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Francisco Velasco. Abogado e historiador

ACTUALIDAD POLÍTICA NACIONAL Y REGIONAL

ZAPATERO NO ES PIQUETERO, SINO REPIQUETERO

 Lo ha dicho Esperanza Aguirre, la presidenta de la Comunidad de Madrid: "el presidente es un sindicalista retrógrado y piquetero". La señora Aguirre me parece una gobernante -que no gobernanta- eficaz y honrada, cosa difícil en política. Sin embargo, no estoy de acuerdo con las palabras que, en esta ocasión, dirige a Zapatero. No son propias de una persona instruida que utiliza el lenguaje con gran propiedad. Veamos.

 Aguirre peca por defecto, por imprecisión, por falta de concreción, cuando se refiere a Zapatero como presidente. Me explico. Zp es presidente. Correcto. Lo que no especifica doña Esperanza es si preside una comunidad autónoma, una institución benéfica, una empresa privada o una escalera de vecinos. Tampoco si esa condición presidencial le ha llegado a raíz de una votación libre, no condicionada, no sujeta a presión, en un plano de normalidad social o, si por el contrario, le ha tocado en una tómbola, como consecuencia de un regalo o mediando un suceso funesto como el de los atentados de Atocha. Anson mortifica a muchos, con gracejo, diciendo que ZP es el presidente por accidente. Si encamina su discurso hacia el presidente del Gobierno español, entonces el problema se complica. Porque desde un punto de vista formal, técnico y teórico, sí lo es en efecto. Cosa distinta es que la presidencia de ZP se distinga por criterios de oficialidad fundamental y por su trasunto de praxis. Ambas ideas pueden ser discutibles. Lo que resulta ajeno a polémica es que sea el presidente de todos los españoles. Su cariz sectario, sus decisiones insulsas, su tendencia a torear de salón, su incapacidad para separar su representación de España con la Secretaría General de su Partido, su liviandad intelectual, su ausente formación histórica, su desinterés hacia lo que ignora y su sesgo de actor de reparto que tiende a creerse protagonista distinguido de impar obra de teatro, hacen de él un paradigma -negativo- de lo que no debe ser un presidente de España. Por tanto, señora Aguirre, a fin de no dar demasiadas explicaciones en el futuro, le recomiendo que cuando mencione al Secretario general del PSOE, utilice esta denominación o, sencillamente, recurra a llamarlo por su apellido, Zapatero, o por su marca comercial de ZP.

 En cuanto a sindicalista, peor me lo pone. Si por sindicalista se refiere a partidario del sindicalismo y este término se define como sistema de organización obrera por medio del sindicato, desembocamos en el concepto que articula la idea: sindicato. Por sindicato se entiende asociación de trabajadores que se constituye para la defensa y promoción de intereses profesionales, económicos o sociales de sus miembros. A partir de esta definición chirrían los ejes de mi carreta. "Si a mí me gusta que suenen ´pa qué` los quiero ´engrasaos`", decía el trovador argentino. ZP no puede ser sindicalista. A lo más que puede aspirar el leonés nacido en Valladolid es a poner en su carnet de vallisoletano la ascendencia leonesa. No una ascendencia cualquiera, no. Zapatero es de ascendencia minera, batalladora, solidaria de los más débiles. Pero, oiga, que ZP no ha pisado una mina en su vida, es que ni siquiera sabe los que es un malacate. Así es, pero él se lo cree y quiere pasar a la posteridad como el presidente de los obreros y no -la realidad se encarga de subrayarlo- como el señor del desempleo y de la ruina económica. Sindicalista. Por favor. Un respeto a quienes se parten la cara por los trabajadores.

 Al menos, articulista, admita los calificativos -especificativos- de retrógrado y piquetero. Tiempo al tiempo. Retrógrado, se acepta, en tanto ZP cree -quiero hacernos creer- que vive tiempos pasados. Mas cada vez engaña menos y a menos. ZP es el "summum" de la apariencia, el vendedor de iconos bizantinos manualizados hoy, el marchante de imágenes de rostro virginal e interior -que no vemos- purulento, el traficante de trasnochados talantes. Tras la apariencia, el vacío, el vano, la nada. En cualquier caso, asumo lo de retrógrado, igual que pulpo como animal de compañía. Ahora bien: lo de piquetero, sí que no. Demasiado para mi "body". Desde su pedestal de presidente, ZP no se rebaja a ser un piquetero más. Muy exquisito se nos presenta don Jose Luis para función tan servil y tan poco democrática. ZP no puede ser piquetero. Repiquetero, sí. Le cuadra. No lo contempla el DRAE, pero vale para el juego de palabras. Repiquetear significa repicar con mucha viveza, hacer ruido golpeando repetidamente algo. ZP toca las campanas como pocos. Dispone de "clochards" expertos que amplifican su discurso infantiloide y cuenta con maestros del marketing que introducen una pátina de adultez que simula el mensaje hablado. Por eso, ZP no es piquetero, sino repiquetero. A base de altavoces (eludo el término anglicista de los bafles), consigue dar a sus palabras el marchamos de ideas, y a sus ideas, la etiqueta de calidad. Pero no nos engañemos. Ni hay ideas ni calidad. Hay repique, mucho repique.

 En suma, señora Aguirre, le sugiero mayor propiedad a la hora de referirse al que, hoy por hoy, es presidente. E insisto: basta ZP o Secretario General del Partido al que el Gobieno de España sirve.

 Un saludo.

DE MARINO BARBERO A CARLOS DÍVAR (Y tiro porque me toca)

 Alguna vez lo he comentado. Incluso puedo haber reiterado este comentario en diferentes artículos. Reiterar viene de iterar e iterar significa repetir. Ojo con el PSOE. Para muchos de sus dirigentes, el poder es una obsesión. De la misma forma que una organización mafiosa persigue sus objetivos sociales, económicos y políticos sin reparar en legalidades, ciertos responsables del PSOE entienden a este partido como una empresa de alcance estatal en la que hay tantos intereses espurios que no se pueden permitir el lujo de perder el gobierno (donde lo tienen) y utilizan todos los recursos (todos) que poseen para obtener el gobierno (donde no lo tienen). ¡Ay de quienes se oponen a la maquinaria psoecialista! ¡Ay de los que osan poner chinitas en su aparato mediático!  ¡Ay de cuantos contribuyen, siquiera sea con sus críticas -qué digo ya de sentencias judiciales-, a roer la ambición de esta estirpe tiránica!

 Tan largo preámbulo para tan corto mensaje. Si ustedes, lectores, recuerdan el escándalo FILESA, rememorarán este caso de corrupción. FILESA era una empresa, entre tantas otras, cuyo fin era la financiación ilegal del PSOE, entonces liderado por Felipe González. El juez instructor designado al efecto fue Marino Barbero, magistrado del Tribunal Supremo y jurista de reconocido prestigio. Al cabo del proceso de instrucción, se dictó auto de procesamiento contra 39 personas por presuntos delitos de falsedad documental, malversación, apropiación indebida, etc. Antes, sin embargo, fue tal la presión que soportó el magistrado,que, al poco tiempo, abandonó el Supremo y se dedicó a la docencia. Tantas y tan crueles fueron las críticas que recibió, que el señor Barbero tuvo que dejar sus funciones judiciales. Meses después, el señor Barbero falleció. Agua pasada, me dirán, no mueve molino. Sí lo mueve. La historia, por más que se adultere, por más que se reescriba, por más que se relate de forma interesada, resurge cual fantasmagórica aparición, tarde o temprano, y los mecanismos de la mente comienzan su movimiento de investigación para poner de manifiesto las maldades del alma humana. Y si no, prosigan su lectura.

 Carlos Dívar es el actual presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial. Este malagueño, de probada categoría como jurista, fue elegido por unanimidad para el cargo que ahora ostenta en virtud de ser una persona "capaz de generar confianza y consenso" así como por "su capacidad de diálogo y trabajo conjunto".Pues bien: ha bastado que el señor Dívar se opusiera con su voto al informe que considera constitucional la ley de plazos en el aborto, para que la jauría mediática arremeta contra él y lo tache, cuanto menos, de ultra-religioso. Pero no un ultra-religioso cualquiera. No. Pudiera ser islamista o budista, y tendría un pase. Sin embargo, ser ultracatólico, es demasiado para el PSOE y para su más cercano corifeo, El País. Ultracatólico. Vade retro.

 Ha comenzado la cacería. Ya veremos si abaten la presa. Salvo que Dívar dé una de cal y otra de arena, terminará decorando el salón de trofeos de los grandes amos de la política española. Bajo su cabeza, anexa a la de Barbero, la leyenda siguiente: "de Marino a Carlos, especies no protegidas del Supremo". Especies a extinguir. Las que no cuenten con la protección del Partido. ¿Pasa algo?


 Un saludo.

ZP DIXIT: YO SOY EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO -¿DE VERDAD LO PRESIDE?-


 Las expresiones de ciertos personajes públicos revelan hasta qué punto pueden estar afectados por algún tipo de complejo. Por ejemplo, se denomina "aquilianos" (por Aquiles) a los que tienden a ocultar su propia debilidad bajo una máscara de fortaleza. Del mismo modo que se califica de "aristotélicos" a los que dirigen todo su esfuerzo a subrayar (con negrita, cursiva y mayúscula) la importancia de su función para situarse por encima de quienes les precedieron. Otro grupo lo forman los "bovarystas", que creen ser quienes realmente no son. Las personas que padecen el complejo de Creso se caracterizan por manifestar una superioridad a base del despilfarro de sus riquezas, aunque no sean suyas.

 Zapatero buscaba granjearse, una vez más, la simpatía de los sindicatos y de la patronal. Una cena en La Moncloa se ofrecía promesa sugerente a tal fin. Uno de los medios más utilizados por los donjuanes de opereta que en el mundo son, es el de seducir -nunca convencer- activando los sentidos. Moncloa. Noche. Manjar. Escenografía. Puro Barroco. Todo presto para la representación. La obra: "el diálogo social". La trama poco tiene que ver con el diálogo -dinero el que cuesta la adhesión inquebrantable de Méndez y de Toxo- ni con lo social -ni los sindicatos representan hoy a los ciudadanos ni la patronal descuella por su filantropía-. Son las máximas del Barroco. Teatro. Mucho teatro. Marco incomparable.

 Y, sin embargo, fracaso. Falló la puesta en escena. Los protagonistas no son grandes actores. El público se aburría. A esto que uno de los cómicos se salió del guión. Ferrán representó un papel no querido por el escenógrafo. No se conformaba con dinero. Reivindicaba reformar el mercado de trabajo y reducir las cotizaciones de la Seguridad Social. Cabreo. -¿De qué vas, Gerardo, le espetó malhumorado el director frustrado. -¿No serás un submarino pepero?, parecía desprenderse de la anterior pregunta. -Me estás fastidiando la foto, se deducía de la mirada presidencial. -Tienes 48 horas, forastero, ultimó/intimó ZP. -Que no, legislaré, terció amenazante el ayudante Corbacho.

 Mientras a unos se les va la fuerza por la boca, los españoles se muestran cada vez más inquietos ante la posibilidad de perder su empleo. Un 65% de nuestros conciudadanos teme el paro. En la UE, este temor sólo afecta a un 32%. Claro que si en pleno verano, la Encuesta de Población Activa (EPA) sitúa la tasa de desempleo en el 17,9%, uno se explica la abismal diferencia. Crisis global, sí. Crisis española, peor, desde luego. El presidente juega a las casitas. Los sindicatos, encantados. La patronal da el portazo. La patronal es muy mala. Quiere el despido libre. Pretende esclavizar a los trabajadores. Sólo buscan enriquecerse. Llevarse el dinero a Suiza. Malos, que son muy malos. Ayer, cuando se doblegaban a las exigencias del guión monclovita, gente sensible. Hoy, hastiados de una obra sin porvenir, piden el finiquito. Ahora son malos. Insensibles.

 ¡Qué dirá la historia! Felipe lo hizo peor. Y Aznar para qué hablar. Yo, el mejor, el más bueno, el más rojo, el que más defiende a los obreros. El que gasta todo lo que tiene. Lo que tiene España. Lo que pagamos los contribuyentes. ZP tira con pólvora del rey. La democracia es ZP. Sólo ZP. ¿Y el complejo de Napoleón?

 Un saludo.

DESDE SEVILLA


 Razones de trabajo me obligan a desplazarme a una de las ciudades más bellas del mundo. Me obligan. Así es. La obligación se impone a la devoción. Resulta complicado mantener la devoción hacia esta ciudad cuando la sensación térmica se impone al termómetro y golpea a los transeúntes como un boxeador sin  piedad.

 Busco los resquicios de sombra a mi paso por la avenida de la Constitución. Imposible, so pena de tropezar una y otra vez con los que se disputan ese pedazo de calzada semipeatonal. A duras penas me arrastro hasta la plaza del Duque. Confío en encontrar un taxi que me acerque al aeropuerto. Momento inoportuno. Numerosos  taxistas habían cortado la circulación en protesta contra el Ayuntamiento de Monteseirín que no había instalado toldos para atemperar el incendiario sol de los veranos sevillanos.

 Inútil la desesperación, encuentro un asiento en mesa de La Campana. Un café negro con hielo, pido a la camarera joven que hace de tripas corazón atendiendo circunspecta a los clientes sudorosos que nos arracimamos en busca de una silla y de una sombra. El conflicto de los taxistas se prolonga durante una hora. Ojeo y hojeo el periódico que he comprado en el kiosco aledaño. No puedo concentrarme en la lectura. El furor de los centígrados se ceba entre los que desafiamos el aire tropical a pie de calle. Una hora después, hacia mediodía, los profesionales del taxi desisten de su actitud y vuelven a la diaria lucha. Tengo suerte. Ocupo uno de los que quedan libres e indico la dirección: -A san Pablo. Casi sesenta minutos invierte el taxista en cubrir el trayecto. El Plan E arrasa. Calles cortadas, aceras levantadas, polvaredas por doquier, atascos por allá, imprecaciones tácitas y altisonantes.

 El aire fresco -acondicionado- del vehículo me reconforta un poco. El chófer habla, esperando mi respuesta. Prefiero responder con algún monosílabo, evitando la conversación. El conductor se cabrea por la falta de interlocución. Silencio. Llegados a mi destino, pago la cantidad estipulada. Antes de cerrar la puerta, el conductor se dirige a este articulista y le espeta: -¿no será usted del PSOE y, por eso, se quiere "escaquear" de la "m..." de alcalde que tenemos? Sonrío. Musito un cortés adiós.

 Un saludo.

 

CONSUMID, CONSUMID, MALDITOS

 El título no es sino una variación simplista de la famosa película de Sydney Pollack: "danzad, danzad, malditos". El film, magistralmente interpretado por Jane Fonda, se desarrolla en los años de la Gran Depresión. Constituye un canto -aunque algunos prefieran sustantivarlo como crítica- al ser humano en momentos extremos de emociones insuperables, al borde del colapso sentimental y en el marco de una sociedad anímicamente derrotada. Acaso el horizonte sólo sea el suicidio en su dimensión individual y colectiva a causa del peso de la soledad y del desamparo que sobre ellos gravita.

 Danzad, danzad, malditos. Consumid, consumid, malditos, alentaba Zapatero a los españoles para aventar el fantasma de una crisis que no reconocía pero que, como las meigas, existía y existe. Tiempo de angustia. Años de incertidumbre. Meses largos de zozobra. Malas fechas. En la película de Pollack se animaba al esfuerzo más denodado -aunque fuere como espectáculo cruel- para alcanzar unos pocos dólares con los que sobrevivir. En el mensaje de ZP se alentaba a gastar como única forma de sacar a la economía del batacazo que se preconizaba aunque públicamente no se admitiera. La consigna zapateril comportó tal grado de inconsciencia que pudo conducir a muchos españoles a seguirla a sabiendas de que los días venideros amenazaban con males apocalípticos: cierre de empresas, aumento del paro, incremento de la morosidad, pérdida de poder adquisitivo, déficit global de la economía,...

 Nadie se ha preguntado el número real de afectados por la consigna de Zapatero. El Instituto Nacional de Estadística, controlado por el Gobierno, no ha iluminado al respecto. El principal partido de la Oposición tampoco ha indagado sobre el particular. Pero perjudicados por seguir una idea disparatada, haberlos, háylos. Que la economía estaba muy mal cuando ZP invitaba al consumo, es dogma, y no de fe precisamente. Que el desempleo ascendía a cifras astronómicas, es axioma. Que de la inflación se iba a pasar a la deflación, es tesis. Que la situación socioeconómica se ensombrece por días, es vox populi. Que el nivel de gasto público -infundado o desaconsejado al menos- se sale de madre, es clamor público y publicado.

 La idea de consumir es, en principio, buena. Pero el consumo no se ha de entender como la panacea pues si se realiza de manera inconveniente, los resultados pueden ser estremecedores y tumultuosos. En este sentido, hay que tener en cuenta que un ciudadano consumirá en función de una serie de factores. Estos factores son, en lo esencial, tres. En primer lugar, la renta; si los españoles engrosan las listas del paro, sus rentas decaerán y la reducción de sus ingresos no invita al consumo. Lógica aplastante. Pero ZP, a sabiendas de lo que se nos avecinaba, decía: consumid, consumid, consumid. En segundo lugar, los precios; a medida que los precios bajan, y están bajando, se insta a consumir; muy cierto, pero si se suben los impuestos, y están subiendo, se agua la fiesta del consumo. En tercer lugar, los tipos de interés; la verdad indiscutible es que están descendiendo estrepitosamente; pero igual de verdad es que es tal la morosidad, tal la incertidumbre, tal la remisión de los bancos a conceder créditos, que pasa como el que tiene un tío en "Graná", que ni tiene tío ni tiene "ná". 

 Para terminar, un dato. El déficit comercial, por las nubes; bajan las importaciones y, en mayor medida, las exportaciones. La inseguridad acarrea desconfianza y ésta, retraimiento. Si nos retraemos y el consumo sigue a la baja, las empresas reducirán su producción para tratar de mantener los precios; mas si pese a esto, los precios bajan, lock out que te crió. Con este Gobierno, la seguridad política, económica, social y hasta cultural no son posibles. Como reiteraba Aznar a Felipe, la salida es que ZP se vaya. Cuanto antes. Como no somos malditos -más bien, benditos por crédulos e ingenuos-, consumamos sólo lo que podamos. Lo que podamos.

 Un saludo.

INIMPUTABLES

 Muy difícil tema. Ley de menores. Inimputabilidad. Carta blanca. Sírvase lo que quiera. Gratis total. Muy difícil tema. Sin duda, pero soluble.

 El artículo 3 de la Ley de Menores (LORPM) exime de responsabilidad penal a los menores de 14 años, a los que sólo podrá aplicarse normas de protección contempladas en el Código Civil y en otras normativas. No cabe culpabilidad a estos menores porque por más que lleguen a realizar el hecho típico y antijurídico, se da por hecho -con carácter absoluto y no relativo- que no tienen las facultades psicofísicas mínimas para ser autores de una infracción penal. Exención. Supuestamente no tienen capacidad de entender y querer lo que se está haciendo. Lo dudo y es demostrable.

 Un chico de trece años, once meses y treinta días tiene la misma edad cronológica que uno de catorce años. Su edad mental puede estar muy por encima de un adulto de cuarenta tacos. O de cincuenta. O más. Confundir la edad cronológica con la mental es un problema de base. Todo cuanto se construye a partir de una base inconsistente, termina derruyéndose a corto plazo. La confusión es un estado mental que mezcla cosas diversas. Cuando se caracteriza por la falta de concierto y claridad, conduce al desorden. Una vez el desorden se generaliza, se propende a considerar la perplejidad y el desasosiego como estado de normalidad. En ese instante, irrumpe la falacia como elemento propio del sistema. Instalada la falacia tras el reinado de la confusión, se corporeíza el engaño y la mentira. El paso siguiente es el establecimiento jurídico de la trampa, del dolo y del fraude. Las consecuencias son evidentes: los valores que se elevan sobre cimientos sin suficiente anclaje, descienden a la sub-categoría del desvalor. En vez de crecer, minoramos.

 ¿Y por qué? Porque no existe reproche. Si un chico de diez años quema un bosque, no es imputable. Angelito. La culpa la tienen los maestros, dirán los exégetas del "sed felices". Durante lustros -cómo pasa el tiempo- los puretas voceros de la LOGSE, aquellos que desertaron del aula para acomodarse en despachos de ejecutivos de medio pelo, se convirtieron en los nuncios idiocios de la verdad oficial: los niños deben ser felices, y si esa felicidad pasa por no ser molestados por padres y profesores, por prescindir de deberes escolares molestos, por disponer de todos los derechos del mundo y ningún deber, por repudiar el esfuerzo, la abnegación y la autodisciplina, entonces, a hacer puñetas todo esto porque la felicidad no admite cortapisas vulgares. Felicidad a ultranza para los chicos. Para ellos, felicidad es hacer lo que les dé la gana. Pedagogos.

 Fui testigo directo, casual pero directo, de un hecho que protagonizó una maestra, a la sazón concejal socialista de Huelva, allá por los años noventa. Recriminó a un chico de unos doce abriles que pateara un arbolito en la calle Fernando el Católico. El jovenzuelo no dudó en enviar a la edil a salva sea la parte al tiempo que hacía ademán de tirarse hacia ella y sacarle los ojos. En los inicios de los años ochenta, el despertar sexual fue muy precoz y, gracias a la tele, a las revistas de mujeres desnudas que poblaban los tenderetes de los kioscos de prensa y al desmadre de haz lo que quieras, los alumnos de octavo de EGB eran cohetes inflamables que se acercaban a cualquier foco de calor. Casi no tenían freno. Años después, un nuevo cambio de ley educativa modificó la estructura de los centros docentes de tal forma que los alumnos de séptimo y octavo de EGB pasaron a integrarse en los cursos primero y segundo de la ESO y, de ser los reyes del mambo en las escuelas, trócaronse en los benjamines de los institutos de Secundaria. ¿Comportó aspectos positivos, en cuanto al comportamiento de los chicos? Pues claro. Pues claro que no. Sigan leyendo.

 Cualquier maestro de Primaria dirá hoy con absoluta tranquilidad que los alumnos de sexto -con diez u once años- han tomado el relevo de los de octavo y han asumido con toda naturalidad su papel de "mascas". Que los profesores les interpelan por conductas reprobables, se ríen en sus caras con la anuencia de los papás. Que algún papá desorientado se atreve a dar un cachete bienintencionado al niño, denuncia ante la Fiscalía de menores. Que el director del colegio firma un castigo de expulsión temporal, que se ate bien la taleguilla porque las "cornás" serán de mihuras. ¿Y qué ha pasado con los novicios benjamines de los institutos? Lo mismo. La inmensa mayoría de los enseñantes rehúye dar clases en estos cursos donde la falta de disciplina, la ausencia de bagaje cognoscitivo y la jactancia de no dar ni golpe explican el airado papel de España en el Informe PISA. Ver para creer. Y estos muchachos son, según la ley, inimputables.

 Este articulista siempre ha mostrado su desacuerdo con la Ley del Menor. Los recientes sucesos de Baena y de Isla Cristina no son hechos puntuales que induzcan a reformar esa norma perversa. No. Las declaraciones del ínclito Caamaño no hacen sino desconocer -o rechazar el conocimiento- la realidad más notoria. Baste darse una vueltecita por colegios e institutos. No hay peor ciego que el que no quiere ver. El señor Caamaño, todo un ministro de Justicia -y catedrático de Derecho Constitucional- debiera actuar con el rigor y la seriedad propia de los juristas y no con la vena de "hooliganismo" psoecialista y pseudoprogresista de su partido político. El ministro de justicia tiene la obligación de saber qué ocurre. Del mismo modo que ha de estar enterado que un chico de estas edades sería inimputable si en él concurrieran tres requisitos. A saber: en primer lugar, que carezca de un desarrollo mental suficiente; en segundo término, que su conciencia haya perdido la lucidez o que se halle profundamente perturbada; por último, que su psique sufra algún tipo de grave alteración. Ante estas circunstancias, se podrá determinar si el menor posee aptitud para comprender la antijuridicidad de lo que hace y capacidad para actuar conforme a esa comprensión.

 Si la sociedad del siglo XXI no es capaz de discernir qué está ocurriendo entre sus miembros más jóvenes, cómo va a corregir los errores existentes. De la misma forma que este comentarista pide -y ha pedido- un análisis profundo acerca de la conveniencia de situar en los 16 años la mayoría de edad, demando a los gobernantes (¡ejem!) que sigan el mismo proceso para reformar cuanto antes la Ley del Menor.

 Un saludo.

CANÍCULA

 Me siento a escribir en el porche de mi casita de campo. En julio, me gusta relajarme entre árboles, pajarillos y silencio. La noche llena de magia el paisaje. Es tiempo de meditar sin presiones ambientales. El calor se atenúa y la brisa marina perfuma los campos.
 
 Dentro de esa ola de placidez, uno recuerda momentos de su vida. De pronto, alguien camina sendero abajo. Marcha solo a paso cansino. Es un muchacho negro. Mi mujer me hace una señal. Levanta la mano y entre chapurrea y balbucea un "buenas noches" poco audible pero lleno de significado. Se le entiende. Sonríe. Se dirige al pueblo. La soledad es su compañera. Le devolvemos el saludo. -¿Ha cobrado lo que le debían?, le pregunto. -No, me contesta. Y añade: mientras no me paguen, no podré reunirme con los míos.

 Es inmigrante. Joven y negro. Es deudo de su nacimiento y de su vida. No le pagan por su trabajo. En su campamento de plástico le mata la canícula. A los aborígenes nos hiere el calor. A él, la canícula, como a los perros sin aliento. Está solo en medio de la nada. Su nada es un vergel en su África natal.

 Nuestra sociedad debe hacer examen de conciencia. La política pervierte a los seres humanos. Dejamos de ver a nuestros semejantes como personas. Los clasificamos como números. Rebaño de reses sin pastor. Todos somos un poco lobos. Al vecino, joven, negro, inmigrante y solitario, no le pagan. Algún chacal no le paga. -Vaya a la guardia civil, le digo, denúncielo. Me sonríe, la cabeza gacha, agita la mano y se aleja. No se atreve.

 Un saludo.

MAYORÍA DE EDAD

 Los 18 años que contemplan nuestra Constitución y nuestro Código Civil para establecer la mayoría de edad pueden ser fruto de otros tiempos. Cuando vamos a superar el primer decenio del siglo XXI, ser menor a los 17 años, 11 meses y 30 días de vida, me parece una paradoja numérica. Como refería la conocida zarzuela, los tiempos avanzan que es una barbaridad. La era de las tecnologías ha supuesto una aceleración tal de la sociedad en general, que el adelanto de la fecha para abandonar la minoría de edad se hace muy necesario. No olvidemos que la minoría de edad es un estado civil que comporta la dependencia y sumisión del menor a sus padres y tutores.

 La propia legislación española ya prevé el abandono de este estado civil, en determinados supuestos, a los diecisiéis años y, en este sentido se instituyó la figura jurídica de la emancipación. No obstante, nuestra normativa baraja diversos supuestos de excepción que avisan acerca de los límites madurativos y emocionales de estos jóvenes. La emancipación permite que la persona mayor de 16 años pueda disponer de sí mismo y de su patrimonio como si ya disfrutara la mayoría de edad legal. Con excepciones, insisto, como pedir un crédito o vender una casa o empeñar unas joyas valiosas. Para esto precisa el consentimiento de quienes ostenten su patria potestad. En todo caso, el instituto de la emancipación se establece, no como una carga, sino como un beneficio para el menor legal.

 La contradicción se revela flagrante si acudimos al proyecto de ley del aborto impulsado por la ministra Bibiana Aído. La contradicción asienta su núcleo semántico en numerosos pilares, ya jurídicos (penal, civil, contenciososo, sanitario, etc.) ya sociales (relaciones entre amigos, con la familia, con los preceptores educativos,...) ya económicos (existencia, o no, de vínculos laborales, percepción de rentas, ...). Un análisis de todos y cada uno de ellos excedería el ámbito del artículo. De ahí que me centre, de manera especial, en el terreno de la salud, por ser un derecho inalienable que exige una sensibilidad particularmente sutil.

 En este contexto, afloran las preguntas inmediatas: ¿existe una mayoría de edad médica?, ¿está fijada la mayoría de edad en la sanidad a los 16 años? En Francia, la mayoría de edad médica se estableció en los 15 años. No obstante, en España, coinciden a los 18 años las mayorías de edad sanitaria y legal. Ello no empece que, de acuerdo con la Ley 41/2002 de Autonomía del paciente, reconozca que los menores de edad, emancipados o no pero con 16 años, puedan operarse quirúrgicamente sin el consentimiento paterno o tutorial. Basta su propia decisión para, por ejemplo, someterse a una intervención de cambio de sexo o de aumento/reducción de mamas. El problema que subsigue es si estas personas tienen verdadera capacidad de obrar, no ya sólo genérica, para decidir sobre su propia salud. De esta forma, la libertad de una menor para que un farmacéutico le dispense la píldora post-coital debiera ir paralela a su madurez para saber cuándo debe tomarla y cuántas veces podrá hacerlo. Siempre, siempre, garantizando la dignidad de la mujer, hasta qué punto podemos desviar la mirada hacia posibles trastornos y patologías. La madurez de los menores no tiene fecha de alta, de la misma forma que la de los mayores carece de tiempo de caducidad. Sólo ante actuaciones de relevante trascendencia o de grave riesgo, se escuchará la opinión de los padres. 


 La cita ley del paciente establece, en este camino, sus excepciones a la mayoría de edad sanitaria. Así, para someterse a ensayos clínicos, para técnicas de reproducción asistida o, entre otras, para abortar. Estas excepciones no hacen sino confirmar la regla de la capacidad de obrar a los 16 años. Edad que, por más que nos parezca ridículo o grotesco por su actual desajuste social, no autoriza a los chicos a faltar a su centro de estudios o a marchar de excursión escolar o a recibir las calificaciones trimestrales sin permiso de su padres. ¿Por qué, pues, no se sitúa en los 16 años la mayoría de edad legal, a todos los efectos? ¿La España del tercer milenio no se fía de sus jóvenes, o es que determinadas cortapisas de distinta índole frenan en nuestros gobernantes dicha reforma legal?

 En la hipocresía se puede residir un rato, más o menos largo. Nunca la hipocresía permaneció eternamente. Se descubren, antes que tarde, a los hipócritas y más tarde que antes los motivos de su conducta. Que se lo digan a quienes hacen de su vida un quiero y no puedo y un puedo y no quiero. El sí, pero... y si lo hago yo, vale, pero si lo hace otro es una infamia,... son fórmulas cínicas, dictatoriales, demagógicas. La ley tiene letra. Cuando ésta no es clara, sufre su espíritu y se somete a la interpretación de los demás. Cabe un estudio a fondo del tema. Desde el punto de vista de este articulista, la mayoría de edad a los 16 años es una meta a traspasar en una década. Como mucho.

 Un saludo.

 

PARAÍSOS FISCALES

 Del pleno empleo a la desaceleración en un plis plas. De la desaceleración a la crisis, a velocidad supersónica.. De la crisis a la recesión, en eso estamos. Unos culpan al capitalismo. Otros, a las ideas neoconservadoras. Los hay que imputan los hechos a las alegrías del sistema. No pocos hablan de una estafa continuada consentida.. Muchos son los que sitúan el meollo de la cuestión en la existencia de paraísos fiscales. Acaso en todas estas causas -y algunas más- halle su residencia esta regresión económica que afecta a todo el mundo, pero más a España que a otros países del entorno.

 Un paraíso fiscal es el país -extranjero, por supuesto- que no aplica impuestos -o son mínimos- a capitales procedentes de otros países. Definición de libro. Manifiesta lesión de la Constitución: "todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos". Actitud insolidaria de manual: desde que la sociedad estamental devino clasista, los más ricos han evadido su dinero para no tributar lo que deben en casa. Beneficio del edén: a cambio de no cobrar impuestos, se ingresan enormes cantidades de dinero y se favorece el desarrollo del país receptor de las mismas. Quid pro quo. Reciprocidad. Do ut des. Pierde la ciudadanía. Ganan los oligarcas. Dudosa ética pero explicable en personas físicas y jurídicas.

 ¿Invierte el Estado en paraísos fiscales? ¿Lo hacen las Comunidades Autónomas? ¿Siguen esta regla ciertas instituciones privadas y/o públicas? En estos casos, la ética rechina. Inadmisible. El Estado, con mayúsculas, debe luchar con todas sus fuerzas contra estos agujeros negros que son los paraísos fiscales, construidos gracias al esfuerzo tributario de los menos pudientes. Sí. Pero también a causa de la avaricia de los países más ricos, los que conforman el G-8 o el G-20. La España de Zapatero no sólo no escapa a esos agujeros negros, sino que se instala en esos edenes artificiales. Lo cual es preocupante. Y mucho. La crisis dista mucho de estar superada para los pobres. Los ricos sacan provecho de ella. Ya se sabe: a río revuelto... ¿Y el Gobierno? A lo suyo. A verlas venir. A negar la mayor, a recaudar votos, a negar lo evidente, a subsidiar el paro, a hacer como si formara a los parados, a afeitar los cuernos del toro del desempleo, a patrocinar a sus aliados. Y un largo etcétera de banalidades. Mientras tanto, por más que se anuncien imaginarios brotes verdes, estamos más cerca de un a recaída que de una levísima mejora..

 El monto dinerario escondido en los paraísos fiscales es tan ingente que se habla de guardar en ellos alrededor de cincuenta veces el PIB de todo el orbe.¿Qué hace al respecto la UE? ¿Y el padrastro Zapatero? Mucho ruido y pocas nueces. Luego que no digan que no se han enterado. El problema es tan global que su solución no radica en un país determinado. Pero si cada país aportara un granito de arena, del túnel se saldría pronto. Si echamos la culpa a Aznar, entonces, vaya a paseo, ZP.

 Un saludo.


REVOLUCIÓN

 14 de julio. Fecha mágica en Occidente. Toma de la Bastilla. Símbolo de la Revolución Francesa. El pueblo ganó. La burguesía, también, pero la burguesía fue siempre pueblo, tercer estado.

 Montesquieu no ha muerto. Lo quieren enterrar. Pisotean su tesis. Pero no ha muerto. Su muerte comportaría la de la democracia. Los pseudoprogres que dicen defender la democracia se descubren cuando atacan la separación de poderes. Ni son demócratas ni progresistas.

 La Revolución es igualdad y libertad. Sobre todo. Los revolucionarios de verdad lo siguen siendo cuando acceden al gobierno. Antes de gobernar, lo son de boquilla. No vale. Praxis. Sistema, poeta, sistema. Igualdad y libertad. Eso es democracia. Ni más ni menos.

 Viva la Revolución Francesa. El pueblo acabó con la tiranía. Del pueblo surgieron los nuevos tiranos. Tiranos redivivos que, sin embargo, ni fueron pueblo. Son la reencarnación del despotismo. La democracia debe vivir/sobrevivir. Atención a los mangantes, a los falsos profetas, a los demagogos de nuevo cuño y viejo estilo. La democracia es la fuerza del pueblo. La ley, y los impuestos, para todos. De súbditos, nada. Ciudadanos. Por fin.

 Un saludo.

¿QUIÉN TEMA A VIRGINIA WOLF, DIGO A BÁRCENAS?

 El señor Bárcenas, tesorero del PP e imputado en el caso "Gürtel", ha nacido, me dicen, en Huelva. Es paisano. No lo conozco. Ni falta que me hace. No es un desprecio hacia la persona por su posible procesamiento. En absoluto. Yo le presumo inocente. Mi desprecio es producto de sus palabras amenazantes y/o extorsionadoras a Esperanza Aguirre y a José María Aznar, entre otros. No soporto a los que amenazan ni a quienes utilizan el chantaje como arma miserable para lograr sórdidos fines. Son cobardes. Quieren esconder en los demás sus propias inmundicias. Es el sino de los traidores. "Antes de caer yo, me los llevo a todos por delante", ha dicho -al parecer- el señorito.

 Celebro las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid: "Pido de rodillas a Bárcenas que toda aquella información que tenga sobre mí la haga pública cuanto antes y, además, con mucha claridad y con mucha precisión". Me alegra sobremanera la actitud de Aznar al desentenderse de cualquier decisión que Rajoy adopte respecto a la destitución del tesorero. Posturas gallardas las de una y otro.

 La amenaza es un delito, recogido en nuestro código penal, que se comete cuando una persona advierte a otra que le va a causar un daño que lesione su libertad, su integridad moral, su intimidad, etc., a la par que le hurta su derecho a la propia tranquilidad y seguridad. Como delito es la extorsión. Si Bárcenas ha dicho lo que entrecomillo al final del primer párrafo, puede incurrir en delitos de esta índole. La gallardía de Aguirre y Aznar -que he reconocido- sería más destacable si, dada la gravedad que connota su difusión a través de medios de comunicación, instaran, primero, a Bárcenas, a matizar sus palabras y, a continuación, de no mediar el matiz preciso, interponer la correspondiente denuncia.

 La honradez es una virtud que imprime grandeza a quien la practica. Afirmaba Shakespeare que ser honrado equivale a ser un elegido entre diez mil. Entonces. En nuestros días, el número sería muchísimo mayor. En política, donde la honradez ha dejado de presumirse, el serlo constituye ardua tarea, en tanto el parecerlo cobra alcance de meta tan imposible como épica, incluso epopéyica. Esperanza Aguirre y José María Aznar deben dar un paso adelante. No basta con la pasividad declarante. Deben ir más allá. Deben mostrar a los Bárcenas que en el mundo son, que sus miserias son exclusivas, no extensibles a otros, máxime si esos otros son dos de los más reputados dirigentes políticos de España. Un paso adelante, José María, Esperanza. No se dejen amenazar. Tampoco chantajear. Harían un flaco favor a su categoría y a su credibilidad. Adelante.

 Un saludo.


 

DE LA VEGA, FRESITA

DE LA VEGA, FRESITA
 A la señora De la Vega le va la marcha. Díme de qué presumes y te diré de qué careces. Entre los suyos, arropada por la juventud psoecialista, la vicepresidenta del padrastro, habla y habla sin dejar títere con cabeza. Fíjense, lectores, que nos lleva a la bancarrota y, en esa convicción, en vez de buscar fórmulas para salir de la gravísima crisis en que nos ha sumido el Gobierno, dispara al blanco de siempre: el PP. Como de costumbre. Uno es un golfo y, para participar en el campeonato internacional de la golfería, no publicita la competición, sino que pone el ventilador y a los cuatro vientos dice: "y tú más". De esa manera, la golfería ahoga literalmente a los políticos.

 Según De la Vega, la culpa de la crisis no la tiene ZP y su séquito. No. La culpa hay que echarla a las ideas neoconservadoras. Ideas, por otra parte, que han actuado como "armas de destrucción masiva". Toma ya. Esa expresión destila tanto cianuro que por salvarse ella, envenena a todo bicho viviente. A las juventudes psoecialistas les recuerda, cómo no, el goebbelsiano tema recurrente: la guerra de Irak. De una mentira mil veces repetida, quieren hacer una verdad. Imposible. El instinto del escorpión es matar, pero nunca será un asesino. No sabe lo que es asesinar. Ni siquiera se da cuenta de que es un escorpión. La voluntad de De la Vega es pisotear cabezas y jibarizar enemigos, pero nunca convencerá. Seducir, a nadie. Engañar, a todos. O eso se cree ella. La madrastra de Blancanieves no era la más bella y, por eso, pretendió eliminar a su hijastra con la manzana mortífera. Fallido intento en el cuento. En la realidad, las eliminaciones ordenadas por el Gobierno ZP han sido ingentes. Demasiado veneno para inyectarlo en una fresita.

 La carga de desconfianza hacia la madrastra de Blancanieves acrece en la opinión pública. La desconfianza se torna, ya, rechazo, repelencia, repugnancia, asco. El espejo devuelve el rostro verdadero de la malvada. Su codicia y su desvergüenza han dejado de ser un secreto. Las arrugas no revelan la nobleza del avejentamiento físico, sino la mezquindad de quien hace del alma una ración de botox. La arruga es bella cuando se envejece con dignidad. La arruga es brujil cuando surge del interior. La bruja aniquila con sus hechizos las almas más cándidas. Destruye con el mal de ojos de su mirada de aquelarre. La ciudadanía está conociendo el antídoto. El antídoto es la actitud firme y decidida. Es el signo de la cruz que ahuyenta al drácula de turno. Me gusta la arruga. Me encanta el surco. Son la cicatriz de las heridas del esfuerzo y de la honradez. Desprecio la fresita inyectada de la pócima letal. Las fresas, limpias, como las que cultivamos en nuestra Huelva. Ricas. Sabrosas.

 Un saludo.

TRATA DE NEGROS Y DE BLANCAS

 Barack Obama visita Ghana, la antigua Costa de Oro. Cape Coast. Farallón. Fortín. Fuero malvado y maldito. Feroz centro de la trata de negros. Firme baluarte de la economía de un imperio.Fa, fe, fi, fo, fu. Esclavitud e imperio. Imperio y esclavitud. Roma basó su economía imperial en los esclavos. El cristianismo acabó con el imperialismo romano. La doctrina de la igualdad nunca pudo ser vencida por el poder. Hombres y mujeres iguales. Sin distinción de razas, religiones, ideas o sexos. Igualdad de seres humanos.

 Barack Obama visita Ghana. ¿Porque hay petróleo en aquel país? ¿Porque el imperio americano es el mismo con Bush o con Obama, con Carter o con Reagan? ¿Por qué? La trata de negros pasó. ¿Pasó? El objetivo de los negreros no era aniquilar la raza. Pretendían mano de obra gratis. ¿A cuánto está hoy la "peoná"? ¿Cuánto vale la vida de un inmigrante cualquiera que sea su ascendencia? Esclavitud, no. Ni en Cape Coast ni en Luxemburgo. Ni de negros ni de cobrizos ni de amarillos ni de blancos. Ni de blancas.

 La trata de blancas se cobró más de cien mil piezas en Hispanoamérica. La caza de la mujer blanca es un vicio y un delito en auge. La vida humana vale el dinero que los explotadores sacan del negocio del sexo. Esclavitud infame. Nuevas épocas, nuevos esclavos. Ausencia de libertad ayer y hoy. Ojalá no mañana. Ojalá.

 La libertad es un derecho fundamental sustantivo. La igualdad es adjetivo. Adjetiva a los demás derechos. No cabe libertad sin igualdad. Es imposible. No es libre el esclavo porque tiene dueño. Dueño y esclavo no comparten libertad porque son, esencialmente, desiguales. Igualdad. Adjetivo. Igualdad, umbral obligado de los demás derechos. Se ha de condenar y eliminar la trata. De no ser así, de qué falacia moral hablamos. Igualdad, derecho irrenunciable. Igualdad. Trata, no. No. No.

 Un saludo.

EN NOMBRE DEL DERECHO A LA IGUALDAD, DENUNCIO

EN NOMBRE DEL DERECHO A LA IGUALDAD, DENUNCIO
 La denuncia administrativa que este articulista ha interpuesto contra don Manuel Chaves, ex presidente de la Junta de Andalucía y Vicepresidente del Gobierno de España se hace en nombre del derecho a la igualdad. No es posible que unos pocos tengan la luna y la inmensa mayoría de todo carezca, a nada pueda aspirar y se halle sujeta a discriminaciones y venganzas de cualquier tipo. No es posible ni admisible.

 Este articulista ha denunciado, en sede administrativa, al señor Chaves. El que fuera presidente de la Junta de Andalucía debe dar ejemplo de democracia. Es una autoridad formal y debe ser, al mismo tiempo, autoridad de fondo. Esto último no es posible si no da ejemplo con su actitud. Se cuentan por miles los españoles que estamos sujetos a la ley de incompatibilidad. Algunos la incumplen. Unos pocos son expedientados. Otros la incumplen de manera manifiesta. La Inspección administrativa, sobre todo la educativa, hace la vista gorda cuando le interesa. Sin embargo, es capaz de inventarse denuncias a sabiendas de su contenido imposible. Quieren castigar a profesionales honrados en la persona de sus familiares. Se funciona, a veces, como una mafia. Ya está bien.

 En el ejercicio de su derecho a la libertad, en uso de su voluntad de proteger su independencia, quien les escribe el artículo ha interpuesto la denuncia que se reproduce a fin de preservar el derecho fundamental a la igualdad de todos los ciudadanos ante la Ley. Todos somos iguales, por más que unos disfruten de prebendas y otros de cargas.

 Un saludo.

QUIÉN MIENTE MÁS, CHAVES O GRIÑÁN

 O sea. Es decir. O sea. Ahora viene el señor Pérez Yruela, portavoz de la PSOEJUNTA de Andalucía y dice que de qué informe me habla. ¡Qué dice usted, hombre! No existe informe alguno para expedientar a Chaves, el papá de Paula, la apoderada de MATSA. -Oiga, replica el interpelador, que Griñán, el rojo, dijo que sí, que existía. -Le he dicho que no, que ningún servicio jurídico de la Junta ha elaborado informe exculpatorio, ni interno ni externo. El PSOE es la Justicia.

 O sea. Donde dijo digo... Los misterios de la fe nada son si se les compara con las trampas de la Junta. Que dice Chaves que lo de su hija ha sido legal, que no ha habido enchufe. Que agrega Griñán que no cabe expediente a Chaves porque un informe jurídico asegura que no ha habido infracción. Que corrige Pérez Yruela a los dos mandamases del socialismo moderno y que, de informe, nada de nada. ¡Se va a informar contra los líderes de la modernidad andaluza! El PSOE es la verdad.

 O sea. Que en Cumbres de San Bartolomé, quien miente es Tapias, el de IU. ¡Cómo va a enchufar el PSOE a nadie. No. Ni el Ayuntamiento cumbreño ni la Diputación de doña Petronila -la gran líder, Siles dixit- han favorecido la contratación como bibliotecaria del municipio a una concejal socialista. ¡Pero, por favor, argumentan los Chaves y Griñanes de turno, si en Cumbres no hay biblioteca! Malas lenguas, eso es lo que sobra, malas lenguas. Igualito que con el caso Parralo. El PSOE es la honradez.

 O sea. Que el caso "Parralo" no fue enchufismo. No. La hija de la vicepresidenta de la Diputación no ingresó en la nómina de la Delegación de Educación de Huelva porque el entonces responsable (ejem) quisiera agradecer a su antigua compañera de Instituto los favores recibidos. No. En absoluto. Se convocó una plaza de profesora a medida de una muchacha que, por casualidad, fue hija de doña Manuela. Pura casualidad. La denuncia penal aún no está resuelta. Pero se archivará, porque no hubo atisbo de privilegio. El PSOE es la pureza.

 O sea. Que el palacete de la Plaza de las Monjas se compra a un constructor que nada tiene que ver con el partido de Petronila, de Mario, de Javier, de ZP. Nada. Lo más seguro es que la operación se efectuara para sellar paces con el PP. Que la transacción ha sido una ganga. Fíjense. Por unos setecientos millones de pesetas al año, la presidenta coopera con la Oposición. Incluso presta algua dependencia del edificio a don Mario Jiménez para que celebre, al parecer de forma gratuita, una reunión de suma importancia para los onubenses. Altruista la señora Guerrero. Generosa. Entregada a todos y a todo. ¡Van los maledicentes a poner en duda su imparcialidad proverbial! Gentuza. El PSOE es la transparencia.

 O sea. Que hoy el articulista ha sacado a relucir su vis sarcástica. Y Colón era del PSOE. Santa Teresa militó un tiempo, pero la expulsaron por confesional. Viriato perteneció a las Juventudes socialistas. Felipe González no fue la X del GAL. Zapatero es un dechado de sabiduría en materia económica, energética y todo lo que se le ponga. El PSOE es la virtud histórica.

 O sea. Que Chaves y Griñán no mienten. Que los enchufes son invención. Que doña Petronila no subvenciona a Odiel Información. El PSOE es la caña. O mejor, el látigo. Tal vez, la Inquisición. Posiblemente, la mussoliniana prepotencia. Inicio y desarrollo del fascismo en regímenes democráticos. El PSOE es el único conductor que circula por el sentido correcto en la autopista nacional. Los demás vamos todos por donde no debemos. El PSOE es ...así: tiranía y dictadura facha en una cara monjil, con perdón de las monjas.

 Un saludo.

LOS AMOS DE ODIEL INFORMACIÓN

 Confieso mi adicción por la lectura en general. Admito mi afición a la lectura matinal de la prensa (escrita y digital) española, europea e incluso norteamericana. Procuro hacerlo diariamente. Esta pasión se ha convertido en necesidad y de la virtud he hecho penitencia autoimpuesta cuando me obligo a la lectura de determinados periódicos. Me fascina el papel que los medios juegan en nuestra sociedad. El derecho constitucional a la información es fundamental en un Estado donde la ley impera. Constituye la prensa bandera enhiesta de libertad. La libertad y la honradez conforman dos valores impagables. El tantas veces denostado Largo Caballero entendió tarde que la honradez sin libertad comporta tiranía y dictadura. Del mismo modo que la libertad réproba desemboca en mares polutos.

 Mi reflexión se detiene en la actuación de Odiel Información. Después del seguimiento continuado de la línea editorial de este periódico, -el Odiel franquista fue toda una institución en la Huelva desarrollista, que nunca alcanzó el grado de subjetividad y tendenciosidad de su homónimo de hoy-, uno llega a una conclusión: desarrolla un estilo informativo que bebe en los manatiales de la propaganda de Goebbels. Nada digo sobre los profesionales que en Odiel son/están.. Me refiero a la línea editorial impuesta por quien dirige el medio. En este contexto, me referiré a dos ejemplos concretos, de rabiosa actualidad, que fundamentan cuanto digo. Algún día profundizaré sobre ellos y ampliaré el cúmulo de argumentos. En esta ocasión, me limitaré a una exposición epidérmica.

 En primer lugar, el apoyo de la dirección del periódico a la construcción del Oleoducto Balboa. La respuesta negativa de los grupos ecologistas y de la ciudadanía no arredra al director. En absoluto. Su defensa del proyecto es numantina, fanática, incontestable. Lo cual es comprensible y admisible en tanto ejercita su derecho a la libertad de expresión y de opinión. Hasta ahí, chapeau. Pero el sombrerazo se torna de papel manchado -y no de fieltro ni de lona, o de terciopelo- cuando se sabe que el máximo accionista de la empresa que edita Odiel es Alfonso Gallardo, dueño del Grupo industrial extremeño que lleva su apellido y promotor del precitado conducto petrolífero. Ahí la objetividad se destripa.

 En segundo lugar, la significada actuación del señor Siles, responsable directivo del medio, en el tema del Consorcio de Bomberos. Los ataques reiterados a estos trabajadores de la Diputación de Huelva carecen de sentido común, de sensatez, de fundamentación. La opinión del periódico se dibuja como una sarta de mentiras o de medias verdades o de falsedades tendentes a descalificar a los sufridos y valientes bomberos de Huelva. Nada de lo que he leído en Odiel sobre este tema se pone en pie. El derecho constitucional es a la información, pero no a la desinformación ni a la manipulación. Que el director de Odiel defienda a la Diputación que preside la socialista Petronila Guerrero, me parece muy bien. Pero que aporte pruebas. Una sola prueba de que su defensa es desinteresada y objetiva. No hay pruebas. Sólo proclamas y soflamas de culto a la líder. Claro que si la presidenta de la Diputación subvenciona tan larga y millonariamente al periódico, la imparcialidad que se le supone salta hecha añicos.

 El sensacionalismo en prensa es un mal camino. Resta credibilidad al medio. Un periódico no debe ser un panfleto. Los lectores acaban dando la espalda. Los publicitantes terminan huyendo. Los ingresos disminuyen de forma alarmante. Las subvenciones tienen su límite ético y legal. Los puestos de los trabajadores del periódico se hallarían en peligro. La codicia y la ambición de algunos puede acarrear la ruina de muchos. Mal. Muy mal. Urge un cambio. Urge.

 Un saludo.

REGALITOS PARA LA PSOEJUNTA DE ANDALUCÍA

REGALITOS PARA LA PSOEJUNTA DE ANDALUCÍA

 La noticia de que determinados cargos de la Junta reciben habitualmente regalos muy caros, pone de manifiesto, por enésima vez, el grado de corrupción que preside cada plaza donde los psoecialistas tienen voz y voto. Mando y ordeno. Por enésima vez.

 Cohecho continuado. Cohecho simple o calificado. Cohecho. El hallazgo es el resultado de la permanente situación de impunidad de la que gozan determinados sujetos pertenecientes a la Administración de la Junta de Andalucía. Tanto ha ido el cántaro a la fuente... Delito contra la Administración Pública. Dádivas. Regalos. Desde jamones hasta estilográficas de oro. Desde lujosas cestas navideñas a complementos de importantes firmas de moda. Código de Buen Gobierno, Zapatero, mentiroso. Chaves, distraído. Griñán, descolocado. Viña sin más vallas que las que se erigen contra los funcionarios díscolos y contra los administrados exigentes. Viña sin vallado para los directivos. Coima. Extendida y millonaria coima. Soborno por doquier pero sabiendo a quién.

 Los sindicatos han protestado. Los sindicatos han reclamado. Se han enterado tarde. Pero no se van a enterar.. ¿Es una coima o un soborno la política de liberados y de subvención de cursos? Pregunto. ¿Lo es? De serlo, ¿es por eso que se han enterado a la postre?

 La perversión del derecho conlleva que el valor ético dé paso al desvalor y éste tome tal carta de identidad que se nos quiere convencer que el cohecho forma parte de la normalidad. Delito, junteros elevados de valores hundidos, delito. Si os quedara un ápice de dignidad, os iríais a casa. Todos los que habéis puesto la mano. Todos los que, sin ponerla, no se han atrevido a denunciar el soborno. A la calle. La Administración de los ciudadanos no puede estar en peores manos. A la calle. Ya.

 Un saludo.

JUECES INDEPENDIENTES...?

 Modificada la L.O.P.J. de 1985 por la L.O. 19/2003, uno de sus frutos más polémicos ha sido la creación de la llamada Oficina Judicial y la conversión del Secretario Judicial en una de las figuras principales.

 Tanto, que se les faculta  para señalar la fecha y hora de los juicios. Tanto, pese a que no poseen el ejercicio de la potestad jurisdiccional, exclusiva de los jueces. Tanto, que han pasado de ser "autoridad" en su función de Fe Pública a serlo en todas sus funciones. Tanto, que ya no podrán delegar ni habilitar sus funciones en algún Oficial de la Admsinistración de Justicia, como no resultaba extraño en ciertos casos y en ciertos juzgados. Tanto, que se les releva del mandato administrativo del personal a su servicio, para encargarles la dirección técnico-procesal de su Oficina Judicial. Tanto, que se imponen a los jueces en la ordenación de la actividad y en la impartición de órdenes e instrucciones que considere pertinentes en el ejercicio de esta función. Tanto, que incluso les atribuye funciones tan relevantes como, en la jurisdicción voluntaria, su tramitación y resolución mediante "decretos".

 En este sentido, la figura de los secretarios judiciales adquiere una preponderancia que no deja de preocupar. La preocupación aumenta si se tiene en cuenta que la promoción interna facilitará a los antiguos Oficiales el tránsito al puesto de Secretario Judicial.

 Preocupa a este articulista que de las mangas de las leyes se hagan trampas de capirote. Preocupa el estallido de conflictos entre jueces y secretarios. Preocupa el poder de intervención del poder político en el poder judicial. Preocupa que la separación de poderes sea una entelequia que inventó el pirado de Montesquieu. Preocupa que Alfonso Guerra se salga con la suya. Preocupa que nuestra democracia, a veces vergonzante, sea una vergüenza constante y sin retorno. Preocupa que la insolencia de unos colisione con la prudencia de otros y que esta prudencia se interprete como signo de cobardía o de abdicación. Preocupa que la Administración de Justicia doblegue a la Jurisdicción. Preocupa, y mucho, que se cercene la capacidad de decisión de los jueces. Preocupa que la independencia de jueces y magistrados salte en mil pedazos. Preocupa.

 En este sentido, las declaraciones del Juez Vieira concuerdan con la exposición de quien les escribe. "Hay peligro de que en casos concretos se vea afectada la independencia judicial por la actuación de los secretarios judiciales. Hay un riesgo real y terminará ocurriendo", ha manifestado el Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

 Uno teme, cada vez más, el asalto de las huestes gubernamentales -léase PSOE o PP- al dominio judicial. Del manso tiempo ha que se apoderaron. Poco a poco, pasito a pasito, el poder ejecutivo lanza a sus peones a una conquista necesaria en las tiranías pero inadmisible en la democracia. Salvo que, como la franquista -a la que el PSOE parece semejarse en el fondo- se trate de una democracia orgánica. Uno teme a los zapadores y a los topos que minan las estructuras más sólidas antes de que los artificieros terminen volando los muros del otrora fortín. Algunos de esos zapadores han procedido de los jueces del denominado "cuarto turno". Otros se han introducidos como topos gubernamentales en el seno del Consejo General del Poder Judicial. Los encargados de la explosión serán los gobernantes que materialicen la conspiración.

 La independencia del poder judicial sufre amenazas desde que la propia democracia advino por mandato del pueblo. El mandato del pueblo soberano acabará cuando los jueces acaben en manos de los "administradores". En ese momento, la guillotina de Robespierre hará rodar la cabeza del Luis XVI popular. Entonces, la Revolución Francesa habrá de llamarse Involución Española. En unos pcos años, habremos retrocedido casi tres siglos. La crisis, diría Zapatero, que es internacional. ¡Horreur!

 Un saludo.

EDUCACIÓN: INCOMPETENCIAS BÁSICAS

 

 El curriculum de la Educación Secundaria incluye las llamadas competencias básicas. Como quiera que, desde toda la vida democrática que nos ha regalado el constituyente español, Andalucía ha sido gobernada por el PSOE, todo lo que refiramos a la educación de nuestros conciudadanos habrá que aplicárselo a ese partido que se dice socialista. Todo. Lo bueno (muy poco a juzgar por los resultados) y lo malo (a la realidad me remito). En este sentido, llama la atención de este articulista, aunque en absoluto se sorprenda, el siguiente titular de una noticia que, este sábado 4 de julio, publica El Mundo de Andalucía: "LOS ALUMNOS ANDALUCES SIGUEN BAJANDO DE NIVEL EN CASI TODAS LAS MATERIAS".

 

 El problema que se suscita es el noticiar la monotonía, la rutina, lo consuetudinario. Bueno. Uno justifica la noticia de la misma forma que cada año se escribe sobre el verano, sobre las colombinas, sobre los atascos de vehículos en el puente de Punta Umbría y así. Mas insisto: de sorpresa, nada. La sorpresa nos la hubiera deparado -y esa sí sería noticia de alcance- la subida de nivel educativo de los chicos. En cambio, la noticia sigue siendo la repetitiva normalidad de nuestra anormalidad educacional. ¿Y por qué? Porque hablar de competencias educativas, o sanitarias, o culturales, o económicas, en relación a los políticos que gobiernan el Partido casi único, es pedir peras al olmo. Por ejemplo: si definimos las competencias como disputa sobre algo para obtener la misma cosa, convendremos que en la política andaluza, la continuidad es la ley y la competencia brilla por su ausencia.

 

 Item más: si utilizamos el concepto cuestión de competencia, entonces estamos mencionando la idea de pericia, de aptitud, de idoneidad para intervenir en un asunto determinado. Y aquí sí entramos en el meollo del problema. Verán: la nueva consejera de Educación de la Junta de Andalucía se llama María del Mar Moreno. Mucho gusto. La señora consejera ha declarado: "No son los resultados que queremos, ni los aceptamos pasivamente". A continuación, ha agregado: "los profesores, las familias y su propio departamento deben "arremangarse".

 

 La consejera, muy docta, seguramente sabe que ese término, conocido de forma vulgar, no existe en el diccionario. Suspenso por razones de forma de expresión. Me preocupa relativamente esa contradicción "in terminis". Lo que más me preocupa es que la consejera, encima, además, para más "INRI", culpe al profesorado de falta de esfuerzo. Señora. Señora. Señora. Gracias al esfuerzo, a la profesionalidad y a la competencia de los profesores, ese nivel no se ha despeñado y, en su caída libre, no ha formado un enorme socavón. Deje usted en paz a los profesores. O mejor, atienda sus reivindicaciones, sus necesidades, sus lamentos. Padecen el más despiadado abandono por parte de su Consejería.

 

 Ahí, en la Consejería radica el quid de la competencia. En la Consejería anida la incompetencia. En la Consejería debiera encontrarse la solución y, por el contrario, de ella brota el manantial de problemas que al fracaso estrepitoso conducen. ¿Y sabe por qué? Porque su Departamento (ayer el de Teresa, antier el de Cándida, y nos remontamos hasta el inicio de la preautonomía) está lleno de incompetentes. La mayoría de ellos, por no decir todos, se han seleccionado entre los afines de su partido y no entre profesionales independientes cuya meta sea el éxito de la sociedad y no la colocación de los conmilitones.

 

 La competencia -aunque educacionalmente así se asuma- no es básica ni superior. Es competente el juez o no lo es. Admitida su competencia, caminaremos por diferentes niveles de capacidad intelectual, de derroche de esfuerzo, de bagaje de conocimientos, de actitud de entrega. Los alumnos sí son competentes. Podrán ser más inteligentes o esforzados, más preparados o más entregados. Pero competentes lo son. A pesar de la Consejería. Si nos atuviéramos a su "arremangarse" y a su invitación a los profesores a ese "arremangamiento" (si ya, mujer, han perdido las mangas y hasta las uñas de su ansiedad), usted debiera incluirse entre las suspensas en comunicación lingüística.

   Un saludo

QUIEN NO TIENE PADRINO, NO SE BAUTIZA

QUIEN NO TIENE PADRINO, NO SE BAUTIZA

 Mario Puzo, autor de El Padrino. Afirmaba Puzo que la justicia debe ser un valor constante en cualquier sociedad. Se quejaba, sin embargo, de la justicia norteamericana pues, en su opinión, se protegía más a los criminales con dinero que a la gente común.

  La acepción quinta del Diccionario de la Lengua define el término padrino como el conjunto de Influencias de que alguien dispone por relaciones o amistades, para conseguir algo o desenvolverse en la vida.

 Si jugamos a las adivinanzas, podemos llegar a conocer padrinos y padrinazgos. Por ejemplo. En Huelva, quién es el padrino de Mario Jiménez, don Javier. O bien: a quién apadrina don Javier. En Andalucía, ¿es Chaves padrino de alguien o su padrinazgo es vario? ¿Fue Arzalluz padrino de Ibarretxe? ¿Lo es Zapatero de Chacón? ¿A quién apadrinó y apadrina Felipe González? ¿Lo ha sido Bono de Saiz? ¿Y Rubalcaba? ¿Es Pepe Blanco padrino?

 En su momento, el PP acusó a ZP de actuar de "padrino" del régimen castrista. David Hammerstein, eurodiputado valenciano, afirmó, por su parte, que el padrino de Zapatero era el empresario minero Victorino Alonso. De otro lado, Miguel Sebastián, ministro de Industria, se ha reivindicado como padrino de la idea del reparto de 400 euros anuales entre los cotizantes del IRPF. El Imparcial anunciaba que el sultán marroquí ha cambiado de padrino: deja a Zapatero y se alía con Sarkozy. ¿Sanz Roldán ha sido apadrinado por Bono o por Zapatero? ¿Convierte a Chaves la defensa de su familia en padrino?

 Un país de padrinos es un país en manos de organizaciones mafiosas. ¿Son los partidos políticos organizaciones en manos de algunos mafiosos? ¿Cuántos Corleone hay en la política española? ¿Me enviarán a un sicario para taparme la boca? ¿O será un etarra quien me mande al otro barrio? En cualquier caso, sea quien sea, que tenga pedigrí. Porque mafiosos hay más que piedras de mechero. Y sicarios, multiplicados por cuatro. Como en Colombia o en Venezuela o en Moscú o Nueva York. ¿Y los jueces de la ley, dónde están? Por favor.


 Un saludo.