIBUIDORES

 

                 La legión feminista permanece en los cuartes del mutismo invernal cuando le viene en gana. Las fuerzas que despliegan en unos contenciosos no se compadecen con el silencio que subsigue a otros conflictos. Uno comprende la existencia de movimientos de esta índole como sentido de resistencia frente al generalizado poder machista. Sin embargo, o la coherencia preside nuestras acciones o los generales de los ejércitos sociales deben largarse con la música verbenera a otra parte.

 

                El comentario viene a cuento de un anuncio publicitario que se inserta en todos los canales de televisión. Se refiere a una determinada empresa de venta domiciliaria de cosméticos que se relaciona con el lema de “A.. llama”. El mensaje de captación  del personal vendedor de productos de la famosa marca es decididamente feminista y, sin lugar, a dudas, promotor de las incurias machistas. Los llamados a la oferta son mujeres. Distribuidoras. A los hombres, no. Nadie ha protestado por la discriminación.

 

                En nuestro país de ayatollahs, de curas fundamentalistas y de seglares inquisidores, las libertades se agostan en la voluntad de someter, de exigir obediencia, de dominar al otro. Cuando esto sucede, y por desgracia es frecuente, tan majadero puede ser quien impone sus leyes propias como quien las admite sin rechistar y sin  ligarse a los postulados erigidos por una sociedad democrática. La igualdad entre hombres y mujeres es un derecho tan sustancial que no admite duda. Si este derecho se lesiona, ocurre como con todo. Que la pasividad y el miedo son los peores consejeros.

 

                Desde niños, este principio debe imbuirse como dogma de comportamiento. Lo cual no quiere decir que los chicos deban incorporar a sus genes el juego con muñecas por aquello de la uniformidad ni que las chicas hayan de sumarse al club de la pelota vasca para no ser menos. Sencillamente, hacer lo que les plazca sin renunciar a su esencia individual.

 

                Tan machista es la mujer que, por sistema, reclama a su pareja que suba al tejado a reparar algunas tejas como el hombre que, por inercia consuetudinaria, presiona a la mujer, o al marido, para que sirva una copa a los amigos invitados.

 

                Todos podemos hacer de todo. Sin distinciones. Sin desigualdades de trato. Respecto a los cosméticos a vender, el feminismo militante debiera poner el grito en el cielo porque, en suma, el masculinismo talibán ni siquiera chascará su lengua como reproche. Distribuidora de A.. llama, no. Distribuidor de A.. llama, también.

 

Un saludo.

ADELANTAR ELECCIONES

 

                 Susana Díaz ha sido elevada a la categoría de referencia psoecialista. La nueva presidente andaluza ha llegado a tan destacado puesto –la función es cosa distinta- merced al dedazo feudal de Griñán. Democracia sin urnas. La herencia no ha sido aceptada a beneficio de inventario. Con todas las bendiciones. Qué importan las sobresalientes deudas del testador si las ganancias presentes son infinitamente superiores. Ni siquiera la rémora de Izquierda Unida arredra la voluntad continuista de la señora. En cuanto a la regeneración ética, se trata de un escarceo de algún Esopo actual que habla de moral cuando lo que impera es el sexo del dinero.

 

                Doña Susana se está planteando adelantar las elecciones territoriales de la Autonomía. La actual debilidad del Partido Popular y el estrambótico peso de los valderianos son factores que animan a materializar dicha posibilidad. La Conferencia Política –llamada urbana de poca facturación-  ha sido una vuelta de tuerca a la botella de vodka del descrédito. Qué necesidad tienen de primarias los psoecialistas si se enfrentan a su pasado más escabroso y a su presente más rupturista.

 

                Algunos creen ver en Susana el mirlo blanco que, ramita de olivo en el pico, traiga la buena nueva de la tierra limpia. De alucinados está el mundo lleno.  No obstante, la heredera de la corrupción bestial de la Junta tiene en su mano la llave de la imagen. Antes de que se la identifique con sus predecesores, pondrá en juego su facultad ejecutiva de convocar comicios. Al tiempo, vislumbra el cumplimiento de tres de sus objetivos prioritarios. El primero, desmarcarse –que lo tiene crudo- de la golfería de los EREs. El segundo, sacudirse el polvo de estrellados que soporta al subir en su osa mayor al otro miembro del bipartito. El tercero, aprovechar el cachondeo orgánico que divide al PP y, especialmente, hacerlo antes de que la Bolsa siga subiendo, la crisis se diluya y las encuestas dibujen la curva del crecimiento de empleo.

 

                Las réplicas al adelanto de las elecciones vienen por la vía Maíllo y por el caminito Gordillo. Los líderes izquierdosos rechazan la anticipación de elecciones. Sería jugarse a la ruleta rusa su presente político. El programa retrata a sus redactores y a sus ideólogos. Por ello, los muchachos, y muchachas, de IU se oponen frontalmente a estos giros indeseados. Por más que los sondeos vaticinan un éxito, el escrutinio es tozudo y la lechera del cuento se hace malhadada realidad.

 

                A estas alturas del calendario, el gran Julio César y el "augusto" Octavio dieron pie a transformar los meses romanos de Quinctilis y Sextilis en julio y agosto. Lo que pueden las personas cuando no interesa que el año regular coincida con el año estacionario.

 

                Esta Susanita permutará su ratón chiquitín por un formidable y lujoso reloj electoral. Apuesto.

 

Un saludo.

CATEGORÍA DE ANÉCDOTA

 

 La señora Vicepresidente del Gobierno, doña Soraya, aprende con rapidez y maquilla poco a poco su ingenuidad política. Sáenz de Santamaría ha difundido un dato objetivo: los viajes del presidente Rajoy cuestan a los contribuyentes la mitad de lo que éstos pagaban por los que realizaba el señor Zapatero. El dato es significativo. Algunos querrán  rebajar a anécdota lo que es una categoría. Es significativo que los deudores mediáticos de la Oposición carguen contra la noticia porque, así, restan mérito a la austeridad del Jefe del Ejecutivo actual y mitigan el despilfarro que acompañaba a ZP. Pero bueno, esto entra de lleno en la irregular normalidad democrática de alguna prensa que, en vez de enriquecer la voluntad electoral del ciudadano, contribuye a deformar el conocimiento del mismo.

 

Fíjense hasta dónde el despilfarro institucional inunda a la clase política, que la reducción de precios por parte de Rajoy debe ponerse a la altura de la coherencia. Si pido recortes al pueblo, el presidente no se queda a la zaga en la solicitud. No sucede así con todos, Mucho menos con el actual presidente de la Generalitat de Cataluña. El muy honorable señor, a la sazón don Artur Mas, se distrae sus ansias soberanistas paseando su mensaje de ruptura por países diversos. El altísimo dignatario se ha ido a Israel a contar sus penas. El problema es que no ha ido en solitario o en compañía de unos cuantos consejeros. No.

 

Don Artur no vende su independentismo sociopático a nadie que tenga dos dedos de frente geoestratégica. A nadie. Salvo a algún venezolano desnortado o algún castrista locuelo o un guineano alucinado. No obstante, Mas viaja y viaja en una especie de tour turístico de alto standing que cuesta un ojo de la cara al sufrido españolito. El máximo responsable de una Autonomía se presenta como todo un Jefe de Estado junto a un séquito que no haría ascos al que cortejaba a Luis XIV: sesenta y tantas personas, entre ellas la primera dama del estadito de “lo que se avecina”.  Eso sí, unas cuantas menos de las que se llevó a Moscú el pasado año, a fin de estudiar in situ el frescor del archipiélago Gulag que pretende transferir a Cataluña.

 

En tanto el viajero infatigable del gratis total rellena su vacío de programa, la economía catalana carece de ingresos para atender demandas hospitalarias y educativas y se queda impertérrita cuando los farmacéuticos del territorio se ponen en huelga porque no cobran ni por asomo.

 

Claro que Mas sabe de qué pie cojea Montoro y que, a la larga/corta, Hacienda se hará cargo de los gastos suntuarios del señorito. De esta manera, se aplaza un par de días la amenaza pendente de la consulta del derecho a exigir.

 

Las anécdotas con exponente infinito son siempre categorías. El cachondeo de Mas es una categoría mala. Buena, la austeridad de Rajoy. Inadmisible la categoría de poner una vela al dios de la cordura y otra al demonio de la mala leche.

 

Un saludo.

DE CIEN ME LLEVO QUINCE

 

 El quince por ciento. Los mordiscos de la UGT al capítulo de subvenciones del PSOE-Junta se daban con la boca abierta. Nada de bocaditos degustadores. A lo grande. A lo bestia.

 

En esta merienda de negra corrupción, tan canalla es el que da como el que recibe. Nadie trate de eludir su responsabilidad en el latrocinio.

 

La pregunta ante el penoso espectáculo es sencilla: ¿qué va a pasar en adelante? Si hasta la fecha, todo el pescado está vendido, alguien deberá eliminar cualquier trazo normativo que permita a la chorizada sindical y juntera seguir su tarea de desfalco sistemático de los bienes públicos. En caso contrario, que la juerga prosiga y que los tiburones ugetistas  hagan buenos a los banqueros de las preferentes, a los carteristas de cuello blanco, a los especuladores del ladrillo y a los políticos de carnet en boca.

 

Me consta que los sindicatos del lujo y los socialistas de la ostentación van a negar la realidad y a denigrar a los que tiran de la manta. Que si la prensa manipula. Que han podido cometer errores, pequeñas irregularidades. Que se está montando una gigantesca estrategia antisindical por parte de los medios de ultraderecha. Que todo se reduce a una campaña orquestada de descrédito contra la gente pobre. Que, en fin, es el resultado de un rosario de infundios sin base para acosar y derribar a los líderes del movimiento obrero. 

 

Los Méndez, Pastrana y otros pepilucis del montón de escombros éticos debieran querellarse, desde ya, con los difamadores. Si tuvieran las manos limpias, dejarían el litigio en manos de los tribunales de justicia. No esperen a que las denuncias judiciales partan de los periódicos. Que se adelanten los injuriados o calumniados. No lo harán. Si a lo largo de más de un siglo de historia, UGT ha proporcionado a la sociedad grandes hombres, los últimos de Filipinas han maltrecho la justa fama de aquéllos. Los del presente no tienen más obsesión que acaparar riquezas. Son los nuevos usureros.

 

Si las cuentas están bien auditadas, qué han de temer. Silencio de los degolladores de corderos.

 

Un saludo.

A LAS ANDADAS

 

 Dice don Rubalcaba que el PSOE ha vuelto. Lo que no concreta es de dónde o a dónde. La respuesta es a las andadas. A decir mucho y hacer poco. A mentir con la sonrisa beatífica de los que nunca rompieron plato. A cantar las excelencias de una organización podrida y agujereada. A mantenerla y no enmendarla. A subvencionar al amigo y acribillar al adversario. A guardar la basura en el congelador de una nevera de volumen imposible. A las andadas.

 

El cerebro psoecialista no da para más. En el transcurso de la Conferencia Política del retorno a Saturno devorando a sus hijos,  don Alfredo se ha situado entre la emergente pero vacía Susana y el deprimido e igualmente huero Felipe. Parca escolta para tan extensa travesía. No quiere darse cuenta de que el becerro de oro es el principal enemigo. Lo mismo sí se da cuenta y no quiere despegarse de tan preciado material que ha dado dirección única y doble sentido a su vida política. Lo mismo.

 

Y en esas andadas al barro moral, doña Susana ha resbalado. Una vez más. La señora Díaz se mueve con cara de póker entre los búfalos de la manada. Es consciente, porque lo es, de la fragilidad del cable tendido. Si se desvía un poquitín, el escrachazo va a ser de campeonato. Aparte de templar los ánimos con la Junta, ha de promover la cobertura de la corrupción institucional con millones de toneladas de olvido.  La organización andaluza es la más numerosa, sí, pero también la más afectada por los temporales de comilonas, mariscadas, ferias y eventos festivaleros de todo tipo. Demasiado altura para tan corta pértiga.

 

A las andadas. Aunque, en sentido propio, no cabe volver a las andadas. No cabe porque para reincidir, para recaer en el vicio, es necesario haberlo abandonado. Y de abandono, nada. Se trata de una línea continua jamás interrumpida. Entonces, a las andadas, no.  A no ser que entendamos andadas como huellas de caza. En cuyo caso, prosiguen la machadiana senda del camino que sí se ha de volver a pisar.

 

En cualquier caso, si llamamos andada al pan duro y sin miga, ahí sí que no hay tu tía. El PSOE no rebaja su hambre a ese extremo. Lo mínimo, menú de tres tenedores.

 

A las andadas. A lo de siempre. Popular el que no mienta.

 

Un saludo.

FERRUM, FERRI.

 

 Convicciones. Convenciones. Razones. El cierre de un medio de difusión es siempre una mala noticia. Una democracia que pierde pluralidad viene a ser como el perfume que se degrada a agua de colonia. Huele bien, pero menos.

 

El PP de Valencia, al mando de la Generalitat de aquella Comunidad, ha decidido cerrar el Canal Nou. Fabra considera inasumible seguir sosteniendo una plantilla desmesurada. Bueno, el motivo es de peso. Sin embargo, cómo explica el presidente que la medida no se adoptara años atrás. Los costes de las incoherencias políticas se concretarán en las próximas elecciones. Volvemos a lo de siempre. Si el PP pierde su mayoría, no será por méritos del PSOE en la Oposición. Simplemente por deméritos propios. La ciudadanía está hasta el gorro de tanto cambalache y cuanta corruptela. Si bien, conoce lo que se avecina con el cambio de signo y, entre los males, no se decanta por la muerte.

 

En la refriega tertuliana que copa los programas de debate, existe un señor que me ha llamado la atención. Me refiero a Ferri, presentador de Informativos de la TV pública valenciana. Este profesional se ha despachado a gusto tras el bombazo de clausura. Su discurso actual, bien distinto del que sostenía tiempo antes, es que la dirigencia pepera presionaba a los periodistas. Ferri es, por ello, un deslenguado y un cobarde. Deslenguado porque dice ahora lo que en su momento prefirió callar si su mensaje fuera cierto. Cobarde porque, a toro pasado, los desplantes sin capa y espada son realizados por cualquiera del graderío.

 

El periodista asegura, veinte años después, reeditando a Dumas,  que” los trabajadores han sido silenciados durante 20 años a través del chantaje y que  el Partido Popular ha organizado una red corrupta para comprar a todo dios”. El chantaje es un  delito, señor Ferri, No se pase de listo porque una cosa es ser esclavo de la lengua viperina, otra es mostrar valentía cuando el peligro no es y una tercera es pasarse de la raya porque algún juez puede obligarle a tragarse sus palabras.

 

En cualquier caso, resulta curioso cómo se monta un revuelo por este cierre y apenas resuena el final de la empresa legendaria de los electrodomésticos en el País Vasco. Y en cuanto a los periodistas de la izquierda de boquilla, cómo no se indignaron ante la desaparición del diario “Público”. Es que hay que ver y escuchar cada sandez.

 

Un saludo.

LA CHUFLAJUNTA DE ANDALUCÍA

 

 Una de las consecuencias del cachondeo procedimental que se trae el PSOE de la Junta de Andalucía es que los tribunales clavan banderillas de fuego en sus reclamaciones memas. De ahí lo de chuflajunta.

 

Pero vamos a ver, cómo es posible que las huestes de Susana, ayer de Griñán y antier de Chaves,  reclamen a un intruso de los ERES el reintegro de una porrá de dinero indebidamente percibido, si no existió solicitud ni medió procedimiento ni se firmó acuerdo alguno de concesión de subvención. En lenguaje de calle, qué cara más dura hay que tener para exigir la devolución de unos pagos que la Chuflajunta realizó sin causa alguna. Qué maldita consigna de aparentar legalidad si el escaparate jurídico está más sucio que el alma de Roldán y la trastienda es una indecente porqueriza.

 

Es lo que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía reprocha a la Chufla, que si quiere el dinero, que en vez de reclamárselo al intruso, que lo pida a la empresa del ERE o a la Aseguradora de las pólizas de prejubilaciones que, en definitiva, era la que se beneficiaba del parné público. Como no se atreve a levantar demasiado la manta, la Chufla se dirige a uno de los curritos agraciados por los estúpidos chistes de la corrupción, cuando debía tener el conocimiento o el valor de demandar a las compañías mediadoras de esta macrogolfada institucional.

 

Pero claro, cuando se prescinde del procedimiento, las lluvias torrenciales originan catástrofes previsibles. El Alto Tribunal lo deja clarito: ante la "inexistencia de un procedimiento previo válido carece de todo fundamento la afirmación efectuada por el letrado de la Junta sobre la validez de las ayudas, toda vez que ha quedado acreditado no sólo la total ausencia de procedimiento de otorgamiento de ayuda, lo que determinaría la nulidad de la misma, sino la propia existencia de resolución de otorgamiento, no siendo posible presumir válido y eficaz un acto que no existe”.

 

Habrá que esperar. Pero mientras tanto, si las gestiones de reclamación de cantidades a UGT por los cachondeos de algunos de sus dirigentes se conducen por los mismos derroteros, veremos a los compañeros de Cándido Méndez degustar gratis los menús de los top chefs durante un montonazo de años. Qué puñetas van a devolver los ugetistas aparte de los centimillos que correspondan para maquillar sus juegas político-laborales.

 

Que inviten a la Chuflajunta a los monólogos de no sé qué canal de televisión. A ver si de esa manera, alguien se ríe de verdad.

 

Un saludo.

LA LÍNEA BAJA DE RAHOLA

 

 Hoy de izquierdas. Ayer de derechas. Mañana, de lo que sea. Da igual. Lo importante es estar. Qué más da el ser si la esencia no hace al asno. Burro es el que hace funciones de la especie animal.

 

Rahola no está catalogada entre los jumentos. Pilar, doña, es un espécimen humano adscrito a la categoría de chaqueteras de toda la vida y de progres de corpiño. Lo mismo se erige en líder de la Ezquerra republicaba que hace pinitos con la burguesía más explotadora de la Cataluña del por ciento. La mujer urde conflictos a medida que su frágil lucecita se apaga. Toca aproximarse a Mas mientras sonríe viperina a Junqueras. Entrambos se maneja la pasta y el poder. Está donde se debe.

 

Rosa Díez luce un conjunto nacionalista de lo más retro. Nadie puede hacer chantaje a España, declara emocionada la ex del Psoe. Nadie. Se muestra agresiva la vasco-castellana con los nacionalismos rompedores. Ocupa a la chita callando el centro españolista que se opone a los avances de las hordas separatistas.

 

Rosa encabeza un partido bisagra. No obstante, la pieza mecánica es demasiado débil para tanto portaje. Ninguna seguridad. Si en Asturias ha liberado los pernos, en la España de los derechos a decidir, no hay tornillería que perfore el blindaje de la gran puerta. Sería más fácil si el Partido Socialista de Cataluña consiguiera la Generalitat. Pero al paso que van, lo único que lograrán es un batacazo electoral  de dos pares y un chichón morrocotudo en la sien de sus parientes nacionales.

 

Rahola entiende más de carpintería y de masajes en la espalda del poderoso. La catalanista aprovecha como ella sola las posibilidades de las tertulias telecinqueñas para arrancar ovaciones de tres o cuatro incondicionales. Rosa Díez es más berroqueña aunque no se queda atrás a la hora del modelito sastre. Una y otra hacen lo imposible por salir en la foto.

 

En esta première de estrellitas maduras, aparece la hija del conde de Griñán. Doña Susana tiene un reloj pequeñín pero ha tenido la ocurrencia de presentarse ante la jauría secesionista de su partido con  la bandera de la unidad española. Lo cual le da méritos populares si bien suscita odios eternos en su entorno.

 

Las tres mujeres se posicionan en un espacio cerrado. El único espacio abierto es el de Carrillo y el de Garzón, que acuden allá donde el hambre les conduce en busca de una migaja de pan que se hurte a la derecha maldita. El espacio cerrado de Rosa y de Susana nunca se hundirá en la baja línea de Pilar.

 

Algo es algo.

 

Un saludo.

UNA SOBERANA WERRADA

 

 No se puede cambiar el reglamento en pleno partido. La decisión del Ministerio de Wert de condicionar el complemento dinerario a los Erasmus a ser beneficiario de una beca general universitaria, es una garzonada en todo el sentido delictivo del término. Una resolución de este alcance quita credibilidad a la ley implantada por el Gobierno y da razones a sus discrepantes para consolidar sus críticas al ministro.

 

Cualquier intento de justificación ante un acto administrativo tan concluyente como el que citamos, me parece impropio y ajeno a la seguridad jurídica. Está muy bien que los estudiantes de rentas más bajas sean agraciados. Mejor es que todos los merecedores de la beca Erasmus sepan a qué atenerse antes de solicitarla y, sobre todo, antes de haberse marchado a sus países de destino. Se cuentan por miles los estudiantes que, sin  pertenecer a la dudosa categoría de rentas bajas, tengan que rehacer las maletas y volverse a España, con el rabo entre las piernas, el cabreo sustituyendo al lamento y mandando a tomar por saco las ilusiones forjadas durante meses e incluso durante años. Los estudiantes y los padres de los estudiantes que, en innumerables casos, ahorraban lo que no tenían para ofrecer a sus retoños una posibilidad de enseñanza europeísta que ellos nunca soñaron.

 

Un cargo público puede, y debe, tomar medidas conducentes a una mejora general o parcial del ramo que se le asigna. Lo que no debe, aunque pueda como en este esperpento, es cargarse de un plumazo un derecho constitucional, como es el no estar sujeto a indefensión. No concibo la posibilidad de que, mediado noviembre, un catedrático universitario tome la medida unilateral de examinar sólo a quienes acuden regularmente a sus clases y expropiar de este derecho a los que, de acuerdo con los estatutos, se permiten la licencia de no asistir. Si tal ocurriera, el recurso sería inmediato y el destacado miembro de la Facultad que fuere, se enteraría de por dónde discurre el poder de las leyes y la inderogabilidad singular de las reglas.

 

Servidor ha criticado, desde hace más de veinte años, la gestión de las becas Erasmus y el carácter finalista de las mismas. La gestión y el carácter finalista, que no su esencia que ha alabado sin ambages. Los gastos son notablemente superiores a las ayudas. Las familias corrían con las enormes diferencias dinerarias aunque tuvieran que quitarse la comida de la boca. Ahora, la cosa no es que siga así, sino que empeora. Para que los estudiantes puedan hacerse cargo de su educación exterior, sus padres tendrán que desprenderse de lo que no tienen o mirar con  malos ojos al poder que permite una discriminación tan gravísima en un campo de juego donde se exige respeto: no al racismo, no a la homofobia, no a las trampas.

 

Pues Wert pasa de todo. De ahí la werrada.

 

Un saludo.

 

Post Scriptum: a punto de publicar el artículo, la noticia es que el ministro rectifica. Pues eso, que muy bien. Ya saben lo de la rectificación y la sabiduría.

DECRETOS DE VIEJA PLANTA

 

                 La Corona de Aragón pagó caro su defensa del Archiduque Carlos. Los rebeldes al Borbón sintieron en sus carnes la abolición de sus fueros e instituciones. La guerra dio pies y alas al antiguo proyecto del Conde-Duque de Olivares. Macanaz redactó el informe por el que advertía al rey Felipe V que era llegada la hora de dejar de ser esclavo de los privilegios territoriales y de desarmar a los pueblos para sujetarlos, so pena de retomar el camino de la batalla ante las insurrecciones.

 

El centralismo borbónico francés que se oponía a cualquier exención de contribuir a las necesidades del Estado. Los Decretos de Nueva Planta constituían, así, la castellanización de los reinos de Valencia y Aragón y del Principado de Cataluña. El objetivo se resumía en el logro de la uniformidad.

 

El ejército que Artur Mas rebusca entre los legajos de la historia de los últimos trescientos años encuentra su razón de ser en la resurrección de los somatenes, en la revitalización del Virrey y en la vivificación del catalán como lengua vehicular de un modo de ser propio. La Nueva Planta a la que el catalanismo propende está más que diseñada. Sólo resta su materialización oficial. La consulta prevista para 2014 se va a celebrar y los resultados satisfarán moralmente las pretensiones de los secesionistas. De alguna manera, cantarán alabanzas a la política de polisinodia histórica instaurada por los Reyes Católicos y reprocharán la fórmula organizativa de la Constitución de 1812.

 

Cualquier movimiento rupturista de España colisiona frontalmente con el sistema de derechos y libertades que goza el país y que disfrutan sus ciudadanos. Romper para recuperar viejos fueros supone un retorno a la nada del Antiguo Régimen. Instituir una Organización/Planta en los albores del siglo XXI es un error de consecuencias funestas. Al final del camino, las armas; en medio del sendero que no se ha de cruzar, las milicias; el resultado, muerte, pobreza, exterminio y más fuerza centrípeta.

 

Las leyes son las que nos hemos dado, democráticamente, los españoles. Las armas las carga el diablo. Basta con modificar la Constitución y, antes, preguntar al pueblo, a todo el pueblo español, sobre el particular. Es la esencia de la democracia. Está por encima de las filias y fobias a una realeza absoluta, a una monarquía parlamentaria o a una república utópica.

 

Lo importante es que todos participemos de nuestro destino bajo el paraguas del respeto a las mayorías y de comprensión y de apoyo a las minorías. No hace falta más.

 

Un saludo.

LA EXTREMA ESTUPIDEZ

Chaves, don Manué, la eterna canción. La canción sin melodía y con letra de consigna. De la generación del escaño perpetuo, Chaves pertenece al cabildo catedralicio de la iglesia de los santos santurrones. Con Guerra, Felipe y otros compañeros más ya metiditos en años. Nadie como ellos entona las vísperas y los laudes. De la política comieron y de la política siguen viviendo. De lujo.

 

La corrupción acompañó sus andares y la buena vida circunstancia sus sentares. Sentar, que no sentir, porque la sensibilidad queda lejos a estos abuelastros de la patria. Carcomidos por las polillas de la corrupción y por las termitas de sus instituciones. Pero qué vamos a hacer si el partido les cobija como hace el manto de la virgen con los desamparados. Son las cosas del querer que dispone el poder.

 

Pues resulta que el expresidente y virrey andaluz contemplaba con simpatía las presiones y los escraches que los agresores de carnet y los violentos del puño realizaban, cada dos por tres, a la gente del Partido Popular. Le daba igual que dirigieran las presiones contra un  concejal de pueblo que ante la mismísima vicepresidente Soraya en la puerta de su casa particular. Nunca mostró su descontento don Chaves ante tamañas manifestaciones de acoso.

 

Sin embargo, basta que cambien los vientos de la tensión para que la formidable fuerza del escrache se convierta en una guerra con muertos y heridos. Si el protagonista es el sicario de pago de la izquierda, todo muy bien. En cambio, si quien se permite la licencia es la derecha imberbe, el espectáculo es bochornoso. Las dos varas de medir de la pseudoizquierda española y la hábil política de comunicación de sus medios afines se revelan en toda su dimensión con este caso.

 

El señor Chaves ya ha intervenido en la Voz para canturrear el estribillo manido del comportamiento antidemocrático de quienes supuestamente acosaron a la presidente Susana y de la existencia de ultras peligrosos en las filas del PP. Tiene olfato el viejo zorro de Sevilla. El gran hacedor de los expedientes de regulación de empleo se echa las manos a la cabeza y medita impulsar unos maitines en la celebración ritual del próximo Pleno del Partido. Hay que erradicar a la derecha, dirá. Si los ciudadanos siguen votando al PP, cómo puñetas seguirán los de siempre disfrutando de las exquisiteces de la gastronomía y de la hostelería hispanas.

 

La extrema estupidez de las palabras de Chaves esconde un mensaje de muy mala leche ultraica. No se olvide.

 

Un saludo.

UNA GRAN ELORZA

 

O se dice cogorza. La boutade del que fuera alcalde de San Sebastián es propia de un sujeto de cerebro desestructurado o de una lengua vasalla de estupefacientes o inserta en lo que los psiquiatras diagnostican hoy día como desorden bipolar.

 

El pobre hombre, que no creo que sea un hombre pobre, está más aburrido que un checo en una academia teórica de cante jondo andaluza. Y como de vez en cuando se impone alguna intervención congresual que justifique el sueldo, pues allá va el cambalache dialéctico que abochorna a cualquier vecino de buena fe. Aunque sea para soltar una estupidez del tamaño del Valle de los Caídos.

 

La amnesia del psoecialista para con los etarras no se compadece con la agilidad de su memoria histórica con el franquismo. Con independencia del ocio mal encauzado de don Odón, el móvil de la proposición no de ley de exhumación de los restos de Franco presenta aspectos que se relacionan con la voluntad de aquietar los ecos de la salida, lentísima, de la recesión económica de España y con las encuestas que anuncian una recuperación del voto en el PP y un nuevo descalabro en Rubalcaba y los suyos.

 

Odón Elorza es un demócrata estilo Bildu. Franco era un dictador. Odón no figura como tal aunque algunas de sus actuaciones apunten hacia esa frontera. Cómo de grande y de esperpéntica será la iniciativa parlamentaria del muchacho, que algunos de sus propios compañeros de bancada le han invitado, sin tapujos, a coger pico y pala y ponerse a desenterrar el cadáver del que llamaron Generalísimo. Lo valiente que uno puede ser con los muertos y lo henil que se muestra con los vivos.

 

El camino hacia la locura se consuma poco a poco. Se comienza aparentando estar bien cuando, en realidad, se está atravesando un pequeño desierto de dificultades. En este sentido, uno ya no sabe si este tipo de conductas responde a una práctica perversa del manual político de combate partidista, estilo UGT, o a una demencia precoz o a una psicosis maníaco-depresiva. En cualquier caso, manifiesta una posición cumbre de una pasión descontrolada.

 

Y digo yo: ¿existe algún símbolo más fehaciente del triunfo de la democracia que exponer la tumba de Franco a los pies del altar del Valle de los que dieron su vida por el triunfo de la democracia? Si queremos reprochar lo que fue una dictadura, qué mejor manera que mostrar los restos materiales de su máximo dirigente en el templo de la reconciliación constitucional de los españoles?

 

A menos, claro está, que interese tensar el elástico de la concordia por si se rompe cuando más interesa al verdugo bastardo de turno. Un cambio de nomenclatura modifica la función. En vez de valle, cumbre. Cumbre de defensa de la democracia.

 

Un saludo.