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Francisco Velasco. Abogado e historiador

MARCA ESTÚPIDA

 

En Canal Sur, Toñi presentaba un programa de los que ponen al sistema de “chupa de domine”. Excusando a la Junta, inculpaba al Gobierno de Rajoy. Algunas veces contemplé escenas de una calidad insultante. Todo el programa respondía al mismo esquema de la lágrima fácil, de la compasión insolidaria, de la cooperación malsana y de la pobreza reinante.

 

Con el tiempo, la joyita televisiva regional se trasladó al ámbito nacional. La jugada fue magnífica. Los mismos protagonistas desnudan sus oficios para encabezar la gran jugada maestra de la Oposición: cargarse al Gobierno. La TVE del Gobierno cañonea la política de la TVE de ese Gobierno. Los habrá tontos pero los que se dan patadas, una y otra vez, en su propio culo, trascienden esa calificación y se encaraman en la de la necedad manifiesta no discriminada.

 

El ministro de Exteriores, señor Margallo, se ha dado cuenta de la chapuza y ha pedido a la dirección de RTVE que deje de emitir este programa por el Canal Internacional. Para el adláter de Rajoy, el programa muestra una realidad que no sólo no vende la marca España ni atisba la recuperación económica del país. Es que está concebido por el peor enemigo del presidente. O bien por Rubalcaba o por Urkullu o por Artur Mas. Con razón, éste aprovecha la denigrante escena para publicitar la burrada del “España nos roba”. Es que el programita se las trae. Nos transporta a la España negra del franquismo más depauperado. A la tele de reina por un día. Al limosneo de las portadas de iglesias y catedrales.

 

Hasta ahí, Margallo tiene razón. Una razón parcial. Porque se necesita ser zoquete para reclamar la no difusión internacional del llanto y, sin embargo, nos propina una patada en la tibia en tanto no se apiade de los asuntos internos de su país. Oiga, ministro, si su colega de Interior o su compañero de Educación y Cultura no se aperciben de este puñal en la credibilidad de España, sáquelos usted de su ignorancia. El programa no debe emitirse y punto.

 

Ya les digo. ¿A qué llorar si la pena al corazón le pone más grillos y más cadenas? Vaya marca y vaya marcajes. En cuanto a los marcadores, del dineral que se embolsan.

 

Un saludo.

LA ESPAÑA REPROBADA DE GAMONAL

 

 He leído una entrevista a Punset en El País. Punset es un tipo de envergadura. El científico ha dicho: "la ciencia ha demostrado que la intuición y las emociones son el cimiento del aprendizaje, muy por encima de la razón". Madre mía. En la España de los inquisidores, que no hemos superado, a este señor lo condenan a la hoguera, como al gran Servet.

 

En cualquier caso, la frase que me anima a redactar este artículo refiere: "la infrainteligencia une a los psicópatas y a los corruptos". Lo que no expresa, pero matiza servidor, es que la proposición tiene carácter ucrónico. Se aplica a los majaderos, envidiosos, mediocres, frustrados y demás especificativos del ser humano que han sido/son/serán a lo largo de la historia mundial. La clasificación se extiende por el espacio universal y allende lo que se denomina civilización.

 

Los sucesos burgaleses de Gamonal son ejemplares, modélicos. No como referencia a imitar. Como aviso a navegantes de la tempestad que se cierne. Uno es de los que creen que la guerra fratricida del treinta y seis fue resultado, entre otras cosas, de dos acciones maléficas. Por una parte, de la violencia institucionalizada y volcada en las calles, promovida desde los centros de poder y recogida por las masas más manipulables. De otra parte, por el desprecio al parlamento, considerado éste como el Congreso, el Consistorio o la Asamblea (con mayúsculas) representativa.

 

La paralización de las obras de Gamonal podría considerarse un éxito del sentido común y de la solidaridad vecinal. Sin embargo, no es así. Desde mi punto de vista, es un fracaso rotundo. Del Ayuntamiento de la ciudad viejo castellana y de los habitantes del municipio. Fracaso porque la victoria de los insurrectos no se ha gestado en la razón de la democracia. Ha sido la victoria de los violentos y de los grupos políticos alentadores del movimiento. Se ha querido advertir, urbi et orbi, que la crisis española no es sólo económica. Que es, sobre todo, social y política. Y si para consagrar esa tesis, se ha de acudir al crimen o al terror, adelante.

 

En los panfletos incendiarios de la preguerra civil se leía: “todo lo que impulse la lucha, es justo; todo lo que frena la lucha, es falso”. Los panfletos de ayer son las consignas mediáticas de hoy. Los telediarios y las tertulias lanzan un nuevo formato de guerrilla y de fundamentalismo. Los psicópatas se amparan en los charcos de los corruptos y éstos acaparan riquezas e influencias en el fango de la psicopatía creciente.

 

El fantasma del totalitarismo vaga por las ondas de España. Mucho dios, mucha libertad y mucho pueblo. Mentiras. El poeta José Ángel Valente resumía con estos versos su desesperanza por los hechos: “Para que nunca seas pasto sólo del rito y las palabras ni caigas nunca de tu inmensa muerte ni nazcan de ella más que hombres armados, votivo rompo el verso indigno de ti y de esta hora”.

 

Los fanáticos, apasionados por la victoria de su fe segregadora, nos llevarán de nuevo a la derrota. La derrota de la ciencia, de la razón, de la intuición y del aprendizaje. De qué nos servirá la historia si la acribillamos con balas de pistoleros a sueldo.

 

Un saludo.

EL HOTELITO

Su estreno en el Gran Teatro de Huelva congregó este sábado de enero a numerosos onubenses que, prácticamente, llenaron el recinto. Atendí el requerimiento de mi esposa y, después del sofocón del Recreativo, quise tomarme el desquite con un espectáculo más satisfactorio. Sin embargo, no apostaba una moneda de veinte céntimos por el éxito de mi legítima aspiración.

 

Antonio Gala es un genio. Nunca lo he dudado y, ahora, tampoco lo cuestiono. Ni había leído la obra de teatro ni, conociéndola, me había levantado la pasión por ella. Confieso que, aparte de Petra Regalada, Anillos para una dama y Las cítaras colgadas de los árboles, don Antonio no me ha entusiasmado en esta faceta de su importante literatura.

 

Pues nada, a fin de agradar a mi mujer, allá que me fui a contemplar la puesta en escena del hotelito. Desde el principio hasta el fin, el hastío hizo presa en mi ánimo. No se puede escribir tantos tópicos en un diálogo de mujeres. Gala, seguramente afectado por la división administrativa territorial que Enterría diseñó para el nuevo estado autonómico español, puso de manifiesto que la estructura de la nación era tan débil como temíamos los que votamos el texto constitucional. Pues bien: expuesto el temor común, el libreto se conformó como una sucesión de lugares comunes, de geografía huera, de historia simplista, de personajes carpetovetónicos y de despacho de sandeces sensibleras.

 

El hotelito compendia todo lo que no debe ser un autor de vanguardia. Se revela como una mezcla de tradición al más rancio estilo pre-romántico y como un conglomerado amorfo de los sainetes de Álvarez Quintero, de las poesías ganadoras de los juegos florales de la España rendidamente franquista y del Pemán más castizo y españoleador. Si toda la cultura de Gala se resumiera en este opúsculo de pésimo gusto, la barbarie nacional hincaría sus dientes en la sociedad sin posibilidad de remisión. La intención realista es banal y la vocación simbólica, un agujero negro en las conciencias actuales.

 

Mi santa me recriminaba mis movimientos de disgusto en la estrechez añadida de la butaca. Si no te gusta, deja de gruñir y espera en el vestíbulo, me susurró con un codazo. Me quedé. De no ser por el trabajo de interpretación de las actrices, especialmente de Bárbara Rey, no hubiera resistido el sacrificio de permanecer atento a la operación derribo. Por cierto, en cuanto al decorado, mejor no nombrarlo. Lo dicho, las actrices sacaron a Gala de un fracaso estrepitoso.

 

Me han dicho que los independentistas vascos y catalanes han conseguido el apoyo de andaluces, gallegos y otros regionales para fracturar de una vez al país. Con esta obrita, quién defiende a España. Vivir para ver.

 

Un saludo.

LOS GIVSALISTOS

 

 2007. La crisis era un hecho. Para cualquier entendido en la materia. Para ZP, claro es, no. Los tres psoecialistas de Huelva que viajaron a Madrid, tres eran tres, para una feria de calzado, tampoco. Faltara más que fueran a desmentir al caudillo de La Moncloa.

 

Si atendemos a las facturas, el gasto de 1.286 euros (más de doscientas mil pesetas) realizado por los señores Domínguez (Miguel Ángel y Pedro) y Buzón en un viajecito a los Madriles en concepto de AVE, Hotel y Restaurante, es un apunte informativo. Nada opinable. Está documentado, acreditado y no controvertido. Igualmente contrastado que el abono corrió a cargo de GIVSA, la empresa municipal de vivienda de Valverde. Un tercer dato incontestable es que entonces, y de ahí para mucho tiempo después, la empresa estaba besándose con la ruina. Por último, los encartados reconocen que la causa del desplazamiento era acudir a la feria Modacalzado. Como todos sabemos, la relación entre vivienda y calzado es bien estrecha. La construcción de viviendas en Valverde no hubiera sido posible sin el necesario caudal del zapato o del boto. Qué cosa.

 

Los eximios políticos no viajaron en clase turista ni se alojaron en hotel de tres estrellas ni pidieron el menú del día en bar castizo. Nada de eso. Con el dinero público, lujo privado. Ya me dirán lo que hicieron los dueños del cortijo para fundirse casi un cuarto de millón de pelas en un par de días.

 

No pasa nada. Cuando la titularidad es pública y pública la gestión, ocurre lo de siempre. Que algunos pájaros se comen lo suyo y se cuelan en el nido ajeno para dejarlo seco. A continuación, repiten el consabido “yo no he sido” y “el a mí que me registren”. A quienes les piden explicaciones por esa mala praxis, los tachan de hipócritas y antipatriotas.

 

Lo cierto es que GIVSA está en liquidación, que sus gestores no están en la cárcel, que Valverde tiene deudas de aquellos funestos años y que la corrupción se erradicará el año que viene, como se dice en Hermano Lobo: el año que viene. Los tres viajeros siguen en sus puestos. Tan listos y tan contentos.

 

Bobos. Somos bobos en un mundo de listos y de lobos.

 

Un saludo.

LA GRAN ESTAFA ESPAÑOLA

 

 Parodiando que es gerundio. De la gran estafa americana al estafón español. El fraude patrio es un pulpo gigante de enormes tentáculos y de potentes tienta narices.

 

Por un lado, tenemos el engaño masivo de las promesas electorales de los partidos políticos. Entre Zapatero y Rajoy, vaya par de embusteros, Rubalcaba, que miente hoy con más intensidad que ayer pero con menos soltura que mañana.

 

En segundo lugar, el cachondeo posibilista de la recuperación económica. De los brotes verdes de la infumable ministra Salgado al fin  de la recesión del yuppy De Guindos, Dios los cría y ellos se pelean, el océano de falsedades ahoga a los españolitos en el fango del desempleo.

 

No se puede olvidar, en este macabro juego de titulares, la puñalada trapera de las preferentes y la introducción de cláusulas abusivas, ilegales, en los préstamos hipotecarios. Aquí los bancos han sido los artífices del desaguisado nacional. Desaguisado del que no escapan ni el gobierno del PP ni el gobierno del PSOE, por más que pretendan desmarcarse de la operación de latrocinio contra los pequeños inversores y ahorradores.

 

Afectados también por el tipo jurídico de nuestro Código Penal, los politicastros que juraron o prometieron  la Constitución y se saltan la misma a poco que la Carta Magna entorpezca mínimamente sus intereses privados. Todos los independentistas de España se achicharran en el agua hirviendo de sus babas asquerosas.

 

Y qué decir de los fanáticos religiosos y antirreligiosos que llevan a su dios de amor/odio en la espada de sus resentimientos personales.

 

La gran estafa americana es una película oscarizada. La gran estafa española es un engaño de película. En este caso, como a los filmes del país, los cines están vacíos y, sin embargo, los productores, directores y actores siguen forrándose a costa de un público que ni siquiera acude a las salas.

 

Preferentes y clausulistas. Vayan a robar a sus puñeteras casas. Políticos y demás gentes de dudosa ética: podridos, marranos.

 

Un saludo.

ENTRE LE PEN Y MAS, MARONI.

 

 Qué marrón el de Maroni y Le Pen. La Liga Norte y Ciu vinculados por la extrema derecha francesa. El soberanismo de Convergencia es una rambla que desemboca en un aparcamiento callejero. Sólo las lluvias torrenciales pueden anegar, fugazmente, la tierra asfaltada.

 

El cabreo de escaparate de ERC es de época. No obstante, Junqueras y Rahola silencian el contubernio ideológico. Quien calla, otorga. Los de Ezquerra huyen del compromiso social con igual empeño que se abrazan al calor del dinero público. En Italia, los nacionalistas lombardos beben las mismas aguas de los catalanistas del Ferrari. Coche deportivo, carburante gratis y dietas ilimitadas componen el kit de los campeones del secesionismo de los ricachones. La xenofobia y el racismo que se imputan a Maroni tienen eco en la acogida personal e institucional por parte expresa de Mas y latente de Junqueras.

 

Al menos, los charnegos mediáticos deberían poner el grito en el cielo. Si todavía queda algún espécimen en la prensa catalana de este segmento social. Y si no los charnegos, los demócratas natos en Cataluña. O acaso no se atreven a piar.

 

Allá por el invierno de 2010, Ignacio Camacho, formidable columnista de ABC, tituló “Camisas grises” un artículo sobre Puigcercós, entonces líder del grupo antiespañol que se hace llamar ERC. El catalanista bien “surtido” declaraba que “en Andalucía no paga impuestos ni Dios”. En respuesta a la estupidez verbal del politiquillo, el periodista le reprochaba que decía las mismas lindezas demagógicas de la Liga Norte. Tenía toda la razón.

 

Maroni y Mas han oficiado la misa negra de la xenofobia y han dictado el sermón fascista de la ultraderecha más rancia y casposa. Con el servicio de los acólitos de Rahola y compañía. De esta forma, han elevado la fantasiosa Padania a la categoría de Cataluña. O dicho de otra manera: han rebajado a la perla catalana al nivel de bisutería más ramplona.

 

Qué sería de ese territorio español si alguna vez los descerebrados que persiguen independizarla logran sus fatales propósitos. Ya les digo. De la ultraderecha más cerril al fascismo más mussoliniano. Y no da para más.

 

Un saludo.

VA DE FISCALES

 

 Los fiscales están sacando los pies del tiesto. Algunos, claro está. La actualidad nos obsequia con las declaraciones de dos de ellos. Uno, Horrach, protagonista del caso Nóos. Otro, De Llera, que hace las funciones de consejero de justicia y guardián defensor de la Junta de Andalucía.

 

El segundo es todo un ejemplo, mal ejemplo,  de miembro del ministerio público volcado en labores políticas. El primero, representante de un formato indeseable de interpretar las relaciones de respeto con la judicatura. Ambos se erigen en estandartes de discriminación de los segmentos sociales más desfavorecidos y, por tanto, en pendones del enaltecimiento del poder.  

 

De Llera asegura que los tribunales no están para criticar al Gobierno. Para alabarlo, debe ser que sí. En todo caso, si optan por el reproche al condenado, que se libren muy mucho de amonestar a su Junta. Por mucho que los consejeros de Susana actúen como defraudadores y prevaricadores, los jueces no han de efectuar comentario alguno sobre la moralidad del poder. Quién moño es un juez para decir que el gobierno andaluz persigue la apariencia de legalidad pero no muestra un mínimo interés en restablecer la justicia. Qué milk importa a un magistrado si la Junta no reclama a UGT las subvenciones no justificadas o por qué no suspende pagos al sindicato amigo hasta que aclare la falsedad de las facturas. El juez, pie quebrado y a casa.

 

Qué será de este señor el día que sea destituido y tenga que volver a la fiscalía. Lo mismo comienza a seguir las andanzas de su colega Horrach. Otro que tal. Acusar de teoría conspiratoria al juez que ha imputado a la Infanta Cristina, es el absurdo elevado a lo incomprensible. Los ciudadanos seguiremos pensando que doña Cristina es extremadamente superior a Periquita, la pobre, que besó la cárcel por unos eurillos extraídos de un cajero con tarjeta ajena.

 

En el mate del remate, la politización de la justicia. La independencia del poder judicial se la cree el político en ejercicio. El resto de los españoles, no.

 

De Llera y Horrach buscan más bien desacreditar la labor judicial y defender a la Jefa y a la Infanta. De esa manera, uno y otro se hacen acreedores a medallas al mérito de la desigualdad entre los españoles. Unos benditos. Son unos bendecidos por el poder.

 

Un saludo.

COCHES OFICIALES

 

 A todo tren. Los fantasmones que ocupan los puestos del dedo gordo de la Administración pasan de la crisis y de las apariencias. Lujo, boato y caudales a cargo del pueblo.

 

Esa eminencia grisácea que es Susana Díaz, presidente a dedo (flaco) de la Junta, ha ofrecido una conferencia en un organismo bancario. Al olor de la miel, cientos de moscones acudieron  a la cita para escuchar a la eximia oradora. Políticos de alto sueldo, sindicalistas de la pasta gansa y empresarios del cazo se congregaron para no perderse el crucial evento.

 

Como es propio de los mandamases de menor ética, todos se presentaron en la puerta del auditorio en sus coches oficiales y con sus chóferes de confianza. De qué y de cuándo van a ir en taxi, en autobús o a pie como si fueran curritos o parados. En coche oficial y no sé si alguno con escolta. Por si fuera poco, los señoritos de la derecha y de la izquierda no pusieron obstáculo alguno para que sus conductores aparcaran allí donde nadie estaciona. Que para eso son columnas de esbelto fuste aunque sin basa y sin capitel.

 

En esta España del XXI deslucen los mismos sátiros que en la del Diecisiete. No es que “Toda España va de rota” como antaño. Es que toda España es una derrota. Entonces, como ahora, lo militar no ejerce, lo político lo estorba, los que pierden nos gobiernan, los que ganan se arrinconan. Hoy no se acierta en España acción humilde ni heroica: desdicha es errar algunas, malicia es errarlas todas.

 

En esta Andalucía deshonrada por la corrupción institucional no es sorpresa el manejo de los cochecitos oficiales. Es constatación. Constatación de la iniquidad de los que malgobiernan esta Autonosuya.

 

Un saludo.

MIAR

 

 Maullar. Los gatos. Lo hacen para comunicarse. Los maullidos reclaman la atención de los humanos pero también para distinguir su camada felina.

 

En la biosfera etarra, los miembros de la gatera no emiten sonidos humanos. Para nada. Expelen palabras de miedo. De tal forma, que niegan la mayor, la menor y la regularcita. Como si hay que invocar al ogro español.

 

El valiente senador Goioaga se ha quitado de en medio por si acaso. Luego, revestido con su coraza parlamentaria, ha permitido que la policía registre su despacho. Con una admonición excusatoria previa: que nada de lo que en él se encuentre, le pertenece. Ni una foto de su familia. Ni un fajo de billetes de quinientos. Ni el manual de presos de la banda. Ni la información contenida en soporte escrito o informatizado. Nada es nada. No vaya a creerse el juez que él tiene algo que ver con la organización terrorista y asesina. Tipo valeroso donde los haya el tal.

 

Las cosas del aforamiento. Es legal, sí, pero cómo toca los cataplines. Es legal, sí, pero cuánta desvergüenza encierra el privilegio. Es legal, sí, pero cómo se parapetan los corruptos, los batasunos y otra gente de nada ejemplar vida. Fíjense si se acorazan, que doña Mintegi, parlamentaria de Bildu, ha instado al lehendakari para que la Ertzaintza no diera cobertura a la Guardia Civil. Adviertan la fortaleza de Urkullu que el tío ha sufrido un ataque de tembleque al escuchar a la susodicha.

 

Los abogados de ETA son. Y están. Goioaga lo ha sido. Por lo menos hasta hace un año. Zulueta, también. Y digo yo: ¿nada de lo que hay en el despacho de este gallardo caballero es suyo? ¿O es que pone la venda antes que sangre la herida abierta?

 

Los mininos son muy listos. Algunos son llevados al agua. Otros se dejan poner el cascabel. Otros se acurrucan en las faldas del ama. Son felinos domésticos para unos menesteres y fieras salvajes a la hora de matar a sus víctimas.

 

Lo dicho: miar.

 

Un saludo.

ENTRE HORMIGOS Y MALENI

UGT ha hecho uso de su derecho a elegir lideresa. Por el atajo antidemocrático del dedo zumbón. Que no por el camino del congreso.

 

La nueva Secretaria General del sindicato del Psoe parece no tener abuela. En su primera declaración pública, la atractiva señora pone especial énfasis sobre dos aspectos de su persona. En primer lugar, se refiere a su intelecto y resalta el carácter científico de su pensamiento en cuanto, suponemos, sublime precisión de sus diagnósticos como especialista en sanidad. En segundo lugar, alude directamente a su físico. En este sentido, subraya la apariencia juvenil que la adorna y, al mismo tiempo, lanza el mensaje subliminal de que las rubias no son tontas. De ahí que mi cabeza se haya ido por los cerros del símil y Doña Carmen me haya recordado cómo dentro de la izquierda existe multitud de mujeres valiosas, interesantes, preparadísimas, liberales y dueñas de un gran patrimonio moral. Y económico, por supuesto.

 

Doña Carmen Castilla ha comenzado, además, lanzando chinitos a la cara de su correligionaria, la presidente de la Junta. Si Susana nos demanda firmeza y transparencia, nosotros, dice, le reclamamos a ella reciprocidad. Este contenido es susceptible de malinterpretarse. Claro. Parece como si amenazara a la sucesora de Griñán. Si tú me cortas el grifo de las subvenciones, ayudas y prebendas, y si pesquisas mis facturas, servidora va a descubrir el material de ese grifo y sacará a la luz los chismes ocultos de la organización que su homónima preside. Lo mismo, no, pero las sospechas me asaltan.

 

En cualquier caso, la señora Castilla nos advierte sobre su beligerancia. La dama está dispuesta a acabar con todos los fascistas de la derecha reaccionaria. Nada nos traslada sobre su decisión científica de poner fin a la corrupción intestina que se expande por la organización sindical. Ni una mención honorífica a su participación en los hechos execrables del saqueo de caudales públicos. Ni un reproche ni una contrición ni un arrepentimiento.

 

El parche no es de tuertos. De ciegos con irreversible invidencia. Lo único que me anima a seguir creyendo en el cambio es que doña Carmen Castilla es toda una mujer, científica, atractiva, que aparenta treinta y pocos años y que me recuerda una mixtificación entre Hormigos y Maleni, grandes políticas ellas. Hechas a sí misma a base de esfuerzo e inteligencia.

 

El primer paso, restituir lo que procede. Y luego, ya sabe.

 

Un saludo.

EL HIJO DE BUENA MADRE

 

La madre, a la que no conozco, tiene que ser una santa. El hijo, cuanto menos, un” flipao”. Hay que estar muy mal de la cabeza para que un individuo exprese la atrocidad del cáncer de Zerolo. Si, además, el dicente es un sacerdote y forma parte de la Iglesia cristiana, entonces el sujeto en cuestión necesita tratamiento médico inmediato. No se puede tener tan mala leche ni odiar de manera tan especial.

 

Cualquier persona que sufra los efectos de un maldito cáncer es digna de apoyo y de comprensión. Cualquiera. Incluso tu peor enemigo. Y, sin embargo, un cura insano se atreve a relacionar la causa de lo que él llama pecado de  la homosexualidad con la consecuencia del castigo del cáncer. Para colmo de burradas, el mamarracho, con o sin sotana, atribuye el mal a la sanción dictada por la providencia divina. Como si la divina providencia dispusiera sus designios a la carta de la paranoia de sus becerros.

 

Se necesita ser canalla. Como quienes se posicionan contra el aborto y demandan la pena de muerte contra sus defensores. O la de los proabortistas que niegan cualquier derecho al nasciturus por el hecho de encontrarse a merced del vientre de la madre, en vez de estar a salvo en su seno.

 

Los maximalismos son propios de personas esencialmente sin escrúpulos. Diálogo. Sensatez. Singularidad. Las declaraciones estúpidas hacen necios a sus autores. Lo del cura de las narices es un ejemplo de maldad, de perversión y de desprecio a la virtud de la caridad. En un sacerdote, esta última cualidad debe ser exigida. El Obispo pertinente debe incoarle un expediente al referido siervo de su dios de odio.

 

Un saludo.

OBLIGACIONES NEGATIVAS

 

 El filósofo Thomas Pogge es uno de los apóstoles del término “obligaciones negativas”. Para el pensador alemán, la bondad no consiste en beneficiar a los demás, que también. La clave radica en no causarles perjuicios. Es la responsabilidad colectiva que nos exige la democracia.

 

Pogge nos habla de obligaciones, que no de deberes. Las primeras son singulares. Los segundos, generales. Un hijo puede tener el deber general de atender a sus desvalidos padres ancianos y pasarse por el arco de su grandeza social y económica la obligación de atenderlos en sus necesidades siquiera afectivas.

 

Ese hijo se rige por el derecho civil de reclamar la herencia y, abyecto en su pozo de ambición, reniega de cultivar, siquiera un rato, el trato emocional a sus causahabientes. O sea, ni los respeta ni los protege ni cumple con ellos. Se trata de una síntesis apresurada de lo que expresaba el Comité sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas en su Observación General 12.

 

El cumplimiento de los derechos humanos se ve muy afectado por las instituciones sociales. La familia es una de ellas, la más importante. Es correcto reconocer los deberes y participar en sus obligaciones. Cuando esto no ocurre, se infringe el derecho de respetar y el deber de no colaborar. Con lo cual, del incumplimiento a la violación, sólo dista un paso.

 

El anciano, el adulto mayor, posee derechos incardinados en la estructura general de los derechos humanos y deben ser íntegramente respetados. Como ciudadanos que son. Como receptores de apoyo familiar necesario para garantizarles una vida saludable, segura, útil y agradable. Como acreedores de un trato digno y no discriminatorio. Como beneficiarios de la comprensión y cariño de sus descendientes directos.

 

Si Fulanito impide a sus padres asistir a una conferencia pública porque su presencia le incomoda, Fulanito no sólo incumple sus deberes y obligaciones, sino que viola los derechos de sus progenitores. Fulanito es, en realidad, un fulano mal nacido. Mucha misa, mucho puño en pecho, mucho sermón y ninguna chicha religiosa o ética. Sus deberes comienzan en el minuto en que afloran sus obligaciones. Tanto las imposibles positivas como las erradicadas negativas.

 

Fulanito no tiene identidad. Los fulanos, menos.

 

Un saludo.

EL JUANCARLISMO

 

El juancarlismo atraviesa el desierto. Abandonó su particular oasis de cariño ciudadano para echarse en brazos del borbonismo de sus predecesores. Los genes pueden ser imbatibles si el ánimo es débil. Don Juan Carlos I, rey de España, debiera meditar sobre su presente. Un presente que, en realidad, es su futuro inmediato. Antes de que las olas del vendaval de vísceras y odios se lleve consigo a la propia monarquía.

 

La familia real carga sobre sus espaldas el lastre de una década de desenfrenos. Alguien tiene que pagar por ello. El sujeto agente del atropello a la Corona no es otro que el propio monarca. Por acción y por omisión. Es al Jefe del estado a quien se debe presentar la factura.

 

Los abucheos contra Doña Sofía forman parte del anecdotario de las noticias de cada día. De las cerradas ovaciones a los pitos. Muy fuerte debe soplar el viento en España para que el brusco cambio emocional se produzca. Nefastas las actitudes de los miembros de la real familia para acaparar tantas hostilidades.

 

Y, sin embargo, la monarquía no es autoritaria. Ni despótica. Mucho menos, absoluta. Es, por fortuna, parlamentaria. Hija, pues, de la democracia. He ahí la cuestión. Si las corrupciones de la clase política no consiguen rendir a esta democracia, por qué hemos de blandir la espada de plastilina a la hora de defender a nuestro sistema constitucional y a la primera institución del Estado.

 

La democracia es intocable. Debe serlo. Nostálgicos de la dictadura y zombies del comunismo totalitario escarban la tierra que pisamos. Los primeros pretenden reeditar el franquismo más feroz. Los segundos siguen empeñados en volver a las checas y a los gulags. El señuelo de un rey debilitado, enfermizo, cocido en el propio jugo de sus familiares más cercanos, constituye un alimento para las extremas derechas y para las izquierdas extremas.

 

Lo peor es el ambiente belicoso que se extiende por doquier. El Rey Juan Carlos personifica  la Corona y ésta es la organización política de España. En las actuales circunstancias, dudo muy mucho acerca de la facultad del rey en prestigiar las funciones que le concede la Constitución. Ni las simbólicas de unidad, permanencia, moderación o arbitraje, ni las representativas de mando general de las Fuerzas Armadas ni las atribuidas dentro de los marcos del Ejecutivo, del Legislativo o del ámbito de la política internacional.

 

Ángel Pestaña, histórico líder sindical, escribió que lo peor que puede haber, el mayor peligro de fascismo para España, era tener una República gobernada y dirigida por un Gobierno cuyos componentes tengan un arraigado sentimiento monárquico. No le faltaba razón.

 

En reciente conversación de sobremesa en casa de un amigo, alguien sostuvo la siguiente tesis: la resurrección artificiosa del carlismo como medida para falsificar las identidades. Y por qué razón. En los años previos a la dictadura de Primo de Rivera, los liberales eran absolutistas a más no poder. ¿Y los carlistas? Más nacionalistas que nadie y anticentralistas a conciencia. La contradicción puede hacernos cavilar. Sin embargo, sobrevuelen las palabras.

 

 Alfonso XIII acabó destituyendo al General. Éste no asumió definitivamente el signo fascista. La monarquía se cargó a la dictadura desde una óptica republicana. El falseamiento de identidades aboca a la confusión. Los padres de la Constitución del 78 no previeron -¿o sí?- la formidable presencia republicana silenciosa que condicionaba a la nueva monarquía.

 

Don Juan Carlos no se ha querido enterar. Ahora es demasiado tarde. Su camino se estrecha conforme se aleja. La decisión debe estar tomada. Hoy mejor que mañana. La Corona está por encima del personaje. La democracia mucho más alto que la Corona. Si la República ha de venir, será bien recibida. Siempre que no se pisotee al pueblo ni se transgreda la Constitución.

 

Y si la abdicación es la fórmula, adelante con los faroles.

 

Un saludo.

ANTISEMITAS

 

 El cómico del odio es un gracioso de la mala leche. El oxímoron es claro pero la realidad supera a la figura literaria. El chistoso francés Dieudonné, tradúzcanlo como Deodato o Diosdado, es un malaje integral. Sus bromas contra los judíos preludian las veras de un conflicto.

 

Algunos esgrimirán la libertad de expresión. Y servidor, también. Pero esa libertad limita por los cuatro puntos cardinales con el mar del respeto al genos. Insisto: al genos. De lo contrario, el racismo tomaría carta de naturaleza y, hala, de nuevo a las malditas cruces gamadas.

 

Los hitlermaníacos condenaron a la raza judía. Las cámaras de gas forman parte del recuerdo colectivo de una perversión sin límites. Millones de semitas perecieron en los campos de concentración nazis. La infamia contra los judíos no es una novedad. Se ha perpetrado en América contra los indígenas y los negros. Y en África, qué les voy a contar.

 

La destrucción de grupos humanos es más que un delito. Es la institucionalización de una barbarie inaceptable. Cualquier sujeto que se ría de un hecho tan execrable debe ser puesto a la sombra. A la sombra de su discurso y a la sombra de sus acciones.

 

Me da igual que sea blanco que negro. Judío o palestino. Me da igual.

 

Gracietas de este calibre, ni una. Mire usted. Ni una.

 

Un saludo.

LOS JUECES SATÉLITES

 

 

El caso del juez Pedraz es acongojante. Amigo de Garzón, Pedraz medra en derredor del exmagistrado. Sus resoluciones suelen ser despampanantes. Pasmosas. Personalmente, me dejan atónito. Y no precisamente por sus buenas cualidades.

 

El Juez de la Audiencia Nacional ha escrito en alguna red social. Ha dicho, refiriéndose a la reunión de etarras, que hubiera prevaricado si la hubiera prohibido. Pues muy bien.

 

Del mismo modo, si incumbiera a su juzgado tomar medidas acerca de un congreso nacional sobre pederastia, violadores de mujeres o asociados al culto idolátrico de Hitler, la parte dispositiva de su Auto iría en la misma dirección. ¿O no?

 

El problema de los jueces estrellas es que no son más que satélites que giran en derredor de algún planetilla desventajado. En su afán de adquirir la luz de los astros, algunos sujetos de la toga y de las puñetas no dudan en reclamar a sus sastres tejidos fosforescentes. Terminan creyéndose su propia estupidez.

 

Invito a Pedraz a conferenciar sobre el Ku klux Klan y los derechos de los negros en la América de Misisipi. Veríamos por dónde le saldrían los asteroides al cuerpo celeste opaco. Sobre todo en los años sesenta del pasado siglo.

 

Un saludo.

VALOR A LA TAZA

 

 Me ha dejado perplejo. Lo del periodista Minuesa tiene tela. Intervenir en la rueda de prensa de Kubati, el asesino, es de narices.

 

Me quito el sombrero con el plumilla. Con más borbones que el equino de Espartero. Los etarras excarcelados sufrieron en sus carnes de granito el cincel del escultor genial.

 

Los amasadores de palabras ni siquiera hacen pan. Se limitan a criticar desde el tendido siete de los enterados. Minuesa ha bajado al ruedo y le ha dicho a las fieras que si conocen el color del perdón. Qué van a saber esos bichos salvajes.

 

Grande Minuesa. Grande por espectacular. Me pregunto cuántos cientos de Minuesa deambulan a diario por los confines de los proetarras y se atreven a salir a la calle pese al miedo en el cuerpo.

 

O callas o estás muerto. En el País Vasco de Bildu y demás amiguetes de la banda terriorista, la paz es un epitafio en la lápida de un  camposanto. O te trastierras o callas.

 

Desde otros rincones de España, cada espectador del drama que no se conmueve ante el atropello o justifica la barbarie de los matones, merecería el castigo de una semanita por los bares de la zona. Mejor que sonrían, que no mencionen su españolidad, que canten las loas de la izquierda abertzale y que defiendan la independencia del territorio foral. Una semanita. Para que sientan el peso del terror en su propio cuerpo. No se les condena in aeternum. Siete días de nada.

 

Muniesa, bien. Que viva su santa madre.

 

Un saludo.

REYES MÁGICOS


 Un año catorce. Deseo a todos un año de prosperidad. Con un ruego: compremos las entradas. Nadie regala ilusiones. Hagamos los deberes. Invirtamos en esfuerzo. Tengamos fe. Confiemos en nosotros mismos.


 No quiero mirar atrás. Ni retroceder en el espacio. Los que trabajan, nos lanzan una buena señal. Trabajan para servirnos. Mi deseo de felicidad es innegociable. Confío en que la política se conduzca, al fin, por el sendero recto. Que España preserve su unidad. Que se reforme la ley electoral para que, por ejemplo, Izquierda Unida no sea discriminada en escaños por los votos nacionalistas.

 

 Quiero más. Que las dovelas de la economía se ahormen en la cimbra de la confianza. Que la cúpula de la educación se sustente en pilares de entendimiento lingüístico. Que la planta del edificio sanitario responda a la fortaleza traspasable de la basílica romana. Que la tecnología se imponga como recurso necesario y no como fin prescindible. Que la igualdad de hombres y mujeres haga realidad el sueño de siglos.


 Y más. Que la libertad, en la igualdad, y la igualdad, en libertad, sean sustantivos y adjetivos indisolubles. Que las ideas triunfen. Que el respeto igualitario derrote definitivamente a la indecente tolerancia vasallesca. Que las fobias "homos" y "xenos" no devengan filias, basta con que desaparezcan de la cámara de los horrores de nuestra civilización. Aunque las quimeras se desvanezcan.


Un saludo.

LA SEDE DE CDC

Gritos de guerra fría. En País Vasco y Cataluña, el palo se esconde bajo las banderas. El hacha, entre las serpientes. Nadie piense que la consulta del derecho a decidir es un objetivo finalista. Sencillamente medial. Las estrategias catalana y vasca tienen en común las fuerzas de policía autonómica. Pero también, no se olvide, la presencia juncal de la Guardia Civil. El ejército está pero nadie debe esperarlo.

 

Ibarretxe comprobó en sus carnes el látigo del parlamentarismo. Mas ha aprendido la importancia de evitar el mismo dolor en el cuerpo de su excompañero de andanzas. Cobardica el hombre, despreciable el político que desprecia el escenario central de una democracia. Apuñala desde lejos y vitupera en el horizonte.

 

Es el sino de los mediocres. Medianías que expulsan a los excelentes. Mindundis al fin y al cabo. Mas se está enriqueciendo al cobijo del tren secesionista. Como antes hizo Montilla y qué decir de lo que acaparó don Jordi. Algunos convierten las enseñas en trapos, en la acepción fonética francesa del término. En sábanas pintarrajeadas.

 

Qué podemos esperar de Arturo. Qué déficit económico y moral está llevando a su Comunidad si es incapaz de mantener la propia sede de su partido. Con quién se juegan los cuartos los catalanistas de pega. A dónde van los independentistas si todo su bagaje se reduce a la expresión de sus deudas. Hasta cuándo Papá Estado va a soportar las prodigalidades del hijo necio e insolidario.

 

La sede de CDC. He ahí una de las pistas. Tiren del hilo y verán la dimensión del intrincado ovillo. Al final, el embargo. A continuación, el desahucio. Confiemos que el pueblo español acreedor exija el abandono de la casa común de los catalanes golfos que, en vez de pagar lo que debían, se tiraban los millones por las patas abajo de sus canalladas.

 

Embargo. Lo de Mas es confiscación, quita, secuestro, requisa. Ni devuelve ni restituye. Simplemente defrauda.

 

Menuda gentuza.

 

Un saludo.

CÁMARA (de cuentas) DEL HORROR

 

La Cámara de Cuentas de Andalucía será propia de un sistema democrático. Que muy bien. Sus funciones de control se incardinan más, sin embargo, en un régimen bananero. Que peor. Si los andaluces confiáramos en los informes del alto órgano autonómico, tendríamos más fe que un misionero cristiano en territorio de Al Qaeda.  Si a su través quisiéramos conocer la correcta utilización de los recursos públicos, ni en la película de Alí Babá y los cuarenta mil ladrones. Si su ámbito de actuación se circunscribiera a la administración de la Junta, de sus organismos y de sus empresas, resulta evidente que los “camaristas” han estado viviendo en el mundo de Yuppie. Los fondos públicos se han paseado por las narices de los contadores como Periquillo de los palotes por las facturas de cocaína del exdirector general de Empleo. Una cosa. Lo de fiscalización de este grupo, un esperpento, un coladero, un bolsillo roto, un sumidero de aguas sucias. Una pena.

 

La prensa nos regala por navidad la noticia del informe de cuenta general de 2012 que pretendían meternos los consejeros psoecialistas para evitar cualquier alusión a las transferencias de financiación. Que cara más dura. De no ser por la coincidencia de PP e IU en impedir este desmán, nos hubiéramos comido el podrido chuletón. Las transferencias constituyen el quid de la cuestión del tinglado que se montó para saquear el erario. Si no se mencionan en el informe, aquí no se entera nadie de la fechoría.

 

Y menos mal que la Intervención General del Estado ha entrado al quite. Este órgano nacional ha puesto de manifiesto cómo se había engañado al Parlamento regional por parte de la Junta a partir de la voluntad de no contabilizar las transferencias del diablo. Pero no habíamos quedado en que Susana Díaz nos iba a dar lecciones magistrales de transparencia. A ver si resulta que la presidente quería trasladarnos su confusión entre este concepto y el de transferencia basándose en su rima en consonante. Mientras tanto, la Cámara de Cuentas remolonea y mira por el ojete de la aguja de amasar pasta. Hay que ser muy ineptos para que este órgano especializado no detectara en tiempo y forma el desvío de cientos de millones de euros a IDEA con la aviesa intención de pasarse los mecanismos de control por los pantalones del más puro estilo Blesa, Bárcenas, Urdangarín o líderes de UGT.

 

Ya tienen que andar mal las cosas en palacio para que Valderas ordene cambio de rumbo. Es la primera vez que el socio comunista de lomo se desmarca del aliado psoecialista de tomo. Las preimputaciones de Chaves y Griñán están poniendo los pelos de punta a más de un  izquierdoso de toda la vida. Lo que nos depara el destino.



En fin, las cuentas, de cuento. La Cámara, un horror.

 

Un saludo.

TELE-VISONES PÚBLICAS

 

 

Me da igual que sean nacionales, autonómicas o municipales. Son públicas. Invita el gobierno turnista/tunante y paga el contribuyente. Así cualquiera. La televisión es un inadmitido tele-visón. Lujo de piel a costa de sacrificio.

 

Si las televisiones ofrecieran la cultura, la educación o los servicios sociales que no prestan las privadas, pues habría que ajotarse y subordinar el déficit al interés general. Pero, quiá. Desde TVE a Canal Sur pasando por ETB o TV3 y recalando en los engendros televisivos de cientos y cientos de ayuntamientos, el interés es particular, privado, colocado a las órdenes del grupo dominante a fin de mantenerse en el poder a cambio de una manipulada propaganda electoral. El debate no da para más. La estructuración de la democracia subvierte sus propios valores. Lejos de formar la voluntad del pueblo, se deforma adrede. Si hay déficit, pues que bien, que el turrón supremo pase a las manos blancas. Que para televisiones artificiosas, clausuras razonadas.

 

Cómo es posible que en Andalucía, donde el paro es un funeral interminable, la Junta de Susana Díaz aporte cientos de millones de euros cada año al canal cumbre del folklore más rancio. Cómo se puede consentir una empresa de este tipo que arroja pérdidas anuales superiores a los tres mil millones de pesetas. No hay más solución que desmantelar este pésimo servicio público. Por mucho que las críticas dejen tocado al partido de marras y de morros. Ya está bien de cargar con el problema de medio millón de empleados públicos que atiborran las plantillas de empresas públicas, consorcios, sociedades o fundaciones.

 

Si desaparecieran todas las televisiones/televisones públicos, todos, nos ahorraríamos seis mil millones de euros al año y nos liberaríamos del sonrojo creciente de sus contenidos. Una televisión no es un hospital o una escuela o un centro de acogida. La sanidad y la educación públicas son esenciales. La televisión, no. Por el contrario, es un agujero económico, una nebulosa estelar y una noche oscura de mala suerte.

 

El ejemplo forzado de la tele valenciana debería marcar la senda de lo que ha de venir. No se puede seguir gastando en lujos y fastos el dinero de médicos, farmacias y desempleo. No hay derecho al trinconeo de los políticos.

 

Si hasta ahora no ha existido control, llegado es el momento de hacerlo. Por encima de los partidos en el poder. Si hay déficit, cierre inmediato. Todos a la calle. Y los responsables de los déficits inexplicables, un proceso y si cárcel, cárcel. Que ya está bien que bien está. Y que el 2014 nos traiga estabilidad. A todos.

 

Un saludo.