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Francisco Velasco. Abogado e historiador

APOTEOSIS DEL ABOGADO BALTASAR GARZÓN

 

                 Me dicen que me cuentan que han visto al exjuez Garzón saltándose la cola de acceso a Gibraltar, sin respeto alguno hacia los centenares de ciudadanos que aguardaban su turno de paso. Ya ven que eso de la igualdad del artículo catorce de la Constitución se predica para los pobres, que no para los poderosos. Qué le vamos  a hacer si el pueblo sigue bajo el yugo de los señores, ayer de la tierra, después del capital y ahora del partido. Qué le vamos a hacer.

 

                Pues sí, el campeón de los GAL, el arrepentido de la caza de Barrionuevo, no sabe cómo actuar a fin de ganarse la indulgencia de la gente que mandonea en la izquierda. En todo caso, cuando su estrella jurisdiccional se ha eclipsado a causa de sus desmanes probados, el hombre no renuncia al fulgor de los focos de la prensa ni a los privilegios del star system. Lo mismo se alía con la Kirchner que fastidia los intereses españoles, que fustiga a los norteamericanos, que echa una mano a los gibraltareños. Lo que sea, con tal de cumplir venganza contra el país que le arrebató sus preciadas puñetas de la audiencia nacional. No discuto su derecho, quede claro, simplemente me limito a describir su yo y sus circunstancias.

 

                Que alguien me explique la presencia de don Baltasar en el Peñón junto a Picardo, el postinero primer ministro de la roca, y Carracao, exsenador del Psoe y asesor de don Fabián. Como si se quieren ir a cazar monas. Sin embargo, las batidas cinegéticas de don Garzón no salen gratis y si no, que le pregunten al efímero, por fortuna, ministro de justicia Bermejo. Y que la propia policía española destinada en la frontera nos aclare quién permitió a los ocupantes del vehículo pasarse la cola de coches que aguardaban impacientes.

 

                No me puedo creer que el abogado Garzón venda sus servicios profesionales a cualquier sujeto implicado en asuntos de narcotráfico, de contrabando o de blanqueo de capitales. La entonces luminaria contra el bandidaje se habría apagado hasta el extremo de defender intereses de presuntos delincuentes que, aparte de actuar como autores, pueden ser cooperadores necesarios en delitos varios. Y especialmente, si esos sujetos muestran sus odios ancestrales a todo lo que suene a español. O acaso el abogado requiera vendetta contra el sindicato Manos Limpias que, años atrás, se querelló contra él por presunto delito de prevaricación.

 

                En su defensa de los derechos humanos, don Baltasar parece postularse a favor del régimen gibraltareño a pesar de los avatares que convierten al territorio en una de las economías más prósperas del mundo. A la democracia española, que le den, se dirá el eximio jurista andaluz. Porque por encima de nada, de todo y de lo que haya de venir, está su sed de venganza. Contra España, contra la derecha política, contra el orden social y contra lo que le moleste. Si de proteger a los paraísos fiscales se trata, chitón.

 

                Un consejo: donde las dan, las toman. Y de ese brebaje ha tomado un par de copas. A ver si las siguientes le sientan tan mal que se le acaben las ganas de sentarse en el umbral del derecho a la espera de que pase el cadáver de sus millones de enemigos.

 

Un saludo.

ALMONTEÑO BELLA

 

 Bella, exalcalde. Ayer, imputado. Hoy, procesado. Queda por ver. La Huelva del período democrático se ha entregado al psoecialismo. El psoecialismo ha acogido en su seno a los que se arrojaron en sus brazos. Mas no a cambio de nada. La ofrenda electoral ha costado muchos millones al pueblo onubense. Los alcaldes del partido montaron cajas de caudales con los números cambiados. Doy dos, decían, recibo ocho, comentaban, y me quedo con veinticuatro, sentenciaban.

 

Desde Almonte a Bollullos, pasando por Cartaya o Ayamonte, los ediles del Psoe de Huelva se creyeron que todo el monte era orégano. El eje de conexión primario era el chalet del conquero. Sin embargo, el centro de operaciones radicaba en la Gran Vía. El dinero que se ha perdido en florituras y en negocios imposibles. La gente que se ha aprovechado de estos rockefellers de vía estrecha merced al precio de votos comprados.

 

El cachondeo de los sobreprecios en la compra del campo de golf de Matalascañas no es un hecho singular. Se repite más que el potaje de alubias con ajos. A inicios de la década de los ochenta del pasado siglo, se inauguró un colegio público en el barrio de La Orden alta. Un centro coqueto y resultón aunque con carencias. Nadie entendía estas deficiencias en un inmueble que costó un puñado de millones de pesetas de entonces. Pero bueno. Al equipo directivo correspondió arreglar el entuerto. Como ejemplos, dos.

 

Ahí va el primero. La colocación de la valla perimetral que circundaba el patio de recreo fue tasada por la Delegación de Huelva en un millón de pelas. La gestión de la obra por parte de los profesores bajó el precio de la misma a trescientas mil pesetas. Cómo era posible esa diferencia. La respuesta es contundente: nadie se llevaba un duro en comisiones, hucha de militantes o copitas en el burdel de Cardeñas. Las cuentas, claras, muy claras.

 

En cuanto al segundo botón de muestra, el mobiliario. El Delegado, del Psoe por supuesto, porque en más de 30 años el PP no ha tocado bola de los cargos institucionales de la Junta, el delegado, digo, envió un par de camiones con pupitres usados extraídos de restos de otros establecimientos docentes. Rechinaba el mueble usado en un edificio recién construido, pero doctores tiene la iglesia. Sin embargo, las paradojas forman parte de la sempiterna sospecha de malversación. Las sospechas se convirtieron, no obstante y pronto, en certezas cuando el máximo responsable de la educación provincial trasladó al director una factura de 25 millones en concepto de mobiliario nuevo para plantar en ella el recibido y conforme de la operación. Ni que decir tiene que el probo funcionario, apoyado por el claustro y la asociación de padres, se negó en rotundo a suscribir un chanchullo como el que se proponía.


El fondo de reptiles no es un argumento exclusivo de los expedientes de regulación de empleo. Vaya que no. Si alguna vez se hubieran auditado las cuentas de las delegaciones provinciales de la Junta, se hubiera descubierto que el deporte provincial de desvío de caudales alcanzaba medallas de oro en cualquier olimpiada de malhechores.

 

Esta vez le ha tocado al almonteño Bella. Antes, al bollullero Sánchez. Y así hasta completar una lista de amiguetes de lo ajeno que predican las bondades de lo público para apropiarse del bien general y evitar que la privada se apodere del botín que han de repartirse los prohombres del partido gobernante.

 

Menos mal que a Chaves, a Griñán y a doña Susana les repugna la corrupción y la combaten. Menos mal. Que si no, la juez Alaya no podría en treinta años con la carga de trabajo que viene soportando a cuenta de estos amantes de la transparencia. Aman la transparencia ajena. Ese amor nada es si se compara con la adoración que profesan al becerro de oro de la opacidad propia. Criaturas.

 

Un saludo.

EL HOMBRE FUERTE

 

 El delfín de la que se avecina en la Junta no se llama Enrique, sino Mario, y no se apellida Pastor, sino Jiménez. Botones de la empresa psoecialista durante años, don Mario se supo granjear la amistad de Barrero y de los que partían el bacalao en Huelva. Y a fe que prosperó en su carrera desde ninguna parte.

 

Eliminado Griñán y desterrado Chaves, el señor Jiménez se va a erigir en el mariomán del partido de la corrupción y en el increíble Hulk de la fuerza neta de la política andaluza. Por un tiempo. El moguereño no se conforma con las mieles provincianas de una Andalucía empobrecida. Ni hablar. Si su paisano Juan Ramón alcanzó el Nobel de literatura, él no renuncia a subirse a la peana de sucesor de Rubalcaba. La pasta regional es muy golosa pero también delata los orígenes de quien la amasa. En Madrid, las desapariciones a lo Bárcenas son más difíciles de detectar y las cuentas empresariales indican números desorbitados.

 

Mario Jiménez está a la espera. Por el momento, su permanencia junto a la presidente Díaz es obligada. Las políticas de Izquierda Unida son una bomba de relojería que puede estallarles en la cara a poco que los pupilos de Diego Valderas sigan sacando los pies del plato. En San Telmo se tiene la certeza de que cada silencio cómplice de los de Lara suponen una consejería que se logra al ritmo de la canción del doctor Zhivago. Mario es un artista en la técnica de nadar y guardar la ropa. Sin embargo, se moja el trasero cuando el fuego amigo desgarra las trincheras y los fondos de reptiles tan necesarios para alimentar a la interminable cohorte clientelar. En este sentido, repartir prebendas entre los invitados a la fuerza, obliga a restar dividendos entre sus fieles. Y eso sí que no. Que a los de IU los conoció ayer y madre no hay más que una.

 

La suegra de Guerrero va a aportar luces a las sombras chinescas del escándalo institucional. La beneficiada de los eres puede convertirse en el hilo que desenrede el ovillo de la golfería de la Junta. Los delitos de insolvencia punible son rastreables por los agentes más novatos. Doña Victorina ha emprendido un desvío susceptible de poner en la recta de salida a don Mario. Los extrabajadores de Astilleros de Huelva andan interesados, asimismo, en señalar a Jiménez como el mentiroso que se cargó sus aspiraciones de proseguir en la empresa.

 

El hombre fuerte está en condiciones de recibir una gran galleta y no precisamente de cuétara. Más bien de maría o de gullón o de dhul, el de los ruizmateos. El ruido constante hace asomar los carajales. El primer discurso político del siglo XXI, que diría la señora Valenciano, salpicará de lleno a don Mario. Al tiempo.

 

Un saludo.

LA CREDIBILIDAD DE LA SEÑORA PRESIDENTE

 

            La nueva presidente de la Junta de Andalucía pertenece al mismo partido que su predecesor y el predecesor de éste. El Psoe es la fuente única de la que mana la gobernanza de un  territorio histórico del estado español. Fuente vieja cuyas aguas, acaso límpidas en su nacimiento democrático, necesitan con urgencia la función  depuradora so pena de que su consumo  acabe por dejar pacientes con insuficiencias renales imposibles de superar.

 

          Susana Díaz es una presidente impuesta. Impuesta por la legitimidad de las urnas. Impuesta por una coalición de políticos que se dicen de izquierdas pero que mangonean con la misma eficacia de las derechas más antisociales. Impuesta por Psoe e Iu a fin de estirar el elástico del poder omnímodo hasta que las elecciones decidan romper la baraja de naipes marcados.

 

      La señora presidente constituye un meridiano ejemplo de las políticas activas de comadreo del partido psoecialista. Activas de desempleo. Activas de recesión económica. Activas de estancamiento tecnológico. Activas de financiación irregular de sindicatos amigos. Activas de subvenciones a entes afines. Activas de generar administraciones paralelas. Activas de recortar los órdenes sanitario y educativo. Activas de impulso al pasotismo. Activas de encubrimiento a corruptos. Activas.

 

        La licenciada Díaz -¿o es doctora, o es qué?- habla de combatir la corrupción con todas sus fuerzas. De qué va. O hasta ahora ha carecido de energía para hacerlo o sus palabras son retórica huera con la que espantar los fantasmas de su alineación con muchos de los sucios dirigentes políticos de su entorno. La bombera ha ejercido un papel destacado en el cuerpo de pirómanos de la transparencia. Y nos quiere vender que, en su calidad de gran jefa designada a dedo, las cosas van a cambiar de forma radical. Seguro. Ya está preparando la salida de todos los conmilitones pringados hasta las cejas. Y va a mostrar a la justicia los informes sobre andanzas de Chaves y de Griñán.  Y va a regenerar la vida institucional de una comunidad prisionera de la demagogia informativa de la televisión pública y de la prensa paniaguada. No se lo cree ni quien asó la manteca.

 

         La credibilidad es una categoría del bien. Doña Susana Díaz tiene la credibilidad de Bárcenas y de los que han permitido la existencia de una vergüenza de este calibre. La credibilidad de un gobierno andaluz, autor, por indiligencia, negligencia o dolo, vayan ustedes a saber, de escándalos de malversaciones millonarias de dinero del pueblo.  A esta credibilidad preliminar marchita que, pese a sus deseos, lastra su discurso de investidura, se une la agregada incredibilidad, sobrevenida, de la oradora. A lo largo de su intervención en el Parlamento, el mensaje resulta ridículo y penoso. Sus esfuerzos son tan baldíos como los de Julio Iglesias exhibiendo su repertorio de cante “jondo”.

 

                Un líder, sea mujer, sea hombre, debe construir su política sobre dos pilares, dos columnas de Hércules: la credibilidad y la confianza. Estos pilares descansan sobre los cimientos de la honradez. Permítanme que cite a Robbins cuando definió la confianza como la creencia en la integridad, el carácter y la habilidad de un líder. Quién puede creer en la integridad de Díaz a estas alturas de su mandato, en su carácter o en su habilidad. Servidor, desde luego, no. En cualquier caso, las creencias, como la fe, forman parte del acervo íntimo de cada uno.

 

                La credibilidad de la señora presidente. Ay.

 

Un saludo.

LA MAR DE MORENO

 

 La consejera de Educación, que ya es ostentar cargo, ha venido de las vacaciones de verano con un nuevo look más atrevido. Cosas del mar y del moreno. La señora se siente generosa después del hastío estival y, complaciente, regresa al despacho ebúrneo con las mejores intenciones de agradar a la nueva jefecilla y de contribuir descaradamente al hundimiento educativo de la comunidad. Cuanto peor, mejor, nos revela la prócer psoecialista. Que Wert sitúa la nota media para becas en 5,5, ella medio punto menos y, además, pone en juego al emperador Adriano para dar nombre a la ayuda estudiantil. Nada de cónsules o pretores. Todo un emperador que de pompones ella sabe más que nadie.

 

La bromita de las becas low cost significará un gasto de diez millones de euros. Y qué. La consejera, cosas del moreno y de la mar, mecaschis, le quita el pan a los parados, destripa a los desahuciados y regala el dinero a la estudiantil del suspenso y del aprobado por los pelos. Las excelencias académicas se pueden ir a hacer puñetas. Son cosas de ricos, de burgueses y de familias de la derechona. Dónde va a parar el mérito de un raspón con el desquicie de un sobresaliente. Los alumnos suspendidos constituyen la esencia de la Andalucía feliz, que se despereza al alba del botellón y que se viste de cani en las aburridas jornadas escolares mientras mira a sus profesores con el desdén del señorito hacia sus lacayos. Pues nada. Es normal que los alumnos repitan curso. Total, la adolescencia sólo se vive una vez y luego el paro aguarda al personal. A vivir, que son dos días y si las huestes de Zoido llegan alguna vez a gobernar, ni se imaginan el mal trago que sufrirá la chavalería.

 

La mar y el moreno. El moreno de la mar. La oportunidad única de seguir chupando del bote mientras el país se revuelca en su miseria recesiva. Susanita tiene un reloj chiquitín y un gañote descomunal. PISA es un invento de los fachas de Europa. Si somos los últimos, qué. Las becas darán juego al móvil de última generación, a la motito de dos mil euros, al plasma para el cuarto del nene. Se fomenta el consumo y se genera empleo. Si es que no estamos en la mente lúcida de doña Mar la del moreno.

 

Ahora bien: el que quiera peces becados, que se moje el culo. El voto, para el partido. Si no, se rompe la baraja y todo el mundo a apencar en las clases. La estimulación del esfuerzo no va con esta izquierda de pegamento imedio y de abrazadera al sillón del trono. La felicidad del pueblo reside en mantener el nivel de vida fácil de sus infantes. Si no alcanzan las competencias básicas mínimas, no se acaba el mundo. Ahí tienen a don Mario, que nunca se codeó con catedráticos y miren cómo se regodea observándolos a todos por la sobaquera de su soberbia.

 

No hay nada más pernicioso que un loco con una escopeta. Sí. Lo hay. Dos locos. Y si se trata de toda una Junta, ni les cuento.

 

Un saludo.

EL LANCERO UGETÍ

 

 Cómo están los fachas de la izquierda. El facherío es asunto de ideologías varias, no crean. Uno se encuentra un fascista en IU o en el PSOE a poco que se tome un par de copas en el chiringuito del pueblo. Los portadores de banderas con el águila franquista no son más reaccionarios que estos elementos a los que la juez Alaya está colocando en posición de firmes.

 

El lancero ugetí, líder del movimiento “ere que ere”, forma parte de esa tropa. La formación sindical donde se cobija el señor Juan, anda metida hasta el cuello en su condición de amparo a sujetos de este calibre estafador. Todos han cobrado, y cobran, de los estipendios públicos de la Junta de Andalucía. Cuñados, hermanos, amigotes, simpatizantes, vecinos y la suegra del tendero de la esquina. Los intrusos del lancero no nacieron  en Bengala. Se criaron en la Andalucía de Chaves y de Griñán. Cobarde uno, el otro, gañán.

 

La multirregional psoecialista sigue enrocada en su cínica inmovilidad social. A medida que se incrementa el número de andaluces en paro, se multiplica la propaganda goebbelsiana de estos pájaros que se visten de payeses por el día y de pingüinos durante las largas acampadas ncturas por ls garitos de moda de la ciudad. Fíjense que la heroína Alaya lleva esperando, más de un mes, que a la todopoderosa organización que controla el gobierno andaluz, le salga de las mamandurrias de sus jerifaltes proporcionarle el listado de intrusos. Cómo se atreve esta desdichada juez. Quién se cree ella. Mario Jiménez, el muchacho de Moguer, vicesecretario teniente general del partido, se queja por la falta de paciencia de la magistrada. Oño, espeta iracundo, que en agosto hace mucho calor y la gente se va de vacaciones. Qué prisas.

 

Unos destruyen ordenadores y otros dinamitan la justicia. Fachas los que obstruyen,  fachas los que no dejan instruir y fachas los que se lavan las manos en la palangana del dinero fácil que les dispensa el vivir en coalición con el imperio del mal.

 

El lancero ugetí encuentra miles de reediciones fascímiles en sus incondicionales de San Telmo y aledaños. El problema es la domesticidad de los tigres y el conformismo de los rebeldes. Qué se le va a hacer. Ya lo dijo Diógenes, el Cínico: primero mi goce personal; después el disfrute propio; más allá, nada siento.

 

Un saludo.

VOLCADO Y BORRADO

 

 El ordenador de Bárcenas estaba como la nevera de los desahuciados: vacío. Tan vacío que se cae un  ratón y se desnuca.

 

Qué esperaba el juez. La desaparición era tan clara como duro el rostro de Bárcenas. En el PP, como en el PSOE o en UGT, por citar algunos listos, se prefiere ser sospechoso antes que culpable. A ver. Demasiada información sensible para resistir la luz del sol.

 

Ruz será un excelente profesional pero en la justicia, como en todas las actividades, “il tempo” marca las categorías. No obstante, ese tempo, beneficioso para la salud democrática, se convierte en un cáncer fulminante que se lleva al héroe al otro barrio en cuestión de horas. Como a don  Marino Barbero, que, por cabal y honrado, recibió la indeseable visita de la parca, encantada con las invitaciones de los filesios, malesios y demás compañeros de tesorería.

 

Bajo el paraguas del reproche a los destructores de discos de Génova, los chuzos de punta de Ferraz debieran adoptar un volumen moderado. Es verdad que la crítica al volcado es legítima y razonable. Sin embargo, que la censura provenga de las huestes psoecialistas, insulta la inteligencia y pisotea la memoria histórica. Marino Barbero ordenó registrar las instalaciones del partido de Felipe e incluso la sede del Banco de España. Como resultas de su instrucción, pidió el suplicatorio para Alfonso Guerra, el masterchef de la sucia cocina del partido.

 

Uno se asqueó de las prácticas de quienes convirtieron la democracia en un lupanar. Y a uno le repugna que estas actuaciones sigan vigentes en la sociedad española. Me importan 465 gigas que los golfos sobrevoladores pertenezcan  a la derecha o a la izquierda. Lo que me interesa es que la política elimine de su seno a los ladrones, chorizos y otra gente de buen/mal vivir que corrompe sus estructuras y se ríe de los ciudadanos.

 

Si quieren caminar en el pantano, que se apeen del barco y se enfrenten a los caimanes que pululan por las aguas infestas. Dicho de otro modo: que paguen de manera proporcional el alcance de sus fechorías. Así, el volcado y el borrado tendrán su justa correspondencia.

 

Un saludo.

LOS NIÑOS DEL APARATO

 

 Le crecieron los dientes dentro del partido. Si hablo de partido, entiéndanme, no puede ser sino el que ayer fue socialista y hoy, hoy, qué es hoy... Un camaleón. El que ayer se bautizó obrero y a estas alturas del siglo se despierta señorito de hijos de papá. El que ayer se sintió español y cambia su origen al menor atisbo de pérdida de votos. El partido y el aparato. Gracias al aparato, existe el partido. Entendido como asamblea de militantes o como comunidad de simpatizantes, el partido es una entelequia surgida cuando se aplica sobre el papiro el zumo de limón.

 

El aparato crea su gineceo y del gineceo, la infantería más pueril. Lo mismo que Licurgo seleccionaba a los niños espartanos y los preparaba para la guerra, en el Psoe igualico o parecido. La cantera de chavalines crecidos en el fuego del hogar del pópulo y alimentados en la cocina del oficio es inmensa. Al final, como en los clubes de fútbol, los más retorcidos, que no los mejores en preparación, estudios, competencias o humanidad, jugarán en la primera división de la liga política. Echen cuentas. Tantas provincias españolas, cuantos pueblos, diputaciones, gobiernos y parlamentos autonómicos, cámaras de representación nacional y otras veleidades astutas del sistema democrático esperan la llegada de nuevos retoños.

 

La vida se renueva y la política hace caso a la naturaleza. Susana Díaz se licenció en aparatología y se doctoró cum laude en estudio del ERE andaluz. Al servicio de la causa durante muchos años, acaba de fichar por la facción más poderosa de su lobby/lobera. Ascenso excepcional de esta señora cuyos méritos académicos se ignoran y cuya experiencia laboral es tan especializada, que jamás ocupó oficina pública ni privada, ni ganó oposición o concurso alguno, ni regentó empresa ni se puso al frente de negocio. Negocio que no sea el del aparato, claro. El ejemplo para la juventud es Susana.

 

Análogo el caso de Mario Jiménez. Hombre hecho a sí mismo. Escudero entre barones. Botones entre banqueros. Adulador entre señores. Hasta que…el salto. Salto al dinero fácil, al poder del cafelito guerrista, al güisqui del Ritz con el ruizmateos, al niño apárcame el coche, a la Pepita tráeme un mojito o resérvame la suite o sácame los billetes del crucero.

 

Mario y Susana. Susana y Mario. Griñán sabía de qué personajes secundarios se rodeaba. Como sabía la asquerosidad del fondo de reptiles. Con los niños del aparato, se aseguraba la huida, la gran escapada. El aparato es como la obra de Kafka, un lugar insondable del que se sale con los pies por delante. Un canto al vértigo de la injusticia más legal.

 

Niños del aparato. Al estilo Martu Garrote. Otra prenda. Si es que la escuela forja. Qué le vamos a pedir al otoño para que no se caigan las hojas. Las de los árboles, por supuesto. Las de los libros, para qué si no se abren.

 

Un saludo.

FIERAS CORRUPIAS

 

El patio está revuelto. Entre el follaje descuidado del jardín, las fieras corrupias muestran su verdadero aspecto espantable. El acoso sobre la juez Alaya es indisimulado. La orden de derribo, consigna oficial.

 

El que faltaba para romper la baraja era el cazador de elefantes. El consejero de justicia, que es fiscal en excedencia, persigue los colmillos de marfil que justifiquen su estancia en la Junta como abogado principesco de Griñán. El escopetero acusa a la juez de parcial en la instrucción del caso. Él acusa. En vez de cooperar en la acción de la justicia, arremete contra la juzgadora.

 

Las fieras corrupias piropean a la magistrada con lisonjas que no deseo a mi peor enemigo. Las presiones al juez Barbero fueron minúsculas si se comparan con  la artillería con la que disparan a doña Mercedes.

 

De Llera llora. Llora De Llera. Lamenta la declaración del que fuera interventor y asegura que carece de datos para incriminar a su dilecto jefazo. Lágrimas de cocodrilo en cinturón de piel del animal.

 

Cómo confiar en la justicia cuando sólo encontramos algunas docenas de Alaya y miles de llorones De Llera. Fieras corrupias, eso es lo que son quienes con una mano levantan la espada y con la otra se quitan la venda. Así no hay muertos por fuego amigo. Todos los que caigan, serán enemigos. Del partido. De la banda.

 

Un saludo.

LA OPINIÓN COMBATIDA

 

Con demasiada frecuencia y un mucho de soberbia injustificada, determinados medios suelen elevar sus editoriales y sus informaciones a la categoría de opinión pública. Como si ellos recogieran con absoluta fidelidad el sentir del pueblo. Craso error pero extraordinario poder de manipulación. Se trata, lisa y llanamente, de su opinión publicada.

 

Servidor, que va por el sexto año de su comparecencia como articulista en periódicos y analista político en medios audiovisuales, entona el mea culpa en el mismo sentido de la crítica que formulo. El mal, porque no deja de ser una enfermedad el creerse portavoz de muchos, se mitiga cuando los propios lectores te colocan en tu sitio.

 

Molesta, y mucho, el decir una cosa y mañana la contraria, según el aire sople de oriente o del oeste y, sobre todo, si las andanadas del viento arrastran los criterios como si fueran vendavales. Lo queramos o no, la objetividad periodística es tan difícil como la imparcialidad judicial. El subjetivismo de los que comentan es, al igual que el de los que sentencian, incontestable. Nuestras filias y fobias aparecen en un instante y nos desvelan el fan que llevamos dentro.

 

Podemos contemporizar con el caso Bárcenas y hundir en los infiernos a los autores de los expedientes falsos. O viceversa. He sostenido siempre, y desde luego mi voluntad no se ha modificado, que los programas de televisión de tertulias políticas debieran enriquecerse con la aportación de los documentalistas. Cada vez que un periodista de partido o un sociólogo de pago indirecto opina sobre un tema de corrupción, la voz en off debe dispararse automáticamente y recrear en la pantalla lo que el caramanteca de turno dijo ayer en torno al tema planteado.

 

Esto es, combatir la opinión con la opinión. Formar la voluntad del pueblo es una de las finalidades de la libertad de expresión y de información, derechos fundamentales adscritos al núcleo duro de una Constitución democrática. Sin embargo, deformar la voluntad de la ciudadanía a base de ofrecerle opciones dialécticas y visuales torticeras, constituye una muestra de cómo, al cabo, el pueblo es tratado como un consumidor de espectáculos desdeñables.

 

Los espacios de opinión política, o social, o futbolística, deben imponer a sus participantes el requisito de someterse al control de alcoholemia verborreica. Cada vez que excedan el nivel mínimo de mentiras, tres semanas sin aparecer y un cuarenta por ciento menos de ingresos. A ver si aprendemos a dominar nuestras veleidades tendenciosas.

 

Un saludo.

EL PSOECIALISMO IRREDENTO DE ROSA DÍEZ

 

 Hace años, cuando el Mundo Huelva Noticias de Rafa Unquiles y de otros excelentes periodistas de la plantilla del periódico organizó las conferencias políticas de los viernes en la Casa Colón, durante el invierno y en el Hotel Barceló de Punta Umbría los meses de verano, en nuestra ciudad se vivían momentos cumbres de libertad. Como todo lo bueno, aquello se fue al garete. Primero, las charlas de El Mundo. A continuación, y por efecto rebote, el propio diario.

 

En una de aquellas conferencias intervino Rosa Díez. El patio de butacas presentaba un lleno casi absoluto. El público, entregado, ovacionó a la ponente con todas sus fuerzas. Reconozco que el contenido de su discurso entusiasmaba a la audiencia, sobre todo en una época en que el independentismo cobraba celeridad y el Gobierno se refugiaba en el buenismo zapaterista propio del avestruz. La señora Díez estuvo brillante en la forma y diestra en el mensaje. Al más puro estilo Chomsky.

 

Contra mi costumbre, acepté sentarme en la segunda fila de butacas, a escasos dos metros de la mesa presidencial. A lo largo de su intervención, mientras la líder de UPyD desgranaba su glosario de misivas cautivadoras, yo me acordaba de la que fuera consejera del Gobierno Vasco en su larguísima etapa de militante y dirigente del PSE. Ella hablaba y mi espíritu me conducía a su reciente historia. Mantenía el ímpetu de su mítin y, de nuevo, la cabeza prevalecía sobre mis sentidos y la demagogia de sus palabras no conseguían traspasar la solidez de mi muro de historiador. No hubo manera.

 

Al terminar la charla, el público, en pie, aplaudió a la señora Díez. Servidor se mantuvo en su sitio. Sentado. Ni una palma. Ni una sonrisa cortés. Mi mujer me recriminó el empecinamiento sedente. A la salida, un concejal amigo me lanzó un cariñoso reproche verbal por mi silente actuación. Qué pasa, es que no te ha gustado, me dijo. Todo lo contrario, respondí, el contenido y la forma son muy seductores. El personaje, no. La señora Díez me pareció entonces, y no he modificado mi opinión, una infiltrada del Psoe en las filas del centroderecha con ribetes de izquierda, con flecos de ultranacionalismo español y pañuelos de Versace de la anticorrupción. Pura fachada.

 

Es posible que me equivoque. Sin embargo, su intervención en el Congreso sobre el caso Bárcenas responde a una idiosincrasia propia de la más acendrada escuela felipista, guerrista, rubalcabista y de todos los istas que tanto tienen que ocultar en el mundo del latrocinio institucional y de los asesinatos en las cloacas del Estado.

 

Así que eso, señora Díez. Hay estigmas indelebles.

 

Un saludo.

CASTIGO A LOS BUENOS

De pequeño, leía en el catecismo que dios premiaba a los buenos y castigaba a los malos. En parte, la doctrina moral me complacía aunque me rechinaba.

 

De pequeño era la moral. De mayor, la política. Cuando ésta se desprende de aquella, toda la actividad ciudadana se dirige al mal gobierno.

 

El gobierno de Rajoy, que no puedo decir que sea de España toda, se decanta por fórmulas éticamente reprochables. El pueblo sufre las reprimendas económicas de las arremetidas de las nefandas instituciones bancarias. Los directivos de los bancos se enriquecen a medida que los ciudadanos sufren las penurias de su pésima interpretación del capitalismo contemporáneo.

 

De otra parte, las Comunidades Autónomas que han cumplido con el objetivo del déficit se verán agraciadas con la medalla de la discriminación. En cambio, las que ni hicieron los deberes ni mostraron voluntad de hacerlos, disfrutarán de un plan a la carta. Un menú a su gusto. Cataluña puede morirse de la risa. Don Arturo es más chistoso que chiquito de la calzada. Extremadura, pese al esfuerzo realizado por la población, recibirá el premio de consolación, que no es otro que “bueno, confórmate, que tú eres más comprensivo”. O sea, el pobre se aprieta el cinturón y el rico acomoda los agujeros al perfil de su barriga.

 

En vez de solidaridad, asimetría. Las recompensas se destinan al incumplidor. Los agravios, al justo. Ese dios leviatán que es el gobierno merece repulsa. Reproche que deberá escenificarse en las urnas. Con un aviso urgente: que el voto que se le niega no caiga en las alforjas de quienes ya le precedieron en el uso y abuso de su desprecio al demos. No sé si me explico. El PP está demostrando muy poco. PSOE ha acreditado que no se puede confiar en el demonio. IU o PyD no dejan de ser diablillos traviesos que juegan a montarse en el lomo para seguir manteniéndonos en el infierno.

 

De ahí que servidor, pese a la repugnancia, me incline por el presente antes que otros que han de volver me saquen los intestinos.

 

Un saludo.

ETARRAS COBARDES

                Estaba cantado. Los etarras asesinos, perdón por la redundancia, matan a traición. Sus víctimas son ciudadanos desalmados. Una bomba. Un tiro en la nuca. Matarifes de estilo mafioso que en los gangs de Nueva York apenas alcanzaría el mísero status de simples chivatos. En España se hacen pasar por héroes y patriotas de verbenas aldeanas. Desgraciados.

 

                Además de asesinos, cobardes. Además de cobardes, racistas. Los presos de ETA no comparten módulo, o celda, como quieran llamarle, ni con presos comunes –porque ellos son propios- ni con gitanos –porque ellos tienen a gala, qué leche de gala, ser payos-. Los privilegios del matón a sueldo son potenciados por la clase política. La que rige, es un decir, las instituciones vascas y la que gobierna, que esa es otra, el estado español. Facilidades para los niñatos de la parabellum.

 

                Pues nada, adelante con los miedos y los prejuicios. Los fabricantes de muertes sigan gozando de los beneficios de sus virtudes. Sus víctimas no se quejarán más de la barbarie de los pistoleros. Los familiares de estas últimas a seguir bebiendo el vinagre de la injusticia.

 

                Hasta dónde se soportará esta actitud. Hasta cuándo se prolongará el escarnio. La respuesta está en la historia reciente. Los faisanes de Rubalcaba son la clave.

 

Un saludo.

MASTUERZOS

 

El número de necios por metro cuadrado aumenta conforme la porfía adquiere carta de naturaleza en los medios. Los italianos, algunos, afortunadamente, consideran la negritud y el origen africano como caracteres del homo simius. De ahí lo de mastuerzos.

 

A la ministra Cecilia Kienge le está cayendo el diluvio de ofensas e insultos por ser negra, por ser de origen congoleño y, sobre todo, por ser ministra de un Estado europeo occidental y mediterráneo. El no al racismo nada significa para esta horda de borricos con  piel y figura humanas. Del mismo modo que la violencia forma parte de los ancestros del mestizaje de los australopitecos con ciertas hembras de hiena. No es que sean incivilizados estos hijos de santas madres. Es que son incultos y salvajes. Nada tienen en la vida ni esperan de ella salvo regalar los oídos a sus camaradas xenófobos y martillear las meninges de sus conciudadanos.

 

Frente a estas bandas de desarrapados mentales ha de alzarse la voz de la conciencia del pueblo de Italia. En caso contrario, el ejército de majaderos irá engrosando sus filas en la creencia de que ellos tienen razón. Partía. Partía. Partía formada por los ofensores, por los pasivos y por los permisivos. Hay que acabar con ellos pero no por la vía del ojo por ojo. No. Por el camino de la legalidad vigente y de los derechos humanos.

 

Un saludo.

AL PRINCIPIO, EL CHOLLO

 

             Por una vez en los últimos tiempos, PP e IU están de acuerdo en algo. Lo de adelantar las elecciones andaluzas, nada de nada. Zoido puede reclamarlas. Pero miente. A estas alturas de los recortes y de la barcenitis, lo que menos interesa al centroderecha es la celebración de nuevos comicios. En cuanto a la izquierda de conveniencia, menos. Pues no está contenta la plana mayor del cubanismo patrio con el chollo de la Junta. No arriesgan los sillones de mando ni para tomarse un café.

 

            Así que los polos de la pila voltaica de la política regional más cerca que nunca. Qué se van a repeler si, en realidad, no son  de signos tan opuestos como quieren aparentar. Valderas, el factótum de la coalición de “regreso” cavernario, disfruta como un cochino en un charco en su pecera de oro institucional. Desde que ocupara la presidencia del Parlamento, no se le ha visto tan feliz.  Le da igual que la cúpula dirigente de sus aliados pesoecialistas esté imputada y que la otra mitad ya se mueve por el mismo camino. La honradez personal y la limpieza democrática quedan muy bien como principios inspiradores de su ideología. Cosa distinta es que esos principios sean los finales del décimo de lotería electoral y la pedrea es la pedrea, por contundente la pedrada al rostro de la ética.

 

            PP e IU tienen tres años de legislatura por delante. Los primeros disponen de tiempo para enmendar los yerros mayúsculos de su formación a nivel de gobierno del Estado. Los segundos apurarán el licor de la copa del rey de los tinglados políticos. Hasta emborracharse de poder. La estratagema de la investigación parlamentaria del fondo de reptiles duró lo que la juez Alaya ha tardado en descubrir la desvergüenza de los que se han erigido como modelos de rectitud e integridad, bautizándose de esta manera en las aguas del pestilente río de la hipocresía de  San Telmo.

 

            La consigna “mucho Bárcena, nada de EREs” ha sido producente para tapar bocas y potenciar tertulias. Ha llegado el momento de desandar lo andado. El destierro de Griñán se ha escrito en la ostraka andalusí de los caídos en desgracia. Ya puede echar fuera todos los balones del partido, pero lo cierto y cabal es que el heredero de Chaves ha tomado las de Villadiego antes de que diegovilla le tome la matrícula de los aforados.

 

            El pacto de contraizquierdas que firmaron PSOE e IU va a ser sustituido por el Acuerdo Marco de antiderechas que han rubricado IU y PSOE. Un chollo de esta magnitud no es superado por el acierto de un boleto de mil euromillones. En tres años de continuidad, qué digo mil, veinte mil millones. ¿Y la moral? Una mancha de moral con otra de moral se limpia. ¿O no es así? Buenos son estos angelitos para detenerse en normas de comportamiento cívico, ya individual ya colectivo.

 

Un saludo.

IMPERIO Y, ADEMÁS, BRITÁNICO

 

Mucha Inglaterra. Con los hijos de la Gran Bretaña hay que quitarse el sombrero. Algunos la llamarán pérfida y otros la calificarán de hato de piratas. Pues muy bien. Ahí la tienen, en la cresta de la ola del poder militar, económico y cultural y, por si no tienen bastante, también social. Marcan tendencia. Por encima de los norteamericanos, sus padres originales siguen siendo referentes insustituibles para los Obama boys y para el resto del mundo.

 

El nacimiento del hijo del príncipe Guillermo ha sido todo un acontecimiento que recogen los medios de todo el mundo. Que si los duques, que si Lady Di, que si la reina, que si el lucero del alba. Lo cierto es que una noticia tan trivial se está vendiendo como una exclusiva política de transcendencia mundial. Y ahora, varios días para determinar el nombre de la criaturita.

 

Es Inglaterra. La cumbre del entendimiento histórico, a la fuerza o por virtud, de la monarquía con el parlamentarismo. Allí nació, mediado el siglo XVII, el sistema en el que el poder político reside en el Parlamento, precisamente cuando éste derrota al rey Carlos I y, al poco, Cromwell instaura la dictadura.

 

Sin embargo, esta dupla imposible en tantos países, se reviste de solemnidad en la Inglaterra del Imperio. La nostalgia de ese imperio, perdido pero no extraviado ni desorientado, se convierte en motor de atracción turística y, por tanto económica. El imperio se ejerce con la férrea mano que se cubre con sedoso guante. Nunca faltan el please ni el thanks ni el good morning ni el good bye. Los anacronismos forman parte de la idosincrasia de una ciudadanía que no hace ascos al mixticismo racial, ideológico o religioso, que excava en sus raíces étnicas al tiempo que levanta altares de prosperidad en las relaciones comerciales vengan de donde vengan, que aparece una Thatcher en el horizonte del gobierno y que trata a las Malvinas como a un Gibraltar enseñando a los españoles los errores de los argentinos.

 

Una nación tan moderna que no abdica, y enfatizo el término, de su monarquía tradicional. Un pueblo que se siente inglés pero que aparenta su britanicidad en aras de una concordia necesaria por más que epidérmica.

 

Lo dicho. En Inglaterra. En España, cosa distinta. En España, la vida es otra cosa. Nuestro imperio fenecido, una leyenda negra. Esta monarquía, una familia caduca. No defendemos nuestras tradiciones y sucumbimos, como pacatos, ante el conservadurismo de los poderosos.


De ahí que Inglaterra haya parido a los Beatles y nosotros a Ramoncín.

 

Un saludo.

DISCRIMINACIÓN ZODIACAL

 
 
                Me lo temía. Algunos miércoles de mi tertulia semanal con amigos, he sostenido, frente al cachondeo de éstos, la tesis de la influencia zodiacal en mil y una facetas de la vida de las personas. La astrología es muy antigua. Su carácter científico podrá ser puesto en duda pero elementos hay que otorgan un algo, o un mucho, de credibilidad a sus predicciones.

 
                El factor económico, vinculado a la necesidad de adelantarse al futuro, ayuda a superar el grado de inseguridad que, en un momento u otro de nuestras vidas, nos invade. Es el caldo de nacimiento de miles de gañanes que utilizan el estudio de los astros para llenarse los bolsillos de estrellas. Pero los gañanes proliferan más que antiguamente las piedras de mecheros.

 
                Con todo, presten atención a China y a sus empresas. Con creciente frecuencia, los empleadores recurren al signo zodiacal de los demandantes de trabajo para determinar la conveniencia de su contratación.  Incluso en las universidade, el signo del horóscopo está determinando posicines y privilegios. Y a la hora de seleccionar candidatos a un puesto de trabajo, vayan absteniéndose los de Libra o los de Virgo según  para qué función y los de Sagitario o Géminis para la que interese al empleador. Manda narices.


    El caso es que las predicciones astrales imponen su fuerza. Da igual que hablemos del zodíaco europeo o norteamericano que del horóscopo chino.  


    Tiempos de crisis, tiempos de cambio. Tiempos de fe o de superstición, a gusto del lector. En cualquier caso, tiempo de inseguridad. Si tenemos que estar a expensas de las estrellas y, sobre todo, de sus intérpretes, Newton y demás compañeros de la ciencia dormirán el sueño de los justos porque la barbarie ha hecho presa a la inteligencia, aunque ésta no resida sólo en lo académico o en lo ortodoxo.


Un saludo.

NUNCIOS PERVERSOS

 

 Mi respeto por la religión. Las religiones son distintas formas de ligar al ser humano con su dios. Ocurre igual con las advocaciones miles de la virgen María. La humanidad se acerca a un ser supremo porque es consciente de su insignificancia y porque las penalidades de la vida en este mundo sólo pueden dulcificarse en la idea de que la muerte compensará las injusticias terrenales. Y como el pensamiento es libre y diversa la mentalidad, cada uno dialoga con  su propio yo como si el sumo hacedor estuviera en la cocina de cada uno de nosotros.

 

Los problemas surgen cuando las empresas del ramo religioso irrumpen en el mercado del espíritu y, con notorio ánimo de lucro y ansia de poder, trasladan lo íntimo al trueque público y convierten el templo de oración en basílica de especulación y de riqueza. Entre esas empresas, los nuncios devienen los grandes mensajeros del mal. En cualquier país y en cualquier religión. No hago distingos al respecto.

 

Sin embargo, la actualidad española nos trae noticias frescas de Ceuta. En esta ciudad española de África, un imán ha afirmado que la mujer perfumada que pasea delante de los hombres es una fornicadora. Toma ya. El correo del odio viste saya clerical para lanzar a los aires una condena a la mujer. El pecado reside en la mujer por el hecho de serlo y de parecerlo. Será desgraciado el sujeto. Será cretino y malvado. Será canalla. Será maltratador. Lo diga el musulmán como el cura de mi barrio.

 

Las tentaciones cesaropapistas de algunos iluminados no han dejado de aparecer a lo largo de la historia. Las creencias íntimas pasan al colectivo con la velocidad del rayo que hiende rocas y atraviesa corazones. Los manipuladores de almas se multiplican en las universidades de la magia superchera y cultivan campos de ingenuidad con semillas de discriminación.

 

Nadie culpe a la religión de las abominaciones de sus miembros dirigentes. La política no es causa de crisis ni de corrupciones, sino ciertos individuos que pervierten su ejercicio y abusan de su privilegio. La justicia tiene poco que ver con la ley. La educación de un país es el resultado de su nefasta organización pero no de la categoría de sus profesores. La gente muere en los hospitales por causas distintas de la sabiduría del personal sanitario.

 

Los nuncios del mal sólo pueden ser corregidos por el despliegue del bien. Y ese despliegue pasa, necesariamente, por plantar cara al tirano. Sea imán, canónigo, pope o el pepo. Que se vayan lejos estos animales humanos. Que nos dejen vivir en la tierra lo que alguna vez pudiera disfrutarse en el cielo.

 

Un saludo.

DÓNDE ESTÁ EL FIN DE LA CRISIS

 

 De los brotes verdes a los cantos de ruiseñores de juguetes de chino. Eso de que la crisis está a punto de terminar, no se lo cree nadie. Pues anda que no queda nada. Se pueden buscar ciento y un parámetros para aquilatar la distancia multikilométrica que nos separa de la boca del túnel. Sin embargo, me quedo con un dato: la firma de préstamos hipotecarios.

 

El número de hipotecas sigue fiel al descalabro de años precedentes. Pero la caída en picado se acelera. Que no lo dice la oposición al Gobierno. Que así lo publica el Instituto Nacional de Estadística. El dato no puede extrañar a nadie. Quién puede permitirse el  lujo de adquirir una vivienda nueva –si acaso de quinta mano y con más años que El Escorial- con la granizada que está cayendo. Qué banco va a prestar un par de euros a un ciudadano en paro o víctima directa de los recortes salariales y de los incrementos tributarios. Quién se atreve a lanzarse a la aventura de encontrar un piso digno si la morosidad escala posiciones con la celeridad del mejor premio a la montaña.

 

Y por si ello fuera poco y un avispado ciudadano encuentra una “bicoca”, se toque los bolsillos porque el precio real que ha pagado por la ganga inmobiliaria será contradicho por la valoración, sacada de la entrepierna, que realizan los técnicos de la Agencia Tributaria. Alguien puede haber hallado el chollo de un pisito por cincuenta mil euros y Hacienda te eleva la cantidad, sin inspeccionar la casa, un veinte mil más alto. O por encima.

 

El Gobierno hace muy bien en reducir el déficit. Sin embargo, o se dan alas al desarrollo o se incentiva el consumo o se rebajan los impuestos o vamos a salir de la crisis el año que viene si dios quiere, que decía Hermano Lobo.

 

Pues eso, menos lobos, caperucita de hacienda. Que no somos todos. Singularmente los más ricos que hacen descansar sus capitales en exóticos paraísos fiscales. O en lóbregas estancias nacionales. Que de todo hay a la hora de defraudar al país.

 

Un saludo.

PENDIENTES DEL INTERVENTOR

 

Mira que si a Manuel Gómez le da por hablar lo que no se quiere escuchar. Mira que si el exinterventor de la Junta señala a Griñán y a Aguayo con el índice de los culpables. Mira que si las palabras de este funcionario tumban al gran peso lastrado de la política psoecialista andaluza. Mira que si la juez Alaya le paga al presidente el viaje gratis al Supremo. Mira que si la designación de sucesora tenía ribetes de temor certero. Mira que si el fondo de reptiles era el nido del ofidio padre.

 

Verán cómo si se cumplen estas previsiones, la Junta salta en comandita. Verán cómo si el señor Gómez repite en sede judicial las alertas que accionó en sede administrativa, los mariojiménez de turno se levantan al unísono poniendo a caldo a la magistrada y al deponedor. Verán cómo las propuestas de comparecencia en el Parlamento para dar explicaciones no son aceptadas por el clan de San Telmo, pues ellos exigen a los demás lo que son incapaces de asumir. Verán cómo el ejército de paniaguados al servicio de la causa del mal se echan a la calle e inundan los medios con las diatribas del libro de la corrupción institucional. Verán cómo.

 

Puestos a rasurar la barba propia, que otros no olviden que el afeitado del jefe puede acarrear, por el mismo precio, el pelado del predecesor. Puestos a quitar mantas, se llegarán a las mantillas y a los mantones. Puestos a arrojar luces, los focos de las colombinas alumbrarán a roedores escondidos entre la multitud que no puede divertirse por el problema del paro. Puestos a creer que Andalucía era un estado del Psoe, se enterarán que el único estado puro, el único del mundo, es Montenegro. Puestos a ver lo negro del panorama político, los de Izquierda Unida se cobijarán en la oscuridad del mando para alegar que ellos nada vieron.

 

Más que pendientes del interventor, temen los dientes, y su crujir, de los afectados por la derrama verbal de éste.

 

Un saludo.