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Francisco Velasco. Abogado e historiador

BALBOA: VUELVE LA SERPIENTE

 

 Refinería, una y gracias. Con Cepsa ya tenemos bastante. Balboa rompe el vaso de la paciencia de los onubenses. No hay dinero para comprar la dignidad del pueblo de Huelva. Que nos traguemos los humos, mala herencia. El legado del suelo y de las aguas contaminados, ahí lo padecemos. La Junta de Andalucía está dando pasos de gato con botas para colársela doblada a la ciudadanía más estoica del mundo. La gente del Psoe se apresura a colocar a los suyos no sea que los votantes desalojen a los negreros de San Telmo en las próximas elecciones.

 

La presidenta de la Autoridad Portuaria, Manuela de Paz, dice, con toda la jeta, lo que la Refinería Balboa supondrá para Huelva y para su actividad empresarial. A otro perro con ese hueso. Lo que silencia la psoecialista -qué caterva- es cuánto dañará al medio ambiente, en qué medida perjudicará al turismo costero y, por supuesto, cómo repercutirá la serpiente negra de petróleo en la modernización del tejido económico de la provincia. Ahí se calla como una muerta. El oleoducto maldito, con una capacidad de más de cuatrocientos mil metros cúbicos de crudo, atravesará toda la geografía de la vieja Onuba hasta adentrarse en la vecina Badajoz. Esta gente del partido sabe lo que dice y dice lo que conviene a la secta.

 

No es extraño, pues, que el señor Herrero, presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, apure a la Junta para que la refinería sea ya una realidad. Si el macro-recipiente de petróleo atravesara un milímetro de la Sevilla de su alma, ya mismito estaba metiendo prisa. Los sevillanos le dan “cosquis” hasta en el cielo de la boca. Para ensuciar, dice, ya tenemos a los vecinos de ese pueblo portugués que Huelva es. Qué rico. No voy a pedir a Sevilla que acepte lo que rechazo para mi ciudad. Hasta ahí podríamos llegar. Pero lo que no quiere Sevilla, -recuerden al Polito de Subdesarrollo que nos endosó el franquismo-, la capital de las tres carabelas tampoco.

 

La voluntad política de embaucar a la gente de Huelva reside en el Gobierno moribundo de Zapatero y en la Juntasuna boqueante de Griñán. Las administraciones locales no están por la labor. Ni de coña. Este proyecto debe ser asfixiado en los cajones de las instituciones medioambientales. La crisis y el paro no son causas suficientes para esta caja de pandora de los desastres ecológicos y de la imposibilidad de regeneración de la ría de Huelva. La Declaración de Impacto Medioambiental ha de ser negativa sí o también. De dictar lo contrario, la sostenibilidad de nuestra economía será nula.

 

El gran Trillo, José Juajn, nacido en Huelva y criado entre la gente que habita el chalet del Conquero, subraya que es posible y necesario armonizar los intereses empresariales del grupo Gallardo y la protección del medio ambiente. Y un kiriki. Este Consejero te suelta un soneto en menos que se derrama el chapapote en Mazagón y hace de Doñana una mancha negra perpetua. Qué cosa política. Cómo que cuál es la posición de Comisiones y de Ugt. Ni se pregunta. Lo que diga el amo mientras maneje la caja de subvenciones. Amén. Pastrana y Carbonero a obedecer. Como manda el Partido.

 

La empresa que está detrás de este tinglado es la del Grupo Alfonso Gallardo. Qué casualidad. La misma que edita El Correo de Andalucía. Afecta y adicta al Psoe hasta el tuétano. Si es que ellos se juntan aunque dios no los críe. Son aves de rapiña que huelen la muerte desde lejos y se aprestan cual buitres a llevarse su trozo de carne. Servidor se va a oponer con todas sus fuerzas. Que son pocas pero suficientes para montar el cirio a las hienas travestidas de linces del coto.

 

Un saludo.

21-N

 

 Vox populi. La anunciada victoria electoral del PP es, más que un deseo, un clamor social. Aquí no vale el “virgencita, que me quede como estoy”. Así no se puede vivir. En este infierno de dudas, sospechas y corrupciones, no debe crecer la ciudadanía. O se cambia o la democracia se prostituye. No cabría, en este caso, la coartada de que vende su cuerpo por dar de comer a los hijos. En absoluto. Más bien lo contrario. La democracia vende a sus hijos porque los responsables de defenderla prefieren el ambiente cortesano.

 

En este momento, y dadas las circunstancias, el partido Popular tiene en sus manos, únicamente él, la regeneración del sistema basado en la fuerza del pueblo. No hay más alternativa. El Psoe no lo es en estos momentos. Todo lo contrario. La causa de la prostitución halla su sede en la dirigencia del partido de trabajadores que fundara Pablo Iglesias. Su oferta electoral constituye, por tanto, un atentado al sentido común. Una burla a la memoria de los electores. Y como Rubalcaba and company conocen la dimensión del mal, mantienen la estudiadísima fórmula de los delicuentes pillados in fraganti: yo no he sido.

 

Y como no han sido, la secuencia ejecutiva pasa por arriscar la campaña. Se promete para mañana lo que durante siete años no han cumplido. Se acusa al adversario de las malas acciones propias. Se amenaza a la sociedad con el apocalipsis de recortes sociales. Se hace referencia explícita a la guerra civil. Sacan a la calle los perros rabiosos del enfrentamiento. Advierten del descontrol de los indignados. Se aferran a la violencia callejera como válvula de escape de una población desesperada. Se asombran ante la colocación de bombas como si no supieran de qué va la trama desestabilizadora.

 

Los terroristas han comenzado ya su tarea destructora. Con tiempo. Colocan los canapés mortíferos del ágape letal. Una bomba ha estallado en la casa donde nació Fraga. Recordatorio. Se inicia la escalada. El fantasma del franquismo fluye de nuevo. La memoria histórica se alimenta con genéricos poderosos. Todo vale con tal de que la derecha fracase. Tomás Gómez no tiene reparos en confesar sus pensamientos: Rajoy quiere para España lo que Esperanza Aguirre para Madrid. Rubalcaba pone el complemento: nos sería muy fácil a los socialistas calentar la campaña. Y tanto. Son peritos en la materia de la confusión. A más embrollos, mayores problemas. El gran mentiroso de los asesinatos de Atocha implora una nueva masacre. Rajoy es un experto en perder, apostilla.

 

Calma. Al Partido Popular le ha de salvar su serenidad política. Ante los desplantes, temple. Comunicación. Una de las asignaturas pendientes del PP es su política mediática. No aciertan en su intento de trasladar a la opinión pública la respuesta oportuna a la provocación. Por cada tres mentiras del Psoe, seis verdades del Pp. En tiempo inmediato y en forma moderada. A veces, el silencio es mal consejero. Los gritos, pésimos aliados. Entre un extremo y otro, la palabra docta, cierta y seria. Palabra que lleva mensajes de recuperación. Verbo que convence y seduce. Promesa cumplible. No olviden lo que refería el pedagogo: no se hace lo que se quiere; se quiere lo que se hace. Aprendizaje significativo. Cuando este aprendizaje se produce, el enseñante ha encontrado el canal y la sintonía adecuados.

 

De esta manera, se paliarán los efectos de lo que se prepara una vez las ciudadanía otorgue la confianza al PP. Sobre todo si la mayoría es absoluta. “21-N”. La película. El thriller se está proyectando en cines como el de Villalba, el pueblo de Fraga. De todas formas, la bomba por estallar se llama Seguridad Social. Es muy posible que lo haga en la segunda quincena de diciembre. Atención. Porque no hay un euro.

 

Un saludo.

FINAL TRISTE

Triste. Amargo. Previsible sin embargo. No podía ser de manera distinta. La calle se apropia de la convulsión política. Los debates se crispan y la bronca hace acto de presencia. El estruendo de las voces apaga la razón dialéctica. La marabunta avanza sin cese ni pausa. Parece que las erupciones de El Hierro se alimentaron del empacho de la mentira nacional.

 

El país se rompe. El territorio se fragmenta. Los frutos económicos languidecen y mueren. La sanidad y la educación sufren severos recortes. La cultura, eso qué es. La ciencia se refugia en el Hola. El cine parasita a la tele. España es un concepto erróneo.

 

De nuevo emerge la palabra hueca. Que no hay recesión, vuelven los de siempre a la carga. Una desaceleración diagnosticada y de rápido control. Los idus de noviembre traen malas noticias. O buenas, según se mire. Parece que Rubalcaba se hará el harakiri y Julio César Rajoy va a evitar el apuñalamiento traidor del Bruto de Ferraz. De nada servirá la patraña de la anticrisis. Todos los poetas de la mentira se han encerrado en el club de La Moncloa. Apología de la náusea y epopeya de la miseria. Náusea provocada por el engaño de un contrato marcado por el miedo y la violencia. Miseria que radica en la situación de los compelidos a adquirir pese al condicionamiento insuperable. Los estafadores, a lo suyo. Obstinados en seguir vendiendo la recuperación. Pasan olímpicamente de la dimensión de los daños.

 

Cómo será la cosa que a Gürtell le liberan de la millonaria fianza. La instrucción de Garzón muestra una pésima educación investigadora. Los procesados del Psoe se alinean como menhires de carne y hueso ante los magistrados de las audiencias. Ansia de que la vida recupere su normalidad. Pero qué es hoy lo normal. De tanto sumergirnos en el barro, hemos dejado de creer en la acción limpiadora del agua. Huimos de la lluvia que arrecia para refugiarnos en los soportales incómodos y sucios. En vez de explicar las causas, se justifican mal los efectos. La duda y la sospecha difuminan la imagen de la certeza. Se lanzan titulares de presunción de inocencia al tiempo que los periódicos manipulan la letra chica de los culpables.

 

Añoro los actos nobles y pido la cara descubierta. No será posible. No.

 

Un saludo.

BLANCO TIENE LENGUA BÍFIDA, DIGO ES BILINGÜE

 

 Qué saben además de mentir. Cuál es el oficio de sus vidas. Dónde está la sustancia de su ideología. Todo es morralla. Pura filfa aderezada de política barata. El portacoz de Zapatero es vocero patrocinador de la inmundicia. El ministro del Psoe y no sé qué alto dirigente de la Ugt llevan a sus hijos a la escuela privada. Glosan la defensa de la pública pero como los comunistas de chiste, dejan la de todo el pueblo para quienes no tienen dinero y pagan la de la élite. Valiente poca vergüenza se gastan estos “gachós”.

 

Si gobernar es escoger, Blanco ha elegido la distinción de la privada. La enseñanza pública es una deshonra para los hijos de este ministro de pepetilla. Estoy que me salgo con la noticia. Claro, se excusa el indecente, como en la pública no hay colegios bilingües, he tenido que sacrificarme y matricular a mis vástagos allí donde puedan formarse en dos idiomas. El hombre gana poco y encima tiene que tirar patas abajo los míseros ingresos que le proporciona su profesión de ejecutivo de Zapatero. Es que si no corre, vuela. Será carota. En vez de callar y aguantar el chaparrón de críticas, sobreactúa como los pícaros ofendidos pillados con la mano en la masa. Y ataca.

 

No hay colegios bilingües en la zona donde vivo, se excusa sin balbucear. Qué pasa. ¡Es que un ministro de la España cautiva tiene que llevar a su descendencia a educarse donde el común!, truena lleno de ira. Le gustaría, amaina su vendaval de voces, que todos los madrileños y todos los españoles tengan la oportunidad del inglés desde el primer día. Le gustaría pero los gustos hay que pagarlos y, desde luego, este gobierno de indignos no hace sino recortar la educación y conducir a ésta a la hecatombre que ya es. Será desgraciado el tipo. Es el sonsonete que vengo escuchando a estos psoecialistas de Chivas y Montecristo desde mi primera adolescencia. Servidor escuchaba en cierto piso de la onubense calle de La Palma cómo algunos de los entonces líderes del partido en la clandestinidad se metían, entre pecho y espalda, más de un whisky de marca y justificaban la calidad y el precio de la bebida en su deseo ferviente de que todos los españoles, algún día, pudieran tomarse tres tragos. Algún día. La demagogia de estos chichilicuatres no viene de ahora. Es más antigua que la charlatanería de los golfos de feria y de los proxenetas de burdeles baratos.

 

La educación ha importado al Psoe una higa desde que Felipe asió el poder con la fiereza de un obseso. De la educación no les interesa sino la caja que hacen con ella. Gabilondo y Maravall, Rubalcaba o la madre que parió a Peneque. Qué más da que lo mismo sueltan a discreción Los hijos de los ricos a la escuela privada, bilingüe o trilingüe. Eso de relacionarse ricos con pobres, ministros con ordenanzas, millonarios con mileuristas, rien de rien, en francés para que se note la diferencia. Panda de golfos con cartera. Y atacan a la Aguirre por imponer dos horas lectivas más a los profesores madrileños. Anda que si en vez de añadir horario, Esperanza lo hubiera restado. Entonces la cuelgan. Directamente. De esta manera, el PP le hubiese proporcionado al Ministro de autoFomento la coartada perfecta para salir del callejón en que él solito se ha metido. Claro, argumentaría el falaz, como el PP permite que los profesores impartan dieciséis horas de clase a la semana, así los chavales nunca aprenderán. Por eso me llevo a mis hijos a la privada. Y si es germano-británica, mejor que mejor, que la disciplina es reina en estos centros.

 

De Blanco a Chaves y de Chaves a Blanco. Ministros de la pública y palafreneros de la privada. Olé con sus bemoles. Pensemos bien. No obstante lo acre de mi mensaje, yo comprendo que algunos titiriteros que han hecho del circo gubernamental su cueva de alibabá, preparen a sus hijos en los mismos modelos que han sido criados Paulita y su hermano. Nunca trataría así a mis hijos. Pero bueno, el honor es patrimonio del alma y ésta, Calderón, la ahormamos nosotros mismos en nuestra acción personal. Los que como Blanco son, se la coman con papas. Y que en adelante, les sigan votando. A ver si revientan sus lenguas bífidas.

 

Un saludo.

ARTUR MAS: PENOSO

 

 Hay derechas y derechas. Izquierdas e izquierdas. Ya me entienden. Lo de CiU es un híbrido monstruoso. Si Tarradellas contemplara la calidad de Artur Mas, se avergonzaría de esta derecha catalanista flaca en virtudes y oronda en demagogias. La herencia del Psoe ha venido a dar alas al independentismo caduco de convergentes y unionistas. Pep Montilla, tiene guasa lo de Pep en un cordobés, dejó tan arrasado el solar que el país emprendedor que fue Cataluña se ha convertido en territorio de funcionarios denostados y de politicastros de mala jaez.

 

El honorable, con perdón, nuevo president de la Generalitat ha suprimido el “molt” y ha dejado la honra a ras de fango. Me repugnan las personas que abusan de su poder para beneficiar a los ricos y aplastar a los pobres. Son los desechos humanos de una casta que no tiene más horizontes que su lujosa pervivencia. Artur Mas golpea el rostro de los más débiles. A los ancianos y a los discapacitados, un tijeretazo en los surcos profundos de sus arrugados rostros y de sus disminuidas facultades. Son viejos y casi inútiles, piensan. Ni protestan ni votan. Al personal sanitario, un bisturí de plástico, más barato. Da igual que se cierren quirófanos o que se suspendan consultas. Los pacientes, pues eso, a sufrir. Y a los maestros, ración doble de desprecio. Los alumnos suelen ser menores que ni pinchan ni cortan en la tarta electoral. Y es que no tenemos liquidez, se excusan los farsantes.

 

Mientras miles de ciudadanos tragan los sapos de esta partida de haraganes, el despilfarro institucional sigue arañando récords. La política de inmersión lingüística se come más de treinta mil millones de pesetas. La Administración paralela del Sindic de Greuges, dieciocho mil milloncejos más. Los convolutos a los medios afines, entre seis y diez mil millones del ala. Las embajadas de la desgracia exterior se llevan otra pasta. El capítulo de informes sobre el tono del rojo y del gualda de la enseña entra de lleno en la golfería andante. No hay líquido porque los amigos de CiU se emborrachan con las penurias de los más desvalidos.

 

En esta tesitura, aparece la imagen trajeada y encorbatada del expresidente del Parlament, el señor Benach, al lado de su flamante Audi tuneado. Y ya entonces, la bilis se remueve en tu interior y el cerebro lucha por retenerla a fin de controlar los espasmos táctiles de echar la mano al cuello a más de uno de estos canallas. El mozo de Ezquerra Republicana presenta las trazas del burgués más desahogado. Las trazas y el diseño interior. Un coche de ochenta mil euros para un señorito catalán que vende la segregación de la comunidad a precio de caballo de vapor. Una joya de la izquierda más estalinista y del totalitarismo más racial.

 

Artur. Mas. Contra los pobres. A las grandes fortunas, anuncia, un impuesto particular. Habrá que verlo. Si quiere poner en el otro platillo de la balanza este tributo, necesitará mucha paja añadida para restablecer el equilibrio imposible.

 

Mas es de derecha facha y Benach de la fachosa izquierda. Lo que yo digo. Ideologías como la de estos individuos se venden en el mercadillo de mi barrio a euro la docena. Y regalan una foto de Mussolini o de Castro. A elegir. Mas no puede llegar a menos.

 

Un saludo.

LAS PROMESAS DEL DIABLO

 

 Les invito a ver alguna de las películas de gansters que tanto proliferaron en Hollywood. El malo malo, cara de malo tenía. El bueno, rostro de honradez manifestaba en la pantalla grande. Daban el pego. El maniqueísmo del guión se concretaba en las efigies magnificadas y simplistas de los protagonistas. El éxito del film radicaba en discernir cómo el bien atraparía en las redes de la ley y de la justicia al delincuente contumaz.

 

De aquellos argumentos, estos libretos. El malo recortador de salarios y congelador de pensiones asegura que si gana las elecciones generales, ni entumece las segundas ni amputa los primeros. Más chulo que un ocho. No dice, pero todavía está a tiempo, que la merienda se incluye en el arsenal de compromisos. El Pp, sostiene el gran arácnido negro, se prepara para desguazar el Estado del bienestar. Ancha es Castilla. El desmantelador del Estado y el desvencijador de los bienestares atribuye a los populares una acción ya consumada por el adalid de las denuncias falsas. No es posible arruinar más lo que ya ha sido devastado hasta los cimientos. Sobre la nada, sólo queda reconstruir, reedificar. Como se hizo con las torres gemelas una vez perpetrado el criminal atentado.

 

Rubalcaba miente más que habla. Seguro de su facilidad para el trile, el candidato psoecialista a la presidencia del Gobierno, del que Zapatero se ha autoexcluido, insiste en la chorra de su discurso. Promete lo imposible, que miles de ingenuos terminarán creyendo lo que quieren escuchar. He ahí el triste lema de su turbulenta campaña. Cuántos españoles quedan por picar el anzuelo de tan desalmado pescador de votos del miedo y de la mentira. Cuántos. No se molesta Alfreddo en explicar cómo logrará que el sueño de un demente no se convierta en pesadilla de millones de cuerdos. Qué reformas emprenderá el exatleta que corre hacia el becerro de oro y no abraza al dios de la lealtad.

 

La economía está como para bromas. Los parados es que se se acuerdan de los muertos de los que les han conducido a su fatídica quietud laboral. Los asalariados están que aplauden con las orejas la gracieta de que Rufiancaba les va a subir sus depreciados ingresos mensuales. Por su parte, los pensionistas no mueven un músculo de la cara. La camisa no les llega al cuerpo. De tan asustaditos los pobres. Ni a los viejos respeta el maligno candidato. Podría decir la verdad, al menos una vez. Que los impuestos acechan por igual a pobres y ricos. Una verdad, hombre. Una, por caridad.

 

La Seguridad Social se apunta al déficit. Disminuyen las cotizaciones sociales. Las transferencias corrientes descienden y, en cambio, suben los ingresos por los recargos de apremios e intereses de demora. Más contento el Estado de la requisa y de las desinversiones. Se salen. De listos, se pasan. Ya lo dijo mi compañero Fernando Infante en el programa Debates en Antena que dirige Paco Morán. No es que España se vea obligada a salir del euro. Quienes se van a largar son los países ricos. Los fundadores de la Comunidad Económica. Que por qué. Por favor. Porque están hasta las ingles de los ineptos que un pueblo engañado ha puesto al frente de su gobierno. Y claro, para indignación la de los Estados serios regidos por dirigentes honestos.

 

Las promesas del diablo son escopetas que los mayores de edad apuntan sobre sus pechos cuando eligen mal. Este diablo es dueño de un arsenal potentísimo. La diana enfila la ingenuidad de los votantes. Ya saben aquello de que el arma la carga el diablo. La mentira es propiedad de Satán. No lo olviden. Nos va mucho en juego.

 

Un saludo.

SETENTA Y UN MIL EUROS

 

 Las elecciones de noviembre consagrarán un cambio de gobierno. Ignoro el signo del mismo. Es la esencia de la democracia. Sin embargo, bien sé quién no presidirá el Ejecutivo. Zapatero, no. Lo cual ya supone un respiro. Un aliento. Una esperanza.

 

Zapatero se va con vientos leoneses. Lo que haga de su vida, me importa bien poco. Me conformo con que no haga más daño a España y a los españoles. Hará bien en retirarse de cualquier actividad pública. Si tuviera dignidad, renunciaría a ser miembro del Consejo de Estado. Que no aconseje más, por Dios, que no pronostique ni vaticine.

 

Retírese con los 71.000 euros que la ley le concede, graciosamente, por no haber sido lo que debió ser. Presidente de España. Pero retírese. Bien dados están con tal de que no haga más estropicios. A Rubalcaba le entregaría la misma cantidad si acompañara a su compañero de ruinas en la salida silenciosa. Y a Blanco. Y a Salgado. Y a todo el gabinete del Fernando VII sin corona pero con análoga perfidia.

 

Al Psoe. no. El Psoe debe seguir. Despojado de sus ropas tiránicas y libre de sus resabios antidemocráticos. Luciendo la indumentaria habitual de pantalones libres, camisas de igual, saya de ley, calzado de derecho y cayado de justicia. Hace falta. El de los gales y faisanes, sobra.

 

Setenta y un mil euros. Todos para que la camarilla de la deshonra abandone los salones de la vida política sana. Toxo y Cándido pueden entrar en la brega de cesantes. Comisiones y UGT, no. Los sindicatos han de permanecer. En su papel de defensa de los trabajadores. Alejados de las relaciones espurias del zapaterismo. Subvenciones fuera. Liberados, menos y lejos.

 

La regeneración de España pasa por la salida del mal. El hombre ZP es sólo la pústula de la enfermedad. Extirparla no comporta superarla. La cirugía requiere un ámbito más extenso. Mucha metástasis. Hay que llegar al fondo. Limpiar y limpiar. Sólo así Nostradamus profetizará con acierto.

 

Setenta y un mil euros. Con mucho gusto. Pero a descansar a León. O a Huelva. Que me da igual. Pero quietecito.

 

Un saludo.

EL GOZO Y EL POZO

 

 A caballo entre la década pobre de los cincuenta y del decenio esperanzador de los sesenta del pasado siglo, -hablamos de siglos con la ligereza de días recientes-, Torrente Ballester publicó una de sus novelas de mayor éxito. Los gozos y las sombras. Era un retrato de la sociedad gallega de los años de la guerra civil que ponía de manifiesto la lucha entre los últimos restos del régimen nobiliario caciquil de la Restauración y los primeros conatos de la burguesía emprendedora para imponerse sobre los anteriores. El escritor se hace eco del gozo, de la alegría por el cambio y participa su emoción por ello.

 

Las redes sociales recogían, ha pocos días, la intención del único representante de IU en la Diputación de solucionar el triste espectáculo del Hotel París. Ese palacete lujoso que la psoecialista Petronila Guerrero ordenó alquilar, casi por precio de venta, en pleno corazón del casco histórico de Huelva. Uno de los mayores despilfarros que este onubense ha contemplado en la historia provincial. Recuerdo el enfado mayúsculo, la indignación creciente de Pedro Jiménez, ante la decisión de la presidenta Guerrero. No puede ser, repetía allá y acullá. Después, silencio. Mutismo estruendosamente roto cuando, tras las elecciones municipales de este mismo año, su grupo político otorgó la presidencia del organismo supramunicipal a la misma persona que contrató lo que no debía a un precio indecente por lo astronómico. No se puede ser más incoherente. Aunque, visto lo visto, sí. Sí se puede.

 

Sin embargo, algunos meses después, IU parece reconsiderar su postura. El señor Sánchez Rufo, cooperador necesario del exalcalde José Martín en la nefanda y ruinosa gestión del ayuntamiento de Aljaraque, descorrió un pestillo del búnker. Rufo declaró en el programa “Diálogo Social” que dirige Ramón López en Antena Huelva Radio, que sí, que su grupo no va a retirar su voto a Petronila pero que va a revisar las condiciones del contrato y que, de ser viable, apoyaría la rescisión del mismo. Bueno. Compás y espera. Más vale tarde que empecinarse en la porquería.

 

Ilusión vana. Regate engañoso. Finta tramposa. Que es mejor esperar hasta 2013 porque la indemnización sería, de tan elevada, especialmente gravosa. Que el remedio empeoraría la enfermedad. Aparte de no conocer los elementos básicos de la aritmética, estos políticos de IU ignoran los principios elementales de la economía. Y lo peor es que están convencidos de que los ciudadanos de Huelva somos tontos. Estúpidos de balsa de fosfoyesos e imbéciles de cenizas radiactivas de Mendaña.

 

Ante la basta, tosca y grosera propuesta de los amiguitos del alma del Psoe, el Partido Popular ha tenido reflejos y ha sabido responder a la contraparte. La señora Céspedes refuta la tesis de Jiménez y de Rufo. Los contratos del palacete de Petronila no incluyen cláusula de penalización. En cuyo caso, por qué esperar dos años para resolverlos. A tres mil euros diarios que nos cuesta la chocita de lujo, embolsaríamos a los afortunados arrendadores la bonita suma de más de dos millones de euros. O lo que es igual: más de trescientos millones de pesetas. La megalomanía de una señora que se ampara -y la defienden- bajo las siglas de un partido que se dice socialista y obrero es digna de análisis. La demagogia de una formación que se postula como paradigma de la izquierda más social se perfuma en los baños de algunas instituciones públicas. No es de recibo la primera ni de entrega la segunda. El gozo se difumina en la sombra de la certeza más descarnada. Irrumpe, entonces, el pozo.

 

El pozo de la soledad es una novela con la que su autora, Marguerite Radclyffe, quiso generar, allá por el período de los felices 20, un sentimiento de tolerancia hacia la homosexualidad femenina. Pese a las presiones de los puritanos y fundamentalistas de entonces, su voz se escuchó por doquier. El pozo se llenó de gozo. La sombra cedió un metro a la luz.

 

Si el Psoe e Iu hacen de la corrupción un valor, nunca habrá gozos y sombras ni pozo de la soledad. Los dirigentes de esta izquierda, que se viste de Armani y se elige por el tercio familiar, habrán arrojado al pozo de la ilegitimidad el gozo de la honradez. O es que alguien se creyó alguna vez que Petronila iba a ceder la presidencia y que el nombramiento de José Martín como portavoz era fruto de los méritos contraídos como consecuencia en su enorme labor de crecimiento de la deuda municipal de Aljaraque. Venga. El tándem Martín-Rufo prosigue su razzia. Quien no los conozca, que los compre. Lo dicho. Al título.

 

Un saludo.

 

JUVENTUDES PSOECIALISTAS

 

 Alfonso Guerra, por Sevilla. Manuel Chaves, por Cádiz. Javier Barrero, por Huelva. Griñán. La nueva ola del psoecialismo encabeza las candidaturas en las principales provincias andaluzas. Una nueva hornada que cierra el paso al hermano de Juan, al papá de los niños subvencionados, al amigo mentor del distinguido profesional Mario Jiménez y al padrastro de los EREs y de Mercasevilla. El Psoe corrige en su partido el desconsolador desempleo juvenil de la comunidad más pobre de España. Postula para el Congreso de los Diputados a miembros de la Gerusía que se han hecho casi ancianos a la candela de los leones de San Jerónimo. Al frente de los nada seniles magistrados, el renuevo más espectacular: Rufiáncaba. En fin, que viva el poder y la democracia real asamblearia.

 

Jóvenes y nada implicados en la corrupción que asuela al Psoe. Qué tiene que ver Alfonso con el uso de un despacho oficial por Juan Guerra. A ver, que me lo expliquen. Nada se puede reprochar a Manuel porque el presidente de la Junta tuviera un detalle, un insignificante óbolo, con una empresa a la que apoderaba, por méritos propios, que se enteren, su Paula Chaves del alma. No piensen que JB insidió para que el palacete del Hotel París se alquilase por la ridícula suma de tres mil euros diarios, por más que ochenta mil parados sufrieran los efectos devastadores del paro en Huelva. José Antonio -él prefiere que le llamen Pepe por aquello de Primo de Rivera- compendia la lealtad y la transparencia de la Administración andaluza -de la oficial y de la para lelos- hacia la justicia, a la que facilita cuantos expedientes reclaman los jueces. Con respecto a Alfreddo, qué, qué de qué por ser aficionado a la cinegética y, en particular a la de “ahogaetarras” y “liberafaisanes”.

 

Juventud y pureza en los personajes citados. Grandes próceres de una España endeudada y desprestigiada por el señor de los vientos. El futuro del país en manos de estos señores es toda una garantía del porvenir aciago que las urnas pueden ofrecernos a poco que el electorado caiga de nuevo en la trampa saducea de estos benditos de mentiroso verbo. Otro José Antonio, apellidado Viera -tampoco tuvo nada que ver con el fondo de reptiles- y próximo a cumplir los setenta, un adolescente casi impúber, se encarga de los mítines en pos del rescate de los clásicos. Lástima del fallecimiento de Largo Caballero o de Indalecio Prieto y del fundador Iglesias. En ese caso, pondrían en valor hasta los dólmenes de El Pozuelo. Qué pena. Hubiera sido esencial contar con ellos a la hora de volver a conectar con los ciudadanos. ¿Por qué éstos han vuelto la espalda al partido de los descamisados? Los malos son los de Rajoy. Ha sido Aznar el que ha propiciado la ruina de la nación y no Zapatero, sencillo urdidor de burros volando.

 

Todos ellos han alzado la voz, desde sus cochazos oficiales y sus chóferes de confianza, para reclamar una democracia más participativa e igualitaria. Con una condición sine qua non: que ellos, los de siempre, sean las partes protagonistas y mangoneantes y que los demás luchen para ser iguales entre sí pero no con los líderes, que esa igualdad es imposible. Están dispuestos, contritos estos muchachos sin tierras ni patrimonio, a reconocer el par de errores que han podido cometer. Ahora, eso de devolver lo que se ha extraviado sin darse cuenta, eso no, que una cosa es meter la pata y otra introducir las dos manos en la caja.

 

Mientras la chavalería candidata goza del botellón de cinco estrellas y planifica la enésima modernización de la Andalucía que agoniza, los astilleros cierran, los autónomos se mueren de asco, los funcionarios y pensionistas hacen juegos malabares con sus magros ingresos, los desempleados pasan la semana a la intemperie y los sindicatos saborean los euros recibidos por la defensa de sus privilegios que, desde luego, son, únicamente, para ellos. Paso a la juventud política y sindical. El nuevo mundo alborea. Impíos.

 

Un saludo.

A LAS DURAS

 

 Corría el locuelo febrero. Algún día de ese mes, dediqué un artículo a Juan José Cortés. Decía entonces, entre otras cosas, que este hombre se apellidaba como en esencia era: atento, comedido, afable, sensato, prudente, educado sin obsequiosidad e inteligente sin petulancia. Ejemplo de comportamiento. Sombrerazo ante la actitud y la aptitud del personaje.

 

Afirmaba, entonces, que la cultura y la sabiduría se cosechan en los campos del respeto ajeno y del amor propio. Y que era una pena la España profunda de los hurracos y de los eleuterios, que la grandeza es parida en el útero de la categoría humana, con independencia de su cuna, de su hábitat o de su entorno.

 

Terminaba mi escrito con estas palabras: dejemos a los jueces hacer su trabajo. Juan José Cortés es un ciudadano demócrata.

 

Las noticias sobre los incidentes de El Torrejón han provocado expectación social. Imágenes diversas nos han mostrado al ciudadano Cortés en dependencias policiales y judiciales. Los rumores se disparan y las viperinas lenguas pueden crear una imagen distorsionada de un hombre que, en circunstancias dificilísimas, supo ser y estar.

 

A Juan José le pido. Que actúe. Que hable. Que de su boca salgan vientos que alejen las nubes de la confusión. Que sus palabras diseñen un marco de transparencia. Que calle a los agoreros y a los iconoclastas. Sería importante para esta sociedad que pierde valores por el sumidero del egoísmo, que Juan José Cortés volviese a impartir pedagogía.

 

Desde estas breves letras de afecto, le animo a perseverar en su voluntad de justicia y, a su través, de concordia.

 

Un saludo.

JUNTASUNA O BILDUJUNTA

 

 Lo veo y no me lo creo. Lo escucho y el vómito asoma. Cada vez que los barandas de la Junta de Griñán -juntasunos o bildujunteros- efectúan declaraciones, se me aparece la madre Otegui de ETA o el Hijo Cuidator de LAB-Usabiaga. Resulta inevitable la comparación personal. No es, sin embargo, sino la actitud irredentista del psoecialismo patrio, hundido hasta las cachas en el estiércol inorgánico de sus ambiciones fascistas. Seca su lengua tras las horas extraordinarias de rellenar ditirambos contra Esperanza Aguirre por aquello de las 21 horas lectivas, vuelven a humidificarla para negar la acusación que le formula uno de sus sindicatos de cabecera, CC.OO, cuando asegura que en muchísimos centros educativos andaluces el establecimiento de ese horario es una realidad incuestionable. Pero claro, si Otegui niega ser un terrorista, los juntasunos se apuntan a la misma escuela de falsedades.

 

El sicarioconsejero De la Chica pone a Rajoy a los pies de los jumentos. No se revuelve contra los compañeros de Comisiones. Reprueba a Mariano y le exige que rectifique por decir lo que es tan cierto como que Parrot es un asesino o que Antonio Fernández está imputado por la estafa de los expedientes de regulación de empleo. Tan verdad es lo de las veintiuna horas, que no lo discute ni el mismísimo líder de la UGT. A pesar de que caen chuzos de punta y de que la economía sufre la mayor crisis del período democrático, algunos sindicatos apoyan movilizaciones para rechazar la política de recortes. Se confía en que las protestas públicas se manifiesten ante las instituciones regidas por la militancia sortusocialista y no frente a los ayuntamientos ganados recientemente por los populares merced a los votos de millones de desesperados con los bandarras de Mercasevilla y otros muy turbios negocios.

 

En cualquier caso, la demagogia aflora con independencia de quiénes sean los destinatarios de las reivindicaciones florales. Constituye una desvergüenza supina el esgrimir como pretexto para este paripé sindical de acciones teatrales, el grave asunto del fracaso andaluz. Más de un 35%, se quejan los liberados. Pues peor me lo ponen. Si con los recursos humanos y materiales despilfarrados hasta la fecha, la tasa de suspenso y de abandono de los estudiantes era la que ellos cifran, lo mismo se dispara hasta el doble si dejan de contratar a interinos, si no sustituyen a los compañeros en baja laboral o si optan por elevar las horas lectivas hasta un máximo de treinta. En el mundo de los juntasunos y de los bildujunteros, todo es posible. Hasta que De la Chica sea consejero de Educación, o que Gutiérrez ocupe la dirección general de recursos humanos o de que el etarra Josu Ternera ostentara la presidencia de la comisión de derechos humanos en el Parlamento vasco.

 

Gracias a la vida, que me ha dado tanto. Así recitaba el cantor. Gracias a los profesores, que tanto se entregan, dice este que firma. De no ser por los realizadores educativos, cuales son los docentes, no sé qué sería de la educación en España. Funciona, aunque bastante mal, merced a su labor profesional y a pesar de la ineptitud patológica de los irresponsables nombrados a dedazo. Con salarios amputados por la Juntasuna, con devaluado prestigio social al que no es extraña la falta de respeto de los bildujunteros, ahí los tienen, soportando agresiones, amarrados al duro banco de las agresiones verbales y físicas, desafiando las iras de una sociedad que los desprecia. Ahí están, ahí están. Los profesores. Contra ellos, los bildujunteros y los juntasunos.


Por cierto. El Supremo sentencia sobre las actas, declaradas secretas por la juntasuna, que a la vista. Que para secretas las deliberaciones del Consejo de Ministros. Que se dejen de maldades y golferías y que muestren el verdadero rostro de terrorismo administrativo que ocultan. Si es que se niegan a enseñar hasta las actas que reclaman los opositores de una prueba de selección. Lo mismo ni las hacen, seguros de su impunidad y de su infamante actitud. Angelitos. De los avernos del Dante. Una temporadita con los amigos de Bildu y de Batasuna les vendría de bien.



Un saludo.

ACTAS: ASTILLAS

 

 Las actas del Consejo de Gobierno de Andalucía son públicas. Así ha dictaminado el Tribunal de Conflictos Jurisdiccionales del Supremo. No son, pues, secretas, señor Griñán. Públicas. Se acabó la broma. Ha bastado que una magistrada ejercite su función para doblar el brazo ejecutor de unos políticos matones que han hecho de una institución democrática una casa de hetairas. Ya era hora. Basta de mafiosos.

 

La sentencia es firme. No cabe recursos contra ella. Es más. El Alto Tribunal ha considerado improcedente el requerimiento que los inquilinos del garito de San Telmo hicieron a la juez Alaya para que se inhibiera. Que quiénes son ellos. Que sí, que se enteren, que las actas son públicas y pueden ser consultadas. Que no te enrolles Griñán "Bóyer". Ahora, eso sí, que si la muchachada de la presidencia de la Junta estima que en esas actas existe información sobre las canalladas perpetradas por los irresponsables de la Consejería de Empleo acerca de los expedientes de regulación de empleo, y que, para evitar que más de un alto cargo visite la cárcel, la declaran secreta, pues nada, que lo digan y que se vuelvan a negar a entregarla a la señora Alaya. De ahí a la querella criminal, un paso.

 

Cuánto engaño desarrollan quienes tienen la obligación de decir la verdad. Como recriminaba Rufiancaba a Aznar, los psoecialistas demagogos se tienen que beber un cubo del veneno que ellos mismos destilan. La petición de las actas por parte de la juez eran, por tanto, razonables y proporcionadas. La actuación de Griñán, pura filfa.

 

La investigación de la trama corrupta de las prejubilaciones fraudulentas toma otros derroteros. La sospecha de responsabilidades políticas del más alto nivel toma el carril de las certezas. Es preciso, en este punto, que el tren de las actas no pierda su raíl y, como por casualidad causal, la documentación se extravíe, se robe, se queme o desaparezca misteriosamente. No sería la primera vez. De las actas, astillas. De documentos de referencia oficial, fragmentos de la cara de pedernal o del corazón de madera de los junteros. Querían sacar beneficio, lucro o ganancia. Se ponen en el bando de personas que han regido con ánimo maligno las riendas de una Administración Pública.

 

Actas y astillas. Quienes se han esforzado en tapar las primeras han podido ser astillas del mismo palo de delincuentes comunes. Edificante la Junta de Griñán. Por qué algunos la denominan Juntasuna o Bildujunta? ¿Por qué será?

 

Un saludo.

PROGROMS

 

 Tengo por principio y por norma controlar mis impulsos más viscerales. Es posible que este control me pueda provocar, algún día, una enfermedad irreversible y especialmente dura. Lo asumo y me atengo a lo que la vida me depare. Los sentimientos y las emociones me los guardo para mi ámbito de esfera privada a fin de que mis cabreos no perjudiquen a nadie. Pretendo hacer de la razón estilo dialéctico y del argumento, forma de diálogo entre personas dignas. Me duele la injusticia. En general. Si no damos a cada uno lo que le corresponde, me agobio. Igual que me hiere el abuso de los poderosos y de los fuertes. O me lacera sin pausa la discriminación. Del mismo modo que reniego de quienes engañan a los inocentes y de los ingenuos hacen su riqueza. Tantas cosas. Cuántos casos.

 

En la españolísima Cataluña, una jauría de lobos independentistas, armados de odio e instrumentados de violencia, están resucitando los progroms. Reeditan la acción de linchar, de forma multitudinaria y premeditada, a un grupo que ellos consideran distinto. Lo mismito que los nazis hicieron con los judíos durante la “noche de los cristales rotos”. Muy parecido a la diáspora que sufrió el pueblo semita durante la Edad Media por parte de diferentes reinos cristianos: desde Felipe Augusto de Francia a Eduardo I de Inglaterra pasando por la España de los Reyes Católicos. Del progrom a la diáspora, un instante de soledad y un siglo de angustias.

 

Incurrir en la aculturación es un defecto de muchos historiadores. No quiero incurrir en ello. Es un error incorporar elementos de una nueva cultura a patrones de comportamiento labrados en épocas distintas, con mentalidades alejadas y en un contexto sociopolítico y económico insospechado en los momentos actuales. Las juventudes fascistas de Ezquerra Republicana de Cataluña están defendiendo una posición que, en nuestro mundo, repugna al derecho y a las declaraciones universales de defensa de la humanidad. En su empeño inicuo por imponer la política de inmersión lingüística, estos cachorros herederos del militarismo de Hitler fomentan el apartheid dentro del marco del racismo más espeluznante. “Al compañero español, intégralo o margínalo”, dicen estos nacionalistas malnacidos. Por las buenas, que se catalanicen. Por las malas, que se les trate como a leprosos y apestados. Y todo ello, con el silencio cómplice de CiU o el mutismo aquiescente del PSC.

 

Al paso que vamos, los catalanes que también se sienten españoles terminarán abandonando el “pequeño país del noreste” y afincando sus enseres -los pocos que nos les han sido expoliados previamente- en tierras al sur del Duero. Los etarras ya experimentaron con enorme éxito esta forma de devastación y se cuentan por miles los vascos que se vieron obligados a dejar el terruño para huir de la bomba terrorista. La fundamentación de los independentistas, ya se ve, descansa en la fuerza de la palabra y en la palabra de la fuerza.

 

Cabe, por otro lado, recluir a los españoles vascos y a los vascos españoles en barrios exclusivos para ellos. En vez de juderías, españolerías. El histórico barrio gótico de Barcelona fue una judería. A los españolistas podrían aislarlos en el extremo opuesto a Montjuich, al Nou Camp, a la Sagrada Familia o al Puerto. En suburbios extremos donde el hacinamiento comporte un sufrimiento mayor a los condenados a la ostraka.

 

Qué bien. Qué buenos son Mas y Pujol, Ridao o Carod, Montilla y Chacón. Qué izquierda tan desnaturalizada y qué derecha tan financiera. A los españoles, el progrom y, a su través, la diáspora. Contengo las ganas de decirles lo que pienso. Aunque reviente, no les diré lo que les deseo. Que cada uno se exprese como guste. Ustedes mismos.

 

Un saludo.

DEL PP Y DEL PSOE

Dividir puede ser una buena acción. Es repartir o distribuir, entre otras cosas. Salvo que se anime a la discordia. Romper es distinto. Implica separar con violencia las partes de un todo, deshacer uniones, hacer pedazos algo, destrozar, abrir heridas, y así.

 

El cuerpo social de España comenzó a dividirse en autonomías. Se interpretó como una entidad perfectamente articulada en conjuntos solidarios. El tiempo condujo a la fractura. El egoísmo llevó a la repulsa y el rencor añejo al necio enfrentamiento. No ya entre regiones o territorios al albur de postulados nacionalistas. Entre partidos políticos.

 

En la travesía de las aguas tranquilas y acidulentas de la ría de Huelva, la piragua gubernamental del Psoe interrumpe la carrera de la falúa del PP. Desde la Junta de Griñán se torpedea el normal avance de los remeros populares. Al sevillano Zoido, piedras que le tiran. Al onubense Pedro Rodríguez, fosfoyesos en la cara. A la valverdeña Loles, guardias civiles que toman la ciudad abandonada a su suerte por la policía local. Todo un ejemplo para los jóvenes que se forman en las escuelas públicas. Mucho hablarles de cooperación y de valores y, en la práctica mostrenca, peleas, ingratitudes y cochino el último que llegue.

 

Días atrás, el personaje principal de la trama corrupta de los EREs, el todavía presidente Griñán, se dio una vueltecita por la capital de Huelva. Venía el hombre a hacer campaña. Se le había exigido su presencia en la ciudad regida por el incombustible y carismático alcalde pepero. Había que evitar, a toda costa, que el Ayuntamiento recabara los honores y los aplausos de los vecinos agradecían la entrega de llaves en la barriada de La Navidad. En el cortejo juntero, Josefina Cruz, consejera de no sé qué y, sobre todo, esposa de un señor que, por lo que sabe y lo que gana, tiene línea directa con la plana mayor psoecialista. Un tal señor Javier, de cuyo nombre no me quiero acordar por aquello de la repugnancia que me producen algunas conductas innobles. A la compañía llegada de la hispalense villa, se agregó, cómo no, doña Petronila. Faltara más. Si no había enredado bastante con la ruina del palacete, si no engañó asaz en la construcción de la estación fantasmona del AVE, si calló maliciosa en el imposible levantamiento de los tres puentes, si no ha hecho el ridículo hasta lo grotesco, pues allá posó ella, cual floripondio de pronto marchitar.

 

Toda la banda de música fúnebre de la desgobernanza andaluza del Psoe se concentró en la ciudad más contaminada de España. Un ratito. Mucho tiempo, no. Para hacer crecer a la ciudad, tampoco. Para molestar y hacer un pressing de lucha libre al consistorio capitalino. Los del palacio de San Telmo vienen a banalizar los contenidos. A hacerse la foto. Tres pepinos les interesa el bienestar de una barriada tan popular como la presente. El verdadero impulsor de esta barriada que, en los años setenta carecía de agua corriente en muchas de sus viviendas, es Pedro Rodríguez. Qué si, que es de la derecha. Un orgullo ser de esta adscripción política cuando, además de crear empleo, realiza actuaciones sociales que ya quisiera llevar a cabo la izquierda falsa que utiliza en vano la representación de las clases trabajadoras más deprimidas. Ya quisieran Psoe y su adlater compinchado de IU.

 

Por una vez. Al menos por esta vez. Si los poderosos recursos que instrumenta el Psoe que okupa -con legitimidad pero con negligencia ilícita- la Junta de Andalucía no se ponen al servicio de las instituciones, de todas ellas, regidas por socialistas o por populares, estaremos asistiendo al enterramiento de la dignidad de la democracia. Sitiar los fortines del adversario en la oposición es un delito de lesa majestad. Se hiere al pueblo soberano. Se cerca la voluntad de la ciudadanía. Se persigue hundir los derechos e inhumar las libertades. Se reedita el fascismo más atroz. ¿Verdad que sí? Verdad.

 

Un saludo.

GÓMEZ MARÍN (A mi hermano Jose: cumpleaños feliz)

 

Algunos espectadores de Debate en Antena, el programa que dirige Paco Morán en Canal Luz, me han advertido del lapsus linguae que tuve en una de mis intervenciones. Me aseguran, y les creo a pie juntillas, que nombré al valverdeño José Antonio Marín Rite cuando el mensaje iba dirigido a José Antonio Gómez Marín. Al César lo que del César es. Tengo el máximo respeto por Marín Rite, socialista a la vieja usanza y político de probidad reconocida, pero no era él objeto de mis palabras. Me refería, digo, a José Antonio Gómez Marín.



Descubrir hoy a Gómez Marín es positivo. Más vale tarde que nunca. Pero José Antonio Gómez Marín es un referente imprescindible de la cultura española, e insisto en lo de española, de los últimos cuarenta años. Hombre de una vastísima cultura, Gómez Marín destaca asimismo por la brillantez de su labor periodística y su compromiso político con la defensa de las libertades en nuestro país. No en el período democrático, que por supuesto, sino en los duros años del tardofranquismo.



Allá por 2009, escribí un artículo dedicado a él y a otra gran figura de las letras de Huelva, Víctor Márquez Reviriego. Apostillaba antes, y reitero con satisfacción dos años más tarde, que nuestra provincia tenía una deuda con ambos intelectuales de la tierra. Uno y otro fueron redactores importantes de la mítica revista “Triunfo”, uno de los más excelentes modelos de oposición política a la dictadura. En aquella época, el periodismo era algo más que un ejercicio literario o una cita semanal o diaria con los lectores. Aquellos plumillas se jugaban el tipo en cada tirada. Sus artículos rozaban la acrobacia y el funambulismo de Pinito del Oro y, al tiempo, eran arietes que impactaban en pecho de los censores y ventanas que se abrían a la ciudadanía para que ésta respirara un poco del aire fresco de la anhelada democracia.



A pocos días de cumplir sesenta años, este articulista mira hacia atrás y comprueba, con la nostalgia de tiempos que no volverán, ni deben volver, y con la esperanza de un futuro menos funesto del que nos maliciamos, que aquellos héroes de Triunfo han sido sacrificados por la pseudoprogresía de los cómicos de la ceja. Por si fuera poco, han sufrido el vapuleo sin piedad dispensado por los mandamases de un Psoe que no perdona a nadie que, habiendo compartido ideas y responsabilidades con el partido, se haya atrevido a criticar determinadas conductas infames de quienes han hecho de esta formación centenaria una banda de trepas, de galistas y de faisanes. Item más: sicarios hay que no se han privado -lenguas viperinas- de situarlos en la ultraderecha. A ellos, que exponían la cara cuando los actuales capos de Ferraz no osaban sacar el morro de la madriguera por temor a recibir algún mamporro.



La alcaldesa de Valverde ha tenido un gesto de valentía y de justicia. Ha nombrado al escritor hijo adoptivo de su ciudad. Honor para Gómez Marín y honra para un pueblo. Bello gesto ensuciado por los que se han opuesto a tan merecida distinción. Cómo que quiénes han rechazado el nombramiento. Mucha gente del partido socialista incapaz de superar el estado de vileza de su espíritu y presa del satanismo de las almas perdidas. Mal que les pese, Gómez Marín sigue constituyendo la vanguardia de la izquierda de verdad. A los Mario Jiménez y demás elementos malignos de la política ruinosa del Psoe de nuestros días, les molestan los álamos enhiestos que se alargan hacia el cénit y abominan de las dioptrías que permiten la pluralidad de enfoques. Grande y ciega es la dictadura, especialmente cuando se disfraza de democracia de pensamiento único.



Mi felicitación a José Antonio Gómez Marín.



Un saludo.

LAS DE CAÍN

 

 La cosa está mal. El equipo habitual del desgobierno ha emitido un  nuevo parte. España progresa adecuadamente. Adecuadamente a los matarifes de las Administraciones de las romerías, verbenas y enchufes. Doña Elena Salgado pasa la pelota al infiltrado Valeriano. Éste, previa consulta con Cándido y con la aquiescencia de los indignados patéticos, banderillea la reforma laboral y pega un estoconazo en el bajo vientre al astifino de los funcionarios. Desde estas páginas, este analista vaticinaba un septiembre tórrido, pero fresquito en relación con el otoño/invierno que se nos venía encima. Fácil la predicción. Basta ponerse las pilas y repasar los artículos de los trencillas primeros espadas de los distintos medios/instrumentos de comunicación/tergiversación.

 

El futuro de los trabajadores todos está comprometido. El salario de los que pueden trabajar pende de un hilo. La pensión de los jubilados tiene el equilibrio del canto de un euro en día de tempestad. El estado de bienestar ha fenecido. La cuadrilla zapateril que ahora regenta el mago Rufiáncaba ha puesto la puntilla a decenios de avances sociales. Sin embargo, el matador sin alternativa culpa al respetable de la matanza del animalito. Manos arriba, esto es un atraco. Han cogido la hucha y la han desvencijado. No se devuelven entradas. Se abre la taquilla para la becerrada del próximo veinte de noviembre. Reservado el derecho de admisión. O se aplaude al candidato del GAL o no se entra.

 

Las empresas privadas entonan el réquiem. Los ochocientos mil directores de las bandas públicas atemperan los gritos con pasodobles toreros. Mi Huelva ya no tiene una ría. Que no, que no la tiene. Los altos cargos muestran su bien cubierto riñón. Audis de lujo y Mercedes todoterreno. Los recortes, para los tres millones de indios que aprobaron la oposición. Serán desgraciados que son capaces de quemarse las cejas mientras Griñán los cuela a millares por la puerta de atrás. En Madrid, se cerca a Esperanza. En Andalucía, Chaves y Griñán saludan desde el centro del coso. Dónde va a parar. Cómo va a ser igual un recorte del PP con una guillotina del Psoe. La mala leche de los populares es infinitamente superior a la putrefacta baba de quienes cortan cabezas. Por favor. La izquierda decapita pero con buena fe. La derecha quita de acá y de allá pero con toda la maldad. La derecha es Caín. La izquierda, Abel.

 

Lo que pasa es que los hechos son tozudos. Aplastan a las palabras cuando éstas carecen de sustancia. La izquierda que se dice Abel es, en realidad, cainita. Los cainitas veneraban a Caín porque el dios de los judíos reprobó a este personaje bíblico. Forman una secta con gran número de partidarios. El llamado Evangelio de Judas no es sino el mensaje de los cainitas gnósticos que despreciaban a Abel por ser débil. La debilidad es la coartada de los lobos. Ya lo dijo el Papa Juan. Los ciudadanos medrosos siempre serán víctimas del predador sin escrúpulos. Estamos pasando las de Caín porque, en verdad, somos Abel. Y lo repito hasta la saciedad. Hermanos, sí pero no primos. Buenos, sin duda; tontos, no. Y así.

 

La moda otoño/invierno circula al ritmo del tiempo político. Y créanme. Desértico. Flama de día y gélido de noche. Una delicia, vaya.

 

Un saludo.

LEGITIMADOS

 

 Felipe González esgrimía con mucha facilidad el brocardo “qué más da la especie si de lo que se trata es de llegar al objetivo”. De ahí el GAL, claro. Entre otras cosas del mismo zapatito. El qué ha de acompañar siempre al cómo. Y viceversa. Al fondo de los asuntos se llega a través de un procedimiento garante. El Santo Oficio arrancaba confesiones a cambio de estiramiento de huesos. La ley divina apoyaba en las justas medievales al vencedor del espadazo. Se trataba de justificar la existencia de Dios por medio de la victoria de los más diestros campeones. Si lo que importa es que los etarras canten, tortúreseles, pareció ordenar el sevillano de los bonsais. Y no. No señor.

 

Legitimado no quiere decir facultado. El presidente Zapatero está legitimado para presidir el Gobierno de España pero resulta obvio que las facultades propias no le acompañan en tal alta misión. Que tiene derecho, sí. Qué está dotado intelectual y profesionalmente para ello, no. Zapatero es de los que creen, en su incapacidad mental manifiesta, que la mejor manera de combatir el calor es destripar los termómetros que informa sobre la elevación de las temperaturas. No hay termómetro, no se padece el sofoco de los centígrados. Así es la cara del hombre y de esta guisa la cruz de los españoles. Zapatero podría estar legitimado para ser dueño de un inenso rascacielos si bien nadie daría un duro por encargarle el diseño y construcción del mismo. Por razón sencilla: no sabe hacer la o con un canuto.

 

En el caso MATSA de ese genio del matusalenismo político que es Chaves, no estaba legitimado ni facultado para conceder una subvención de diez millones de eurazos a la empresa que apoderaba su hija Paula. Y miren si la otorgó o no. Que dicen los tribunales que no delinquió, pues bien. También dice la Sala que se le debió incoar un expediente administrativo. Pues mal. Para eso está el Supremo. Para no entrar en el fondo del asunto y para sí desestimar el recurso del PP argumentando la falta de legitimación activa de Antonio Sanz. Es el proceso, releche, es el proceso. Cuantas más garantías, mejor. Cuantos menos chinitos a los ejes de la rueda de la verdad, la excelencia.

 

La sentencia de la más alta magistratura del país hará sentir a Chaves como el que rompe el termómetro. ¿Ven? Como Sanz no está legitimado, yo soy inocente. ¿Se dan cuenta? Como es de noche, no hay sol, sólo estrellas. La verdad resplandece, agrega el falaz exvirrey andaluz, capaz de confundir la luna con un planeta y Venus con una estrella. Lo suyo es dar a propios lo que pertenece a ajenos. Es así de libérrimo y de desprendido el señorito. Que el Supremo no exime a Chaves de la acusación. Se limita a rechazarla porque el acusador carece de legitimación ad hoc. La jauría de voceros psoecialistas saldrán ahora a cantar las mañanitas del rey David. Sin embargo, más valdría que entonaran el requiem por la muerte de la razón.

 

Claro, que a la gente del GAL, de Filesa, de los huérfanos de la Guardia Civil, de Roldán, de Sánchez y de tantos otros amigos de la corruptela, les importa una higa la verdad de la razón y la razón de la verdad. Ellos quieren el tesoro. Su tesoro. El día que lo pierdan, caerán chuzos de punta. Afilados. Mortales. No están legitimados, pero a ellos qué. Diabólica hermandad de mangantes, chorizos y canallas. Las urnas no les legitiman para matar. Ellos opinan lo contrario. País.

 

Un saludo.

CORROÍDOS

 
El desgaste lento de las cosas es la corrosión. Resultado de una persistente acción roedora que termina deformando el objeto o incluso destruyéndolo. El semblante también se corroe y la salud se arruina al compás de los efectos de las penas, de los odios, de las envidias o de los remordimientos. Un rosario de emociones, en fin, puede convertir a las personas en guiñapos irreconocibles hasta para la madre que las parió.

Decía Ortega que la novela picaresca es en su forma extrema una literatura corrosiva. El filósofo consideraba que este género novelesco sólo puede ser realista en cuanto a medida que leemos el libro, levantamos los ojos para contrastar lo leído con la realidad. Contrastada la verosimilitud, aseguraba, nos gozamos en la confirmación de su exactitud pues, al cabo, concluía, es arte de copia. El pícaro barroco era una suerte de gusarapo humano capaz de curarse al sol sobre un estercolero, perdonavidas de muchos amos y cronista subjetivo de una sociedad ridícula en la que los estamentos sociales mostraban sus interiores deshojados por la miseria, la vanidad, la intriga o la farsa. El pícaro actual participa de casi todos los rasgos de su precedente, ya cervantino, ya anónimo, ya de cualquier otro escritor. De casi todos. Los amos han cambiado. El estiércol que abonaba sus actos y hacía sobrevivir su esquelético cuerpo ha sido modificado.

El pícaro Mario presenta análogos rasgos al Guzmán de Alfarache. Sin embargo, el paisano de Juan Ramón no mira estamentos, sino clases; no analiza de abajo arriba sino que odia de arriba abajo; no dispensa favores a varios patronos; niega su condición ínfima. La movilidad social del nuevo pícaro se conduce por raíles de partido. De la misma forma que los antiguos botones de la banca escalaban categorías hasta alcanzar la caja. Acróbatas de la lisonja y forzados del maletín del poderoso, los marios de hoy corean insultos que la distinción del jefe rechazan emitir en público. Estrategas de una guerra cruenta por el control de los bajos fondos y de los altos copetes, estos muchachotes sin más oficio que la farándula de la política y sin otro beneficio que el que provee su docilidad, se entregan a la causa de la destrucción con la fiereza de quienes se juegan la vida. Porque se la juegan. De no cumplir aquello que propició su primer ascenso, la caída de estos dioses de barro sería inminente. El pícaro de ayer torna sicario de hoy.

Todos se montan en el tren desequilibrado de un pueblo que mira hacia todos los lados y no se asombra ante la erosión de la montaña enhiesta que días atrás referenciaba el paisaje ni del río hecho rambla donde aparcan los coches. Desorientados y estupefactos, los ciudadanos miran pero no ven. Ven pero no deslindan. Territorio ideal para los elementos que roen y corroen. Son los encargados de lanzar soflamas de descalificación a los adversarios de sus señores. Se acuña el término indignados y se transforma en 15-M. Se pide democracia real a la Oposición y no al Gobierno. Exigen menos recortes sociales a los herederos de la política de tierra quemada practicada por zapaterinos y rubalcabianos. Esperan al cuarto de hora siguiente a la victoria electoral de la derecha para imputar a ésta la existencia de cinco millones de parados. Organizan un pifostio a la señora Aguirre por un quítame allá unas horas lectivas y pasean su mansedumbre subvencionada ante la orgía de tijeretazos a los salarios de los funcionarios.

Estos pícaros no engañan para sobrevivir entre las capas de su pobreza. Mienten para ostentar el poder, mantener su influencia, conservar sus privilegios y mangonear los caudales públicos. Mientras esto sea posible, la paz callejera está garantizada. Tóquenles los “corrojones” y comprobarán de inmediato la brutalidad de sus cargas violentas. Corroídos. Corroídas. Lo malo es que nos carcomen, nos consumen y nos transmiten su repulsiva caries bucal y espiritual.
Eso es lo malo.

Un saludo.

CURSO POLÍTICO

 

 El curso comienza oficialmente en la segunda quincena de septiembre. La vendimia es la festividad que lo anuncia. El final de la recolección es tiempo de alegría. Se ha sacado a la madre diosa tierra el fruto cultivado y atendido. El vino fue siempre un puente entre la humanidad y los dioses. Muy pronto el mosto satisfará el paladar de los buenos bebedores de zumo de uva. Más o menos allá por noviembre.

 

Hasta entonces, dos meses de corto día e invasora noche aguardan. Octubre se nos anuncia brillante y astillable como el ópalo pero también vistoso, discoidal, pubescente y amarillo como la caléndula. Todo vuelve a la normalidad interrumpida por las dulces vacaciones de verano. Tiempo de estudios y de retorno a la rutina confortante. En política, la carrera adquiere este año el tinte púrpura de la cosecha democrática. El evangelista Mateo nos dice: “los hijos del reino serán echados a la oscuridad de afuera. Allí es donde será su llanto y su crujir de dientes”. Excelente resumen de una soledad anunciada. Zapatero marcha solo al destierro con su derrota a cuesta. Derrota labrada con el cincel de la impiedad y con el martillo de la destrucción. El vino se hizo vinagre en falsa botella de Lacrima Christi.

 

Las elecciones avizoran un cambio de rumbo. Salvo hecatombe no descartada y con el requisito de humildad exquisita, la ciudadanía relevará al peor gobierno que el pueblo ha sufrido en la historia de la democracia. Ha sido reprobado en todas y cada una de las asignaturas y reprendido por el universo de instancias presentes. No aprueba ni las “marías”. A uno le cuesta destacar lo peor entre tanto mal. Sin embargo, a fuer de analítico, refiere la inseguridad jurídica como el factor más desintegrador. El derecho vertebra a cualquier sociedad civilizada. El imperio de la ley se yergue sobre la exuberancia salvaje de la selva. Si se renuncia a una libertad esencial para enrocarse en una efímera seguridad, se pierde la libertad y se debilita la seguridad. La libertad no equivale a locura ni es cordura la seguridad. Sus fronteras son tan finas que el territorio de una y de otra se difumina al ritmo de emociones.

 

Conócete a ti mismo, que decía Michel de Montaigne. A tu través llegarás a entender el mundo que te rodea y a las personas que se acercan a tu vida. Es momento de promesas imposibles y de borrones y nuevas cuentas. Mas no toca olvidar. Es período de saneamiento, sí, pero no por ocultación de las suciedades sino por retirada del estercolero. Los competidores en el periplo electoral podrán decir misa. Incluso en latín. Sobre todo en latín. Escúchenlos. A todos. Identifiquen personajes y voces. Si nos dicen que van a crear empleo, asegúrense de que el embustero no es el que ha destruido miles de puestos de trabajo. Si nos aseguran que desterrarán el enchufismo de la Administración, comprueben que no son los mismos que han colocado a sus parientes y amigotes. Si nos dan su palabra de que el despilfarro será enterrado, constaten que los hermanos fosores no son intrusos. Hilen con fina rueca. Los amantes del embaucamiento son peritos en dislocamientos. Los capos jamás renuncian a la maldad.

 

Comienza el curso político. El vino nuevo se ofrecerá a todos. Sin embargo, debemos ser muy prudentes. Si entregamos las llaves del nuevo Ejecutivo a los borrachos del anterior, nos convertiremos en cómplices de un desastre sin límite. Será democrática la decisión. En cualquier caso, nos mereceremos las consecuencias de la misma. Respeto y firmeza. Lo escribió el romano Cicerón: La felicidad suele habitar en la triste entereza y en la austera constancia. La alegría, la lascivia, la ligereza o la burla no son sino humo.

 

Premiemos el esfuerzo. Combatamos las frívolas lisonjas. El nuevo curso ha de depararnos expectativas de cambio real. Trabajo. Prosperidad. Libertades y derechos. Igualdad.

 

Un saludo.

PSOEFASCISMO

 

 Un partido fascista busca, ante todo, el apoyo social manifestado a través del movimiento de masas. Al igual que el comunismo, el fascismo echa sus redes pescadoras en períodos de graves crisis. La burguesía es un río con meandros cuyo caudal recibe aguas de los afluentes de la izquierda y de la derecha, a convenir. Partidos, sindicatos, organizaciones sociales juegan el rol democrático. Pura imagen. Observen, por ejemplo, cómo el Rubalcaba ministro lustraba el parquet de la banca y, en cambio, el Rubalcaba candidato aplica cera a los banqueros. Cuestión de demagogia. Acto fascista por excelencia.

 

A las masas se las mima hasta que se cierran los colegios electorales. Durante la campaña, se anima a la ciudadanía a transformar la sociedad. A partir del escrutinio, se alaba su soberanía pero se guillotina su regia testa según el modelo Luis XVI. Los nazis eran maestros en esta bochornosa representación. Goebbels manejó con pericia los cauces de información para extraer, de entre los votantes, aquellos indignados capaces de ampliar los círculos concéntricos del descontento. A continuación, aquellos indignados formaban grupos combatientes que atentaban contra los propietarios, los capitalistas, los mercados o los judíos. Les daba igual. Su intención no era sino hacer creer que defendían los intereses de la mayoría desamparada por la clase dominante. Rubalcaba se ha travestido de líder obrero y luce su utilitario Skoda con la misma maña que Lerroux se descorbataba segundos antes de interpretar sus mítines.

 

Millones de españoles en paro. Cientos de miles de pequeños empresarios cierran las puertas de sus negocios famélicos. Desde tenderos de ultramarinos a comerciantes de zapatos. Funcionarios castigados por el hecho de haberse ganado una plaza en propiedad. Pensionistas pendientes de los gestos del Gobierno. Caldo de cultivo ideal para reprimir, apalizar, incendiar, violentar, torturar o asesinar. O se admite el pensamiento único o los discrepantes sufrirán los efectos de la milicia organizada. La izquierda y la derecha más extremas comparten estos esquemas. La revolución no es un medio. Es una amenaza. La represión es un instrumento idóneo para alcanzar el objetivo de mantener el poder. Los sindicatos son destruidos o se autodestruyen con interés victimario.

 

En Andalucía, llevamos más de treinta años de revolución psoecialista ininterrumpida. En esta espiral laberíntica que no lleva a parte alguna, Canal Sur ha tenido un papel clave. Ha lanzado mensajes de innovación tecnológica con personal que nunca abandonó el achelense. Se habla de parlamentarismo para designar el vocerío ofensor de los canes de presa del licenciado Griñán. Males y dolores sufre el cuerpo social andaluz. Aumenta el paro al ritmo en que disminuye la posibilidad de crear puestos de trabajo. Se rompe la economía y los intrusos hacen su agosto de mangoneo institucional. Yerran en sus vaticinios y hacen autoloas de estos errores. Las Consejerías de la nada culpan a lo que ha de venir del desastre propio. La mentira política toma carta de naturaleza. La exministra Calvo acusa a la excomunista Aguilar de chaquetera. La diputada Trujillo no escribe tan poco sino tampoco. El fomentador de enredos Pepe Blanco dormita. Es la historia interminable del sopor de los líderes fascistas que se dicen de izquierdas. Nos aguardan meses de tensión.

 

Los fascios de combatimento están prestos. Las televisiones del pesebre redoblan la calidad de sus milongas. Los sindicatos de Toxo y Méndez cercan a Aguirre. Se habla de “labase” y, en realidad, se trata de “peinase”. Fasciopsoe. Psoefascio. Se olisquea su miedo a volver al oficio que nunca tuvieron.

 

Un saludo.