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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ACTUALIDAD POLÍTICA NACIONAL Y REGIONAL

MARÍA ANTONIA

 

 Se puede ser profesora de Derecho Constitucional y ser una perfecta lega en humanidades. La señora Trujillo, que fuera ministra de Vivienda del gobierno de Zapatero, compatibiliza los dos términos de la proposición. Podría vincular el contenido a algunas de sus declaraciones públicas, pero me voy a referir en exclusiva a la penúltima trujillada de la eximia política. “Para qué asuntos importantes sirve saber catalán?, ha escrito en Twitter.

 

Con  la que está cayendo en Cataluña, Trujillo nos regala la tormenta perfecta. Los separatistas aguardan los improperios como agua de mayo que riegue sus reivindicaciones. La rajada de María Antonia les viene de perlas. El victimismo militante de los catalanistas de pega encuentra así el abono para sus majaderías sensibleras.  La exministra no puede ser tan torpe. O pretende fortalecer el proceso de independencia o no se explica.

 

Cualquier lengua se caracteriza por su receptividad y por su actitud amigable hacia otros idiomas. Y todas sirven para establecer puentes de comunicación, de entendimiento. Todas ellas poseen cualidades de elasticidad y capacidades de adaptación. Los británicos podrían hacer la misma pregunta respecto al castellano: para qué sirve si el inglés ha colonizado la aldea global.

 

Nadie olvide que el catalán es una lengua de España. De hacerlo, los agravios a ese territorio insignia de nuestro país serán concretos y objetivos. Los catalanoparlantes se identifican con su función emotiva o expresiva, con su cualidad representativa o referencial e incluso conativa. Por supuesto, emplean esa lengua españolísima desde la perspectiva poética o literaria, fática y metalingüística.

 

Una de las formas más soterradas del fascismo intelectual es reducir a la unidad la pluralidad de expresiones culturales. Arrinconar o eliminar las lenguas del territorio español constituye un inadmisible acto de barbarie. El castellano es la gran joya de la corona lingüística de nuestro país. Pero, por fortuna, no es la única. Catalán, gallego, euskera o bable, entre otras, son alhajas que deben ser lucidas y respetadas. De lo contrario, incurriremos en un error de considerables proporciones.

 

España es plural, diversa y varia. María Antonia, no. Reclama utilidad a lo que es, por encima de todo, disfrute de los sentidos.

 

Un saludo.

PADRASTROS DE LA C.E./78

 

                 Frente a quienes sostienen que la verdad es independiente de Agamenón  o de su porquero, los hay que defienden la idea de que la verdad del poderoso ha de imponerse sobre la del humilde, la de las mayorías sobre las minorías, la de las moscas cojoneras sobre los prudentes, la de los políticos secesionstas catalanes sobre los españoles en su conjunto. Es la eterna lucha entre objetivistas y relativistas.

 

                Escuchar el pseudodebate entre Herrero de Miñón y Roca sobre el problema catalán, me transporta al encontronazo dialéctico que mencionaba. Uno y otro son relativistas escatológicos. Escatología a medio camino entre las creencias referentes a la vida de ultratumba y entre el tratado de cosas excrementicias. A medio camino porque los dos juristas parecen olvidar el presente rabiosamente vivo y, a causa de esa desmemoria crucial, parlotean sobre detritus de olores insanos.

 

                Roca y Miñón se inscriben en el ámbito ideológico de la derecha económica y de la acomplejada burguesía separatista. Si a estos dos redactores de la Constitución les importan un higo los argumentos jurídicos y se apoyan en las conveniencias políticas del momento, no cabe interpretación distinta de sus palabras que la rendición, la claudicación y la entrega de llaves del portal de la casa común.  De esta manera, el absolutismo de Luis XIV se escenifica en el absolutismo antidemocrático de estos dos caballeros. Si nos saltamos las leyes a la torera, el desorden sustituirá a la injusticia.

 

                Herrero es autor de una obrita, “Idea de los Derechos Históricos”, en la que viene a ensalzar los privilegios medievales de unos cuantos que se configuran en sectas o mafias. Desde esta plataforma al golpismo, hay un paso. En una democracia que se presupone consolidada, las izquierdas extremas fomentan el frentismo guerracivilista y las extremas derechas alientan la misma canallería. Sople el viento sabiniano de Herrero o la tramontana de Roca. En ambos, la inteligencia se pone al servicio de Ibarretxe o de Oriol Junqueras. Uno y otro hacen causa común de la desmemoria histórica que alumbró la transición que, paradójicamente, alaban.

 

            Cómo es posible este cinismo. De manera singular en ellos que redactaron aquello de la justicia y la igualdad como valores superiores del ordenamiento o lo siguiente de que la soberanía nacional reside en el pueblo español o lo inmediato de la  indisoluble unidad de la Nación (con mayúsculas) española. Cómo pueden ser tan hipócritas y manipuladores. Hasta dónde llega el resentimiento de ambos personajes. Qué exacerbado nivel de cavernícolas es el suyo. Cuál es la solución que aportan si saben a ciencia cierta que las incógnitas no despejadas aportan más réditos a sus intereses. Si alguien cree que un talibán renuncia alguna vez a su fundamentalismo, es que ignora que Hitler fue un maldito bicho. Si los dos padrastros pretenden el choque de España con una parte de su territorio y que se  hurgue en el 155 para suspender la Autonomía, están presionando las teclas adecuadas.

 

                      En Aristóteles, la antropología de su ética se basaba en los valores. Si no se respetan, la política se vuelve inhumana. Si se reconocen, se observa lo más profundo e íntimo de la realidad. La democracia sólo puede perdurar si se respetan los valores en el marco de la libertad del pueblo. De todo el pueblo.

 

             Estos padrastros no son maridos de la madre respecto a los hijos anteriores de ésta. Son malos padres. Son obstáculos a la liberalidad. Son pellejos que se levantan entre las uñas de la libertad y la mano abierta de la solidaridad.

 

Un saludo.

INDULTAR A MATAS

 

 Escucho la petición y se me pone los pelos de punta. Si el Gobierno, su gobierno, decidiera indultar a Matas, a su Matas, mejor que no se presente a las elecciones. Sería la vergüenza más grande que vieron los siglos acerca de la corrupción de las instituciones y de la defensa de los valores antidemocráticos. Si ha de ir a la cárcel, a la cárcel con él. De nada debe valerle su condición de ex ministro, salvo para exigir severidad.

 

No se puede aceptar, como medida de contraprestación, el “y tú más” o el “vosotros, qué”. Los políticos, los sindicalistas, los empresarios sumidos en la golfería de la corrupción, tendrán que joderse, con perdón, con las fechorías que cometieron. Es inaceptable el indulto de quienes debieron dar ejemplo y se pasaron la representatividad por la entrepierna.

 

Con esta calaña no caben razones de justicia, de interés público ni de equidad. No se trata de dar lecciones de ejemplaridad o de escarmentar a nadie en la pira de la plaza del pueblo. Lo que se demanda es rechazar cualquier subterfugio legal que contradiga la resolución judicial firme.  Si el sujeto en cuestión hubiera mostrado el mínimo arrepentimiento, podría pensarse que el acto de contrición contiene un efecto de reparación moral y económica. Si hubiere constancia de que ha devuelto lo que injustamente ha ingresado en su patrimonio, podría argüirse un conato de reinserción en la ética del común. Nada de nada.


Ni indulto, para perdonar la pena ni amnistía para la indulgencia del delito. Ni acto administrativo para lo primero ni ley para lo segundo.  La sala de indultos de la Moncloa está saturada. Por decenas se acumulan los expedientes de políticos que los solicitan. Por cada infeliz al que se le niegue, los de la beautiful people deberían esperar el cumplimiento de toda la condena. Que los Matas, los del Nido, los Ortega, los Fabra o los sursum corda, que se pongan en fila.

 

El Estado de derecho tiene que mostrar las uñas a tanto desaprensivo. Esta gente no puede escapar a su destino judicial por la puerta de atrás del mandamás de turno. Lo que es una excepción no puede convertirse en una rutina de cachondeo entendiendo por tal la medida de gracia. Gracia, ninguna.

 

Indultar a Matas, por encima de la moral. Ni a él ni a otros figurantes que han ejercido de trileros con el pueblo y con sus impuestos.

 

Un saludo.

COLAPSO

 

 El consejero De Llera dice lo que no debe y debe lo que dice. Sus polémicas declaraciones sobre diversos temas de actualidad lo han convertido en foco de la noticia. El exfiscal ha dado muestras de agradecimiento a su mentor político al erigirse en fáctico abogado defensor de las causas perdidas de la Junta de Andalucía.

 

Cuando los medios denuncian el colapso de la justicia española, en Andalucía la situación llega a ser límite. Mira que las malhadadas tasas del ministro Gallardón están haciendo daño. Mira que los recortes del Gobierno están afectando a los servicios sociales. Mira que el derecho constitucional a la justicia gratuita hace aguas. Mira que los pagos a los abogados del turno de oficio están llegando tarde y mal. Mira que.

 

Miren y escuchen. La mismísima Comisiones Obreras, una de las “bien pagás” por la Junta, ha denunciado que la Consejería que lleva De Llera está empujando a los juzgados andaluces al colapso total. A título de ejemplo, de las 24 vacantes existentes en Huelva, sólo se han cubierto 5. Cómo no será el retraso, que los juicios de lo social relativos a despidos se están señalando para dentro de un año y en lo que concierne a demanda sobre reclamaciones de cantidad, ni les digo.

 

No sólo no se cumple el compromiso de mantener el empleo público. Es que se está alentando una justicia lenta que, por el mero hecho de serlo, aleja las cualidades que debe adornar a la justicia. De Llera ni se inmuta. Lo mismo confía en que las tasas gallardonescas disuadan de una vez por todas a los ciudadanos de recurrir a la Administración. En cuyo caso, mataría dos pájaros de un tiro. De una parte, ahorraría a su empresa el pago de los salarios de los funcionarios. De otra, tendría nuevos elementos de acusación al PP como consecuencia de su aberrante política de recortes.

 

La percepción general del ciudadano común revela una imagen negativa del sistema judicial español. En encuestas recientes, 8 de cada 10 ciudadanos han coincidido en afirmar que la Administración es tan lenta que siempre que se pueda, vale más evitar acudir a ella. Entonces no se conocía el maléfico influjo de las tasas. Ahora, a la lentitud hay que agregar el precio. Si encima echamos fuego al aceite, la Consejería elimina puestos de funcionarios y de jueces. Así, las subvenciones a los amigos no experimentarán mengua y las corruptelas se beneficiarán de las dificultades de los denunciantes.

 

Lo que digo, destrucción institucional, paralización, deformación de estructuras, extrema postración. Colapso. Todo muy edificante.

 

Un saludo.

EL DIFÍCIL ENCAJE DEL PUZZLE SOCIAL

 

 La caridad es enemiga de la justicia social. Aquella puede ser una virtud singular en tiempos de descosidos económicos y de rupturas éticas. En la excepcionalidad de su carácter no puede existir categoría de cotidiano. La persona que sobrevive gracias a la limosna o al auxilio paga un canon inadmisible, el de su propio sufrimiento como espita que mueve a la solidaridad ajena. Un colectivo basado en estos parámetros está afectado por el cáncer terminal de la pérdida de sangre de su equidad.

 

El que vive de la caridad sufre la indignidad de su desvalidez financiera y a ella une la necesidad de mendigar. Mala cosa. Dignidad reclama excelencia y decoro en el comportamiento. Si toda la conducta de las personas pierde esta cualidad por causa de la injusta distribución de la riqueza, vamos todos al garete.

 

En nuestros días, si hay una población vapuleada por la crisis, esa es la ancianidad. A su escuálida pensión, cuando existe, se agrega la angustia de la cercanía del final de sus vidas. Los políticos utilizan como coartada el ensanche del sector de los “viejos” para tomar medidas perjudiciales para ellos. Se recorta la ley de dependencia. Se cierran geriátricos. Se congelan sus ingresos mensuales. Y un largo etcétera. Y sin embargo, a ellos hay que agradecer que millones de españoles en paro no se encaramen a los leones del Congreso y hagan explotar las paredes del edificio.

 

El gran dique de la contención social es el poder de nuestros mayores. El poder de dar a los suyos. El poder de quitarse de la boca el alimento que entregan a sus hijos y nietos. El poder de compartir su casa con su familia. Un poder que descansa en la caridad es un poder injusto. Un poder que realimenta la canallada de un gobierno, del tipo que fuere, que se mira el ombligo. Un poder que concede aliento a la religión y desguarnece la ideología. Un poder que retrata la culpa pero perpetúa el mal. Un poder que fortalece la ignorancia, la humillación y otras limitaciones. Un poder que no nos libera de las cadenas universales de los súbditos.

 

Me quedo con la frase de Teresa de Calcuta: la justicia social no resuelve todos los problemas. Es cierto, pero alivia muchos de ellos. Y termino con Gandhi: cuando nos demos cuenta de que la indignidad humana se acrecienta conforme obedece leyes injustas, no habrá tiranía dominante.

 

Las piezas encajan con dificultad. Pero encajan. A poco que nos concienciemos que el amor no es un mono de feria de pusilánimes y sí un arma de construcción masiva de igualdades y de libertades.

 

Un saludo.

GUARDIOLADA

 

 Pep Guardiola es un español significado. Como profesional del fútbol, ha lustrado grandes pasajes de este deporte. Fue un magnífico jugador y es un entrenador excelente.

 

Guardiola es, sin embargo, un modelo del grupo representativo del principio de Peter. Es decir, es de las personas que se promocionan a un status de responsabilidad superior y dejan caer la excelencia de su oficio primigenio en la escombrera de la incompetencia del nuevo puesto. Si el internacional por España es, sin lugar a dudas, un formidable ejemplo de calidad en el terreno de juego y en el banquillo, desde el momento en que proyecta su poder influyente en otros ámbitos de la sociedad, entonces, la “caga”, con perdón. Y la caga porque, como decía el gran Ortega y Gasset, cuando un  empleado es ascendido se vuelve inepto.

 

El barcelonismo de Pep no es de mayor categoría que el de mi hijo mayor, furibundo culé. Pese a esa igualdad emocional hacia lo blaugrana, ninguno de los miles de aficionados repartidos por la piel de toro y por los archipiélagos se manifiesta a favor de la independencia de aquella región del noreste peninsular. Sienten sus colores, se apasionan por su equipo y ni siquiera entra en sus cabezas españoleadas la tentación de renunciar a su amor por el club. Ni uno.

 

Guardiola, sí. Cuando un ciudadano transita de lo racional a la iluminación, no lo hace caminando sobre los duros adoquines de lo cotidiano. Se sube a lomos del caballo de la alucinación y la esquizofrenia se apodera del alma individual hasta hacerle ver una realidad inexistente.

 

Me parece bien que Pep ansíe la independencia de Cataluña. Muy bien. La libertad de expresión es un derecho que no disfrutamos los que vivimos las etapas más represoras del franquismo. Guardiola es demasiado joven para conocerlas. Es su fortuna. Y demasiado ambicioso para satisfacer su orgullo separatista frente a su negativa a vestir la elástica de la selección española. Pudo y no quiso. Qué oportunidad perdió. A Guardiola le falta coraje democrático y le sobra filosofía autoritaria. Es de aquellos oscuros oficinistas siniestros que chivatean a los jefes de la banda.

 

El pueblo tiene derecho a decidir. Quién lo duda. Pero a través de los cauces legales. Si las leyes son la manifestación del pensamiento ciudadano, se erigen en cumbre del poder del pueblo. Si nos las saltamos, Pep, qué puñetas democráticas defendemos. ¿No será que Vd. es un dictadorzuelo de vía estrecha que oprime sus frustraciones machacando a los que opinan distinto? ¿No será?

 

Lawrence J. Peter no conoció a Guardiola ni a Pujol ni a Mas. Pero qué bien retrató a este subtipo de humanos.

 

Un saludo.

FIESTAS PATRONALES

 

 De la patronal. De los empresarios. De la CEOE y de sus filiales de provincia. Fiestas diversas animadas por subvenciones públicas. Un gustazo.

 

Nadie crea que los grandes y exclusivos beneficiarios de las ayuditas estatales, autonómicas o locales son los partidos políticos y los sindicatos. No olviden a las patronales. Se llevan un buen  pellizco del buey, se lo guisan y se lo comen. Ellos solitos. Hasta ahora han conseguido situarse al margen de las embestidas de la prensa. Veremos cuánto tiempo permanece el silencio.

 

El presidente de los empresarios andaluces, jefe máximo de la CEA, ha anunciado su voluntad de dejar el cargo. Cuanto antes. Las renuncias de este tipo no suelen ser espontáneas. Arrastran un contingente de problemas susceptibles de complicarse a medida que asoma la patita de las informaciones. El señor Herrero tiene que dar explicaciones sobre la presunta estafa cometida por la Fundación para el Desarrollo del Sur de Europa. De igual manera que debe rendir testimonio de la crisis económica de la institución que preside así como del descalabro de la denominada, jaja, Concertación social. Entre otros temas de similar calibre.

 

El declive del imperio andaluz sindicalista afecta, y mucho, a la patronal. Sujetos a la filosofía y a la ética del Psoe, la corrupción destilada por la Junta ha podido mojar la ropa interior del colectivo de empresarios. Recuerden hasta dónde salpicaron a Ferrán, el mandamás de la Confederación Española, hoy en prisión. Los cursos de formación están a la orden del día.

 

Pocas noticias han salido a la luz sobre el destino de las subvenciones concedidas y acerca de la supervisión exigible. Muy pocas. Aquello de las barbas del vecino que se rasuran, se reencarna en la relación con UGT y CC.OO. La desconfianza hacia los llamados agentes sociales crece sin pausa pero con prisa. Muchos cientos, incluso miles, de millones sobrevuelan los cielos nublados de su política.

 

Por cierto, nadie ha desmentido las razones de protesta de los adjudicatarios de la promoción de viviendas de Régimen Especial junto al Polígono Aeropuerto de Sevilla. En las pancartas exhibidas por los manifestantes ante la vivienda particular del presidente de los empresarios, se podía leer: “Herrero, ¿dónde está el dinero?” ¿Cuánto dinero? Una insignificancia: alrededor de diez milloncejos de euros.

 

Es que la gente se queja por capricho. Total.

 

Un saludo.

SIMPOSIO

 

 Cobijados y amparados por el bipartito que mangonea en la Generalitat de Cataluña, algunos historiadores van a representar la consagración de un axioma no admitido: la reducción de la historia a la categoría de crónica política. El Instituto de Estudios Catalanes y el Centro de Historia Contemporánea de Cataluña, organismos vinculados estrechamente a Mas y Junqueras, son los responsables indirectos de la goebbelsiana operación de propaganda antiespañola promovida por los dirigentes autonómicos. El simposio, congreso, conferencia o reunión ad hoc defenderá como realidad histórica objetiva lo que constituye un ataque dialécticamente armado contra la objetividad de la Historia.

 

El simposio, que significa banquete, es el resultado de la voluntad de un grupo de amigos de congregarse en torno a una mesa para dar cuenta de manjares y bebidas so pretexto de una celebración cofradiera, académica o similar. Los griegos, cómo no, que acuñaron el término, excluían del ágape a las mujeres, excepción hecha de las camareras, de las cortesanas o de las aportadoras de encantos de distracción. El banquete catalán, pagado con fondos públicos, continúa la línea helena de invitación realizada por un patrocinador rico que corriera con los gastos del evento. De esta manera, antes como ahora, los advenedizos y los parásitos se colaban en juergas de este calibre.

 

Platón, en su obra “El banquete”, nos obsequiaba con estas palabras: “Toda acción en sí misma no es bella ni fea; lo que hacemos aquí, beber, comer, discurrir, nada de esto es bello en sí, pero puede convertirse en tal, mediante la manera como se hace. Es bello, si se hace conforme a las reglas de la honestidad; y feo, si se hace contra estas reglas”. No sé si los partidos catalanes no independentistas, es decir PP, UPyD y Ciutadans, han leído el texto del discípulo de Sócrates. Sea como fuere, es digna de alabanza su acción de denuncia ante la fiscalía acerca de la clara e inequívoca incitación al odio, a la violencia y a la discriminación contra la nación española que presupone la charla de mesa de estos “sabios”.

 

En su huida hacia adelante, los pirómanos de la historia quieren sentar las imposibles bases científicas de un mamotreto: la opresión española a Cataluña. De los decretos de Nueva Planta del primer Borbón a la Constitución democrática del penúltimo monarca de la dinastía. Como bien refiere Esperanza Aguirre, cualquier catalán mínimamente sensible que se crea los dicterios historiográficos de los asistentes al banquete, optará por el separatismo si no quiere ser tachado, pública y privadamente, de traidor. Como lo sufrieron los judíos a manos de los nazis.

 

A cuento de qué tanto rencor. Para qué combatimos contra la dictadura franquista. Por qué nuestros abuelos se batieron en la guerra fratricida. Dónde nos ha dejado el dulce sabor de una reconciliadora transición a la democracia. Algunos vainas no urden sino estrategias de destrucción a sabiendas de que en su envoltorio no cabe fruto alguno. Si ellos son impotentes y estériles, los demás habrán de serlo también.

 

El sino de los que se suman a banquetes privados con dinero público. Menudo simposio.

 

Un saludo.

LA NECESARIA COOPERACIÓN

José María del Nido ha sido condenado por el caso Minutas a siete años de cárcel. La causa, su cooperación necesaria en sendos delitos de malversación y prevaricación administrativa. Siete años de minutas.

 

Cuánto tiempo correspondería por falseadas subvenciones milmillonarias. Desde el Partido Popular, se considera que la Junta es el epicentro del terremoto de desfalco del dinero público de Andalucía. Numerosas organizaciones sin ánimo de lucro se han beneficiado de las mismas. Los dos sindicatos punteros de nuestro país se han forrado con ellas. Empresas interpuestas se pusieron las botas. La pregunta es: ¿supervisó la Junta el procedimiento legal o hizo la vista gorda? La prevaricación se comete a sabiendas pero también por ignorancia inexcusable.

 

Susana Díaz, la todavía desconocida presidente de Andalucía, prometió transparencia y nos ofrece más puentes chavesianos a Punta Umbría. O sea, nada. El fraude de dinero público es tan extenso que si destapara el velo de la realidad, el escándalo de sus predecesores sería brutal. El organigrama de la Junta estaba diseñado desde el principio para perpetuarse en el poder, que no para procurar la prosperidad de los ciudadanos. La trama organizativa pasaba por untar a UGT y a CC.OO. para fortalecer las relaciones con el equipo de gobierno. En absoluto para defender los intereses de los trabajadores.

 

Si alguna vez el caso ERE o el litigio Invercaria o el fétido asunto de las facturas falsas llegan a ser enjuiciados, la cooperación necesaria de la Junta va a dejar al expresidente del Sevilla F.C. a la altura de su apellido. Lo de los políticos psoecialistas que manejaron, y manejan, las arcas de Andalucía no es un nido de viborillas. Es una cumbre de buitres que devoran los restos de la democracia que mataron con sus zarpas las rapaces asociadas.

 

Queda por ver si la instrucción de tanto acto de pillaje termina alguna vez. Después vendrán el llanto y el crujir de dientes. Pero no se preocupen. Si fueran condenados, lo serían por defender la libertad. La libertad de robar con la impunidad privilegiada de casi cuarenta años de autoritarismo plutocrático.

 

Cooperadores necesarios en los delitos presuntos. Actores de la corrupción que ahoga al país.

 

Un saludo.

EL GARROTAZO

 

Goya. Apaleamiento, que no duelo. Paliza inmisericorde. A la gente desvalida. Lo de Méndez al mundo obrero, es una tunda, una escenificación de la leña al mono que es de goma. La cruel mentira de tanto años es insostenible. Por eso, la prensa está sacándole las entrañas a UGT. Las tornas han cambiado. Pícaros que se adaptan al signo de los tiempos. El sindicato deja de ser correa de transmisión del partido. Es el Psoe quien sirve de cinta continua al hermano  rico. Riqueza que se genera a medida que la tensión aumenta. La filiación se evapora. Las cuotas alcanzan su mínima expresión. Ni para pipas.

 

Ética inmoral. Cumbre del oxímoron. Los predicadores de la contrarreforma del PP son los pecadores del vicio de veinte días por año. Los trabajadores de la pública asientan su contabilidad en la caja b de la empresa privada. Obrero de día y empresario de noche. Pancarta callejera y negocio de alto standing. Conflicto laboral de la belle de jour. Apología de la opaca transparencia. Cursos sin formación. Subvenciones financieras. Comisiones de jeques. Gigantesca trama organizativa con visos de actitudes mafiosas. Activos asumidos e inaceptados pasivos.

 

Organización empresarial de UGT y de CC.OO. ¿A qué sindicato se afilian sus trabajadores? ¿Se permite a USO o a CSIF formar parte del comité de empresa del holding? ¿O se levantan estructuras caseras al estilo “cortinglés”? Silencio absoluto del casto pope pillado en la magnitud de su floreciente negocio burdel. Mudez cómplice de la Junta suministradora.

 

Garrotazo a la buena fe. Descarnado revés a la moralidad. Desprecio al pueblo llano. Identificación con la burguesía explotadora. Vendedores de vino barato en botella de marca exclusiva. Garrotazo. Garrote vil a la justicia, a la equidad y a la confianza.  Santos/as de día y putos/as de noche. ¿Quién puede jugarse los cuartos con la hidra de dos caras?

 

Entre Bárcenas y Méndez, me quedo con el primero. Entre Toxo y Urdangarín, me apiado del segundo. A los ricachos de la derecha se les ve venir. A los empresarios de la dizqueizquierda, ni están en ella ni se les espera. Sin embargo, no se puede demonizar a UGT pero sí se debe sacar de su organismo a los demonios dirigentes que han conducido a ese sindicato a la miseria moral que se ha convertido. Del mismo modo que no se debe culpar a la Iglesia de los delitos de pederastias de algunas de sus altas, y bajas, dignidades.

 

Garrotazo. A los espíritus impuros dueños de cuerpos exorcizables. Para que el cuerpo social siga creciendo. Por el bien de todos.

 

Un saludo.

LOS VOCALES DE RUBALCABA

 

 Será posible. El título del artículo indica una referencia catastrófica: la referencia de la posesión de una parte de los miembros del Poder Judicial. Una cosa es que nos maliciemos lo que ha de pasar, y cosa distinta, el que constatemos la dimensión  de nuestra malicia.

 

Los vocales de Rubalcaba son los designados por influencia del PSOE. En este sentido, cabe hablar de los inspectores de Hacienda del Psoe, de los abogados del estado del Psoe o de los representantes del Psoe en el Tribunal de Cuentas. Quien dice del Psoe, dice del Pp. Que lo mismo da el atún que el betún cuando se carece de paladar, olfato y vista. Y de respeto.

 

Antes de constituirse el CGPJ, don Alfredo se reunió con siete de los mandatarios del Tercer Poder. Se supone que para lanzar las consignas. Se entiende que para marcar el camino. Lo de Montesquieu muerto, queda como frase ingeniosa. Sin embargo, detrás de ella, existe un fangal inadmisible en una democracia. Los partidos políticos se erigen en el eje de la mala praxis del estado de derecho. Dominan el Ejecutivo, controlan el Legislativo y someten al Judicial. Entonces, dónde radica la división de poderes.

 

Los ciudadanos conocemos de antemano la adscripción política del nuevo presidente del Consejo. Es del PP o del Partido Popular. Como tienen mayoría parlamentaria, se arrogan asimismo la judicial. La cosa no da para más. Me da igual que se llame Lesmes I que Lesmes II. Que sea Álvaro Cuesta o Cuesta Álvaro. Todo este tinglado muestra que el sistema de representación está pringado. Se relega el voto al nivel de las simonías. Simón el Mago es, hoy, un prestidigitador duplicado: Simón de Rajoy y Simón de Rubalcaba. Uno y otro han comprado al demos la cracia a cambio de dinero y de transacciones indignas.  Los políticos otorgan la investidura de la toga a conmilitones seleccionados en virtud de sus méritos de sumisión, obediencia ciega y felpudo inmundo a los intereses de cada partido. Lo importante no es el pueblo. Lo esencial es el tráfico de votos para que ese pueblo tenga de soberano lo que servidor de Pontífice.

 

Oigan, es que ya no se recatan ni disimulan. Si quiero un obispo en el Senado, ya sé a quién tengo que meter en mis listas. Si un cardenal en el Congreso, apúntense al peloteo más bestial. Si a un testaferro en el CGPJ, háganse abogado, catedrático, juez y besen el escudo del equipo más potente.

 

Esta democracia se la van a cargar.

 

Un saludo.

LA ESTRATEGIA DE CÁNDIDO

 

                Tierra por medio. La dimisión del jefe de la UGT andaluza se llama destitución. Lo levantan del sillón. Igual que Pastrana. Por los mismos hechos y fundamentos. No hay dos sin tres. Don Cándido prepara ya su exilio.

 

                El cachondeo financiero de UGT no se territorializa en las fronteras entre los mares del sur y las montañas del norte. Salta Despeñaperros  y se encarama a la meseta basculada al oeste. En Madrid, Méndez agota los postreros discursos de súplica. Poco que hacer. El cómplice en la marranada de las facturas falsas, de los intrusos y de los reptiles, está soltando por la boca. Todo estaba consensuado, se defiende en público Fernández Sevilla. Todo era compartido. Los contenedores no eran estancos. La ósmosis dineraria constituía un modelo de fluidez de pareja bien avenida. Hablo con él más que con mi mujer, subraya el matafascistas.

 

                Por su parte, el barbado sindicalista del entramado estatal guarda silencio. Es preferible callar. Por el momento. A expensas de alguna coartada de cuernos. La pareja despechada se convierte en foco de deslumbramiento. Por lo pronto, ya se encendió el faro que muestra que la organización nacional ugetista cobró unos cien millones de pesetas por el negociete familiar de los expedientes de regulación. Eso sí, a través de empresas interpuestas para simular que el sindicato no tiene ánimo de lucro.

 

                Atención a los amantes. La nada extraña pareja se mueve en la tierra resbaladiza de los queridos y de las queridas. La ruptura del amor es consecuencia del desafecto pero también de las fotos de los paparazzis. Mantener una relación de este calibre exige grandes sumas de dinero. Si con las cuotas de los afiliados no tienen  ni para un hostal, cómo carallo pueden alojarse en hoteles de cinco estrellas y gran lujo. Existe un tercero. La Junta de Andalucía lo es. Pero no el único. Connivencia clarísima, afirma sin rubor Carlos Rojas. Que expliquen, si no, la concesión de subvenciones a troche y moche sin necesidad de justificación. Tiempo al tiempo. A la vez que reclaman el dinero malversado, concederán nuevas ayudas extraordinarias a la correa de transmisión del partido. Las organizaciones suelen rodearse de fuertes medidas de seguridad. Estilo mafia.

 

                La casa del pueblo nunca fue barrio sésamo. Pero vendieron el programa. La necesidad de amparo mediático les hizo recurrir al huésped de Izquierda Unida. Juntos y revueltos tocan a rebato las excelencias de una ideología desprestigiada por la mano de unos cuantos aprovechados. Ante la pasividad de la militancia, eso sí.

 

                Porque, como dice el dimisionario despedido, a la juez Alaya no le van a hacer el trabajo. Debe ser duro. Muy duro. Figurar durante años como adalid de la decencia y, de pronto, por mor de la vanidad y de la ambición, ser retratado en el burdel de los pecados y delitos más abyectos. Sic transit gloria mundi.

 

                Nadie, absolutamente nadie, está libre de caer en la misma trampa. Nadie. Aprendamos otras estrategias, distintas a las de Cándido. Por cierto, Bárcenas, Correa, Blesa, Conde o Díaz Ferrán han pisado la trena. Todos ellos, del mundo empresarial. Lo de las barbas del vecino...

 

Un saludo.

PENALIZAR LA CORRUPCIÓN

 

 Si corromper es un sinónimo de viciar, y vicio lo es de falsedad, no cabe duda que el término, verbal o sustantivo, es lo que se denomina un contravalor. Lo es porque al igual que se corrompen las costumbres, se abusa de las voces, se prostituye a menores  o se emplea de manera fraudulenta lo público en beneficio de lo privado. La corrupción es toda una diarrea mental que llena de inmundicia, que enmierda, con perdón, al sujeto agente y ensucia a su sociedad.

 

Hasta ahí, todos podemos estar de acuerdo. Las palabras las carga el diablo si no se emplean con la propiedad debida y para el fin deseado. En numerosas ocasiones, he leído que los etarras excarcelados o los violadores no reinsertados están en la calle gracias a la sentencia del Tribunal de Estrasburgo.  No. Ni hablar. Gracias a, ni que lo piensen. Será a causa de o como consecuencia de. Pero gracias a, en modo alguno. Pues eso. Si referimos que la corrupción pública en España está alcanzando cotas demoledoras merced a la inexistencia de un sistema legal adecuado, contestaré en una doble dirección. Por una parte, que sí, que la corrupción está favorecida por los vacíos del sistema legal. De otra, que no, que la corrupción acompaña a la humanidad desde que ésta comprende que la apropiación de lo ajeno sale más barato que la adquisición de lo propio.

 

En este sentido, un estado, sea dictatorial o democrático, tendrá que imponer normas a fin de que el desorden no impere y la injusticia provocada por el caos no exponencie sus efectos devastadores. ¿Hay leyes susceptibles de castigar a los corruptos? En absoluto. El código penal contempla una serie de penas que se diluyen en su propia retórica y carecen de proporcionalidad respecto al reproche exigible. El quid de la cuestión no reside en el número de leyes vigentes. El meollo radica en la necesidad de describir las figuras delictivas  de esas normas. Lo genérico constituye un excelente túnel de huida para los coincidentes con el perfil delictivo prediseñado.

 

Por ejemplo, el funcionario que dio el visto bueno a las subvenciones de los sindicatos o de los partidos políticos o de la patronal, responderá por la condición finalista de las mismas y por la supervisión inherente. De forma tal que si se conceden diez mil euros para formación de desempleados, se asegure que ni un céntimo escape al control del objetivo. No es más corrupto el cargo político que decide a quién se financia que el currito público que se intimida por la influencia del superior jerárquico y abdica de su facultad de garantía. Las condenas podrán diferir, pero uno y otro deben ponerse a buen recaudo.

 

Leyes sustantivas y procesales las hay a pares. Lo que falta es voluntad política de erradicar esta lacra. La impunidad encubierta que se ha revelado en tantos casos constituye un añadido. Cualquier actuación que quiebre la confianza pública es motivo suficiente para poner pie en la pared de los juzgados. La fiscalía debe dejar de estar al servicio del gobierno y la abogacía del estado debe sacudirse el polvo del mandato de los gobernantes de turno. Las cámaras de cuentas han de cambiar su composición y aligerar los plazos de sus informes. Los parlamentos, dar ejemplo. Las organizaciones políticas, sindicales y empresariales habrán de reconvertirse en formaciones al servicio del bien común en vez de nidos de empleo de amigotes y familiares.

 

En estos grupos se encuentra la llave del arreglo democrático. A falta de autorregulación, se benefician de los ríos revueltos de los despojos de la ética. Y así nos va. La corrupción es un vicio. Pero cuántas moscan caen en el olor de esa porquería.

 

Un saludo.

POLÍTICOS Y ORTOGRAFÍA

 

 Me remiten un correo electrónico en el que reproducen el “tuit” de un diputado nacional. Ahorraré a los lectores el nombre del congresista y el de su partido político. Si quieren indagar, entren en “google” y sacien su curiosidad. Lo importante en este caso es el contenido. Resulta que el parlamentario en cuestión lamentaba en “Twitter” la gestión de la educación en la Región de Murcia. En su mensaje se leía textualmente: "Haber si después de 18 años se enteran en el Gobierno de Murcia: no es ni el cemento ni las grandes obras es la educación!!". Su mensaje aludía al informe PISA y al desastroso lugar que ocupaba la región.

 

Los hay críticos y los hay estúpidos. Uno puede reprochar a otro una actitud, una indumentaria, un proceder o un acto. Nada que objetar. Sin embargo, si el reproche lo realiza el experto en la materia desdeñada, mejor que se cerciore antes del fundamento de su acusación. Por simple salvaguarda de su necedad públicamente automanifestada. Que no es “haber si…”, señor diputado. Que se escribe: “ A ver si…”. Y preste atención este padre de la patria a los signos de puntuación como las comas y los puntos. Dicho lo cual, reconozca la metedura de pinrel en trasero propio y no atribuya al teclado o a las prisas su singular impericia. Reconozca el error y calle. Cualquier excusa contribuye a acrecentar la dimensión de su ignorancia.

 

Tiempo atrás leía un artículo en un periódico de difusión nacional en el que su autora ensayaba con brevedad sobre la importancia de una correcta ortografía. Y añadía un apéndice a su bien escrito comentario: “el que escriba HABRIR no debería graduarse”. Una medida demasiado drástica si no ha sido tipificada a priori y no se ha materializado con anterioridad en una enseñanza de base. Pero bueno, es cuestión de mentalidad y no persigo imponer criterios.

 

Sin ánimo de sentar cátedra y, por supuesto, sin voluntad de enaltecer la ortografía como sustancial paradigma de la lengua, me permito defenderla en sus aspectos formales y en sus modos fundamentales. Una ortografía impecable presenta a un sujeto digno de confianza porque abre la puerta a una amplia capacidad de comunicación y al desempeño de habilidades diarias. Es bien simple en nuestros días. Si se desconoce las reglas ortográficas, basta acudir al software más instrumental para salir de dudas.

 

Todo es cosa de transmitir mensajes con precisión y claridad. A la vez, se denota conocimiento y elevado nivel de cultura general. Además, combate la ambigüedad de las palabras homófonas. Causaría sensación el que el parlamentario imputador/autoimputado, miembro de la Comisión de Hacienda, reflejara en sus cuentas que la adquisición de un ordenador ha costado 1.234 euros + IBA.

 

Qué gracia, María Engracia. Antes de alegrarnos de los males de otros, hemos de asegurarnos de que esos defectos no nos emborronan nuestra camisa blanca. Por aquello del pinrel.

 

Un saludo.

COINCIDENCIAS, NO. O SÍ.

 

 

Con la que liaron con el borrado de los dos ordenadores de Bárcenas. Ordenadores que, en términos de propiedad, pertenecían aL partido, que no al extesorero. A sabiendas de la diferencia entre propiedad, uso y posesión, no dudaron en poner a parir a la cúpula de Rajoy. La historia suele castigar a los violadores de la verdad con la desdicha propia de sus acusaciones injustas. La izquierda que clamaba contra la mafia de Gürtel se mete la lengua entre los dientes aun a riesgo de tragársela.

 

El señor Ferrer, que ejerce como responsable de (des)organización de UGT Andalucía, ha comparecido, bien contrito, ante los medios para declarar que, a lo largo de un semestre, alguien, algún vampiro de la casa, se ha chupado la sangre escrita de cientos y cientos de archivos. Por lo pronto, no sea que la situación revierta en su contra, han decidido posponer la denuncia a momento más conveniente. Sobre la marcha, va a ser que no. Aunque la gente crea lo contrario, el mandatario ugetista se ha apresurado a advertir –excusatio non petita,…- que esta eliminación física, tal vez ni siquiera un erróneo formateado, no se ha producido con la intención de tapar vergüenzas ni de obstaculizar la investigación. Por favor.

 

En la estrategia de distracción, Ferrer ha aludido a la realización de un imprescindible ERE que pondrá en la puñetera calle a un montón de trabajadores del sindicato –los infelices que no están liberados- por culpa de la animadversión del Gobierno hacia esa entidad defensora de los derechos de los obreros y beneficiaria de los óbolos a los parados. Y qué pueden hacer ellos, austeros representantes del psoecialismo patrio, sino aplicar la reforma laboral fascista a que les ha conducido Fátima. Su gran respeto hacia las leyes les obliga a obedecer lo de los 20 días de los empresarios explotadores en vez de rechazar la limosna e indemnizar con los 45 días que ellos mismos defendían a mazo y linotipia.

 

Los sujetos son listos y clarividentes. No sólo rechazan la existencia de posibles delitos. Van más allá. Ni admiten las irregularidades. Es que Méndez se ha enterado del torbellino por la prensa. El “probe” Cándido dice que cómo va a dimitir si él no era la mujer de Fernández Sevilla. Madera quemada en la chimenea de la dignidad. Gato escaldado en el lodo derechista que huye de las aguas limpias del estanque de la izquierda ladrona. Qué leches se va a regenerar esta España nuestra si los encargados del área de la asepsia ensucian cuanto tocan.

 

Va a resultar que los reyes magos eran los ordenadores.

 

Un saludo.

RESPUESTA AL SEPARATISMO

 

 A la vista de su imagen, no puedo sustraerme a la contemplación del jesuita surgido de la imaginación de Blasco Ibáñez. La araña negra. Sin embargo, es cuando me adentro en la lectura de sus declaraciones, que descubro la personalidad del clérigo. Me refiero a Rubalcaba.

 

El hombre no es ajeno a su ruina política. Conoce bien su posición en el partido. Contestatarios surgen por todas partes. Aunque no inmune a las críticas, sí es alérgico a la indiferencia. Echen pestes de su política. Es la constatación de su pálpito. Mientras el corazón aguante, la droga del poder prolonga la vida a costa de su calidad. Ha tejido una trama de tal envergadura que las hilachas se desprenden por el propio peso y los insectos, otrora atrapados en su maléfica red, escapan algo maltrechos pero vivitos y coleando. Y con ganas de revancha.

 

Don Alfredo urde con la celeridad con que Penélope destejía. Con nocturnidad y alevosía. Una voz meliflua suele acompaña sus dicterios. Trata de camuflarse pero la fuerza le abandona. Al tiempo, sus presas evitan caer en el engaño. Su penúltima beso a la majadería es el de reformar la Constitución como respuesta al separatismo. Recuerdo a un pedagogo psoecialista, sin más ideología que la búsqueda desesperada de la deserción de la tiza, que aseguraba que o la LOGSE o el caos. Todo el problema de la educación española se reducía a esa disyuntiva, incapaz el Pestalozzi de bolsillo de abstraerse de sus intereses personales, de visionar la identidad entre la citada ley y la debacle de su aplicación y, especialmente, de entender que los mosquitos no se eliminan a cañonazos.

 

Pérez Rubalcaba pertenece a ese grupo de necios listos que levantan un escenario teatral en un vertedero de escombros. Como su partido se dice federal, propugna una España a la hechura de su organización. Como el PSC anda cabreado por tragarse el bocado del derecho a decidir, el físico pretende hacerle la corte a la damisela desdentada. Como carece de versatilidad intelectual, recurre a la ambigüedad dialéctica de separatistas y separadores. Como no tiene agallas para promover la marca Psoe en Cataluña, divierte al personal con bufonadas chistosas.

 

Admiren la solidez del pensamiento lógico del Rubalcaba de la España negra. Basta con que se reforme la Carta Magna para que el cordero Junqueras, el manso Pujol o el Gandhi de vía estrecha que ocupa la Generalitat, entren por el camino de las cataratas del Niágara y se lancen al vacío de la cascada. La gran cascada de Rubalcaba.

 

Una reflexión aguda la del vice de ZP. De tal colchón, semejante condición. Sépanlo y asimílenlo. Rubalcaba es al bien como la araña negra a la limpidez y a la inocencia.

 

Un saludo.

ROYAL NAVY

 

Reino Unido nació así, se desarrolló de esta manera y no va a cambiar. Se pasan de chulos y alardean de convertir a piratas en “sires”. Listos como el hambre, con vista de lince y arrojo de ninja. Siempre dieron muestras de tenerlos bien puestos y aprovecharon al máximo las cobardías, carencias o pusilanimidades de sus adversarios. Al mérito propio sumaban las ausencias ajenas. De ahí su puntero papel a lo largo de la historia.

 

Los roces de la eterna gran potencia mundial con España, arrancan de muy lejos. Hoy día, Gibraltar es el recuerdo de nuestros infelices desencuentros con la patria de Nelson. Los británicos siguen apostando fuertes. Se benefician a conciencia del mutilado patriotismo hispano, preso de las redes de ideologías baratas. Los conciudadanos, que no súbditos, de la Reina, con mayúsculas, hacen gala de su fuerza como nación con independencia de su militancia en derechas, izquierdas, nacionalismos ultraicos o banderas de hooligans. A la hora de remar, Cambridge y Oxford no se enfrentan entre ellas, sino que multiplican sus energías en pro del Estado. Igualico, igualico que en España.

 

La Cámara de los Comunes ha lanzado un grito unánime. Que intervengan más efectivos de la Marina. Buques de guerra a España para defender al Gibraltar hostigado por tres patrullas de la Guardia Civil, unos cuantos pescadores de bajura de La Línea y un par de cuadrillas ecologistas. Ante tan imponente ejército español, un submarino nuclear y varios destructores de la Navy.

 

Como carecen de razón, abusan de la fuerza. Lo propio de los matones de taberna que escarnecen los derechos de los clientes tranquilos o sumisos. Sin embargo, maquillan la imagen de espadón con la toga de los jueces de la ley. Que Franco pervive en el recuerdo de la mayoría silenciosa, dicen, a falta de recurrir a la figura de Felipe II. Que España aprieta la soga para asfixiar a la pequeña colonia. Que el peñón es un santuario de libertades y de prosperidad económica donde el blanqueo está erradicado y las empresas allí residentes sn ejemplos de progreso social. Que el Gobierno de Rajoy está incumpliendo las leyes de la Unión Europea, lo que no ocurría con el fair play de Zapatero, ese hombre del dilema. O que los españoles deberían recordar los efectos en Argentina de la guerra de Las Malvinas.  Pues no son nadie.

 

Mientras esto ocurre, resta por comprobar la perseverancia española en los controles fronterizos y la defensa de nuestras aguas territoriales. De seguir por este conducto, si no existe intención de poner los bemoles de la entereza encima de la mesa, vayamos preparando la anexión, por referéndum –ya saben lo del derecho a decidir-, de las localidades limítrofes y, si me apuran, de las no tan próximas.

 

Este partido lo vamos a perder. Hombre, está bien que me golpees, pero con menos violencia. Por eso.

 

Un saludo.

EL CASO DE LOS MALETONES

 

 Se tira del hilo y se llega al ovillo. El desenredo es misión complicada. Como adentrarse en la jungla descalzo, a pecho descubierto y sin machete. Alcanzar el núcleo del mal exige tiempo, mucho tiempo. Y dosis de paciencia.


El caso de los maletines asiáticos es la penúltima hebra. Tras los maletines de los Ollero, aparecen los maletones orientales. Apariencia de trabajos españoles en contratos de infraempleos asiáticos. Los autores de la estafa no son empresarios sin escrúpulos al uso. Nada de eso. Altos cargos de la UGT, el sindicato hermano del PSOE. El eje Zapatero-Pastrana se alinea con la conexión Rubalcaba-Fernández. En el centro de la trama, el sempiterno Méndez.


A los escándalos precedentes se agrega el de los maletones para uso sindical. Total, más de dieciséis millones de pesetas pagados por la Junta de Andalucía para solaz del sindicato amigo. Pero qué clase de supervisor tiene el gobierno andaluz si al latrocinio del fondo de reptiles se une el juego de la gallinita ciega de las subvenciones. Pero quién defiende a los desempleados y dónde termina el cachondeo de los cursitos de formación. Cómo es posible que un sindicato pueda multiplicar por nueve su patrimonio en apenas quince años.


Y mientras tanto, la fiscalía, qué. A verlas pasar o está investigando. A un ciudadano sencillo o a una empresita legal ya le estarían buscando los pies para cortar su carrera. A UGT, no. ¿Y Susana? ¿En qué rincón de su alma se quedó el ansia regeneracionista? La dimisión de Fernández no puede ser el punto y final. Recuerden lo del perro y la rabia. El control de ésta no se produce cuando muere el can. El origen. Hay que llegar a la fuente de la rabia. En caso contrario, puaf.


Qué vergüenza. Qué asco. Qué impotencia. Qué futuro.

 

Un saludo.

QUÉ DISGUSTO

 

 Tomás Gómez deja su puesto en el Senado. Lamentable noticia donde las haya. La segunda Cámara del Parlamento ya no será lo que fue. Sencillamente continuará como es. Después del abandono del prócer madrileño, la democracia ha perdido la clave de su bóveda. Sin ella, el edificio se derrumbará.

 

El actual secretario general del PSOE de Madrid, ayer alcalde de Parla, ha comunicado oficialmente su intención de renunciar a su escaño a causa del nombramiento de Martínez Tristán como miembro del Consejo General del Poder Judicial. El prohombre ya había avisado a Rubalcaba. Y el que avisa no es traidor. Don Tomás no puede soportar que el todavía presidente de la Sala Contencioso-Administrativa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, forme parte del Tercer Poder.  Es que se le revuelven las tripas. Máxime cuando  su partido ha pactado con la derecha su inclusión. Según el fantástico político, Tristán no es "neutral" ya que juega un papel "clave" para que se complete "la privatización de la sanidad madrileña".

 

Privatizar, dice. Y digo yo: qué privatizó él en Parla mientras fue regidor de esa localidad. Según Izquierda Unida, Gómez se cepilló lo público en beneficio de lo particular. Desde el servicio de recogida de basuras a los centros de mayores, y desde la escuela municipal de música a la empresa de control de la plaga de palomas. La demagogia de Tomás es antológica. O acaso duda de la voluntad de su socio de izquierda de remunicipalizar lo que una vez fue servicio público.

 

Si Tomás cumple su palabra y entrega su acta de senador, que lo haga por un sentido innato de soberbia. Por despecho y rabia. Sin embargo, por la excusa de la “coherencia con sus principios y valores", no. En modo alguno. Si su principio es la ausencia de privatización y su valor pasa por la defensa de lo público, Parla se convierte en el espejo de su estupidez como dirigente y en luminaria de una forma inadmisible de hacer política.

 

Cada uno se ahorca como quiere. Este señor ha perdido la poca credibilidad que poseía. A falta de comprobar si se desprende de sus atributos senatoriales, podremos constatar en el futuro que el papel del Senado sigue tan rutinario e irrelevante como hasta la fecha. Con lo cual, el disgusto del pueblo por el autodestierro del genial gobernante merecerá el último párrafo de la página de anuncios por palabras del digital de un diario de Minnesota.

 

Qué disgusto.

 

Un saludo.

EL CASTELLONENSE FABRA

 

 Ni en Doña Manolita ni en Sort. Para comprar lotería, donde la adquiera Carlos Fabra. Qué fortuna la de este hombre. Sorteo en el que juega, premio que te crió. El tipo se ha forrado, dice, a base de décimos y de billetes. Me da que más que de billetes.

 

Lo que no me creo es lo de la fuente. Por mucha ventura que asista al expresidente de la Diputación de Castellón, el descreimiento sobre el origen de su patrimonio es absoluto. No me atrevo a decir que este político se haya beneficiado de su posición institucional para lucrarse. Ni se me ocurre atribuirle delitos de cohecho o de tráfico de influencias porque aunque todo parece indicar que las aguas discurren por esos cauces, carezco de la menor prueba al respecto. No obstante, mi pensamiento se atasca en esos institutos delictivos y no dejo de reconocer que la loca de la casa juega malas pasadas que la lengua, o la pluma, han de contener por aquello de no calumniar.

 

Entonces, de dónde puñetas ha nacido el notable incremento patrimonial que se atribuye a este gran hacedor de la política pepera. Más de tres lustros al frente de la Diputación constituyen un super plus de poder y de prevalimiento. Cuántos entre los de su categoría política podrían haber conseguido un aeropuerto, desierto por  inútil, para su provincia. Estas dudas y aquellas sospechas se concretaron en un proceso judicial que se ha prolongado casi una década. Al cabo, la sentencia ha sido condenatoria. Condenatoria, ojo, por delitos fiscales. Una bagatela.

 

Pero bueno, ahí tienen al castellonense Fabra. La justicia le ha clavado un alfiler. El pinchazo de dolor ha sido mínimo para algunos que esperaban el estoconazo del tribunal para que después la clase mediática aplicase el verduguillo. En cualquier caso, lo de Fabra huele mal. Pero que muy mal. Singularmente, como los caudales de Bárcenas. Las declaraciones de amor/amistad de Rajoy le están saliendo caras. Si todos sus vaticinios son iguales, vamos listos. Imagino que se habrá comido con papas aquello de que Fabra es un ciudadano ejemplar. Podrá ser absuelto, pero de modelo, nada de nada.

 

Qué cosas. Qué casos. Cualquier parecido con la realidad no es, necesariamente, pura coincidencia.

 

Un saludo.