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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ICONO OBAMANÍACO


 Perdón por el juego de palabras. Manía por Obama. Que no es lo mismo, sino todo lo contrario, que manía a Obama. En modo alguno me refiero a la manía como trastorno mental. En absoluto. Bajo ningún concepto. Sí quiero reseñar el exacerbado furor que caracteriza y distingue a los "fans" por el halo que, a su alrededor, crean determinados artistas o ciertos personajes públicos. Así la "beatlemanía" o la "elvismanía.

 El "fan" lleva la admiración hacia su ídolo a través de manifestaciones admirativas que exceden la normalidad. El lloro, el grito, el pataleo, el suspiro más tierno y desconsolado, entre otros modos de expresión desaforados, constituyen signos de identificación de estos maníacos. Llevan su amor hacia el personaje hacia extremos obsesivos. Se excitan, se muestran eufóricos e irritables por momentos, se desinhiben, pasan fácilmente de la risa a la lágrima.

 Decía Bob Marley, el genial jamaicano compositor e intérprete de musica reggae, que la gente que trata de hacer que este mundo sea un sitio peor, no se toma un día libre. Ni siquiera toma vacaciones, remacha este articulista. La pasión por el líder estadounidense alcanzó cotas casi insuperables cuando se "coronó" presidente del país más poderoso del planeta. Millones de personas se reflejaban en la figura juncal de este hombre joven, de raza negra y ascendencia africana. El presidente del Gobierno de España, a juzgar por sus declaraciones y sus gestos, también.

 Alejado el malvado y guerrillero Bush del poder, el señor Zapatero somatiza en su sucesor la figura del líder renovador, de izquierdas, insobornable, que se erige en el referente mundial del cine holliwoodense. Obama es de cine. Obama no es de carne y hueso. Obama reencarna la fuerza del llanero solitario, la voluntad indomable de Kunta Kinte, la rebeldía de Escarlata O´Hara, el coraje del Zorro. Bueno, no, el Zorro, no. El Zorro señalaba a los malos con la Z y la Z tiene patrimonio. El Zorro, no, ni hablar. El Zorro tiene su asiento en España. Por ahí no pasamos. La admiración limita en el abecedario con la Z y en el fervor popular con la P.

 Ahora que no está Bush, ZP es recibido por Obama. Exitazo personal. Ahí le tienen, en la Casa Blanca. Dominando el despacho oval. Hablando entre rojos. Explicando la fórmula mágica que nos sacará de la crisis mundial. La crisis mundial. La crisis española sí que es la mundial. Él no cometerá el pecado de Aznar de poner los pies sobre la mesa ni de enfatizar su acento tejano. Zapatero mostrará sumisión al grande entre los grandes, al defensor de los pobres, al adalid de los desfavorecidos. Es verdad que no hablará inglés. No tiene ni idea. ¡Qué importa! La contundencia de su retórica, la modulación de su voz, la elocuencia de su mímica gestual y la autenticidad de su mirada serán suficiente señuelo para que Obama capte la magnitud de su causa y el acendrado, exquisito, purificado, sentimiento de solidaridad que le profesa.

 Zapatero sueña con el premio Nobel de la Paz. De economía, también, pero se lo han regalado a Ostrom y a Williamson. Injustos. La academia noruega ha tenido a bien distinguir a Obama con tan preciado galardón. Buena señal. El próximo puede ser él. Hablaré con Leire, se dice. La conjunción planetaria será más visible si sus rectores lucen, orgullosos, el marchamo de su indesmayable comunión pacífica. Y para que nadie la ponga en duda, nos traeremos a unos cuantos presos de Gantánamo. En España, entre los etarras y los binladenistas, tenemos experiencia. Fíjense que en las elecciones de 2004 fueron decisivos los atentados que, todavía no se sabe, pudieron perpetrar unos u otros. O los dos. En esa dicotomía, ZP ganó. Obama, tampoco. Iconos.

 Un saludo.

DESPLOME ECONÓMICO -dedicado a Ostrom y Williamson-


 Si entendemos la economía como administración, se puede concluir, a la vista de la realidad, que el Gobierno mal administra. Mal. Muy mal.

 Afirmaba Adam Smith que una sociedad no puede ser floreciente ni feliz si la mayor parte de los ciudadanos son pobres y desdichados. Hay una noticia que indigna a los bienpensantes de nuestro país. Reza así: España es el país de la Unión Europea con uno de los mayores índices de pobreza infantil, que afecta a 1,8 millones de niños.  Se impone, decía Smith, un aumento de la producción y del intercambio de bienes y, a este fin, es preciso que el empresario privado actúe con libertad. Esta libertad no debe ser constreñida por una regulación y un control intervencionista del Estado.
 

 Este articulista insiste en la idea de que la crisis económica que sufrimos, tiene un alcance internacional. El problema es, pues, autóctono en su resolución pero alóctono en su génesis. Los analistas sostienen que el principio de las soluciones a los problemas radica en la asunción de su existencia. El Gobierno lo sabía y, a fuer de negarlo, no se quiso enterar por más que el tsunami financiero había sido anunciado con antelación bastante. Pero había que ganar las elecciones. Negar una y mil veces, era una de las consignas leninistas. Zapatero y los suyos aprendieron de Vladimir Ilyich Ulianov la letra grande de sus discursos. La letra chica, no. Escaparate. Fachada. Figurines.

 Aceptada la palabra crisis como animal de compañía, los fontaneros de la Moncloa se apresuraron a acuñar el término brote verde. Querían significar la inminente salida de las aguas movedizas. De nuevo la ambición por el poder a todo precio, les llevó al engaño. Del engaño se pasó al incremento imparable del desempleo, toscamente disfrazado por la estameña del Plan E. El paro condujo al aumento de la deuda pública. Ésta comportó el pago de intereses de escándalo. En una espiral desenfrenada, los ahorros del Estado español menguaron, como la luna en su ciclo bajista. A mayor abundamiento, las Autonomías pedían y pedían. El Gobierno, extorsionado y entregado, no quería, ni quiere, negarles nada so pena de perder los votos que garanticen la continuidad. El "pater familiae" despilfarra el patrimonio de todos y premia a los hijos pródigos con las cantidades que hurta a los más dóciles.

 Ahora se está poniendo de moda el concepto ciclo económico. Que se expresó hace muchos años, articulista, me dicen. Que sí, respondo, pero qué se puede hacer si los propagandistas de la corte zapateril lo difunden como novedad. Una mentira mil veces repetida nunca será verdad, pero cuela al cabo. Cierto que la economía fluctúa. Cierto que hay ciclos con fases de expansión y de contracción. Cierto que el cambio de fase origina una crisis. Cierto que las fases tienen una duración distinta.

 Sin embargo, lo más cierto es que el Gobierno es tan incapaz, tan nefasto administrador, tan indigno albacea, que por más oportunidades que se le ofrezcan para redimir sus culpas, sigue improvisando. Y mintiendo. Con altanero talante. Miente. Como lo hace el sofista que se intitula filósofo. O el trovero que se atribuye la cualidad de poeta. O el presidente que lo es por accidente y se postula como estadista elegido por el Olimpo democrático.

 Derrumbe. Desplome. Batacazo. Parpajaso. Zarpajaso. Economía que se sumerge. La economía doméstica del Estado sufre lo que antecede. En grado superlativo. Si fuera una empresa privada, los administradores marcharían al ostracismo. Para siempre. Al ser pública, el dinero no es de nadie, ¿verdad, Magdalena Álvarez? No puede Zapatero con la economía. Ni con el país. Ni con su propio peso. Calamidad. Pobre UE cuando en enero le toque, por sorteo, presidirla. Ojalá que la conjunción planetaria con Obama no nos lleve al tortazo de asteroides. Ojalá.

 Un saludo.

DIA DE LA ANTIESPAÑOLIDAD


 Provoca erupciones cutáneas. La presencia del presidente Zapatero en el desfile militar que se celebra esta mañana en Madrid para conmemorar el Descubrimiento de América; causa también sonrojo, vergüenza ajena. Y si la ministra Chacón asiste a la parada, el sonrojo dará paso a la indignación.

 Zapatero es el autor de la triste frase que considera que "España, como nación, es un concepto discutido y discutible". La señora Chacón no lucirá, confío, la camiseta de apoyo al actor fallecido que tildó a nuestro país de una manera vergonzosa. Tan deshonrosa que prefiero omitir su contenido. Zapatero y Chacón son miembros de un Gobierno de España que, con su política de "mercedes" autonómicas, está haciendo oposiciones -y las ganará por demérito e incapacidad- para destrozar a la Constitución y convertir al Estado autonómico que ella contempla en un Estado federal, una vez que el Estatut de Cataluña apruebe el trámite -engorroso, dilatado e inexplicable trámite- del Tribunal Constitucional.

 La antiespañolidad de este Gobierno inepto se proyecta desde su inadmisible política interior a la desnortada política exterior. Nuestros soldados -héroes, ZP, no monjitas- luchan en Afganistán. Cumplen la legalidad internacional. Dan muestras de su eficacia y de su disciplina castrense. Mueren en misiones de guerra y ustedes les niegan el derecho a la condecoración y a la paga de los que dejan su vida por España y que, por pura lógica, les corresponde.

 La antiespañolidad de este Gobierno se manifiesta en su disparatada -desatinada, Moratinos- acción diplomática en Hispanoamérica. Los Chávez, Evo, Zelaya y otros "revolucionarios" de opereta, son nuestros aliados. Quienes más se destacan por debelar la españolidad de aquellos territorios, más disponen del apoyo político y financiero de este Gobierno que se dice de España.

 Este articulista desea a Zapatero un postrer momento de cordura. Una pizca de rectificación. Un aliento de defensa de lo español. Una mínima voluntad de enderezar el rumbo. Mas para ello es preciso admitir el problema. En caso contrario, el deseo se dará de bruces con la realidad del presidente menos español de los que, a lo largo de la historia constitucional de España, han presidido los Consejos de Ministros. Y mira que los ha habido infames.

 Me despido con mi compromiso de españolidad. Con independencia de mis sentimientos, que no son nacionalistas, defiendo la legalidad vigente. Les reproduzco, por si comparten la idea, el texto del artículo 2 de la Constitución de 1812 y de la Constitución de 1978:
Art. 2. (1812):  La Nación española es libre e independiente, y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona.

Art.2. (1978): La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.

 Un saludo.

CORRUPTOS


 

Señalaba Aristóteles que la causa de la corrupción política es la subordinación del interés general al interés privado. La causa eficiente de esta generalizada corrupción no es el marasmo y el descontrol institucionales; esta sería en todo caso, su causa formal. La causa eficiente de la corrupción hay que buscarla en los individuos. Los políticos se corrompen, ellos solitos, acaso porque el sistema no supervisa sus propios mecanismos de prevención y de respuesta.

 En un sistema democrático, la corrupción halla su nido en el poder de los partidos. La partitocracia otorga el poder a unos cuantos y éstos manipulan las piezas del reloj suizo que debería ser el gobierno de los ciudadanos por los ciudadanos. La ambición por el poder es la llave que abre la puerta de la avaricia y, a su vez, ésta termina por derribar el muro que enmarca el pórtico y, sin necesidad de llave, el lucro se hace dueño.

 El caso Gürtel es un ejemplo de cuanto antecede. La fortaleza del PP valenciano y madrileño ha llevado a algunos de sus dirigentes a realizar y /o propiciar actuaciones irregulares que, aunque no se prueben delictivas, comportan una carga de irresponsabilidad que, por su propia importancia, debería conducir a la dimisión incuestionable e irremisible de sus autores o de quienes tienen la obligación de velar la conducta de sus pares.

 Nadie pone en solfa la presunción de inocencia de estos individuos. Nadie. Sin embargo, todos comenzamos a desconfiar de un sistema que, cuanto menos, ha dejado de parecernos un modelo de eficiencia, de eficacia y de honradez. La sinécdoque literaria se proyecta al terreno político y lo que son unas malas cabezas no pueden comportar la guillotina del sistema; basta con el apartamiento de los malvados para retomar la transparencia y la salud de ese sistema.

 La destitución de los López Viejo o de los Costa resulta tardía. Se genera la idea de limpieza impuesta desde fuera en vez de asepsia preventiva desde dentro. Es "el no queda otra". O tú o yo. O yo o el partido. No es eso, no es eso. Es la pervivencia de la democracia. Los nombrados y los que, como ellos, estén involucrados, por activa o por pasiva, en la trama Gürtel, debieran haber renunciado sin mas miramientos y sin excusas tan dilatorias como, a la postre, vanas. Se amparan en su partido y se escudan en su escaño para amortiguar las iras del código penal. Escudo inútil cuando las armas arrojadizas de la opinión pública traspasan su escasa consistencia.

 Todos ellos, a sus casas. Por mas que, penalmente, salgan vivitos y coleando. La democracia debe defenderse con uñas y dientes de los que en su nombre la vilipendian. A la calle. De inmediato. Del PP o del PSOE. A la calle. Ya.

 
 Un saludo.

 

SUPER CHAPUZAS


 Garzón. El juez Garzón nos sume en el estupor. De escándalo en escándalo. El cachondeo de la justicia, que refería Pedro Pacheco, tiene una base de razón. Resoluciones judiciales que nadie comprende. Tribunales superiores que voltean sentencias de jueces de instancia. ¿Por qué tan divergentes fundamentos?

 El tema de las presuntas escuchas ilegales a abogados defensores de imputados en el caso "Correa/Gürtel", va a traer cola. Las noticias que apuntan a la preparación de una querella de José Antonio Choclán contra el ínclito juez estrella por un presunto delito de prevaricación sorprenden hasta cierto punto. Con Garzón nada parece descabellado. La denuncia que contra el magistrado de la Audiencia Nacional interpusiera, ha poco, el sindicato Manos Limpias también respiraba por la herida de la presunta prevaricación. Ahora Choclán abre otra vía más invasiva por la misma llaga.

 El abogado Choclán es juez en situación de excedencia desde el año 2004. Choclán se significó, allá por el año 2000, como el gran hacedor de la sentencia del caso BANESTO. En aquella fecha, el entonces magistrado de la Audiencia Nacional logró arrancar al diario El País un comentario en estos términos: "su relato de hechos probados quedará como un hito en la historia del fraude económico español". Y es que Choclán, curtido en un juzgado de San Sebastián, había accedido en 1996 a la Audiencia Nacional en comisión de servicios y se había ganado justa fama por su experiencia en el enjuiciamiento de delitos fiscales y económicos.

 Hoy, Choclán es el abogado de Correa. Sería lamentable, de creer que el sumario del caso Gürtel es lo bastante garantista, que el don Vito hispano se librase del rosario de imputaciones por mor de una chapuza como la que se atribuye al juez Garzón. Si éste quebrantó las garantías constitucionales, recogidas en el artíclo 536 del Código Penal, por autorizar escuchas no fundamentadas o insuficientemente motivadas, podemos golpearnos de bruces con el muro de la nulidad de las actuaciones. En cuyo caso, el autor del presunto delito incurriría en la pena de inhabilitación especial para cargo público. 

 No se puede olvidar que el juez ha de ser, primero, un juez garantista y, después, un juez impulsor de las investigaciones con ínfulas de juez policía. De invertir las funciones, se convertiría en juez y parte y se despojaría de su irrenunciable deber de tutelar los derechos del imputado.

 Garzón está demasiado confiado en su buena estrella. Se creerá de verdad tocado por los astros. Se sentirá plenamente confiado por sus relaciones con algunos policías. Torres más altas han caído. Sería muy interesante que Caamaño, Dívar, Rubalcaba y Zapatero sean conscientes de lo que está ocurriendo. No pueden mirar para otro lado. Una chapuza de este calibre sólo sería parangonable a las medidas adoptadas por Zapatero para no sacarnos de la crisis económica.

 No hay peor cuña, Garzón, que la de la misma madera, Choclán.

 Un saludo.

GUERRAS LEGALES


 La guerra de Irak no era legal. La de Afganistán, sí. La guerra de Irak fue promovida por ese presidente tan malo para España que fue Aznar. La guerra de Afganistán ha sido secundada por ese presidente tan bueno que es Zapatero. En las guerras de Irak y de Afganistán han muerto ciudadanos españoles. Este articulista no quiere entrar en la calificación jurídica de ambos conflictos ni en el número de víctimas. Ambas acciones son bélicas. Ambas comportan muerte. Si una se considera necesaria, la otra también. O rechazada una, asimismo la otra. Llamazares no dicta la bondad o maldad de una guerra. ZP, tampoco.
 
 Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren, dogmatizaba Jean Paul Sartre. Los pobres soldados son los que dan su vida. No luchan los políticos o sus hijos. Ni los periodistas o sus familiares. En la guerra legal de Afganistán, el Gobierno se esfuerza en convencernos de que procura mantener la paz. La paz en una zona de guerra. Paz sin armisticio. El problema es que no hay ejércitos beligerantes. El ejército español no se declara en guerra contra el ejército afgano. El ejército español tampoco lucha contra las hordas talibanes. Nos defendemos. Como podemos. Cómo se defiende un Estado contra los terroristas. Ellos matan a nuestros soldados en la guerra legal de Afganistán. Como son asesinadas nuestras fuerzas de seguridad por los criminales de ETA.

 El ex Secretario General de Naciones Unidas, Kofi Annan, defendía en 2005 una estrategia de cinco elementos para luchar contra la lacra del terrorismo. Como recurso nemotécnico, los denóminó los cinco "D". D de disuadir a los que eligen el terror como táctica. D de dificultar a los terroristas los recursos para atentar. D de desistir a los Estados del apoyo a estas bandas criminales. D de desarrollar los medios estatales antiterroristas. D de defender los derechos humanos. El señor Annan ya no es, por fortuna, el Secretario General de la ONU. La legalidad del papel mojado. La legalidad de lo falaz.

 Tragedia de las buenas intenciones. Ninguna de las cinco "D" ha tenido éxito. El terrorismo sigue campando a sus anchas. Los Estados prefieren seguir la estrategia de la "A". La A del avestruz. La A del apaño. La A del autobombo. La A del avemaría (laico, por supuesto). La A de los ayotes ("a" testicular en México). Pregunte, si no, a ZP con ETA. O al autor del chivatazo asesino del bar Faisán. O a la ilegalización de partidos.

 La legalidad democrática sufre, víctima de la conveniencia política de partidos que se dicen democráticos, la enfermedad del beso de Judas. La legalidad se sume en los abismos de la traición de los que pregonan la defensa del Estado de derecho. La guerra legal sirve de coartada a los pacifistas de salón para justificar la muerte de soldados en territorio extraño. Si nuestros soldados han de morir en defensa de la legalidad, que entreguen sus vidas en loor de santidad o, lo más lógico, como guerreros bien pertrechados que protegen sus vidas. No hay más legalidad para un soldado que el derecho a la defensa. Y no pocas veces la mejor defensa es un buen ataque.

 Zapatero, Chacón, Bono y compañía, a luchar a Afganistán. Si prefieren morir antes que matar, allá ellos. Nuestros soldados no pueden estar en un "mataero". No y no.

 Un saludo.

IMPROVISADOR PERO NO IMPREVISIBLE (ZP en esencia)

 Lo que media entre el genio y el ingenio. La distancia entre la inteligencia y la picardía. Lo que separa el trabajo serio y planificado de la tarea alegre y repentina. Lo que aleja al humorista del cómico. Lo que opone el buen compositor al intérprete mediocre. Lo que diferencia a la imaginación de la fantasía. Lo que hace el actor para no parecer to(n)to. Lo que repugna al payaso de circo cuando se le denomina bufón cortesano. Lo que contiene un futbolista para no ser calificado de "tuercebotas". O a un torero para que no se le llame maletilla. Lo que hace el rigor frente a la salida del meritorio por el mutis. Lo que, en definitiva, demanda el respeto a los demás: mostrar la eficiencia de servicio que una profesión requiere. Lo contrario señala al irresponsable. El que planifica frente al "vive la vie".

 La política no es una escenografía multidecorada. Para Noel Clarasó, la política es el arte de obtener dinero de los ricos y votos de los pobres con el fin de proteger a los unos de los otros. Es la definición ingeniosa de un escritor que hacía humor del bueno. Por su parte, el ex presidente Reagan entendía la política como la segunda profesión más baja, aunque estrechamente ligada a la primera. Es la opinión ingeniosa de un actor metido a político que interpretó el mejor papel de su vida y sirvió, como pocos, a su país. Un historiador, Toymbee, clásico entre los clásicos, expresaba que el mayor castigo para los que no se interesan por la política, es ser gobernados por quienes sí se interesan. Es la respuesta pragmática de un científico, preocupado por la génesis de los sucesos sociales.

 Improvisar es hacer una cosa de pronto, sin preparación alguna y con los medios de que se dispone en ese momento. La improvisación como coyuntura se explica y se justifica. La improvisación como estructura exige un análisis de quien enarbola esa acción como ejercicio de irresponsabilidad. La improvisación estructural es la consagración del repentinar. Improvisar en ese contexto supone el más artero empleo del verbo inventar. Esto es, en su segunda acepción, crear excusas no verdaderas para engañar a alguien.

 El peor problema del mentiroso es creerse sus propias mentiras. Se pasa de la ilusión a la alucinación en menos que canta un gallo. Lo que parece gracioso se torna preocupante. Zapatero puede ser un maestro de la improvisación. También del engaño. De serlo, ha confundido a la audiencia y no rectifica. Claro, que rectificar es de sabios. Zapatero improvisa pero no es imprevisible.

 Improvisador que es previsible, quién lo preverá. El buen previsor que lo desimprovise, buen previsor/provisor será. Ingenioso, comiquillo, el articulista, me dirán. Maldita la gracia que me hacen esos títulos, les respondo.
 

 No sé si fue Patxi Zabaleta quien dijo que Zapatero usa frases de izquierdas y hace políticas de derechas. Si no lo fue, matizo. Zapatero es un dialecta de feria que no hace política; la interpreta. Ya no sabe si es un Hamlet o un Agamenón. Tal vez un personaje de dibujos animados. En cualquier caso, la verdad es la verdad, la diga ese rey o su porquero. Las cigarras cantan y no laboran. Hay hormigas que trabajan y saben cantar. Zapatero no es de los segundos.

 Un saludo.

MANIRROTOS


 Ya lo decía el gran Benjamin Franklin: "Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco".

 Sydney Pollack dirigió una película, "Danzad, danzad, malditos",  que constituía todo un ensayo acerca del comportamiento del ser humano cuando, colapsado en su impotencia emocional y económica, vive en el seno de una sociedad anímicamente derrotada. El suicidio se ofrecía como una liberación. Esta tesis se defendía, asimismo, en la no menos famosa "Esplendor en la hierba". Suicidio como efecto de la locura. Locura como consecuencia de la negación de los horizontes. Gravitación insoportable de la soledad y del desamparo.

 Consumir no es gastar. Consumir es gastar en concordancia con la renta, con los ingresos, con los tipos de interés, con la confianza y con las perspectivas.


 En estos tiempos tan críticos, se consume con más cuidado y mayor antelación. Se evita adquirir a última hora, salvo que se esté al acecho de la ganga del minuto postrero. El pago se realiza en efectivo, a fin de no someterse al socaire de la tarjeta de crédito. Del mismo modo, que se recurre a la compra a plazos, con las suspicacias y precauciones inherentes a este sistema. Se consume. Se ahorra. No se despilfarra. La mano rota se recompone porque se hace de la necesidad, virtud.

 Es el sino de las familias. Mantener las riendas de la administración doméstica con mano de acero. La inversión en Bolsa puede ser aconsejable. Puede serlo. Siempre que no nos dejemos llevar por los cantos de sirena de un mercado mentiroso por hipertrofiado, e inestable en cuanto los medios de pago no se vinculan a las necesidades de la economía real
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 La economía real nos habla de paro, de subida de impuestos y de descenso de ventas. Ajuste de cinturón. La Bolsa sube hoy. Mañana, más. Pasado, se come los beneficios de un mes. Compro para vender. Peligro. El batacazo de los grandes de la banca no fue un accidente. Se sabía pero no se quiso admitir. Demasiado dinero y todo el crédito en juego. Es tiempo de reflexión. De cordura.

 Cordura. Manirroto y desordenado, el Gobierno. El último de la fila. No remonta. No puede. Su pájara no es pasajera. Es de incapacidad. Es de vergüenza. Es de inoperancia. Es de ridículo. O nos apretamos el cinturón o veremos las cenizas del cementerio de elefantes. Con ellos nos reuniremos. Son necesarias medidas, ya, que permitan vislumbrar un cambio de rumbo. Con Zapatero, imposible.

 Nuestro barco no tiene un pequeño agujero. Se está convirtiendo en un cascarón. ¿Y su capitán? Toca el violín. Y el violón. Su coro, aplaude. Palmeros. Serán los primeros en abandonar la nave. Lo que quede de la nave.

 Un saludo.

PARO: UNA CORONA DE ESPINAS


 Así no se puede seguir. El incremento del desempleo es una llaga en el costado de hombres y mujeres. Las colas interminables ante las oficinas del INEM, una cruz sin Cirineo. Los romanos se mofan del caído. Ya no hay sueño que guardar. Espera el Gólgota. El monte de la Calavera.

 Los crucificados del paro no tienen 33 años. Muchos han superado los 50. A ellos se les hurta la resurrección. Su muerte laboral ha sido certificada. Nihil obstat, tampona el escriba de turno. El siguiente. 45 años. Nada que hacer. Yo, 28. Trabajo, no. Formación, sí. Pero te borramos de las listas del paro. ¿Entonces? Cobrarás subsidio, sí, pero no figurarás como desempleado. Formarás parte de la legión de parados que escondemos en los archivos de formación.

 El Servicio de Empleo tiene tres puertas. Por una de ellas entran los parados. Algo más allá, por otra de las puertas, se accede al dominio formativo de los sindicatos. La cuota sindical que paga el Gobierno para silenciar discrepancias. En la parte opuesta, FAFFE se erige como sede máxima de la Formación andaluza. Miles de millones se manejan. Muchos de ellos se pierden o no se explican o se justifican a modo. Millones de parados esperan su turno. Los romanos insisten: hay que formar a los parados. Los formadores son los publicanos de Cristo. Ningún Paulo de Tarso entre ellos. Tributa el pueblo. Se forran los gestores de la formación.

 No boda. No coche. No casa. No viaje. No estudios en el extranjero. No trabajo. La influenza del paro es muy contagiosa. No existe vacuna para esta gripe negra. Ni siquiera se la espera. Ni se investiga. Los laboratorios de trabajo están en poder del PSOE. En ellos no hay científicos. Sólo militantes comisariados y comisarios militantes. Calientan el sillón a cambio de retribuciones magnánimas que les pagamos los ciudadanos. No. Nada que hacer. Del Huerto de los Olivos al Gólgota pasando por Zapatero. Zapatero no es Pilatos. Él no se lava las manos. Las tiene manchadas de rojo de vergüenza. La vergüenza que produce el dolor ajeno.  Cabezas sangrantes. Las espinas se hunden en las testas coronadas. Dolor físico y dolor psicológico. La autoestima rueda por el suelo a la par que la moral se despeña.

 Corona de espinas. El Gobierno está sembrando espinas. Y vientos. No cosechará flores. Sí atraerá las tempestades. Es cuestión de tiempo. Decía el ensayista inglés Thomas Carlyle que la corona de la verdadera nobleza es una corona de espinas. La nobleza del pueblo no se la proporcionan las espinas. La nobleza del pueblo es fruto de su continuado sufrimiento. Antes como súbditos. Ahora, como ciudadanos. ¿Ciudadanos? Me temo que esta época es de regresión, de involución revolucionaria. Aquí sí encontramos el "leif motiv" para la memoria histórica. Aquí, sí.

 Un saludo.


PIRATAS Y PIRAÑAS

 El señor Erkoreka, portavoz del PNV en el Congreso, sigue la reconocida escuela de los oradores vascos. Una excelente dicción, un bien entramado discurso, una cuidada retórica, un destacado continente. Un dulcísimo compendio formal para un contenido demagógico que rezuma acíbar. En general, el núcleo de las intervenciones de los peneuvistas, la esencia de su mensaje, concentra tal cantidad de medias verdades, que el todo se convierte en una falacia gigantesca. Este articulista no discute su sapiencia política. Sí discrepa de su moral política y de su política sobre moral. Son de los que ponen una vela a Dios y otra al diablo. Y tan a gusto que se quedan.

 Dicho lo que antecede, analizo su estrategia en el uso peculiar que del asunto de los piratas somalíes hacen. Don Josu Erkoreka lamenta la desidia, la ligereza y la irresponsabilidad del gobierno de Zapatero, al que viene alertando, desde hace cinco años, acerca de este peligro. Hace cinco años que alertaba a Zapatero. Cinco años. Lo que no explica es el color de la alerta: si verde, si amarilla, si roja, si incolora.

 Que ni cuenta, acusa ahora. Él, que todavía no ha digerido la pérdida de las elecciones autonómicas vascas, reprocha a los socialistas su apatía, su inopia, el nihilismo de su acción. Ahora. Despecho. Ahora. La simpatía se ha convertido en animosidad. De pronto, el "buenista" ZP se hace antipático.

 Erkoreka justifica su dedicación buscando coartadas vacías. Asegura que en 2006, dada la indiferencia gubernamental, volvió a reclamar -pasaba por allí, el hombre- el envío de unidades militares que defendieran a los marineros que faenaban por las proximidades de la costa de Somalia. Marineros vascos, por supuesto. Marineros gallegos, no. Barcos vascos, como el Alakrana de Bermeo. Barcos de Huelva, ni hablar. Enternecedor Erkoreka. Pues nada. Aplíquenle la dosis de ternura que quieran, pero tres años atrás, el Gobierno amigo respondió con la oquedad de costumbre.

 El año pasado también advirtió el susodicho portavoz parlamentario. También. De nuevo sin éxito. Otra vez sin réplica. Sin réplica, salvo para sacudirse la caspa. "Zapatero nos mareaba la perdiz", decía apesadumbrado. -Pero don Iosu, ¿cuándo ZP no ha mareado la perdiz? La suya es una excusa necia donde las haya. ZP se ha salido por la tangente desde su parto político. Búsquese otro argumento de mayor hondura, porque los presentes no son dignos de un hombre inteligente, sino de un hombre atrapado. De ahí, sus postreras palabras en el hemiciclo: "Si hoy se produjera -Dios no lo quiera- un ataque a estas embarcaciones, a nosotros como responsables públicos, (...) seríamos responsables indirectos...".

 Responsables, sí señor. Muy responsables. Zapatero y usted. El primero, porque la oquedad de su mensaje es tan grande como las profundidades abisales. El lenguaje de ZP es una cavernosidad sinuosa disimulada de flores de plástico o de vinilo. Puro artificio. No se queje de lo que ya sabe.

 Los somalíes son piratas. Algunos españoles, también, pero además, pirañas. Pirañas. No asaltan barcos. No. Sin embargo, como estos octeíctios de dientes cónicos, devoran mamíferos. El historiador británico Macaulay manifestó que el político se interesa, no por todo el pueblo, sino por el sector al que él pertenece ya que considera a los otros como extranjeros, enemigos e incluso piratas. Recuerden la conocida sentencia de anónimo autor: "en aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña". Pues eso. Piratas y pirañas. Hay especies por descubrir. No pocas.

 Un saludo.

LOS ÚLTIMOS DE LA FILA -salmones o besugos-

Los españoles, en la cola. El Gobierno, ni siquiera cola de león. Ni cabeza de ratón. Ridículo. Desgracia. Sin paliativos.

 El dinero se nos escapa. El gasto en prestaciones por desempleo se encaminan a los tres mil millones de euros cada mes. Calculen la pérdida anual. Económica.

  ¿Y social? El paro alancea a más de cuatro millones de españoles y los sitúa en la pica de la plaza mayor. Como toros en el "manifiesto". Solos. Subsidiados. Despreciados. Depreciados. Desolados. Desalentados. La hucha se vacía y repica. La moral se hunde. El horizonte se aleja. Trabajo. No se le espera.

 Por segundo mes consecutivo, el paro sube. Más de ochenta mil personas. A la calle. Fuera. Parias. Entre agosto y septiembre, más de 160.000 personas se suman a los millones de veteranos desheredados. Sine labore. No pocos, sin techo. Muchos, sin apoyo. Demasiados, a cuenta de la misericordia y de la caridad. La justicia huyó despavorida. El talante sin talento pone en jaque a toda una sociedad. La palabra hueca contraría la más simple argumentación. Desheredados.

 El Ministerio del paro será pronto el de la emigración. A Corbacho le basta decir que este septiembre el desempleo ha sido menor que el del septiembre del pasado año. Ni Zapatero. Ni Salgado. Juegan con las corazonadas olímpicas. Niños. Los pobres niños. ¿Y si perdemos? Niños pobres. No importa. Jugaremos a las alianzas otra vez. Y si no, al aborto. Economía abortada, interrumpida, flagelada. Así y todo, hay motivos para la esperanza, tercia Maravilla Rojo. Brotes verdes veo, nos dice mientras refriega con una mano su nariz, esconde la otra tras la espalda y su mirada se pierde en el infinito. Miente. Sabe que miente.

 Más mujeres que hombres en paro. Y Bibiana y Leire, cobrando del bote. ¡Qué bote! Millonario. Pero ese bote no es repartible. Se lo adjudican estas dos excelsas militantes del PSOE. En exclusiva.

 A la cola de las Comunidades Autónomas, qué novedad, Andalucía de Chaves el de MATSA y Griñán el rojo. No se preocupen los andaluces, que los catalanes de Montilla, el cordobés, les siguen de cerca. -Para que vean, tanto con Cataluña y ahí la tienen, tan próxima. Andalucía, imparable, consignaron los de la JuntaNada en su propaganda de chiste macabro. Querían decir Andalucía, parada. De paro sin freno. De desempleo acelerado. Que se consuelen con el FAFFE. Pasta para el FAFFE.

 La señora Fernández de la Vega se deja caer con unas declaraciones tan breves como insulsas: "Remontando poco a poco". Remontar el Mulhacén con estos sherpas es tan difícil como que la vicepresidenta admita la verdadera dimensión del desastre económico. O del educativo. O del cultural. Remontar. No somos salmones, vicepresidenta. No somos salmones, aunque parezcamos besugos. A la cola. Los últimos. Ustedes, los del Desgobierno, en cabeza. Cui prodest.

 Un saludo. 

CORAZONADAS


 La vida nos da sorpresas. La frase, de tan tópica, es trivial, manida y vulgar. Mas no por ello, necia. Tampoco es una perogrullada aunque lo parezca. La decisión del Comité Olímpico Internacional (CIO) se ha convertido, hoy por hoy, en la voz de su amo. La voz del amo del mundo. Un mundo que se pone al revés cuando su amo se inclina, reverente y adulador, ante un centenar de dizque representantes del olimpismo. La farsa sublime.

 Un lector, muy allegado a este articulista, me remite un comentario que comparto y, con su permiso y en su nombre, les traslado. La frase "antes morir de pie que vivir de rodillas" se quedó en el recuerdo de la historia y en la memoria del honor más peliculero. Edmundo D´Amicis, escritor italiano que vivió el proceso de unificación de su país, es el autor de una novela extraordinaria, guste o no, cuyo influjo aún perdura. "Corazón". La lectura de la obra constituía una de las actividades escolares, casi diarias, de quienes éramos niños en los años de la postguerra y sufríamos las carencias materiales de tan angustiosa época. D´Amicis se mostraba como el epígono transalpino del genial Dickens.

 Realista y romántica, "Corazón" juntaba, entre sus líneas conmovedoras, acendrados sentimientos y pasiones de la gente humilde. Corazón.  Mayores y niños creíamos que las palabras de los intitulados "paladines del régimen" eran dogma de fe.  Esos paladines franquistas.

 Aquellos caballeros, de cabelleras engominadas y finos bigotes, se pavoneaban por tertulias y casinos fiscalizando todo y a todos, no fuera que se atentara contra la solidez del "glorioso movimiento nacional". Corazón y partido único. Corazón y dinero. Corazón y pensamiento uniforme. Corazón no partido. Corazón de conveniencia. Los paladines. Corazón solitario y sincero el de la gente humilde del pueblo. Todos éramos pueblo. Menos unos cuantos paladines, pueblo y corazón caminaban inseparables. El epigonismo del paladín del chusco es el paladín a la taza, el paladín de Filesa, el paladín de Gürtel, el paladín de las Bibiana y de los Pepiños. El "modus vivendi" es el mismo. Entonces y ahora. Corazón limpio, el del pueblo. El de ahora y el de antes.

 El arranque de una próspera carrera política sin necesidad de dar un palo al agua. El servidor público no es el político. Es el ciudadano. El contribuyente. El político es un Fernando Alonso de una eunuca Fórmula Uno que se bate a hierro para ocupar la "pole" del peloteo más mezquino. Corazonadas. Gallardón. En vez de corazón, corazonadas. Corazonadas viene de corazón y es mentira que se actúe de esa manera. Presentimiento deriva de sentimiento y el término falsea su significado. Ni corazonada ni presentimiento. Como mucho, intuición, barrunto, presagio, estímulo, pálpito e incluso tufo. No hay corazón ni sentimiento en esta operación de márketing. Hay interés de paladines. Los políticos paladines son ucrónicos. Siempre estuvieron y fueron.

 Como "una extraordinaria, arriesgada, original y lírica película que habla con inmejorable lenguaje del amor, su pérdida y el reencuentro (...) a la altura del romanticismo de Coppola."  calificó Carlos Boyero en El Mundo la película "One from the heart" (Corazonada) que firmara/filmara en 1982 el oscarizado director del "El Padrino". Corazón. Dinero. Paladines/Padrinos. Las corazonadas gallardonianas me parten el alma. No ya el corazón. El alma. Afirmaba Lacordaire, contemporáneo de Dickens y de D´Amicis, que la adversidad descubre luces al alma que ésta no percibe en la prosperidad. Que si Madrid no sale elegida sede, la contrariedad ilumine a la pléyade de paladines de esta democracia impía que "gozamos".

 Un saludo.

CONDENADA POR DESCONFIADA


 La economía. Una mera lectura de los titulares de la prensa nos acerca a la realidad de la economía española. Un término enmarca su situación y, lo que es peor, su devenir. Desconfianza.

 El gasto de las familias es uno de los grandes indicadores de este nivel de ausencia de confianza. El consumo se contrae y repercute directamente en el resultado de las empresas y, por efecto rebote, en el incremento del paro. Por otra parte, el tren de la inversión en bienes de equipo está perdiendo vagones. Poco queda de su antigua pujanza. La industria revela un descenso alarmante y se enseñorea una atonía que avizora la flaccidez de su músculo. El turismo se sostiene mal. Se divisa oscuro. La balanza comercial sigue desequilibrada porque, pese al aumento de las exportaciones, el peso de la factura energética resulta excesivo. El déficit del Estado se ha cuadruplicado en un año pero la perspectiva próxima es que mantenga su escalada. Los optimistas se agarran al superávit de la Seguridad Social, mas no quieren ver que ese pozo, otrora casi rebosante, sufre una sequía que augura tiempos críticos. Las empresas del selectivo IBEX merman, de forma notoria, sus beneficios. Y así.

 El aspecto más visible y preocupante de la situación es el altísimo desempleo. El paro supone no sólo un despilfarro de recursos económicos muy valiosos, sino también el umbral de desastrosos conflictos sociales. Al Presidente Zapatero preocupa menos el primer término de los efectos que el segundo. El jefe del PSOE muestra una miopía de la que no quiere tratarse. Analistas hay que prefieren llamar a esa miopía, de carácter somático, empecinamiento irreductible, de raíz psicológica. Lo cierto es que mientras la deriva económica se acentúa, la deriva social se maquilla. Subsidios y más subsidios. Cursitos de formación y deformación en cursitos. Dinero que vuela a los bolsillos de unos cuantos desaprensivos. Cuanto más gruesa la capa de maquillaje, más delgado el estrato económico. En términos arqueológicos, se prevé una inversión estratigráfica de manera que los estratos más antiguos se superpongan sobre los más recientes. O sea, el descontento social se agravará tanto que su peso terminará por derruir el estrato que le soporta y sobre él se situará el estrato económico. 

 Cuando esto ocurra, los ciudadanos, todos, nos daremos cuenta de que las triquiñuelas dialécticas de Zapatero no son sino un continuo y masivo engaño al pueblo español. Desconfiada la economía, condenado el presidente. Desconfiadas las familias, condenado el Presidente. La condena llega, en suma, por desconfianza.

 Tirso de Molina ponía en boca de uno de sus personajes (Demonio) de "El condenado por desconfiado", las siguientes palabras: "Me ha mandado que te saque/de esa ciega confusión,/porque esa vana ilusión/de tu contrario se aplaque". El demonio. ¡Ah, el demonio! ¿Dónde está el exorcista?

 Un saludo.

LA FISCALÍA DE CHAVES

 "Si comienza uno con certezas, terminará con dudas; mas si se acepta empezar con dudas, llegará a terminar con certezas". (Bacon, siglo XVI).

 El señor Chaves, don Manuel, es vicepresidente tercero del Gobierno de España. Desde hace poco como tal figura en el organigrama gubernamental diseñado por el señor Zapatero. Hace más de dos décadas, ocupó asimismo la cartera de Trabajo como ministro de Felipe González. Entre ambos períodos y entre ambos altísimos cargos, el señor Chaves desempeñó la presidencia de la Junta de Andalucía. Más de 20 años al frente de esta Comunidad Autónoma. Tanto tiempo que hasta los niños creían que él era el rey de los andaluces. Grabado a fuego: rey.

 El escándalo del caso MATSA pudo propiciar su "abdicación" inesperada y su inmediato enroque en la guardia pretoriana de ZP. La concesión de una subvención multimillonaria a la empresa apoderada por su hija, olía que apestaba. Las denuncias administrativas interpuestas fueron rechazadas o sujetas al silencio administrativo. Quién es el guapo de la Administración que se atreve a enjuiciar la actuación de un señor nominado como rey y no precisamente monarca parlamentario.

 Este articulista interpuso una denuncia en este sentido. No ha habido respuesta. Al contenido de la misma pueden tener acceso, lectores, en este mismo blog. EN NOMBRE DEL DERECHO A LA IGUALDAD, DENUNCIO, se titulaba el artículo que publiqué el pasado mes de julio.

 Ahora, la Fiscalía pide el archivo de la querella que interpuso el Partido Popular. Lo solicita el Ministerio Público. Así. Ni más ni menos. Uno confía en la Justicia española y, cómo no, en la Fiscalía. Sin embargo, pese a esta confianza, este articulista se rebela contra las diligencias investigativas que realizan algunos de los fiscales. Pedir informes a la Junta de Andalucía en torno al tema es como pedir a los Albertos que declaren contra ellos mismos. La identificación Chaves-Junta de Andalucía es tan fuerte como evidente. En cuyo caso, nadie va a declarar lo que pueda causar un perjuicio propio.

 En consecuencia, la investigación de la Fiscalía no puede quedarse en ese escalón. Se impone, en aras de escudriñar los entresijos de la plúmbea maquinaria administrativa, una investigación judicial alentada por las partes querellantes. Si se quiere hallar la verdad, no cabe otra opción. Mas si lo que se pretende es sepultar el problema en el sueño de los inocentes, entonces no hay más que hablar. La ley del aborto se trasladaría al terreno judicial. 

 Quien a ustedes se dirige, aportaba como pilares de su denuncia dos argumentos principales. Uno, el cumplimiento de la ley de Incompatibilidades del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas. Manifestaba entonces y reitero ahora que, a veces, se funciona como una mafia, privilegiando a algunos y represaliando a otros, incluso en las personas de sus familiares. Otro, la doctrina de la Fiscalía acerca del tema en cuestión. Desde el punto de vista de este suscribiente, el caso MATSA se ajusta a ella como anillo al dedo.


 
 Nada que hacer. Chaves es mucho Chaves. El señor Pumpido es mucho Fiscal General del Gobierno, digo del Estado. Hay mucha toga arrastrada por el polvo. ¿O era por el barro? ¿Por el fango? Dudas. Inseguridades. Recelos. Refería Borges que la duda es uno de los nombres de la inteligencia. Tan carece de duda el Ministerio Público, que solicita el archivo. Inteligencia, no sé. Listeza, tela. Sagacidad, la tira. Astucia, un montón.
 
 
Un saludo.

RUINAS Y RUINDADES


Friedrich, el pintor romántico alemán, encontró en las ruinas del monasterio de Eldena una contemplación inspiradora. Hay belleza en la ruina, y de la ruina, Friedrich hizo arte. La belleza de unos vestigios históricos o artísticos puede ser indescriptible para algunos. Inexistente, sin embargo, para otros. Sería la ruina de los escombros y de los cascotes. Es la ruina de la guerra. Es el hundimiento de los valores. Es la desesperanza de las reliquias. La iniquidad de los despojos. No hay belleza allí donde el recuerdo impone la amargura de hechos inicuos. La desolación y la miseria nunca serán bellas. Como la quiebra, la bancarrota, la decadencia económica o la miseria, que sumen a todos en el abismo de las sombras.

 Amar la ruina puede ser un sentimiento noble. Puede serlo. No lo es, en modo alguno, llamar prosperidad a la ruina. Quien falsifica los conceptos traiciona las ideas y, a su través, abdica de la grandeza del gesto o de la nobleza del espíritu. Se mueve entre cánones ignominiosos de bajeza moral y hace de la infamia vil bandera de cicatería y de ruindad personal. Conforma, entonces, un escenario de sombras, negruras y tinieblas. Construye un espectro de noches cerradas, de vidas clandestinas, de apariciones fantasmales. La luz es reemplazada por el misterio oscuro y la umbría entolda las figuras. Reino del espectro y de la desinformación.
 
 Blanco, don José, culpaba ayer a Aznar del desastre económico que vivimos. La ruina que es y la ruina que se avecina descansan, según este ministro del Reino de España, en la gestión política de un ex-presidente. Resulta, para más "inri", que el señor Aznar renunció al cargo, de manera voluntaria, con la satisfación, reconocida por el propio PSOE, de legar una economía saneada. Las declaraciones denotan y connotan ruindad a espuertas. Las palabras del vicesecretario socialista son nubarrones cargados de malos presagios. Ruina, ruindad y negrura se personifican en la silueta desgastada y raída de un personaje que rige los destinos de España. No hay en esta imagen más belleza que la satánica ni más moral que la descarnada mendacidad.

 En la entrevista que Zapatero ha concedido a la emisora de cabecera, hasta que Janli y el presidente recompongan las predilectas relaciones de muchísimo tiempo, don José Luis nos ha dejado otra de sus perlas. Perlas falsas como las falsas "moneas" que de mano en mano van y ninguno se las "quea". Hemos tocado fondo, dice. El incremento tributario recaerá en las rentas más altas, agrega. La subida de impuestos se destinará al gasto social, insiste. A una falsedad sigue otra mayor y así hasta el clamor. Ahondamos. Perforamos. Digo. La ruina de nuestra economía halla su origen en el descontrol internacional de los beneficios especulativos y de las burbujas financieras, sí. Mas su desarrollo trasciende lo global, se asienta en lo nacional y se instituye entre quienes tienen el deber y el honor de servir a la ciudadanía. En vez de actuar de esta guisa, se escudan, cobardes, en ésta para justificar la miseria a que se aboca nuestra clase trabajadora.

 La ruina española se abate, sombría, sobre nuestra sociedad actual y, lo que es peor, la de nuestros hijos. Ruines los gobernantes que anteponen su permanencia en el poder a toda costa. A costa de quienes sea. A costa de lo que sea. Solón decía que la injusticia es, casi siempre, la ruina infalible de los imperios. De los imperios. No de los emperadores. Así nos va.

 Un saludo.

ASTILLEROS. UNA MÁS


 El tejido industrial de Huelva es un paño que se deshilacha por momentos. El Polo Químico, apenas una hebra, un fleco. Para muchos, un trapo. La construcción naval es la nueva fibra que se desprende. El sector secundario se desangra. De forma paulatina, pero incesante. Se desangra. La amenaza del oleoducto Balboa preconiza una hemorragia imparable.

 Hoy toca el turno a Huelva. Se veía venir. Era cuestión de tiempo. Lo peor de los problemas es el no hallazgo de soluciones. Haberlas, las hay. Sólo que los encargados de encontrarlas no ven la viga en su propio ojo. Confunden soluciones con elusiones. Como el avestruz que esconde la cabeza bajo el ala. Eluden. Se esconden. Engañan. De manera continua y contumaz. El ministro de Industria y el Consejero del ramo.  Uno y otro no tienen idea de lo que entre las manos llevan. O si la tienen, simulan como bellacos. El gusto por el coche oficial es orgásmico.

 Astilleros de Huelva marcha a la quiebra. Hoy se manifiestan. Ayer confiaban. Mañana, la protesta subirá muchos decibelios. No existe, hoy por hoy, un plan industrial que permita la continuidad del sector. Los jefes de la NadaJunta de Andalucía piden la complicidad de los sindicatos: "tranquilizad a los trabajadores, que haremos lo posible para mantener el empleo". Enorme la NadaJunta y descomunal la JuntaNada. Como en Delphi. Su incapacidad es equiparable a su cara de piedra granítica. ¿Cuánto cuesta retrasar el estallido social en Astilleros? Dos meses, tanto. Seis meses, el triple. Un año, no hay dinero para detener tanto desencanto laboral. Dentro de un año, la explosión.

 El testaferro/cacique onubense del gran hacedor psoecialista en Huelva es don Mario Jiménez. Ya comienza a repetir la retahíla de consignas que le llegan desde Madrid.  Luchamos por los trabajadores, es el sonsonete a pregonar.

 Don Mario, con el permiso de Luciano y el disgusto de Puente, ha nombrado a una destacada profesional para dirigir una Oficina técnica de la Nueva Estrategia de Consolidación y Diversificación Industrial de la Aglomeración Urbana (NEIIH). Que sí, que sí, que así han bautizado a la oficinita mágica. La designación de García Prats, María José, al frente del camarote de los hermanos Marx está bien pensado. Se trata de una reputada profesional a la que se adjudica una misión imposible. Mientras la queman, las cortinas de humo ocultarán la realidad de una industria depauperada, andrajosa, mendicante.

 García Prats es una mujer valiosa y tenaz, como pocas. Milagros no se le conocen sin embargo. La taumaturgia es aplicable a divinidades y santos. En ese escalafón no entra la incansable María José. Ella ha aceptado, en cualquier caso, el papel. Con todas sus consecuencias. Es el precio de las servidumbres del Partido y de los partidistas.

 Otra cosa, no. Pero echar balones fuera, variar las reglas del juego en pleno partido, propagar bulos y meter en la hoguera a quienes convenga, en eso es maestro Javier Barrero y buen discípulo su escudero Mario Jiménez. Las culpas, a la empresa, que se ha puesto las botas. Las disculpas a la JuntaNada, que, con su apoyo institucional a la empresa, ha colaborado en el bolsazo de ésta. El PSOE es bueno y honrado, corean. Los empresarios, despiadados, gritan. Los directores de oficinas fantasmas, incompetentes a los que se recompensará en un futuro si se inmolan "comme il faut".

 En Gijón, la historia se repite. En Asturias, como en Andalucía, se comienza por negar la mayor: los Astilleros poseen un enorme potencial. Pasividad malsana de las administraciones socialistas. Como en Andalucía. Pasividad cómplice. Todos saben que si hay algo incontrovertible es que la relación calidad-precio de nuestros astilleros no puede competir con la de los constructores coreanos, chinos o japoneses. El mantenimiento de la industria naval es posible, en exclusiva, gracias a los impuestos de los españoles. Para eso, ZP y la Ministra Elena "confiscación" Salgado suben el IVA y lo que se les antoje. La vergüenza, sin embargo, roza mínimos.

 El panorama es espectacularmente tempestuoso. Zapatero sonríe. Todo radica en el cambio climático. El día que se consolide la Alianza de civilizaciones, lograremos la competitividad que hoy no tenemos. ¿Cómo estás, Barack? ¿Qué pasó José Luis? Aquí mi esposa y mis hijas. Un placer. ¿Y España? Muy bien. Mejor que nunca. Un caramelito.

 Fotos, no. Aborto, sí. Tejido industrial. Emperador desnudo.

 Un saludo

EL PULSO/BESO TRANSILVANO


 La moral debe ser el principio rector de los comportamientos individuales. La aprobación de la nueva ley del aborto no parece haber sido alumbrada por ese principio. Por el contrario, se promulga impulsada por motivaciones de ideología política de un sesgo poco edificante.

 Este articulista suscribe, sin embargo, el contenido de la Sentencia del Tribunal Constitucional que argumenta lo siguiente: si se protegiera incondionalmente la vida del nasciturus, se protegería más la vida del "no nacido" que la vida del nacido. Ello comportaría una penalización a la mujer que defiende su derecho a la vida. Servidor considera prevalente la vida de la madre, por más que desprecie a quienes hacen norma de la excepción y del problema, negocio.

 Dicho lo cual, permítanme un brevísimo comentario sobre la actuación política de Zapatero y su tropel de ministros y paniaguados asesores en relación a esta ley del aborto. Hacia el año 1995, acuciado por los gravísimos problemas de las GAL, de FILESA y de tantos otros escándalos psoecialistas, sintiendo en su cogote el aliento juvenil de un Aznar que se postulaba como presidente del Gobierno, en vísperas de la cita electoral de un año después, Felipe González pronunció -al menos se le atribuye- una frase de este tenor: "quien me echa un pulso, lo pierde". Lo perdió. Al cabo, lo perdió.

 La arrogancia de Felipe halla su continuidad en la soberbia de Zapatero. Si he designado ministra a Bibiana, en ella delego mis caprichos. Si mi capricho es promulgar una nueva ley del aborto, Bibiana no es sino la prolongación coyuntural de mi ego. Si yo digo, no cabe réplica y, menos, rectificación.

 La Ley se aprueba tal como se proyectó. Así lo digo y así lo hago. Cuanto informen el Consejo de Estado, el Consejo Fiscal, no me vinculan. En cuanto a lo que la derechona opine, oídos sordos. Si las niñas quieren abortar, podrán hacerlo sin que ni siquiera sus padres coarten su decisión. Eso sí, si las niñas quieren preservar su intimidad, hay que respetar su voluntad porque son menores. Menores. Menores de edad. Menores mentales. Menores.

 Decía Einstein que "la palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices". Un estadista busca en el progreso la felicidad de los niños y en la felicidad de los niños, el progreso. Un desalmado persigue el progreso aunque, a ese fin, tenga que convertirse en el Herodes de los que han de nacer.

 

El señor Zapatero ha ganado el pulso. Resta por ver si la copa de hiel de esa victoria le resulta indigesta. Su prepotencia sin límite disfraza/esconde su mentalidad gótica siniestra bajo un traje sastre de apariencia burguesa y una sonrisa beatífica. Ojo al beso del conde de Transilvania.

 Un saludo.

DOBLES VARAS DE MEDIR

La legislación española establece diversos requisitos a los menores de 18 años para poder trabajar. El Estatuto de los Trabajadores diferencia tres tramos de edad. El primero no contempla la celebración de contrato al menor de 16 años por más que sus padres o tutores consientan, toda vez que la escolarización es obligatoria hasta entonces. El segundo agrupa a los mayores de 16 pero menores de 18 años no emancipados o no gocen del beneficio de la mayoría de edad; éstos sí pueden acceder al mercado de trabajo con la autorización de quienes por ellos respondan. El tercer tramo comprende a los jóvenes entre 16 y 18 años, bien emancipados, bien casados, bien beneficiados por la concesión judicial, que pueden llegar al mundo del trabajo a partir de su propia decisión de hacerlo. Pese a ello, no se les permite realizar labores nocturnas ni realizar horas extraordinarias, so pena de arrostrarse las consecuencias tipificadas.

 Cuando se encienden las luces de neón es en el momento en que afloran los prejuicios del legislador. A los trece años se prohíbe, pues, trabajar pero se permite mantener relaciones consentidas con adultos, y se les considera penalmente inimputables. Los chicos de 14 años tienen vetada la conducción de un ciclomotor pero ya tienen edad para ser penalmente responsables. Hasta los 18 años, carecen de autorización para comprar tabaco o alcohol o para entrar en una discoteca. Sólo con permiso de los padres, pueden hacerse un tatuaje. En ningún caso, se les permite conducir un coche ni emitir el sufragio. El absentismo escolar de los menores debe ser notificado, de manera fehaciente, a los padres por sus tutores académicos o responsables docentes. De la misma manera que no se les debe entregar a los menores sus calificaciones.

 En este contexto, la ministra de Igualdad, señora Aido, ha presentado un proyecto de ley en el que se muestra partidaria de que las menores de 16 años puedan interrumpir voluntariamente su embarazo (vamos, abortar) sin necesidad de que sus padres se enteren, se informen y, mucho menos, consientan. En el mismo sentido se han manifestado la ministra de Sanidad, la señora Jiménez, y el ministro de Justicia, el señor Caamaño. Igualdad, Sanidad y Justicia. Por su parte, el Consejo de Estado y el Consejo Fiscal defienden la conveniencia de informar a los padres.

 En este maremágnum de normas jurídicas y situaciones de facto (droga, botellones, fracaso escolar, etc.), el Presidente del Gobierno no ha dicho "esta boca es mía" en torno al tema. No se ha opuesto pero tampoco ha mostrado complacencia plena. En todo caso, conociendo al señor Zapatero, todo es posible. No obstante, este articulista quiere llamar la atención sobre su intervención en la publicación de las fotografías de sus hijas junto al matrimonio Obama. En la misma se simultanean la función privada y pública del Jefe del Ejecutivo. Uno ignora la edad de estas jovencitas. Al menos, la de una de ella debe rondar los dieciséis años. Me pregunto: ¿ha tomado Zapatero la decisión de respetar la privacidad de las menores o esta decisión se ha adoptado sin pedir la aquiescencia de las mismas? Si la respuesta se orienta en el segundo término, habrá que convenir que el señor Rodríguez utiliza dos varas de medir. Como de costumbre. Una, para el PSOE y otra, para el PP. Una para las menores de 16 años que no sean sus hijas y otra, para sus hijas menores de 16 años.

Varas de medir. Varas antiguas. Varas modernas. Varas sempiternas. Vara de medir de la incomparable y extremeña plaza de Zafra. Reliquias que se conservan. Medidas que sisan derechos. Acciones que generan desigualdades. Obras que hieren. Justicia. Igualdad. Sanidad. Lo subjetivo, si conviene. Lo objetivo, cuando interesa. Sistema Métrico Decimal. Sistema, poeta, sistema.

 Permítanme que me despida, por hoy, con unas palabras de Tom Wolfe: "hay que hacer un mundo protegido de la hipocresía". Lo de ZP es digno de estudio.

 Un saludo.

FAFFE. ¿FAFFE? SÍ, FAFFE

 

 Pues sí, Faffe. Uno de los grandes inventos del impar Zarrías. Fundación Andaluza Fondo Formación y Empleo. Singular creación para incrementar el clientelismo político y ampliar el mapa del cacicato psoecialista. Tras la escopeta nacional, el enchufe nacionalista andaluz. Al frente, el PSOE.

 Arte de hacer funcionarios sin pasar por las horcas caudinas de las oposiciones. ¡Qué calidad la de don Gaspar, el antiguo virrey de don Manuel Chaves! El FAFFE es una de las mayores manifestaciones de estos magos de la filibustería política. No tienen freno. Su sagacidad sólo es comparable a su falta de respeto. Su picaresca no admite parangón en la historia constitucional de España. Ni siquiera el siglo del Barroco alumbró rinconetes de esta envergadura.

 No hay dinero para crear empleo. Los subsidios no son sino dádivas limosneras. Las estrecheces económicas siluetean un perfil esquelético, de canijo. Sin embargo, el Consejero de Desempleo sigue premiando con una lluvia de millones al FAFFE. Algunos murmuran acerca de la influencia del Clan de Alcalá que apadrina el todopoderoso Pizarro. Familiares. Amigos de familiares. Familiares de amigos. Todos caben en esta caja de Pandora. El día que se quite la tapa, las tempestades de corrupción traerán nuevas e indescriptibles zozobras. La consigna, por si acaso, ya está dada: "¡y tú más!".

 El socialismo es eso: felicidad. Sumisión feliz. Feliz sumisión. Negocio por medio. Satisfacción segura. Hoy por ti. Mañana, también. No es JAUJA. Es FAFFE. Es SAE. Es Consejería de Empleo. Es PSOE. Es Junta. Es indecente. Es indigno. Es. Y seguirá siendo. Faltara más. Mientras los clanes dicten, los ciudadanos obedecen. En caso contrario, asnos son y cual asnos son tratados. A palos. 

 ¿Y la Justicia? ¿No hay justicia en Andalucía? Como las meigas en Galicia. El Tribunal Superior de nuestra Comunidad Autónoma ha emitido una sentencia que echa por tierra las pretensiones del Partido casi único para hacer de la Junta (así, no al revés) una administración paralela al propio organigrama psoecialista.

 Y es que, siguiendo órdenes de algún alto baranda de Chaves, posiblemente el sr. Fernández, Consejero del paro, se había ordenado al Servicio Andaluz de Empleo que encomendara -porque sí- al FAFFE la gestión de potestades públicas que no son de su competencia. ¡Mecaschis! Los  tribunales se atreven a contrariar el "modus operandi"  de la Casa. Estos tribunales no son democráticos, braman los despechados. Democrático es el PSOE, bufan malhumorados. Democrática es Andalucía cuando las elecciones favorecen a Chaves/Griñán y compañía, alardean.

  André Frossard, escritor co-fundador del Partido Comunista de Francia, educado en el ateísmo más severo, acabó abrazando el catolicismo. Frossard decía que el socialismo era sinónimo de rechazo: a la condición humana, a Dios e incluso al orden natural. El socialismo español -sostiene este articulista- encuentra en el PSOE una tercera dimensión: el rechazo a todo lo que se sitúa extramuros del Partido. Como si la gran secta, la logia del Gran "Occidente", tuviese en él su sede.

 No estamos en Sicilia. Lo advierto. A veces, lo parece. Pero no, no. No. ¿No? ¿O sí? Más bien.

 Un saludo.

 

EL DESAIRE DE LAS PRIMERAS ESPOSAS


 Lo de ZP es un problema. Se cree todo lo que dice. Hace como si lo creyera. Tantas cosas. Lo del derecho de igualdad es una de las más hirientes. Robin Givhan escribe, en The Washington Post, un artículo que, traducido/traicionado, podríamos titular como "El desaire de las primeras esposas".

 Michelle Obama se postula como anfitriona de las esposas de los participantes en la próxima reunión del G-20. El club de las mujeres perfectas. Zapatero viaja a Estados Unidos con su esposa y con sus hijas. Familia que viaja unida permanece unida. Todos somos humanos. Todos somos dignos. Todos somos iguales. Todos, no. Ni hablar.

 Salvo Merkel y Kirschner, los dirigentes del G-20 hombres son. La tradición de las cónyuges se mantiene. Como en tiempos de Franco. Cuando el presidente español adopte el aire solemne del estadista, que no es, o sostenga la voz severa del filósofo, que no puede ser, o componga el discurso programático de su política, que improvisa, o converse en la lengua de signos con sus interlocutores, que sí saben inglés, entonces, mientras tanto, en ese ínterim, su esposa será agasajada por la anfitriona esposa de Obama.

 El marido, en su trabajo. La esposa, de solícita ama de casa. Las hijas, compartiendo play station con las del líder norteamericano. Igualdad. Progreso. Socialismo a la medida. Igualdad de hombres y de mujeres. Igualdad de trato entre hombres y hombres y entre mujeres y mujeres. ¿También Moratinos se lleva a su parentela? ¿Y el piloto del avión? ¿y los periodistas que acompañan al presidente? Igualdad.

 Bibiana, ministra. Mucho aborto. Mucha publicidad. Mucho boato. Mucha propaganda. Mucha mentira. Mucho engaño. Todo el engaño. Refería la jovencísima ministra, cargo al que no ha llegado por méritos distintos a su militancia psoecialista y a sus anclajes con los más rancios prebostes del partido casi único, que "si toda crisis representa una oportunidad, la oportunidad del cambio ante esta crisis está en vosotros, los jóvenes". La ministra Aído. Los jóvenes tienen la oportunidad de Bibiana. La tienen. Es más posible que probable. Es tan difícil que raya lo imposible. No importa. Bibiana se cita como ejemplo. No es que ella sepa cómo salir de la crisis. Los jóvenes, tampoco. Desde el fracaso escolar, menos. Desde el desempleo, peor. Desde la marginalidad que les rodea, imposible.

 Dime de qué presumes y te diré de qué careces, reza el refrán. Balzac, el Balzac que esculpió Rodin, admitía que la igualdad podía ser un derecho, pero convertirse en hecho se revelaba inalcanzable. Del dicho al hecho, hay un trecho. Zapatero se queda en el dicho. Es el rey del dicho. Dicharachero el presidente. Dicharachero. Él sabe, como enfatizaba la gran Margaret Thatcher, que cuando se concede a la mujer igualdad con el hombre, se vuelve superior a él. Para que no se note, Sonsoles le acompaña a Estados Unidos. Pero con sus hijas. Para que ella, la madre, las atienda. La cena hecha para restaurar el desgaste del incansable líder. Igualdad. Zapatero. Bibiana. ¡Qué broma!

 Un saludo.