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Francisco Velasco. Abogado e historiador

DÍA DEL TRABAJADOR

 

 Miedo me da el festivo del 1 de mayo. Con seis millones de parados, la festividad me suena a escarnio. Los sindicatos convocantes de manifestaciones deberían, antes de seguir haciendo el ganso, plantearse si están reivindicando la muerte anímica, moral, de ciudadanos que han perdido su empleo.

 

 "De la crisis se saldrá por la vía social", decía Zapatero, el gran destructor de empleo y el dinamitador oficial de la economía del país. Qué vía social ni qué bobada.

 

La vía social es la defensa del empleo. La vía social es el rechazo de la injusticia. La vía social es la reactivación de la economía. La vía social es la erradicación de la pandemia de expedientes de regulación de empleo. La vía social es la ayuda financiera a las empresas. La vía social es la financiación sin contrapesos de los bancos. La vía social es la información veraz a la sociedad del fondo de la crisis. La vía social es reconocer la eficacia de las medidas gubernamentales. La vía social es el mantenimiento de la garantía de las pensiones. La vía social es el desarrollo sostenible y la inversión en programas de infraestructuras. La vía social es que los ricos paguen más impuestos que los pobres. La vía social es que los desempleados no pierdan la vivienda por no poder pagar una hipoteca para cuya concesión empeñaron media vida.


 La vía social es que los jóvenes y las mujeres no sean los más perjudicados por la espiral imparable de la destrucción de empleo. La vía social es eliminar el creciente umbral de pobreza. La  vía social es acabar con los paraísos fiscales. La vía social es la más justa distribución de la riqueza. La vía social es gobernar con el propósito de beneficiar a todos los ciudadanos y no a los sicarios pancistas que aplauden con las orejas los mayores desatinos del caudillo de turno.


 La vía social es la de la Iglesia, cuya política de auxilio y de abnegación debiera avergonzar a Gobierno y a Oposición.

 

La vía social es que el 1 de mayo se conmemore el día del trabajador porque que el empleo ha llenado de ventura a todos los españoles. La vía social es que los golfos que se han llevado los millones de euros destinados a los parados, sean  llevados a la cárcel o devuelvan íntegramente el dinero robado.

 

Un saludo.

VOLUNTAD DE DESCONTROL

 

 Empresas tapaderas como segundo titular. El negocio es el negocio. Según técnicos del Ministerio de Hacienda, en Andalucía se crearon empresas para coger el dinero y largarse con viento cálido. La consigna era no dejar huella y a vivir. En la Comunidad con más parados de España e incluso de Europa, los bailongos de la ley no es que la sortearan, es que la manipulaban a su antojo. Si no de qué.

 

La “Rejuntá” de Andalucía no llevaba control sobre las subvenciones, se quejan muchos. Para tener control, sostengo, es necesario intención. Sin embargo, mi tesis es contraria a la oficial: existe voluntad de descontrol.

 

Alguna vez he escuchado a ciertos mandos intermedios de la Administración regida por el Partido Socialista que los empleados públicos están para servir a los políticos y no a los ciudadanos. Que orden que venga de arriba, orden que ha de ser cumplida, so pena de un expediente sancionador, un cambio de funciones o un ninguneo administrativo primo hermano del acoso laboral. Los que se imbuyen de ética y de dignidad sufren la dura pena del ataque sistemático y organizado del poderoso.

 

Qué dirían ustedes de una oficina pública provincial cuya puerta luce un cartel de Griñán y cuyas dependencias interiores muestran, como cuadros de decoración, pósters del PSOE. Pues pasar, pasa. El alcalde del pueblo que mangonea la Administración no tiene empacho en actuar de manera que el ciudadano identifique con normalidad el poder de la Administración con el poder del Partido. Alguno me dirá, pero bueno, si esa oficina es provincial, la Diputación de Huelva deberá oponerse a esa práctica dictatorial. La respuesta viene por sí sola: el partido que regenta la Diputación es el mismo del alcalde del pueblo.  No hay, pues, falta de control. Se trata, en puridad, de voluntad de descontrol.

 

¿Alguien se imagina que los fondos librados por la Junta de Andalucía a los Ayuntamientos para subvencionar a determinadas personas con dependencia social sean cobrados directamente por funcionarios de la propia Diputación y no por los beneficiarios? ¿Cabe esa actuación en cabeza humana? Pues así es. ¿Y llega el dinero a los desvalidos de la fortuna o se queda en manos impropias? Cualquiera sabe. ¿Y si algunos de estos funcionarios denuncian la ilegalidad manifiesta? A cavar al bosque.

 

Nadie crea que los fondos defraudados en los cursos de formación al desempleado se han extraviado por error humano, imprecisión de la maquinaria burocrática u otra circunstancia de fuerza mayor. En absoluto. La gentuza que opera de esta manera no da puntadas sin hilo. Aquí se alienta el engaño a la Administración con el mismo dolo que los redactores de La Gaceta escribían lo que les daba la gana. Si hay que diseñar cursos de buceo en el desierto del Sahara, adelante. Y si gastronomía del cerdo en las mezquitas andaluzas, sin problemas. Menudo chollo se traen los amigos de lo propio.

 

Insisto: no es que la Administración se relaje en los mecanismos de seguridad y de control. No. La Administración, en manos de unos sinvergüenzas con nombre, se carga los controles y se cisca en la seguridad. Se sabe que la transparencia es un nombre democrático precioso que lo ponen los peteneros. Es decir, los amantes de la opacidad, del chanchullo, del mangoneo.

 

Voluntad de descontrol, sí señor.

 

Un saludo.

CAÑETE

 

 Las elecciones europeas de mayo tienen un hedor especial. La maquinaria de los partidos se pone en marcha a todo tren y los gases de combustión asfixian al personal, bastante sufrido ya por tantas pestilencias de corrupción. Pero bueno, es lo que toca y también hay que saber vivir con los ambientes sórdidos de la democracia.

 

Cañete es un ministro eficiente. Lo tengo meridianamente claro. Y un comunicador oral bastante bueno. Cosa distinta es la veracidad de sus mensajes. A este respecto, su afirmación, bíblica, de que Zapatero vendió a España en el Tratado de Lisboa por un plato de lentejas, no deja de ser chocante. Chocante pero precisa. De las que penetran en la mente de los que la escuchan y se recuerdan durante bastante tiempo.

 

Que si es verdad o se queda en una invectiva dialéctica contra el expresidente, es harina de otro costal. La verdad es que no anda descaminado el recién cesado ministro de Agricultura. Lo de Zp es un caso clínico, una patología política, una herida sin cerrar en el corazón de nuestra economía, una llaga purulenta en el desempleo. El hombre que amaba los servicios sociales acabó con ellos. Tal era la barbaridad de su actuación gubernamental. Mientras no pida perdón, su sino estará ligado a la mayor crisis que ha vivido España desde 1973.

 

Zapatero ha sido el Atila de nuestra credibilidad como potencia. Por donde pasó no dejó más huellas que la sensiblería, la palabra hueca y la memoria de conveniencia. Pobreza y recesión acompañaron sus mentiras desde La Moncloa.

 

La intención de Elena Valenciano de resucitar como héroe al desertor de la realidad, resulta patético. Mujeres y hombres abarrotaron las oficinas del paro durante su legislatura, inacabada precisamente por la torpeza del dirigente del caos. A partir de ahí, si predicaba igualdad, sembraba discriminación. Si lanzaba mieles de esperanza, sorbíamos hieles de desesperación.

 

Sin embargo, Cañete, no vaya usted más allá de lo que debe. Se admite que Rajoy ha frenado la caída libre del país, pero a costa de los riñones de los ciudadanos. Que no quiera vendernos la pericia de Mariano como el antizapaterismo. Los españolitos seguimos pillados en las redes del turnismo de los dos grandes partidos. Los otros más parecen buitres leonados a la espera de algunos restos del naufragio. A ver si les toca algún escaño y cierto aporte financiero para jubilarse como reyes, digo como parlamentarios.

 

Ay, Cañete, Cañete.

 

Un saludo.

DESCLASADOS Y DESALMADOS

El señor Cayo Lara es un magnífico exponente de la izquierda contestaria. Contestaria a cualquiera que no sea a ella misma. Izquierda Unida es contestaria pero que nadie replique sus haceres y sus quereres.

 

Uno de sus lugartenientes en Andalucía, el señor Maíllo, se ha cabreado, bendito él, porque en su mítin gaditano, un par de despedidos de Delphi le han llamado traidor. Por favor. Cómo va a ser Maíllo traidor si no sabe lo que es la lealtad. Los despedidos, se advierte, no son del PP, pero a poco que se les caliente la boca a los troveros de turno ya veremos dónde los sitúan.

 

En este sentido, los custodios de la integridad ideológica de IU niegan a los dos ciudadanos su derecho a manifestarse de forma pacífica. En Madrid, donde gobierna el partido de Rajoy, sí pueden rodear el Congreso, tomar las calles o destrozar el mobiliario urbano pasando por romper la crisma a los policías. Ahora bien: esos impulsos son propios de fascistas si los congregados, aunque sean dos, se atreven a interrumpir el importantísimo discurso de un izquierdista de tronío. Así que los dos pobrecicos discrepantes han sido lanzados a la calle como pobres desahuciados.

 

En defensa de su compañero de fatigas, don Lara ha dictado la frase de rigor: estos desempleados “son mi clase desclasada".  Sic. Palabrita del niño Jesús. Y, además, el gran mentor de los parados dóciles ha garantizado que su partido político es el que puede lograr cambiar la sociedad. De verdad, que no es broma.

 

Si Izquierda Unida, esta Izquierda Unida, consigue alguna vez hacerse con el Gobierno de Andalucía en exclusividad –ahora mangonea a dos carrillos pero comparte pastel-, este articulista se traslada a Cataluña. Porque uno prefiere a los independentistas, aunque se oponga a ellos, antes que a los demagogos y totalitarios, A los primeros se les ve venir. A los segundos, no, pero nos enteraremos de su desembarco.

 

Cayo Lara ha dicho que los extrabajadores son unos desclasados. No me lo creo. De lo que estoy convencido es de que las palabras descalificantes del caudillo de IU son propias de un desalmado. De un político sin alma.

 

Un saludo.

LA TRÁGALA

 

Un palimpsesto es un manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente.

 

Los totalitarios tienen la tentación constante de crear una vida utópica, huérfana de miserias y de enfermedades del pasado y temerosa de las oscuridades del futuro conformista.  El libro “Un mundo feliz” de Huxley representó, de forma magistral, la lucha perpetua entre la verdad y la ficción, por más que, como ocurría con el platónico mito de la caverna, el mundo irreal trae la felicidad, por más que los habitantes sean esclavos o estén presos en la cárcel de su mente.

 

Elena Valenciano exige a Arias Cañete que deje su ministerio y actúe como candidato a las elecciones. Valenciano exige exactamente lo contrario a cuando su compañero López Aguilar se hallaba en idéntica situación que el dirigente popular.  La señora se limita a borrar de la historia su mensaje y lo reescribe como si fuera nuevo y los ciudadanos idiotas.

 

De ahí el palimpsesto como exponente de una clase política que quiere convertir en utópico lo que es distópico. Es decir, se quiere mostrar como modelo de felicidad (utopía) lo que es el resultado de una sociedad oprimida controlada por un gobierno autoritario (distopía). O lo que es lo mismo: si la utopía es el mejor de los mundos, el sueño de todo ciudadano hecho realidad, la distopía es el peor de los mundos, la sumisión definitiva y absoluta, el sueño de todo gobernante hecho realidad, y será tanto más efectiva cuanto mayor grado de satisfacción produzca en el ciudadano. 


El borrado con intención política o moral preocupa. Es cuando se quiere reescribir la historia a conveniencia del régimen en el poder, despreciando la objetividad científica y manipulando, a gusto, la conciencia de los protagonistas. En este contexto, el palimpsesto es la materialización de un sistema político totalitario, sea soviético, sea nazi. Y es entonces cuando empieza el problema. No persigue la fidelidad de la historia más o menos reciente, sino quiere borrar de la memoria colectiva una parte de la historia que los nuevos dirigentes se niegan a asumir como vivida.

 

En realidad, el recuerdo persiste pero el miedo activa los mecanismos de conservación del status. Entonces aparece la cultura del trágala. Cómo que en qué consiste. En lo que hacen los políticos durante cada temporada electoral: tragarse sus palabras y vomitar espumarajos. En lo que hace la ciudadanía que engulle hasta su lengua con tal de adormecer tranquilo en la mortecina noche del olvido.

 

Sapos y culebras no son nada. Qué trágala.

 

Un saludo.

LA JUNTA MIENTE Y MIENTE

 

 El deformador oficial de la verdad de la Junta de Andalucía, un tal señor Vázquez, ha sentado cátedra de versionador/manipulador. Desde hace tiempo. Vázquez es un profesional del embuste. Hay que reconocer que se supera por días en estas malas artes de no decir la verdad.

 

El deformador/portavoz/bajavoz del gobiernito andaluz niega la existencia de fraude en los fondos de formación para el empleo. Hay que tener cara y poca vergüenza. Comenzando por el inicio de su mensaje. Los fondos, entendido como dinero, han desaparecido. Lo de formación es una milonga infumable cuando se comprueba que si ha habido algo, es desinformación porque muchos de los cursos no se han celebrado. En lo que al empleo respecta, ya se ve la influencia maléfica: en lugar de combatir el desempleo, más paro que te crió. Ya digo, eso desde que comienza a parlotear.

 

Si entramos en el fondo del asunto, su discurso es tan tosco y peregrino que provoca grima en cualquier espectador ligeramente avisado. Refiere el dante/pedante que no cabe fraude porque los guardianes del honor tienen abierto el procedimiento de revisión de los expedientes. Pero vamos a ver, no habíamos quedado en que el Ministerio del Interior había filtrado la noticia a los medios en vez de hacerlo a Doña Susana y comparsas de gabinete. Este hombre no parece cojo de extremidades, pero de fundamento, totalmente renco.

 

La estrategia de la confusión encuentra su sede en sujetos de este perfil. El fraude del dinero destinado a formar a parados es piramidal y de piramidol/nolotil. Gigantesco. El tal Vázquez es un maestro del enredo. A poco que se le dé hilo, responsabiliza al Pp andaluz de haberse quedado con la pasta.

 

Los controles de la Junta caben en un dedal, señor Vázquez. Lo mismo duran años que se refríen en un par de segundos. Total. Con la aquiescencia del socio de contubernio, todo es posible en Andalucía. Cualquier cosa. En el país de la Inquisición, los mayores torquemadas se sitúan en la confederación de izquierdas partidistas de la Junta que hoy preside Díaz, ayer Griñán y antier Chaves.

 

Me ratifico. La Junta/Banda miente y miente y miente y sigue mintiendo.

 

Un saludo.

EL DESCRÉDITO DEL PARLAMENTARIO NACIONAL

 

 Aquel mantra del “tienes más vacaciones que un maestro de escuela” es, aparte de falso, maléfico e impreciso, equivocado. Para vacaciones, las de los señores diputados del Congreso. Sus señorías disfrutan de casi tres semanas de holganza presencial en Semana Santa y de casi dos meses de disfrute estival. En Navidades, otra expresión del descanso prolongado.

 

Entre el asueto legalizado, los emolumentos seguros, las dietas de rigor y las gabelas inherentes a la función, ser miembro del Congreso se convierte en objetivo primordial de tantos políticos que medran, desde su adolescencia, en los cenáculos del partido de turno a ver si su altísimo nivel de sumisión al jefe provoca en el superior un estímulo añadido para su designación. De la elección ya se encargan los ciudadanos de voto inasequible al desaliento de las campañas.

 

Entre la muchedumbre de congresistas hay que distinguir los ejecutivos preparados de los especialistas en calentar escaños. El número de éstos se incrementa a medida que aumenta el número de asesores y se cualifica el papel de los letrados de Cortes. La responsabilidad de este subgrupo, bien numeroso, se ciñe a levantar la mano cuando les indica el viceportavoz de dedos o a hacer bulto en la Cámara si son requeridos, de tarde en tarde, para aclamar o abuchear, según corresponda, al orador del momento. Terrible, durísima, la tarea de estos papás de la patria. Ese esfuerzo de voz y de brazos no lo soportan el minero, el pescador, el campesino o el mecánico.

 

Los entusiastas del sillón de cuero se llevan las manos a la cabeza cuando las críticas molestan sus sensibles oídos. En todos los parlamentos democráticos pasa lo mismo, arguyen enojados y, además, cobran más que en España, remarcan. Poca actividad de muchos, consuelo de listos. Estos señores y estas señoras tienen de estadistas lo que servidor de vietnamita. Más allá de las inminentes elecciones, sus privilegiadas mentes no pueden ver la deriva a la que se dirigen las nuevas generaciones. Uno comprende que cada sujeto cae en la tentación de lo fácil por más que prometa resolver los asuntos difíciles.

 

No sé quién escribió que la política es el arte de obtener el dinero de los ricos y el voto de los pobres con el pretexto de proteger a los unos de los otros. No recuerdo el nombre del autor de la frase. Ojalá fuera de este articulista. Que no lo es.

 

Sea como fuere, hay una realidad indudable: se multiplica el número de ciudadanos que se abstienen de votar en las elecciones. En las europeas de mayo, vamos a comprobar la ristra de desencantados. A este paso, la democracia perderá su significado. Y no será por desidia del pueblo ni por retropasión por la dictadura. Sencillamente por el hartazgo de dar de comer a un colectivo de inoperantes sin  crédito.

 

Un saludo.

LA ESTUPIDEZ SIN LÍMITES

Cualquiera no puede ser maestro. Como no basta una titulación universitaria en ingeniería industrial para ser médico. Si la Comunidad de Madrid pretende que un licenciado en derecho pueda acceder a las pruebas de maestro sin haber aprobado la carrera, está metiendo la pata como un burro viejo.

 

El desprestigio de la educación en España pasa por estos vericuetos de la titulación. Para ser profesor, y qué digo para ser maestro, es preciso adquirir una formación específica que trasciende el listón de los conocimientos técnicos y humanísticos. El maestro aposenta su categoría profesional en sus recursos psicopedagógicos y en un perfil muy cualificado.

 

Las universidades que se sumen a esa tropelía contribuirán de alguna manera a la legalización del intrusismo. El presidente de la Comunidad de Madrid no tiene idea de lo que es ser maestro. Cosa distinta es que un filólogo, un arquitecto, un informático decidan pasar por las aulas de Magisterio a fin de alcanzar el caudal formativo que difícilmente habrán logrado en sus respectivos grados universitarios.

 

El capital humano se compone de niños. Y a esas edades, los conocimientos son tan importantes como la transmisión del aprendizaje. No basta con dominar la materia. Es necesario saber trasladar los conocimientos del profesor a los alumnos teniendo en cuenta las características de éstos.

 

Aquello de que la letra con sangre entra siempre fue una manifestación de tortura infantil. Si el aprendizaje no es significativo, estaremos dando coartadas a los puretas defensores de que a la escuela se va a hacer niños felices, sepan o no sepan. A la escuela se va  trabajar para aprender y a aprender para trabajar. Y no con miras al futuro. El futuro es hoy. La escuela es hoy. La cultura y la inteligencia son hoy.


Ignacio González no sabe hacer la o con un canuto. Así nos va a los españoles.

 

Un saludo.

QUÉ ES ESTO

 

 Los progres de boquilla españoles son multitud. Su sentido, adquirido, de defensa de los derechos de los demás, los desgraciados que ocupan el último escalón de la escala socioeconómica, produce escalofríos si se analiza a la luz de la fundamentación lógica.

 

Veamos algunos ejemplos. El primero, el de telecinco y creadores de opinión afines. No recuerdo telediario, programa de tertulia dirigista, show del cotilleo o espectáculo cualquiera, que lance un solo dardo contra el inconmensurable Berlusconi. El hombre es tan poderoso que las cuadrigas de su ejército informativo no mencionan dato alguno que moleste al personaje.

 

El segundo, el de la sexta, convertido en lanzatorpedos de precisión contra la corrupción del Pp a la par que destacado escudo antisimiles cuando toman la dirección de los dos partidos de izquierda. La sordina que aplican a casos como el ERE tramposo de Andalucía es de época. Demuestran una habilidad, también adquirida, a la hora de discernir quiénes son los muy malos, el Pp, quiénes los malos, el Pp, y quiénes los regulares, el Pp también, tonto de Tan Tebatián.

 

El tercero, su insistente lucha a favor de los desfavorecidos. Los telecinquistas y sextiteles ponen el grito en el cielo cuando de proteger los derechos de los subsaharianos de Melilla o los inmigrantes en general, se trata. Pero claro, con un requisito: que gobierne la derecha. Si es la izquierda, más capas de cemento sobre la noticia. Que los auténticos canallas xenófobos, homófobos, machistas y racistas son los militantes de Rajoy.

 

El cuarto, respecto a la obesidad de las personas. Si un tertuliano de derechas llama gorda a una reconocida manifestante antidesahucios, el individuo es un malvado fascista. Si por el contrario esta señora alude a los kilos de más que luce el ministro de Agricultura, del Pp, pues no pasa nada, una simple descripción física sin intención.

 

El quinto, entre una serie de desatinos. Los gitanos de París. Un diario de la capital gala ha publicado la noticia de la orden del gobierno socialista de Hollande de expulsar sistemáticamente a las familias de origen gitano que mendigan en las calles excluyentes del Distrito VI de París. Si esta medida la tomara don Mariano, Santiago y cierra España, que las hordas movidas por las izquierdas de baratijas te destrozan el mobiliario y el inmobiliario urbanos de Madrid. Los telecinquistas y los sextífilos, callados como mudos. Y sordos.

 

Por ello, me vuelvo a preguntar. Qué es esto.

 

Un saludo.

ESTELADAS Y ESTÓLIDOS

 

El ilustre Joan Tardà, eminente diputado, anda un poco molesto. Hombre de gran mesura personal y política este catalán de Ezquerra (que vive como los de la derechona) Republicana (pero a cuerpo de rey) de Cataluña (con título de Estado independiente). Se queja sobre la actuación de la policía nacional destinada en Valencia a causa de las agresiones sufridas por un pacífico grupo de ciudadanos que, los pobres, no habían cometido pecado distinto que el portar, como si fueran bufandas, las esteladas de su alma y de su corazón de angelitos.

 

Qué grande el político. Qué dechado de sensatez. Qué alarde de fundamentos. Qué espíritu ilustrado. Es que la policía española, que no los “mossos”, que éstos son hermanitas de la caridad, es muy mala. Carece de sentimientos y persigue a la gente porque sí, por hablar en catalán, al más puro estilo franquista. Igualico que sus mossos, capaces de dejar seco a cualquier “Alfons” que se sulfure un decibelio más de la cuenta.

 

Los maledicentes atribuyen a este egregio representante de ERC un discurso más sesudo todavía. Se dice que el compañero de Junqueras, Oriol, va a impugnar el partido de la final de la copa del rey. Que no les dejaron pitar, como es debido, el himno español. Qué clase de libertad es la que entiende Rajoy, se lamenta el distinguido parlamentario.

 

Y la cosa no acaba ahí. Su grupo, asesorado por la insigne Rahola, va a registrar una enmienda al fichaje de Bale por el real Madrid. Que los galeses no son nadie para inmiscuirse en encuentros habidos en el Estado español. Y que explique por qué tenía tanta prisa en el campo, que cómo el árbitro no lo sancionó por empujar descaradamente a Bartra hasta pisotearle el cuello y que cómo se atreve a pasarle el balón bajo las piernas a Pinto. Lo de Bale es escarnio a Cataluña con nocturnidad y alevosía.

 

La estolidez es la falta total de razón y de discurso. Quienes hablan de forma irracional y carente de discurrir se denominan estólidos. No lo digo por Tardà. No sean mal pensados. Ni por las esteladas. Lo digo por el Real Madrid. Mira que darle un repaso al Barça. Así se rompe España. No vamos a ganar para estos lances tan desagradables.

 

Más “Bale” Tardá que nunca.

 

Un saludo.

CAMBIO EN LA CLASIFICACIÓN

La juez Alaya no instruye el mayor caso de corrupción institucional de la historia de España. El caso de los “eres” más falsos que Judas y que su madre, ha cedido el liderato a la nueva trama, andaluza por supuesto, que ha descubierto la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF) de la Policía Nacional.

 

El record parecía inalcanzable pero ya ven. A poco que se rasca, aflora la droga. Parece harina, pero es droga de otro costal. Se hace creer que es un cargamento de azúcar y, sin embargo, es droga de otro dulzor. Se nos vende como cargamento de polvo en talco por más que se comprueba que no es silicato de magnesio precisamente.

 

Estamos ante el Everest de los escándalos de corrupción. El motor de la ignominiosa marca, los cursillitos de formación para desempleados pagados con fondos de la Unión Europea a precios de conferencias de premios Nobel desde la creación de los galardones. O más. Muchísimo más.

 

En el Servicio Andaluz de Empleo, pasan cosas que ni la versión más carnicera de las mafias mundiales acierta a equiparar. En lo alto de la pirámide de la vergüenza, la Junta del Psoe. El segundo status del poder, ocupado por los dos sindicatos del régimen y por los empresarios de lo que sea. No hay más. Allí empieza y aquí acaba. Los intermediarios son simples peones de brega cuyos hilos manejan los altos cargos de la Autonomía.

 

Mientras, Andalucía deslumbra a las regiones del mundo mundial con su salto hacia el despeñadero: número uno del desempleo en la UE con un 36,3% de paro. En tanto, a seguir vendiendo honradez, solidaridad y servicio.

 

Angelitos. Querubines.

 

Un saludo.

CAUSA GENERAL

 

Aunque existen valores absolutos, los grados se discriminan. Igual que los militares se jerarquizan por sus galones.

 

Los cínicos constituyen un género que trasciende su dimensión filosófica. La peor hipocresía es la que nos vende quien la rechaza en cualquier aspecto de sus relaciones sociales. En el evangelio de Mateo se leía: “tú, hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo y entonces verás mejor para sacar la mota del ojo de tu hermano”. Los falsos de espíritu tienen una cara envilecida que deben desfigurar. La cara.

 

El cinismo empedernido de los independentistas de la correa de Mas se caracteriza, especialmente, por perseguir hasta tal punto el pensamiento único que no dudan en caracterizar su rostro de verdugo como santa faz de inocente. Nos invaden, nos roban, nos hacen cautivos, nos desgracian, chillan los malaventurados de la mentira a base de afeites en su piel de malditos.

 

Muy cercano a ellos, desde un punto de vista político, el psoecialismo del lobo feroz de la Junta de Andalucía. La multiplicación de los casos de corrupción en aquella cueva de mangantes les hace presentar su efigie más amable y, en un tono a veces brusco y en otros momentos de injusto tormento, se dejan notar en los medios propalando mensajes tan falsos como el Judas traidor.

 

De esta guisa ha aparecido el consejero Luciano no sé qué del área de no sé cuántos del gobierno de doña Susana, la del búnker transparente, que ya. El referido dirigente, mitad petimetre mitad trovero, acusa al PP, cómo si no, de abrir una causa general contra Andalucía por filtrar la información sobre el fraude hipermillonario perpetrado por sus conmilitones. Esto es un atropello a Andalucía, clama iracundo el señor.

 

Se necesita ser desahogado para declarar tamañas sandeces. No extraña a nadie esta salida de tono. Lo que nos sorprendería es escuchar de sus labios unas palabra de voluntad de investigar los hechos, de colaborar en su esclarecimiento y, sobre todo, de no confundir al personal atribuyendo los reproches a la Junta con los ataques ofensivos a la Comunidad Autónoma.

 

Lo cual, eso sí, es el sino de los dictadores de vía estrecha y de chaqueta amplia. Bueno, pues entre estos vestigios del franquismo más indecente, nos movemos en Andalucía. Ahora no se pueden escudar en los bárcenas y en los correas. Si Luciano no sé qué, consejero de no sé cuánto, quiere mostrarnos la calidad de su acción, tiene una oportunidad magnífica de limpiar su horrendo discurso.

 

No hay causa general contra Andalucía. Ni siquiera contra la Junta de su Psoe. Sin embargo, una auditoría general independiente hace falta como el comer. Antes nos moriremos de hambre que realizarla.

 

Un saludo.

IGNORANCIA LAMENTABLE

 

 Leo en un periódico de tirada nacional una noticia que me hace sonreír. De cabreo, matizo. Se hace eco el tribulete de que la presidente de la Audiencia de Almería considera lamentable que se estén señalando juicios para 2016. Lamentable pero cierto. En lo social y en lo contencioso. Desde el norte al sur de la comunidad.

 

Si la profesional de la administración de justicia descalifica así la situación, qué denuestos no saldrán de la boca caliente del despedido o del que reclama sus derechos legítimos. No es la causa de este colapso la crisis. Ni que se lo piensen. Por otra parte, la maléfica y gallardoniana ley de tasas no ha contribuido a resolver el atasco de papeles.

 

El gran disparate de la justicia española y andaluza es que los políticos meten sus manos en ella. Con similar desacierto que se inmiscuyen en asuntos educativos o sanitarios.

 

Cuanto peor funciona la justicia, la ausencia del número de empresarios se hace notar. Qué incentivos promete el Gobierno Central o la Junta para crear puestos de trabajo. Según un estudio del Banco de España, por cada punto que aumenta la congestión en los juzgados ordinarios de la jurisdicción civil, cae un 4% la creación de nuevos negocios de emprendedores, sobre todo en el caso de empresarios individuales. Y es que existe toda una serie de factores que influyen en el establecimiento o la apertura de un nuevo negocio y que pueden acabar en los juzgados, como la legislación laboral, los conflictos con la Administración o las controversias que puedan surgir con otras empresas, con proveedores o con consumidores.

 

Pues nada. Expuesto el tema, esperemos el milagro. Nada que hacer cuando los dirigentes públicos se han formado en la Escuela Superior del Taruguismo o en la Facultad de Artes Sicarias de los partidos Políticos o en la Universidad Nacional de Entregados a la Causa del Fuego más Poderoso.

 

Al final, los graduados en estas instituciones se encargarán de justificar que el sol sale todos los días por el oeste y se pone por oriente. Y que pidamos a los reyes magos del norte. Más concretamente de Alemania, a ver si absorbe a los parados.

 

Lamentable de supina ignorancia.

 

Un saludo.

SEMANA DE PASIÓN

 

 Con Antonio Banderas. Las fotografías de la presidente andaluza con el actor malagueño son elocuentes. Qué risas y qué jolgorio se traen los dos. Más que semana de pasión, parece la feria de Sevilla o la fiesta de carnestolenda a juzgar por el hábito –que en nada hace al monje- del yerno de Tippi Hedren.

 

Atrás ha quedado la feria de las vanidades femeninas de las corralas complicadas y de las utopías fáciles. El olvido es una terapia insuperable cuando de distraer dinero ajeno se trata. Dos mil millones de euros. La policía cree que altos cargos de la cuerda de Doña Cortés y de Doña Susana se han quedado con el pastizal destinado a cursos de formación.

 

Da igual. La salvadora/enterradora de Andalucía sigue la estela de los cirios y expresa su recogimiento ante los cristos y las vírgenes con la misma religiosidad de ida y vuelta con que acomete los decretos de retirada de competencias a la consejería de Fomento. En tanto, el Servicio Andaluz de Empleo mira el cortejo de las golondrinas que ya hacen primavera y el Servicio Andaluz de Salud descansa su administración entre enredos ortopédicos y productividades ficticias.

 

Miércoles Santo. El fútbol agrega garrafones de alcohol barato a la borrachera colectiva que hace un paréntesis en la procesión de turno para incendiar el otro flanco del imaginario violeta de la copa del rey de España. Luego, eufóricos unos y lívidos los otros, a reanudar el desfile de embozados que confunden las imágenes santas con cromos de excelsos rostrillos del balompié patrio. Susana sigue a lo suyo. Hoy con Banderas y mañana con ese otro gran actor de apellido Chaves.

 

El andaluz de a pie, que no currante, se santigua ante tanto desatino. Y del empleo, qué, se dice en voz bajita. Y de la hipoteca que le asfixia. Y de los impuestos que le ahogan. Y de la cirugía pendiente.

 

La semana de pasión se prolonga en Andalucía. Las próximas elecciones europeas marcarán la nueva tendencia. A seguir sufriendo. Susana se las llevará de calle. Y si es un adarve, se tira el muro con el martillo pilón de los valderistas/carteristas. Qué emoción. Qué llanto. Qué sufrimiento.

 

Dos mil millones de euros. Dos mil destituciones. Una dimisión: la de la señora que predicaba transparencia desde su búnker de hierro.

 

Un saludo.

MACONDO NO MUERE

 

 La vida de García Márquez pulsa el botón de alarma. El genial escritor parece cruzar los brazos en señal de despedida. Sin embargo, Macondo palpita a toda marcha.

 

Cien años de soledad son un segundo en el universo mágico del colombiano. Un abrir y cerrar los ojos antes de comprender la grandeza del cambio. Un crisol que funde lo imaginario en la realidad. La religión como vínculo milagrero con el realismo mágico. La ciudad que relaciona el mundo de los muertos con el universo de los vivos.

 

Acaso por ello, Gabriel es un punto sobre la i del ingenio creador más cervantino. Su Buendía real, Fidel, mantiene las hechuras del gran patriarca. Por más que Vargas Llosa le arreara la tilde de lacayo del comandante cubano, la verdad de su vida se mide por la frustración de sus personajes. Y si no se entienden, se imaginan. El caviar que el Nobel degustaba no era sino migas del bacalao más barato. Y el caro champán con que daba gusto a su sibaritismo gastronómico, ni siquiera costaba lo del vino peleón y pesetero de las tabernuchas de pueblo.

 

Gabriel se nos va. Macondo se queda. El autor se diluye en el agua bendita de su obra. Menos mal que las biografías nunca recogen la distancia entre emociones.

 

Un saludo.

MARCHA ATEA

 

 Ahora que la Semana Santa se viste de gala, los anticlericales de siempre irrumpen en la celebración religiosa y festiva para “joder” la marrana a los millones de españoles que disfrutan con el acontecimiento.

 

Si los católicos sacan a sus imágenes en procesión, los ateos quieren lucir su “sindiós” en una marcha por el Madrid más castigado por las manifestaciones sociales y políticas. La llamada marcha atea no es sino una patada porque sí en la entrepierna del Gobierno. O desfilamos todos o se rompe la baraja. Porque el Estado es aconfesional, ni una muestra religiosa. Hay que ser tarugo.

 

Son la avanzadilla de la tropa que reclama la devolución a la Junta de la mezquita de Córdoba. Por lo mismo, que las grandes catedrales del país pasen a ser gestionadas por los rectores más beligerantes contra la iglesia. Por pedir, que no quede. Se pueden permitir el lujo de desacralizar templos y, aprovechando el temblor telúrico de sus muros cargados de historia, convertirlos en cafeterías, en teatros, en puticlubs, en cinematógrafos de una sala o en bodegas de vinos caros.  

 

Los sujetos en cuestión van de provocadores violentos. El Jueves Santo guarda un significado especial para los cristianos españoles. Pues aprovechando que ese día reluce más que el sol, los intransigentes con el opio del pueblo pretenden que no sólo exista una separación de la Iglesia y del Estado, sino que el Estado se divorcie de la iglesia y la recluya en las cuevas y en los pesebres como castigo a sus flirteos con la derecha.

 

A esto que el señor Torres Dulces, Fiscal general del Estado, ha pronunciado el pregón de la Semana Santa madrileña en la Almudena. Sacrilegio laico. Los increíbles Hulks del desatino censuran al jurista que participe de las conferencias del odiado Rouco. Como si ser seguidor de Cristo fuera un  delito. Como si reclamar la igualdad de las personas fuera un disparate. Como si los evangelios arrojaran malas noticias sobre el pueblo. Como si el dios de los católicos fuera un millonario telepredicador.

 

Servidor, que es agnóstico porque no tiene más fe que la creencia en sus prójimos, se escandaliza con esta gente. Al final, no es que no crean en dios alguno. Simplemente odian. Y el odio, amigos, es la ausencia de toda inteligencia.

 

Un saludo.

RIDÍCULO DE MIEDO

 

Refería en mi artículo de ayer el encontrocillo entre Psoe e Iu de Andalucía por un quítame allá unas viviendas para los pobres desahuciados. Unos más desahuciados que otros a tenor de la prisa de la izquierda de la fila de los mancos en la película porno de la ley desnuda y violada.

 

Cualquiera que conozca la política de la Junta a lo largo de treinta y tantos años de (des)gobierno, no alberga duda acerca de que los principios nada valen cuando los fines son manifiestos. El fin de la coalición de Susana y Valderas es el poder y lo que el poder conlleva. Los medios para alcanzarlo y, sobre todo, para no perderlo, son "peccata minuta".

 

Doña Susana desposee de la competencia de vivienda a Dª Elena a las seis de la tarde y, veinticuatro horas mediante, le devuelve el chupa chups, no sea que el tirón de pelos comporte una zozobra en el barco cargado de mangantes que surca los mares de la administración andaluza.

 

Izquierda requeteunida se sale con la suya. Psoe superlativamente acongojado, se la tiene que envainar. Es el síntoma inapelable de un diagnóstico: el mal del ridículo. Pero no es que se tenga miedo al ridículo, que ya está superado. Es el ridículo del miedo. Esa enfermedad es muy grave. Convierte a los afectados por la patología en gusanitos mentales que arrastran sus ideologías por la charca fangosa del "hay que quedarse como sea". 

 

Dignidad, la mínima. Opaíto.

 

Un saludo.

A TORRIJAZOS

 

 A ver quién supera el listón  de la demagogia populista. A ver quién sale más chulo en la foto. A ver quién zancadillea las leyes con menos estilo. Cuando los dirigentes políticos manosean  la democracia, ésta se convierte en el trapo que esgrimen los dictadores para desembarazarse de ella. La pugna entre Psoe e Iu de Andalucía ha encontrado su límite lunático en la resolución de la Corrala Utopía.

 

Nuestros gobernantes autonómicos se pasan las leyes por el forro de sus estupideces. Si la compañera Elena Cortés fue premiada con la Consejería de Fomento, deberá agradecer el honor al Pacto maldito que suscribieron las fuerzas cojas de la izquierda para hacerse con el poder que la mayoría de los andaluces otorgaron al Partido Popular. Sin embargo, con tal de impedir que la derecha les arrebatara sus privilegios de subvenciones, mangoneos y otras gabelas, los izquierdosos pactan lo más repugnante. Así nos va.

 

Llega un momento en que IU deja la mano tendida y llega hasta el hombro con la clara intención de aproximarse al manejo de los nervios cerebrales. Cuando esto ocurre, la portadora del cerebro se da cuenta del enjuague y se sacude al intruso de un guantazo. Fuera las competencias de vivienda, grita la presidente. Te queda un cuarto de hora para que tu presidencia pase al PP, amenaza la manipuladora.

 

Elena Cortés entrega los pisos a los vecinos porque le sale del moño. Esa publicidad es impagable ante unas elecciones. La ilustre dirigente se pasa por el rodete de su cabellera las expectativas de la larguísima lista de demandantes de viviendas. Susana Díaz ha hecho, pues, lo que tenía que hacer. Pero solo una parte de su deber. Si de verdad mantuviera un espíritu acorde a las leyes, Elena Cortés estaría destituida desde ayer. Mas no se atreverá. Los arrebatos de la presidente andaluza no son sino manifestaciones incontenidas de una soberbia humana en vez de resoluciones justas derivadas del desprecio a las leyes.

 

Al final del incidente, unas copichuelas y a compartir el enlace de los dineros y de las franquicias. Lo reglado es la parte residual de la arbitrariedad. En medio de la peleílla de vecinos, la trifulca de Chaves, Griñán, Magdalena y demás “amigüitos”, tan cerca todos ellos de las fronteras jurisdiccionales. En el horizonte próximo, las elecciones adelantadas. En San Telmo, la consigna es aprovechar que Rajoy sigue en horas bajas, que Moreno está recién llegado y que el paro se convierte en el principal aliado de los izquierdistas mancos.

 

Como esperen mucho tiempo, hasta los votantes incondicionales se van a dar cuenta de los trasiegos de estos políticos. Y si hay un traspiés, de qué van a comer en adelante.

 

Lo dicho: torrijas sin miel.

 

Un saludo.

ILUSORIO

 

 

Recuerdo un texto de Gregorio Marañón en el que refería que una de las fallas de la Segunda República era el escaso nivel de los dirigentes políticos. Ya antes, Ortega y Gasset había expuesto su decepción una vez transcurridos siete meses del nuevo régimen republicano. Decía: tras la ilusión desbordada de abril de 1931, el proyecto de Azaña se diluía en el ácido de la desazón y de la tristeza de las clases populares.

 

Poco tuvo que ver la oposición de las derechas. Más influencia negativa ejercieron las clases conservadoras. Sin embargo, la madre del cordero del fracaso radicó en la propia turbulencia que crearon las izquierdas sectarias, los progresistas de salón, los anticlericales por sistema, los intransigentes de oficio y beneficio, los idealistas de puro en boca y copa en mano, los regionalistas del rencor y los defensores de la insurrección permanente. La democracia pudo estar asediada por las fuerzas de Gil Robles y compañeros mártires, pero el mal se desarrolló a partir de que el ideal republicano desprendió sus raíces de la conciencia de España y de los españoles.

 

La muerte de Franco recuperó el viejo sueño del mito de la República. Del mismo modo que tomó cuerpo el desvaído sentimiento monárquico. A diferencia de los ingleses, los reyes españoles no se revisten de la inmortalidad de su leyenda. Son especuladores del trono que buscan el beneficio fácil durante el tiempo propicio. Después, la vuelta a empezar. Pregunten, si no, a Pilar Urbano y lean el contenido de su libro sobre el papel de Juan Carlos I en el 23-F. El funambulismo de los Borbones es de corto recorrido. El jardazo es inevitable.

 

Como decía Juan de Mariana, las leyes nacidas del pueblo sólo pueden modificarse con el consentimiento de esa comunidad. De no hacerse así, caben el tiranicidio y la revuelta. La primera obligación del monarca es cumplir las leyes y dar ejemplo con el ejercicio de su autoridad. Las transacciones son posibles en ese marco. Pero sin trascender la confianza en la ley.

 

Al principio de la Transición, Juan Carlos I resucitó, paradójicamente, la España republicana. A la vez, amortajó la profesión de fe hacia la nación española. César Vallejo plasmó genialmente la lucha rediviva entre los descreimientos de España y el fervor catalanista. “Cuídate España, de tu propia España, Cuídate de la hoz sin el martillo, Cuídate del martillo sin la hoz, Cuídate del futuro”, versificó.

 

Franco murió. Su fantasma sigue vagando, sin embargo, por los castillos del aire de las cabezas de muchos. No más fronteras en la España de Europa. No más desvaríos. Dejemos las agresividades identitarias de algunos colectivos que se suben al campanario de sus alucinaciones.

 

Un pensamiento basado en emociones y no en razones tenderá siempre a retorcer la raíz de todos nuestros árboles, que recogió Nicolás Guillén.

 

Un saludo.

MONTERO Y MONTORO

 

Consejera y ministro. Uno no sabe qué hacer con estos especímenes de políticos españoles. El del PP, un ejemplo a no seguir a la hora de estrujar los ingresos de los más débiles. La del PSOE, un modelo insufrible de chulerías.

 

Resulta que Doña María Jesús Montero, consejera de la Junta de Andalucía destinada, por dedazo de Susana, a las funciones de Hacienda y Administración Pública, se dedica en un foro a decir una cosa y en otro, a proferir la tesis contraria. Si ayer se mostró partidaria indiscutible de la transparencia política, hoy se cubre con el burka del partidismo y prima la lealtad institucional (sic) sobre la claridad absoluta. Todo depende del color que interesa destacar al técnico de luminotecnia del gobierno andaluz.

 

La señora Montero, la transparente, dice que no facilita ni una cifra del dinero que la Junta adeuda a los ayuntamientos ni de las deudas que éstos han contraído con la Junta. Un sol esta mujer. Deslumbra hasta cegar. Consejos a los demás que ella no sigue.

 

El visir Diego Valderas ha destacado que la Administración de la Junta debe a los ayuntamientos la tercera parte de lo que éstos tienen pendientes de abonar a la Junta. Lo que no dice el jefe de Izquierda Unida es qué ayuntamientos deben y cuánto han de recibir. Poner a todos en el mismo saco es la peor manera de activar los mecanismos de eficacia y de eficiencia. Por el contrario, si se quiere primar la buena praxis administrativa, distíngase a los serios de los del cachondeo.

 

De la transparencia a la opacidad media un paso. Es el tránsito de que convenga escudar a un consistorio psoecialista o bien se trate de hacer leña del municipio pepero caído en desgracia. Los agujeros negros de las deudas inciden en la elaboración de presupuestos municipales. Las haciendas locales están a la última pregunta.

 

De esta forma, la casa sin barrer. Pues nada, centenares de alfombrillas de mercadillo para tapar la polvareda. Lealtad  a las instituciones, sí. Después de limpiar los cristales, paredes y suelos. Entonces, sí se respetará al pueblo.

 

Un saludo.