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Francisco Velasco. Abogado e historiador

...Y EN EL CASINO DEL PUEBLO...

"Nunca le dieron asiento, por no andar politiqueando ni ser portador de cuentos". Este texto pertenece a una de las canciones que, allá en los primeros años de la década de los setenta, escribiera el cantautor Patxi Andión. ¿Y qué pinta este hombre aquí casi cuarenta años después? Una canción popular de los años de la postguerra venía a decir: "Pensaba el tonto, pensaba, que yo por él me moría; y yo lo estaba entreteniendo, mientras el otro venía..."
 De pronto, el poder. Si el PSOE de Patxi López logra la lehendakaritza, Zapatero va a recibir unas cuantas tazas de su mismo caldo. Después de años de colaboración con el PNV, al cabo de cerrar los ojos ante mil y una tropelías cometidas por los nacionalistas vascos, tras soportar carros y carretas para hacerse querer inútilmente un poquito, después de querer aislar, en connivencia con los radicales ultras y terroristas de Batasuna y afines, a los populares de María San Gil, ahora y pese a una sucesión tan prolongada de humillaciones, el PSOE acaso nunca pudo esperar que el asalto al poder sólo fuera posible gracias al apoyo del Partido Popular.  Pero, en este caso, que era el único posible, sí se esperaba que ETA advirtiera/amenazara: "mientras no se pase de los discursos a los hechos en los pasos para levantar un muro que detenga la represión y los ataques de los estados y para llevar a este pueblo a un escenario de autodeterminación, que nadie le pida a ETA que renuncie a la lucha armada para hacer frente al enemigo".
 Pensaba el tonto, pensaba, el listo, pensaba, el cobarde, pensaba, el pícaro, pensaba, que los abertzales iban a entender el descabalgamiento del Partido Nacionalista Vasco y apoyarían, de alguna manera, la entronización de Patxi LÓPEZ. Pensaba que la fiera se amansaría por la bondad del nuevo dueño del territorio. Pensaba que el fascismo se impregna por el valor de la palabra de quien lo atribuye en vez de por la categoría humana de quien lo aplica. Pensaba el tonto. Y mientras, los terroristas a lo suyo, ante la sonrisa de Ibarretxe y Urkullu, pues reafirman  su "compromiso de seguir golpeando a los enemigos de Euskal Herria y a sus intereses" y aclaran que "no aceptarán pactos basados en una reformulación del Amejoramiento y el Estatuto de La Moncloa". En suma, ETA insiste en que hay dos proyectos que colisionan: el independentista y el "impuesto por los estados", a la par que constata que, mientras los partidarios de este último "disponen de todos los medios y oportunidades para desarrollarlo, los partidarios de Euskal Herria nos encontramos negados, pisoteados y violados". ¿No acusaba el PSOE de fascismo a los populares? Sigan leyendo. El comunicado de ETA al diario GARA valora asimismo las pasadas elecciones vascas y, entre otras muestras de totalitarismo irredento, afirma: que Patxi López es un caudillo, que no reconoce legitimidad al nuevo gobierno de Gasteiz y que el de López será el gobierno del fascismo y de la vulneración de derechos. Toma del frasco, Eguiguren, listo que prescindió de Nicolás Redondo porque con Zapatero lo consideraba españolista. Y para españolista lo que agrega ETA: "El PNV es el máximo responsable del resurgir del españolismo". Y en medio de tanta locura nacionalista, de tanta deriva ideológica y de tamaña paranoia andante, el Partido Popular se convierte en llave del poder y en clave de la unidad de España, nunca como hasta la fecha tan en peligro.

 Y como proyección de la entelequia vasca -cuando las barbas de tu vecino veas rasurar,...-, la orgía catalana. Alicia Sánchez Camacho, dirigente del PP en Cataluña, ha declarado  que los socialistas catalanes deben "dar por finalizada la etapa del pacto del Tinell" y CiU ha de "enterrar" su compromiso "ante notario" de no pactar con el PP. Se inicia una etapa en la que nadie puede quedar excluido ".
  En definitiva, todo parece ceñirse a algo tan antiguo como sencillo: la exclusión de los discrepantes para imponer, de manera más o menos sutil, el pensamiento y el gobierno únicos. No olvidemos que el fascismo es una ideología política fundamentada en la unidad monolítica que exalta la idea de nación frente al individuo, que defiende el centralismo político y administrativo y que inculca obediencia a las masas, apoyándose en una hábil utilización de los medios de comunicación. El fascismo juzga según se pertenezca, o no, a un grupo. No eres fascista si eres abertzale y no lo eres si perteneces al PSOE. Ahora que el PSOE gobierna con el PP en Euskadi, los populares no son fascistas y no cabe aplicarles el cordón sanitario. Antes sí. El fascismo es la expresión de la demagogia que aprovecha el miedo o la represión para, mediante una propaganda eficaz, despertar la violencia contra el enemigo al que hay que imputar la causa de todos los males que afectan al colectivo nacionalista/partidista exacerbado. Decía Isaiah Berlin que después de la autoafirmación romántica, del culto a los héroes y a los líderes, viene el fascismo entendido como irracionalismo brutal y la opresión de las minorías. Por su parte, Goebbels repetía que la propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas, presentadas constantemente y convergentes como un bloque sin fisuras sobre el mismo concepto.

 ¿Verdad que les suena? Patxi, la lehendakaritza puede costarle el gobierno de España a Zapatero. Al País Vasco, la lehendakaritza valerle el precio de oponerse al fascismo. Si hasta ahora os habéis sometido vilmente al fascismo militante de nacionalistas terroristas y de socialistas sin escrúpulos, llegada ha la ocasión de redimirse y rectificar. Dejen el fascismo excluyente para dejar de ser totalitarios.

 Un saludo

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