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Francisco Velasco. Abogado e historiador

INSEGURIDAD SOCIAL

 

La crisis económica de nuestro país sube y sube. Está alcanzando cotas elevadísimas. Tan altas, que si se dejara caer, el batacazo sería una  catástrofe. Ni la fuerza de la gravedad es capaz de atraer a tierra la imparable ascensión del globo. Hacia arriba. Cada vez que una empresa se cierra, el cielo se le acerca. Un Expediente de Regulación de Empleo, acelera la marcha. Un trabajador pensionado, lo remonta hacia cumbres celestiales. Prejubilaciones, no. Jubilaciones, tal vez. Pensiones tirando a fonduchos. Trepa que te trepa.

 La bolsa, efecto ascensor. Ascensor de movimientos compulsivos. Hoy salva un repecho, mañana topa con un saliente escarpado. Apariencia de dinamismo. Engañabobos. Detrás de esa energía oscilante, apenas hay motor. La carcasa es una antigualla y el cableado, pura hilacha. Bamboleos incontrolados, disimulados de acunado balanceo. Ingeníería de aficionados en escaparate de alta definición.

 Viviendas en stock. Impuestos al alza. Producción industrial, en retroceso. Cursos de bizantina formación, en pérdidas financieras. Subsidios de desempleo, especialmente costosos. Comercio, estrangulado. Deuda pública, como verdugón cutáneo del tamaño de un rinoceronte. Déficit pavoroso. Patronal y sindicatos, largamente subvencionados por el Gran Jefe. El gran jefe, en cuclillas, fumando la pipa de la paz entre civilizaciones. Corbacho, sumergido y Salgado, más fuera que dentro. De la Vega, con su levedad insoportable, entre la luna de Valencia y el búnker monclovita.

 Que Rodrigo Rato avisa sobre la urgencia de reformar el sistema de pensiones. Que están en peligro. Como la propia seguridad social. Del mismo modo que las finanzas. Tal cual la economía real. Si la seguridad se agrieta, la sumersión de la economía no se quedará en el 20 por ciento del casco. A pique, la nave se va al fondo. Y, con ella, nosotros. Zapatero, a la calle. Con su coche eléctrico. Con su pacto social. Con su alianza de alucinaciones. Inseguridad social.

 Un saludo.

 

 

FISCALES DEL FAISÁN

 

Las últimas revelaciones del periódico EL MUNDO sobre el chivatazo a ETA ponen de manifiesto una realidad que asusta. Asusta y aterroriza. Chivato es quien descubre algo oculto y por lo común reprochable. La policía utiliza, en el argot, a sus confidentes con la intención de seguir pistas y evitar posibles delitos. Se les llama soplones. Entre otros submundos, proceden del de los bajos fondos.  Hampa. Se podrá cuestionar la moralidad del acto. Incluso si los medios justifican el fin. Un fin, en este caso, plausible y digno de alabanza. Es la seguridad pública lo que, en definitiva, se pretende.


 Otra cosa es que el chivato sea un policía y se valga de esa condición y de la información que, en su virtud, posee, para cometer un delito. No para impedirlo. Para perpetrarlo. Elemento distorsionador es que, para mayor desvergüenza, la delación ponga en jaque la estrategia antidelictiva de jueces y la eficacia de las fuerzas de seguridad. El colmo de la jugada es que la intención del "chivo" sea sobreavisar a una banda de criminales terroristas. Y el no va más es que en esta indecente actuación policial intervenga, como mano que mece la cuna, un personaje del más alto rango político. Quién da más.

 Los antecedentes circunstanciados pudieran insertarse en una novela de Conan Doyle. Sin embargo, parecen ajustarse a una realidad cercana y noticiable como la del bar Faisán. Parecen. Una vez más, la ficción es superada por la realidad. ¿A dónde quiere llegar, articulista? Disculpe. En el contexto referido, el fiscal encargado de la investigación pidió que se archivara el caso. El fiscal. El artículo 3.1. de la Ley 50/1981, que regula su Estatuto Orgánico, explicita, entre sus funciones, la de "velar por que la función jurisdiccional se ejerza eficazmente conforme a las leyes y en los plazos y términos en ellas señalados, ejercitando, en su caso, las acciones, recursos y actuaciones pertinentes". Desconoce este relator las actuaciones del fiscal del caso Faisán. Lo que sí sabe es que consideró que la "hipótesis policial resulta inhábil para mantener una tesis acusatoria". Palmetazo para los investigadores encargados del caso. Puñetazo en su prestigio profesional. El Fiscal pide el archivo. Toma del frasco, carrasco.

 El Mundo ha vuelto a dar un soberano ejemplo de esa asignatura tan difícil que es el periodismo de investigación. Las últimas noticias publicadas por este diario ponen de relieve que las pruebas son clamorosas. Una de dos. O El Mundo posee una excepcional red de pesquisas que ridiculiza los costosos medios humanos y materiales del Estado, o el Estado no ha desplegado -por las razones que cada uno pueda maliciarse- los extraordinarios recursos de que dispone. Uno piensa que, cuanto menos, el fiscal demandante del archivo se ha precipitado. Es Fiscal del Estado, ojo. Del Gobierno no es fiscal. Algunos pensarán que es lo mismo, pero de eso, nada. Otros defenderán conjeturas diversas y dispares. Algún avisado comentará que, oh casualidad, este fiscal es el mismo que intervino en el juicio del 11-M.

 Los pensamientos son libres. La expresión, también, pero sujeta a requisitos anti-injuria y dispositivos contra-calumnia. Derecho al honor. Las pruebas ponen a cada uno en su sitio. Ahora bien: si servidor fuera el fiscal peticionario del archivo del Faisán, se dedicaría a otros menesteres. El ridículo me obligaría a dejar esta bendita profesión. Profesión. Ridículo. Estado. Derecho. Honor. Faisán.

 Un saludo.

 

 

REDUCIR SALARIOS Y DIGNIDADES

 La reducción del salario es un ataque al derecho. Lo es, como lo plantea el señor Blanco, todavía ministro de Fomento, si no fundamenta su decisión. Pura arbitrariedad si el acto no descansa en una casuística de peso. Factor desincentivador de la productividad de cualquier empresa. No se le ocurre ni al que asó la manteca. Es propio de un personaje snob, de un infiltrado de la empresa competidora o de un ignorante enredador. Acaso en Blanco se reúnen todas las disyuntivas señaladas.

 Si la masa salarial de los controladores de Navegación Aérea es la que cobran, no cabe duda de que alta es. Muy alta. En términos absolutos y, por supuesto, más en términos relativos. Desorbitada teniendo en cuenta titulaciones, responsabilidades y funciones. Sin embargo, no son los controladores quienes imponen el sueldo mensual. En absoluto. Es la empresa la que convenia y la que gestiona. La empresa pública que despilfarra el dinero de todos los contribuyentes.

 La empresa es pública. Tan pública como la institución que remunera al Ministro por desarrollar su puesto de trabajo. Un puesto de trabajo el suyo al que ha advenido, no por la vía del mérito opositor, de su capacidad administrativa, de su experiencia empresarial o de su pugna con otros posibles candidatos en un plano de igualdad. Nada de eso. El ministro Blanco ocupa un cargo de tan altísima responsabilidad sin someterse al tamiz de la categoría profesional en leal lid con otros españoles. Su acceso a rango tan distinguido y tan bien pagado sólo tiene una causa encadenada: su militancia en el PSOE, su cercanía al señor Zapatero y su obediencia ciega a las consignas que su partido marca a sangre y fuego. He ahí el mérito de Blanco por el que percibe una media de cien mil euros anuales. Gajes aparte.

 Para un empleador, el salario supone, sin duda, un coste, pero también un incentivo de productividad. Para el empleado, un horizonte de nivel de vida, una satisfacción por la eficiencia laboral desplegada y un subidón de la autoestima. La conjunción de bienestares se traduce en pujanza, progreso y desarrollo empresarial y personal. Excelente muestra de lo que es el paradigma de la empresa sostenible.

 Pero como a Blanco le molesta el bien ajeno, allá va el padre de la patria y, de un golpetazo, torna bien en mal, paz en lucha, derecho en arbitrariedad y ley en humo. Qué se puede esperar de un comisario político. Qué se puede sacar del páramo más desértico. Qué de Zapatero. Paro y ruina. Ruina y paro. ¿Propone, al menos, alternativas de futuro? Ni una. Lo tiene sencillo: que decuplique la oferta pública de los controladores aéreos. De esa manera, fomenta el empleo, normaliza los sueldos, rinde eficacia a los contenidos, garantiza la bondad de las funciones y no acuchilla el honor de los profesionales. Muy sencillo. ¿Lo entenderá? Sí, pero su muñeca, no.

 Me vienen a la cabeza dos reflexiones de Kahlil Gibran sobre conceptos antitéticos: la motivación y la arrogancia. Decía el poeta libanés que un poco de conocimiento que actúa es mucho más valioso que tener conocimiento y no actuar. Y agregaba: la generosidad es dar más de lo que puedes y la arrogancia es tomar menos de lo que necesitas. ¿Ha comprendido ministro de cuota...íntegra psoecialista? ¿Y su muñeca?

 Un saludo.

EUROVISIÓN

El festival de Eurovisión suscita la mayor atención en los medios televisivos. Entre los centenares de candidatos a representar a España, destaca un personaje popular de la prensa del corazón. Qué mas da el nombre. Se trata de una periodista "rosa" que aspira a defender la honra musical hispana entre los hostiles abanderados de la canción europea.

 Algo he leído y alguna crítica he escuchado al respecto. Que si la candidata tiene un oido frente al otro. Que si la sosería se encarna en ella. Que carece de los más elementales recursos para este fin. Y toda una retahíla de encadenados ditirambos. Todos, salvo los interesados en promocionar a la señora, coinciden en la conveniencia de elegir a la representante eurovisiva en virtud de sus cualidades específicas para el canto, la composición, la coreografía y la interpretación artística. Y qué mejor que un jurado de expertos independientes para esta finalidad tan concreta, tan funcional y tan prosaica. Ni un atisbo de democracia a la hora de designar. El pueblo puede resaltar sus preferencias, pero un asunto de esta importancia no pude dejarse en manos del vulgo, reiteran los ortodoxos.

 Democracia para la eurovisiva efemérides, nanay de la China. Seriedad, pericia, sabiduría, experiencia, prestigio y poderío, avalan, aunque no garanticen, resultados. Resultados tangibles, visibles y satisfactorios. En Eurovisión, sí. En la vida política, no. Habla, pueblo, habla. Que hable, pero sólo en el terreno político. Total.  O sea. Que al presidente del Gobierno español lo elige el pueblo soberano y a nuestra representante en un festival de dilatada historia continental pero de segundo orden en cuanto a calidad, no lo elige la ciudadanía. Algo falla en nuestra sociedad. Tan escrupulosos para lo accesorio y tan ultraflexibles para lo esencial. En el camino, veredas varias. Por ejemplo. Un director de hospital no es elegido entre la asamblea de sanitarios profesionales, sino a dedo. Del mismo modo que el Presidente del Gobierno o de las Cortes o del Tribunal Constitucional. Cierto que esta elección "digital" se produce en el seno de un proceso democrático, pero más verdad es que el nombramiento no recae en la persona con más méritos y capacidades, sino en la más próxima y dócil al poder constituido.

 Que el pueblo español otorgó la mayoría al PSOE, es un signo de legitimidad democrática y de confianza en el cumplimiento exhaustivo de un programa de gobierno. Parece un argumento inobjetable. Que los ciudadanos del Estado sabíamos quién ocuparía la cúspide del poder ejecutivo, tampoco induce a engaño, sea cual fuere la formación triunfadora. Lo que al pueblo español no se le explicó es si Zapatero tenía idea de economía, pues en dos tardes no se aprende. Lo que ignorábamos los electores es que el actual presidente pudiera poner en riesgo evidente la unidad de España conforme establece nuestra Carta Magna. Lo que se nos ocultó era la voluntad de hacer del partido psoecialista una especie de Movimiento Nacional donde el pensamiento único ocupara el espacio sociológico dejado por el franquismo dictatorial.  Lo que nunca pudimos intuir era que la crispación generada pudiera poner en riesgo el extraordinario equilibrio político consensuado durante la Transición. Y la tira en verso.

 Como corolario. Si exigimos que la candidatura festivalera se tamice en el crisol de los entendidos, habrá que reclamar un trato paralelo a los aspirantes presidenciales. Posteriormente, se obligará a éstos a formar gabinetes de "sabios" (políticos o tecnócratas) de un sexo u otro, en vez de a ministras de cuotas y a ministros comisarios políticos.  En suma: si a Zapatero lo ha elegido el pueblo, ¿por qué se priva al pueblo de designar su representante para el canticio? Y si al próximo presidente se designa, dentro del respeto a las urnas, en virtud de sus cualidades, dígasele que, en base a ese criterio, designe a los titulares de las carteras ministeriales. Evitaremos así nombres como Álvarez, Aído, Trujillo, Caamaño, Alonso y otros. -No ha nombrado usted a Blanco. -Pues no. Blanco puede ser un mentiroso de tomo y lomo pero, como Rubalcaba, es valioso para su partido y para su país, tenga, o no, titulación universitaria. El prestigio no es producto del título. Ni el título lo concede el prestigio.

 A Eurovisión, quien designe la ciudadanía. Como a la Presidencia del Gobierno. O todos moros, o todos cristianos. ¿o sólo cabe democracia en listas cerradas para que todo quede atado y bien atado?

 Un saludo.

LA PINZA DE CAIO LARA


La pinza es una herramienta. En modo alguno, salvo que se utilice para fines bastardos, es un instrumento de tortura. El nuevo coordinador de Izquierda Unida, el señor Caio Lara, se ha apresurado a ahuyentar cualquier pensamiento que permita creer que es posible un pacto con el Partido Popular. Anguita sólo hay uno. Los resultados electorales que obtuvo el cordobés son un imposible para Llamazares y, de seguir así, para quien le sucede.

 Cuando la ideología se tiñe de falsa pureza, la política se enfanga en la corrupción más abyecta. La pinza, como prevención. Caio Lara manifiesta, por encima del pueblo al que dice servir, una voluntad de permanencia en la idea de una izquierda que se mira el ombligo. La pinza es multifuncional: para coger sellos, para depilar, para tender ropa, para cascar nueces, para operar,... Excusatio non petita, accusatio manifesta, dice el brocardo latino. Ya teme Izquierda Unida la llegada del PP en Andalucía y en España. Prefiere la alianza con un partido que se dice de izquierda, pero que, en realidad, supone la cumbre de la hipocresía y de la demagogia. Dos que se acuestan en el mismo colchón, se vuelven de igual condición.

 La derecha insufla su aliento a la pseudo-progresía que viste pana de Versace, que se deja conducir por camaradas chóferes de Audis blindados, o que se nutre en restaurantes de 200 euros el cubierto. Entonces, sobreviene el miedo a perder las prebendas más asquerosamente burguesas. Que viene la derecha, gritan alarmados los zapateros de opereta bufa. Si la autoproclamada izquierda española no es sino derecha explotadora en su expresión más cruel. Si el pisoteo de la democracia no lo lleva a cabo el PP, que es el PSOE. Si quien permite estas actitudes antidemocráticas y estas aptitudes dictatoriales no es sino el silencio, a veces cómplice, de IU.

 La izquierda del golf y de la avioneta, de la querida y del montecristo, del palco y del palacete. La izquierda que niega el empadronamiento a los inmigrantes en la barcelonesa Vic y enmudece ante la irresistible ascensión del paro. La izquierda que tuerce el cuello, mirando a parte contraria y distante, ante la subvención a la Matsa de Paula Chaves. La izquierda que no ve el dislate del sistema educacional ni el desatino de la ruptura de la unidad del estado español.

 Caio Lara es un prisionero de sus palabras y de sus amistades peligrosas. Cautivo y desarmado Lara. Cautivo de sus contradicciones políticas y desarmado de la autoridad que confiere el predicar con el ejemplo. Lara no es Anguita. Ni de broma. Ni es ni puede serlo. Mucho Anguita. Lara pertenece a la rancia escuela de los fariseos que se golpean el pecho por la situación mísera de los trabajadores y contribuyen, por activa o pasiva, a la pérdida creciente de sus empleos.

 Si al menos tuviera un gesto de nobleza, actuaría como quienes se visten por los pies o comienzan el edificio por unos cimientos sólidos. En ese caso, bastaría con que uniese sus escaños a los de la fuerza política con mayoría simple. A la fuerza política a la que el pueblo ha prestado su voluntad. No es derecha o izquierda. Es la fuerza política. ¿Tendrá Caio Lara esa grandeza? Me temo que no. Habrá que esperarla de otros líderes de IU. Yo creo en ellos. Al menos, en algunos de ellos. Se verá.

 Un saludo.

MARCADORES ANDALUCES


 No. No va de fútbol. Por lo de los marcadores. Sevilla, Recre o Almería pueden ganar o perder en esta jornada. Entra en la lógica. Los marcadores son los económicos de Andalucía. Dan miedo. Goleadas a gogó. Perdemos como locales y para qué les cuento si nos desplazamos como visitantes. No se trata de una coyuntura. Ni hablar. Ni siquiera una estructura. ¿Entonces? Una pandemia, oiga, toda una pandemia. ¿Que no? Analicemos tan sólo dos muestras.

 Andalucía lidera el desempleo. Desde el advenimiento de la democracia y de forma ininterrumpida. En esta tesitura, la gestión de sus gobernantes (con perdón) debieran dirigirse a incrementar las políticas activas de fomento del empleo. ¿Sí o no? Pero claro, si la mayor parte del presupuesto se destina a la política pseudoactiva de preparar a los parados hacia un futuro trabajo que nunca llega, pasa lo que pasa. -Que no se crean más puestos que los públicos, los de funcionarios. -Algo es algo. Sí. Pero se corre el riesgo de sovietizar Andalucía. En algunos aspectos, los gobernantes (¡ejem!) son más dictadores que otra cosa y tan demócratas que se hartan de reir cuando se les habla de los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad. Entran los que tienen que entrar. ¿Quiénes? ¿Pertenece Vd. al partido? ¿No? Pues lo tiene difícil.  Por otra parte, si la política activa se desangra en la formación, la política pasiva arrambla con el grueso de la "papa" de los subsidios agrarios. Simple aritmética. Para crear empleo privado, la mitad de la mitad de la mitad de lo que sería preciso a tal finalidad. Todo lo demás, milongas. Por cierto, el consejero de empleo es el señor Antonio Fernández. Del PSOE.

 El segundo indicador es el educativo. Los hechos zon tozudos. Se estipula que el fracaso escolar en la comunidad andaluza ronda el 30%. Uno de cada tres estudiantes, se hunden en la miseria educacional. Sin remedio. Un año y otro. Los responsables del sector (¿he dicho responsables?), tan contentos y ufanos. Los profesores, esquilmados. Salarios antiguos y autoestima socio-profesional por los suelos. Programas TICs que ni siquiera logran la mínima mejoría o el menor incentivo. Ni se progresa en resultados ni se avanza en capacidades. Pero dinero que no falte. Para los chicos de Primaria, miles de ordenadores portátiles. Una millonada en una región pobre y endeudada. Parafernalia de última generación para un sistema decimonónico. Es triste y, a la vez, grotesco. Los sindicatos del ramo, ah, eso, pues nada, sindicatos. La consejera, la señora Mª del Mar Moreno. Del PSOE.

 Desde hace treinta años, el psoecialismo dicta en la región. Sin un paréntesis. Sin la menor concesión al turnismo. Es la grandeza de la democracia. El pueblo decide y elige. Las encuestas actuales otorgan al PP mayoría en las elecciones venideras. No las tengan en cuenta. Por más que la ineptitud prolongada de Chaves y la cautividad partidaria de Griñán al que lo designó como sucesor, sean causas eficientes de esta dramática situación social y económica, y se hagan acreedoras a un contundente castigo en las urnas, no se preocupen. Si el PP vence, ahí está Izquierda Unida. Una mano y las que se necesiten. Faltara más. La izquierda. Se cargan a Andalucía pero siguen explotando sus ubres. Los andaluces no se levantan. Que no. Mucho subsidio y mucha chapuza en sumersión. Que viva España.

 Un saludo.

MENTIRAS MILES


 La mentira tiene las patas muy cortas. Eso dicen. Muy cortas, pero tan veloces que no es fácil pillarla. Nunca se miente tanto, como antes de las elecciones, refería Bismarck, el canciller de hierro. No conocía a Zapatero. Miente el secretario general del PSOE sin tasa ni pausa. Sin efemérides. De tres frases, cuatro son falsedades. Las elecciones marcan el inicio de una carrera en la que el mejor entrenado es quién más practica la mendacidad. En esas lides, ZP es campeón mundial. No obstante, creció en una buena escuela donde el engaño era moneda de cambio. De cambio y de trueque.

 Si tú me dices ven, lo dejo todo. Barack ha invitado a José Luis a un acto religioso cristiano. Un acto público. En Estados Unidos. El gurú del laicismo. El azote de la Iglesia. El látigo de catolicos. Zapatero se ha tragado todos sus rebuznos dialécticos y ha engullido sus manifestaciones abortivas. Aborto, sí. Iglesia, culpable y retrógrada. Estado laico. Si tú me dices ven, será todo para ti. A Washington. A rezar en colectividad. Total. Un presidente es un presidente. De España y de la Unión Europea. No crean. -¿El qué no creamos, articulista, el qué? ¿A Zapatero o a usted?, apostilla un lector. A este servidor, ni cuenta. Al presidente que no sirve, miren, ni le escuche. Como Odiseo, amarradito al mástil de su entereza. Si no, le enredará. Ahora, como un san Pablo cualquiera, ha caido del caballo. Milagro. De talibán laico a extremista cristiano. Todo por una llamada.

 Miente más que habla. -Anda, que el gobierno. La misma doctrina, la misma escuela. De la Vega defiende al guapo. Si hay que ir, se va, dice, pero ir por ir... Como Cruz y Raya. Nada de Mr. Bean. Cruz y Raya. Humor a la española. Zapatero siempre fue cristiano. El Gobierno ha apoyado, en todo momento, a la Iglesia. Bibiana es del PP. El aborto legal fue instituido por Aznar. Munilla es un obispo progresista. Los psoecialistas son pobres y reparten entre los que nada tienen todo lo que poseen. Andalucía es la región locomotora económica de España gracias a Chaves. Por cierto, el ex virrey andaluz nunca subvencionó a la empresa de su hija. Zapatero se levantó el primero al paso de la bandera USA.

 Si tú me dices ven... Los Panchos interpretaban maravillosamente el tema. Reir contigo ante cualquier dolor, llorar contigo, llorar contigo será mi salvación. Barack seductor. Encantador Obama. Zapatero va. Feliz. Siempre se sintió cristiano. Bibiana, a la calle, por abortista. Rouco, a los altares. Con Juan Pablo II.

 Jules Renard: "De vez en cuando di la verdad para que te crean cuando mientes". Voy a Washington, no porque me invite Barack, sino por desagraviar a Bush. Con esta verdad, a lo mejor se creen mis próximas mentiras. ZP dixit.

 Un saludo.

HAITIANOS DE VIC

    

 Repugnante. La decisión del consitorio de Vic de no empadronar a los sin papeles, apesta. Aflora el consciente xenófobo tanto tiempo simulado. En Vic se ha dado cita la Cataluña profunda del burgués explotador con la Cataluña superficial del político dontancredo. Lamentable. Todo fascismo lo es. El de izquierdas, especialmente. Los de Artur Mas, en cónclave con los de Montilla y los de Carod. Menudo ejemplo. No se empadronan, ea.

 Si los hacedores de este acto vergonzante fueran los del PP, las reacciones hubieran sido estremecedoras, sísmicas. Las descalificaciones, al cielo. Aznar, culpable. De la guerra de Irak y del terremoto de Haití. Xenófobos y homófobos. Empiezan por atacar a los inmigrantes y terminar por lapidar a los homosexuales. De camino, se cargan a los discrepantes. Pensamiento único para dictadura triunviral. Los catalanistas de Convergencia junto a los "morrúos" de Montilla y los seguidores de Puigcercós. Negros a la calle. El Ayuntamiento impone la ley en vez de establecerla el Estado. Por menos, crucificaron al alcalde de El Ejido. Por mucho menos. Claro, entonces militaba en el PP.

 La Generalitat calla. El Gobierno, cremallera labial. Panda de fachas vestidos de demócratas. Ellos sí son los demócratas nacionales. Ellos. Repudian a Democracia Nacional por decir, sólo decir, lo que ellos ejecutan. Cuadrilla de tiranos. Caterva de segregacionistas. Tiran la piedra y culpan a otros de la agresión. No es que escondan la mano. Es que la muestran y con sus dedos índices señalan, perjuros, a otros. Zapatero, el laico, acaso viaje a Washington a rezar con Obama, el cristiano.

 El terremoto de Haití ha arrebatado la vida a miles de personas inocentes. La mayoría, negros y muy pobres. El terremoto de Vic quiere privar de sus derechos a un montón de inmigrantes. La mayoría, muy negros y pobres. La fuerza  mala bestia de la naturaleza no ha sido tan cruel como la mala leche de ciertas hienas. La Fiscalía no arrastra ahora las togas. Ahora no toca.

 Mi solidaridad con los haitianos de Vic. Mi defensa. Mi reconocimiento. Son los nuevos cristianos de las persecuciones del imperio catalanista antiespañol. Lo han hecho los catalanista de pega. Y de pena. Para pena, la de los seres humanos despreciados. Recapaciten unos. Actúen otros. Ya.

 Un saludo.

TOCADA Y SUMERGIDA, LA ECONOMÍA

 

14.E. Tocada y sumergida. Hundida, no. Parcialmente tocada. En parte, sumergida. La nave económica de España sufre un desgarro muy grave. Camino de las atarazanas. De los astilleros de Huelva, no, que el PSOE andaluz quiere cerrarlos. De las atarazanas. Como las viejas carabelas colombinas. La crisis ha maltratado el viejo navío que Aznar restauró hasta hacerlo transatlántico. Eran otros tiempos. Un gran armador puso al frente a un capitán brillante, Rodrigo. En la oficialidad, un grupo de marinos expertos y honrados. La marinería, ciudadanos libres y sacrificados. El antiguo carguero reconvertido en moderno bajel. Otra época, mecaschis.

 

El otro lado de la política. El bien y el mal. A la bonanza sucedió la tormenta. Del armador que azocaba, al advenedizo que apenas sujetaba los cabos. Del diestro oficial al inhábil grumete. La nave es un colador. Vías de agua penetran por doquier. Ni navega airosa ni cabalga lozana sobre las olas. Se sumerge y cabecea. Ausente la pericia política, el valor se torna cobardía. No hay incentivos y el horizonte no se otea. La tierra no se ve. Zapatero y Cándido son incapaces siquiera de cabrillear. Qué no harán en medio de una niebla espesa. El astrolabio y la brújula no se han hecho para ellos. Perdidos en el mar. Cómo si no podrán explicar lo que baja y lo que sube. Bajan la producción industrial, el consumo, el PIB y el crédito hipotecario. Suben el paro, los impuestos y los expedientes de regulación de empleo. Destino, el naufragio.

 

En medio de la tempestad, el ministro Corbacho, doctorado en ciencias psoecialistas, sitúa la economía sumergida en casi un 20% del PIB. Casi “ná”. Millones de euros que escapan de la hacienda pública. Carga extremada para los que soportamos la Seguridad Social. Como para competir con los “Queen Elysabeth” de otros países. Como para disputarles una carrera sostenible. Qué puede hacer un perdido Villeneuve ante un glorioso Nelson. Un Trafalgar. Eso, un Trafalgar. Nunca tan pocos hicieron tanto daño. La guerra de nuestro barco es intestina. En su seno anida el mal. Sí hay peor ciego que el que no quiere ver. Es quien no deja ver a los demás. Todos ciegos. Ciegos, sordos y mudos. A quien destaque, se le corte la cabeza.

 

A las atarazanas. La nave, a reparar. Los responsables, a destituir. Demasiada nave sumergida. Mucho lastre en los compartimentos estancos. Donde no hay competitividad, la sostenibilidad es una utopía. La economía no se aprende en dos tardes. A tal armador, tales oficiales. El barco, barcaza. La marinería, cada vez más cabreada. A formar. A formarse. ¿Los parados? También. Primero, el Gobierno. Antes que nadie, su presidente. Un tal Zapatero.

 

Un saludo.

EL FUTURO DE ZAPATERO Y RAJOY


 Uno y otro. Otro y uno. El socialista, de boquilla, en las redes de Peter. El popular, de partido, abducido por Murphy. Gobierno y Oposición, en condiciones deplorables. Desde la ruptura del tándem bipartidista Cánovas-Sagasta, no se conocía retroceso político igual. Líder de poco talante y menor talento, el de Ferraz. Líder de escaso carisma y mínima capacidad, el de Génova. Tal para cual. Cánovas definía la política como el arte de lo posible. Pues bien: con esos actores, la política se torna imposible.

 ¿Qué pasa con Zapatero? Con Zapatero, qué va a pasar, como dice la coplilla. Se pasa todo el día improvisando, desmintiéndose a sí mismo. El rol que qiere representar es propio de una estrella mediática pero no el de un histrión estrellado. ¿Y Rajoy? Mismo de lo mismo. El médico a palos, de Molière, en versión Aznar. De ministro tecnócrata, tiene un pase. De candidato a una presidencia del Gobierno, ni un boleto.

 En el ecuador de la legislatura, los dos jefes del PSOE y del PP andan metidos en "fregaos" demasiado onerosos para sus cualidades. El señor Zapatero alucina con las loas de los suyos: desde De la Vega a Pajín, desde Alonso a Bibiana. Culto al líder que acaso fue y del que hoy apenas resta la imagen de Mr. Bean. El señor Rajoy destiñe el azul cielo de sus colores partidarios en el agua bendita de la comunicación cercana. Más rememora la figura, entre tierna y severa, del abuelito de Heidi, que la presencia enérgica de un auténtico conductor de masas.

  El grupo de los psoecialistas se apresura a desmentir la presentación de candidatura distinta. Los desmentidos, varios, acrecientan la firmeza de la tesis. Si Zapatero contribuyó al triunfo electoral de su partido en 2004, en 2012 va a convertirse en una enorme rémora. Se ve, se siente, ZP no será presidente. La formación pepera, por su parte, está sentada en el umbral de su sede a ver pasar el cadáver político de su adversario. Tocándose las narices. Atisbando por la esquina en la esperanza de que el contrincante acabe despedazado por el tigre del paro y por el tsunami económico. Se ve, se siente, Rajoy tampoco puede ser presidente.

 Nunca tan poca esencia política provocó tanta expectativa mediática. El gallinero electoral aumenta los decibelios del cacareo. Poco espolones tienen estos gallos. Algunos creen que hay otros congéneres machos a la espera. Se equivocan. Presten atención a los pavos que han metido en los respectivos corrales. Un pavo pone cara de tonto, pero su picotazo es bien doloroso. Ojo a los pavos. Y a las pavas. Los primeros pueden, en un descuido de su silencio, desplegar sus alas y descubrirse. Las segundas son más humildes. Y más listas.

 Un saludo. 

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DE LA SEÑORA DE LA VEGA


 No sabe qué decir. La Ministra de la Presidencia está aburrida de evacuar banalidades. Doña Teresa Fernández no se cansa, sin embargo, de añadir falsedades dialécticas a su currículum político. Sigue la estela de Zapatero el guapo. Es su alter ego femenino. Vana y banal la señora vice uno.

 La retahíla de insustancialidades se ha multiplicado con esa presidencia tombolera de la UE. Declara la política psoecialista que el Gobierno cuenta con el aval del trabajo para trasladarlo a Europa. Menos mal que la presidencia es, además de efímera, honorífica. Menos mal. ¿Alguien se imagina a Zapatero rompiendo los cristales del ventanal económico de los 26 socios restantes? -Es que estaba limpiando, musita el presidente narciso y, del ímpetu de la friega,... -Si no fuera por que la cosa es para llorar, me reiría de buena gana, le replica su homónimo italiano. Pero macho, que con la que está cayendo, mejor te echas una cremallera en la boca.

 Soy consciente, asevera la portavoz del Ejecutivo, de que el principal reto es proteger a los trabajadores europeos. No explicita de qué debe protegerlos. Es posible que el subconsciente la haya traicionado. Protegerlos del nuevo presidente, quería decir la mujer. Exportar parados, he ahí el gran desafío. En solidaridad con nuestros colegas, enviaremos dos o tres millones de nuestros desempleados para ayudar a sus camaradas en la lucha a muerte contra esta mala crisis. Es preciso el apoyo de todos, argumenta, impasible. De esta manera, saldremos más reforzados.

 Tararí que te vi, le ha respondido la Merkel, tan hacendosa como eficaz la líder alemana. Empieza por limpiar tu casa y no te inmiscuyas en las más que aseadas viviendas ajenas, aseguran que ha agregado la germana. Inventariemos pronto, antes de que echemos de menos algún patrimonio, parece murmurar Sarkozy. A este paso, el Ejecutivo español nos degüella. Ejecutivo, que viene de ejecutar. Ejecutar como sinónimo de ajusticiar.  Rostro el de ZP, apunta el discutido y discutible Brown, Gordon.

 Diálogo de sordos. Declaraciones de besugos/as. Continente sin contenido. Voces vacías. Poco macizo y mucho vano. Vano en la oscuridad acerca frio y anula luces. Las catedrales góticas de ZP no se parecen a la de León, su tierra de acogida. Nada que ver. Son quimeras de iluminados que jamás vieron siquiera el más modesto románico. Los sueños de De la Vega son las pesadillas de los españoles. Ahora quieren provocar el pánico a los europeos. Despierta, niña, despierta.

 Un saludo.

SIN ETA HAY PARAÍSO


 Dicen que la banda terrorista anda de capa caída. Dicen. Pero no me lo creo. ETA existe porque en España hay un problema y porque ese problema no se quiere solucionar. -Será que no se puede. -Es que no se quiere, insisto. Saber, querer, poder. He ahí la trilogía que sirve de vestíbulo al infinitivo hacer. Hacer como construir conviniendo. Hacer como motivar arreglando. Hacer como restaurar recomponiendo.

 ¿Y cuál es el problema? El problema es España. El problema somos los españoles. El problema es la clase política de nuestro país. Ahí radica la cuestión. España es la nación y el estado. Nación y Estado. Aprendamos esto. Insistamos en la idea. Admitamos la tesis. Todos. En primer lugar, algunos catalanes y ciertos vascos. La unidad de España es el dogma. Dogma jurídico. Dogma histórico. Dogma constitucional.

 Sabido es que una minoría vasca quiere, sin disimulo, la independencia de aquel territorio. Esta minoría hace, y no poco, lo que quiere, sabe y puede para alcanzar su objetivo. Su techo es el poder. Nadie les puede minorar su querer y su saber salvo que se les convenza de lo contrario. El techo de España es, sin embargo, su querer. España sabe y puede mantener la unidad. Unidad en la diversidad de sus pueblos. Mas no quiere. No quiere. Se acompleja de su potencia. Siente pánico de su poder. Se achica en el miedo escénico. Se somete a la dictadura de una minoría étnica y a la crítica vocinglera de unos políticos apátridas.

 La clase política española, toda ella, ayer y hoy, identifica a los violentos de ETA, a los ideólogos de ETA, a los bodegueros de ETA y, por supuesto, a los que se aprovechan de las uvas (malas) de ETA. Desde Ternera a De Juana. Desde Otegi a Arzallus. Desde Ibarretxe a Urkullu. Unos, por una vía legal. Los otros, por un sendero lleno de riscos. Su intención es manifiesta. No retrocederán. Sólo el poder de la mayoría democrática y el peso de la ley frenarán su ímpetu creciente. No caben talantes. Ni falsas negociaciones. Ni cínicas actitudes comprensivas.

 Con ETA no hay paraíso. Sin ETA puede haberlo. La ley es taxativa. Los asesinos terroristas y sus apologetas, a disposición de la justicia. Mientras, que la ley ampare la actuación policial para que los canallas de la banda pasen larguísimas temporadas en el trullo. Que se les apliquen todas las garantías. Por supuesto. Todas. Pero cada uno en su sitio. El paraíso no es posible con ETA. Sin ETA, sí. El Gobierno, a trabajar por la paz. No por los votos ultranacionalistas. El miedo de la grey y del pastor es la fuerza de los lobos.

 Un saludo.

LA CRUZ DEL OBISPO MUNILLA

 


 Munilla es el nuevo obispo de San Sebastián. Los valientes abertzales saludaron su nombramiento con un alud de cariñosas pedradas dialécticas. Católicos o no. Cristianos o tampoco. Da igual. Un hombre solo. Todos los abertzales que se dicen cristianos contra el pastor de almas. Sectarios de partido y falsarios de religión. A por él.

 La política no entiende de espíritu. Los políticos se cuecen en la sopa boba de los cargos públicos. La llegada de un extraño causa revuelo entre las avispas. Los aguijones prestos para clavarse, sin misericordia, en el forastero.- Oiga, que Munilla es donostiarra hasta la médula, que habla euskera, que es más vasco que la Real Sociedad. -Todo eso es cierto, pero no es nacionalista vasco. Lo que determina la calidad de un ser humano en Vascongadas es ser nacionalista y antiespañol. Lo demás son circunstancias, accidentes geográficos.

 Los abertzales del PNV y otras sectas políticas quieren un obispo a medida de su avispero. El obispo debe convertirse en peón del nacionalismo fundamentalista y en vehículo de esta doctrina. El mensaje evangélico es una tapadera. Cristianos peneuvistas y ateos batasunos. Da igual. Todos, izquierda y derecha, contra el español Munilla. Cristianismo.

 Munilla es, por fin, obispo. Obispo de la iglesia cristiana y católica. Prelado, con mitra y báculo, de los easonenses. Pastor de la asamblea de fieles de aquella comunidad norteña. Obispo en un avispero de odios. Obispo al fin.

 Munilla, "pobre y humilde" como el Jesús al que siguen. Munilla pide amor en medio de tanto odio. ¿Qué rencor tan profundo se está apoderando de la cristiana gente vasca para atizar este fuego tan impropio contra su pastor? ¿Hasta dónde se va a cegar el pueblo de Euskadi? Munilla. Siga su camino, Munilla. Son los intransigentes los que no encuentran el suyo.

 Un saludo.

EL NADA CÁNDIDO CO-PRESIDENTE DEL GOBIERNO


 Algunos analistas políticos, con no poca mala uva, sitúan al señor Méndez, líder de UGT, en la vicepresidencia fáctica del Gobierno. Uno, acaso con peor leche, lo eleva a la co-presidencia derecha de Zapatero. Menudo valor el del sindicalista amigo. ¿Amigo de quién? De los trabajadores, no. De los cinco millones de parados, menos. De la prosperidad económica, nada de nada. El señor Méndez es amigo del Gobierno del PSOE. Hay que ser amigo del fuerte, del grande. Poderoso caballero es don dinero.

 Cándido es poco ingenuo. Quién le puso petenera. No sabe ná el ilustrado ugetista. Desde jovencito, ha pateado los carriles, más o menos polvorientos, del sindicalistismo patrio. De Andalucía a Madrid en un quítame allá un Nicolás. Las huelgas generales a Felipe no podían seguir. Del juncal Redondo al flamante Premio Libertas que le concede, cómo no, el PSOE de Alcalá de Henares. Tengan en cuenta que cándido es sinónimo de candoroso y sencillo, pero también de necio e inexperto. Descarto esta última acepción para señalar a Méndez. Listo y experto le cuadran mejor. En grado superlativo.

 Gracias a sus artes políticas y laborales, el mundo del trabajo no está formando el cisco en nuestro país. La inmediatez de los resultados convierte al co-presidente en el más eficaz guardaespaldas de Zapatero. Qué más da que el desempleo nos abrume si ZP sigue como presidente. A quién le importa la crisis de cachalote de esta España de nuestras culpas, si ZP se hace la foto como líder planetario de la Unión Europea. Sólo los malpensantes pueden preguntar al planetario europresidente si está preparado para dirigir los destinos de los 27, siquiera por seis meses. Ofende preguntar según qué cosas a según qué sabios y a según qué guapos. Cándido es su pilar. Su pilar y su cimiento. Su contrafuerte y su arbotante. Él, y no Fraga, es el verdadero dueño de la calle. La dizque izquierda de sindicatos quasi verticales es la que tiene la vara de mando en los barrios.

 Mar sereno. A toda marcha. No hay icebergs a la vista. Tampoco nuestra economía es el Titanic. A este paso, un cascarón viejo que navega, a duras penas, entre la niebla mental de su capitan y la miopía interesada del segundo de a bordo. Marineros, pocos. Menos que van a quedar. Del cascarón, las cuadernas. Los mandamases, entre risas, maldicen a quienes dudan de la capacidad de España para liderar la UE. Perdone, Méndez, no se duda de la capacidad del país. Lo que se teme es la impericia de los capitanes. Un servidor entre los acongojados. Dios nos coja confesados.

 Un saludo.

MONTILLA Y MORRILES (DE MORRO)


 Excusen al articulista por recurrir, limitado él, al fácil artilugio de la fonética de las palabras. Si no conocen Montilla y Moriles, les invito a visitar estas espléndidas ciudades cordobesas, cuna de una producción vitivinícola de enorme calidad. Junto a mi invitación, solicito a sus vecinos comprensión por este mal uso del nombre de la segunda. No se trata sino de resaltar el descarado morro, la severa caradura del actual presidente de la Generalitat de Cataluña. Los "morriles" de Montilla. Menudos morriles los de este psoecialista andaluz, convertido al catalanismo más talibán que se recuerda. Algunos no reparan en actos impúdicos con tal de no perder la poltrona. Montilla se encuentra entre éstos.

 La penúltima acción penosa de este hispanoconverso es la de amenazar, o advertir subrepticiamente, al Tribunal Constitucional sobre el contenido de la sentencia, que se presume inminente, sobre el Estatut. ¿Y qué dice el Honorable? Muchas cosas y ninguna buena. En pocas palabras, el oriundo cordobés viene avisando de que si el TC recorta el Estatut, la ciudadanía de la comunidad catalana prosiga con el mismo, obviando el fallo del Alto Tribunal. A más chuleo, que lo haga de manera clara y unitaria. Es el mensaje de un nazi, de un  fascista confeso, de un dictador bananero, de un estalinista irredento. El imperio de la ley se lo pasa el ocupante interino de la presidencia de esta región española por las entretelas de su lengua de origen. Nunca fue nacionalista español. Ahora es ultramontano catalanista.

 La transición ideológica del señor Montilla discurrió por las barricadas de los universitarios antifranquistas. -Oiga, que Montilla no tiene título universitario. -Ni título ni carrera. ¿Y qué? Qué mejor credencial que la de su carnet del PSOE. Qué mejor licenciatura que la de medrar, durante años, en los aledaños del poder. Qué mejor trampolín político que la de su alianza con la ultra izquierda catalana representada por ICV y ERC.

 -Bueno, su partido, el PSOE, tendrá algo que decir. Alguien sensato le habrá parado los pies. El insigne Zapatero habrá impuesto la cordura. -El único que ha salido a la palestra ha sido Alfonso Guerra, reliquia del socialismo más demágogico. Y lo único que ha alcanzado a declarar el que fuera hermano de "mienmano" Juan, ha sido: "Los políticos de allí están un poco en la estratosfera". Casi nada. Observen el arrojo verbal de don Alfonso, tan afilada su lengua para chistes y anécdotas anti-PP. Admírense de la incontinencia dialéctica del ex-omnipotente número dos del ONE Felipe: estratosfera. Agudeza la de este hombre valiente y nada apegado a sus privilegios parlamentarios.

 Es la escuela. Es la doctrina. Es la consigna. Es la advertencia. Es la amenaza. No me toquéis las montillas ni me acariciéis los morriles. Ni se os ocurra. Que os mando a vuestra puñetera casa. -Será a su trabajo de antaño. Tan de antaño su trabajo que, la verdad, no recuerdo en qué empleaban su tiempo de negocio. O acaso nunca lo tuvieran. Son muchos años disfrutando del moriles y del montilla, del jerez y del condado, del rioja y del ribera...

 Para que critiquemos al señor Joan Laporta. Aquí cada uno mira a la pela. Al bolsillo, amigo, al bolsillo. La bolsa es la vida. Catalonia es bona si la bolsa sona. Y cómo sona. Llenita. A tope. Viven como montillas gracias a sus morriles. Enormes estos patriotas. Los almogávares se suicidarían ante estos invasores bárbaros. Seguro.

 Un saludo.

EL FINAL DEL BIPARTITO VASCO


 Patxi y Antonio. López y Basagoiti. Mestizaje patronímico para una alianza vasca. Vasca. Tan vasca como la de Ibarretxe y Otegi o la de Arzallus y Arana. Tan vasca como española. Vasca y española. No es vasca y castellana. No. Vasca y española. Patxi López y Antonio Basagoiti. Difícil matrimonio en una casi imposible coyunda.

 Allá por abril del año que acaba de dejarnos, este articulista exponía su desconfianza por la suerte de tan desigual acuerdo sociopepero. El enlace, celebrado en público, ha sido un hito. No obstante, los escarceos amorosos no han culminado. El matrimonio es, todavía, rato. Sólo rato. Falta el requisito de la consumación para que se considere canónicamente indisoluble. El vínculo es, pues, tan débil que los eslabones cerrados ni siquiera muestran consistencia. Y lo que acecha a la pareja no es moco de pavo.

 Caza al acecho, si. Digo bien: al acecho. El cazador no es ETA. El cazador es el PNV. ETA es la rehala, la jauría. Quien permanece agazapado, en lugar distinto, es el partido de Urkullu. ETA lleva a los venados a donde señala el cazador y conviene a su fin. A lugar propicio. No falta a la formación que fuera de Ibarretxe grandes dosis de concentración y atención, de paciencia y autocontrol, de empaque físico y psíquico, de destreza y de puntería. En absoluto. Son expertos en la materia. Sin embargo, tienen claro que dependen del error estratégico de las piezas y de la eficacia violenta de los acosadores.

 La necesidad de Zapatero del apoyo del PNV se ha puesto de manifiesto, por enésima vez, a la hora de aprobar los Presupuestos Generales del Estado. ¿A cambio de qué? De pelas, por supuesto. El algo más se desvelará pronto. La presa a batir no es el poder en el País Vasco. La pieza a cobrar es el poder. El poder con mayúsculas. PSOE y PNV forman empresas con una extensa clientela a la que hay que satisfacer. Todo un ejército de paniaguados esperan su ración. Perder el poder es letal para las aspiraciones de unos  y la docilidad interesada de otros. El matrimonio vasco debe anularse. Si no por el Tribunal de la Rota, por el juez de paz. O el de guerra. Da igual. El fin justifica los medios.

 El movimiento etarra para instrumentar a sus presos no es casual. El aviso de Rubalcaba, bien interesado. La predisposición de Erkoreka a pactar con Alonso, más de lo mismo. Poco importa al PNV el destino de las víctimas del terrorismo etarra. El de los terroristas presos, sí. Y mucho. Hay abertzales valientes y cobardes abertzales. Los que asesinan a gente indefensa pertenecen a la segunda categoría. Éstos demandan una adhesión incondicional e inquebrantable. La película de los poli-milis ya la hemos visto. Nos la sabemos de memoria. Se volverá a rodar en otro escenario, con protagonistas distintos, pero el tema será un "remake" del original.

 El bipartito vasco tiene fecha de caducidad. A medida que la convocatoria electoral se aproxima, más perecedero se torna el lazo. Los días contados. Los cazadores y su cohorte, al acecho. No son furtivos. Lo hacen de día y con alevosidad. La víctima -esta vez política- está al caer. Algunos son más vascos que otros. Otros odian a España. La odian. Nos odian. Los no demócratas. Los cazadores al acecho. En tanto, la ministra Chacón: "no podemos permitir que Afganistán sea santuario terrorista". ¿El País Vasco, sí? Para ministras como ésta, para qué queremos Gobierno como el suyo?

 Un saludo.

LOS REYES MALOS DEL CUBATA IRANÍ


 Yáñez no entra en Cuba. Porque no le da la gana al rey Fidel. Regresando, que es gerundio. Castro dice que no. En Cuba entra quien Fidel diga. Y de Cuba sale el que puede. No el que quiera. El que puede. Yáñez es español. Diputado del PSOE. Quasi correligionario del dictador cubano. Así y todo, no entra. ¿Y qué dice Zapatero? No sabe. No contesta. ¿Y Moratinos? Contesta pero no sabe qué decir. Ridículos. Ambos dos. Ridículos y grotescos. Como toda la política exterior de este gabinete friki. Pues anda que la interior. De lujo faisán.

 Lo de Cuba libre derivó en cubata. Cubata de ron. Cola en ron. Ron de cola. Cubata. La libertad se disolvió en el ron. Se esfumó la libertad en el fuego de la revolución. De una dictadura de derechas a una tiranía de izquierdas. De un Batista de Corleone a un Fidel de mujaidines. Libertad con ira e Ira sin libertad. Los revolucionarios de Cuba, como los de Irán, se dicen socialistas. Socialistas de La Social. La social de la policía franquista. La social del tribunal de orden público.

 Con Yáñez, de su órbita, hace esto. ¿Qué no hará con los de Aznar? ¿Cómo tratará a los disidentes? Moratinos, mutis por el foro. Zapatero ni siquiera entra en escena. Yáñez, a la calle. El Parlamento de Europa, en fuera de juego. El presidente semestral Zapatero, mareadito de la rotación. No se quiere ni enterar, ye, ye. La culpa, de Rajoy. Yáñez se beberá su cubata en La Moncloa. Si no, agua. Todo el agua del Caribe para Yáñez y para Moratinos. Menudo cachondeo se traen los de Fidel Chávez. Pues los de Hugo Castro. No juegue con los nombres, articulista, que los carga el diablo.

 Entonces, serán Fidel Ahmadineyad y Mahmud Castro. Camino peligroso el del puzzle de palabras. Peligroso. Además, Fidel es de izquierdas y el rey Mahmud, de derechas. Cierto. Pero los reyezuelos extremos se tocan. ¿En qué? En los mismos puntos de conexión de todos los totalitaristas del mundo. Es decir, en el fundamentalismo, en la dictadura, en el desprecio a los derechos humanos, en la eliminación de las libertades, en la ausencia de garantías constitucionales, en la represión más cruel, en la opresión más sanguinaria. El fascismo no tiene ideología. La libertad, sí. La libertad es el agua de la democracia. Democracia republicana o democracia monárquica. No da igual pero respiran el mismo aire. Aire sin rejas.

 Los extremos se tocan. Tal vez por eso, los paños calientes de Moncloa o la política blandengue de Moratinos o el claudicante "laissez faire" de Zapatero. En España, articulista, hay libertades. Las hay, sí señor, pero cada vez más atenuadas, más difusas, más cubatadas. El que se mueva, no sale en la foto, advertía Alfonso Guerra. Ya entonces se le veían maneras de manipulador al ex de Felipe. Lo que no podía entreverar el eterno diputado socialista es la altura liberticida de sus discípulos. Era fácil. Comprueben cómo Chávez, el venezolano, se encarama al árbol castrista y cómo Chaves, el andaluz, se cae del arbol del paraíso del paro.

 Reyes malos. De Cuba libre, poco. De cubatas, lo que quieran. Cubatas sin cola. Cubatas iraníes. Que se los beba Moratinos. España, libre. Muy libre.

 Un saludo.

LAS CORNÁS DEL PARO


 Más cornás da el hambre, articulista. No lo pongo en duda, lector. No lo pongo en duda. Sin embargo, coincidirá conmigo en que el desempleo es la antesala del hambre. Hambre física e indigencia moral. ¿Qué duele más, el estómago o la pérdida de autoestima? A saber. Las patadas en la barriga duelen. Las que recibe el alma, también. 2009 termina con más personas sin trabajo. Y las que se apuntarán.

 Mientras Zapatero juega con el mobiliario alemán de diseño para epatar en la UE, millones de españoles se hunden en la miseria. En tanto el ministro Sebastián tira el dinero público en bombillitas chinas, miles de familias se debaten en el oscuro túnel de la pobreza. Cada vez que Corbacho se tira un farol, cientos y cientos de ciudadanos caen en las garras negras y traicioneras del subsidio. En esta situación de vergüenza galopante, las empresas se baten en retirada, las inversiones se esconden en los rincones de la desconfianza, el lock out se convierte en moneda de cambio y los "eres" y los "ertes" se sustantivan con pasmosa naturalidad.

 Para conservar su silla, el presidente no se va a Sevilla. Marcha a Bruselas a dar órdenes al viento de la necedad. ¿Presidente de qué? Presidente del engaño. Por tierra (ayuntamientos en quiebra), por mar (astilleros a la deriva) y por aire (aerolíneas desguazadas), la mentira gubernamental nos aplasta.

 Estamos a punto de recibir cinco millones de cornás. En la culata del revólver de Zapatero, cinco millones de muescas. En las estadísticas de la señora Salgado, cinco millones de descubiertos. En las entrañas de cinco millones de personas, llagas que supuran y heridas que se abren. A los hijos, para reyes, juguetes donados. A la familia, para comer, el auxilio social. El Gobierno, a sonreir. Los ministros, a hacerse fotos. Los hombres y mujeres en paro, a pecho descubierto, sin un mal euro en el bolsillo y sin un regalito para su prole. No tienen parné para consumir ni para pagar la hipoteca de la vivienda en la que fiaron su vida. El subsidio zapateril es la limosna que se tira a los mendigos. ¿Y el coche que compraron a 84 meses? Que lo embarguen. Ni para carburante, oiga. Más que proletarios de última generación, son el neo-lumpen.

 Miles de asesores de carnet, cobrando la pasta gansa. Miles de parlamentarios autonómicos, calentando sillones. Millones de parados, la mirada perdida. Letonia sigue siendo líder, se excusan los Antonio Fernández del desempleo andaluz. Exhumemos fosas, exigen los desmemoriados históricos. Dinero para las Autonomías del Estatuto. La nueva nobleza es política. Han formado la aristocracia de la sumisión al líder. El cacique de cada pueblo pasa la mano por el lomo de parado y por el que ya pone su barba a remojar. ¿Los sindicatos? Toxo y Méndez, co-presidentes. Toreros cobardes que echan el toro del paro al corral del pueblo. Las cornás, a la gente.

 Tiritas para las cornás, receta don José Luis. Total, una corná más o menos. Proletarios, desunidos, siempre serán vencidos. Gobierno de izquierda. De la izquierda al cero. Un cero a la izquierda. Un cero.

 Un saludo.

SALGA, MINISTRA, DO


 Ministra, salga. Salga, ministra. No sirve para esta función. Lo de los brotes verdes puso de manifiesto su maestría para desviar la atención. De este saber ha dado muestras cada vez que aumentaba la deuda del Estado. O cada mes que el paro se incrementaba. Tantos ejemplos. Ahora no quiere que las cajas de ahorro aprendan la lección de Caja Castilla La Mancha. Ahora. Antes, cuando la presidía su compañero de camarilla psoecialista, no avizoraba las debilidades y los agujeros negros. Hoy quiere que las demás aprendan en cabeza ajena. Egregia cabeza la de esta ministra. Amenaza con el Banco de España. ¿Para cuándo la posible intervención cajista? Si el peligro es actual, ¿a qué esperar a mañana? Si las directivas economicistas son inadecuadas, la decisión política ha de ser firme. ¿O la firmeza se deja sólo para Cajasur?

 Como la banca cierra el puño, que las cajas abran la mano del crédito. A fusionarse, insta la sucesora de Solbes. Pero si su "solbencia" es menor que la del antecesor, ¿cómo va a pedir solvencia a las cajas, sobre todo a las que rigen los militantes de su partido? Toma autoridad moral. La misma que la de ZP que deja a la intemperie la economía española y quiere tabicar las finanzas europeas. Vaya ejemplo. Extraodinario rostro.

 Ministra, entérese, que la confianza descansa en la autoridad del  modelo. Que el modelo económico de este su Gobierno puede ser válido para Cuba o para la Venezuela de Chaves, pero es irrisorio en la Unión Europea. Que su política de alfombra es la antítesis de la credibilidad. ¿No percibe el descontento popular, ministra? ¿Cómo pretende fomentar la productividad y el consumo si los impuestos nos apuñalan? ¿A qué empresas se debe prestar? ¿Qué criterios de viabilidad y de sostenibilidad ha diseñado en el protocolo de créditos? ¿O se va a dejar el grifo abierto? Por favor, ministra, explíquese.

 El FROB no es la panacea, ministra. El desorden del sector que Vd. no sabe dirigir es tal, que para salir del caos sería preciso reestructurar ordenadamente el staff político. Esa reestructuración, ministra, pasa, primero, porque Vd. deje la cartera; a continuación, que su jefe abandone la suya; en tercer lugar, que se convoquen elecciones generales. Después, una vez el pueblo hable, manos a la obra. A inventariar. A clasificar. A tirar lo inservible. A recolocar. A limpiar. Mientras tanto, calle. Por el bien de España, calle.

Salga, ministra, do. Salgado. Ministra. Si no por España, por los españoles. Salga.

 Un saludo.

MEMORIA HISTÓRICA

 "Españolito que vienes/al mundo te guarde Dios./Una de las dos Españas/ha de helarte el corazón". (A. Machado).

 Algunos historiadores cerraron la Transición de manera anticipada. No ha terminado. El período histórico que se abrió a la muerte de Franco estuvo presidido por la voluntad de consenso del pueblo. Fíjense: voluntad de entendimiento generalizado. Los españoles consideramos necesario cerrar un capítulo de nuestra vida. Ojo: no de nuestra historia, sino de nuestra vida. La guerra civil había engendrado un monstruo de odio y de muerte. O de muerte y de odio. Podía formar parte de la historia, pero sigue presente en nuestras vidas. Su presencia no es fantasmal. Es corpórea. ¿Por qué? Muy sencillo, porque algunos, en vez de aventar el espíritu bélico, actualizan el ánimo revanchista.

 La revancha comporta desquite. El desquite arrastra venganza. La venganza atiza el fuego del rencor. Y el rencor aviva la mala sangre. Mala sangre que persigue la revancha. Se ha formado el bucle del desamor. Se ha completado el círculo vicioso del odio más cainita. Intereses bastardos insuflan maldades nuevas para ensanchar la pira. Detrás de estos movimientos desestabilizadores no se encuentra la derecha. En absoluto. ¿Entonces?

 No tengan duda. Es la izquierda. No la izquierda de convicciones rotundas, de limpia mano y de intachable recorrido. No. Esa izquierda era, y es, admirable. Es otra que se hace pasar por izquierda. Es la izquierda extrema que ambiciona poder y dinero. Es la extrema izquierda que mece la cuna del desencuentro. Es la izquierda vergonzante que, ahora, pretende la ruptura que no fue, en vez de la comprensión que sí floreció. Es la izquierda falsa que, hoy, provoca, bravuconea, hostiga, pincha y fanfarronea. La izquierda barrigona y estomagante, árida de ideología y ávida de mando. La izquierda que no deja sitio para el apaciguamiento ni lugar para el sosiego, la serenidad y el diálogo. La izquierda que sólo cobija a la ofensa, al enojo y a la afrenta.

 Esa izquierda ha convertido a Lorca en icono de controversia. Al poeta en Nueva York lo utiliza como portador de alfacas asesinas. Al sensible autor de Doña Rosita la Soltera, lo disfraza de talibán desquiciado. Desenterrar su cadáver. No se trata de darle la sepultura que debiera. No. Se quiere abrir la fosa de la abominación y del aborrecimiento. La izquierda mala, preñada de ideas satánicas. La izquierda hija de padres muy de derechas. La izquierda charnega y maketa que implora el perdón por su pasado franquista. Izquierda como la de Bermejo, de La Vega, de Zapatero, que esconde a sus ancestros de derechas. La izquierda conversa de la derecha que se convierte en Torquemada sanguinario. La izquierda cobarde que no promueve la república y no demanda la ruptura del Estado español por la vía legal. Por la vía legal, no se atreve esta izquierda de cartón piedra. Es la izquierda desmemoriada que no sabe leer para no avergonzarse de las palabras escritas. Es la izquierda cruel que llama a la ignorancia memoria y denomina historia al dolor presente de heridas no cicatrizadas.

 Mi repulsa a quienes utilizan a la izquierda para saciar su sed de sangre. Dejen secar las llagas. Que la guerra civil sea, para siempre, historia. Historia, sí. Vida, no. No jueguen con la memoria. Es triste mofarse de la memoria. Es penosa la desmemoria malintencionada. Izquierda de la subvención. Izquierda de la limosna. Izquierda lacaya. Déjennos vivir en paz con nuestros muertos. Y con nuestros vivos.

  Un saludo.