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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ROSTRO PÁLIDO

 

 Los sioux se referían a los hombres blancos que se apoderaron de su territorio como rostros pálidos. Por el color de la piel. El título que encabeza este artículo sirve de pretexto para introducir en su contenido la capacidad de embuste del señor Ministro de Fomento del Partido casi Único. Asombra cómo puede decir una cosa y la contraria sin que su cara revele una leve coloración sonrosada. No es rostro blanco. Es pálido, pues tal parece que humilla la sangre que le corre por sus venas hasta perder su cromatismo normal.

 

El señor Blanco, don Pepiño, que es bachiller, no crean, dice que congelar las pensiones es la respuesta lógica a las necesidades de España. Educación para la ciudadanía: el valor de la verdad, la defensa de nuestros mayores, la administración correcta de los caudales públicos. Mandamientos de la ley de Dios: no mentirás, no dirás falsos testimonios, no robarás.

 

La Lógica -ah, la lógica- es una ciencia formal que estudia los principios de la demostración y de la inferencia válida. Carecer de lógica viene a significar que la deducción o la demostración de una idea que se quiere vender como cierta, es, en realidad, una sarta de incoherencias destinadas a vender como joven al burro que de viejo se cae. Peor que carecer de lógica, es despreciarla. De ahí que las inferencias válidas se solapen en evaluaciones torticeras. Torticeras, cuya raíz semántica es tuerto, o lo que es lo mismo, falto de vista en un ojo, pero también de vista torcida.

 

Pepe Blanco debe ser tuerto de alma. Porque la voluntad de engaño comporta un perjuicio muy grave, a veces insoportable, a los ciudadanos, sobre todo a los más débiles y a los más necesitados. Como, sin duda, lo son los pensionistas. Congelar a nuestros conciudadanos jubilados sus ya exiguas pensiones es, además de una inmoralidad, un asalto a la normativa que los pactos son. Y norma, que obliga y vincula, es el Pacto de Toledo. Pacta sunt servanda, señor rostro pálido. No deje caer sobre los jubilados una carga que debe echar usted sobre sus hombros y sobre las espaldas de los gañanes de la política que han conducido a España al estado de postración económica y moral en que se encuentra.

 

Ahora, eso sí, se reconoce al rostro blanquísimo, que no empalidece por miedo o por vergüenza, sino por naturaleza posiblemente congénita, una voluntad indesmayable de proseguir en su línea de abuso  de poder y de manipulación informativa. ¡Pues no y que depone públicamente que lo positivo y lo razonable es alcanzar un consenso con todas las fuerzas sociales y políticas para reformar el sistema público de pensiones! Para reformarlo, -de postre, acíbar, esto es, amargura, sinsabor, disgusto- y para mejorarlo. Si no fuera por las funestas consecuencias de este exceso demagógico, habría que declararle un genio nacional del fraude político.

 

Sin embargo, ahí lo tienen. Impertérrito. No se intimida ante los denuestos que recibe de la legión de afectados por sus trampas. Le sirven, al parecer, de acicate para superarse a sí mismo. Si ha llegado a tan alto cargo con tan escaso bagaje, pensará que, a poco que aumente su caudal de estafa política, por lo menos a Jefe del Estado. Que hay una monarquía. Y qué. Al rostro pálido no lo detendrán ni los pieles rojas ni las sangres azules. Eso me temo.

 

Un saludo.

OTEGUIGUREN

 

 A pares. Batasuna nos proporciona noticias por partida doble. Dos al precio de una. Hoy por ti, mañana por mí. Otegui, a juicio. Eguiguren, de testigo. De la defensa. No crean que sus declaraciones vayan a perjudicar al caudillo batasuno. Ni al caudillo ni a los batasunos. Faltara más. Eguiguren es del Partido Socialista de Euskadi por accidente meditado. Sus amigos son poderosos. Cara de bueno a las doce, cara de malo dos horas después. Hoy cena con Patxi. Mañana pasea su serrano cuerpo por el Madrid que Rubalcaba recorre con su porra.

 

Por medio, ETA. Las polémicas abren horizontes que algunos escrutan con interés inusitado. La irrupción de Otegui en la espiral de las elecciones se convierte en el eje del nuevo buenismo. Al Psoe le es familiar su actitud de indulgencia en momentos en que se siente “beau dieu. Del mismo modo que se erige en románico pantocrator si se trata de dar lecciones de justicia universal a la derecha. Que los dirigentes de un bando, de cualquier banda, se muevan por estos tan enlodados terrenos de la demagogia más horripilante, bueno está, se vive con ello como hay que acostumbrarse a la reforma laboral que nos han metido por la fuerza. Ahora bien, que la casta periodística de sí sé qué signo sirva de contrafuerte mediático a tanta mentira política, ya me parece un disparate insoportable en un país democrático.

 

En los estados totalitarios, da igual que sean de derechas o de izquierdas porque el totalitarismo sólo conoce la ideología del poder y ejecuta a los discrepantes, la prensa es la mamporrera del dictador. Siempre fue así y nada va a cambiar en este sentido. Do ut des. Apéndice indeseado de un mundo cruel. Sin embargo, allá donde la democracia es sistema y la ley, imperio, la prensa es la garante de la pluralidad política y de la imparcialidad informativa. Se ve que no. Que ese discurso forma parte de la utopía.

 

Resulta sensacional, por lo repulsivo, analizar los programas de tertulias televisivas. Periodistas del Gobierno que actúan como abogados defensores de los gobernantes. Mercenarios de una guerra incruenta que azota las democracias vergonzantes. Tantos años repudiando la dictadura y, he aquí, que los resabios franquistas tienen huellas tan hondas que los brotes verdes de la objetividad son engullidos por el suelo fangoso del pantano de intereses. La verdad liberadora importa tanto como la mentira que encarcela. El fin es el medio. La mentira o la verdad son disquisiciones maniqueas en un mundo donde el dinero, la influencia y el poder son la trinidad formal del deux ex machina que todo lo ve y todo controla.

 

Oteguiguren es uno aunque parezcan dos. Batasuneta es una porque dos no parecen. Rubalcaba es dos por más que aparente uno. Rubalcaba defiende a Eguiguren y Eguiguren sale valedor de Otegui. Tres por uno que no lubrica, pero sí engrasa. Rubalcabax y Felipex, unidos por Lasa y Zabala, por Marey y Brouard, por fondos reservados (a algunos) y por brillantes formas que se comercian en joyerías caras. Todo forma parte del conglomerado de virutas. Se arrollan en espiral. Como las serpientes pitones. Como éstas, estrangulan a sus víctimas. A veces, de forma física. En otras ocasiones, destrozando su moral.

 

La fe de los españoles en sus gobernantes está hundida en un buen socavón. El oleaje que ha destrozado los paseos marítimos de San Sebastián es un pequeño charco si se compara con el tsunami que está amenazando los cimientos del País Vasco. Nos llevan al descalabro. Descoyuntados, ya estamos.

 

Un saludo.

ZAPATINOS MORATERO

 

 Recuerdo un gag de una antigua película que protagonizara el actor norteamericano Jerry Lewis. Acudía el protagonista a una “premiere” cinematográfica y mientras veía pasar a las estrellas del celuloide, las nombraba con satisfacción. Con satisfacción, pero con los nombres alterados. Así, podía saludar a Richard Taylor y a Robert Burton. O a Lauren Gabor y a Eva Bacall. Le daba igual. Lo importante es que distinguía a los artistas.

 

A uno le pasa lo mismo con los ministros del Gobierno del presidente narciso. Qué mas da que nombre a uno y destituya a otro si, al cabo, va a seguir haciendo lo que le venga en gana y los jubilosos/desencantados se mostrarán dispuestos a prostenarse ante el líder, como hiciera Miguel VI ante el pantócrator después de la crisis iconoclasta que, durante un siglo, hirió al arte de Bizancio. Qué más da el sexo de los ángeles si el bizantinismo dialéctico de este Gabinete, y del anterior, presiden el protocolo diplomático y ejecutivo. Palabrería vana como remedio inocuo a macizas enfermedades políticas.

 

La nueva ministra de Exteriores se halla muy ocupada. Anda repartiendo sonrisas y distribuyendo millones al “rompepelotas” futbolístico Evo Morales. Tantas patadas está dando el boliviano que, claro, al final se ha roto el menisco. Pobrecico. Allí está, sin embargo, doña Trini cumpliendo con una de las obras de misericordia: visitar al enfermo. Qué abnegación cristiana la de esta mujer que defiende el laicismo del Estado y vota a favor de que las chicas menores de edad puedan abortar sin ni siquiera tener derecho a votar.

 

En tanto, el antiguo ministro de la cosa internacional, defenestrado por ZP entre lloriqueos lastimosos, ha sido comisionado por su presidente madrastra de Blancanieves para ir, con toda urgencia, a Tánger y quitar hierro al genocidio saharaui. Contento y riente se ha visto a Moratinos. Como chico con zapatos nuevos al que le habían arrebatado injustamente el calzado de Reyes Magos. Allá que se ha reunido con el mandatario marroquí para mostrar su preocupación por este asunto tan enojoso. Preocuparse, sí, ha dicho el presidente. Condenar, no. Cómo va a condenar el genuflexo Zapatero a su amado sultán, el vecino de abajo que le tiene pillado por salva sea la parte.

 

Los derechos humanos pueden esperar. Como el cielo. Basta un poco de árnica por un costado, un muletazo por otro y unas gotitas de bálsamo bebé para la testiculina afectada. Derechos humanos, según y cómo. Estos saharahuis es que son unos rebeldes indómitos. Total, por unos cuantos muertos, unos centenares de heridos, miles de deportados, cómo se ponen. Y la prensa española, vendida al partido de la derecha. Porque, no lo duden, es Aznar el instigador de este movimiento que comanda el Frente Polisario. Bush, detrás. Obama y Zapatero, por la paz. Mohamed, por las buenas relaciones vecinales. Al Qaida, al fondo. En un escenario dorado, para que la iconografía bizantina se muestre en todo su esplendor.

 

Mucho protocolo. Rigidez extrema. Mostración de soberanía. Jerarquía. Zapatero es a Moratinos lo que Trinidad Jiménez a ella misma. Renuncian a la dignidad de la nación, desprecian los derechos humanos de los débiles y, para recochineo, hacen apología verbal -difundida por el corifeo mediático subvencionado- de su tesón y de su denuedo en defensa de los más débiles.

 

Trini con Morales. Moratinos con Fasi Fihri. Zapatero en Seúl. España en Babia. Los españoles esperan. Las urnas, por favor, las urnas.

 

Un saludo.

EL EMBARGO

 

 Retención, traba o secuestro de bienes por mandamiento de juez o autoridad competente. Así define el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española el embargo. Así nos tiene el Gobierno. Embargados. Los bienes. Y el alma. Hasta que el trueno estalle. Atendemos antes el estrépito de la onda sonora que las trayectorias sinuosas del rayo. Ruidos y nueces.

“Señol jues, pasi usté más alanti/y que entrin tos esos,/no le dé a usté ansia/no le dé a usté mieo…/Si venís antiayel a afligila /sos tumbo a la puerta. ¡Pero ya s’ha muerto!/Embargal, embargal los avíos,/que aquí no hay dinero:/lo he gastao en comías pa ella/y en boticas que no le sirvieron(...)”.

Ahora, contra el Papa. Blanco y Pérez arremeten contra un Jefe de Estado que es el Sumo Pontífice de la Iglesia católica. Si fuera islámica, qué se iban a atrever. Pues no saben bien ellos dónde tienen que comerse la lengua y cuándo deben destilar el veneno glandular de sus negras bocas. Les da igual el orbe cristiano. Son imparciales de cobardía y parciales de conveniencia. Tocan lo que pueden. Desperdician lo que quieren. Destruyen lo que no saben.
“¡Pero a vel, señol jues: cuidaíto/si alguno de ésos/es osao de tocali a esa cama/ondi ella s’ha muerto:/la camita ondi yo la he querío/cuando dambos estábamos güenos;/la camita ondi yo la he cuidiau,/la camita ondi estuvo su cuerpo/cuatro mesis vivo/y una nochi muerto!(...)”.
La caterva ministerial que rodea a Zapatero ha hincado el colmillo a Benedicto XVI. Como carroñeros se han lanzado contra el octogenario Papa. A por él. Simboliza la santidad de la Iglesia que cuida su rebaño. Representa la lucha por la vida, por la libertad y por la igualdad. Todo lo que asusta y revienta a los del Psoe. Vida, libertad e igualdad. Sin ellas, qué nos queda.
“¡Señol jues: que nenguno sea osao/de tocali a esa cama ni un pelo,/porque aquí lo jinco/delanti usté mesmo!/Lleváisoslo todu,/todu, menus eso,/que esas mantas tienin/suol de su cuerpo…/¡y me güelin, me güelin a ella/ca ves que las güelo!…"
Benedicto, el Papa Ratzinger, ha criticado la laicidad del Gobierno. Zapatero se queja amargamente por tan certeras palabras. Los ministros niegan que España ocupe el primer puesto del ranking del laicismo en el mundo. Lo que sigue es declarar a Su Santidad persona non grata. Han desterrado al cristianismo. Ahora toca reprobar al Papa. Los cristianos sufrieron persecuciones del Imperio. Y muertes. Nuevos viejos tiempos nos traen como vendavales a viejos nuevos perseguidores. A los cristianos, no por ser débiles, sino por ser cristianos. A los musulmanes, no. A ellos, por las “bofetás” que devuelven a poco que se les pise levemente el dedo chico del pie izquierdo.
“Embargal esi sacho de pico,/y esas jocis clavás en el techo,/y esa segureja/y ese cacho e liendro…/¡Jerramientas, que no quedi una!/¿Ya pa qué las quiero?/Si tuviá que ganalo pa ella,/¡cualisquiá me quitaba a mí eso!”
A Gabriel y Galán, el salmantino autor de estos versos del alma. Del alma. Del pueblo.

Un saludo.

NOTICIAS DE HUELVA

A un espectador avisado, aunque no esté demasiado avezado en  lides de la historia, no le pasa inadvertida la actitud de la política del PSOE a lo largo de su centenaria carrera. Viene definida, sobre todo, por su ambición de poder, su ansia enfermiza de gobernar, su voluntad a machamartillo de asir las riendas de las instituciones. Ha sido -es- una constante.

 

 Si Pedro Rodríguez no es consciente de la envergadura de esta tesis, pálpese los bolsillos y busque la llave que le permita ver lo que ahora tiene oscuro. Quieren su alcaldía. La quieren a toda costa. En el arte de pescar en río revuelto, los psoecialistas son expertos. La crisis que arrostramos y arrastramos es un río confuso cuyas aguas permiten negocios más o menos turbios y bajo las aguas translúcidas, casi opacas, no se sabe si el pez ha sido capturado por un pescador de caña desde la orilla, si a causa de una carga de dinamita, si a consecuencia de un trueque con un submarinista adelantado, o si el pez no es más que un pescado maloliente.. Del discurrir de esas aguas debe estar alerta Pedro.

 

EL Mundo Huelva Noticias ha mantenido con valentía, incluso  de forma  heroica, su línea editorial independiente. Sin embargo, la nave empresarial ha zozobrado. Los  periodistas no cobran. El fortín que El Mundo Huelva Noticia es, ha saltado hecho trizas. El cierre del periódico que dirigía de forma magistral Rafael Unquiles, es una triste realidad. Se ha arrebatado a los ciudadanos un referente ético.



 Hundido el buque insignia de la libertad de expresión onubense, la sociedad debe sacarlo a flote. Los pecios de esa entidad tienen muchos novios. El problema sería que el empresario tratase de conservar la cabecera y hacer de su enseña un sucedáneo de lo que su contenido ha venido siendo. La sustancia del periódico sería pasto de los peces más repulsivos. Sólo quedaría el nombre. El nombre no es el referente. Lo son las personas. Lo son los profesionales. Lo es la línea editorial. Si esa enseña, si esa cabecera, Pedro Rodríguez, llega a caer en manos de la Junta de Andalucía, los perdedores seríamos, en primer lugar, los lectores. En segundo lugar, la credibilidad de la prensa. En tercer lugar, el Partido Popular.



 En Derecho, hay una pregunta que siempre se hace el penalista: ¿cui prodest? Es decir, ¿quién se beneficia del cierre de El Mundo Huelva Noticias? La respuesta es muy fácil. El PSOE. Así, cara a las municipales de 2011, el ariete psoecialista habrá roto varios lienzos de la muralla que no se deja manipular. Sólo quedaría, como cerro-testigo televisivo, Canal Luz y sobre todo su programa Debates en Antena.  Huelva. Demasiado solos para la defensa de las libertades.

 

Un saludo.

PACIFISMO

 

Década de los treinta del pasado siglo. El peso de la Primera Guerra Mundial fue imposible de soportar. La vencedora Francia se debatió en el período de entreguerras entre el ojo por ojo a Alemania y la mano tendida a los teutones con la esperanza de diseñar un escenario de concordia que la Sociedad de Naciones nunca logró. El péndulo en política suele indicar debilidad en vez de flexibilidad y cobardía en lugar de prudencia. La nueva Alemania que se erigía en torno a la figura de Hitler llegó a la conclusión de que Francia preconizaba la paz por razones de concesión a la fuerza. Gran Bretaña, por su parte, mostró especial énfasis en cultivar una diplomacia pacifista que se aproximaba más a una entente con los nazis, a pesar de que el rearme de éstos no hacía presagiar canciones románticas. El pacifismo que se invocaba fue un excelente incentivo para Hitler y los suyos.

 

Las dictaduras no hallan mejor coartada para su continuidad que el fomento de movimientos pacifistas. Guerra a la guerra y a la violencia. Ahí radica el quid del pacifismo, tanto el moderado como el radical. La objeción de conciencia y la educación para la paz son subterfugios que, elevados al nivel de colectividad, manejan los democratas que ocultan la verdadera esencia de su tiranía simulada. En el fondo, una limitada cultura, un desprecio por el pueblo, una filosofía de autoritaria rudeza, un sólido aparato partidario, y una espectacular propaganda de culto al líder.

 

El verdadero teórico del racismo nazi, Alfred Rosenberg, ejerció de Reichsleiter, el más alto nivel paramilitar, a la altura de Hess o de Goebbels y sólo debajo de Adolf Hitler. Ellos fueron los autores intelectuales de un desastre como nunca hubo en la historia de la humanidad. Conocían la dimensión del miedo ajeno y la magnitud de la estupidez política que dice abrazar la democracia cuando, en realidad, desprecia el voto del pueblo al que niegan la capacidad de acertar o de equivocarse. El éxito tenía su base en el “Volkstum”, entendido como élite, como estirpe, como aristocracia del poder y del dinero.

 

Las incursiones alemanas en el centro de Europa no fueron suficientes avisos. La fuerza arrolladora de las divisiones del Führer alarmaba a los biempensantes y eran desactivadas por los pacifistas. Nada de nada. La paz, lo primero. Hasta que.

 

Marruecos. Perogil, nada. Ceuta y Melilla, cosa de chicos. El Aaium, leve escaramuza. El Gobierno no tiene datos suficientes. Relaciones de vecindad. Mañana, más. Qué apuestan. Los pacifismos son átomos positivos cuando se integran en la molécula paz. Fuera de ésta, son bombas de neutrones a punto de estallarnos en las manos. A punto. O la molécula se impone o los átomos nos darán para el pelo. Tiempo al tiempo. Me gustaría decir: ojalá yo no lo vea. Lo veré. Y lo malo que también lo sufrirán nuestros hijos y nietos. Penoso.

 

Más vale una roja que cien amarillas. Respeto pero firmeza. Firmeza y respeto. Equilibrados.

 

Un saludo.

APOLOGETA DEL TERRORISMO

 

Mal. Muy mal deben andar las cosas “chez Felipe”. Para decir lo que ha contado a Millás, algo muy oscuro se ha de mover en el fondo del alma del que fuera presidente del Gobierno español. O se siente tan “God”, como le llamó Benegas, o sufre una desviación neurónica que le impele a confesar lo que nunca admitió, o le duele la conciencia por no haber acompañado a la cárcel, al interior de la cárcel, a sus amigos Vera y Barrionuevo. O quién sabe qué está pasando por la cabeza de este hombre que, un día, aseguró que se puede morir de éxito en el poder.

 

Algo huele a podrido. Uno hablaba de catarsis en reciente artículo de este blog. Y explicitaba: “La catarsis, como efecto de una tragedia capaz de suscitar horror, temor o, al menos, compasión, y la catarsis como eliminación de recuerdos que perturban la conciencia o que desequilibran el sistema nervioso”. Catarsis. En Felipe, más que de catarsis hay que hablar de paroxismo. No entra en lógica humana la autoconfesión sobre el GAL.

 

El Código Penal castiga el enaltecimiento de acciones terroristas. Acaso Felipe pudiera haber incurrido en ese delito o moverse en la periferia del mismo. Sería deseable que el Fiscal General del Estado abriera una investigación al respecto de las declaraciones del gran pope del psoecialismo patrio. El antiguo dirigente de IU, Antonio Romero, así lo reclama. Que se mida su acción, y su palabra, con la misma vara con que se procesó a algunos dirigentes de Batasuna y de Eta. Estoy de acuerdo.

 

Acaso por deformación profesional, tanto como abogado como historiador, sitúo en la cabecera de la investigación el signo “cui prodest”. Qué pretende Felipe, descartadas motivaciones paranoicas aparentes, con ese mensaje. A quién quiere beneficiar o a quiénes manda un recadito el sevillano de la foto de la tortilla. Es Felipe de los que tienen en la boca aquello tan manido de que no se puede hacer tortilla sin romper huevos. Resta por saber qué tipos de huevos ha despachurrado. O qué intereses contrarios está pretendiendo hacer jirones. Está Rubalcaba entre los nominados o es Zapatero el objeto de las iras incontenidas del gran burgués que González nunca reconoció ser por más que así se manifestaba, a divinis, desde que pisó las aulas de Derecho de la Universidad de Sevilla.

 

Algo se cuece en el Psoe y el caldo está experimentando súbitas subidas de calor a medida que el ascua electoral se aproxima a la fecha indicada. González era el chef, recuerden, al que Guerra hacía servir los platos elaborados. Guerra era el Bulli. González, el actor que seguía el guion (lo escribiré como ya preconiza la Real Academia, sin tilde) del “mienmano” Juan. A Pajín la han catapultado a Sanidad para dejar el quirófano de Ferraz al cirujano Iglesias. Leire, a vender pastillas de goma. Marcelino, a cabecear a la red los centros de la derecha que le manda el Pereda de Moncloa.

 

Zapatero, mientras, calla. Como un muerto. Viviente. Los zombies son como las meigas. Existir no existen, pero las hay. La meiga está a buen recaudo, allí donde el daño es menor. El zombi sigue ahí. Si fuera un vampiro, una buena estaca en el pecho haría un gran favor a la humanidad. Como se trata de un pésimo político y de un caracterizado antipatriota, el remedio es más pedestre y más demócrata: basta una urna llena de votos de castigo. Al Psoe en general y a los psoecialistos como Zapatero en particular. Santa compaña. Santa Dura Faz.

 

Un saludo.

DOÑA TRINI EXTERIORES

De Moratinos a Jiménez. De Miguel Ángel a Trinidad. De Psoe a Psoe y tiro porque me toca. De Marruecos a España, sí. De España a Marruecos, no. Trini no exterioriza. Se las traga. Con el dictador marroquí come cuscús y lo que sea. Pues no hay miedo por medio. El medio es el miedo. El miedo es el medio. Mohamed nos amojama.

 

Lo de Aminatu era un aperitivo. El primer plato, la policía de Melilla. El plato principal, el asalto a El Aaium. De postre, dátiles. Doña Trini pide a Marruecos y al frente Polisario “contención”. Al verdugo y a la víctima los introduce en el mismo saco. No sea que se nos enfade el sultán. Fuera, lo mismo que dentro. Las víctimas de ETA han de pedir perdón por recibir las balas gentiles de los etarras. No pasan ni una. Hay que perdonar a los que ofenden. Qué clase de víctimas son éstas que no ponen la otra mejilla.

 

Marruecos tiene la razón de las hienas. Los saharauis son unos osados que disgustan al sátrapa de Rabat. Faltara más. No conviene contrariar al hijo del gran Hassam, que nos monta un Peregil y una yerbabuena en menos que canta un gallo. Trini sigue la senda moratinesca. A ver. La Alianza de la civilización con la incivilización se traduce en come y calla. No son nadie los incivilizados. Tienen poco que perder y mucho que ganar. Conocen la gindama de Zapatero y, adelante, que esto es tierra de moros. De cristianos, cada vez menos. La campaña contra la Reconquista comenzó el día que se apoderaron del islote y se consagró el 11-M. Al Qaida es la eterna excusa. Variables, muchas. Constante, una: el terror al vecino del sur.

 

Olé la marre que parió a nuestros gobernantes. Ponen en almoneda el territorio nacional pero cuidan bien del particular de cada uno de ellos. No se contradicen, no. Simplemente hacen demagogia impía. Hay que dialogar, dice la exministra de Sanidad, para que nos quedemos, virgencita, como estamos. En tanto, los españolitos del campamento atacado, están bien, dice la señora sonrisas del régimen zapateril. Y, además, que todo el mundo se tranquilice, que la ilustre dama, sobrina del parcial Villarejo, se halla en permanente contacto con el embajador español en el Reino norteafricano. Qué tranquilidad. Ya ni un orfidal ni un valium. Calma chicha. La noticia nos seda hasta el sueño.

 

Si yo fuera ella, que por suerte no es así, convencería a los españoles de cualquier oficio para que no se les ocurra desplazarse a la antigua colonia española. Ni desplazarse ni pensar en ella. Muchos saharauis. Demasiados. Viven en jaimas. Qué ganas. De turismo, a Fez o a Casablanca. Hoteles buenos y baratos. Nada, nada, a fortalecer la economía de nuestros aliados. Y si de devolverles la Mezquita y la Giralda, tiempo al tiempo. Cuestión de historias discutidas y discutibles. Qué ministra doña Trini. Qué iniciativa la suya. Recuerda a Moratinos, pero no. Aquél bebía botellas de burdeos. Trini, no.

 

La crisis es pasajera. E internacional. Como la recesión económica. Todo es culpa de todos. Menos de Zapatero. Qué hachas. Qué calidad de compromiso con los débiles del Polisario. Qué manera de revolcar al grandullón que abusa. Es el primo de zumosol hecho mujer. Con esa sonrisa, ni la de doña Elisa de Giocondo. O la de la esfinge. Más quisieran. Que viva Trini, la de Exteriores. Dientes.

 

Un saludo.

GALES Y FAISANES

 

 Del ave faisán al pájaro gal. O a la inversa. Eguiguren es un político del Psoe cercano a uno y otro escándalos. Del Psoe es y en el Psoe milita. Sin embargo, va más allá. Sabe cómo golpear y conoce bien la manera de maltratar a los débiles. Pérez Rubalcaba, don Alfreddo, es del Psoe y en el Psoe milita. Es experto en el engaño y perito en la maquinación fraudulenta. Las cloacas del Estado han sido, a veces, el mefítico baño cuyas aguas han perfumado sus carreras políticas. Del Psoe. Los dos.

 

En el centro de las infestas termas, don Felipino, el alter ego de don Alfreddo y su referencia moral antes, en y después de su duradero tránsito por el Gobierno de España. Guadianesco Filipino. Hoy se refugia en el subterráneo y mañana se remonta a la superficie. Está presente aunque no se le ve. Dice más de lo que debe y calla lo que debiera declarar. Su problema, uno de ellos, es que fue bautizado en el fango del gal y algunos aseguran, para más vergogna del Estado de derecho y de la democracia, que el gran bautista fue el propio mister equis.


El que pudo ser la incógnita sin resolver, por falta de narices, del gal, se ha dejado caer en la vida política con una confesión macabra. Propia de quien es, pero que revela la categoría humana de este hombre que mira hacia atrás con ira. Es cojo por mentiroso y mentiroso por soberbio de enfermedad. Mas lo que es peor, es que de sus palabras se desprende su participación inequívoca en los delictuosos hechos.

 

En esta confesión indirecta, confiesa que pudo dar la orden de liquidar a toda la cúpula de ETA. Pero dijo que no, matiza, orgulloso de su gesta. Qué valiente. Después de utilizar a algunos policías y guardias civiles para perpetrar actos asesinos, don Felipino reclama la ovación cerrada de la sociedad para su gesto de no cargarse a los mandamases etarras. Ya digo, y me parafraseo y me plagio, estas palabras no aterran, sino etarran.

 

Busca venganza el presunto autor intelectual de los crímenes del gal. Intenta lavar su imagen de prócer autodestruido por su ambición. Quiere poner dunas sucias y pozos abisales con Rubalcaba y los faisanes. Por medio, desiertos de sonrisa falsa de Zapatero. Se desmarca el expresidente. Pero se plantea, el hombre, l´uomo, la duda de si hizo lo correcto. Él, Felipe, presidente de un Gobierno democrático, no entendía que el imperio de la ley es la garantía que permite a una sociedad democrática liberarse de tiranos de su especie. Al igual que ZP, FG ponía cara de santidad para vender la imagen de chico bueno que su antaño visir le diseñó a conciencia.

 

Ha faltado a don Felipino una guinda. Pudo haber culpado a Aznar de los crímenes de Estado. Sin embargo, la historia descansa en una cronología que destapa las malas coartadas y las perversas mentiras. Aznar no estaba. Entonces. Suárez. Hay que ir a por Suárez. El pobre ya no puede defenderse. El epígono del gal era la inactividad de la derecha franquista. Nueva consigna de estos mamarrachos que quieren confundir a un pueblo que si no fuera bastante lo que soporta con la crisis y el paro, debe padecer la miseria de unos tunantes, de unos truhanes (sin la tilde cuya desaparición preconiza la Real Academia) y de unos maleantes de ancha vía.

 

A don Felipino y a don Alfreddo, mi reprobación. Réprobos por mentir. Por engañar de forma rufianesca. Por imputar a otros sus fechorías políticas. Por alinearse en el partido más indecente de gales y faisanes. Por ser antidemócratas. Por antipatriotas.

 

Un saludo.

COTO DE CAZA

Desde que pudo. Pudo y quiso. Y supo. Desde que aferró el mando, el PSOE convirtió el Gobierno central y los gobiernos autonómicos afines en instituciones secuestradas que sufren el síndrome de Estocolmo. La idea de institucionalizar un régimen es tan antigua como la del Estado. En el liberalismo, la institucionalización descansa en dos plataformas. Una es la aprobación de una nueva Constitución. La otra, la reforma de la Administración. El fin es la procura de la paz social. Eso, en teoría. En la práctica, los cántaros se llenan con aguas, no siempre limpias, de fuentes a veces no recomendables.

 

El partido que fue de Felipe tenía las ideas muy claras al respecto. Cien años de historia, que no de honradez, iluminaban su comportamiento. Con Zapatero, las medidas de control se dispararon hasta el infinito en relación directa con la falta de seguridad que, en su persona y en su partido, mostraba el marido de doña Sonsoles. La Constitución se vadea a gusto y los artículos más excepcionales, por su capacidad restrictiva, alcanzan la categoría de normalidad. En cuanto a la Administración, un coto de caza. Coto reservado. De élite. De exclusividad. Coto.

 

La noticia que da origen a este exordio, es la sentencia del Tribunal Supremo que limita el nombramiento de funcionarios a dedo. Ja, ja, qué risa, María Leire. Qué risa. Que dice el Supremo que se anulan determinados puestos, ya que requieren la ejecución de procedimientos y trámites administrativos, algo que puede hacer un funcionario y para cuyo desempeño no sería necesario recurrir a alguien en concreto. Y dale, la burra al trigo. Al PSOE le da igual. Va a seguir taponando los huecos, como hormiguitas cigarreras, a fin de que nadie se cuele en el coto. Vigilancia extrema. Si una Dirección General tiene ya definidas competencias y labores específicas que puede desempeñar un trabajador de la Administración, como norma deberá ser ofrecida al funcionario con méritos, capacidad y publicidad en un plano de igualdad. El Consejo de Ministros deberá nombrar al alto cargo pero para ello tendrá que justificar y demostrar la coherencia objetiva del mismo. Que me parto de la risa.

 

Que no me digan que “Esto supone más control del poder judicial en las definiciones y aprobación de los altos cargos”. Que no me lo digan. El control se relaja se intensifica o se hace la vista gorda. Parece mentira. La mujer de un día están tan embarazada como la que se encuentra a punto de dar a luz. El control jurisdiccional de la Administración se halla ínsito en la ley desde que la normativa se promulga. Que los jueces y la Administración participen, dolosamente, de una situación de mutua “comprensión”, es cosa distinta. La risa va a poder conmigo.

 

La noticia es de época. Altos cargos funcionarizados. Y un cuerno. Altos cargos politizados, como quiere el PSOE. Y bajos cargos, también. E incluso funcionarios de a pie, a través de oposiciones amañadas o de empresas públicas y fundaciones adeptas. Estaría bueno. La Administración es el coto del rey Psoe. La soberanía es nacional en tanto el Psoe gobierne. En caso contrario, la democracia hiede.

 

El camino a seguir es controlar al Supremo. Controlarlo para que esté pendiente de los regates del partido de Zapatero. Todavía se están riendo.

 

El Gobierno hace caso omiso al Supremo, al Constitucional y al mismísimo Dios si a su interés conviene. No me hablen de sentencias. Ni de chácharas. Tonterías, las justas. Guerra ya se cargó a Montesquieu hace tres décadas. España es el coto de caza. Exclusivo. Excluyente.

 

Un saludo.

NACIDOS Y SENTIDOS

Sólo se siente vasco. El señor Urkullu, el interlocutor que ha permitido a ZP superar el escollo de los Presupuestos Generales del Estado, dice que, de español, ni un vello. Que vasco, todo lo que quieran. Español, vade retro. El amigo de España pacta con España a fin de dejar a España instalada en la debilidad más fracturable. España. Al PSOE le importa una higa la calaña de los sujetos que le apoyan en su canallesca política de desguace del país. Se siente vasco Urkullu como no se siente español Rubalcaba. Cómo es posible que la nación española esté en manos de semejantes antipatriotas.

 

La nación donde se nace y el sentimiento del origen son los elementos que rigen los destinos actuales de España. Los ejércitos victoriosos siempre fueron dados al pillaje y al saqueo. La derrota del enemigo no se completaba hasta que el botín subsiguiente no era lo bastante caudaloso. La ley electoral es, por sí misma, un triunfo de lo antiespañol. Un triunfo avisado desde la propia Constitución. Controlado durante algún tiempo, la fuerza militarizada de esta ley electoral proporciona éxitos en forma de pillajes por parte de los nacionalistas catalanes y vascos. Sucesos que adquieren hoy día dimensiones sumamente preocupantes. Los gestos, hechos y dichos de los independentistas se multiplican en una espiral de locuras fácticas, atizadas por el pirómano Gobierno al que ayer perteneciera la insufrible De la Vega y a la que hoy releva el insoportable maestro de mentirosos políticos que don Alfreddo, con doble d, es.

 

La situación se hace angustiosa por momentos. Ya se abrió la puerta a la chusma y las ofensas, los insultos, las descalificaciones y toda la malsana dialéctica de los desvergonzados se hacen paso para gritar: leña al mono. El mono es España. El mono es el colectivo español que defiende a su país ante tanto desmán. El mono es el Partido Popular al que se tacha de ultraderechista por el mero hecho de defender la unidad del país y de rechazar los decididos ataques para romperlo. No hay nacidos en una región u otra. Hay gente bien nacida y gente mal nacida. Del mismo modo que hay sentimientos buenos y perversos sentimientos.

 

El que a la selección española de fútbol se la galardone con el premio Príncipe de Asturias constituye un elemento agregado de preocupación. Algunos se empecinaron en introducir un elemento de contención en este asunto. Aplastar las emociones es uno de los síntomas más reveladores de la tiranía. En el País Vasco donde vive feliz Urkullu, se impide toda manifestación emocional pro-española. En Cataluña, se multa directamente al españolito que rotula su negocio en la lengua oficial del Estado. Nacer en Cataluña o en el País Vasco es un privilegio igual que hacerlo en Extremadura o en Aragón. Todo es España.

 

Alguien imagina que un escocés, un galés, un inglés o un norirlandés reniegue de su pertenencia al Reino Unido de la Gran Bretaña. Nadie. El escocés se opone a que le digan inglés, del mismo modo que el norirlandés nada quiere saber de su identidad con el de País de Gales. Todos son, sin embargo, británicos y de ello se enorgullecen. España es un Reino Unido. Congrega bajo su manto soberano a Cataluña, País Vasco, las dos Castilla o Extremadura, así hasta diecisiete comunidades autónomas y dos ciudades autónomas. La selección de fútbol de Extremadura podrá competir con la de Asturias, pues claro que sí. Lo que no puede hacer es intervenir en la esfera internacional en competiciones contra España. Porque ellas son España. NO existe la selección nacional de la Gran Bretaña. SÍ existe la selección nacional de España.

 

España no puede competir con Cataluña o con el País Vasco porque ambos forman parte de la nación española. A ver si se enteran. A ver si se fijan en el modelo británico. Si quieren selección nacional, pretenden el secesionismo del Estado. Me parece muy bien, por mucho que me repugne, que cada uno defienda lo que le dé la gana. Lo que me parece un dislate es que el guardián del Estado español aliente el espíritu independentista de algunos nacidos con dificultad y de algunos que sienten con distopía. Si Zapatero quiere minar la estructura del Estado español a base de ayudas millonarias a los separatistas y a los violentos, que se vaya a tomar vientos al desierto donde reina el sultán que él sabe y al que tanto debe. Pero que deje a España en paz. Zapatero, en paz.

 

Zapatero, nacido. No sabe dónde. Zapatero, sentido. Pésame.

 

Un saludo.

EL BATACAZO ANDALUZ

 

 Allá por la primavera del pasado año, el todavía presidente andaluz, don Manuel Chaves, el de Matsa, firmó una frase lapidaria: "Tenemos que ser un partido en posición de combate". Se dirigía a la Interparlamentaria de los Socialistas Andaluces. De combate. Las encuestas dibujaban un horizonte plomizo. Amenazaba tempestad.

 

El Presidente del PSOE no sólo estaba admitiendo la crisis que nunca existió en abril de 2008. Mostraba su preocupación por la pérdida de un poder total mantenido durante más de treinta años. La mundial. Por mucho que se diga, nunca se calibrarán las consecuencias de un ocaso psoecialista en su territorio más adepto.

 

Cinco años después de su nombramiento como Presidente del Gobierno, Zapatero no ha esgrimido el concepto “a beneficio de inventario” para advertir que su Gobierno se encontró una Hacienda desmantelada y unas deudas inasumibles. No, no. Calló y el que calla, otorga. Zapatero se asió al importante activo económico y financiero que le legó Aznar y lo mostró como propio, al tiempo que se apresuraba a desvincularse de toda relación con la actividad internacional de Aznar, especialmente la que mantuvo con el presidente Bush.


La crisis andaluza, sin embargo, no puede atribuirse al PP. El virrey Chaves no la heredó de su predecesor, Escuredo, ni de Rodríguez de la Borbolla. Ni de nadie que no fuera de su grupo político. Chaves se hereda a sí mismo pero no tiene reparos a la hora de hostigar al PP. Porque sí.

 

¿Es Griñán el culpable del desaguisado económico, social y moral que arrasa Andalucía? La culpa fue de Chaves, dice, pero él estaba con Chaves en la Junta. Luego, hay que decir que él posee una alta responsabilidad en esta triste Comunidad a la que pertenecemos más de siete millones de españoles. El paro andaluz se dispara, las empresas cierran, los subsidios desaparecen, el malestar social se incrementa. ¿Combate contra la crisis o lucha a mano armada contra el PP que tiene cerca, por vez primera en la democracia, el poder en nuestra región? Guerra, afirman las huestes de Griñán, Rafael Velasco incluido, a Javier Arenas y los suyos. Guerra sin cuartel contra la derecha que se ve. Guerra que sí sería sucia en comparación con la de Irak.

 

¿Reconocerán Chaves y Griñán que Andalucía, a la que han dejado de la mano de Dios, ocupa el último lugar, según el Informe PISA, entre las Comunidades Autónomas españolas, o que las empresas públicas andaluzas han perdido, según la Cámara de Cuentas, casi un cuarto de billón de pesetas en 2008? ¿Admitirán los dos supervivientes que el Decreto de Ordenación del sector público es un intento desesperado para colocar a los suyos en un status funcionarial que no les corresponde a fin de taponar todos los huecos cara a su posible retorno al Gobierno? No. Ni reconocerán ni admitirán. No. El día que digan la verdad o no serán del PSOE o del PSOE habrán sido expulsados. Ese cambio de mentalidad no es posible en el partido sectario.

 

El fin del régimen felipista se halla próximo. Sí, felipista. Por él construido. Para su gloria y pompa. No hay que vender la piel del oso antes de cazarlo. Sin embargo, por Andalucía hay que cazar al oso. No matarlo. Sí dejarlo fuera de actividad. El daño que ha hecho es incontable. El mal tardará años en superarse. Es preciso un golpe de timón electoral que haga posible la contemplación de nuevas perspectivas políticas. La mejor arma contra la guerra es la paz. La paz es el sustento de la democracia. Las posiciones de combate han de pasar por el tamiz de la ley.

 

Éste que les escribe celebrará el cambio de régimen. El batacazo electoral del PSOE significará el fin de un período negro de corrupciones inacabables. Aunque sólo fuera por esto, habría que echarlos. Se impone, además, un movimiento de construcción autonómico que devuelva a Andalucía a la senda de la recuperación económica y de la confianza social. El resurgir moral va a ser más difícil. Todo se andaría. Sin embargo, una nueva victoria del PSOE indicará el triunfo de la democracia, pero al mismo tiempo, la ratificación de que la democracia puede ser pervertida desde dentro por aquellos a los que la democracia importa un rábano. Léase esta Junta que nos desgobierna. Batacazo del Psoe, sí. Por asepsia. Por limpieza. Por claridad.

 

Por Andalucía.

 

Un saludo.

“ETARRAR”

El lavado de cara. Como suficiencia para declarar limpio el cuerpo. Eso declara el señor Méndez, máximo exponente del sindicalismo de transmisión política del PSOE, para decir que sigue descontento con la reforma laboral. Faltara más. La demagogia de algunos se relaciona directamente con su escasa vida interior. Vean, si no, el caso de ese prodigio del travestismo más despampanante que es don Valeriano, ilustre cooperador necesario del ugetista e insigne cómplice del presidente ZP . Dos por el precio de uno. Lo que dijo ayer, antier halló su fecha de caducidad. Lo afirmado hoy, se verá cuando convenga. Así son.

 

La reforma laboral entra de lleno en los arcanos del cuento de la lechera. Con una diferencia. Que la moza de la quimera agotaba su discurso en la moraleja de la fábula, mientras los muchachitos de la ajada bandera de su marchita ideología, inician su despegue económico en la fabulosa Moraleja u otros barrios de lujo afines. La dama sueña. Los amos nos llenan los sueños de pesadillas.

 

En tanto, la rueda gira y gira. Es un disco rayado. Pan rallado. Publicidad engañosa y cansina. Alimento a tiras. Y mientras ellos ríen, mienten y actúan de forma contraria a la verdad y a la rectitud, el número de parados registrados en el INEM subió en 68.213 personas en octubre. Aunque el más somero estudios por segmentos de edad, aterra, el análisis de las cifras del paro juvenil,”etarra”, si se me permite la licencia de crear el infinitivo etarrar. La mayoría de los jóvenes, sin un subsidio para tomarse un café, excepción hecha de la paga que las familias le pasan con el sudor de su pensión congelada.

 

Y mientras, que si galgos o podencos, que si churras o merinas. Vayan a paseo, señores. Y señoras. Del Gobierno. Si el secuestro es la detención ilegal de alguien o de algo a cambio de una compensación, y sin acusar de delito a nadie, uno tiene la certeza de que el Gobierno de España está secuestrado por el Partido casi único de este país. No se puede entender cosa distinta. Tanta maldad no cabe de Institución tan preeminente. Síndrome de Estocolmo o llámese como quiera.

 

La destitución de Bibiana y de Corredor y el encumbramiento de Leire y de Trini resultan inexplicables en una sociedad democrática en la que rigen los principios de objetividad y de imparcialidad. La decisión de Zapatero vuelve a “etarrar” a los que creemos que el Estado de derecho se identifica con el derecho del Estado y no con el interés del partido que secuestra al Estado. El mundo se desmorona a medida que la confusión creciente nos disminuye la dimensión del derrumbamiento. Todos valen medio almud. Es verdad que la unidad de medida está en desuso. Cierto es. Pero no menos verdad es que el desuso es sinónimo de olvido y de abandono. Así está España. Por ahí llevan a la ciudadanía. Por la deshabituación de sus libertades y de sus derechos.

 

Insisto, con perdón, pero toda esta inmundicia me “etarra”.

 

Un saludo.

LA CATARSIS

 Durante los dos últimos años, he venido sosteniendo la tesis de la catarsis. La catarsis, no entendida como purificación ritual ni como liberación interior a raíz de una profunda experiencia vital. La catarsis, como efecto de una tragedia capaz de suscitar horror, temor o, al menos, compasión, y la catarsis como eliminación de recuerdos que perturban la conciencia o que desequilibran el sistema nervioso.

 

La proximidad de las elecciones generales saca de quicio a unos y a otros. A todos. Se juegan el futuro. No el de España, que ya está bastante oscuro. Ni el de los españoles, que no salen de la zozobra. El futuro de los politicastros que hacen de su oficio, beneficio. Particular.

 

El PSOE se agarra al poder con la desesperación del condenado a garrote vil. Nadie le desea muerte tan atroz pero muchos exigen su condena previo sumarísimo juicio de las urnas. La burocracia de Ferraz maquina y conspira. No se puede perder. No se puede perder. De forma machacona, el lema pasa sin tapujos de una agrupación a otra. No se puede perder.

 

La derrota de ETA parece ser la gran baza electoral. Si ETA deja las armas, Zapatero puede confiar en un remonte sobrevenido de los malos augurios que dan las encuestas. Confía. Pero sabe que ni en el mejor de los mundos en que la banda terrorista acepte, de verdad, la entrega de las armas y la condena del terrorismo, la victoria electoral se halla a su alcance. El aspecto positivo que, sin duda, sería traer a los etarras asesinos al redil de la paz y de la democracia, no es suficiente para ganar las generales. Lo sabe Zapatero y lo ratifica Rubalcaba. Lo de ETA sería un ligero atenuante que endulzara la anunciada debacle.

 

No cabe el aspecto positivo en esta recta final. La catarsis no sigue, en este caso, el camino de la purificación. La catarsis demanda un escenario negativo en el que el patio de butacas y los palcos se estremezcan por la magnitud de una acción espectacular capaz de provocar alaridos de miedo y emociones incontrolables. Negativo. Muy negativo.

 

Lo vengo diciendo desde hace mucho tiempo. El 11-M fue una catarsis en este sentido. Sus consecuencias siguen presentes siete años después. Otro 11-M habrá de venir si el partido de Zapatero quiere arrebatar a Rajoy su irremisible gloria. Los vericuetos para el cambio de la corriente natural señalan símbolos monárquicos. Que Barreda, el presidente de la Junta de Castilla la Mancha, advierta que la monarquía de Alfonso XIII se perdió en unas elecciones municipales, es todo un mensaje. Toda una alerta.

 

La monarquía puede ser el boom descomunal que haga explosionar la caja de los truenos más desestabilizadores y caóticos. El qué lleva firma de sangre azul. El cómo es la equis. La incógnita no se ha despejado. Mas se está en ello.

 

Larga vida al rey. Fortaleza a la familia real. No sea que alguien eche, no ya tierra, sino balsas de fosfoyeso contaminado sobre la Corona. El descalabro beneficiaría a los perdedores. En Derecho, los crímenes siempre se investigan a partir del cui prodest. En la Historia, también. En política, es la marca del zorro. Y de la zorra.

 

Un saludo.

BANDERAS SOCIALISTAS

 

 Me he referido en varias ocasiones al tema. No por ello, dejaré de insistir. Confundir socialismo con psoecialismo es como identificar a un cristiano con un fariseo. El socialismo contiene multitud de virtudes humanas. El psoecialismo adorna su escaparate con esas virtudes para que las luces del exterior distraigan de los ojos del espectador la miseria moral que se almacena en la sucia trastienda.

 

En contra de mi voluntad, a causa de los malditos impulsos que el zapping puede provocar, el pasado sábado aterricé en un programa de telecinco que se llama La Noria. Entrevistaba el presentador a Cristina Almeida. La presencia de la abogada extremeña detuvo mi dedo compulsivo y me presté a escuchar lo que esta señora declaraba. Apenas resistí unos minutos. Entre las almibaradas preguntitas del periodista y las respuestas absurdas de la antigua diputada, el dedo cambiador siguió su instinto. A punto. Sin embargo, a tenor de unas referencias al padre de la señora Almeida, mi interés como historiador hizo que la razón se impusiera a la náusea y permanecí un rato más frente a la impúdica escena que me ofrecía la pantalla. Valió la pena.

 

Resulta que el papá de doña Cristina era más de derechas que José Antonio Primo de Rivera. Qué barbaridad. Y ella, avergonzadita de su progenitor a causa de sus ideas. Con todo, me quedo con las frases del señor Almeida: “"Las banderas del socialismo son de odio, destrucción y sangre, las de Acción Popular son de amor y de paz, son las de España; si veis que la fuerza pública no es suficiente para guardar el orden, poneos a su lado".

 

Las crisis son el escenario idóneo para el fomento de los extremismos, tanto de izquierdas como de derechas. Los fascismos y los comunismos encuentran en la crisis el abono que hace crecer el proselitismo macabro y fomentar el odio. Cada movimiento tira de la cuerda en sentido opuesto hasta que la soga termina por romperse. Es cuestión de dialéctica histórica. Se repite como los ciclos que describiera Kondatrief.

 

Basta mirar a nuestro alrededor para comprender cómo la crispación se va haciendo hueco en la masa social. La mentira política resuena con estrépito en según qué prensa. A mayor subvención, más ensordecedor es el estruendo mediático. Se juega con la ingenuidad de los ciudadanos, se adormece a la población con programas de jorgejavieres, se lanzan mensajes inicuos de recuperación económica inmediata, se omite cualquier referencia cuantitativa al paro real, se insiste en la importancia de la formación como trampolín de creación de empleo, se recurre a la corrupción para afear al adversario, y un largo etcétera que incluye mil y una cortinas que más parecen telones de acero informativo.

 

En España, el PSOE reedita políticas equiparables, en lo político, a las posiciones bolcheviquistas de la URSS de Stalin antes de que la perestroika estuviese presente en la mente de Gorbachov y, en lo informativo, en la anti-glasnot, o sea, en la opacidad más negra que imaginarse pueda. Las banderas psoecialistas son de odio y de destrucción, decía el padre de Cristina Almeida. Lo suscribo. Tantos años después, el ansia de mantener el poder a ultranza les lleva a arreciar en la tempestad cainita capaz de todo con tal de no soltar las riendas.

 

En este sentido, les recomiendo leer mañana LA CATARSIS, en este mismo blog. Verán por dónde. Verán los tiros al blanco que se dirigen. Verán.

 

Un saludo.

EL PRECIO DE LOS FALSOS

La izquierda de opereta sube el puño y muestra la rosa. Se lucen. Como esos insectos que se aproximan a la luz para dejar en ella su efímera vida. Muestran la izquierda mientras se forran con la derecha. Cuestión de extremidades y de hemisferios. Gusta a esta clase de golfos fagocitar crustáceos. Es la expresión incontenida de un ansia tantas veces oculta.

 

Meses atrás, algunos politiquillos del Psoe de Valverde del Camino fueron cazados en una de ellas. La cosa les salió por mil ochocientos euros que fueron vertidos al fondo de no sé qué actividad de quién sabe qué mentira municipal. Creyeron los indigentes morales que el hambre por el lujo se sacia con una mariscada que pagan los contribuyentes. Gusanos. Con las cigalas y los langostinos de lujo no hacen sino tirar los desechos al pueblo que vota. Tragan los bandidos como si la vida les fuera en ello. A costa del ciudadano. Que para eso, los padres del Ayuntamiento se dejan la sérpida piel por los vecinos.

 

Ahora, el pillado es otro izquierdoso de Mango. Torrijos, el caudillo de IU en el Consistorio de la capital hispalense, se ha puesto ciego de tanto comer marisco. Mercasevilla por medio de Bruselas con la misma desvergüenza que Sevillamerca se corrompe. La culpa es de la derecha, se defiende entre cabreado e iracundo. Si pudiera, os echaría a las turbas encima, piensa mientras la voz hueca del barbado disfraz de sindicalista de baba, desgrana palabras sin sentido. Es una campaña mediática orquestada, insiste, para grabar a hierro una imagen pérfida de un hombre del pueblo que para el pueblo vive. Casi grita entre hipidos de llanto colérico.

 

Fascismo. Esa izquierda es fascista. Se comporta como los burgueses más despreciables al tiempo que proclama sus afectos por los más desfavorecidos. Corruptos. Estalinistas bolcheviques que matan para conservar el poder y conservan el poder para seguir matando. Es la repugnancia humana encarnada en abyecta política mientras millones de españoles sufren el cáncer maldito del paro cuya metástasis no encuentra terapia. Fascistas Torrijos y quienes como él despilfarran las monedas que niegan a los españoles. Son como la mayonesa caduca que provoca epidemias de gastroenteritis entre los comensales de un festín barato.

 

Es normal, balbucea a voces el hombre de IU. Es normal para los desvergonzados tirar el erario público en banquetes privados. Es normal en Torrijos y en quienes como este sevillano de contra hacen a escondidas lo que censuran a los que se pagan la manduca postinera con el dinero propio. Ya quisieran ellos ser la mitad de honrados que a quienes acusan de derechas. Ya quisieran. A los de derecha se les ve venir. A los de la izquierda bufa de rolex de pulsera y ferrari de plaza de toros de tronío, se les presume pero no se les pilla.

 

Hasta que la cámara hace justicia y, por una vez entre la tira, los retrata en Bruselas. Los retrata fuera de España. Bajaron la guardia en el extranjero. Se creían a salvo del ojo que todo lo ve y del periodista que todo lo cuenta. A salvo se creían. Estúpidos. Es de vosotros mismos de quienes debéis resguardaros. De vuestra ambición y de vuestra podredumbre moral es de lo que tenéis que protegeros.

 

Déjese de mentiras, hombre. Ya está bien. Tarde, pero haga contrición. Como Rafael Velasco, váyase Torrijos. Allá donde su figura no provoque náuseas. Lejos de la política que gente como usted enmerda. Sí, enmerda.

 

Un saludo.

VALERIANO, TILA

 

 Es descomunal. El rostro pétreo del ugetista Valeriano Gómez rompía lo que se pusiese por medio si atañía a la defensa de la reforma laboral. Él mismo formó parte del cortejo del día del orgullo guay del Paraguay contra el amigo Zapatero. Las imágenes lo presentan ligeramente encorvado y con huidiza sonrisa. Qué vergüenza, parecía pensar, que nosotros, la élite sindicalista, estemos en la calle como simples obreros o malhadados funcionarios. Pero qué vamos a hacer, se autoconsolaba el señor de la PSV, ¿la recuerdan?, me ha tocado el papelón de figurante.

 

De manifestarse contra la reforma laboral a defender la misma, ni un cuarto de hora. Justo el tiempo que tarda un “sin principios” en dar la vuelta a su chaqueta. Le importaba antes una higa el paro imponente y, ahora, una hogaza de pan duro el desempleo irreversible. Forma parte Valeriano de la corte bufonesca y eunuca de los que pasan del canto gregoriano a la ópera más pagana. El caso es mantenerse arriba, de forma discreta cuando proceda y dando la cara una vez tenga la seguridad de que no se la van a romper. Así son esta gente de izquierda de cartón de huevos.

 

Ministro de Trabajo. Lo mismo que poner a una zorra al cuidado del gallinero. Hombre cuota de una UGT que se debate en la miseria moral y cuota humana de un PSOE que no sabe dónde disparar para salir del atolladero de su propia impudicia. Valeriano nos regala tila. Para que nos tranquilicemos. Dice el señor que ni siquiera mira las cifras del paro. Qué va a mirar él si lo que realmente le preocupa es que la secta sindical siga viviendo del cuento de la subvención y de la mamandurria de cinco tenedores. Marisquitos por aquí, tucutú a la foie por allá, todo regado con un Rioja centenario y, para brindis imperial, donperignon del reserva. Luego, un poco de poleo, para él, no sea que la comida siente mal a su delicado estómago. Eso es lo que pasa con tanto agradecimiento. Que la panza se resiente. Dura vida la de estos monjes austeros de la política. Cuanto más a la izquierda, más despilfarro. Es un axioma. Qué digo: un dogma. Toda una proposición innegable e incuestionable. Pura ciencia. Fe de carbonero empresarial.

 

Felipe González le nombró administrador único de la Promoción Social de Viviendas, aquella fiesta descorchadora de ladrillos que se celebró en UGT con fondos privados y públicos. Un escándalo de época, vaya, que en aquellos años de postfelipismo llenó de inmundicia a la familia ugetista-psoecialista. Veinte mil familias padecieron el agujero de las viviendas promovidas por la UGT. Cuatro años después, con unas quitas al natural, unas entregas mirando al tendido y unas retiradas de espaldas al toro, don Valeriano, el niño de la tila, estoqueó al morlaco. Muerto. Con el aplauso de los responsables y el recuerdo de los afectados a la oreja. A la oreja del presidente de la plaza.

 

Si es que no puede ser de otra manera. El dinero público no es de nadie, que comentaba, feliz, Magdalena Álvarez, la del gratis total y la ministra de la T-4, qué grande la tecuatro, verdad, doña Maleni, qué grande. Y como no es de nadie, para el PSOE y las franquicias afines. Así pueden. Ahora, eso sí, con Valeriano de sustituto de Corbacho y con Rubalcaba de relevo de Zapatero, el soufflé está que se sale. Cuando se le hinque el diente, verán que dentro existe el vacío más estremecedor.

 

Nos queda la tila. A los ciudadanos, la tila. A Valeriano y marisqueros de yantar, el poleo menta. Estos chicos es que son así de sencillos. Los parados, a la cola del INEM. Qué cola. Me estoy pensando que, mejor que tila, valeriana, que queda más fino. Como el señor Gómez. Qué arte. Ayer, manifestante. Hoy, manifestado. Vivir para no sufrir de los nervios. De valeriana, dos tazas. O más.

 

Un saludo.

BLANQUEAR EMPLEOS

 

Por centenares al principio. Por miles, después. No se trata de blanquear dinero. Es peor. Se pretende blanquear empleo. Funcionarizar a través del atajo a un hatajo de amigotes. El trabajotraficante es la propia Administración Pública. Los cómplices, los sindicatos que pisan el nombre de Marcelino y de Redondo. Funcionarios de carnet.

 

Las redes mafiosas se tejen en los áticos y a oscuras. Los pescadores traban las nasas a pie de orilla y a la luz del alba. Los enjuagues de la Administración son posibles cuando los dizque defensores de la clase trabajadora se preocupan de los intereses de ésta y se muestran especialmente vigilantes en la defensa de los derechos constitucionales. Si en vez de supervisores de la legalidad, estos sindicatos de subvenciones millonarias cooperan en la farsa gubernamental, entonces la coyunda ilegítima se convierte en banda de malhechores.

 

Los funcionarios públicos alcanzan esta categoría a través de los procedimientos que predetermina la normativa. Miles de hora arrebatadas al sueño, al ocio o al descanso para sacar una plaza ansiada dentro del Estado. Sueldos mileuristas al portador de un estigma de cansancio inconfundible. Trabajo honrado y mal pagado que se compensa en estabilidad laboral. Atravesaron las horcas caudinas de una dura Oposición y muestran orgullosos las cicatrices de su lucha. Ahora, quieren colar, los del PSOE, en sus espacios vitales,a una multitud de estómagos agradecidos que accedieron a ámbitos públicos sin más méritos que su adhesión al régimen.

 

Las fundaciones y las empresas públicas son los coladeros de esta aduana vendida. Son los sin papeles que se adquieren ilegalmente a cambio de una lealtad inquebrantable y eterna. Quitarán su puesto a los que ingresaron con papeles debidos. Se mezclarán con ellos formando un totum revolutum del que será imposible separar la mena de la ganga. Confunde y revuelve. Al cabo, ganancia de pescadores procaces.

 

Empresas públicas y fundaciones. El PSOE sabe lo que hace y hace lo que sabe. Habla de justicia y comete atropellos. Predica igualdad y discrimina a troche y moche. Reclama libertad y construye cárceles. El PSOE blanquea empleo a través de la Junta. La Junta otorga empleos a instancias del PSOE. Públicos. Privados, también. Comienzan por estos últimos. Terminan por los primeros. La desembocadura es un delta con anagrama de rosa y puño. Una vez todos en el redil, se procederá a filtrarlos por el crisol de la conveniencia. Y verán: los que entraron por el atajo se adueñarán de la zona y quienes cumplieron la norma, tendrán que vagar más allá de la curva del triple. O chuparán banquillo. O serán traspasados.

 

El PSOE se las gasta así. Con la ayuda inestimable de algunos sindicalistas. A este paso, el país no lo va a conocer ni Alfonso Guerra. Con tanto cambio, ni los que aquí vivimos distinguiremos la cara de este país. Que es el nuestro. No lo están sometiendo a operaciones de estética. No. Lo deforman a puñetazos. Ellos. Los del PSOE. Y sus amigos.

 

Vamos que vamos.

 

Un saludo.

LAS EDADES JUBILOSAS

 

Sesenta años. Treinta y ocho, de servicio activo e ininterrumpido. La mujer se quiere jubilar. Zapatero no la deja. Más edad y más servicios. No es parlamentaria. Trabajadora de a pie. Se ha dejado el pellejo durante cuatro décadas. Nunca tuvo despacho. Ni teléfono móvil a cargo de la empresa. Ni ordenador portátil. A base de esfuerzo, la trabajadora tiene la inquietud de su futuro. Algunos de sus hijos se hallan en paro. No cobran subsidio alguno porque jamás tuvieron acceso al mundo del empleo.

 

Confiaba la trabajadora en un feliz retiro laboral. La confianza en el Gobierno psoecialista le ha jugado una mala pasada. Fue de los españoles que creyeron a Zapatero al negar la crisis. Pagó ella su desventura y, con ella, quienes retiraron al presidente narciso cualquier atisbo de verosimilitud. Justos y pecadores siempre acaban en la misma urna de cristal. Está bien que el ánimo nos incline a confiar en las personas a las que no conocemos, porque todavía no nos han traicionado. Lo que no está bien es que confiemos en los políticos  cuya predisposición al engaño es repetida, constante, continua y acreditada.  La mujer quiere jubilarse. No se atreve. El túnel que se abre al paso de los años está oscuro e incomunicado. Las luces de antaño se han fundido. Bastaría cambiar las lámparas. No interesa. El empresario ordenó al electricista no reponerlas. Que anden a tientas, exigió. Si tropiezan, que se levanten.

 

Y mientras, el desempleo abraza a uno de cada cinco españoles en activo. A cuatro de cada diez jóvenes en edad de trabajar. Quieren pero no pueden. Mañana, tampoco. El gerente de la empresa es un desdichado ignorante que traslada a los demás su mala baba. Él, sí. Los suyos, bien colocados. Los demás, que se busquen la vida.

 

La edad de jubilación no se puede modificar. Ni es de recibo congelar las pensiones. El desempleo juvenil es una bomba de relojería que estallará el día en que las familias dejen de prestar a sus hijos el sustento, el alojamiento y la paga semanal. Retrasar la edad de jubilación secciona de un tajo cualquier probabilidad de los jóvenes. Por cada dos meses, un año de retraso. Se abre la ventana pero se cierra la puerta. No tiene sentido. Se lesionan los intereses de la empresa nacional. Algunos escuchan campanas pero no saben de dónde vienen. Cabe la prórroga voluntaria de la jubilación. Sin embargo, hacer precepto de la voluntariedad, atenta contra el significado del término. Voluntarios de la Cruz Roja, todos. Porque sí. No puede ser. A todos nos llega el momento de hacer mutis. Los chavales reclaman un papel que, cruelmente, se les niega.

 

La crisis podría explicar el retraso en la jubilación en un país con pleno empleo o con unas tasas de paro en torno al diez por ciento. Esto no ocurre en la España zapateril. Muy al contrario.  Las cifras demandan otro tipo de actuación en el terreno social. Las políticas activas no pueden confundirse con las políticas de desprecio a las clases pasivas. Pasiva viene de pasión. Pasión, del pathos griego se deriva. Pathos es sufrimiento que nace del esfuerzo. La jubilación es la alegría postrera que resta a los trabajadores después de treinta y ocho años de lucha por la supervivencia. En el trabajo dejó sus mejores años. Ahora, cumplidos los sesenta, no puede disfrutar de su bien ganada alegría. No la dejan.

 

Malos tiempos para la lírica. La épica no es la poesía más adecuada al progreso. La odisea pilla mayores a muchos. El conflicto nos explotará entre las manos. Cuestión de meses. La situación es insoportable.  La edad de jubilarse no es, ya, la edad jubilosa. No se sabe cuándo toca. Pena, penita, pena.

 

Un saludo.

PARO(X)ISMO

 

Lo de paro es una locura. En un callejón. Ahí están las empresas. En un adarve. Al ritmo de lock out. El blues del cierre se oye en toda España. Son espirituales. Canciones de oración y de trabajo. De resignación y desesperanza. Empresas y trabajadores, perdidos en el bosque de las ánimas. El final del laberinto está lejano.


En la atmósfera de inseguridad que la crisis ha creado, el emprendedor se ahoga. La política del (des)Gobierno no sólo no ayuda a disipar la bruma. Contribuye a enrarecerla. Recuerda, sin su belleza, el "Gran Ferrocarril del Oeste", de Turner. Vapor y niebla. La máquina marcha pero no sabe por dónde ni cuál es su destino. ¿Maquinista? Zapatero.


Cuatro elementos coadyuvan a la falta de expectativas. Demanda, liquidez, déficit y Administración Pública se coaligan en esta conjura anti-prosperidad. La demanda cae de la mano de la pérdida del poder adquisitivo. La capacidad de gasto se reduce al compás del incremento tributario y, sobre todo, de la precaria estabilidad laboral.


El peso de cinco millones de personas sin trabajo hunde cualquier plataforma. Se rompe el equilibrio deseado entre consumo y ahorro. Menos demanda, producción a la baja. No queda otra: despidos y expedientes de regulación de empleo. Por más que se especifique su temporalidad, es mentira. Esa temporalidad huele a prolongación renovable e indefinida. El descenso de los precios conduce a la recesión y ésta disuade la voluntad inversora.


A lo anterior, añadase lo que sigue. Ni las ideas ni la experiencia ni la voluntad emprendedoras encuentran acogida en la Banca. Ésta es un gato escaldado que huye del agua fria. Demasiados riesgos en un reciente pasado. Exceso de morosidad en un presente que escuece. Refugio del no. De prestar, ni un euro. Los acreedores aprietan. Queremos cobrar. Silencio. Ni está ni viene. Vuelva Vd. mañana, señor Larra. A la espera, se negocia y a la quita se acaba rindiendo.


La empresa se muere. Todos asistimos a su entierro. Con Aznar, todos a ganar. Con Zapatero, cada uno al agujero. Las empresas, encallejonadas. Como los toros antes de salir a la plaza. El indulto sólo llega a unos cuantos elegidos. Con Zapatero, todos... Ya saben. Paro(x)ismo. El PSOE nos pide el voto. A bríos. A Petronila, no. No voten al paro. Paroxismo.

 

Huelva Noticias. A su favor. El paro en la prensa independiente sí es una locura. Una locura democrática.

 

Un saludo.