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Francisco Velasco. Abogado e historiador

PERSONAS NO GRATAS

 

Lo mismo no me he enterado. Igual existen por miles. Sea como fuere, reflexiono sobre el hecho por más que esté muy trillado.

 

La situación vascocatalana presenta, entre otros problemas de ruptura territorial, un componente especialmente perverso. Algunos secuaces del goebbelsianismo irredento gustan de las sinécdoques políticas a fin de confundir el todo con la parte. La literatura emplea las figuras retóricas para hacer de la palabra arte plural. La política las utiliza con la intención de convertir la pluralidad en singularidad mayestática, soberanista y con tendencia al pensamiento único. Es el tránsito subrepticio de la banal, entendido como insustancial, a lo bananero, interpretado como tercermundista.

 

Pues vuelvo al principio de mi intervención escrita. Que no sé si los concejales de algún municipio minúsculo de la organización administrativa española han solicitado la convocatoria de un Pleno para debatir sobre la decisión de unos centenares de miles de paisanos del país Vasco y de Cataluña de independizarse del resto. Que no lo sé. Si tal no hubiera ocurrido, me alarmaría. La división del territorio nacional no es asunto que se circunscriba al gobierno del Estado. Ni mucho menos. Si determinados sujetos portan el arma de las libertades democráticas para rasgar el alma de esa democracia, habrá que reclamar orden constitucional allí donde la barbarie del “porquesí” perpetre estas fechorías.

 

Reclamar no es el infinitivo que recoge las llamadas entre aves, que también, singularmente si algunas de ellas son carroñeras. Reclamar es oponerse a algo de palabra o por escrito. Esta oposición no se ha de materializar a través de mensajes de guerra ni amenazas de intervencionismo militar. Las reclamaciones se dirigen hacia la búsqueda del equilibrio perdido. Ignoro, repito, si algún alcalde pedáneo o el regidor de un pueblecito de pocos habitantes o el edil de una ciudad provinciana o el presidente de un consistorio de una gran urbe española han propiciado un debate sobre el tema. Si no ha sido así, invoco la necesidad de hacerlo. Millones de españoles que viven en Cataluña podrían verse envueltos por las cenizas de la balcanización o de la “re-rusificación de Crimea”. Y a esa multitud de compatriotas no se la puede dejar al albur de las presiones fundamentalistas de algunos iluminados.

 

El error de las conclusiones sería atacar a Cataluña o al País Vasco o insultar a los pobladores de esos territorios de España. Un error cantado, que sería celebrado entusiásticamente por los dueños de los misiles de la insolidaridad y de la desigualdad. El éxito de estos debates municipales estriba en separar el grano de la paja. En ese sentido, señalar con nombres y apellidos a los autores de la espada untada de odio del secesionismo que apunta a nuestro cuello como pueblo. Declarar no gratos a quienes hacen de España una entidad filofranquista a sabiendas de que las garantías de igualdad y de libertad que hoy disfrutamos son diamantes de muchísimos quilates.

 

Personae non gratae. Inaceptables. Por imposibilitar la concordia y la comprensión entre los españoles todos.

 

Un saludo.

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LA FIEL NEBRERA

 

 Qué vida más perra. Me entero que Montserrat Nebrera, fichaje estrella del PP años atrás, ha optado por ganarse la vida en el lado oscuro nacionalista de la derecha. Si ayer fue españolista de Rajoy, hoy es independentista de Artur Mas. Ya se sabe que la ideología dura mientras el fuego del poder alimenta el globo de la corrupción.

 

Pues nada, doña Nebrera se acaba de alinear con el equipo de los Pujol y de la izquierda más ultramontana de Cataluña. Algunos no quieren buenos principios. La volubilidad es rasgo que define a éstos. Ser fiel es tan difícil como ser leal. Nebrera no predicó la lealtad hacia los de Génova y, en consecuencia, no se puede esperar que la practique con los de Oriol. En lo que respecta a su sentido de la fidelidad, recuerdo una frase de uno de los grandes escritores de la Roma clásica. Venía a decir: sospecha de quien compra fidelidades porque caducan al poco tiempo.

 

Lo de Montserrat es un síntoma de estos tiempos convulsos. La inconstancia y la levedad son pájaros de mal agüero. A poco que el peligro nos remueva, apuesten conmigo a que la religión volverá a pasear bajo palio de los laicos más recalcitrantes. Aunque la religión sea falsa. Saben que la naturaleza humana encuentra en ella el templo del misterio y del miedo, por más que la fe parezca imperar.

 

Un saludo.

DEMASIADO CANGUELO

 

 Los parlamentarios de izquierda de la Andalucía donde Susana Díaz reina, no tienen más  miedo porque es imposible. Me refiero al eje del control de la corrupción que forman PSOE e IU.

 

Vamos a ver. Si el PP instaba la convocatoria de un Pleno para debatir sobre las numerosas tramas de golferías detectadas, descubiertas, investigadas y demostradas por las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, por qué los marchantes del gobierno andaluz se niegan  a aplicar lejía al emporcachado suelo de la política de nuestra Comunidad.  Por qué.

 

Está claro que la imagen que devolvería el espejo sería monstruosa. No ya por lo advertido. También por lo que ha de saltar. De esta miseria no se libra ni la caridad. Es miedo al horror de la propia figura y pánico a la devastación moral de unos políticos que han hecho de la Administración un lodazal intransitable. Algunos creyeron que la cara de Susana Díaz sería como la medicina infalible que acabaría con la rabia. Tontuelos e ingenuos. Muerto el perro, la rabia no se extingue. El perro es el transmisor del mal, que no su origen. La cara de Susana no limpia la suciedad imperante. En consecuencia, la presidente desaparecerá de la escena antes que después y el hedor seguirá asfixiando al conjunto social.

 

Mucho canguelo. Poca vergüenza. Ya lo decía el gran Jean Paul Sartre: a pesar del antifaz, a los verdugos se les reconoce por el miedo de sus ojos.

 

Un saludo.

EL FETICHE

 

 No hay quien le eche cuenta. Aburrido, se comporta como el abuelo brasas. Construye relatos tan inverosímiles como interminables. Ahí está Zapatero.

 

Con el fin de llamar la atención, el que fuera la desdicha de la política española durante siete insufribles años, ha lanzado una de sus proclamas vacuas. El hombre propone la creación de una alianza permanente de confesiones religiosas. Después del fracaso estrepitoso de su alianza de incivilizaciones, don José Luis vuelve a tocar la tecla de la estupidez  y aboga por una unión política de religiones del mundo mundial, incluidas las religiones laicas, ateas, agnósticas existentes y por venir. Un cielo este señor. En la cúspide de la nueva organización ecuménica, él mismo. Por qué no. Servidor le votaría con toda la intención. De esta manera, como los niños pequeños, satisfarías sus inquietudes y rabietas con juegos de casitas de papel. De papel.

 

El suyo es un cántico a la paz. Un espíritu libre de la no violencia solo puede engendrar querubines y criaturas seráficas. Que el líder espirituoso –a base de licores- decide poner fin al conflicto de Oriente Medio, desde Palestina a Irak, pues alza la mano, bendice a los líderes y un  manto de calma abriga el escenario de guerra. Que hay que poner orden en Ruanda, pues lo mismo con la diferencia de que en África, se sustituirá el petróleo por agua. Y así sucesivamente.

 

El problema de este gran líder de la nadería es que piensa que las religiones del libro están en la base de todos los males que sufre la sociedad. Y como carece de conocimientos históricos, sociológicos y de otros tipos, saca a pasear su vena de pastor antievangélico, anticoránico y antitalmúdico y arremete contra ellos por vía del budismo light, del confucionismo atávico o del viento que se lleva por delante todas las enfermedades, menos la suya.

 

Un caso. Alguien debe poner tareas a este hombre. Cuando el diablo se aburre, dicen, mata moscas con el rabo. Distracción. Hay que buscarle un claro objeto de relax. Fuera de los ámbitos políticos. Igual se le puede contratar como ayudante del quinto entrenador de un equipo de baloncesto de su ciudad.

 

Cualquier deseo de volver a la política activa pone los pelos de punta. Uno se acuerda del Plan E, de su sentada ante la bandera norteamericana y de aquello de que los catalanes harán lo que decidan hacer, y es que se estremece.

 

Una y no más, santotomás.

 

Un saludo.

LO MENOS MALO

 

 La calidad no es requisito ni mérito en política. Esto es lo que hay. O nos conformamos o nos rebelamos. En cualquier caso, todos fastidiados. El mal menor es el objetivo, por ralo y mísero que nos parezca.

 

Pedro Díaz se ha reunido con Susana Sánchez, tanto da que da tanto, a poquito de apuntarse la victoria en las elecciones internas. El carisma de Pedro es de similar graduación enológica que un vino de mesa bebido directamente del brik de cartón. Susana sí se deja querer en un tintorro pesetero de los que nos servían, de jóvenes, con una tapa de altramuces en las tabernas de la Huelva antigua.

 

Que ambos se hayan hecho con el monopolio del consumo de alcohol en el país, es todo un síntoma de la pobreza económica y, sobre todo, del raquitismo cultural e ideológico de la ciudadanía. El hartazgo llega a tal nivel que un sorbo de alcohol barato sacia nuestras expectativas.

 

Entre Susana y Pedro cabe un trago. Lo malo hubiera sido que Madina se liara la manta a la cabeza y siguiera la estela malhadada de Eguiguren. Antes que el caos del vasco, la mesurada medianía de la asociación castellano-andaluza. Dónde va a parar. Al menos, con la presidente de la Junta, tenemos la certeza de que España seguirá siendo una y que la Constitución, de modificarse, será respetada en sus pilares. Lo cual es de agradecer en estos tiempos del cólera secesionista.

 

La voluntad de aunar sensibilidades forma parte de las políticas falsarias del Psoe. La sensibilidad prevalente es la del que gana. Las otras se suman, como postizos y pelucas, a la candidatura triunfante. Por eso, si Susana Sánchez y Pedro Díaz, que sí que da igual, se empeñan en llevarse las primarias al tercio del tiempo postmunicipales, las promesas dadas dormirán el sueño de los deseos imposibles y se almacenarán en el desván de los juguetes rotos.

 

Mucha es la fuerza de los barones socialistas en Ferraz para que el nuevo Papa se atreva a cambiar lo más sagrado de la organización: la obediencia debida al cónclave. Cualquier desajuste facial en este sentido supondría la muerte súbita del liderzuelo. En el Psoe no hay rey que rinda a la nobleza armada. Felipe se dio este gustazo singular durante cierto tiempo. Hasta que se quiso coronar emperador.

 

Hay que estar agradecido a la alianza entre Madrid y Sevilla. Un Madina en Ferraz sería una bomba de mil kilotones.

 

A la fuerza ahorcan.

 

Un saludo.

MALAS COSTUMBRES

 

La costumbre como método bucea en la ilegalidad. Se comienza habituando a repetir algunos actos y se termina instruyendo y, lo que es peor, adoctrinando. Lo que se inicia por hábito se culmina en precepto. Ya saben que las costumbres se hacen leyes. El carácter o la propensión o el miedo o la violencia pueden conducirnos a hacer común lo que debe ser excepcional. El lavado de cerebro de las personas se genera a partir de pequeñas repeticiones más o menos sutiles y la ejercitación constante de las mismas hasta que adquieren categoría de necesidad.

Acostumbrarse a fumar o a no fumar forma parte de este rito de la creación artificial e impuesta de disciplinas externas rayanas en la imposición más dictatorial. La Ley contra el tabaco que ha redoblado sus esfuerzos represores es un claro ejemplo de convertir el behaviorismo animal en conducta humana. No vale la autoconvicción para repeler el ataque del tabaco. Tampoco se desecha la abolición legal de la venta de cigarros no sea que la industria del ramo ponga de patitas en la calle a miles de trabajadores que viven de ella. Por supuesto, que no se prohíbe la venta de cajetillas pues, en su caso, se privaría al Estado de una importante fuente de recursos tributarios.

La ley antihumo es, en realidad, una nueva fórmula de la ley seca que sacudió la América del primer tercio del siglo XX. Entonces, la prohibición del alcohol causó problemas mayores a los que se quería evitar. La ausencia de libertades y el fomento de vetos provocan efecto boomerang. El surgimiento de bandas de traficantes y la aparición de nuevos alcapones es uno de ellos. Condenen las religiones y nacerán apóstoles de la confesionalidad del Estado. Ejecuten a los líderes revolucionarios y nuevos mártires llenarán las hornacinas de la memoria del pueblo. Defiendan la salud por encima de la intención de cada persona y ella misma se rebelará contra los misioneros de la sanidad.

La Ley antihumos es, por otra parte, muestra universal, que no española, de la infinita hipocresía de nuestros gobernantes mundiales. Cinismo desmedido que, acaso, encuentre en nuestro país rasgos de especial perturbación social. En la sociedad española, el número de establecimientos hosteleros per capita es formidable. En la misma callejuela nos topamos con dos o tres bares que sacian las necesidades sociales y de frecuentabilidad de nuestros compatriotas. Desde el amanecer hasta casi el alba, las cafeterías, tabernas y demás tiendas de venta de alcohol y de consumo de tabaco lanzan al “azur” el brillo de los neones. Hay clientela y la oferta no sucumbe a la crisis.

Fumar es un placer, cantaba Sarita Montiel a la expectativa de Carlos Gardel. Como lo es dejar de fumar. La libertad de cada uno colisiona con la libertad de cada otro. He ahí el principio de actuación de las leyes. Y de comprensión de las mismas. Y de justificación de los parlamentos. Cuando se legisla a medias, una parte queda a merced de otra. Es la marca de los demagogos.

Miro a mi alrededor a través de la planta ático del edificio que me cobija. Veo a apenas medio kilómetro de mi casa una inmensa superficie blanca. No es una plataforma de sal, pese a la proximidad de la ría. Ni una meseta nívea porque las precipitaciones blancas son muy improbables en el sur del meridión. Ni un descomunal cauce fluvial cercano a la ciudad porque su caudal no se compadece con la raquítica aportación de lluvias. Nada de eso. Se trata de una superficie gigantesca formada por una colosal balsa de fosfoyesos. De fosfoyesos.

En Huelva, se prohíbe fumar mientras se permite que elementos nocivos para la salud se almacenen junto al núcleo urbano. En Huelva se rechaza el humo del cigarrillo en tanto las chimeneas de las fábricas inundan la atmósfera con vapores nauseabundos. En Huelva, el Psoe y el Pp defienden la ley antitabaco y reprimen a los ecologistas que se oponen a la polución del aire. En Huelva rige la ley del más fuerte. Del que utiliza la ley según el viento sople hacia la playa, hacia la montaña o hacia el propio bolsillo. En Huelva nos han acostumbrado.

No debemos acostumbrarnos. La salud moral está por encima de la salud física. Si nuestra moral enferma, lo sufre nuestra psique y, a partir de ella, el “somas” resulta afectado. Libertad para fumar. Libertad para no fumar. Busquemos espacios no conflictivos. He ahí la cuestión.

Servidor, lo digo por si acaso, no ha fumado en su vida. Si muero, que sea por el tabaco de los fumadores, que no por las radiaciones de los fosfoyesos.

 

Un saludo.

EL PASADO ACUSADOR

 

                 A partir de ahora, vamos a ser buenos y a llevarnos bien. Lo que pasó, se olvida y pelillos a la mar. Juego de intenciones baldías. La memoria propia y, sobre todo, el recuerdo de los demás ponen de actualidad lo que hicimos ayer.

 

                El líder con cara de angelito patudo de ese partido azufrado que se gana la publicidad gratis merced a los merluzos de algunas televisiones, es un  ejemplo del peso de nuestra historia personal. El hombre anda metido en berenjenales de todo tipo tratando de ofrecer una imagen de responsabilidad sin que la mirada atrás nos descubra sus verdaderas andanzas y sus maliciosas desventuras. Sus relaciones con ETA, con Cuba y con  Venezuela pueden ser, o no, objeto de delito. Pero existir, existieron. Ahora puede rechazar sus coqueteos, sus amoríos e incluso sus pasiones, pero los enemigos, que son muchos, ya se encargan de refrescarle las meninges.

 

                Ocurre lo mismo con tantos. Vean, si no, al aspirante a la Secretaría del Psoe, el señor Pedro Sánchez. Resulta que el candidato a liderar al partido de los cien años de honradez, el joven economista que desbarra de los bancos, el tertuliano ocasional que defiende las prédicas de la izquierda, estaba vinculado con Bankia, con Blesa y con el trasiego de capitales de esa entidad. Como todos, seguro que no se enteró. Como todos, seguro que se benefició de alguna concesión hipotecaria, sin  necesidad de enchufe ni de privilegio, porque sí.

 

                Pues ahí lo tienen, vivito y galleando de honradez personal y de acción progresista. Pudo haber reclamado una comisión de investigación sobre el fiasco de Bankia y se calló como un muerto, mientras, con la otra cara de su rostro, criticaba el indulto a uno de los jefes de Banesto. Este muchacho quiere ser secretario general y su breve historia política le hace acreedor de una secretaria muy particular, muy chiquitita, casi imperceptible. Si con su voto o con su silencio colaboró en el desastre de Caja Madrid, asuma su responsabilidad en los presuntos delitos de falsificación de cuentas, de estafa o de administración desleal.

 

                No se conoce que el referido diputado haya puesto el grito en el cielo por semejante desfalco ni que haya emprendido acciones legales a fin de desmarcarse de cualquier acto de connivencia con los imputados. Igual se desvela que se sumó a las protestas de los preferentistas mientras daba su visto bueno o cerraba los ojos a las prácticas fraudulentas de ese banco.

 

                Ay, ese pasado que a todos nos destapa. Ay, ese pasado que descubre lo peor de nosotros. Es el pasado que nos arroja a la cara el “eres un jili que te crees puro cuando en realidad eres un saco de inmundicias”. Ay, ese pasado.

 

                Toma memoria histórica personal.

 

                Un saludo.

PARA DESCONFIAR

 

                Si es verdad lo que se lee en algún confidencial, el gobierno de Rajoy tiene menos crédito que Jenaro el de Gowex. Con una mano hace como que te da y con la otra te quita.

 

                La salida de Magdalena Álvarez del Banco Europeo de Inversiones, que vicepresidía, debe estar relacionada con su papelón infecto en el escándalo de los expedientes de regulación de empleo de Andalucía. Si la Juez Alaya no se pone en su sitio, la exministra del gratis total estaría atada a su sillón.

 

                Si el motivo de cargarse a la mano derecha de Chaves era la integridad moral, quién puñeta se explica que el Gobierno borracho de don Mariano quiera ofrecerle un puesto, bien remunerado, en una oficina extranjera del Instituto de Comercio Exterior.

 

                La honorabilidad de algunos tiene el peso de un grano de arroz. Al menos, en esta ocasión, Maleni ha sabido estar y les ha dicho que se metan el puesto donde les quepa. Lo cual señala que entre unos y otros, la suciedad forma parte de la conciencia maléfica de los políticos con mando en plaza.

 

                Menudos desvergonzados.

 

                Un saludo.

MENSAJE A LOS RE/DE/GENERADORES

               La riqueza del castellano no admite dudas. Posee un  léxico asombroso, preñado de significaciones. La propiedad del lenguaje debe hacer honor a esa riqueza. De ahí que me esfuerce en trasladar un mensaje congruente con lo que digo.


           Generar se define como producir, como causar algo y, también, como procrear, esto es, engendrar o multiplicar una especie. Si a ese infinitivo le añadimos un par de prefijos, lo colmaremos de joyas semánticas que realzarán su contenido. Pongamos, por ejemplo, el prefijo “re”. El resultado es espectacular. Hemos transformado un concepto positivo, el de engendrar o producir, en una historia superada de sucesos reprobables. Así, viene a decirnos que regenerar es restablecer o mejorar algo. En cuyo caso, regresamos al origen y cambiamos el “re” por el “de”. Nos hacemos, pues, con el término degenerar, cuya definición comporta pérdida de calidad, decaimiento de valores o deterioro funcional y estructural.


            Preámbulo excesivamente amplio para un discurso limitado por los caracteres del artículo. Se acepta la autoenmienda pero la entendemos necesaria para el sentido apodíctico de nuestra reflexión.

 

              La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la policía ha redactado un  informe por el que denuncia la desviación, por sistema, de fondos públicos por valor de 360 millones de euros. Fondos públicos orientados a cursos de formación para desempleados. Se ha generado un dinero para un fin elogiable pero se ha degenerado el procedimiento de su utilización. Al parecer, uno de los agentes de la degeneración es el señor Ojeda, que fuera consejero de la Junta. El otro agente es, por exigencias del guión, la propia Junta, como responsable de la subvenciones y del seguimiento de las mismas. El generar para bien se tradujo en degenerar. El degenerado no es el adec uado para regenerar. ¿O sí?


               Quién maneja estos dineros, quién. En cualquier caso, la autora de esta degeneración es el propio Ejecutivo andaluz. Desde Chaves a Griñán. Susana Díaz no es ajena a la trama, siquiera por meter la cabeza bajo el ala. Degeneración presupuestaria, degeneración institucional, degeneración democrática. La guardiana de los tesoros andaluces ni sabe ni contesta ni se la espera. Mutismo total. Ya saben lo de callar y otorgar.


        Y qué se pretende con estos desvíos de millones. Nada más fácil: apropiarse indebidamente de los caudales de los andaluces. Habrá algo más, digo yo. Pues claro, comprar con parte de ese pastizal las voluntades, léase votos, de los habitantes de la Comunidad y garantizar que el partido en el poder de nuestra región pueda seguir chupando del bote y del bótox desde la transición hasta el juicio final.


             Si alguien cree que la victoria consecutiva del Psoe en Andalucía durante treinta y tantos años es fruto del buen hacer de la organización y del bienestar social y económico del pueblo, debe hacérselo ver. El triunfo electoral se genera en las zonas no urbanas donde el campesinado recibe las dádivas/limosnas con que socorrer la secular incuria de los caciques de siempre y de los oligarcas de hoy y, en ese fin, se degenera.


         Cuanto menos control, mayores y más jugosas tartas a repartir. En la proximidad de las municipales, las subvenciones van a sobrevolar por miles el cielo autonómico. Dª Susana estará pendiente de que cada sobrecito de pasta pública caiga en las manos amigas del regidor de casa. Aparte de engordar el patrimonio privado de unos cuantos golfos, se garantiza la victoria en las urnas que nunca alcanzaría si mostrara el procedimiento a través de enormes y transparentes ventanales de ética, moral y ley.

 

           Pero no. Antes de que comience la regeneración, la degeneración debe seguir excavando el suelo del filón institucional que genera tantos dividendos a los degenerados que nos engañan en nombre de la regeneración imposible.

 

              Así va a ser.

 

              Un saludo.

MÁS DE LO MISMO

 

                 Si alguien espera un hálito de regeneración en el Psoe, mejor que se le aplique respiración asistida. La irrupción de los tres aspirantes del masterchef psoecialista en la captación del voto militante no puede arrojar mayores dosis de desaliento. El programa de cada uno tiene de alta cocina política lo que de asepsia alimenticia el vender bocadillos de atún en la orilla de la playa.

 

                Tres eran tres y ninguno era bueno. Bueno para la democracia y bueno para España. Para estos discípulos, me quedo con el maestro Rubalcaba. De dentro vendrán que en santo lo convertirán. Pocas veces he sentido tal vergüenza al escuchar las sandeces de unos políticos como la que me invadió al ver la representación de falso buenismo y de ocultación de alfacas dialécticas. Hasta Zapatero, que ya, me parece más creíble que este trío de panchos.

 

                En su recorrido epidérmico por los graves problemas que acucian a nuestra sociedad, nada aportaron para su solución. España les cabe en una secretaría general de su partido. Sus propuestas son anteproyectos de anteproyectos del proyecto del siglo XXII.

 

                En cuanto a las medidas contra la corrupción, es como tener infinitas ganas de hacer pis y no echar ni gota. Cuando se refirieron a los expedientes de regulación de empleo de la Junta de Susana Díaz, el vómito hizo presa en mí. La Junta, dicen, actuó como debe. Pues muy bien, que a paseo.

 

                Si la terna que nos presenta el segundo partido más importante de España en función del actual número de votantes es la que hemos presenciado en televisión, mejor que Montoro siga descalabrándonos, que Fátima continúe disminuyendo la calidad del empleo, que Gallardón se mantenga erre que erre con el aborto y las tasas judiciales, que Cataluña y el País Vasco se desgajen, que la Constitución se despiece y que volvamos a la oscuridad de la Edad Media.

 

                Hay que tener cara de piedra, lengua de serpiente, manos de caco y mente de arpía para obsequiar al personal con estos regalos de limpieza de la política. Mejor que sigan aforados. No sea que cualquier juez de los predeterminados por la ley atienda una denuncia contra ellos y pisen el trullo.

 

                Calamidades, que sois unas calamidades.

 

Un saludo.

LA MONARQUÍA FEDERAL

 

Los candidatos del Psoe se están dando un baño de pequeñitas multitudes por los territorios de la España que quieren, ahora, federalizar. Las pequeñitas multitudes se ven poco entusiasmadas con los aspirantes y con sus programas de andar por casa.

 

El buenismo de sus mensajes induce a pensamientos malévolos de resurrección del fantasma de la ópera bufa del Plan E. Se quiere eliminar a Zapatero pero su recuerdo impregna la sangre de los dos contendientes más jóvenes. De aquí a mediados de mes, disponen  de un corto plazo para convencer a su perplejo electorado militante de que el cambio va por buen camino y que la regeneración es posible. Lo tienen crudo. Cuando los sujetos de la empresa tienen escasa fama de emprendedores y cuando sus promesas son tan pobres como su escaso recorrido privado, el pescado está ya vendido. Nada que hacer.

 

A falta del pan que mitigue el hambre, las tortas de la obesidad. Que si la izquierda, que si la transparencia, que si la lucha a muerte contra la corrupción, que si con ellos la derecha está derrotada, que si la reforma de la Constitución, que si la federalización del Estado, que si la monarquía. No hay más que rascar.

 

Uno de ellos, acaso el más joven de los tres, considera que convertir a España en un Estado federal es la solución a todo. Y que el nuevo rey debe ser ejemplar, por lo menos un poquito más que algunos presidentes de la vecina Francia donde la república ha tenido como cúspides a unos cuantos modelos a no seguir.  Se necesita ser lelo.

 

Todos saben, a estas alturas de la política, que la verdadera reina del Psoe es andaluza y se llama Susana. Nada es de destacar en su papel de mandamás de Andalucía, pero oigan qué bien se lo ha montado para aparecer como las hadas madrinas que conceden deseos con su varita mágica. Con los mimbres de la padrina/madrina, el cesto está condenado. Lo mismo que el de los tres eran tres sucesores de Rubalcaba.

 

Con lo de la monarquía federal está todo dicho. Felipe VI sería más rey de Extremadura que de Cataluña y menos monarca de País Vasco que de Asturias. Catalanes y vascos se han empecinado en sus reinos taifas. Y como la música suena ruidosa, para qué más letra.

 

El que no se conforma es porque no quiere. Si la España autonómica se ha convertido en un carajal, la temida España federal será un caos inasumible. Y ya saben lo que dijo Goethe sobre el desorden generalizado.

 

Un saludo.

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CURRÍCULA

 

 Plural de curriculum. Si nos atenemos a lo que refiere el exministro Bernat Soria sobre sus títulos, honores, cargos, trabajos científicos y otros datos, comprenderemos fácilmente qué es la inflación, qué la especulación y qué el estallido de la burbuja. Inflar un globo es tarea ardua para un niño. La afición a engrandecer los méritos propios es un síntoma de enfermedad que afecta sobremanera a los políticos de profesión y a los políticos de vocación, que forman legiones.

 

Los vendedores de humo se adscriben a cualquier partido y a cualquier organización. Las ideologías se subordinan al interés exacerbado por sacar el cuello entre la multitud. Saben que pueden cortárselo pero se arriesgan a ello porque, como los escorpiones, su instinto les impulsa a sobresalir al precio que sea. En el caso del que fuera ministro de Zapatero y con Zapatero, prima el síndrome del pavo real. Por más que algunos terminen su vida sin plumas, unos pocos supervivientes prolongan el ejercicio del engaño durante décadas.

 

Don Bernat Soria y su santa esposa se han beneficiado de esta política de jirafas que elevan el cuello hacia el rico follaje del árbol de la institución. Y, además, se han subido a la plataforma que la Junta habilita para repartir entre amigos y cónyuges sus puestos de relumbrón con salarios que repugnan a los mileuristas y cuánto más a los parados.  Que este señor cobrara casi treinta millones de pesetas el año 2010 por su cargo en una fundación, clama al cielo. Y que su esposa se arrime al faldón de la levita del augusto marido para llenar las arcas del hogar familiar, incendia los ánimos de los más circunspectos.

 

A estas circunstancias, incorporemos el carácter de colocación a dedo, por enchufe, de uno y de la otra y nos chuparemos los dedos del asco que supone mirar una tarta de gran chef repostero en el escaparate de un barrio de chabolas. Los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad se han convertido, una vez más, en caca de la vaca. Y en lo que respecta a la verosimilitud del curriculum, la cuarta parte de la mitad de la mitad. Algo así como el Luis Roldán que denigró a la Guardia Civil.

 

Otro lumbreras.

 

Un saludo.

JUECES DESPROPORCIONADOS

 

 Que dice el Código Penal español que los pertenecientes a grupos terroristas, actuando a su servicio o colaborando con ellos, atentaren contra personas, incurrirán en penas de veinte a treinta años de prisión si causaran la muerte de una persona. De una persona. Si son dieciocho, multipliquemos. Lo dice la ley.

 

José Ricardo de Prada es un magistrado de la Audiencia Nacional. Este señor forma parte del poder judicial.  El poder judicial está regido por un Consejo General cuya finalidad es garantizar la independencia de los jueces en el ejercicio de la función judicial frente a todos. O de Prada no se ha enterado de sus competencias o de Prada quiere ir más allá de sus facultades. La calificación de altas y desproporcionadas  que este proyecto de juez estrella hace de las penas a los terroristas etarras viene a indicar que cuando él las impone, lo hace a regañadientes por la sencilla razón de que, hoy por hoy, el juez está por debajo del legislador. Mañana puede ser distinto.

 

El insigne miembro de la judicatura española se queja, además, de que los pobrecitos de ETA cumplen más penas que el resto de los presos. Pues nada, a devolverles a los asesinos la libertad que el Estado les ha arrebatado. Además, sin necesidad de mostrar arrepentimiento ni pedir perdón ni mostrar propósito de repudio a su banda. Para qué. Si esto  es, al fin y al cabo, un proceso político entre dos bandos. Uno que mata con vileza y otro que se tiene que joder con los muertos. Si los verdugos y las víctimas no se tratan en un plano de igualdad, cómo va a procurarse equidad entre el cabronazo que mata por atropello, borracho hasta las trancas, a un viejecito que cruza la carretera, y el embozado que dispara en la nuca a un policía o coloca un coche bomba  en el garaje de una gran superficie comercial.

 

Por otra parte, enfatiza el seguidor de las tesis garzonianas, como existe un proceso de paz, pues hala, a reconciliarse, que aquí no ha pasado nada. Total, por centenares de fallecidos,  miles de heridos y millones de perjudicados, vamos a mantener un conflicto con estas personitas cándidas que han tenido un mal día y unas buenas bombas.  La verdad, la justicia, la ley y el derecho son asuntos colaterales que no pueden interferir la voluntad de los abertzales en su carrera hacia su dictadura de terror, por encima del estado, de las normas y del sentido común.

 

Y digo yo que si este personaje, recién emergido en el panorama mediático, tiene que juzgar mañana a un sanguinario de ETA, le da por aplicar estas fórmulas hermenéuticas y pone en la calle a los miserables de la organización criminal, qué puñetas hace el Consejo General del Poder Judicial. Por mucho menos, se ha abierto un expediente disciplinario a algún compañero. Pero no. A estas alturas de la democracia española, las minorías más desvergonzadas imponen su fuerza a las mayorías silenciosas. En eso estamos y en ello seguimos.

 

Señor de Prada: arrojo a su cara las palabras de la presidente de la AVT: lo que es desproporcionado es que los asesinos estén en la calle riéndose de las víctimas. Si quiere hacer política, preséntese a las elecciones. En cuanto parte del poder judicial, mejor que se exprese a través de las sentencias.

 

Un saludo.

COPAGOS

 

 Alguien del Gobierno maltrata al Gobierno. Desde dentro, algún infiltrado arruina los escasos logros del Ejecutivo. Bárcenas anunciaba la demolición del partido. Cospedal parece no querer ir a la zaga del extesorero. O son muy torpes o muy abandonados.

 

Si Montoro metió el pinrel con lo del impuesto a la indemnización por  despido y Wert se llenó de gloria con la polémica entre becas y préstamos, ahora se levanta el telón de la tercera barrabasada. En un momento de bonanza en que los españoles compran coches, consumen más cerveza y disminuye el paro, algún prospector estilo Arriola saca a los medios el fantasma maldito del copago sanitario. Se necesita ser berzotas.

 

Rajoy nos regala los oídos con una bajada de impuestos. Muy bien. Sin embargo, a continuación, nos advierte que si los ingresos tributarios bajan en exceso, hay que compensar el déficit con un aumento del precio de los servicios. Como si los españoles no estuviéramos ya bastante congestionados por el sistema y la sanidad no se hubiera encaramado al techo de su mala gestión, nos amenazan con pagos añadidos a los que ya, de entrada, nos quitan de la nómina menguante. Colosos de la política, que sois unos colosos.

 

Si el Estado recauda poco, que se busque una fórmula menos dañosa al interés de la ciudadanía. Ya está bien de meter la tijera al escuálido salario y a la mísera pensión. Y si al menos la contraprestación tuviera la calidad suficiente como para entender el tema, pero con el servicio de urgencias que nos dispensan los hospitales públicos, no sólo no cabe un suplemento dinerario sino la exigencia de reintegro de nuestros impuestos.

 

Bruselas puede decir lo que quiera respecto a la legalidad de mecanismos de pago por uso de servicios.  Lo que Bruselas  no advierte es que se paga a precio de oro servicios de latón. Si las cuentas públicas presentan un agujero, que exijan responsabilidades al Ejecutivo. El poder de un Gobierno se basa en la felicidad del pueblo, sea el sueco, el danés o el croata. Si la corrupción desborda la magnitud de las alfombras, que agiten el magín bien para echar la basura donde se deba, bien para no arrojar los contenedores de desperdicios en las casas de la vecindad.

 

Por tanto, de copago, nada. Los sacrificios de los españoles no pueden llegar a la entrega de su salud y de su vida a causa de la ineptitud de los gobernantes. Si algún listillo nacional quiere cobrar impuestos medioambientales a la gente de Huelva, mejor que prepare a la abogacía del Estado para contestar a la demanda unánime de quienes sufrimos, desde hace cincuenta años, el perjuicio de la contaminación de aire, agua y tierra sin tener el deber de soportarlo.

 

Pues eso. De copago, rien de rien.

 

Un saludo.

NO DEMOS IDEAS

 

 

Ussía es un enorme escritor de afiladísima pluma. Su problema son las ideas. Es tan rico en ellas y tan generoso en su regalo que, a veces, no escatima dádivas ni se fija en el destinatario de las mismas.

 

Con la nueva corriente de modernismo pobre de izquierdas ricas, las televisiones privadas se ponen las botas con la publicidad. El número de mamarrachadas por minuto señala el índice de coste de los anuncios. La tres, la cuatro, la cinco y la sexta se disputan el pastel de tonterías en un implacable duelo de pistoleros a sueldo.

 

Con esta tendencia alcista, a Ussía no se le ha ocurrido sino la posibilidad de invitar en horario preferente a Bolinaga. Por favor, que te van a coger la palabra y, en aras a la libertad de expresión, mañana mismo te montan una tertulia con el susodicho, con Ternera y tres o cuatro angelitos más. Un poco de cordura, don Alfonso, que ciertas armas las cargan el diablo del dinero y el Torquemada de ETA.

 

A poco que Cintora, Pastor y otros compañeros del sistema mediático reciban la menor indicación de abrir el panorama periodístico a los etarras, el aquelarre está servido. Cuidadín, que Maduro está más cerca de lo que parece.

 

Un saludo.

QUÉ TERRORISMO

Servidor ha escuchado en la tele de Vasile y de Cintora unas declaraciones de Pablo Iglesias sobre condena del terrorismo.

Servidor no ha escuchado a Pablo Iglesias condenar el terrorismo de ETA.

Servidor quiere que cualquier político actúe con honradez y transparencia. No vale condenar el terrorismo genérico, que también. Es preciso condenar el terrorismo en concreto.

Servidor quiere que los que manifiestan sus ideas y sus programas políticos sean coherentes con los mismos.

Servidor desea que si Pablo Iglesias es, en realidad, lo que pregona, hable claro y alto.

Servidor anhela un cambio de rumbo político que trascienda las derechas y las izquierdas en tanto está libre de chapuzas y de corrupciones.

Servidor es un soñador impenitente.

 

Un saludo.

DESPEDIDOS Y TIROTEADOS

 

El Gobierno de Rajoy oposita al trastazo más descomunal. No por esperado, dejarán de poner la cara de tontos cuando el escrutinio de las municipales repita los números de las europeas. Si es que no se enteran.

 

Como los millones de parados de este país no tienen bastante con su desgracia, a Montoro no se le ocurre idea peor que mantener la pitera sangrante en la frente. Los despedidos deberán pagar un canon a Hacienda. Uno puede entender que los agraciados por la lotería contribuyan, pero los desgraciados que han recibido una patada en el culo por parte del empresario, que encima tengan que entregar parte de la indemnización que les corresponda, tiene mandanga y media.

 

Al castigo moral de la pérdida de su empleo, el castigo fiscal del IRPF. Rajoy otorga voz y mando a ministros que no se dan cuenta de que el canuto que utilizan para hacer la o, está más arrugado que una patata podrida. Y así les sale la letra. Es lo mismo que la segunda ministerial de Wert cuando sale con la ocurrencia de la confusión entre becas y préstamos.

 

Una cosa es que metan la pata y otra que rectifiquen sus propias promesas. En el ocaso de Zapatero, el Partido Popular se opuso a que se tributara por el despido. Viene ahora el mentiroso de los impuestos a autodesmentirse. No nos engañaron lo suficiente con los recortes, que, aburridos, se empecinan en mostrarnos el camino hacia ninguna parte. A este paso, el fantasma del descalabro de UCD va a parecer un espíritu bueno si los otros partidos de derecha y de centro se ponen las pilas y si las izquierdas deciden aliarse.

 

O Montoro se quiere afiliar a la banda de Iglesias o Rajoy se ha vuelto completamente loco o la ciudadanía ha perdido la memoria. Sea lo que fuere, el vuelco va a ser de aúpa. Y es que, aparte de no ingresar por pérdida de empleo, haya que aflojar la guita, me parece un estropicio inaguantable. Que sigan así.

 

Un saludo.

ANECA (A la memoria de Félix Belzunce)

 

Vaya por delante. Soy un decidido partidario de la universidad pública. En mayor medida que defiendo a la universidad privada.

 

La noticia de que Rubalcaba vuelve a las clases en septiembre me deja perplejo. Tanto como cuando Chaves anunció su vuelta. La enseñanza como cementerio de elefantes políticos me provoca escalofrío. Después de décadas de no ejercicio, algunos políticos creen que la actividad lectiva consiste en calentar sillones y dictar alguna que otra lección aparentemente magistral, que eso es otro tema.

 

Cuánto tiempo necesitará don Alfredo para “aggionarse”. Lo mismo se considera tan renovado académicamente que presume de su actualización científica y pedagógica. Igual se cree que una clase es un mitin y en lugar de referirse al sistema periódico de elementos, marca tendencia de izquierda respecto a los gases nobles. Cualquiera sabe.

 

El todavía secretario general del Psoe ya ha manifestado que su nuevo trabajo es menos gratificante, importante y relevante que el de diputado. Lo cual indica el grado de satisfacción que embarga a este prohombre de los discursos, de los convenios y de los tejemanejes. He ahí uno de los problemas nunca solucionados de la universidad española. Cuánto tiempo semanal dedicará a su actividad lectiva el distinguido docente. Allá como cuatro horas. Minutos arriba, minutos abajo. Y cuánto a las tutorías o a la investigación. Por cierto, ¿fichará como cualquier currito o se beneficiará de su status privilegiado?

 

Ahí está la ANECA. La Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación tiene ante sí una meritoria labor: la de evaluar, certificar y acreditar enseñanzas, profesores e instituciones. Cómo actuará, de inicio, con el profesor regresado a las aulas de la Complutense.  A título de ejemplo, qué instrumentos de medición empleará ANECA sobre los trabajos de investigación de Rubalcaba o sus publicaciones en revistas especializadas, indexadas o no. O en qué congresos, conferencias o seminarios de Química ha intervenido o piensa participar. Tantas cosas y cuántos vacíos.

 

ANECA. Ahí Tenemos una oportunidad de contribuir al éxito y al prestigio de nuestras modestas universidades públicas. La presencia de Rubalcaba debe sumar. Si es para restar, que se quede en la organización del partido. Mejor allí. Si no, unas pastillas de ANECA.

 

Un saludo.

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SICAV/NOCAV

 

                 Esto de las SICAV es como el "to be or not to be". Ser o no ser. He ahí la cuestión. El manido chascarrillo del comunista que comparte todo menos lo suyo es, en realidad, la consagración de la debilidad del ser humano en cuanto las tentaciones hacen mella en su ánimo y se hacen proclives al zambullido en la apetitosa mar de los deleites carnales. Lo mismo de la izquierda más radical que la derecha más casposa. Lo refería magistralmente José Saramago: todo cielo tiene su demonio y todo paraíso su tentación. Que nadie se cuelgue medallas ni que proclame el de esta agua no beberé, que las insignias imposibles acaban por hendirte el pecho y la falta de agua conduce irremisiblemente a la muerte.

 

                Alguno de UGT pudo decir, en un momento determinado, aquello de sí podemos. Y vaya que pudieron. Y pueden. Pudieron seguir viviendo a cuerpo de sultán y ahí se mantienen pese a las ventoleras transitorias provocadas por las escaramuzas de algunos jueces despistadillos. En tanto, siguen anclados en sus amores al pueblo y en la defensa de los intereses de los trabajadores.

 

                El caso del eurodiputado de Izquierda Unida, el señor Meyer, entra de lleno en la tipología de los popes que predican pureza y castidad a sabiendas de los vicios de la corrupción y de la lascivia desenfrenada. La colocación de fondos en las denostadas sociedades de inversión de capital variable, ha sido el píloro enfermo que ha permitido el paso de alimentos en mal estado del estómago al duodeno. Uno se pregunta que si el SICAV es legal, por qué la destitución fáctica del señor Willy. Por el NOCAV. En IU, el SICAV es símbolo de la maldita especulación financiera, el arma de los ricos para escaparse en la oscuridad, la sublimación de la casta de los millonarios sin escrúpulos. Y claro, como los demagogos labran en tierras pantanosas, el fango acaba por engullirlos.

 

                La vida es así de dura. Comprueben el SICAV/ NOCAV del Tribunal de Cuentas. Sí caben/No caben más familiares de altos cargos. Por mucho que nos digan que el acceso ha sido legal, nadie se cree que la puerta de entrada sea la principal y sí el portoncillo rinconero por donde salen los cubos de desperdicios.

 

                El maestro Kant escribió que la virtud más poderosa es la que garantiza vencer la tentación, y que esa virtud no existe. Me apunto. Por más que algunos vean en la caída en tentación la satisfacción postrera de sus carencias materiales. Por cierto, por qué Meyer se va y no es acompañado por otros peregrinos del SICAV, léase Montoro, Valenciano o Rosa Díez. O es que para ellos impera el NOCAV.

 

                Un saludo.

EL HIPÓCRITA

 

 El Tartufo es un aprendiz de hipócrita al lado de Chaves. La obra maestra de Molière parece un cuento de niños si se alinea con el monumental tinglado de los tejemanejes del político andaluz. Si el gran dictador lo encarnó Chaplin, nadie como don Manuel  para representar el papel de ”el gran impostor”.

 

El expresidente de la Junta de Andalucía no se corta un pelo a la hora de ver la paja en ojo ajeno y no la viga en el rostro polifémico propio. El que a su antigua compañera de francachelas gubernamentales la descabalguen, por las malas, del chollo beatífico del Banco Europeo de Inversiones, ha sentado mal al exvirrey de la tierra de María Santísima y gran patrocinador de la minería en la zona norte de Huelva, sobre todo por la relación de su queridísima hija con los dueños del negocio.  Y como le ha disgustado sobremanera, don Manuel  ha tirado de su lengua, a veces estropajosa, y ha acusado de cinismo al Gobierno de Rajoy. Como si Mariano fuera el pepito grillo de la juez Alaya.

 

El tartufo gigante de Andalucía se ha cabreado. Y, sin embargo, no ha dicho esta boca es mía al hilo de las golferías sensacionales como la de los expedientes de regulación, los latrocinios de los cursos de formación o las mangancias acumuladas merced a las facturas arregladas de/por UGT, el sindicato hermano, y por/de sus irrisorios procedimientos administrativos. Lejos de ayudar, cual Cirineo de nuestros días, a llevar la cruz al calvario de sus compañeros sindicales, hace mutis por el foro de la responsabilidad al tiempo que lanza sus exabruptos de siempre hacia quienes escupen sobre la honorabilidad de su partido.

 

Don Manuel no se quiere enterar, ye, ye, de la falsedad de documentos, del engorde de gastos, de la creación de empresas instrumentales, o de las comilonas pantagruélicas que se echaban muchos de los suyos entre pecho y espalda, alegradas con los vinos más cachondos y caros del panorama gourmet. No es que pase de puntillas. Es que ni mira ni ve. Y lo que no ve, no existe. Así es el personaje.

 

Un  personaje que interpreta también, en escenario teatral de la propia capital, el rol de El Conformista en el más puro estilo Moravia. Chaves quiere ser tan normal como el protagonista de la novela del italiano. Quiere encajar en el modelo artificioso del psoecialismo de los años setenta y se casa, tiene hijos, participa de las consignas partidarias, alcanza rango social y político y se envuelve en la bandera de una izquierda aguerrida que combate a la derecha hasta imbuirse de los más denostados rumbos de la odiada derechona. Es consciente de que ha llegado mucho más de lo que jamás soñó.

 

Tanta proclama antifascista acaba por prender en la paja ideológica del fascista que se resiste a salir del armario. Hasta que, desde dentro de ese ropero oscuro, lanza mensajes inequívocos de que la enfermedad nefanda se ha apoderado de su alma.

 

Ya no tiene remedio. Chaves no puede llamar hipócrita a los tartufos que anidan en su revuelto pensamiento en el ocaso de su carrera. El espejo le delata. Y cómo.

 

Un saludo.

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