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Francisco Velasco. Abogado e historiador

CIENTÍFICO CHAVES: LA BASE...”Y PEINASE”

 

 Se atribuye a Hitler esta frase: “Un judío es claro que es un ser vivo, aunque no puede afirmarse que sea un ser humano pues no hay base científica para ello”. De Bibiana Aído, la siguiente declaración: “un feto es un ser vivo, pero no puede afirmarse que sea un ser humano porque eso no tiene ninguna base científica”. El expresidente Chaves, actual vicenosequé del dizque gobierno zapateril, aseguró hace poco más de un año: “"Yo todo el sueldo que he tenido lo he querido invertir en mis hijos, porque sé que el día de mañana no les voy a dejar nada. Les he ayudado a comprarse su casa, les he ayudado a comprarse su coche, les he ayudado y he tratado de invertir en la mejor educación para mis hijos, no solamente la que han tenido aquí en España. Los he mandado a aprender idiomas fuera, a Francia, al Reino Unido... En eso es en lo que me he gastado el dinero y eso es lo que he podido ahorrar, los 3.400 euros". La base científica de cómo se ha gastado el dinero es indescifrable. Con su “peazo sueldo”, increíble. Por ello, más que de “labase” hay que hablar de “peinase” el pelo que nos queda de tontos.

 

Estos que se llamaron, o se llaman, socialistas, es que son unos genios.Si no, lean la prensa del día. Bueno, la prensa que no reciba óbolo alguno del Partido. Iván Chaves, hijo del psoecialista de la foto de la tortilla, parece que ha recibido de su padre algo más que ayuda económica. Algunos hablan del joven como un experto intermediario... Con la Junta de Andalucía, claro. Como su hermana Paula. Familia que cobra unida, unida permanece, con perdón del padre Peyton por la paráfrasis. El apostolado de papá Chaves poco tiene que ver con el rezo del rosario, pero sí con la sarta de desdichas felices -perdón por el oxímoron- que comparten. Todos para uno y uno para todos, que ponía el gran Dumas en boca de sus mosqueteros.

 

He leído el artículo formidable de Manuel Becerro en El Mundo. Los datos que maneja, impresionan. Los que habrán de salir, dejarán a muchos patidifusos. Para todos ellos, don Manuel, que no Lopera, presenta reconvención. Y es que a Chaves se le entiende todo. Tiene el aire de un excretor nato y de un escritor  cuentista neto. Artista. Padre. Esposo. Hermano. Amigo. Padrino. (?). Fenómeno de la naturaleza. Fénix del ingenio, que no me maldiga Lope de Vega. Taumaturgo de Aguas Teñidas.

 

Manuel Chaves es un fenómeno. Investigar los fenómenos exige instrumentar técnicas, adquirir nuevos conocimientos, efectuar observaciones, medir, experimentar, corregir determinadas desviaciones. De esta manera, se podrá hablar de método científico. Mas cuando no hay base, no hay método que valga. La pared siempre será un muro. Se podrá hablar con el paramento. Y aunque parezca que conversa contigo, no es un ser vivo. Mucho menos, un ser humano. ¿Verdad? Pues eso. La base científica del feto de Bibiana, de los judíos de Hitler y de la capacidad de ahorro de Chaves es tan sólida como un tabique sonoro. O como un paredón...de fusilados.

 

Un saludo.

PIZARRO

 

 Podíamos hablar de Francisco, el extremeño que conquistó Perú. Sin embargo, los tiempos nos invitan a hablar de Luis, el gaditano que destrozó, con la ayuda y en compañía de otros, la credibilidad de Andalucía. El primero dio gloria a España. El segundo, un ultraje a la justicia de los andaluces.

 

Luis Pizarro era, hasta hace un rato, consejero de Gobernación y Justicia. De gobierno títere. De justicia chusca. La negativa a entregar las actas del Consejo de Gobierno a la juez Alaya confirma una tesis largamente defendida. El Psoe cree que la justicia emana del partido y en él desemboca. La entrega, tardía y mutilada, de expedientes administrativos a los juzgados así lo corrobora. Como los jueces no son elegidos democráticamente, que se esperen. Luis Pizarro venía siendo el último irresponsable de este desaguisado institucional. Hombre control. Control de hombres.

 

Después de media vida al frente del Psoe andaluz, le confiaron la cartera de Justicia. Imagínense. De justicia. Tecnócratas al abismo. Plutócratas, al poder. Plutócratas comisarios políticos. Pajín, a Sanidad. Otra que tal. La cuestión es no doblar el lomo. Mucha reunión, móviles ardientes, presiones extenuantes, listas movedizas, disciplina total. Pizarro, Luis, nunca descubrió el Perú, pero a poco que nos descuidemos, se lleva las minas. Soy mineroooo. MinEREro. Fantástico consejero que perdemos. No se ha extraviado. No lo busquen. Se aposenta junto al señor de Matsa. Se enroca en el clan de Los Gazules. De los gandules, no. Que acaso. De Alcalá de los Gazules.

 

El árbol del ahorcado tiene cientos de ramas desnudas a la espera de frutos suicidas. Zapatero ha dado el pistoletazo de salida. La confusión de Pizarro le lleva a la dimisión. La posición de Griñán diseña su muerte política. El castillo de Kafka no se desmorona. Simplemente se desvanece entre la niebla. Drácula aguarda la noche para vivificarse con la sangre del pueblo. El proceso sigue su curso. Nunca sabremos el alcance de la marcha de Luis Pizarro. Sin embargo, una cosa es segura. El que venga, no lo hará mejor. Peor, tampoco. Es imposible. Igual. El modelo arquitectónico no lo diseñan los alarifes. Cosa de maestros. Y de mecenas. De gente con dinero. De gentuza con poder. De burgueses proletarizados y de proletarios aburguesados.

 

Los pilares de la tierra no se visten de la literatura de Follet. Se ponen el manto de la politiquilla de Chaves. El vicepresidente florero mantiene un pulso constante con el presidente a palos. Griñán era querido en tanto dócil se mostraba. Desde el momento que se atreve a discrepar del puesto de mando, alanceado terminará. Por Pizarro y compañía. Acabará adornando las ramas del alcornoque más destacado. En su tronco aparecerá, grabada a navaja, la siguiente inscripción: aquí pende un psoecialista traidor. Aquí lo enganchó Pizarro. En solitario, no. En colaboración con otros. Griñán y Borrel murieron víctimas de su propia estupidez. Querer imponerse a la cúpula celeste es un error. No quisieron regenerar la política. Pretendieron desnudar al emperador. “Quequivocaos”.

 

Un saludo.

PAVO REAL

 

 Aunque sonría forzado como las hienas, el presidente muestra todos los caracteres del pavo real. Tal es su ansia por hacer vana ostentación de su gallardía o de sus cualidades. El hombre presume, alardea, se envanece y se ufana de su estar porque su fuero interno advierte el menosprecio de los demás. Se jacta de dónde llegó porque inexplicable es cómo lo hizo. Su coronación como presidente rey se escenifica de forma paralela a su abdicación como rey presidente. No distingue el ser republicano o monárquico. En su personalidad, todo se reduce al estar. De ahí que cuando la historia juzgue al hombre, le alsolverá por falta de pruebas esenciales. El accidente le es consustancial. Desde un punto de vista democrático, ni fue ni estuvo. Está dimitido. Es destituido.

 

La anunciada sucesión del hombre circunflejo ejemplifica su proclividad a la zoología del ave. Advertida su decadencia, extiende las plumas y marca distancias consigo mismo. Se mira al espejo y conserva el colorido desplegado de sus alas no aptas para el vuelo. Avisa que se va pero exige alabanzas a su belleza. El que debiera ser bípedo implume con los pies bien anclados a la tierra, se reencarna en pájaro inútil. Todo él se revive en el artificio. Él, el emperador monclovita, administra la herencia sin beneficio de inventario. Deja el patrimonio escuálido pero los que se postulan como herederos del baldón prefieren la nada a la miseria que habrá de llegar. Con todo, analiza la cuadrilla de aspirantes y, visto lo visto, se solaza en su estrategia. Para lo que ha de venir, me quedo, masculla el maquiavelito leonés, dueño de palabras buenas y propietario de acciones malas. Me quedo. Un rato. Huérfano de aplausos. Orfandad de apoyos.

 

Rubalcaba se las promete felices. Vacío programático. Carmen Chacón se ofrece pinturera y “barrosa”. Triste final. La desconfianza del causahabiente despeja la hipótesis sobre su conducta futura. Seguirá en el trono mientras aviste una lucecita ilusionante y alucinadora que justifique su permanencia un año más en el poder. Ocho años, se relame. Y después, allá se las compongan. La suerte del 11-M no se puede repetir, reflexiona en su reducida capacidad craneal. Prolongar el castigo, poco importa si el verdadero flagelo comenzará tras su marcha. Rajoy es mucho enemigo, le dice Sonso. Tus pares en la enemistad son los barones de su partido que, agazapados como buitres, anhelan el final del pavo con sonrisa de hiena.



El monarca innoble tiene fe cegata en el resurgir económico del país. Carece de argumentos técnicos. Y qué más da si la ciencia y el método trascienden su inteligencia emocional y cognitiva. Se apoya en el vocerío de la multitud que protesta y le reclama para no oír ni escuchar críticas a su belleza singular. Botín lo certifica. Botín. De ponerse las botas. De acaparar el tesoro. Si Botín me dice sigue, se joden todos. Chacón, la primera. Creen los catalanes que yo por ellos me muero. Tan sólo los utilizo. Culé del Madrid. Doña Carmen, esposa de don Barroso, calienta motores. La pobre. Ganas de hacer la pava. Donde hay pavo real, la pava surte los estómagos navideños. Si se quiere estrellar, es muy libre, pero o las elecciones tumban al pájaro o el pájaro, como Felipito Tacatún, dirá: “yo sigo”. Hasta el año que viene. Que se acuchillen los secuaces.



Nos tiene entretenidos el presi. Se queda con “toquisque”. Con Felipe González, antes que con nadie. Pensaba el señor de la equis que el bambi comería de su mano. Qué error. Que inmensa equivocación. La soberbia de un ave choca con la vanagloria de otra. El viejo suele perder las batallas en el mundo de la fauna. La senil guardia felipista se postula para recobrar el mando. Sin embargo, el zapaterismo carroñero no suelta la presa muerta ni a la de tres. Qué va a ser de ellos si el Partido Popular les echa mano al pescuezo. A la olla. Ni para eso servirían. Mejor, disecados. Como los dinosaurios de Soria o de Teruel. Pavos irreales. Muy reales. Dice que se va. Mientras, se queda. Pavo decapitado.



Un saludo.

ES TODO POLÍTICA

 

 No conozco personalmente a Sergio Sánchez. Sé que es un atleta español de primerísima fila. Leonés de garra. Deportista de técnica. Ciudadano de fuerza. Plusmarquista europeo en la distancia de tres mil metros en la que, también, es subcampeón del mundo. La fortaleza de su físico corre pareja a la entereza de su psíquico. Un portento, vaya. La causa por la que Sergio Sánchez viene a esta tribuna no es, sin embargo, su talento ni su condición de moderno Mercurio. Sergio Sánchez ha llamado la atención por sus recientes declaraciones en los medios.

 

“Me da vergüenza vestir la camiseta de España”, ha dicho. El titular espanta. Otro nacionalista de pega que se rebela al ritmo separatista de abertzales y especies similares, pensó este articulista. Nada de eso. Sergio Sánchez se avergüenza de algunos políticos que de España hacen jirones y de su imagen, bazofia. Van a lo suyo. Hoy me sirvo de ti porque las medallas del corredor lucen sobre la camisa blanca del político. Mañana te arrojan al vertedero si las insignias laureadas vienen  manchadas por la miseria del doping que los garantes del deporte nunca quisieron extirpar. Pillado el famoso, sobre él caiga el estigma de la Inquisición. Los otrora mecenas de su éxito propio se convierten en santo oficio del error consentido ajeno.

 

Sergio Sánchez no es un referente del deporte. Es un ciudadano ejemplar. A tener en cuenta en este mundo de trepas y pelotilleros, de agasajos de boutique y de premios de mercadillo. Don Sergio ha dicho a Lissavetszki, exsecretario de Estado para el Deporte y expresidente del Consejo Superior de Deportes, que están consiguiendo que “ los deportistas pierdan la ilusión y su credibilidad”. La política española antidopaje es una pantomima, ha señalado. En ese contexto, se entiende la vergüenza. “Tengo un palmarés, un currículum, una imagen, y ahora mismo presentarme a una competición internacional con la camiseta de la selección española dañaría mi imagen», sostiene el bravo campeón español.

 

Dónde está el error de Sergio. Desde mi modesto punto de vista en la sinécdoque. Toma el todo por la parte. Confunde a España con el candidato psoecialista a la alcaldía de Madrid. Acaso por su carácter, tal vez a causa de su civismo irreductible, Sergio Sánchez está castigado sin beca ADO. En cambio, varios implicados en la “Operación Galgo” disfrutan de la misma. Se premia el dopaje y se castiga la corrección. Lissavetszki se apunta al carro ganador y prende fuego al auriga pillado con las manos en la masa. La doble moral del politicastro no es sino la inmoralidad del nefando gobernante.

 

Sergio Sánchez hará mal en tirarle sus medallas a la cara. El fruto del juego limpio no puede siquiera rozar la pétrea faz de quien se postula como futuro alcalde de la capital de España. Sergio. Sánchez. Demasiado español y demasiado leonés para ser aclamado por esta panda de desharrapados morales. Mantenga su camino decente. Deje que estos desastrados éticos, estos menesterosos de poltrona, estos harapientos de honor, sigan al “rebufo” de la estela de dignidad que Vd. traza en su carrera portentosa. A ver si se les pega algo. Aunque sea del tartán. Pobres diablos. Vd. es un tipo. Todo un tipo. Sí señor. Con dos narices.

 

Un saludo.

GIMENO QUE NO JIMÉNEZ

 

 Mi hermano José Antonio, tengo otros no crean, me envía un correo electrónico en el que me invita a leer el comunicado de Ángel Gimeno. Gimeno es alto cargo del Psoe de Madrid. Abandona el grupo. Deja la secta. Tiempo ha tardado el hombre en percibir el horror interno. Comulgar con ruedas de molino de la inconsistencia de Zerolo o Zapatero, ya es. Intentar imbuir un poco de sentido a Pajín o a Bibiana, ímproba tarea, pardiez. Eso sí, llevar a José Antonio Alonso a terrenos de respeto, supone adentrarse en el averno.

 

La cúpula del Psoe es una pirámide invertida. En su cúspide se sitúan miles de gusanillos que, al darse la vuelta la figura, se hallaron, de pronto, en las alturas celestes. En cambio, los tres “maolillos” que planificaban desde lo alto, han pasado a ocupar la base más inestable. Es difícil invertir una pirámide regular. Complicadísimo. Sin embargo, Zapatero lo ha logrado. Cómo será esta larva política que, sin llegar a mariposa, revolotea entusiasmada. Todo contamina, es verdad. Pero sabido es que el gorgojo se alimenta de carne muerta o en descomposición. Esto explica su agosteño festín. Ha fagocitado la corrupción de su entorno hasta el hartazgo. Así está el hombre.


El poder del partido se tambalea al ritmo que la Kéops se sostiene sobre su vértice. Un viento del este tumbará el poliedro sobre otra de sus caras. A poco tardar. Las elecciones del 22 de mayo confirmarán el secreto a voces. El presidente crisálida entra en el período final de su maléfica carrera política. Cuanto toca, lo convierte en estatua de excrementos. La democracia que él surcó, nunca fue dictadura mayor. La monarquía que el nieto del capitán nos deja, jamás vivió peores momentos de popularidad. La república que el marido de Sonsoles soñó, difícilmente pudo caer tan bajo.

 

Gimeno, don Ángel, se ha percatado, al fin, del clamor del pueblo. Miseria en el partido. Pus en sus heridas. Metástasis cancerígena de la peor especie en sus órganos. Tarde, Gimeno, muy tarde. No obstante, introdujiste la mano en la llaga y observaste que el señor era un dios de barro blandengue. Vivir de la política y para la política tiene su aquel. Los travestis visten ropas del sexo contrario. Lo saben y son felices. El travestismo político acarrea enfermedades respiratorias por la ansiedad. Rubalcaba y Bono se creen  de izquierda y se colocan túnicas de derecha. Son la derecha más alienígena y mortal. Infaman la idea de la derecha de Rajoy o Aznar. Los de derecha son honrados. Se atavían con lo que tienen y no se emperifollan con los abalorios de Guerra o de Valderas.

 

El disco solar momifique a estos egipcios de perfil bajo. Súbditos de una vida breve que confían en la longevidad dichosa de la ultratumba como única explicación de su existencia. La pirámide debe volver a sus fueros. La base ancha y plana. La cumbre puntiaguda, mirando al cielo. En tanto Mario Jiménez siga encaramado a la balaustrada del piso superior, la política psoecialista será el lodazal que recoge todas las deposiciones de estos sujetos. Y si Petronila,… Con Barrero,.. Chaves de vicepresidente y Griñán de… De qué va Griñán. Ya. De ciego del pícaro Jiménez, Mario. Pues que tenga cuidado. Que Mario es tan de fiar como una cobra escocida.

 

Bien por Gimeno. Más vale tarde. Mal por Jiménez. De qué va a vivir el hombre cuando las aguas tornen a su cauce. Por carecer, hasta de ética. Por no tener, ni respeto. Por adolecer, de moral. Por presumir, de poder. Es el eterno yo del rinconete. El cortadillo se lo zampó al principio.

 

Un saludo.

CLUB DE ALTERNE

 

 Las lenguas se deshacen en elogios acerca de Loles López, parlamentaria popular. Hablo de lo que escucho. He leído sus declaraciones sobre la publicidad a cierto bar de copas en el que las mujeres poseen un papel determinante. Se puede decir que ellas son el motor del negocio.  Coherencia grande. Resulta que algún responsable del Polideportivo “Las Américas”, que depende de la Diputación de Huelva, ha permitido que las vallas publicitarias externas de este centro público se ocupen con anuncios de ese club de alterne. Me niego a llamarlo puticlub. En mi opinión, las mujeres nunca son putas. Ni putos los hombres.

 

Sí analizo la conceptualización “doble moral e hipocresía” que la señora López atribuye a doña Petronila. Doble moral, no. Amoralidad, toda la que quiera. Inmoralidad, según qué principio de comportamiento político ondee. Hipocresía, sin duda. La señora Petronila finge maravillosamente. Es hija del elenco de actores de esa compañía de cómicos que la cúpula psoecialista es. Con la cara progre cantan la dignidad de las mujeres y reivindican la prohibición de anuncios sexuales en los periódicos. Con el rostro fascista admiten que algunos empresarios afines publiciten la copa y el sexo con chicas que, acaso, sufran en sus cuerpos la necesidad de venderlos por unos cuantos euros.

 

Mientras Pedro Rodríguez levanta monumentos a la historia de Huelva o al sentimiento de su gente, doña Petronila ha podido facilitar anuncios de posible prostitución en dependencias públicas de su competencia. Acaso por ignorancia. O por indiligencia. Tal vez por negligencia. La mujer no puede denigrar a la mujer. Ni por un momento. Un club de alterne puede ser, incluso, un bien social. Lo que es inadmisible es que la mujer que trabaja en ese bien social sea pisoteada al extremo de convertirla en un mal para la sociedad.

 

Pajín y Aído. Aído y Pajín. Dónde están. Frecuentando foros a favor de la mujer. Silenciando ofensas contra la mujer. Lo de Petronila es de juzgado de moral. Ya sé que no hay. Pero la conciencia sí existe. En una persona que ocupe cargo público, las conexiones (plural de conexión) deben realizarse con suma delicadeza. No sea que el que conecte pretenda pinzar el polo negativo con el positivo y el cable rojo del estalinista con el cable negro del mussoliniano. La deflagración sería inmediata. Conexión francesa. Conexión kosovar. Conexión fiscal.

 

La conexión como enlace y como atadura. La conexión entre institución pública y empresa privada. La conexión de alterne en el punto donde se realiza el enlace entre aparato y finanzas. Conexión como mancomunidad de amistades o comunión de intereses. Conexión como enchufe, como enganche, como contacto. Club de alterne. La conexión como encaje y enganche. Alterne. Trato, pero no trata. Relación no fraterna. Convivencia y emparejamiento. Club de alterne. Libertad. Libertad para las mujeres. Antes, igualdad para ellas. No las denigren más. Inmorales. Hipócritas. Fachas. La publicidad del Polideportivo “Las Américas” exige respeto. La Diputación debe retirar los anuncios indeseables. Por respeto.

 

Un saludo.

EL SIETE Y EL DIECISIETE

 

 El siete es un número mágico. Siete. Su forma simbólica es la causa por la que con su nombre se designa al rasgón en forma de ángulo que se hace en los trajes. Y en los lienzos. Siete.

 

La vida en la España de esta primera parte del siglo veintiuno se hace especialmente penosa. Nada es lo que parece. Y se quiere hacer parecer lo que no es. Es verdad que la crisis económica es gravísima. Cierto que el paro se asoma al pretil de los cinco millones de desafortunados. Indudable que la corrupción invade los tejidos del Gobierno psoecialista. Nadie discute que el presidente Zapatero corre el riesgo de darse un porrazo mortal a causa de los bandazos inverosímiles de su política. A ratificar me quedo que las guerras son justas cuando así lo certifican los dos sindicatos históricos, con perdón, en conjunción con un puñado de artistas enriquecidos por la explotación de ideologías liberticidas, con más perdón, y con ciertos periodistas de alcantarilla, con la indulgencia de las cloacas. Con todo el peso de la anterior, este dicente considera que lo más pernicioso en la España actual es el siete.

 

El siete a la España de las diecisiete. El roto a la España de las Autonomías. El despiezo del Estado. La fragmentación del territorio. La división entre españoles. La búsqueda de nuevos bandos fratricidas que cubran las homicidas ambiciones de politicastros enfermos de odio. La hendidura de la conciencia nacional. El desbaratamiento de la unidad de España. El Pisuerga que pasa por Valladolid es el tópico recurrente que golpea el esqueleto de la Constitución y, leña al mono, que es de loza. No es de goma. De cara y fina porcelana. Pero no importa. Hay que romper la obra de arte más grande y más longeva que ha parido nuestra historia: la construcción del Estado español. En ese estropicio se hallan los catalanistas de pega y los batasunos de zurra. En ese destrozo, Zapatero tiene mucho por lo que responder.

 

España se enfrenta a su propia mirada atrás. La dialéctica de la historia nos propone, una vez más, el cainismo de los pueblos. La fláccida mano que no rige el Estado, manosea los despropósitos de su ruptura. “Es una vergüenza lo que en España está pasando contra el Barcelona”, ha declarado Rosell, presidente de la entidad blaugrana. Su antecesor en el club catalán, Joan Laporta, va más lejos en su política de verbal bombardeo destructivo cuyos efectos carga el diablo separatista. Ha dicho: “quiero la declaración unilateral del Estado catalán”.

 

Entre tanto, Zapatero se dedica a un peligroso juego de rol. Es como el niño que juega hoy a policías y mañana a vaqueros. Nunca dejar de hacer el indio. La película que filmó sobre la crisis es candidata a los Premios Razzies, los anti-Óscar. El corto sobre el empleo se quedó sin estrenar pero recibió millonaria subvención compensadora de sus ineptitudes. El documental sobre el pacifismo se aupó a la categoría de Apocalipsis libia. El spot publicitario con Gadafi, loa a la mamarrachada. El protagonista agónico e insulso inyecta veneno de rencor a la voluntad conciliadora de los españoles. Así, el cianuro se viste de plutonio al tiempo que la Constitución se solapa en el Estatut.

 

Las diecisiete pueden ser quince mañana. Pasado, reducirse a trece. En tres meses, cantones todos. Después de la juerga independentista, el responsable del ERE patrio se lavará las manos y, con el porte pomposo e imponente de los bustos parlantes, culpará a todos del desaguisado. Salvo él, todos hemos llevado a España a su descalabro. Solo debimos dejarlo. En isla apartada. Muy  vigilada. Como Napoleón que se cree. Sin darle opción a cien segundos adicionales. De lo contrario, el siete contra las diecisiete será un jirón imposible de arreglar. Un siete, setenta y siete mil veces en el vestido electoral. Verán cómo se cabrea con el siete veces roto.

 

Un saludo.

GORBURU TIENE LAS MANOS LLENAS DE SANGRE

López Peña es Thierry. Thierry es un histórico de ETA. ETA es una banda terrorista y asesina que negocia con el Gobierno de Zapatero. Zapatero es un político sin entrañas que firma las actas con las manos llenas de la sangre de las víctimas. Las víctimas de los etarras no son los muertos, los heridos, sus familiares y amigos. No. Todo el pueblo padece el dolor por los que murieron a causa de una bomba lapa, de un tiro en la nuca o de qué importa el modo.

 

  El Gobierno de Zapatero mantiene contactos con ETA. Colabora con ETA. A ETA se doblega. ETA se lava las manos en el orín de los negociadores de Zapatero. El secreto es a voces. El presidente busca en su madriguera un hueco por donde escapar a su destino de renegado. No lo encuentra. No puede hallar la paz quien sólo persigue su guerra. Indulta y amnistía, según le indique su infierno mental. Anima e impulsa a golpe de espirales de odio. Se emboza en la bandera blanca de la tregua mientras ondea el rojo fajín de la sangre derramada. Condena la muerte en Irak y alaba el asesinato en Libia. Lo de Zapatero es odio. Odio y rencor. Venganza que se pierde entre los orificios de sus discursos ebrios de luto.

 

 En vísperas de las elecciones generales de 2008, Eguiguren parece haber garantizado a Josu Ternera que Batasuna volvería a la vida política y que la policía reduciría su presencia en los controles. El Faisán voló porque el Gobierno colaboró con banda armada. Y al hacerlo, traicionó al Estado de derecho. Y al perpetrar tan atroz delito, clavó el arpón envenenado en el pecho de la policía española. Un instante infinito. Un ilimitado milímetro. El oxímoron permanente de la contradicción perenne del Psoe. El Psoe de Felipe que se coaliga con los que enterraron vivos a los ocho mil soldados iraquíes que se cobijaban en sus trincheras. Qué risa de sangre. La sangre de Irak, Felipe, no admite la menor sonrisa.

 

Libia no es Irak. La sangre de los muertos colorea los suelos y enrojece los techos. Colorá la sangre. La caterva del Psoe aúlla. Ellos son la izquierda. La de los trabajadores en paro. La de los soldados en el hospital. La de los enfermos arrinconados. La de los estudiantes sin faro. La de los españoles fragmentados.  Zapatero no tiene las riendas de su vida y menos la de la patria. Rubalcaba maneja los hilos del títere hispano. Chacón aguarda, ladina y voraz. Pretende el gran bocado. Mientras, los hampones cierran bocas y ciegan vidas. Metralleta en mano, disparan a matar. A los etarras, no. A los enemigos, tampoco. Los proyectiles son de fuego amigo. Hoy se clavan en el pecho de los policías que detienen a los asesinos de ETA y mañana se venden a los sicarios de Gadafi.

 

Las manos de Zapatero están llenas de sangre. Su alma, plena de odio. Odio en la sangre. La herencia de Zapatero es inmensa. El odio arrasa al amor y la memoria se agota en su inteligencia corta. La sangre roja de los muertos y heridos acabará bañando a los homicidas. Y a sus cómplices. Y a los que, en base a una coartada imposible, ofrecen libertad a los que libertades arrebatan. A la calle. Desde el primero al último. Antes, a la cárcel. Por sus manos llenas de sangre. Las de Gorburu. Cabeza Roja. Cabeza del Gobierno. ETA mata pero no miente. Gorburu lo sabe. Niega la veracidad de las actas. El cobarde reniega mil veces. Las mismas que se mancha con la sangre de los asesinados por ETA. Cobarde Gorburu.

 

Un saludo.

HUIDA HACIA ADELANTE

 

La noticia es que el pájaro ha disparado a las escopetas. La juez de los EREs ha aceptado que la Junta de los EREs se persone como acusación en el caso de los EREs. La cosa está clara. Los EREs. Griñán no es garante en su deber de los expedientes de regulación de empleo ni en su obligación de exigir la fiscalidad administrativa y de hacer cumplir las exigencias de la Hacienda Pública y, oh milagro, lleva a que la Junta se acuse a sí misma. Se acusa a la Junta, claro, para que no se impute al presidente. Listo el muchacho. No le informa Aguayo de nada pero los demás nos vamos a enterar de lo que vale un peine.



Más de cien mil millones de pesetas han volado de la caja fuerte andaluza y se han posado en nidos de intrusos afines a la propia Junta andaluza. Es lo que se llama huir hacia adelante. El ataque de la justicia al Gobierno andaluz ha llevado a éste a sortear el problema haciendo como que se enfrenta al mismo. Al mismo tiempo, amenaza a los bocazas como el exdirector general Guerrero. O se calla o que se atenga a las consecuencias de la delación del fondo de reptiles. Se mete en el lío para controlarlo desde su interior. Es una reacción psicológica de libro que se ha convertido en paradigma de la sociología política.



A partir de este planteamiento, Málaga ha acogido un congreso municipal psoecialista con miras a las elecciones del 22 de mayo. Griñán y Blanco se disponen a ejecutar su estrategia de la confusión. Temen que Antonio Fernández, exconsejero de empleo, se vaya de la lengua y no esté dispuesto a comerse el marrón en soledad. Lo que se encubrió en horas de mangoneo, se quiere tapar ahora con miles de kilos de cemento armado. Y si, además, Viera resbala en el cenagal que él ayudó a formar, va a ser necesaria la cantidad que se utilizó para ocultar el escándalo del barrio del Carmelo en Barcelona. A buen entendedor...

 

Por ello, el sucesor de Chaves en el desgobierno de Andalucía, se ha apresurado a señalar que el comportamiento del Psoe está basado en la ética. Juro que no ha matizado a qué ética se refiere. Acaso a la aristotélica. De ahí que se apoye en el carácter no extremista de la virtud, sino en la síntesis entre opuestos. Lo cual explicaría que de los seiscientos y pico millones de euros birlados al derecho adminitrativo, apenas la mitad haya ido a causar la felicidad de unos elegidos. Verdad. Con lo moderados que han sido y nos quejamos.



La huida hacia adelante tiene un tufo dictatorial y maoísta de no te menees. La colectivización china en tiempos de la Revolución Cultural provocó la muerte de millones de chinos, la mayoría niños, víctimas de la gran hambruna que asoló el país. La producción de acero era prioritaria. La fuerza humana era tan gigantesca que se permitían el lujo de cambiar el carísimo coste de la maquinaria importada por el ridículo precio de las vidas humanas. El Gran Salto Adelante fue una de las aventuras más desdichadas de la infeliz historia genocida del siglo XX. Qué importaba a los líderes comunistas chinos las muertes de sus convecinos si la patria demandaba ese sacrificio. El poder totalitario se mece entre la dictadura y la ignorancia. La divisa, constantemente repetida, fue producir "más, más rápido, mejor y más económicamente". Esta política económica, en realidad, se basaba en un absoluto desconocimiento de lo que es la realidad económica.

 

Gran Salto y Gran Escapada. Adelante con los faroles. Caiga quien caiga. Menos las ánimas benditas del “purga”torio del Psoe. La purga ha comenzado. A la velocidad de las defecciones políticas o de las propiamente escatológicas. Triunfará el que más calle, quien mejor mienta, quien sobresalga en la resistencia a la justicia, quien destaque en la construcción de coartadas al partido, quien eleve los más altos muros de contención para salvaguardar al presidente. He ahí a los vencedores. He ahí la huida. Hacia adelante. En estricta justicia, todo un salto. A los infiernos de la mafia.



Un saludo.

MARIO VA DE CAZA

 

 Cazadora tipo militar. Sobre chaleco oscuro y camiseta blanca. Aspecto de matón de discoteca. Rostro malencarado que pretende aparentar sacrificio yihadista. Mano izquierda a medio camino entre la bendición y el martillo pilón. Convención psoecialista en Valverde del Camino. Mario Jiménez al aparato. Mitin.

 

En la Huelva de los ochenta mil desempleados y no sé cuantos miles de trabajadores en formación, toca hablar de trabajo. Mario promete crear empleo. El embustero líder de la secta se ofrece como cirujano capaz de extirpar el maligno cáncer que él ha contribuido a extender con sus mentiras. El paradigma de la inmoralidad política se exhibe como modelo que carece de principio rector de su comportamiento partidista. El hombre que emascula conciencias, ostenta el pendón de castrador de libertades.

 

Dónde va a llegar Mario. Qué mal van las cosas a su guardia de corps. Nada si se compara con la multitud de hipotecados que han perdido la vivienda por la que se dejaron la sangre. No tiene límite. Apuesta con el dinero del pueblo y desafía con la perversidad de los que prevaricaron con los EREs. Llama en su ayuda  a los “emiliobotín” de la provincia, a sabiendas de que en la esfera del partido sólo cabe el pillaje. Manido el discurso, rancio el mensaje, herrumbrosa la palabra. Ahora quiere poner de revés a Huelva. Del decúbito supino al tendido prono. Por delante y por detrás. La patraña se teje en la rueca de la Penélope que nunca conoció a Odiseo. El Ulises tiene nombre de héroe mítico que tuvo un Homero que jamás podrá ser Mario. La Penélope de Mario no pierde tiempo en confeccionar. La señora del palacete de la plaza de las monjas viste sus galas en boutiques lujosas.

 

Es imposible. Desde Irak a Libia. Del Gal al Faisán. De los Fondos reservados a los Expedientes de Regulación de Empleo. De Barrionuevo a Chaves. De Rubalcaba a Rubalcaba. De Javier Barrero a Mario Jiménez. De Cinta Castillo a Petronila Guerrero. No montan un circo. Si al menos… La sostenibilidad de la que presumen se reduce a la permanencia en el cargo. Para viviendas, las suyas. Para igualdades, las propias. Para penitas, las ajenas. Para libertades, el gulag o la checa. Para derechos, torcidos. Para energías, las precisas. Para progreso, el del exconsejero Fernández. Para Medio ambiente, Mendaña. Para austeridad, su despilfarro. Para honestidad, despelote.

 

Mario se cree impune. Sin embargo, tanta manipulación le pasará factura. Ojalá conserve su vida muchos años. Lo deseo. Del mismo modo que, sin ánimo de venganza, pero sí de equidad, anhelo que, sentado allá donde viva, sufra de alguna manera los padecimientos económicos de quienes vivimos en Huelva. Cazar al cazador no significa querer esa presa. Simplemente, se pretende inhabilitarlo. La veda a Mario Jiménez. Para cargo público alguno. Que se ponga a trabajar y a producir en pro de esta sociedad. Que no deprede más. Cazadora.

 

Un saludo.

EPIDEMIOLOGÍA EN LA RÍA

El anuncio de la señora Montero, consejera de Salud de la Junta de Andalucía, sobre la realización de estudios epidemiológicos entre la población de la Ría de Huelva tiene visos de credibilidad. Con este Gobierno andaluz, te crees algo y patinas. El anuncio ahí está. Otra cosa será quiénes lo dirigirán. Y cuándo se llevará a cabo. Y cómo se efectuará. En cuanto a la publicación de los resultados, queda por ver.

 

El Polo Químico –químico, no se olvide- ha sido un quebradero de cabeza desde que el franquismo nos regaló ese maná envenenado hace más de cincuenta años. La polémica acerca de sus peligros potenciales no necesita mayor prolongación. El por qué de la elevada morbimortalidad de determinados tipos de cáncer es lo que se debe investigar con urgencia. La Junta ha dispuesto de treinta años de omnímodo poder para hacerlo y nunca lo hizo. Más vale tarde. Pero bien. Que se haga bien y a fondo. Que se recojan datos suficientes y fiables para establecer parámetros sobre la incidencia de una enfermedad determinada en la muerte de las personas y, de forma paralela, de instrumentar los medios posibles para evitar o limitar esos males. Qué tiene la industria química que provoque patologías causantes, a su vez, de la muerte en Huelva. Qué punto de repercusión arrojan los vertidos a la ría sobre sus aguas y entorno colateral. Hasta dónde son ciertos los dichos de la perniciosidad de la maléfica balsa de fosfoyesos. En qué medida las marismas están afectadas por el almacenamiento de residuos supuestamente tóxicos.

 

Yo no me fío. La confianza es una hipótesis sobre la conducta futura de otro. Yo no apuesto por ese otro. Máxime si ese otro es la Junta de Andalucía psoecialista. No me fío. Carece de fianza, de aval, para adquirir y para vender. Si los estudios revelasen, sin lugar a dudas, la determinante acción negativa del Polo químico en la aparición de algunas enfermedades cancerosas, dónde se iban a meter todos los presidentes andaluces. Qué reacciones cabrá esperar de los onubenses que hemos tragado y respirado esa basura depositada en tierra, agua y aire.

 

La señora Montero puede vendernos puentes de salud imaginarios y trenes marcianos de alta velocidad. Sin embargo, con la salud no se juega. Con la enfermedad no se debe mentir. Con la vida no se engaña. Si se ha de hacer el estudio, cuanto antes. En caso contrario, rectifíquese. Miles de ciudadanos estamos expuestos a una contaminación que puede ser letal. Déjense de añagazas. Fuera artificios y señuelos.

 

La Guardia Civil ya informó al respecto a través del SEPRONA. “El uso de fosfoyesos en agricultura, de forma intensiva o continua, puede producir la acumulación de metales tóxicos como el uranio. De lo que no ha informado la Benemérita o, al menos, no me consta, es acerca de las miles de toneladas de ese residuo –que no subproducto- que ocupa hectáreas de la ciudad. Qué huele mal en el anuncio de la consejera de Salud. Cómo apesta.

 

Un saludo.

DE LOS NERVIOS

Fiel a mi cita de los jueves, acudí al programa de debate que Paco Morán conduce, con enorme éxito, en Canal Luz. Supe entonces, en palabras del candidato del PP a la alcaldía de Gibraleón, señor Cueli, que parece ser que doña Petronila, presidenta de la Diputación, paga alrededor de tres mil euros, tres mil, a determinado periódico local por cubrir las ruedas de prensa de esa institución supramunicipal de Huelva. Según esa información, doña Petronila dispone el peculio público con la liberalidad que el Gran Capitán gastaba la pólvora del rey.

 

Doña Petronila se juega la Capitanía, la Bolsa y la vida política. Un revés como el que aventuran las encuestas, sería su definitiva jubilación. Con o sin ERE. De ahí que la señora, como sus afines compañeros de juerga psoecialista, se muestre nerviosa. No es que padezca de enfermedad neuronal alguna. Sencillamente que sus reacciones emotivas saludan a la contra. Debería poner en valor su inteligencia emocional. Si su inteligencia cognitiva no es la más brillante, al menos que desarrolle la otra. Por otra parte, no hay edad para ejercitar el autocontrol. Doña Petronila, a juzgar por los carteles/pasquines preelectorales, se mantiene muy joven. Razón añadida para dominar con especial brío su torrente social y laboral. La inteligencia emocional puede permitir que un sujeto ansioso pueda encaramarse al rol de pensador, cual mágica obra de Rodin. La madurez de su pensamiento le llevará a ser libre. Libre de nervios. Y de ardores.


Las últimas apariciones públicas de la señora presidenta del Hotel París, palacete do la humilde dama redime sus embrollos de Gran Vía, dan que pensar. Su obsesión por el alcalde Pedro Rodríguez preocupa a la ciudadanía. Pues no que repite incesantemente que las obras del AVE se han paralizado “por los obstáculos del alcalde”. A mayor abundamiento, la fémina señala que el primer edil de la capital “está descontrolado, no tiene proyecto propio y lo peor de todo es que ha perdido los sentimientos por su ciudad”. Parafraseando sus palabras, uno se alarma “por el punto al que están llegando las cosas”. Su punto. No el de Pedro. El de ella.

 

La cosa no me intranquilizaría si la candidata se atreve a destacar, respecto a los 96 kilómetros -les recomiendo leer 96, 96, 96, en este mismo blog- de vía hasta Sevilla, que “Fomento está trabajando duro y estos tramos están a muy buen ritmo”. Ojo. Una cosa es ilusionar y otra, bien distinta, alucinarse. Si Fomento no sabe qué año post Zapatero, pondrán el primer raíl. Si la estación -que iba para apeadero- no tiene término en Huelva. Huelva-término en lo que atañe al AVE es Huelva-fin en lo que concierne al aeropuerto. Curro Moro, el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de la capital, lo ha dejado meridianamente claro: los técnicos de ADIF aseguran que “las actuaciones siguen en marcha, que los operarios siguen trabajando en la zona y que en ningún momento se han paralizado”.

 

También son tozudos estos concejales del PP. Mira que contrariar los anhelos destructivos de la señora Guerrero. Y es que la ha dejado en evidencia. Textualmente: “a la candidata embustera, la mentira le ha durado poco más de dos horas”. Estos del Psoe es que prefieren incurrir en prevaricación, antes que Alcalde Pedro siga engrandeciendo la urbe.

 

Doña Petronila utiliza el AVE como el aeropuerto. Los puentes, como el palacete. Los fosfoyesos, como los millones. A los ciudadanos, como niños. A los niños, ni los trata, que no votan. Está que da botes. Los malditos nervios. Se cuelan en el estómago con una facilidad. Especialmente en vísperas electorales que se vaticinan funerarias. A que sí, don Mario. Qué se le va a hacer. Lo del lobo afecta a Barrero, Mario, Petronila y Trillo. Pedro dice la verdad. Alcalde Pedro no miente. Hace. Mucho y bien.

 

Bien y mucho. Al igual que Paco Morán. El hombre. Nunca he visto un especímen al que acusan de pertenecer a la extrema derecha y, sin embargo, anuncia todas las semanas su compromiso con la libertad. Me da que los acusadores no son sino golfantes fascistas. Si no, apuesten conmigo. Doña Petronila Guerrero no aceptará la invitación pública para participar -gratis total- en el referido programa televisivo. Prefiere pagar con las cuentas de don Gonzalo Fernández de Córdoba. En cuanto a don  Mario Jiménez, va por diez mil veces con lo de "soy demócrata" y no hay manera. Persiste en su ofensa a los funcionarios, en su desprecio a los parados y en su repugnancia hacia los hipotecados. De los nervios están. Ellos y ellas. Ellas y ellos. Qué temerán.

 

Un saludo.

EL EXPEDIENTE

La noticia que recoge la prensa del día viene a decir: “La juez de Instrucción ha  dado a la Junta de Andalucía un plazo de 48 horas para que entregue  toda la documentación requerida sobre los expedientes de regulación  de empleo (ERE) investigados en la región andaluza”. Sin embargo, la noticia será que, antes de transcurrir ese plazo, la Junta lo entregue. Este que les escribe lo viene denunciando en los foros en los que interviene.

 

Y servidor se expresaba tiempo atrás, en este mismo blog, en los siguientes términos. “La Junta de Andalucía ha tomado el deber de remitir el expediente como un pulso a la jurisdicción. Una apuesta contra la legalidad. Un desafío a los tribunales. Un reto a los impugnantes. Un envite a la justicia. O lo mandan tarde o lo adjuntan mutilado. De los casos que este abogado tiene contra la PsoeJunta, ni una sola vez han trasladado el expediente completo a la primera. O se niegan o se hacen los sordos o alegan falta de personal o aducen no haber recibido notificación. En tanto, desoyen los mandatos preceptivos de los jueces, obstruyen el normal funcionamiento de la justicia y dilatan indebidamente los procesos. Un ejemplo, vaya, para una institución a la que se le confiere la facultad de autotutela y la presunción de veracidad. Quién le puso petenera”.

 

Es el sistema, señoras y señores. O más propiamente, el “por sistema”. Es decir, la procura obstinada de hacer algo de una manera determinada, sin razón o justificación. La Juez intima a la Junta. La funcionaria exige el expediente al robot que reclama vida propia y promulga su particular derecho. Ya llegará el expediente. Cuando la máquina quiera. Les recuerdo a Kafka. El proceso. Un ciudadano es arrestado por una causa desconocida y la justicia y la ley le son inaccesibles. La pesadilla kafkiana se corporeíza en el modus procedendi de la Junta de Andalucía. Se sabe cuándo comienza el litigio pero nunca cuándo se acaba. El ciudadano de a pie sufre la eternización de su proceso. Morirá antes de que nunca sea atendido.

 

El consejero Recio ha explicado, en relación a los EREs que el Gobierno Chaves activó a su antojo, que sólo 72 personas nunca trabajaron en la Junta, y que 111 presentan simples discordancias administrativas. Nueve milloncejos de euros, como mil quinientos millones de pelas, es lo que se ha perdido. La que está liando Arenas, se queja el ministro de la cosa, para esa minucia. Y no para aquí la pelota. Que este hombre se compromete a recuperarlos, asegura. Faltara más. Pero toda la culpa, del PP. No obstante, reitera su constante colaboración con la Justicia.

 

De tanto mentir, no se cae la lengua a tanto trapo. Recio penetra de lleno en las obscenas interioridades del poder dictatorial y recluye a la sociedad en la caverna de Platón. La gente verá sombras. La luz del sol se escapa a ellos. Rememoro a Émile Zola. “Jáccuse”. Acuso. Caso Dreyfus. Este ingeniero de origen judío fue acusado de espionaje a favor de Alemania. El tribunal militar lo condenó a cadena perpetua y lo desterró a la isla del diablo, en la Guayana francesa. Alta traición, sentenciaron. Traidor, coreó la opinión pública manipulada. Años después se demostró la arbitrariedad de la sentencia. Dreyfus, roto física y moralmente, fue rehabilitado. Joseph K, el triste héroe de Kafka, agonizó en la cárcel.

 

La libertad se apaga en la celda oscura de un Gobierno desalmado. El pueblo espera su destino. Ni siquiera cree en su derecho. Siempre fueron súbditos. Soportemos las cadenas. El expediente está cerrado. La Junta del Psoe habló.

 

Un saludo.

SOCIALISTAS SIN ÉTICA

 

 Aquí el más torpe vende relojes atómicos. A precio de “trólex”. El problema no es el del vendedor, sino el del comprador. El trólex no vale veinte euros. Salvo que sea robado y el ladrón busque un receptador listo. Si no, de qué.

 

El secretario general del PSOE de Andalucía es, además,  presidente de la Junta de  Andalucía. No al revés. José Antonio Griñán  conoce a la perfección que la jerarquía pasa por el partido y no por la presidencia del Gobierno andaluz. La Junta psoecialista se arrodilla ante el psoecialista partido. Así, establecida la peana del mando, podemos hablar de ética y de leches. El señor Griñán se atreve a afirmar, y cae en su red, que cuando su  partido detecta una irregularidad, "no la tapamos". Y agrega el campeón: “los socialistas tienen "un comportamiento ético", pero "los que  no lo tengan serán inmediatamente expulsados y al mismo tiempo  seremos nosotros los que los llevemos a los jueces".  

 

Mire, señor Griñán, que lo que usted haga como jefe de su partido, allá se las componga. Lo que ocupa al ciudadano es que el presidente de su Gobierno sea eficaz y honrado. Al partido, que le vayan dando. Lo que no pueden darle es el dinero y el respeto de los andaluces. Los psoecialistas defraudarán cuanto puedan. Los cargos públicos de la Junta deben garantizar el respeto a las normas. Si Alí Babá es el ladrón y, al mismo tiempo, el policía que detiene y el magistrado que ha de juzgar, la justicia a impartir será de cachondeo. Pues eso es lo que se trae entre manos la caterva que se ha puesto al frente de nuestra Comunidad. No se gobierna por los andaluces. Se gobierna por los psoecialistas. Para ellos y, entre ellos, los más hooligans o los de lengua más extorsionante.


El derecho fundamental a la igualdad se escribe con p de psoe. No vale la e de españoles. O la parte o la nada. El todo significa distribución equitativa. Este concepto no casa con la acción partidaria. La propaganda más alienante hará el resto. El Psoe no es la parte. Es el todo. Así, hasta que el mensaje, de repetido, de subliminal, acabe por calar las conciencias y las entendederas de los andalucitos de a pie. Sorbido el seso, lo demás es coser y cantar. Nadie debe creer que las elecciones de mayo van a ser un paseo triunfal de la derecha democrática. Para que así fuere, bastaría que a la ignorancia la supliese el conocimiento; que al subsidio agrario, el jornal; que al desempleo, el trabajo; que al cierre patronal, la expectativa empresarial; que al ahorro del miedo, el consumo del éxito y que a los psoecialistas en el poder, la honradez que se espera con prontitud.


Un psoecialista habla de ética cuando ya se ha lucrado lo que no está en los escritos, o ha permitido el mangoneo más allá de lo legalmente establecido, o ha cooperado a este fin precitado, o percibe el olor del fairy y huye despavorido pidiendo clemencia. El futuro de Andalucía no pasa por la golfería política de los protagonistas de los EREs. Ni transita las calles enfangadas de los que sitúan a la Comunidad en el último escalón de las autonomías. Se aleja de los problemas del pueblo y atiende las vicisitudes de la secta. Siente la desigualdad de oportunidades y remacha la misma anteponiendo el partido al derecho y supeditando la ley pública a la regla privada. Aquí no hay empleo sino para los suyos. Y en su defecto, prejubilación millonaria. A falta de ésta, fondo de reptiles. Que falla el último, subvenciones. A más ideas, ayudas de formación. En caso de emergencia, se malversa.

 

La ética de Griñán tiene la fuerza de un ethos malo, de una costumbre perniciosa. Dime con quién te Juntas y te diré con quién andas. Con el Psoe, pues, ya resumimos la ética. El lupanar. El pueblo al servicio del partido. Y a callar, que los proxenetas están al acecho. Quédense con su ética. Griñán, que mire, que yo me quedo con la mía.

 

Un saludo.

LA DOBLE MORAL

 

Alguna vez he escrito, y me complazco en repetirlo, que una sociedad se halla en peligro cuando los malvados se apoderan de ella porque la buena gente nada hace para expulsarlos de su seno. Los malos carecen de moral y a los buenos les sobra atonía. La moral son las normas por las que se rige la conducta de un ser humano en concordancia con la sociedad y consigo mismo. La doble moral se refugia en la parcialidad. Esto es, los mismos criterios no se aplican a todas las personas. Se favorece a unas y se agravia a otras. Los intereses propios se imponen al bienestar público. Las sociedades dirigidas por gobernantes partidistas , sectarios y subjetivos, están destinadas a la ruina.

 

La Guerra de Libia, -porque es guerra, no les quepa duda-, es una muestra reveladora de la doble moral que Zapatero practica con tanto arte como perversidad. Esta guerra, dice el señor de las mercedes más repugnantes, es legal, justa y necesaria. Lo contrario de la de Irak. La diferencia entre una y otra, el intérprete. El amigo de Pepe Blanco aborda una pieza de Chopin con una pandereta y vende la excelencia de su actuación. El que no sabe, no sabe y no es de más carne. Pero sí de menos vergüenza. El empeño de la cúpula psoecialista por marcar distancias respecto a Irak se mide en miles de unidades de injurias y calumnias. Las millares que dedicaron a Aznar. Asesino, coreaban las enardecidas y manipuladas huestes. Serán cobardes. Mentiroso, le gritaba la claque inmunda y furiosa. La vida termina colocando en su sitio la mala conducta de los humanos. Muchos se libran de ese castigo externo pero en privado sufren la humillación del prócer más pervertido.

 

Sadam era más bueno que lo es Gadafi. Los kurdos gaseados por el irakí no sufrieron muerte en la misma medida que la padecen los libios. Los gases letales de “El Químico” mataban más suavemente que los bombazos del señor de la jaima. Dónde va a aparar un muerto con otro. Entonces, Bono redondeaba su vocerío infesto e infecto con la célebre frase de “prefiero morir a matar”. Se necesita rimel para alquitranar los baches y los socavones de su rostro. En cambio, hoy prefiere matar a morir. Y ser millonario antes que simplemente rico. Los pacifistas visten en Libia el uniforme negro del fascismo más atroz. La misma indumentaria blanca que pringaron de chapapote para echar en cara a los populares el vertido del Prestige. Igual compostura en el atavío con que atacaron injustamente al expresidente Aznar.


El Congreso no se poblará de camisetas antibélicas que exhibían los León de Aranoa, Pilar Bardem, José Sacristán y otros miserables de la legua. y de la lengua. Zapatero compensa la desventura de sus taquillas y la vaciedad de sus representaciones. Su crítica a la sinrazón pura se resumía en su esperpéntica frase de antaño: "es el momento del patriotismo y el patriotismo es mantener la dignidad de un pueblo. El patriotismo es dignidad, nada hay más antipatriota que la sumisión (a Bush)". Será infame.

 

Infame e innoble. Indigno y depravado. Abyecto y despreciable. Un presidente de un país no puede desplegar esa doble moral que coloca a la nación en posición tan enojosa. Juega con las personas y con sus sentimientos como el tramposo profesional de los naipes marcados. Incluso con su propio partido que hoy le apoya aunque lo desprecie. Se irá cuando a él convenga. La maldad de uno se respalda en el conformismo interesado de sus compañeros de Ejecutiva. El debate sucesorio que él mismo abrió lanzaba más botes de humo para minorar la tempestad que se abatía sobre él. El tiempo y la guerra corren a su favor. Ser presidente del Gobierno de España es una lotería que a personas de sus cualidades toca una vez en diez mil años. Lo malo es que el Gordo de su suerte  lo  soportamos los españoles.

 

Rubalcaba y Chacón tendrán que esperar. Donde las dan, las toman. En la carrera de la autoridad y del respeto, ambos se alinean en la cola del pelotón de los deshonrados. Lidien con el toro que criaron. Y a falta de fiesta nacional, llévenlo a sus casas como animal de compañía. Doblemente inmoral.

 

Un saludo.

EN EL FONDO, REPTILES

El fondo de reptiles es una metáfora. Tan continuada, que más hablamos de alegoría. Es el himno a la corrupción. El monumento a la golfería política. La consagración de la muerte de los valores. Metáfora o alegoría, los que excavaron ese fondo, los que lo autorizaron, los que miraron a parte contraria, son, en la superficie, reptiles. De la especie más ponzoñosa.

 

Tradición popular, sobre todo en los pueblos de la geografía española, es la de los “nidos” domésticos. Se trataba de escondites en los que las amas de casa introducían los ahorros de su lucha contra el precio a fin de, en un momento de necesidad sobrevenida, atender el apuro imprevisto. Desviaban de la hacienda común una parte de los ahorros que gestionaban. Ellas no sisaban ni hurtaban ni robaban ni escamoteaban el peculio familiar. Simplemente construían un embalse ligeramente distanciado del río principal. Por si acaso. No se quedaban esas pesetas para vicios ni para acciones ilegítimas. Todo lo contrario. Eran un fondo de ayuda inapreciable en épocas de vacas flacas. Eran aves de paraíso las que así actuaban y practicaban.

 

La reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía decretando la nulidad de los estatutos de la Agencia Tributaria ha puesto de manifiesto qué clase de reptiles transitan la Junta. Negociar con los sindicatos es un lujo que no pueden permitirse los quelonios ni los ofidios gubernamentales. O abrevan en el bebedero que se les dispone o saquen agua del pozo. La necesidad de sortear los controles de fiscalidad que impone el derecho administrativo se halla en la base del decretazo. Atajos desconocidos para hurtar al interventor el paradero de los nidos de dinero desviado. Qué se creen los interventores. ¿Que están por encima del poder legítimamente investido por las urnas? De eso nada. Ni las leyes se sitúan más arriba del voto del pueblo, aducen los demócratas de la Arrejunta. El imperio de la ley, sí, pero cuando convenga al que dicta la norma. En caso contrario, el voto es el indicativo, el subjuntivo y el infinitivo que se pliegan ante el imperativo. Vótame. Vótanos. Que no voten ellos.

 

El Fondo de reptiles que la Juez Alaya investiga no es el único. Estos nidos perversos nunca son singulares. Son la sociología de la corrupción de los cargos públicos. Aparece uno. Después, otro. Y así hasta descubrirse todo el bacalao. Un documento de la Intervención General de la Junta de Andalucía, fechado en 2005, ya advertía a Griñán, entonces consejero de Hacienda, de irregularidades detectadas, cómo no, en Empleo. Una minucia de nido. Solamente 43 millones de euros trasvasados desde la Dirección General de Desarrollo Tecnológico. Viera era, a la sazón, responsable, aunque nos arriesguemos a escuchar de su boca el “cabrón” que atronó en el Parlamento. Nidito de amores pobres comparado con el de Guerrero y Fernández. Braguetazo de escasa enjundia a tenor de la alta alcurnia del último.

 

Saldrán más. Los nidos se esconden pero terminan aflorando. Se embolsan el dinero público en sus cuentas privadas. Predican ética y son inmorales. Castidad y se desborda su lascivia. Honradez y exhalan indignidad. Democracia y a dictadura totalitaria gadafista hieden. Porque, señores, todos los que están en la pomada, por acción o por omisión, todos ellos, señoras, son en el fondo, reptiles. Reptiles. Arrastrados. En el fondo y en la forma. En la profundidad y en la altura. Reptiles bien malos.

 

Un saludo.

ZAMBOMBO

 

 ¡Zambomba! Ozú con el zambombo. En Punta Umbría, algunos malencarados y peor hablados están que trinan. El mes de mayo, tradicional de las flores, puede traer coronas fúnebres a los mandamases “nadahacen” del Psoe local. Las viudas del carnaval que entierran a la sardina, se disponen a vestir el negro de la Oposición. No puede ser. Con lo bien que lo hemos hecho. Y lo malos que son José Carlos y su grupo. Tiemblan. Un sudor frio les recorre desde la frente y se detiene en el bolsillo. El vacío húmedo les hace retirar la mano. Nada. Zambomba.

 

La llamadita al zambombo es un acto de libro. El autor del telefonazo, al que no tengo el gusto de conocer, ni la voluntad postrera de hacerlo, ha levantado todo un monumento a la tosquedad, a la cerrilidad y a la grosería. No es que haya cometido un acto de descortesía y de respeto. Ha ido más allá. El hombre, que se entera de que el enemigo del PP se solaza unas horas en el bar de la competencia, y no se le ocurre idea más brillante que sacar el móvil de la cartuchera. Como el pistolero que desenfunda el colt y amenaza: forastero, tienes cinco minutos para abandonar el pueblo”. En Punta, algunos son así de valientes. Su respeto a la ley se asienta en el “hago lo que me sale del capricho”.  Puros demócratas. Herederos de Lynch.

 

Lo que no sabe, o mejor, ya sí lo sabe porque le habrán leído el Catón que nunca estudió, es que el “movilazo” ha podido ser un delito. Contra el orden público y contra la libertad. Dos por el precio de uno. El hombre se ha sentido poderoso y, dentro del contexto político del partido al que es, al parecer, afín, no ha dudado en avisar de la existencia de una bomba y, hala, a joder, con perdón, al partido popular. Oiga, es que ni respeta el derecho de reunión pacífica en establecimiento público, ni permite unos minutos de asueto a los compañeros de equipo de Cansino. Ni deja descansar ni permite comer. Y encima, genera terror.

 

 Bomba en el zambombo. Resta por ver si su actividad telefonista la hubiera ejercido en caso de que los populares puntaumbrieños hubieran elegido su local como sede de encuentro fugaz. En ese caso, los ingresos hubieran podido sobre la ideología. Mientras pague, hasta el mismísimo Lucifer come y tranquilo se le deja. Al señor del móvil es que o se visita su establecimiento o se niega a que se festeje en lugar distinto. Todos a la calle. No se sienten, coño. El tejeringo y el tejerazo se sujetan en la cadena de favores del partido que aporta dinero y del dinero que financia al partido. El que no lo entienda, bombas y zambombas al zambombo.

 

El hombre del móvil ha atentado contra el derecho de las personas a ser libres. Ha coaccionado a un grupo de honrados ciudadanos en tanto les ha impedido hacer lo que la ley no les prohíbe y les ha obligado a hacer lo que su voluntad no pretendía. Han debido abandonar, por la vía de los pies ligeros, el local porque así le ha salido de los congojos a un individuo antisistema. Antisistema distinto al suyo, claro. Se ha ciscado en la paz pública y ha dejado sus orines en el libre ejercicio de derechos y libertades individuales. La gente del PP es que ya no puede ni charlar tranquilos sentados en torno a una mesa a la hora de comer. La cotidianeidad, hecha trizas y la normalidad, violada.

 

El defensor de turno me alegará que no existe móvil alguno en este presunto delito. Y un cuerno. El deseo o el antojo del referido habitante constituyen la determinación arbitraria de causar temor, miedo e incluso terror a un grupo de seres humanos. Que lo haga por humor, por deleite, por extravagancia o por lo que se quiera esgrimir, es otro cantar. Hacerlo, lo hizo. Con resultado. No hubo intento. Delito de resultado. Lo cual no es permisible en una sociedad reglada que descansa en las normas democráticas de convivencia. La jurisdicción penal es la competente por más que a algunos interesados les apetezca nombrar el principio de intervención mínima para quitar hierro a la bomba.

 

Que la pena sea proporcional, es otra cosa. En todo caso, esta proporcionalidad no rebaja un ápice la imposición de las sanciones que castiguen ese acto miserable que una sociedad civilizada no puede tolerar. Lo dicho. Mayo florido. Mayo elegido. El dos de mayo. Veintidós. Veintidós.

 

Un saludo.

AGONÍA

 

 Los extremos se tocan. Los extremistas se zurran. Los demagogos se la cogen con papel de fumar. El pacifista ZP de la guerra contra Sadam Husseim es, hoy, el belicista que persigue el conflicto armado contra Gadafi, su amigo de manitas recientes. Dictador el iraquí. Dictador el libio. Dictador el español. Se derrite en su propia inanidad. La reviste de solemnidad, eso sí, y la corona con guirnaldas de filantropía. Más falso que un judas. Más visto que un granhermano.

 

El presidente del accidente de Atocha está como niño con zapatos nuevos. Ahora quiere jugar a los soldaditos. Porque sí. Le gusta al hombrecito y no se hable punto. Quién se fía de este señor. Te la clava al menor descuido. Ni un músculo se le contrae después de la clavada. La masacre contra los ciudadanos libios es mucho peor que el genocidio en Irak. Dónde va a parar. Los norteafricanos no pueden resistir la muerte. Los iraquíes, sí. Gadafi es que es mucho más malo que Sadam. Además, la ONU ha resuelto que el niño puede jugar y si papá dice que sí, mamá no dice que no.

 

Así que a jugar. Los juguetes los tiene el Congreso. Los quiero, dice, con voz meliflua. Hay que matar para hacer el bien. Avioncitos, unos cuantos. Y barcos, barcos también. Y gente uniformada de ONG con licencia 007. Queda muy mona, añade la señora Chacón. Huy, presi, qué ilu. Además, Marianín también se apunta y Obama, si le dejamos prime los misiles, también. Y la tonta de Merkel que dice que no quiere saber nada de esta partida. Cómo son los alemanes. Ellos, a ganar dinero para el pueblo. Igualito que nosotros, que se lo quitamos. Toca jugar. En Afganistán, a preservar la paz que no hay. En Libia, a imponer la paz que nunca hubo. La paz.

 

Ahora vamos a ir a París, que mi amiguito Sarkozy nos ha llamado a los más valientes del mundo. Ahora, que no se crea que le voy a prestar los Eurofighter. Por ahí no paso. Están nuevecitos y si rozan a uno, qué. Rota y Morón sí las dejamos. Y los F-18. Algunos buques. Pintaditos y limpios. Que nadie diga que los españoles somos abandonados porque no engrasamos los ejes de la carreta y si a mí me gusta que suenen para qué los quiero engrasados. Lo que quiera Ban Ki Moon, pero los Eurofighter, ni uno, que si no cómo voy a los mítines del partido. O eran los Falcon. Es que no sé, con tanta máquina que vuela, me conduso. Lo que sea, pero que bombardeen bien a los malos de Gadafi. A los malos. A ver si se equivocan. Vamos a poner una media luna a los buenos y una entera a los malos. Así los liquidamos mejor. Le voy a explicar a Barack mi idea. Y si quiere que juguemos un ratito al basket. Le voy a demostrar quién es Gasol.

 

Ay, el petróleo. Nosotros no vamos por el petróleo. Queda poco fino. Vamos a salvar al pueblo del malvado forajido. Voy a dejar a la posteridad el recuerdo de la grandeza de un presidente que se acuerda de su abuelo menos de lo que lo nombra gran parte de los españoles. Hay que demostrar que estoy vivo y coleando. Que lo de la agonía política se refiere a Rubalcaba, a Chaves y a los vejetes estos de la cuerda de Felipe. Si quieren guerra, pos guerra. Bono, tráete un par de reglamentos. Chacón, tú no vienes, que las mujeres no servís para esto. Mientras, anda, ya que estás de pie, un par de cocas y unas patatitas, hija.

 

La agonía de Zapatero se mide en la angustia del moribundo político, en su aflicción extremada por el cargo que le vuela, en la congoja por su conflicto interno, en el ansia vehemente de seguir dando por cul…pa, en su contienda con los sátrapas de su alma que no logra exorcizar. Le sale de dentro al hombre la mala leche. Muy solemne. Pero mala…

 

Un saludo.

LA DESGRACIA CANALLA

 

Hay gente a la que la suerte le es adversa. Son desgraciados. Igual de desgraciados que las personas despreciables de mal proceder. Si además son personas ruines, nos damos de bruces con el título del presente artículo. Desgraciados canallas.

 

La barbaridad perpetrada en la capilla de la universidad complutense no cabe sino en este tipo de personas. No me creo que sean de izquierda extrema. Extremistas, sí. De izquierda, no. En todo caso, golfos que enlodan la ideología de izquierdas. Golfos que se esconden entre la chusma y morralla que germina en la miseria y en la vileza.  El rector, Berzosa, desaparecido. Los sacrílegos, presuntos delincuentes, han infringido el código penal. Al problema social, al conflicto nacionalista, a la crisis económica, se viene a unir –no había bastante y parió la abuela- el problema religioso.

 

Tan antigua como el mundo, la desavenencia religiosa ha sido atizada por determinados grupúsculos a fin de alentar otro tipo de enfrentamientos. La libertad religiosa es un derecho fundamental. El ultraje a la religión no es un derecho ni una libertad. Es la coronación de un estado de necesidad de hacer daño. Presupone la activación de elementos corruptos para provocar alarma social. Se constituye como principio de acción que persigue actos reactivos de grupitos opuestos. Esgrimir argumentos como la homofobia clerical, el antifeminismo militante de la jerarquía eclesiástica, la defensa a ultranza de la laicidad, entre otros despropósitos de esta laya, contribuye a engrosar el nivel del insulto y la dimensión de la ofensa.

 

Se puede ser creyente. O no. Sin embargo, religiosos somos todos. A  nuestra forma. La religiosidad es la proyección del super yo que todos poseemos. La necesidad de creer en alguien capaz de realizar algo que dé sentido a sus vidas, o que le permita albergar esperanzas de futuro. La religiosidad es inmarcesible. Está, pero sus límites se pierden en el confín de los pensamientos del ser humano. Los miserables que han convertido en lupanar el lugar sacrosanto de miles de personas, encuentran en su pecado la penitencia. Son matones de barrios bajos que chulean a los débiles y se sitúan al nivel de los viciados mamporreros del caballo blanco.

 

Quitar hierro al asunto es la consigna de los cobardes y de los degenerados. Se atreven con el templo cristiano pero ya se librarían de conducirse igual en una mezquita. Se aprovechan de la indulgencia cristiana pero se rinden al empujón islamista. Tienen la rebaba de las hienas y de la misma carroña de los buitres se alimentan. La violencia es el instrumento cuando superan en número al adversario. Se dicen anarquistas y obedecen a ciegas la orden del jefe de la jauría. Obreros se denominan y, aparte de molicie, sólo aportan lastre a la vida y a la economía de quienes los parieron. Son bazofia, comistrajo, heces, desperdicios.

 

Empiezan profanando templos. Seguirán asaltando a clérigos. Terminarán incendiando el mundo. La desgracia se vuelve a cebar. La canalla pace a sus anchas. Si no se dimensiona, el suceso se reproducirá. O se reencauzan las aguas, o su caudal terminará por engullirnos. La desgracia canalla debe acabar. Ya. Conforme a ley.

 

Un saludo.

LA RÉMORA DEL MACHO CABRÍO

Del engaño masivo a la irregularidad absoluta. La vida nos da sorpresas. Sorpresas nos da la vida. Resulta que los grandes mentirosos no fueron Aznar o Acebes. Rubalcaba y Zapatero. He ahí el eje del embuste nacional. Ambos andan ahora de capa caída. El País llama rémora al presidente al que antes auparon por el atentado de Atocha. El gran faisán se diluye en la sosa cáustica de sus acciones perversas. El presente diseña un futuro muy complicado e incierto. Control férreo a veces burlado por alguna palabra salida de tono que es rápidamente reconducida. No se puede matar al macho cabrío. No. Por la sencilla razón de que no tiene repuesto.

 

La estrategia psoecialista ha cambiado. Zapatero abrió la tarta de la sucesión y Blanco se quema las meninges -las tiene, aunque su cultura sea escuálida- cocinando sobre la marcha una apariencia de pastel. El pasteleo es inveterado amigo de fatigas de los desocupados y de los tunantes. Pues claro que hay estrategia, señala enfadado el número dos del partido más sectario que han contemplado las tres últimas centurias. Si se ha anulado lo de Vistalegre es para no mostrar las armas al enemigo popular. No es por culpa del marido de Sonsoles, que adelanta su escapada monclovita. Es que Blanco no lo deja hasta que al cabrío macho le releve el elefante rojo. Los mítines serán. La marca Psoe lucirá, pero eso sí, chiquitita y escondidiña. La han depreciado tanto que, a la luz del día, reverbera latas sucias y, bajo la luna de Andalucía, huele a EREs muertos.



Se sabe que la señora Chacón anda lastrada por su catalanismo amontillado. La carga añadida de su figurita de niña bien que juega a progre alta dama burguesa, la convierte en objeto de deseo de paparazzis de salsa rosa. Por su parte, el amigo Alfredo, favorito de El País y de la vieja guardia felipista, parece un funambulista en retirada profesional. Entre el saltimbanqui y la muchachita de Esplugas, mejor dejamos al vallisoletano. Para estos recambios, el original, por roto y descompuesto que esté. Se le pasea un poquito, pero seguro que arrastra más.



No es ideología, señores. Es incapacidad. Es falsedad sobre mentira. Es recesión económica y moral, resultado de la “ideología psoecialista”. Los paganos, los españoles. Los verdugos, los gobernantes de la ideología mendaz. O de la mentirosa ideología. Los seguidores -¿o son secuaces?- de Zapatero deben irse. Con su ideología de opereta bufa a cuestas. A la calle. Lejos. Bien lejos. Por las buenas. Sin violencia. Sin insultos. Sin descortesía. Por la vía del diálogo constitucional. Por el camino que marca la ley. Por la senda de la democracia más transparente. Por la libertad de las urnas. Por la palabra del pueblo. Al pueblo lo que del pueblo es. He ahí la ideología. He ahí la ley. Esa lección exige elección.



La rémora no es Zapatero. Únicamente Zapatero, no. El lastre es la golfería irredenta. El Psoe debiera perseguir la limpieza ética. En su lugar, se embadurna en la mierda de la corrupción mientras, ajeno a la imagen, dicen seguir meando colonia. Hay que echarlos. Por salud democrática. Por necesidad vital.



Un saludo.